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El terrorismo yihadista en el sudeste asiático

El terrorismo yihadista en el sudeste asiático

El atentado terrorista que el 19 de octubre provocaba 8 muertos y 129 heridos en el centro comercial “Glorieta”, uno de los mayores de Makati, principal barrio comercial de Manila, apunta según todos los indicios a los yihadistas salafistas del grupo de Abu Sayyaf, una letal franquicia de Al Qaida en el archipiélago filipino que ya provocara 116 muertos en un macroatentado realizado en 2004 y que no da tregua al Gobierno de la Presidenta Gloria Macapagal Arroyo.

Escenarios lejanos de un terrorismo persistente y global

En el Sudeste de Asia grupos y redes terroristas como el propio Abu Sayyaf o la ampliamente extendida Yemaa Islamiyya siembran el terror desde hace años en un amplio abanico geográfico representado por cuatro países: Tailandia, Malaisia, Indonesia y Filipinas, con sangrientas consecuencias para el gigante occidental de la zona, Australia. El atentado de octubre de 2002 en Bali, que provocó 202 muertos, 88 de ellos turistas australianos; los realizados en 2003 y 2004 contra el Hotel Marriot (20 muertos, 19 de ellos indonesios) y contra la Embajada de Australia (10 muertos), ambos en Yakarta; u otro atentado en 2005 en Bali(tres suicidas mataban a 20 personas), entre otras acciones, son un botón de muestra de un activismo letal que se desarrolla en países donde los musulmanes, mayoritarios en Indonesia y Malaisia y minoritarios en los otros dos, son objetivo del afán purificador de los yihadistas salafistas. Con sus acciones, los terroristas dañan de paso a objetivos no musulmanes - especialmente australianos - a los que se trata de alejar del suelo musulmán por la, en opinión de los yihadistas, nefasta influencia que ejercen entre los seguidores del Islam.

 

Tailandia

 

En Tailandia el activismo secesionista de los islamistas en el sur del país, la parte más cercana a Malaisia, se hizo más cruento a partir de 2004 y ya ha provocado alrededor de 2.300 muertos. Las provincias de Yala, Narathiwat, Satun y Pattani están habitadas mayoritariamente por musulmanes, unos 1,3 millones, mientras que la inmensa mayoría de la población tailandesa (65 millones) es budista. El 18 de febrero pasado 28 bombas sacudían centros comerciales y redes de tendido eléctrico en cuatro provincias del sur provocando 6 muertos, 53 heridos e importantes daños en infraestructuras: tres de los muertos eran tailandeses de origen chino, comunidad esta especialmente fijada como objetivo por los yihadistas que hacían coincidir además su ofensiva con el comienzo del Año Nuevo Chino. Los ataques contra los símbolos budistas son cada vez más frecuentes, unidos a emboscadas, incendios provocados y decapitaciones (más de 24 en los últimos tres años). Azuzando los enfrentamientos intercomunitarios los yihadistas están logrando poner en marcha una limpieza étnico-religiosa en algunas zonas del sur del país, desde donde huye la minoría budista ante tan sangrienta campaña.

 

Con su inicio el 4 de enero de 2004, cuando terroristas yihadistas mataban a 4 soldados al asaltar un barracón militar en el que robaron cientos de fusiles de asalto, sus enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y de Seguridad tailandesas tuvieron su momento álgido en abril de ese año en las citadas provincias de mayoría musulmana: el 28 de abril un total de 107 activistas eran eliminados cuando iniciaron ataques coordinados contra comisarías y puestos de vigilancia e incluso una mezquita del siglo XVI sita en la provincia de Pattani fue sometida a asedio cuando 32 yihadistas se atrincheraron en ella. Entre enero y abril hasta 65 miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios del Gobierno y monjes budistas habían sido asesinados por terroristas.

 

Es importante destacar cómo el yihadismo salafista rescata viejas querellas separatistas en las provincias citadas para añadir una causa más al altar del islamismo combatiente: el separatismo musulmán liderado en los años sesenta y setenta del siglo XX por la Organización de Liberación Unida de Pattani, que buscaba emanciparse de Bangkok imponiendo el Islam frente al budismo y el dialecto yawi - procedente del malayo - frente a la lengua tailandesa, está recibieno ahora el vigor que nunca tuvo gracias a la expansión del yihadismo salafista.

 

Malaisia

 

En Malaisia, donde el 60% de la población es musulmana, el liderazgo tradicional de la Organización Nacional de Malayos Unidos (UNMO), seguida de cerca por su principal rival el islamista Parti Islam se-Malaisia (PAS), han venido garantizando hasta hoy un marco de tolerancia y su apertura al exterior. No obstante esta situación podría cambiar si la tendencia cada vez más actual de hacer más visible al Islam en la política y en la vida cotidiana se impone. La creciente expansión de los tribunales de Sharía por la influencia que algunos Estados de Oriente Medio tienen en el país y en su Primer Ministro, Abdullah Bin Haji Ahmad Badawi, quien actualmente preside la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), son un buen indicador de tal tendencia. Aunque Badawi quiere representar a una visión dialogante y componedora del Islam, que quedaría reflejada en su intento de aportar fuerzas a la UNIFIL II en el sur del Líbano - algo rechazado por la ONU - o por su liderazgo del International Monitoring Team desplegado en el sur de Filipinas para canalizar las conversaciones entre el Gobierno de Manila y el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), su alimento del islamismo no hará sino reforzar al PAS que ya gobierna en dos Estados federados del país.

 

El Kampulan Muyahidin Malaisia (KMM) es un pequeño grupo yihadista fundado en 1995 que propugna crear un estado panislámico agrupando a Malaisia, Indonesia y el sur de Filipinas que tiene conexiones con Yemaa Islamiyya y con grupos radicales en Maluku y Filipinas.

 

Indonesia

 

En Indonesia, el país musulmán más poblado y que acoge al 15% de los musulmanes del mundo, la ofensiva terrorista viene de atrás. Trata de enderezar el torcido camino de sus autoridades y de parte de su población: de las primeras rechaza el afán mediador y pacificador de las autoridades de Yakarta con el ex-General Susilo Bambang Yudhoyono y Wiranto, su Presidente desde 2004, a la cabeza. Para los yihadistas es inaceptable que el Gobierno indonesio haya reunido en abril a clérigos suníes y shiíes para buscar la reconciliación en Irak y que en agosto haya hecho lo mismo con miembros de Hamás y de Al Fatah para acercar a las dos principales facciones palestinas. El activismo de la Yemaa Islamiyya ha estado alimentado por su jefe espiritual, Abu Bakr Bashir, quien era liberado el 14 de junio de 2006 tras haber pasado 26 meses en prisión acusado de haber incitado a los atentados de 2002 en Bali: condenado a 30 meses se le redujo la condena en cuatro por buena conducta y fue liberado entre las protestas estadounidenses y australianas. Indonesia ha vivido enfrentamientos entre musulmanes y cristianos, como los que en 2000 provocaron en la zona central de la isla de Sulawesi (la antigua Célebes) la muerte de 200 personas y por los que se condenó a muerte a tres católicos que eran fusilados el 22 de septiembre de 2006 provocando nuevos enfrentamientos intercomunitarios, tanto en Sulawesi como en la ciudad de Atambua, en Timor Occidental. Por otro lado, el avance islamista se percibe también en hechos como la imposición progresiva de la Sharía en enero de 2007 en las ciudades de Depok y Tangerang, vecinas ambas de Yakarta.

 

Entre las victorias parciales en su lucha contra la Yemaa Islamiyya la policía indonesia anunciaba el 15 de junio de 2007 la detención del considerado máximo líder de la red, Zarkasih, en una operación en la que también caía su jefe militar, Abu Dujana. Pero el activismo de Yemaa Islamiyya perdura y su carácter transfronterizo preocupa en todo el mundo: a título de ejemplo, uno de sus activistas más buscados es Parlindungan Siregar (alias Parlin), un indonesio encuadrado en Al Qaida conocido por su capacidad inventiva - se le adjudica el diseño de un dirigible que cargado de explosivos puede ser empleado de noche y que la red aún no ha utilizado -, que vivió becado durante once años en España estudiando Ingeniería Aeronáutica y al que se le perdía el rastro en 2001 en Poso, en Sulawesi, donde dirigía un campo de entrenamiento terrorista.

