Blogia

Foro El Salvador

Los 498 mártires interrogan hoy a los católicos españoles sobre su fe

Los 498 mártires interrogan hoy a los católicos españoles sobre su fe

Intervención del obispo Ricardo Blázquez en la Basílica de San Pablo Extramuros de Roma

ROMA, sábado, 27 octubre 2007 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención de monseñor Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao, presidente de la Conferencia Episcopal Española, al dar la bienvenida este sábado en la Basílica de San Pablo Extramuros de Roma a los miles de peregrinos que han venido para participar este domingo en la ceremonia de beatificación de 498 mártires del siglo XX en España

* * *

La Iglesia de Roma conserva los sepulcros de los apóstoles Pedro y Pablo como «trofeos» de su fidelidad a Jesucristo y como acreditación de la autoridad apostólica de la Sede de Roma. Estamos reunidos donde Pablo, en la vía ostiense, fue decapitado, culminando el testimonio de fe y amor a Jesucristo, que lo llamó a su seguimiento y al apostolado en el camino de Damasco. Saludo a los peregrinos venidos de lejos y de cerca para participar en la gozosa celebración de la beatificación de 498 mártires de nuestras diócesis: Señores obispos, religiosos y religiosas de las congregaciones a las que pertenecieron y enaltecieron los mártires, hermanos y hermanas de todos los rincones de la Iglesia en España. Saludo con respeto y afecto al señor embajador de España ante la Santa Sede. Agradezco, en nombre de la Conferencia Episcopal Española, la hospitalidad que en esta basílica emblemática de Roma nos ofrece el arcipreste de la misma Card. Andrea Cordero Lanza de Montezemolo.

 

Queridos peregrinos, hemos custodiado como un tesoro la memoria de nuestros mártires, que nos han precedido con la antorcha de la fe y de la santidad. Son un don precioso de Dios que recibimos con gratitud; estamos dispuestos con la fuerza del Señor a proclamar la fe y a vivir con fidelidad, alentados por su testimonio sublime, en las situaciones concretas de nuestra historia. El martirio de estos hermanos nos une con el Señor y nos dignifica a todos.

 

Los mártires situados ante la alternativa, no buscada ni provocada por ellos, de renegar de la fe cristiana y así salvar la vida, o de mantenerse adheridos al Señor y así perderla, prefirieron en un gesto admirable entregar la vida temporal y recibir la Vida eterna, recordando las palabras del Maestro: «Quien pierde su vida por mí y por el Evangelio, la salvará» (Mc 8,35). «Nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos» (Jn 15,13). Los mártires recibieron de Jesús la gracia de su amistad, y ellos le devolvieron viviendo y muriendo por El la misma amistad. ¡Qué elocuente se hace el Evangelio en la proximidad de los mártires!

 

En el proceso de los mártires se ha concentrado la fidelidad a Dios a través de unos gestos expresivos de la totalidad. Como muchos mártires de la Iglesia en los primeros siglos murieron aclamando a Jesús como el Señor («Iesus Kýrios»), así también los mártires que van a ser beatificados mañana murieron aclamando con los labios y el corazón: ¡Viva Cristo Rey! A algunos el rosario los identificó como cristianos y en la hora suprema supieron que era una señal decisiva. Unos murieron porque participaban en la Eucaristía; y otros por el hecho de ser sacerdotes, frailes o monjas. Los que tuvieron la oportunidad se unieron en el martirio a aquéllos con los que habían compartido su fe, la profesión religiosa y los trabajos apostólicos.

 

Los mártires han rubricado con su sangre un mensaje que queremos recibir hondamente en estos extraordinarios días. Su muerte martirial glorifica el poder de Dios que hace de la fragilidad de los hombres su propio testimonio. Todo lo pudieron en Aquel que les dio fuerza (cf. Fil 4,13; 2 Cor 12,9-10; Col 1,29). ¡Que importante es la fe en Dios que orientó la vida y decidió la muerte de sus fieles! En nuestro tiempo estamos llamados a mostrar que para la vida personal, familiar y social no es indiferente creer en Dios que no creer en El. Todo cambia con la luz y la fuerza que emite la fe en nuestro Señor Jesucristo. Los mártires nos preguntan hoy sobre la valentía de nuestra fe. Los hermanos mártires nos estimulan a ser fieles, a confiar en Dios que nunca defrauda y no abandona ni siquiera en la persecución. Con la autoridad que les confiere su muerte por el Señor nos recuerda una exhortación evangélica: Si ellos murieron perdonando, debemos nosotros recorrer los caminos del perdón, de la reconciliación y de la paz. Su actitud ante la muerte es una fuerte invitación a la convivencia respetuosa en la pluralidad.

 

Queridos peregrinos, deseo a todos unos días de gracia del Señor; que la proximidad al sucesor de Pedro, el papa Benedicto XVI, nos fortalezca en la unidad de la fe y del amor.

¿Terroristas con armas nucleares? Terrorismo, Estado, televisión: la desinformación al servicio del miedo

¿Terroristas con armas nucleares? Terrorismo, Estado, televisión: la desinformación al servicio del miedo

Es posible que en breve los terroristas se hagan con armamento de tipo nuclear. Lo acaba de confesar públicamente el ministro alemán del Interior. ¿Por qué dice un ministro cosas así? Ese fue el objeto de un debate de altura en el canal público alemán ZDF, un programa con los filósofos Safranski y Sloterdijk que se emite regularmente (¿imagina alguien una cosa así en la televisión española?) y cuyas reflexiones son siempre de primera importancia. Ante todo, una constatación: el terrorista siembra el pánico, pero los políticos y los periodistas aumentan la sensación de riesgo.

