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El FORO ERMUA exige a Rodríguez Zapatero que confirme o desmienta personal y expresamente y punto por punto la información publicada en el diario El País (10/6/2007) sobre el proceso de negociación con ETA

El FORO ERMUA exige a Rodríguez Zapatero que confirme o desmienta personal y expresamente y punto por punto la información publicada en el diario El País (10/6/2007) sobre el proceso de negociación con ETA

Si la información publicada por El País ayer 10 de junio de 2007[1] sobre la negociación con ETA fuera cierta, el PSOE de Rodríguez Zapatero:

 

· Habría estado dialogando con el entramado terrorista de ETA-BATASUNA desde el año 2002 (con el Partido Popular en el ejecutivo), traicionando el pacto antiterrorista, actuando deslealmente a espaldas del Gobierno de entonces en materia de lucha contra el terrorismo y diciendo públicamente a la ciudadanía lo contrario de lo que realmente hacía en secreto.

 

· Habría aceptado una negociación política con el frente político de la banda terrorista, asumiendo las tesis de Batasuna expuestas en Anoeta.

 

· Habría aceptado poner al Estado en tregua y rebajar la presión policial a cambio de un alto el fuego o cese de la violencia de ETA.

 

· Habría pactado con ETA el contenido de la declaración institucional del Presidente del Gobierno en la que anunciaba que se disponía a abrir el diálogo con la banda terrorista.

 

· Habría mentido contumaz y reiteradamente a todos los españoles al negar en diversas ocasiones las reuniones entre el Partido Socialista y Batasuna durante el Gobierno del PP, al negar que hubiera existido negociación política alguna y al negar que se hubiera pactado la reducción de la presión policial.

 

 

No parece necesario destacar la extrema gravedad que tendría la actuación del Sr. Rodríguez Zapatero si se confirmara la información publicada por El País. Las responsabilidades asumidas, el masivo engaño, la traición y deslealtad serían de tal magnitud que habría perdido la legitimidad democrática para continuar como Presidente del Gobierno.

 

 

Hay que destacar que la información publicada por El País resulta altamente verosímil ya que viene a confirmar diversas noticias aparecidas en otros medios, así como las declaraciones realizadas por los propios pistoleros y los representantes de la ilegalizada Batasuna y es plenamente coherente con los hechos públicos, entre otros: la drástica disminución de la detención de comandos terroristas durante la tregua; la existencia de al menos un chivatazo a ETA sobre una operación policial desde dentro de la elite antiterrorista de la policía; la inactividad de la Fiscalía; la reunión pública de los representantes de Batasuna y del PSE o el compromiso de que “el Gobierno respetará las decisiones de los ciudadanos vascos”, incluido por Zapatero en la declaración institucional en la que anunciaba que abría el diálogo con los terroristas. Siendo, por tanto, verosímil esta información, publicada en un medio que no puede considerarse hostil al actual Gobierno y firmada por un periodista que ha venido actuando como su portavoz oficioso, resulta imprescindible que el Señor Rodríguez Zapatero confirme o desmienta personal, expresa y públicamente y punto por punto la información aparecida.

 

 

Como dijo el entonces portavoz del PSOE, Sr Pérez Rubalcaba, el 13M: los españoles nos merecemos un Gobierno que no nos mienta.

 

 

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Así fue el diálogo con ETA

LUIS R. AIZPEOLEA 10/06/2007

 

El 21 de junio de 2005 se encontraron en el hotel Wilson de Ginebra (Suiza) el dirigente histórico de ETA, José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, y el presidente del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Jesús Eguiguren. Ternera acudió a la cita con un ejemplar de un libro de Eguiguren publicado cinco años antes, Los últimos españoles sin patria (y sin libertad), en cuyo prólogo apuntaba las claves para hallar una solución al terrorismo en Euskadi. Si el Gobierno estaba dispuesto a suscribir lo que decía el prólogo de su libro, le dijo Ternera, podría llegarse a un final de la violencia.

 

Ya se conocían. Habían coincidido en el Parlamento vasco en la legislatura anterior, antes de que Josu Ternera huyese, abandonando su escaño parlamentario para evitar el regreso a prisión. La presencia en Zúrich de Ternera, de 58 años, supuso para Eguiguren toda una garantía. Sabía que era un dirigente histórico de la antigua ETA militar, amigo de su fallecido número uno, José Miguel Beñarán, Argala, con quien participó en el atentado mortal contra el presidente franquista Luis Carrero Blanco, en diciembre de 1973. Eguiguren, algo más joven, euskaldún como Ternera, es un intelectual de izquierdas, un hombre de la universidad, que empezó a militar en el socialismo desde muy joven y llegó a ser presidente del Parlamento vasco.

 

Aquella cita fue el comienzo de las conversaciones entre el Gobierno y ETA que culminaron, nueve meses después, en el alto el fuego permanente de la banda, el 22 de marzo de 2006. Sin embargo, antes de que los dos negociadores se reuniesen en Suiza, hubo cuatro años de trabajo lento y delicado, muchas horas de conversaciones entre el propio Eguiguren y el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi. Un laborioso esfuerzo que ETA, con la formalización del regreso al terrorismo, de anuncio del fin de su "alto el fuego permanente", arrojó por la borda el pasado martes, perdiendo así la mejor oportunidad que ha tenido nunca para acabar, de manera dialogada, y salvando la cara, con sus más de 40 años de violencia.

 

Ese trabajo empezó en 2002, cuando José María Aznar estaba en La Moncloa. ETA mantenía aún su campaña de atentados, reiniciada en enero de 2000, tras la ruptura de la tregua de 1998. La situación política en el País Vasco era irrespirable, y no sólo por las amenazas de la banda terrorista, sino también por la agria confrontación entre los gobiernos de Aznar y de Juan José Ibarretxe.

 

Las conversaciones de Eguiguren y Arnaldo Otegi -que coincidieron también en la Cámara vasca y que fueron propiciadas por un amigo común, José Luis Egea, ex consejero socialista del Gobierno vasco- se iniciaron en un caserío de Elgoibar (Guipúzcoa), propiedad de un amigo del líder de Batasuna, y continuaron en Azpeitia tras descubrirlas el Centro Nacional de Inteligencia. Todavía eran los tiempos de Aznar. Lo primero que se hizo en aquellas conversaciones preliminares fue un análisis de los fracasos de las treguas anteriores de ETA.

 

Aquellos contactos se producían mientras en Irlanda del Norte avanzaban las negociaciones que culminarían este mismo año con el Sinn Fein de Gerry Adams y sus enemigos irreconciliables, los extremistas protestantes del reverendo Ian Paisley, compartiendo gobierno. Aunque a Otegi y Eguiguren les servía de estímulo la buena marcha que habían tomado las negociaciones en Irlanda del Norte, a raíz del acuerdo de Stormont de 1998, el dirigente socialista nunca fue partidario de utilizar el Ulster como referente. Prefería remitirse a modelos históricos más cercanos. Eguiguren es un profesor especializado en historia. No le costó entenderse con Otegi sobre esa base.

