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Un obispo vasco para recristianizar a los vascos. Bronca en la Iglesia vasca a propósito de monseñor Iceta

Un obispo vasco para recristianizar a los vascos. Bronca en la Iglesia vasca a propósito de monseñor Iceta

 

Sabino Arana, fundador del PNV, decía que había que recibir a pedradas a los maestros maketos en los pueblos. También decía que era cristiano y no podía odiar. Desde que el Vaticano anunció la designación como obispo auxiliar de Bilbao de Mario Iceta, un vizcaíno de la diáspora, el aparato abertzale y progresista que controla la diócesis se ha sentido ofendido por la decisión de Benedicto XVI. Por lo menos no han apedreado al nuevo obispo.  

    

El sábado 12 fue consagrado en la pequeña catedral de Bilbao el sacerdote Mario Iceta Gavicagogeascoa como obispo auxiliar de Bilbao. Un vasco de Gernica, de 43 años de edad y que ha desarrollado su ministerio en Maketania. Parece que comienza la salida del agujero en el que caímos hace casi 40 años.

 

Desde finales de los años 60, el clero vasco en parte nacionalista y en parte progresista se hizo con el control de las diócesis vascas y, en menor medida, la navarra. La infiltración y la decantación de la mayoría del clero por el nacionalismo, e incluso por el recurso al terrorismo, llevó a que el obispo Pablo Gúrpide (1956-1968) se considerase espiado en su misma residencia, como ha revelado el periodista Vicente Talón, que le entrevisto en los años 60. Con la jubilación o el apartamiento a lo largo de los años 70 de los obispos calificados de españoles, franquistas o toledanos, el clero se apoderó de las diócesis de Bilbao y San Sebastián y las puso al servicio de la causa abertzale, ante la omisión de Roma y del nuncio.

 

Se hizo la vida imposible a los sacerdotes y laicos que se resistieron, de manera que los católicos comprometidos son sólo una minoría y, además, nacionalista. La situación ha llegado al punto de que las parroquias están divididas por nacionalistas o no nacionalistas. En los años 80, las cofradías celebraban la Semana Santa con el rechazo del obispado y de los católicos de fe adulta. Al menos el obispo Blázquez, a diferencia de su predecesor, las ha animado.

 

Cadenas para el obispo

 

El esquema de poder en las diócesis más guerreras era sencillo. En San Sebastián no había problema, pues monseñor Setién gobernaba su diócesis con métodos que un abertzale atribuiría a un sargento de la Guardia Civil. En Bilbao, el obstáculo era que monseñor Luis María de Larrea (1979-1995) no compartía el nacionalismo del aparato; por eso, su auxiliar, Juan María Uriarte, que entre 1974 y 1977 había sido rector del seminario y desde 1976 obispo auxiliar, aplicó un plan ingenioso: a través de varios consejos (presbiteriano, pastoral diocesano) ató al obispo. Aunque Roma nombrase al obispo, las asambleas, cuyos miembros se reclutan, por lo general, entre las instituciones y asociaciones más comprometidas, lo controlarían y con el tiempo de ellas saldrían los candidatos a obispo.

 

La identificación entre nacionalismo y clero es tal que José María Setién entretiene sus ocios de ilustre jubilado con la pertenencia a un consejo político del lendakari Juan José Ibarretxe. Éste es el único gobernante español que cuenta con la guía de un obispo, pese a lo cual el PNV es aliado del laicista Rodríguez Zapatero.

 

Pero no es menor el peso del elemento progresista, el de la fe adulta. La supervisora del apostolado seglar en Bilbao, Belén Rodero, participa de las teorías que distinguen entre la Iglesia-institución y la Iglesia-comunidad, es partidaria de la ordenación de mujeres y niega el Cielo y el Infierno. Una cristiana de base de Bilbao, Elena Sanz, presentó su candidatura a las elecciones para presidente de la Conferencia Episcopal. Para Francisco José Fernández de la Cigoña, experto en política eclesiástica, ese gesto de una diocesana le costó a Blázquez la presidencia de la Conferencia Episcopal.

 

Cuando Juan Pablo II nombró a monseñor Blázquez en agosto de 1995, el bizkaitarrismo reaccionó con furia. El entonces presidente del PNV, Javier Arzallus, acusó al Opus Dei de haberlo promovido y amenazó con que los peneuvistas dejarían de dar dinero a la Iglesia. Incluso se recibió con burlas el anuncio de monseñor Blázquez de aprender euskera. Al final, el aparato y el PNV lo aceptaron porque el obispo no quiso (o no le dejaron) alterar las estructuras de la diócesis. Su identificación con el nacionalismo llegó al punto de firmar en mayo de 2005 una carta pastoral con los demás obispos vascos en la que se oponía a la ilegalización de Batasuna.

