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Foro El Salvador

Alarma en Interior por el relevo de Díez Usabiaga al frente del sindicato LAB

Alarma en Interior por el relevo de Díez Usabiaga al frente del sindicato LAB

El secretario general del LAB, Rafa Díez Usabiaga, junto a Ainhoa Etxaide (Efe). En el Ministerio del Interior es motivo de gran preocupación el inminente relevo de Rafael Díez Usabiaga al frente del sindicato abertzale LAB, que se llevará a efecto en el próximo Congreso del sindicato nacionalista a celebrar en mayo, por una mujer como Ainhoa Etxaide, actual secretaria general adjunta y considerada como cabeza del sector más duro de la organización. Para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el relevo de Usabiaga es “un dato más que avala la radicalización de posiciones en toda la izquierda abertzale”.

 

Se avecinan tiempos duros en la lucha contra ETA. De acuerdo con fuentes de la lucha antiterrorista, la banda está más dispuesta que nunca a seguir matando en cuanto tenga la menor oportunidad de hacerlo, “sin desdeñar un bombazo capaz de proporcionarles la notoriedad que buscan”. Al endurecimiento de las posturas del sector más radical de la organización se añade la desaparición al frente de LAB de su tradicional secretario general, Rafael Díez Usabiaga.

 

Rafa Díez, considerado desde siempre como uno de los hombres más influyentes del entramado abertzale, y a quien no pocas fuentes situaron en el pasado muy cerca de la cabeza de la serpiente, se había ido transformando con el paso de tiempo en un pragmático, un factor de moderación, si cabe hablar de tal en ese mundo, “una especie de Arnaldo Otegi, partidario también de una salida pactada del conflicto, y partidario incluso de la entrega de las armas por parte de la banda”, de acuerdo con las fuentes.

 

Tras casi doce años al frente del sindicato, llega la hora de la retirada, un “relevo generacional controlado”, en expresión del propio sindicato. Lo que preocupa tanto en Interior como en Policía y Guardia Civil es que su sustituta sea Ainhoa Etxaide (con Javier Garnika como secretario general adjunto), una mujer perteneciente al ala más radical del sindicato, una partidaria de la mano dura sin paliativos, no con el resto de organizaciones sindicales que compiten en el País Vasco (LAB es el tercero, tras el también nacionalista ELA y Comisiones Obreras), sino con el “Estado opresor” español.

 

Congreso para el 22 y 23 de mayo

 

Según el propio LAB, el sindicato afronta como “un punto y seguido” el relevo de quien ha sido su secretario general desde 1996 y de alguno de sus colaboradores más cercanos. Se trata del séptimo congreso del sindicato, que se celebrará en Barakaldo los días 22 y 23 de mayo. LAB, rama sindical de la izquierda abertzale, cuenta con el 17,2% de los delegados en la comunidad vasca y su afiliación ha aumentado en los últimos cuatro años en 7.660 personas, hasta sumar los 42.133 militantes a finales de 2007.

 

En un reciente acto de presentación del congreso, el propio Rafa Díez, que seguirá vinculado al sindicato, propugnó un sindicalismo de “contrapoder”, subrayando la presencia de LAB tanto en la acción sindical y la negociación colectiva como en las iniciativas para “superar el conflicto político e impulsar un marco democrático”, un lenguaje típicamente abertzale. La presencia de Etxaide al frente de LAB, que se ha quedado como la única organización legal de la izquierda abertzale, podría significar una nueva vuelta de tuerca en el enfrentamiento entre el Estado y los radicales vascos. Es el temor tanto del Ministerio como de la Policía y Guardia Civil.

 

Aníbal González

El Confidencial.com, 16 de abril de 2008

 

 

 

La izquierda parásita. Cultura y poder

La izquierda parásita. Cultura y poder

 

  En este mundo lleno de progres que se niegan a poner en práctica aquello que predican, lo más fácil es repetir unos cuantos mantras proporcionados por los medios de izquierda para poder vivir (y muy bien) de la subvención pública. O, al menos, eso es lo que afirma el periodista Pablo Molina en Cómo convertirse en un icono progre (ed. Libroslibres), un libro que subraya cómo “la progresía reina. El medio ambiente cultural no sólo en España, sino en los países occidentales, es decir capitalistas, es claramente de izquierdas. Y buena culpa de ello la tiene la derecha política y su absurdo complejo de inferioridad”.