 

Sulawesi es junto con Sumatra una isla de mayoría musulmana mientras que en Papúa Occidental o Maluku (antigua Molucas), islas más periféricas, la mayor parte de la población ha sido tradicionalmente cristiana. La penetración del yihadismo en el Sudeste Asiático en general y en Indonesia en particular se ha reflejado en un incremento de la inseguridad para esta última, unos 20 millones de cristianos entre una población indonesia de 235 millones: en abril de 2004 se produjeron choques entre cristianos y musulmanes en Maluku en los que 38 personas murieron, hubo más de 200 heridos y una universidad cristiana, dos iglesias y más de 200 casas fueron quemadas.

 

Filipinas

 

Aquí la isla meridional de Mindanao es el escenario tradicional del activismo yihadista. El 10 de octubre de 2006 una bomba segaba la vida de 12 personas y provocaba heridas a 42 en la ciudad de Makilala. Aunque en el país actúan también grupos comunistas las autoridades asignaron de inmediato el sangriento atentado al grupo de Abu Sayyaf o a la ubicua red Yemaa Islamiyya. Además, justo antes de producirse el atentado de Makilala, tanto los EEUU como Australia habían advertido de la inminencia de ataques terroristas yihadistas. Tras el 11-S los EEUU han contribuido “in situ” a reforzar la ofensiva antiterrorista en Filipinas - en la isla de Basilan, al suroeste de Mindanao - contra un activismo que ha venido sembrando de muertos diversas localidades del archipiélago: a título de ejemplo, en abril de 2002 una bomba mataba a 15 personas en la ciudad meridional de General Santos y en febrero de 2004 una bomba en un ferry en Manila provocaba 194 muertos.

 

 

Por Carlos Echeverría Jesús

War Heat Internacional, Nº 59, diciembre de 2007.

 

 

 

 

Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2003-2007 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos El terrorismo yihadista en el sudeste asiático

Por Carlos Echeverría Jesús

Apuntes nº 55   |  31 de Diciembre de 2007

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(Publicado en War Heat Internacional nº 59, diciembre de 2007)

El atentado terrorista que el 19 de octubre provocaba 8 muertos y 129 heridos en el centro comercial “Glorieta”, uno de los mayores de Makati, principal barrio comercial de Manila, apunta según todos los indicios a los yihadistas salafistas del grupo de Abu Sayyaf, una letal franquicia de Al Qaida en el archipiélago filipino que ya provocara 116 muertos en un macroatentado realizado en 2004 y que no da tregua al Gobierno de la Presidenta Gloria Macapagal Arroyo.

 

Escenarios lejanos de un terrorismo persistente y global

 

En el Sudeste de Asia grupos y redes terroristas como el propio Abu Sayyaf o la ampliamente extendida Yemaa Islamiyya siembran el terror desde hace años en un amplio abanico geográfico representado por cuatro países: Tailandia, Malaisia, Indonesia y Filipinas, con sangrientas consecuencias para el gigante occidental de la zona, Australia. El atentado de octubre de 2002 en Bali, que provocó 202 muertos, 88 de ellos turistas australianos; los realizados en 2003 y 2004 contra el Hotel Marriot (20 muertos, 19 de ellos indonesios) y contra la Embajada de Australia (10 muertos), ambos en Yakarta; u otro atentado en 2005 en Bali(tres suicidas mataban a 20 personas), entre otras acciones, son un botón de muestra de un activismo letal que se desarrolla en países donde los musulmanes, mayoritarios en Indonesia y Malaisia y minoritarios en los otros dos, son objetivo del afán purificador de los yihadistas salafistas. Con sus acciones, los terroristas dañan de paso a objetivos no musulmanes - especialmente australianos - a los que se trata de alejar del suelo musulmán por la, en opinión de los yihadistas, nefasta influencia que ejercen entre los seguidores del Islam.

 

Tailandia

 

En Tailandia el activismo secesionista de los islamistas en el sur del país, la parte más cercana a Malaisia, se hizo más cruento a partir de 2004 y ya ha provocado alrededor de 2.300 muertos. Las provincias de Yala, Narathiwat, Satun y Pattani están habitadas mayoritariamente por musulmanes, unos 1,3 millones, mientras que la inmensa mayoría de la población tailandesa (65 millones) es budista. El 18 de febrero pasado 28 bombas sacudían centros comerciales y redes de tendido eléctrico en cuatro provincias del sur provocando 6 muertos, 53 heridos e importantes daños en infraestructuras: tres de los muertos eran tailandeses de origen chino, comunidad esta especialmente fijada como objetivo por los yihadistas que hacían coincidir además su ofensiva con el comienzo del Año Nuevo Chino. Los ataques contra los símbolos budistas son cada vez más frecuentes, unidos a emboscadas, incendios provocados y decapitaciones (más de 24 en los últimos tres años). Azuzando los enfrentamientos intercomunitarios los yihadistas están logrando poner en marcha una limpieza étnico-religiosa en algunas zonas del sur del país, desde donde huye la minoría budista ante tan sangrienta campaña.

 

Con su inicio el 4 de enero de 2004, cuando terroristas yihadistas mataban a 4 soldados al asaltar un barracón militar en el que robaron cientos de fusiles de asalto, sus enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y de Seguridad tailandesas tuvieron su momento álgido en abril de ese año en las citadas provincias de mayoría musulmana: el 28 de abril un total de 107 activistas eran eliminados cuando iniciaron ataques coordinados contra comisarías y puestos de vigilancia e incluso una mezquita del siglo XVI sita en la provincia de Pattani fue sometida a asedio cuando 32 yihadistas se atrincheraron en ella. Entre enero y abril hasta 65 miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios del Gobierno y monjes budistas habían sido asesinados por terroristas.

 

Es importante destacar cómo el yihadismo salafista rescata viejas querellas separatistas en las provincias citadas para añadir una causa más al altar del islamismo combatiente: el separatismo musulmán liderado en los años sesenta y setenta del siglo XX por la Organización de Liberación Unida de Pattani, que buscaba emanciparse de Bangkok imponiendo el Islam frente al budismo y el dialecto yawi - procedente del malayo - frente a la lengua tailandesa, está recibieno ahora el vigor que nunca tuvo gracias a la expansión del yihadismo salafista.

 

Malaisia

 

En Malaisia, donde el 60% de la población es musulmana, el liderazgo tradicional de la Organización Nacional de Malayos Unidos (UNMO), seguida de cerca por su principal rival el islamista Parti Islam se-Malaisia (PAS), han venido garantizando hasta hoy un marco de tolerancia y su apertura al exterior. No obstante esta situación podría cambiar si la tendencia cada vez más actual de hacer más visible al Islam en la política y en la vida cotidiana se impone. La creciente expansión de los tribunales de Sharía por la influencia que algunos Estados de Oriente Medio tienen en el país y en su Primer Ministro, Abdullah Bin Haji Ahmad Badawi, quien actualmente preside la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), son un buen indicador de tal tendencia. Aunque Badawi quiere representar a una visión dialogante y componedora del Islam, que quedaría reflejada en su intento de aportar fuerzas a la UNIFIL II en el sur del Líbano - algo rechazado por la ONU - o por su liderazgo del International Monitoring Team desplegado en el sur de Filipinas para canalizar las conversaciones entre el Gobierno de Manila y el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), su alimento del islamismo no hará sino reforzar al PAS que ya gobierna en dos Estados federados del país.

 

El Kampulan Muyahidin Malaisia (KMM) es un pequeño grupo yihadista fundado en 1995 que propugna crear un estado panislámico agrupando a Malaisia, Indonesia y el sur de Filipinas que tiene conexiones con Yemaa Islamiyya y con grupos radicales en Maluku y Filipinas.

 

Indonesia

 

En Indonesia, el país musulmán más poblado y que acoge al 15% de los musulmanes del mundo, la ofensiva terrorista viene de atrás. Trata de enderezar el torcido camino de sus autoridades y de parte de su población: de las primeras rechaza el afán mediador y pacificador de las autoridades de Yakarta con el ex-General Susilo Bambang Yudhoyono y Wiranto, su Presidente desde 2004, a la cabeza. Para los yihadistas es inaceptable que el Gobierno indonesio haya reunido en abril a clérigos suníes y shiíes para buscar la reconciliación en Irak y que en agosto haya hecho lo mismo con miembros de Hamás y de Al Fatah para acercar a las dos principales facciones palestinas. El activismo de la Yemaa Islamiyya ha estado alimentado por su jefe espiritual, Abu Bakr Bashir, quien era liberado el 14 de junio de 2006 tras haber pasado 26 meses en prisión acusado de haber incitado a los atentados de 2002 en Bali: condenado a 30 meses se le redujo la condena en cuatro por buena conducta y fue liberado entre las protestas estadounidenses y australianas. Indonesia ha vivido enfrentamientos entre musulmanes y cristianos, como los que en 2000 provocaron en la zona central de la isla de Sulawesi (la antigua Célebes) la muerte de 200 personas y por los que se condenó a muerte a tres católicos que eran fusilados el 22 de septiembre de 2006 provocando nuevos enfrentamientos intercomunitarios, tanto en Sulawesi como en la ciudad de Atambua, en Timor Occidental. Por otro lado, el avance islamista se percibe también en hechos como la imposición progresiva de la Sharía en enero de 2007 en las ciudades de Depok y Tangerang, vecinas ambas de Yakarta.