 

La doble negociación

 

Sin embargo, la clave que permitió avanzar fue el análisis crítico que los dos interlocutores hicieron de los procesos de paz fallidos y las conclusiones a las que llegaron. El prólogo del libro de Eguiguren, que Josu Ternera llevaría años después a su primera cita en Ginebra, ya avanza la necesidad de separar en Euskadi el proceso de paz y el político. Su mezcla había sido la clave del fracaso de las conversaciones de Argel de 1989, el primer intento de envergadura por lograr el final de ETA por la vía del diálogo.

 

El Gobierno de Felipe González dejó entonces claro a ETA que no estaba dispuesto a mantener una negociación política con una banda armada. Tenía una base de apoyo, el Pacto de Ajuria Enea, de enero de 1988, que permitía al Gobierno negociar una solución para los presos de ETA a cambio del cese de la violencia, pero no cuestiones políticas que corresponden a los partidos. A ese compromiso se remitió el Ejecutivo para rechazar las pretensiones de ETA, que rompió la tregua a los dos meses de declararla.

 

Eguiguren y Otegi, a la vista del error del pasado, coincidieron en abrir una doble negociación separada. Gobierno y ETA abordarían la negociación sobre la base de canjear paz por presos y los partidos vascos decidirían, en una segunda mesa, el futuro político de Euskadi. La necesidad de reformar el Estatuto de Gernika, defendida por todas las formaciones vascas, a excepción del PP, ofrecía la oportunidad de incorporar a Batasuna al juego político. Antes tenía que recuperar la legalidad.

 

La llamada del cardenal

 

Llegados a ese punto, Eguiguren y Otegi comprendieron que su trabajo había llegado a un límite. Creían que debían ser el Gobierno y ETA quienes les relevasen. Eguiguren se había limitado a informar de sus gestiones a Patxi López, secretario general del PSE. Ante la proximidad de las elecciones generales de marzo de 2004, decidieron esperar a los resultados. Fue en esas fechas, muy poco antes de los comicios, cuando el PSE notificó al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, el resultado de las conversaciones con Batasuna.

 

Una vez celebradas las elecciones, Zapatero, investido presidente del Gobierno, decidió que fuese el nuevo portavoz socialista en el Congreso (y hoy ministro del Interior), Alfredo Pérez Rubalcaba, quien controlase las conversaciones. ETA llevaba por entonces un año sin matar.

 

A su vez, Eguiguren y Otegi se habían planteado la necesidad de encontrar un intermediario que facilitase la relación entre el Gobierno y ETA. Pensaron en el cardenal vasco-francés residente en el Vaticano Roger Etchegaray. Eguiguren contactó con él a través de François Maitia, por entonces concejal del Partido Socialista Francés (PSF) en una pedanía de Saint Jean Pied de Port, hoy vicepresidente del Consejo de Las Landas, y amigo común de los dos negociadores.

 

El cardenal llamó por teléfono a Eguiguren y se citaron en Roma el 22 de mayo de 2004, el mismo día que el Príncipe Felipe y Leticia Ortiz se casaron en Madrid. Desafortunadamente, Etchegaray rechazó la petición, con el argumento de que el Vaticano no podía comprometerse en un asunto de esta naturaleza.

 

ETA escribe al Gobierno

 

A principios de agosto de 2004, ETA envió una carta oficial al Gobierno (ya habían llegado los socialistas al poder) a través de un peculiar canal, que comenzaba en un cura vasco-francés y continuaba por intermediarios, llegaba hasta Eguiguren y, por medio de éste, hasta el Ejecutivo. La carta de ETA, firmada por la banda y con su sello de la serpiente y el hacha, proponía "establecer vías de comunicación para resolver el conflicto". El Gobierno tardó tiempo en responder a ETA. Pero Zapatero dio el visto bueno, animado, sin duda, por el primer ministro británico, Tony Blair, que, basado en su experiencia irlandesa, defendía el establecimiento de un canal de comunicación con la banda terrorista.

 

Paralelamente, Batasuna exteriorizó las conclusiones de las conversaciones mantenidas con el PSE en la Asamblea de Anoeta, en San Sebastián, en noviembre de 2004. Allí Otegi propuso la doble mesa y que, en la de carácter político, ETA asumiera que Batasuna le representase. También proclamó la necesidad de que en el futuro político de Euskadi participasen los partidos no nacionalistas, que quedaron excluidos del pacto de Lizarra, surgido al calor de la tregua de ETA de 1998. Y propuso que ETA negociase con el Gobierno, en otra mesa "técnica", la salida de los presos a cambio de la paz.

 

También se publicó por entonces la carta de varios militantes de ETA encarcelados que encabezaba el que fue líder de la banda en los años ochenta, Francisco Múgica Garmendia, Pakito, y en la que se quejaban de la orientación de ETA y le animaban a un final dialogado con el Gobierno.

 

Dos meses después, en enero de 2005, Otegi, como portavoz de Batasuna, escenificó la nueva situación con el envío de una carta a Zapatero, que antes mostró a Eguiguren, en la que le pedía que encabezase el esfuerzo para llegar a un final dialogado de la violencia. Zapatero respondió al día siguiente, en un mitin en el Kursaal de San Sebastián, que estaba dispuesto al diálogo si se daban las condiciones necesarias.

 

Los expertos de Ginebra

 

Paralelamente, el Gobierno y ETA aprobaban la participación en el proceso en ciernes de un organismo mediador, el Centro de Diálogo Henri Dunant, radicado en Ginebra (Suiza) y con una amplia experiencia en conflictos armados. Sus miembros son de diversas nacionalidades y muchos de ellos excedentes de la ONU. La tragedia del tsunami en diciembre de 2004, obligó al centro a dirigir sus esfuerzos a los países asiáticos, afectados por el maremoto, y eso retrasó los contactos durante meses. Pero tras alguna tentativa fallida, el Centro de Diálogo fijó para junio la cita a la que acuden Eguiguren, en nombre del Gobierno, y Josu Ternera, por parte de ETA. El primero llevaba un aval parlamentario. Un mes antes, en mayo de 2005, el Congreso había votado una resolución, con el único pronunciamiento negativo del PP, en la que se comprometía a dialogar con ETA si ésta daba muestras inequívocas de dejar la violencia, con la condición de que las cuestiones políticas las resolvieran los partidos. ETA llevaba ya dos años sin matar.

 

La primera cita

 

La cita tuvo lugar en Ginebra el 21 de junio de 2005. Un día sí y otro no se reunieron en presencia de representantes del Centro de Diálogo. Ternera garantizó a Eguiguren que representaba a ETA y que se alegraba de que la interlocución fuera política y no policial, porque había tenido "malas experiencias" en el pasado. Las conversaciones se iniciaron con largas exposiciones sobre cómo entendía cada uno la historia de Euskadi, su situación política y las salidas a la violencia. La diferencia con procesos anteriores consistía en que se apreciaba una mayor voluntad política por parte de ETA de comprometerse y, además, partía de un procedimiento ya empleado con anterioridad: la separación entre la negociación política y la de los presos. Eguiguren se mantenía en estrecho contacto telefónico con Rubalcaba.