 

Un vasco de la diáspora

 

El anuncio del nombramiento de Mario Iceta como obispo auxiliar el 5 de febrero causó todavía más enfado entre estos aparatchiks, tanto consagrados como laicos: creían que se habían librado de él y regresa con mando. Por edad, Iceta pertenece a una generación que ha sufrido el nacionalismo y a la que no se puede achacar ninguna relación con el franquismo. Si Blázquez ha podido ser domado, es muy posible que Iceta se resista, porque en él no funcionará el discurso de la necesidad de comprender a los vascos, del sufrimiento de este pueblo y del origen político de un conflicto centenario.

 

Monseñor Iceta representa a miles de vascos que han sido expulsados de su tierra por el nacionalismo. Es poco conocida la diáspora a la que se vieron forzados muchos seminaristas y sacerdotes que para escapar del adoctrinamiento nacional-progresista marcharon a formarse a Burgos, Toledo u otras diócesis más tranquilas. A los que volvían, el aparato sancionaba su traición con diversos tipos de castigos, como el destino en oficinas, cuando la edad media del clero vizcaíno en activo ronda los 60 años. Primero Euskal Herria y luego Dios y los fieles.

 

El odio que mueve al sector más militante de los nacionalistas que todavía se llaman católicos se muestra en una carta que un bermeano dirigió a Mario Iceta y que publicó el diario Deia. El firmante le interpelaba de la siguiente manera: “los que te promueven son los que masacraron tu pueblo Gernika”. Este mismo señor califica a la presidenta del PP vasco, María San Gil, de “mala vasca”, aunque nada dice los etarras que la han intentado asesinar.

 

Ante el fracaso en promover nuevos valores entre los sacerdotes, pues no hay sustitución, el plan del consejo diocesano era seleccionar los nombres de los candidatos entre los cuales el Papa nombraría el obispo. De esta manera, los abertzales dispondrían de dos seguros: un obispo del caserío y un consejo controlador. Ahora los sacerdotes y los laicos acusan a Roma de un comportamiento antidemocrático. Por ejemplo, Bittor Uranga, laico y secretario del Consejo Pastoral, escribió en una carta que “De un solo plumazo nos han desautorizado a todos, a los curas y a quienes no lo somos”. Pero, ¿desde cuándo la Iglesia es una sociedad en la que sus miembros decidan a mano alzada?

 

El abertzalismo ha dispuesto de más de 30 años para realizar su ingeniería social. Los resultados son la secularización de la diócesis, la división de los fieles en nacionalistas y no nacionalistas, los seminarios y las iglesias vacías, la caída en el césaropapismo al identificar la labor de la Iglesia con los intereses del PNV... Tal vez el mayor reproche que haya de soportar la Iglesia vasca es que para muchísimos católicos no han contribuido en parar el terrorismo etarra ni en amparar ni consolar a sus víctimas.

 

Otros enlaces y apoyos

 

Carta al director publicada en la edición vasca de El País (30-9-2005) titulada Por amor de Dios:

 

“El pasado 27 de septiembre acudí a la ventanilla de recepción de la catedral del Buen Pastor, en San Sebastián, con el propósito de encargar una misa para el día siguiente en recuerdo a un familiar recientemente fallecido. La desconocida señora que me atendió me recordó, afligida, que la fecha coincidía con la de la muerte de Txiki y Otaegui [los terroristas etarras condenados a muerte por haber asesinado a unos policías] -a manos de los franquistas-, añadió.

Alentado por el manifiesto y público desinterés mostrado históricamente por la jerarquía eclesiástica vasca hacia las víctimas del terrorismo, consideré justo recordar a esta señora que también ese día y los 364 restantes del año habían sido asesinadas en este país nada menos que casi mil personas inocentes a manos de la mafia etarra. La mayoría de ellas, como, por ejemplo, Gregorio Ordóñez, católicas. ¿Recordará esta señora las fechas del asesinato de todas ellas? Lo dudo. Éstas no figuran en orden prioritario en el almanaque eclesiástico vasco.

Al revelar mi identidad, euskaldún y con todos los apellidos vascos pero que muy vascos, la susodicha censuró mi actitud de preferir dirigirme a ella en español y, añorando tiempos que yo, ingenuo de mí, creía felizmente superados, me llamó manchurriano [equivalente a maketo o coreano] y que eso de que todos somos hijos de Dios, como yo le repliqué, eran afirmaciones discutibles. María San Gil y María José Usandizaga tuvieron que sufrir algo parecido cuando fueron a buscar gestos de alivio y apoyo del entonces obispo José María Setién.

Sentí una gran indignación pero sobre todo una enorme tristeza. ¡Qué lejana está la diócesis vasca del mensaje de Cristo!, pensé. Y luego se sorprenden de que las iglesias estén vacías.