 

Entre las victorias parciales en su lucha contra la Yemaa Islamiyya la policía indonesia anunciaba el 15 de junio de 2007 la detención del considerado máximo líder de la red, Zarkasih, en una operación en la que también caía su jefe militar, Abu Dujana. Pero el activismo de Yemaa Islamiyya perdura y su carácter transfronterizo preocupa en todo el mundo: a título de ejemplo, uno de sus activistas más buscados es Parlindungan Siregar (alias Parlin), un indonesio encuadrado en Al Qaida conocido por su capacidad inventiva - se le adjudica el diseño de un dirigible que cargado de explosivos puede ser empleado de noche y que la red aún no ha utilizado -, que vivió becado durante once años en España estudiando Ingeniería Aeronáutica y al que se le perdía el rastro en 2001 en Poso, en Sulawesi, donde dirigía un campo de entrenamiento terrorista.

 

Sulawesi es junto con Sumatra una isla de mayoría musulmana mientras que en Papúa Occidental o Maluku (antigua Molucas), islas más periféricas, la mayor parte de la población ha sido tradicionalmente cristiana. La penetración del yihadismo en el Sudeste Asiático en general y en Indonesia en particular se ha reflejado en un incremento de la inseguridad para esta última, unos 20 millones de cristianos entre una población indonesia de 235 millones: en abril de 2004 se produjeron choques entre cristianos y musulmanes en Maluku en los que 38 personas murieron, hubo más de 200 heridos y una universidad cristiana, dos iglesias y más de 200 casas fueron quemadas.

 

Filipinas

 

Aquí la isla meridional de Mindanao es el escenario tradicional del activismo yihadista. El 10 de octubre de 2006 una bomba segaba la vida de 12 personas y provocaba heridas a 42 en la ciudad de Makilala. Aunque en el país actúan también grupos comunistas las autoridades asignaron de inmediato el sangriento atentado al grupo de Abu Sayyaf o a la ubicua red Yemaa Islamiyya. Además, justo antes de producirse el atentado de Makilala, tanto los EEUU como Australia habían advertido de la inminencia de ataques terroristas yihadistas. Tras el 11-S los EEUU han contribuido “in situ” a reforzar la ofensiva antiterrorista en Filipinas - en la isla de Basilan, al suroeste de Mindanao - contra un activismo que ha venido sembrando de muertos diversas localidades del archipiélago: a título de ejemplo, en abril de 2002 una bomba mataba a 15 personas en la ciudad meridional de General Santos y en febrero de 2004 una bomba en un ferry en Manila provocaba 194 muertos.

 

 

 

 

Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista. 

 

Los 'teocons' se hacen con el mando en la Iglesia. Los sectores más conservadores de la Iglesia arrinconan a los moderados y aumentan su poder en la legislatura socialista

Los 'teocons' se hacen con el mando en la Iglesia. Los sectores más conservadores de la Iglesia arrinconan a los moderados y aumentan su poder en la legislatura socialista

"¿Qué hacemos con la Iglesia?". En octubre de 2004, siete meses después del triunfo electoral, la espinosa cuestión de las relaciones Iglesia-Estado había ya adquirido un cariz tan inquietante que José Luis Rodríguez Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Blanco se sintieron obligados a reunirse en un cónclave monográfico. El asunto era inaplazable, entre otras razones, porque los colectivos militantes católicos más beligerantes ya habían empezado a distribuir folletos con el listado de acusaciones que compondrían los particulares "siete pecados capitales" del Gobierno socialista: el aborto, el divorcio, la eutanasia, las células madre, el matrimonio homosexual, la educación y la financiación de la Iglesia.

 

Ha reverdecido una ideología que quiere imponer las normas morales a la sociedad

Se trataba de ordenar un discurso oficial, hasta entonces confuso, y de establecer una estrategia para la legislatura que impidiera que la "guerra con la Iglesia" se sumara a los frentes de desgaste abiertos con la reforma autonómica catalana y la negociación con ETA.

 

Acuciada por la presión, la cúpula socialista decidió que en lo referente a los compromisos electorales se respetaría "el Gobierno de los hombres" y la separación Iglesia-Estado, pero que en lo tocante a la educación y a la financiación se facilitaría un marco negociador que debía rebajar los inflamados ánimos de la jerarquía eclesiástica. La vicepresidenta Fernández de la Vega se encargaría de pivotar esa estrategia tendiendo puentes hacia la Conferencia Episcopal y el Vaticano. Aquella estrategia mantiene sumidos en el desconcierto a los sectores más laicistas del PSOE y del resto de la izquierda, pese a que las cesiones en materia de educación y el acuerdo que elevó del 0,52% al 0,7% del IRPF la aportación voluntaria del contribuyente a la Iglesia católica no le han ahorrado al Ejecutivo la apertura explosiva del temido tercer frente.

 

Por primera vez desde la instauración de la democracia, la Iglesia española ha cruzado en esta legislatura el Rubicón que los obispos fijaron tras el Concilio Vaticano II cuando afirmaron el pluralismo político de los cristianos y negaron su apoyo al proyecto democristiano de Joaquín Ruiz-Giménez. Ha tomado partido, empujada por los vientos de una moral rescatada de la historia que está reactivando en la izquierda el viejo reflejo anticlerical.

 

Cabe preguntarse si el espectáculo de agitación religiosa es cosa de la jerarquía católica o sólo de una parte de ella. ¿A quién representan los 18 obispos que promovieron y participaron en la manifestación contra el matrimonio homosexual el 18 de junio de 2005 y la media docena de prelados que desfilaron también el 12 de noviembre de ese año en la marcha contra la reforma educativa? ¿La Cope es una anomalía dentro de la Iglesia o la punta de lanza de un movimiento involucionista ascendente? ¿Quién manda en la Conferencia Episcopal?

 

Aunque las encuestas del CIS señalan que el electorado del PSOE está formado mayoritariamente por personas que se reclaman católicas, la jerarquía eclesiástica ha anudado en estos años un maridaje opositor con el PP, tan comprometedor que a algunos sectores religiosos y de la propia derecha empieza a resultarles embarazoso. La disposición de Rodríguez Zapatero a olvidar sus propias palabras -"más gimnasia, menos religión", dijo en la campaña electoral; "la Iglesia debe cumplir su compromiso de autofinanciarse", indicó, adentrada ya la legislatura-, no ha apagado el fuego reprobador, como tampoco lo ha hecho el pacto educativo sellado con la enseñanza concertada religiosa, financiada al cien por cien por el Estado.

 

Además de renunciar a ampliar la legislación sobre el aborto y a abordar la eutanasia, el Gobierno ha mantenido la asignatura de religión en la escuela -como oferta obligatoria, aunque sin computar a los efectos de la nota final-, y ha estabilizado laboralmente a cargo de las arcas del Estado a los 15.000 profesores de la asignatura, 8.000 de ellos en la escuela pública, que la jerarquía eclesiástica selecciona y despide a su libre albedrío, guiada por criterios tan extravagantes para la moral civil como "vivir en pecado" o divorciarse. Pese a los efectos apaciguadores del 0,7% del IRPF, porcentaje con el que ningún obispo podía soñar al inicio de la legislatura, el magma de deslegitimación del Gobierno sigue crepitando.

 

"No se puede colaborar con el mal", ha sentenciado públicamente el arzobispo de Toledo y Primado de España, Antonio Cañizares, ante la negativa de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) a secundar el llamamiento a la objeción de conciencia en la asignatura de educación para la ciudadanía. A juicio del portavoz de la Conferencia Episcopal, recientemente consagrado obispo, Juan Antonio Martínez Camino, el matrimonio homosexual "es la cosa más terrible que ha ocurrido en 20 siglos". Y según la carta pastoral emitida por el obispo de Huesca, Jesús Sanz, "la sospecha" de la matanza del 11-M "mira al Gobierno".

