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Foro El Salvador

Declaración y autodeterminación

El presidente del Gobierno ha anunciado que comienza oficialmente las negociaciones con ETA en una comparecencia que ha sido una nueva pirueta. Zapatero se había comprometido a que ese anuncio se iba a producir en el Congreso de los Diputados.

Pero Zapatero no ha comparecido en el hemiciclo ni ante los representantes de la soberanía nacional sino ante los periodistas, en una intervención que no ha admitido preguntas. Zapatero ha cumplido con las fechas que le exigió el diario etarra Gara, pero hace público el diálogo sin haber convocado el Pacto Antiterrorista y sin haber informado a la Comisión de Secretos Oficiales como había prometido.

Trucos pues para una cuestión tan seria, cuando la banda ha seguido extorsionando y ha vuelto a recurrir a la kale borroka.

Pero lo más preocupante es que en su declaración Zapatero ha asegurado que está dispuesto a respetar lo que decidan los vascos. Decisión es la palabra que utilizan los proetarras y los nacionalistas como sinónimo de autodeterminación.

F.H.

Páginas Digital, 30 de junio de 2006

De la Vega dice ahora que "el derecho a decidir" al que hizo alusión Zapatero no es "el derecho de autodeterminación"

María Teresa Fernández de la Vega aseguró este viernes que el Ejecutivo socialista está "absolutamente convencido" de que el PP se sumará "a lo razonable y sensato" del proceso de negociación con la banda terrorista ETA e insistió en que desde La Moncloa tienen "la mano tendida" al principal partido de la oposición. Asimismo, negó que el "derecho a decidir de los vascos" al que hizo referencia el jueves Zapatero sea "el derecho de autodeterminación", a pesar de que los nacionalistas usen el primer término como eufemismo del segundo, tras lo cual manifestó que durante la negociación con ETA se tendrá en cuenta a las víctimas del terrorismo.

"El Gobierno sigue confiando y lo va a hacer hasta el final en que el Partido Popular se una al consenso de todas las fuerzas políticas. Es muy importante que todos los representantes de los ciudadanos, que toda la sociedad, que todos estemos juntos trabajando en la misma dirección. Estamos absolutamente convencido de que finalmente eso ocurrirá. Ese es nuestro deseo, esa es nuestra voluntad y ese es nuestro esfuerzo", señaló en la rueda posterior al Consejo de Ministros. 

Por ello, De la Vega reiteró que el Gobierno pone "la mano tendida" al principal partido de la oposición al tener la convicción de que el PP "finalmente vendrá a lo que es lo razonable y sensato: que todos participemos de lo que desea la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles". 

Preguntada si es descartable una reunión entre Zapatero y el líder del PP, Mariano Rajoy, de aquí a finales de septiembre cuando el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, informe de la negociación con ETA a las fuerzas políticas, la vicepresidenta dejó claro que el presidente del Gobierno trabaja "sin descanso" para lograr un consenso y unidad con todos los líderes políticos.  

"Ahora bien, los tiempos, los medios y el trabajo que se está haciendo para lograr ese consenso pues está dirigido, administrado y decidido por el propio presidente del Gobierno", advirtió De la Vega, quien añadió que el Ejecutivo trabajará "sin parar" para que ese consenso se logre "lo antes posible". 

Asimismo, subrayó que el Gobierno actúa "de forma responsable" y midiendo "todos y cada uno de los pasos que ha dado" desde que la banda terrorista anunció en marzo un alto el fuego permanente. La vicepresidencia reconoció que el Ejecutivo puede prescindir del PP en este inicio del proceso. 

"Un elemento para que el proceso camine por el buen camino es la unidad de todas las fuerzas políticas. Pero al mismo tiempo, es también fundamental que cuando las condiciones de avanzar en el proceso de paz se van produciendo, seguir avanzando en ellas y tratando de tener el máximo consenso posible", dijo al respecto. 