 

El 14 de julio, 22 días después de iniciado el diálogo, se alcanzó un acuerdo de principio: ETA anunciaría un alto el fuego indefinido y permanente. Las bases de ese compromiso, que se recogerían en el comunicado de ETA del 22 de marzo de 2006 y en la declaración institucional del presidente del Gobierno, que inicialmente estaba previsto que se realizara seis meses después del comunicado etarra, no hacían referencia ni al derecho de autodeterminación ni a Navarra, clásicas reivindicaciones de ETA y de la izquierda abertzale. Se limitaban a señalar que se respetarían las decisiones que sobre su futuro tomase libremente la ciudadanía vasca en ausencia de violencia. También señalaban que las adoptarían los partidos a través de los procedimientos legales y teniendo en cuenta la pluralidad de la sociedad vasca. Finalmente, recogían la clave de la resolución parlamentaria de mayo de 2005: el Gobierno dialogaría con ETA si se producen señales inequívocas del cese de la violencia, y aclaraba que el Ejecutivo no pagaría precio político alguno por la paz.

 

Las bases del acuerdo, del que fueron notarios los funcionarios del Centro de Diálogo, fijaban en seis meses como máximo el plazo entre la declaración de alto el fuego y la celebración de contactos oficiales entre el Gobierno y ETA. Ese tiempo lo utilizaría el Gobierno para verificar que no había chantajes de ETA ni actos de kale borroka. También señalaba que, si cesaba realmente la actividad de ETA, se relajaría la actividad policial y que Batasuna se acogería a la legalidad, permaneciendo vigente la Ley de Partidos. Finalmente, no sucedió ni lo uno ni lo otro.

 

Se fijó, asimismo, un protocolo de reuniones, a propuesta del Centro de Diálogo, sobre el número de interlocutores, de asesores y de observadores, así como la constitución de un comité de verificación. La tanda de reuniones culminó con el compromiso de un reencuentro, una vez que Eguiguren y Josu Ternera, hicieran consultas. Zapatero informó a Rajoy durante el verano de la existencia de estos contactos y de la proximidad del alto el fuego.

 

Reuniones en Oslo

 

Entre el 3 y el 12 de noviembre se produjo una segunda tanda de reuniones en una residencia en las afueras de Oslo (Noruega), también a través del Centro de Diálogo, en la que se ratificó el acuerdo de julio. Los servicios secretos noruegos se encargaron de la seguridad y de los movimientos de las delegaciones. Ternera fue acompañado por otro dirigente veterano de ETA.

 

Las sesiones de Oslo se celebraron también en días alternos y, a instancias de la representación del Gobierno, se eliminó la expresión "tregua indefinida" por considerarla "quemada". Se dejó "permanente", el mismo término que el IRA utilizó en su alto el fuego. Ternera introdujo, también, algunos matices a las bases del acuerdo.

 

Se declara la tregua

 

El último día del año 2005 se produjo un último encuentro entre Eguiguren y Ternera en Ginebra. El dirigente etarra comunicó al socialista que, a partir de las seis semanas siguientes, ETA haría público el alto el fuego permanente. Tardó un mes más. Ocurrió, finalmente, el 22 de marzo de 2006. Fue la tercera tregua de ETA de envergadura y provocó una gran euforia, porque parecía la definitiva. Se sustentaba en bases más sólidas que las anteriores, venía precedida de tres años sin muertos y contaba con un contexto político muy favorable. Desaparecido el IRA de la escena europea, sólo quedaba ETA practicando el terrorismo en una competencia imposible con los islamistas de Al Qaeda, y el nivel de rechazo de la violencia no sólo en la sociedad española sino en la vasca era absoluto.

 

ETA se ajustó en su comunicado, del 22 de marzo de 2006, a lo que Ternera se había comprometido en las conversaciones de Ginebra y Oslo. El Gobierno no esperó seis meses para hacer su declaración institucional en la que abría oficialmente el diálogo con ETA. Zapatero la materializó en el Congreso el 29 de junio. La declaración institucional gustó a Otegi, pero no a ETA, que interpretó que Zapatero soslayó la cuestión de Navarra.

 

Zapatero pretendía aprovechar el verano para iniciar las conversaciones de la mesa técnica, entre el Gobierno y ETA, y poner en marcha el compromiso de paz por presos. Había preparado un plan preciso de acercamientos e incluso de excarcelaciones de etarras.

 

En julio, poco después de la declaración del presidente, se produjo una comunicación entre el Gobierno y ETA. La representación de la banda no quiso empezar la negociación de paz por presos. Exigió que antes se reunieran los partidos para configurar la segunda mesa, la política. Esta exigencia, además de cambiar las prioridades del calendario, planteaba la necesidad urgente de que Batasuna fuese legalizada.

 

Batasuna no quería acogerse a la Ley de Partidos, cuya vigencia estaba en las bases del acuerdo. El clima se hallaba enrarecido entre los militantes de Batasuna porque el juez Fernando Grande Marlaska había practicado detenciones de dirigentes de Batasuna, en los primeros días del alto el fuego, acogiéndose a la vía penal, y los sectores más radicales empezaron a recuperar influencia. Marlaska había redactado un auto en enero -en el breve paréntesis entre el acuerdo de bases y la declaración de alto el fuego- por el que prorrogaba por dos años la ilegalidad de Batasuna, con lo que dejaba en papel mojado la posibilidad de que esta formación funcionase sin dificultades. Finalmente, Batasuna, presionada por sus bases, no se acogió en el verano a la Ley de Partidos y continuó en la ilegalidad.

 

Para superar el bloqueo, una representación del PSE se reunió en julio con otra de Batasuna, de manera oficial. No bastó a ETA. En agosto dio su primer aviso con un comunicado. Consideraba que el proceso estaba en "crisis" y lo atribuía a que los partidos no habían puesto en funcionamiento la mesa.

 

El Gobierno, pese al cambio de calendario, decidió seguir. Con la puesta en marcha de las conversaciones entre partidos, irrumpió en la escena el PNV. Su líder, Josu Jon Imaz, no tenía claro que se alterase la hoja de ruta y que el debate político se pusiera por delante. No obstante, accedió ante la obstinación de Batasuna. En ese momento, en septiembre, PNV, PSE y Batasuna iniciaron contactos secretos -al ser ilegal la formación abertzale- para avanzar en la constitución de la mesa de partidos. Tras una reunión tripartita en Loyola (Guipúzcoa) llegaron a un borrador de acuerdo. Batasuna pidió consultarlo pero, en una reunión posterior, sus representantes -Arnaldo Otegi y Rufino Etxeberria- rechazaron el borrador y elevaron el listón al pretender aprobar un órgano común de Navarra y Euskadi, con capacidad legislativa, en el plazo de dos años. El PNV y el PSE se plantaron y las conversaciones encallaron. Es el 10 de noviembre. Con ello se enterró también el proyecto de presentar la mesa de partidos en el marco de una Conferencia de Paz en San Sebastián que se iba a celebrar en diciembre.

 

El proceso encalla

 

Con el proceso encallado y con ETA manteniendo brotes de violencia -además de relanzar la kale borroka, a fines de octubre la banda robó 350 pistolas en el sur de Francia-, se celebró el último encuentro entre enviados del Gobierno y la banda, a mediados de diciembre.

