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Foro El Salvador

“No estaban todas las víctimas y sí todo el PP”.

“No estaban todas las víctimas y sí todo el PP”.

Fernando Moraleda es el autor de una de las valoraciones políticas más sintéticas y significativas de la manifestación celebrada en Madrid, el pasado 25 de noviembre, convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Una neta expresión sectaria del pensamiento supuestamente progresista.

Al término de la manifestación celebrada en Madrid el pasado 25 de noviembre, convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo bajo el eslogan “Rendición en mi nombre ¡no!”, Fernando Moraleda, secretario de Estado de Comunicación, realizó una valoración muy sintética y significativa. “No estaban todas las víctimas y sí todo el PP”, declaró contundentemente. ¿Simple demagogia?

La guerra de cifras, que siempre sucede a toda manifestación controvertida, no debe empañar el análisis de las valoraciones políticas más relevantes, aunque igualmente previsibles. Así, analizaremos esas palabras pronunciadas por Fernando Moraleda.

Inevitablemente, su análisis, sintetizado en esa lapidaria frase que encabeza este texto, nos ha recordado al que realizó Gaspar Llamazares en una ocasión similar: “Se ha manifestado la derecha política”.

En ambas reflexiones subyace una misma mentalidad: quienes han salido a las calles madrileñas, en ambas demostraciones, son la derecha política. Carecerían de legitimidad democrática, según su perspectiva. No serían pueblo; pues tan alto concepto está reservado por las diversas variantes del discurso progresista, más o menos marxista, a “la colectividad movilizada en línea con el inevitable progreso de la humanidad”. Un movimiento social, convenientemente dirigido, que persigue eliminar, una tras otra, las barreras instaladas por el oscurantismo de la reacción, los explotadores y los poderes fácticos; vestigios de un pasado a derruir.

Si antaño esas barreras se eliminaban a golpe de revolución armada, lavándose en sangre los pecados de los opresores, sus herederos proceden ahora con métodos menos expeditivos aunque, acaso, más incisivos: el concurso de unos entusiastas medios de comunicación impulsores del cambio social, la interpretación de las Leyes y el Derecho en clave alternativa, una educación liberadora… Unos instrumentos, todos ellos, al servicio de la utopía y una nueva humanidad. De una ideología, en suma.

 

No. Quienes se manifestaron el sábado en Madrid -sostienen Moraleda y Llamazares- no pueden compartir ni esa mentalidad ni esos objetivos, resistiéndose a los proyectos de cambio social y político propugnados por las fuerzas de progreso. Se impone, así, una conclusión: no son pueblo. Son reacción… son la derecha política.

 

Al contrario, “La izquierda somos nosotros, los que nos preocupamos de los demás. Las derechas son quienes se preocupan de sí mismos”. Esa frase, que según José Luis Rodríguez Zapatero procede de una de sus hijas, fascinándole por su intuición y capacidad interpretativa de la realidad, es otra expresión más de esa cosmovisión izquierdista que se arroga en exclusiva el estandarte del manido progreso. Otra frase redonda… Pero, ¿no les suena a aquello de “liberemos a la humanidad a pesar de sí misma”?

 

¿Unas declaraciones demagógicas?, nos preguntábamos al inicio de este texto. Algo de demagogia hay. Pero, ante todo, el producto de una voluntad utópica que, aunque se estrelle con la realidad en su intento de “asalto a los cielos”, pretende arrojar a la marginación política y al ostracismo social a quienes no compartan sus proyectos. En resumen: sectarismo puro y duro.

 

Paradójica situación a la que arrastra el utópico discurso de nuestras izquierdas: en nombre del pueblo se intenta neutralizar a la mitad del mismo; disolviendo sus valores, tapando su cultura, y, como no, ahogando sus obras sociales.

 

Entonces, ¿alguien, duda, acaso, que las ideologías, con sus connotaciones más negativas, hayan muerto?

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

Revista digital Arbil, Nº 109, noviembre de 2006

 

Usar la Ley de Violencia de Género contra maridos y padres inocentes, demasiado fácil

Usar la Ley de Violencia de Género contra maridos y padres inocentes, demasiado fácil

La norma ignora la conciliación y la presunción de inocencia; cualquier denunciado es ‘maltratador’, no puede ver a sus hijos y es desposeído de sus bienes

Con la Ley de Violencia de Género, puesta en marcha por Zapatero hace ahora casi dos años, los ‘maltratadores’ proliferan como setas, las denuncias se acumulan en los juzgados, las asociaciones de defensa de padres y maridos vejados o denunciados injustamente arrecian sus críticas al Gobierno y, lo que es peor, la ley no frena el incremento de muertes por violencia doméstica, que se cifra ya en 62.

