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Poder cultural y educación

El 'toothing': sexo anónimo al azar a golpe de móvil

El 'toothing': sexo anónimo al azar a golpe de móvil En el toothing no hablas de ti, ni siquiera tu nombre; tampoco exiges nada a nadie, solamente es sexo.

La tecnología Bluetooth incorporada de manera masiva en los teléfonos móviles, además de en computadoras portátiles, está tejiendo todo tipo de redes sociales nuevas e innovadoras.

Una de ellas es la red Toothing Toothing ideada por un joven londinense que ha puesto en marcha un foro para promover la actividad bautizada con el nombre TT. Ha editado una guía para principiantes de Toothing que está calando en Londres y en otras capitales del mundo.

Según la guía, Toothing es una forma de sexo anónimo con extraños, normalmente en ciertas modalidades de transporte o áreas cerradas tales como una sala de conferencias o un seminario. El emisor envía el Bluetooth y envía un mensaje -basta con escribir toothing para que se sepa cuales son sus pretensiones- a otros móviles con la misma tecnología que capta en su radio de acción, sin necesidad de marcar números de teléfono que, por otra parte, desconoce. Nadie sabe quien emite el mensaje. Nadie sabe quien lo leerá.

La persona que acepta, recoge el guante, responde a la invitación y se concierta una cita, en un lugar cercano y apropiado: un servicio público, un cuarto vacío o una cabina telefónica. Todo el proceso entraña una dimensión de aventura, porque se desconoce completamente la pareja y también el lugar donde tendrá lugar el “encuentro”.

Esta nueva modalidad de ocio está experimentando un gran auge en algunas ciudades europeas, porqué además de conservar el anonimato, tanto del emisor como del receptor, uno se ahorra el trabajo de convencer al otro, porque con escribir toothing ya queda claro el fin de tal cita. Además resulta ser un recurso muy útil para las personas cerradas o que sufren una extrema timidez, porque no deben esforzarse en desarrollar sus habilidades sociales, sino simplemente tienen que mandar un mensaje a un destinatario anónimo. No es posible recibir una calabaza, porque nadie sabe quien hace la propuesta.

Con el toothing no se pretende iniciar ninguna relación, ningún vinculo sólido, estable o permanente, sino simplemente,llenar un espacio vacío, desahogar la libido de un modo lúdico y “civilizado”, sin violentar a nadie y partiendo de un tácito consenso. El objetivo consiste en entretenerse de un modo nuevo, sin tener que gastar dinero y jugando con la incertidumbre del entorno inmediato. Todo ocurre de un modo acelerado, sin intercambio de palabras, ni compromisos a corta a distancia. Se trata de un contacto físico, acelerado y epidérmico, pero suficiente para llenar un vacío.

La idea, cuenta el creador del asunto, un ciudadano de Londres dedicado a las finanzas y que vive en las afueras de Londres, le vino en los viajes de ida y de vuelta en tren desde su casa al trabajo, pensando en los ratos de aburrimiento y en la posibilidad de sacarle partido a la tecnología distinta al simple mensaje corto o llamada telefónica. Según el inventor, se trata de un juego y de una nueva forma de “relación” social, que es corta y fugaz como requieren los parámetros de nuestro tiempo.

Quizás por ese motivo ha tenido tanto éxito. Se trata de un producto rápido, placentero y sin cargas económicas, ni culpabilidad. En algunos casos -justifica su inventor- puede servir para encontrar solución a las frustraciones de una de las partes. Además de una relación social en busca de sexo o incluso de búsqueda de pura amistad, también entraña una dimensión lúdica al exigir una comunicación entre móviles. Se recibe un mensaje de alguien, se ha de echar un vistazo al alrededor buscando otra persona que haga lo propio en el vagón.

Esta nueva forma de uso de la tecnología Bluetooth implica un cruce de personajes que no se conocen entre ellos y es un buen reclamo. El elemento de lo desconocido le da un cierto tono de misterio, pero no es lo mismo que una cita a ciegas, puesto que es de bajo nivel y sin riesgos. Se está conectando con una persona que está cerca de ti, pero que no conoces. Se trata de un factor de novedad que está ayudando al lanzamiento de un nuevo modo de interacción social. No es un tablón de anuncios, donde uno expone sus características físicas y sus deseos con el fin de hallar una persona compatible. Internet ya hace tiempo que es un gran aparador de solitarios. El toothing es un modo de interacción nuevo, donde uno no dice nada de sí, ni siquiera su nombre. Tampoco exige nada a nadie, solamente un intercambio sexual.

Este fenómeno es un síntoma y como tal debe ser tratado. No puede ser utilizado como argumento en un diagnóstico de nuestra sociedad, pero tampoco debe ser ninguneado como si fuera una moda estúpida y pasajera. El modo como una sociedad se distrae, el modo como llena de sentido su ocio es un indicador de su salud física, psíquica y moral. El toothing es una expresión más de la banalización de lo sexual que se efectúa en la sociedad postmoderna, una clara expresión del carácter líquido y efímero de las relaciones humanas que se tejen en nuestro universo cultural.

Creo que una de las experiencias que aterra más al ciudadano postmoderno es la del aburrimiento, la del tedio que experimenta cuando dispone de tiempo libre y se ve con la necesidad de llenarlo. Le ahoga el aburrimiento y necesita evadirse de él, siente el impulso de expulsarlo de su ser con nuevos recursos y estímulos exteriores. Y sin embargo, la experiencia del aburrimiento puede ser fecunda, en la medida en que estimula la creatividad y la imaginación y uno puede verse motivado a cultivar sus propios recursos personales.