 

A esa reunión ya no acudió Ternera. Le relevaron dos militantes más jóvenes. Entre ellos no estaba Txeroki, cuyo papel real en ETA, según fuentes del proceso, es inferior al de jefe del aparato militar que le atribuyen informaciones policiales. La representación gubernamental la tuvieron Eguiguren y un ex ministro del Gobierno de Felipe González. ETA presentó un planteamiento político global -con Navarra y el derecho a la autodeterminación- que la delegación gubernamental rechazó de plano. La banda, no sólo cambió el calendario, sino que tuteló políticamente a Batasuna. Pese a todo, se comprometió a no romper el proceso. Tardó 15 días en faltar a su promesa. El 30 de diciembre, colocó una bomba en Barajas, que costó la vida a los ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

 

El comunicado reivindicativo del atentado, en el que decía que no pretendía causar víctimas, daba su versión sobre la reunión de diciembre: "En lugar de acordar las bases de un nuevo marco político que traiga la superación del conflicto y que reconozca los derechos de Euskal Herria, [el Gobierno] ha establecido como tope del proceso los límites de la Constitución española y de la legalidad".

 

Aunque el proceso terminó el 30 de diciembre, su deterioro se inició en julio, con el cambio del calendario por parte de ETA. ¿Por qué lo alteró? ¿Por qué no asumió su compromiso de ceder la política a Batasuna, acordado en las conversaciones previas?

 

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, dio su explicación un mes antes de que ETA pusiera la bomba en Barajas. "La crisis obedece a la resistencia de ETA a abandonar su viejo papel de garante o tutor de los acuerdos políticos entre partidos en Euskadi y, en el fondo, a un vértigo y miedo a hacer política por la izquierda radical sin el tutelaje de las armas".

 

Imaz interpretaba que "la percepción de sectores de Batasuna, tras el alto el fuego, ha sido de debilidad social y política mayor que la prevista" pues "la capacidad de movilización que mostró en el alto el fuego de 1998 queda muy lejos". Y la constatación de su soledad en las reuniones de partidos, en las que no pudo imponer sus planes soberanistas al no apoyarle el PNV.

 

Bomba en Barajas

 

La bomba de Barajas y la consiguiente ruptura del proceso ya puso de manifiesto que, desde julio, ETA apostaba por un proceso que condujese a la soberanía de Euskadi mientras el Gobierno quiso un proceso de fin de la violencia, con la incorporación de la izquierda abertzale a la política. Fueron dos visiones distintas de un mismo proceso.

 

En los cinco meses que han transcurrido desde la ruptura del proceso hasta su formalización, con el comunicado de ETA del 5 de junio, la banda ha tratado de ganar "legitimidad" ante sus bases, sorprendidas por el atentado de Barajas. Su gran baza ha sido, según dice el comunicado del 5 de junio, "la falta de libertad en las elecciones" por la eliminación por los tribunales de todas las listas de Batasuna y la mitad de las de ANV. Pero, junto a ello, ha reconocido, sin tapujos, que su objetivo en el proceso eran la independencia y la constitución de una Euskadi con los siete territorios (las tres provincias vascas españolas, las tres francesas y Navarra).

 

Batasuna, después de Barajas, mantuvo tres reuniones con el PNV en las que planteó un referéndum sobre Euskadi y Navarra para 2010 en el que el Partido Socialista de Navarra (PSN) hiciera campaña a favor. El PNV no lo aceptó.

 

El Gobierno, a su vez, cortó el proceso de diálogo con ETA con el atentado de Barajas. Sólo le cabía la remota esperanza de que una reacción de Batasuna forzara a ETA a reconocer su "equivocación" y abandonar la violencia. Pero, fuera de algunos gestos tímidos de dirigentes de Batasuna como Otegi, no hubo tal.

 

No obstante, el Gobierno sí utilizó el cauce del Centro de Diálogo para saber las intenciones de ETA, tras el atentado del 30 de diciembre. E incluso pidió al Sinn Feinn que reclamara a ETA el abandono de la violencia. No sirvió de nada. Los gestos realizados por el Gobierno estos meses, tan criticados por el PP, como el traslado del etarra Iñaki De Juana al hospital de San Sebastián y la aceptación de la mitad de las listas de ANV para las elecciones municipales, no tuvieron como objetivo "contentar a ETA". El Ejecutivo ya tenía información de que eran inútiles desde esa perspectiva. Los hizo, sobre todo, para no ofrecer argumentos victimistas al entorno etarra. Y lo que terminó de convencer al Ejecutivo de que ETA iba a formalizar su ruptura fue la publicación en Gara, durante la campaña electoral, de la versión de Batasuna de las conversaciones previas al alto el fuego.En diciembre de 2006, ETA aparta a Ternera y plantea los temas de Navarra y la autodeterminación. Y el día 30 llega el atentado de la T-4 de Barajas.

 

 

 

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[1] “Así fue el diálogo con ETA”; El País, 10 de junio de 2007.

En la Francia de Sarkozy, al profesor se le habla de usted. Por fin alguien reforma la fábrica de los cretinos

En la Francia de Sarkozy, al profesor se le habla de usted. Por fin alguien reforma la fábrica de los cretinos


Parece que el nuevo ministro de Educación de Sarkozy, Xavier Darcos, tenga ya listo un paquete de medidas para intervenir rápidamente sobre la situación de la escuela francesa, definida por un libro de éxito, La fabrique des cretins (la fábrica de cretinos).

 

También en la escuela pública francesa la situación es todo menos brillante. Cien mil episodios de violencia al año, abandonos escolares in crescendo, preferencia por los colegios privados por parte de quienes verdaderamente quieren aprender algo.

 

Aunque, a diferencia de lo que sucede en Italia, el ministerio francés ya se había comprometido, por ejemplo, en luchar contra el comercio de drogas, con un campaña informativa para acabar con el viejo mito del cannabis como "droga ligera" e inofensiva, una imagen hoy negada con evidencias por parte de las crónicas periodísticas y la ciencia.

 

Darcos es consciente de que la educación será una de las pruebas más importantes de la presidencia de Sarkozy. Parece tener ideas que toman su punto de partida no de las metodologías analíticas (la mística de las fotocopias que sustituyen a los libros de texto, lo que ha precipitado al analfabetismo nuestras escuelas), sino de aspectos simbólicos, es decir, substanciales. Parece, por ejemplo, que tenga la intención de sustituir el tu con el que en la mayor parte de las escuelas los alumnos se dirigen a los maestros de cualquier edad, por el tradicional vous, que en francés es el equivalente a nuestro usted.

 

Naturalmente, las tertulias se deshacen en comentarios sobre el formalismo de los franceses, y de Sarkozy en especial. El sociólogo Pierre Le Goff ha afirmado que esta iniciativa "se resolverá con el simple refuerzo del principio de autoridad". Como si se tratase de algo irrelevante, o quizá incluso dañoso.

