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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Díez ve la decisión del PSE como «primer gran escalón» tras el 22-M

El secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, remarcó ayer la importancia de la actitud de «plante político» que adoptaron los mahaikides citados por la Audiencia Nacional la pasada semana. Tras subrayar que «así no se podía seguir», saludó que tras ello se produjo el anuncio de reunión oficial por parte de Patxi López y las declaraciones de Zapatero asegurando que el diálogo político en Euskal Herria es compatible en el tiempo con el diálogo entre el Gobierno español y ETA. En declaraciones a Herri Irratia, Rafa Díez subrayó que el anuncio del PSE supone que con todo ello «no sólo se ha desatado el nudo, sino que ha sido el primer gran escalón subido desde la decisión de ETA» de declarar el alto el fuego indefinido el pasado 22 de marzo. En referencia a la actitud que ha adoptado el PP, el secretario general de LAB auguró que «la tensión será constante» durante todo el proceso y pidió que el PSOE lo asuma para evitar así «bailar al son de Acebes y de sus hooligans mediáticos».

Junto a ello, hizo un llamamiento a la movilización ciudadana para «consolidar las expectativas abiertas», y señaló en concreto la manifestación prevista el próximo sábado 17 en Iruñea.

Gara, 10 de junio de 2006

Batasuna pone en la mesa bases y calendario para el preacuerdo

Batasuna ha hecho llegar al resto de formaciones políticas de Euskal Herria una propuesta de calendario y de guión con contenidos a tratar, cuyo objetivo es impulsar un preacuerdo que permita la puesta en marcha de una mesa de partidos. Esta iniciativa fue anunciada ayer por Arnaldo Otegi durante una conferencia en Martin Ugalde Foroa, en la que el portavoz abertzale expuso su visión del momento actual.ANDOAIN Arnaldo Otegi fue ayer el invitado en Martin Ugalde Foroa. Durante una hora, el portavoz independentista expuso su punto de vista sobre la actual situación política y respondió a las preguntas de los asistentes. En su charla, el líder de Batasuna explicó que en estos momentos el objetivo de la izquierda abertzale es «firmar un preacuerdo con bases sólidas» que permita constituir una mesa multipartita, y reveló que se ha entregado al resto de formaciones un guión con contenidos a tratar y un calendario. Pese a las preguntas posteriores de los periodistas sobre si han recibido algún tipo de respuesta, no quiso ir más lejos, aunque sí apuntó que, hasta la fecha, la mayor parte de la tarea de «escribir» la ha realizado Batasuna. En el arranque, Otegi echó mano del retrovisor y explicó cuáles son las circunstancias que han llevado a que ahora «parezca que se está abriendo un espacio para recuperar la palabra y la decisión de Euskal Herria». Y es que, según resaltó, las condiciones «no surgen por generación espontánea». El representante abertzale explicó que ya hace un tiempo Batasuna constató que «los marcos actuales están agotados» y que este país se encamina hacia un cambio político. «Todos sabemos que el futuro se construirá en otros parámetros jurídicos y políticos. Tardará más o menos, pero es irreversible», sentenció. Un método para un acuerdo Otegi señaló que, dentro de ese análisis, era necesario plantear un método que «en torno a una mesa y de forma acordada, permitiera la finalización del conflicto político y armado». Así nació la propuesta de Anoeta, que definió como «un método simple, integral, fácilmente entendible y democrático, abierto a todos». No obstante, añadió que desde el inicio observaron «tres posibles riesgos» que luego, en mayor o menor medida, se han visto confirmados. El primero radicaba en la tentación del Gobierno español de apostar sólo por «una mesa técnica» con ETA, sin abordar el aspecto político. «Como el Gobierno español sabe que ese planteamiento