Blogia

Foro El Salvador

Un navarrismo encorsetado.

Un navarrismo encorsetado.


Repasando el listado de ciudades españolas en las que se ha celebrado, el pasado día 27 de septiembre, una de las actividades de la Fundación para la Defensa de la Nación Española, en concreto los denominados “Observatorios de la Nación”, he advertido, con cierta sorpresa, que nuestra Pamplona no se encontraba entre ellas. Por el contrario, sí se celebró en otras capitales especialmente “sensibles” a la ofensiva de los nacionalismos excluyentes; Barcelona y La Coruña, por ejemplo. ¿Será, entonces, que en Navarra no tenemos ningún problema con los nacionalismos? ¿En nada nos afecta el desafío lanzado por nuestro simpático vecino Juan José Ibarretxe?

 

Pero, si miramos un poco más el panorama navarro, veremos que, esta aparente “ausencia”, en una de tantas expresiones del movimiento cívico de resistencia, no es caso único.

 

Así, no es ningún secreto afirmar que en una parte significativa de Navarra prácticamente es imposible estudiar en castellano. Pero si lo intentas -¡tamaña audacia!- se te informará, por parte de los directivos de los colegios públicos allí existentes, que el hacerlo así puede ser un grave problema para el futuro y la socialización de tus hijos; pues en las clases y en el patio únicamente interactuarán con un reducido número de alumnos, en buena mayoría “inmigrantes poco integrados y de bajo nivel cultural”... Conclusión inmediata: para estudiar en castellano, en tales supuestos, habrá que hacerlo en Pamplona, y en un centro concertado; ya vivas a 25 o 90 kilómetros de la capital navarra. Lo sorprendente es que, ante semejante contexto, gestado y desarrollado bajo gobiernos forales no nacionalistas, todavía no haya surgido en Navarra -¡qué menos!- ninguna asociación en defensa del idioma castellano; tal y como ha acaecido en Cataluña y Galicia. Y no será porque esta problemática no haya afectado expresamente a numerosos docentes y padres.

 

Y una constatación. Navarra no está jugando un gran papel, precisamente, en el seno de otro incipiente y extraordinario movimiento cívico: el de la objeción de conciencia a la asignatura de Educación para la Ciudadanía; por cierto, implantada en nuestra Comunidad Foral por el gobierno de UPN. Mientras tanto, los mejores puestos, de tan peculiar ranking, se los han ganado las comunidades de Castilla-La Mancha y Madrid… por goleada.

 

Estas peculiaridades, acaso, ¿son connaturales a la idiosincrasia navarra? Pero, ¿no era Navarra uno de los territorios españoles más vanguardistas en conciencia, organización y movilización sociales? O, ¿acaso se encuentran garantizadas, in saecula saeculorum, la continuidad nacional, la universalidad del castellano y el derecho de los padres a que el Estado no deforme la conciencia de sus hijos?

 

Desde el análisis social, cultural y político,  no existen las coincidencias. Cada situación tiene antecedentes y causas, próximas y remotas. Y rastrearlas no es competencia exclusiva de sociólogos o profesionales de la cultura y la política; ni, mucho menos, manifestación de intereses ocultos o auténticas traiciones.

 

En Navarra disfrutábamos de un espejismo incuestionable: los consensos colectivos básicos parecían garantizados para varias décadas más. El centro-derecha ganaba elecciones sucesivamente, jugando el socialismo navarro –tanto político como sindical- el papel razonable de una oposición democrática. Salvo por parte de algún “iluminado”, “empeñado en encontrar problemas donde no los había”, las disciplinadas y fieles bases sociales de UPN apenas cuestionaban las decisiones de sus dirigentes, ya afectaran al partido o a las instituciones. Y, en coherencia, aunque se percibieran errores en las labores de gobierno, no se denunciaban. Ni, mucho menos, se organizaban movimientos críticos con “los nuestros”; no fueran acusados tales comportamientos de desleales o encubridores de apetencias personales inconfesables.

 

Pero el espejismo se ha roto. UPN ha ganado de nuevo, aunque sin alcanzar una mayoría absoluta; y el nacionalismo vasco ha avanzado aprovechándose del cierre en falso de la endémica crisis socialista, acentuada en esta ocasión por una mala asimilación de las decisiones tácticas de José Luis Rodríguez Zapatero.

 

La situación es nueva, estimulante, y muy inquietante. Por ello es muy importante reflexionar al respecto; lo que no quiere decir que ajustemos la realidad a los propios deseos. La izquierda en Navarra se está recomponiendo: todos están de acuerdo. Pero, ¿qué significa exactamente? En cualquier caso, es mucho presumir el asegurar que los espacios ganados por el nacionalismo vasco al PSOE puedan retornar a tan histórico partido por “arte de magia”. No en vano, si en algo es experto el nacionalismo vasco militante, es en la conquista de espacios sociales que sabe administrar muy bien. Además, ¿qué es más atractivo para un joven izquierdista hoy, un socialismo navarro burocratizado y en crisis, o una izquierda abertzale –en cualquiera de sus tendencias- que propone identidad, comunidad y objetivos?

 

El “no ir contra los nuestros”, antes descrito, es un comportamiento que jamás debe desdeñarse. Pero puede convertirse en una justificación del retraimiento y falta de miras de una sociedad acomodada. A su vez, puede ser el escudo protector de cortos intereses partidarios -o personales atrincherados en el partido- antepuestos al bien común.