No alcanzo a comprender cómo pueden poner ni más ni menos que en la ventanilla de recepción de mi diócesis a una persona de estas características para atender a una feligresía tan plural como la vasca. Desde luego no es casual. Estoy convencido. Le pedí que me devolviera el dinero de la misa, le llamé farisea y me fui en paz decidido a no volver hasta que saquen a los mercaderes del templo.”

 

Pedro Fernández Barbadillo

El Manifiesto, 14 de abril de 2008

La prostitución, ¿un trabajo como cualquier otro?

La prostitución, ¿un trabajo como cualquier otro?

 

Intentos por legitimar la «profesión más antigua»

 

ROMA, domingo, 13 abril 2008 (ZENIT.org).- La renuncia del gobernador del estado de Nueva York, Eliot Spitzer, debida a la revelación de sus escapadas con una prostituta, ha renovado el debate público sobre la venta de sexo.

 

Escribiendo en las páginas de opinión del Los Angeles Times, el 12 de marzo, Patty Nelly, profesora de antropología en la Universidad George Washington, afirmaba que la prostitución es parte de nuestra cultura y debería despenalizarse.

 

Desde Canadá, la articulista Jeet Heer comentaba que es probable que los políticos frecuenten prostitutas con regularidad. De igual forma, en su artículo del 12 de marzo opinaba que la prostitución debería considerarse sólo otro trabajo más y legalizarse.

 

Antes del escándalo Spitzer, David Aaronovitch, columnista de opinión del Times de Londres, afirmaba en su artículo del 15 de enero que no veía nada malo en que se pagara por sexo entre adultos. Las autoridades británicas han debatido desde hace tiempo posibles cambios en las leyes sobre prostitución, aunque cualquier cambio parece haberse dejado de lado por el momento.

 

Algunos artículos de periódicos ingleses se oponían a cualquier legalización. El 19 de enero el Times informaba de un libro publicado recientemente en Francia por una persona conocida únicamente sólo como Laura D., de 19 años. Pagó su primer año de estudios universitarios trabajando como prostituta y escribiendo el libro para advertir a otras que no siguieran su ejemplo.

 

En su libro, según el Times, describe lo desagradable de la experiencia, tachándola de dominación económica. También afirmaba que, incluso tras abandonar la actividad, es difícil tener una relación con el sexo opuesto.

 

Janice Turner, escribiendo el 23 de febrero en el Times, comentaba que la mayor parte de las mujeres implicadas en la prostitución desean escapar. Describía los burdeles legalizados en Holanda como «imanes del crimen organizado, de los traficantes de droga». La situación de los centros legalizados para la prostitución en Nevada no es mejor, añadía, con muchas mujeres que sufren un trato cruel.

 

En Canadá, en el periódico National Post del 13 de marzo, Barbara Kay contestaba al artículo de Jeet Heer, afirmando que la prostitución de ninguna manera es un trabajo más. «Las prostitutas hacen algo que es fundamentalmente deshumanizante para dar acomodo a instintos que en un verdadero ‘mundo mejor’ serían canalizados a relaciones más fructíferas y dignas», afirmaba Kay.

 

«Vender tu cuerpo no es un comportamiento del que se pueda estar orgulloso, puesto que como humanos nos construimos psicológicamente, el sentido de respeto propio de una mujer está invariablemente ligado a su comportamiento sexual», añadía.

 

Víctimas

 

Coincidiendo con la aparición de los detalles sobre el caso Spitzer, se publicaba un libro en Gran Bretaña que examinaba el tema de la política del gobierno y la prostitución. En «Prostitution, Politics and Policy» (Prostitución, Política y Programas Políticos) (Routledge Cavendish), su autor, Roger Matthews, recogía sus conclusiones de 20 años de investigación y estudio de la prostitución.

 

Matthews, profesor de criminología en la Universidad londinense de South Bank, apuntaba algunas desventajas de la legalización de la prostitución. Quienes están a favor de su despenalización describen la prostitución como un crimen sin víctimas, observaba. Esto, replica, es una afirmación muy superficial.

 

Quienes están implicados en la prostitución, especialmente las mujeres que la practican en las calles, constituyen el grupo social con más víctimas, sostiene Matthews. Muchas de las mujeres implicadas tienen largas historias de abusos y abandono, y un gran número son adictas a las drogas. Las estimaciones varían, observa, pero los estudios llevados a cabo en diversos países apuntan que del 50 al 90% de las prostitutas callejeras han sufrido abusos o abandono cuando eran niñas.

 

Como grupo también es probable que sufran de falta de hogar, desempleo y pobreza. Su vulnerabilidad y su baja autoestima suelen hacer que muchas de estas jóvenes sean explotadas por quienes las llevan a la prostitución, añadía Matthews.

