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Foro El Salvador

Niños soldado, carne de cañón

Niños soldado, carne de cañón


Tratando de poner fin a la situación de los niños soldado

 

ROMA, miércoles, 27 febrero 2008 (ZENIT.org).- Ha llegado la hora de penalizar a quienes utilicen a niños en guerras, se decía en un reciente debate del Consejo de Seguridad de la ONU. El 12 de febrero, el consejo tuvo una reunión de todo un día para analizar la cuestión de los niños soldado.

 

En su discurso a los asistentes, la representante especial para niños y conflictos armados del secretario general de la ONU, Radhika Coomaraswamy, se quejaba de la falta de actuaciones contra quienes utilizan a niños como combatientes en las guerras, informaba una nota de prensa de la ONU el 12 de febrero.

 

Recomendaba al consejo que considerara medidas como restricciones para viajar a los líderes, embargos de armas y limitaciones de asistencia militar. Durante el curso del debate, los portavoces que representaban a docenas de naciones hablaron del azote de los niños obligados a portar armas en conflictos.

 

El debate del Consejo de Seguridad siguió a un informe sobre el tema del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Según el informe publicado el 21 de diciembre, se sigue usando a niños en conflictos armados en más de una docena de países.

 

El informe nombraba Afganistán, Burundi, Chad, República Centroafricana, Colombia, la República Democrática del Congo, Myanmar, Nepal, Filipinas, Somalia, Sudán, Sri Lanka y Uganda, como los principales infractores. El informe, titulado «Niños y Conflictos Armados», cubre el periodo de octubre de 2006 a agosto de 2007.

 

El documento explicaba que, con frecuencia, el reclutamiento de niños está ligado al problema de los refugiados forzados a huir de conflictos. Por un lago, las familias se ven forzadas a huir de sus hogares y evitar que sus hijos sean apresados por grupos armados. Por otro, los campos de refugiados suelen ser objetivo de grupos armados puesto que tienen un gran número de niños indefensos.

 

Abusos sexuales

 

Los niños, tanto chicas como chicos, también sufren frecuentemente violaciones y abusos sexuales durante su participación forzada en los conflictos. Dada la extensión de este problema, el secretario general se mostró de acuerdo con la reciente decisión del Tribunal Penal Internacional de abrir una investigación en la República Centroafricana por acusaciones de violaciones y otros crímenes sexuales cometidos durante el conflicto entre el gobierno y las fuerzas rebeldes.

 

De los abusos no sólo son culpables los grupos rebeldes. El informe observaba que en algunos países los niños son usados como guías e informadores para las operaciones militares del gobierno, normalmente bajo coacción.

 

El secretario general trató también algunos problemas ligados a los conflictos que afectan a los niños. Con frecuencia los colegios y sus profesores son objetivos de los grupos rebeldes, lo que significa que los niños se quedan sin educación. Los niños también sufren al estar en medio de la lucha, y son más vulnerables que los adultos. Asimismo, el uso de bombas racimo y de minas en algunos países sigue causando bajas después de que haya cesado la lucha.

 

El 4 de febrero el Consejo de Seguridad también publicaba un informe titulado: «Niños y Conflictos Armados». Describiendo como «horrible» el impacto en los niños de los conflictos armados, el informe calculaba en más de 2 millones el total de niños asesinados en las zonas de guerra durante las últimas dos décadas.

 

Otros seis millones han sufrido lesiones o han quedado discapacitados de forma permanente, indicaba el informe. En cuanto al tema de los niños soldado, el Consejo de Seguridad afirmaba que «más de un cuarto de millón de jóvenes han sido explotados como niños soldado en al menos 30 países».

 

Necesidad de soluciones

 

El interés en el tema del Consejo de Seguridad ha aumentado desde que una resolución, en el 2005, estableció un mecanismo de seguimiento e información, junto con un grupo de trabajo, sobre el tema de los niños y los conflictos armados.

 

Sin embargo, este interés ha tenido efectos prácticos limitados, admitía el informe. Aunque ahora hay disponible más información, el informe observaba que hay una falta de respuesta a los problemas identificados.

 

El texto del Consejo de Seguridad enumera algunos resultados positivos. Un acuerdo el 2007 en la República Centroafricana dio como resultado la liberación de 400 niños de grupos armados. En mayo del año pasado el gobierno de Chad firmó un acuerdo de desmovilización de niños soldado. En Costa de Marfil, cerca de 1.200 niños fueron liberados tras un acuerdo en noviembre de 2005.

 

Estos éxitos han sido limitados, llevando al informe a concluir que: «se necesita una actuación más decidida, que incluya sanciones, contra los violadores persistentes así como procedimientos más sistemáticos para que se elaboren informes y se asegure su cumplimiento».

 

Quedan dudas, no obstante, de que esto pueda ocurrir. El informe confesaba que muchos de los miembros del Consejo de Seguridad son reacios a actuar de forma decidida contra los infractores.

