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Foro El Salvador

De víctimas del terrorismo

VCT: “MANTENER LA VIA NANCLARES ES DEJAR LA PUERTA ABIERTA A LA IMPUNIDAD DE LOS ASESINOS DE ETA”.

VCT: “MANTENER LA VIA NANCLARES ES DEJAR LA PUERTA ABIERTA A LA IMPUNIDAD DE LOS ASESINOS DE ETA”.

La asociación de víctimas considera que el supuesto arrepentimiento de los terroristas no tiene “ninguna credibilidad “.
 
Madrid 7 de Marzo de 2012
 
Voces contra el Terrorismo lamenta las declaraciones realizadas ayer en Granada por el Ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, en las que confirmó que la llamada “Vía Nanclares” sigue abierta y la presentó como un mecanismo de reinserción para los terroristas.
 
VCT cree que mantener esta fórmula es dejar la puerta abierta a la impunidad de los asesinos de ETA, ya que durante estos 50 años ha quedado más que demostrado que los terroristas no sólo no se arrepienten, sino que, además, una vez cumplidas sus condenas, han vuelto a la actividad terrorista en sus distintas formas.
 
Hace pocos días, por ejemplo, hemos podido comprobar cómo los asesinos de Cecilio Gallego y de Silvia Martínez permanecían impasibles ante la desgarradora imagen de la madre de la pequeña narrando lo que ocurrió el día del atentado. Los terroristas no pidieron perdón, no se arrepintieron y tampoco colaboraron para esclarecer lo ocurrido; todo lo contrario, dijeron no reconocer al Tribunal que les juzgaba. Esa es la verdadera cara de los terroristas, no la que nos pretenden vender con supuestas colaboraciones y arrepentimientos.
 
A VCT le parece lamentable que Fernández Díaz mantenga, en este sentido, la misma estrategia que su predecesor, Alfredo Pérez Rubalcaba: aplicar beneficios a los terroristas de manera individualizada, a cambio de que pidan perdón y se comprometan a colaborar con la justicia, algo que, en la mayor parte de los casos, se reduce a marcar una X en un simple formulario.
 
Baste como ejemplo de las burlas de los terroristas lo sucedido con el etarra detenido hoy en Francia. José Manuel Azcárate Ramos quedó en libertad tras pedir perdón y, días después, se jactó de haber burlado la justicia para salir de prisión e incorporarse a la actividad de ETA.
 
Asimismo, queremos mostrar nuestra inquietud ante el anuncio del Ministro del Interior de no rebajar las partidas presupuestarias destinadas a ayudar a los colectivos de víctimas, pero sí otras que también son de su competencia. VCT espera que esto no sirva, como ya sucedió con el PSOE, para comprar el silencio de algunas organizaciones y para castigar a las que siempre nos hemos mantenido en contra del proceso de negociación del Gobierno con ETA.
 
VCT ve una ofensa las declaraciones de la portavoz del CGPJ

Por último, Voces contra el Terrorismo quiere mostrar su malestar ante las manifestaciones de la portavoz del CGPJ, Gabriela Bravo, en las que ha afirmado que, aunque "la democracia no debe dar un solo paso a espaldas de las víctimas", éstas "no deben condicionar la evolución sociopolítica", en clara referencia al proceso abierto con ETA.
 
Para VCT estas afirmaciones van en la misma línea que las que venimos escuchando desde hace demasiados años en los entornos nacionalistas y proetarras. Afirmaciones que buscan presentar a las víctimas como un mero objeto de compasión, carente de opinión ante estas cuestiones. Precisamente por eso, nos parece una ofensa que un representante de un órgano de la transcendencia del CGPJ haga este tipo de comentarios.

Cara a cara entre Revilla y Urrusolo Sistiaga en la cárcel de Nanclares

Cara a cara entre Revilla y Urrusolo Sistiaga en la cárcel de Nanclares

Veintitrés años después de su encierro de 249 días, el empresario accedió a reunirse con su conocido captor, que había pedido verle. Ahora es un disidente de ETA

Durante 249 días con sus noches, el empresario Emiliano Revilla vivió en un agujero de cuatro metros cuadrados que recorría una y otra vez con solo dos pasos, hasta hacer más de 2.000 kilómetros, para mantener la entereza y el equilibrio mental. ETA lo mantuvo allí encerrado entre el 24 de febrero y el 30 de octubre de 1988. Lo vigilaban tres hombres y una mujer, los mismos que lo secuestraron en el portal de su casa de la plaza de Cristo Rey (Madrid), a los que no llegó a ver la cara porque iban encapuchados. Hablaba a menudo con dos de ellos. Veintitrés años después, en el otoño de 2011, se reunió con el que había conocido más, El jefe, como él lo llamaba: Joseba Urrusolo Sistiaga, uno de los coroneles de ETA, exjefe del comando Madrid, con condenas de centenares de años de cárcel por secuestro y asesinato, y ahora disidente de la banda; uno de los miembros del autodenominado grupo de Presos Comprometidos con el Irreversible Proceso de Paz.

