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Foro El Salvador

EL GOBIERNO PIERDE EL TREN DE LA DERROTA DE ETA Y APUESTA POR MERCADEAR CON LA SANGRE DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

EL GOBIERNO PIERDE EL TREN DE LA DERROTA DE ETA Y APUESTA POR MERCADEAR CON LA SANGRE DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO


Madrid, 11 de diciembre de 2007. La AVT considera que el Gobierno ha vuelto a demostrar hoy que está más dispuesto a entenderse con los asesinos que ha fortalecer el Estado de Derecho. Por cuarta vez en la legislatura, se ha negado, con la ayuda de sus socios parlamentarios, a instar a la ilegalización inmediata de ANV y PCTV, así como a disolver los ayuntamientos vascos y navarros en los que gobierna. Al mismo tiempo, renuncia a cerrar la puerta a la negociación con ETA abierta con la resolución parlamentaria aprobada en 2005.

 

Por otra parte, la AVT considera también muy grave el hecho de que los delitos de terrorismo puedan prescribir ya que supone un premio y un indulto por adelantado para los terroristas huidos o que puedan huir en un futuro. El dolor de las víctimas no prescribe nunca. Y si prescribe el delito de los terroristas, se vuelve a asesinar a sus víctimas. 

 

Las decisiones erróneas tomadas por el Gobierno entierran la posibilidad de que las víctimas del terrorismo y todos los españoles podamos creer que el fin del terrorismo llegará algún día mientras estén presentes en las instituciones quienes apoyan la acción criminal de los terroristas; mientras se les ofrezca a los asesinos la posibilidad de rentabilizar políticamente la sangre derramada por sus víctimas; mientras exista la mínima oportunidad de que los que quieren destruir nuestra nación y quienes representan la soberanía española estén dispuestos a entenderse. Basta ya de ofrecer horizontes de esperanza a los terroristas y de negárselos a las víctimas y a todos los españoles.

 

La AVT cree que es inútil desde cualquier tipo de vista el diálogo con los asesinos. La única vía posible para su derrota es la vuelta, por parte del Ejecutivo, a la verdadera unidad de los demócratas, al Pacto Antiterrorista y la aplicación sin ambages ni atajos de la ley. El Gobierno pierde en el día de hoy, por propia voluntad, el tren de la derrota de ETA y apuesta por mercadear con la sangre de las víctimas del terrorismo.

 

 

 

El Manifiesto de los cinco principios no negociables

El Manifiesto de los cinco principios no negociables

El amigo Burke, Edmund para los amigos, aseguraba que “para que triunfe el mal sólo es necesario que los buenos no hagan nada”. Falta poco para las próximas elecciones generales en España y hay una serie de españoles huérfanos. Me refiero a los católicos coherentes con su fe, entre los que deberían contarse, supongo, los ocho millones que pierden una hora de su día de descanso para hacer algo tan poco popular, y en principio tan poco divertido, como acudir a misa.

El Partido Popular está feliz. No tiene por qué preocuparse del voto cristiano, por dos razones:

 

1. Por el gran invento de esa estadista luminoso que fue José María Aznar, quien, ayudado por esa otra lumbrera llamada Pedro Arriola, y por un montón de almas laicas, sentenció que “el voto católico no existe” y...

 

2. Porque las formaciones extraparlamentarias que han tratado de obtener ese voto han sufrido la merma propia de los católicos en el foro: en cuanto se reúnen dos surge una herejía, un cisma o una apostasía. En resumen, una bronca enorme. Entre católicos, ya se sabe, el número ideal de socios es impar e inferior a 3.

 

Por tanto, don Mariano se puede permitir el lujo de abofetear a los católicos cuanto les plazca mientras se rinde, sumiso y servil, ante ese voto de centro que vaya usted a saber qué es. Porque claro, los católicos tienen que votar al PP, sí o sí.

 

Y así es como llegamos a la gran paradoja: un país con ocho millones de católicos practicantes y un 70%, unos 30 millones de personas, que se dicen católicos, pero en el que dos partidos que promulgan leyes anticristianas -sí, anti-, como son el PSOE y el PP, se reparten el 85% de los votos. Curioso ¿no?

 

Ahora bien, ¿qué es una política cristiana? Pues como no nos vamos a poner de acuerdo entre la parroquia, acudamos al Papa. En su carta pastoral Sacramentum Caritatis, Benedicto XVI nos sorprendía con el siguiente párrafo:

 

“Es importante notar lo que los Padres sinodales han denominado coherencia eucarística, a la cual está llamada objetivamente nuestra vida. En efecto, el culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe. Obviamente, esto vale para todos los bautizados, pero tiene una importancia particular para quienes, por la posición social o política que ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales, como el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas.(230) Estos valores no son negociables. Así pues, los políticos y los legisladores católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana.(231) Esto tiene además una relación objetiva con la Eucaristía (cf. 1 Co 11,27-29). Los Obispos han de llamar constantemente la atención sobre estos valores. Ello es parte de su responsabilidad para con la grey que se les ha confiado”.