 

Dudas similares comparten algunas organizaciones de derechos humanos implicadas en la campaña contra la utilización de niños soldado. Una de ellas, la Coalición para Poner Fin al Uso de Niños Soldado, publicaba un informe sobre el tema antes de la reunión del Consejo de Seguridad. La entidad, con sede en Londres, la crearon en 1998 varios organizaciones humanitarias y de derechos humanos.

 

En su documento, titulado «El Consejo de Seguridad y los Niños y los Conflictos Armados: Próximos Pasos para poner Fin a las Violaciones contra los Niños», la coalición reconocía los avances de Naciones Unidas frente al problema.

 

No obstante, el informe criticaba al Consejo de Seguridad por ser «inconsistente y generalmente débil» en su actuación contra los violadores persistentes que reclutan y utilizan niños soldado. Esto significa que los infractores, continuaba la coalición, pueden llegar a considerar que no se enfrentarán a penas significativas.

 

Los problemas de las chicas

 

Otro informe publicado con ocasión del debate de la ONU ha sido: «Bajas Olvidadas de Guerra: las Chicas en los Conflictos Armados», de la Alianza Internacional Save the Children. También con sede en Londres, la organización se ocupa de ayuda humanitaria para niños.

 

Estimando aproximadamente en 300.000 el número de niños que se han visto implicados en conflictos a lo largo del mundo, el informe calculaba que más del 40% eran chicas. Además de en la lucha activa, las chicas están implicadas en la limpieza y en proporcionar ayuda médica, y también son usadas como posesiones sexuales por los líderes de los grupos armados.

 

El informe defendía que las chicas suelen ser víctimas invisibles, cuyas necesidades no son tenidas en cuenta. Un caso ejemplar son los programas para los antiguos niños soldado una vez que terminan los conflictos. La alianza indicaba que con frecuencia se pasan por alto las necesidades de los niños y, en especial, de las chicas.

 

De igual forma, tras volver a casa, las chicas suelen ser marginadas y excluidas de sus comunidades, observaba el informe, puesto que se las considera o violentas o promiscuas. Esto ocurre incluso más si están embarazadas o vuelven con sus bebés.

 

La alianza pedía a la comunidad internacional que apoyase y financiase la liberación de niños de grupos armados, y también proporcionara fondos para programas que ayudasen en su integración a la comunidad. También pedía una atención especial y fondos para ayudar a las chicas a volver a la vida normal.

 

Eliminar la violencia

 

El Vaticano también ha mostrado su preocupación por el destino de los niños atrapados en los conflictos. El 23 de marzo del año pasado, monseñor Silvano Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra, pronunciaba un discurso en la cuarta sesión del Consejo de Derechos Humanos.

 

Los niños suelen ser las primeras víctimas de las hambres y de las guerras, observaba monseñor Tomasi. Tras enumerar algunos de los problemas a los que se enfrentan los niños, el representante vaticano comentaba que: «El objetivo de eliminar la violencia contra los niños y proporcionar un contexto constructivo y sano para su desarrollo exige que el estado y la sociedad apoyen de forma concreta y favorezcan a la familia para llevar a cabo su tarea».

 

«El futuro de la sociedad depende de los niños y de cómo se preparen para ello, y su vulnerabilidad pide una especial protección», observaba.

 

Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado

 

 

 

EL FORO ERMUA ANTE LAS ELECCIONES DEL 9 DE MARZO

EL FORO ERMUA ANTE LAS ELECCIONES DEL 9 DE MARZO


        El resultado electoral del 9 de marzo debe permitir avanzar hacia una España de ciudadanos y no de nacionalidades, que sea un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad de derechos y de solidaridad, en la que los terroristas no puedan esperar más que su detención y prisión.

 

        Para ello es necesario un gran pacto de Estado PP – PSOE que permita acometer las reformas –incluidas la reforma constitucional y de la Ley electoral- que eliminen el exceso de poder del nacionalismo y corrijan las disfunciones que han provocado treinta años de permanente cesión ante los partidos nacionalistas.

 

    Para conseguir este objetivo es necesario que el proyecto de Rodríguez Zapatero y los nacionalistas no sea revalidado en las urnas.

 

Bilbao, 26 de febrero de 2008

 

Las próximas Elecciones Generales van a tener una inusual trascendencia para el futuro de España. Es imprescindible que se tome conciencia de que en ellas los ciudadanos decidiremos cuestiones básicas más propias de unas elecciones a Cortes constituyentes que de unas elecciones ordinarias. En realidad el 9 de marzo no votaremos sólo a un partido sino que nos pronunciaremos:

 

a)      A favor o en contra de que se avance en una modificación en la estructura del Estado en la que las autonomías pasen a convertirse en naciones, entidades nacionales o cualquier otro eufemismo que venga a significar que la auténtica capacidad de decisión y los sentimientos de solidaridad, pertenencia y lealtad se desplacen de España hacia las diferentes regiones.

 

b)      A favor o en contra de que se produzca una centrifugación del Estado, que reduciendo aún más sus competencias y el presupuesto que gestiona (que ya en 2004 se limitaba, descontada SS y deuda pública, a un 20 % del gasto público total), pase a ser una entidad residual, sin posibilidad de llevar a cabo políticas eficaces y unitarias y que sólo sirva para tratar de coordinar los diecisiete “entes nacionales” en los que recaerá, aún más que a día de hoy, el poder real.