Vivimos en una sociedad constituida por seres anónimos, que buscan anónimamente la felicidad y que necesitan evadirse de sus múltiples frustraciones con llamadas anónimas.

Francesc Torralba Roselló
Forum Libertas, 12 de marzo de 2007

La sexualización de las chicas

La sexualización de las chicas

Los informes muestran los daños causados

 

ROMA, viernes, 9 marzo 2007 (ZENIT.org).- Una sexualización malsana está poniendo en peligro a las chicas cada vez más, concluye un informe publicado el 19 de febrero por la Asociación Psicológica Americana.

 

Titulado «Report of the APA Task Force on the Sexualization of Girls» (Informe del Equipo de Trabajo de la APA sobre la Sexualización de las Chicas), el estudio es el resultado de la investigación sobre el contenido y los efectos de los medios de comunicación: televisión, vídeos musicales, música, revistas, películas, vídeo juegos e Internet.

 

El equipo de trabajo examinó también las campañas de promoción y anuncios de productos dirigidos a las chicas.

 

«Tenemos una extensa serie de evidencias para concluir que la sexualización tiene efectos negativos en diversos campos, que incluyen el funcionamiento cognitivo, la salud física y mental, y el desarrollo sexual sano», afirmaba la doctora Eileen Zurbriggen, directora del equipo de trabajo y profesora de psicología en la Universidad de California, Santa Cruz, en una nota de prensa que acompañaba el informe.

 

La sexualización causa dificultades a cualquier edad, indica el informe, pero añade que es especialmente problemática cuando tiene lugar a una edad más temprana. Lograr la madurez sexual en los adolescentes no es un proceso fácil, reconoce el estudio, pero observa que cuando se anima a una chica joven o adolescente a ser sexy, sin que ellas sepan siquiera lo que esto significa, el proceso se complica aún más.

 

Saturación de los medios

 

El informe citaba algunos estudios que detallan la gran cantidad de tiempo pasado en contacto con los medios. Según los datos, el niño o adolescente ve de media tres horas de televisión al día. Sin embargo, cuando se calcula el número de horas totales ante todos los tipos de medios, resulta que los niños están expuestos a algún tipo de medio – televisión, vídeo juegos, música, et…- seis horas y media al día.

 

Un estudio llevado a cabo en el 2003 informaba que el 68% de los niños tienen una televisión en su habitación, y que el 51% de las chicas juegan a juegos interactivos en sus ordenadores y en consolas de vídeo juegos. Tanto chicas como chicos pasan una media de una hora al día ante el ordenador, visitando páginas webs, escuchando música, frecuentando chats, jugando a juegos o enviando mensajes a sus amigos.

 

El informe de la Asociación Psicológica Americana observaba: «En la televisión, los jóvenes televidentes encuentran un mundo que es desproporcionadamente masculino, especialmente en los programas orientados a la juventud, y en el que las figuras femeninas es más probable que vistan de modo más atractivo y provocativo que las masculinas».

 

Un gran porcentaje de vídeos musicales contienen imágenes sexuales, y las mujeres suelen ser presentadas vestidas de forma provocativa. El informe también observaba que las artistas femeninas son presentadas de forma que su foco de atención principal no es su talento o su música, sino más bien su cuerpo y sexualidad. Así, concluye el informe, los espectadores reciben el mensaje de que el éxito viene de ser un objeto sexual atractivo.

 

En cuanto a las canciones mismas, los investigadores de la APA lamentaban que no haya análisis recientes sobre su contenido sexual. En su informe, no obstante, citaban algunos ejemplos de cómo las palabras de algunas canciones de éxito reciente sexualizan a las mujeres, o se refieren a ellas de formas altamente degradantes.

 

En cuanto a la gran pantalla, el informe comentaba la falta de personajes femeninos en las películas generalistas, y en las películas de serie G. Un estudio de 101 películas de serie G, de 1990 a 2004, revelaban que de los más de 4.000 personajes de estas películas, el 75% eran varones, el 83% de los caracteres secundarios eran varones, el 83% de los narradores también lo eran, y el 72% de los protagonistas con diálogo eran también varones. «Esta clara falta de representación de las mujeres y chicas en las películas con contenido familiar reflejan una oportunidad perdida de presentar un espectro más amplio de las chicas y de las mujeres en papeles que no están sexualizados», observaba el informe de la APA.

 

Dudosas influencias

Las revistas para adolescentes son otra importante influencia en las chicas. El informe citaba algunos estudios sobre el contenido de las revistas, y revelaba que uno de los mensajes centrales de las publicaciones es que «presentarse a uno mismo como sexualmente deseable, y obtener así la atención de los hombres, es, y debe ser, la meta focal de las mujeres».

 

Es difícil determinar el enormemente variado contenido que está disponible vía Internet, pero los investigadores de la APA citaban un estudio sobre páginas webs que suelen atraer a las chicas – las páginas webs de fans de celebridades masculinas y femeninas. Un análisis de su contenido encontró que las celebridades femeninas eran de forma aplastantes más representadas con imágenes sexuales que las masculinas, sin importar si se trataba de la página web oficial o de una creada por sus fans.