 

Existen, además, algunas otras actitudes que, en política, pueden ser muy dañinas. Por ejemplo, el síndrome de hacerse perdonar la vida: conceder unilateralmente “guiños” a los rivales para tratar de ganar su confianza, aplicar algunas de sus políticas (en educación, cultura, idioma) para desactivar sus apoyos electorales y atraerlos… Pero, después, vienen las consecuencias. Así, si se hace el trabajo a la manera de los demás, es posible que sean ellos quienes cobren, finalmente, el jornal.

 

Y no nos olvidemos del síndrome centrípeto. De modo que, para “centrar” al partido, habría que alejarse de toda muestra de extremismo, real o ficticio; aunque luego tan respetable “centrismo” se concrete fundamentalmente en magnitudes macroeconómicas, marginando políticas, símbolos, e ideales “incómodos”… para los eternos rivales.

 

Alguien podrá alegar que asociar movimientos sociales con navarrismo es un exceso. Es evidente que no todos los movimientos sociales existentes son navarristas. Es incuestionable, también, que otros movimientos son vocacional y explícitamente vasquistas; muchísimos, por cierto. Existen iniciativas sociales imbuidas de ideologías distintas a las anteriores. Y, ¡cómo no!, todos conocemos numerosas entidades plurales en las que conviven sensibilidades ideológicas muy dispares. ¡Incluso las hay apolíticas…! Pero nadie puede negar que el navarrismo político ha sido -y es- un movimiento popular, enraizado en la sociedad y alimentado por su savia.

 

Entonces, vistas esas concretas diapositivas de nuestro paisaje social, debemos preguntarnos si el navarrismo está dormido. Más bien había que decir que su pulso vital está un poquito bajo; pues el corsé –ajustado voluntariamente en buena medida, pero también impuesto por convenciones no escritas- le está ahogando. Y, en consecuencia, se encuentra un tanto acobardado. El advertirlo no debe escandalizar a nadie: sus oponentes ya lo han hecho hace tiempo.

 

Habrá que seguir, entonces, las pautas del médico: buenas costumbres, alimentación sana, y ¡a moverse!; no sea que por permanecer tanto tiempo en la cama, al paciente se le olvide andar. Todo lo anterior, en política, se traduce en adhesión sincera a los principios, prácticas democráticas y trabajo militante. Y, especialmente, acogida e impulso de las libres iniciativas sociales partícipes de los ideales comunes. No nos engañemos: Navarra y el navarrismo no sobrevivirán si la sociedad civil no es libre y creativa.

 

 

Fernando José Vaquero Oroquieta 

Diario Liberal, 30 de septiembre de 2007

EL FORO ERMUA DENUNCIA LA COACCIÓN DE IBARRETXE AL DÉBIL GOBIERNO DE RODRÍGUEZ-ZAPATERO

EL FORO ERMUA DENUNCIA LA COACCIÓN DE IBARRETXE AL DÉBIL GOBIERNO DE RODRÍGUEZ-ZAPATERO

Ante la coacción de Ibarretxe, amparado en la violencia terrorista de ETA, exigimos al Gobierno de Rodríguez Zapatero la utilización decidida y rigurosa de todos los mecanismos del Estado de Derecho para hacer cumplir la Ley y el compromiso a no iniciar ningún tipo de negociación con el Gobierno vasco mientras el Lehendakari no retire formalmente las amenazas vertidas.

Bilbao. 28 de septiembre de 2007.  El Debate del Parlamento vasco sobre política general que ha comenzado hoy en Vitoria, pone de manifiesto la extrema gravedad de la situación que requiere actuaciones firmes del Gobierno de Rodríguez Zapatero: el lehendakari ha hecho pública de manera expresa su rebeldía frente a la legalidad vigente; ha sometido a coacción al Gobierno central y al Parlamento español; y ha puesto fecha al comienzo del intento de secesión del País Vasco.

Ha hecho pública su rebeldía al anunciar que convocará un referéndum o “consulta habilitadora”, pese a que la competencia para ello corresponde en exclusiva al Estado central, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 92 y 149.1 32ª de la Constitución española.

Somete a coacción al Gobierno central al exigir un pacto político según sus intereses y amenazar, para el caso de que el Estado no se pliegue a sus exigencias, con la convocatoria de dicho referéndum.

Pone fecha al comienzo del intento de secesión del País Vasco al fijar para el 25 de octubre de 2008 la realización de un referéndum habilitador que suponga un mandato para conseguir la soberanía vasca, o lo que es lo mismo, que los vascos decidamos unilateralmente nuestro futuro. Y profundiza en esta vía secesionista al fijar para 2010 un referéndum resolutivo, con intención de proclamar la independencia.

Todo ello lo hace, además, amparado en la violencia terrorista de ETA. Vincula la solución al problema terrorista con la concesión de la soberanía al País Vasco, aumentando así la coacción a los españoles y legitimando la acción de los terroristas. El Lehendakari nos ha dicho claramente que mientras no se ceda al nacionalismo, ETA no tiene por qué desaparecer[1].


Esta situación de evidente rebeldía la ha hecho posible, en el largo plazo, treinta años de condescendencia y cesión frente al nacionalismo que ha sido siempre correspondida por éstos con la más absoluta deslealtad. Y en el corto plazo la ha hecho posible la estrategia del Gobierno de Rodríguez Zapatero de pacto con el nacionalismo radical; un Gobierno que se ha adentrado en una reforma de la estructura del Estado sin acuerdo con el principal partido de la oposición y con los únicos apoyos de los nacionalismos independentistas; un Gobierno que ha iniciado un proceso de negociación con ETA basado en la cesión política y el engaño a los ciudadanos y que, cuando como era de prever, ha sido radicalmente superado por las exigencias del nacionalismo, se ha visto en una situación de extrema debilidad.

