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La importancia de llamarse Recaredo. Marchando una de godos

La importancia de llamarse Recaredo. Marchando una de godos


Corría el año 589, que diría el otro, cuando el rey visigodo Recaredo se convirtió al catolicismo romano. ¡Vaya tostón!, dirá el biotipo LOGSE. Pues no: por aquello de Recaredo, entre otras cosas, es España lo que es. Ahora acaba de explicar el asunto con mucho detalle Santiago Castellanos en Los godos y la Cruz. Recaredo y la unidad de Spania (Alianza Ed.). El libro ilustra sobre un hecho decisivo de la Historia de España. Y es un libro interesantísimo, bien escrito, claro, divulgativo, completo. Una maravilla.

Hay una cita que a Santiago Castellanos le gusta mucho. Es de Fernando el Católico y dice así: “Ha más de setecientos annos que nunqua la Corona de España estuvo tan acrecentada ni tan grande como agora”. El Rey hablaba con tales palabras de la monarquía visigoda. Porque fueron ellos, estos germanos con fama de brutos y de daga fácil, los que recogieron los pedacitos de la Hispania romana, la recompusieron y terminaron convirtiéndola en otra cosa. Otra cosa que sería ya España, tras aquel enojoso paréntesis que fue la Reconquista. Y por eso los reyes católicos, cuando terminaron de ganarle a los moros el último pedazo de tierra hispana, pudieron compararse con la gloria de Recaredo.

 

Castellanos (Logroño, 1971) es profesor de Historia Antigua en la Universidad de León. Su tema son los godos. A ellos dedicó su tesis doctoral. En este libro, Los godos y la Cruz, ha tenido la cortesía de contarlo todo muy clarito, “dirigido al gran público”, como dice él. Cosa más necesaria que nunca cuando, como ocurre hoy, el gran público ya no sabe quién es ni de dónde viene. Un libro que hay que leer.

 

 

“Es indiscutible –dice al autor- que en el siglo VI se produjo un gran pacto entre el poder político y la Iglesia cuyo resultado fue la conversión de Recaredo al catolicismo, una conversión que proyectó, a modo de propaganda, con la idea de unidad”. Con la derrota del reino suevo en el territorio de la antigua Gallaecia y el abandono del arrianismo -que negaba la naturaleza divina de Cristo- se produjo una unidad política y religiosa de toda la Península Ibérica, pero “con enormes limitaciones”, advierte Castellanos: “ante la primera gran amenaza, la de los musulmanes, se disuelve como un azucarillo”. Porque aquella unidad “no fue lo suficientemente fuerte como para abrochar todos los poderes locales”.

 

En todo caso, fueron los godos quienes crearon una primera conciencia de unidad política. Primero, con las leyes de matrimonios mixtos de Leovigildo, que supusieron el fin de la separación entre las comunidades hispanorromana e hispanogoda. Después, con esta conversión de Recaredo que examina Castellanos, y que supuso la unificación religiosa. Por último, con la unificación jurídica acometida por Chindasvinto y Recesvinto, ya en 654. Esta fue la gran aportación de los godos. A mediados del siglo VII, Inglaterra aún no existía, Italia estaba deshecha, Francia y Alemania aún tendrían que conocer las divisiones y reconstrucciones de la herencia imperial. Pero en España, en un territorio que era prácticamente el mismo que forman hoy España y Portugal, teníamos una unidad política que era la monarquía visigótica, una unidad religiosa que era el catolicismo romano, una unidad cultural sobre la base del legado grecorromano y germánico, y además una unidad jurídica con un código común.

 

 

Ya sabemos que aquello acabó como el rosario de la aurora: dos facciones enfrentadas, guerra civil, unos que llaman en su auxilio a los musulmanes del norte de África, los moros que llegan, se quedan y desmontan el edificio… Los visigodos étnicos, asentados sobre todo en Castilla la Vieja, Galicia y León, también en Cataluña, se disolverán poco a poco en la nueva España que empieza a formarse al calor de la Reconquista. Pero precisamente esa nueva España elegirá reconocerse en la herencia goda. Y desde entonces hasta hoy. Ahí reside la importancia de llamarse Recaredo.

 

J.J.E.

El Manifiesto, 4 de junio de 2007

 

Los tamayos salvarán al PSOE

Los tamayos salvarán al PSOE


De repente, Navarra existe. Nosotros ya lo sabíamos, pero seamos sinceros: con el 1,5% de la población, el 2% de la riqueza y del territorio Navarra no puede pretender ser el centro de España. Cierto, tenemos peculiares instituciones medievales y no menos peculiares costumbres, caemos bien en general, pero no somos el ombligo del mundo. O no lo éramos hasta el 27-M, porque ahora todo el mundo se ha puesto a mirarnos. Será que por fin van a dar la razón a Shakespeare, y Navarra será el asombro del mundo.

