¿Y Navarra?
Uxue Barkos se perfila como la única capaz de unir a Nafarroa Bai
La elección del candidato para las elecciones de 2007 no está resultando tarea fácil para el nacionalismo vasco en Navarra. Ni Eusko Alkartasuna, ni el Partido Nacionalista Vasco ni Batzarre cuentan con líderes naturales entre sus filas. Tan sólo el abogado Patxi Zabaleta podría representar la imagen que busca la coalición, por su cercanía personal y sus dotes retóricas. Juegan en contra, en cambio, sus malas relaciones con los batasunos Arnaldo Otegi y Joseba Permach, quienes le acusaron en su día de traidor por crear Aralar.
Desechada esta opción, la que cuenta con más fuerza es la de Uxue Barkos: la diputada nacionalista en el Congreso volvería a Pamplona para liderar la coalición. Las cuatro formaciones que componen Nafarroa Bai mantienen reuniones periódicas para alcanzar el acuerdo. La fecha límite: septiembre.
Unos componentes heterogéneos
Es la primera ocasión en la que Nafarroa Bai se presenta como coalición al Parlamento Foral, y lo hace con dos objetivos: lograr convertirse en la segunda fuerza de Navarra y formar gobierno con el PSOE.
La unión la integran los mayores partidos nacionalistas, a excepción de Batasuna. Aralar es el peso fuerte de la coalición; el grupo, que se disgregó de la formación ilegalizada, logró convertirse en la tercera fuerza parlamentaria en Navarra y continúa sin condenar el terrorismo de ETA. Con la presentación conjunta pretenden rentabilizar hasta el último voto (en las últimas elecciones Batzarre no logró representación en la Cámara Foral por apenas unas papeletas). Además, si lograra superar al PSOE en número de parlamentarios, en el hipotético acuerdo de gobierno obtendría como mínimo la alcaldía de Pamplona.
El mayor problema al que se enfrenta Nafarroa Bai no es la creciente fuerza de UPN, sino sus difíciles relaciones con Batasuna. Aunque habitualmente comparten siglas en las asociaciones culturales y vecinales, Aralar y Batzarre pertenecieron en su día a la formación ilegalizada y las heridas no están totalmente cerradas. La integración de Batasuna en Na-Bai resulta por el momento difícil por los resentimientos mutuos.
Sin embargo, si no concurren coaligados, Nafarroa Bai perderá la bolsa de votos que recogieron sus componentes por la ilegalización. El nacionalismo se mantendría así dividido en Navarra. Si Uxue Barkos resulta finalmente elegida como candidata a la presidencia del Gobierno Foral, comenzaría con una tarea nada fácil: lograr la integración de la nueva sigla de Batasuna en Nafarroa Bai. El Semanal Digital13 de mayo de 2006
Miguel Sanz: blindar Navarra sería pegar una bofetada a ETA impresionante
EA afirma que lo prioritario en Nafarroa en los comicios de 2007 es «el cambio»
Eusko Alkartasuna parece tenerlo claro: el objetivo fundamental en las elecciones de 2007 en Nafarroa es «el cambio político». Y con ese objetivo se dirigió ayer a las fuerzas abertzales y progresistas para «unirnos frente a la estrategia impositiva y negadora de derechos» que, a su juicio, desarrolla el actual Gobierno.
IRUÑEA
El presidente de EA de Nafarroa, Maiorga Ramíez, y el miembro permanente de esta formación en Nafarroa Bai Carlos Garaikoetxea Mina comparecieron ayer en Iruñea para trasladar a la opinión pública que «lo fundamental» en los comicios de 2007 es «el cambio político». Tras criticar que el actual Ejecutivo de UPN y CDN «lo único que quiere es un proyecto político excluyente», Ramírez hizo un llamamiento a las fuerzas «abertzales y progresistas» del herrialde para «unirnos frente a la estrategia impositiva y negadora de derechos de los navarros».
