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Foro El Salvador

Conferencia en La Coruña: 'La Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas, una continuidad histórica'.

Conferencia en La Coruña: 'La Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas, una continuidad histórica'.

El Foro Arbil de Galicia nos informa que la conferencia que se celebrará en La Coruña bajo el título 'La Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas, una continuidad histórica' que impartirá el Jefe del Departamento de Historia y Pensamiento del CEU San Pablo José Luis Orella, se celebrará finalmente el JUEVES 22 DE MAYO, en el Aula Cultural de Caixa Galicia (c/médico Rodríguez 2-4) a las 20:30h.

Iros a hacer puñetas

Iros a hacer puñetas

La cosa está muy mal en el PP. Se veía venir. Dicen los más viejos del lugar que es la mayor crisis desde su refundación; desde que Aznar se hiciera con las riendas de la añeja AP. Es evidente. Pero lo peor de todo es que la causa en sí del hoyo en el que se halla sumido el centro derecha, no cabe achacarla en esencia a una derrota que, sin ser dulce, no fue tan catastrófica como lo están siendo sus consecuencias. Ni siquiera puede atribuirse en exclusiva a un Rajoy que, ya lo dijimos en su momento, no lo tuvo demasiado difícil: pudo marcharse, dejando un buen sabor de boca, pero no se fue; debió dejar el testigo en manos del partido y no lo hizo. Sin embargo, sería injusto atribuirle toda la responsabilidad.

Si algo ha dejado patente el presidente del PP a lo largo de los años es que no es un líder. Ni lo fue antes, ni lo es ahora, ni lo será nunca. Por mucho empeño que ponga en intentar demostrarlo. Por mucho que traten de convencernos de ello sus eximios palmeros. Definir -Soraya dixit- como un ejercicio de autoridad, la política de ordeno y mando que Rajoy está imponiendo en el PP en los últimos tiempos, es un eufemismo inadmisible para un partido que se autoproclama democrático. Pues no es rasgo de autoridad cercenar el derecho a disentir de la opinión del líder; o abocar a la marginación a quienes legitímamente invocan la necesidad de un debate. A eso se le puede calificar como autoritarismo. Despotismo incluso. Pero no autoridad.

Tiene guasa que sean precisamente los "amigos" de Rajoy quienes hablen de autoridad, cuando hoy, y gracias a ellos, la anarquía campa por sus respetos en la formación que mal dirigen. Porque a nadie se le oculta que Rajoy es el máximo responsable de lo que sucede. Cierto, pero no el único. Si alguien entre sus correligionarios, hubiera alzado la voz cuando éste les comunicó que se quedaba, las cosas no hubieran llegado a este punto. Pero se callaron. Nadie dijo nada cuando invocó el nombre de España para no dejar la poltrona. Nadie. Muy por el contrario, todos asintieron. Y le colmaron de elogios públicos, cuando en privado decían otra cosa. De esos polvos, estos lodos. Hoy Rajoy ya no apela al nombre de España para continuar. Tampoco lo necesita. Si sigue -así lo dice- es porque muchos compañeros se lo han pedido. Y ese es el peligro. Creerse imprescindible, acreedor absoluto de la verdad, desoir la realidad de la calle.

La impresión es que el equipo de Rajoy no es tal equipo. Se asemeja más bien a una corte de aduladores sin otro fin que el de colmar con halagos todas y cada unas de las decisiones de su líder. Aunque no lo consideren su líder; aunque no crean en él. Pues si lo hicieran, no se limitarían a celebrar, dando palmas con las orejas, todo lo que dice, o todo lo que hace Rajoy. No aplaudirían su proverbial intransigencia, sino que le aconsejarían entendimiento. Pero no les interesa. Con sus lisonjas, inoculan en Rajoy la idea de que repartiendo mandoblazos a diestra, acabará erigiéndose en el líder que pretende ser y no es. Omitiéndole una realidad: que sin la derecha, el PP nunca volverá a ganar elecciones. Sencillamente porque es en esa derecha social que tanto desprecian, y de la que abominan una y otra vez, donde se encuentran los más incondicionales de sus votantes. Paradójica y, diría, que hasta incomprensiblemente.