 

Por eso, no es extraño, según Molina, que haya acabado surgiendo esta izquierda de caviar, ideológicamente concienciada y económicamente potente, en tanto “resultado lógico de una ideología, la marxista, que se vio refutada por la realidad con la caída del Muro de Berlín, pero que ha encontrado otras maneras de seguir influyendo en la mentalidad de la gente. Cambiaron la utopía marxista por la paz perpetua, la fraternidad universal y el cambio climático, lo que, por otra parte, es mucho más rentable en términos económicos (sólo hay que ver su tren de vida). La cuestión es seguir expidiendo carnés de buen ciudadano”.

 

Claro que, afirma Molina, no es nuevo que los progres posean un alto nivel económico. “Jamás hubo una revolución de izquierdas que surgiera de la clase obrera. Siempre fueron intelectuales burgueses los promotores”. Con la paradoja añadida, en el caso de la España contemporánea, “de que la mayoría de referentes intelectuales del progresismo vienen del franquismo. Ministros, editores de periódicos, cantautores (como Víctor Manuel) que ganaban concursos de exaltación del generalísimo e incluso una actriz que se forró haciendo españoladas con Manolo Escobar y visitando anualmente El Pardo son los promotores del apoyo a Zapatero en las pasadas elecciones”. Por eso, que los artistas estuvieran en el estrado de Ferraz la noche en que el PSOE ganó las elecciones no es, para Molina, nada sorprendente. “Me pareció muy oportuno que acudieran a recordarle a ZP la deuda que tiene con ellos tras haberse significado de una forma tan clamorosa en su favor durante la campaña. Es sólo cuestión de negocios”.

 

Molina inicia su libro con una dedicatoria a la clase media, “de cuyo esfuerzo diario se aprovecha toda una legión de parásitos”, como si el común de los españoles estuviera manteniendo a aquellos que critican el sistema en el que viven. Aclara Molina que “el estado del bienestar nos ha corrompido, así que en cierta forma todos somos parásitos. Depredamos a los demás todo lo que podemos a través de las regulaciones y la intervención de los políticos, pensando como buenos ilusos que hay otros que se perjudican más que nosotros”. Pero hay diferencias: “El socialismo corrompe al ser humano pero hasta en la depravación hay niveles. Los millonarios que viven de la subvención pública (artistas, cineastas, SGAE, etc.) están muy por delante en esa lamentable clasificación del obrero que acude a Hacienda a trincar los cuatrocientos euros que le prometió Zapatero”.

 

Y, claro está, la lista de gorrones que viven del esfuerzo ajeno no acaba, para Molina, en los artistas. Así, la telebasura es uno de los fenómenos donde más cinismo muestran los progresistas. De una parte, porque se suman sin pudor alguno a los preceptos capitalistas, afirmando que emiten lo que quiere la audiencia y que los programas se hacen para ganar dinero. Pero, de otra parte, en esos espacios se ataca a la derecha, no porque económicamente se esté en su contra, sino porque no se está de acuerdo con la clase de moral que proclama. “Por eso Sardá adornaba sus espacios fecales con abundantes críticas a la derecha, el catolicismo, Israel, Bush, etc. Conscientes de la vileza catódica que producen, necesitan un salvoconducto para seguir instalados en un plano moral superior. Parece mentira que millones de personas no se den cuenta de la forma tan grosera en que le están tomando el pelo”.

 

La universidad, en manos de la izquierda

 

 Al margen del entorno audiovisual, el ámbito en el que más progres hay por metro cuadrado es, según afirma Molina, la universidad. “Desde 1960 las instituciones académicas han estado en manos de la izquierda, que no sólo ha colocado a sus fieles sino que ha hecho que sus teorías sean las predominantes, especialmente en las ciencias sociales. Hoy en día para medrar en la universidad pública tienes que comulgar con ciertas premisas ideológicas. Sólo hay que darse una vuelta por los pasillos de cualquiera de nuestras universidades para comprobarlo. A veces parece que estás en un campamento de las FARC o del Sendero Luminoso”.