 

El hecho es, sin embargo, que la debilidad del principio de autoridad es uno de los fenómenos más dramáticos, y graves de la Europa contemporánea. Desde el punto de vista psicológico, por ejemplo, un principio de autoridad débil deriva en la fatiga, que tiende a convertirse en incapacidad del sujeto para gobernar su propia vida. En estas personas, donde la dificultad de autogobierno tiende a llegar al límite entre la neurosis y la psicosis (esto es, locura), la situación comienza a mejorar cuando, también por un trabajo de análisis, aparecen finalmente en los sueños figuras de autoridad: guardias municipales que ponen multas, directores que reprenden, policías que controlan. Entonces es más fácil entender el sentido de la autoridad.

 

El reconocimiento de la autoridad externa, fuera de uno mismo, es por tanto lo que permite a la persona ejercitar una autoridad sobre sí misma y su vida propia. Un aspecto en ausencia del cual ningún proceso educativo es posible. Dirigir la palabra con unos modales que toman distancia es un signo de estima que genera autoestima: estoy con uno que me toma en consideración, y entonces me hace tomarme en consideración a mí mismo y a la relación que tengo con él. Todo esto, y mucho más, lleva a la gradual realización del significado original de la auctoritas (de la que habla El riesgo educativo de Luigi Giussani): aquel auge, aumento, hacer crecer, desarrollar, lo que está en el centro del proceso educativo. Y de una comunidad sana y vital.

 

Por Claudio Risé (traducido por Inma Mateos).

Páginas Digital, 11 de junio de 2007

El 28 de octubre Zapatero perderá

El 28 de octubre Zapatero perderá

La semana pasada el diario ABC la montó buena, al anunciar, citando fuentes vaticanas, que las elecciones generales serían convocadas probablemente el 28 de octubre. El día, desde luego reunía muchos de los requisitos de los que se viene hablando: en otoño (porque desde la entrevista Zapatero - Rajoy de este lunes la legislatura ya está agotada), con tiempo para una campaña feroz y con el recuerdo simbólico de los 25 años de aquel día de 1982 en el que por primera vez en la historia de España el PSOE logró una mayoría parlamentaria.

 

Muy aficionado a la historia, este Zapatero. Y no sólo a la de Felipe González –que le desprecia- sino sobre todo a la de tiempos más lejanos y peores, con su obsesión por la "memoria histórica" unilateral que insiste en poner sobre la mesa una parte de los cadáveres de la Guerra Civil.

 

Un error, creemos muchos; pero sobre todo un error muy peligroso para quien lo comete. Zapatero desmintió a ABC en lo de la fecha, ridiculizando la idea de que el Vaticano pudiese estar enterado de estas cosas. Será porque nuestros servicios secretos funcionan mejor que la diplomacia pontificia, acaso. Pero Zapatero se ha llevado, en esta guerra que se ha empeñado en perder, una patada cardenalicia en salva sea la parte.

 

Tengo para mí que lo del 28-O era, o aún es, verdad; y fíjense ustedes qué notable idea la de la Curia de Benedicto XVI: estaba pendiente de fijar la fecha para la beatificación de 498 mártires que "dieron su vida por amor a Jesucristo en España durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX" (es decir, que fueron asesinados por ser católicos a manos del PSOE y de sus aliados). Una solemne ceremonia en San Juan de Letrán que recordará a los católicos españoles un pasado de dolor y sufrimiento, que hasta Zapatero creíamos ya terminado; pues bien, adivinen qué fecha han elegido los malévolos monseñores. Sí, exacto: el 28 de octubre. Si hay elecciones Zapatero va a tener hartazgo de "memoria histórica".

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 11 de junio de 2007

“Discrepar de la verdad oficial puede costar la cárcel”, dice el exministro Otero Navas en la UAO

“Discrepar de la verdad oficial puede costar la cárcel”, dice el exministro Otero Navas en la UAO

Ha presentado su libro “El Retorno de los Césares”, que cuestiona algunas ideas de "progreso inevitable" y denuncia el cambio de "la ética por la estética"

 

El ex ministro de educación y de la presidencia José Manuel Otero Navas ha presentado en la Universidad Abat Oliba de Barcelona (UAO) su último libro que analiza la relación del hombre con su entorno social y natural. Le acompañaban el rector de la universidad, Josep M. Alsina y el director de comunicación de la COPE, Sr. Jordi Casoliva.

El autor explicó que una función del libro, El Retorno de los Césares (www.libroslibres.info) era constatar que el progreso no es una ley inquebrantable por la humanidad. Por el contrario, hay tendencias y situaciones que se repiten o al menos se asemejan a tendencias del pasado.

 

El ex ministro ha afirmado que “estas tendencias se dan en ciclos recurrentes y opuestos. Estos ciclos o cambios son imprescindibles, todos tienen sus ventajas e inconvenientes pero no por ello son buenos o malos. Lo realmente malo son las aplicaciones extremas de las características de cada etapa”.

Aplicándolo a la política, añadió que “los cambios se suceden cuando los líderes sociales ignoran la historia o cuando a pesar de no ignorarla, son víctimas del orgullo de pensar que ellos son diferentes”. “Discrepar de la verdad oficial hoy puede costar la cárcel como en tiempos de Galileo", añadió.

Además, el ex político criticó nuestra época en Occidente en la que “se ha substituido la ética por la estética”.

José Manuel Otero Navas es abogado. Fue fundador del Grupo Tácito durante el franquismo. Muerto Franco fue Director General de Política Interior, Subsecretario Técnico del Presidente del Gobierno, Ministro de la Presidencia, Ministro de Educación, Diputado en el Congreso en varias legislaturas, miembro del Comité Ejecutivo Nacional de UCD y más tarde del PP.

Hoy vive al margen de la política activa, forma parte del Patronato de la Fundación Universitaria San Pablo y de sus Universidades vinculadas, y preside el Instituto de Estudios de la Democracia de la Universidad San Pablo CEU.

 

Forum Libertas, 6 de junio de 2007

Homilía de Monseñor Sebastián en la Misa-funeral por los Reyes de Navarra

Homilía de Monseñor Sebastián en la Misa-funeral por los Reyes de Navarra

Monasterio de San Salvador de Leyre, 7 de junio de 2007

Alteza, Rdmo. P. Abad, Sacerdotes concelebrantes y Comunidad benedictina, Excmo. Sr. Presidente del Gobierno Foral de Navarra, Excmo. Sr. Delegado del Gobierno de España, Dignísimas Autoridades, Hermanos y hermanas,

Ante las muchas personas que nos miran con escepticismo, es legítimo preguntarnos por qué rezamos aquí cada año por el eterno descanso de los Reyes de Navarra. ¿Es éste un acto serio de devoción o es simplemente un acto convencional que no tiene un contenido serio y verdadero? Si, como dicen algunos, fuera verdad que la política está exenta de toda referencia a Dios y a cualquier otra realidad trascendente, si fuera verdad que las actuaciones políticas no están sometidas a ninguna consideración moral de naturaleza superior y objetiva, tendría poco sentido pedir a Dios misericordia y perdón para quienes tuvieron especiales responsabilidades políticas .

