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Foro El Salvador

De víctimas del terrorismo

La madre del etarra De Juana fue cuidada antes de morir por la viuda de un comandante del Ejército asesinado por ETA

La madre del etarra De Juana fue cuidada antes de morir por la viuda de un comandante del Ejército asesinado por ETA Todas las tardes, dos mujeres mayores se sientan frente a frente en el salón de un piso del barrio de Amara de San Sebastián. Son vecinas y consuegras. Una de ellas le va dando con una cucharilla y mucha paciencia un yogur de café a la otra, enferma de Alzheimer. La primera es viuda de un comandante asesinado por ETA en 1977. La segunda es la madre del terrorista Iñaki de Juana Chaos.

Madrid otorgó, en 1977 a De Juana, un diploma por su "valiente lucha" contra un incendio.

El padre del terrorista hizo la guerra con las tropas de Franco y ganó cuatro medallas.

 

La escena se repite cada día durante el último año y medio hasta que, el 27 de enero, Esperanza Chaos Lloret muere. Tenía 83 años y había nacido en Tetuán, donde su padre, un militar del Ejército español, estaba destinado entonces. Luego se casaría con un médico, Daniel de Juana Rubio, oriundo de Miranda de Ebro (Burgos), que también hizo la guerra como teniente asimilado en las tropas de Franco, por lo que fue condecorado con una medalla de campaña, dos cruces rojas y una cruz de guerra.

De todo ello da fe un carné de Falange Española y de las Jons expedido el 16 de octubre de 1943 donde aparece sonriente a sus 35 años. Daniel de Juana y Esperanza Chaos tuvieron dos hijos, Altamira y José Ignacio, que nacieron y se criaron en una casona de Legazpia donde el doctor pasaba consulta a los trabajadores de Patricio Echeverría, una de las principales acerías de Guipúzcoa.

La vivienda estaba al lado de la casa cuartel de la Guardia Civil y por las tardes José Ignacio jugaba al fútbol con los hijos de los guardias.

 

-Soy Chacho, hola mamá.

 

Durante las dos últimas décadas, unas veces los lunes y otras los miércoles, el terrorista Iñaki de Juana Chaos, encarcelado en las prisiones más alejadas de Euskadi por asesinar a 25 personas -entre ellas 17 guardias civiles-, empleaba esa fórmula, casi siempre la misma, para iniciar la conversación con su madre. Los cinco minutos reglamentarios de charla versaban sobre cuestiones banales, el tiempo o un jersey verde que el terrorista quería que su madre le hiciera llegar, pero jamás hablaban de política y mucho menos de ETA. Sencillamente porque Esperanza Chaos, a la que en familia llamaban Nina, nunca justificó los crímenes de su hijo ni formó parte del colectivo de apoyo a los presos de ETA. Tampoco llegó a saber jamás qué o quiénes influyeron en él para que, a principios de los 80, abandonara su trabajo en la Ertzaintza y se fugara a Francia.

 

Cuentan personas que la quisieron mucho que Esperanza se cayó redonda al suelo el 16 de enero de 1987 cuando le contaron que a su hijo lo acababan de detener en Madrid. La fotografía que al día siguiente vio publicada en los periódicos no se parecía en nada a las que de él guardaba en el álbum familiar. En ellas aparece de corbata en el bautizo de su sobrina o jurando marcial la bandera española tras el periodo de instrucción en Alcalá de Henares.

Nada en la trayectoria del hijo hacía presagiar un futuro cercano a ETA. Más bien al contrario. Cuando De Juana regresó del servicio militar llevaba consigo un diploma, expedido por el Ayuntamiento de Madrid el 27 de mayo de 1977, en reconocimiento por su valiente lucha contra un incendio que sufrió la capital entre el 15 y el 20 de abril de aquel año.

Más tarde, ingresó en la segunda promoción de la policía autonómica vasca. "Aún faltaban unos años", recuerda un familiar, "para que De Juana, muy propenso siempre a los amoríos, se ennoviara con una enigmática mujer llamada Helena y residente en Bayona".

 

El caso es que Esperanza Chaos jamás volvió a ver a su hijo en libertad. Ya por entonces viuda, inició una difícil carrera por mantener viva su relación con su hijo al tiempo que rechazaba una y otra vez las invitaciones para integrarse en el colectivo de apoyo a los presos de ETA.