 

¿Ven qué fácil? Vida, familia, libertad educativa y bien común. La vida la han fastidiado por igual PP y PSOE. Éste introdujo el aborto, pero aquel inició la masacre de embriones y potenció en España el aborto químico, con la píldora abortiva y la postcoital. El PSOE se lleva la palma en ataques contra la familia, con el gaymonio y, aún más, con el divorcio express. En educación, el PSOE vende relativismo y el PP liberalismo, el PSOE le cede el poder a los funcionarios y el PP a los empresarios: ambos consideran que creer en algo es una forma de fanatismo y ambos odian el cheque escolar. Respecto al bien común es algo tan concretable como cualquier otra cosa. Ahí el PSOE lleva ventaja al PP, con una apuesta por la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que un católico sólo puede aplaudir con ganas y del que sólo puede surgir una crítica: los salarios bajos aún siguen siendo bajos en España,  con ellos es difícil formar una familia numerosa, familia que, en el mundo actual, constituye la marca de fábrica de una existencia comprometida. Y luego salario maternal.

 

A estos cuatro principios no-negociables, yo añadiría un quinto, asimismo repetido tanto por este Papa como por su antecesor: la libertad religiosa, verdadera piedra angular de las libertades individuales en el siglo XXI.

 

Ahora bien, decía Einstein que es más fácil romper el átomo que romper un prejuicio. Por tanto, es necesario olvidar las éticas y comprender que las ideologías hace tiempo que transitaron por el crepúsculo y ahora viven en noche oscura; de ellas, sólo queda precisamente eso: prejuicios. Por tanto, lo lógico es que esos cinco principios constituyan un banderín de enganche para quien quiera apuntarse, independientemente de su estación de procedencia. Es igual que venga de la derecha o de la izquierda, del liberalismo o del socialismo, del centralismo jacobino o del nacionalismo soberanista. Si cree en la vida, la familia natural, la libertad de enseñanza, la justicia social -o concreción moderna del bien común- la libertad de culto, los cinco principios no negociables... entonces puede apuntarse a esta agrupación electoral, a esta coalición, modelo Izquierda Unida, donde cada partido, formación o asociación, puede sentirse cómodo... sea cual sea su origen.

 

Lo que está claro es que los cristianos, o aquellos que crean en esos cinco principios, independientemente de su credo, no podemos perpetuar ese mal menor, que amenaza con ser mayor, el llamado centro-reformismo, es decir, el Partido Popular.

 

¿Quién se apunta al manifiesto de los 5 principios no negociables?

 

Eulogio López

Hispanidad.com, 11 de diciembre de 2007

Campaña permanente por la Justicia norte-Sur. No matarás.

Campaña permanente por la Justicia norte-Sur. No matarás.

Próximas actividades del Movimiento Cultural Cristiano en Navarra 

Lunes 17 Diciembre 19:00h

Película: “Diamantes de Sangre”

(sobre el robo de los recursos naturales a África)

Lugar: Parroquia San Miguel

 

 

Miércoles 19 Diciembre 20:00h

Charla: “Robo a los empobrecidos, tráfico de esclavos e inmigración”

Por Hilda Vizarro, filóloga e inmigrante peruana

Lugar: Parroquia San Miguel

 

 

 

VIII MARCHA SOLIDARIA CONTRA las CAUSAS DEL HAMBRE

SÁBADO 22 DICIEMBRE 12:30h

Salida y Concentración final: Paseo Sarasate de Pamplona

Duración aproximada: 1hora

 

Recorreremos en silencio las calles céntricas de

Pamplona denunciando el drama del hambre como

primer problema político. ¡ÚNETE!

La AVT emprenderá acciones judiciales contra El País y TVE si no rectifican públicamente esta semana

La AVT emprenderá acciones judiciales contra El País y TVE si no rectifican públicamente esta semana

Madrid, 10 de diciembre de 2007.- La Junta Directiva de la AVT, a través de este comunicado, quiere mostrar su tristeza y preocupación por las injustas e indecentes afirmaciones y acusaciones vertidas la semana pasada por el diario El País y TVE contra la asociación mayoritaria de víctimas y su presidente. Parece ser que la coherencia tiene un precio.