 

La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, de 28 de diciembre de 2004, tiene un nombre tan largo como la lista de injusticias que genera: Es sencillísimo usarla contra maridos y padres inocentes, sobre todo en los casos de mujeres sin escrúpulos que buscan mayores beneficios en casos de separación y divorcio.

 

Cualquier denunciado, por el simple hecho de serlo, es considerado ‘maltratador’, ignorando su presunción de inocencia; y se priva al padre, que es desposeído de sus bienes, del derecho a ver a sus hijos. Además, la ley ignora la posibilidad de que medie cualquier conciliación entre las partes.

 

Vida arruinada

 

Que la ley está mal hecha es algo más que evidente para los expertos. El pasado día 1, por ejemplo, se publicó una noticia que informaba de que un guardia civil, supuesto maltratador de su ex mujer, con la que tiene una hija de pocos meses, era desterrado cinco años de Mallorca por haberla agredido verbalmente, golpeado y amenazado con cortarle el cuello.

 

Los hechos sucedieron el pasado 22 de noviembre, al producirse una violenta discusión entra las dos partes en el domicilio de la juez, separada del guardia civil.

 

Partiendo de la base de que no parece haberse demostrado la autoría de los hechos denunciados, porque el juicio se celebró sin testigos que pudieran demostrar lo que ocurrió, lo que llama la atención es la rapidez con que se actuó en este caso y la contundencia de la sentencia, que ha arruinado la vida del acusado.

 

Según ha trascendido, la supuesta agredida, conocedora por su profesión de los procedimientos a seguir en estos casos, aprovechó que el presunto agresor después de la discusión se fue a ver un partido de fútbol a su lugar de trabajo para interponer la denuncia. Poco tiempo después el guardia civil era detenido por sus propios compañeros de profesión.

 

La juez encargada del caso, Magdalena Ferrate, dictó una sentencia fulminante: destierro de la isla durante cinco años, prisión de ocho meses, suspensión de empleo público, retirada de la patria potestad de su hija durante tres años, prohibición de tenencia de armas durante seis años y realizar trabajos en beneficio de la comunidad durante sesenta días.

 

La sentencia podría haber sido todavía más grave si el acusado, al que arroparon una decena de compañeros de trabajo, no hubiera llegado a un acuerdo para rebajar la pena: reconocer haber sido autor de los malos tratos.

 

Por la vía rápida y sin conciliación

 

El hecho de que el juicio se celebrara con una celeridad inusual, apenas una semana después de los hechos denunciados, pone al descubierto la arbitrariedad con que permite actuar esta ley.

 

Mientras las denuncias y juicios pendientes desbordan los juzgados, en este caso se actuó por la vía rápida, llevando directamente a juicio al acusado sin contemplar la posibilidad de conciliación alguna, otro de los fracasos de una ley que podría evitar muchas separaciones si tuviera en cuenta este elemento mediador.

 

Cabe remarcar también que, así como en este caso fue considerado delito la actuación del guardia civil, si hubiera sido al contrario, la agresión de mujer sólo se hubiera contemplado como falta. Es por tanto una ley más gravosa para el hombre que para la mujer.

 

El hombre, víctima de la ley

 

Eso es precisamente lo que vienen denunciando una serie de asociaciones, que reivindican los derechos de muchos maridos y padres acusados injustamente por sus mujeres. La ley les da a ellas todo tipo de privilegios en este sentido.

 

Alegan que “el Gobierno ha impulsado una ley poco eficaz y que ha permitido la multiplicación de falsas denuncias por parte de algunas mujeres sin escrúpulos, que pretenden sacar mejoras en el proceso de separación y divorcio”, según afirmaba recientemente desde Barcelona Carlos Sánchez, de la Unión de Padres Separados, en una ‘Carta de los Lectores’.

 

Ante el atasco de los juzgados, muchas denuncias no probadas son archivadas “sin mayores consecuencias para las denunciantes, pero con el perjuicio irreparable de los perjudicados, que arrastran la duda sobre su honorabilidad, lo que queda igualmente sin reparar”, añadía Sánchez.