 

Al contrario de quienes presentan la prostitución como una elección libre o como un medio de liberación para las mujeres, Matthews apunta que muchas de las mujeres lo hacen para financiar su dependencia de las drogas o para lograr dinero para otras necesidades acuciantes. También citaba investigaciones que apuntan que del 10 al 15% el número de las que se ven obligadas por proxenetas a prostituirse.

 

Los medios algunas vecen presentan una visión de la prostitución llena de glamour, pero según Matthews: «Detrás de la fachada de independencia y autonomía hay un gran número de mujeres desilusionadas, cuyo sentido de autoestima está continuamente erosionándose». Un problema que se vuelve más penoso conforme las mujeres envejecen y empeora su aspecto.

 

Una solución superficial

 

La legalización, junto con el hecho de sacarla de la calle, puede parecer que resuelve algunos problemas asociados con la prostitución, pero esta opción sólo es atractiva superficialmente, explica uno de los capítulos del libro.

 

Matthews ha considerado la experiencia del estado australiano de Victoria y ha descubierto que la legalización no sólo ha llevado a una explosión en el número de burdeles, sino también a un aumento de la prostitución ilegal. Las condiciones laborales en muchos casos no han mejorado y ha aumentado el número de mujeres sometidas a tráfico. La violencia contra las mujeres, otro problema asociado con la prostitución, ha aumentado igualmente con la legalización.

 

Los mismos problemas han surgido en Holanda, comentaba Matthews, lo que en los últimos tiempos ha llevado a las autoridades a cerrar muchos burdeles legales. En cuanto a Alemania, afirmaba que más bien que reducir la prostitución callejera, la legalización ha animado su expansión.

 

En cuanto a la afirmación de que los análisis sanitarios regulares llevados a cabo en los establecimientos legalizados son una medida positiva, Matthews mantenía que esto es muy poco para mejorar el tema puesto que los análisis no se realizan a los clientes. Los análisis sanitarios, continuaba, son de un valor limitado y pueden incluso llevar a una falsa sensación de seguridad.

 

Ofensa a la dignidad

 

La enseñanza de la Iglesia sobre la prostitución es clara. El Catecismo de la Iglesia Católica observa que quienes se implican en proporcionar tales ser servicios hieren su dignidad, puesto que se reducen a meros instrumentos de placer sexual. El número 2355 también critica a quienes pagan por sexo como culpables de un pecado grave.

 

En los últimos tiempos la Iglesia ha puesto un énfasis particular en la prostitución como violación de la dignidad humana. El documento del Concilio Vaticano II «Gaudium et Spes» hace una lista de ofensas contra la vida y la integridad de la persona humana, entre ellas la prostitución. Estas ofensas «envenenan la sociedad humana», comentaba el concilio (No. 27).

 

En su encíclica «Veritatis Splendor», el Papa Juan Pablo II mencionaba la lista de ofensas de la «Gaudium et Spes», colocándolas en el contexto de actos que son por su naturaleza «intrínsecamente malos», y por tanto siempre gravemente erróneos (No. 80).

 

Juan Pablo II volvió a esta lista en su encíclica «Evangelium Vital». Citaba los pecados recogidos en la «Gaudium et Spes» y afirmaba que 30 años después «una vez más y con idéntica firmeza los deploro en nombre de la Iglesia entera» (No. 3).

 

Benedicto XVI habló sobre los problemas causados por la prostitución en su discurso del 13 de diciembre al nuevo embajador de Tailandia ante la Santa Sede. Se refirió a la preocupación de la Iglesia por «la plaga del sida, la prostitución y el tráfico de mujeres y niños, que sigue afligiendo a los países de la región».

 

El Papa lamentaba la trivialización de la sexualidad en los medios y el problema de la degradación de las mujeres e incluso el abuso de niños. Afrontar tales crímenes llevará a punto de inflexión de esperanza y dignidad para todos los implicados, auguraba el pontífice.

 

Sentimientos compartidos por los muchos que están preocupados por el destino de las mujeres atrapadas en la prostitución.

 

Por el padre John Flynn, L. C.; traducción de Justo Amado

«Basta ya» echa el cierre

«Basta ya» echa el cierre

La reciente desaparición del diario digital de «Basta Ya» no ha suscitado grandes debates públicos, pero es reveladora de la progresiva descomposición del movimiento cívico vasco, que ha pasado de una salud robusta a una lenta agonía provocada por la ruptura «de facto», a partir de 2004, del pacto antiterrorista. La rebelión ciudadana que acuñó algunas de las páginas más memorables de capacidad de respuesta social frente al terrorismo y al «nacionalismo obligatorio» está hoy casi desactivada, después de una legislatura de progresivo debilitamiento alentado por José Luis Rodríguez Zapatero, que necesitaba allanar el camino para su negociación con ETA.