 

El pasado 30 de septiembre, retransmitían nuevamente por el canal público alemán ZDF la tertulia “Cuarteto filosófico”, programa presentado por los filósofos Rüdiger Safranski y Peter Sloterdijk. Los invitados: el hasta 2005 ministro del interior alemán Otto Schily y el publicista suizo, con gran poder mediático, Frank A. Meyer. El primero se dio a conocer en los años 70 por su amistad con Horst Mahler, fundador del grupo terrorista socialista RAF (Fracción del Ejército Rojo). Schily actuó de abogado defensor de Mahler y de la asesina Gudrun Ensslin en el conocido proceso Baader-Meinhof. En los 80 fue cofundador del partido alemán de los “Verdes”, incorporándose en los 90 a las filas del partido socialista SPD. A principios de siglo se le condecoró con el “Big Brother Lifetime Award” por el impulso que había dado al desarrollo del sistema de vigilancia alemán y europeo a costa de derechos del ciudadano y libertades públicas.

 

Política del miedo

 

El debate comenzó con la siguiente pregunta: ¿cuál es el sentido de que el actual ministro del interior confiese a los ciudadanos que los terroristas se harán posiblemente de aquí a un tiempo con bombas con componentes nucleares? Schily responde advirtiendo que debemos ser muy cuidadosos al hacer declaraciones semejantes; pero al mismo tiempo hay que valorar su oportunidad, corriendo el riesgo de sufrir la acusación de querer sembrar el pánico y sabiendo que, de no informar a la opinión pública y ocurrir un atentado, uno podría a posteriori ser responsabilizado por no haber advertido del peligro. Todo esto, añade, debe hacerse siempre en un tono sereno, para no crear alarma.

 

Sloterdijk considera que lo anterior tiene componentes típicamente esquizofrenógenos al estilo de un “¡maldita sea, sé espontáneo de una vez!” o de un “como no seas espontáneo, te doy un bofetón”, mientras Meyer llama la atención sobre el hecho de que con afirmaciones del estilo “los terroristas tal vez pronto dispongan de armas sucias; pero tranquilos, que no cunda el pánico”, se está haciendo política con el miedo. Nada nuevo bajo el sol, si no fuese porque antaño estas técnicas eran propias de Estados totalitarios y no de democracias. Ahora, quien se opone a cualquier medida cautelar es culpabilizado, ya que al pretender impedir aquello que “tal vez” evite algún fatal acontecimiento (por ejemplo, ser filmado y grabado paseando por Londres), impide también “tal vez” la posible detención de algún peligroso delincuente. Pero además, el componente totalitario se hace patente en la reacción de Schily, que rechaza lo anterior sin dar tregua a discusión alguna por el hecho de poner en entredicho políticas que de facto han logrado evitar actos terroristas concretos.

 

Peligro, riesgo, error

 

Con todo, el terrorismo, ¿es un peligro o un riesgo real? El peligro es un concepto perteneciente a otro ámbito que implica la presencia real, física de una amenaza. Sin embargo, el riesgo es la probabilidad de que suceda un accidente o algo fracase y, en tanto que probabilidad, es susceptible de cuantificación. Está claro que nuestro cerebro no ha llegado a la época moderna, pues, como aclara Daniel Weber en su artículo “Instinktiv falsch” (“Instintivamente erróneo”), publicado en el suplemento de la NZZ Folio 09/07, somos realmente pésimos calculando riesgos. Por eso, tras el atentado del 11-S, una parte considerable de ciudadanos decidió viajar en coche renunciando al avión. Se calcula que desde octubre de 2001 hasta septiembre de 2002 hubo 1.595 muertos más que en los cinco años inmediatamente anteriores al atentado.

 

Es el mismo mecanismo que nos hace sentir pánico al escuchar hablar de la gripe aviar y al mismo tiempo olvidamos de que cientos de miles mueren anualmente a causa de la gripe común, del mismo modo que nos aterra la probabilidad de comer carne de vaca loca o cereales genéticamente manipulados, cuando lo que realmente nos enferma es comer demasiado, demasiada grasa o demasiado dulce. Los riesgos que se nos presentan en el mundo moderno son demasiado complejos para que podamos valorarlos instintivamente; no obstante, la reacción instintiva es generalmente más poderosa que una posible reacción postanalítica, pero poco fiable. Sin embargo, y citando al experto en seguridad Bruce Schneier, muchas de las medidas tomadas por políticos tras acontecimientos terribles (por ejemplo impedir al pasajero subir al avión con cortaúñas) son absurdas y responden únicamente a un “tener que hacer algo”, aunque ese algo no tenga sentido.

 

El Estado Preventivo

 

Pero la cosa no acaba aquí, porque como señala Heribert Prantl en “Der Terrorist als Gesetzgeber” (“El terrorista como legislador”) en el mismo número del suplemento de la NZZ Folio, ese “tener que hacer algo” está siendo totalizado y justificado con un “el que no tiene nada que esconder, tampoco tiene nada que temer”, al igual que es ya indudable que caminamos rumbo a un Estado Preventivo. Así, el Ayuntamiento de Madrid, que quiere también “hacer algo”, se coloca a la vanguardia de la paranoia, inundando poco a poco la ciudad de cámaras de vídeo, “por si” el respetable e inocente viandante, cuya “intimidad y derecho a la propia imagen” se quiere “proteger”, fuese en realidad un criminal. Claro que el problema no es una cámara concreta que pueda filmarle a uno en un momento dado ni en una ciudad determinada, sino la totalidad: toma de huellas, escuchas telefónicas, espías virtuales, acceso a datos personales incluidos los sanitarios, admisión de declaraciones obtenidas bajo tortura si se trata de informaciones relacionadas con actos de terrorismo (como declara ya el ministro del interior alemán), Guantánamo…