Bien saben los denominados barones del PP que, por ese camino conducen a Rajoy al precipicio, condenando al PP a una incierta travesía por el desierto de la oposición. Pero qué les importa. Al fin y al cabo ¿no es eso lo que pretenden? ¿Descabezar al partido, para ocupar su lugar? Pudieran haberlo conseguido aconsejando a Rajoy que no siguiera; o presentando una candidatura alternativa. En definitiva, dando la cara. Pero no. Prefieron la vía más sutil, la más perversa, y quizás la más efectiva. Matar a Rajoy a besos.

Ciertamente, la crisis del PP, es una crisis de proyecto, de ideas, de insuficiencia democrática, pero no provocada por la falta de proyecto, de ideas, o de democracia, sino por la falta de poder. No de ese Poder con mayúsculas, necesario, inherente a la política, sino a ese otro más reptiliano, de alcantarillas, ese que usan quienes quieren pero no pueden aspirar al primero. Lo que se está dirimiendo en el PP en estos momentos no es este o aquel proyecto, estos valores o aquellos; ser socialdemócrata, liberal o conservador. Además, este punto ya lo dejó claro Rajoy: "Somos populares y punto", aunque nadie nos explique qué significa, en términos de ideas, eso de ser popular ¿Para qué? ¿Acaso no es suficiente conque les votemos? ¿Para qué pensar? ¿No piensan ellos por nosotros? No, nada de eso se debate hoy en el PP. Lo que importa, lo que prima sobre todo ahora es chupar. Hasta que el cuerpo aguante, que aguantará. O hasta que aguanten los votantes. Que aguantarán. Contra toda razón. Y contra toda lógica. Incomprensiblemente.

No se qué pensará el lector. Yo a los dirigentes del PP le diría muchas cosas. Pero hoy y ahora las podría resumir en cuatro palabras: Iros a hacer puñetas.

Óscar Rivas Pérez 
http://www.elconservador.com/45/iros.html

Crisis en Líbano. De guerra en guerra

Crisis en Líbano. De guerra en guerra

 

La escasa atención internacional a lo que ha sucedido esta semana en Líbano quizás se deba al sentimiento de que no se puede esperar otra cosa del país, pero no por eso es menos importante, no sólo porque Líbano es como un Oriente Medio en pequeño sino sobre todo porque nada de lo que allí sucede puede aislarse del explosivo contorno, en causas y en consecuencias.

 

Los acontecimientos tienen todos los visos de ser el comienzo de la nueva guerra civil que se viene fraguando desde el asesinato por parte de Siria, directamente o por intermediarios, del jefe de Gobierno y líder suní Hariri, el 14 de febrero del 2005; pero puede que se queden, de momento, en una exhibición de fuerza por parte de la organización chíi Hezbolá, el Partido de Dios. Como exhibición resulta gratuita, porque nadie duda de que este partido es más fuerte que el Estado desde casi cualquier punto de vista, y en primerísimo lugar desde el militar. Lleva meses paralizando la elección del jefe del Estado porque quiere una mayor cuota institucional de poder en un país en el que el Estado se reparte por cuotas étnicas proporcionales a la composición de los años treinta. Desde 1932 no se ha vuelto a hacer un censo por las repercusiones políticas que tendría. Los chiíes han aumentado su parte en la población, y sería razonable que aumentaran su presencia en las instituciones. Pero su poder bruto es ya abrumador y sus conexiones con Siria e Irán de todo punto amenazadoras para el resto. Lo son también para los vecinos, Israel de forma inmediata y todo el mundo suní de Oriente Medio.

 

Tras la larga guerra civil que transcurrió entre 1976 y 1990, todas las milicias se desarmaron menos los palestinos, en el origen del conflicto, y Hezbolá, con el pretexto medio aceptado por los demás de que eran los guardianes de la seguridad libanesa frente al peligro israelí. Tras el asesinato de Hariri, el Kalashnikov ha vuelto a convertirse en artículo doméstico de primera necesidad y las demás facciones están reconstruyendo sus milicias, muy a la zaga del matón local chií.

