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Mons. Uriarte pretende que las víctimas del terrorismo no tengan un papel decisivo en el fin de ETA. Habla también de las víctimas de excesos policiales.

Mons. Uriarte pretende que las víctimas del terrorismo no tengan un papel decisivo en el fin de ETA. Habla también de las víctimas de excesos policiales.

El obispo emérito de San Sebastián, Mons. Juan María Uriarte afirmó ayer que las víctimas del terrorismo tienen «derecho a ser escuchadas», pero «no les corresponde tener un peso decisivo» en el proceso pacificador, «ni inhibir los movimientos del Gobierno que puedan conducir a la reconciliación». El prelado dió ayer una conferencia en San Sebastián, organizada por el Centro Loyola y titulada «Espiritualidad de la reconciliación en la coyuntura actual».

(Efe) Mons. Uriarte señaló que en este momento no hay un acuerdo sobre quiénes son las víctimas de todos estos años de terrorismo y ha indicado que, para identificarlas, no habría que atender "a la causa defendida", sino "al sufrimiento hondo padecido en esta confrontación" como consecuencia de la violencia de ETA, los GAL y otros grupos y de los "excesos policiales".

El obispo emérito advirtió de que no se debe incurrir "en un concepto excluyente" de las víctimas ni tampoco "en una consideración indiferenciada" de todas ellas, porque las ha habido "inocentes" y otras que han sido "agresoras y agredidas". Ha añadido que "toda clase de víctimas tienen derecho a que se haga justicia", que esta se aplique "en la misma proporción a todos los delitos".

Cree que, de esta forma, "la justicia también sale favorecida del espíritu de la reconciliación" porque le "ayuda a no ser excesivamente estricta y rígida", a no convertirse "en una fría máquina" que reclama que "la deuda sea saldada hasta el último ápice".

Pasado, presente y futuro

Mons. Uriarte ha asegurado que para avanzar en la reconciliación es preciso salir de la "relación destructiva" para "reparar el pasado, edificar el presente y preparar el futuro". Entiende que para "reparar el pasado" hay que cambiar "la óptica" y admitir que "ni la causa política ni la razón de Estado poseen el valor absoluto para imponerse a la vida y a la dignidad de la persona".

Para "edificar el presente", ha dicho que tiene que darse una "decisión firme de no volver a incurrir, ni por acción ni omisión, en una relación destructiva", que ETA no vuelva a las armas y que se garantice "una política penitenciaria más justa y más humana".

La "preparación del futuro" debe asentarse, según el predecesor de Mons. José Ignacio Munilla, en "medidas que blinden el 'nunca más'", con una "aceptación compartida de la metodología" a seguir sobre "víctimas, exiliados y presos", y con la colaboración de las instituciones educativas, legisladoras y judiciales.

Mons. Uriarte ha subrayado que "la verdad suelen ser una de las víctimas de las confrontaciones violentas". En este sentido, se ha referido, por un lado, a las interpretaciones "sectarias" de ETA, que "no resisten la ética", y por otro, al "déficit" que se ha producido ante "injusticias que no han existido porque no existen jurídicamente, ya que no quieren que existan, como en el caso de la tortura".

Riguroso relato que recoja la verdad

"Enterrar los hechos del pasado en el olvido hace imposible la reconciliación. Es necesario un riguroso relato del pasado. El acuerdo de los expertos al respecto es total. Son necesarios informes que recojan la verdad. Hay expertos que aconsejan que lo hagan instituciones respetadas por su competencia e imparcialidad", ha manifestado.

El prelado ha destacado el papel "activo" que pueden ejercer las víctimas a favor de la reconciliación y ha afirmado que suelen ser estas las que se "adelantan" a los agresores, y más en el caso de las mujeres, "embajadoras por antonomasia de la reconciliación".  

http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=11815

¿Qué "verificación" necesita la ETA? ¿Cómo se verifica una rendición?, por Pascual Tamburri, Ruta Norte)

¿Qué "verificación" necesita la ETA? ¿Cómo se verifica una rendición?, por Pascual Tamburri, Ruta Norte)

Y ahora ETA necesita "verificadores internacionales". O sea, ¿amiguitos suyos que vengan a enseñarle a España cómo actuar? ¿De igual a igual, de banda criminal a Estado soberano?

La verdad, no, no creo que la noticia de la semana sea la victoria de François Hollande en lo político, ni la retirada de Rodrigo Rato en lo económico, y ni siquiera la pelea entre Patxi López y Antonio Basagoiti en lo autonómico. Todo ello tendrá, por supuesto, sus consecuencias en nuestros próximos meses y años, pero lo que de verdad vamos a pagar, lo que de verdad puede costarnos, es el empeño de ETA y su coro de plañideras en ser tratados como si fueran lo que no son. O sea, gente respetable.

Uno de los lugares comunes más manidos y con menos contenido es ese de que "todas las ideas son igualmente respetables".  Naturalmente que no es así, desde el momento en que existen verdades y mentiras, bondades y maldades; y si para los cristianos todas las personas, como hijos de Dios, tienen una dignidad innata pese a sus errores, ni siquiera para ellos todos los humanos, juzgados por sus obras, merecen igual respeto. Pues así con los asesinos de por aquí, sus cómplices y sus amiguetes.

La ETA y su cuadrilla han montado ahora algo a lo que llaman "Comisión Internacional de Verificación", que consiste en un grupo de personajes afines a la banda que se arrogan el cometido de certificar que los terroristas cumplen sus propias promesas de desarme. Nadie con autoridad para ello les ha dicho que vengan. Nadie con esa potestad soberana ha delegado en unos extranjeros la capacidad que tiene el Estado para el control de las armas y el cumplimiento de las leyes. Pueden llamarse a sí mismos como quieran, pero no han recibido ningún mandato de nadie, puesto que España, nación soberana, no puede –ni sus gobernantes, sean quienes sean, podrán nunca- ponerse al mismo nivel que una banda de delincuentes y sus sostenes políticos.