 

Cabría preguntarse, no obstante, si ambos contendientes no están utilizando las mismas armas, ya que el reproche público hacia quienes dicen una cosa y hacen lo contrario, que es la esencia del libro de Molina, ha sido también empleado con frecuencia por la izquierda. Por ejemplo, contra los religiosos llevaban una vida carnal diferente de lo que predicaban en público. Para Molina, estos reproches son válidos, vengan de un lado o de otro, porque “el cinismo es siempre criticable. Hay, no obstante, una diferencia. Mientras que el de derechas o el cura que contraviene sus principios en su vida privada es consciente de su vileza, el progre multimillonario no tiene el menor cargo de conciencia. Piense en Al Gore. Un tipo que se hace rico predicando el Apocalipsis climático, mientras posee minas contaminantes y consume con su jet privado más que cien mil familias normales. Pues encima le dan el Nobel. En cambio no sé de ningún cura pedófilo que haya recibido el Príncipe de Asturias por sus “méritos” pedagógicos”.

 

Sin embargo, hay una esperanza, para Molina, en la medida en que han surgido los últimos años muchos medios de comunicación, universidades e intelectuales de derechas. Algo de lo que habría que responsabilizar a Internet, “el medio que ha permitido este cambio cualitativo. Hoy en día los medios digitales más seguidos son de filosofía liberal-conservadora. El proceso es lento pero avanza imparable. Hace diez años no podíamos imaginar la situación que tenemos hoy, gracias a la cual las ideas de la derecha llegan a muchísimas más personas a las que lo hacía antes de la llegada de las nuevas tecnologías. ¡Por algo quiere Cebrián “regular” (o sea, censurar) la red!”

 

Esteban Hernández

ElConfidencial.com, 16 de abril de 2008

 

Los católicos deben enfrentar ‘revolución cultural’ del partido socialista, destaca Arzobispo de Navarra

Los católicos deben enfrentar ‘revolución cultural’ del partido socialista, destaca Arzobispo de Navarra

 

La Iglesia católica desde luego parece que se entera bastante mejor que el PP de lo que nos estamos jugando. Mientras la izquierda encabezada por Zapatero está enfrascada en una autentica operación de ingeniera social, que pretende modelar los “corazones y mentes” de los españoles para crear su modelo de sociedad, en el PP sus dirigentes siguen a por uvas, en la creencia de que lo que esta en juego es ganar o perder unas elecciones.

 

El Arzobispo Emérito de Pamplona y Obispo Emérito de Tudela, Mons. Fernando Sebastián, ha dicho que los católicos en España deben hacer frente a la “revolución cultural” que pretende realizar en el país el PSOE.

 

Así lo ha indicado en la inauguración del Encuentro Madrid 2008, realizado bajo el lema “La verdad es el alimento de la vida”. En entrevista concedida a la cadena COPE, el Prelado señaló que “hoy en España los católicos necesitamos tomar conciencia de que somos capaces de sostener un tú a tú con el mensaje de la cultura del actual partido socialista que pretende una revolución cultural”, y precisó que “no somos la oposición del PP sino la Iglesia de Jesús”.

 

Tras destacar que “afortunadamente nuestra fe no depende de la política”, el Arzobispo señaló que una de las cosas que hay que hacer es poner a los políticos “en su sitio” y recordarles que no se puede legislar todo lo que se les ocurra.

 

Para el Prelado “el mundo está regido por el principio del placer” y para hacerle frente y vivir en la verdad, hay que recuperar la mundanidad de nuestro sujeto, es decir, “no existimos solos sino existimos en el mundo”, en una clara alusión, no solo al materialismo y relativismo del socialismo, sino del individualismo liberal.

 

Minuto digital, 15 de abril de 2008

Ni sobre la mesa con ETA ni bajo la cama con Zapatero

Ni sobre la mesa con ETA ni bajo la cama con Zapatero

 

En Navarra pasan cosas raras. Raras al menos para quien las observe desde lejos o desde el futuro desde un punto de vista democrático. Raras porque, aunque se expliquen desde nuestra rutina cotidiana, tienen un encaje difícil en la política de la España en 2008, y necesitan, cuando menos, alguna aclaración.

 

En mayo de 2007 UPN ganó las elecciones en Barañain, tercer municipio de la provincia en número de habitantes. José Antonio Mendive, ya concejal en la anterior legislatura, rozó la mayoría absoluta y quizás por eso fue premiado por los terroristas con el incendio de su comercio. El PSN-PSOE, sin embargo, pactó con Nafarroa Bai y el alcalde resultó ser, con los votos de los de Zapatero, un abertzale derrotado.