 

La publicidad es otra área importante donde se suele sexualizar a las mujeres. Además, el estudio indica que la investigación ha mostrado la tendencia a presentar a las mujeres de forma decorativa o explotadora sigue aumentando. Ha alcanzado el punto, añadía, en el que se usan chicas en poses seductivas para atraer audiencias adultas.

 

Recientemente, algunos comentaristas han resaltado el hecho de que también el mercado del juguete se está viendo afectado por la tendencia a la sexualización. Los investigadores de la APA declararon que estaban preocupados por los vestidos sexualmente provocativos que suelen vestir las muñecas más populares para las niñas entre 4 y 8 años.

 

Lo mismo ocurre con la ropa. Se invita a chicas en edades cada vez más jóvenes a vestir ropa diseñada para destacar la sexualidad femenina. Los cosméticos también se están dirigiendo a chicas más jóvenes.

 

Todas estas influencias se combinan para ocasionar una serie de problemas a las chicas. El informe de la APA establecía que la sexualización está ligada con tres de los problemas de salud mental más comunes en las chicas y en las mujeres: desórdenes alimenticios, baja autoestima y depresión.

 

Los investigadores añadían que también existen evidencias que muestran que la sexualización de las chicas, y los sentimientos negativos por el propio cuerpo que provoca, pueden llevar a problemas sexuales en la edad adulta. Indicaban que se relaciona con el problema de la idealización de la juventud como la única edad buena y hermosa de la vida. El actual auge de los productos antienvejecimiento y de la cirugía cosmética es resultado de esta belleza impuesta.

 

La victoria de los móviles

 

Resistir la tendencia a la hiper sexualización no es fácil, pero en Canadá, hace dos semanas, la decencia ganó una batalla.

 

En enero, la segunda compañía de telefonía de Canadá, Telus, comenzó ofreciendo fotos y vídeos pornográficos a sus usuarios. La compañía con sede en Vancouver recibió fuertes críticas del arzobispo, Mons. Raymond Roussin. «La decisión de Telus es decepcionante y motivo de malestar», declaraba el 12 de febrero.

 

En otra declaración publicada cuatro días después, el arzobispo de Vancouver acusaba a la compañía de dañar a la sociedad en su búsqueda de una parte de los lucrativos beneficios obtenidos por la industria pornográfica.

 

El arzobispo pidió un servicio de telefonía móvil libre de

pornografía. También declaró que se estaba poniendo en comunicación con las iglesias y colegios católicos para que no renovaran sus contratos de telefonía móvil con Telus. Además, pedía a todos los católicos y a los demás canadienses preocupados por el hecho que contactaran con las compañías de telefonía móvil para expresar su preocupación por la proliferación de pornografía a través de los móviles.

 

El 21 de febrero, Telus anunció que cancelaba su servicio de «contenido adulto». Según un reportaje del periódico canadiense Globe and Mail, la compañía declaró que había recibido cientos de quejas de sus usuarios.

 

Mons. Roussin celebró la medida en una declaración el mismo día: «Estamos apenas empezando a darnos cuenta de cuán grave es en realidad el tema de la adicción al sexo y a la pornografía», comentaba.

 

La preocupación por el efecto de la cultura de moda también fue expresada recientemente por Benedicto XVI. En su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que tendrá lugar el 20 de mayo, el Papa observaba la tendencia a la exaltación de la violencia y a la trivialización de la sexualidad.

 

El pontífice escribía: «La belleza, que es como un espejo de lo divino, inspira y vivifica los corazones y mentes jóvenes, mientras que la fealdad y la tosquedad tienen un impacto deprimente en las actitudes y comportamientos» (No. 2).

 

Los campeones de la cultura moderna han acusado con frecuencia y falsamente a la Iglesia de estar obsesionada con el sexo. De hecho, es la sociedad contemporánea la que sufre esta obsesión, mientras la Iglesia sigue defendiendo la dignidad, y la belleza, de la persona humana.

 

 

Por el padre John Flynn

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La cultura de la silicona

La cultura de la silicona “En todas las culturas, en especial durante los períodos de dicha, cuando se tienen aseguradas las algarrobas, la belleza ha sido un valor en alza. Desde las definiciones metafísicas de los sabios griegos, hasta los anoréxicos cánones de las modelos actuales, el concepto de belleza, pero, ha ido cambiando a lo largo del tiempo”, ha dicho Jordi Casabona, médico epidemiólogo.

Conseguir una apariencia que se ajuste a los cánones de la belleza que imponen los estilistas de prestigio es un signo de poder económico y de distanciamiento de la plebe uniforme. Por ello, los triunfadores quieren distanciarse de las multitudes perdedoras y distinguirse por su belleza singular. Parece ser que Brasil se ha convertido en el Lourdes que hace el milagro de transformar los cuerpos “desagradables”de los peregrinos que visitan los santuarios dedicados a la diosa Belleza. Ahora es posible llegar al país carioca con un cuerpo que desagrada a uno y regresar habiéndose regalado uno que motiva admiración.

 

El alud de peregrinos que viajan a Brasil para transformar sus cuerpos, se dice fueron 50.000 en el año 2005, ha hecho que la Sociedad Británica de Cirugía Plástica, por boca de su presidente, Osvaldo Saldanha, diese la voz de alarma al advertir que la cirugía “no puede ser un producto de consumo”.