 

c)      A favor o en contra de que se rompa la unidad del mercado laboral, del derecho civil, del cuerpo de notarios y registradores, del poder judicial, de la presencia internacional de España, etc., creándose órganos de gobierno y representación y normativa básica propia y diferenciada de cada autonomía en todos estos campos.

 

d)      A favor o en contra de que España deje de ser un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad y de solidaridad, permitiendo profundizar en la desaparición del español de la educación y de la Administración de determinadas comunidades, creando derechos fundamentales diferentes en cada autonomía y terminando con el reparto consensuado y solidario del presupuesto general del Estado que será sustituido por la negociación bilateral del Estado con cada autonomía, basado en criterios incompatibles entre sí y determinado por la necesidad de apoyo parlamentario de los partidos nacionalistas y el poder de los diferentes barones regionales de los partidos nacionales.

 

e)      A favor o en contra de que se mantenga abierta la puerta a la negociación política con los terroristas.

 

f)       A favor o en contra de que todo ello se haga por imposición, sin consenso entre los dos grandes partidos nacionales y sin consenso entre los españoles, y movidos por el chantaje permanente del nacionalismo identitario y el terrorismo de ETA.

 

En definitiva, el 9 de marzo debemos decidir si refrendamos la continuación del proyecto político iniciado en 2004 por Rodríguez Zapatero para alterar radicalmente la estructura del Estado en el sentido impuesto por los partidos nacionalistas. La posición del Foro Ermua es rotundamente opuesta. Nosotros defendemos la necesidad de mostrar en las urnas un rechazo claro a ese proyecto y apostar por:

 

a)      La recuperación de los consensos básicos entre los dos grandes partidos nacionales, cerrando la puerta a cualquier negociación con ETA y limitando drásticamente la influencia en el diseño de España de unos nacionalismos que de manera expresa y pública buscan la secesión de sus autonomías y, por tanto, la desmembración del país.

 

b)      La consecución de un pacto de Estado entre el PP y el PSOE para acometer reformas estructurales de profundidad, incluida la reforma constitucional y la reforma de la Ley electoral, que permitan la recuperación de competencias básicas del Estado, eliminen el exceso de poder que tienen los partidos nacionalistas y que vengan a corregir las disfunciones que treinta años de permanente cesión ante el nacionalismo han provocado.

 

El objetivo es avanzar hacia una España de ciudadanos y no de nacionalidades, que sea un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad de derechos y de solidaridad, donde todo el mundo pueda utilizar el español y educarse en su lengua materna, donde el Estado central tenga capacidad para acometer políticas unitarias eficaces, donde exista un sistema educativo común, donde las decisiones sobre lo que nos afecta a todos se tomen entre todos, donde no se levanten difusas barreras a la libertad de movimiento y donde los terroristas no puedan esperar más que su detención y prisión.

 

 Como presupuesto previo para conseguir estos objetivos que el proyecto de Rodríguez  Zapatero y de los partidos nacionalistas sea derrotado por los españoles.

 

Gotzone Mora y el funcionario de prisiones Fernando José Vaquero, en las IV Jornadas sobre Terrorismo. La presión de la banda terrorista ETA en la universidad y en las cárceles es analizada por ambos ponentes

Gotzone Mora y el funcionario de prisiones Fernando José Vaquero, en las IV Jornadas sobre Terrorismo. La presión de la banda terrorista ETA en la universidad y en las cárceles es analizada por ambos ponentes


La segunda sesión de las IV Jornadas sobre Terrorismo, organizadas por la Delegación de Alumnos de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas y el Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala, se ha centrado en exponer la presión y el terror de la banda terrorista ETA en dos ámbitos concretos: el de la universidad, especialmente la del País Vasco, y el de las prisiones españolas donde se encuentran internados miembros de la banda terrorista. Para ello, se ha contado con dos invitados que han participado en la mesa redonda moderada por el profesor Juan Carlos Valderrama: Gotzone Mora, catedrática de Sociología de la Universidad del País Vasco, y el funcionario de prisiones Fernando José Vaquero, coautor del libro La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas.

 

Vaquero explicó a los estudiantes que los más de 800 presos de ETA en España están plenamente integrados en la banda terrorista y obligados a seguir las directrices impuestas por una organización militarizada: “El frente de makos controla la vida de los presos de España y Francia de modo que todas sus decisiones personales en relación con el régimen penitenciario están marcadas por la organización”. Vaquero también explicó que los presos de ETA rechazaron sistemáticamente todos los beneficios penitenciarios hasta 1987, año a partir del cual se beneficiaron de la redención de las penas por trabajo. Fernando José Vaquero lamentó que los cambios en la política antiterrorista de los gobiernos de la democracia hayan afectado de manera directa a la política penitenciaria aplicada a los presos de la banda y alabó en esta materia la labor de dos ministros del Interior: Enrique Múgica, del PSOE, y Jaime Mayor Oreja, del PP.