 

La rebeldía expresa de Juan José Ibarretxe requiere de acciones efectivas y ahonda en la necesidad de una reforma constitucional que permita que la democracia española funcione de manera eficaz y estable, que garantice la libertad, igualdad y solidaridad entre todos los ciudadanos y que impida el sometimiento a coacción de la inmensa mayoría de los españoles por parte de unos pocos.

 

Exigimos al Gobierno de la Nación y al Partido Socialista de Rodríguez Zapatero:

 


·        Que no cedan al chantaje del lehendakari Ibarretxe y que no emprendan  ningún tipo de negociación con él mientras no retire formalmente del horizonte político cualquier consulta popular unilateral e ilegal.

 

 

 

·        Que manden al país un mensaje claro, expreso y terminante: a quien no acate la legalidad vigente, le caerá todo el peso de la Ley. Porque la Ley es la expresión de la voluntad de la nación española, única en la que reside la soberanía.

 

 

 

·        Que comiencen conversaciones con el Partido Popular para alcanzar los consensos necesarios con objeto de, cualquiera que sea el resultado de las próximas elecciones generales, impulsar una reforma constitucional que sirva para resolver los problemas de fondo que padece el sistema político de España.

 

 

 

-------------------------------------------------------------------------------

 

[1] El Lehendakari ha manifestado que el mandato que resultaría de la consulta de 25 de octubre de 2008 sería para “que el Gobierno español y ETA inicien un proceso de diálogo con el objetivo de lograr el fin definitivo de la violencia, siempre que ETA manifieste previamente su voluntad inequívoca de abandonar el terrorismo y que las decisiones políticas correspondan a los representantes políticos vascos.”  Con ello, vincula el fin del terrorismo con el hecho de que las decisiones correspondan a los representantes políticos vascos de manera unilateral.

Carta abierta a Rosa Díez de Inma Castilla de Cortázar

Carta abierta a Rosa Díez de Inma Castilla de Cortázar

Querida Rosa:

Estos días he recordado aquella primera conversación nuestra, en la sede del PSE en Bilbao allá por julio de 2001, en la Alameda Recalde. Me habías concedido una entrevista para Papeles de Ermua. Aunque profana en la materia, era la única “reportera” de aquella incipiente revista que se gestaba en mi portátil como único cobijo. En aquella conversación yo hablé poco, pero observé mucho. Después escribí lo que me habías dicho, articulándolo como me salió del hipotálamo. Te gustó. Me alegré. Todo lo que afirmaste en aquella entrevista, querida Rosa, lo has cumplido con una coherencia sin fisuras. Eres la única representante electa del PSOE que no se ha doblegado a este socialismo de pacotilla de Rodríguez Zapatero. Tienes, lo sabes bien, el respeto, el cariño y el reconocimiento del Foro Ermua, como públicamente todos te hemos expresado institucional y personalmente. Todo lo que tú dijiste en aquella entrevista se mantiene; todo lo que yo dije al perfilar tu semblanza lo reitero. Por cierto, reeditaremos esa entrevista en breve.

 

Como sabes, mi vinculación al Partido Popular es similar a la tuya: la derivada del agradecimiento de una ciudadana al único partido que, en toda la historia de la democracia española, ha hecho lo que había que hacer con ETA, intentar derrotarla sólo con la ley. Además, compartimos, desde hace años, la sólida amistad con algunos miembros del PP, como Jaime Mayor Oreja o Alejo Vidal-Quadras. Ciertamente, tengo que confesarte que estas últimas semanas mi reconocimiento, afecto y gratitud al Partido Popular han ido “in crescendo”, por algunos hechos que te cuento a continuación. Éstos dan razón de ser a estas líneas que he decidido escribirte, después de un obligado silencio acordado unánimemente por respeto a nuestra Asamblea del Foro Ermua, que como sabes se celebró el pasado día 23 de septiembre, en Vitoria.

 

Unas declaraciones tuyas del pasado 17 de Septiembre me suscitaron algunas de estas reflexiones y han provocado esta confesión pública por una razón de estricta justicia y de respeto a la verdad (en esto también solemos coincidir, de forma habitual). En esas declaraciones apelabas a la urgente regeneración democrática por una supuesta reacción intolerante ante la legítima decisión de “un ciudadano como Mikel Buesa” de vincularse a tu nuevo proyecto de partido.

 

Ciertamente hemos pasado semanas difíciles en el Foro. La razón es sencilla: nos resistíamos a perder a Mikel Buesa, como presidente y portavoz, porque  todos comprendimos desde el principio –porque le conocemos bien- que su vinculación a ese proyecto iba a ser incompatible con la presidencia de un Foro que sólo defiende principios, no siglas. Cuando digo que conocemos bien a Mikel Buesa, me refiero a que es una persona que cuando se implica, se implica: las medias tintas son incompatibles con su dotación genética. Como era de esperar -lo reflejó con su acostumbrada agudeza Jon Juaristi- en unos pocos días se convirtió mediáticamente en la cuarta “pata” del nuevo proyecto: Rosa Diez, Fernando Savater, Carlos M-Gorriarán y Mikel Buesa. Sin embargo - y aquí está la clave - no fue su vinculación a tu partido la razón de la dimisión en bloque de toda la Junta Directiva del Foro. ¡Faltaría más!: Mikel había ido en las listas de Alfonso Alonso Aranegui por Vitoria en las pasadas municipales y había asesorado a María San Gil siempre que se lo pidió.  En aquellos momentos, ciertamente, esa opción (el PP) era la única realmente constitucionalista.