El crecimiento espectacular de la cirugía plástica se debe, en parte, a la publicidad que hacen las clínicas que se dedican a este tipo de intervenciones que hace que los receptores se sientan mal con el cuerpo que tienen y los mueve a desear otro con el que se encuentren a gusto.

 

La cirugía plástica, aparentemente conserva la lozanía de quienes se someten a la acción del bisturí rejuvenecedor del cuerpo que envejece. Una ilusión que se desvanece como el rocío matinal. El reloj no se para y las fiestas de Año Nuevo se van sumando. Las enfermedades más o menos graves se presentan. Los achaques propios del envejecimiento se multiplican con el paso de los años. La decrepitud es una realidad que no se puede esconder por más que se pretenda hacerlo. La juventud que se dice otorga la cirugía plástica, es un engaño. Es otra versión del timo de la estampita o del décimo premiado.

 

Técnicas como la risoterapia pretenden parar el proceso de envejecimiento al decir que cuando se ríe se hace una gimnasia facial que retarda la aparición de las temibles arrugas. La pregunta que me hago es: ¿Qué ocurre cuando finalizada la sesión y se da paso de la ilusión a la realidad? Las tensiones emocionales surgen con nuevo ímpetu y los rostros sombríos substituyen las caras artificialmente sonrientes.

 

El refrán popular dice que el rostro es el espejo del alma. El dicho es cierto. Los surcos que aparecen en el rostro de una persona que vive en paz y tranquilidad, los embellece el sosiego del alma. Les proporciona una luminosidad que no pueden dar los tratamientos artificiales. Quien disfruta de tal belleza no la quiere sustituir a ningún precio por la artificial, porque es incomparable e infinitamente de mejor calidad.

 

El envejecimiento, con sus señales inequívocas, nos recuerda que se acerca el fin de nuestro pasear por el planeta azul. Es el intermitente rojo que nos avisa que se nos acaba el deambular por los senderos de este mundo. “Está establecido que los hombres mueran una sola vez”.

 

Dios, que ha dotado al ser humano con un instinto de eternidad hace que quiera sobrevivir al tiempo. La lucha, a veces desesperada y exagerada para vencer a la muerte, es un ejemplo. Otro, lo es querer bebe del agua que mana de la fuente de la juventud eterna que ofrece la cirugía plástica. En ambos casos es una lucha abocada al fracaso: “La paga del pecado es la muerte” y, como todos hemos pecado, la muerte es el final inevitable. Como el envejecimiento es el anuncio de la muerte que se avecina, es obligatorio la aparición de las indeseadas arrugas faciales.

 

Tal como hemos dicho previamente, Dios ha dotado al ser humano con el instinto de la eternidad y, sí sus intentos de sobrevivir están condenados al fracaso, ¿significa que Dios es un malvado que se burla de nosotros al darnos un instinto que sólo sirve para atormentarnos? Nada de esto. El fracaso no está en Dios, sino en nosotros que queremos alcanzarla a nuestro modo, prescindiendo de las instrucciones divinas dadas para que podamos alcanzarla.

 

Refiriéndose al cuerpo tal como lo tenemos hoy, el apóstol Pablo nos dice: “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial…” (2 Corintios,5:1-6). El apóstol Pablo nos viene a decir que es de necios preocuparse desmedidamente por el cuerpo mortal que disponemos hoy y que hemos de desear “la casa no hecha de manos, eterna en los cielos”. Sí ha puesto este deseo vehemente en nosotros, ¿no nos dará también las instrucciones pertinentes para que este deseo se haga realidad?

 

Cuando el apóstol Pablo se dirigió a los atenienses que les gustaba oír nuevas filosofías y que se habían reunido en el Areópago, les habló de la resurrección de los muertos. Se rieron de él al oír esta doctrina que era nueva para ellos. La rechazaron porque iba en contra de sus esquemas mentales. Lo mismo ocurre hoy cuando la gente oye decir “que es necesario que esto corruptible, en referencia al cuerpo mortal que hoy disponemos, se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad” (I Corintios, 15:53). Prefieren ir al Ivo Pitanguy de turno que limpia los bolsillos, antes que a Dios que en Jesucristo proporciona el remedio eficaz al pecado que causa el envejecimiento y de sus efectos faciales que tanto preocupan a las mujeres y ahora también a los hombres.

 

Octavi Pereña

Diario Siglo XXI, 28 de febrero de 2007

Genealogía del hombre nuevo

Genealogía del hombre nuevo La idea moderna del hombre nuevo fue esbozada por Rousseau, autor que profesó una fe inquebrantable en la capacidad de los cambios políticos para transformar al ser humano, "sustituyendo en su conducta el instinto por la justicia y dando a sus acciones la moralidad que les faltaba antes" (El contrato social). Simón Bolívar, siguiendo a Rousseau, también creyó en el potencial de ciertos arreglos institucionales para hacer mejor al hombre en el plano ético.

Poco se menciona el intento específico de Bolívar por establecer el llamado Poder Moral, presentado al Congreso de Angostura en febrero de 1819 como anexo a su Discurso y parte de su diseño constitucional. Dicho documento pone de manifiesto, a la vez, un apego ingenuo a la posibilidad de acrecentar la virtud ciudadana por medios políticos y una férrea disposición a utilizar el adoctrinamiento colectivo como método para moldear las conciencias.

Marx y los marxistas dieron una forma más acabada a la utopía del hombre nuevo. A juicio del alemán, la concreción de la sociedad comunista daría origen a "la resolución definitiva del antagonismo entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el hombre" (v. sus manuscritos económico-filosóficos de 1844).

