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¿Guerra de sexos?

La ideología de género tiene el sabor rancio del marxismo obsoleto. Engels, un fracasado en modelos sociales, lo defendía.

La ideología de género tiene el sabor rancio del marxismo obsoleto. Engels, un fracasado en modelos sociales, lo defendía. Engels (1884): “El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino”.

 

Pensando en el por qué los partidos autodenominados progresistas (PSOE, IU, ERC) y los medios afines siempre que hacen referencia a la violencia doméstica u otros aspectos de la vida y relaciones entre hombres y mujeres utilizan el término género, he llegado a la conclusión que alguna relación debe tener con su ideología o que están cambian de ella hacia la llamada de género.

 

Hace unos día leía que el primero en relacionar el sexo con la lucha de clases fue Federico Engels en su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, escrito en 1884, en el que su autor dice textualmente: “El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino”.

 

No sé si estaba en la mente de Engels el convertirse en el fundador del actual feminismo de género, pero el hecho indudable es que él fue el primero en postular la lucha de sexos como anterior y precursora de la lucha de clases.

 

Tras el fracaso estrepitoso de ésta, los neomarxistas vuelven a retomar la primera y a desarrollar todo un gazpacho ideológico llamado “ideología de género”. No estoy seguro de dar en el clavo, pero si en que tienen una relación directa.

 

Jesús D Mez Madrid

Aragón Liberal, 31 de diciembre de 2006

La dictadura de género

La dictadura de género

Dicen que una de cada cinco familias esconde un maltratador... ¿por qué nadie cuestiona estas cifras?

 

Escribe Alison Jagger en Political Philosophies of Women’s Liberation, que la “humanidad podrá revertir finalmente a su sexualidad polimorfamente perversa natural”.

 

“La igualdad feminista radical significa, no simplemente igualdad bajo la ley ni tan solo igual satisfacción de necesidades básicas, sino más bien que las mujeres –igual que los hombres- no tengan que dar a luz”.

 

“La destrucción de la familia biológica que Freud nunca visualizó, permitirá la emergencia de nuevos mujeres y hombres distintos de cuantos han existido anteriormente”.

 

“Deben oírse las voces de mujeres jóvenes, ya que la vida sexual no gira solo alrededor del matrimonio”.

 

Esta es una de las concepciones centrales de la llamada perspectiva de género, una concepción que persigue alterar radicalmente los fundamentos de la sociedad. La llamada perspectiva de género, es una derivación del marxismo, si bien notablemente degradada desde el punto de vista de la racionalidad.

 

De hecho todo el planteamiento de la ideología de género debe prescindir de razón científica, de ahí su pretensión de reescribir la historia. Por sus objetivos y en parte por su metodología constituye una ideología totalitaria que consecuentemente se expresa en políticas que tienen una deriva de este tipo, por ejemplo, la construcción de un estado policial a su servicio.

 

La ley española sobre protección contra la violencia de género, un tipo de norma inédita en el mundo, es un buen ejemplo de ello: tiene en proceso a 150.000 hombres y el gobierno ya ha anunciado que considera que existen 2.000.000 de mujeres maltratadas, es decir 2.000.000 de maltratadores que deberían ser procesados y condenados.

 

Sobre 11,6 millones de hogares con parejas (8,9 son matrimonios y 2,9 no lo son) significa casi un 20%, uno de cada cinco esconde a un maltratador. ¡Esto se afirma con toda la tranquilidad del mundo y aquí nadie lo cuestiona! ¡Tremendo!

 

Como expresa el texto precedente de la señora Jagger, la ideología de género no es una variante del feminismo, en el sentido real de esta concepción, el de la equiparación de los derechos de la mujer con los del hombre, sino que propone su liquidación, dado que niega la condición básica: el ser mujer en toda su plenitud y poder ejercer como tal sin menoscabo ante el hombre.

 

La perspectiva de género persigue en realidad eliminar las diferencias suprimiendo la condición de ser-mujer, así como la de ser-hombre. En el fondo la teoría es bastante rupestre. “Muerto el perro muerta la rabia”. En el momento en que no existan “hombres” y “mujeres” sino “sexualidades polimorfas” se acabó el problema.

 

En realidad la perspectiva de género más que de un tipo de feminismo es el fundamento ideológico, de un proyecto de sociedad que utiliza a la mujer para otro fin distinto, al igual que el marxismo hacía con la clase obrera.

 

Esta característica también explica que la ideología de género sea el soporte teórico fundamental del proyecto político de sociedad homosexual, de homosociedad, aquella en la que las instituciones son radicalmente modificadas, en beneficio de la homosexualidad.

 

Como esta concepción choca más duramente con la condición humana, la violación de la realidad debe ser mayor y el recurso al castigo y a la imposición una práctica creciente. A su vez está en la raíz del problema de la decadencia europea, dado que está vinculada a los principales vectores que la alimentan. Pero éste, el de la caída de la civilización europea, es ya otro tema.