 

Desde el jueves hasta el sábado, las potentes fuerzas de Hezbolá tomaron Beirut Oeste, suní e internacional, burgués y elegante. Atacaron la fortificada residencia de Hariri hijo –líder del conjunto gubernamental antisirio–, la del jefe de gobierno Siniora, sedes de partido, de televisiones y periódicos, para luego retirarse, aunque el conflicto parece extenderse a otras zonas. No buscan la guerra civil ni apoderarse del Estado por la fuerza. Sólo aumentar su influencia en él y neutralizarlo mientras tanto. Para los agredidos es un estímulo más para armarse. No han ofrecido apenas resistencia. No están preparados. Pero le han dicho a Hezbolá que ha perdido su legitimidad como guardián de la soberanía nacional frente a la amenaza israelí. Las ficciones pueden tener su importancia y ésta se ha desplomado aparatosamente.

 

Queda lo más importante. ¿Por qué ahora? Porque el Gobierno intentó utilizar al ejército, el gran ausente de la crisis, para controlar el sistema telefónico privado que los ingenieros iraníes han construido para el ejército chií. Es una parte esencial del complejo dispositivo militar desarrollado con vistas a la próxima guerra con Israel. No sólo Hezbolá tiene el doble de misiles de los que poseía en vísperas de la guerra de junio de 2006, nunca desmantelados en los 36 días de acciones bélicas. Son además de mayor alcance. También han reconstruido el sistema de bunkers subterráneos ante la voluntariamente ciega mirada de los cascos azules. El dispositivo tiene otros elementos claves. Las comunicaciones los conecta y potencia. En conjunto, son varias veces más fuertes que en el año 2006.

 

Pero esta respuesta es insatisfactoria. ¿Por qué el débil Gobierno creyó que podría utilizar al poco fiable ejército para una misión que manifiestamente le desborda? Aquí entramos en zona gris obscura, que para los propios libaneses es de intensa y rica especulación. Pero al menos podemos suponer con grado alto de seguridad que norteamericanos y franceses, con los israelíes detrás, le presionaron para que lo hiciera. Pero ¿por qué creyeron que podría? Esto ya es entrar en zona negra.

 

Por GEES

Libertad Digital nº 1465   |  12 de Mayo de 2008

El presidente del Foro de Ermua pide a Navarra que no cree lazos con Ibarretxe

El presidente del Foro de Ermua pide a Navarra que no cree lazos con Ibarretxe

 

El periodista y escritor Iñaki Ezquerra, presidente del Foro de Ermua desde el pasado mes de septiembre, avisó ayer a la sociedad navarra de "las pretensiones expansionistas del nacionalismo de Ibarretxe". Ante medio centenar de personas que acudieron a su exposición titulada "El nacionalismo y Navarra", se dirigió a su auditorio preguntándole si deseaba "una Navarra con más miedo, una Navarra en la que tengáis que decir a vuestros hijos que no hablen de política, en la que se mire hacia otro lado cuando una persona se levanta de la mesa hacia el baño seguido de su escolta... si deseáis eso ya sabéis lo qué tenéis que hacer: abrir lazos con Ibarretxe, promover entendimientos con el Gobierno Vasco, ya sean acuerdos educativos, culturales o gastronómicos. Los nacionalistas, sean más o menos violentos, están a la espera de ver cualquier fisura en el tabique para expandirse", indicó el presidente del Foro de Ermua.

 

En su exposición, Iñaki Ezquerra abordó el tema del nacionalismo y su ideología, a la que culpó de los males de la sociedad vasca. "Si el nacionalismo no es culpable de nada -apuntó-, habrá que pensar que el problema está en las personas, en la maldad intrínseca de los etarras y en que la sociedad vasca es peor que otras sociedades. Pero me niego a pensar que hay una especifidad vasca que causa este mal. Más bien, me inclino a pensar que hay un agente externo, el nacionalismo, que lo ha motivado". El escritor Iñaki Ezquerra apuntó que uno de los males de la ideología nacionalista radica "en la negación del individuo, ya que las ideas y los conceptos quedan por encima".

 

En este sentido, indicó que la manera de combatir a ETA "debe ser precisamente desde la ideología, puesto que la ideología constitucionalista, a diferencia de la nacionalista, no excluye al otro". Acusó a los grandes partidos nacionales de enfrentar la batalla contra ETA "con un perfil bajo, o sea, renunciando a librar una batalla ideológica contra el nacionalismo". Por ello, criticó la labor de Zapatero en la lucha contra ETA "porque no tiene una ideología que contraponer al nacionalismo".