 

La razón de la dimisión en pleno de la Junta del Foro no fue otra que sus declaraciones denunciando maniobras del Partido Popular, a través del Foro, para dañar a tu nuevo partido. Esto sencillamente no es verdad. Le exigimos que las desmintiera y se negó a rectificar. Como en una pesadilla, nos encontramos que el Foro Ermua, que nació para fomentar la unión de los constitucionalistas, estaba –con falsedad- induciendo al enfrentamiento entre dos partidos que defienden la derrota de ETA y se oponen a las pretensiones antidemocráticas de los nacionalismos. Esto era lo que bajo ningún concepto podíamos asumir, ni consentir. Esta y ninguna otra razón fue la que provocó tan drástico desenlace: dimitimos todos.

 

En este contexto, los dirigentes del PP injustamente acusados guardaron el más respetuoso silencio. Era respeto hacía ti y hacia nosotros. Ciertamente, “somos esclavos de nuestras palabras y señores de nuestros silencios”. En estos días he comprendido en mi propia piel hasta qué punto la calidad moral, la altura de miras, se demuestra sobretodo en resistir la provocación callando.  

 

Querida Rosa, no ha existido presión externa alguna a nuestra organización. Presión interna toda la que seas capaz de imaginar. El Foro Ermua lo formamos personas de los más distintos pelajes, es difícil presionarnos, no es factible controlarnos: a los hechos me remito. Nos une la defensa de elementales principios morales. Ésa es nuestra fortaleza para decir siempre lo que hay que decir, gobierne quien gobierne. Esa independencia se garantiza precisamente por nuestra diversidad: no se exige “pedigrí”. Nos parece inconcebible que alguno –imitando lo que siempre han hecho los nacionalistas- se adjudique un “plus de legitimidad” por ser progre, por parecerlo o por jugar a serlo.  Éstos son los que, a la postre, se convierten en “los nuevos dictadores” del pensamiento, como tan ajustadamente, les describe Denis Jeambar, refiriéndose a nuestros vecinos franceses. En nuestro Foro caben todos. Precisamente porque en el Foro Ermua hay un poco de todo apoyamos y apoyaremos todas las siglas que defiendan lo que nosotros defendemos: la derrota de ETA, el respeto a la ley y a la unidad de España, que garantiza la libertad, la igualdad y la solidaridad.

 

No ha existido maniobra alguna para dañaros, te lo aseguro, antes bien al contrario. No quiero omitir una anécdota aparentemente insignificante pero significativa. Estos días, coincidiendo con la vorágine mediática del asunto que nos ocupa, tuve mi oposición a cátedra. Toda la prensa se hacía eco de la denuncia de Mikel Buesa acerca de las supuestas  maniobras del PP. La junta dimisionaria habíamos acordado no hacer declaración alguna, ni desmentidos,  hasta después de la Asamblea. Volvía en tren del primer ejercicio de la oposición. Recibí una llamada de la secretaria de Ángel Acebes, me puse en contacto con él: “Sólo quería saber cómo te había ido la oposición”. En mi pueblo, no muy lejos del tuyo, a esto se le llama hombría de bien. No te oculto que me emocioné. Y pensé en Mikel y en ti.  Y me llené de esperanza con esta segura percepción: en España, tenemos mucho más músculo ético del que pensamos para esa regeneración democrática, que tantos propugnamos, sólo necesitamos estar unidos los que pretendemos lo mismo.

 

Querida Rosa, me he resistido como tú misma lo habrías hecho a perder a Mikel Buesa como presidente (tengo la certeza de que no me lo reprocharás). Sé que su decisión sólo ha sido el resultado del deseo de apoyarte en esta arriesgada andadura que emprendes, para que el socialismo español recupere su maltrecha dignidad. Ahora, después de recomponer el “roto”, te digo con sinceridad que me alegro de que le hayas implicado, porque así hay más posibilidades de que ese nuevo partido vaya en la dirección correcta: la que tú quieres. Sabes bien que entre nosotros hay quienes no comparten estratégicamente la arriesgada posibilidad de dispersar el voto constitucionalista porque el atolladero en el que nos ha metido el presidente Zapatero no permite correr muchos riesgos.

 

Desde el Foro Ermua te apoyaremos, como siempre hemos hecho, para lograr un gran frente constitucionalista, que descarte cualquier pacto de gobierno con nacionalistas, que recupere el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, que articule una posición de firmeza ante los nacionalismos secesionistas, insolidarios y tramposos y que promueva una reforma a fondo de la Constitución del 78, para fortalecer el Estado. Con estos objetivos nos tenéis a la inmensa mayoría de los españoles: hay votos para todos.