Josep Miró i Ardèvol

Forum Libertas, 29 de diciembre de 2006

María Sanahuja, decana de los jueces de Barcelona: «Miles de hombres son detenidos por casos de maltrato que luego acaban en nada»

María Sanahuja, decana de los jueces de Barcelona: «Miles de hombres son detenidos por casos de maltrato que luego acaban en nada»

Alerta de que la Ley de Violencia Doméstica implica arrestos al varón «simplemente por el hecho de ser varón» y sin que se lleve a cabo una investigación previa

Barcelona-Cuando María Sanahuja habla sobre malos tratos es imposible que no surjan reacciones críticas desde varios sectores, especialmente desde los más feministas. Ella se defiende diciendo que lo hace para explicar los problemas que tienen los jueces a los que representa a la hora de deliberar sobre estos asuntos. Es tajante y se mantiene en que la Ley de Violencia sobre la Mujer es un fracaso. Hace dos semanas participó en la presentación de un libro -«El varón castrado», de José Díaz Herrera (Planeta)-, volvió a plantear sus tesis, y ha vuelto a ser criticada.
- ¿Por qué cree que sus palabras han vuelto a sentar mal?
- Una vez más, yo no podía imaginar la trascendencia de mis palabras durante la presentación de un libro a la que asistieron unas diez personas. En este libro se ejemplifican con un montón de supuestos concretos lo que está sucediendo con la aplicación de la Ley de Violencia sobre la Mujer, con casos de compañeros de la talla del titular del Juzgado de lo Penal número 20 de Madrid, Ramón Sáez, o de la compañera del juzgado de lo Penal número 4 de Murcia, María Poza Cisneros, que son dos de los compañeros que han interpuesto varias de las cuestiones de inconstitucionalidad que están pendientes contra esta ley.
- ¿Cuántos recursos se han presentado?
- Creo que ya son más de cien. La verdad es que son muchísimos, y espero que el Tribunal Constitucional responda. El libro recoge miles de casos, y ya no tengo ninguna duda no sólo de lo que transmiten los compañeros del día a día, sino de lo que se deriva de la falta de información que da el Observatorio de Violencia del Consejo General del Poder Judicial.
- ¿En qué sentido?
- Si cada año se interponen más de 140.000 denuncias por malos tratos, y nos dan datos de lo que ha ocurrido finalmente con 8.000 o 10.000 casos, ¿qué ocurre con el resto de miles? No nos dicen qué pasa con el resto. La presidenta del Observatorio dijo, al cumplirse un año del funcionamiento de los Juzgados de Violencia Doméstica, que el 59 por ciento de los casos son archivados o sobreseídos.
- ¿Y qué sucede entonces?
- Como cada vez que se produce la denuncia se da la detención inmediata del individuo, supone que son miles de individuos detenidos al año en este país por supuestos malos tratos a sus parejas, en casos que luego acaban en nada. No creo que proceder a la detención inmediata sea razonable sin realizar investigaciones mínimas, porque supone pasar dos noches en el calabozo, y eso causa traumas.
- ¿Y cómo afecta esto a los jueces?
- Actuando de esta manera indiscriminada, sin una investigación -que es el factor clave-, los jueces no somos capaces de detectar los casos graves de violencia, y se nos siguen muriendo el mismo número de mujeres o más, que supone el despliegue de una gran cantidad ingente de medios que no llegan para ofertar ayuda a los casos más necesarios
. El autor del libro también achaca todos los problemas de esta ley al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando la Ley de Violencia sólo acentúa una línea iniciada y ya perversa por sobre todo el último gobierno del Partido Popular, que modificó el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal en 2003, que fue el que inició toda esta dinámica. Mi primera rueda de prensa sobre este tema fue en 2004, y la ley de violencia ni siquiera estaba en el Parlamento. Y ya se vio que no se estaba yendo por el buen camino.
-¿Cuál es su queja?
- No se puede actuar impunemente contra el hombre por el simple hecho de ser hombre, por lo que se debe denunciar la vulneración de los derechos fundamentales que se está realizando en nuestro país. Sobre todo porque no se está consiguiendo el fin de la ley, ya que no se está ayudando a las mujeres que sufren los casos graves de maltrato. A mí me emociona cuando voy al colegio a buscar a mis hijas y muchas abuelas me dicen que no ven a sus nietos porque con la aplicación de un derecho de un modo abusivo se les está negando no a muchos padres, sino también a muchos abuelos, el volver a ver a sus nietos.
- Hablemos de cifras.
- Si el Observatorio dice que en un año hay 8.495 sentencias dictadas por los Juzgados de lo Penal, de las que un 39 por ciento fueron absolutorias, que son 3.273, significa que hubo unas 5.200 condenas. Alguna más habrá en conformidades en los Juzgados de Violencia, pero quiere decir que de las 140.000 denuncias que hay al año, el porcentaje de condenas puede ser ¿10.000? ¿O 20.000? ¿Y qué pasa con las 120.000 restantes, resultantes de todos aquellos a los que hemos detenido? El autor del libro habla de un compañero, del Juzgado de lo Penal número 12 de Valencia, José Luis Ruido de la Torre, que le dijo que «la Policía actúa con dureza hacia el maltratador», que «se detiene a los varones de forma masiva» y que «estamos previniendo», así que está admitiendo que estamos deteniendo por miles para encontrar a unos pocos maltratadores con los que no damos nunca.
- El Observatorio del CGPJ dice que sus declaraciones son «ofensivas».
- Somos pocas las personas que manifestamos públicamente lo que pensamos. Sí es cierto que mis palabras tienen más repercusión mediática que lo que dicen mis compañeros en voz baja en los pasillos. Yo creo que molestan mis palabras porque las personas que defendieron ardientemente un proyecto de ley y una ley como ésta, y que comprueban al cabo de un año -ya se ha evidenciado- que no ha sido un buen camino, todos aquellos que no esperaron a ver qué pasaba con las reformas legislativas realizadas por el Gobierno del PP para ver cómo funcionaban, los que nos lanzaron a todos a votar unánimemente una ley, pues reconocer su fracaso les debe costar bastante. Pero la realidad es tozuda, los números son tozudos, y creo que han optado por hacer juegos de cifras en lugar de explicarlas con claridad.