La madre del terrorista más famoso recorrió más de 300.000 kilómetros en coche -le aterrorizaba el avión- para ver a su hijo preso. Su llegada a las distintas cárceles, según recuerdan funcionarios de prisiones, nunca pasó desapercibida. "Venía como a una boda, con anillos y collares, elegante y alegre, siempre educada y cordial con nosotros, nada que ver con el carácter frío ni la mirada agresiva del hijo ni mucho menos con la actitud desafiante de la mayoría de los familiares de presos de ETA". En una ocasión, un guardia civil, aun sabiendo a quién iba a visitar, se atrevió a pegar la hebra con ella.

 

-De Tetuán, ¿eh? O usted es hija de funcionario o de militar.

-De militar, agente.

-Pues permítame que la acompañe.

 

La última vez que vio a su hijo fue el 7 de julio de 2005, en la cárcel madrileña de Aranjuez. Esperanza ya apenas podía caminar. Había seguido manteniendo la costumbre de mandarle 150 euros mensuales, que rebañaba con trabajo de su pensión, e incluso llegó a hablar con un taxista de San Sebastián para que fuera a recogerlo en cuanto obtuviera la libertad. Pero entre las nieblas del Alzheimer y una mano oportuna que apagaba la televisión en el momento justo, Esperanza se fue alejando de la realidad de su hijo en huelga de hambre.

 

Las dos ancianas están sentadas frente a frente. Una se quedó viuda el 2 de enero de 1977, a las ocho y media de la mañana. Tres pistoleros de ETA se apostaron frente a su marido, el comandante del Ejército José María Herrera, y lo acribillaron con disparos de metralleta en la misma puerta de su casa.

Pasado el tiempo, el hijo del militar se casó con una muchacha llamada Altamira de Juana. La anciana enferma es precisamente la madre de Altamira y de Iñaki de Juana Chaos.

 

Lo que une a estas dos mujeres, más allá de la familia o incluso de la fatalidad de una vida marcada por ETA, es el interés común, tácito, de que el odio no prolongue el trabajo de las pistolas.

El País Vasco también está lleno de historias así. Madres de hijos que matan y mujeres de hombres que mueren tejiendo una red invisible de afecto imposible de fotografiar, indetectable para el radar de los telediarios.

 

Al día siguiente del fallecimiento de la madre del terrorista, las asociaciones vinculadas a los presos de ETA publicaron en Gara hasta 10 esquelas en su memoria. Una de ellas aparecía firmada por "Helena", la enigmática mujer de Bayona. En todas se refieren a Esperanza Chaos como "la madre de un preso político vasco". Tal vez ignorando, o tal vez no, que la única familia política de Esperanza Chaos era, lo que son las cosas, la viuda de un militar asesinado por ETA."

 

PABLO ORDAZ - San Sebastián - 11/02/2007

 

Grupos afines a Batasuna intentan desactivar al Foro de Ermua

Grupos afines a Batasuna intentan desactivar al Foro de Ermua La iniciativa de varios grupos proetarras consiste en exigir al Foro de Ermua que "deje de utilizar" el nombre del pueblo. Están recabando firmas en el pueblo para llevar su iniciativa al Ayuntamiento y que la propia corporación se lo pida al Foro.

Una vez más los grupos afines a Batasuna se están aprovechando del miedo para colocar decenas de carteles en los comercios de Ermua. Quienes regentan sus negocios no se atreven a oponerse por las posibles represalias que pudieran tomar. De esta forma el pueblo está adoptando en sus calles la siniestra petición.

El texto para el que están recogiendo firmas dice lo siguiente:

L@s abajo firmantes, vecinas y vecinos de Ermua

Pedimos al grupo autodenominado FORO DE ERMUA que deje de utilizar el nombre de Ermua para criminalizar el diálogo y la pluralidad que caracteriza a este pueblo.

Esta iniciativa popular se hará llegar a la opinión pública, al mencionado "Foro de Ermua" y al Ayuntamiento de la Villa, al que se solicitará que se sume a la presente demanda.

