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Esa lucha en contra de la verdad

Esa lucha en contra de la  verdad

La Revolución soviética cumple noventa años entre reconstrucciones históricas, interpretaciones políticas, debates doctos y algún que otro nostálgico. ¿Qué hubo en la raíz de un movimiento que dio paso a ingentes tragedias? El rechazo de la realidad, un peligro muy actual

La Revolución soviética cumple noventa años, entre reconstrucciones históricas, interpretaciones políticas y debates doctos acerca de los méritos y errores de los seguidores de Lenin que desarrollaron el prototipo de una sociedad comunista, con su rastro de muertos, dictadura y gulag. No faltan los nostálgicos, obcecados por la idea de que, en el fondo, esa revolución supuso y sigue siendo un gran ideal, lamentablemente traicionado por sus mismos promotores. Tampoco faltan los paralelismos entre la antigua URSS y la actual Rusia de Putin, que ha recobrado un cierto protagonismo algo pretencioso en la escena internacional.

Aquí no nos vamos a ocupar de todo esto. Queremos tratar de responder a otra pregunta. ¿Qué nos dice hoy la Revolución de octubre? Ni que decir tiene que la historia no se repite y que las condiciones actuales son tan distintas del remoto 1917 que cualquier paralelismo sería forzado. Sin embargo la historia debería ser magistra vitae y por tanto pertinente a nuestro presente. Es importante que intentemos comprender si algo de los movimientos espirituales, culturales y políticos que determinaron la Revolución soviética sigue vigente de alguna manera hoy. Procuraremos responder utilizando la muestra que la Fundación Rusia Cristiana expuso en la reciente edición del Meeting de Rímini.

 

Tolstoi y la Iglesia

León Tolstoi fue el intelectual que más influyó en la cultura rusa desde la segunda mitad del siglo XIX hasta los umbrales de la crisis revolucionaria (murió en 1910). Durante toda su vida persiguió un ideal de justicia y de bien que le llevó a crear una especie de religión fundada en la no violencia, la bondad y el espíritu comunitario. Obviamente, Tolstoi –que no se libraba de las preguntas religiosas de fondo que urgen a una apertura al Misterio– tuvo que hacer las cuentas también con el cristianismo. Pero sólo aceptó de él lo que podía encajar en su visión racionalista del mundo. Admiraba las enseñanzas morales del Evangelio, pero desestimaba la persona de Cristo (no le hubiera gustado conocerle, dijo en una ocasión) y menos aún admitía autoridad alguna (la de la Iglesia) que no fuera su conciencia. La Iglesia ortodoxa lanzó contra él el anatema, también para preservar al pueblo del equívoco que podía llevarle a confundir la predicación “buenista” de Tolstoi con el verdadero cristianismo. Por otra parte, desde hacía dos siglos la Iglesia ortodoxa se hallaba gravemente sometida al poder laico, como si se tratase de un ministerio como otro cualquiera, tanto que a la cabeza del Santo Sínodo, la máxima autoridad eclesiástica rusa, se hallaba un funcionario laico, nombrado por el zar. Un cristianismo, por tanto, formalmente reverenciado, pero lejano de la vida del pueblo y, sobre todo, ajeno al corazón de la reflexión cultural en donde se iba fraguando la mentalidad futura. La presunción racionalista que se cree capaz de construir un “hombre nuevo” y la debilidad existencial y cultural de la Iglesia contribuyeron seguramente a crear el clima en el que prendió el espíritu revolucionario.

No es difícil encontrar analogías con la situación actual. Por un lado, un cristianismo ajeno a los intereses reales de la vida, autorelegado a una dimensión “espiritual” evanescente o bien ocupado en lograr una visibilidad mediática. Por otro, un mundo cultural e intelectual que no puede negar los “valores” del cristianismo, pero que rechaza su método concreto: el de una compañía a la que seguir y obedecer. En estas condiciones forzosamente se crea un vacío, tanto de conciencia como de experiencia. Y un espíritu revolucionario (tal vez no de carácter social, pero sí enmascarado en pretensiones científicas) puede encontrar fácilmente caldo de cultivo en este vacío.