Sin opción al fracaso 

Además, hizo hincapié en que no se plantea un fracaso en el proceso iniciado el jueves. "No quiero imaginar ningún horizonte de que vaya a fracasar. Nuestra obligación y responsabilidad es que así no sea", señaló y añadió que las interpretaciones son "muy libres pero se deben basar en datos" cuando hay dirigentes políticos que equiparan el derecho a decidir de los vascos con el derecho de autodeterminación. 

"El presidente del Gobierno ayer --por el jueves-- dejó muy claro los principios y los límites, que todas las decisiones que se vayan a tomar será en el ámbito de la Constitución y de la ley. Lo dijo con claridad meridiana. En este proceso no va a haber facturas políticas que pagar, dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada", puntualizó. 

La vicepresidenta eludió contestar si el Gobierno va a trabajar en la UE para sacar a ETA-Batasuna de la lista de organizaciones terroristas que elaboran los Veinticinco. "Batasuna es una organización ilegal, está ilegalizada y ya sabe cuáles son las reglas de juego. A la legalidad se vuelve por la legalidad", insistió. 

En este sentido, apuntó que la entrevista fijada para pronto entre ETA-Batasuna y el PSE servirá al segundo para recordar a la formación ilegalizada "cuáles son las reglas de juego" y que se basan en el respeto a la Ley de Partidos, puesto que no existe "ninguna intención" de modificarla tal y como explicó el jueves Zapatero en el Congreso de los Diputados. 

Asimismo, abordó el hecho de que las principales asociaciones de víctimas del terrorismo hayan criticado el contenido del anuncio de Zapatero. La vicepresidenta reiteró su "respeto absoluto, consideración y apoyo a todas las víctimas, estén donde estén" y resaltó que el presidente del Gobierno ya ha dicho que va a hacerse este "recorrido" que ahora se empieza "con la permanente y constante presencia, y recuerdo de las víctimas del terrorismo y sus familiares".   

Libertad Digital, 30 de junio de 2006

Hora de trabajar en Euskal Herria

Una declaración histórica: es la primera vez que un Gobierno español se compromete pública y oficialmente a respetar la decisión de los ciudadanos vascos sobre su futuro, reconociendo además que el acuerdo político compete a los partidos y agentes vascos a través del método que éstos decidan y que será trasladado luego a los distintos ámbitos institucionales. No quedan ya excusas para que todos los agentes de Euskal Herria lancen el debate democrático para alcanzar un acuerdo que Madrid y París deberán respetar.

Es obvio que el proceso comenzó hace meses, porque declaraciones de tanto calado y alcance como la del alto el fuego permanente de ETA y la del Gobierno español no surgen de la nada.

Ayer, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, optó por una sala anexa al hemiciclo del Congreso de los Diputados para anunciar el inicio del diálogo con ETA. El esperado pronunciamiento no se quedó en un mero enunciado de la intención del Gobierno de abrir negociaciones con la organización armada, sino que Zapatero hizo públicos sus compromisos con el proceso político, concretados fundamentalmente en la aceptación de que corresponde a los partidos y agentes vascos fijar los métodos de diálogo y adoptar un acuerdo justo y democrático que encamine un proceso resolutivo, y en el respeto a las decisiones que adopten los ciudadanos vascos.

Esa es la tarea que tienen ante sí todos los agentes vascos y el conjunto de los ciudadanos de Euskal Herria. Si alguien pretendía esgrimir todavía clichés y excusas manidas, cayeron el 22 de marzo con el anuncio de ETA, y ayer con la declaración de Zapatero. Sería desde luego deseable que también el Estado francés, que recientemente hizo público su apoyo a las vías que adopte Madrid para solucionar el conflicto político, expresara otro tanto.ETA, tanto en su declaración del 22 de marzo como en la entrevista concedida a GARA y en su último comunicado, emplazó a ambos estados a que mostraran su compromiso con el proceso y su respeto a la palabra y la decisión de los vascos.