 

Inma Castilla de Cortázar Larrea, Profesora Agregada de Fisiología Médica, Vicepresidenta del Foro Ermua

 

ABC 26-09-2007

 

LA AVT CONDENA EL ATENTADO DE ZARAUZ Y EXIGE AL GOBIERNO QUE LUCHE CONTRA EL TERRORISMO

LA AVT CONDENA EL ATENTADO DE ZARAUZ Y EXIGE AL GOBIERNO QUE LUCHE CONTRA EL TERRORISMO

San Sebastián, 25 de septiembre de 2007. La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha de condenar una vez más un atentado de ETA. En esta ocasión, la explosión de un artefacto en una comisaría de la Ertzaintza no es un acto reflejo, más aún, está muy bien pensado. La campaña de acoso a nuestra Policía Autónoma esta muy bien diseñada. Durante los pasados meses el terrorismo callejero se ha encargado de atosigar a las familias de los policías, con ataques a los negocios y vehículos, con colocación de carteles solicitando a ETA su actuación contra este Cuerpo. Pero todo tiene su explicación. ETA quiere hacerse oír. El viernes se debatirá en el Parlamento Vasco la propuesta del ejecutivo sobre la convocatoria de un referéndum para establecer “un nuevo modo de relación entre Euskadi y España”.  Y todo ello mientras el Gobierno del Rodríguez Zapatero continúa negociando con la banda de asesinos, concediendo promesas que oculta a la ciudadanía, dando esperanzas a los terroristas y sus secuaces, negándose a ilegalizar partidos y grupos que alientan a la violencia (ANV y PCTV, los cuales aún no han condenado ningún atentado), silenciando a los concejales y cargos públicos de partidos constitucionalistas que continúan con sus escoltas y no tienen libertad de movimientos, concediendo ayudas a los familiares de presos y sus organizaciones, acallando a las organizaciones de víctimas del terrorismo mediante amenazas, chantajes y presiones, incluyendo acusaciones falsas para su desprestigio.

 

 

 

Cuando en la Comunidad Autónoma Vasca una gran parte de la sociedad continúa viviendo sin sus plenos derechos, sin poder ejercerlos sin coacciones, sin amenazas, sin libertad…, cuando nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad reciben coches-bombas y artefactos…; las víctimas del terrorismo decimos, de forma muy clara y sin titubeos, que no puede pasar un minuto sin que esta realidad cambie de manera radical.

 

 

 

Exigimos al Gobierno de España que responda de forma contundente a los actos de violencia, la actuación inminente del Fiscal General del Estado con la ilegalización de ANV y del PCTV, el cierre definitivo de las Herriko Tabernas que continúan aún con sus actividades en este territorio, el control y actuación judicial contra las páginas de internet que realizan apología del terrorismo, la suspensión de las ayudas por parte de las instituciones a los familiares de los presos terroristas… y como no, exigimos al Gobierno Vasco que abandone su política indefinida, de “nadar entre dos aguas”, de abandono de las víctimas del terrorismo, de mano tendida a los proetarras que tanto sufrimiento ha otorgado gratuitamente a la sociedad vasca, de olvido a la memoria, dignidad y justicia de los miles de asesinados, heridos y extorsionados.

 

 

 

Exigimos, en fin, el final de la negociación con asesinos. Sólo faltaba, en nombre de la mal llamada “búsqueda de la paz”, que empezaran las negociaciones con los talibanes asesinos de nuestros soldados. En una sociedad democrática, el violento tiene que tener muy claro que no tendrá derecho a nada, incluso a ser oído, todo lo contrario de lo que está sucediendo actualmente en nuestro país… donde anoche volvió a hacerse oír con la colocación de un artefacto.

 

 

 

Al respecto, el que fuera Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el Teniente General del Ejército Andrés Cassinello, diría, como hizo ya hace más de dos décadas, con premonitorio acierto algo que suscribimos plenamente: “Los precedentes históricos condicionan el futuro de los pueblos y es inmoral buscar la pacificación a cualquier precio, pues el éxito alcanzado serviría de esperanza y aliento a otras opciones violentas, que acabarían por hacer imposible el imperio de las Leyes. En burda maniobra se podrá hablar de reconciliación, de perdón e interés del estado... pero a nadie se engaña con falaces argumentaciones que pueden justificarlo todo. Sería soberbia imperdonable intentar enmendarle la plana a Dios. Sin arrepentimiento, dolor de corazón y cumplimiento de la penitencia no hay perdón".

 

 

 

Desde esta Delegación de la AVT del País Vasco, nuestro apoyo y solidaridad con unos funcionarios policiales que realizan bien su trabajo, gracias a los cuales todos los miembros de esta sociedad nos sentimos “algo” más libres.

 

 

La tentación napartarra.

La tentación napartarra.

Aquí, en Navarra, el término napartarra suele emplearse por algunas personas en autocomplaciente ejercicio de refinamiento político o, por el contrario, con ánimo descalificador de actitudes un tanto confusas.

 

Un poco de historia.

 

Pero, con rigor, ¿qué significa hoy ser napartarra? Tan esotérico término, especialmente para los lectores no navarros, ¿responde a un etéreo estado mental o, acaso, a una elaborada concepción política?

 

Antes de reflexionar, brevemente, en torno a esta cuestión, que puede explicar algunas actitudes manifestadas ocasionalmente en la política navarra, haremos una rapidísima incursión histórica.

 

El término Napartarra fue elegido por el Partido Nacionalista Vasco como cabecera de su primer semanario lanzado en Navarra, allá en 1911, hasta que en 1919 fue sustituido por La Voz de Navarra.

 

El término, que podría significar, aproximadamente, navarrismo de vocación vasquista, estuvo presente en diversas discusiones internas del nacionalismo vasco en las décadas siguientes; de modo que así calificaría a la vía navarra al nacionalismo vasco.