ETA y sus amigos tienen la cara dura, sin haber cumplido ni con mucho todas las penas que les corresponden, de autocertificar el cumplimiento de una tregua que nadie pidió ni pactó. España no es ni Somalia, ni Bosnia, ni desde luego Irlanda. No hay posible participación internacional en lo que no deja de ser una cuestión legal bastante sencilla. O ETA gana, y por tanto sus objetivos políticos se alcanzan, con o sin más crímenes, o ETA pierde, y por tanto ETA y todos sus colaboradores pasan por los Tribunales y cumplen las penas. Si ETA gana, España pierde y se anula la soberanía de la nación. Como ninguno de nuestros líderes políticos puede negociar eso, la única solución es que ETA pierda. Y entonces lo único que habrá que certificar es que los asesinos, y sus cómplices políticos, cumplan íntegramente sus penas.

¿Cómo se certifica una rendición?  Ya que el Estado sólo puede negociar el día y la hora de la disolución y el desarme, es verdad que le sobran medios para certificar él solo esos extremos. No hace falta para eso ni Administración autonómica, ni grandes gastos, ni por supuesto ninguna intervención exterior. Bastan, como siempre habrían bastado si se les hubiese dejado, las Fuerzas de Seguridad del Estado. El ministro del Interior puede caer mejor o peor, pero decir esto es una de las grandes verdades de las últimas semanas políticas. Una verdad que, además, permanecerá gobierne quien gobierne. ETA ha sufrido grandes derrotas, debidamente presionada terminará de hundirse, y ni es momento de ninguna concesión política ni puede ser momento de que España sea puesta  al nivel de una banda de asesinos marxistas por un grupo de ajenos a los que nadie llamó y nada legitima.

Los etarras buscan otro canal de legitimidad en la crisis económica que vive España, y el otro día chillaban a favor de "romper, cuanto antes, amarras con ese barco a la deriva que se llama España". Los dioses sabrán qué situación económica viviría una Euskalerria independiente y socialista en sus manos. Menos mal que no vamos a tener el placer de disfrutar esa sovietización.

http://www.elsemanaldigital.com/blog.asp?idarticulo=121383&cod_aut=

¿A quién beneficia la “Vía Nanclares 2”?

¿A quién beneficia la “Vía Nanclares 2”?

Quid prodest.

Es necesario hacerse esa pregunta, dada la maraña informativa, los ánimos desatados y las explicaciones pueriles, que abruman a cualquier ciudadano interesado en el futuro de este desmoralizado país, desde que saltara la cuestión a los medios de comunicación.

La que se viene denominando “Vía Nanclares 2”, o Plan Integral de Reinserción de presos terroristas asumido por el Gobierno del Partido Popular, empezó mal. Primero se difundió por medio de una filtración periodística procedente de “medios penitenciarios”. El titular de Interior, ante tan “inocente” iniciativa, no tuvo más remedio que tratar de explicarla en una rueda de prensa, lo que hizo de manera un tanto caótica e improvisada, generando no poca confusión en general… y mucha indignación especialmente entre las asociaciones más combativas de víctimas del terrorismo.

Con todo, el Gobierno ha insistido en que este rimbombante plan no implica nada nuevo respecto a la “Vía Nanclares” desarrollada por los socialistas, su “madre” antecedente. Entonces, ¿por qué un nuevo plan?

Pero si analizamos la cuestión detenidamente, deducimos que sí hay novedades. La principal: que los posibles interesados -cuyo ámbito de aplicación se amplía, además de a los procedentes de ETA, al GRAPO y a los presos islamistas- podrán acogerse inicialmente a la misma sin pedir perdón. En segundo lugar, se visibilizan –normalizándose en el sentido administrativo del término- unas actuaciones que ya se venían produciendo, si bien con un resultado muy escaso y en retroceso. Entonces, ¿para qué impulsar una vía aparentemente muerta?

Para tratar de entenderlo, pongamos nuestra atención en una “casualidad”: el equipo autor del plan sería el mismo que venía desarrollando la “Vía Nanclares 1” bajo directrices socialistas. ¿Casualidad o causalidad? Por ello tememos que, tal vez, la “filtración” inicial no haya sido tan casual en tiempo y manera: de nuevo, un campo de minas sembrado en una administración socialista “convenientemente” accionado. Casualidades de la vida, faltaría más. Y no sería la primera vez en que un “quiste” socialista genera no pocos dolores de cabeza a los siempre timoratos y un poquito ingenuos políticos populares. Y en ese mismo Ministerio...

Lo que es incuestionable es que si alguien ha salido beneficiado con la polémica es el PSOE y, en particular, el lehendakari Patxi López, muy mal situado en las quinielas que se vienen manejando cara a las próximas elecciones autonómicas vascas. Recordemos que, suceda lo que suceda, se adelanten o no, se producirán resultados” históricos”; esos que tanto teme Jaime Mayor Oreja y que viene exponiendo en sus prédicas en el desierto en el que se encuentra. El primero y seguro: un éxito sin paliativos de la izquierda abertzale y sus coaligados, convenientemente fagocitados y controlados. Acaso, otro dos: el sorpasso de esa izquierda abertzale sobre el anquilosado y envejecido PNV y, el que puede ser más dramático y trascendental, el lehendakari abertzale que nos viene anticipando, junto otras pocas voces, Rosa Díez.

Con este “nuevo” plan, y como muñidor en la sombra, el lehendakari Patxi López podrá sumarse algún mérito más en tan difícil carrera, presentando su papel como impulsor del “proceso de paz” que en su día inició el PSOE con ETA y del que el diario El País (generalmente, auténtico Boletín Oficial del Estado) nos viene informando a la opinión pública con oportunas y muy calculadas dosis.