 

Y es que “los jueces, ante la alarma social y para curarse en salud, firman en segundos la orden de alejamiento y ya se demostrará si es cierta la causa”, continuaba el padre afectado.

 

El presidente de la Unión de Padres Separados concluía denunciando que al marido o padre “se le priva de su presunción de inocencia de manera radical” y que “las falsas denuncias destruyen el ánimo y la salud de quienes las padecen”.

 

Cifras reveladoras

 

Los datos estadísticos sobre hombres denunciados, desde que entró en vigor la ley, son reveladores y contrastan con el hecho de que el número de víctimas por malos tratos sea el más alto de la historia reciente, alcanzando en lo que va de año las 62 mujeres muertas a manos de su pareja.

 

Según el Observatorio de Consejo General del Poder Judicial, durante el primer año de vigencia de la ley se detuvo en España a 150.000 varones (160.000 de acuerdo con las cifras aportadas en los Cursos de Verano de El Escorial), o sea más de 400 por día. De hecho, sólo por el hecho de que haya una denuncia por maltrato físico, o psíquico, ya se procede a la detención.

 

Además, desde que se puso en marcha la orden de protección, más de 250.000 hombres han sido sacados por la fuerza de sus casas, separados de sus familias, desposeídos de sus bienes en juicios inapelables o enviados a la cárcel, en muchos casos, como si se tratara de maleantes no reciclables para la sociedad.

 

Asimismo, alrededor de otros 190.000 han sido fichados en el Registro de Maltratadores y más de 25.000 desterrados de su entorno en 2005 mediante órdenes de alejamiento, a veces durante años, uno de los instrumentos más eficaces para romper definitivamente un matrimonio.

 

Las asociaciones en defensa de los derechos de padres y maridos ‘maltratados’ por la ley se preguntan si realmente era necesaria una norma que discrimina de una forma tan injusta a los hombres, sobre todo teniendo en cuenta que el Código Penal ya contempla y prevé todo tipo de circunstancias agravantes en casos de malos tratos. Y, al mismo tiempo, añaden la siguiente cuestión: “¿quién cree a un hombre cuando denuncia en comisaría que su mujer le agrede?

 

Víctor Ruiz

Forum libertas, 4 de diciembre de 2006

Rodríguez Zapatero tiene la palabra

Rodríguez Zapatero tiene la palabra

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer que «el más valiente es el que esgrime sólo la palabra en defensa de sus ideas». Una declaración interesante, más aún cuando se realizó en la conmemoración de la Constitución que encomienda a las Fuerzas Armadas la defensa de la «integridad territorial de España» y del «ordenamiento constitucional». Una Constitución, dicho sea de paso, a la que los partidos mayoritarios del Estado se aferran como un texto sagrado para impedir que la ciudadanía de las naciones que encierra en su seno pueda decidir libre y democráticamente su futuro. Si los poderes españoles sólo esgrimieran la palabra en defensa de sus ideas y estuvieran realmente dispuestos a escuchar, respetar y dar valor legal a las palabras de la ciudadanía, hace tiempo que, por ejemplo, se habría resuelto el conflicto que les enfrenta con Euskal Herria.

En los últimos tiempos había surgido la esperanza de que dicho conflicto pudiera ser encauzado a parámetros estrictamente democráticos, dejando de lado los usos de la violencia. Hoy esa esperanza está pendiente de que José Luis Rodríguez Zapatero muestre la valentía de que está dispuesto a defender sus ideas sólo mediante la palabra, dejando de lado el empleo de la represión en las calles, de la conculcación de los derechos humanos en las cárceles y del acoso y persecución constante a las organizaciones políticas de la izquierda abertzale. Hoy esa esperanza está pendiente de que el presidente del Gobierno español dé valor a su palabra y a sus compromisos y afronte realmente un proceso democrático con contenidos políticos que tendrá como consecuencia una paz justa y duradera. Por lo tanto, esa esperanza está también pendiente de que nadie pretenda jugar con las palabras para tratar de convertir la ilusión de la ciudadanía en un proceso cuyo único objetivo sea la rendición de la izquierda abertzale.