Revilla, de 83 años, y Urrusolo Sistiaga, uno de los terroristas más buscados durante los años ochenta y parte de los noventa, cuya foto presidía todas las comisarías de policía españolas, conocido como el hombre de las mil caras,se reunieron en el interior de la cárcel, según confirman fuentes conocedoras de la reunión. Urrusolo pidió hablar con él y el empresario aceptó reencontrarse con su captor. La visita, según confirman las mismas fuentes, resultó positiva para ambos. Hablaron del pasado y del presente. Desde el entorno del empresario han declinado hacer comentarios porque, aseguran, no han podido hablar con él y desconocen si se ha producido el encuentro.

La reunión se llevó a cabo dentro del marco de los “encuentros restaurativos” organizados por la   Secretaría General de Instituciones Penitenciarias durante el Gobierno socialista con la colaboración de la oficina de víctimas del terrorismo del Ejecutivo vasco. Se iniciaron en la primavera de 2011 a petición de los presos de Nanclares de Oca (Álava) —ahora en la nueva prisión de Zaballa—, una veintena de reclusos, de los más de 500 internos de ETA en España, que han rechazado la violencia.

Los presos no obtienen ningún beneficio penitenciario por participar. Es la garantía de que su interés es sincero, que no buscan ninguna ventaja más allá del plano personal. Las víctimas, que se reúnen primero con un mediador, pueden abandonar el proceso en cualquier momento. Hasta ahora se han encontrado 11 víctimas con 11 presos. Algunos con un mediador presente y otros, sin él. En cinco casos, los reclusos estaban relacionados directamente con el atentado o delito que sufrió la víctima. Así ocurrió con Revilla y Urrusolo.

Fue una reunión entre dos personas que se conocieron bien durante un largo encierro de ocho meses, el tercer secuestro más largo de ETA —cuando el empresario fue liberado, aún faltaban por llegar los angustiosos 342 días del empresario José María Aldaya y los 532 del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara—. Revilla ha cambiado poco desde 1988, pero sí lo han hecho las ideas de Urrusolo. Hace 23 años defendía ante el empresario la necesidad de que el Gobierno negociara con ETA —el secuestro se produjo tras la ruptura de las primeras conversaciones en Argel entre la banda terrorista y el Gobierno—, pero hablaba de la necesidad de la lucha armada.

Nueve años después del secuestro de Revilla, en 1997, Urrusolo fue detenido en Francia. Lo extraditaron a España en 2001, acusado de 16 asesinatos y dos secuestros. En distintos procedimientos judiciales ha sido condenado a más de 600 años de cárcel por, entre otros casos, el asesinato de tres policías, de un militar o el envío de un paquete bomba que provocó la muerte de dos artificieros.

Interior impulsa la 'vía Nanclares' "Fue una barbaridad pretender matarlo" Ética y autocrítica entre rejas Tras su detención, sus ideas comenzaron a cambiar. En 1997, poco después de su arresto, y tras el secuestro y asesinato del concejal popular de Ermua Miguel Ángel Blanco, firmó su primer documento abogando por el fin de la violencia. Ahora ya no pertenece a ETA.

Revilla fue secuestrado en el portal de su domicilio madrileño a las once de la noche del 24 de febrero de 1988. No lo trasladaron de ciudad, sino que lo llevaron a un zulo situado en una casa en la calle de Belisana, cerca de Arturo Soria. Era un húmedo agujero excavado bajo un corral al que se accedía con una escalera de mano. Fue liberado cerca de su domicilio, junto a los jardines del Hospital Clínico, 249 días después, tras el pago de varios cientos de millones a la banda.