tiene poco recorrido, intentarían desnaturalizar la mesa con una comisión en el Parlamento de Gasteiz». Ese sería el segundo riesgo, que para Otegi se ha visto desactivado por la propia sociedad vasca. El tercero pasaría por un acuerdo entre Madrid y el PNV para una reforma estatutaria que repetiría lo acontecido hace casi treinta años. «Este riesgo no ha desaparecido», consideró. Pese a todo, el portavoz de Batasuna se reafirmó en su célebre optimismo. Y dio sus argumentos para ello, asegurando que «en este pueblo hay una mayoría que defiende que EuskalHerria es una nación con derecho a decidir. La izquierda abertzale no confía ni en los gobiernos de los estados ni en el resto de agentes políticos; confía en la sociedad, que defiende esos mínimos». «¿Dónde estamos ahora?», se preguntó llegado a este punto. «Hemos avanzado mucho. El método de Anoeta está aceptado por casi todos y no tenemos dudas de que las mesas se constituirán», explicó. «Abandonando una trinchera» Otegi destacó que el Gobierno español «está abandonando una trinchera, la de que ‘no sois una nación y no tenéis derecho a decidir’. Esa es una trinchera muy difícil de defender aquí». No obstante, puntualizó que «está intentando pasar a la trinchera de mezclarlo todo. Pero eso no nos da miedo». Reiteró que las raíces del conflicto residen en la territorialidad y el derecho a decidir, y subrayó que «la izquierda abertzale hace una oferta muy simple: todos hemos de aceptar lo que digan los vascos. Nosotros estamos dispuestos a jugar ese partido y a aceptar el resultado. ¿Y los demás?». El portavoz de Batasuna abogó nuevamente por «pasar del tablero de confrontación al tablero de la seducción» y, tras recordar que «somos independentistas y queremos un Estado con siete territorios», preguntó «cómo se puede hacer eso por vías pacíficas y democráticas». En su exposición, rechazó que el discurso de su formación responda a la necesidad de ser legalizada, de presentarse a las elecciones o de lograr subvenciones económicas, tal y como se aventura en muchos medios. «Hemos oído que todo es posible en democracia. Nosotros queremos abrir la puerta a todas las opciones, porque confiamos en convencer a la mayoría de la ciudadanía. Sabemos que al final este pueblo elegirá la independencia. No sabemos en cuánto tiempo, pero lo hará. Pero ahora hay que abrir la puerta a esa opción», concluyó. «No todos como Acebes» En cuanto a la actitud de otras formaciones, valoró positivamente el anuncio del PSE y apuntó que «el compromiso no es con la izquierda abertzale, es con el proceso democrático». Respecto al PP, confió en que «si el proceso sigue, habrá en su seno movimientos favorables al mismo. Hay electos municipales que nos dicen: ‘No somos todos como Acebes’. Ya sé que San Gil desmentirá esto». También realizó «una lectura muy crítica» de la actuación del PNV, cuyo objetivo es, según Otegi, sacarse la misma fotografía que Artur Mas en Catalunya. No obstante, apostilló que las dificultades de los jeltzales para llevar adelante esta estrategia radican en que «la sociedad no está pensando en un nuevo estatuto, tiene el partido dividido y aprobó con nuestros votos el plan del lehendakari, cuyo preámbulo habla de pueblo y derecho a decidir». Uno de los asistentes se interesó por el número de mesas. Otegi reiteró en este punto que su formación apuesta por una única mesa sin exclusiones. «Se habla de tres mesas, pero nadie nos lo ha planteado directamente. Se hacen debates a través de los medios», criticó. Parafraseando a Gerry Adams, se le preguntó si «lo más difícil son las negociaciones internas». Fue contundente al asegurar que «no es nuestro caso. La izquierda abertzale no podría hacer esta apuesta si no estuviera muy cohesionada». En este sentido, y ante las especulaciones sobre un cambio de nombre, afirmó que «cualquier paso estructural lo haremos consultando a las bases».