- ¿Los jueces a los que usted representa la apoyan en su postura?
- Con mis compañeros no he tenido ningún problema, al contrario. Después de mi primera rueda de prensa recibí aplausos de los compañeros de la Junta de Instrucción de Barcelona, y lo único que hice fue decir en voz alta algo que los demás decían en voz baja. Es cierto que decirlo en voz alta supone recibir un aluvión de críticas, pero yo creo que ya se ha abierto una pequeña brecha para que muchos digan lo que está pasando. Yo siempre digo que cualquier persona vaya a los juzgados de lo Penal, que son públicos, para que se vea lo que estoy diciendo, qué ocurre cada día y que no me lo estoy inventando, como que por supuestos muy leves se están pidiendo penas muy altas. Por un «vete a la mierda» de un marido a su esposa, se están pidiendo nueve meses de cárcel. Por un «te vas a enterar» durante un proceso de ruptura, o por un empujoncito que no causa lesión se están pidiendo también penas altísimas.
- Ahora los médicos han anunciado que incluirán la sospecha de maltrato en el historial de las pacientes.
- Ellos evidencian por un montón de síntomas situaciones reales de violencia física y psíquica. Si los médicos decían que les cuesta ver las situaciones graves, y eso que ven a sus pacientes mes tras mes y año tras año, los jueces, en unos minutos, no podemos ver la gravedad. Y luego están las personas que están en una situación más débil, las que realmente necesitan un colchón psicológico y, en algunos casos, económico. Se tiene que replantear qué es maltrato en el Código Penal. Maltrato es cuando yo insulto, cuando pego a alguien, o cuando empujo a alguien y, si no quiero tolerarlo, el Código Penal debe reaccionar con una pena proporcional a la gravedad del hecho: si el hecho es leve, tiene que ser leve. Y ahora llega un momento en que el Código Penal sanciona la mala educación con penas muy graves. Y esto es inaceptable. Ahora bien, evidentemente, los hechos graves deben castigarse con penas graves, por supuesto. Pero no puede ser que al maltratador lo encerremos para siempre, y menos aún por un hecho leve.
- ¿Qué necesitan los jueces?
- Se está empleando una cantidad ingente de dinero pero de una manera desorganizada. Pedimos que alguien se encargue. En la ley debería haberse fijado una figura para organizar los distintos departamentos de la Administración -con Sanidad, Educación, Justicia, Interior y con Bienestar Social- para que no se repitan Oficinas de Atención a la Víctima que están informando de una manera desorganizada y distinta unas de otras. Se están repitiendo unas ayudas y no se están garantizando otras. Hay que ordenar esta situación. El resultado es que tenemos a varias administraciones haciendo lo mismo, pero como no se coordinan y como no se han fijado los criterios de actuación, se ayuda mal a las víctimas. Y además se deben ofertar los servicios que hacen falta. Por ejemplo, se han puesto casas de acogida donde no hay nadie, y luego faltan plazas en los lugares donde se necesitan. Y son una buena idea, a la espera de que se haga una investigación inicial.
- Entonces, sugiere usted que debido a la presión mediática sobre este asunto se están realizando detenciones sin pruebas.
- Sí, porque la Policía tiene pánico a que una mujer presente una denuncia, que no se proceda a la detención inmediata y luego pase algo, porque entonces van a hacer a la Policía responsable de esta situación. Por eso lo que hace es, por prevención, detener a casi todo el mundo
, a menos que vean una situación realmente escandalosa en la que no sea necesario, pero esos son pocos casos.
- Y entonces empieza el colapso judicial.
-Así es, ya que luego nos los traen a los juzgados de guardia o de violencia doméstica. Y el juez, que tiene en una mañana infinidad de casos -e invito a cualquier persona a que lo vea- tiene que ver en minutos, y con las simples declaraciones de uno y otro, qué resuelve. Lo más sencillo, en prevención, es dictar una orden de alejamiento, es decir, expulsar a uno de los cónyuges de la casa, que siempre es el señor, claro. Normalmente, en los juzgados tampoco se realiza una gran tarea de investigación, porque principalmente ésta es una labor de la Policía. ¿Y qué hacemos? Si devolvemos a la Policía tal cantidad de órdenes, son incapaces de proteger a nadie. Por eso necesitamos datos suficientes para saber qué casos son los realmente graves. Y la saturación es importante . De cuatro asuntos civiles se resolvió sólo uno. Son unos juzgados con una congestión mayor que la sala primera del Tribunal Supremo.
- ¿Qué pide usted para solucionar estos problemas?
- Es imprescindible la modificación inmediata del Código Penal para tipificar hechos graves con penas graves, definir qué es maltrato. Eso es un clamor. Se ha hecho un Derecho Penal de autor, en el que se castiga a un hombre por el simple hecho de ser hombre, y esta fórmula ya ha sido desterrado de todos los países del mundo. Y es que una denuncia sin protección aumenta el peligro para la víctima, porque la devolvemos a su casa con un papelito. Y los policías se quejan porque tienen hasta cuatro órdenes de protección. La mujer va a un juzgado, ve que no se resuelve su problema; se va a su pueblo, y vuelve a hacer lo mismo, lo que evidencia una verdadera ineficacia porque las personas no se sienten protegidas.
- Resulta paradójico que las feministas la critiquen.
- El Código Penal de 2003 resultó absolutamente ofensivo para la mujer. Imagine que una pareja va por la calle, discute y se empujan. No denuncian, pero hay un tercero, ya sea un ciudadano o un policía local, que va y denuncia. Se produce la detención, puede haber condena con el testimonio de esa persona que ha presenciado esa situación de maltrato leve, y se obliga a la pareja a estar alejada. En algún caso incluso se les prohíbe que se casen, porque como existe una orden de alejamiento, el empleado del Registro Civil no puede autorizarlo.