 

Terrorismo y Universidad

 

Por su parte, la catedrática Gotzone Mora explicó a los estudiantes de la Cardenal Herrera el ambiente de terror que se vive cotidianamente en la Universidad del País Vasco con total impunidad y destacó el papel clave de los movimientos cívicos vascos que han renunciado totalmente a cualquier respuesta violenta frente a los ataques terroristas. “Frenar la confrontación no es sólo una forma de defender nuestra libertad, sino la libertad de todos”, ha señalado Gotzone Mora, para quien algún día “España tendrá que dar las gracias a esa resistencia anónima de la gente que ha decidido decirle que no a ETA”.

Gotzone Mora también subrayó ante los estudiantes que son sus convicciones religiosas las que marcan su compromiso personal frente al terrorismo, a pesar de la soledad que se siente en muchas ocasiones, especialmente desde su propio partido: “Sé que me he suicidado políticamente, pero no entiendo cómo se puede estar negociando con aquellos que han asesinado a tus propios compañeros”.

 

Docu, la revista de la Universidad Cardenal Herrera, 27 de febrero de 2008.

ZAPATERO HA AGREDIDO Y MENOSPRECIADO A LAS VÍCTIMAS AL NEGOCIAR POLÍTICAMENTE CON ETA

ZAPATERO HA AGREDIDO Y MENOSPRECIADO A LAS VÍCTIMAS AL NEGOCIAR POLÍTICAMENTE CON ETA


Madrid, 26 de febrero de 2007.- La Asociación Víctimas del Terrorismo, con motivo del análisis hecho por los medios de comunicación tras el debate entre José Luís Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, quiere expresar lo siguiente:

 

El presidente del Gobierno, al negociar y ceder políticamente con ETA y reconocerlo, ha traicionado, agredido y menospreciado a las víctimas del terrorismo. José Luís Rodríguez Zapatero ha mentido repetidamente durante el proceso de rendición porque sabía que las víctimas no consentirían que el Estado de Derecho, por el que éstas han derramado su sangre, cediera al chantaje de los terroristas.

 

El presidente del Gobierno ha sido quien ha roto el Pacto por las Libertades y el Terrorismo, ha dejado de aplicar la Ley de Partidos, y ha permitido que los representantes políticos de los asesinos vuelvan a las instituciones vascas y navarras. Además, las víctimas han tenido que soportar los vergonzosos paseos del asesino De Juana Chaos por las calles de San Sebastián.

 

José Luís Rodríguez Zapatero y sus socios de Gobierno, a pesar de los atentados mortales sucedidos durante esta legislatura, mantienen la resolución parlamentaria para negociar con ETA y han permitido que los delitos de terrorismo puedan prescribir, dando un premio y un indulto por adelantado a los terroristas huidos o que puedan huir en un futuro. Del mismo modo, rechazaron en el Congreso que se requiriera a los ayuntamientos del País Vasco y Navarra retirar los símbolos y nombramientos que rindan homenaje a los terroristas de ETA.

 

El Gobierno, la Fiscalía General del Estado y los medios de comunicación afines al PSOE no han tenido ningún problema en atacar, insultar, calumniar, o poner todo tipo de trabas a la AVT y a su Junta Directiva. La única razón que explica esta actitud inmoral y despreciable es que las víctimas del terrorismo han buscado y exigido la derrota de ETA, a la vez que denunciaban el escándalo que suponía el proceso de rendición amparado por los primeros.

 

La AVT considera que el presidente del Gobierno, capaz de mentir de manera tan evidente y provocar estos atropellos, no es de fiar. Es más, las víctimas del terrorismo están convencidas de que José Luís Rodríguez Zapatero volverá a negociar con ETA, aunque la AVT considera que el proceso de rendición aún sigue vigente.

 

 

Massimo Introvigne: «Estamos en la fase del relativismo agresivo»

Massimo Introvigne: «Estamos en la fase del relativismo agresivo»


Entrevista al director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones

 

ROMA, martes, 26 febrero 2008 (ZENIT.org).- Europa está viviendo una fase de «relativismo agresivo». Lo afirma el profesor Massimo Introvigne, autor del libro recién publicado en Italia «El secreto de Europa. Guía para el redescubrimiento de las raíces cristianas» («Il segreto dell'Europa. Guida alla riscoperta delle radici cristiane»), de Ediciones Sugarco  (www.sugarcoedizioni.it).

«Los nuevos relativistas agresivos en cambio quieren que el relativismo se convierta en la ley oficial del estado», afirma en esta entrevista concedida a Zenit el fundador y director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (CESNUR).

 

--¿Europa sufre una crisis de identidad?

 

--Introvigne: El Santo Padre en dos ocasiones --en el discurso a la Curia romana con motivo de la felicitación navideña del 22 de diciembre de 2006 y el 24 de marzo de 2007 con motivo del cincuentenario de los Tratados de Roma-- usó una expresión más fuerte, afirmando que Europa «parece querer despedirse de la historia».