 

Las raíces del terrorismo

El terrorismo tenía raíces antiguas en Rusia (el zar Alejandro II había muerto en un atentado en 1881), pero en los años inmediatamente anteriores a la Revolución (y con evidente satisfacción de los mismos revolucionarios) había alcanzado niveles terribles: entre 1900 y 1917 se produjeron unos veintitrés mil atentados con más de once mil muertos. La vida humana ya no tenía valor alguno ante la voluntad revolucionaria de hacer caer al régimen. Hasta el punto de que asesinar (prescindiendo de los objetivos políticos) se había convertido en un “valor” en sí mismo. Y si en un atentado morían civiles inocentes, no importaba. Es más, podía servir para crear el deseado clima de terror. Había también “kamikazes” (en 1907 una chica de veintiún años entró en la Dirección penitenciaria de San Petersburgo llevando encima cinco kilos de nitroglicerina) y antepasados de los coches bomba (un carruaje cargado de explosivos se estrelló contra la vivienda del Primer Ministro).

Previo a la Revolución de octubre hubo una especie de ensayo general en 1905. Reflexionando sobre aquellos hechos, un grupo de pensadores (Bulgakov, Berdiaev, Struve y otros) publicó una colección de ensayos titulada La svolta (Vechi) [ndt.; El cambio de la Intelitgencia rusa). En ellos se analizaban sobre todo las culpas de la clase intelectual. Pero lo que aquí importa destacar es que los redactores de Vechi habían evidenciado agudamente la propensión absurda a la nada, a la destrucción y a la muerte que animaba a los revolucionarios. Es sobrecogedor releer hoy esas páginas. Parece que los redactores estén describiendo la enfermedad que azota a nuestra sociedad: ya no hay nada cierto, se destruye cualquier valor antiguo, hay que subvertir las bases de la convivencia, toda tradición debe ser rechazada. Los autores hablan explícitamente del funesto «amor por la muerte», de la fascinación por la nada, como de la carcoma oculta pero activa que devora las raíces de la sociedad.

 

«Luchar contra el hielo»

Inevitablemente vienen a la mente las crónicas actuales: el miedo al terrorismo está ahora en el trasfondo de nuestra conciencia cotidiana, así como el temor ante trasformaciones que no podemos gobernar, desde el imponente fenómeno migratorio a las mutaciones climáticas. Pero lo más llamativo es el parecido entre la situación espiritual que se describe en el libro y la nuestra. La violencia gratuita o por motivos fútiles (en la familia, el colegio o las calles) denota un grave desprecio por la vida, una radical depreciación de su valor. La verdad parece haberse esfumado como una quimera inalcanzable, hasta el punto de ser expulsada del plan educativo y sustituida por reglas blandas de convivencia (que están al servicio de un equilibrio de poder). La ausencia de certezas se erige como criterio de salud y laicidad del pensamiento, produciendo una inseguridad de fondo donde cualquier oportunismo puede encontrar espacio. «Nosotros amamos la muerte», dicen en sus mensajes los terroristas suicidas, confirmando con ello el juicio de que la religión es enemiga de la vida. Y mientras Occidente, «hastiado y desesperado», ama tan poco la vida que hasta los mismos hijos se convierten en un problema. Por este motivo Benedicto XVI habló de una grave enfermedad moral que atenaza nuestra civilización y que consiste en una extraña propensión hacia la nada.

La Revolución rusa derivó de premisas similares. Desconocemos lo que nos reserva el futuro, pero resulta clara la responsabilidad de los cristianos: el testimonio de que la nada no pude vencer porque ha sido ya derrotada. Como decía Sergei Fudel’, un creyente ruso que pasó décadas en un lager, nuestra tarea es la de «luchar contra el hielo que atenaza el mundo con el leve calor de nuestro aliento».

 

Pigi Colognesi

Huellas. Revista internacional de Comunión y Liberación.

http://www.huellas-cl.com/

 

El socialismo como antesala del islam

El socialismo como antesala del islam

El pasado septiembre los norteamericanos recibieron un mensaje contra el colonialismo, la globalización, el sistema capitalista, las grandes corporaciones, el préstamo con interés, los neocons, la guerra de Vietnam, la Inquisición y el calentamiento global. En definitiva, una buena síntesis de las manías socialistas, apoyada en citas de Noam Chomsky. Ahora bien, el mensaje no proponía el socialismo, sino el islam. Y lo firmaba Osama ben Laden. 

Aunque el socialismo se presenta como doctrina de librepensamiento, progreso y secularización, es decir, como una aparente antítesis del islam, las afinidades entre ambos son notables. Durante un tiempo, cuando el musulmán bolchevique Sultán Galiyev trabajaba para extender el socialismo a las poblaciones islámicas, pareció que el islam iba a ser un instrumento de la expansión mundial del socialismo. Pero el fenómeno se invirtió tras la caída del Muro de Berlín, y el socialismo puede convertirse ahora en la antesala de la islamización de Occidente.