Es innegable que el pensamiento socialista procura sustentarse sobre un esfuerzo de cambio moral, dirigido a erradicar el egoísmo y hacer del hombre un ser "bueno", en el sentido cristiano del término. Este anhelo se palpa en algunos escritos de Ernesto Che Guevara, especialmente en "El socialismo y el hombre en Cuba" (marzo de 1965). En él, y frente a la abrumadora evidencia empírica que le contradecía, Guevara sostuvo lo siguiente:

El hombre, en el socialismo, a pesar de su aparente estandarización, es más completo; a pesar de la falta del mecanismo perfecto para ello, su posibilidad de expresarse y hacerse sentir en el aparato social es infinitamente mayor.

El hundimiento del socialismo real, la asfixia a que éste sometió a la libertad y el desengaño que generó son asuntos en torno a los cuales pareciera innecesario insistir. Sin embargo, la realidad venezolana y el empeño del régimen chavista en proclamar el socialismo y el renacimiento del hombre nuevo nos demuestran tres cosas:

1) que el mito socialista siempre resurge de sus cenizas, pues remueve aspectos irracionales de la existencia y se vincula al resentimiento y al deseo de perfección que anida en el espíritu humano;

2) que la idea de un hombre éticamente bueno como producto del cambio socialista es un ingrediente clave del mito;

3) que el socialismo proporciona a la ambición de poder una coartada atractiva y un instrumento de concentración del mando.

Así pues, la gradual destrucción de la democracia representativa y de la descentralización, el colapso de la división de poderes y la agudización del culto a la personalidad que hoy presenciamos en Venezuela se ajustan a la quimera socialista. El socialismo del siglo XXI es una cortina de humo que oculta el avance de la autocracia.

Los documentos emitidos por los voceros ideológicos del régimen "bolivariano y socialista", sus declaraciones a los medios de comunicación y sus escasos artículos y ensayos revelan un enorme vacío intelectual, pues no van más allá de las exhortaciones moralizantes a las que se hizo tan adicto el Che Guevara, y que hacen suspirar todavía a algunos espíritus románticos.

En esos textos se refleja el ánimo predicador que estimula a los pregoneros del hombre nuevo. A la manera de cruzados resucitados, quieren combatir el egoísmo. De ahí que el talante del mensaje sea cuasirreligioso, y no cabe extrañarse de que Hugo Chávez se compare con frecuencia a Jesucristo y de que asuma su proyecto político como una especie de apostolado.

Por otro lado, el mito del socialismo del siglo XXI elude la confrontación honesta y crítica con la evidencia del fracaso histórico del socialismo real del siglo XX.

Son claros los motivos para ello. Lo que la trágica experiencia de la Unión Soviética, sus satélites, la China maoísta, Corea del Norte y Cuba ha demostrado es que, lejos de crear un hombre nuevo, el socialismo aplasta la libertad y produce seres moralmente disminuidos, que no se libran del egoísmo, sino que lo atenazan en sus almas, deviniendo esclavos de la represión colectivista.

La pretensión de mejorar moralmente al ser humano luce noble en la teoría, pero cuando se convierte en proyecto político desemboca inevitablemente en la opresión. El hombre superior de los nazis enarbolaba una moral pagana, en tanto que el hombre nuevo socialista remeda y distorsiona un ideal de santidad. La consecuencia práctica, sin embargo, es la misma: sirven de pretexto al drama del poder total.

© AIPE

ANÍBAL ROMERO, profesor de Teoría Política en la Universidad Metropolitana de Caracas.

Libertad Digital, suplemento Ideas, 21 de febrero de 2007

Quemar revistas, un apasionante deber paterno

Quemar revistas, un apasionante deber paterno

Y que me perdonen los editores, directores, periodistas e impresores, incluso los anunciantes si los tuviera, pero ayer me entró complejo de bombero de Fahrenheit 451 y eché a la chimenea la revista ¿juvenil? que se había comprado mi hija. Y si no me perdonan lo único que se me ocurre es decirles 'Chúpate ésa'.

 

Ayer domingo mi preadolescente hija, que es una insaciable lectora, me pidió permiso para ir a comprar una determinada revista al salir de misa. En mi familia somos así de raritos, vamos a misa y mi hija suele pedirme permiso para muchas cosas. Ella, muy ilusionada, se lanzó al kiosco y en un periquete se plantó en casa radiante de felicidad con su reluciente adquisición. El padre, quien estas líneas de venganza escribe, experto en el trato con niños, menos niños, preadolescentes y adolescentes curtidos, sabía que no podía dejar un arma tan destructiva en sus tiernas manos sin antes echarle un vistazo. Y claro, la puñetera revistita no pasó la censura. Sí, censura, no le busquemos otro nombre, no me avergüenzo.

 

El periodicucho ofrecía un formato absolutamente despreocupado, divertido, juvenil, intrascendente, con mucho colorín por todas partes, con fotos muy atractivas. En una determinada página y bajo el epígrafe 'GRANDES PILLADAS' se presentaba a mi hija unas supuestas declaraciones de una infecta adolescente en las que narraba con gran diversión que había ido a una 'disco” con sus amigas, se había encontrado con un compañero de clase que luego la había acompañado de vuelta y con el que se 'había enrollado' al llegar a casa, hasta que en un momento determinado su padre abrió la puerta pillándolos 'in fraganti'.