En cualquier caso, si alguien no se beneficia con este plan es el Partido Popular. A nivel vasco, pierde credibilidad y combatividad; ninguneado y desconcertado. A nivel nacional, se extiende la impresión de que está “traicionando” a las víctimas del terrorismo y a sus electores más motivados al respecto. Fatalmente así, se consolida poco a poco ese rumor, esa sospecha de que el “proceso de paz” perfilado por la anterior administración socialista fue asumido, aunque ahora ejecutado con poco entusiasmo, por Mariano Rajoy y su Partido Popular, pues se trataría de una “política de Estado”.

El análisis de la izquierda abertzale

Mientras que en los párrafos anteriores nos movíamos, en parte, en el terreno de las hipótesis, procede una afirmación objetiva, basada en hechos constatables y públicos: la más beneficiada es, ¡la propia ETA! Y no es algo gratuito, pues, con todo, es ETA y sus organizaciones satélites las que se han manifestado, a pesar de sus matices y remilgos, con el análisis más matizado y expectante. Veámoslo.

El autodenominado Colectivo de Presas y Presos políticos Vascos (en euskera Euskal Preso Politikoen Kolektiboa, EPPK) por medio de un comunicado publicado en el diario extremista Gara, ha analizado el plan concluyendo que, desde su perspectiva, le supone un avance. Así, EPPK destaca como significativos esos avances, que a continuación concretamos, considerando que responden «a la demanda de movimientos trasladada a La Moncloa desde Euskal Herria, el ámbito internacional e incluso España». ¿Qué avances?, ¿qué reconocimientos? EPPK considera que el plan «nos reconoce como objetivo del sistema penitenciario y como sujeto de derechos globales». EPPK entiende que supone una admisión implícita de su esencia política, pues «Acepta que se nos impone un tratamiento diferenciado (y colectivo), tanto al imponer condiciones y niveles de exigencia más altos para recibir derechos y beneficios penitenciarios como a través de la discrecionalidad de la clasificación penitenciaria y de la propia dispersión». Por último, a su juicio, el Gobierno aceptaría «el fracaso político de la llamada `vía Langraiz' de arrepentimiento-delación. Y es algo significativo en sí mismo, ya que hasta ahora esto había sido negado de modo irresponsable». En definitiva, todo un triunfo en el terreno del lenguaje: se trataría, pues, de un conflicto estrictamente político; una reivindicación histórica del MLNV. Y concluye afirmando que el EPPK estaría dispuesto a dar pasos si se abandonan «todas las presiones y chantajes». Buenos chicos, en el fondo.

De esta manera, dado que la polémica se suma a la desatada por los manejos de la autodenominada Comisión Verificadora Internacional (¿no se les puede, llanamente, expulsar de España y punto?, ¿o es que no hay interés en ello?), la consecuencia de todo ello es que mientras que el Gobierno popular ha dado nuevas muestras de torpeza, o mala intención, al despreciar olímpicamente a sus electores y a demás ciudadanos al tratarlos como menores de edad políticamente hablando, ETA es la gran ganadora. Así, ha alcanzado un tratamiento de “sujeto político”, en las personas de sus presos, acorralando de paso, dialéctica y mediáticamente al Gobierno español, desvelando sus contradicciones con este nuevo triunfo en materia de lenguaje y propaganda. Y con “tutela” internacional, nada menos.

Y siempre, en la estela del proceso de paz norirlandés.

¿Puede tener éxito la “Vía Nanclares 2”?

Por otra parte, este plan ha sido recibido con mucho escepticismo por lo que respecta a sus posibles resultados prácticos. Si en su día con la “Vía Nanclares” se intentó romper la organización y disciplina internas de ETA, fracasando, con este programa –en buena medida, más de lo mismo- difícilmente se conseguirá.

El áspero, pero tremendamente veraz y objetivo, Florencio Domínguez, aseguraba en La Vanguardia, el pasado 2 de mayo que «Cada elogio a Otegi en un titular era un paso atrás de los etarras presos que estaban en el camino del desmarque de ETA. El principal obstáculo para una reinserción es el miedo a tener que romper con ETA y recorrer el camino en solitario, significándose ante sus ex compañeros y entorno social. Al crear expectativas de éxito para la izquierda abertzale aumentaron las esperanzas de los presos de salir en grupo y sin hacer renuncias. Así matamos entre todos la vía Nanclares». En definitiva, « Al crear expectativas de éxito político de la izquierda abertzale se mató la vía de la reinserción». Y, ya hemos visto, esa expresión política de ETA tiene muchas, muchísimas expectativas políticas.

Y no es el único que así opina. Nos remitimos a las interesantes reflexiones al respecto realizadas por Mikel Buesa en sus artículos Los presos de ETA y el “juego del gallina”, publicados en Libertad Digital.

De esta manera, una nueva versión de la “Vía Nanclares”, aunque maquillada y visibilizada, no rompe unas expectativas que exigen respuestas globales; por lo que está garantizado su fracaso.

Conclusiones: una “mina” mediática accionada por interesados en el avance del “proceso de paz” ha pillado al Gobierno a contrapelo. Los “presos” no se mueven. El PSE-PSOE y ETA, en sus respectivos ámbitos, se benefician con la noticia. Una indignante Comisión Verificadora Internacional continúa con sus manejos y andanzas. Y la opinión pública no entiende casi nada; salvo que los etarras YA serían “presos políticos” y que existe un “proceso de paz”. Rectificamos: percibe la problemática desde otros parámetros dialécticos. Están ganando.

En este contexto, mejor haría el Gobierno del Partido Popular en escuchar las voces que, como las anteriores, vienen denunciando la perversidad del proceso de referencia (el norirlandés), caso de Rogelio Alonso en el ámbito universitario, o de políticos expertos sobre el terreno, como Jaime Mayor Oreja. De no rectificar tan torpes pasos -lo que únicamente puede hacerse manteniendo contra viento y marea una nítida posición de inteligencia y firmeza- confirmará estos desaguisados como males menores de un proceso perverso y oculto al que se habrían entregado.