 

Bastantes años después, el día 17 de marzo de 1983, se presentó en público Napartarra-Partido Nacionalista Navarro, fundado por José Estornés Lasa, un histórico nacionalista vasco de origen roncalés, y José Luis García Falces. Salvo con algún escrito recogido en la prensa, este amago partidario no prosperó.

 

Y, ya en abril de 2007, nos sorprendió la noticia de que un Alberdi Napartarra había sido registrado por miembros de Aralar -la escisión abertzale fundada por Patxi Zabaleta- tanto en Navarra como en la Comunidad Autónoma Vasca. Según informaron a la prensa, les habría cedido la marca su último militante vivo, casualmente, un octogenario afiliado a la formación abertzale.

 

Napartarra = nacionalismo vasco.

 

También hemos encontrado este concepto en foros nacionalistas vascos en Internet. Así, por ejemplo, algunos que propugnaban como auténtica bandera vasca el navarro Arano Beltza (silueta en negro de un águila sobre fondo amarillo), más que la propia ikurriña, entendían que su actitud pudiera interpretarse como napartarra, que otros la definían, por otra parte, como “Imperial navarra”. En definitiva: la vía navarra a la nación vasca. Así, si el único Estado vasco de la historia fue el Reino de Navarra (salvo la Vizcaya de Aguirre durante la guerra civil), habría que partir de la realidad e historia navarras para reconstruir el Estado que agrupe definitivamente a todos los vascos. ¿A que no suena nada mal? Vamos, que si muchos navarros tienen miedo a los vascos, hagamos que los vascos se hagan navarros; así, todos contentos. Una chistosa propuesta que únicamente puede convencer a sus sagaces impulsores.

 

Pero, al comienzo de este artículo, afirmábamos que existe un cierto sentimiento napartarra que, para unos, es seña de identidad y, para otros, prueba de intereses poco claros.

 

De entrada, no sería temerario afirmar que el sentimiento napartarra, pues no existe un mínimo y unánime sistema teórico desarrollado al respecto, es transversal: lo encontramos en la derecha y en la izquierda, entre nacionalistas vascos y entre los propios navarristas…

 

Para los nacionalistas vascos, según veíamos, el término constituye una “rareza”, un divertimento… si bien en su momento fue uno de tantos ingredientes que cuajaron el imaginario nacionalista, hasta el punto de que un barco de la marina de guerra auxiliar vasca del 36, un pesquero reconvertido en dragaminas, se le rebautizó para tales fines, Napartarra.

 

¿Navarristas y/o napartarras?

 

Entre los navarristas también se emplea el término. Y no olvidemos que en su día, se escucharon voces muy cualificadas que pretendían reconvertir a Unión del Pueblo Navarro en un partido nacionalista, no en vano, para algunos, “Navarra es una nación”. Faltaría más.

 

Así, el virus de los nacionalismos, extendido desde Galicia, Euskadi y Cataluña como propuesta liberadora del opresor nacionalismo castellano/españolista, habría infectado a algunos más. Y no sólo a unos pocos asturianos, cántabros, leoneses, andaluces, ¡también a navarros!; aunque para ello deban rastrear minúsculas raíces o artificios irrelevantes del pasado, o sencillamente inventar éste aceptando en buena medida la vulgata pseudo-histórica de los napartarras... vasquistas.

 

No obstante, consideramos que tal concepción sería tan legítima como cualquier otra. Y existen cauces públicos muy diversos para su difusión. Otro asunto muy distinto es tratar de modificar la naturaleza y las esencias de un partido, o de amplísimas capas de la población navarra, que siempre han concebido navarrismo como sinónimo de pertenencia española; lo que sería, sin más, una estafa.

 

El navarrismo no puede deslindarse de la identidad y pertenencia españolas. La historia de Navarra es inseparable e incomprensible sin la del resto de España; salvo para ideólogos que no asumen la realidad, sino que la interpretan desde peculiares filtros sectarios. De hecho, para el núcleo sociológico que dio vida a UPN y sigue nutriéndola, Navarra siempre ha sido -y es- una parte cualificada de España por sí misma, y no porque unos navarros lo afirmen y sólo una minoría lo niegue: Navarra no es “lo que los navarros digan”, aunque es bueno que la realidad histórica coincida con el machacón soniquete de cuño napartarra. Y, hoy día, España es, más que nunca, sinónimo de pluralidad y universalismo alejado de cualquier nacionalismo reduccionista. Si el navarrismo dejara de mirar al resto de España, seccionando troncos y ramas de sus raíces, ya no sería navarrismo. Sería otra cosa: ¿habría devenido en una criatura napartarra? Y no olvidemos que la vía napartarra tiene un único sentido y destino: el “sol” vasquista.

 

Pero, volviendo a la cuestión, un sentimiento napartarra, más o menos difuso, ¿puede manifestarse entre los navarristas? Pues sí. Por ejemplo, cuando algunos pretenden deslindar la situación navarra de la española; llevando hasta sus últimas consecuencias –o a otras más próximas- esa jota que tanto marcó a los navarros y al navarrismo: “Si se hunde el mundo, que se hunda. Navarra siempre p’alante”. Sustituyamos “el mundo” por “España”, ya sea por complejo, mera táctica, comodidad, miedo escénico… y ya tenemos un perfecto napartarra. De buena fe, en principio, pero difícilmente de felices consecuencias.

 

Los napartarras vasquistas saben perfectamente de lo que hablan. Además,  aún tratándose de matices, persiguen lo mismo que los demás nacionalistas vascos: un Estado vasco independiente que incorpore a Navarra, en todo caso.