«Estamos esperando a Zapatero»
En el turno de preguntas, se le cuestionó sobre qué espera de José Luis Rodríguez Zapatero cuando éste acuda al Congreso español a dar luz verde al diálogo con ETA. Comenzó, como si fuera un trabalenguas, advirtiendo que «si digo lo que espero que diga, será más difícil que lo diga», lo que arrancó las sonrisas de los presentes. Ya más serio, subrayó que «estamos esperando a un presidente español que diga que respetará lo que decidan los vascos. Que acepte abandonar el tablero de la confrontación. Que reconozca que la unidad de España sólo será posible si convencen de ello a los vascos, y que lo contrario no es ninguna tragedia». -
 Gara, 9 de junio de 2006

Impulsar el proceso democrático en Nafarroa, objetivo de Batasuna

Tras la prohibición de la rueda de prensa, los participantes en la misma dejaron en evidencia que piensan seguir adelante con su intención de socializar el documento «La participación de Navarra en el proceso democrático». De hecho, en la comparecencia se presentó el folleto que incluye el texto, en euskara y castellano, y en el que Batasuna se compromete a asumir la decisión que adopte la ciudadanía navarra en cada fase de un proceso en el que insiste en que debe implicarse desde el inicio. En el acto del Carlos IIIen que se presentó el texto, Pernando Barrena retó además a UPN y PSN a secundar esta posición y respetar la decisión de la ciudadanía navarra. Ahora, este mensaje se hará llegar tanto a agentes de todo tipo como a la sociedad navarra a través de dinámicas que se irán concretando próximamente. En la rueda de prensa de ayer no pudo hacerse por el veto de Grande-Marlaska. «En estos momentos en que se abre un tiempo de soluciones, un nuevo tiempo político para el país, la participación de los navarros es fundamental desde su mismo comienzo, porque Navarra es parte del problema y los navarros debemos ser también parte de la solución», resaltó Pernando Barrena desde el exterior del hotel Tres Reyes. Cerca de 280 electos El documento lleva el respaldo de los casi 280 cargos electos y ex electos de la izquierda abertzale de 80 localidades que se dieron cita en el Carlos III. Ayer, en la mesa había un grupo de personas muy referenciales de todas las zonas de Nafarroa. Junto a los mahaikides Pernando Barrena, Juan Kruz Aldasoro y Jon Garai se habían sentado Patxi Erdozain (Iruñea), Txelui Moreno (Burlata), Angel Rincón (Kortes), Mariné Pueio (Faltzes), Tere Villar (Tafalla), Patxi Lage (Lizarra), Kiko Lako (Agoitz), Fernando Flores (Etxarri-Aranatz) y Josu Goya (Bera). Antes de que la Policía le impidiera continuar, Aldasoro tuvo tiempo de afirmar que la imagen del Carlos III«es el vivo reflejo de la pluralidad, la unidad y la fuerza» de la izquierda abertzale actualmente en Nafarroa.

Aldasoro apuntó además que «la aportación de cara al proceso democrático es muestra del compromiso de la izquierda abertzale con la solución democrática al conflicto en Euskal Herria».

 Gara, 8 de junio de 2006

Para Batasuna, «el debate no es la legalización, sino si tomamos compromisos»

Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna, reiteró ayer la importancia del paso dado por el PSE al comprometerse a abrir la fase de negociaciones para conformar la mesa de partidos y aceptar a Batasuna como interlocutor necesario para ello. En referencia al debate sobre una eventual relegalización de la expresión política de la izquierda abertzale, relanzado por medios cercanos al Gobierno español en paralelo a la declaración de Patxi López, Otegi subrayó que «el debate no es si Batasuna está dispuesta a su legalización, sino si todos estamos dispuestos a tomar compromisos y a poner encima de la mesa un diálogo multilateral». En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, Arnaldo Otegi aseguró que «para nosotros, el tema de la legalización y la condena de la violencia son debates que quedan muy bien mediáticamente, pero el debate central es si estamos dispuestos a tomar compromisos, abrir las puertas a este pueblo y a respetar lo que decida». Tras reiterar que su formación «no da demasiada importancia» a esta discusión, Otegi añadió que le resulta «curioso» que «los que antes nos ilegalizaron ahora pongan gran empeño en que seamos legales», e invitó al PSOE a que lo haga porque «ellos crearon el problema».