La estrecha relación que mantuvieron Revilla y Urrosolo la explicó el propio empresario después de ser liberado. “Los secuestradores me dijeron que su experiencia conmigo había sido muy positiva, que han aprendido mucho”, explicó entonces el empresario. “El jefe [Urrusolo Sistiaga] me dijo: ‘Creo que ningún secuestrador ha tenido motivos para recibir tantas satisfacciones de un secuestrado como nosotros de usted’”.

Con Urrusolo tuvo largas conversaciones durante su interminable encierro. El secuestrador escuchaba las explicaciones sobre materiales de construcción del empresario soriano, un trabajador infatigable que montó un imperio a partir de la sociedad familiar de embutidos Industrias Revilla que vendió más tarde a la multinacional holandesa Unilever para dedicarse de lleno a los negocios inmobiliarios. Su captor le contaba las recientes fusiones bancarias que había leído en la prensa.

Durante sus ocho meses en el zulo, el secuestrado hizo todo lo que pudo para mantenerse sereno en un espacio minúsculo y sin luz natural: pintó cuadros, dibujó proyectos inmobiliarios, escribió unas memorias de más de 200 páginas que se quedaron en manos de sus captores, caminaba 10 horas diarias... Revilla mostró una fortaleza fuera de lo común, en las condiciones más adversas que se puedan imaginar, que le permitió salir del secuestro en buen estado de salud. Ese año cumplió los 60.

Se habló mucho en ese momento, después de las explicaciones sobre cómo había sido el secuestro, de que Revilla padecía síndrome de Estocolmo, algo que fue siempre negado por el empresario, su familia y su médico. Fueron su formidable entereza y su filosofía vital, según su médico, Arturo Fernández Cruz, los que lograron que saliera del secuestro en un estado mental tan positivo que sorprendió al juez y a los fiscales y abogados que estuvieron presentes en sus primeras declaraciones ante la justicia. “Emiliano Revilla está sorprendentemente bien. No tiene ninguna clase de síndrome de Estocolmo. Más bien habría que decir que son los secuestradores los que habrán contraído el síndrome Revilla”, aseguró el forense del caso. “Yo conozco a mi padre y sabía que iba a aguantar, a buscar salida a los momentos malos”, relató su hija Margarita a la revista Tiempo. El propio Revilla negó haberse dejado manipular por los terroristas: “No me someto a las influencias. Tengo los pies en el suelo. Estoy forjado como el hierro de los yunques”, afirmó.

Hace unos meses decidió aceptar la invitación de su secuestrador. En esta ocasión, el que está privado de libertad es Urrusolo Sistiaga, por sus múltiples condenas. Finalmente, el secuestrado pudo ver la cara a su captor encapuchado.

Mónica Ceberio Belaza

http://politica.elpais.com/politica/2012/03/03/actualidad/1330804195_549969.html

Trescientos; por Daniel Portero

Trescientos; por Daniel Portero

Aquellas almas desgarradas de nuestro país  entre finales de los setenta y la década de los ochenta por ETA sin que sus familias encontraran el consuelo de la justicia son una realidad que no debemos olvidar. Más de trescientas familias en España no han conseguido saber quienes asesinaron a sus familiares y la Justicia no puede hacer ya nada porque los delitos han prescrito. El pasado martes el Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional, lo comentaba en periodo laboral en una conferencia en Valencia: «Sólo se investigarán cerca de 20 de los más de los 314 casos sin resolver de los asesinatos de ETA en España». Nos comentaba que no había pruebas suficientes para iniciar más investigaciones. Por ello, hoy podemos afirmar que nunca más sabremos de los 300 que murieron valientemente por España. No murieron como los 300 valientes espartanos que se enfrentaron en el estrecho desfiladero de la Termópilas (Grecia) contra las hordas de Jerjes, el rey persa. Nuestros 300 fueron asesinados por cobardes que nunca dieron la cara y que, muchos de sus asesinos, huyeron a países extranjeros para esconderse de sus víctimas. Y ahora, sus compañeros de las hordas asesinas de ETA nos piden generosidad a las familias de las víctimas y que se les acerque a sus casas. Muchos de estos cobardes conocen quienes asesinaron a nuestros 300, sin embargo, pretenden encubrir a los suyos incluso habiendo prescrito los delitos de asesinato. Insisto en que la dispersión de presos etarras debe continuar, incluso con los que hoy se encuentran en la cárcel de Nanclares de Oca (Álava), porque no han cumplido con la Ley, es decir, con el artículo 90 del Código Penal. No han colaborado con la Justicia ni con las Autoridades a esclarecer asesinatos sin resolver. Aquí no ha habido conflicto «político» alguno, sino un genocidio de casi mil personas, donde 300 de nuestros valientes están hoy enterrados en otro estrecho desfiladero y sin que se les vaya a hacer justicia alguna.