Pero tampoco el fracaso del «proceso» y la reaparición del coche bomba y el tiro en la nuca han dado lugar a intento alguno de reparar el daño infligido al movimiento cívico desde el ámbito político. La expresión más cruda de esta realidad se vivió cuando ETA asesinó al concejal del PSE Isaías Carrasco y la contestación en las calles de Mondragón se limitó a la reunión de los cargos públicos de turno y a la presencia testimonial de un reducido puñado de vecinos. Algunos militantes socialistas llegaron a increpar a los dirigentes del PP que se acercaron a las honras fúnebres y escenificaron reproches impensables cuatro años antes, cuando se tenía muy claro quién era el enemigo.

En su adiós en la red, el diario digital de «Basta Ya», que en sus momentos de auge recibía 14.000 visitas diarias, aduce razones de penuria económica para una despedida que no se anuncia como definitiva (la página www.bastaya.org se mantiene estática, sin actualizaciones) pero que tiene el aroma de lo irreversible.

Muy lejos quedan ya las jornadas históricas de las grandes manifestaciones contra un «régimen» enquistado y apuntalado en el País Vasco por la amenaza terrorista. En octubre de 2002 más de cien mil personas salieron a la calle en San Sebastián bajo el paraguas de un lema inequívoco: «Constitución y Estatuto sí, nacionalismo obligatorio, no». En diciembre de 2003, «Basta Ya» convocó otra gran movilización en la capital guipuzcoana, esta vez para rechazar el «Plan Ibarretxe». Entonces el movimiento ciudadano aunaba a personas de muy distinto perfil ideológico que se reconocían en un denominador común: la exigencia de dignidad democrática.

La sociedad iba por delante

Como recuerda a menudo el filósofo Fernando Savater, con «Basta Ya» la sociedad se adelantó a los gobernantes cuando desde la plataforma ciudadana se exigió echar a Batasuna de las instituciones. Gracias a la existencia de ese clamor articulado nació la Ley de Partidos. Pero la comunicación PP-PSOE, bien engrasada durante la etapa en la que Nicolás Redondo fue secretario general de los socialistas y Jaime Mayor Oreja líder del PP vasco, se deterioró después de forma irreparable.

Diferencias ante el «proceso»

Tras la derrota de la entente constitucionalista en las elecciones autonómicas de 2001, los socialistas volvieron, de la mano de Patxi López, a la convicción de que no es posible gestionar el futuro del País Vasco sin los nacionalistas. Un mito que, precisamente, casi había logrado desmontar por completo «Basta Ya».

El movimiento cívico se resintió tanto por la ruptura PP-PSE como por las diferencias de criterio que se plantearon en su seno cuando Zapatero puso en marcha su «proceso». Algunas voces rechazaron los mimbres de la negociación desde un primer momento (caso de Mikel Azurmendi, Edurne Uriarte, Carlos Martínez Gorriarán o la propia Rosa Díez), mientras otras otorgaron a Zapatero un margen de confianza que el presidente del Gobierno les pidió personalmente: ese fue el caso de Fernando Savater, quien, sin embargo, se desmarcó muy pronto, en cuanto vio que los tratos con la banda incluían cesiones políticas.

Al tiempo, algunos socialistas de «Basta Ya», colocados «de refilón» y a la expectativa tras la ruptura entre constitucionalistas, regresaron pronto a la ortodoxia de partido, como sucedió con el alcalde de Ermua, Carlos Totorica.

Savater reitera que «Basta Ya» ha sido siempre un movimiento político que, a diferencia de otras iniciativas cívicas (como «Gesto por la Paz»), no se limitaba a protestar en la calle cada vez que ETA asesinaba, sino que se movilizaba para reivindicar el Estatuto de Guernica y la Constitución. Cuestiones que no sólo colisionan con la actividad criminal de ETA, sino también con las imposiciones nacionalistas desde el entramado clientelar del Gobierno autonómico.

Del movimiento cívico a UPyD

Por eso el engranaje funcionó mientras fue efectivo como correa de transmisión a los partidos constitucionalistas de las inquietudes de una sociedad acosada y hastiada. Cuando eso se quebró porque el PSOE empezó a coquetear con el nacionalismo, la estrategia perdió buena parte de su sentido y no pocos miembros de la plataforma se acercaron al PP, mientras otros creyeron llegado el momento de fundar un nuevo partido político. El propio Savater y Carlos Martínez Gorriarán pusieron los cimientos ideológicos y Rosa Díez tomó el estandarte. Después se sumó un Mikel Buesa desencantado por lo que percibió como un excesivo acercamiento del Foro de Ermua al PP.

