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«Si UPN no revalida la mayoría absoluta los efectos para Navarra serían devastadores»

«Si UPN no revalida la mayoría absoluta los efectos para Navarra serían devastadores»

El diputado de UPN, Jaime Ignacio del Burgo, denuncia en Reportero Digital Navarra las cesiones del PSOE a los nacionalistas. Cree que el candidato socialista en la Comunidad foral, Fernando Puras, hará lo que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero le ordene.

 

¿Se ha pagado ya algún precio político a ETA?

 

Por desgracia, sí. El presidente del Gobierno, en su declaración del zaguán del Congreso aceptó pura y llanamente la propuesta de Anoeta, aprobada por Batasuna, con el aval de ETA, en diciembre de 2004. Los terroristas exigen en ella una doble negociación y el presidente se avino a llevar a cabo una negociación bilateral –Gobierno-ETA- para acordar la paz y proceder, en consecuencia, a la excarcelación de los presos y a la “desmilitarización” del conflicto. Todo ello en paralelo a la negociación política con los apoderados de ETA a realizar en una mesa de “agentes políticos, sociales, económicos y sindicales” cuya finalidad es acordar un nuevo marco para Euskal Herria. Esto supone que va a haber una negociación política en toda regla como condición imprescindible para que ETA decida disolverse, lo que hará si el acuerdo alcanzado le satisface.

 

¿Es moral negociar con terroristas?

 

Negociar con los terroristas es inmoral, perverso y subvierte los valores democráticos. Cuando esto ocurre los pacíficos se sitúan en plano de igualdad con los violentos y se verán obligados a ceder en sus posiciones sometiéndose así al chantaje del terror. Por otra parte, el presidente pagó también un importante precio político cuando anunció su disposición a negociar un nuevo estatus político para el País Vasco. Finalmente, al iniciar las conversaciones con la banda terrorista el Gobierno contraviene la resolución del Congreso que dice que sólo podrá llegarse al final dialogado si se constata el cese inequívoco de la violencia y su voluntad, también inequívoca por parte de ETA de disolverse, cosa que no ha ocurrido en absoluto.

 

¿El proceso de negociación está en fase terminal?

 

No está en fase terminal porque ninguna de las dos partes quiere asumir el coste de la ruptura del proceso. Los terroristas saben que desde el 11-S la sociedad occidental rechaza el terrorismo sea cual sea su justificación y el vasco no la tiene. Para el Gobierno la vuelta a los asesinatos sería un tremendo fracaso. Sus cesiones en el terreno de los principios y del procedimiento no habrían servido para nada. El gran obstáculo es la ausencia de Navarra de la mesa de diálogo. Para la “izquierda abertzale” sin Navarra no hay acuerdo.

 

¿Puede el PP fiarse del PSOE después de comprobar su estrategia antiterrorista?

 

Hay sobrados motivos para la desconfianza. Desde que el presidente Zapatero, en su discurso de investidura, anunció que en esta legislatura veríamos grandes avances hacia la paz, el Gobierno ha mantenido una política de total opacidad. Cuando preguntábamos sobre si eran ciertas las informaciones que hablaban de conversaciones para poner en marcha el “proceso”, se nos negaban tajantemente. Nos reprochaban que diéramos más crédito a los terroristas que al Gobierno. Luego ha resultado que nuestras sospechas se han confirmado. Durante dos años y medio el Gobierno no se ha sentido obligado a compartir con el PP ni con UPN ninguna información relevante. El menosprecio hacia Navarra por parte de Rodríguez Zapatero es sangrante.

 

¿Le inspira confianza el candidato del PSN Fernando Puras?

 

Al principio pensé que podía ser un candidato con personalidad propia contrario a cualquier veleidad con los nacionalistas y con las exigencias de ETA-Batasuna. Ahora tengo la convicción de que el candidato Puras se someterá sin rechistar a las órdenes que reciba de Rodríguez Zapatero. Si éste le dice que hay que sentarse a la mesa de diálogo, se sentará. Si le dice que hay que resucitar el Órgano Común porque con ello se favorece el proceso, lo hará. Si le impone –caso de que la aritmética parlamentaria se lo permita- la entrega de una buena parte del Gobierno de Navarra a los nacionalistas, se plegará.

 

Si tal y como anuncian las encuestas, UPN y CDN no logran la mayoría absoluta, ¿qué puede ocurrir con Navarra?

 

Las encuestas anuncian que podría perderse la mayoría absoluta por un puñado de votos. Por lo tanto, no pronostican ningún descalabro de la actual coalición. En cambio, al PSN las encuestas le auguran un resultado similar e incluso inferior al actual. Y eso sí que es un rotundo fracaso para quien alardea de ser la alternativa al actual equipo de gobierno. En el seno del PSN hay quien desearía que hubiera un pacto entre UPN y los socialistas para gobernar en coalición o, al menos, con un pacto parlamentario. Pero tropiezan con la obsesión de Rodríguez Zapatero que quiere echar a UPN del poder en Navarra a toda costa porque cree que de esta forma la negociación con Batasuna ofrecería mayores posibilidades de éxito.

 

Según Carlos Chivite el PSN ya tiene cerrados sus pactos postelectorales.

 

El secretario general del PSN, Carlos Chivite, candidato frustrado, dice que ya están cerrados. ¿Con quién? Como con UPN no hay nada, eso quiere decir que el pacto está hecho con Nafarroa Bai y con IU, y si fuera necesario con Batasuna. Es el frente anti UPN. Estoy convencido de que volveremos a revalidar la mayoría absoluta, pero si no es así los efectos para Navarra serían devastadores. La entrega del Gobierno de Navarra a los nacionalistas sin tener la mayoría en el Parlamento es claramente antidemocrática, no sólo porque con sus propias fuerzas no podrían gobernar sino porque la gran mayoría del electorado rechaza los postulados nacionalistas. Los gobiernos de coalición son legítimos en todo sistema parlamentario. Pero desde el punto de vista político un gobierno tan heterogéneo se vería por muchos como una traición a los electores socialistas. Por último, el PSN tiene el deber moral de desvelar antes de las elecciones no sólo cuáles serán los pactos postelectorales, si es que está en condiciones de promoverlos, sino qué precio que está dispuesto a pagar.

 

¿Debe defenderse el régimen institucional de Navarra mediante movilizaciones?

 

Siempre he pensado que la mejor defensa de Navarra está en las urnas. La movilización tiene ya una fecha: el 27 de mayo de 2007. Ese día los que quieran que Navarra siga siendo Navarra tienen una cita en su respectivo colegio electoral.

 

Biografía

Nació en Pamplona el 31 de julio de 1942.

En 1979 fue nombrado presidente del Gobierno de Navarra.

Ejerció como senador del PDP por Navarra desde 1986.

En 1993 entró en el Comité Ejecutivo del Partido Popular.

Aquel mismo año resultó elegido también diputado por Navarra.

En estos momentos es diputado y presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados.

 

José Monente, Reportero Digital Navarra, 25 de diciembre 2006

 

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