 

«Despedirse de la historia» significa echar el telón, decir adiós a los espectadores y admitir que la representación ha terminado. Ha sido bonita mientras ha durado, pero ahora se ha acabado. ¿Es posible? Ciertamente, a diferencia de las personas humanas, las civilizaciones no tienen un alma inmortal. Empiezan y acaban en la historia, y la europea no es una excepción. ¿Está sucediendo? Muchos políticos lo negarían.

 

Sin embargo, Benedicto XVI puso de relieve tres aspectos --enumerados como tales en los dos discursos que he citado-- que corresponden a datos de hecho que es muy difícil negar.

 

El primero es «la apostasía de sí misma» por parte de Europa, el rechazo a reconocer las propias raíces --que son tan obviamente cristianas que hacen capciosa cualquier discusión sobre el tema-- y la propia historia, que lleva luego a una debilidad y a una falta de identidad respecto a cualquier ataque o acontecimiento externo. Que Europa no logra hablar con un sola voz lo vemos todavía hoy a propósito de la cuestión de Kosovo.

 

El segundo aspecto es la separación de las leyes de la moral. No se trata del simple alejamiento de la política, o de algún hombre político, de la moral privada y pública, que no es un problema ni reciente ni sólo europeo, sino que se ha verificado en toda la historia humana. No, se trata de la autonomía primero teorizada y luego fatalmente practicada de las leyes de la moral. De la ética, no de la religión, así que las críticas de «injerencia» contra la Iglesia no tienen a su vez ningún sentido, tratándose aquí de la moral natural y de las reglas del juego llamado sociedad --el Papa habla de «gramática de la vida social»-- que no son en cuanto tales ni cristianas ni ateas ni budistas, y que todos deberían compartir.

 

--¿Y esta gramática de la vida social no se respeta?

 

--Introvigne: Bien, hoy en Europa se afirma que estas reglas del juego existen, y que el legislador debe limitarse a hacer de notario y a formalizar lo que ya sucede en la sociedad (o los medios le hacen creer que así es). ¿Hay parejas homosexuales? El legislador toma nota y las equipara a las familias. ¿Hay musulmanes que viven en poligamia? Que los regularice el legislador o quizá que aplique la charia (ley islámica), como querría algún personaje europeo incluso influyente. ¿En los hospitales se practica la eutanasia? Que el Estado notario la regule por ley, como acaba de suceder en Luxemburgo.

 

El tercer aspecto es la crisis demográfica, el hecho dramático de que en Europa nacen cada vez menos niños. Sobre este punto, los hechos se oponen obstinadamente a las teorías de quien dice que Europa no está en crisis. En este sentido, los resultados aparentemente en tendencia contraria de algunos países a menudo derivan de simples normas nuevas sobre la ciudadanía, que cuentan entre los ciudadanos también a los hijos de los inmigrantes nacidos en esos países.

 

--Laicismo agresivo y anticristiano, relativismo... ¿estamos en tiempos oscuros?

 

--Introvigne: Un intelectual no católico, al contrario comunista, como Antonio Gramsci [político, filósofo y teórico marxista italiano (1891-1937), ndr.] decía que cuando hace mal tiempo se tiene la tendencia a enfadarse con el barómetro, mientras que «si abolimos el barómetro, no por ello abolimos el mal tiempo».

 

Hoy en Europa asistimos a este fenómeno: dado que Benedicto XVI es el único, o casi el único, en denunciar la dramática situación de crisis sobre los tres aspectos a los que he aludido --quizá porque no tiene que presentarse a ninguna elección, en la que los electores normalmente no premian a quienes anuncian malas noticias-- en el imaginario de un cierto laicismo europeo acaba convirtiéndose en una especie de barómetro de Gramsci.

 

Pero impidiendo que hable el Papa --como sucedió en Roma en la Universidad «La Sapienza»-- no hace que los problemas desaparezcan como por encanto. Hay otros que piensan que los problemas denunciados por el Papa son en realidad recursos: que la crisis de la familia tradicional, el aborto, la eutanasia, la negación del concepto de ley natural, el multiculturalismo sin freno según el cual la oposición a la legalización de la poligamia en una sociedad donde hay musulmanes es una forma de racismo..., son fenómenos positivos, que hay que promover, que nos llevarán a una sociedad con menores conflictos.

 

Para éstos el conflicto nace de la pretensión de quien cree que existe una verdad; mientras que donde se acuerda que no existe la verdad el conflicto desaparece.

 

Esta utopía ha sido tan a menudo desmentida por la historia que sostenerla debería resultar ya ridículo: pero no es así.

 

Donde las sociedades son complejas --y la Europa de hoy lo es-- no hay modo de evitarlo: o se encuentra, entre personas que tienen culturas y religiones diversas, una «gramática de la vida común», reglas comunes que permitan convivir --que pueden derivar sólo de la razón y de la ley natural que la razón puede conocer-- o quedamos reducidos al conflicto de todos contra todos.

 

O las cuestiones conflictivas se resuelven con el recurso a un derecho natural válido para todos, o se resuelven a golpe de violencia y bombas.

 

--Usted habla de diversas fases de relativismo. ¿Dónde estamos hoy?