También se refirió a la situación abierta tras el alto el fuego permanente de ETA y anunció que su partido llevará a cabo una ronda de contactos con el resto de formaciones de Nafarroa para tratar sobre esta situación. Una ronda que, según explicó, ya han iniciado con IUN y que proseguirá con el PSN y Batasuna. Sobre UPN y CDN dijo que lo intentarán, ya que «su autoexclusión no debe ser en ningún caso amparada por aquellos que sí pensamos que se debe dialogar». Así, Ramírez subrayó que EA «tiende la mano al diálogo también a aquellos con los que nos separa ideológicamente un trecho».
«Existe un clima, una responsabilidad que nos empuja a que la solución de la pacificación política ha de venir por la interlocución, los consensos y los acuerdos entre los partidos», insistió el dirigente abertzale, quien criticó el hecho de que Nafarroa «se está convirtiendo en una estrategia deliberada por parte del PP», desde donde «se intenta paralizar cualquier tipo de interlocución».
Después de manifestar que 2006 «está siendo un año clave» para el herrialde y el resto de Euskal Herria, consideró que «la paz y la normalización de la política es el gran reto de la sociedad vasca» de cara a 2007..
Errazti:«La mesa cuanto antes»
También habló ayer sobre la actualidad vasca la presidenta del partido, Begoña Errazti, que, antes de ofrecer una conferencia en el alkartetxe de Elgoibar, expresó ante los medios su apuesta de que las formaciones abertzales alcancen un «acuerdo de mínimos» sobre la soberanía para defender una postura común en la futura mesa de partidos, que reclamó que se constituya «cuanto antes». Así, pidió que «no se paralice» el proceso «haciendo separaciones falsas, aislando el conflicto político o no queriéndolo ver».
Incidió en que EA aspira a concurrir en solitario a las elecciones de 2007 y que, si decide finalmente ir en coalición con PNV, será sobre las bases de avanzar hacia la soberanía y en la búsqueda del «reconocimiento del derecho a decidir».
Gara, 7 de mayo de 2006
Batasuna asumirá la decisión de los navarros y reclama a UPN y PSN que hagan lo mismo
Batasuna hizo público ayer en Iruñea un documento para afianzar el proceso de resolución del conflicto en Nafarroa que subraya tres ideas centrales: la solución global necesita la participación de todos los territorios y de todas las opciones políticas; para avanzar es imprescindible un escenario de garantías democráticas y el fin del «apartheid» político; y la ciudadanía navarra tiene que ser parte activa desde el principio y en igualdad de condiciones. En este sentido, Batasuna se comprometió a asumir lo que la sociedad navarra decida libremente e instó a UPN y PSN a hacer lo mismo.
IRUÑEA
El mahaikide de Batasuna Pernando Barrena destacó ayer que la formación abertzale «se compromete a respetar lo que la ciudadanía navarra decida libre y democráticamente».
«Nosotros estamos dispuestos a respetar lo que losnavarros decidamos sin ningún tipo de cortapisa, sin límites. Nuestra pregunta es sencilla y queremos emplazar tanto a Miguel Sanz como a Carlos Chivite a que la contesten: ¿están ustedes dispuestos a respetar lo que decida libre y democráticamente la ciudadanía navarra? Sean valientes y den ese paso. Tras 25 años hay una nueva oportunidad, no impidan nuevamente desde UPN y PSNque los navarros podamos decidir», señaló Barrena en el transcurso de un acto celebrado ayer en los cines Carlos III de Iruñea para presentar un documento para afianzar el proceso democrático en Nafarroa y al que asistieron unas 300 personas vinculadas a la izquierda abertzale.
Todos los territorios y opciones
Junto a ello, Pernando Barrena destacó que la solución al conflicto que vive Euskal Herria «será una solución global que necesita de la participación de todos los territorios y de todas las opciones políticas. Navarra siempre ha estado en el centro del conflicto y va a ser parte importante de la solución».
En este sentido, el mahaikide navarro subrayó que la actual partición territorial de Hego Euskal Herria no ha sido una opción que la ciudadanía tomó libremente, sino que responde a «una imposición a Navarra y al resto del país para romper el sujeto del pueblo vasco e impedir que ejerza el derecho democrático a decidir».