Daniel Portero de la Torre

http://www.larazon.es/noticia/8475-trescientos-por-daniel-portero

Inquietud ante el posible final de ETA. Por Teresa Jiménez Becerril

Inquietud ante el posible final de ETA. Por Teresa Jiménez Becerril

¿Es tan difícil entender que el mayor reconocimiento y el mejor homenaje que pueden hacernos es dejar de insistir en buscar soluciones para los presos?

He tenido la suerte de poder dirigirme a algunas personas de las que tendrán mucho que decir en la lucha contra ETA, y a todas les he dicho lo mismo: "Me preocupa la inquietud que existe entre las víctimas del terrorismo cuando se habla  de gestionar este ansiado y peligroso fin de ETA". Debo decir que todos ellos me han asegurado que se respetarán los derechos de las víctimas y que será la ley la que dicte sus acciones futuras.

 

He oído muchas declaraciones sobre la valentía de las víctimas, sobre su sacrificio, sobre el ejemplo dado, sobre la falta de venganza, sobre que son lo mejor de nuestra sociedad etcétera. Todo ello es de agradecer y la memoria es bálsamo para nuestras heridas abiertas, pero que nadie olvide que la verdadera medicina que puede curar nuestro dolor es la Justicia. Y cuando hablo de Justicia, entiendo esa que nos acerca a la razón, a la moral y a ese bien que enseñamos a nuestros hijos desde que nacen. Y el final que la mayoría de las víctimas quiere escribir no es cuento de hadas, donde todos comen perdices, sino una cruda historia en la que quienes mataron sin piedad cumplan sus condenas sin más beneficio que el de poder llegar a redimirse cuando terminen de pagar su deuda con la sociedad a la que humillaron y maltrataron durante tantos años.

 

¿Es tan difícil entender que el mayor reconocimiento y el mejor homenaje que pueden hacernos es dejar de insistir en buscar soluciones para los presos? ¡Que sea ETA la que pida regalos mientras nosotros ignoramos sus ruegos por injustos y humillantes! No entremos en su juego o habremos perdido antes de empezar.

 

Mientras informes que vienen de Francia nos dicen que ETA mantiene su organización y sigue captando activistas, mientras nuestro ministro del Interior y quienes con él llevan las riendas de la lucha antiterrorista no bajan la guardia, cuando sabemos que ETA no reniega de su pasado ni pretende otro futuro que la Independencia del País vasco y la liberación de sus presos, bajo sus inaceptables condiciones, conociendo todo ese escenario a años luz de una rendición, ?Como podemos nosotros gobernantes, víctimas y actores sociales, hablar de un obligado y porque no, generoso fin de ETA. Comprendo la oportunidad política, entiendo lo de evitar el victimismo de la izquierda vasca, y la unión de las fuerzas democráticas, en una tierra donde tan preciada es la democracia y creo que hay que escuchar a quienes allí viven y gobiernan, pero desgraciadamente el terrorismo  ha disparado al alma de los españoles y se ha llevado muchas vidas inocentes que nada sabían de una sociedad que ha tenido que convivir con un monstruo en casa. Creo que cualquier español tiene la última palabra sobre ETA, no solo quienes creen tenerla. Me rebelo cuando leo en algunos periódicos que hablan del punto final del terrorismo, frases como: "a ver como se resuelve el problema de los sectores más conservadores y de las asociaciones de víctimas". Afirmaciones como estas son de una bajeza total, al querer herrar a las víctimas con el hierro de la derecha extrema, lo cual es tan falso como injusto, pero así muchos se lavan sus conciencias y prefieren creer que gente humilde, sencilla, que de política sabe lo justo, son ultraconservadores que sueñan con que Franco vuelva a nacer. ¡Mentira! La mayoría de las víctimas son sensatos centrados y sin más aspiraciones que la de que no le roben los derechos que merecen. Y me voy a quedar sin voz de tanto pedir lo que deberíamos tener garantizado: Justicia.