 

Pero, dentro del navarrismo, salvo que alguien desarrolle una concepción política novedosa que haga “caer del caballo” a los demás navarristas, manifestarse napartarra, o actuar como tal, sólo añade confusión en el mejor de los casos y, seguramente, familiaridad con un peligroso caballo de Troya en el peor. No en vano, ¿qué sentido tiene declararse napartarra? ¿Se trata de una tercera vía política entre el navarrismo histórico y el nacionalismo vasco? ¿Sería secesionista navarro? ¿Perseguiría la confederación con Euskadi?

 

Hemos valorado, en ocasiones, que el navarrismo no siempre muestra el entusiasmo contagioso que toda empresa política requiere; y más cuando los rivales son militantes entregados, 24 horas al día y en todas partes, a una alternativa antagónica. Y para tomar la iniciativa desde el navarrismo, también en la actual coyuntura política, es imprescindible una premisa básica: ideales claros enarbolados sin complejos.

 

¿Napartarra? No, gracias.

 

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

Diario Liberal, 24 de septiembre de 2007

 

LA AVT CONDENA LA INCLUSIÓN DE PROPAGANDA DE ETA EN EL PROGRAMA DE FIESTAS DE SAN FERMÍN CHIQUITO

LA AVT CONDENA LA INCLUSIÓN DE PROPAGANDA DE ETA EN EL PROGRAMA DE FIESTAS DE SAN FERMÍN CHIQUITO

LA AVT CONDENA LA INCLUSIÓN DE PROPAGANDA DE ETA EN EL PROGRAMA DE FIESTAS DE SAN FERMÍN CHIQUITO

 

 

Pamplona, 21 de septiembre de 2007. La delegación navarra de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, condena que en el programa de fiestas de San Fermín Chiquito de Pamplona, editado por la denominada "Comisión de Fiestas de Navarrería", se haga apología del terrorismo al incluir escritos de etarras, simbología, apoyo y propaganda proetarra. Es intolerable que se dé apoyo de esta manera a quienes sólo en Navarra han matado a más de cuarenta ciudadanos con el fin de conseguir a tiros lo que la libre voluntad de los ciudadanos del Viejo Reyno, expresada en las urnas, les niegan sistemáticamente.  En este caso, además, no se ha dudado en utilizar las fiestas en honor a nuestro San Fermín de Aldapa para tan detestable asunto.

  

Además de a la ciudadanía en general, la AVT apela a la conciencia de los comerciantes y responsables de las entidades que financian esta tropelía, contratando su publicidad en el programa confeccionado por esa inefable comisión de fiestas. Pedimos que, a la vista de los hechos, reflexionen sobre este asunto y que en lo sucesivo su dinero no sirva para ensalzar a miembros de la banda terrorista ETA-Batasuna, lo que es igual que despreciar a los asesinados, a sus familias y a la sociedad democrática en general. De poco valen las lamentaciones ante las amenazas, las algaradas, el terrorismo callejero, la extorsión, la persecución y asesinato de nuestros conciudadanos, si luego se apoya económicamente a quienes ensalzan a los matarifes.

  

Los servicios jurídicos de la Asociación estudian el traslado a la Audiencia Nacional del contenido del citado programa, para que la justicia se pronuncie sobre las posibles responsabilidades penales de sus promotores.

 

 

Quieren destruir la soberanía del Líbano.

Quieren destruir la soberanía del Líbano.

El pasado miércoles 19 de septiembre fue asesinado en Beirut, mediante un potente coche bomba que también ocasionó la muerte de otras siete personas, el diputado de la mayoría antisiria Antoine Ghanen.

Es la octava personalidad pública asesinada –ya- en Líbano, concurriendo tres circunstancias similares: contundente posicionamiento antisirio; político o periodista de primera fila que podía haber asumido mayores responsabilidades en el futuro; el crimen no ha sido resuelto por las investigaciones policiales.

Antoine Ghanen había regresado la noche anterior de Abu Dhabi, donde residía refugiado ante las amenazas de muerte sufridas. Pretendía participar en la reunión que, el martes próximo, tiene previsto celebrar el Parlamento libanés para la elección del nuevo Presidente de la República que sustituirá al prosirio Émile Lahud.

Ciertamente, ¿qué organización dispone, en suelo libanés, de fuentes de información tan precisas y de semejante capacidad operativa que le permitan perpetrar, en unas escasas horas, tan despiadado asesinato, concurriendo, además, circunstancias políticas tan relevantes? No son, por ello, nada absurdas las acusaciones vertidas, inmediatamente conocido el atentado, contra los servicios secretos sirios y sus poderosos cómplices libaneses; al igual que en las otras siete ocasiones procedentes.

En algunos medios de comunicación españoles se asoció su asesinato con el 25 aniversario de las matanzas de Sabra y Chatila; unos medios que, paradójicamente, no recordaron los asesinatos de miles de cristianos en la ciudad de Damour, las aldeas del Chouf, etc., a manos de terroristas palestinos y sus aliados libaneses de entonces. Sin duda, la larga militancia del asesinado en el partido Kataeb facilitaba esa superficial asociación a tan progresistas e imparciales comunicadores; si bien en las últimas elecciones se presentó en las listas del antisirio Partido Socialista Progresista, liderado por el druso Walid Yumblat, antaño icono de la progresía europea.

