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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Pernando BARRENA: «Esto no es un 'accidente', más grave que la citación es su intencionalidad»

No hay pose política ni sobreactuación en las palabras de Pernando Barrena. Se nota en el cara a cara. El momento político no es bueno.

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¿En qué situación está el proceso? Está en una situación muy delicada. Lo está bloqueando el PSOE. Sin mesa de partidos no hay proceso y sin interlocución de Batasuna no hay mesa de partidos.

­¿Qué significa eso? La cuestión no es que pretendan meternos en la cárcel, sino por qué lo hacen. El Gobierno español está jugando a llevar el proceso a un espacio de diálogo técnico-político que perseguiría el mero desarme de ETA y punto final. El PSOE sabe perfectamente que en el momento en que se siente en la mesa junto a Batasuna y al resto de agentes políticos ya no puede mantener esa supuesta caracterización técnica del proceso, porque con Batasuna y con el resto de formaciones de Euskal Herria no van a hablar de la agenda de tres puntos de Anoeta sino del esquema político de solución.

­El miércoles y jueves ocho dirigentes de Batasuna, entre ellos usted mismo, tienen que volver a declarar en la Audiencia Nacional, a petición del fiscal, por dar una rueda de prensa. ¿Qué análisis hacen de ello? Esto no es un «accidente» [término que empleó Rodríguez Zapatero para hablar de las dificultades que inevitablemente podían darse], es una provocación en toda regla a iniciativa de la Fiscalía y el Gobierno español. Y repito, lo grave no son las citaciones en sí mismas, sino la intención que persiguen.

­Cuando se dice que esto es incompatible con el proceso, ¿qué se quiere decir? ¿Qué puede ocurrir? Se puede dar la circunstancia de que el Gobierno podría comenzar a hablar con ETA en junio y que a la vez la Mesa Nacional de Batasuna estuviera en la cárcel. Si el Gobierno cierra las vías políticas, nos preguntamos de qué va a hablar con ETA si no permite que los partidos vascos abordemos un esquema político para la resolución del conflicto político.

­El viernes se produjo una novedad que agrava la situación. Grande-Marlaska habla ya de un delito de «amenazas terroristas» que justifica en relación con la entrevista concedida por ETA a GARA el pasado día 14 y las declaraciones realizadas el jueves por Joseba Permach... Las palabras de Joseba Permach pretenden subrayar que la paz y el proceso de soluciones vienen de la mano de un acuerdo político sobre las reglas de juego y que permita a los vascos y vascas decidir libremente su futuro. Para nosotros es evidente que no hay proceso de carril único con ETA. La paz duradera sólo vendrá del acuerdo entre partidos en la mesa de resolución y de su respeto.

­Entonces, ¿cabe pensar que el proceso está en cuestión? El objetivo del proceso es superar mediante un acuerdo democrático el conflicto político y armado que vive Euskal Herria. Hay un intento por parte del Gobierno de desnaturalizar este proceso intentando trasladar a la opinión publica la falsa idea de que el objetivo del proceso es simplemente la «pacificación». El proceso vive ahora un pulso en el que el Gobierno pretende fijar en su inicio ese carácter técnico-político y Batasuna pretende que el proceso sea integral y por lo tanto eficaz en términos políticos. Nuestra apuesta por el proceso de paz y de resolución es firme, pero el PSOE puede colapsarlo.

­¿Qué va a hacer Batasuna? Vamos a actuar con responsabilidad. Hemos adoptado el compromiso con nuestra base social, y con la sociedad vasca en general, de transmitir con realismo cuál es el estado de las cosas en cada momento. No vamos a alimentar falsas expectativas ni relativizar la gravedad de esta situación.

­Mientras Batasuna siga ilegalizada, no parece que esto vaya a cambiar. ¿Cómo se le da la vuelta a esta situación? La cuestión no es que nada vaya a cambiar si Batasuna sigue ilegalizada, la cuestión es que nada es susceptible de cambio mientras no pongamos en marcha las dos mesas para el desarrollo del proceso democrático. Eso es lo fundamental.