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

http://diarioliberal.com/DL_vaquero.htm

07/05/12

Matar Nanclares

Matar Nanclares

Al crear expectativas de éxito político de la izquierda abertzale se mató la vía de la reinserción.

La reinserción fue el mecanismo que a partir de 1982 se aplicó a los miembros de ETA político-militar que renunciaron al terrorismo y se reincorporaron a la vida civil. Un centenar de miembros de este grupo dejó las armas y se comprometió a renunciar a la violencia mediante la reinserción negociada por Mario Onaindia y Juan María Bandrés con el ministro de la UCD Juan José Rosón, que correspondió aplicar al gobierno de Felipe González. El hecho de que los polimilis renunciaran a las armas y se reinsertaran fue considerado una traición por la otra rama de ETA, la militar, que tachó de arrepentidos a quienes dieron aquel paso. La intensidad del rechazo de los milis a la reinserción de sus primos fue tal que en ETA quedó grabado a fuego que ellos nunca debían recorrer un camino similar. De ahí arranca su rechazo a la idea misma de reinserción.

Tras la oleada de reinserciones de inicio de los ochenta, el proceso se paró con el asesinato de Yoyes, que no era una reinsertada, sino que se había acogido a la amnistía de 1977, como los demás miembros de ETA. Una segunda oleada de separaciones de ETA se produjo a principios de los años noventa, como efecto de las políticas de dispersión, pero el fenómeno fue decayendo. Hubo miembros de ETA que se iban desmarcando de la ortodoxia de la banda, pero por su propia iniciativa, sin acogerse a ningún programa gubernamental. José Luis Álvarez Santacristina (Txelis), Carmen Gisasola, Joseba Urrusolo, Kepa Pikabea, entre otros, formaban parte de ese grupo que causaba una gran inquietud en la dirección de ETA por el temor a que la disidencia se extendiera.

No fue hasta después del fracaso de las negociaciones del 2006 cuando desde el gobierno se volvió a reactivar una política específica, que se denominó vía Nanclares porque la cárcel alavesa de ese nombre era el destino final de quienes culminaban el proceso haciendo una autocrítica de su pasado terrorista y solicitando el perdón de las víctimas.

Una veintena de etarras representaron la avanzadilla de la vía Nanclares, pero hasta un centenar más iba siguiendo sus pasos con gestos de alejamiento del terrorismo. Esa evolución se cortó y quedó paralizada hace dos años. El motivo fue que medios y partidos políticos crearon un ambiente de aplauso incondicional hacia los movimientos de Batasuna y se crearon expectativas de éxito político para los seguidores de Otegi.

Cada elogio a Otegi en un titular era un paso atrás de los etarras presos que estaban en el camino del desmarque de ETA. El principal obstáculo para una reinserción es el miedo a tener que romper con ETA y recorrer el camino en solitario, significándose ante sus ex compañeros y entorno social. Al crear expectativas de éxito para la izquierda abertzale aumentaron las esperanzas de los presos de salir en grupo y sin hacer renuncias. Así matamos entre todos la vía Nanclares.

FLORENCIO DOMÍNGUEZ
La Vanguardia, 02/05/12
http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120502/54288133405/matar-nanclares-florencio-dominguez.html

Comunicado de COVITE sobre el nuevo plan integral de reinserción de terroristas

Comunicado de COVITE sobre el nuevo plan integral de reinserción de terroristas

Celebrada la reunión del Ministerio del Interior con las distintas Asociaciones de Víctimas del Terrorismo y expuesto el nuevo plan de “reinserción de terroristas” planteado por dicho Ministerio, desde COVITE hemos de manifestar nuestro rechazo más absoluto al mismo.

La pretensión que se persigue desde Interior no es otra sino flexibilizar la denominada “Vía Nanclares”. Si antes para poder acceder al plan de reinserción, y poder ser trasladado a prisiones del País Vasco, el terrorista debía cumplir tres requisitos: separarse de la banda, pedir perdón a las víctimas y asumir la indemnización civil derivada del delito, ahora solo se exigirá el primero de ellos. La mera declaración “solemne” – como dice el Ministerio- de separarse de la banda servirá para que los terroristas cumplan sus condenas en prisiones del País Vasco.

Con dicha postura el Gobierno está demostrando debilidad y poniendo en evidencia que es receptivo a los cantos de sirena que, desde los sectores nacionalistas y el Gobierno Vasco, le acusan de inmovilismo. No puede el Ministerio del Interior hacer suyos los argumentos de dichos sectores relativos a que el 20 de octubre del pasado año ETA declaró el cese definitivo, y menos aún aducir, como ayer se adujo, que el “Movimiento Nacional de Liberación Vasco” ya no está liderado por ETA sino por la izquierda abertzale, porque ambas premisas, la segunda de ellas totalmente errónea, no pueden conllevar la flexibilización de la política penitenciaria, máxime cuando ETA no se ha disuelto, no ha entregado las armas y sus miembros no se han puesto a disposición de la justicia, existiendo una negativa rotunda a colaborar con las autoridades en la resolución de los crímenes sin resolver.

No es este el camino. No se puede estar hablando de que hemos derrotado a ETA y asumir, al mismo tiempo, la hoja de ruta que dicha banda ha diseñado a través del denominado “Acuerdo de Guernica”. Se está cediendo en todos y cada uno de los puntos del mencionado acuerdo: no aplicación de la Ley de Partidos; legalización de organizaciones proetarras como Bildu y Amaiur; impulso internacional a la solución del denominado “conflicto” con la Conferencia de Aiete; el reconocimiento de las múltiples violencias y con ello de “la violencia del Estado” tal y como está pretendiendo el Gobierno Vasco…; y ahora le toca el turno a otro de los puntos, la flexibilización de la política penitenciaria.