 

--Introvigne: Estamos en la fase del relativismo agresivo. El antiguo relativista teorizaba, aunque no siempre practicaba, la máxima de Voltaire según la cual «yo no comparto tu idea pero estoy dispuesto a dar la vida para que la puedas sostener libremente».

 

Como sabemos, Voltaire era el primero que no ponía en práctica esta máxima cuando se trataba de la Iglesia católica.

 

Pero había, y hay todavía, viejos volterianos que creen de verdad en lo que dicen y que, aún siendo personalmente relativistas, no piden al Estado que castigue a quien no es relativista.

 

Los nuevos relativistas agresivos, en cambio, quieren que el relativismo se convierta en la ley oficial del Estado, con la consiguiente represión penal de los no relativistas. Un simple ejemplo: los viejos relativistas afirmaban que «la alcoba de un homosexual es su castillo» (adaptando una vieja máxima inglesa: el castillo es el lugar en el que ni siquiera el rey con sus leyes puede entrar). Según esta visión, el estado no debe ocuparse de los homosexuales, al igual que de los heterosexuales, Todos deben poder ser libres de hacer todo lo que quieren.

 

El nuevo relativista pretende en cambio que el Estado construya al gay los muros del castillo y arreste a quien se acerca o incluso simplemente quien expresa opiniones críticas. Este es el sentido de las leyes sobre la «homofobia», que no castigan a quien maltrata o insulta trivialmente a los homosexuales (para esto están ya las leyes ordinarias) sino que, según la fórmula de la ley propuesta por el Gobierno italiano ahora dimisionario, reprimen a quien expresa «juicios de superioridad», es decir considere la unión heterosexual intrínsecamente superior a la unión homosexual, o piense --como hace la Iglesia-- que esta última es intrínsecamente desordenada.

 

--Y entonces, ¿cuál es el secreto de Europa?

 

--Introvigne: El secreto de Europa es su historia milenaria, en la que entran ciertamente otras componentes --por ejemplo, es del todo imborrable la aportación de las comunidades judías--, pero que en su itinerario de fondo es cristiana. Aunque recubiertos por los detritos de un enorme cortafuegos abierto por el laicismo y el relativismo, los valores de esta historia están todavía vivos y presentes.

 

Ciertamente están más vivos en algunos países que en otros: por ejemplo, sobre Italia, Benedicto XVI dijo en el congreso eclesial de Verona, el 19 de octubre de 2006, que «la Iglesia aquí es una realidad muy viva, --¡y lo vemos!-- que conserva una presencia capilar en medio de la gente de toda edad y condición» y que «las tradiciones cristianas están a menudo todavía arraigadas y siguen produciendo frutos».

 

Ahora, se podría decir que el mismo Benedicto XVI, por una parte, habla de una Europa «dispuesta a despedirse de la historia» y, por otra, ve «tradiciones cristianas todavía arraigadas», al menos en algunos países: ¿no habrá quizá una contradicción? La respuesta es no.

 

El Papa hablando de la crisis de Europa no nos convoca a un funeral sino a la cabecera de un enfermo. Un enfermo grave, del que es inútil esconder la gravedad de su condición. Pero un enfermo que tiene todavía en sí --escondidas en alguna parte-- las potencialidades para curarse. Como el buen médico, Benedicto XVI por una parte no se calla ante los peligros de que la enfermedad pueda convertirse en mortal y por otra escruta con atención y valoriza sistemáticamente cada pequeña mejoría, cada atisbo de curación.

 

Si en el desierto de vez en cuando brota una plantita, no hay que arrancarla sino cultivarla para que se convierta mañana en un árbol y pasado mañana en un bosque. Pero para cultivar la plantita hay que regarla, y no basta el entusiasmo: que incluso, cuando este se dirige al Papa, a sus intervenciones y sus viajes, es siempre un buen punto de partida. Se necesita el agua sólida de la doctrina y del magisterio.

 

El libro «El secreto de Europa» nace de la experiencia de treinta y cinco años de actividad que he realizado en la Alianza Católica, una agencia de laicos católicos que tiene como fin principal el estudio, la difusión y la aplicación de la enseñanza del magisterio pontificio.

 

Pero, al igual que en estos años y sin absolutamente despreciar a quien en la Iglesia tiene otras vocaciones o actúa con modalidades diversas, la obra de difusión de las enseñanzas del Papa (pienso por ejemplo en el magnífico fresco de la historia profana y de la historia de la salvación en la Spe Salvi, desaparecida del radar de los medios de comunicación tras pocos días de su publicación) me parece indispensable y urgente.

 

Por Miriam Díez i Bosch, traducido del italiano por Nieves San Martín

 

 

 

Lanzamiento de la web: Cristianofobia en Europa

Lanzamiento de la web: Cristianofobia en Europa

 

www.christianophobia.eu fue recientemente lanzada en Viena por la plataforma Cristiana ¡Europa por Cristo! (www.europe4christ.net). La web muestra casos de Cristianofobia en Europa. También da citas y referencias sobre el uso de dicho término.

 

“Cristianofobia significa miedo irracional u odio a los Cristianos, o Cristiandad en general”, dice la Dra. Gudrun Kugler, jurista y fundadora de la web. Ella añade: “incluye prejuicios contra los Cristianos, y también se manifiesta en la lenta marginalización de aquellos que confiesan la fe cristiana”.