­El ministro del Interior y otros miembros del Gobierno les han dicho que es fácil volver a la legalidad: que renuncien a la violencia... Batasuna nunca ha utilizado la violencia. Y hay que destacar que en los dos últimos meses, desde el alto el fuego de ETA, las muestras de violencia más relevantes provienen de las amenazas de la judicatura y de otros aparatos del Estado.

­¿Cuál puede ser entonces la solución a este callejón aparentemente sin salida? El respeto escrupuloso por parte del Gobierno español de todos los derechos civiles y políticos que le corresponden a la izquierda abertzale.

­¿Por qué han decidido crear una comisión negociadora si no hay foro de negociación? A pesar de los obstáculos existentes, Batasuna quiere dejar claro que la prioridad es la mesa de resolución, que hay que dar pasos encaminados a su consecución y que ya estamos preparados para acometer esa labor por medio de una interlocución ya designada. A fecha de hoy, el resto de partidos no han demostrado la misma determinación; quisiéramos emplazarles a que ellos también nombren sus delegaciones y las hagan públicas, y que de ese modo coadyuven a la puesta en marcha del foro multipartito.

­Josu Jon Imaz les acusa de engañar a la sociedad vasca al presentar unos interlocutores que no son los que trabajan por la mesa de partidos... Batasuna ha designado a su equipo de interlocución y por lo tanto corresponde a ese equipo desarrollar las tareas de negociación que desemboquen en un primer acuerdo que garantice la puesta en marcha de un dialogo político multilateral en Euskal Herria. Lo que queremos conocer ahora es a los interlocutores que designa el PNV para dicha fase de negociación. De momento, sobre la interlocución del PNV sólo conocemos a quienes tienen por objetivo el mantenimiento del negocio.

­Dice también el PNV que con ataques a sedes no hay mesa de partidos... Lo que realmente obstaculiza la puesta en marcha de la mesa de partidos es la inacción del PNV y su obsesión por pactar cualquier escenario de transición con el PSOE al objeto de no perder la gestión en el Gobierno de Lakua. El gran problema que a fecha de hoy tiene la labor preparatoria de la mesa de partidos es que un integrante fundamental como Batasuna puede ver encarcelada a una parte significativa de su Mesa Nacional el próximo miércoles; y esa es una realidad que Josu Jon Imaz relativiza y a la cual resta importancia comparándola con unos globos de pintura.

­El PSOE afirma que todavía no es tiempo de esas mesas...

El PSOE está realizando un discurso público muy contradictorio. Primero dijeron que el esquema político venía después de la famosa verificación. Cuando dicha verificación ya está realizada, según el propio presidente del Gobierno, no abordar la labor preparatoria de la mesa de partidos denota que el PSOE quiere desplazar el foco del proceso de soluciones desde ese ámbito entre los partidos en Euskal Herria al espacio de diálogo con ETA y escenificar un mero esquema de desarme técnico por parte de ETA. Ese esquema no puede funcionar porque la sociedad vasca jamás permitiría que se dejase pasar en balde esta oportunidad histórica para solucionar un conflicto político de los vascos con Madrid y París que ya dura siglos y del cual ETA y el conflicto armado son tan sólo una expresión.

 ­¿Está habiendo conversaciones bilaterales entre partidos? Sí, pero todavía se limitan a ser meras conversaciones. No apreciamos voluntad real, ni por parte del PSE ni del PNV, de dar pasos acordados entre las partes para posibilitar la puesta en marcha de la mesa de partidos. Probablemente por distintas razones, pero tanto el PSE como el PNV comparten el esquema de retrasar el inicio del diálogo resolutivo. Y, a nuestro entender, eso obedece a que a ambos les preocupa más asegurar posiciones electorales y cuotas de poder que implicarse con todas las consecuencias en un dinámica de acuerdo para la paz y las soluciones.

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¿Cuál es su opinión sobre el discurso de Rodríguez Zapatero en Barakaldo? No hay avances cualitativos en el discurso. Anunció algo que ya se preveía desde hace meses y no despejó una cuestión fundamental a estas alturas: ¿Va el presidente del Gobierno español a respetar a los vascos y vascas que podrán decidir libremente su futuro sin injerencias?