Como era de esperar en ningún momento se refiere a lo que ocurrió en Ermua en el año 1997, cuando se secuestró y asesinó al concejal popular, Miguel Ángel Blanco.


RD/Alfonso Goñi

Reportero Digital Navarra, 11 de febrero de 2007

Unas 300 personas recuerdan a las víctimas del atentado contra un autobús de la AGM

Unas 300 personas recuerdan a las víctimas del atentado contra un autobús de la AGM

Alrededor de trescientas personas recordaron en un acto homenaje a todas las víctimas del terrorismo en el vigésimo aniversario del atentado con coche bomba de ETA contra un autobús de la Academia General Militar.

 

Unas trescientas personas participaron en un acto en recuerdo de todas las víctimas del terrorismo, "de cualquier terrorismo", coincidiendo con el vigésimo aniversario del atentado con coche bomba cometido por ETA contra un autobús de la Academia General Militar.

 

La concentración, convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), se celebró en la plaza de San Juan de los Panetes de la capital aragonesa, lugar donde explotó el artefacto que costó la vida el 30 de enero de 1987 a dos personas, el comandante militar Manuel Rivera Sánchez y el conductor civil Ángel Ramos Saavedra, y que hirió a otras 35.

 

En ese lugar se colocaron dos ramos de flores, los asistentes con velas encendidas guardaron un minuto de silencio por las víctimas y se leyó un manifiesto en el que se recordó que aquella mañana "se rompieron muchas ilusiones" y también "muchas familias", las de "los fallecidos y las de los heridos".

 

El delegado de la AVT en Aragón, José Marco, superviviente de aquel atentado, fue el encargado de leer el texto en el que se remarcó que "no hay razones para hacer lo que se hizo" y que los terroristas utilizan el miedo, la extorsión y la violencia para conseguir "objetivos totalitaristas". "Las heridas están abiertas, el tiempo no lo cura todo", continuó Marco, quien hizo hincapié en que "con cada atentado las heridas vuelven a sangrar" porque "la memoria está viva".

 

En este sentido, el manifiesto destacó la "fortaleza" y el "tesón" de aquellos que han luchado y luchan contra los "asesinos y sus colaboradores que quieren romper nuestro sistema democrático". Antes de comenzar el acto, en declaraciones a los medios de comunicación, Marco pidió a los partidos políticos "unidad" para que tengan la voluntad de "derrotar al terrorismo y de acabar con él".

 

Además, resaltó la importancia de que se desarrolle en Aragón una Ley de Víctimas del Terrorismo que complemente a la Ley nacional, textos en los que se suelen reforzar cuestiones como las compensaciones económicas, las condecoraciones o los homenajes, entre otras.

 

El acto, en el que estaban presentes, entre otros, el presidente del PP en Aragón, Gustavo Alcalde, y el subdelegado del Gobierno en Aragón, Juan José Rubio, concluyó con una misa, celebrada por el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, en la Iglesia de San Juan de los Panetes.

 

Heraldo de Aragón, edición digital, 31 de enero de 2007

Resistencia. Carta de Francisco José Alcaraz, Presidente de la Asociación de Victimas del Terrorismo (AVT).

Resistencia. Carta  de Francisco José Alcaraz, Presidente de la Asociación de Victimas del Terrorismo (AVT).

ETA asesinó a mi hermano cuando yo tenía 17 años y a mis sobrinas gemelas, que contaban con poco más de 3 años. El dolor y vacío que te deja es algo que no quisiera que nadie de los que me calumnian y sirven de propaganda de la mentira pudiera sufrirlo. ETA mata y otros rematan. Estos últimos son quienes, amparándose en la mentira, la calumnia y la difamación constante contra mi persona y contra el colectivo que represento, intentan provocar nuestra muerte civil, nuestra muerte como ciudadanos.

 

Nunca he militado en ningún partido, y creo que nunca lo haré. Es triste que quienes no tenemos un carné político seamos perseguidos de forma constante y acusados vilmente para poder deslegitimar nuestra voz. Conozco a víctimas con carné y militancia activa en partidos políticos y, curiosamente, a ellos nunca se les acusa de partidismo, defiendan una postura u otra.