La declaración del presidente del Ejecutivo español sitúa definitivamente el centro de gravedad del proceso político en Euskal Herria, y es ahí donde debe quedar. Pero eso exige responsabilidad. No hay nada hecho todavía. Los pasos dados hasta este momento no servirán de nada si todos los agentes del conjunto de Euskal Herria no abren un verdadero proceso democrático. La solución está en Euskal Herria, y es aquí donde deben buscarse los acuerdos y las garantías. De hecho, un acuerdo entre las fuerzas vascas que articule el derecho a decidir de todos sus ciudadanos sería sin duda la mejor garantía para que el proceso entrase en una fase resolutiva, sería la mejor garantía para que los estados español y francés aceptasen sin limitaciones ni injerencias lo negociado y acordado, y en último término lo decidido por los ciudadanos vascos.

José Luis Rodríguez Zapatero, aunque expresó al final su compromiso absoluto con la Constitución de 1978, no la mencionó ni esgrimió en las partes realmente sustanciosas y centrales de su declaración; sí apeló, en cambio, al respeto a las normas y procedimientos legales, e incluso hizo mención expresa al mantenimiento de la vigencia de la Ley de Partidos. Pero las cuestiones de leyes y marcos, ya se sabe, tienen su base en los acuerdos políticos, y es obvio que esas normas, la legalidad vigente, están ahí para ser cambiadas, en su caso, de acuerdo a la voluntad libre y democráticamente expresada de los ciudadanos vascos.

Ayer, el Gobierno español admitió expresamente la existencia de un conflicto político. La tarea histórica de desatascar las cuestiones que están en su origen y constituir la mesa de diálogo democrático corresponde al conjunto de formaciones políticas y agentes vascos y, en último término, a la sociedad, a quien ayer se dirigió expresamente Zapatero.

Pero los estados español y francés tienen aún deberes por hacer. GARA publicaba este pasado lunes un grave balance represivo de los tres meses transcurridos del alto el fuego permanente de ETA. Cuando Zapatero subraya que «en ausencia de todo tipo de violencia y coacción», debería fijar la vista en sus servicios policiales y judiciales. A los compromisos deben seguir, en buena lógica, decisiones que propicien las condiciones mínimas que permitan un debate democrático. Deben acabar las injerencias y los obstáculos que se están colocando en el camino, deben acabar los ataques al proceso de resolución. Y, sobre todo, debe echar a andar el diálogo democrático en Euskal Herria. -

Gara, 30 de junio de 2006

Batasuna:«Positivo y de gran calado político»

En su primera valoración de las palabras de Zapatero, Batasuna fijó su mirada en dos puntos del discurso: el inicio del diálogo entre el Gobierno español y ETA, y el compromiso de respetar lo que decida libremente la ciudadanía vasca. Pernando Barrena puso el acento en este último aspecto, que calificó de «fundamental para el proceso».

«Batasuna quiere subrayar que estamos ante una declaración positiva y de gran calado político». Con estas palabras comenzó el mahaikide Pernando Barrena una rueda de prensa celebrada a primera hora de la tarde en medio de una gran expectación y en la que la formación independentista realizó «una valoración de urgencia» respecto a la comparecencia del presidente español.

Barrena, que estuvo acompañado por la también mahaikide Marije Fullaondo, sustentó su primera afirmación en «dos motivos». En primer lugar, destacó que esta declaración realizada por José Luis Rodríguez Zapatero «abre el ámbito de diálogo entre ETA y el Gobierno español».

Como segundo punto, resaltó que «el presidente Zapatero, en nombre del Gobierno español, ha adoptado el compromiso de respetar las decisiones que los ciudadanos vascos adopten libremente».

«La opinión pública española esperaba por parte del presidente español el anuncio de la apertura del diálogo entre el Gobierno de Madrid y ETA, y unido a este anuncio Rodríguez Zapatero ha realizado una declaración de gran importancia. Ha afirmado, literalmente, que el Gobierno español respetará las decisiones que los ciudadanos vascos adopten libremente», reiteró.