 

Los nacionalistas vascos nos miran con codicia. La presa está ahí, a su alcance, y todos sus sacrificios parecen justificados. Se detestan unos a otros, y ya me dirán ustedes qué tienen que ver un chico-bien del PNV o un numerario de Eusko Alkartasuna con un progre hortera o con un chequista de Batasuna, pero ahí están, todos juntitos en Nafarroa Bai, pastoreados por Patxi Zabaleta y representados por Uxue Barkos. Pueden tener lo que desean, han jugado bien sus cartas, pero dependen del PSN-PSOE.

 

Y los socialistas viven en un sin vivir. Por un lado saben que Mariano Rajoy tiene razón, que unirse al independentismo supondría quizás la "práctica desaparición del PSOE en Navarra", y desde luego en la Ribera; un varapalo para Zapatero fuera de aquí pero sobre todo para los socialistas en cada pueblo y en cada barrio. No hablemos ya en Pamplona, donde necesitarían incluso los votos batasunos de ANV.

 

Pero por otra parte la tentación es fuerte. Tentación sencilla para unos, la de la venganza y el retorno a los despachos después de una larga travesía del desierto después de Gabriel Urralburu; personas muy cabales y respetables de la Ejecutiva del PSN están siendo tentadas por este camino. Y tentación ideológica para otros, porque realmente hay en el socialismo navarro personas capaces de desear un "gobierno progresista" ahora que ya no es broma, sino que es una posibilidad real. Mientras, ETA arrecia la campaña de extorsión, como advertencia: y es que también pasa por aquí el "proceso" .

 

Nafarroa Bai y su periódico local coinciden con ANV y Gara en una cosa: en que hay peligro de un "tamayazo". ¿Y quién es Tamayo para estos defensores de la libertad? Cualquier socialista que no vote con la extrema izquierda y con los independentistas. Tamayos serían los socialistas que no quieren que el PSN traicione sus principios o supuestos tales y pacte con los hijos pródigos de ETA. Tamayos serían los cargos públicos socialistas que rompiesen la disciplina de voto si su partido decidiese unirse a NaBai. Pero Rajoy no es el único en creer que sólo los tamayos podrían salvar la dignidad y el futuro electoral del PSOE en estas tierras. Al tiempo. Pobre Fernando Puras.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 3 de junio de 2007

Aborto: la discriminación que las feministas olvidan. Un total de 100 millones de mujeres han muerto por aborto selectivo o infanticidio, según un informe presentado por 17 asociaciones mundiales

Aborto: la discriminación que las feministas olvidan. Un total de 100 millones de mujeres han muerto por aborto selectivo o infanticidio, según un informe presentado por 17 asociaciones mundiales


Feminismo y “progresismo” van de la mano a la hora de apoyar cualquier iniciativa abortista. Ocultan que el aborto supone en el mundo una de las principales y más graves causas de discriminación de la mujer. Esta discriminación empieza en muchos países del tercer mundo incluso antes de que la mujer haya nacido, precisamente impidiendo que llegue a existir como vida independiente.

 

Un total de 100 millones de mujeres han muerto por aborto selectivo o infanticidio, según un informe presentado por 17 asociaciones mundiales -todas ellas con estatus consultivo ante la ONU y entre las que se encuentra el español Instituto de Política Familiar (IPF)- en la 51 Sesión de la Comisión sobre la Situación de la Mujer que se celebró en Naciones Unidas (Nueva York).

 

El trabajo, que aborda la situación de las niñas de diversos países, con especial atención a la discriminación que padecen en muchos por el hecho de ser niña, incluida la privación del derecho a nacer, destaca que 80 millones de los 100 corresponden a niñas de la India y China. Según los datos del informe, recogidos en un comunicado del IPF, también en otros países asiáticos como Paquistán, Bangladesh, Taiwan, Corea del Sur, Indonesia, Vietnam o el Cáucaso (Acerbayán, Georgia y Armenia) el aborto selectivo esta sucediendo al infanticidio femenino.

 

"Hay un déficit muy preocupante a nivel internacional en todo lo referente a la infancia y en particular a la niña", ha destacado el presidente del IPF, Eduardo Hertfelder de Aldecoa, para quien "si ya es dramático aumento del número de abortos en muchos países, existen además otros, en especial China y la India, en los que la niña es considerada una carga y por tanto se promociona el aborto femenino".

 

Así según el presidente del IPF, "es un doble abandono y discriminación: como ser humano y como niña", por lo que, según reclamó, "Naciones Unidas no puede seguir mirando a otro lado permitiendo esta doble discriminación y debe tomarlo como una de sus prioridades".

 

Minuto Digital, 4 de junio de 2007

Terroristas saquean y se apoderan de un convento en Bagdad

Terroristas saquean y se apoderan de un convento en Bagdad

Podría ser obra de grupos chiíes

 

BAGDAD, viernes, 1 junio 2007 (ZENIT.org).- Terroristas islámicos, probablemente chiíes, se apoderaron este jueves del convento de las religiosas caldeas del Sagrado Corazón en Bagdad.

 

Lo han referido a la agencia del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME), AsiaNews, fuentes de la capital iraquí que están en contacto con las religiosas.

 

El convento Ángel Rafael se encuentra en la zona Al Mikanik, en el flagelado barrio de Dora, al sur de Bagdad, donde tiene lugar desde hace meses una auténtica «limpieza religiosa» de cristianos.