Es obvio que la Vía Nanclares está muerta. De los 570 etarras que cumplen condena solo 26 de ellos han asumido dicha vía. Con semejantes números ¿qué hace creer al Gobierno que una flexibilización de los requisitos llevará consigo unos mejores resultados? Resulta de una ingenuidad pasmosa tan solo considerarlo. Este nuevo plan, tan muerto como el anterior, solo constata flaqueza y no hará sino que el colectivo de presos y la denominada izquierda “abertzale” se afiancen en su discurso de una solución colectiva que tenga como resultado final la puesta en libertad de todos los encarcelados, todo ello alentado por los voceros nacionalistas y por ciertos sectores del socialismo de Euskadi.

Un Gobierno con mayoría absoluta, como el actual, no debe ceder a semejantes chantajes. El problema de inmovilismo no es del Gobierno, es de quien está en la cárcel y de quien, supuestamente, está derrotado, y esos, y solo esos, son los que tienen que moverse en la única dirección posible: la separación de la banda, la petición de perdón a las víctimas, la asunción de la responsabilidad civil derivada del delito y la colaboración con las autoridades en los crímenes sin resolver. Otra solución conllevará cada vez más exigencias. Hoy nos hablan de la flexibilización de la Vía Nanclares, mañana, de seguir por este camino, nos hablaran de flexibilizar el cumplimiento de las penas. Tiempo al tiempo.

 

¿Puede acabar el País Vasco como Kosovo?, por José Luis Heras Celemín

¿Puede acabar el País Vasco como Kosovo?, por José Luis Heras Celemín

Resueltas las elecciones autonómicas en Asturias y Andalucía con el ascenso al poder de la coalición de izquierdas PSOE - IU y acuciando Europa con la racionalización económica del Estado de las Autonomías español, es el momento de volver la vista hacia las que aparecen en el horizonte como próximas elecciones autonómicas, que son las que tendrán lugar en la Comunidad Autónoma Vasca, si no se producen alteraciones en el calendario electoral previsto.

Y al respecto, lo primero que merece atención es la fecha en la que puedan celebrarse: Dado el estado de la actividad política nacional, con un Gobierno del PP al comienzo de la legislatura y actuando con mayoría absoluta; y conocido el grado de deterioro y desprestigio a que ha llegado el partido socialista, con un Secretario General de crédito menguado y con fecha de caducidad marcada, la convocatoria de las elecciones autonómicas vascas puede que sea supeditada a los intereses particulares del partido al que pertenece el lehendakari: El PSOE de Pachi López.

Teniendo como precedente la actuación del ex presidente socialista Rodríguez Zapatero, que en su momento supeditó los intereses nacionales a los electorales del partido, - adecuando la fecha de la convocatoria electoral y evitando la redacción de unos Presupuestos Generales del Estado que inexorablemente habrían de ser restrictivos - algunas de las fuerzas políticas que concurrirán a las urnas ya trabajan sobre la hipótesis de que va a ser adelantada la fecha de los comicios vascos.

Tal es el caso, entre otros, del Partido Nacionalista Vasco que, aunque sin publicarlo, ya ha acomodado su dinámica y trabajos a la posibilidad, casi certeza, de que Pachi López adelante las elecciones autonómicas para evitar el desgaste político que le supondría imponer las restricciones que exige Europa en los meses que faltan para que acabe la legislatura.

Otro tanto puede aventurarse al enjuiciar la decisión del portavoz de Amaiur, Iñaki Antigüedad, que recientemente ha abandonado el Congreso de los Diputados, para, posiblemente y como ya alguien ha aventurado, dedicar su tiempo a preparar su candidatura a la Lehendakaritza.

Sin embargo, aunque persuadidos casi todos del adelanto de las elecciones, por el temor socialista a aplicar ahorros y sobriedades en asuntos llamados "sociales", no existe coincidencia a la hora de precisar la fecha de concurrencia a las urnas. Y es que mientras unos la esperan para la próxima primavera, por entender que hasta esa fecha se pueden dilatar las medidas que exige Europa, otros la suponen casi inmediata, incluso para antes del comienzo del verano, por creer que cada día que pasa corre en perjuicio de los intereses electorales socialistas.

Por lo anterior, si hay que pronunciarse por una fecha, puede que lo más acertado sea decidirse por el periodo del que ya se habla en los bazokis y ambientes del PNV: octubre o noviembre del año actual. Y es que parece razonable suponer como posible que hasta esa fecha pueda Pachi López aspirar a quedarse como lehendakari sin grandes costes electorales, a la vez que, de cara a los comicios, mantiene ante el electorado la atractiva imagen de una fuerza política "nacional y de izquierdas" reacia a imponer restricciones sociales y capaz de concitar el voto útil no nacionalista.

Inmediatamente después de ocuparse de la fecha, parece oportuno fijar la atención en lo que se ha dado en llamar "intención de voto", que no es otra cosa que la perspectiva electoral de las distintas ofertas electorales. Y al respecto parece adecuado entrar a considerar la postura, común en fuerzas políticas de signos e ideologías distintas, frente a una realidad que hasta ahora parecía una simple entelequia pero que, gracias a las derivas e irresponsabilidades de José Luis Rodríguez Zapatero en el pasado reciente, quizá ya no sea tal: La pretensión independista de algunos sectores vascos, que ya alguien ha bautizado como la "kosovización" o "balcanización" de Euskadi, en recuerdo al proceso independentista que tuvo lugar en Kosovo y en el área geográfica de los Balcanes, cuando se produjo la desintegración de Yugoslavia.

En este sentido, teniendo en cuenta las previsiones electorales que se derivan de las últimas encuestas publicadas, parece que ninguna de las fuerzas que concurren a los comicios va a disponer de una mayoría suficiente para acometer en solitario la tarea de "declarar la independencia de Euskadi" de forma unilateral y al margen del Estado y la legislación vigente.