El portavoz de Batasuna apuntó que «ése es un concepto fundamental para el proceso político que ya tenemos en marcha en este país». Tras esta escueta exposición, el representante abertzale se refirió a la necesidad de realizar «una lectura más sosegada» de lo dicho por Rodríguez Zapatero. Para ello, Batasuna elaboró ayer «un documento político» en el que fija su análisis. Este texto será dado a conocer en una comparecencia que se celebrará este mediodía en Donostia.

Gara, 30 de junio de 2006

El PSOE coincide con Batasuna-ETA en que es un "error" convertir a las víctimas en un "elemento determinante"

Una vez que se ha hecho oficial la negociación del Gobierno con los etarras, el PSOE no ha tardado en asumir públicamente algunos de los argumentos de Batasuna-ETA. Alfonso Perales, responsable de Política Autonómica, cree que es un "error" convertir a las víctimas "en un elemento determinante en un proceso tan largo y tan complejo". La exigencia del PP para que la banda terrorista entregue las armas es también un hecho "irrisorio" para el socialista porque "las puede comprar en cualquier otro sitio". Y del terrorismo callejero dice que los episodios registrados durante el alto el fuego "son muy pocos". Mariano Rajoy no descarta apelar a los tribunales para frenar cualquier acuerdo político que Zapatero adopte con los terroristas.

 El secretario federal de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE ha restado importancia al incremento del terrorismo callejero durante el alto el fuego pese a que Zapatero puso como condición para las negociaciones el cese total de la violencia. Para Alfonso Perales, el casi medio centenar de atentados perpetrados por los terroristas callejeros durante la tregua "son muy pocos".  

Tampoco es partidario de que las víctimas aparezcan en la negociación. Como vienen manteniendo los batasunos, también el Gobierno vasco a través del consejero Azkarraga, Alfonso Perales ha apuntado que "en el diálogo con ETA" convertir a las víctimas "en un elemento determinante de un proceso tan largo y complejo es un error".

El dirigente socialista, que ha reunido este viernes con la ejecutiva provincial del PSOE en Málaga, sostiene que es "comprensible que una persona a quien el terrorismo le ha arrebatado un familiar vea este proceso desde la perspectiva de su dolor personal",  pero acto seguido utiliza a este colectivo para atacar al PP. Le advierte que "debería reconsiderar la instrumentalización de las víctimas".

Sobre la oposición de las víctimas a cualquier negociación con ETA, como ha quedado plasmada en las masivas manifestaciones, Perales ha expresado su "respeto y comprensión" a sus planteamientos aunque ha repetido que el Gobierno "dispone de condiciones objetivas para comenzar este proceso". "Nunca como ahora ha habido una oportunidad tan cercana y tan próxima para convertir en definitivo e irreversible el fin del terrorismo", ha repetido Perales.

También ha vaticinado que en los próximos días el PP pondrá "una segunda prueba" al Gobierno con la exigencia de que ETA entregue las armas, un hecho que considera "irrisorio", ya que, a su juicio, "las puede comprar en cualquier otro sitio". Y nuevamente ha vuelto a atacar a la oposición, a la que ha pedido que gradualmente abandone su "estrategia de obstrucción y boicot" y comience a dirigirla "hacia la colaboración".  

Libertad Digital, 30 de junio de 2006

EL FORO ERMUA DENUNCIA EL DESISTIMIENTO Y LA CESIÓN POLÍTICA ANTE EL TERRORISMO ANTE LA DECLARACIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO SOBRE LA APERTURA DE NEGOCIACIONES CON ETA

La declaración institucional del Presidente Rodríguez Zapatero anunciando el inicio del diálogo con ETA, sin que exista un abandono definitivo de la violencia por parte de los terroristas y vinculando las negociaciones con éstos y la consecución de un pacto político en el País Vasco, supone un paso de enorme gravedad en el camino de desistimiento y cesión política ante la banda.

Es, asimismo, la formalización del incumplimiento de la resolución parlamentaria de mayo de 2005 y de los compromisos adquiridos por el Partido Socialista y el Gobierno.