 

El socialismo es una ideología y el islam una religión, pero eso no entorpece sus mutuas conexiones. Hace tiempo que Proudhon demostró la naturaleza teológica del socialismo, y desde Mahoma hasta Sayid Qutb el islam funciona como una ideología. Es legítimo, pues, comparar socialismo e islam. Por otro lado, se dirá que ambos son polifacéticos, con versiones radicales y moderadas. Pero hay acuerdo entre los dogmas fundamentales de las tendencias mayoritarias, cuyas diferencias no son de partitura, sino de ritmo, volumen e instrumentos. El yihadismo resuena con fuerza en los principios del islam tradicional, y la mentalidad iluminista y revolucionaria del siglo XVIII pervive en la secularista socialdemocracia occidental. A pesar de sus matices, es posible definir socialismo e islam con bastante precisión.

 

Comparemos los fines de ambas doctrinas. Rousseau y Mahoma están de acuerdo en la bondad primigenia del hombre: su naturaleza es sana, y está libre de pecado original, pero la sociedad lo corrompe. Sólo la expansión de ciertas estructuras políticas colectivas, ya del socialismo, ya de la comunidad islámica o umma, pueden asegurar la paz y el bienestar de toda la humanidad. Por eso islam y socialismo proponen el establecimiento de una utopía terrenal, a golpe de Corán o de Código Civil. La utopía socialista se ha llamado falansterio, comunismo, socialismo bolivariano o Alianza de Civilizaciones; la musulmana se llama Dar al Islam y su ley es la sharia. Cualquier alternativa, especialmente la cristiana, debe combatirse por opiácea e impía. No es difícil imaginar cómo la concepción del hombre, el anhelo utópico y la manía anticristiana pueden convertirse en tobogán socialdemócrata hacia el mahometismo.

 

Tanto en el socialismo como en el islam, los medios para alcanzar estas promesas liberadoras pasan por la revolución y su necesaria ración de violencia. Ésta parece inherente al socialismo y a su sangrienta historia, desde la guillotina hasta el Gulag. Los "grupos de liberación" terroristas, el aborto invisible, la silenciosa eutanasia y la liquidación de embriones representan lo mismo, con estética socialdemócrata post-cheka. En el lado islámico, es revelador que el año cero del islam –la Hégira– recuerde el pacto entre Mahoma y los caudillos de Medina para guerrear contra La Meca; de ahí la reflexión de Donoso sobre una religión que "lleva en la punta de su espada todos sus milagros, todos sus argumentos y todos sus testimonios". También hoy el revivir islámico predicado por Maududi o Jomeini recomienda la espada como medio para alcanzar la emancipación, en el islam, de los débiles y oprimidos de todo el planeta. El acuerdo práctico de socialistas y musulmanes en que el buen fin justifica los malos medios anuncia mayores colaboraciones.

 

La mezcla de los fines y medios antedichos desemboca en el totalitarismo, donde se encuentran de nuevo socialismo e islam. Han pasado Fouché y Stalin, pero la alteración de la realidad, el sacrificio de las partes por el todo, el miedo paralizante de lo políticamente correcto, el progresismo, la destrucción de la familia, la ideologización de todos los ámbitos sociales, la omnipresencia del Estado, la soledad y el sentimiento de impotencia predominan en el Occidente socialdemócrata. En cuanto al islam, es sabido que nunca separó a Dios del César, que la aqida o credo religioso musulmán abarca todo aspecto de la existencia, y que casi siempre es utilizada por el gobernante de turno para controlar los detalles de la vida familiar y social. La convergencia del islam y el socialismo español en el camino totalitario es manifiesta, por ejemplo, en la ley –socialista y antifamiliar– de divorcio-repudio, en la ley de culto –de molde saudí– promovida por el tripartito catalán o en la promoción de la Educación para la Ciudadanía en las escuelas-madrasas españolas.