­¿Qué espera concretamente la izquierda abertzale del presidente del Gobierno español? Que esté a la altura de las circunstancias que el momento político exige. Ya hemos comentado que el presidente el Gobierno español debe asegurar a la ciudadanía de Euskal Herria que respetará la decisión final que tome sobre su futuro. Por otra parte, el PSE y el PSN deben ser un activo en esta fase previa para la constitución de la mesa de resolución y deben abordar desde su prisma político la labor de interlocución necesaria para ello. Y, también, para que el proceso avance en la dirección apropiada es necesario que el Gobierno español desactive todas las medidas restrictivas de derechos y libertades y permita que todas las opciones políticas puedan trabajar y adoptar iniciativas en igualdad de condiciones. Esto significa que todas las agresiones judiciales a la izquierda abertzale deben terminar. Por cierto, Rodríguez Zapatero tendrá que explicar a los mandatarios europeos y al secretario general de la ONU, que lo aclamaron el día que entró en vigor el alto el fuego permanente, que su respuesta a esa iniciativa es perseguir y encarcelar a la Mesa Nacional de Batasuna.-  Gara, 28 de mayo de 2006

La cuerda está cada día más tensa

Es posible que el proceso democrático que puede abrir el camino para alcanzar una solución justa y consensuada al conflicto que enfrenta a los estados español y francés con Euskal Herria sea «largo, difícil y duro». También cabe la posibilidad de que no sea tan largo, ni tan difícil ni tan duro como algunos desean. En este contexto deben entenderse, por ejemplo, las aportaciones que Sinn Féin y el Congreso Nacional Africano hicieron públicas ayer, ofreciendo sus respectivas experiencias en Irlanda y Sudáfrica y animando a superar cuanto antes los obstáculos que dificultan la negociación en Euskal Herria. La apuesta por un proceso «largo, duro y difícil» está quedando patente en las actuaciones de la Audiencia Nacional española contra la izquierda abertzale. Hechos que, por encima de informaciones periodísticas que animan a pensar que no concuerdan con el escenario previsto por «los socialistas vascos» ­como la que difundía ayer el diario “El País”­, obtienen el respaldo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando no vienen precedidos de impulsos directos de la Fiscalía General del Estado. Si lo que pretende el Ejecutivo español es presentar a la izquierda abertzale ante la opinión pública española en una situación de supuesta debilidad, tendrá que medir muy bien hasta dónde está dispuesto a tensar la cuerda porque, resulta de sentido común, una negociación no puede llevarse adelante si se impide a una de las partes mantener a su interlocución en igualdad de condiciones. Ante el despropósito, que puede hacerse realidad la próxima semana, que supondría encarcelar a los portavoces de una de las partes negociadoras al mismo tiempo que se habla de la necesidad de establecer un diálogo multipartito, es obvio que nadie podría mirar hacia otro lado, ni la propia izquierda abertzale ni los agentes vascos implicados en el proceso, ni la sociedad de Euskal Herria en su conjunto. Además, actitudes irresponsables colocarían en una situación grave el incipiente proceso. El Gobierno español tiene suficientes mecanismos para mostrar su disposición a comprometerse con el proceso, y ya es hora de que los utilice. Los marcos legales tienen que adecuarse a principios democráticos que reflejen, y al mismo tiempo sirvan para encauzar, la voluntad libremente expresada por la ciudadanía. -  

Editorial de Gara, 27 de mayo de 2006

Imaz reitera que la paz es «la prioridad» y el acuerdo político, «el segundo reto»

Josu Jon Imaz sigue apostando por separar claramente la consecución de la paz del proceso de normalización política, a la vez que insiste en que la actual coyuntura precisa de «la altura de miras» que cree que tuvo su partido en 1979. Bastante más crítico se mostró con Zapatero o Batasuna, a quienes acusa de caer en «partidismos».