Esa nueva fuerza, UPyD, ya respira tras haber conseguido Díez su escaño, pero algunos reprochan al joven partido haber fagocitado a «Basta Ya». Martínez Gorriarán, que ha desmenuzado estos acontecimientos en su libro «Movimientos cívicos», no lo cree, y piensa que queda hueco para la plataforma ciudadana como necesaria reserva moral. Permanece, en todo caso, su ejemplo.

 

BLANCA TORQUEMADA

ABC, 14 de abril de 2008

Somos líderes en pornografía infantil... y en otras cosas

Somos líderes en pornografía infantil... y en otras cosas

La información facilitada por el Inspector Jefe de Delitos Tecnológicos del Cuerpo Nacional de Policía, en Cataluña, con motivo de la presentación del “Libro Rojo del cibercrimen”, no ha tenido el relieve necesario, a pesar de que el dato que apunta es grave y, junto a otros, señala en una misma y negativa dirección.

El hecho es el siguiente. España ocupa el segundo lugar, detrás de EEUU, en el ranking mundial, de visitas a webs con contenido de pornografía infantil.

 

En otras palabras los pedófilos abundan en nuestra sociedad, que parece haber abolido todos los límites. Es evidente que no todos ellos son o evolucionarán hacia la pederastia. Pero resulta evidente que a mayor masa crítica de los primeros, los pedófilos, mayor posibilidad de los segundos, y por consiguiente de que se produzcan agresiones sexuales a los pre-púberes.

 

La pregunta que debe formularse esta sociedad es ¿por qué esto es así? ¿Cuáles son las razones de esta singularidad?

 

La respuesta salta a la vista. España ha mutado sin control de una rígida moral a la más completa cultura de la desvinculación donde lo único que importa es la satisfacción de la pulsión del deseo.

 

El relativismo moral que lo acompaña conduce necesariamente a una sociedad donde las disfunciones sociales crecen. Lo hacen además, no solo porque el marco de referencia, la cultura dominante lo aplaude, sino porque las leyes establecen principios como este: hemos de reconocer los fenómenos sociales en nuestra legislación, y si la gente quiere divorciarse hay que ponérselo fácil, y si quiere abortar, pues que aborte.

 

La teoría del reconocimiento social del fenómeno prescindiendo de su bondad social solo genera sinsentido, el todo vale.

 

España también destaca en las visitas a las páginas de pornografía en general, dado que el 42% de los cibernautas españoles visitan páginas de este tipo. Hay que subrayar además que una parte de estos contenidos están dotados de una pornografía directamente violenta contra la mujer, donde el sexo y agresión andan de la mano.

 

La idea de un cierto feminismo y de la ideología de género, que vende que la agresión contra la mujer nace de una concepción tradicional de la misma, se revela, una vez más, a la luz de los datos, como falsa. La edad y características de los feminicidios ya lo ponían de manifiesto. Este otro dato lo completa, porque es del todo evidente que los mayores usuarios de Internet son personas que se sitúan por debajo de la franja de los 40 años y la gente más joven poco tiene que ver con la idea tradicional de la mujer. Pero esta idea “nueva” no evita ni el asesinato, la violencia, la pornografía y la prostitución.

 

Porque en este campo, el de la prostitución, España es uno de los grandes emporios de Europa y, por consiguiente, el lugar donde se ha desarrollado una gran trama de tráfico de mujeres y de dinero relacionado con el delito. Hay una ruptura en el sistema de valores de España que arroja a las personas de esta sociedad por una pendiente que parece no tener fin.

 

De los primeros en pornografía, en pornografía infantil, en prostitución, también, rápidamente, hemos accedido a los primeros lugares del ranking en uso de drogas.

 

Primeros en solo dos años en divorcios, últimos en natalidad, a la cola en productividad y competitividad.

 

Un fracaso escolar que dobla a la media europea.

 

Una implosión demográfica por falta de nacimientos que se carga el estado del bienestar y la renta futura.

 

Un crecimiento desmedido de la violencia doméstica, hombres contra mujeres, padres contra hijos y éstos contra madres.

 

Alcoholismo masivo del botellón, y diversión centrada en la noche, fenómenos insólitos en toda Europa, violencia creciente en el ocio juvenil.

 

¿Tan difícil es ver, si uno contempla la vida de cada persona como un todo y no como dimensiones aisladas, que todo esto se interrelaciona y que la responsabilidad es de la cultura todavía dominante, el imperialismo de lo políticamente correcto, la destrucción de los fundamentos sociales mediante la cultura de la desvinculación y la ideología de genero, y las desastrosas políticas, que fundadas en ello, practica el gobierno?

 

Vivimos una crisis moral, cultural y política, por eso es preciso que renazca el sentido religioso, impulsemos una revolución moral y regeneremos la política.