 

Hemos comprobado que las afinidades en los fines, medios y consecuencias del socialismo y el islam son más profundas de lo que muestran los mensajes de Al Qaeda, los seminarios sobre el Che organizados por Ahmadineyad, la conversión al islam de comunistas como Roger Garaudy y Mansur Escudero o la admiración del PSOE por Tarik Ramadán y la Alianza de Civilizaciones. Pero la sintonía de medios y fines no será la causa principal de la convergencia entre el socialismo y el islam. Como ya vio Tomás de Aquino, la utopía o "promesa de deleites" y la revolucionaria "violencia de las armas" no bastaron para extender el islam. Fue necesario un "creer a la ligera", un debilitamiento intelectual que aislara la fe de la razón. De manera semejante, el secularismo que aísla la razón de la fe parece el rasgo distintivo del socialismo. Y tal vez sea este común raciocinio defectuoso lo que más facilite la alianza entre islam y socialismo en el siglo XXI.

 

Guillermo Elizalde Monroset, 8 de enero de 2008

© Fundación Burke

LA AVT CONSIDERA MUY PREOCUPANTE LA ACTITUD QUE MANTIENEN EL PNV E IU RESPECTO A LOS TERRORISTAS

LA AVT CONSIDERA MUY PREOCUPANTE LA ACTITUD QUE MANTIENEN EL PNV E IU RESPECTO A LOS TERRORISTAS

 

Madrid, 8 de enero de 2008.- Tras la detención de dos presuntos etarras en Arrasate, la Asociación Víctimas del Terrorismo considera que la actitud que han mostrado durante las últimas horas el Partido Nacionalista Vasco e Izquierda Unida es muy preocupante y no tiene ningún sentido para la gente de bien que quiere acabar con el terrorismo.

Una vez más, estos dos partidos políticos se han mostrado más preocupados por los asesinos que por las víctimas del terrorismo. A pesar de los informes de la Guardia Civil, avalados por el Ministerio del Interior y que explican cómo sucedió la detención, el PNV e IU-ICV insisten en pedir explicaciones.

Consideran más relevantes las lesiones del presunto terrorista, armado en el momento del arresto, que las muertes que podían haber provocado los cientos de kilos de dinamita encontrados tras la exitosa operación del domingo desarrollada por la Guardia Civil. El PNV e IU no mostraron tanto interés ni pidieron explicaciones cuando el ministro del Interior dijo, antes del asesinato de Fernando Trapero y Raúl Centeno, que se había producido un tiroteo.

 

La AVT vuelve a denunciar la actitud hipócrita que mantienen el PNV e IU-ICV respecto a la lucha contra el terrorismo y a la atención que se merecen las víctimas del terrorismo. Al mismo tiempo, la asociación pide a ambos partidos políticos que confíen en el Estado de Derecho, en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y en la Justicia, instrumentos indispensables para acabar con ETA.

 

 

Ataques contra siete lugares de culto cristianos en Irak

Ataques contra siete lugares de culto cristianos en Irak

Oleada de atentados en este domingo 

BAGDAD, lunes, 7 enero 2008 (ZENIT.org).- Monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar del Patriarcado de Babilonia de los Caldeos, informa que este domingo tuvieron lugar atentados terroristas contra siete lugares de culto cristianos en Irak, en los que resultaron heridas dos personas.

Según revela el prelado al blog de los católicos iraquíes Bagdadhope, los ataques se concentraron en las ciudades de Mosul y Bagdad.


En Mosul, los blancos han sido la iglesia caldea de san Pablo, el monasterio de las religiosas dominicas, que ha sufrido graves daños, entre otras cosas, quedó destruida la reproducción de la Gruta de Lourdes, el orfanato de las religiosas caldeas, y la iglesia caldea del Espíritu Santo.

 

En Bagdad, monseñor Warduni informa que los ataques han tenido lugar contra a la Iglesia greco-ortodoxa de San Jorge de Saha Al Taharriyat, la iglesia caldea de Mar Ghorghis en  Ghadir, y la iglesia caldea de San Pablo en Zafaraniya, que se encuentra junto al monasterio de las religiosas caldeas.

 

El cardenal Emmanuel III Delly, patriarca de Babilonia de los Caldeos, ha lanzado un llamamiento «porque los lugares de culto son lugares de paz y tranquilidad, son lugares de oración».

 

«Si algunos atentan contra ellos, quizá se trata de un mensaje al gobierno: todavía no hay paz», afirma.

 

«Quieren llamar la atención de occidente y de los demás, pues también se han dado ataques contra mezquitas y otros lugares de culto, aunque nadie ha hablado de ello», explica el patriarca a los micrófonos de «Radio Vaticano».