En cuanto a la reunión con el PSE, dijo que «será una nueva foto para un nuevo ciclo político. La propia foto reflejará que se ha abierto la oportunidad para un nuevo futuro». Y deseó que en un tiempo «no muy lejano» se pudiera dar «la misma foto» con el PSN y el PSF, «y con todas las fuerzas».

 Gara, 7 de junio de 2006

Construir consensos en Euskal Herria

El proceso político que se abre camino en Euskal Herria se convirtió en el elemento central en la jornada de cierre del llamado Debate del Estado de la Nación, en el Congreso de los Diputados. El PP, por boca de su líder, Mariano Rajoy, formalizó la ruptura con el Gobierno español que ya anunciara tras conocer, la pasada semana, que el PSE se reunirá oficialmente con la izquierda abertzale. Sin embargo, los orígenes de esa quiebra no parten ni del alto el fuego permanente declarado por ETA en marzo, ni de ese más reciente anuncio de diálogo hecho por Patxi López. Esa ruptura data de largo. Según explicitó el presidente español, José Luís Rodríguez Zapatero, la renuncia del PP a la «unidad de los demócratas» ha sido una constante desde la llegada del PSOE a la Moncloa. El PP se desvinculó luego de la declaración acordada por el Congreso de los Diputados el 20 de mayo de 2005, por la que se abría la puerta a la exploración del diálogo para poner fin a la violencia política. Desde entonces, su actitud de zapa ha sido una constante. A partir de esos datos, que el propio Zapatero remarcaba ayer en tribuna, cabe preguntarse por qué el presidente del Gobierno español sigue esperando a que el PP dé un giro total en su actitud política antes de hacer efectivo su anuncio de dar luz verde a la fase de diálogo. Máxime cuando dispone de sólo 24 días para lograr el milagro. Entra dentro de lo razonable que el presidente de un gobierno apure los plazos para atraer a una empresa tan importante a la primera fuerza de la oposición, lo que resulta más desconcertante es que, cuando todas las fuerzas parlamentarias menos una le han dado ya el plácet para que aborde esa negociación, Zapatero no haga bueno ese apoyo dando un paso al frente, sin más dilaciones, no ya sólo para abrir el diálogo con ETA, si no para explicitar su respeto a lo que decidan los vascos.

Así las cosas, ese mirar atrás en que Rajoy y Zapatero convirtieron el debate, más allá del efectismo político, no aporta gran cosa al logro de la paz y la normalización política. Básicamente, porque aunque Moncloa aspire al control del tempo, el reloj del proceso está en Euskal Herria. Y en este país, nadie entiende que a ningún agente se le otorgue, ni un día más, el derecho de vetar de partida un proceso que avala la mayoría. A los agentes vascos no les toca esperar, sino construir con diligencia los consensos que permitan la puesta en marcha del diálogo multipartito. Cuanto antes mejor. -

 Gara, 7 de junio de 2006

Un debate para definir los «mínimos democráticos»

Mediante 150 asambleas abiertas a toda la ciudadanía vasca, Askatasuna ofrece la posibilidad de un debate en torno a la definición de los «mínimos democráticos» necesarios para que el proceso llegue a buen puerto. La iniciativa se denomina Guztiok Gara Giltza y ayer se presentó su documento de base.

DONOSTIA

Guztiok Gara Giltza. Este es el nombre de un proceso de debate puesto en marcha por Askatasuna con el objetivo de «definir las garantías democráticas que permitan tanto iniciar el proceso político para superar el conflicto como su posterior y completo desarrollo».

Un análisis que ya ha comenzado y que contempla la celebración de alrededor de 150 asambleas abiertas al público en todo el país. En otoño se darán a conocer las conclusiones y, posteriormente, arrancará una campaña para dar a conocerlas a toda la ciudadanía.

Pero, ¿de qué se está hablando cuando se utiliza el término «mínimos democráticos»? Askatasuna ha fijado cuatro puntos de partida para el debate, que fueron expuestos ayer por su portavoz Joxean Agirre.