 

Mire la cosa no tendría demasiada trascendencia si no presentase a los indefensos chavales las relaciones amorosas como algo banal, trivial e insustancial. A mí me parece que eso no es preparar a mi hija para el mundo de mañana, para un mundo en el que le van a exigir ser consecuente y trascendente, en el que actitudes así sólo le van a traer desgracia y malos ratos. Claro, luego están otros aspectos morales y éticos como la trivialización del sexo, el 'todo vale', el 'no hay nada prohibido', el 'la vida está para pasarlo bien' y otras consideraciones semejantes que no me sirven como referente de comportamiento aceptable. Sí, ya sé, soy

un facha perdido, ustedes me sabrán perdonar.

 

Ahí no acabó la cosa.... En otra página, a gran formato, con la idílica imagen de un chavalete muy joven, muy rubio y muy sonriente en pijama, se preguntaba en grandes caracteres” ¿CÓMO ES ÉL EN LA CAMA? ¡¡¡A la chimenea directamente, coño!!! ¿Pero cuántos años creen ustedes que tiene mi hija? ¿Pero cuántos años creen ustedes que tienen sus lectores? Y aunque mi hija tuviera cuatro años más.... Creen ustedes que ése es un planteamiento mínimamente aceptable para este tipo de público? No, no me vale que me digan que esa revista no estaba destinada a gente de su edad.... cuántos de ellos la compran. Insisto, ni de cuatro años más, joé. No pretendo que mi hija lea a Unamuno o a Heidegger, noooooo! Al contrario, quiero que lea cosas apropiadas a su edad. Precisamente por eso, coño!

 

Bueno, insisto en que la revista acabó en la chimenea, aunque antes tuve buen cuidado de decirle a mi hija que yo le pagaba el euro y ochenta que le había costado. Y efectivamente, hoy, tras hacerme saber que una de sus compañeras de clase tenía 'esa revista que tú has quemado”, hemos ido al quiosco, me he rascado el bolsillo, poniendo otros dos euros sobre el mostrador y hemos comprado otra revista. 'Bravo' se titula ésta. Y en la portada advierte que regala 'Tu boli glamour, sexy, love, crazy', anuncia 'Los 50 mejores SMS de amor de Poncho y Cía' (quién coños será ése?) y un test: '¿Le pones límites al amor?'.

 

En otros contenidos la revista muestra a un famosillo de medio pelo haciendo pis en la playa, pide a sus lectoras que visiten la web de un fabricante de compresas, enseña como borrar el logo del teléfono móvil (mediante un caro SMS, por supuesto) para lo cual muestra una pantalla con el torso desnudo de un chaval al que se le ve un voluminoso minipantalón de baño. No sigo, la cosa no tiene fin.

 

Además de sentarme con mi hija a tratar de que la lea críticamente ¿puedo hacer algo más por protegerla? ¿O da igual lo que haga?

 

Pedro de Hoyos

Diario Siglo XXI, 31 de enero de 2007

El Papa pide a los medios de comunicación educar a los niños en la belleza, no en la violencia

El Papa pide a los medios de comunicación educar a los niños en la belleza, no en la violencia

En el mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2007

 

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 24 enero 2007 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha lanzado un llamamiento a los medios de comunicación social para que eviten promover entre los niños la violencia o la vulgaridad, y les invita a educar «en el camino de la belleza, de la verdad y de la bondad».

 

Presenta su propuesta en el mensaje que este miércoles ha publicado con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2007, que se celebrará el 20 de mayo con el tema: «Los niños y los medios de comunicación social: un reto para la educación».

 

La misiva papal invita a reflexionar sobre dos aspectos: el primero es «la formación de los niños»; «el segundo, quizás menos obvio pero no menos importante, es la formación de los medios mismos».

 

«La relación entre los niños, los medios de comunicación y la educación se puede considerar desde dos perspectivas: la formación de los niños por parte de los medios, y la formación de los niños para responder adecuadamente a los medios».

 

«Surge entonces como una especie de reciprocidad que apunta a la responsabilidad de los medios como industria, y a la necesidad de una participación crítica y activa por parte de los lectores, televidentes u oyentes».

 

«En este contexto, la formación en el recto uso de los medios es esencial para el desarrollo cultural, moral y espiritual de los niños».

 

«Educar a los niños para que hagan un buen uso de los medios es responsabilidad de los padres, de la Iglesia y de la escuela».

 

«La educación para los medios debería ser positiva --añade--. Cuando se pone a los niños delante de lo que es estética y moralmente excelente se les ayuda a desarrollar la apreciación, la prudencia y la capacidad de discernimiento».

 

«En este punto, es importante reconocer el valor fundamental del ejemplo de los padres y el beneficio de introducir a los jóvenes en los clásicos de la literatura infantil, las bellas artes y la música selecta», aclara el Papa.

 

«La belleza, que es como un espejo de lo divino, inspira y vivifica los corazones y mentes jóvenes, mientras que la fealdad y la tosquedad tienen un impacto deprimente en las actitudes y comportamientos».

 

«Educar a los niños en el camino de la belleza, de la verdad y de la bondad, solo será favorecido por la industria de los medios en la medida en que promueva la dignidad fundamental del ser humano, el verdadero valor del matrimonio y de la vida familiar, así como los logros y metas de la humanidad», indica el mensaje.