Por ello, Batasuna considera que la actual división territorial «no puede considerarse como el marco referencial para este proceso. Sería de todo punto ilógicoponer en marcha un proceso democráticopartiendo de la aceptación de una partición que no obedece a la voluntad de la sociedad libremente expresada».
«En estos momentos en los que se dibuja una oportunidad histórica para resolver este conflicto, Navarra se ha convertido ya en parte de este proceso. Una Navarra plenamente libre y dueña de su futuro sólo es imaginable en el contexto de una Euskal Herria verdaderamente libre y la clave para el éxito de este proceso es la articulación de una mesa, o espacio de debate común a todos los territorios, en el que todas las opciones pueden defenderse».
Es decir, Batasuna aboga por conformar un espacio de diálogo y encuentro en el que puedan estar presentes todos los agentes políticos de Euskal Herria, sin ninguna clase de exclusión de carácter ideológico ni territorial.
Para ello, Barrena subrayó que es «imprescindible un escenario de garantías democráticas, acabar con la actual realidad de apartheid político y superar la situación de excepcionalidad que hoy en día se vive en el conjunto de Euskal Herria,y de manera especial en Navarra».
«Debate libre y sin tutelas»
«Es preciso que desaparezcan los obstáculos que impiden un debate libre y sin tutelas. Esto sólo será posible si se garantiza una situación de igualdad de condiciones entre todos los proyectos acerca del futuro de Navarra. Es preciso el desmantelamiento inmediato de todas las medidas de apartheid político. Es impensable el avance del proceso mientras existen ideas ilegalizadasy perseguidas y se impida el libre ejercicio de los derechos de asociación, reunión y expresión pública de las ideas y proyectos», insistió Pernando Barrena.
Junto a ello, el mahaikide destacó que la sociedad navarra tiene que jugar un papel determinante en el proceso de resolución del conflicto político que padece Euskal Herria. «El acuerdo o los acuerdos de resolución que se alcancen en la mesa o espacio común de diálogo multipartito deberán ser sometidos a la decisión de la ciudadanía navarra expresada mediante consulta», explicó Barrena.
«Corresponde a la ciudadanía y a los grupos sociales, sindicales y políticos de Navarra decidir la forma y manera más conveniente de participación en este proceso global», indicó el dirigente abertzale, quien destacó, igualmente, que en el mismono pueden ponerse limitaciones en relación a las posi- bilidades de opción de la ciudadanía navarra.
«Consecuencia de años de lucha en solitario»
IRUÑEA
Pernando Barrena destacó que el actual momento político ha llegado «gracias a la lucha, el esfuerzo y entrega de miles y miles de vascos que se han dejado la piel por este pueblo durante los últimos 30 años», por lo que quiso hacer un reconocimiento a Germán Rodríguez, Mikel Zabaltza, Angel Berrueta y a los presos políticos vascos.
También recordó a José Ramón Aranguren,«que debiera estar aquí con nosotros y que se encuentra hospitalizado a causa de ese maldito juicio del 18/98 que se está desarrollando en condiciones procesales infames y que vulnera derechos políticos y civiles fundamentales».
Barrena destacó que «la izquierda abertzale acertó cuando rechazó el marco de la Reforma, cuando dijo, ya hace 30 años, que la Constitución española, el Estatuto y el Amejoramiento no eran herramientas apropiadas para la superación del conflicto. El tiempo transcurrido nos ha dado la razón a quienes defendimos esto en solitario».
Gara, 7 de mayo de 2006
Ya empiezan a hablar claro
Pascual Tamburri, de sólida formación mussoliniana, arengaba ayer desde “El Semanal Digital” a las élites de la derechona para utilizar Nafarroa como ariete.