 

Es el hombre sin libertad convertido en objeto de vigilancia, que no por ello goza necesariamente de más “seguridad”, ni disminuye significativamente el “riesgo” que corre de ser víctima de un atentado. Y sin embargo, los gobiernos, los políticos, que a menudo se autoidentifican con el Estado o con Constituciones, siguen traduciendo, como apunta Sloterdijk, la palabra “riesgo” al lenguaje del peligro haciendo política del sentimiento. De hecho, prosigue, las sociedades europeas son sistemáticamente no sólo hipocondrizadas –obsesión por la salud– e histerizadas –cambios de tema repentinos–, sino también paranoizadas, obligando al ciudadano a ponerse continuamente en el pellejo del delincuente, lo que provoca una necesaria transformación de su personalidad. Todo informático reconoce que en nuestra sociedad sólo pueden sobrevivir los paranoicos. Por eso la pregunta no es si uno es paranoico, sino si lo es suficientemente.

 

Visto lo anterior, concluimos parafraseando a Safranski, que nos encontrarnos ante una perfecta división del trabajo entre el terrorista que siembra el pánico a través de acciones y amenazas, y los medios de comunicación que, bajo el supuesto y en democracia sacrosanto derecho a la información, y contribuyendo a la histeria, divulgan difusos escenarios amenazantes inventados por políticos.

 

Claro que lo que a menudo es llamado información es en realidad peligrosa desinformación al servicio de políticos incapaces de captar y responder a las exigencias de los tiempos que corren.

CRISTINA NEGRO

(www.fundacionburke.org)

29 de octubre de 2007

“Educación para la Ciudadanía” a los niños del divorcio: convalidación “exprés”

“Educación para la Ciudadanía” a los niños del divorcio: convalidación “exprés”


En principio, que el Estado exija que los niños cursen una asignatura obligatoria que los instruya para ser ciudadanos es una decisión correcta si van a aprender Derechos Humanos. Que el niño deba conocer los Derechos Humanos (por ejemplo, la Convención de los Derechos del Niño) es pura coherencia. Sin embargo, en un país donde la instrucción de los niños se caracteriza por batir record de fracaso escolar, varias decenas de miles de ellos podrían enseñar Derechos Humanos a sus propios profesores, en la práctica. Están para dar clase: el dolor, “la sangre, con letra entra”. Con la letra de más de la mitad de las sentencias de divorcio en España que carecen siquiera de motivación para asignar custodio al niño. Es decir, la vulneración masiva de un derecho humano fundamental.

 

Muchos niños del divorcio, clásico o exprés, el colectivo creciente de niños crecientes en la orfandad psíquica de uno de sus progenitores, esos niños sin papá (o sin mamá, raramente) ¿cómo aprenden Derechos Humanos?

 

En el hogar es educado por el progenitor custodio con su propio ejemplo. Así, si su mamá no se comunica con su papá, el niño toma nota. Es el llamado aprendizaje vicario. A su vez, el Juez con sus sentencias también “educa” al niño. Primero, en el derecho humano fundamental a la igualdad: repartiendo el tiempo de relación del niño entre sus progenitores, un 90% para el custodio y el resto para el no custodio. En segundo lugar, el Juez “educará” al menor en su derecho humano a la dignidad y a la integridad moral cuando pese a ser objeto de manipulación por parte del custodio, de forma evidente en muchos casos, muy raramente cortará de raíz dicha situación. En tercer y último lugar, el Juez enseñará uso del lenguaje al menor, clase de lengua por el mismo precio, y “manipular” no significará influir en el menor mediante la mentira y el engaño, no, “manipular” es un verbo que el Juez no conjuga casi nunca aunque el niño lo viva casi siempre.

 

Después está el legislador “educador” en Derechos Humanos: con distintos tipos y penas por las mismas acciones punibles según el sexo de quién las realice; inventando la “igualdad excepcional” de la custodia compartida, con requisitos tales que impiden que lo justo sea normal; y, si se trata de niños gemelos resulta que se ha de procurar no separarlos entre sí tras el divorcio, mientras que en el Colegio los separan en distintas aulas por su propio beneficio intelectual y emocional.

 

También ayudan a educar en Derechos humanos a los niños del divorcio los intelectuales de la ética con influencia mediática. Así, el filósofo J.A. Marina, autor de un manual de la asignatura, en su libro La Inteligencia Fracasada dice textualmente que “un niño educado en el odio es una inteligencia dañada ”, pero omite comentar que uno de cada cuatro niños del divorcio en España son víctimas del síndrome de alienación parental, es decir, educados por el custodio para que odie al ex . Como docente, este autor, sabe del valor didáctico de un buen ejemplo cercano al alumno para ilustrar una proposición. De forma que, este maltrato infantil oculto es, además, ocultado. Por ello es nuestro deber moral afirmar que decenas de miles de niños españoles son inteligencias dañadas con la ayuda de los titulares de los poderes para su protección, con vulneración radical de sus derechos humanos.

 

Por último la llamada sociedad civil. Algunos colectivos de padres están ejerciendo su derecho humano fundamental a la objeción de conciencia contra la obligatoriedad de la asignatura “Educación para la Ciudadanía grácil ”, que no ofrece resistencia; pero muchos otros padres, debido a la generalización de la “ padrectomía psíquica”, a duras penas logran obtener la información sobre las calificaciones escolares de sus niños, ante la apatía y el silencio general. Silencio cómplice que permite a la sociedad aceptar como “normal” que el padre sea separado del niño por sistema, para dar ese aspecto rutinario y masivo a la separación forzosa de su papá (o de su mamá). Rutinaria y masiva tortura psicológica o trato inhumano o degradante para miles de niños que gozan de “especial” protección jurídico formal. Toma Derechos Humanos, niño, te vas a hartar.