La AVT exige a los responsables de los medios de comunicación mencionados una rectificación y disculpa pública a las víctimas del terrorismo y a la asociación durante esta semana. De no ser así, la Junta Directiva se verá obligada a emprender acciones legales para que se haga justicia. El desprecio y la falta de rigor de algunos profesionales han provocado un sufrimiento añadido a las víctimas. Un hecho realmente indecente e inmoral.

 

TVE dio a entender, el domingo 2 de diciembre, que la AVT estaba detrás de los gritos y abucheos al presidente del Gobierno en las informaciones posteriores al funeral del Guardia Civil. La Junta Directiva de la AVT asegura que ningún miembro de la asociación gritó o abucheó a Rodríguez Zapatero antes, durante, o finalizado el funeral. La asociación lamenta profundamente la manipulación llevada a cabo por la televisión pública.

 

Por su parte, El País dedicaba, en las páginas 17 y 34 del miércoles 5 de diciembre, el mismo día que murió Fernando Trapero, insultos y ataques a la AVT y su presidente. Y en la edición del 4 de diciembre, El País afirmaba que el concejal Pedro Zerolo “fue increpado por miembros de la AVT”. Otro hecho absolutamente falso y que demuestra otro desprecio a las víctimas y una clara falta de rigor informativo. Los miembros de la AVT presentes en la concentración celebrada en Madrid el lunes 3 de diciembre se limitaron a guardar los minutos de silencio y se comportaron de manera ejemplar, como han hecho siempre las víctimas ante el dolor provocado por los asesinos.

 

Estos medios de comunicación no asumen que el apoyo de la inmensa mayoría de los españoles a la AVT y a las víctimas del terrorismo durante la presente legislatura sea infinitamente mayor al que recibe en estos momentos la clase política. En lugar de preguntarse sobre la causa de esta evidencia, pierden los papales y arremeten de manera indecente contra la AVT. A ver si les queda claro que nuestra asociación no actúa en clave electoral y defiende, única y exclusivamente, a las víctimas del terrorismo.

 

Ambos medios de comunicación “no entienden” que las víctimas del terrorismo lleven casi cuatro años pidiendo al Gobierno que no negocie con los asesinos, que no han dejado de matar, y que es necesaria la unidad de los demócratas para derrotar a ETA. “No entienden” que ya no valen las palabras huecas y que hay tomar medidas urgentes y concretas. “No entienden” la coherencia que han mantenido siempre las víctimas del terrorismo, que es la misma que defiende ahora esta Junta Directiva. Intentan amordazar y eliminar la voz de los referentes morales de nuestro país porque dejan en evidencia a quien la traiciona.

 

El diario El País y TVE se ponen nerviosos porque los ciudadanos no se creen la falsa unidad que intenta vender el Gobierno y sus socios en estos momentos. ¿Por qué no revocó el Congreso de los Diputados, la semana pasada, la resolución parlamentaria que permite al Gobierno negociar con ETA? El Partido Popular fue quién presentó esta iniciativa y el único que votó a favor de esa revocación. Y sólo falta ahora que El País eche la culpa a las víctimas de la presencia de ANV y el PCTV, el brazo político de ETA, en las instituciones vascas.

 

Es vergonzoso que este Gobierno y los medios de comunicación afines esperen a que se produzca un atentado mortal para reflexionar sobre lo mal que lo están haciendo y, sólo en ese momento, pidan la unidad de todos. Y antes, ¿qué caso han hecho a las víctimas y a las iniciativas que ha llevado el PP al Congreso de los Diputados? Ignorarlas. También queremos recordarles que la AVT recibió todo tipo de improperios por parte del señor José Blanco cuando hace diez días nuestra asociación convocaba a los ciudadanos a una manifestación bajo el lema “Por un futuro en libertad. Juntos, derrotemos a ETA”. Por cierto, esta sí que fue multitudinaria.

 

Nos parece muy triste y preocupante que en las páginas del diario El País hayan dedicado palabras más duras e injustas contra la AVT y las víctimas del terrorismo que contra nuestros asesinos. ¿Esa es la línea que les ha marcado el Gobierno?

 

Ojala tengan la hombría, la ética, y la profesionalidad suficiente para rectificar públicamente y, por lo menos, respetar y no volver a pisotear la dignidad, la memoria y la justicia que se merecen todas las víctimas del terrorismo.