 

La cuestión es derribar a Alcaraz y a la AVT. Sin Alcaraz y la AVT el proceso de rendición es mucho más fácil. He podido ver manifestaciones en las que, amparándose en la solidaridad con las víctimas del terrorismo, se han portado pancartas contra la AVT y Alcaraz, comparándonos con los terroristas. He podido leer en distintos medios de comunicación calumnias y mentiras contra la AVT, contra sus trabajadores, contra mi familia y contra mi persona. Mentiras que después se difunden como la pólvora en foros y en blogs. Incluso mentiras que son realizadas por alguna víctima del terrorismo.

 

Es indignante. Llevo muchos años leyendo el periódico portavoz de ETA, el diario «Gara», y nunca he visto tantos insultos y desprecio contra las víctimas como los que algunos medios, que dicen llamarse progresistas, hacen contra la AVT y mi persona. Algunos de ellos incluso mienten descaradamente, hasta tal punto que publican sueldos falsos de nuestros trabajadores, adjudican falsas responsabilidades en la AVT a mi esposa y me atribuyen sueldos y dietas inexistentes. Y la realidad es que ningún miembro de la Junta Directiva y de las delegaciones cobra nada, absolutamente nada, por la labor que hacemos. Vivo de mi trabajo, de mi empresa. Pero claro, a quienes mienten y calumnian les cuesta creer todo esto porque son incapaces de hacer algo de forma altruista y no conciben que, por encima del dinero, está la defensa de la dignidad de nuestra familia asesinada.

 

Algunos diputados socialistas, incluso, han llegado a acusarnos de gastar el dinero en manifestaciones y no atender a las víctimas. Cuántas mentiras y calumnias escupen quienes quieren a toda costa hundir a la AVT. Otros, más cobardes si cabe, ocultos detrás de seudónimos, han llegado a decirme que «me tocó la lotería el día que asesinaron a mi hermano». Otros piden que me asesinen, que soy un terrorista, y todo esto con el beneplácito y la cobertura de los responsables de sus webs. Qué indecentes. Se esconden como lo hacen los etarras cada vez que cometen un atentado, a sabiendas del delito que están llevando a cabo.

 

Pues, a pesar de todo esto, quiero decir alto y claro a todos los que nos atacan cobardemente que no van a conseguir que, como víctima del terrorismo y como ciudadano, abandone las reivindicaciones de memoria, dignidad y justicia, pese a quien pese. Estos cobardes pueden y están haciendo mucho daño al colectivo que represento y a mi persona, pero hay algo que no tienen en cuenta: quienes más daño nos han hecho han sido los terroristas y, a pesar de ello, no han conseguido acallar nuestra voz. Por ello, quiero que sepan que sus insultos, mentiras, amenazas y calumnias caerán en saco roto, pues la verdad y la razón se imponen con el tiempo. Quienes han iniciado esta campaña contra la AVT y contra mi persona deben saber que nunca nos rendiremos.

 

Seguiremos exigiendo justicia, sin tomarla por nuestra mano porque, para eso, ya esta nuestro Gobierno. Él es responsable de hacer cumplir la leyes y perseguir a los asesinos y sus cómplices, que arrebataron la vida de nuestras familias. Por este motivo, cuando un Gobierno asume esa responsabilidad en nuestro nombre, tenemos todo el derecho de exigir el cumplimiento de las leyes y que se luche contra ETA o cualquier organización terrorista. Si este o cualquier Gobierno no lo hace, tenemos el derecho y el deber moral de exigirlo. Y si molesta porque no quiere o no puede hacer cumplir las leyes vigentes, o prefiere estrechar las manos ensangrentadas de los asesinos de nuestras familias, que sean valientes y que no nos traicionen. Que no nos engañen diciendo que mantendrán las leyes vigentes. Que tengan la valentía de decirnos a las víctimas, a la cara, que van a negociar con nuestros asesinos, que van a decir que Otegui es un hombre que lucha por la paz o que somos víctimas de accidentes.

 

El titulo de esta carta es «Resistencia», en honor al mejor discurso que he escuchado en un acto de la AVT. El homenajeado sólo pronunció esta palabra y se le entendió a la perfección. Eso es lo que pido a todas las personas de bien que no están dispuestas a claudicar a los intereses de ETA y sus compañeros de viaje. El que tenga oídos, que oiga.