 

Una organización jerarquizada y de naturaleza oligárquica que no conoce la democracia interna y excluye a las mujeres del sacerdocio cuestiona a diario la calidad y hasta la existencia misma de la democracia española, al tiempo que se erige en actor político de primer orden. ¿Qué ha pasado en España para que la Iglesia emita un discurso tan catastrofista y adopte semejante protagonismo político?, se preguntan también en los foros internacionales.

 

Lo que está pasando, dicen personas bien situadas en la jerarquía episcopal y reiteran cristianos de base, socialistas católicos y cargos de la Administración, es que asistimos al reverdecimiento de una ideología neotradicionalista que lleva en su seno la vieja tentación de imponer al conjunto de la sociedad las normas morales propias de la Iglesia.

 

Esa ideología, alentada por los vientos involucionistas del anterior pontífice, se ha asociado con el pensamiento político neoconservador de una parte de la derecha española y ha dado lugar a un híbrido que en los ambientes católicos progresistas se conoce como "los teocons".

 

Grupos como Comunión y Liberación, Asociación Católica de Propagandistas, Hazte oír, Foro Español de la Familia, Legionarios, Plataforma E-cristians y otros muchos se suman a organizaciones como el Opus o los Kikos, en un movimiento diverso pero convergente en la descalificación, la presión y la movilización políticas.

 

Son gentes que anatemizan todo lo que hace y dice el Gobierno, que contraponen la "ley natural" a las leyes de la mayoría parlamentaria, que juzgan aberrante la laicidad propia del Estado aconfesional y que, imbuidos de la "santa indignación", enarbolan la teoría de que la Iglesia española está hoy perseguida "por la ofensiva laicista gubernamental".

 

He aquí lo que se escribe en el número 77 de la revista Abril: "Desde luego, la sibilina persecución del sistema liberal, callada, tranquila, constante pero sin estridencias, ha causado mucha más apostasía que la de Decio, la de la Convención o la del Frente Popular. Obvio ha sido para el enemigo: si la sangre de los mártires fertiliza la tierra, no derramemos sangre y la tierra quedará estéril. (...) El lavado de cerebro de nuestros niños y adolescentes para que sus esquemas mentales sean incapaces de tolerar algo que no sea el sincretismo aguado a caballo entre el deísmo masónico y el panteísmo spinoziano se hará cada vez más intenso. El pensamiento único se impondrá irremediablemente; éste es el panorama más creíble".

 

Aunque muchos de estos grupos se sitúan en la base militante laica o en los aledaños de la estructura piramidal católica, el movimiento neo tradicionalista alcanza también a purpurados del anillo cardenalicio y está bien presente en la Conferencia Episcopal. Pocos dudan de que el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, exponente genuino del neotradicionalismo hispano, maneja, en gran medida, los hilos del máximo órgano institucional católico español que preside el conciliador Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao.

 

Dada la correlación de fuerzas, Ricardo Blázquez, "un obispo entre cardenales", "un coronel entre generales", puede ser sustituido dentro de unos meses al frente de la Conferencia Episcopal, bien por el propio Rouco Varela o por un prelado de su misma adscripción ideológica. "Si opta al cargo y se va a una votación sin acuerdos previos, el arzobispo de Madrid lo tendrá fácil porque hace tres años sólo le faltó un voto para alcanzar los dos tercios que necesitaba para su tercera reelección consecutiva. Ahora, le bastaría con el respaldo de la mitad de los 76 obispos con derecho a voto", opina un sacerdote, observador privilegiado de lo que acontece en la Conferencia Episcopal.

 

"El problema de Ricardo Blázquez es que no ha podido asentar su posición, ni imponer la alternativa templada en la que también se encuentran obispos como Carlos Amigo, de Sevilla, Luis Martínez Sistach, de Barcelona, y algunos taranconianos [el arzobispo de Madrid Vicente Enrique y Tarancón, que dirigió la apertura de la Iglesia tras el franquismo], así que necesitaría un gesto de apoyo vaticano", indica Carlos García de Andoin, coordinador general de Cristianos Socialistas del PSOE.

 

"El núcleo más conservador está consiguiendo nombramientos de jóvenes obispos neotradicionalistas y ya hay prelados de la Conferencia Episcopal que forman parte de Comunión y Liberación", añade.

 

Tras la experiencia de esta legislatura, en la que el Gobierno ha renunciado a revisar los acuerdos con la Santa Sede de 1979 -nada más tomar posesión de su cargo, el presidente Zapatero viajó a Roma para tranquilizar al Vaticano en este aspecto-, la izquierda más laicista continúa haciéndose la pregunta de qué hacer con la Iglesia católica.

 

Desde el Gobierno se defiende la estrategia marcada con el argumento de que "hay que administrar los frentes" y establecer prioridades. "El dinero es menos importante que lograr promulgar leyes como la del matrimonio homosexual. Tenga en cuenta que en Italia ni siquiera han podido sacar adelante una ley de parejas de hecho. La situación no está para reformas constitucionales, ni para modificar los acuerdos con la Santa Sede", indica una alto responsable de la Administración. El empeño del Ejecutivo socialista está ahora en evitar que el resto de las confesiones religiosas se sientan discriminadas.

 

Según la directora de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico, se está trabajando para que el millón de protestantes españoles pueda contar el próximo año con la casilla de la declaración de la renta que les permitirá destinar el 0,7% del IRPF a su organización. A su juicio, la mayoría de los obispos españoles son moderados, "conservadores, pero moderados", indica. "Y lo que pasa", añade, "es que, además, buena parte de la izquierda sólo tiene en la cabeza el modelo francés de separación radical Iglesia-Estado, que sí es una excepción en Europa".

 

Pese al vocerío reinante, también en España hay un terreno de encuentro propicio para el acuerdo. El documento que la Conferencia Episcopal publicó el 22 de abril de 1986 juzga como alternativas igualmente inaceptables, tanto la pretensión de "imponer a todos las normas morales de la Iglesia para la vida social" como el propósito de "eliminar cualquier intervención de la Iglesia en la vida pública inspirada en la fe".

 

Hay pues en la instrucción misma de la Iglesia una descalificación expresa de los comportamientos que han aflorado en la presente legislatura y que difícilmente encuentran asiento en el principio, tan abusivamente utilizado por el integrismo, de que "en caso de conflicto hay que obedecer a Dios antes que a los hombres".

 

Parece claro que un sector del clero pretende recuperar a través de las palancas política y mediática el ascendente moral y espiritual que la Iglesia ha perdido en la sociedad. "En el contexto actual, se corre el riesgo de ver enemigos donde no los hay", afirman Jesús Romero y Tiscar Espigares, responsables de la Comunidad de San Egidio, dedicada a ayudar a los desfavorecidos.

 

"Tanto los creyentes como los no creyentes nos enfrentamos a problemas comunes y el diálogo es el único camino que puede dar frutos y posibilitar las respuestas serenas. No hay que olvidar que la Iglesia primitiva gozaba de la simpatía del todo el mundo y que si ha sobrevivido 20 siglos es porque ha trabajado por los pobres y necesitados", dicen.

 

Si eso es así, la Iglesia debería buscar a su principal enemigo dentro de ella misma: en los seminarios clausurados por la sequía vocacional, en la escasa capacidad de atracción de un magisterio que condena el preservativo, la píldora y el divorcio, en la miopía y los temores que le hacen vivir de espaldas a la realidad, añorando tiempos pretéritos o confortándose con la alegre estadística de que el 90% de los españoles se declara católico.

 

La realidad es que los católicos practicantes no superan el 30% de la población, que el porcentaje de contribuyentes que marcan en exclusiva la casilla de la Iglesia católica es el 23% y que únicamente hay 20.000 sacerdotes, la mayoría de edad avanzada y sin recambio a la vista. Más bien parece que la huida hacia delante de una parte del episcopado puede precipitar su marginación y provocar que la izquierda española vuelva a hacer del anticlericalismo una equivocada seña de identidad.

