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Carta de navegación para los católicos españoles

Carta de navegación para los católicos españoles

A lo largo de este año 2006, ha ido cuajando entre los obispos españoles la convicción de que el momento histórico que atraviesa la sociedad española requería un pronunciamiento colectivo a la altura de las circunstancias. Algunos medios han pretendido reducir esta preocupación a una especie de tozudo empeño de una minoría de obispos para sacar adelante un documento sobre la unidad de España, pero el motor de la Instrucción Pastoral que el pasado jueves vio la luz ha sido el deseo de guiar a las comunidades cristianas sometidas al oleaje del laicismo y tentadas por el desaliento o la pura reacción defensiva.

Por supuesto, se trataba de elaborar un juicio histórico y no de una simple exposición doctrinal. Y eso implicaba hacer las cuentas con el contexto mediático y cultural, con las políticas de Zapatero, con la salud espiritual y moral de la sociedad, y con las propias debilidades internas de la comunidad católica. Se entiende que todo esto no propicie unanimidades (que por otra parte nunca han existido) pero frente a lo que pudiera parecer, la oposición a este documento ha sido ruidosa pero muy minoritaria. Tan sólo 6 obispos de los 73 presentes en el aula votaron en contra, mientras que otros 3 se abstuvieron.

También se ha especulado mucho con la supuesta aceleración que pretendía imponer un sector de la Conferencia, pero lo cierto es que la reflexión ya tenía meses de recorrido y disponía de una base firme en la ponencia elaborada por el cuarteto Sebastián-Romero Pose-González Montes-Martínez Camino antes del verano. El hecho de que se renovara a este mismo cuarteto el encargo de redactar el borrador de la Instrucción nos da idea de por dónde iban los tiros.

Otro asunto que ha polarizado la expectación ha sido el modo en que se formularía el significado y el valor de la unidad de España, así como la relación entre el proceso de secularización y el debilitamiento efectivo de la solidaridad interna entre sus regiones. Sobre este punto ha sido necesario extremar la precisión. La Instrucción reconoce como bienes la unidad y la convivencia de siglos entre los españoles, y advierte que la actuación en este campo debe realizarse con la máxima responsabilidad y rectitud, respetando la verdad de los hechos y de la historia, y guiándose por criterios de solidaridad. También reconoce que la unidad histórica y cultural de España se puede manifestar y administrar de muy diferentes maneras, como de hecho ha sucedido a lo largo de la historia.

Es muy interesante el análisis crítico de los proyectos de “memoria histórica” en curso, vinculados a una sustitución programada de los valores de fondo que cohesionan a la sociedad. Los obispos señalan que la gran obra de la transición fue posible porque existía un fondo común de valores compartidos procedentes de la tradición cristiana; ahora, sin embargo, está en marcha una operación de ingeniería social que busca sustituir esa matriz cultural por otra que responde al relativismo y al laicismo, y eso está provocando una ruptura cultural profunda y un desarme moral en la sociedad.

Sobre el proceso de negociación con ETA, los obispos subrayan que la organización terrorista no puede ser reconocida como interlocutor político, y que los contactos de la autoridad pública con los terroristas deben excluir todos los asuntos que se refieren a la organización política de la sociedad, y ceñirse a establecer el modo en que la banda desaparece. Además, formulan una severa advertencia: “la justicia, que es el fundamento indispensable de la convivencia, quedaría herida si los terroristas lograran total o parcialmente sus objetivos por medio de concesiones políticas que legitimaran falsamente el ejercicio del terror”. El epígrafe dedicado al terrorismo concluye estableciendo un vínculo de fondo entre la capacidad efectiva de la sociedad para enfrentarse al terrorismo y la existencia de una conciencia moral colectiva arraigada en el reconocimiento de la ley moral que protege la dignidad y la libertad de las personas. Evidentemente los obispos aluden aquí a los daños provocados por la expansión de un relativismo moral que termina por reducir al hombre a un mero fruto del azar, que vacía de sustancia la racionalidad humana y desarbola el ejercicio de la libertad.

Todo esto tiene que ver con el oscurecimiento de la fe y el desarrollo de un agnosticismo teórico y práctico, que han encontrado un poderoso agente en las políticas laicistas de Zapatero, pero cuyas raíces son mucho más profundas. Los obispos reconocen que la falta de clarividencia y de vida santa de muchos católicos españoles también ha contribuido a esta situación.

Son muchos los elementos que abarca esta Instrucción Pastoral, pero ya que se trata principalmente de iluminar el camino de las comunidades cristianas en este momento histórico, parece especialmente decisivo el capítulo que se refiere a la responsabilidad de la Iglesia ante este panorama. Siguiendo la intervención de Benedicto XVI ante la asamblea de la Iglesia italiana en Verona, los obispos subrayan que la misión de los católicos consiste en ofrecer a nuestros hermanos el gran “sí” que, en Jesucristo, Dios ha dicho a la vida del hombre, a su amor, a su inteligencia y a su libertad. Frente a este modo de enfocar la misión (que afecta a todo: catequesis, predicación, presencia pública, obras sociales, etc…), los obispos advierten sobre tres posibles tentaciones de esta hora. La “desesperanza”, que a veces se cultiva morbosamente y que olvida que la consistencia del cristiano radica en la verdad de la fe y en la promesa del Señor; el “enfrentamiento”, como reacción dialéctica que olvida que el cristianismo es esencialmente la propuesta de una novedad de vida; y el “sometimiento” que implica la disolución de la propia identidad para acomodarse al contexto social. Tres tentaciones que se traducirían en otras tantas derrotas. Frente a ellas, la conducción del Papa y de los obispos es un instrumento providencial para no extraviarnos.

José Luis Restán

Páginas Digital, 27 de noviembre de 2006

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