Una feminista que persigue la igualdad
Aunque muchas mujeres no lo crean, porque ha sido acusada de defender a los maltratadores, María Sanahuja, miembro de Jueces para la Democracia, es una feminista de los pies a la cabeza que busca la auténtica igualdad de género . Hace declaraciones lapidarias: «Las mujeres primero hemos dependido del padre, luego del marido, y ahora el Estado es quien elige quién debe ser nuestro novio». Sostiene, continuando esta misma argumentación, que «si creen que las mujeres somos tan minusválidas mentales, pues entonces también lo seremos para elegir al presidente del Gobierno». Su despacho, en una quinta planta junto a los juzgados de Barcelona, cumple la paradoja de ser un lugar aparentemente caótico pero en un segundo vistazo, perfectamente ordenado, con montones de pilas de papeles esparcidos sobre las mesas de trabajo y de reunión. Esta entrevista, que duró apenas media hora, fue interrumpida en seis ocasiones por llamadas telefónicas. Algunas eran de apoyo. Otras, peticiones de entrevistas y de artículos de opinión. Insiste en que sólo dice lo que los jueces le cuentan. La única diferencia es que ella, porque es también su obligación, lo dice en voz alta.

Xiana Siccardi

La Razón, 28 de diciembre de 2006

Los españoles -y toda Europa, menos holandeses y suecos- contra la adopción gay

Los españoles -y toda Europa, menos holandeses y suecos- contra la adopción gay

Sólo un 43% de españoles a favor de dar niños a las parejas gays; en la Europa mediterránea nadie acepta el matrimonio homosexual.

 

 

La mayoría de los europeos no aprueban ni el "matrimonio homosexual" ni la entrega de niños en adopción a parejas homosexuales, según el Eurobarómetro 66, una encuesta a 30.000 ciudadanos de la Unión Europea, que ha incluido la opinión de países aspirantes a entrar en la UE.

En España, pese a dos años de "matrimonios homosexuales" legalizados y tres años de intensa propaganda para "normalizar" el matrimonio gay (hasta en los muñecos televisivos Los Lunnies se han promocionado las bodas gay) sólo un 56% de la población está a favor de legalizar estas uniones y sólo un 43% piensa que debe ser legal entregar niños en adopción a parejas homosexuales.

La media en la Unión Europea es mucho más protectora con los niños y con el matrimonio que en España: en la UE sólo el 32% permitiría la entrega de niños en adopción a parejas homosexuales; y sólo el 44% aceptaría la unión de dos homosexuales como "matrimonio legal".

 

 

La entrega de niños a homosexuales es el tema que más disgusta a los europeos: aunque se hace en España, no gusta a los españoles. De hecho, sólo hay dos países con un porcentaje mayoritario a favor de la adopción gay: son el 69% de los holandeses y el 51% de los suecos.

Sólo 8 países cuentan con más de la mitad de habitantes a favor del matrimonio gay, y España va el sexto: Holanda (82% a favor), Suecia (71%), Dinamarca (69%), Bélgica (62%), Luxemburgo (58%), España (56%), Alemania (52%) y Chequia (52%).

España, un país raro

Como se ve, España es el único país mediterráneo con una población favorable a las "bodas gay". Todos nuestros vecinos mediterráneos están en contra. Sólo lo apoyan el 31% de italianos, el 29% de portugueses, el 18% de malteses, el 15% de griegos y el 14% de chipriotas.

Todos los países ex-comunistas, excepto la muy descristianizada República Checa, están en contra del matrimonio gay. En Letonia sólo un 12% lo aceptaría; en Polonia sólo un 17%, en Eslovaquia un 19%, en Hungría un 18%. En los dos países candidatos a la entrada próxima el matrimonio gay no lo defiende casi nadie: un 15% en Bulgaria y un 11% en Romanía.

Europa no potencia el respeto a la vida humana

El Eurobarómetro recoge muchos más datos sobre los valores de los europeos.