 

Solicito para estos niños, los niños del divorcio criados sin papá (o sin mamá) forzosamente, la convalidación automática de la asignatura “Educación para la Ciudadanía ” porque son, a su pesar, “expertos” en la aplicación de los Derechos Humanos en España, que los deja huérfanos psíquicos en su propio “interés superior”. Y no se puede enseñar al que ya sabe. O sea, por principio, para estos niños del divorcio, la convalidación “exprés”.

 

 

 

Dr. Francisco J. Fernández Cabanillas. Pte.de la Asociación Nacional de Afectados del Síndrome de Alienación Parental (ANASAP), www.anasap.org

 

Diario Liberal, 26 de octubre de 2007

LA MAYORÍA PARLAMENTARIA VASCA VUELVE A LA HIPOCRESÍA AL APOYAR A BATASUNA ETA

LA MAYORÍA PARLAMENTARIA VASCA VUELVE A LA HIPOCRESÍA AL APOYAR A BATASUNA ETA

Madrid, 26 de octubre de 2007. La Asociación Víctimas del Terrorismo ha de denunciar, una vez más, a la mayoría parlamentaria vasca, capitaneada por el PNV, por su reiterada hipocresía en su trato hacia las víctimas del terrorismo.  La resolución aprobada por el PNV, con el apoyo de Eusko Alkartasuna, Ezker Batua y el Partido Comunista de las Tierras Vascas, en la que se pide la libertad para los miembros de Batasuna-ETA recientemente encarcelados y la disolución de la Audiencia Nacional, no es sino un eslabón más de la cadena de despropósitos y desprecios de estos grupos políticos hacia las víctimas del terrorismo.

Acciones como esta chocan frontalmente con la pretendida solidaridad y cercanía hacia las víctimas argumentada por el gobierno autonómico y la mayoría parlamentaria vasca, que siguen queriendo ejercer de pastores de lobos y corderos al mismo tiempo. O lo que es lo mismo, siguen instalados en la esquizofrenia política más flagrante, a tender su mano hacia los representantes de una organización terrorista.

Tanto la mayoría parlamentaria vasca como el gobierno autonómico refuerzan así la postura de la AVT de no comparecer en ninguno de los falsarios actos de supuesto homenaje a las víctimas que convocan y a los que, con descaro, invitan a las víctimas.

Una reforma constitucional para un muerto con buena salud.

Una reforma constitucional para un muerto con buena salud.

Ayer se presentó públicamente una propuesta de reforma constitucional elaborada por la plataforma Por la concordia nacional y la reforma constitucional; entidad integrada por Convivencia Cívica Catalana, Foro Ermua, Fundación Concordia, Fundación para la Defensa de la Nación Española y Fundación Papeles de Ermua.

 

Sin duda, aunque ya anunciada, es una magnífica noticia. Y lo es por varios motivos.

 

Ante todo, se demuestra que la sociedad civil española no goza de tan mala salud como se temía; pues esta propuesta, independientemente de su destino, se ha gestado en su seno, y, aunque algunos conocidos políticos del Partido Popular se encuentran entre sus promotores, para nada puede afirmarse que se trate de una iniciativa partidaria. De hecho, cuando Mariano Rajoy ha sido interrogado el mismo día al respecto, en La Mañana de COPE, ha afirmado que planteará su propia reforma en unas próximas jornadas de su partido. Chico prudente.

 

Con todo, no estamos acostumbrados a este tipo de iniciativas. Es más, en España estamos habituados a que de la política se ocupen los políticos. Y más cuando el actual régimen parece excluir las fórmulas de participación que no pasen por los partidos políticos; unas estructuras más bien endogámicas, alejadas de la sociedad, y casi reducidas a unas coyunturales oficinas electorales.

 

Por otra parte, aunque bien recibida –y muy esperada- entre los sectores más comprometidos y activistas del entorno del Partido Popular, la propuesta tiene pretensiones transversales; pues bien puede ser compartida por simpatizantes de otras formaciones: Ciudadanos, UDP… incluso por algún que otro socialista.

 

El Partido Popular tendrá que definirse al respecto. Acaso termine elaborando una propia, tal y como ha anunciado su presidente, aunque no sea en los mismos términos. Pero, haga lo que haga, habrá que recordárselo.

 

Éste es uno de los defectos del sistema actual. Si no participan de la dinámica partidaria, las iniciativas nacidas en la sociedad civil encuentran dificultades añadidas; ante todo, una falta de interlocución política. ¿Falta cultura participativa? Algo de eso hay. Pero, para subsanarlo, los partidos han hecho más bien poco: están más interesados, generalmente, en escucharse a sí mismos, y a cuantas voces dóciles les acompañan, que en mantener diálogos constructivos con las diversas identidades sociales. Quien sabe. Acaso, esta iniciativa que comentamos señale un cambio en la tendencia…

 

Por supuesto que los partidos políticos son necesarios; pero únicamente cumplirán su verdadera función si saben establecer un flujo y reflujo de iniciativas, diálogos y reflexiones, con las entidades y personalidades más comprometidas de la sociedad a la que dicen servir. Pura higiene democrática.

 

Y seguimos pensando en que es una buena noticia, pues no se trata de un hecho aislado.

 

La sociedad española, aletargada y ninguneada, campo de experimentos utópicos, viene generando, en los últimos años, algunos movimientos sociales muy interesantes.