 

Nosotros rezamos por nuestros Reyes del pasado, y encomendamos a Dios a nuestros Reyes de hoy, a la Familia Real entera y a todos nuestros gobernantes, porque creemos firmemente que la política, como cualquier otra actuación humana, tiene que ser una actuación regulada por alguna norma moral de tipo objetivo . No basta que sea una actuación conforme con la conciencia subjetiva de cada uno, sino que tiene que estar regida por unos criterios morales vinculantes, fundados en la naturaleza de las cosas, en la dignidad de la persona, en las exigencias objetivas de la convivencia, como son la verdad y la justicia.

 

La conciencia personal, para ser garantía de un comportamiento justo, no puede regirse por sí misma, sino que tiene que referirse a una realidad objetiva y común a la que le podamos conceder valor común vinculante. Para los creyentes esta realidad es la voluntad de Dios Creador . En términos más comunes es, al menos, la dignidad y los derechos consecuentes de la persona, tal como de hecho son reconocidos en la tradición humanista y moral de cada sociedad y de cada cultura. En una u otra perspectiva, podemos y debemos reconocer que el ejercicio de la autoridad tiene que regirse por el servicio al bien común de las personas, según sus derechos cultural y legalmente reconocidos. Para nosotros los cristianos, estos derechos tienen, además, como último fundamento la sabiduría y la voluntad del Dios Creador. Nadie es más que los demás por sí mismo. La autoridad, en su substancia, no en sus formas, viene de Dios, puesto que responde a los designios de Dios que en toda sociedad humana, pequeña o grande, haya alguien con capacidad y autoridad para proteger y promover el bien común (Cf Rom 13, 4ss).

 

En los ambientes no cristianos se suele presentar esta consideración religiosa de la autoridad como un peligro de fundamentalismo y autoritarismo. Nosotros pensamos lo contrario. Dios es el mejor guardián de la libertad del hombre. El enseña a sus fieles a ser respetuosos con la libertad y la dignidad de los demás, tal como El mismo hace con todos . Es más bien la visión laicista de la autoridad la que puede degenerar en un ejercicio caprichoso y desmesurado de la autoridad, según las pretensiones de quien la ejerce, sin la regulación y la mesura que implica el respeto a la ley santa de Dios.

 

En estos momentos, un ejercicio de la autoridad que quiera ser moralmente justo tiene que promover la unidad todas las personas e instituciones en la lucha contra el terrorismo, por todos los medios legales y morales. Debería también respetar y favorecer positivamente el ejercicio de la libertad religiosa de todos los ciudadanos sin discriminaciones ni desconfianzas ni imposiciones injustas. El reconocimiento efectivo de la función positiva de las religiones es una exigencia indispensable para poder hablar de la existencia de un gobierno verdaderamente democrático que respeta plenamente la libertad de los ciudadanos. En nuestro caso, las autoridades tienen también ante sí la clara obligación de favorecer la colaboración de todas las instituciones en favor del bien general de todos, sin exclusiones ni discriminaciones. La colaboración de todos en favor del bien común de la sociedad está por encima de las legítimas diferencias políticas dentro del ordenamiento democrático de la sociedad. Es obligación de quien ejerce la autoridad el favorecer y estimular esta colaboración sin fomentar divisiones ni exclusiones de ninguna clase. La unidad, la cohesión y la convivencia de todos los ciudadanos de España es una tarea abierta que de una manera u otra nos afecta a todos.

 

Con estas ideas y con estos sentimientos, pedimos a Dios perdón y misericordia por nuestros Reyes y dirigentes difuntos, y le pedimos también por los Reyes y la Familia Real, junto con nuestros gobernantes actuales y futuros, para que, por mediación de Jesucristo que se ofreció por el bien de todos, les asista interiormente a fin de que promuevan el bien integral de todos los ciudadanos en todas las tierras de España, con verdad, prudencia y justicia.

 

Monasterio de San Salvador de Leyre, 7 de junio de 2007

 

+ Fernando Sebastián Aguilar,

Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

Un dossier exclusivo contra la demagogia de ZP. ¿Lealtad? El PSOE se ensañó durante ocho años con la política antiterrorista del PP

Un dossier exclusivo contra la demagogia de ZP. ¿Lealtad? El PSOE se ensañó durante ocho años con la política antiterrorista del PP

Zapatero se queja mucho de que el PP no le apoya en la lucha contra ETA, y dice que él sí apoyó en su día a Aznar. Falso de toda falsedad: los socialistas no sólo fueron desleales al negociar en el País Vasco con Batasuna mientras en Madrid firmaban el pacto antiterrorista, sino que los líderes del PSOE prodigaron innumerables declaraciones muy hostiles contra la política del PP. Llegaron a acusar al Gobierno Aznar de “inventarse” la “caravana de la muerte” detenida en Cañaveras. Elmanifiesto.com ha hurgado en las hemerotecas. Un dossier exclusivo para la reunión Zapatero-Rajoy del lunes.

1997

 

* 15 de marzo. El líder de los socialistas guipuzcoanos, Jesús Eguiguren, críticaba al Ejecutivo del PP por la “pasividad y falta de iniciativa” en la lucha contra ETA.

 

 

* 20 de marzo. El entonces titular de Justicia del Gobierno vasco, Ramón Jáuregui, calificaba la política antiterrorista del PP como “muy mala” y “profundo error”.

 

 

* 10 de septiembre. El entonces líder del PSOE, Joaquín Almunia, y su antecesor, Felipe González, afirmaban en una “cumbre” de diputados y senadores socialistas que Aznar hacía un “uso partidista de las medidas antiterroristas”.

 

 

* 9 de diciembre. Almunia reclamaba a Aznar una “mayor iniciativa en la política contra el terrorismo”.

 

1998

 

* 21 de febrero. Juan Manuel Eguiagaray, portavoz socialista en el Congreso, achacaba a PP y PNV la responsabilidad de romper el consenso democrático en la política antiterrorista. Ambos partidos, según dijo, estaban “en una rara competencia por ver quién puede discrepar más”.

 

 

* 11 de mayo. El responsable de comunicación del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, criticaba a Aznar por asegurar que HB terminaría en la cárcel y lamentaba que se le "calentase la boca" al hablar del tema.

 

 

* 12 de mayo. Ramón Jáuregui afirmaba que la política antiterrorista de Aznar es de “una irresponsabilidad absoluta”.

 

 

* 5 de junio. La entonces secretaria del grupo socialista en el Congreso, María Teresa Fernández de la Vega, atacaba a Aznar porque “no puede negociar con los nacionalistas todo, menos la política antiterrorista”.

 

 

* 3 de julio. Ramón Jáuregui exigía al Gobierno del PP que reconociera “que hay una urgencia que no atiende, que es la pacificación del País Vasco”.

 

 

* 4 de julio. El que fuera ministro de Justicia e Interior socialista, Juan Alberto Belloch, denunciaba la “esquizofrenia en materia antiterrorista” de Aznar.

 

 

* 7 de agosto. Ramón Jáuregui calificaba de “falsos” los “grandes triunfos diplomáticos” del Gobierno en la lucha antiterrorista, por la negativa belga a expulsar a un etarra.