Cuando se pregunta a los europeos qué valores defienden ellos como más importantes, un 52% mencionan la paz, un 43% el respeto a la vida humana y un 41% los derechos humanos; sólo un 24% menciona la democracia y sólo un 7% la religión.

Pero cuando se les pregunta qué valores ven que representa la Unión Europea, los derechos humanos y la democracia van primero (un 38% mencionan cada uno), la paz va segunda (36%) y el respeto a la vida humana baja a un 8º lugar: sólo un 13% ve a la UE representando el respeto a la vida humana, un valor que, sin embargo, es el segundo más valorado por los ciudadanos.

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El estudio Eurobarometer 66 en inglés, PDF, 8 MB:

http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/eb/eb66/eb66_highlights_en.pdf

 

Forum Libertas, 27 de diciembre de 2006

La homosexualidad no nace, se hace; lo vivido en la infancia influye, según un estudio

La homosexualidad no nace, se hace; lo vivido en la infancia influye, según un estudio

Un nuevo estudio a partir de 2 millones de personas señala que las experiencias familiares en la infancia influyen en la orientación sexual

 

El estudio se publicó en el número de octubre 2006 de la revista Archives of Sexual Behavior, a partir de los datos de dos millones de personas nacidas en Dinamarca entre 18 y 49 años. Dinamarca, un país tolerante con todo tipo de estilos de vida alternativos, fue el primer país en legalizar las uniones homosexuales y tiene completas estadísticas de uniones del mismo sexo desde 1989.

 

Un problema de muchos estudios sobre orientación sexual era la selección de la muestra. En este caso, la selección incluye a la inmensa mayoría de la población adulta danesa, así que no es una muestra sesgada, sino enormemente significativa.

 

“Nuestro estudio aporta evidencia prospectiva, basada en población, de que las experiencias familiares infantiles son determinantes importantes de las decisiones de matrimonio homosexual y heterosexual en la vida adulta”, dicen los autores del estudio.

 

El estudio asume que las personas en uniones del mismo sexo son homosexuales, y que los matrimonios heterosexuales son de personas heterosexuales (es un país muy tolerante donde estas uniones llevan más de 15 años vigentes).

 

Las correlaciones observadas son:

 

1 – Los hombres que “se casan” con otros hombres tienen más posibilidades de haberse criado en una familia con relaciones parentales inestables (padres ausentes, desconocidos o divorciados).

 

2- También en las uniones lesbianas se observa una relación con infancia marcada por una familia rota. Se dan especialmente en mujeres “que experimentaron la muerte materna durante la adolescencia, matrimonios cortos de los padres y mujeres que vivieron con sus padres con ausencia de la madre de larga duración”.

 

3- Hombres y mujeres de “padres desconocidos” tenían menos posibilidades de casarse con alguien del sexo opuesto que sus equivalentes de padre conocido.

 

4- Los hombres que experimentaron la muerte de su padre durante la infancia o adolescencia “tenían índices de matrimonio heterosexual significantemente más bajos que aquellos que tenían ambos padres vivos en su 18º cumpleaños. Cuanto más joven moría el padre, menos posibilidad de matrimonio heterosexual”.

 

5- Los índices de matrimonios homosexuales eran un 36% (para hombres) y un 26% (para mujeres) más altos entre aquellos que vivieron el divorcio de sus padres cuando llevaban menos de 6 años casados que entre aquellos cuyos padres estuvieron casados los 18 años de su infancia y adolescencia.

 

6 – Los hombres cuyos padres se divorciaron antes de su 6º cumpleaños tenían un 39% más de posibilidades de casarse con otros hombres que los hijos de matrimonios intactos.

 

7- Los hombres cuya cohabitación con ambos padres acabó antes de los 18 años tenían entre un 55% y un 76% más posibilidades de casarse con otros hombres que los hombres que vivieron con sus padres hasta los 18 años.

 

8- Ser hijo único aumenta el riesgo de ser homosexual. También lo aumenta la edad de la madre: a más edad de la madre, más posibilidad de unión homosexual en los hijos.

 

9- Los nacidos en ciudades grandes tenían mayor posibilidad de unirse a una persona del mismo sexo.

 

"Cualesquiera que sean los ingredientes que determinan las preferencias sexuales y maritales de una persona”, dicen los investigadores, “nuestro estudio basado en población muestra que las interacciones parentales son importantes”.

 

El estudio es: "Childhood Family Correlates of Heterosexual and Homosexual Marriages: A National Cohort Study of Two Million Danes," por Morten Frisch y Anders Hviid, publicado en Archives of Sexual Behavior, 13 de Octubre 2006.

Hay más estudios e investigaciones sobre los factores que influyen en desarrollar una atracción por el mismo sexo (en inglés) en:

 

http://www.narth.com/index.html

ForumLibertas.com, 11/12/2006

 

 

El eclipse de lo masculino

El eclipse de lo masculino

Según el filósofo Rodrigo Guerra López, director del Observatorio Social del CELAM

QUERÉTARO, domingo, 10 diciembre 2006 (ZENIT.org).- Existe un verdadero eclipse de lo masculino; viene por «algunos feminismos sumamente unilaterales» y por «el machismo».

Lo afirma a Zenit el filósofo Rodrigo Guerra López, doctor en Filosofía por la Academia de Liechtenstein, profesor de la UNIVA-Querétaro y miembro de la Academia Pontificia para la Vida.