 

El más conocido y determinante, tal vez, ha sido el impulsado por las mismísimas víctimas del terrorismo. Especialmente, y a partir del trabajo de la AVT y del Foro Ermua, se ha ido generando una opinión pública simpatizante y responsable que se ha movilizado reiteradamente, asumiendo actuaciones que tal vez hubiera correspondido desarrollarlas a los políticos.

 

Pero existe otro fenómeno, acaso menos perceptible mediáticamente, que hay que constatar. Nos referimos a un cierto movimiento identitario español. Desde Foro Ermua, de alguna manera, y, explícitamente, desde la Fundación para la Defensa de la Nación Española, aunque con el concurso de diversas entidades regionales y locales, se viene consolidando un estado de opinión convergente en la necesidad imperiosa de una restauración de la nación española en sus diversas expresiones: estatal, cultural, social, territorial, humana… Despacio y con prudencia. Pero ahí está. Y que siga avanzando.

 

Otro fenómeno social, de notable impacto mediático y que ha nacido desde la precariedad más hiriente, es el movimiento de objeción de conciencia a la Educación para la Ciudadanía. Madres, padres y alumnos, con el concurso de algunas organizaciones, pero, dotándose de sus propias entidades, se han movilizado valerosamente en defensa de las libertades, en suma. No obstante, si bien hemos de destacar el extraordinario valor que han hecho gala al dar un paso nada cómodo al frente, la indiferencia e incomprensión que han encontrado muestran los niveles extremos de atomización alcanzados por la sociedad española. Pero estos ciudadanos han puesto el dedo en llaga: su interés por la educación marca el futuro. Una sociedad que declina en su responsabilidad educativa, será golpeada por todo tipo de modas y patologías individuales y colectivas.

 

Y no acaba ahí la cosa. Recordemos las iniciativas que desde el veterano movimiento pro-vida se han consolidado recientemente, caso del Programa Red Madre, y la revitalización de Jóvenes Pro-Vida. Una auténtica referencia moral colectiva.

 

Culturalmente, también asistimos a todo un arco de iniciativas: desde la implantación de nuevos colegios, pasando la edición de revistas “políticamente incorrectas”, el lanzamiento de nuevos títulos por editoriales de espíritu militante… sin olvidar el activismo desbordante desplegado en la blogosfera.

 

Y que me perdonen los protagonistas de otras realidades no aludidas.

 

Sin triunfalismos, pero con realismo, y ante generalizados pesimismos y derrotismos, hay que constatar la existencia de estas realidades esperanzadoras para el futuro de la sociedad española.

 

Que sepan los Ibarretxes, Carod-Roviras, Zapateros y Cebrianes, que el muerto que quieren enterrar, pese a los golpes recibidos, sigue gozando de buena salud. Y dará mucha guerra.

 

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

 

 

P.D.: Una pregunta impertinente. El pasado 12 de octubre, ¿dónde estaban las decenas de miles de militantes de Nuevas Generaciones? ¿No se iban a manifestar por toda España, especialmente en las localidades y territorios más difíciles? ¿O, acaso, abarrotaban sus sedes? La política real no se reduce a campañas mediática, cartelitos y consignas por internet. Ni a moverse por un puesto “seguro” en una lista electoral. Así no se ganan voluntades. ¡Qué contraste con esas manifestaciones de la sociedad civil!

 

 

Diario Liberal, 26 de octubre de 2007

 

Educación para la Ciudadanía, ¿educación o adoctrinamiento?,

Educación para la Ciudadanía, ¿educación o adoctrinamiento?,

Conferencia sobre la asignatura Educación para la Ciudadanía, por Profesionales por la Ética, en Huesca, mañana, viernes 26 de Octubre.

 

La conferencia y posterior coloquio sobre la asignatura Educación para la Ciudadanía, con el título de Educación para la Ciudadanía, ¿educación o adoctrinamiento?, se celebrará en Huesca mañana día 26 de octubre de 2007, y contará con la intervención de Don Ramón Novella, Presidente de Profesionales por la Ética de Cataluña y responsable de su Área de Educación.

 

Es Licenciado en Psicopedagogía, Profesor en un centro educativo, Profesor de la Universidad Abat Oliba  y padre de familia.

 

Esta asociación se halla inscrita en el Registro de asociaciones de la Generalitat de Cataluña con el número 16.530, y forma parte de la Federación Española de Asociaciones de Profesionales por la Ética. Su finalidad  es promover los valores éticos en la vida pública desde una perspectiva interprofesional, con fundamento en una visión cristiana del hombre y la comunidad.

 

Junto con otras 30 entidades, está colaborando en la campaña en defensa del derecho de los padres y madres a la educación de sus hijos, promoviendo la objeción de conciencia frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía.

 

  • Título: Educación para la Ciudadanía, ¿educación o adoctrinamiento?
  • Ponente: Ramón Novella.
  • Lugar: Salón de actos Genaro Poza Feaccu-Huesca.  Huesca
  • Día: Viernes 26 de Octubre
  • Hora: 19.30 horas
  • Organiza: Profesionales por la Ética.

 

Se atenderá a los medios de información a partir de las 19.00 horas en el mismo lugar del acto.

 

Más información:

www.profesionalesetica.org

 

Balance legislatura I. Raíces antropológicas y culturales de la política de Zapatero

Balance legislatura I. Raíces antropológicas y culturales de la política de Zapatero


“No es la verdad la que nos hace libres, sino la libertad la que nos hace verdaderos”. Esta frase resume la orientación cultural de la legislatura Zapatero: la acción política no debe tener una referencia antropológica y moral, no está vinculada a tradiciones filosóficas o espirituales, sino que es la expresión de la autodeterminación total: los deseos individuales se convierten en derechos, y el poder es la garantía de que eso se cumple. Es la política de “extensión de los derechos”, que Zapatero sitúa como la perla de su legislatura.