Sesenta personalidades del mundo de la educación, la cultura y la política apoyan el manifiesto “La mejor manera de defender la libertad de educación es ejercerla”

Sesenta personalidades del mundo de la educación, la cultura y la política apoyan el manifiesto “La mejor manera de defender la libertad de educación es ejercerla”

Stanley Payne, Gustavo Bueno, Jaime Mayor Oreja, Gabriel Albiac, José Jiménez Lozano, Fernando Álvarez de Miranda y Jon Juaristi son algunos de los firmantes de este manifiesto promovido por la plataforma Tiempo de Educar, en el que se denuncia la situación de emergencia educativa que sufre nuestro país, se critica la asignatura de Educación para la Ciudadanía y se propone la recuperación de experiencias que enriquezcan nuestra democracia. Lo publican hoy los diarios El Mundo y La Razón.

 

Sesenta personalidades del mundo académico y cultural firman el manifiesto promovido por la plataforma Tiempo de Educar, “La mejor manera de defender la libertad es ejercerla”. Entre los firmantes, destacan firmas internacionales como el historiador Stanley Payne o el decano de la Universidad de Boston Charles Glenn, uno de los mayores expertos mundiales en educación.

 

Otras firmas relevantes son filósofos como Gustavo Bueno, Gabriel Albiac; escritores como el Premio Cervantes José Jiménez Lozano, Jon Juaristi, Juan Manuel de Prada, José Javier Esparza; políticos como Jaime Mayor Oreja, Fernando Álvarez de Miranda, Gotzone Mora, Eugenio Nasarre, Luis Peral; periodistas como César Alonso de los Ríos, Cristina López Schlichting, José Luis Restán, José Francisco Serrano; figuras del mundo académico como Mikel Azurmendi, catedrático de Antropología Social en la Universidad del País Vasco; Josep María Alsina, rector de la Universitat Abat Oliba de Barcelona; Vicente Bellever, director de la Universidad Menéndez Pelayo de Valencia; Mª Carmen Bobes, catedrática emérita de Literatura en la Universidad de Oviedo; Javier Davara, decano de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid; César Nombela, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia Nacional de Farmacia, Gustavo Villapalos, rector honorario de la Universidad Complutense de Madrid; o Joseph Miró, director del Institut D’Estudis del Capital Social en la Universitat Abat Oliba de Barcelona.

 

El manifiesto denuncia que "la censura del deseo de un significado para la vida y sus implicaciones educativas, como si fuera algo irrelevante, está en la raíz de la situación de ‘emergencia educativa’ que sufre nuestro país”. Asimismo, asegura que la nueva asignatura vulnera la libertad de educación de los padres y afirma que, con ella, la intención del Gobierno es “apropiarse de la formación de las conciencias. Su supuesta neutralidad, tan proclamada por el Gobierno y sus mentores ideológicos, salta por los aires en cuanto se comprueba que pretende responder a las preguntas sobre el significado de la vida, sobre el bien y el mal, sobre el camino de la felicidad personal y sobre la justicia en las relaciones humanas. Los mismos que teorizan la radical separación entre el ámbito público y el privado para expulsar la religión de la vida social aparecen ahora invadiendo desde la esfera estatal lo más íntimo de las conciencias”.

 

La plataforma Tiempo de Educar está formada por un grupo responsables educativos, padres y docentes, que desde el año 2005 trabajan en la defensa de la libertad de educación. Es una de las organizaciones que José Luis Rodríguez Zapatero recibió en La Moncloa durante las negociaciones para la aprobación de la Ley Orgánica de Educación LOE.

 

www.tiempodeeducar.org

 

Páginas Digital, 10 de diciembre de 2007

Bandidos y Gatopardos. ETA es una mafia; lo dicen los italianos

Bandidos y Gatopardos. ETA es una mafia; lo dicen los italianos


Lo dice el historiador de Palermo Giuseppe Carlo Marino en su Historia de la mafia: “mafia” de verdad no hay más que la siciliana, no es adecuado llamar “mafia” a cualesquiera otras asociaciones criminales, porque la “mafiosidad” no se limita sólo a lo criminal, sino que implica también una cultura, una tradición que bendice los actos de los mafiosos y reivindica una especie de legalidad propia. En el mundo entero, dice Marino, no hay más que otro caso donde es posible hablar de “mafiosidad”: el de ETA y su entorno, igualmente basado en una mezcla de crimen, tradición y complicidad de las elites locales. “Sólo la sangre no traiciona”, dicen los mafiosos sicilianos. La apelación mítica a lo euskaldún no es muy diferente.  

    

El profesor e historiador palermitano Giuseppe Carlo Marino, en su libro Historia de la mafia, establece con sobrada rotundidad y solvencia tanto argumentativa como documental que el fenómeno mafioso no puede entenderse únicamente como actividad criminal organizada, sino que para comprenderlo y buscar alguna salida a este laberinto de crimen y sangre en el que está presa la sociedad italiana desde hace dos siglos hay que reconocer la existencia de una cultura mafiosa, a la que denomina mafiosidad, "en la cual las ideas y valores producidos por las clases dominantes para su uso y beneficio han sido transformados, por la fundamental unión de tradición y religión, en una cosmogonía popular"; es decir, una completa y cabal explicación del mundo que justifica y bendice los actos criminales de los mafiosos. De ahí que el término mafiosidad sea de exclusiva aplicación a la criminalidad social enquistada en la historia de Sicilia.