Citaba Tamburri a Arnaldo Otegi cuando dijo que Nafarroa no es el problema sino la solución misma, y sentenciaba Tamburri que «al decir esto Otegi quiere decir lo sabemos gracias a Zapatero también que Navarra debe ser incluida necesariamente en la solución, en eso que se ha llamado el ‘proceso de paz’. Claro, eso ya lo sabíamos antes de Otegi y de Zapatero, hace cuarenta años que ETA lo pide con las armas y más de un siglo que el nacionalismo vasco lo exige con sus mentiras. La frase de que ‘no hay solución al conflicto sin Navarra’ es la clave del debate, y el anuncio de dónde puede llevarnos esta memez: al chantaje colectivo. Por este camino, veremos pronto cómo los navarros no nacionalistas son acusados de no querer la paz por no querer rendirse; y veremos tal vez cómo PSOE, ETA y aliados menores piden a los navarros un gesto ‘por la paz’. Mal camino, pero por lo menos estamos avisados». Ya empieza a ver fantasmas el émulo de Alonso Quijano.
Y empieza a desbarrar: «Navarra, como forma política, es la demostración práctica de que es posible unir el amor a la comunidad más cercana, el terruño, la gaita, y la lealtad a la gran comunidad, la patria, en términos modernos la nación, en términos clásicos la lira. Los fueros son una concreción particular de unos principios universales. No hay foralidad posible sin España, dado que ese derecho privativo emana de una preexistente ‘comunidad de comunidades’. Y todo esto, el navarrismo, el foralismo, lejos de ser un resto del pasado, puede convertirse en un anticipo del futuro». O sea, el amor a la chistorra y a la morcilla de Burgos unidos por los destinos de España. ¡Qué poético suena!.
Pero lo que en realidad quería decir el poetastro es que si se sacan las cosas de contexto y se manipulan lo suficiente, pueden convertir Nafarroa en arma arrojadiza: «Para el PP de Mariano Rajoy hay en Navarra y en UPN una respuesta concreta, práctica y no teórica, al desafío centrífugo () el patriotismo español puede oponer Navarra como solución ejemplar». Está bien que lo digan así de claro. -
Maite Soroa
Gara, 3 de mayo de 2006
Chivite ofrece una mesa multipartita en Nafarroa tras las elecciones de 2007
IRUÑEA
El líder del PSN, Carlos Chivite, apuntó ayer por vez primera la posibilidad de que su partido se implique en una fórmula de diálogo multipartito sobre el marco político. En una entrevista a la agencia Europa Press, se mostró preocupado por que el debate en torno a esta cuestión «está provocando más confusión que claridad», por lo que decidió concretar cuál es la posición del PSN al respecto.
Así, Chivite estimó que en Nafarroa podría crearse una mesa para «contribuir» a un proceso de paz. Antes que nada, subrayó que «Navarra no va a participar en una mesa en el País Vasco» porque considera una premisa indiscutible que «Navarra tiene su realidad y su problemática y las soluciones políticas que contribuyan al proceso de paz desde Navarra tienen que ser decididas, articuladas y organizadas desde y en Navarra, y desde luego para completar y consolidar lo que haya marcado el Gobierno de España con el aval del Congreso de los Diputados».
Recalcó que ese diálogo multipartito «se podría articular en un futuro en Navarra» y concretó que «habría un marco posible que sería una mesa en el marco de las fuerzas políticas con representación parlamentaria a partir de 2007».
¿Con Batasuna?
Preguntado sobre si Batasuna estaría en esa mesa, Carlos Chivite optó por la prudencia y subrayó que hay muchas cuestiones sobre las que se mantiene la incertidumbre, entre las que se encuentra ésta. Precisó que por ahora no se posiciona ni en favor ni en contra de ello.
En este contexto, quiso apuntar, sin embargo, que curiosa- mente Batasuna puede estar antes en el Parlamento navarro que en el de Gasteiz. Los comicios en Nafarroa tendrán lugar dentro de un año, mientras que en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa no están previstos hasta 2008. De la misma manera en que el Parlamento navarro fue el primero en aplicar el apartheid político, Chivite quiso apuntar que podría ser el primero en que Batasuna retornara a la legalidad española.
«En beneficio del proceso de paz, desearía que Batasuna pudiera presentarse», apostilló el líder del PSN, que matizó a continuación que eso no supondría que se hubieran producido modificaciones legales para facilitarlo, sino que «significaría que Batasuna habría abandonado cualquier estrategia relacionada con la violencia y habría entrado por la vía democrática».
