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Sanz y Rajoy reafirman su oposición a cualquier tipo de diálogo político

·El PSN observa una «clara intencionalidad electoral» en las polémicas que está alimentando el presidente de Nafarroa

Los líderes de UPN, Miguel Sanz, y del PP, Mariano Rajoy, mostraron de nuevo su total sintonía a la hora de rechazar cualquier tipo de diálogo para avanzar en la resolución del conflicto político que vive Euskal Herria. En Iruñea, Rajoy volvió a afirmar que «eso de Euskal Herria no ha existido nunca». Sanz, por su parte, llegó a cuestionar la labor de la Policía española para mantener abierta la polémica sobre las supuestas cartas de ETA a empresarios: «Me fío más de la profesionalidad de los funcionarios de Correos, que son quienes ponen el matasellos, que de las impresiones de la Policía».

 

IRUÑEA

 

El estatus político de Nafarroa es intocable. Ni siquiera es un tema que pueda ser debatido. Y, por tanto, mucho menos consultado. Mariano Rajoy desembarcó ayer en Iruñea y trazó una raya infranqueable nada más pisar la costa. A su lado, en total sintonía, el presidente Miguel Sanz.

 

UPN y PP ya tienen un lema para los próximos meses: «Navarra no será moneda de cambio». Es la versión moderna del ya clásico discurso sobre la «anexión» a la CAV, fantasma que se agita desde hace tiempo para defender la partición territorial de EuskalHerria.

 

El presidente de Nafarroa recibió ayer la visita del líder del PP. Tras mantener una reunión, ambos dirigentes políticos comparecieron ante los medios. Rajoy no se anduvo con rodeos: «No hay nada que hablar de Navarra. Navarra es Navarra desde hace siglos. Y eso de Euskal Herria no ha existido nunca».

 

En realidad, Mariano Rajoy quiso dejar claro una vez más que su apuesta pasa por «derrotar» a ETA. «No se trata de constatar que hay un alto el fuego, eso ya lo vemos en el periódico», apostilló, sino de verificar que «hay una decisión irreversible de disolverse».

 

«A partir de ahí, no es admisible ninguna negociación política para cambiar ningún marco jurídico, ni autodeterminación, ni similares». Y continuó: «No acepto ninguna mesa ni la aceptaré nunca. Ni concesiones políticas, ni mesas, ni Navarra».

 

«Y a partir de ahí, lo importante es que a los navarros les dejen en paz, les dejen ser navarros y no les metan en problemas que ellos no han generado y en los que no quieren meterse. Ese es el tema», sentenció el presidente del PP.

 

Una vez exhibidos sus principios, Rajoy reclamó al presidente español que los asuma como propios. «Le pido un pronunciamiento claro en este sentido o igual al que yo acabo de tener ahora», subrayó antes de asegurar que «el Partido Popular va a actuar como garante de que no se producen determinadas cosas que no se pueden producir».

 

Posibles pactos del PSN

 

Instó asimismo a José Luis Rodríguez Zapatero a que diga «públicamente» que el PSN«no va a establecer ningún tipo de coalición con fuerzas políticas que no creen para nada en Navarra, sino que están en otra operación distinta».

 

Tampoco se libró de sus críticas Arnaldo Otegi, a quien definió como «un señor que era un activo etarra y ahora es muy activo en la dirección de Batasuna. Ese señor es un delicuente que no está en la cárcel porque ha pagado una fianza».

 

Por su parte, Miguel Sanz ya se había explayado unas horas antes en una entrevista concedida a Tele 5. Allí, el presidente de Nafarroa aseguró tener «una percepción clara» de que el Gobierno español y ETA han pactado la «creación de una institución común que gestionará los asuntos de Navarra de manera consorciada con la CAV, a través de un Organo Común Permanente».

 

Sanz resucitó de esta manera la historia del Organo Permanente de Encuentro, impulsado en 1996 por el Gobierno tripartito que formaban PSN, CDN y EA y que quedó en agua de borrajas después de que salieran a la luz en “Diario de Navarra” las cuentas suizas a nombre del entonces presidente Javier Otano (PSN).

 

En 2004, Juan Cruz Alli ­cuyo partido estaba entonces y ahora en el Gobierno­ publicó un libro en el que señalaba que estas revelaciones periodísticas se produjeron poco después de que Rafael Gurrea (UPN) advirtiera a Otano que «habéis ido demasiado lejos».

 

Diez años después de aquel proyecto, Sanz vuelve al ataque al considerar que un órgano de este tipo serviría para «contentar en una primera fase» a ETA, pero que «indudablemente no se quedaría allí y se darían más pasos en el futuro».

 

«Sin renunciar a sus objetivos»

 

El presidente navarro subrayó que la organización armada «no ha renunciado a ninguno de sus objetivos», entre los que incluyó « integrar a Navarra en su proyecto de construcción nacional de Euskal Herria y autodeterminación o dar la la palabra al pueblo vasco». A su juicio, lo «malo» es que constata en José Luis Rodríguez Zapatero una voluntad «para acceder a esas peticiones».

 

Sanz también lamentó que el presidente español no le haya citado para celebrar una reunión en La Moncloa, a pesar de su «lealtad con las instituciones del Estado, que es como decir con la unidad constitucional de España». En este aspecto, su discurso ha cambiado en pocas semanas, ya que el 24 de marzo manifestó que no había recibido llamada alguna de Zapatero y que «tampoco tengo por qué recibirla. No sabría decir qué es mejor, que me llame o no».

 

Preguntado por un hipotético referéndum en Nafarroa, replicó que no tiene «ningún miedo al resultado», porque «los navarros han demostrado que desean una comunidad diferenciada e integrada en la unidad de España y solidaria con todos sus pueblos. Pero no accedo a que el referéndum se haga porque lo pide ETA», argumentó.

 

Respecto a la supuesta carta de la organización armada remitida a un empresario navarro, que según Rodríguez Zapatero es anterior a la entrada en vigor del alto el fuego, el presidente navarro señaló que el matasellos es «posterior a la declaración» de ETA. «Y en ese sentido me fío más de la profesionalidad de los funcionarios de Correos, que son los que ponen el matasellos, que de las impresiones de la Policía».

 



El Gobierno español pide que no se creen «problemas artificiales»
El secretario de Estado de Comunicación y portavoz del presidente español, Fernando Moraleda, se refirió a las palabras de Miguel Sanz sobre un órgano común CAV-Nafarroa al manifestar que al Gobierno de Madrid «le gustaría que no creáramos

 

problemas artificiales, que no fomentemos la discrepancia frente al acuerdo y que la actitud para buscar soluciones prevalezca sobre la actitud para confrontar posiciones». En declaraciones efectuadas antes de escuchar las palabras de Sanz y Rajoy, la vicepresidenta De la Vega aseguró que el proceso «va bien» y que «no hay elementos de preocupación». Respecto a las «especulaciones» sobre Nafarroa, señaló que «en el proceso de paz no hay ni atajos, ni precio político ni cambio de nada, también referido a Navarra». -

 

 

Gara, 21 de abril de 2006.

 

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