 

1999

 

* 29 de enero. El ex ministro del Interior José Barrionuevo señalaba a Aznar como principal responsable de que "el camino hacia la paz no va bien".

 

 

* 8 de junio. El entonces líder del PSOE, Joaquín Almunia, aseguraba que Aznar no puede “resistirse a la tentación” de convertir la lucha contra ETA “en motivo de interés partidista”.

 

 

* 2 de septiembre. Almunia achacaba al Gobierno del PP una gran falta de iniciativa en el proceso de paz en el País Vasco. “La mejor manera de actuar no es cruzarse de brazos y esperar a ver qué pasa", decía.

 

 

* 15 noviembre. El parlamentario socialista Juan Alberto Belloch aseguraba que el "profundo oportunismo" de Aznar en el diálogo con ETA "daña" al proceso de paz.

 

 

* 19 de diciembre. El secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, consideraba que "el mayor problema de España es el conflicto en el País Vasco a partir de la ruptura de la tregua de ETA" y pedía adelanto de elecciones porque, según aseguraba, la solución se alcanza "escuchando qué quieren los ciudadanos y permitiéndoles votar".

 

 

* 26 de diciembre. El diputado Alfredo Pérez Rubalcaba acusaba al PP de “utilizar la política antiterrorista en el proceso electoral”.

 

2000

 

* 27 enero. El entonces presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, se sumaba a la campaña contra el PP por “aprovechar la lucha antiterrorista con intención electoral".

 

 

* 19 de julio. La secretaria de los diputados socialistas, María Teresa Fernández de la Vega, reclamaba a Aznar que rindiera cuentas por los cuatro atentados y una víctima mortal habidos en la última semana. De la Vega exigía que Aznar explicase a los españoles "qué está pasando, a qué se debe este recrudecimiento del terror".

 

 

* 8 agosto. El portavoz socialista en la Cámara baja, Jesús Caldera, calificaba de “partidista y mezquina" la política antiterrorista de Aznar

 

 

* 17 de agosto. El secretario de Desarrollo Autonómico del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, afirmaba que ser leal al Gobierno en la lucha antiterrorista “no es incompatible con la imaginación y la capacidad de presentar alternativas”.

 

 

* 2 de diciembre. El ya secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, criticaba a Aznar por retrasar la firma del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo por “táctica política”.

 

 

* 11 de diciembre. El socialista Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, afirmaba que el Pacto Antiterrorista sólo hará que “se generen más polémicas, más confrontaciones e incluso se vuelva a las dinámicas frentistas”.

 

2001

 

* 18 de enero. El presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, acusaba al Gobierno del PP de olvidar que su objetivo prioritario es “ganar la batalla a ETA”.

 

 

* 20 de marzo. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, criticaba a Aznar por “instrumentalizar” y “manosear” el Pacto Antiterrorista.

 

 

* 11 de octubre. Jesús Caldera pedía a Aznar que “deje de utilizar el Pacto Antiterrorista con fines electorales”.

 

 

* 15 de octubre. Después del atentado con coche-bomba en el aparcamiento de la madrileña plaza de Colón, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguraba que “ha habido fallos” en la actuación policial.

 

2002

 

* 9 de febrero. El futuro ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, criticaba la “insensibilidad democrática” y la “desafección” del PP hacia los fines del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.

 

 

* 4 de marzo. La Ejecutiva federal del PSOE reclamaba a Aznar en un comunicado que “debe aclarar públicamente a los ciudadanos si su prioridad es luchar contra el terrorismo”.

 

 

* 5 de marzo. El portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera, afirmaba que el “problema de Aznar es que lleva años haciendo electoralismo con la lucha antiterrorista y es incapaz de dejar de hacerlo”.

 

 

· 10 de marzo. El diputado Alfredo Pérez Rubalcaba sentenciaba que el Pacto Antiterrorista “sólo se tambalea cuando algún dirigente del PP pretende manosearlo y utilizarlo políticamente para sacar rentabilidad política de la lucha contra ETA”.

 

 

* 13 de marzo. El entonces secretario de Libertades Públicas del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, afirmaba que “nos resulta moralmente repugnante el estilo con el que el PP se autoerige en intérprete y oráculo monopolístico del Pacto Antiterrorista”.

 

 

* 14 de abril. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, criticaba la actitud de Aznar en la lucha contra ETA por “irresponsable” y “prepotente”.

 

 

* 19 de abril. El diputado Alfredo Pérez Rubalcaba acusaba a Aznar de “buscar votos” con la ilegalización de Batasuna.

 

 

* 29 de junio. Odón Elorza afirmaba que la Ley de Partidos Políticos “es inoportuna”.

 

 

* 6 de septiembre. El Comité Federal del PSOE denunciaba el “uso partidista” que hace el Gobierno del PP del Pacto Antiterrorista.

 

 

* 29 de septiembre. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, criticaba a Aznar porque “está pensando más en un puñado de votos” que en “lograr el objetivo de la paz”.

 

 

* 21 de octubre. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, acusaba a Aznar de “patrimonializar a las víctimas del terrorismo”.

 

2003

 

* 12 de enero. El secretario socialista de Libertades Públicas, Juan Fernando López Aguilar, afirmaba que las medidas antiterroristas del Gobierno solo responden a su “pérdida de credibilidad”.

 

* 8 de mayo. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmaba que la inclusión de Batasuna en la lista de organizaciones terroristas de EE.UU. “tiene pocas consecuencias prácticas”.

 

 

* 11 mayo. El presidente del PSOE, Manuel Chaves, calificaba de "abusivo" que Aznar utilice en campaña electoral la "ilegalización de HB" e intente "apropiarse" de esta iniciativa.

 

* 20 de mayo. El diputado Ramón Jáuregui tachaba de “miserable” la actitud del Gobierno en materia antiterrorista.

 

* 22 julio. El diputado Juan Fernando López Aguilar acusaba al Gobierno del PP de convertir el terrorismo en "un objeto de confrontación partidista y electoral".

 

2004

 

* 30 de enero. El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, acusaba al PP de haber “perjudicado la lucha antiterrorista”.

 

* 1 de febrero. El portavoz del PSOE en la Comisión de Seguimiento del Pacto Antiterrorista, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguraba que el secretario general del PP, Mariano Rajoy, "nunca ha creído en el Pacto Antiterrorista".

 

* 17 de febrero. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmaba que a Rajoy se “le ha atragantado desde su origen” el Pacto Antiterrorista.

 

* 10 de febrero. Rodríguez Zapatero afirmaba que el PP “sigue haciendo uso electoral del terrorismo”.

 

* 20 febrero. La portavoz del Comité Electoral del PSOE, Carme Chacón, afirmaba que la negativa del PP a convocar una reunión del Pacto Antiterrorista respondía a su objetivo de "utilizar la lucha contra el terrorismo en el debate electoral hasta el 14 de marzo".

 

* 20 febrero. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, acusaba al presidente Aznar y al candidato del PP, Mariano Rajoy, de "dar oxígeno" a ETA por comentar el comunicado de la banda sobre una tregua parcial en Cataluña.