 

El ser humano y la vida social serían como una página en blanco, son susceptibles de reinventarse por completo en función de un consenso social, que en la práctica es tremendamente moldeable por el poder (político, mediático y cultural). En el fondo es la victoria política de la corriente cultural del 68. Entonces fue derrotada políticamente, pero ha ido ganando palmo a palmo en el terreno de la cultura-mentalidad social. Es sintomática la admiración que el “atrevimiento” de Zapatero suscita en algunos intelectuales emblemáticos del progresismo. Paolo Flores d’Arcais lo demuestra durante su larga entrevista al presidente español en la revista Micromega. Es como si dijera: “tú te has atrevido a llevar a cabo en la realidad lo que nosotros manteníamos como hipótesis intelectual”.

 

Digamos, aunque sólo sea como apunte, que esta base nihilista del proyecto radical de ZP no explica sólo las políticas en materia de familia, bioética, educación y libertad religiosa, sino que está en el fondo de su aventura del pacto con ETA y la nueva configuración de España (la segunda Transición). De hecho, como señala el documento “Orientaciones morales ante la situación actual de España”, de la CEE, la Transición se basó en el ethos cristiano que compartía la inmensa mayoría de la sociedad española a finales de los setenta. Hoy la situación es distinta, y lo que queda de ese ethos sufre un verdadero fuego cruzado. Entre otras cosas, también por eso ZP desea una nueva Transición, basada sobre otra matriz cultural y de valores.

 

Lógicamente, aquellas tradiciones e instituciones que han moldeado nuestra historia común y que todavía hoy tienen un papel vertebrador, generador de comunidad y transmisor de valores, suponen un obstáculo para esa política de tabla rasa. El desprecio, más aún, la hostilidad hacia ese tejido de sociedad civil organizada ha sido una constante de la legislatura, y ello porque el poder se concibe como salvador, como educador y configurador de la sociedad. Así pues, no es difícil de entender que la Iglesia católica y la familia basada en el matrimonio hayan estado en el punto de mira.

 

Zapatero no ha ahorrado referencias a una sociedad marcada por una moral “carca”, atrasada en el desarrollo científico y cultural debido a los prejuicios religiosos y morales que traban todo su desarrollo. Aquí se perfila la idea de modernización que tanto gusta al PSOE, y que acaba de ser repropuesta como bandera para la próxima legislatura: ZP ha pedido cuatro años más para completar la modernización de España.

 

El punto de partida es claro: la España que conocemos es fruto de un complejo proceso histórico que nuestra izquierda no termina de digerir, y por eso pretende modelarla de una vez por todas según sus propios parámetros ideológicos. La política llevada a cabo en materia de familia, investigación biomédica, cultura y libertad de educación no deja lugar a dudas. Es significativo que los fichajes-estrella del Gabinete Zapatero en los últimos tiempos hayan sido los ministros Bermejo y Soria, caracterizados ambos por un fuerte componente anticatólico y una cultura política radical. Y no es difícil presumir que en el horizonte de esa modernización todavía incompleta, el PSOE de Zapatero contemple ya el dossier de la eutanasia (Bernat Soria ya lo ha dejado caer) y una revisión a la baja de los Acuerdos Iglesia-Estado (tal como reclaman los círculos de Peces-Barba, que llevan años calificándolos de “anomalía preconstitucional”).

 

La consolidación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, cuyo afeitado no está dispuesto a aceptar de ningún modo el Gobierno, es parte esencial de esa estrategia “modernizadora”. Se trata de “modelar” al buen ciudadano, que sólo podrá serlo si se alimenta de los valores definidos por un consenso que en última instancia controla y pilota el Estado a través de diversos instrumentos. Como ha dicho en varias ocasiones Peces-Barba, un católico, en cuanto tal, no puede ser un buen ciudadano; o con una formulación más blanda, no puede ser protagonista político.

 

José Luis Restán

Páginas Digital, 25 de octubre de 2007

Las dificultades a la hora de percibir el terrorismo yihadista

Las dificultades a la hora de percibir el terrorismo yihadista


La coincidencia de tres realidades en muy pocos días ponen de nuevo de manifiesto cuán difícil es lograr con el Código Penal vigente en la mano condenar a individuos vinculados al terrorismo yihadista:

 

1. la detención por los Mossos d’Esquadra de Moulay Abel Samad Larifi, un ciudadano franco-marroquí que, con aparentes intenciones de morir como yihadista suicida en Barcelona, cruzó la frontera de La Jonquera el 7 de octubre;

 

2. la absolución el 28 de septiembre por parte de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional de ocho yihadistas procesados por el Juez Baltasar Garzón; y

 

3. el recurso realizado ante el Tribunal Supremo el 4 de octubre por parte de los abogados de los miembros del tristemente conocido como “Comando Dixan” condenados en febrero por la Audiencia Nacional.

 

Igualmente peliagudo, convencer a la opinión pública de que lo que tenemos enfrente en lo que al sutil yihadismo salafista respecta es terrorismo puro y duro y no fantasías o actitudes bien xenófobas o bien hostiles al Islam.

 

No van a faltar análisis absolutorios de unos y golpes de pecho de otros al inventariar con los tres citados nuevos casos de “agresión” y de demonización permanente del colectivo musulmán.