Director del Observatorio social del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano), es estudioso de la diferencia entre sexos. Entre sus obras destacan «Volver a la persona» (Caparrós, Madrid 2002) y «Afirmar a la persona por sí misma» (CNDH, México 2003).

--¿Por qué el tema de la identidad sexual es hoy tan relevante en los debates sociales?

--Prof. Guerra: La sexualidad es una perfección que atraviesa todas las dimensiones de la persona humana. Por eso desde siempre ha tenido un interés y una importancia antropológica y cultural enorme. En la actualidad el “ethos” postmoderno ha puesto en crisis el tema de la identidad: social, psíquica y hasta somático-sexual.

En este contexto el ser humano busca nuevos referentes para explicar su sexualidad, para interpretarla, para realizarla. Estas búsquedas, si no se re-articulan de modo adecuado en
una antropología integral, pueden lastimar la propia dignidad alienando una estructura humana sumamente delicada.

--Son frecuentes los debates en torno a la "vocación", "identidad", "derechos" y "condición" de la mujer. Pero, ¿por qué motivo no se habla de la "condición masculina"?

--Prof. Guerra: Precisamente cuando el debate teórico y político sobre la mujer se despliega al margen de una antropología integral, el vínculo esencial mujer-varón y varón-mujer queda como oscurecido. El varón y la mujer son dos rostros, dos realizaciones empíricas de lo humano.

Existe un verdadero eclipse de lo masculino provocado hoy por una doble vía: por una parte están algunos feminismos sumamente unilaterales y por otra está el machismo, aún en sociedades aparentemente “desarrolladas”. Ambos fenómenos disuelven el ethos propiamente masculino.

--Usted afirma -en algunas de sus investigaciones sobre antropología de la sexualidad- que la vocación femenina consiste en “custodiar lo humano”. ¿Esta vocación no es compartida por los varones?

--Prof. Guerra: “Custodiar lo humano” es una de las modalidades de expresión de la vocación femenina. Sin embargo, muchas perfecciones femeninas son realizadas también por el varón.

Esto no nos debe de sorprender debido a que varón y mujer poseemos las mismas facultades y la misma dignidad.

La especificidad femenina se define principalmente por el papel que juegan algunas perfecciones en el momento de la integración y la trascendencia de la persona en acción.

Una misma naturaleza humana está como articulada de dos modos diversos, complementarios y recíprocos. Así pues, la diferencia entre varón y mujer no es de naturaleza, sino de acentos y matices en la realización de lo humano.

--¿Se podría decir que otra característica propia de la mujer es su “intuición”?

--Prof. Guerra: Varones y mujeres somos capaces de intuir y de razonar. Sin embargo, no es difícil reconocer que el varón suele privilegiar el discurso y el análisis, mientras que la mujer en su desempeño habitual privilegia la comprensión de contenidos mucho más holísticos y esenciales.

Usando el lenguaje de San Agustín, podríamos decir que la mujer despliega con gran fuerza el “intelectus”, mientras que el varón hace lo propio con la “ratio”.

Ahora bien, la “ratio” debe estar al servicio del “intelectus”, la argumentación al servicio de la comprensión.

Desde este punto de vista, mirar el mundo desde una perspectiva primordialmente masculina es sumamente incompleto. Es necesario incorporar la mirada femenina para una recuperación más global de todos los factores de lo real.

--En sus escritos usted recuerda que se ha marginado sistemáticamente a la mujer a lo largo de la historia. ¿Qué es necesario cambiar? ¿Bastan las reformas legislativas?

--Prof. Guerra: Las reformas legislativas tendentes a reconocer en plenitud los derechos que goza la mujer son muy importantes.

De nada sirve proclamar retóricamente que la mujer posee dignidad si esto no se traduce en instituciones como el Derecho.

Ahora bien, el Derecho para poder ser efectivo requiere de una cultura, de una educación, que lo aprecie, que lo facilite en su ejecución, y que eventualmente lo desarrolle en su expresión.

Una nueva sociedad emerge cuando la cultura que la vitaliza se renueva desde sus fuentes más originarias.

Desde el comienzo del ser humano en la tierra, la mujer ha resultado ser un sujeto privilegiado para la creación de cultura, es decir, para la creación de auténtica “humanidad”.

--A la luz de estas consideraciones, ¿en qué nos podemos inspirar para entender el papel que le corresponde a la mujer en la Iglesia?

--Prof. Guerra: El Papa Juan Pablo II ha colaborado como nadie en el esclarecimiento del fundamento teológico de la participación y misión de la mujer en la Iglesia.

La mujer, al igual que María, esta llamada de una manera misteriosa pero real a colaborar en la obra de la Redención.

Ahora bien, es necesario reconocer que existen resistencias para activar pastoralmente la doctrina del documento “Mulieris dignitatem”.

La praxis pastoral de la Iglesia sería distinta si tomáramos en serio sus contenidos. Muchos siguen tratando a las mujeres como seres humanos de segunda, como sujetos destinados exclusivamente a labores de servicio asistencial o de educación básica.

No existe fundamento filosófico o teológico riguroso que argumente que la mujer no puede enseñar teología, no puede coordinar una estrategia pastoral, no puede activar una iniciativa política cuando es fiel laica.