 

Eran los tiempos en los que Zapatero y el mundo de ETA dialogaban, en lo que el presidente llamaba proceso de paz. UPN y PP, como siempre, se negaban a una supuesta paz que ningún abertzale armado aceptará jamás pacíficamente mientras Navarra no sea parte de Euskalherria. Y el PSOE argumentó con palabrería democrática la entrega de Barañain a los abertzales, y otros pactos municipales, porque durante un tiempo Navarra estuvo sobre la mesa de negociaciones. No hacen falta más pruebas: ETA nunca negociaría sin una referencia a nosotros.

 

Luego aquello se rompió, aunque nunca se nos ha explicado cómo ni por qué. El PSOE de Fernando Puras, sin Fernando Puras por cierto, se volvió atrás de su manifiesta intención de pactar con NaBai también en la Diputación. No creo que haya sido una mala decisión para nadie, pero fue raro y me lo sigue pareciendo: en democracia hay que explicar las cosas, y a largo plazo es mejor tirar de luz y de taquígrafos que enredar en cenáculos madrileños. Si Zapatero hubiese dicho a los navarros que se arrepentía de los pasos dados (sin negar lo innegable) habría dado aún más fuerza y credibilidad a su partido. Y lo mismo, por supuesto, UPN al aceptar aquella abstención. Sin explicación todo parece raro, raro.

 

Las cosas cambian: parece que a mejor

 

Bien, Navarra ya no está sobre la mesa, dicen. Sea en hora buena. Ahora el PSN-PSOE cambia de planes también en Barañain y Mendive será alcalde, como era de justicia ya hace un año. Magnífico. UPN y PSOE pactan una inversión de 4.500 millones de euros en obra pública, como ya pactaron los presupuestos. Bien. Pero estas cosas no se hacen así en una democracia, porque corremos el riesgo de que se piense que hay pactos ocultos a la opinión pública, y que se diga que de hecho el PSN gobierna en Navarra. Y las cosas no son así.

 

Miguel Sanz fue elegido por una gran mayoría de navarros para gobernar, en 2007; como Mendive en Barañain, el gobierno le correspondía con plena legitimidad democrática. Las explicaciones debe darlas el PSOE, y podemos pedírselas también. El programa socialista fue rechazado por una mayoría de ciudadanos, que esperaban políticas y soluciones de centroderecha. No debemos tener miedo a Zapatero, porque si vuelve a cambiar de opinión en Navarra o en Barañain será él quien tenga que explicarse, y mientras tanto lo que hay que hacer es gobernar Navarra y cada uno de sus Ayuntamientos cumpliendo el programa de UPN y respetando sus principios fundacionales. El resto, además de innecesario, sería dar un paso hacia el mismo consociativismo de negocios que hizo la desgracia de los partidos políticos convencionales en Italia hace década y media.

 

Tres sugerencias para combatir cualquier miedo: que se hagan públicas las actas de las reuniones con ETA, que se explique en todos sus detalles el proceso político navarro de primavera y verano de 2007, y que se entreguen todas las alcaldías a los candidatos constitucionalistas más votados, empezando por Olite, malgobernado por una coalición de derrotados ente socialistas y abertzales. ¿Les parece muy atrevido pedirlo?

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 15 de abril de 2008

"No hay voluntad política clara de intentar derrotar al terrorismo", dice María San Gil

"No hay voluntad política clara de intentar derrotar al terrorismo", dice María San Gil

"El terrorismo de ETA sigue existiendo y no hay voluntad política clara de intentar derrotarlo. Querer derrotar no debe responder al programa de una sigla política. Es esencia democrática y todos deberíamos aplicarnos en esa derrota", dijo ayer en Pamplona la presidenta del PP vasco, María San Gil.

 

Su intervención se enmarcó en las II Jornadas sobre Terrorismo y Democracia organizadas por el Colegio Mayor Larraona. El salón, con capacidad para unas 300 personas, se llenó completamente y entre los asistentes (mayoritariamente jóvenes) se encontraban el diputado en el Congreso Carlos Salvador, la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, los concejales José Iribas, Teresa Purroy, Paz Prieto, Ana Pineda, Cristina Sanz y Javier Lorente, y el parlamentario foral Eradio Ezpeleta.