Sin embargo, si se cumplen las previsiones que arrojan los sondeos, sí entra dentro de lo posible que tal aventura pueda ser emprendida por una alianza de las formaciones políticas vascas que concurran a las elecciones con ánimos y aspiraciones independentistas, ya sean confesos y declarados (AMAIUR) o manifestados en su programa como una aspiración remota (PNV).

Por ello, no parece improcedente cuestionarse cuáles son las posibilidades reales que existen para que el Partido Nacionalista Vasco y la Coalición AMAIUR lleguen a un acuerdo postelectoral, en pos de la independencia. A tal efecto, parece necesario detenerse en el análisis, siquiera sea elemental, de la realidad individual de cada uno de ellos antes de considerar los intereses particulares de cada formación política.

La situación política del PNV puede resumirse como la de un partido en retroceso, que se ha visto privado del poder autonómico por la coalición entre socialistas y populares y que ha descubierto que su concurso en la vida política vasca, que ellos creían imprescindible, sólo parece necesario.

Después de su experiencia fuera de Ajuria Enea, todo intento de aventurar su postura ante la eventualidad de una coalición con el resto de las fuerzas independentistas, es una simple ficción que ni siquiera sus portavoces más cualificados se atreven llevar a otros grados de concreción que los que surgen de sus palabras:

"Aunque yo, personalmente, no soy partidario de una coalición con los abertzales para conseguir la independencia, en el caso de que existiera tal posibilidad habría que consultarla con las bases".

"Si tuviera que aventurar los porcentajes de la afiliación que son partidarias de una coalición con los abertzales, éstos no son uniformes. Por provincias, puede que en Guipúzcoa sea del 60 %, en Vizcaya el 50 % y en Álava alrededor del 40%.

En cuanto a las circunstancias políticas de AMAIUR, una vez desechadas las posturas violentas y concretada su posición dialogante en el Debate de Investidura del Presidente Rajoy, con la frase de Iñaki Antigüedad "Nos atornillaremos a la silla de la mesa de negociación...", lo primero que cabe destacar es que la reunión de los diputados abertzales que ocupan escaño en el Grupo Mixto del Congreso de los Diputados no es un conjunto homogéneo de personas salido de un grupo político uniforme.

Por el contrario, AMAIUR es una coalición de distintas formaciones políticas con identidades y pretensiones distintas en la que, a título de ejemplo, para unirse a las fuerzas de izquierdas ha tenido cabida hasta el diputado Larreina, insigne miembro del religioso y catolicísimo Opus Dei.

Detectadas la actual falta de concreción del PNV (que para acordar el pacto hacia la balcanización habría de recurrir a las bases), la falta de homogeneidad de los que integran la coalición abertzale, las enormes diferencias ideológicas entre ellos y la aparente desconexión, cuando no enfrentamiento, en la que han vivido a lo largo del tiempo, no parece sencillo aventurar un resultado en el supuesto de que alguien tratara de coordinar los intereses particulares de las fuerzas que podrían estar interesadas en impulsar la "balcanización de Euskadi".

Pero porque la eventualidad de un intento de segregación unilateral es importante - en el País Vasco ahora si los resultados electorales se ajustan a las previsiones, o en cualquier otra Comunidad Autónoma en su momento y en función de circunstancias diversas difíciles de prever - parece oportuno considerarla con rigor y seriedad y esperar que los Poderes del Estado, de acuerdo con las normas y Leyes que propician y regulan la convivencia nacional, obren en consecuencia.

José Luis Heras Celemín es corresponsal de Periodista Digital en el Congreso de Diputados

http://www.periodistadigital.com/politica/parlamento/2012/05/03/pais-vasco-pnv-amaiur-kosovo-balcanizacion-euskadi.shtml

Florencio Domínguez: "El acercamiento de presos será interpretado como un signo de debilidad del Gobierno de Rajoy"

Florencio Domínguez: "El acercamiento de presos será interpretado como un signo de debilidad del Gobierno de Rajoy"

"Es una paradoja pero una ETA débil ha unido y fortalecido a la izquierda abertzale"

Periodista Digital, 30 de abril de 2012 a las 11:37

El atentado de ETA del 30 de diciembre de 2006 contra la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas rompió la tregua que mantenía la banda terrorista desde el mes de marzo.

Para entonces ETA llevaba mes y medio intentando romperla, aunque había fracasado en todas las ocasiones. De no haberlo hecho, el alto el fuego se habría terminado a mediados de noviembre con un atentado contra el Palacio de Justicia de Burgos.

Esta es una de las informaciones inéditas que aparecen en 'La agonía de ETA' (Esfera de los Libros) el libro del periodista Florencio Domínguez donde se analizan las claves de la derrota de la banda terrorista.

Las relaciones de ETA con el IRA, el motín interno protagonizado por Txeroki y otros miembros de la banda, el fracaso de las conversaciones con el Gobierno, las medidas disciplinarias internas, la caza de brujas desatada por la sospecha de la presencia de infiltrados o la crisis que puso al grupo terrorista al borde de la escisión en 2008 son algunos de los episodios analizados que hay que comprender para entender mejor el comunicado del 20 de octubre de 2011 en el que ETA anunciaba el abandono de la violencia.

TRAPICHEANDO DROGA COMO LAS FARC

"ETA en la situación en la que está es una organización muy pequeña. Los policías franceses hablan de que pueden ser medio centenar, 60 miembros de ETA... es una organización muy reducida, no es como el IRA cuando deja las armas, que era una organización mucho más grande, ni es como ETA en sus mejores tiempos. En noviembre de 2002 hacen un inventario, un recuento de personal y en esa fecha ellos establecen, dicen que tenían 517 militantes en libertad y 514 en la cárcel. A estas alturas, hay 600 y pico en la cárcel y 50 ó 60 en libertad. Con lo cual, individualmente pueden hacer cada uno puede hacer cualquier cosa -cualquier cosa es posible- pero como organización o como resto de organización no tiene demasiada entidad para meterse en operaciones de ese tipo."