En los últimos días se están conociendo muchas opiniones y filtraciones sobre el momento político. El pasado martes la izquierda abertzale hizo una declaración cuya importancia y trascendencia no se puede pasar por alto. Se podrá tener la valoración que se quiera sobre Batasuna y su proceder, pero no se puede ignorar que es uno de los agentes determinantes en el escenario político vasco y que su visión de la situación actual tiene un peso ineludible en hacia dónde se oriente el futuro. También el presidente del Gobierno español y su ministro de Interior debieran tenerlo en cuenta. Ahora, ellos tienen la palabra. -

Editorial de Gara, 7 de diciembre de 2006

 

Cristianos del sur filipino siguen sometidos a terrorismo y secuestros

Cristianos del sur filipino siguen sometidos a terrorismo y secuestros


Obispo en Jolo denuncia el olvido en el que ha caído su comunidad

JOLO, miércoles, 6, diciembre 2006 (ZENIT.org).- Una oleada de actos terroristas y secuestros viene afligiendo a los cristianos de un grupo de islas del sur de Filipinas, denuncia «Ayuda a la Iglesia Necesitada»
(AIN).

El obispo Angelito Lampon, del vicariato apostólico de la isla de Jolo, recientemente relató a la citada Obra de Derecho Pontificio que la actividad terrorista tiene apresados a los cristianos de su circunscripción entre dos fuegos.

Y es que tanto las milicias como las bandas criminales se están cebando en los cristianos –alerta el prelado-, que se han convertido en víctimas de extorsiones y secuestros por motivos más económicos que políticos o religiosos.

«Los cristianos carecen de armas y de protección», recuerda monseñor Lampon, de acuerdo con la nota que difundió el martes AIN.

Por su parte, la policía de las provincias meridionales se resiste a actuar por miedo a represalias.

La ley y el orden han caído, confirmó el prelado. «¿Cómo enfrentarse a un grupo criminal que cuenta con más gente y armas que tú? Si lo intentas, te atraparán a ti y a tu familia. Por ello, es mejor cerrar los ojos ante la realidad: es la forma más segura de seguir con vida», lamentó.

Añadió: «Incluso cuando un caso llega a los tribunales -que ya es raro- no hay juez que se haga cargo. Ni siquiera los jueces musulmanes quieren ser destinados a Jolo».

En los últimos 15 años –recuerda AIN-, muchas religiosas y clérigos han sido secuestrados o asesinados en la zona.

Siete militares hacen guardia ante la residencia de monseñor Lampon, y varios más las 24 horas del día en la catedral de Jolo.

De acuerdo con el obispo Lampon, «la violencia de Abu Sayyaf alimenta los prejuicios y las sospechas».

Para el prelado «no hay duda de que la mayoría de los civiles musulmanes no quieren problemas; están cansados de este largo conflicto».

Pero «los pocos que perturban la paz hacen que se dude de la mayoría, que sólo busca vivir tranquila», y «se están realizando grandes esfuerzos para instaurar la paz, pero la gente se mantiene escéptica debido a la constante sucesión de crueldades como asesinatos, extorsiones y secuestros», constata

Abu Sayyaf es el grupo guerrillero más temido de cuantos operan en el sur de Filipinas. Desde su creación en 1991, la historia de Abu Sayyaf se ha escrito con la sangre de sus víctimas, entre ellos turistas y religiosos.

El pasado febrero, presuntos miembros de este grupo asesinaron a sangre fría a seis cristianos del pequeño pueblo de Patikul, en la isla de Jolo.

Por su parte la isla meridional de Mindanao ha sido escenario de violencia y enfrentamientos interreligiosos. Cada año cristianos y musulmanes celebran anualmente la «Semana de la Paz», promovida por la «Conferencia Obispos-Ulemas». Se extiende con encuentros en otros lugares donde los cristianos son pequeñas minorías, en Marawi, Basilan y Jolo.

Basilan también es recordada como centro de feroces enfrentamientos entre militares y guerrilleros de Abu Sayyaf.

El pasado 29 de noviembre, Zamboanga (en Mindanao) reunió a más de 30 mil personas para celebrar la apertura de la citada «Semana de la Paz», confirma «AsiaNews.it».

Cristianos de diversas iglesias y musulmanes marcharon juntos para pedir el fin del choque entre Manila y los rebeldes del «Frente Moro de Liberación Islámica» (MILF, en sus siglas en inglés), que, por su parte, desde hace cuatro décadas combate para lograr la autonomía de la región con una fuerte minoría (6 millones) de musulmanes.