El primero subraya que «el proceso no puede ser discriminatorio con nadie, ni por motivos ideológicos ni por motivos territoriales». Ello supone que ha de garantizarse el derecho de toda la ciudadanía de EuskalHerria a participar en el mismo. Y en este epígrafe se incluye a los represaliados, tanto a quienes están en las cárceles como a quienes han tenido que exiliarse.

La segunda cuestión es la «no injerencia de los estados». En el documento presentado para la base de este debate se subraya que «siendo de los vascos y vascas la palabra y la decisión, solamente a nosotros nos corresponde tomar parte en este proceso».

Desactivar la represión

En este camino, se considera que «deberán desactivarse todos los instrumentos represivos habilitados para materializar esa injerencia», entre los que se menciona a las diferentes fuerzas policiales, los tribunales de excepción o la acción represiva contra las personas encarceladas o exiliadas.

El tercer punto es el del «respeto a las libertades democráticas fundamentales». Bajo este epígrafe se defiende que «se deben garantizar los derechos de organización, expresión y movilización sin excepción ni límites de ningún tipo». Joxean Agirre lo explicó de manera muy gráfica al señalar que «la calle es de la ciudadanía, no de Balza, Ripa o el subprefecto».

Finalmente, el cuarto capítulo es el referente a la «desaparición de todas las expresiones de violencia». El portavoz de Askatasuna recordó que, en este sentido, ETA realizó el pasado marzo «una importante aportación» con la declaración de alto el fuego permanente. En este sentido, el organismo antirrepresivo considera que «para construir el escenario que posibilite el proceso democrático habrá que desactivar el escandaloso monopolio de la violencia que se arrogan los estados. Desde el mutuo respeto, un elemento importante es la no-agresión recíproca por medio de la violencia».

Este punto despertó el interés de los medios, que pidieron a Agirre una explicación más extensa. Tras insistir en la necesidad del cese de la represión, reseñó que «el concepto de no-agresión no puede quedar en el ámbito de la unilateralidad. O afecta a ambas partes, o no afecta a nadie».



«Claves políticas para la resolución»

DONOSTIA

Además de las «claves democráticas», en el documento de Askatasuna se recogen las «claves polí- ticas para la resolución». En este capítulo se enmarcan el reconocimiento de la territorialidad de EuskalHerria y del derecho a decidir de su ciudadanía, así como «la amnistía y la retirada de las fuerzas de ocupación».

Respecto a «las policías autóctonas», se reseña que su acción «será deudora de la voluntad popular y habrá de situarse en parámetros tanto estrictamente democráticos como de resolución política del con- flicto».

Asimismo, se aboga por la «restitución y reconocimiento de todas las víctimas del conflicto» y por la «recuperación y salvaguarda de la memoria histórica».

Los últimos sucesos

Al margen de la presentación del proceso Guztiok Gara Giltza, Askatasuna comenzó su comparecencia recordando los «preocupantes episodios» vividos durante los últimos días, que a su juicio reflejan la actual «situación antidemocrática».

Así, Joxean Agirre denunció en primer lugar el grave accidente de tráfico causado por la dispersión el pasado sábado por la mañana, donde tres personas resultaron heridas tras visitar a una presa política.

El portavoz del movimiento antirrepresivo citó asimismo la comparecencia de ocho mahaikides de Batasuna en la Audiencia Nacional y reclamó la «desaparición de los tribunales especiales».

Respecto al Estado francés, donde la pasada semana fueron detenidos cinco ciudadanos vascos, Agirre reseñó «su con- dición de agente represivo, por más que lo nieguen y traten de ocultar».

Tampoco ahorró críticas para «el tándem PNV-Ertzaintza» y sus cargas y actuaciones de las últimas jornadas, en las que sigue ejerciendo como «un siervo constante de la Audiencia Nacional».