 

Hay listas de casos que incluyen varios ejemplos de burlas o ridiculización de la fe Cristiana, la retirada de símbolos Cristianos así como la prohibición de llevarlos puestos, y ataques en películas y programas de televisión.

 

La persecución de las “políticamente incorrectas” posiciones intrínsecas a la fe Cristiana, como son la oposición al aborto o al matrimonio homosexual, es grave. Se han dado casos de gente despedida o condenada a pagar multas, incluso encarceladas. Un miembro del Parlamento Francés, Christian Vanneste, fue condenado al pago de 10.000 Euros por sus comentarios críticos sobre la homosexualidad.

 

El término de “Cristianofobia” ya está en varios documentos de NU y la OSCE. Muchos oficiales del Vaticano han hablado a favor de reconocer este fenómeno, incluyendo recientemente al secretario Vaticano de relaciones con los Estados el Arzobispo Dominique Mamberti, como publica Zenit.

 

Joseph Weiler, autor Judío y Profesor de Derecho Internacional en NYU, dice que “La laicidad europea se distingue del secularismo americano, en que no es un simple “No creo en Dios”. Es una especie de fe en sí misma. Es una hostilidad positiva contra la religión identificada como Cristianismo, en Europa”.

 

El Obispo Hilarion, representante de Moscú de la Iglesia Ortodoxa Rusa ante las Instituciones Europeas, acusa a la Unión Europea de cerrar los ojos a las acciones anti-Cristianos en los países de la Unión Europea. “Insistiendo en la tolerancia, los líderes de la UE denuncian la Islamofobia y el Anti-Semitismo, pero a menudo ignoran las acciones anti-Cristianos”, dice y cita como ejemplo, los presuntos esfuerzos por apartar a la iglesia de la vida pública.

 

La iniciadora Dra. Gudrun Kugler dice: “La actitud en Europa se está volviendo muy hostil. Trabajamos en este campo y publicamos estos casos para alertar de la situación existente. Nuestro trabajo no es de autocompasión. Se trata de buscar soluciones, que deben incluir el nivel político”.

 

También piensa que como remedio, los Cristianos Europeos deberían tener más confianza en ellos mismos: “La Cristiandad constituye una gran parte del humanismo por el que Europa es famosa. Dio mucho-y todavía tiene mucho que ofrecer. Nos toca a nosotros como Cristianos el participar en el esfera pública con confianza y seguridad. Y como resultado, las tendencias cristianofóbicas disminuirán”.

 

Para ello, la iniciativa de ¡Europa por Cristo! Ofrece descripciones concisas sobre herramientas de la vida pública al igual que sumarios de los temas en juego.

 

E-Cristians, 12 de febrero de 2008

Lo que se puede esperar de Rajoy

Lo que se puede esperar de Rajoy


El cara a cara de Zapatero y Rajoy este lunes ha sido un fidelísimo reflejo de la situación de la política española. Ha puesto de manifiesto la urgencia de un cambio de Gobierno, la abstracción y el corto recorrido del presidente; el perfil de Rajoy y, sobre todo, de qué se puede y de qué no se puede hablar en nuestro país.

 

Los líderes de los partidos en España debaten poco y lo hacen en el Congreso con un formato en el que es muy difícil que se produzca un auténtico cuerpo a cuerpo. Eso provoca, a menudo, una sucesión de monólogos en los que no es necesario argumentar y contrargumentar. El otro no cuenta y es fácil que los discursos no lleguen a cruzarse. Se fomentan así mensajes sin dramaticidad, cerrados, dirigidos a los convencidos.

 

El fenómeno, en el caso de Zapatero, se agiganta. El famoso “cordón sanitario” que ha regido en la Carrera de San Jerónimo en la legislatura ha permitido a los socialistas silenciar con muchas voces la única voz que les criticaba. Una mayoría de medios de comunicación afines ha contribuido a generar un “sistema perfecto” en el que los mensajes y los discursos no tenían que hacer cuentas con la realidad. Pero ha llegado la denostada televisión y, por una vez, se ha convertido en esa “ventana a la realidad” de la que hablaban los teóricos ingenuos de los años 50. La televisión se ha convertido en la ventana que le ha puesto a Zapatero delante al “otro”.

 

Pasó ya en el programa Tengo una pregunta para usted y se ha repetido este lunes. Cuando aparece “el otro”, Zapatero se pone muy tenso y, sobre todo, revela su poca capacidad para argumentar, o lo que es lo mismo, su absoluta falta de concreción. El discurso del presidente del Gobierno suele estar construido con generalidades, y eso se hace evidente cuando tiene delante a un Rajoy o a un paisano que le pregunta cuánto vale un café. Entonces reacciona dándole vueltas a los conceptos. La actitud circular refleja su pobreza. El arte de razonar y de argumentar está siempre ligado al arte de lo concreto. Lo desconoce. Cuando el “otro” irrumpe y pone de manifiesto la incoherencia de su actitud, Zapatero se pone a la defensiva y recurre al pasado (la guerra de Iraq es el gran ejemplo). También suele refugiarse en su intenciones o en su voluntad de cambiar las cosas (“tengo el firme compromiso de...”) y suele mostrarse violento. Hemos visto pues, gracias al debate, hasta qué punto el presidente está desnudo. Lo han visto muchos de sus votantes.