 

Este es buen momento además para reflexionar sobre este aspecto del terrorismo yihadista: el 15 de octubre comenzaba en la Audiencia Nacional el juicio contra 30 presuntos terroristas yihadistas detenidos en el marco de la Operación Nova, en octubre de 2004. Marroquíes y argelinos, algunos de ellos ya en prisión en el momento de su detención realizada en el marco de la susodicha Operación, planeaban atentar contra objetivos tan variados como la propia Audiencia Nacional - con un camión cargado de Goma 2, explosivo que aún no habían adquirido, y conducido por un suicida -. También eran objetivos la sede del Partido Popular en la misma calle, la estación de Príncipe Pío o el Tribunal Supremo. Esperemos que todo esté bien hilvanado esta vez por parte de la acusación para que nada en este juicio dé pábulo a quienes acusan con frecuencia a la justicia, a las fuerzas de seguridad y a los analistas del terrorismo islamista de fabuladores y abren así fisuras en un frente que debería de ser compacto frente a una amenaza que explota bien tales debilidades.

 

La detención del franco-marroquí Moulay Abel en Cataluña

 

Los Mossos d’Esquadra, el cuerpo que realizó el 7 de octubre la susodicha detención, tienen en su seno buenos profesionales dedicados a la lucha contra el terrorismo yihadista salafista. Actualmente, una verdadera amenaza implantada en Cataluña que se camufla en el seno de las nutridas comunidades magrebíes y paquistaníes allí establecidas entre las que grupos proselitistas del islamismo como Yama’a al-Tabligh o Hizb ut-Tahrir además de otros ligados a los Hermanos Musulmanes o a otras formaciones y redes llevan años ejerciendo una peligrosa labor.

 

Al hecho de que Cataluña como comunidad autónoma y Barcelona como provincia sean los escenarios en los que mayor número de detenciones se han producido en los últimos años por parte del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil o los Mossos d’Esquadra en operaciones contra el terrorismo yihadista es esclarecedor. Conviene destacar entre ellas la desarticulación, en Barcelona en 2004 y por parte de los Mossos d’Esquadra, de una célula terrorista formada por paquistaníes cuando preparaban atentados contra el Centro Comercial “Maremagnum” o contra las torres Mapfre del Puerto Olímpico. Aunque ocho de los once detenidos entonces han sido absueltos en mayo de 2007 es importante destacar una doble lección de esta operación y del proceso judicial posterior:

 

-          por un lado la fijación por Barcelona de los terroristas yihadistas, ya verificada previamente en procesos como el celebrado contra la célula de Abu Dahdah, y

-          por otro lado las debilidades a la hora de poder condenar a individuos que aunque forman parte de una célula con fines terroristas - tres de ellos sí han sido condenados - salen en gran número libres trasladando la imagen de amalgama negativa hacia una comunidad, los musulmanes, que algunos círculos agitan para desacreditar a las fuerzas de seguridad.

 

 No obstante algunos o muchos de los detenidos en las Operaciones Tala (2007), Sello II (2007), Chacal (2006) y Nova (2004) lo han sido en Cataluña y todas ellas demuestran sobradamente la fijación citada del terrorismo yihadista por España y su inquietante ubicación en dicha comunidad autónoma.

 

Volviendo a la detención de Moulay Abel, rasurarse totalmente el vello del cuerpo o poseer cartas de despedida, similar por otro lado una de ellas a las que son habituales entre los suicidas que actúan en Irak, son, para los avezados agentes antiterroristas signos inequívocos de un delito de terrorismo yihadista en grado de tentativa. Aunque para otros, sean costumbres que no inducen a sospecha.

 

Si además el individuo en cuestión reconoce ante los agentes que su intención era suicidarse y en su coche se requisan dos bombonas de butano y abundante material de pirotecnia huelga decir que el suicida tenía muchas posibilidades de morir matando.

Aducir que el suicidio iba a cometerse en un descampado - ¿por qué no haberlo hecho ya, y preferiblemente en un descampado en Francia? - no parece sino una broma macabra. Ahora quizás no faltarán quienes digan que un pilar sacrosanto del relativismo cultural es que un individuo pueda hacer con su cuerpo lo que quiera y que si quiere rasurárselo es problema suyo, o que las referencias a la religión en los términos en que lo habría hecho en una de sus misivas de despedida - insistiendo en la necesidad del Yihad y del martirio - forman parte de su libertad religiosa y que, si en último término se contrasta la traducción y dos o más traductores de árabe coinciden habrá que entender que todo son metáforas inocuas salpicadas de amargura justificada por la situación de postración en que los occidentales, cristianos y judíos en total amalgama, tenemos sumidos a los pobres musulmanes. Aunque parezca burlesco, tengan por seguro que en las líneas precedentes estará reflejada parte de la defensa ante un tribunal si finalmente el citado súbdito franco-marroquí es procesado. Por de pronto no se le acusa de pertenencia a banda armada sino tan sólo de tenencia de sustancias potencialmente explosivas.

 

En cualquier caso, si el Juez Del Olmo sospecha que Moulay Abel pensaba atacar un rascacielos de Barcelona no faltarán quienes digan que los jueces tienen mucha imaginación, en la misma línea en que se ha venido criticando tradicionalmente al Juez Baltasar Garzón y a sus sumarios sobre terrorismo islamista. Pero no hay que olvidar que si un sistema judicial tan garantista como el nuestro conseguía condenar a algunos de los acusados de preparar los atentados en el Puerto Olímpico de Barcelona - a tres de los once inicialmente detenidos - será porque algo se consiguió probar. Se especula que Moulay Abel habría actuado, de ser finalmente un terrorista, en solitario, sin vinculación con una célula o grupo yihadista: tampoco esto es esperanzador, pues no debemos de olvidar que los terroristas suicidas solitarios y automotivados son tan letales como los pertenecientes a grupos organizados. El ingeniero Hicham Dukali parecía actuar en solitario cuando el 13 de agosto de este año se lanzó con una bomba adosada al cuerpo contra un autobús de turistas occidentales en Meknes: si no hubiera sido por la perspicacia del chófer del autobús habríamos incorporado unos cuantos nombres más a la larguísima lista de víctimas del terrorismo yihadista.