 

Gara, 6 de junio de 2006

Otegi: «Pese a que la situación ha mejorado, los riesgos persisten»

·Tras la manifestación de Durango convocada por LAB, incidió en la necesidad de «más compromisos y menos represión»

Arnaldo Otegi aprovechó el acto convocado por LAB en Durango en denuncia de la represión y en favor de una solución democrática para demandar a los agentes políticos vascos «más compromisos» para el buen desarrollo del proceso. Reconoció que la actual situación «es mucho mejor» que la que se vislumbraba hace escasas fechas ­saludó especialmente la declaración del PSE­, pero advirtió de que «los riesgos persisten».

«Con la misma serenidad y amabilidad que nos dirigíamos la semana pasada a la sociedad para decir que estábamos atravesando un momento difícil, hoy podemos decir que estamos mucho mejor, pero que no han pasado los riesgos». Con estas palabras transmitió ayer el mahaikide de Batasuna Arnaldo Otegi la mejora del estado de un proceso político que, a pesar de avanzar en el camino de «recuperar para Euskal Herria y sus fuerzas políticas, sociales y sindicales la dirección del debate democrático», sigue sin estar exento de riesgos. El dirigente de la formación independentista participó en la manifestación nacional y el posterior acto organizado por LAB en favor de una solución democrática y para denunciar las reiteradas agresiones contra la izquierda abertzale y, a su vez, contra el proceso. Otegi señaló que cuando Batasuna afirmó que el proceso corría riesgos de bloqueo no fue por la citación de los ocho mahaikides en la Audiencia Nacional, sino porque detrás de ellas existía una estrategia de imposibilitar el diálogo político mediante las agresiones contra la izquierda abertzale, la falta de respeto a su interlocución política y el intento permanente de desnaturalizar el proceso «hacia una mera solución técnica».

El PSE, «en el buen camino»

«Y por eso estamos mucho mejor», prosiguió Otegi. El mahaikide reiteró la valoración positiva que Batasuna realizó de la declaración del PSE en la que «reconoce la interlocución política de la izquierda abertzale, reconoce la necesidad del debate político, reconociendo incluso que es necesario buscar acuerdos para el futuro de este país superando los conflictos del pasado, y reconociendo además que en los próximos meses es necesario poner en marcha el diálogo político multilateral». A su entender, ha quedado patente que la naturaleza del proceso democrático es de índole política, «un proceso que debe desarrollarse en Euskal Herria y para el cual los agentes políticos y sociales deben comprometerse». Es por ello que sentenció que existe «una oportunidad cierta, real y sólida de construir un escenario democrático». La existencia por parte del PSE de un compromiso político para con el proceso es lo que, a juicio de Otegi, reflejaque «está bien y en el buen camino», en referencia al anuncio realizado por el secretario general de ese partido, Patxi López. Y es a ello a lo que, acto seguido, emplazó a todos los agentes: «Más compromisos con el proceso y menos represión». «No sólo la represión que dirige el Estado a través de la Audiencia Nacional o las fuerzas de ocupación, también menos represión y más compromisos a ésos que utilizan la Ertzaintza para golpear a los jóvenes de este país. Eso sobra y estorba», prosiguió Arnaldo Otegi.

«No nos van a regalar nada»

El portavoz de Batasuna advirtió que hay que «continuar luchando» y que el proceso aún requiere de mayores compromisos y de que las agresiones terminen. Parafraseando al histórico militante abertzale Jon Idigoras ­que fue recordado en todas las intervenciones de ayer­, aseguróque «no nos van a regalar nada» y que es necesaria «la presión, la lucha y la organización del pueblo» para llevar a buen puerto el proceso. Un proceso cuyo objetivo es «recuperar para este país la voz y la palabra». El secretario general de LAB, Rafa Díez, que tomó la palabra tras la intervención del portavoz de Batasuna, manifestó también que «son innegables» los avances registrados en el proceso. «Hemos neutralizado instrumentos jurídico-políticos que pretendían diluir la realidad del proceso y, por lo tanto, hemos creado una gran oportunidad», afirmó. Una oportunidad que, «mediante la lucha», debe dar paso a un escenario democrático. «Los avances son objetivos» a juicio de Díez, pero aludiendo a la necesaria «serenidad y perspectiva» que mencionaba Otegi, advirtió que «tenemos que tener muy claro que en función de ese avance volverán a aparecer las agresiones». «Algunos, hoy, estarán cocinando ya terapias nuevas para intentar condicionar lo que es la columna vertebral del futuro de esta nación: su reconocimiento como sujeto político, y como tal, el reconocimiento a que a pueda decidir libre y democráticamente su futuro», añadió. El líder de LAB señaló que «tenemos que agarrarnos como a un clavo ardiendo» a esas premisas, e incidió en el papel que el sindicalismo vasco debe desempeñar al respecto.