 

María San Gil comenzó afirmando que "el terrorismo no cabe en democracia; son como el agua y el aceite" y que sólo se puede entender que la lacra del terrorismo lleve ya cuarenta años porque "a veces no se han aplicado políticas adecuadas y porque no se le ha querido derrotar".

 

Señaló que el asesinato por ETA del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco supuso "la mayor conmoción que se ha registrado nunca en el País vasco y en España" y que provocó una sensación enorme de vértigo en los ámbitos nacionalistas", pero "se cometió el error de dar un balón de oxígeno a ETA con el pacto de Estella", que tuvo como frutos una tregua trampa y el plan Ibarretxe.

 

Aludió a éxitos del Gobierno de José María Aznar como la Ley de Partidos, el Pacto por las libertades y contra el terrorismo, el impedir la presencia en las instituciones de quienes apoyaban al terrorismo, el bloqueo de las cuentas de la banda, la reforma del Código Penal, etc. "En la legislatura 2000-2004 sentimos, por fin, que la democracia era más fuerte que el terrorismo. El mito de la imbatibilidad de ETA era un mito y Aznar demostró que con ETA se podía acabar". Acusó también al PNV, y en concreto al lehendakari Ibarretxe, de que "nunca ha hecho nada para intentar derrotar el terrorismo".

 

Criticó a Rodríguez Zapatero por el giro que dio al llegar al Gobierno y negociar con los terroristas, con lo que logró una tregua que sólo sirvió para que ETA "se rearmase y se relegitimase". Manifestó que, ante la segunda legislatura de Zapatero "no soy nada optimista porque no está haciendo una política antiterrorista".

 

Al término de la conferencia, a una pregunta del público sobre un posible diálogo con ETA, dijo que era un mito. "No conozco a nadie que diga que hay que hablar con un violador o un pederasta. Lo que hay que hacer es aplicar la ley y punto. No es verdad que haya que negociar para acabar con el terrorismo. Hay que aplicar el Estado de Derecho".

 

Preguntado por el mayor acierto y el peor error del nuevo Gobierno, afirmó que "el error es Zapatero y el acierto es la nueva ministra de Innovación, que va a hacer un trabajo muy bueno".

 

G.I. . PAMPLONA

Diario de Navarra, 15 de abril de 2008

Organismos internacionales promueven el «terrorismo con rostro humano»

Organismos internacionales promueven el «terrorismo con rostro humano»

 

Denuncia el catedrático monseñor Michel Schooyans

 

VALENCIA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- El «derecho al aborto», la eutanasia o la esterilización de mujeres en países pobres que presentan la ONU y otros organismos internacionales fueron calificados por el filósofo y sacerdote de la Diócesis de Bruselas, Michel Schooyans, como «terrorismo suave con rostro humano porque fuerzan la voluntad, imponen decisiones a las naciones que no llegan a ser discutidas».

 

Las declaraciones tuvieron lugar el miércoles pasado durante una intervención en la Universidad Católica de Valencia.

 

Según informa la agencia Veritas, el catedrático emérito de Filosofía y Sociología de la Universidad de Lovaina impartió un ciclo formativo el miércoles y jueves pasados, 9 y 10 de abril, acompañado en la primera sesión por el arzobispo de Valencia, cardenal Agustín García-Gasco.

 

El teólogo afirmó que «estas instituciones internacionales tienen cada vez más poder para definir lo que es justo e injusto e imponer nuevas definiciones a los estados particulares, incluso con chantaje» y criticó una «nueva concepción de los derechos humanos», según la cual «ya no se trata de reconocer la igual dignidad de todos los seres humanos» sino de «determinar cuál es la categoría de seres humanos que pueden ser admitidos a la vida y cuáles las categorías de seres humanos que pueden ser eliminados».

 

Según el sacerdote belga, esta nueva concepción está basada en el positivismo de Hans Kelsen, que defiende el Derecho como un fenómeno autónomo de consideraciones morales o ideológicas.