 

También hemos conocido mejor a Rajoy, hasta ahora muy sepultado por los clichés que sobre él han fabricado la prensa afín al Gobierno y también la prensa contraria al Gobierno, que prefiere a otro líder en el centro-derecha. La impresión es que Rajoy puede estar a la altura de las tareas propias del inquilino de la Moncloa. También hemos visto sus límites y los límites de la política, que es siempre subsidiaria de un cambio cultural. Rajoy se ha atrevido en el debate a revindicar cuestiones que hasta ahora eran tabú. Ha hablado de la integración de los inmigrantes, de la necesidad de limitar la entrada indiscriminada de extranjeros, de la agresión a las víctimas del terrorismo, de la impostura de ciertos artistas que apoyan a Zapatero... Son temas que un líder del centro-derecha no podía mencionar hasta hace poco tiempo.

 

Se ha producido un cambio cultural. Hemos cambiado: antes enterrábamos a las víctimas con vergüenza y ahora las consideramos nuestro orgullo; antes nos conformábamos con decir que no éramos racistas y ahora sabemos que tenemos un problema serio. Los políticos normales no lideran esos cambios, los políticos excepcionales sí. Y Rajoy es un político normal. Por eso no entró al trapo de lo que Zapatero llama extensión de derechos: aborto, eutanasia, divorcio rápido, matrimonio homosexual y demás obras de ingeniería social nefastas que este Gobierno ha puesto en marcha.

 

Rajoy puede propiciar un cambio de Gobierno pero no puede liderar el cambio que fomente el respeto por la vida, la familia. El ejemplo más claro lo tenemos en Educación para la Ciudadanía: ha hecho falta un gran movimiento de base para que se comprometiera a eliminarla. En circunstancias normales, primero se producen los cambios culturales, luego los políticos. La tarea está por hacer.

 

Fernando de Haro

Páginas Digital, 27 de febrero de 2008

Mujer liberada, mujer esclava

Mujer liberada, mujer esclava

Cuatro mujeres asesinadas a manos de sus parejas convierten en una broma macabra el pregonado éxito de la ley contra la violencia de género, que se ha mostrado eficacísima... para aumentar la guerra de sexos. En su día no fuimos pocos los que recordamos que esta ley, combinada además con el divorcio express, iba a multiplicar la llamada violencia de género. Y eso considerando que el lobby feminista afincado en el Gobierno Zapatero silencia la violencia femenina contra sus parejas masculinas.     

Es curiosa la ceguera del feminismo y de la progresía. Llevan 30 años predicando la liberación sexual, esa estupenda doctrina que convierte a la mujer en esclava sexual del varón y que, como ningun otro movimiento o doctrina en toda la historia, ha cosificado a la mujer. Eso sí, en nombre de la libertad. De hecho, del feminismo siempre ha salido o hacia la esclavitud o hacia el lesbianismo. Por lo general, hacia ambas cosas a un tiempo.

 

El ínclito Marcuse, uno de los intelectuales que más necedades pronunció en el siglo XX insistía en que el objetivo de la revolución no debía ser el derrumbamiento de la clase dominante sino el intercambio de violencia por sexo. Ya saben, haz el amor y no la guerra. Don Herbert no habló del hastío, prólogo de la violencia, que produce el sexo desamorado, sin entrega al otro, es decir con la utilización del otro. Y cuando se trata de violencia física, lo lógico es que gane el que más fuerza física posee: el varón. El día en que el sexo se divorció del amor y de la fecundidad, la mujer fue condenada a ser una cosa.

 

Y como no hay nada más natural que lo sobrenatural, las normas morales se encarnan en la vida cotidiana. La unión indisoluble entre sexo y amor es algo que el hombre puede conocer o ignorar, pero la mujer lo sabe siempre, por la sencilla razón de que lo vive. Si quieren ustedes que una mujer pierda su dignidad anímenla a la más libérrima actividad sexual. La feminidad sabe que el sexo siempre es un medio, y si se le considera un fin, entonces no sirve ni como medio.

 

En suma, a mayor promiscuidad sexual mayor esclavitud de la mujer y, atención, más violencia contra la mujer, convertida en un instrumento para goce del hombre, que piensa: ¡A bodas me convidan! Placer físico a discreción y sin compromiso alguno. Y cuando la mujer, aborrecida de ser tratada como un animal -o de comportarse ella misma como un animal- se rebele contra la desesperación que el produce el desamor -y que ellas vivencian con especial intensidad-, le arreo.

 

Si a ello unen un varón acosado, o un montón de hombres a los que les han privado de sus hijos y les han destrozado la vida, el resultado no hace falta imaginarlo: lo estamos viendo.

 

Eulogio López

Hispanidad, 27 de febrero de 2008