¡Cuantas veces las mujeres son las primeras que llegan al pie de la Cruz mostrando de manera ejemplar el seguimiento real de Jesucristo! ¡Cuánto deberíamos aprender de este tipo de gestos! ¡Cuánto deberíamos agradecerlos todos con humildad!
ZS06121009

Usar la Ley de Violencia de Género contra maridos y padres inocentes, demasiado fácil

Usar la Ley de Violencia de Género contra maridos y padres inocentes, demasiado fácil

La norma ignora la conciliación y la presunción de inocencia; cualquier denunciado es ‘maltratador’, no puede ver a sus hijos y es desposeído de sus bienes

Con la Ley de Violencia de Género, puesta en marcha por Zapatero hace ahora casi dos años, los ‘maltratadores’ proliferan como setas, las denuncias se acumulan en los juzgados, las asociaciones de defensa de padres y maridos vejados o denunciados injustamente arrecian sus críticas al Gobierno y, lo que es peor, la ley no frena el incremento de muertes por violencia doméstica, que se cifra ya en 62.

 

La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, de 28 de diciembre de 2004, tiene un nombre tan largo como la lista de injusticias que genera: Es sencillísimo usarla contra maridos y padres inocentes, sobre todo en los casos de mujeres sin escrúpulos que buscan mayores beneficios en casos de separación y divorcio.

 

Cualquier denunciado, por el simple hecho de serlo, es considerado ‘maltratador’, ignorando su presunción de inocencia; y se priva al padre, que es desposeído de sus bienes, del derecho a ver a sus hijos. Además, la ley ignora la posibilidad de que medie cualquier conciliación entre las partes.

 

Vida arruinada

 

Que la ley está mal hecha es algo más que evidente para los expertos. El pasado día 1, por ejemplo, se publicó una noticia que informaba de que un guardia civil, supuesto maltratador de su ex mujer, con la que tiene una hija de pocos meses, era desterrado cinco años de Mallorca por haberla agredido verbalmente, golpeado y amenazado con cortarle el cuello.

 

Los hechos sucedieron el pasado 22 de noviembre, al producirse una violenta discusión entra las dos partes en el domicilio de la juez, separada del guardia civil.

 

Partiendo de la base de que no parece haberse demostrado la autoría de los hechos denunciados, porque el juicio se celebró sin testigos que pudieran demostrar lo que ocurrió, lo que llama la atención es la rapidez con que se actuó en este caso y la contundencia de la sentencia, que ha arruinado la vida del acusado.

 

Según ha trascendido, la supuesta agredida, conocedora por su profesión de los procedimientos a seguir en estos casos, aprovechó que el presunto agresor después de la discusión se fue a ver un partido de fútbol a su lugar de trabajo para interponer la denuncia. Poco tiempo después el guardia civil era detenido por sus propios compañeros de profesión.

 

La juez encargada del caso, Magdalena Ferrate, dictó una sentencia fulminante: destierro de la isla durante cinco años, prisión de ocho meses, suspensión de empleo público, retirada de la patria potestad de su hija durante tres años, prohibición de tenencia de armas durante seis años y realizar trabajos en beneficio de la comunidad durante sesenta días.

 

La sentencia podría haber sido todavía más grave si el acusado, al que arroparon una decena de compañeros de trabajo, no hubiera llegado a un acuerdo para rebajar la pena: reconocer haber sido autor de los malos tratos.

 

Por la vía rápida y sin conciliación

 

El hecho de que el juicio se celebrara con una celeridad inusual, apenas una semana después de los hechos denunciados, pone al descubierto la arbitrariedad con que permite actuar esta ley.

 

Mientras las denuncias y juicios pendientes desbordan los juzgados, en este caso se actuó por la vía rápida, llevando directamente a juicio al acusado sin contemplar la posibilidad de conciliación alguna, otro de los fracasos de una ley que podría evitar muchas separaciones si tuviera en cuenta este elemento mediador.

 

Cabe remarcar también que, así como en este caso fue considerado delito la actuación del guardia civil, si hubiera sido al contrario, la agresión de mujer sólo se hubiera contemplado como falta. Es por tanto una ley más gravosa para el hombre que para la mujer.

 

El hombre, víctima de la ley

 

Eso es precisamente lo que vienen denunciando una serie de asociaciones, que reivindican los derechos de muchos maridos y padres acusados injustamente por sus mujeres. La ley les da a ellas todo tipo de privilegios en este sentido.

 

Alegan que “el Gobierno ha impulsado una ley poco eficaz y que ha permitido la multiplicación de falsas denuncias por parte de algunas mujeres sin escrúpulos, que pretenden sacar mejoras en el proceso de separación y divorcio”, según afirmaba recientemente desde Barcelona Carlos Sánchez, de la Unión de Padres Separados, en una ‘Carta de los Lectores’.

 

Ante el atasco de los juzgados, muchas denuncias no probadas son archivadas “sin mayores consecuencias para las denunciantes, pero con el perjuicio irreparable de los perjudicados, que arrastran la duda sobre su honorabilidad, lo que queda igualmente sin reparar”, añadía Sánchez.