 

JOSÉ LUIS BARBERÍA - San Sebastián – El País, 30/12/2007

 

 

El pestilente error de la libertad

El socialista Gregorio Peces-Barba, uno de los siete padres de la Constitución, propone modificar los convenios con Roma. A su juicio, parte del problema reside en la referencia explícita a la Iglesia católica inscrita en el apartado constitucional que aborda la cooperación del Estado con las confesiones religiosas. “Jordi Solé Tura, Miquel Roca y yo mismo estábamos en contra de esa mención expresa, pero no insistimos lo suficiente, porque, sencillamente”, dice, “entonces no podíamos imaginar que las cosas llegarían al extremo al que han llegado”. De hecho, en los tiempos en los que la jerarquía eclesiástica parecía haber abandonado las posiciones ultramontanas, el conjunto de la izquierda asistió pasivamente a las decisiones adoptadas por los Gobiernos de González: convenios con la Santa Sede, pactos con los colegios concertados, participación en el IRPF..., que han ido conformado el privilegiado estatus de la Iglesia española. Antiguo democristiano, Peces-Barba sostiene que la Iglesia católica no está regulada por las leyes españolas, tampoco por la Ley de Libertad Religiosa, y que el hecho de que sólo asuma el marco constitucional y los acuerdos con la Santa Sede “crea zonas exentas a la acción del Estado”.Lo que le alarma, en todo caso, es la involución integrista que aprecia en la jerarquía eclesiástica, el traslado al ámbito político de la consideración de que la Iglesia es la detentadora y la administradora de la Verdad con mayúsculas, la verdad de Dios.“No aceptan la distinción público-privado que está en el artículo 27 de la Constitución y, en el fondo, siguen pensando como en el siglo XIX, cuando decían que la libertad de conciencia era un pestilente error”, indica Peces-Barba.

 

 

 

Nota: el artículo al que se refiere el autor del reportaje es “Persecuciones religiosas, ayer y hoy”, de Arturo Fontangordo (revista Arbil, no Abril, 77).

El extraño hecho de una celebración por la familia

El extraño hecho de una celebración por la familia


Estamos ante un hecho extraño. Indiscutible. La convocatoria para la celebración de este domingo en la Plaza de Colón de Madrid ha suscitado un movimiento de adhesión en muchísimas personas que quieren reunirse gozosas para expresar ante todos el bien que significa para ellas la familia. No deberíamos minusvalorar esta respuesta. Desde hace décadas estamos recibiendo mensajes que van en dirección opuesta: muchas series de televisión, películas y mucha literatura invitan a lo contrario. Ante ese impresionante despliegue de medios, lo normal sería que la familia hubiera dejado de interesar. Pero hay algo que tenemos que reconocer casi sorprendidos: esa impresionante maquinaria no ha mostrado ser más potente que la experiencia elemental que cada uno de nosotros ha vivido en su familia, la experiencia de un bien. Un bien del que estamos agradecidos y que queremos transmitir a nuestros hijos y compartir.

 

¿De dónde ha nacido este bien del que estamos tan agradecidos? De la experiencia cristiana. No siempre fue así, como testimonia la reacción de los discípulos la primera vez que oyeron hablar a Jesús del matrimonio. «Y se acercaron a El algunos fariseos para probarle, diciendo: '¿Es lícito a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?'. Y respondiendo El, dijo: '¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio los hizo varón y hembra?'. Y añadió: 'Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe'. Los discípulos le dijeron: 'Si así es la relación del hombre con su mujer, no conviene casarse'». (Mt 19,3-6.10).

 

No tenemos, pues, que sorprendernos. Lo mismo que a tantos de nuestros contemporáneos y muchas veces a nosotros mismos, a los discípulos también les parecía imposible. Sólo la gracia de Jesucristo ha hecho posible vivir la naturaleza original de la relación entre hombre y mujer.

 

Es importante mirar este origen para poder responder a los desafíos que tenemos que afrontar. Los católicos no somos distintos a los demás, muchos de nosotros tenemos problemas en la vida familiar. Constatamos con dolor cómo entre nosotros hay muchos amigos que no perseveran ante las numerosas dificultades externas e internas por las que atraviesan. Ni siquiera a nosotros nos basta con saber la doctrina verdadera sobre el matrimonio para poder resistir todos los envites de la vida. Nos lo ha recordado el Papa: «Las buenas estructuras ayudan, pero por sí solas no bastan. El hombre nunca puede ser redimido solamente desde el exterior» (Spe Salvi, 25).

 

Necesitamos hacer nuestro lo que hemos recibido para poderlo vivir en la nueva situación que nos toca afrontar, como nos invita Goethe: «Lo que has heredado de tus antepasados/ debes reconquistarlo de nuevo/ para poseerlo verdaderamente».

 

Para reconquistar de nuevo la experiencia de la familia necesitamos aprender que «la cuestión de la justa relación entre el hombre y la mujer hunde sus raíces en la esencia más profunda del ser humano y sólo puede encontrar su respuesta a partir de ésta», como ha dicho Benedicto XVI. En efecto, la persona amada nos revela el «misterio eterno de nuestro ser».

 

Nadie nos despierta tanto y nos hace tan conscientes del deseo de felicidad que nos constituye como el ser querido. Su presencia es un bien tan grande que nos hace caer en la cuenta de la profundidad y la verdadera dimensión de este deseo: un deseo infinito. Las palabras de Cesare Pavese sobre el placer se pueden aplicar a la relación amorosa: «Lo que un hombre busca en el placer es un infinito, y nadie renunciaría jamás a la esperanza de conseguir esta infinitud». Un yo y un tú limitados se suscitan recíprocamente un deseo infinito y se descubren lanzados por su amor a un destino infinito. En esta experiencia se desvela a ambos su vocación.

 

Por eso los poetas han visto en la hermosura de la mujer un «rayo divino», es decir, un signo que remite más allá, a otra cosa más grande, divina, inconmensurable respecto a su naturaleza limitada. Su belleza grita ante nosotros: «No soy yo. Yo sólo soy una señal. ¡Mira! ¡Mira! ¿A quién te recuerdo?». Con estas palabras ha sintetizado el genio de C. S. Lewis la dinámica del signo de la que la relación entre hombre y mujer constituye un ejemplo conmovedor. Si no comprende tal dinámica, el hombre sucumbe al error de detenerse en la realidad que ha suscitado el deseo. Entonces la relación se acaba por hacer insoportable.

 

Como decía Rilke, «ésta es la paradoja del amor entre el hombre y la mujer: dos infinitos se encuentran con dos límites. Dos infinitamente necesitados de ser amados se encuentran con dos frágiles y limitadas capacidades de amar. Y sólo en el horizonte de un amor más grande no se devoran en la pretensión, ni se resignan, sino que caminan juntos hacia una plenitud de la cual el otro es signo».

 

En esta situación se puede comprender la inaudita propuesta de Jesús para que la experiencia más bella de la vida, enamorarse, no decaiga hasta convertirse en una pretensión sofocante. «El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará» (Mt 10,34-37.39-40). Con estas palabras Jesús desvela el alcance de la esperanza que su persona constituye para quien le deja entrar en su vida. No se trata de una ingerencia en las relaciones más íntimas, sino de la mayor promesa que el hombre ha podido recibir: sin amar a Cristo -la Belleza hecha carne- más que a la persona amada esa relación se marchita. El es la verdad de esa relación, la plenitud a la que los dos mutuamente se remiten y en la que su relación se cumple. Sólo permitiéndole entrar en ella es posible que la relación más bella que tiene lugar en la vida no decaiga y, con el tiempo, muera. Nosotros sabemos bien que todo el ímpetu con el que uno se enamora no basta para impedir que el amor se oxide con el tiempo. Tal es la audacia de su pretensión.

 

Aparece entonces en toda su importancia la tarea de la comunidad cristiana: favorecer una experiencia del cristianismo para la plenitud de la vida de cada uno. Sólo en el ámbito de esta relación más grande es posible no devorarse, porque cada uno encuentra en ella su cumplimiento humano, sorprendiendo en sí una capacidad de abrazar al otro en su diferencia, de gratuidad sin límites, de perdón siempre nuevo. Sin comunidades cristianas capaces de acompañar y sostener a los esposos en su aventura será difícil, si no imposible, que la culminen con éxito.

 

Ellos, a su vez, no se pueden eximir del trabajo de una educación de la que son los protagonistas principales, pensando que pertenecer al recinto de la comunidad eclesial les libra de las dificultades. De este modo se desvela plenamente la naturaleza de la vocación matrimonial: caminar juntos hacia el único que puede responder a la sed de felicidad que el otro despierta constantemente en mí, hacia Cristo. Así se evitará ir, como la Samaritana, de marido en marido (cf. Jn 4,18), sin conseguir apagar su sed. La conciencia de su incapacidad para resolver por sí misma el drama, ni siquiera cambiando cinco veces de marido, le hace percibir a Jesús como un bien tan deseable que no puede evitar gritar: «Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed» (Jn 4,15).

 

Sin la experiencia de plenitud humana que hace posible Cristo, el ideal cristiano del matrimonio se reduce a algo imposible de realizar. La indisolubilidad del matrimonio y la eternidad del amor aparecen como quimeras inalcanzables. Estas, en realidad, son los frutos de una intensidad de la experiencia de Cristo, tan gratuitos que aparecen a los mismos esposos como una sorpresa, como el testimonio de que «para Dios nada es imposible». Sólo una experiencia así puede mostrar la racionalidad de la fe cristiana, como una realidad totalmente correspondiente al deseo y a la exigencia del hombre, también en el matrimonio y la familia.