En los últimos dos años los enfrentamientos han disminuido notablemente por el inicio de las negociaciones de paz con el gobierno, pero éstas se han detenido hace algunos meses.
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Homenaje de la AVT a las victimas del terrorismo en Zaragoza

Homenaje de la AVT a las victimas del terrorismo en Zaragoza

El próximo 11 de diciembre, se cumplirán 19 años del fatídico día en que la banda terrorista ETA cometió un terrible atentado en la casa-cuartel de la Avenida de Cataluña de Zaragoza, causando la muerte a once personas, entre ellas seis menores de edad, y heridas a más de treinta.

Con el fin de rendir un sentido homenaje tanto a aquellas víctimas, como a todos los que han padecido la lacra del terrorismo, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha organizado el próximo lunes 11 de diciembre, una misa a partir de las 19.00 horas en la Iglesia de Santiago sita en la Avenida Cesar Augusto de Zaragoza.

En este sentido, la Asociación de Victimas del Terrorismo procede a realizar un llamamiento a la ciudadanía para que participe en el citado homenaje en recuerdo de las personas asesinadas por distintas bandas terroristas en nuestro país.

Zaragoza 4 de diciembre de 2006

NUEVA OBRA DE JESÚS LAÍNZ: Grandes españoles, vascos y catalanes

NUEVA OBRA DE JESÚS LAÍNZ: Grandes españoles, vascos y catalanes

Algo se está moviendo en España cuando, tras décadas de inexplicable miedo reverencial ante los separatismos, se publican constantemente nuevos títulos de todo tipo de autores –políticos, periodistas, economistas, historiadores– que los denuncian desde múltiples enfoques y con todo suerte de argumentos.

Una de las aportaciones más destacadas ha sido, sin duda, "Adiós, España", de Jesús Laínz, obra de la que afirmó Stanley G. Payne que se trataba de la "más completa guía sobre la mayoría de estos problemas que haya aparecido nunca en un solo libro".

De la artillería de este autor nos llega ahora un segundo envite, "La nación falsificada", eficazmente dirigida, de nuevo, a la línea de flotación del artificio separatista. A través de un amenísimo repaso por las vidas de sesenta ilustres vascos y catalanes, Laínz vuelve a dejar en evidencia a todos esos falsificadores que, desde los tiempos de Arana y Prat de la Riba hasta los de Ibarretxe, Pujol y Maragall (que no ha sabido leer correctamente ni a su abuelo) no han hecho otra cosa que atentar contra la historia e identidad de vascos y catalanes mientras se presentaban como sus más fervientes adoradores.

Estamos ante un libro sobre historia, sí, pero también – de modo implícito– ante una despiadada crítica de los políticos que han llevado a cabo, o al menos permitido, tanta mentira y falsificación histórica para obtener beneficios electorales y económicos amparados en un discurso pseudohistórico difícilmente sostenible.

A los que conozcan el anterior libro del autor no hará falta recordarles la irónica agilidad de su prosa, que hace de "La nación falsificada" un recorrido histórico trepidante, como una novela de aventuras a la vez que un estudio sostenido con una documentación incontestable y, en muchas ocasiones, sorprendente.

Entre otros detalles pueden subrayarse la muy desconocida proclama de Rafael Casanova el 11 de septiembre de 1714 llamando a los barceloneses a dar su vida "por la libertad de toda España"; los versos y cantos patrióticos en vascuence durante la Guerra de la Independencia, la de África o la de Cuba; y el texto que un amargado y arrepentido Valentín Almirall escribió poco antes de su muerte y que ha sido tapado por los nacionalistas por motivos obvios.

La amenidad de "La nación falsificada", que ilustra la españolidad histórica del País Vasco y Cataluña a través de la vida de un treintena de vascos y una treintena de catalanes, se ve apoyada, además, por las extraordinarias caricaturas que de cada personaje ha realizado Julen Urrutia. Recuerden el nombre de este joven dibujante vasco: su calidad y vis cómica no son comunes.

En suma, un libro muy necesario para unos tiempos agitados. Lean este libro y difúndanlo: el conocimiento, el sentido común, la verdad y la justicia sólo vencen cuando los que las sostienen se ponen manos a la obra. De lo contrario, vencerán sus enemigos.