Gara, 4 de junio de 2006

Batasuna instará al PSE a lograr el preacuerdo para formar una mesa

Joseba Permach, uno de los ocho mahaikides que se vio obligado a comparecer ante el juez Grande-Marlaska, comentó ayer que las medidas impuestas contra su persona y en ocasiones anteriores contra otros representantes abertzales dan una medida de la persecución a la que se ve sometida la actividad política de Batasuna. En una entrevista en Euskadi Irratia, Permach recordó que su análisis acerca de que posibles encarcelamientos podrían bloquear el proceso ­palabras por las que ha sido imputado por «amenazas terro- ristas»­ ha sido compartido por diferentes agentes. El portavoz abertzale valoró «positivamente» desde un punto de vista político la actitud mostrada el jueves por el fiscal, aunque recordó que fue la propia Fiscalía la que impulsó las comparecencias. Preguntado por el anuncio realizado por Patxi López, subrayó que «lo más importante es que el PSE dice que Batasuna es un interlocutor político y que hemos de entrar en una fase de diálogo negociación política para dar una salida al conflicto y hablar del futuro de EuskalHerria». También se le cuestionó si, tras este paso del PSE, el siguiente podría ser un cambio de denominación de Batasuna que facilitara su legalización. El portavoz independentista reiteró que «esa pelota no está en nuestro tejado, está en manos del PSOE». No obstante, insistió en que lo prioritario es «pasar a la fase de negociación» y que el objetivo es «ver cómo entre todos los agentes políticos, sin- dicales y sociales de este pueblo, no sólo el PSE y Batasuna, alcanzamos un preacuerdo para constituir una mesa», cuya posible puesta en marcha fijó para el otoño. Legalización «de facto» «Creemos que para ello no es necesario formar un nuevo partido, porque pensamos que en una situación así debería garantizarse una legalización de facto de Batasuna y de otras organizaciones de la izquierda abertzale, siendo respetados nuestros derechos civiles y políticos», explicó. Otra de las cuestiones versó sobre las explicaciones que está dando Rodríguez Zapatero sobre el contenido de esa futura reunión PSE-Batasuna, ya que el presidente español asegura que la cita servirá exclusivamente para instar a la formación abertzale a cumplir la legalidad española. Joseba Permach reiteró que el objetivo de Batasuna en todas las reuniones es «alcanzar un preacuerdo para conformar cuanto antes la mesa de partidos. Nosotros vamos con esa voluntad y será lo que les traslademos. Por su parte podrá haber otro tipo de demandas. Somos dos partes, cada una con sus planteamientos diferentes. Nosotros decimos muy claro que queremos ir a las bases del conflicto, porque nuestro objetivo es darle una salida democrática». Asimismo, subrayó que el paso dado por el PSE ha servido para constatar que los avances en el proceso llegarán a través de las iniciativas que se adopten en Euskal Herria, y mostró su esperanza en que «el PSN y el PS de Ipar EuskalHerria, así como el resto de partidos, realicen en breve declaraciones en ese sentido». ANV: «Un tribunal político»

Por otro lado, ANV mostró su satisfacción por el hecho de que los ocho mahaikides quedaran en libertad, aunque denunció las medidas impuestas contra Permach. «Ha quedado nuevamente en evidencia que la Audiencia Nacional es un tribunal político y un obstáculo para lograr la normalización de Euskal Herria», manifestó esta formación.

Gara, 3 de junio de 2006