 

Una relación vivida así constituye la mejor propuesta educativa para los hijos. A través de la belleza de la relación de sus padres son introducidos, casi por ósmosis, en el significado de la existencia. En la estabilidad de esa relación su razón y su libertad son constantemente solicitadas para no perderse semejante belleza. Es la misma belleza, resplandeciente en el testimonio de los esposos cristianos, que necesitan encontrar los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

 

Julián Carrón

El Mundo, 29/12/07

 

2007: UN AÑO DE DOLOR E INJUSTICIAS PARA LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

2007: UN AÑO DE DOLOR E INJUSTICIAS PARA LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO


·        En el primer aniversario del atentado en el aeropuerto de Barajas, la AVT quiere mostrar de nuevo su solidaridad y apoyo a los familiares de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

Madrid, 29 de diciembre de 2007.- La Asociación Víctimas del Terrorismo, al finalizar el 2007, quiere destacar los hechos que durante este año han provocado, sobre todo, más dolor e injusticias a las víctimas del terrorismo. Para la AVT, este sufrimiento se ha visto incrementado por la continuación del proceso de negociación del Gobierno con ETA y el fortalecimiento de los asesinos.

 

Mañana se cumple el primer aniversario del atentado en el aeropuerto de Barajas y la AVT quiere mostrar de nuevo su solidaridad y apoyo a los familiares de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate. Los primeros días de enero las víctimas volvieron a sufrir junto a ellos y millones de ciudadanos exigieron al Gobierno que no cediera al chantaje de los terroristas.

 

 

 

A pesar del brutal atentado que marcó el inicio del 2007, el proceso de rendición continuó. Gracias a la presión de la AVT y de los millones de españoles que secundaron sus convocatorias y campañas se evitó la excarcelación definitiva del asesino De Juana. Eso sí, el Gobierno llegó a trasladarlo al País Vasco y permitió que se paseara por las calles de San Sebastián.

 

 

 

Otro episodio nefasto para las víctimas y para la derrota de ETA llegó con las elecciones municipales, cuando el Gobierno permitió que se presentase ANV, formación que no ha condenado ninguno de los atentados perpetrados este año. A partir de entonces, ETA puede disponer del dinero y la información que no había tenido durante mucho tiempo. La AVT vuelve a pedir hoy al Gobierno y a la Fiscalía General del Estado, como ha hecho durante los últimos meses, que apliquen la Ley de Partidos para ilegalizar y disolver a ANV y al PCTV.

 

 

 

Además del asesinato de Barajas, durante el 2007 la banda terrorista ha cometido multitud de atentados, con muertos y heridos. El último atentado mortal fue el perpetrado hace menos de un mes, el 1 de diciembre, cuando asesinó vilmente a los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero. Mientras tanto ETA no ha parado de amenazar al Estado de Derecho y de extorsionar a cientos de ciudadanos.

 

 

 

También han sido absolutamente bochornosas para las víctimas algunas de las actuaciones de la Fiscalía General del Estado. Una de las más llamativas, y como ejemplo de otras, fue la de forzar la absolución de Arnaldo Otegui al retirar los cargos por enaltecimiento del terrorismo.

 

 

 

Han sucedido otros dos hechos muy graves y que menosprecian de manera evidente a las víctimas del terrorismo. El Gobierno y sus socios han permitido que los delitos de terrorismo puedan prescribir, dando un premio y un indulto por adelantado a los terroristas huidos o que puedan huir en un futuro. Del mismo modo, rechazaron en el Congreso que se requiriera a los ayuntamientos del País Vasco y Navarra retirar los símbolos y nombramientos que rindan homenaje a los terroristas de ETA.

 

 

 

A pesar de todo esto, que sólo es lo más destacado del año, el Gobierno se ha negado a retirar la resolución parlamentaria que le permite negociar con los asesinos y que aprobó en mayo de 2005. Una resolución que ha incumplido porque los terroristas han seguido matando y que hace imposible la verdadera unidad de todos los demócratas para derrotar a ETA. La AVT pide de nuevo hoy al presidente del Gobierno que vuelva al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.

 

 

 

Entre las pocas y grandes satisfacciones que han tenido las víctimas durante el 2007 están el apoyo que de nuevo han recibido de millones de españoles y la condena al entramado de ETA. Para la AVT, única acusación popular personada en el macrojuicio contra Ekin-KAS-Xaki, esta sentencia es un claro ejemplo del camino que hay que seguir para derrotar a los terroristas y su entorno. La Justicia y el trabajo que realizan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado son la gran esperanza para lograr la libertad.

 

 

 

Otro hecho que ha provocado un gran desasosiego entre las víctimas ha sido la sentencia del 11M. El resultado del juicio por el mayor atentado cometido en nuestro país quedó condicionado por la limitación de la instrucción de la causa. Por este motivo, la AVT acató la sentencia pero apeló a seguir buscando toda la verdad sobre los atentados a través de las líneas de investigación que abre la propia sentencia y las diligencias que se encuentran abiertas.

 

 

 

Por último, la AVT también ha tenido que sufrir durante este año ataques y descalificaciones por parte de aquellas personas y medios de comunicación que no pueden permitir que se critique la política antiterrorista del Gobierno y que aceptan la negociación con los terroristas, aunque se pague un precio político o se mercadee con la sangre de las víctimas. No han escatimado en insultos y acciones absolutamente injustificadas contra la AVT y algunas víctimas del terrorismo. Lógicamente, el equipo jurídico de la asociación ha presentado y presentará las demandas pertinentes.

España (y Europa) se juegan su futuro en Kosovo: y vamos perdiendo

España (y Europa) se juegan su futuro en Kosovo: y vamos perdiendo

Vientos de guerra y de independencia en los Balcanes. Y de incertidumbre para España. Kosovo romperá la Europa de Zapatero y su secesión conviene sólo a Bush. Palabra de José María Aznar.

Ha habido sorpresas en España por lo que José María Aznar explicaba este martes en una entrevista a ABC: la inminente independencia de Kosovo no es una buena noticia para España, no es jurídicamente fácil de defender, conviene a los enemigos de una Europa fuerte y de unas verdaderas naciones-Estado soberanas, está patrocinada por grupos islamistas y terroristas y se asienta en el lugar de origen de la delincuencia organizada más peligrosa. A Estados Unidos puede interesarle en este momento, pero no a España. Lo dice Aznar, que carga aún con el sambenito de "proamericano" por su relación con George Bush, y que sin embargo deja muy claro que "la confianza entre naciones no consiste en opinar siempre lo mismo", sino en ser fiable defendiendo cada uno su interés. ¿Sabe Zapatero cuál es el de España?

¿Qué está pasando?

 

La presidencia de turno eslovena de la Unión Europea tiene que afrontar la mayor crisis interna de la UE en décadas, mayor incluso que el fracaso constitucional. La provincia serbia de Kosovo está bajo ocupación de la OTAN desde la guerra de 1999. Entonces una campaña mediática sobre supuestos abusos serbios contra la minoría albanesa musulmana se convirtió en casus belli y legitimación de la injerencia internacional. Hoy Kosovo es parte de Serbia pero Belgrado no participa en la administración. Las autoridades locales, albanesas y avaladas por la ONU, van a proclamar su independencia. Si Europa reconoce esa soberanía se abrirá una nueva era en las relaciones internacionales, en la que España no tiene nada que ganar.

 

Una historia complicada

 

Kosovo, el "campo del mirlo", fue el escenario histórico más antiguo del pueblo serbio. Al final de la Edad Media Serbia intentó sin éxito detener en Kosovo la invasión turca de Europa. Durante siglos el actual territorio de Kosovo fue ocupado por los musulmanes, que fomentaron su islamización y la inmigración albanesa, con un progresivo descenso del porcentaje de población serbia y cristiana. Kosovo es desde entonces multiétnico y multireligioso, y con esas características fue autónomo dentro de Serbia en la Yugoslavia de Tito. Cuando los países occidentales fomentaron la partición de Yugoslavia en los años 90 del siglo XX Kosovo siguió dentro de Serbia, pero la represión serbia de los actos terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) dio pie a la intervención militar de la OTAN, liderada por Estados Unidos y Alemania, avalada después por la ONU. Hoy la ocupación extranjera puede convertirse en secesión, y Serbia, con el respaldo de Rusia, ya ha advertido que quien reconozca esa independencia ha de atenerse a las consecuencias. Europa, presidida por Eslovenia, parece dispuesta a dar ese paso.