 

El Papa reconoce que «los comunicadores se enfrentan con frecuencia a presiones psicológicas y especiales dilemas éticos viendo cómo a veces la competencia comercial fuerza a rebajar su estándar».

 

«Toda tendencia a producir programas --incluso películas de animación y video juegos-- que exaltan la violencia y reflejan comportamientos antisociales o que, en nombre del entretenimiento, trivializan la sexualidad humana, es perversión; y mucho más cuando se trata de programas dirigidos a niños y adolescentes», afirma.

 

Por este motivo el Papa exhorta «a los responsables de la industria de estos medios para que formen y motiven a los productores a salvaguardar el bien común, a preservar la verdad, a proteger la dignidad humana individual y a promover el respeto por las necesidades de la familia».

 

El mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales se publica tradicionalmente con motivo del día de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas, el 24 de enero para permitir a las conferencias episcopales, a las oficinas diocesanas y a las organizaciones de comunicaciones sociales contar con el tiempo suficiente para preparar los materiales audiovisuales para las celebraciones nacionales y locales.

 

ZS07012408

Nos lo prohíben todo

Nos lo prohíben todo

Los Gobiernos están para gobernar, para tomar decisiones. Perdonen la perogrullada, porque todos sabemos eso, pero los hechos son tozudos. No obstante, el mejor Gobierno, como el mejor árbitro, sería aquél que no se notara que está, el que sólo actuara cuando alguien rompe las reglas del juego. Pero hay Gobiernos que, primero, dicen que hay que tener confianza en los ciudadanos porque son estupendos e inteligentes -por algo les han votado a ellos- pero luego se hartan de marcar no sólo lo que tienen que hacer, sino lo que no pueden hacer. Siempre es más fácil prohibir que convencer. Y siempre es más fácil usar el BOE que la escuela. Sin embargo, usar la escuela es el único método para ganar el futuro.

 

Pongamos algún ejemplo. En lugar de garantizar suelo barato y viviendas de protección oficial a quienes, de verdad, los necesiten, proponen legitimar la "okupación" de casas por un colectivo que, en su mayor parte, ha elegido voluntariamente vivir contra el sistema. Expropiaciones, impuestos por tener un piso desocupado o aumento del IBI son acciones que están fuera de lugar. Cuando un inquilino no paga o destroza una vivienda de alquiler, ¿se hace cargo el Estado o el Ayuntamiento de los gastos o los tiene que pagar el propietario?

 

El carné por puntos es un instrumento sancionador que ha logrado ahorrar unas decenas de muertos en carretera. Bienvenido sea. Pero las carreteras siguen teniendo demasiados puntos negros, hay muchas autovías mal mantenidas, la gente sigue sin ponerse el cinturón y, en términos generales, no ha reducido la velocidad (la media sólo ha bajado tres kilómetros, según los últimos estudios). No se puede hablar por el móvil en el coche, pero se puede encender un cigarro y fumar, cuando distrae lo mismo. ¿Por qué en lugar de convertir al conductor en un sospechoso se permiten que se fabriquen y que se anuncien coches que vuelan bajo?

 

La ministra de Sanidad anda empeñada en una batalla detrás de otra contra los ciudadanos. Prohíbe fumar, aunque no se opone a que crezca imparable la recaudación de impuestos que pagan los fumadores; sigue empeñada en su batalla contra la hamburguesa XXL, pero te puedes tomar tres fabadas o un solomillo de un kilo, sin problemas; ahora va contra el vino, pero hay ayuntamientos que tienen zonas acotadas para el botellón, es decir para que los jóvenes se emborrachen sin contaminar. Acaba de decir en una entrevista que "no busca popularidad, sino que el presidente Zapatero gane las próximas elecciones". Y yo que creía que estaba ahí para tener una sanidad mejor, más cohesionada, con menos listas de espera, una investigación puntera y coordinada, una sanidad preventiva, una educación para el consumo y la salud en todas las escuelas.

 

Francisco Muro de Iscar

Diario Siglo XXI, 21 de enero de 2007

Globalización es desarrollo

Globalización es desarrollo El término “desarrollo” ha servido siempre para expresar una aspiración ideal unida a un entusiasmo ingenuo, original y positivo en el que están de acuerdo tanto los católicos como los no católicos. Pablo VI, en la Populorum progressio, recordaba que “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”. Cuarenta años después, en una época dominada por la globalización económica, las comunicaciones y los nuevos organismos supranacionales, conviene retomar cuál es la situación.

 

Se percibe en muchos un juicio positivo sobre las oportunidades que la globalización lleva consigo. Por ejemplo, el profesor Dominick Salvatore, de la Universidad Fordham de Nueva York, dice: “El Banco Mundial ha estimado que, si el proceso de globalización no se hubiera producido, el número de pobres habría aumentado entre 300 y 650 millones de personas durante la década en que se ha reducido en 150 millones”.

 

Pero todavía no se puede esperar que el mercado lo resuelva todo. Rodrigo Rato, director del Fondo Monetario Internacional, afirma: “Hace seis años, Naciones Unidas lanzó el programa de desarrollo Objetivos del Milenio. A menos de diez años del plazo acordado para la realización del programa, muchos países pobres aún viven en una situación terrible, corriendo el riesgo de no alcanzar los objetivos fijados”. Es necesario afrontar el fenómeno de la globalización como indica el Premio Nobel Stiglitz en su último libro, La globalización que funciona.