 

La Sra. Jiménez Becerril es eurodiputada del PP. Su hermano y su cuñada fueron asesinados por ETA en Sevilla, el 30 de enero de 1998.

http://www.libertaddigital.com/opinion/teresa-jimenez-becerril/inquietud-ante-el-posible-final-de-eta-63256/

La AVT reclama a los etarras "supuestamente arrepentidos" que ayuden a esclarecer los 300 casos de terrorismo "sin resolver"

La AVT reclama a los etarras "supuestamente arrepentidos" que ayuden a esclarecer los 300 casos de terrorismo "sin resolver"

 

Hispanidad, viernes, 10 de febrero de 2012

Interior concede el tercer grado penitenciario al etarra Fernández Pérez de Nanclares
 

 

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior ha concedido el tercer grado penitenciario a José Manuel Fernández Pérez de Nanclares, que cumple condena desde el 18 de mayo de 1992 por delitos relacionados por su pertenencia a ETA. En la actualidad cumple condena en el centro penitenciario de Bilbao.

Fernández Pérez de Nanclares, al que se le aplicó la doctrina Parot, firmó su desvinculación de la banda terrorista, mostró su arrepentimiento y cumple el resto de requisitos exigidos por la legislación vigente para acceder al tercer grado. Dicho grado le permitirá un régimen de salidas diario, en fines de semana y una ampliación de permisos. Asimismo esta situación le abre la puerta para la libertad condicional.

El preso Fernández Pérez de Nanclares pasó información a otros etarras para el asesinato del guardia civil José San Martín Bretón el 25 de febrero de 1992 en Guecho (Vizcaya). Y tras el asesinato, les escondió en su domicilio.

Desde la AVT, se ha valorado para Hispanidad esta decisión del Ministerio del Interior: "La AVT sigue estando en contra de cualquier política penitenciaria que acorte el cumplimiento íntegro de las penas para la banda terrorista ETA, que es una de nuestras principales demandas. Vamos a seguir clamando por aplicar la ley para la derrota de ETA. Y uno de los principales puntos para conseguir esa derrota de ETA a través de la ley es que exista el cumplimiento íntegro de las penas".

En cuanto a los grados de arrepentimiento, la AVT señala que "no sólo vale con ese supuesto arrepentimiento del que tanto se habla sino que debe ser un arrepentimiento que se manifieste en actos y hechos concretos. O sea, en colaborar con la justicia". LA AVT recuerda que sigue habiendo alrededor de 300 casos de terrorismo etarra "sin resolver" y "todos estos presos supuestamente arrepentidos pueden colaborar para que esos casos pudieran resolverse".

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com

José Marco (AVT) a Hispanidad: el decreto de Patxi López para reparar a los etarras es "indignante”

José Marco (AVT) a Hispanidad: el decreto de Patxi López para reparar a los etarras es "indignante”

Hispanidad, miércoles, 08 de febrero de 2012

"Una auténtica derrota del terrorismo no puede ser que ahora quedemos todos amigos y aquí no ha pasado nada", añade

 

Como informó ayer La Razón, el Gobierno vasco de Patxi López ultima un decreto para reparar los "sufrimientos injustos" producidos en el contexto de la violencia política entre 1968 y 1978. Esta proposición no de ley que se aprobó en marzo de 2011 a instancias de Aralar -formación que integra hoy en Amaiur-, el Parlamento insta al Gobierno Vasco a indemnizar a las víctimas de la violencia policial, con un presupuesto inicial de un millón de euros.

 

Y hoy ha añadido La Razón que la izquierda abertzale contabiliza como víctimas 'suyas' a un total de 474. Y de estas, un total de 140, según el recuento de este periódico, estarían enmarcadas entre 1968 y 1978, década estimada que recoge el borrador del decreto que prepara el Gobierno vasco sobre la «reparación integral de víctimas de sufrimientos injustos como consecuencia de la vulneración de sus derechos humanos en el contexto de la violencia de motivación política». De los 140 casos, un total de 29 corresponden a enfrentamientos  entre los terroristas y la Policía y siete a miembros de la banda terrorista que murieron a consecuencia de manipular una bomba.

 

En declaraciones a Hispanidad, el vicepresidente de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo), José Marco, ha valorado esta información: "Ya veíamos que esto se venía encima, porque ya hace días que estamos viendo los movimientos que está realizando Patxi López, pidiendo las mismas peticiones que está haciendo Bildu, Sortu, y todos los brazos políticos de ETA. Nos parece lamentable que más que preocuparse por las auténticas víctimas del terrorismo estén preocupándose de los que las han provocado", "que ahora están en prisión intentando ser aproximados a las cárceles del País Vasco. Y un paso más allá, que parece ser que quieren dar es el equipararnos a las víctimas de haber sufrido atentados terroristas con los propios terroristas que son los que han cometido esos atentados".