NOSTALGIA DE GUERRILLA

"En los primeros documentos teóricos de los años 60 se teoriza sobre una guerrilla rural, una guerrilla que va estableciendo zonas liberadas y eso de alguna manera ha estado en el subconsciente de ETA, ha tenido la suerte o la desgracia de operar en un territorio urbano, urbanizado, lleno de fábricas, de autopistas, como es el País Vasco, con lo cual, su terrorismo ha tenido que ser un terrorismo urbano, por eso cuando ha tenido relaciones con las FARC colombianas, a las FARC una de las cosas que les interesaba de ETA era su experiencia en ciudad. Así como las FARC tienen una trayectoria o una historia de operar en la selva, de operar en el monte, tienen menos experiencia en ciudad. Y eso era lo que les interesaba de ETA, cómo funcionaban en la ciudad, cómo escondían sus armas... En los intercambios de experiencias, una de las demandas de las FARC era esa"

DEBILIDAD DE ETA

"Hay diferencias entre los partidos políticos. Está por un lado los partidos políticos no nacionalistas, que en el País Vasco han resistido sus militantes, sus cargos públicos, que han hecho una resistencia ejemplar. Es decir, desde mitad de los años 90, en el año 94 en que ETA toma la decisión de atentar contra los cargos públicos de los no nacionalistas, pretende eliminar la representación política de los constitucionalistas, de los socialistas o del Partido Popular, líderes sociales, de profesores universitarios, de periodistas..."

"Entonces, la resistencia de esta gente, de los concejales, y a lo mejor en Bilbao o en Vitoria pues es fácil resistir la presión, son ciudades grandes, pero en un pueblo de Guipúzcoa, del Gobierno guipuzcoano, los concejales del Partido Socialista, los concejales del Partido Popular han tenido un mérito enorme. Y haber resistido defendiendo sus ideas pese a las amenazas a su propia vida, a sus problemas familiares, a que eso generaba problemas laborales... esa gente tiene un gran mérito y esa resistencia es parte de lo que ha permitido derrotar a ETA porque ha impedido imponer la resistencia de esta gente, ha impedido que ellos pudieran imponer su proyecto político"

LA BATALLA QUE VIENE: LA IMPUNIDAD

"Para ETA ha sido más fácil -para los miembros de ETA- decir que abandonaban las armas e incluso, a lo mejor en un determinado momento, será más fácil destruirlas las armas que tengan, los arsenales que tengan ocultos. A lo mejor eso es mucho más fácil que reconocer que todos los asesinatos, que todos los atentados que han hecho eran ilegítimos."

"En este momento tienen una gran resistencia. Es decir, en los debates que hay entre los presos, entre los miembros de la izquierda abertzale, reconocer que su trayectoria criminal no tenía legitimidad se les pone cuesta arriba. Y esa es una de las batallas que tenemos que librar. Hay un punto de vista en algunos sectores intelectuales del País Vasco que defendían: "Vamos a facilitar una salida a que ETA justifique su historia. Le dejamos que lo justifique y de esa manera abandonan antes las armas".

"Pero si dejamos que justifiquen su historia estaremos dejando que justifiquen que era legítimo matar a las 855 personas, perseguir a los que han perseguido, haber dejado cientos o miles de heridos... Y habría que reconocer que la democracia y la autonomía eran ilegítimas porque desde 1878-79, ésta está luchando contra los marcos autonómicos que aprobaron los vascos"

"Entonces, hay una batalla política y hay una batalla ideológica que se empieza a librar ahora -bueno, se ha empezado antes pero ahora se ha intensificado- porque precisamente cuando ellos han anunciado que dejan las armas, es cuando quieren presentar su final como resultado de un éxito político"

Y APARECE BILDU

"En la vida pública, en la política, a veces pasa, que al resolver un problema se genera otro. Y entonces, al haber neutralizado la actividad terrorista de ETA y haber forzado a ETA a parar, lo que hemos hecho es -el Estado ha- facilitado que los nacionalistas, en este caso los que están a la izquierda del PNV, se unan. La tendencia a la unión de los nacionalistas es antigua, pero había un problema, que era la persistencia de ETA"

"Eso impedía que Eusko Alkartasuna se uniera con Batasuna y que Aralar se uniera con Batasuna, porque Aralar y Eusko Alkartasuna criticaban la actividad terrorista de ETA, y mientras ETA estuviese en activo, ellos no podían sumar sus votos. Al solucionar el problema de ETA hemos creado un efecto secundario que es facilitar una unión nacionalista y al tener esa unión nacionalista han tenido unos resultados excelentes en las urnas. Y esto de los buenos resultados de aquellos que han estado más implicados en el terrorismo tiene también sus antecedentes.

"Es decir, en Irlanda del Norte gobiernan en este momento en coalición el partido más extremista del bando republicano, que es el Sinn Féin -que ha estado implicado en la actividad terrorista del IRA- y el partido más radical del bando unionista, que era el de Revendo AianPaslei . Y los votantes han premiado a los más radicales de los dos bandos. En lugar de premiar a los moderados, a los que más han hecho por la convivencia y los que menos leña han hecho del fuego, resulta que han premiado en Irlanda del Norte a los radicales de los dos bandos"

"Y los otros han sido casi laminados. Yo pienso que puede ser un comportamiento de los votantes de un deseo de "Vamos a asegurar que esto no tenga marcha atrás". Entonces si Batasuna tiene buenos resultados eso impedirá que ETA vuelva a dar marcha atrás y vuelvan los crímenes"

"Pasó también en el año 1998. Con la tregua del 98, la tregua se anunció un mes antes de las elecciones autonómicas de cctubre del 98m Batasuna sacó los que hasta entonces eran sus mejores resultados históricos. Y después, los mejor todavía, en las municipales del 99. Con ETA en tregua el voto a Batasuna se multiplicaba. Posiblemente porque muchos -sobretodo mucho votante nacionalista- pensaba: "Si votamos a Batasuna evitamos que ETA vuelva". Y ese mecanismo del miedo a no querer que vuelva ETA lleva a reforzar a aquellos que más implicados han estado en la historia del terrorismo. Es una paradoja pero tiene esos dos precedentes en el caso vasco -del 98 y 99- y en el caso irlandés ahora"

