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Foro El Salvador

Es tan fácil resolver dudas...

El proceso político abierto en Euskal Herria lo impregna todo. Hay quien, como Carmen Gurruchaga en «La Razón», advierte que es así «hasta tal punto, que resulta difícil evadirse de esta realidad. Lo mismo sucede a la hora de afrontar el texto que cada semana leen ustedes. Una tiene la sensación de estar escribiendo siempre el mismo artículo, aunque no sea cierto. Cada uno tiene su afán y aporta realidades nuevas, así como novedosos puntos de vista». Veamos las aportaciones de hoy... Según Gurruchaga, «todos, menos al parecer Zapatero y sus acompañantes en esta aventura, sabían -sabíamos-, que no habrá final de ETA sin conseguir el derecho a que los vascos decidan -decidamos-, el futuro político». ¡Menuda novedad! Se remonta la columnista a los tiempos de Argel y deja sentado que «se rompió aquella negociación en la que ETA perdió, además, la batalla de la opinión pública. Desde entonces, no se había recuperado. De hecho, antes de la llegada de Zapatero a La Moncloa se sentía derrotada política y militarmente por la acción judicial y policial». Eso se lo he oido yo a Zaplana, Acebes y Mayor Oreja miles de veces. ¿Dónde está la novedad del artículo de hoy? Y llega ahora a la conclusión de que si también se rompiera este proceso, ZP quedaría tocado del ala y «si no se quiebra, es porque el Poder accede a las pretensiones etarras: unidad territorial, presos y autodeterminación. Pero en ese caso, lo que se rompe es el país. Y no se trata de ninguna hipérbole, sino de una realidad, porque Navarra o la Comunidad Autónoma Vasca pueden dejar de ser entidades políticas independientes pertenecientes al Reino de España». Todo dependerá del resultado de las elecciones en la Comunidad Foral. Por eso, hasta esa fecha, los socialistas van a seguir ignorando las humillantes actitudes de los etarras en la Audiencia Nacional y minusvalorando los actos de violencia callejera o la extorsión a empresarios con un ‘ya habíamos advertido que el proceso será largo, duro y doloroso’». Al final, Gurruchaga apunta su particular novedad:«La salida de los presos puede resolverse con generosidad de los ciudadanos. Pero ¿cómo solventar el derecho de autodeterminación? Hor dago koxka, (ahí está el obstáculo). De difícil solución». Pues no es tan difícil, hija. Reconociéndolo, reconociéndolo. Maite SoroaGara, 19 de septiembre de 2006
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