 

Señalar como mafias a grupos de delincuentes mejor o peor organizados como la ndrangheta calabresa, la camorra napolitana, o las más espectaculares y sanguinarias organizaciones rusas, chinas, colombianas, etc., resulta tan impropio como generalizar y, por ejemplo, renombrar con el término fascismo, genuinamente propio de la historia política de Italia, a similares aunque bien distintas apuestas como el nacionalsocialismo alemán, el imperialismo japonés, el estalinismo y demás regímenes totalitarios que han prosperado en el fragor de las convulsiones sociales del siglo XX.

 

Únicamente admite el estudioso profesor de la universidad de Palermo una posibilidad de comparación e incluso equivalencia con la mafiosidad siciliana en la reciente historia de Europa: el terrorismo abertzale vasco. Al igual que la mafia siciliana, el terrorismo abertzale no sólo vampiriza al resto de la sociedad mediante acciones criminales, sino a través de una poderosa cultura enraizada en amplios sectores según la cual la ley propia tiene mayor rango ético y es mucho más beneficiosa que la ley extraña; en el caso de Sicilia, la ley impuesta por las diversas potencias que ocuparon la isla durante centurias, antes de la unificación italiana; en el caso del País Vasco, evidentemente, la ley extraña sería el ordenamiento jurídico del estado español.

Gatopardos y bandidos

El mismo término mafia, procedente del árabe maha fat y cuyo significado es "exención, protección, inmunidad", encuentra espléndida proyección en las relaciones políticas y sociales vigentes en el País Vasco. Una clase dominante anclada en privilegios forales heredados de la Edad Media protege y garantiza inmunidad (en la medida de lo posible y con todo su empeño), a quienes desde la lucha callejera, el zulo o el comando itinerante van esparciendo muerte y miseria por la geografía española, Cataluña aparte como ya sabemos. Es la versión con txapela de la férrea alianza entre los aristocráticos gatopardos y los bandidos rurales que dio origen, en los finales del siglo XVIII, a la mafia siciliana.

Los protocolos funcionales son idénticos. Políticos corruptos cuya única y verdadera patria es el poder y sus beneficios añadidos, extienden su amplia protección a organizaciones delictivas, las cuales, paradójicamente, están amparadas por la ley extraña que legitima la actividad de los partidos políticos en territorio español. Y desde esos sedicentes partidos políticos se organiza la trama de violencia, atentados, extorsión, venganzas y ajustes de cuentas bajo la cual están obligados a vivir todos los ciudadanos decentes del País Vasco. Porqué en el parlamento vasco cualquier diputado de la ilegalizada Batasuna o de la todavía legal ANV puede llamar "asesino fascista" a quien le dé la gana, mientras que el presidente de dicha democrática institución no admite bajo ninguna circunstancia que se le responda con calificaciones tan obvias como "aliado de los terroristas", es un ejemplo aberrante aunque muy descriptivo de cómo esta alianza ha llegado a consolidarse en beneficio de la ignominia.

 

Si las autoridades españolas, sean del signo que sean, quieren hacer frente a este desatino, deberían tanto preocuparse por las razones que llevan a un fanático de veinte años a autoinmolarse mientras manipula un artefacto explosivo como, aceptando de una vez las cosas como son, reflexionar sobre el hecho de que en la comunidad autónoma vasca no se mueve un gramo de heroína sin permiso de ETA, sin que ETA cobre sus correspondientes regalías sobre este estupendo comercio. El informe de la Secretaría General de la Interpol hecho público en abril de 2004 resulta muy clarificador en este sentido.

 

La acción legal no es contra una pandilla de asesinos que persiguen objetivos remotamente políticos, ni siquiera contra grupos independentistas violentos que se cubren de honor quemando autobuses y cajeros automáticos; la lucha real encuentra su ámbito de intervención, extremadamente difícil, en una cultura muy extendida entre las clases más humildes e ignorantes del País Vasco, febrilmente alentada por los gatopardos epígonos del bípedo Sabino Arana, según la cual «sólo la raza no traiciona». Por ello mismo, el reducto más seguro para sus andanzas es la covacha del ADN, el RH, el idioma vernáculo, la singularidad étnica y otras zarandajas racistas que siempre encontrarán acomodo en las entendederas, de suyo menguadas, de quienes levantan una ikurriña con la misma saña con que se exhibe un kalashnikov.