 

Respecto a los resultados de las últimas elecciones, Iñaki Ezquerra señaló que los votos ganados por el PSE al PNV "van a ayudar a extender aún más el nacionalismo por España, aunque en las próximas elecciones autonómicas regresen al PNV".

 

Diario de Navarra, 9 mayo de 2008

España: Preocupación ante la reforma de la ley de Libertad Religiosa

España: Preocupación ante la reforma de la ley de Libertad Religiosa

 

Reacciones al anuncio del gobierno

 

MADRID, sábado, 10 mayo 2008 (ZENIT.org).- El anuncio el 8 de mayo, por parte de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, de las "reformas consensuadas" que pretende llevar a cabo el Gobierno español ha causado "inquietud" en varios sectores católicos, que sospechan que se trate más bien de una estrategia de "imposición del laicismo", que acabaría recortando "el derecho a la libertad de conciencia" de los católicos en muchas cuestiones controvertidas.

 

Entre las reformas que pretende llevar adelante el Gobierno, y que se anunciaban en el programa electoral socialista, como Zenit anticipó (Cf. 11 de marzo de 2008), está la de la Ley Orgánica de Libertad religiosa, la revisión de la ley de despenalización del aborto, así como la introducción de la Ley de Igualdad de Trato.

 

María Teresa Fernández de la Vega explicó en rueda de prensa después del Consejo de Ministros del 9 de mayo: "la España de hoy es más diversa y plural que hace una década" y, tras 28 años de la Ley de Libertad Religiosa, "se ha de ajustar a la nueva sociedad". "Hay que proteger todas las creencias; las de los católicos, musulmanes, judíos, evangélicos, y también las de los que no creen", añadió.

 

Reacciones

 

Aunque la vicepresidenta afirmó que la reforma "no está pensada contra nadie, sino para amparar y cobijar a todos", y descartó que vaya a haber confrontación con la Conferencia Episcopal, lo cierto es que el anuncio ha sido acogido con euforia por unos y preocupación por otros.

 

Mientras los periódicos y sectores de izquierdas saludan la reforma e incluso exigen un nuevo concordato que "elimine los privilegios de la Iglesia católica", el Partido Popular se desmarcó de la propuesta, insistiendo en que un debate sobre la laicidad "no es lo que el país necesita en estos momentos de crisis económica".

 

Más contundente ha sido la respuesta del partido Convergència i Unió (CiU), cuyo secretario general, el democristiano Duran i Lleida, afirmó que se opondrán a la reforma. "El Gobierno no puede sustituir la laicidad del Estado por un laicismo que promueva reducir el factor religioso al ámbito privado, negándole todo espacio y toda expresión pública", afirmó. "Si lo que persigue es fomentar un laicismo que ni practica ni comparte la izquierda europea, nos encontrarán de frente".

 

Respecto a las instituciones religiosas no católicas, aunque no ha habido por el momento pronunciamientos oficiales, sus declaraciones en los medios han sido mayormente positivas, en la medida en que "suponga una equiparación de derechos entre todas las religiones".

 

Los católicos, preocupados

 

Aunque la Conferencia Episcopal Española no ha querido hacer ninguna declaración al respecto, ni oficial ni de carácter informal, algunos obispos han manifestado a título personal su "preocupación". Monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos, afirmó que espera que la reforma "consagre la libertad religiosa y no se convierta en un instrumento contra los seguidores de la fe mayoritaria en España".

 

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, afirmó que la Iglesia "debe hablar con libertad cuando lo exijan los derechos fundamentales de las personas o la salvación de las almas". "Las relaciones entre la Iglesia y el Gobierno han de valorarse teniendo en cuenta que la comunidad política y la eclesial son independientes y autónomas en su propio campo", añadió.

 

Por su parte, el Foro Español de la Familia, presidido por Benigno Blanco, manifestó su "preocupación" ante lo que considera una "amenaza para la libertad ideológica y de conciencia". El Foro es el mayor impulsor de la objeción de conciencia contra la asignatura "Educación para la Ciudadanía", varios de cuyos casos están actualmente en los tribunales.