 

 

Francisco José Alcaraz, presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo

La bomba deja secuelas

La bomba deja secuelas
Los trabajadores sociales de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, que pasan más de ocho horas al día atendiendo a personas afectadas directa o indirectamente por los atentados de los trenes, han publicado un estudio que pone de relieve cómo el daño causado por los terroristas se prolonga en el tiempo.

Más de la mitad de los afectados siguen necesitando ayuda psicológica, el estrés postraumático se prolonga, sufren horribles pesadillas recurrentes y muchos no han podido subirse otra vez a un tren. Son los efectos secundarios, físicos y mentales.

Hay otros menos visibles, los morales. Una bomba mata o hiere, te deja sordo o loco, y además encanalla socialmente. Un triste ejemplo de ese encanallamiento es lo que ha sucedido desde que hace tres semanas volara el parking de la T4.

La bomba suscita un primer destello de conciencia social en el que todo parece claro: los terroristas nos han vuelto a engañar, todas las energías que podamos poner al servicio de su derrota son pocas, la unidad frente al terror es un bien que es necesario recuperar... Pero ese primer fulgor es, en seguida, destruido por una onda expansiva de carácter moral que acompaña al atentado. Sólo un edificio socialmente muy sólido, con los cimientos bien afianzados, la absorbería sin resentirse. Pero en una sociedad como la nuestra, adormecida por un bienestar banal, alejada de la pregunta dramática por el sentido de la vida y de la muerte, aburrida y confusa, arremolinada bajo banderas ideológicas muy alejadas de las necesidades sociales reales, no amortigua el impacto, lo aumenta.

Zapatero, que no quiere romper el proceso de paz, que quiere seguir dialogando, que no quiere cargar con el error de haber emprendido un proceso frustrado, que está dispuesto a sembrar más confusión de la que ya hay para que la oposición no pueda rentabilizar sus errores, que no quiere decir una palabra clara no vaya a ser que se le entienda, alimenta la división. Y la oposición, con las mismas caras de siempre y con los mismos discursos de siempre, no está a la altura. Quiere evitar a toda costa que la vuelvan a engañar. Hace bien. Pero haría falta algo más: un mensaje más nítido, más propositivo.

Y entonces los efectos de la bomba llegan hasta la opinión pública con dos formas aparentemente muy diferentes que tienen una misma raíz. Como el Gobierno ensucia para lavarse la cara y la oposición no está a la altura, aparece el pretexto perfecto para dejarse vencer por la enfermedad del hastío, de la pasividad. La primera evidencia de que el atentado era algo que concernía a la vida de cada uno (de esa evidencia es de la que nacen las respuestas socialmente sanas), se disuelve rápidamente en un olvido deliberadamente buscado, se pone como excusa a los políticos. La otra enfermedad moral provocada por la bomba es la institividad ideológica: el atentado es entonces pretexto para distanciarse aún más de “los otros”, escudándose en los esquemas del “y tú más”. En ambos casos, olvido e instinto, el mal de la bomba nos distancia de la realidad.

Fernando de Haro (Páginas Digital, 24 de enero de 2007).


LA AVT CONVOCA ACTOS PARA EL DÍA EUROPEO DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO EL PRÓXIMO 11 DE MARZO

LA AVT CONVOCA ACTOS PARA EL DÍA EUROPEO DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO EL PRÓXIMO 11 DE MARZO

Madrid, 17 de enero de 2007. La Asociación de Víctimas del Terrorismo convoca a toda la sociedad europea a celebrar el próximo 11 de marzo el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, con una serie de actos simultáneos en las principales ciudades europeas ya que el fenómeno terrorista, con ser muy grave en España, no es exclusivo de nuestra nación. Francia, Alemania, Italia, Reino Unido e Irlanda, entre otros países de nuestro entorno, lo han sufrido también.

 

 

Cuando las instituciones europeas estaban deliberando qué día escoger para la celebración de este homenaje a las víctimas del terrorismo, tuvo lugar la matanza de los trenes en Madrid, el 11 de marzo de 2004. La Unión Europea, entonces, tuvo clara la fecha más adecuada: la coincidente con el mayor atentado terrorista de la historia europea.