Sabin Etxea acogió ayer un acto en honor a todos los parlamentarios del PNV en la Cámara de Gasteiz desde que en 1980 se celebraron los primeros comicios, a raíz de la aprobación del Estatuto de Gernika en referéndum celebrado en octubre de 1979. Un encuentro intergeneracional que congregó a más de 60 parlamentarios, y en el que Josu Jon Imaz intervino para insistir en que «el primer reto es el de la paz» y en que la obligación de esta generación es «consolidarla definitivamente».

El presidente del EBB reiteró que el diálogo a emprender entre ETA y el Gobierno español resulta algo «indispensable para hacer irreversible la paz», si bien precisó que en él no se puede abordar «el futuro político de la sociedad vasca». «Hacerlo, vincular la paz a un proyecto político determinado por legítimo que sea, sería tanto como reconocer la validez del uso de la violencia para alcanzar objetivos políticos», apuntó.

Por ello, emplazó de nuevo a «separar claramente la paz y su consecución del proceso de paz», puntualizando que «el segundo reto es el de la normalización política». En este sentido, abogó por lograr «un acuerdo que respete el derecho de la sociedad vasca a construir y decidir de forma democrática su futuro», pero que pueda ser compartido «por las diferentes sensibilidades e identidades, con lealtad y sin dogmatismos», y partiendo de los marcos institucionales actuales. Este acuerdo, que debe respetar de forma «escrupulosa» la pluralidad, deberá establecer «un marco de relaciones con el Estado en el que haya una bilateralidad efectiva». Además, agregó que la mesa de partidos debe abordar «una solución basada en un doble compromiso: el de no imponer un acuerdo de menor aceptación que los actualmente vigentes y no impedir un acuerdo de mayor aceptación» a estos textos.

Resaltó que el consenso que se alcance «deberá ser necesariamente consultado a la ciudadanía», algo que supone «una exigencia democrática y política siempre que se propone una modificación sustancial del marco de convivencia», y en la que se deberá recabar más apoyo que el que logró el Estatuto. Por otro lado, Imaz acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de «introducir el partidismo» en el proceso de paz al anunciar el diálogo con ETA en un mitin del PSOE en Barakaldo: «No es de recibo que un presidente de Gobierno utilice la atalaya de un mitin partidista para anunciar algo así, eso es partidismo. Hay que respetar las instituciones y la cooperación entre todos los partidos políticos a la hora de abordar un proyecto de este tipo», aseguró.

Además, extendió las críticas de partidismo a Batasuna por presentar su comisión negociadora de forma «extemporánea», y añadió además que «engaña» al dar a conocer a unos interlocutores que «no se corresponden» con los que hasta ahora han estado reuniéndose con los partidos.

Frente a ello, dijo que ahora se necesita «la altura de miras, la perspectiva y la capacidad política» que el PNV tuvo en 1979, y que aplaudió: «Debemos volver a acertar», reiteró.

 Gara, 27 de mayo de 2006 

EA censura que el PSOE limite el derecho a decidir al actual marco legal porque «encierra una trampa»

El secretario general de EA, Unai Ziarreta, afirmó ayer que el proceso de Montenegro ha demostrado que «se puede ejercitar el derecho de autodeterminación en Europa» y se felicitó por la «naturalidad democrática» con que se ha aceptado el resultado. Además, anunció que el tripartito registró una proposición de ley en el Parlamento en la que, tras felicitar a Montenegro, reivindica «el mismo derecho a decidir para Euskal Herria» y solicita la puesta en marcha de un proceso de diálogo que permita entrar a resolver los aspectos básicos del conflicto. Ziarreta cree que aunque se trate de «pueblos distintos, sí hay cosas que pueden servirnos», como el hecho de que el proceso que se ha desarrollado es «fruto del acuerdo entre todas las partes». «La primera enseñanza es que, con voluntad política, es posible encaminar el ejercicio del derecho de autodeterminación y de decisión», resaltó. «Intento de dilatar» Indicó que el fin de la mesa multipartita debe ser llegar a un acuerdo similar al pacto alcanzado por Serbia y Montenegro, por lo que rechazó que «el derecho a decidir se haga dentro del marco actual, como dice el PSOE». Y es que, a su juicio, «eso encierra una trampa porque ese marco legal es el que pone obstáculos, límites y fronteras al ejercicio de derecho de decisión, e impide que una opción como la de la secesión se pueda materializar». Por todo ello, criticó al presidente del Gobierno español por el «intento de dilatar la puesta en marcha de la mesa de partidos». «No le estamos pidiendo a Zapatero que ponga en marcha la mesa porque eso no le corresponde a él sino a los partidos; lo que decimos es que hay un intento claro de dilatar y de no entrar en el fondo de la cuestión», insistió.  