 

* 21 de febrero. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, criticaba la “ansiedad” del PP por “utilizar electoralmente” la política antiterrorista.

 

* 21 de febrero. El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, acusaba al Gobierno del PP de dar “alas a ETA” e “invitar a los terroristas a que participen en la campaña electoral”.

 

* 21 febrero. El diputado Alfredo Pérez Rubalcaba reprochaba a Aznar que "lo peor que se le puede hacer a un país es ganar un puñado de votos dando cancha política al terrorismo".

 

* 23 de febrero. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, acusaba al Gobierno del PP de “obtener rentabilidad electoral” del terrorismo.

 

* 25 de febrero. El secretario general del PSC, José Montilla, afirmaba que “la prioridad de Rajoy y Aznar no es la derrota del ETA, su prioridad es destruir a los socialistas”.

 

* 1 de marzo. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmaba que Rajoy “no tiene las ideas claras” en política antiterrorista.

 

* 1 de marzo. El responsable de estrategia electoral del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificaba de “indecencia política” la noticia de la detención de los etarras de la “caravana de la muerte” en Cañaveras (Cuenca).

 

* 1 de marzo. El candidato del PSE al Congreso Manuel Huertas acusaba al PP de hacer un “mal uso” de la lucha antiterrorista por la noticia de la detención de la “caravana de la muerte” en Cañaveras (Cuenca).

 

* 2 de marzo. El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, afirmaba que “los ciudadanos están empezando a pensar que estamos ante una mentira”, por la detención de la “caravana de la muerte” etarra en Cañaveras (Cuenca).

 

* 2 marzo. Rodríguez Ibarra ironizaba sobre el hecho de que el ministro de Interior, Angel Acebes, no consiga una tregua "para toda España" cuando "atribuyen a un tonto como Carod-Rovira haber logrado la tregua en Cataluña" tras negociar con ETA.

 

* 2 de marzo. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, también expresaba sus dudas sobre la autenticidad de la operación antiterrorista en Cañaveras (Cuenca) y defiende el derecho “de los ciudadanos y el PSOE a saber la verdad".

 

* 3 de marzo. El dirigente socialista Jesús Caldera acusaba a Aznar de “estar utilizando el terrorismo con fines electorales”.

 

* 9 de marzo. Caldera afirmaba que Carod-Rovira y el PP son los que están sirviendo de "palancas" al terrorismo.

 

* 9 de marzo. El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, calificaba de “electoralismo barato” la utilización que a su juicio hace el PP del terrorismo.

 

* 13 de marzo. El responsable de la estrategia electoral del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirma en relación los atentados del 11-M que "los ciudadanos españoles se merecen un Gobierno que les diga siempre la verdad", antes de aseverar que su partido no hará nunca utilización del terrorismo en la confrontación política.

 

El Manifiesto, 10 de junio de 2007

Peones Negros Libres convoca concentraciones el 11 de junio en una treintena de ciudades

Peones Negros Libres convoca concentraciones el 11 de junio en una treintena de ciudades


En cumplimiento de su solemne promesa a la ciudadanía, Peones Negros Libres convoca el próximo lunes 11 de junio a las 20 horas concentraciones en una treintena de ciudades para expresar su deseo de esclarecimiento del atentado del 11M, actualmente en fase de vista oral, y manifestar su apoyo y solidaridad a todas las víctimas del terrorismo. El movimiento de los Peones Negros Libres acatará y respetará las sentencia que emane del tribunal pero se mostrará presto a exigir las presuntas responsabilidades no depuradas que, a lo largo de esta causa, pudieran haberse manifestado.

 

En el transcurso de los actos, se rendirá un solemne homenaje a las víctimas y se manifestará el apoyo de los asistentes al Estado de Derecho y al imperio de la ley, que son menoscabados cuando se tiene noticia de que la aplicación de las leyes no se realiza de manera homogénea y continuada sino dependiente de la actitud que pueda tomar en cada momento un grupo terrorista. Las concentraciones finalizarán con la lectura del manifiesto “11 de cada mes” de los Peones Negros Libres. Está previsto que en Valencia intervengan las periodistas Carmen Tomás y Maria Consuelo Reyna, la víctima del 11 M Angeles Pedraza y la víctima del terrorismo y ex guardia civil Manuel Soliveres.

 

Peones Negros Libres es una plataforma ciudadana, alejada de la lucha partidista, que trabaja por el esclarecimiento del atentado del 11 M y para el apoyo y aliento a todas las víctimas del terrorismo. Su funcionamiento es democrático y no recibe subvención o ayuda alguna sino que se financia con aportaciones de sus afiliados, simpatizantes y amigos. Peones Negros Libres “pertenece a todos los ciudadanos sin que pueda ser patrimonio de ninguna persona, partido o grupo de presión”.

 

Puede consultarse la lista de ciudades en:

 

http://www.peonesnegroslibres.com/11decadames.html

 

 

En Aragón se celebrarán concentraciones en Zaragoza y en Huesca en los lugares habituales en los que se vienen celebrando desde Septiembre de 2006.

 

 

Zaragoza: 20 H. Plaza Paraíso junto al monumento a la constitución.

 

 

Huesca: 20 H. Plaza Navarra.

 

 

Argelia: El gobierno limita la libertad religiosa para los no musulmanes

Argelia: El gobierno limita la libertad religiosa para los no musulmanes


Pretende contrarrestar a los misioneros evangélicos

ARGEL, jueves, 7 junio 2007 (ZENIT.org).- Los encuentros religiosos no musulmanes sólo podrán celebrarse bajo condiciones muy estrictas en Argelia, según ha decidido el Gobierno mediante una nueva resolución ejecutiva.

Los encuentros fuera de los establecimientos religiosos no podrá celebrarse sino con una autorización escrita del gobierno civil, informó el 4 de junio el Gobierno argelino en una resolución ejecutiva, relativa a la ley sobre religiones de marzo de 2006.

Asimismo, la utilización de un edificio como lugar de culto debe ser objeto de una solicitud.

Es probable que se emitan enseguida prohibiciones si las autoridades temen «un peligro para la salvaguardia del orden público».

Los encuentros religiosos espontáneos fuera de los lugares de culto están prohibidos.

Según varios medios franceses, la nueva ley tiene como objetivo principalmente a los grupos cristianos evangélicos, activos desde hace algunos años en Argelia.

La ley de 2006 prevé penas de arresto de cinco años y multas de hasta diez mil euros contra quienes intenten convertir a un musulmán a otra religión. Estas mismas penas se aplican igualmente a toda persona que «fabrique, almacene o distribuya documentos impresos o publicaciones audiovisuales o en cualquier otro soporte o medio, que tengan como objetivo debilitar la fe musulmana».

El arzobispo católico de Argel, monseñor Henri Teissier, subrayó que el carácter represivo de la ley no corresponde a la situación del país, que practica de hecho una política de libertad de expresión y de reunión claramente superior a la de otros países árabo-musulmanes, y que sigue siendo garantizada en la nueva ley.

Argelia cuenta con menos de diez mil católicos en una población de 33 millones de habitantes, en su inmensa mayoría musulmanes.
ZS07060704