 

El problema jurídico

 

El gran problema, aún no resuelto del todo en dos siglos de liberalismo y nacionalismo, es quién es una nación y quién no tiene derecho a constituirse en Estado. Una nación no es cualquier conjunto de personas con unas características comunes; hay una serie mucho más compleja de requisitos –que no es el lugar de debatir- para esta indefinible creación intelectual de Europa Occidental. Y además no está escrito que todo grupo humano que diga ser una nación, o del que sus gobernantes locales digan tal cosa, haya de serlo o que por serlo deba ser soberano. Como dijo Aznar, "es un grave error cambiar las fronteras; y sería además un precedente muy negativo en Europa reconocer un principio de libre determinación". Si se aceptase semejante premisa jurídica se habría anulado cualquier posibilidad de orden y de paz en Europa, a escala mucho mayor incluso que cuando se escuchó a Woodrow Wilson.

 

Wilson no fue culpable de que los Balcanes sean como son, pero sí de mucho de lo que ha sucedido en Europa tras la Primera Guerra Mundial. En Kosovo se está a punto de aceptar una locura equivalente a los 14 Puntos más el tratado de Versalles, como si los europeos no supiésemos que negar a los Estados –Serbia en este caso- el derecho a resolver sus asuntos internos, anulando su soberanía, sólo ha traído guerras y genocidios. De no haber muerto en 1924 el principal acusado de Nuremberg debió ser Wilson, y en futuros juicios lo serán los gobernantes europeos si dan ahora este paso. También Alemania deberá responder por lo que en su momento hizo con Eslovenia y Croacia, que está en la raíz de este nuevo abismo.

 

El peor precedente posible para España

 

No hay por qué andarse con rodeos. Si los precedentes de la doctrina que puede hacer de Kosovo un Estado son nefastos, las consecuencias pueden ser aún peores. Si Kosovo sale adelante cualquier minoría supuestamente nacional de cualquier país europeo podrá invocar el precedente. Alegar unas diferencias respecto al conjunto del país, de uno u otro signo, de diferente entidad, con los oportunos medios de presión en la opinión pública exterior, sumados a una supuesta represión supuestamente cruenta: he ahí todo el negocio. Habrá derecho/deber de injerencia para unos y habrá derecho a la autodeterminación para otros. Y nadie que apoye esto ahora podrá después escandalizarse cuando minorías danesas, vascas, flamencas, laponas, galesas, bretonas o sorabas lo planteen. Y no olvidemos que este "debate político profundamente inmaduro" planea sobre la "charca en la cual el nacionalismo quiere construir unas naciones al margen de España".

 

El trasfondo ideológico, lo único no totalmente negativo

 

Es curioso que hoy aparezcan en franca decadencia las tendencias individualistas radicales que han impugnado durante dos siglos, y sobre todo durante el último medio, la dignidad del concepto de Patria. Hoy a bastantes pueblos les parece que sólo se puede resistir a los torbellinos de la anarquía y de la globalización si plantan los pies en la tierra nativa y renuevan (o inventan) una tradición nacional. La idea del Estado-Nación parece ser, de nuevo, la única capaz de devolver cierto valor a la vida de una civilización como la nuestra, en la que se han devaluado demasiado los principios espirituales y han desaparecido casi todos los puntos de referencia común para la conducta de los hombres. Como ha dicho Aznar, "cuando el jefe de tu gobierno dice que no sabe si existe la nación, tenemos motivos para estar preocupados; y cuando ese mismo jefe de gobierno, dos años después de decirlo se envuelve en la bandera nacional para todo, hay motivos para estar preocupado. Entonces, lo digo claramente: yo creo en la nación española, yo creo que España ha hecho grandes cosas históricamente; creo que como todas las naciones del mundo hemos tenido nuestros aciertos y nuestros errores, pero podemos confiar razonablemente en ella". La nación- pero la nación real, no las inventadas- vuelve a ser protagonista de la política en Europa.

 

Las palabras que durante milenios han iluminado la mente, reconfortado el corazón y servido a las gentes de nuestra estirpe para reconocerse entre la marea de pueblos han perdido hoy poder sugestivo. Pero la palabra "Patria" sube su cotización y se enriquece con valores cada vez más numerosos, de naturaleza moral, cultural, económica y social. Al margen de matices, que haya europeos dispuestos a fundar un Estado o a defender una nación es algo mejor que el individualismo y su inexorable consecuencia, el relativismo. El gran problema es que algunas de esas identidades son hijas del relativismo y caballos de Troya del mismo, en vez de baluartes de identidades objetivas. Pero, como ha explicado magistralmente Jesús Laínz, "el problema de los nacionalismos no es la idea de nación", sino la manipulación de ésta y sus falsificaciones. "No hay que atacar a las falsas construcciones identitarias por ser identitarias sino por ser falsas": que es el problema de Kosovo.

 

La geopolítica: Zapatero está del lado equivocado

 

El Derecho, tal y como se ha entendido en Europa en los siglos del Ius publicum europaeum, rechaza la independencia de Kosovo. Crear un Estado artificial en los Balcanes puede interesar al mundo islámico y a los Estados Unidos, pero no a Europa, y esto lo dice Aznar, para escándalo de quienes lo creían en otras coordenadas ideológicas. Esa independencia es un precedente pésimo para la paz en el continente, y además puede extenderse hacia el Oeste. No hay derecho a esa secesión, y a España además le conviene oponerse a ella por todos los medios. Dentro de todo, la única buena noticia es que la Rusia de Vladimir Putin no es la de Boris Yeltsin, y eso es especialmente bueno para los Estados mediterráneos de la Unión, inmovilizados ante esta locura colectiva del bloque alemán y de sus semicolonias danubianas. Serbia tiene razón, y una parte de su razón es la de España.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 27 de diciembre de 2007

Premier permanentemente preñada

Premier permanentemente preñada

No la odiaban por ser mujer, sino por ser madre, es decir, amante de la vida. En Occidente no marginan a la mujer por ser mujer, sino por amar la vida. Consideran que la mujer que ha optado por tener hijos es porque no sirve para otra cosa, aunque la crianza y educación es la profesión más dura del mundo. Y si encima la susodicha se atreve a hacer carrera pública... entonces es que algo sucio oculta. Provoca envidia entre las feministas y prevención entre los varones.

Siendo premier de Pakistán sus adversarios políticos traducían las siglas de su formación, el PPP, como “Premier Permanentemente Preñada”. No se engañen: en España le habrían dicho algo parecido: idiota, coneja, hipócrita, sumisa al varón, etc. O simplemente la habrían marginado. No tienen más que comprobar en qué ambientes se mueven nuestras ministras de cuota o pensar en cuál sería su actitud ante una mujer como Benazir que no tenía el menor reparo en mostrar, con naturalidad y autenticidad, que amaba a su esposo -su único esposo-, que tiene descendencia numerosa y que considera que el aborto es lo que es: un crimen. Convendrán conmigo en que no sería una buena compañera de viaje para Fernández de la Vega.

 

Insisto: el problema es que Benazir Bhutto amaba la vida. En España no la fusilarían los talibanes sino nuestras feministas, que son dos extremos del mismo péndulo y que mutuamente se retroalimentan.   

 

Por si fuera poco, era muy femenina en su actividad pública. ¿Qué puede aportar la feminidad a la vida pública? Pues lo mismo que aporta a cualquier otra actividad: la renuncia al poder para conseguir los objetivos. El hombre, y la feminista, siempre pretenden cambiar a la sociedad -para bien o para mal- desde arriba. La mujer desde donde está. Para el varón es preciso medrar para poder después ayudar; la mujer considera que la única manera de medrar es ayudar a su alrededor. Por eso, también, el hombre degenera por ambición, la mujer, cuando dimite de su vocación de servicio. Habrá que insistir: feminismo y feminidad no son distintos: son antitéticos. Para las feministas, servicio es servilismo. ¿Cómo no van odiar la medalla de oro del servicio al próximo, la maternidad?

 

Por ser mujer, madre y capaz la echaron con malas artes del poder. Bhutto se refugió entonces en esa célula de resistencia a la opresión que es la familia. Sufrió el exilio y volvió a un Pakistán que, por muy aliado que sea de Estados Unidos, sigue siendo un país al borde de una dictadura, dirigido por un jefe militar (que haya renunciado a la cúpula del Ejército es lo de menos). Como mujer que amaba la vida apasionadamente perseveró en su labor y acabó regresando a Pakistán sin emplear ni el poder ni la violencia. En dos semanas había elecciones, y era muy probable que pudiera regresar al Gobierno sin disparar un sólo tiro, sin amenazar a nadie, con la fuerza imparable de su palabra y de sus convicciones.