Jesús Laínz, La nación falsificada, Ed. Encuentro, Madrid 2006, 517 pags

Por Santiago Abascal

 

Libertad digital, suplemento Libros, 1 de diciembre de 2006

Cabrera y Pastor ofrecen "parches" para una enseñanza que no entienden

Cabrera y Pastor ofrecen "parches" para una enseñanza que no entienden


"Uno de cada siete alumnos no termina la enseñanza obligatoria", "agreden a su profesor y lo graban en vídeo", "las madres insultan al jefe de estudios", "37% de suspensos", "empeora el nivel de Primaria", "las ikastolas logran los mejores resultados", "la ESO es el tramo que más fracaso genera", "tercero es el curso más complicado", "el Bachillerato es la continuación de la ESO por otros medios". Y después, lo peor: "universitarios analfabetos", "los alumnos de esta zona son unos maleducados", "en la capital hay más cultura", "los profesores pagarían por cambiar de Centro".

 

No son fragmentos de una pesadilla sino titulares de la prensa en los últimos tiempos. La enseñanza está de moda, y para mal: las Administraciones quieren que funcione pero sin recursos y sin cambiar lo que falla, las familias quieren una educación pero no tienen tiempo ni a veces capacidad de darla, y al final todo queda en un "cara a cara" entre alumnos y profesores en un escenario que ninguno eligió. En muchos lugares de España esto termina mal, o muy mal, con intimidación (por mal nombre bullying), abandono y demás. No es sólo un problema de autoridad, ni el recuerdo (deformado) de un pasado que nunca volverá. Es un problema de identidad, y de calidad.

 

Para que algo funcione tiene que tener claro qué es y qué quiere ser. Los centros de enseñanza sin identidad ni proyecto propios, donde todo el mundo está de paso, de donde todo el mundo se escapa en cuanto puede, son centros sin calidad. El resto –la autoridad, la convivencia, el orden, los conocimientos y hasta la educación- depende de eso. Ahí está la calidad, y depende de cada comunidad educativa, no de lejanas decisiones estatales. Lo que Ana Pastor pidió a la ministro Mercedes Cabrera en nombre del Partido Popular, "una Ley integral de promoción de la convivencia y prevención del acoso escolar" no es más que un parche mediático de circunstancias (y aún no he llegado a saber cómo se puede "leer a Viriato", pero vamos a dejarlo por ahora).

 

Con esto no pretendo añadirme a la ya larga lista de los que añoran los "viejos" Centros, esos Institutos, Colegios y ya Universidades en cada provincia codiciados desde la distancia, como si realmente fuese verdad que los alumnos de ciertos barrios de la capital son más capaces, más educados, más laboriosos o más inteligentes que los rurales. Cuentos de viejas.

 

Tengo la suerte de ser de pueblo, y de trabajar en un Instituto de mi propia zona de origen. Por supuesto que cada comarca tiene su carácter, sus modos de hacer y de decir, sus costumbres y su situación; habrá que conocerlos, digo yo. Pero pensar por ejemplo que los jóvenes riberos de esta generación son menos que cualquiera, de otro lugar o de otro tiempo, sería un error grave de diagnóstico. La calidad debe consistir en llevar a esas gentes la enseñanza tal y como la pueden y deben recibir. Lo que necesitamos es autonomía, responsabilidad y participación de todos, para evitar esos titulares de prensa; y lo que no debemos hacer es huir nunca de la realidad que nos ha tocado vivir.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 7 de diciembre de 2006

España y Libertad se suma a las concentraciones que pedirán la verdad sobre el 11 m el próximo lunes

España y Libertad se suma a las concentraciones que pedirán la verdad sobre el 11 m el próximo lunes

Plataforma España y Libertad hace un llamamiento a todos los españoles para que acudan a las concentraciones que se realizarán en sus ciudades este LUNES día 11 de Diciembre organizadas por Peones Negros

Bilbao, 7 de Diciembre de 2006.- Como cada mes, los movimientos cívicos se concentrarán en diversas ciudades españolas para pedir que se investigue hasta las últimas consecuencias todo lo relacionado con los brutales atentados del 11 M en Madrid.

España y Libertad entiende que existen innumerables interrogantes sobre estos hechos y pide que se atienda a la ciudadanía que simplemente quiere saber la verdad.

Con ese motivo, y no otro, Plataforma España y Libertad hace un llamamiento a todos los españoles para que acudan a las concentraciones que se realizarán en sus ciudades este sábado día 11 de Noviembre.