 

Sólo la sangre no traiciona

 

La recurrencia nacionalista a los valores de la raza (o en su defecto "el pueblo vasco", como si dicho término distinguiera conceptualmente a un objeto cuya sustancialidad entraña derechos inalienables, cuanto más radicales más valiosos), tiene perfecto parangón en el siciliano apego a la sacralidad de la sangre compartida. "Sólo la sangre no traiciona", afirman los mafiosos sicilianos, o los siculoamericanos de la Cosa Nostra, y por ello mismo la familia se convierte en el perfecto y acogedor centro de operaciones para sus fechorías. La familia siciliana es la raza o "el pueblo" de los nacionalistas vascos, y contra la férrea cohesión de la familia, es sabido, resulta muy difícil luchar. Casi tanto como contra la ley del silencio. En Sicilia, para ser un hombre de honor basta con mirar siempre hacia otro lado y guardar siempre silencio. En el País Vasco, quienes hablan y dicen lo que piensan no pierden el honor, pero sí la vida de vez en cuando. Es la ley propia.

 

Parece innecesario señalar el interés por los resultados electorales del próximo marzo, más que nada para comprobar hasta dónde sigue teniendo fuerza el pacto histórico entre los gatopardos de la aristocracia nacionalista y los bandidos que, entre otros siniestros negocios, llevan décadas administrando el tráfico de la muerte desde su guarida étnica. Como señalaba el lingüista Antonio Traina en su Nuovo vocabolario siciliano-italiano (1868): «En Toscana llaman smáferi a los esbirros, y mafia dicen de la miseria, y una verdadera miseria es creerse un gran hombre sólo por la fuerza bruta. Lo que demuestra, en cambio, una gran brutalidad, es decir, que se es muy bestia».

 

La pena es que a nosotros también nos toca soportar a los bestias, y que nuestro gobierno se siente a merendar en su misma guarida y propague entre la ciudadanía la candorosa esperanza de que los mafiosos van a renunciar algún día a su negocio, su forma de vida. Ni se sabe hasta cuándo nos tocará soportarlo. En Italia, especialmente en Sicilia, llevan así desde el XVIII, y parece que todavía soportan a la bestia. No es gran consuelo pero, ya sabe: mal de muchos…

 

José Vicente Pascual

El Manifiesto, 10 de diciembre de 2007

Aviso a Rajoy: Maricomplejines es navarra y es tonta

Aviso a Rajoy: Maricomplejines es navarra y es tonta


Faltan 88 días para las elecciones generales, y sobre la mesa de los partidos políticos serios ahora mismo sólo hay dos temas: cómo ganar en las urnas y cómo gestionar después un resultado que muy probablemente obligará a pactos y a alianzas. Para eso, claro, hay que hacer unas listas, dar una imagen y presentar a los votantes un programa que afronte los problemas de España desde unas ideas, unos intereses y quizás unos principios. Lo que se llama política democrática, en fin. Ni siquiera en Navarra esto era diferente .

 

Maricomplejines es tonta o no se entera

 

Ahora bien, esto de la política se puede hacer de muchas maneras. Sobre todo, se puede hacer ordenando de distintas maneras las convicciones personales, los intereses de la nación, los cálculos de los partidos, las enemistades y afinidades; y en esos modos de hacer estamos viendo cosas extrañas, al margen de qué siglas prefiramos o qué futuro queramos para Navarra .

 

Hace unos días que circula en algunos ambientes de Unión del Pueblo Navarro y del Gobierno de Navarra un documento político que aparece asociado a los nombres de José Javier Viñes, Antonio Lavín, Luis Aiciondo, José María Corella, Fermín Iribarren e Ignacio Polo. Son todos los que están pero no están todos los que son. Tras un resumen muy particular y discutible de la historia reciente del centroderecha navarro, estas personas y otras, todas ellas cargos públicos o relevantes afiliados de UPN, exponen las razones por las que UPN debería alejarse del PP de Mariano Rajoy, y los modos en los que dicho divorcio debería llevarse a cabo .

 

Por un ruego de alguien que merece todo el respeto, Elsemanaldigital.com, que poseía este documento, lo ha considerado personal y reservado hasta verlo publicado en otros medios. Ahora puedo contarles a ustedes qué pienso, y sobre todo qué sentí cuando lo leí. Podríamos decir que vergüenza ajena, tanto por la forma y el estilo como por el contenido; pero la verdad es que me acordé de Federico Jiménez Losantos, cuando dice y repite aquello de que "Maricomplejines es tonta". Y es que el centroderecha español, desde el centro más centro hasta la derecha más rancia, actúa a veces como si estuviese compuesto por una mayoría cualificada de débiles mentales .