 

 

Con esta iniciativa, la AVT quiere así conmemorar el día Europeo de las Victimas del Terrorismo e invita a todas las asociaciones de víctimas del terrorismo en España y en Europa, a las instituciones locales, regionales, nacionales e internacionales a sumarse a esta convocatoria, que pretende ser un acto en el que toda Europa muestre su solidaridad con las víctimas; que sea un clamor de repulsa al terrorismo, sea cual sea su motivación política; y que llame a la unidad de la sociedad europea y de sus instituciones para no permitir que el terror sea utilizado para defender ningún proyecto político.

 

 

La convocatoria, que se presentará oficialmente en las próximas semanas, tendrá lugar a las 12:00 horas, de manera simultánea en los ayuntamientos de las principales ciudades de Europa, donde se leerán dos manifiestos. Uno unitario y común, en el que se expliquen los motivos anteriormente citados (solidaridad con las víctimas, repulsa del terrorismo y unidad frente al terror), y otro en el que se especifiquen las particularidades del azote terrorista en cada país. Se hará una ofrenda floral y se interpretará el himno de las víctimas compuesto por el artista Manolo Carrasco.

 

 

La AVT ha habilitado un sitio web (www.11mvteurope.org), aún en construcción, en el que se podrán seguir las novedades de la convocatoria.

La AVT no apoya la concentración de la Federación de Asociaciones de Inmigrantes en Pamplona

La AVT no apoya la concentración de la Federación de Asociaciones de Inmigrantes en Pamplona

(RD / José Monente).- La Plaza del Castillo de Pamplona será el sábado el escenario de una concentración contra el atentado de ETA a la que se han sumado todos los partidos del Parlamento foral, incluidos UPN y PSN. Algo que contrasta con la división en torno a la marcha de Madrid a la que no asistirá el PP. La Asociación de Víctimas del Terrorismo no acudirá al acto de Pamplona por discrepar del lema. Sí estará Libertad Ya.

 

“Por la paz, no a la violencia” es el eslogan con el que la Federación de Inmigrantes saldrá a las calles de Pamplona este sábado a las cinco y media de la tarde. El lema no hace una referencia directa a ni a ETA ni a la Libertad, una circunstancia que le permitido sumar el apoyo de PSN, IU, CDN, EA y PNV; en cambio le ha supuesto el rechazo de la AVT.

 

El delegado en Navarra de la AVT, Salvador Ulayar, ha aclarado a Reportero Digital Navarra que “el lema no nos parece correcto”. “Al decir por la paz se da a entender que hay una guerra y no somos un país en guerra”, ha añadido.

 

Para la Asociación de Víctimas, la concentración “avala la política del presidente José Luis Rodríguez Zapatero”. “Lo que necesitamos es libertad. Hay unos terroristas a los que tenemos que perseguir. Necesitamos derrotar a ETA, pero no que venga a través de una negociación con concesiones”, ha zanjado Ulayar.

 

Otra asociación de inmigrantes podría organizar una segunda concentración, en cuyo caso la AVT valoraría asistir. Antes deberá conocer el lema y el comunicado final.

 

Reportero Digital Navarra, 10 de enero de 2007

José A. Sevilla: Víctima Anónima

José A. Sevilla: Víctima Anónima

La semana pasada murió en Pamplona José Antonio Sevilla. Agotada la energía, se le acabó la vida y se fue. A muy pocos les sonará su nombre, pero yo le he venido atendiendo como médico desde hace años, así que me sé bien su historia. Lo que al fin la enfermedad ha conseguido siendo terca, lo intentó ETA hace 22 años. Un tipo entró en el bar donde asiduamente jugaba a las cartas, le acercó una pistola a la sien y disparó.