 

Josep Miró i Ardèvol

Forum Libertas, 11 de abril de 2008  

 

Hay 400 millones de niños esclavos en el mundo

Hay 400 millones de niños esclavos en el mundo

Piden que se declare el 16 de abril Día Mundial contra la Esclavitud Infantil

 

MADRID, jueves, 10 abril 2008 (ZENIT.org).- El Movimiento Cultural Cristiano y otras organizaciones de inspiración cristiana han hecho público un comunicado para pedir que se declare Día Mundial contra la Esclavitud Infantil la fecha del 16 de abril. Ese día se celebrarán actos en todo el mundo.

 

«En pleno siglo XXI --afirma un comunicado del Movimiento Cultural Cristiano, enviado a Zenit-- asistimos a una de las situaciones más vergonzosas de nuestro tiempo: la esclavitud infantil. Guerras, prostitución, explotación laboral, hambre, malos tratos.... es el panorama de más de 400 millones de niños en el mundo cada día».

 

Los niños, según el comunicado, representan más del 10% del potencial de mano de obra estimado en más de tres mil millones de personas. Los niños esclavos aportan, según las estimaciones más bajas, unos 13.000 millones de euros anuales al PIB mundial.

 

«Afirmamos --denuncia el comunicado--, que la esclavitud infantil es el mayor problema laboral y, por tanto, sindical en el mundo».

 

La esclavitud infantil, según estas organizaciones, «se ha convertido en un instrumento de la guerra comercial internacional. Los niños y adolescentes forman el grupo laboral más vulnerable y desprotegido. Poderosas empresas multinacionales conocidas en todo el mundo --con producciones que van desde los automóviles y ropa de gran consumo hasta refrescos y zapatillas deportivas- utilizan a niños y niñas, mediante subcontrataciones en los países empobrecidos, para abaratar una mercancía que se vende en otros lugares y que esos menores nunca podrán disfrutar».

 

Estas organizaciones abogan por la abolición total de la esclavitud infantil y la lucha «contra el paro y la precariedad laboral  impuesta a los adultos, contra los salarios de hambre, los contratos temporales y el acceso a los servicios sociales básicos». «No pueden olvidar -añaden- que sus propios datos confirman que más de 1.500 millones de trabajadores viven en el paro y la precariedad, con ingresos que no superan los dos dólares diarios por familia».

 

El hecho de que se haya elegido esta fecha se debe a que el 16 de abril de 1995 moría asesinado Iqbal Masih. Las mafias textiles de Pakistán le asesinaron porque las denunció internacionalmente.

 

Iqbal era un niño pakistaní de 12 años, cristiano en un país de mayoría musulmana. Trabajó como niño esclavo desde los 4 años para las mafias textiles de su país. Junto con otros niños, consiguió la libertad, y comenzó una lucha asociada para la liberación de los millones de niños esclavos que hay en el mundo.

 

Esto le llevó al reconocimiento internacional, hablando ante parlamentos y universidades de Norteamérica y Europa, denunciando la responsabilidad que los habitantes del Norte del planeta tenemos en la miseria de la infancia del Sur.

 

No se lo perdonaron, y a su regreso, la mafia textil le asesinó el Domingo de Resurrección de 1995. Su muerte puso de manifiesto ante el mundo esa realidad dramática de más de 400 millones de niños que viven bajo las más diversas formas de esclavitud.

 

Por Nieves San Martín

 

Miguel Sanz lo sabía

Miguel Sanz lo sabía


Dice el refrán que por la boca muere el pez. Y aquellos que tienen costumbre de alardear de información a veces caen en sus propias trampas.

Que Miguel Sanz conociera el hecho de que Zapatero ofreciera a ETA un órgano común entre Euskadi y Navarra, tal y como él afirmó el pasado martes, no es de extrañar; tiene fuentes de información suficientes como para estar al tanto de ello. No en vano, suponemos que por ese motivo y ante la gravedad de la situación convocó la macromanifestación del 19 de marzo. Cuando hablábamos de que Navarra no se vendía no era un simple eslogan sino una realidad a la que nos enfrentábamos y que, por fortuna, no tuvimos que padecer.

 

Finalmente, a Zapatero le salió mal la jugada, no porque él no estuviera de acuerdo con entregar Navarra en bandeja de plata a una pandilla de criminales, sino porque los asesinos no tenían intención de cambiar de oficio y preferían seguir con su negocio del terror.

 

Ahora bien, lo que es ciertamente increíble es que, conociendo Miguel Sanz dicha información, estuviera dispuesto a que el grupo popular se abstuviera en la investidura de Zapatero como presidente.