 

Schooyans señaló que en su país, Bélgica, «está legalizada la eutanasia» y allí existe un «debate que todavía no ha llegado a España en el que se crea una mentalidad en las personas mayores y ancianas de ser un peso inútil que supone un coste para la sociedad y sus familias». En este sentido, añadió que, en la actualidad, los pacientes están «cada vez más amenazados» puesto que los gobiernos reducen presupuestos sanitarios y «la oferta de cuidados médicos» para crear esa «mentalidad» de que los «viejos precisan desaparecer».

 

También destacó la conveniencia de «rematernizar a la mujer, porque es la que hace prevalecer relaciones de ternura sobre las de violencia». Hay que reactivar en el corazón de la mujer esta disposición a ser el rostro de Dios en la sociedad», dijo, así como «repaternizar al hombre y reactivar su llama paterna del hombre», dado que «es habitual presentar al hombre solo como un trabajador, un productor económico».

 

En otra ponencia, Schooyans defendió la familia y señaló: «Cuando veo los ataques dirigidos contra la familia a través de los denominados nuevos modelos de familia o los nuevos derechos es cuando veo que se puede tener miedo al futuro», puesto que «cuando se destruye la familia se destruye el lugar donde nace la solidaridad humana», añadió.

 

Schooyans subrayó que «la crisis de la familia de hoy es el resultado de una crisis en la razón humana, a causa de un uso deficitario de la razón basado en la influencia de la tendencia pecaminosa que hay en cada uno de nosotros» y se refirió a santo Tomás de Aquino para señalar que «el uso correcto de la razón es el fundamento de la solidaridad humana, puesto que somos capaces de diálogo, conciliación, confraternización y se realizan intentos de edificar el bien común».

 

 

 

¡Bravo por el Ministerio de Igualdad!

¡Bravo por el Ministerio de Igualdad!

 

Estoy entusiasmado. Debo reconocerlo: me encanta la idea. ¡Nada menos que un Ministerio para avanzar decididamente en la igualdad real entre hombres y mujeres! Que se anticipe en el futuro e impulse nuevos movimientos sociales igualitarios. Que supere viejos y nuevos prejuicios. Más allá de los dogmas imperantes. Formidable.

Por ello espero que –sin miedo y bajo su sabio impulso- se empiece a valorar por igual, en juzgados y comisarías, la palabra de hombres y mujeres. Y que el principio de presunción de inocencia tenga efectos reales…. ¡también con los hombres! Y que la Justicia persiga con el mismo entusiasmo las denuncias falsas, los maltratos psicológicos, los asesinatos, etc., sean sus víctimas mujeres… u hombres.

Seguro que este Ministerio abordará sin prejuicios el Síndrome de Alienación Parental, partiendo del hecho de que sus víctimas pueden ser niñas… y niños; y que el agresor puede ser hombre, pero también mujer.

También deposito mi esperanza en este Ministerio por lo que respecta a ese slogan casi clandestino, silenciado por los mass-media, y al que se apuntan cada vez más hombres y mujeres de todas las ideologías; que dice algo así como “custodia compartida ya”. Vamos, que los hombres –incluso- podrían ver y atender a sus hijos, una vez expulsados del hogar merced al correspondiente repudio judicial, algo más del actual 8% del tiempo actual que de media “disfrutamos”. Por cierto, ¿la presunción jurídica y sociológica de “buena madre” podrá coexistir, o al menos dejar paso, a la de “buen padre”? ¿O seguirá siendo, el hombre, un sujeto jurídico de segunda, sospechoso de cualquier brutalidad, siempre movido por impulsos criminales, y, en consecuencia, difícilmente un “buen padre”?

¿Sería mucho pedir que este Ministerio de Igualdad, preocupado por la salud integral de mujeres (y hombres, suponemos…), impulse estudios y medidas tendentes a reducir el impacto de los autoaccidentes automovilísticos que encubren el suicidio de numerosos varones en proceso de crisis familiar o separación contenciosa. Y también podrían impulsar -los Ministerios de Igualdad y Sanidad- campañas contra la mutilación genital MASCULINA, que, al igual que Teruel, también existe. Y si no se lo creen, pregúnteles a los no pocos musulmanes y hebreos aquí residentes.

Y, cómo no, bienvenidas las cuotas. Dadas las tendencias actuales, algo hará este Ministerio para que la sanidad, la Justicia, la Docencia, la Función Pública… no terminen convirtiéndose en cotos exclusivos de mujeres. ¡Una oportunidad a los menos evolucionados de la humanidad, por favor!