La Providencia, o quizá la vergüenza escondida en un mínimo temblor del pulso hizo que el asesino no diera con él muerto. Le arrancó una esquina del cráneo y un pedazo pequeño del cerebro y le dejó tuerto pero vivo a sus 44 años. Y asombrosamente no le quedó miedo a morir. Probablemente el pistolero o sus compañeros se consideraran valientes gudaris, pero matar por la espalda no exige valor. Lo que exige valor es vivir como lo hizo José Sevilla después de aquello. Volvió a rondarle la muerte más de una vez en forma de enfermedades y nunca le vimos un asomo de temor. Ciego ya del todo, hace un año no dudó en darle al cirujano el ánimo necesario para reparar el corazón que se le había roto. Todo un valiente.José Sevilla era policía nacional. Eso debió de ser lo que hizo que ETA le escogiera a él. Entonces, militares, policías y guardias civiles eran sus objetivos más comunes. Pero ser policía nacional fue la razón para escogerle, no el motivo para intentar asesinarle. El motivo de ETA para poner muerto tras muerto encima de la mesa ha sido siempre el mismo: buscar el quebranto en la entereza de la sociedad española ante tanto dolor y tanto miedo. Tensar la soga del sufrimiento de una nación hasta el punto en que se rompe por lo más débil, por la creencia de que ceder solamente un poco no es en realidad ceder del todo. Que es donde estamos ahora.

Desde que le dispararan a José Sevilla en 1985 mucho ha cambiado en este mundo, y casi todo para bien. Los asesinos y sus cómplices acaban habitualmente en la cárcel, se ha terminado la ocultación miserable de los cadáveres aún calientes, va desapareciendo el vergonzoso temor a coincidir en el portal con un vecino político o guardia civil y, salvo en demasiados reductos del País Vasco, los más de mil muertos son reconocidos de muy diversas formas, y los heridos, los viudos o los huérfanos son homenajeados con cariño, y todo eso es mucho.

Y hasta ahora siempre se ha mantenido la dignidad. Porque la dignidad no es el recuerdo. No son las medallas (rememoro a José Sevilla en la entrega de la Medalla de Oro de Navarra), ni el rótulo en la calle o en el polideportivo. Ni siquiera en el frontispicio de la Constitución. La dignidad para la víctima no es otra cosa que vivir con la certidumbre de que el dolor de todos -los heridos, los familiares, los amigos, todos aquellos que alguna vez han llorado por alguien- no ha sido en vano. De que tanta sangre por las aceras de España no les da a los asesinos ni una brizna de lo perseguido. De que el dolor de tantas casas vacías y tantos cuerpos mutilados, como el de José Sevilla, alimenta la decisión firmísima de toda la sociedad para no dar ni un paso atrás.

Esta de la dignidad de las víctimas es hoy una cuestión en peligro. Durante treinta años, con cuatro presidentes de gobierno y muy distintas representaciones parlamentarias, la firmeza de los gobernantes de España ha permitido que las víctimas llevaran con dignidad su condición. A nadie con el corazón permeable le puede extrañar que se sientan ahora traicionadas ante la expectativa de que España le conceda a ETA la capacidad de negociar el fin de la violencia. Ya sabe a traición, además de a una enorme desilusión, entrever parlamentos y ayuntamientos nuevamente poblados de quienes sienten tanto asesinato como deseado, razonable u oportuno. No es posible defender la dignidad de las víctimas de ETA si uno plantea la posibilidad de ceder siquiera parcialmente a alguna de las pretensiones de los asesinos a cambio de que le perdonen la vida a la próxima víctima. Todos los españoles ansiamos la paz, las víctimas y los miles de ciudadanos aún directamente amenazados mucho más que nadie. Pero si la paz ha de llegar a cambio de la cesión, será una paz indigna.

El inverosímil trazado de la bala que no quiso asesinarle ha permitido que la familia de José Sevilla disfrutara de él durante muchos años, y su muerte ha sido finalmente silenciosa y anónima. Por eso he querido recordar su condición de víctima del terrorismo. Por eso y por que creo firmemente que defender la dignidad de las víctimas -que es nuestra dignidad por que es a todos nosotros a quienes ETA hiere en la carne de ellos- es hoy una de las tareas más importantes de la sociedad civil. Como creo que el río de sangre vertido por ETA en tantos años forma parte del mortero que, por encima de nuestras diferencias políticas, nos une a los españoles de bien para defender un futuro común en paz y en libertad. Un futuro que no deberíamos dejar que nadie arriesgue.

Bruno Sangro Gómez-Acebo es médico

Diario de Navarra, 28 de diciembre de 2006