Gara, 27 de mayo de 2006

Permach: «Están estirando mucho de la cuerda»

Día sí y día también, la izquierda abertzale es objeto de diversos ataques en forma de citaciones judiciales, prohibiciones de actos, detenciones. Ante esta tesitura, Joseba Permach alertó ayer de que esta situación está poniendo «al borde del colapso» la posibilidad de encarar un proceso que, si se produjera la próxima semana la encarcelación de los ocho mahaikides llamados a la Audiencia Nacional, entrará «en situación de bloqueo». El portavoz de Batasuna constató que «Rubalcaba y los asesores de Zapatero están estirando mucho la cuerda, ellos sabrán lo que están haciendo». En respuesta, el ministro español de Justicia reiteró que la formación independentista ha de plegarse a las condiciones impuestas en la Ley de Partidos.

La actitud del Gobierno español respecto a Batasuna durante los dos últimos meses está poniendo «al borde del colapso» la posibilidad de abrir un proceso político en Euskal Herria. La advertencia fue lanzada ayer por Joseba Permach, quien, entrevistado en Radio Euskadi, subrayó que si los ocho mahaikides citados por la Audiencia Nacional española para la próxima semana fueran encarcelados el proceso «entrará en situación de bloqueo».

El pasado día 19, a instancias del fiscal Juan del Moral, el juez Fernando Grande-Marlaska convocó para la próxima semana a Juan Kruz Aldasoro, Pernando Barrena, Joseba Alvarez, Arnaldo Otegi, Jon Gorrotxategi, Karmelo Landa, Rufi Etxeberria y el propio Per- mach para declarar por su participación ­aunque Otegi ni siquiera estuvo presente­ en una rueda de prensa celebrada en Iruñea el 24 de marzo.

El argumento de la Fiscalía es que, al hallarse Batasuna ilegalizada, no se puede «realizar acto alguno en su nombre». Según manifestó ayer Permach, esta teoría es «una excusa» del Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero, ya que «sabe perfectamente que Batasuna ha dialogado con el PSE» durante los últimos años.

Además, volvió a resaltar la paradoja de que el Ejecutivo español haya anunciado sin embargo su disposición a hablar con ETA, que «no es precisamente una organización legal».

«Ellos sabrán»

El portavoz de Batasuna no quiso especular sobre las razones de esta ofensiva, pero sí constató que «Rubalcaba y los asesores de Zapatero están estirando mucho de la cuerda, y ellos sabrán lo que están haciendo».

«El PSOE, y algún otro que le ayuda permanentemente, intentan retrasar, condicionar y no se sabe si sabotear el diálogo para la resolución del conflicto», apostilló.

Joseba Permach también criticó al PNV por «poner excusas en el centro del debate» y otorgar mayor gravedad al lanzamiento de pintura contra algunos batzokis que al encarce- lamiento de representantes independentistas.

Preguntado por estas declaraciones de Joseba Permach, el ministro español de Justicia insistió en que «para poder participar en los procesos en una sociedad democrática están la Constitución y las leyes».

La Ley de Partidos seguirá

Juan Fernando López Aguilar sentenció que «en esa legalidad sigue vigente y seguirá estándolo la Ley de Partidos, en cumplimiento de ella es posible participar en democracia; pero ignorando, despreciando o violentándola no existe la menor posibilidad».