 

«Por tanto, estos actos con toda seguridad han sido cometidos para llamar la atención de Occidente, para que no se piense que se ha tranquilizado la situación en Irak».

 

El patriarca concluye su llamamiento pidiendo oraciones a los cristianos del mundo por su país.

 

«Este es el deber de cada uno de vosotros --dice--: pedir al Señor de la Paz que nos dé la paz. Es lo único. No podemos hacer nada más».

 

 

 

ZP amenaza a la Iglesia con la ruptura del Concordato

ZP amenaza a la Iglesia con la ruptura del Concordato


Dividir al enemigo: los “malos”, según el presidente del Gobierno, son los obispos de Madrid y Valencia, esto es, los que directamente criticaron las leyes contra la vida, la familia y la libertad de enseñanza; el bueno, es monseñor Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao. Consigna monclovita a los medios afines: la concentración del día 30 en defensa de la familia cristiana... fue “el mitin de Madrid”. Durante la Pascua Militar, el presidente del Gobierno advirtió que, por el momento, no se renovará el Concordato entre España y la Santa Sede, como pide Izquierda Unida. La amenaza del Ejecutivo coloca a la Conferencia episcopal ante el ineludible reto de lanzar un documento conjunto antes del 9 de marzo, recalcando los principios no-negociables para electores y elegidos católicos

Cuando llegó al poder en 2004, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no le importaba nada la influencia de la Iglesia en la sociedad española, porque la consideraba nula. Así se lo confesó al líder del Partido Popular, Mariano Rajoy –asimismo poco amigo de la clerecía- y así se lanzó a una política de exterminio de esa influencia “residual”. En fondo, especialmente con las reforma del Código Civil y las ley de embriones, y en forma, con una agresividad formal contra los cristianos nunca vista en toda la etapa democrática española.

 

Así ha sido durante tras años, pero todo empezó a cambiar cuando l postura firme de la Iglesia, especialmente en defensa de la vida, la familia y de la libertad religiosa y la re-escritura de la historia, comenzó a preocupar al ZP en lo único que le duele: la pérdida de votos que le puede alejar de La Moncloa. 

 

Entonces vino el acercamiento del PSOE a los cristianos, pero el acuerdo no fue posible porque la Iglesia hizo lo único que no puede dejar de hacer: hablar. Lo hizo el 30 de diciembre, festividad de la Sagrada Familia y convocó una concentración en defensa de la familia cristiana en la que no hubo tribuna de autoridades para que ningún partido, especialmente, el PP, pudiera instrumentalizarla. El éxito de la manifestación ha hecho que la política interesadamente conciliadora del Ejecutivo con la iglesia saltara hecha pedazos.

 

Así, Zapatero aprovechó la celebración de la Pascua Militar para hacer un parte, perfectamente programado, con los periodistas y difundir, sin el riesgo de las grabaciones, un mensaje muy claro: está enfadado, pero no con los cristianos ni con la Iglesia, sino con los obispos de Madrid, cardenal Rouco Varela, y de Valencia, García Gasco, que fueron los que más claro hablaron en el acto del 30 de diciembre. Por contra –divide y vencerás- ZP alabó la “sensatez” de monseñor Ricardo Blázquez, arzobispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal española (CEE).

 

De hecho, los medios gubernamentales llevan una semana repitiendo que “Blázquez se desmarca –es el término más utilizado- de Rouco”, y esto por los motivos más fútiles. No sólo eso, sino que ha vuelto la era de las consignas monclovitas. Así, desde la radio y la televisión pública se refieren al “mitin de Madrid”, en relación a un acto donde el personaje más citado fue Jesucristo y donde se cantaron salmos, canciones religiosas y sólo hablaron líderes de movimientos religiosos -Neocatecumenales, Comunión y Liberación, Renovación Carismática, Comunidad de San Egidio, etc-, y obispos, y donde la talla de la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, procesionó entre los presentes. La expresión “mitin de Madrid” es repetida cada día pero uno de los periodistas a sueldo del Gobierno: el director del programa matinal (en días como hoy) de Radio Nacional de España, Juan Ramón Lucas.

 

De todas formas, todo ello revela un dato relevante. Hasta ahora, los principales asesores de ZP, Miguel Barroso, José Enrique Serrano, Fernando Vallespín, presidente del CIS, y un renacido Rubalcaba, soñaban con una Iglesia dividida entre la Jerarquía ya las comunidades de bases, el pueblo fiel, Pero como a esta alturas lo de la “iglesia de base” ya no se lo cree nadie, urge dividir a la propia cúpula episcopal.