 

Ahora feministas y feministos -por ejemplo ZP- tratarán de apropiarse de su figura. El mismo viernes, leo en el diario El País: “La mujer que no temía a los fanáticos. En primer lugar sí que les temía, que la valentía no consiste en no sentir miedo -eso es pura necedad- sino en ser coherente con tus principios a pesar del miedo”. El progresismo de derechas, palpable en El Mundo, da un paso más con la “intolerable provocación de un rostro hermoso”. No era el rostro sereno de Benazir lo que resultaba insufrible para sus verdugos. El fanático no es un idiota, ni es alguien que se siente en posesión de la verdad. Eso es mero sentido común. El fanático es alguien lo suficientemente inteligente como para percibir una contradicción en el adversario y, a partir de ahí, juzgar con el mismo rasero al conjunto de las ideas ajenas y al conjunto de la persona. No hay fanáticos tontos. Al contrario, el fanático es peligroso porque suele ser un tipo inteligente, lógico. Es siguiendo la definición chestertoniana de demencia, “no es tipo que ha perdido la razón, es un tipo al que sólo le queda la razón”, desprovista de alma, de corazón. El fanático no es más que aquel que odia la vida. Tan fanático es el talibán como el abortista occidental. Los que asesinaron a Bhutto no la odiaban por ser mujer ni por ser hermosa: la odiaban porque era Bhutto, amaba la vida y, por ello, amaba la libertad individual. Pero no se engañen: Benazir Bhutto hubiera sido despreciada y maltratada por el progresismo socialdemócrata del PSOE y  por el progresismo neoliberal del PP. No podían apreciarla porque no podían entenderla.

 

Hay otro problema añadido. Al parecer, escribo cuando aún las autoridades no han aclarado los pormenores del atentado, pero otra vez apunta a un terrorista suicida de la escuela Ben Laden. Pakistán, ese país con bomba atómica que alberga el suficiente grado de odio para contar con fanáticos enemigos del Occidente libre, al que se lo ponen cada vez más difícil. Porque matar es fácil, lo difícil es escapar. Por eso, el terrorismo suicida es el más peligroso: no escapan.

 

El asesinato de Bhutto es una de las peores noticias del siglo. Puede provocar un estallido o puede no provocarlo. En el primer caso no necesito describir las consecuencias, entre otras cosas porque sólo sé que serían graves. En el segundo, el resultado será peor: significaría que se han impuesto, tanto el terrorismo ciego de Ben Laden como el pragmatismo de unas dictaduras que, no por ser aliadas de Occidente merecen un mejor juicio moral. El nombre de Arabia, también China -en los últimos tiempos tan abierta al capitalismo occidental, que no a la civilización occidental-, le vienen a uno a la mente.

 

La humanidad ha perdido una mujer sensata y heroica. Y no andamos sobrados ni de heroicidad, ni de sensatez... ni de feminidad.

 

Eulogio López

Hispanidad.com, 28 de diciembre de 2007

Comunicado de prensa de Comunión y Liberación con motivo de la Celebración por la Familia Cristiana del próximo día 30 de diciembre.

Comunicado de prensa de Comunión y Liberación con motivo de la Celebración por la Familia Cristiana del próximo día 30 de diciembre.

La familia es la primera comunidad en la que se experimenta el perdón, el sentido de la justicia y de la paz -como acaba de recordar Benedicto XVI. Las políticas que en los últimos años se han desarrollado contra ella, sin tener en cuenta las necesidades reales de la sociedad española, no han impedido que sea percibida por una gran mayoría, incluso de los más jóvenes, como un bien, como un lugar preferente para aprender a vivir, aunque también se reconoce que esa comunidad a veces resulta muy difícil, acaso imposible para nuestras pobres fuerzas. También les pasaba lo mismo a los discípulos de Jesús cuando le oían hablar del matrimonio.

La Celebración por la Familia Cristiana que tendrá lugar el próximo día 30 en la plaza de Colón de Madrid, en la que invitamos a participar a todos, es una ocasión para dar testimonio de experiencias en las que la relación entre hombre y mujer están abiertas al Misterio de Dios, manteniendo así viva para siempre la promesa de felicidad con la que nacieron.

Es un momento para expresar el valor civil de una fe que potencia lo humano, en un ámbito tan concreto como el doméstico. Para afirmar de forma cotidiana y existencial el valor de la familia, necesitamos educarnos en reconocerla, y proponerla, como el ámbito en el que cada persona -con su sexualidad y su capacidad de amar- es acompañada en el camino hacia su Destino, con el horizonte de una vocación pública irrenunciable.

 

 

 

Comunión y Liberación, 21 de diciembre de 2007

 

Benazir Bhutto muere en un atentado en Pakistán

Benazir Bhutto muere en un atentado en Pakistán

La líder opositora de Pakistán, Benazir Bhutto, murió este jueves en un atentado suicida tras un mitin electoral en la ciudad de Rawalpindi. "Ha muerto como una mártir", dijo el responsable de su partido Rehman Malik. Bhutto, de 54 años, murió en un hospital en Rawalpindi. El canal Ary-One Television dijo que falleció de un tiro en la cabeza y otras versiones señalaron que el disparo fue en la nuca.

La policía informó de que un suicida disparó contra la líder opositora cuando estaba saliendo del lugar del mitin, celebrado en un parque, antes de inmolarse. En el suceso murieron otras 16 personas.

En octubre pasado, la líder política regresó a su país desde Dubai, tras un prolongado exilio de ocho años, para ponerse al frente del Partido del Pueblo de Pakistán de cara a las elecciones. Aunque no tuvo un recibimiento tan multitudinario como hace 21 años, Bhutto afrontó peligros similares. En medio de la caravana de bienvenida, el 18 de octubre, un suicida mató a casi 150 personas.

 

En 1986, un gran número de seguidores dio la bienvenida a Bhutto en su regreso al país para desafiar al dictador que había ejecutado a su padre, Zulfikar Ali Bhutto, siete años antes.

 

Bhutto se convirtió en la primera primer ministra del mundo musulmán cuando fue elegida en 1988 a los 35 años. Fue depuesta en 1990, reelegida en 1993 y derrocada nuevamente en 1996 en medio de acusaciones de corrupción y mala administración.

 

La líder se defendió con el argumento de que las acusaciones tenían motivos políticos, pero en 1999 optó por exiliarse. A pesar de haber estado apartada de la política en la última década, seguía siendo una de las políticas mujeres más reconocidas del mundo.

 

Violencia

 

La familia de Bhutto no es ajena a la violencia, ya que sus dos hermanos murieron en circunstancias misteriosas y ella dijo que miembros de Al Qaeda trataron de matarla varias veces en los 90. Varios informes de inteligencia han señalado que Al Qaeda, los talibanes y grupos de la yihad paquistaní habían enviado suicidas para atacarla.

 

Bhutto había dicho que si llegaba al poder, permitiría a las fuerzas de Estados Unidos perseguir a Al Qaeda en territorio paquistaní si las propias fuerzas de Pakistán no eran capaces de realizarlo por su cuenta.

 

La líder paquistaní, cuyo primer nombre significa "único", nació en 1953 en el seno de una familia terrateniente adinerada. Era la primera de cuatro hijos y fue educada en una escuela de la misión cristiana en Karachi, antes de acudir a Harvard y Oxford. Hija del primer líder elegido popularmente en Pakistán, su misión comenzó en 1977 cuando el jefe del Ejército Mohammad Zia-ul-Haq derrocó a su padre. Veintiún meses después, Zulfikar fue ejecutado en la horca después de un controvertido juicio.

 

Durante años, Bhutto luchó sin éxito contra Zia. Ella y su madre, Nusrat, entraban y salían de prisión hasta que en 1984 le permitieron viajar al extranjero para recibir tratamiento médico.

 

En agosto de 1988, Zia murió en un accidente aéreo. La victoria electoral de Bhutto ese año fue aplaudida por el mundo entero como la llegada de la democracia a Pakistán.

 

Pero muchas personas en los poderosos servicios de seguridad desconfiaron de ella y el entonces presidente Ghulam Ishaq Jan la echó después de 20 meses, acusándola de corrupción. Logró volver en 1993, pero fue nuevamente derrocada por acusaciones de corrupción y mala gestión.

 

El Confidencial, 27 de diciembre de 2007