Pero, más allá de tan endeble cortina de humo, este asesinato debe relacionarse con la próxima elección del nuevo Presidente, una decisión de enorme valor estratégico para Siria; empeñada en teledirigir, pese a haberse retirado militarmente, el país de los cedros. Y no olvidemos que el histórico enfrentamiento entre Siria e Israel se ha recrudecido; sufriendo días atrás el ataque sorpresa de la aviación judía las instalaciones agrícolas sirias que acogerían –supuestamente- los primeros pasos de su programa nuclear secreto.

Pero, en estas dramáticas jornadas concurría otra circunstancia relevante. El acosado gobierno de Fuad Siniora había obtenido, después de meses de paralización y feroz acoso desde la minoría prosiria, un éxito: la derrota del grupo terrorista Fatah al Islam a manos del ejército libanés que, a tal fin, había asediado el campo de refugiado de Naher al Bared, sufriendo en la empresa importantes pérdidas humanas. Por primera vez en muchos años, el ejército libanés empezaba a ser percibido como una institución nacional que unía a libaneses de todos los credos religiosos por encima de intereses políticos. Siria y sus aliados no podían permitirlo.

El asesinato de Antoine Gahen, por todo ello, tiene esa doble lectura. Una interna, es decir, el enésimo intento de amordazar y reducir a la mayoría parlamentaria libanesa, con vistas a su derrocamiento y el consiguiente nombramiento de un nuevo gobierno dirigido por el más firme aliado que cuenta Siria allí: Hizbulá.

Y una lectura externa dirigida, ante todo, a Israel. En Siria se mantiene en el poder el partido Baas –laico, socialista y panarabista- dirigido por la minoría alawita. Con el apoyo decidido de Irán, el gobierno sirio seguirá empeñado en mantener la presión sobre su odiado vecino israelí, quien fuera derrotado por la milicia de Hizbulá en la penosa campaña del verano del 2006. Aunque Israel haya devuelto el golpe a Siria, con el estratégico bombardeo mencionado, no puede ignorar el peligro añadido en la crisis que representa su feroz enemigo Hizbulá; quien sigue reforzando sus posiciones en los territorios del sur de Líbano fronterizos con Israel, rearmándose gracias a Siria e Irán.

Los dirigentes sirios e iraníes, así como los radicales palestinos de Hamás, y sus aliados de Hizbulá y otras facciones libanesas, comparten un mismo objetivo: la voluntad de destrucción del Estado de Israel. Para ello necesitan un Líbano sometido a las directrices políticas y militares de Siria. Por todo ello les interesa el mismo objetivo: la destrucción de la frágil soberanía libanesa.

Fernando José Vaquero Oroquieta

Diario Liberal, 21 de septiembre de 2007

Buesa anuncia que el nuevo partido "acabará con el pufo del Cupo Vasco"

Buesa anuncia que el nuevo partido "acabará con el pufo del Cupo Vasco"


La llamada "Tercera Vía" no comulgará con el Cupo Vasco. Mikel Buesa es partidario de que Unión, Progreso y Democracia (UPD) defienda en su oferta electoral la revisión de "un pufo de 2.000 millones de euros que van a parar al PNV, para que mantenga su poder y lo reparta entre organizaciones que apoyan el terrorismo", ha anunciado el promotor del nuevo partido en el primer programa de la nueva temporada de Debates en Libertad, en Libertad Digital Televisión. La iniciativa es todo un órdago al PP, que difícilmente se atreverá a secundarla.

 

El ex presidente del Foro Ermua respondió al último estigma con el que el PSOE ha marcado al nuevo partido. UPD es "anti-constitucional" porque defiende la reversión de competencias autonómicas, es la última especie lanzada por Patxi López, después de que otros dirigentes del PSOE hayan ubicado a la nueva asociación política de Rosa Díez, Fernando Savater, Mikel Buesa y Carlos M. Gorriarán en la órbita del PP.

 

"Dicen que el nuevo partido será inconstitucional, y yo respondo que no acepto el cálculo del Cupo Vasco y vamos a luchar contra el injusto sistema que lo fija", anunció Buesa en el programa Debates en Libertad, club semanal de Opinión de Libertad Digital Televisión, dirigido y moderado por Javier Somalo, que en la nueva temporada pasa a emitirse los miércoles en prime time, a las 22.00 horas.

 

Buesa abordó la reforma del Cupo Vasco en su primera intervención en el debate televisivo.

 

"Defenderemos", avisó, "un proyecto de enmienda para acabar con un pufo de más de 2.000 millones que hoy sirve para mantener al PNV en el poder, que lo reparte entre quienes apoyan a los terroristas".

 

Buesa fue incluso más detallista en la crítica y subrayó que el Cupo Vasco actual significa "1.000 euros para cada vasco, para que el PNV siga en el poder".

 

El primer programa del nuevo curso de Debates en Libertad estuvo dedicado al partido impulsado, entre otros, por la disidente del PSOE Rosa Díez, y contó con la presencia de Mikel Buesa, Antonio Robles –de Ciudadanos de Cataluña–, Luis del Pino –analista de Libertad Digital– y Horacio Vázquez Rial –escritor y co-fundador de Ciudadanos–.

 

También intervino Rosa Díez, por medio de declaraciones telefónicas a LDTV, en las que explicó que UPD surge porque "el PSOE ha renunciado a una de sus señas de identidad, la defensa de la igualdad de todos los españoles ante la Ley, y porque el PP no se atreve a defender esa igualdad por la presión de sus barones locales que se han sumado a las demandas de reformas estatutarias".

 

Libertad Digital, 20 de septiembre de 2007