 

¿Un traspiés del Juez Garzón o más de lo mismo?

 

Si ahora algunos aprovechan para arremeter de nuevo contra el Juez Garzón, por la absolución el 28 de septiembre del grupo de siete yihadistas argelinos y un tunecino que él procesara acusándoles de pertenencia y colaboración con Al Qaida - principalmente en la elaboración de documentación falsa para facilitar el desplazamiento de terroristas a Irak pero también por sus planes para cometer atentados en España - igualmente deberían de hacerlo contra otros jueces que en situaciones parecidas habrían cometido idénticos “errores” de carácter jurídico. La Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha considerado nula la mayoría de las pruebas presentadas contra ellos y en particular las escuchas telefónicas ordenadas por el Juez. Precisamente este caso enlaza con el que obliga a un análisis posterior y que es el del tristemente conocido como “Comando Dixan”, formado por 16 individuos detenidos en Cataluña en enero de 2003. En unos casos se alegará defectos de forma y en otros de interpretación pero si hay algo claro es que las fuerzas de seguridad necesitan de interminables horas de grabación de conversaciones - de cuyo interés han de convencer previamente a un juez - salpicadas de tantas referencias a la religión y de tantas metáforas que para ingeniosos abogados y para observadores interesados de la ciudadanía es relativamente fácil asegurar que no se está persiguiendo al terrorismo sino a inocentes miembros de las comunidades inmigradas musulmanas en nuestro suelo de los que se sospecha por principio.

 

En realidad no debemos olvidar que los individuos fieles al yihadismo salafista sí son enemigos de los musulmanes, a los que masacran sin piedad en diversos escenarios, pero que, al mismo tiempo, son maestros a la hora de jugar al victimismo y de aprovecharse de almas cándidas que no ven en ellos sino pobres represaliados por sus regímenes corruptos y represivos, sicarios estos de Occidente, y objetivo de una creciente e inquietante islamofobia. Tal calificación a todos los regímenes del mundo árabo-musulmán de corruptos y represivos, que los yihadistas salafistas hacen por principio y que lamentablemente es secundada por círculos tanto progresistas como conservadores en el mundo occidental, hace el juego al terrorismo, demuestra escasa capacidad de análisis y permite curiosamente que la tan criticada prisión de Guantánamo perdure: el 10 de octubre la Juez Federal de Washington Gladys Kessler rechazaba la entrega del súbdito tunecino Mohamed Rahman a su país por el peligro que, según ella, podría correr su vida.

 

A vueltas con el “Comando Dixan”

 

Así bautizado por el irresponsable comentario de un líder político en el contexto entonces envenenado por la disputa permanente sobre Irak, el “Comando Dixan” acabó siendo considerado, en febrero pasado, como lo que en realidad es: un grupo de individuos unidos por el objetivo común de ejercer el terrorismo tanto en Argelia como fuera de ella, desde Francia hasta Chechenia entre otros escenarios. En efecto en febrero la Audiencia Nacional dictó sentencia condenatoria de trece años de prisión para cada uno contra los miembros de dicho grupo y ahora las defensas de sus cinco componentes han recurrido ante el Tribunal Supremo alegando que se les acusó y condenó sin pruebas.

 

De hecho el Juez Ruiz Polanco los excarceló y archivó el caso al no poder probarse que los disolventes y detergentes intervenidos fueran componentes de explosivos. Fue el Juez Garzón quien lo reabrió en marzo de 2004, tras el 11-M, al recibir un informe del FBI que indicaba que con los productos intervenidos se podía preparar antrax casero, y volvió a encarcelar a los sospechosos. Estos finalmente fueron condenados por la Audiencia Nacional pero no por tenencia de explosivos, que no se pudo demostrar a pesar del citado informe, sino por apoyar a células terroristas asentadas en Francia o en la región rusa de Chechenia.

 

Así, para quienes siguen acusando a la justicia y a las fuerzas de seguridad de inventarse amenazas el que alguno de los miembros de este grupo sí fuera un terrorista probado no debería de afectar a sus amigos; la tenencia por estos individuos de material electrónico y de comunicaciones manipulado para poder ser utilizado en artefactos explosivos tampoco parece ser prueba incriminatorias suficiente; el que se hubieran demostrado vínculos con terroristas convictos en Francia es inocuo; y, finalmente, el paso de algunos de los condenados a los que ahora se intenta absolver por el desfiladero del Pankisi en Georgia, donde el grupo de Abu Hafs, una franquicia de Al Qaida en el Cáucaso, entrenaba en artes letales, debería ser calificado de “stage” turístico o de viaje iniciático al corazón del Islam caucásico. En este sentido y siguiendo el razonamiento de los expertos en desdramatizar y en luchar contra el alarmismo, también otros individuos, algunos de ellos españoles, que iban a Afganistán a conocer el bendito régimen talibán lo hacían sin abrigar nefastas intenciones, simplemente buscaban profundizar en el Islam, y se sorprendieron al ser detenidos por las fuerzas estadounidenses, o por las paquistaníes, cuando cruzaban precipitadamente montañas en el marco de la dispersión de Al Qaida y de la caída del régimen del Mullah Omar.

 

Por Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963). Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista.

 

GEES. Apuntes nº 42   |  25 de Octubre de 2007