 

Por lo demás, ZP utilizó de “sométete por la vía del diálogo o te sacudo”. Así, y dado que había algunos obispos “sensatos” como monseñor Blázquez, ZP consideró que la propuesta del líder comunista Gaspar Llamazares de revisar el Concordato con la Santa Sede -que regula en España las relaciones entre el Estado y la Iglesia- no figura en la agenda del Gobierno... por el momento.

 

Todo ello coloca a la Conferencia Episcopal ante le reto ineludible de manifestar su unidad a través de un comunicado conjunto previo al 9 de marzo, día de la convocatoria electoral. El secretario de la Conferencia, monseñor Martínez Camino, ya está trabajando en ello, sobre la idea motriz de los llamados principios no-negociables –terminología de Benedicto XVI- para un católico, sea elector o elegido, en política. Dicho de otra forma: aquellos principios a los que ni electores ni elegidos católicos pueden renunciar. Cuando más claro sea ese mensaje, más perjudicado electoralmente resultará el PSOE... pero también el PP, partido tibio –por decir lo menos- en las materias que Benedicto XI consideran no-negociables: vida, familia, libertad educativa y bien común.

 

Hispanidad.com, 7 de enero de 2008

Aznar presentará un libro en Pamplona el próximo lunes día 14 de enero

Aznar presentará un libro en Pamplona el próximo lunes día 14 de enero

El próximo día 14 de enero de 2008, a las 19,30 horas, en el Hotel Iruña Park de Pamplona, tendrá lugar la presentación del último libro editado por la Sociedad de Estudios Navarros bajo el título de VASCOS Y NAVARROS EN LA HISTORIA DE ESPAÑA, que cuenta con el prólogo de José María Aznar, quien acudirá a presentarlo en Pamplona.

 

El libro, publicado por Editorial Laocoonte, contiene las ponencias presentadas a las Jornadas sobre el mismo tema que tuvieron lugar en Pamplona a finales de 2003 y que contaron con la presencia de un importante número de historiadores y expertos en otras disciplinas. Se trata de José Andrés-Gallego; Francisco Javier Navarro, Angel Martín Duque, Luis Javier Fortún, Alfredo Floristán, Juan B. Amores, Agustín González Enciso, Joaquín Salcedo, Rafael Torres, Miguel Alonso Baquer, Jaime Ignacio del Burgo, José Manuel Azcona y Carlos Mata.

 

El prólogo de la obra, que ha sido coordinada por Jaime Ignacio del Burgo, presidente de la Sociedad de Estudios Navarros, ha sido escrito por José María Aznar, presidente de la Fundación FAES, entidad patrocinadora de las Jornadas y también de la publicación del libro.

 

En el acto de presentación harán uso de la palabra Jaime Ignacio del Burgo y José María Aznar.

 

Entrada libre.

 

Tribuna de Navarra, 7 de enero de 2007

Zapatero persigue a las víctimas mientras ayuda a sus verdugos

Zapatero persigue a las víctimas mientras ayuda a sus verdugos

La Asociación Víctimas del Terrorismo considera de extrema gravedad que el Gobierno de Rodríguez Zapatero no incluya en la lista de terroristas de la Unión Europea a ningún miembro de la actual cúpula de ETA, incluidos “Josu Ternera” y “Txeroki”, ni a algunas de las organizaciones desactivadas por la Justicia en estos años por ser parte de la banda criminal. Con este tipo de actuaciones, el Ejecutivo socialista evidencia, con absoluta nitidez, que ha estado durante toda la legislatura dispuesto a perseguir y anulas a las víctimas mientras ayuda a sus verdugos.

Más aún, José Luis Rodríguez Zapatero, no contento con despreciar la voz de las víctimas, las ha atacado por todos los medios posibles, con absoluta mala fe. La prueba más palpable es la abismal diferencia entre el atronador silencio por parte del Gobierno tras las manifestaciones ilegales de ayer, en las que se vitoreó a ETA y a sus asesinos, y la reacción airada del Gobierno y del PSOE con motivo del último gran acto de la rebelión cívica celebrado el pasado mes de noviembre en Madrid. En aquella ocasión, José Blanco, secretario de Organización del PSOE, aseguró que aquella manifestación era “un despropósito” además de “absurda e insensata”. Tanto en este caso, como en el de la lista de terroristas de la UE, el Gobierno no es sólo esclavo de sus palabras, sino también de sus silencios.