 

Es decir, Sanz sabía que Zapatero nos había mentido a todos cuando afirmaba que tras la T4 se había acabado la negociación con ETA, cuando decía sin sonrojarse que nunca había hablado de política con los asesinos y cuando afirmaba contundente que Navarra sería lo que los navarros quisieran, al mismo tiempo que ofrecía a los criminales un plan de creación de Euskal Herria. Y, sin embargo y a pesar de todo ello, Miguel Sanz es capaz de fiarse de Zapatero y anima a Rajoy a abstenerse en la investidura de Zapatero, siguiendo así el camino de fraternidad y amistad que él ha emprendido con los socialistas y que le ha proporcionado su superviviencia política. ¿Qué más necesita Sanz para votar en contra de Zapatero? ¿Hay algo más grave que lo negociado por Zapatero con ETA como para darle ahora un voto de confianza absteniéndose en la investidura? ¿Un presidente que negocia el futuro de nuestra tierra con una banda de asesinos sin contar con nosotros, merece ahora nuestra aprobación?

 

Esto es lo que pasa cuando se dejan de defender los principios y valores que deben inspirar la actuación en política para pasar simplemente a proteger un puesto de trabajo. La actitud de Miguel Sanz está siendo ciertamente lamentable y así lo entiende buena parte del electorado. Esperemos que esto no pase factura al partido regionalista en el futuro.

 

Tribuna de Navarra, Editorial, 10 de abril de 2008

Homenaje a Iqbal Masih y Juan Pablo II

Homenaje a Iqbal Masih y Juan Pablo II

Se acerca el 16 de abril, el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil, como cada año, queremos celebrarlo de la única manera posible: luchando para que no haya en el mundo ni un solo niño esclavo más.

 

Parece que en esta sociedad esta todo pensado para que cada día seamos más superprotectores con nuestros propios hijos, y más indiferentes al drama que viven los hijos de otros. A nuestros hijos les incapacitamos así para la solidaridad, y a los hijos de los empobrecidos les condenamos a la explotación.

 

Hay más de 400 millones de niños esclavos, pero el mundo entero mira para otro lado.

 

Se necesita una cultura diferente, un sistema político y económico diferente, se necesitan personas dispuestas a trabajar para que esa nueva cultura, política y economía sean pronto posibles.

 

Desde el Movimiento Cultural Cristiano queremos invitar a niños, jóvenes, y mayores, a implicarse en esta lucha contra las causas de la esclavitud infantil.

 

Un primer paso, es participar y colaborar en los actos que hemos organizado en torno al 16 de abril, Día Mundial contra la Esclavitud Infantil.

 

Estáis todos invitados.

 

Sábado 12 de abril:

CONCENTRACIÓN CONTRA LAS CAUSAS DE LA ESCLAVITUD INFANTIL

Homenaje a Iqbal Masih y Juan Pablo II

-Testigos y luchadores por la Justicia-

Lugar: Paseo Sarasate de Pamplona. 13:00 h.

 

Martes 15 de abril:

Presentación del libro:

Esclavitud Infantil: Canallada real

Por Rodrigo Lastra, médico y autor del libro

Lugar: Locales Parroquia San Miguel. 20:00 h.

 

Miércoles 16 de abril:

Eucaristía en homenaje a Iqbal Masih

(En el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil)

Lugar: Parroquia San Miguel. 20:00 h.

Magdi Cristiano Allam no puede hablar en Madrid por falta de seguridad

Magdi Cristiano Allam no puede hablar en Madrid por falta de seguridad

Según declara la embajada de Italia en la capital española 

ROMA/MADRID, miércoles, 9 abril 2008 (ZENIT.org).- La embajada italiana en España ha confirmado que la suspensión de un encuentro público en Madrid del periodista Magdi Cristiano Allam, bautizado por Benedicto XVI en la pasada Pascua,  se debe a la ausencia de las necesarias condiciones de seguridad.

 

Sobre Allam, subdirector ad personam de «Il Corriere della Sera», pesa una condena a muerte dictada por diversas fatwas de exponentes islámicos radicales.

 

La embajada de Italia ante España ha confirmado a Zenit que «nosotros habíamos pedido las medidas de seguridad para Magdi Allam al gobierno español, en particular al Ministerio de Asuntos Exteriores. No habían sido concedidas las condiciones necesarias. Después, se dio un cambio de opinión por el carácter excepcional del caso, pero ya era demasiado tarde».

 

Por este motivo, explican las fuentes de la embajada, Allam debía participar por videoconferencia en el encuentro público organizado por la Universidad CEU San Pablo a las 20,30 horas, con motivo de la presentación de su primer libro traducido al español «Vencer el Miedo. Mi vida contra el terrorismo islámico y la inconsciencia de Occidente» (Ediciones Encuentro).

 

«Allam está analizando la posibilidad de presentar en público otro libro en España», anuncia la embajada.

 

Por Jesús Colina