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Foro El Salvador

Un debate para definir los «mínimos democráticos»

Mediante 150 asambleas abiertas a toda la ciudadanía vasca, Askatasuna ofrece la posibilidad de un debate en torno a la definición de los «mínimos democráticos» necesarios para que el proceso llegue a buen puerto. La iniciativa se denomina Guztiok Gara Giltza y ayer se presentó su documento de base.

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Guztiok Gara Giltza. Este es el nombre de un proceso de debate puesto en marcha por Askatasuna con el objetivo de «definir las garantías democráticas que permitan tanto iniciar el proceso político para superar el conflicto como su posterior y completo desarrollo».

Un análisis que ya ha comenzado y que contempla la celebración de alrededor de 150 asambleas abiertas al público en todo el país. En otoño se darán a conocer las conclusiones y, posteriormente, arrancará una campaña para dar a conocerlas a toda la ciudadanía.

Pero, ¿de qué se está hablando cuando se utiliza el término «mínimos democráticos»? Askatasuna ha fijado cuatro puntos de partida para el debate, que fueron expuestos ayer por su portavoz Joxean Agirre.

El primero subraya que «el proceso no puede ser discriminatorio con nadie, ni por motivos ideológicos ni por motivos territoriales». Ello supone que ha de garantizarse el derecho de toda la ciudadanía de EuskalHerria a participar en el mismo. Y en este epígrafe se incluye a los represaliados, tanto a quienes están en las cárceles como a quienes han tenido que exiliarse.

La segunda cuestión es la «no injerencia de los estados». En el documento presentado para la base de este debate se subraya que «siendo de los vascos y vascas la palabra y la decisión, solamente a nosotros nos corresponde tomar parte en este proceso».

Desactivar la represión

En este camino, se considera que «deberán desactivarse todos los instrumentos represivos habilitados para materializar esa injerencia», entre los que se menciona a las diferentes fuerzas policiales, los tribunales de excepción o la acción represiva contra las personas encarceladas o exiliadas.

El tercer punto es el del «respeto a las libertades democráticas fundamentales». Bajo este epígrafe se defiende que «se deben garantizar los derechos de organización, expresión y movilización sin excepción ni límites de ningún tipo». Joxean Agirre lo explicó de manera muy gráfica al señalar que «la calle es de la ciudadanía, no de Balza, Ripa o el subprefecto».

Finalmente, el cuarto capítulo es el referente a la «desaparición de todas las expresiones de violencia». El portavoz de Askatasuna recordó que, en este sentido, ETA realizó el pasado marzo «una importante aportación» con la declaración de alto el fuego permanente. En este sentido, el organismo antirrepresivo considera que «para construir el escenario que posibilite el proceso democrático habrá que desactivar el escandaloso monopolio de la violencia que se arrogan los estados. Desde el mutuo respeto, un elemento importante es la no-agresión recíproca por medio de la violencia».

Este punto despertó el interés de los medios, que pidieron a Agirre una explicación más extensa. Tras insistir en la necesidad del cese de la represión, reseñó que «el concepto de no-agresión no puede quedar en el ámbito de la unilateralidad. O afecta a ambas partes, o no afecta a nadie».



«Claves políticas para la resolución»

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Además de las «claves democráticas», en el documento de Askatasuna se recogen las «claves polí- ticas para la resolución». En este capítulo se enmarcan el reconocimiento de la territorialidad de EuskalHerria y del derecho a decidir de su ciudadanía, así como «la amnistía y la retirada de las fuerzas de ocupación».

Respecto a «las policías autóctonas», se reseña que su acción «será deudora de la voluntad popular y habrá de situarse en parámetros tanto estrictamente democráticos como de resolución política del con- flicto».

Asimismo, se aboga por la «restitución y reconocimiento de todas las víctimas del conflicto» y por la «recuperación y salvaguarda de la memoria histórica».

Los últimos sucesos

Al margen de la presentación del proceso Guztiok Gara Giltza, Askatasuna comenzó su comparecencia recordando los «preocupantes episodios» vividos durante los últimos días, que a su juicio reflejan la actual «situación antidemocrática».

Así, Joxean Agirre denunció en primer lugar el grave accidente de tráfico causado por la dispersión el pasado sábado por la mañana, donde tres personas resultaron heridas tras visitar a una presa política.

El portavoz del movimiento antirrepresivo citó asimismo la comparecencia de ocho mahaikides de Batasuna en la Audiencia Nacional y reclamó la «desaparición de los tribunales especiales».

Respecto al Estado francés, donde la pasada semana fueron detenidos cinco ciudadanos vascos, Agirre reseñó «su con- dición de agente represivo, por más que lo nieguen y traten de ocultar».

Tampoco ahorró críticas para «el tándem PNV-Ertzaintza» y sus cargas y actuaciones de las últimas jornadas, en las que sigue ejerciendo como «un siervo constante de la Audiencia Nacional».

 

Gara, 6 de junio de 2006

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