 

"En las últimas horas el PSOE de Madrid amenaza la libertad de conciencia de los médicos respecto a la dispensación de la píldora del día después (PDD), a la vez que el ministro Bernat Soria propone medidas restrictivas del derecho de objeción de conciencia médica frente al aborto y mientras el Ministerio de Educación y los Gobiernos Autonómicos socialistas siguen con su campaña de acoso y rechazo a los padres que plantean objeción de conciencia ante EpC".

 

"Con estos antecedentes, el anuncio de la vicepresidenta Fernández de la Vega de una nueva legislación sobre laicidad y libertad de conciencia sólo puede interpretarse como la voluntad política de restringir por ley la libertad ideológica y de conciencia de quienes no piensan como la mayoría parlamentaria", afirmó Benigno Blanco.

 

Igualmente, el presidente del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, Marcial Cuquerella, afirmó que el pluralismo religioso y las garantías a la libertad de conciencia "están contemplados en la actual Ley Orgánica, concretamente en su artículo 7, en lo referido a los acuerdos Estado con otras religiones y en toda la ley en lo que se refiere a la pluralidad religiosa".

 

"Esto nos indica que, o bien la señora De la Vega no se ha leído la Ley, o bien la pretensión de una reforma para "seguir avanzando" en la laicidad esconde otros objetivos que deben ser declarados a todos los españoles", afirmó.

 

"Laicidad positiva"

 

El catedrático de Derecho Eclesiástico del Estado de la Universidad Complutense de Madrid, Rafael Palomino, analizó la cuestión para la agencia Veritas. Palomino consideró positivo, en principio, avanzar hacia "la mejora de las condiciones que enmarcan la convivencia pacífica en un país", aunque afirmó que este proceso debería producirse sin "dirigismo" por parte del Estado.

 

"Una reflexión de este tipo puede ser interesante, siempre y cuando sea una sincera reflexión y no sólo un trámite para cambiar un estable y pacífico marco jurídico de convivencia. Es decir: lo que no resultaría legítimo por parte del Gobierno es proceder con un consenso artificial a cambiar una ley con el fin de dar carta de naturaleza a un escenario público distinto, en la que en lugar de dar espacio público a los creyentes religiosos, se elimine tal presencia para que se encuentren cómodos los creyentes no religiosos", afirmó.

 

"Digo en ambos casos "creyentes" porque ambos grupos lo son. Y a ambos los protege la libertad religiosa. Pero la segunda opción, eliminar la presencia de la religión en el espacio público a favor de los creyentes no religiosos, genera una nueva forma de confesionalidad que propugna el laicismo", añadió el catedrático.

 

Para Palomino, el modelo al que hay que tender es al estadounidense: "el modelo norteamericano, que naturalmente englobaría también Canadá con su principio constitucional de multiculturalidad, parte de una actitud positiva hacia lo religioso. Mientras que la laicidad a la europea, más en concreto aquella que sigue el modelo francés, parte de una idea negativa de lo religioso, porque lo asocia al Antiguo Régimen, o a lo antidemocrático. Estados Unidos es una muestra gráfica de que la democracia y la religión pueden ser buenos compañeros de viaje".

 

Por Inmaculada Álvarez

 

 

Los «Sin tierra» se pasan a Comunión y Liberación

Los «Sin tierra» se pasan a Comunión y Liberación

Más de 50.000 miembros del movimiento brasileño piden incorporarse en bloque a Comunión y Liberación. “Queremos servir a la Iglesia desde este carisma”, afirman

 

Los «Sin tierra», el movimiento reivindicativo brasileño, toma una impronta cristiana para defender a los más pobres.

 

«Nosotros, que pertenecemos al movimiento ?Sem Terra? de São Paulo, queremos confiarnos a Comunión y Liberación. Aquí hemos encontrado todo lo que necesitábamos. Éste es el momento más importante de nuestra historia». La solemne declaración retumbó en la atestada catedral de la ciudad brasileña. La formuló hace unos días el matrimonio formado por Cleuza Ramos y Marcos Zerbini, que habían fundado el movimiento de los depauperados brasileños allá por 1986. Con ella, confirmaban del deseo de los «Sin tierra» de engrosar las filas de Comunión y Liberación, el movimiento católico iniciado en Italia por monseñor Luigi Giussani.