El secretario general del PSN aseguró que en ese momento habría que reconocer que el proyecto político de Batasuna es legal, aunque el PSOE no lo comparte y, por tanto, «lo confrontará». Preguntado sobre si en un futuro más o menos lejano cabría algún acuerdo de gobierno entre ambas formaciones, Carlos Chivite remarcó que el PSN «no formará parte de ningún gobierno que en su programa de gobierno pueda poner en riesgo la realidad institucional de nuestra comunidad autónoma».
Siguiendo con Batasuna, el secretario general del PSN valoró «muy positivamente» las declaraciones realizadas desde la izquierda abertzale sobre el incendio de Barañain. En su opinión, «hay un cambio cualitativo en la actitud y en el mensaje», y resaltó en concreto la solidaridad con los afectados expresada por Batasuna.
Sobre Sanz
El líder del PSN se refirió también a las declaraciones que, a lo largo de las últimas semanas, ha realizado el presidente navarro, Miguel Sanz, en relación al papel que pudiera jugar Nafarroa en una supuesta mesa de negociación entre ETA y el Gobierno español. Así, vertió duras críticas contra Sanz, a quien acusó de ser «un experto en mentir y manipular la verdad».
Asimismo, aseguró que la única preocupación real del presidente navarro se centra en su futuro tras las elecciones que se celebrarán en Nafarroa en 2007. «Sus temores, sus inquietudes e incertidumbres no están por el futuro de Navarra, sino por su propio futuro, por si va a seguir en el sillón presidencial o no a partir de 2007», afirmó.
En este sentido, el presidente del PSN aseguró que el único riesgo para Nafarroa «se llama Miguel Sanz por su irresponsabilidad, precipitación, inseguridad y por mezclar estrategias partidistas».
Carlos Chivite subrayó además que el PSOE «nunca ha puesto en riesgo» a Nafarroa. «No lo estamos haciendo y nunca lo vamos a hacer», reiteró, a la vez que señaló que el PSOE defiende mantener el estatus de Nafarroa «como una comunidad propia y diferente».
Perales se apoya en Barkos para rechazar cambios
El secretario de Política Institucional del PSOE, Alfonso Perales, que esta semana ha pasado por Iruñea, apuntó ayer en una entrevista a ‘‘Diario de Noticias’’ que «no aceptaremos ningún cambio de estatus jurídico de Navarra» porque entienden que eso supondría «suicidarnos políticamente». Tras la visita, afirma que «lo que hemos podido constatar aquí es que la inmensa mayoría de los navarros, no me atrevo a dar un porcentaje pero es la inmensa mayoría, está convencida y muy satisfecha de que Navarra sea una comunidad consolidada, singular y diferenciada, con un estatus jurídico derivado de la Ley del Amejoramiento muy firme y amparada constitucionalmente. Por lo tanto, ni se nos pasa por la imaginación modificarlo». Perales añade que «es más: la portavoz de un grupo nacionalista navarro dijo el martes, tras entrevistarse con el presidente Zapatero, que no es partidaria de que se toque ese estatus jurídico». Perales aludía a la intervención de la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos.
Gara, 1 de mayo de 2006
La memez de la semana: "Navarra no es el problema, sino la solución"
Al decir esto Otegi quiere decir –lo sabemos gracias a Zapatero también- que Navarra debe ser incluida necesariamente en la solución, en eso que se ha llamado el "proceso de paz". Claro, eso ya lo sabíamos antes de Otegi y de Zapatero, hace cuarenta años que ETA lo pide con las armas y más de un siglo que el nacionalismo vasco lo exige con sus mentiras. La frase de que "no hay solución al conflicto sin Navarra" es la clave del debate, y el anuncio de dónde puede llevarnos esta memez: al chantaje colectivo. Por este camino, veremos pronto cómo los navarros no nacionalistas son acusados de no querer la paz por no querer rendirse; y veremos tal vez cómo PSOE, ETA y aliados menores piden a los navarros un gesto "por la paz". Mal camino, pero por lo menos estamos avisados.