El ministro de Justicia aseguró que «el Gobierno está siendo respetuoso con la ley y con el Poder Judicial, que la interpreta y la aplica. El Poder Judicial actúa con independencia, y por tanto ni obedece a instrucciones, ni está sujeto a consignas de ninguna otra naturaleza que no sea la interpretación de la legalidad que le corresponde en exclusiva».

 

Gara, 26 de mayo de 2006

Ya se están despistando

Si alguna virtualidad tiene el proceso político en el que, al parecer, estamos sumergidas y sumergidos es la de haber mareado tanto a los opinadores oficiales como a la ciudadanía. Ayer dí de bruces con dos ejemplos de despiste dignos de mención. El veterano Fermín Bocos, en “Ultima hora”, sentenciaba que «hizo mal el presidente del Gobierno anunciando en el transcurso de un mitin partidista que el mes que viene tiene intención de iniciar oficialmente contactos con la banda terrorista ETA. Rodríguez Zapatero es muy dado a las improvisaciones y lo de Baracaldo fue una más». ¿Improvisación? ¿Está seguro el columnista? Pero también había para la oposición porque, según Bocos, «el repudio del PP explicitado por Angel Acebes a la apertura de conversaciones con la dirección de la ETA es, también, un error político de magnitud superior. Un error y una extraordinaria prueba de amnesia porque es el caso que hace ahora ocho años, cuando gobernaba el Partido Popular, con Aznar de presidente del Gobierno, hubo conversaciones con los dirigentes de la banda ETA. Conversaciones en las que participó ¡nada menos que el número dos del Ministerio del Interior, el señor Martí Fluxá!».. No le falta razón. Y Pilar Cernuda, en “Segre”, nos informaba de que «Zapatero tiene prisa (...), no tiene la menor intención de soportar el coste político de unas negociaciones largas y duras que se prolongarían durante más allá de esta legislatura. Quiere resultados ya. Personas del entorno de Zapatero (...) estaban seguras de que el presidente había modificado su calendario inicial precisamente porque ETA no estaba actuando como él había previsto». Esto es nuevo.Y la Cernuda se basa para tales asertos en «analistas que siguen la jugada desde la objetividad de no pertenecer a ningún partido político». Y esos analistas le dicen que «todo está hablado entre ETA y los enviados de Zapatero y ETA podría lograr bastante más de lo que inicialmente Zapatero dijo que estaba dispuesto a dar: la autodeterminación está en el Estatut con el eufemismo del ‘derecho a decidir’, lo que abre una vía para que los vascos también puedan acogerse a esa fórmula (...). Y en el asunto de Navarra todo indica que podría solucionarse con ese polémico comité vasco navarro que tendría atribuciones que se superpondrían a las de los respectivos parlamentos. Lo que significa que hay motivos para preocuparse por las prisas de Zapatero por poner negro sobre blanco, cuanto antes, lo que los terroristas quieren». Pues mira tú por dónde...  Maite SoroaGara, 25 de mayo de 2006