No lo decimos nosotros, lo dicen ellos mismos: “¿Qué es eso de que el Partido Socialista propone el diálogo con ETA? ¿Qué disparate es ese? (Aplausos.) Lo que se hace es decir a ETA lo que siempre le hemos dicho: sólo habrá diálogo si deja de matar, si abandona definitivamente la violencia. Eso es lo que se dice en esta propuesta de resolución y nada más que eso.” (López Garrido; portavoz del PSOE; Diario de Sesiones del Parlamento; 17 de junio de 2005. Pág. 4517.) 

"Si los terroristas anuncian un cese definitivo de la violencia, el presidente del Gobierno acudirá a la Cámara para informar y explicar la hoja de ruta y un posible plan se abriría para la paz"; (Mª Teresa Fdz. de la Vega. Vicepresidenta del Gobierno 17/02/2006).

Estamos, pues, de manera objetiva ante un incumplimiento expreso de la palabra dada. Además, se añade, lamentablemente, que la vinculación establecida en el comunicado oficial entre el inicio del diálogo con ETA y la consecución de un pacto político en Euskadi, es una buena prueba de la disposición del Sr. Rodríguez Zapatero a ceder ante los terroristas, traicionando a la ciudadanía, legitimando la violencia y contradiciéndose al  negar que la democracia vaya a pagar un precio político por alcanzar la paz y en las que se compromete a salvaguardar la memoria, el honor y  la dignidad de las víctimas del terrorismo.  

El pago ya está hecho. No es posible no pagar precio político a ETA y respetar la memoria de las víctimas y, al mismo tiempo, mezclar el comienzo de la negociación con ETA y la necesidad de alcanzar un acuerdo político para la convivencia en el País Vasco.

Es una contradicción en los términos. Las contradicciones están siendo lo habitual en el modo de proceder del actual Gobierno de España. El Sr. Rodríguez Zapatero negó pública y reiteradamente la existencia de contactos con ETA, que tuvo que reconocer a posteriori.

El Sr. Presidente realizó firmes declaraciones en el pacto antiterrorista, mientras destacados dirigentes de su partido en el País Vasco se reunían con BATASUNA en secreto y con su aquiescencia.

Las afirmaciones solemnes del Sr. Rodríguez Zapatero son sistemáticamente desmentidas por  sus propios hechos. Por eso, por mucho que pretenda confundirnos con sus palabras, debemos centrarnos en el análisis de los datos objetivos de los que disponemos.

Todos ellos apuntan en una única dirección: estamos ante un camino de negociación política, y por tanto de cesión, con ETA. Primero, fue la inacción de la Fiscalía y las Delegaciones del Gobierno frente a BATASUNA y el incumplimiento sistemático de la Sentencia que declaraba su ilegalización y la resolución de la Audiencia Nacional que establecía su suspensión cautelar.

Después la resolución del Congreso en la que se preparaba el camino para la negociación, negando que se fuera a tratar con ETA mientras no hubiera un abandono definitivo de las armas. Posteriormente el cese y sustitución del Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional.

Luego el anuncio de su intención de reunirse con el brazo político de ETA y la declaración de que la negociación política sobre el marco jurídico – político no tiene por qué esperar a la desaparición de ETA.

Ahora, el anuncio del comienzo del diálogo a pesar de que no existe un cese definitivo de la violencia, a pesar de que ETA ha manifestado expresa, nítida y reiteradamente que no renunciará al uso del terrorismo si no se satisfacen sus reivindicaciones históricas y a pesar de la continuidad de la extorsión, del aprovisionamiento y del terrorismo callejero.  

Este proceso de desistimiento y cesión en el que nos encontramos no tendrá vuelta atrás si la población no se moviliza para detenerlo.

Por ello, el FORO ERMUA llama a la movilización para que, por encima de los intereses partidistas, todos los ciudadanos de cualquier ideología que crean en la España democrática de la igualdad, la libertad y la solidaridad y que estén en contra de cualquier cesión al terrorismo, no permanezcan impasibles y secunden cuantas iniciativas de oposición a la cesión ante ETA promuevan las asociaciones, movimientos y partidos democráticos.  

Bilbao, 30 de junio de 2006

El día en que a ZP se le entendió todo (a su pesar, tal vez).