 

A quién beneficia y a quién perjudica

 

Empecemos por el final: ¿a quién beneficia este debate, público o privado me da igual? Desde luego, a tres meses de unas elecciones, perjudica a PP y UPN, vayan juntos o separados. Es una necedad, un suicidio político o algo peor ponerse a debatir esto ahora. Y al PP no sólo le perjudica en Navarra. Después de los esfuerzos que Aznar primero y Rajoy después han hecho por esta provincia y su libertad, después de lo mucho que se ha callado, pagado y evitado, desde La Moncloa y desde Génova, que en UPN haya voces favorables a alejarse del PP desacredita sobre todo a quienes en el PP han defendido y conseguido un trato especial para "los navarros" .

 

Así que mal pensarlo, peor escribirlo y pésimo hacerlo público en plena campaña electoral, pero ya que estamos que quede claro; este proyecto y otros similares, que los hay, perjudican a corto plazo a UPN y PP por igual, pero a medio y largo plazo son un torpedo en la línea de flotación de UPN –si quiere seguir siendo el partido mayoritario en Navarra y el único de centroderecha- y una bofetada a los amigos que la "Navarra diferenciada" tenía en el centroderecha del resto de España. Beneficiar … beneficia sólo a la izquierda, a los abertzales y, si acaso, a algunas personas concretas dentro de la derecha .

 

Quién lo publica y por qué

 

La noticia de este debate, obviamente inspirado por las declaraciones y sugerencias reiteradas tanto del presidente Miguel Sanz como del hostelero Antonio Catalán, la ha dado la Tribuna de Navarra. Se trata de un pequeño medio digital publicado por la Editorial Laocoonte, vinculada a la familia del diputado nacional y ex presidente de la Diputación Foral Jaime Ignacio del Burgo. El director es en efecto Arturo del Burgo y el coordinador de "Seguridad y antiterrorismo" es mi amigo el ex director general Juan Frommknecht .

 

¿Convenía dar la noticia? Seguramente alguien habría filtrado el documento antes o después, con lo cual publicarlo puede interpretarse como una exclusiva periodística, y las repercusiones negativas –que las tendrá- imputarse más bien a quien empezó el debate, a quien lo ha alimentado y a quien lo ha aplaudido. Ese divorcio –que es lo único que podía salvar al PSN-PSOE, ahora sostén del Gobierno, en su agonía- quizá se frustre mejor dando la noticia que callándola por caridad. Pero sinceramente todo esto me produce bastante asco .

 

Cómo se cuenta la historia

 

No voy a contar hoy la historia de la derecha navarra, que por cierto no es del todo como la cuentan Viñes y compañía ni como la recuerda la familia Del Burgo. Ahí tienen ustedes tanto el documento de unos como la respuesta digital de los otros. Falta por supuesto una referencia veraz a qué hubo antes de UPN y a qué fue Alianza Popular entre nosotros; otro día hablaremos de eso. Hoy, donde deben tomar buena nota de todo esto y echar mano de sus archivos es en la calle Génova. Don Mariano Rajoy tiene un partido nacional cojo porque está ausente en una provincia; esa ausencia tiene una explicación pero esta noticia se podría cargar la explicación. Maricomplejines es así: tonta.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital.com, 10 de diciembre de 2007

Romper con el Partido Popular en Navarra no es la solución. Reorganizarlo, tampoco.

Romper con el Partido Popular en Navarra no es la solución. Reorganizarlo, tampoco.

La maniobra ya ha sido hecho pública por un digital regional  (http://www.tribunadenavarra.es/detalle_noticia.php?num=591): el ex senador por UPN José Javier Viñes, histórico militante de notable ascendencia dentro del partido, ha elaborado -junto a otras personas- un documento en el que propone la ruptura ordenada con el Partido Popular; aunque se titule eufemísticamente “Un nuevo acuerdo UPN-PP”.

Su diagnóstico es sencillo. Si UPN no ha alcanzado la mayoría absoluta en las pasadas elecciones forales, lo que acarreó la parálisis institucional navarra subsiguiente, ha sido fundamentalmente a causa de una agotada relación con el Partido Popular. Un análisis apenas avalado por algo de cálculo numérico en torno a la proyección de UPN en la política nacional. Y una explicación muy elemental, en cualquier caso: la culpa siempre la tienen otros; el PP. Nada de autocrítica. Pero, de ser así, ¿acaso los electores únicamente votaron en clave nacional? ¿De nada sirve el “trabajo interior” de UPN en la Comunidad Foral? O, acaso, ¿no será que ese análisis enmascara otras carencias y dificultades?