 

Es sobre la modalidad de este gobierno de la globalización en lo que no hay acuerdo. Existe una gran controversia política en la que se contraponen dos visiones, que aparentemente exhiben etiquetas similares (buen gobierno, lucha contra la corrupción, desarrollo de la democracia…), pero tienen acentos y prioridades profundamente diferentes.

 

Una primera línea, propia de quien en las instituciones internacionales se alinea en las posiciones de la administración americana, subraya que el gobierno de la globalización consiste sobre todo en afirmar una cierta imagen de la democracia, la transparencia institucional, la aceptación de reglas democráticas, la lucha contra el terrorismo, y que estos países, por parte de las diversas naciones, sean prioritarios. Según Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial, “un buen gobierno no tiene en cuenta sólo al gobierno, sino también a los partidos políticos, al parlamento, al ordenamiento jurídico, a los medios de comunicación y a la sociedad civil. Un buen gobierno requiere tres cosas: eficiencia del Estado, sensibilidad hacia los problemas y accountability (responsabilidad)”.

 

Añade Rato: “Más confianza y claridad pueden aumentar la calidad del gasto público, disminuir la corrupción y ayudar a reducir la pobreza”. En la línea de esta posición, Silvio Berlusconi afirma: “Es necesario ser pragmáticos y sobre todo considerar la cancelación de la deuda no como un gesto de misericordia sino como un acto de confianza en un país cuya política debe ser clara en el modo en que, una vez liberada del peso de la deuda, camine realmente hacia la recuperación”.

 

El rol de Estados Unidos

 

A esta línea se opone la posición de la izquierda europea y americana, multilateral, negociadora, anticonservadora, que piensa que tales conquistas (democracia, buen gobierno, transparencia) son fruto de una apertura tolerante y benévola por parte de la comunidad internacional en su totalidad. Dice Javier Solana, alto representante para la política exterior y la seguridad común de la Unión Europea, que la promoción de un gobierno mundial efectivo emerge de “la compasión por aquellos que sufren, la paz y la reconciliación mediante la integración, un gran respeto a los derechos humanos, la democracia y el principio de legalidad, el espíritu del compromiso sumado al empeño de promover de forma pragmática un sistema internacional basado en leyes”.

 

Le hace eco Massimo D’Alema: “La estrategia de la comunidad internacional prevé un reparto de la responsabilidad. Los países beneficiarios deben esforzarse en trabajar con políticas creíbles en términos de buen gobierno, de democracia, de lucha contra la corrupción y de actuaciones responsables para el desarrollo. Los países donante, por su parte, deben asegurar una ayuda más amplia, sobre todo más incisiva”.

 

El americano Peter Beinart, editorialista y ex director del magacín liberal americano New Republic, añade: “Es necesario aceptar que los derechos humanos no corresponden a cualquier cosa que hagan los Estados Unidos sólo porque América es, por definición, libertad. Los derechos humanos son una ley moral por la que luchamos junto al resto del mundo, combatiendo incluso nuestra capacidad para cometer injusticias. Luchamos juntos para defender una ley moral que existe por encima de nuestras acciones”.

 

Dos visiones contrapuestas, a pesar de compartir mil “palabras clave”, basadas en una visión diferente de la democracia y del papel de los Estados Unidos. ¿Pero no son otras las dimensiones que subrayar? El profesor Michael Novak intenta consolidar una base para una globalización justa reafirmando el principio de subsidiariedad y la educación de la persona, reclamando a la Doctrina Social de la Iglesia: “Las decisiones tomadas sobre aspectos concretos de la realidad y sobre los intereses inmediatos de quien las toma tienen más probabilidad de resultar que las que se toman a un nivel más alto, más distante y abstracto. La educación es la condición sine que non para el desarrollo económico, porque nada será capaz de reducir la pobreza más que un decidido incremento del capital humano”.

 

En esta misma línea, el padre Giuseppe Berton, misionero javeriano que lleva décadas trabajando en Sierra Leona en la re-educación de niños soldados: “El primer desarrollo debe ser el que hace consciente a la persona de su propia capacidad y dignidad. Es una educación no escolar del corazón, de su corazón, para ser uno mismo, porque son richos en sus tradiciones y en sus posibilidades”.

 

Educar, no sólo alfabetizar

 

En esta óptica, Piero Gheddo, director del PIME (Instituto Pontificio de Misiones Extranjeras), muestra que la crítica a esta posición no es un reclamo humanista genérico sino, ahora más que nunca, un nuevo acercamiento al desarrollo: “No basta alfabetizar y enseñar ciencias y conocimientos técnicos; es necesario instruir y educar en los valores que han permitido a los pueblos europeos inventar los derechos del hombre y de la mujer, la democracia, la justicia social, la ciencia y la medicina moderna, etc.”.

 

La educación, si es introducción a la realidad total, como dice don Luigi Giussani, sucede de persona a persona en la comunicación de una experiencia de vida que provenga del corazón de un hombre y hable al corazón de otro hombre. Es lo que afirma Benedicto XVI en su encíclica Deus caritas est: “El amor –caritas- siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa. No hay orden estatal, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor. Quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto hombre”. Es una perspectiva antigua y nueva, pendiente de investigar: quizá la verdadera novedad y esperanza para los próximos años.

 

Giorgio Vittadini

Páginas Digital, 16 de enero de 2007