 

Y es que “los jueces, ante la alarma social y para curarse en salud, firman en segundos la orden de alejamiento y ya se demostrará si es cierta la causa”, continuaba el padre afectado.

 

El presidente de la Unión de Padres Separados concluía denunciando que al marido o padre “se le priva de su presunción de inocencia de manera radical” y que “las falsas denuncias destruyen el ánimo y la salud de quienes las padecen”.

 

Cifras reveladoras

 

Los datos estadísticos sobre hombres denunciados, desde que entró en vigor la ley, son reveladores y contrastan con el hecho de que el número de víctimas por malos tratos sea el más alto de la historia reciente, alcanzando en lo que va de año las 62 mujeres muertas a manos de su pareja.

 

Según el Observatorio de Consejo General del Poder Judicial, durante el primer año de vigencia de la ley se detuvo en España a 150.000 varones (160.000 de acuerdo con las cifras aportadas en los Cursos de Verano de El Escorial), o sea más de 400 por día. De hecho, sólo por el hecho de que haya una denuncia por maltrato físico, o psíquico, ya se procede a la detención.

 

Además, desde que se puso en marcha la orden de protección, más de 250.000 hombres han sido sacados por la fuerza de sus casas, separados de sus familias, desposeídos de sus bienes en juicios inapelables o enviados a la cárcel, en muchos casos, como si se tratara de maleantes no reciclables para la sociedad.

 

Asimismo, alrededor de otros 190.000 han sido fichados en el Registro de Maltratadores y más de 25.000 desterrados de su entorno en 2005 mediante órdenes de alejamiento, a veces durante años, uno de los instrumentos más eficaces para romper definitivamente un matrimonio.

 

Las asociaciones en defensa de los derechos de padres y maridos ‘maltratados’ por la ley se preguntan si realmente era necesaria una norma que discrimina de una forma tan injusta a los hombres, sobre todo teniendo en cuenta que el Código Penal ya contempla y prevé todo tipo de circunstancias agravantes en casos de malos tratos. Y, al mismo tiempo, añaden la siguiente cuestión: “¿quién cree a un hombre cuando denuncia en comisaría que su mujer le agrede?

 

Víctor Ruiz

Forum libertas, 4 de diciembre de 2006

La dictadura de género

La dictadura de género

La llamada perspectiva de género como mutación degradada que es del marxismo, constituye una ideología totalitaria que consecuentemente se expresa en una concepción política que tiende a la construcción de un nuevo tipo de dictadura.

Es una versión degradada del marxismo porque a diferencia de aquél prescribe toda razón científica. Esta es una gran paradoja. En el momento en el que la ciencia tiene un mayor predicamento en la sociedad, tiende a imperar una concepción ideológica construida, no ya al margen, sino contra toda verificación empírica de sus postulados.

La ideología de género es en un determinado sentido un fenómeno post moderno porque su progreso está ligado a la confusión. Muchas de las personas que se adscriben a ella desconocen realmente cual es su significado.

La ideología de género no es una variante del feminismo en el sentido de que pretenda una equiparación de los derechos de la mujer con los del hombre, sino un proyecto radicalmente distinto que, para empezar, niega la condición básica de la cuestión: el ser mujer en su plenitud y el asumir sus atributos, potencialidades y limitaciones; porque en la perspectiva de género el ser-hombre y el ser-mujer no existe, se trata solo de condiciones culturales que tienen escasa capacidad determinativa y no tienen porque manifestarse tampoco externamente.

La reciente ley española sobre identidad sexual, también en este caso única en el mundo, constituye una excelente manifestación de esta concepción que relega la vinculación biológica al cuarto de los trastos inútiles. En realidad la perspectiva de género es el fundamento ideológico, no de un determinado feminismo sino de un proyecto político de sociedad homosexual, de homosociedad, en el sentido de que las instituciones son radicalmente modificadas en beneficio de la difusión de la homosexualidad.

Esta dictadura se manifiesta en el contexto de una sociedad con una democracia de baja calidad, como la española, a través de una progresiva restricción de los derechos, las libertades y la manipulación de las funciones públicas.

Un ejemplo lo expresa magníficamente: una comisión creada para tratar de la paridad de género en la policía autonómica de Cataluña ha concluido que el 40% de las plazas han de ser necesariamente ocupadas por mujeres, y que para ello han de modificarse las pruebas de aptitud, especialmente las pruebas físicas.

Porque, y citamos literalmente, "el objetivo de la policía es que represente adecuadamente la proporción de hombres y mujeres del conjunto de la población". Véase como la finalidad policial, la de proteger más y mejor a los ciudadanos, queda supeditada a otra, la paridad femenina, aunque para ello deban de rebajarse los niveles de exigencia.

Unas determinadas condiciones físicas para un policía no son un capricho sino la garantía de que en un momento determinado podrá valerse por sí mismo y ayudar eficazmente a los demás. Si el hombre tiene mayor facilidad para cumplirlas que la mujer esto no es discriminación, igual que no lo es que un determinado tipo de personas tengan más facilidad para las matemáticas como aptitud natural.

Arrancamos de muy abajo porque el primer problema a superar es transmitir a la sociedad el peligro real que entraña la perspectiva de género: el proyecto de una nueva dictadura legal.

Editorial de Forum Libertas, 29 de noviembre de 2006