Tal y como exigió ETA, el presidente del Gobierno ha cumplido sus compromisos y en la fecha indicada ha anunciado la apertura del diálogo con los terroristas. El anuncio ha venido envuelto en la habitual parafernalia retórica del zapaterismo: una mezcla un tanto indecente de buenas intenciones, medias verdades y mentiras enteras, todo ello vertebrado por una confusión ética y conceptual que quita el aliento. En la pieza oratoria de ayer hay muchas cosas que llaman la atención: la burla de hablar en un Congreso sin diputados, el reconocimiento brumoso del derecho a la autodeterminación, el maquillaje de la Ley de Partidos, la contradicción de negar concesiones (políticas) y anunciar conversaciones (políticas), la voluntaria ceguera ante la persistente actividad de ETA… Pero, junto a todo eso, hubo un momento decisivo: el momento que a ZP se le entendió todo.

Ese momento es aquel en que Zapatero, tras reconocer el altísimo grado de autogobierno del País Vasco, constata que la violencia persiste y de ahí deduce la necesidad de negociar. Reduzcámoslo a esta oración: "Habéis sido más libres que nunca, pero ETA ha seguido matando; por tanto, hay que hablar con ETA". La conjuntiva –"por tanto"- no figura expresa en el texto de
ZP, pero va implícita en el argumento y es lo único que le da sentido. Estamos ante un ejemplo perfecto de razonamiento perverso o, mejor, pervertido. Traspasémoslo a una situación cotidiana: "Vivís muy bien en vuestro chalé, pero los ladrones os sigue robando; por tanto, hay que hablar con los ladrones, a ver qué quieren". Lo que los ladrones quieren, evidentemente, es lo que hay dentro de la casa; si se les da sin necesidad de romper cristales o disparar, tanto mejor para todos y, sobre todo, para los ladrones, ¿no? Y aquí es lo mismo: lo que ETA quiere es la autodeterminación, la amnistía para sus presos, la legalización política de ETA y la anexión de Navarra; si se les da sin necesidad de asesinar, secuestrar y chantajear, mejor para todos, ¿no? Pues no: será mejor sólo para ellos.

El País Vasco, en efecto, ha sido más libre y autónomo que nunca; para empezar, ha sido un país, cosa que antes no era. Pese a ello, ETA ha seguido matando. Lo que pide el sentido común, por tanto, es que se acabe con ETA, no que se negocie con ella. Porque si aceptamos la negociación, entonces estaremos reconociendo implícitamente que su derecho a matar era tan bueno como nuestro derecho a una generosa forma de autogobierno. Zapatero, quizá sin darse cuenta, ha enunciado el principio general de todas las rendiciones indecorosas: ceder ante quien te amenaza. El espíritu de la claudicación.

(En La Moncloa han habilitado un contenedor para dar cabida a una insólita correspondencia masiva. Son miles de sobres que llegan a Palacio. En su interior, cada sobre guarda una pluma blanca).
 

José Javier Esparza

El Semanal Digital, 30 de junio de 2006

LA TREGUA DE ETA: La otra iglesia vasca

Durante los años en que la sociedad española, y dentro de ella, muy especialmente, la vasca, ha padecido el terrorismo de la ETA, muchos fieles católicos amenazados por el totalitarismo etarra se han sentido, con todo derecho, cuando menos olvidados por la jerarquía católica vasca, cuya ambigüedad al tratar el fenómeno de la violencia terrorista ha sido especialmente dolorosa para quienes esperaban de sus pastores una mayor implicación en su sufrimiento.

Al contrario que los obispos de las diócesis vascas, cuyas pastorales relativas al terrorismo han abusado siempre en sus análisis de los tópicos de la ideología nacionalista (equiparación del sufrimiento de los presos etarras con el de sus víctimas, llamadas constantes a la superación del llamado "conflicto político", etcétera), tanto Juan Pablo II como la Conferencia Episcopal Española han sido saludablemente, cristianamente claros a la hora de enjuiciar el fenómeno de la violencia terrorista.