ACERCAMIENTO DE PRESOS ETARRAS

"Sí, me sorprendió la medida impulsada por Fernández Díaz. La exigencia de perdón tiene una parte legal, está regulada en el artículo 90 del Código penal. Para poder acceder a la libertad condicional, por ejemplo, hay una serie de requisitos y uno de ellos -en los casos de delitos de terrorismo- es arrepentirse y pedir perdón a las víctimas. Es una exigencia legal"

"En la parte de los acercamientos, ahí no hay ningún tipo de exigencia. El Gobierno puede llevar a un preso a la cárcel que le parezca. Es absolutamente discrecional. Puede llevarlo sin ningún requisito. Durante los últimos años, después de la ruptura de la tregua de 2006, con Rubalcaba como ministro, al poner en marcha lo que se llamó 'Vía Nanclares', la política del Ministerio fue acercar a un determinado número de cárceles a presos que iban evolucionando distanciándose de la ortodoxia de ETA"

Pero no a cárceles vascas. Para ir a alguna cárcel vasca -sobre todo a la de Nanclares, que es donde se concentró el mayor foco crítico- había que firmar entre otras cosas la petición de perdón a las víctimas.

"Entonces, ahora, al abrir la puerta a ir a una cárcel vasca sin ese requisito, se ha bajado el listón con respecto a lo que se estaba haciendo. Con respecto a lo que firmaron los que están ahora en la cárcel de Nanclares. Y eso no supone una amnistía encubierta, no van a salir más presos a la calle... no es eso. Pero tiene una carga simbólica, negativa, claro, que tiene que ver precisamente con esa lucha por el relato de la que hablábamos antes. [Una carga simbólica negativa]."

Y sobre todo, para el mundo de ETA tiene un efecto que no se puede apreciar quizás a primera vista pero la lectura que va a hacer el mundo de ese paso. Primero, no va a fomentar más la reinserción. La medida no va a llevar a presos de ETA a apuntarse a la reinserción pero corremos el riesgo de que ETA y sus presos -y Batasuna- interpreten que el Gobierno ha hecho una pequeña cesión. Que como ha habido una serie de medidas de presión, el Gobierno ha tenido que dar un paso atrás.

"Y entonces que si siguen presionando, el Gobierno dará otros pasos más hacia atrás. Ese es el peligro de que el mensaje de firmeza del Gobierno quede afectado por este paso. Que ellos lo interpreten -y ahí ya hago unas declaraciones, por ejemplo de una abogada de Herri Batasuna que decía que esto era una medida que había adoptado el Gobierno para dar respuesta a las presiones internacionales, por ejemplo"

"Vi también unas declaraciones del Grupo de Apoyo a los Presos que también iba en la misma línea. Es decir, que ellos estén haciendo la lectura de que han forzado al Gobierno a dar un paso atrás por la presión. Y que, por tanto, la política que les conviene a ellos es seguir presionando al Gobierno para que haga más renuncias."

Entrevista de Luis Balcarce

http://www.periodistadigital.com/politica/justicia/2012/04/30/florencio-dominguez-eta-farc-agonia-fin-derrota-terrorismo-victimas.shtml

El Foro Ermua cree que "el plan refuerza la gran victoria política de ETA y que el PP cae en la trampa tendida por el Gobierno socialista"

El Foro Ermua cree que "el plan refuerza la gran victoria política de ETA y que el PP cae en la trampa tendida por el Gobierno socialista"

La presidenta del Foro Ermua, Inma Castilla de Cortázar, ha criticado hoy que el Gobierno asuma como propios los acuerdos a los que llegó el Ejecutivo socialista con los terroristas, tras señalar que el plan de reinserción anunciado "refuerza esa gran victoria política de ETA".

La presidenta del Foro Ermua, Inma Castilla de Cortázar, ha criticado que el Gobierno asuma como propios los acuerdos a los que llegó el Ejecutivo socialista con los terroristas, tras señalar que el plan de reinserción anunciado "refuerza esa gran victoria política de ETA".

Castilla de Cortázar ha hecho estas declaraciones tras reunirse con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díez, dentro de la ronda de contactos que ha mantenido con las asociaciones de víctimas del terrorismo para explicarles el plan de reinserción de terroristas, anunciado por el Gobierno.

Tras señalar que el plan de reinserción puede estar "bienintencionado", la presidenta del Foro Ermua ha lamentado que el Gobierno del PP haya "entrado en la trampa" de asumir los acuerdos a los que llegó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: “cuando todo esto fracase, porque fracasará “la culpa la tendrá el PP”.

En este sentido, ha subrayado que, aunque el plan persigue la disolución de ETA, se hace sin buscar la derrota de la banda, que "quiere imponer sus fines políticos para lograr lo que siempre ha conseguido matando y extorsionando, porque no lograba persuadir", ha remarcado.

Según la presidenta del Foro Ermua, el ministro les ha trasladado que el PP no ha pactado ni pactará nunca con ETA, organización que, en su opinión, lo único que necesita en estos momentos "es que se consumen los acuerdos". Jorge Fernández les ha dicho también, en palabras de Castilla de Cortázar, que es el momento de buscar una "solución astuta", porque la realidad actual es distinta a la de otros años. Lejos de convencerle las explicaciones del ministro, la presidenta del Foro de Ermua ha advertido que el problema es que tienen un diagnóstico erróneo y de que cuando una enfermedad no se afronta se cronifica. Ha considerado además "enormemente sospechoso" que algunos partidos como el PNV, CIU, el PSOE y GARA estén encantados con el plan de reinserción.