La ilegalización, una bomba de relojería

Hace tres años se celebraron las primeras elecciones bajo la aplicación de la Ley de Partidos que ilegalizaba a Batasuna. Las plataformas locales de la izquierda abertzale se constituyeron en la segunda fuerza de Euskal Herria en número de concejales. De acuerdo a las papeletas, obtuvieron 579 ediles y fueron las más votadas en un total de 21 localidades. Sin embargo, la aplicación del apartheid político hizo que unos cuatrocientos de esos concejales fueran «anulados». Se dio el agravante de que esos puestos no quedaron vacíos. Los ocuparon personas que no tenían el respaldo de la soberanía popular sino el de una ley antidemocrática. Llama la atención que ­salvo honrosas excepciones personales­ ninguna de las formaciones que verbalmente criticaba la Ley de Partidos tuvo empacho alguno en aprovecharse de la conculcación de derechos que denunciaban para engordar su bolsa de cargos, dando así carta de naturaleza a un estado de excepción que todavía hoy se mantiene a pesar de existir mecanismos legales para corregirlo. Pero hace tres años comenzó también un movimiento de fondo en la política vasca. Cerca de 170.000 personas optaron por una papeleta que sabían que iba a ser legalmente anulada. Un acto masivo de insumisión, inaudito en Europa, que da la medida de la firmeza y compromiso político de un importante sector social de Euskal Herria que podrá ser proscrito legalmente pero no anulado. Esos casi 170.000 votos anulados anunciaron la derrota de la Ley de Partidos y de la estrategia represiva del Pacto PP-PSOE incluso a los ojos de algunos de sus principales impulsores. Pero, además, aquella demostración de arraigo está en el inicio de la reflexión que llevó a la izquierda abertzale a la Declaración de Anoeta y, con su desarrollo, a la situación actual. Pese a estar políticamente superada y socialmente fuera de lugar, la estrategia de ilegalización diseñada por el Pacto PP-PSOE sigue manteniéndose todavía vigente y supone un enorme lastre para un proceso de paz y normalización democrática que no acaba de despegar como debiera. Un partido no puede trabajar si hasta la rueda de prensa en la que presenta su delegación para una mesa de resolución del conflicto es considerada delictiva. Es tarea del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero desactivar esa bomba de relojería. Que nadie apele a la aplicación del Estado de Derecho. También el apartheid era legal en Sudáfrica, pero eso no significa que fuera justo ni conforme a las normas más básicas del Derecho. -  Editorial de Gara, 25 de mayo de 2006

El PNV critica a Zapatero por verter «palabras bonitas» sin adquirir «ningún compromiso»

La dirección del PNV ofreció ayer por vez primera su valoración del discurso pronunciado por José Luis Rodríguez Zapatero el pasado domingo en Barakaldo. Para el portavoz del EBB, Iñigo Urkullu, el presidente español «nos colma de expectativas y palabras bonitas pero, por otro lado, no adquiere ningún compromiso». Al respecto, explicó que «Zapatero sólo señaló que respetará la voluntad de los ciudadanos dentro de los límites de la legalidad, pero nosotros pensamos que dentro de las propias leyes existen algunas ranuras; por eso no entendemos su manera de proceder». En declaraciones en Euskadi Irratia, Urkullu reconoció que desde su formación no esperaban «grandes novedades, ya que antes de realizar cualquier contacto con ETA tiene que tener el respaldo del Congreso de los Diputados». Desde Lakua, Miren Azkarate consideró que Zapatero «no dio ninguna novedad» y que el presidente español coincide, «aunque en otro tono», con Alfonso Guerra cuando éste defiende que «se decidirá lo que se acuerde en Madrid». «Algo con lo que el Gobierno Vasco no está de acuerdo», subrayó. La portavoz del Ejecutivo autonómico también se refirió al referéndum celebrado en Montenegro para manifestar que la capacidad de decidir de un pueblo «es un derecho y no una reivindicación partidista». Otro de los temas abordados durante la comparecencia fue el del anuncio de Batasuna de la presentación de su comisión negociadora para el proceso. Miren Azkarate aseguró que el tripartito «no le ve ninguna virtualidad» a esa iniciativa, al entender que «las relaciones y los contactos» han de seguir «en un ámbito de discreción». Por su parte, Begoña Errazti matizó que en las palabras del presidente español hubo «una novedad en negativo», refiriéndose a la «advertencia» de que los ciudadanos vascos «pueden hacer todo lo que quieran, pueden decir todo lo que quieran, pero siempre dentro del marco de la rígida ley española». A su juicio, eso «es tanto como decir que los deseos generales de la sociedad vasca de ninguna manera pueden avanzar, porque ellos lo encierran en su sacrosanta Constitución española del 78». Tras calificar de «lamentable» la actitud que está mostrando el PP, la presidenta de EA incidió en que «el aspecto fundamental» de este proceso es la configuración de una mesa de partidos, porque sin este foro «no vamos al meollo de la cuestión, no vamos a su origen, y por lo tanto, no podemos llegar a ninguna solución».  Gara, 24 de mayo de 2006