 

UPN pretendía, ilusoriamente, un nuevo triunfo histórico: ganar las elecciones… ¡y con mayoría absoluta! No fue posible, y ya sabemos qué vino después: sorpresa, parálisis, idas y venidas socialistas (molestos árbitros de la nueva situación), y un gobierno de Miguel Sanz en precario a merced de un desconcertante PSN-PSOE.

 

Ese objetivo era ilusorio, pero legítimo. Y, para alcanzarlo, únicamente eran posibles dos alternativas. La primera y más sencilla: abrirse hacia el centro y los socialistas descontentos (mediante la recuperación de buena parte del electorado de la escisión CDN, al borde ya de la extinción; y movimientos-puente, como el de Ciudadanos de Navarra). Y bien decimos sencilla, pues para ello únicamente se precisaba algo de marketing electoralista, bastante intuición, y mucha improvisión. La segunda, que implicaría un paciente trabajo a largo plazo: una batalla cultural, social y política, en el seno de la sociedad navarra, que persiga ganar para los valores que siempre ha encarnado UPN, nuevas voluntades y sectores sociales. De situarse a la defensiva, a tomar la iniciativa. Es más, ambas alternativas podían -¡deben!- solaparse: trabajo a corto y a largo plazo. Táctica y estrategia.

 

Pero se ha excluido la segunda; no en vano, para tal empeño se precisa una labor de debate ideológico, un oscuro y poco reconocido trabajo social, una dinamización de las estructuras del partido y sus organizaciones amigas… y ¡una buena autocrítica!: reflexionar, diagnosticar, corregir. Y seguir trabajando. Una perspectiva, por cierto, totalmente ausente en el documento del que hablamos.

 

Si un partido actúa a remolque de las tendencias sociales, configuradas éstas por instancias culturales totalmente ajenas, incurrirá en mero electoralismo; alejándose entonces de los valores que lo configuraron y del espíritu de sus fundadores. Así, poco a poco, ese partido perderá su identidad y se convertirá en una simple oficina electoral; casa común de dispares intereses particulares, no siempre defendibles, acogidos a ideales progresivamente ambiguos y etéreos.

 

Por contra, la labor social y cultural sin proyección política se pierde en el esteticismo. No ha sido el caso. De hecho, si alguien trabaja la cultura y los movimientos sociales, en Navarra, no es precisamente el sujeto navarrista.

 

En este contexto, no nos extrañan propuestas como la de Viñes.

 

Si UPN pierde algunas de sus esencias, tal y como denuncian no pocos en privado, pero muchos menos en público, tampoco sería la solución una reorganización del Partido Popular. No en vano, este partido, de ideales y destinatarios similares a los de UPN, también sufre algunos de los vicios antes diagnosticados. Así, desde algunos sectores emergentes (buena parte de víctimas del terrorismo, algunos medios de comunicación, muchos ciberactivistas, el incipiente tejido asociativo identitatio español, objetores a Educación para la Ciudadanía…) se realizan, al Partido Popular, las mismas críticas que hemos escuchado aquí dirigidas a UPN.

 

Pero, aunque nuevos sectores conservadores y liberales no se sientan totalmente acogidos en el PP, y la identidad católica se alarme ante la postergación de sus rostros más representativos en la batalla por las listas y en las estructuras burocráticas populares, han optado en su inmensa mayoría por la misma vía: trabajar desde la sociedad civil y desde el Partido Popular. Ni escisión, ni auto-exclusión.

 

Estos sectores podrían optar por la creación de un partido netamente conservador a la derecha del PP. Así, el segundo podría desplazarse cómodamente hacia el centro, peleando a las claras por los sectores basculantes entre PSOE y PP: profesionales liberales, operarios especializados, inmigrantes nacionalizados… estratos individualistas “políticamente correctos”, en suma. Y ya vendrían después las políticas de alianzas. Como Izquierda Unida y el PSOE, más o menos. Pero ello no va a ocurrir.

 

En todo caso, esa dinámica sería totalmente ajena a la propuesta por quienes opinan que debe reorganizarse el Partido Popular en Navarra como freno a la supuesta deriva de UPN. Sin embargo, unos y otros compartan un diagnóstico análogo: ambos partidos no son capaces de generar respuestas atractivas a los retos actuales, ni identidades colectivas, ni ilusión. No saben, o no quieren, construir una verdadera cultura política.

 

Por todo ello insistimos: romper con el PP, en Navarra, no es la solución; y reorganizarlo, tampoco.

 

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

Diario Liberal, 10 de diciembre de 2007