¿Y una política de vivienda para los más desfavorecidos? Jóvenes, mujeres maltratadas, inmigrantes, excarcelados… ¿y viviendas también para divorciados expoliados econonómicamente? Oiga; que muchos se conformarían con unas económicas soluciones habitacionales. Tampoco es pedir mucho, ¿o sí?

La lista de sugerencias, de buenos deseos, de programas “rompedores”, sería interminable. Y seguro que a usted, paciente lector, se le ocurren más y mejores. Muchos más.

Pero… ¡se me olvidada! ¡Estamos en España! Y, aquí, la igualdad, en realidad, quiere decir supremacía; y el feminismo encubre hembrismo; y la supuesta protección de la mujer alimenta toda una industria de la desigualdad que se traduce en dolor, sufrimiento y agravios irracionales. Pero, no se alarmen… que no es para tanto. ¡Cuánto se quejan los hombres! Pobrecillos. No se enteran. Ni falta que hace.

¿Ministerio de Igualdad o Ministerios de la Verdad y del Amor en uno, versión siglo veintiuno, del Gran Hermano? Mejor dicho: Gran Hermana. Que estamos en la España del talante zapateril. Y no en el 1984 de Orwel.

Fernando José Vaquero Oroquieta

Diario Liberal, 14 de abril de 2008

Navarra como trasunto valenciano

Navarra como trasunto valenciano

 

El cambio (aparente) de actitud del señor Rodríguez con respecto a los nacionalismos y el barullo de las últimas elecciones legislativas han alejado de la actualidad el proceso de anexión de Navarra por parte del nacionalismo vasco con la colaboración del PSOE. El escritor navarro Fernando José Vaquero Oroquieta señalaba no hace demasiado tiempo la importancia fundamental que, para los planes nacionalistas, tiene la batalla de las ideas, y denunciaba la hegemonía que han conseguido los etnicistas en el terreno cultural.

 

Frente a ello, Vaquero Oroquieta reclama más responsabilidad y capacidad combativa a quienes se resisten a ser asimilados, y se pregunta si “el navarrismo permanecerá expectante ante la larga batalla cultural que ha sido desplegada por el nacionalismo vasco”.

 

¿A que todo esto le suena? Leyendo sus textos, que se pueden encontrar en internet (escriba en cualquier buscador “Crónicas navarras”), se tiene permanentemente la sensación de que, en buena parte, podrían ser asumidos como propios en Valencia. Vaquero Oroquieta analiza el papel que han jugado los partidos navarristas y se muestra particularmente crítico:

 

“El navarrismo, para afrontar el futuro, debe encarar y estar presente en esas dimensiones que ha abandonado en gran medida. La lucha cultural (investigación, difusión), la formación de activistas socio-culturales, el impulso de nuevas entidades cívicas sin pretender su instrumentalización, la formación política y el encuadramiento de militante y simpatizantes, el apoyo sin complejos a medios de comunicación afines, la movilización cotidiana, etc., son dimensiones decisivas que todo partido político realista debe desarrollar. Y más cuando en su ámbito territorial e histórico operan, con bastante éxito por cierto, partidos y movimientos sociales que persiguen con entusiasmo y convicción un cambio histórico rupturista y sectario.”

 

La batalla de las ideas, a la que con frecuencia aludimos desde aquí como primera y prioritaria actividad para quienes disienten del país que se nos propone desde el gobierno socialista y desde el voraz gran hermano catalanista, es la gran ausente en la Comunidad Valenciana. Con acierto Vaquero Oroquieta señala:

“Los partidos políticos del centro-derecha español rebajaron ciertas dimensiones ideológicas de sus expresiones organizativas y discursivas. Se transformaron gradualmente en estructuras movilizadas casi exclusivamente con motivo de las diversas convocatorias electorales; rehuyendo verdaderos debates políticos internos.”

 

Ni en Navarra, ni en Valencia gobierna la izquierda. Pero la hegemonía cultural se decanta cada día más y de manera más peligrosa del lado del izquierdismo étnico anexionista. Y quien triunfa en las ideas, termina triunfando en las urnas.

 

Miguel Vidal Santos

http://www.valenciahui.com/opinion/mvidalsantos.php/2008/03/30/navarra_como_trasunto_valenciano