Recibidos en la Iglesia

Afuera del templo caía un intenso aguacero. «Quizás Dios nos envíe esta lluvia insistente para que algunos de vosotros, al entrar en la catedral, os sintáis ?dentro? de la Iglesia», afirmó radiante el arzobispo de São Paulo, cardenal Odilio Scherer, a las miles de personas que, por una vez, sí tenían techo para cobijarse. «Hemos sido testigos atónitos del hecho», afirmaba el presidente de Comunión y Liberación, el sacerdote español Julián Carrón, tras la masiva incorporación. Durante la ceremonia en la catedral de São Paulo, Cleuza Ramos le dijo a Carrón: «Hoy no hay ya dos caminos: existe uno sólo. Hoy, los ?Sin tierra? se unen a Comunión y Liberación. Nuestro movimiento quiere servir a la Iglesia conforme al carisma de Comunión y Liberación».

Hay que remontarse a 1986 para ver los albores de los «Sin tierra». El matrimonio Zerbini compró, junto con 18 familias, un solar que dividieron para constrir casas. Era apenas el principio de la aventura: en la actualidad cuentan con 14 complejos construidos que albergan a 12.500 familias. Pero faltaba algo en este primer proyecto: el centro de salud más cercano se encontraba a 18 kilómetros. «Teníamos cerca la facultad de Medicina de la Universidad Federal de São Paulo. Fuimos a hablar con el Rector y nos prometió un médico y una enfermera. Seis meses después me llamaron para presentarme al médico: el doctor Alexandre», explica Cleuza. Se trataba de un miembro de CyL, «y fue surgiendo entre nosotros tres una amistad». Más tarde le confesó a su marido su insatisfacción: «Hemos ayudado a este pueblo y, sin embargo, no ha nacido ninguna comunidad cristiana». Decidieron, entonces, incorporarse a CyL. «Ya no quiero hacer casas. Ahora quiero construir la Iglesia», asegura.

 

Álex Navajas

Fe Y Razón, 11 de mayo de 2008

Conferencia en Pamplona. "La batalla de las ideas: nacionalismo vasco y Navarra",

Conferencia en Pamplona. "La batalla de las ideas: nacionalismo vasco y Navarra",


a cargo de D. Iñaki Ezkerra. Presidente de Foro Ermua.
Presenta Dª. Maribel Vals. Portavoz de Vecinos de Paz.

Jueves 8 de mayo de 2008
20’00 horas
Hotel Tres Reyes
Salón Cristina
Jardines de la Taconera, 1. PAMPLONA

Asistencia libre

Absuelto definitivamente el arzobispo de Granada

Absuelto definitivamente el arzobispo de Granada

GRANADA, miércoles, 23 abril 2008 (ZENIT.org).- El arzobispo de Granada (España), monseñor Francisco Javier Martínez Fernández, ha sido absuelto, por sentencia firme (no cabe ya recurso contra ella) de la Audiencia Provincial de Granada, del delito de coacciones que se le atribuía.

 

Después de que el Juzgado de lo Penal número 5 de Granada condenase al arzobispo de Granada por un delito de coacciones y una falta de injurias contra el sacerdote Francisco Javier Martínez Medina --antiguo archivero de la Catedral--, ha prosperado el recurso interpuesto por la defensa del arzobispo ante el tribunal provincial, con el fin de que se revisara la decisión judicial precedente.

 

Los magistrados de la Audiencia en pleno han considerado que los hechos descritos en la resolución del juez Torres no constituyen un delito de coacciones.

 

En cuanto a las injurias, sí consideran que se produjeron, pero no como falta, sino como delito, es decir, reviste mayor gravedad según la ley. No obstante, concluyen que ha prescrito y por lo tanto no cabe condena alguna por ello.

 

La sentencia de la Audiencia Provincial de Granada no puede ser recurrida ante ningún órgano judicial superior, por lo que la absolución del prelado granadino es firme.

 

Monseñor Martínez, quien siempre ha declarado su inocencia, manifestó en el juicio que con su actuación no buscaba hacer daño a nadie, sólo «gobernar bien la Iglesia».