La AVT, como es lógico, no se sorprende por estas actitudes. Han sido cuatro años de continuos desprecios y ataques, despiadados en ocasiones. Han sido cuatro años de espanto, en los que las víctimas han asistido al terrible espectáculo de ver cómo un Gobierno ha sido capaz de abofetearlas con una mano mientras ofrecía la otra de manera decidida hacia los asesinos.

 

Con todo, las víctimas han sabido defenderse con honor y dignidad frente a las dobleces del Ejecutivo. Ahora, lo más preocupante es que existe la posibilidad real de que la próxima legislatura sea igual de buena para los terroristas y de mala para las víctimas. Así lo constata el dato de que el 65 por ciento de los españoles cree que, de ganar las próximas elecciones, Rodríguez Zapatero reeditará el proceso de rendición del Estado de Derecho frente al terror. Un dato que refuerza el análisis expresado ayer por la AVT: ETA busca, de la mano de Zapatero, el segundo tiempo de la rendición.

 

Madrid, 6 de enero de 2008.

La Asociación Católica de Propagandistas dice que el laicismo del PSOE y el nazismo tienen "similares raíces"

La Asociación Católica de Propagandistas dice que el laicismo del PSOE y el nazismo tienen "similares raíces"

El presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, Alfredo Dagnino, dijo este viernes que el laicismo del Gobierno pretende "extirpar las creencias religiosas de la vida pública" para construir un "hombre nuevo", un pensamiento con "similares raíces" al Tercer Reich o a los países marxistas. Dagnino criticó la virulenta reacción del Gobierno contra los católicos, mientras no dice nada de las manifestaciones de los "cómplices del terrorismo".

Dagnino hizo estas afirmaciones en una rueda de prensa convocada para responder al comunicado del PSOE sobre el acto "Por la familia cristiana", celebrado el pasado domingo en Colón.

Para Dagnino, "un acto religioso, pacífico y sanamente reivindicativo" como el de Colón "no merece comunicados como el del PSOE" que, como algunas declaraciones públicas de sus dirigentes, produce "estupor, inquietud y desasosiego".

 

El comunicado "evidencia un laicismo esencialmente ideológico de hondas raíces", que al igual que algunas de las leyes que promulga el Gobierno o de las políticas que defiende, tiene la "deliberada intención de prescindir de Dios, de la Iglesia y del cristianismo en la visión del mundo", aseguró.

 

Su intención es "extirpar las creencias religiosas de la vida pública para confinar al cristianismo al ámbito de lo privado y de la conciencia individual" para construir la vida pública con el "hombre por sí sólo", agregó. "Apoyadas en similares raíces de pensamiento –continuó– determinaciones de este tipo ya se tomaron en la Alemania nazi, en el Tercer Reich, por personas que habiendo llegado al poder por métodos estrictamente democráticos se sirvieron de él para transformar la sociedad y conformar un hombre nuevo", como ocurrió también en los países marxistas, puntualizó.

 

Tras defender el derecho de los católicos a reunirse pacíficamente y a expresar libremente sus opiniones dentro del "más escrupuloso respeto a la Constitución y al ordenamiento jurídico", lamentó la reacción del PSOE, "que no tiene parangón", y que no se da cuando hay manifestaciones "verdaderamente graves" que pretenden "subvertir el orden constitucional".

 

"Las manifestaciones de corte independentista, unos actos organizados por los cómplices del terrorismo, en los que vemos cómo se veja a España, cómo se mancillan sus símbolos, cómo se cuestionan" los principios constitucionales y "cómo se proclama el derecho a la autodeterminación", criticó, "no merecen comunicados" ni declaraciones públicas como las que ha causado el acto de Colón.

 

Asimismo Dagnino acusó al Gobierno de "no observar ni cumplir la Constitución" en cuestiones como la enseñanza, el derecho a la educación o la defensa de la vida y del matrimonio, "que es la unión de un hombre y una mujer".

 

Sobre las afirmaciones del embajador español en el Vaticano, Francisco Vázquez, quien ha calificado el acto en favor de la familia de "mitin electoral", Dagnino dijo que son declaraciones "en clave partidista" porque "nunca he visto un acto más cívico, tranquilo y tolerante".

 

Libertad Digital, 4 de enero de 2008