Ahora bien, sacada de su contexto la frase de Otegi no es ninguna tontería. Más aún, puede convertirse en la solución de un par de problemas que se anuncian para la vida en común de España, y también concretamente para la definición de la Derecha del futuro.
Navarra, como forma política, es la demostración práctica de que es posible unir el amor a la comunidad más cercana, el terruño, la gaita, y la lealtad a la gran comunidad, la patria, en términos modernos la nación, en términos clásicos la lira. Los fueros son una concreción particular de unos principios universales. No hay foralidad posible sin España, dado que ese derecho privativo emana de una preexistente "comunidad de comunidades". Y todo esto, el navarrismo, el foralismo, lejos de ser un resto del pasado, puede convertirse en un anticipo del futuro.
Jean Bodin decía que el Estado-Nación se distingue por el monopolio de la soberanía, entendida como indivisible e inalienable. Más recientemente esa soberanía se ha entendido como el monopolio de la violencia legítima, como la capacidad de determinar el estado de excepción o como el poder constituyente. Lo entendamos como lo entendamos, el Estado moderno y la nación liberal están en crisis entre nosotros. No se trata precisamente de la crisis actual de España, sino de la aparición de nuevos desafíos a las viejas formas políticas. A todo esto la izquierda está dando una respuesta nihilista, la negación de las identidades reales, la destrucción de la comunidad y del orden de la que Zapatero es una buena muestra. Y las derechas no saben qué hacer.
Es decir, entienden muy bien el problema, pues el Estado ha perdido su órgano exterior, las fronteras, y con él su capacidad de garantizar una "manera diferenciada de ser, de vivir, de creer, de convivir". La nación ya no es la comunidad con el monopolio de la política, ni el Estado es realmente soberano. Alain de Benoist –a quien el otro día entrevistaba en estas páginas José Javier Esparza, que también es navarro- llama federalismo a lo que en términos castizos llamaríamos foralismo y en rigor intelectual -de matriz católica- debemos llamar subsidiariedad. Ya que se trata de lo mismo, de construir "desde abajo", de pactar la convivencia imbricada de comunidades. Algo complicado, en una Europa y una España donde han desaparecido los absolutos. Ahora bien, precisamente en Navarra nunca llegaron a triunfar los absolutos. Navarra no es una región autónoma de fundamento constitucional, sino una comunidad de comunidades, surgida de una determinada forma de ser español, y basada en el respeto pactado de las diferencias. Una pervivencia medieval, y es que la sociedad feudal estaba organizada sobre la base del bien común, y en ella ni el derecho de propiedad ni ningún otro derecho era absoluto.
¿La solución es volver atrás en el tiempo? Nunca. El pasado es pasado, y nunca vuelve; es más, soñar su vuelta o trabajar para ella es la mejor manera de destruir los principios que se dicen defender. Ahora bien, resulta que la foralidad navarra ha sobrevivido, gracias precisamente a los liberal-conservadores de los siglos XIX y XX, al desafío de lo absoluto. Y ahora, ante la crisis de ese Estado, Navarra puede ser un modelo de convivencia que haga compatible la máxima autonomía con el máximo patriotismo.
Para el PP de Mariano Rajoy hay en Navarra -y en UPN- una respuesta concreta, práctica y no teórica, al desafío centrífugo. Al individualismo absoluto de los nacionalismos, y al nihilismo absoluto del internacionalismo, sería estéril oponer la mera conservación del modelo político actual. Pero si va a haber un nuevo modelo, hay aquí un precioso vestigio, vivo y eficiente, de cómo fueron las cosas y de cómo pueden volver a ser. Y en esa síntesis de contrarios, ese pacto y superación que permita a nuestro pueblo mirar a los desafíos del futuro en vez de anclarse en la división actual, el patriotismo español puede oponer Navarra como solución ejemplar. Gracias a Otegi, podemos atrevernos.
Pascual Tamburri
El Semanal Digital, 30 de abril de 2006