 

Según Marco, todo esto es algo que "indigna muchísimo a las víctimas del terrorismo y a muchísimas personas normales y corrientes" que ven que "terroristas pueden ser considerados como víctimas y además indemnizados y reparados". "Nos parece escandaloso" al igual que Patxi López esté "intentando a toda costa dar la razón y apoyar en ese aspecto las peticiones de ETA" y más cuando "estamos todos abogando por una derrota del terrorismo en condiciones una auténtica derrota del terrorismo no puede ser que ahora quedemos todos amigos y aquí no ha pasado nada". "No puede ser que delincuentes, asesinos y gente que les ha ayudado puedan ser considerados como víctimas absolutamente de nada".

 

Patxi López haría bien en escuchar a las víctimas de ETA, no a los verdugos, por muy cerca que tenga a los asesinos y sus cómplices.

 

José Ángel Gutiérrez

joseangel@hispanidad.com

Auténticas víctimas, por José Antonio Vera

Auténticas víctimas, por José Antonio Vera

Cualquier víctima de un hecho violento tiene derecho al reconocimiento del mismo por el Estado y, en su caso, a la indemnización que proceda, pero hay que darle toda la razón al ministro del Interior cuando dice tener claro cuáles han sido aquí las víctimas del terrorismo, que fundamente son las de ETA. Es verdad que hubo víctimas del GAL y del denominado «Batallón Vasco Español», y que como tales han de ser reconocidas, pero en ningún caso podemos equiparar unas con otras, porque el daño causado por la banda a la democracia y a las personas es tan brutal que no admite ni la más leve equiparación. Es comprensible que tanto los sindicatos policiales nacionales como la Ertzaintza hayan catalogado de «tomadura de pelo» este decreto que prepara el Ejecutivo autónomo de Patxi López, según el cual se va a poder indemnizar hasta con casi 400.000 euros a «las víctimas de la violencia policial» durante los años que van desde 1968 a 1978. Un primer paso para hacer lo mismo, a posteriori, con las «víctimas de la Policía» entre 1978 y el momento actual.

 

La realidad es que estamos ante una operación de calado que sólo pretende contentar a ETA y a sus entornos ante la nueva situación en la que se supone que la banda ha dejado por completo de asesinar. Huele a pacto prefijado y hay que vestir la situación con diferentes ropas para aparentar que es algo diferente. Pero difícilmente la sociedad lo va a creer sin más. Poner al mismo nivel a «victimarios con verdugos» es impropio de la democracia. El agravio no es menor, entre otras cosas porque en 1977 hubo una Ley de Amnistía que benefició a los presos de ETA.

La Razón, 8 de febrero de 2012

María del Carmen Hernández: El etarra mató a su marido, y 13 años después la viuda le abrazó en la cárcel y él le pidió perdón

María del Carmen Hernández: El etarra mató a su marido, y 13 años después la viuda le abrazó en la cárcel y él le pidió perdón

Dice su viuda que sin su fe, y en especial en el Sagrado Corazón de Jesús, no hubiera tenido fuerzas para perdonar una cosa así. 

Habla Encarnación Carrillo, viuda de Manuel Indiano, asesinado por ETA

 

El etarra le metió varios tiros en el cuerpo y corrió a un teléfono público para llamar a su familia: "Ya estás muerto", le dijo el asesino a una de las hijas de Jesús Mari Pedrosa. Era el 4 de junio de 2000. Los siguientes días se repitieron las macabras llamadas al domicilio del asesinado: "Jesús Mari, hijo de puta".

 

Jesús Mari Pedrosa, de 57 años, era edil del PP en el Ayuntamiento de Durango (Vizcaya), además de militante del sindicato nacionalista ELA.

 

"Llevaba 13 años de concejal cuando le mataron -cuenta su viuda-. Los primeros años todo iba más o menos bien o así me parecía a mí. Él nunca trasladó a casa si tenía alguna preocupación al respecto y la política no era tema de conversación entre nosotros. Desde siempre había tratado con cualquier persona independientemente de su ideología o signo político. Tenía un talante abierto y eso hacía que participase en uno u otro sitio (Korrika, apoyo al euskera...) o entrase a tomar algo o pasar un rato tanto en el batzoki como en cualquier otro local. Creo que era muy confiado, pues para él todos eran amigos...".