El anterior Pontífice condenó siempre, sin ningún tipo de matización, no sólo esta violencia física, sino la ideología que le da sustento. Así lo dejó claro en multitud de actos de carácter diplomático oficial, y en sus visitas pastorales a nuestro país.

La Conferencia Episcopal Española, por su parte, dio a la luz el 22 de noviembre de 2002 la instrucción pastoral Valoración del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias, en la que se refería al terrorismo de la ETA como "una realidad intrínsecamente perversa, nunca justificable" y, lo que es tal vez más importante, advertía de que "quien quisiera servirse del fenómeno del terrorismo para sus intereses políticos cometería una gravísima inmoralidad"; para concluir con un nítido "no se puede ser neutral ante el terrorismo".

El documento, aunque no lo mostrara expresamente, era la respuesta de la Conferencia Episcopal a la pastoral conjunta que los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria hicieron pública en junio de ese mismo año para oponerse a la ilegalización de Batasuna mediante la Ley de Partidos, entonces en discusión, y ahondar en su ya tradicional ambigüedad, con apelaciones al fin de la violencia a través del diálogo sin condiciones (no mediante la victoria del Estado de Derecho), a las supuestas torturas de los presos etarras denunciadas por sus organizaciones pantalla y a la preexistencia de un conflicto de dimensiones históricas como origen del terrorismo. Un totum revolutum que los hisopos de Monseñor Setién y sus sucesores no se han cansado nunca de asperjar.

Frente a esa realidad de una jerarquía vasca esclerotizada y convertida en la Brunete Episcopal del nacionalismo hay otro sector eclesial, más humilde, que siempre ha sabido estar al lado de quien le necesitaba y, sobre todo, lo merecía.

El Foro El Salvador nació el 10 de junio de 1999, en un gesto de sana rebeldía frente a las estructuras de la iglesia local, para estar al lado de las víctimas y condenar sin ningún tipo de componenda tanto el terrorismo como la ideología que lo sustenta. En su manifiesto fundacional aseguraba que "ETA debe disolverse y entregar las armas sin reclamar contrapartidas políticas que no son acordes con la democracia...", un mensaje muy alejado, cuando no abiertamente apuesto, al tradicional de la jerarquía vasca cada vez que se ha referido a este problema.

La cuestión del terrorismo etarra y el nacionalismo vasco es el eje central del libro que recientemente ha publicado un ramillete de intelectuales cercanos al Foro el Salvador, vista desde la perspectiva de la tregua anunciada por la banda terrorista y la negociación que el Gobierno español pretende llevar a cabo. En él se ofrecen interesantes estudios antropológicos, históricos, teológicos y políticos, vertebrados a través de la convicción inequívoca de que frente al terror no cabe la ambigüedad, sino la condena expresa que exige el compromiso auténticamente cristiano.

Se trata de una colección de breves ensayos con el objetivo de abordar el problema terrorista desde múltiples ángulos. En conjunto, constituye un compendio esencial para comprender su origen, su desarrollo y las perspectivas que cabe esperar tras el anuncio de tregua de la banda armada. Especialmente recomendables son el estudio de Jesús Laínz (autor de un espléndido libro –Good Bye Spain– sobre la historia del nacionalismo vasco), titulado, precisamente, "Doce preguntas sobre el nacionalismo vasco", y los capítulos debidos Jaime Larrínaga, ex párroco de la localidad vasca de Maruri, obligado al exilio por la presión nacionalista y presidente del Foro.

Por su claridad, valentía y decoro cristiano, es una obra que conviene estudiar, especialmente ahora que el clima político, entre el reparto de rosas blancas y los continuos alegatos al inicio del proceso de paz, amenaza con nublar el entendimiento sobre la cualidad moral de los que finalmente intervendrán en ese festival del talante.

Pablo Molina

José Luis Orella Martínez (dir.): La tregua de ETA. Mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas. Grafite, 2006; 340 páginas.

Libertad Digital, suplemento Libros, 30 de junio de 2006