 

Los niños del colegio también intimidaban...

"Entre dos a tres años antes de matarle empezaron las amenazas en la calle y seguido el acoso de manera más directa. Empezaron a venir a casa un día sí y otro también. Cuando había manifestaciones terminaban debajo de casa, o venían expresamente a leernos pasquines y dejarnos mensajes. Venían con velas que dejaban encendidas, pancartas que dejaban colgadas. Muñecos poniendo frases como “zu ez zarz errugabea” (tú no eres inocente). Los chavales del instituto, que está en frente de casa, nos venían durante el recreo con las pancartas de los presos o nos empapelaban desde el portal hasta la puerta de la vivienda. Cosas increíbles de que estuviesen sucediendo en la realidad".

 

Pintadas amenazantes en las paredes

Cuenta Mari Carmen Hernández, la viuda de Jesús Mari Pedrosa, la tristeza con la que vivían en la familia por ese clima de persecución a la que estaban sometidos. "El miedo aparece y va dejando huella hasta el punto de necesitar ayuda profesional. Una de mis hijas lo estaba pasando muy mal. Yo solía pensar `no puede ser real que nos esté pasando esto´y me preguntaba cosas como ¿Hasta dónde se pude intimidar a la persona? ¿Por qué permanecen sin borrar las pintadas?... Ir por la calle, sobre todo la zona del casco viejo, y ver su nombre en medio de una diana o poniendo frases como `tú serás el próximo´. Sentía una angustia terrible. Encima te sientes mal por la gente que va contigo, por la gente con la que te cruzas. Es como si llevases encima un sentimiento de culpa".

 

Con el asesinado de su marido cara a cara

Mari Carmen aceptó entrar en un programa impulsado por Instituciones Penitenciarias y el Gobierno vasco de reconciliación con las víctimas. Todos aquellos etarras que se sienten arrepentidos por sus crímenes tienen la necesidad vital de pedir perdón, cara a cara, con la familia de sus víctimas, y es la Administración quién concierta, si todas las partes están conformes, una cita resrvada.

 

Mari Carmen recibió esa llamada de Instituciones Penintenciarias y fue al encuentro con el asesino de su marido. Cuenta que nada más verle se abrazó al etarra y, éste se sintió completamente desarmado. Lugo vino el diálogo: "Me sorprendió lo joven que era -señala Mari Carmen al diario El Mundo-. Como una de mis hijas. Le conté mi triste historia, él me contó la suya... Me preguntó por cómo lo habíamos vivido. Le dije que en mi cabeza no entraba cómo se podía asesinar. Me contestó que en aquel entonces era un objeto... Nunca había estado con una víctima", narra.

 

"Le pregunté por qué se sentaba frente a mí. Me dijo que quería pedir perdón, mostró un profundo arrepentimiento. Me habló de que algún día tendría que contárselo a sus hijos, que no podía dormir. Le pareció increíble que no fuera dura con él".

 

"Gracias a mi fe no siento odio"

"A mí lo que me mueve es mi fe. Soy muy devota del Sagrado Corazón de Jesús. Pensé: ´Ese chico ha sido muy malo. Si ahora quiere ser bueno, le tengo que ayudar´. Le dije: ´Con esa carita, nadie diría que tienes el haber que tienes´. Gracias a mi fe, el odio no está en mí. Puedo haber sentido rabia, impotencia, puedo haberme hecho preguntas sin respuesta... Pero odiar, no".

 

"Mi lucha ha sido y es día a día muy fuerte en lo referente a alcanzar una paz espiritual, porque la rabia sale sin querer y las preguntas ahí están, sin respuesta".

 

"Cada día me pregunto si soy capaz de perdonar"

"Cada día, cuando hago mi examen de conciencia me pregunto si soy capaz de perdonar. Es muy difícil perdonar (sobre todo sin que te lo pidan), pero me es necesario hacerlo. El perdón no es una obligación, no es el olvido, no es una expresión de superioridad moral ni es una renuncia al derecho. El perdón es un acto liberador. Perdonar es ir más allá de la justicia. Esforzarnos en plantear el perdón, en proponerlo y hablar de él es invitar a ser cada vez más persona".

 

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=20292