 

Las religiosas cuentan que los terroristas entraron en el edificio en su ausencia. Al regresar a casa encontraron el convento saqueado y transformado en una base para operaciones terroristas.

 

«Según fuentes anónimas, con toda probabilidad, los responsables son chiíes; estos últimos están siguiendo a los suníes en la campaña contra los cristianos», refiere AsiaNews.

 

El ataque al convento «podría ser también una respuesta a la condena que lanzó el patriarca caldeo, Su Beatitud Emmanuel III Delly, contra el atentado a la mezquita suní de Abdul Qader Al Dilani», que tuvo lugar el 28 de mayo en la capital, afirman fuentes de la agencia del PIME.

 

Haces dos días, la agencia «AINA» publicó en árabe y en inglés el texto de una carta firmada por el Ejército de al-Mahdi, la milicia del líder radical Muqtada al-Sadr, en la que ordena a las mujeres cristianas que se cubran con el velo.

 

A causa de la trágica condición de los cristianos en Irak se inauguró este viernes el Sínodo de la Iglesia caldea en la ciudad de Al Qosh, a 25 kilómetros de Mosul.

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Guía políticamente incorrecta del islam (y de las Cruzadas)

Guía políticamente incorrecta del islam (y de las Cruzadas)

Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.

 

[...] Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, [ha declarado]: "Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al islam". Ahmed dice: "Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del islam para su apertura hacia las mujeres. [Los expertos musulmanes] están efectuando una relectura de los textos sagrados del islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas".

Relecturas

(...) La "relectura" del Corán y de otros textos sagrados del islam, ¿va realmente a contribuir a "una apertura del islam hacia las mujeres"? Éstos son algunos de los textos de los que habría que efectuar una "relectura":

– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: "Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas" (Corán, 4: 34).

– El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad: "Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis" (2: 223).

– También declara que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre: "Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error" (2: 282).

– Permite a los hombres casarse con hasta cuatro mujeres, y también tener sexo con esclavas: "Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con otras mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces sólo con una, o con aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más probable que no os desviéis de la rectitud" (4: 3).

– Ordena que la herencia de un hijo debe ser el doble que la de una hija: "Con relación a la herencia de vuestros hijos, Alá os prescribe lo siguiente: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras" (4: 11).

– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: "Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles" (4: 34).

Aisha, la más amada de las numerosas esposas de Mahoma, amonestó a las mujeres en forma muy clara: "Oh, mujeres, si conocierais los derechos que vuestros maridos tienen sobre vosotras, entonces cada una de vosotras limpiaría el polvo de los pies de su marido con su cara".

Puede ser que individualmente los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.

(...)

El matrimonio infantil

El Corán da por sentada la existencia del matrimonio infantil en sus directivas sobre el divorcio. En las consideraciones acerca del periodo de espera requerido para determinar si la mujer está encinta, dice: "En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen, su período de espera será de tres meses" (Corán, 65: 4; la cursiva es mía). En otras palabras, aquí Alá está previendo un escenario donde la mujer prepúber no solamente está casada, sino en el cual su marido se divorcia de ella.

Una razón de la "revelación" de este versículo a Mahoma es que él mismo tenía una esposa niña: el Profeta "se casó con Aisha cuando ella era una niña de seis años, y él consumó ese matrimonio cuando ella tenía nueve años". Los matrimonios infantiles eran habituales en Arabia durante el siglo VII, y aquí nuevamente el Corán ha retomado una práctica que debía haber sido abandonada hace tiempo, otorgándole el carácter de una revelación divina.

El castigo corporal a las mujeres

Una vez se le dijo a Mahoma que "las mujeres se habían envalentonado con sus maridos", por lo cual él "concedió el permiso para que las golpearan". Cuando algunas mujeres se quejaron, Mahoma señaló: "Muchas mujeres han acudido a la familia de Mahoma para quejarse de sus maridos. Ellas no son de las mejores entre vosotras". Estaba disgustado con las mujeres que se quejaban, y no con los maridos que les pegaban. En otro momento, agrega: "A un hombre no se le debe preguntar por qué pega a su mujer".

Otro hadiz relata que en una ocasión una mujer acudió a Mahoma para pedir justicia. "Aisha dijo que la mujer [vino] usando un velo verde, [y se quejó a Aisha de su marido, y le mostró una mancha verde en su piel causada por golpes]. Entre las mujeres, era una costumbre el respaldarse mutuamente, por lo cual cuando llegó el Mensajero de Alá, Aisha dijo: 'Nunca he visto sufrir tanto a una mujer como a las mujeres creyentes. ¡Mira! ¡Su piel está más verde que su ropa!'".

(...)

Una oferta que no se puede rechazar

Mahoma destacaba el hecho de que las mujeres eran posesiones de sus maridos: "El Mensajero de Alá dijo: 'Si un marido convoca a su mujer a su cama [para tener relaciones sexuales] y ella se niega y provoca así que él se duerma enfadado, los ángeles la maldecirán hasta la mañana siguiente'". Esto se ha mantenido en la ley islámica: "El marido solamente está obligado a mantener a su mujer cuando ella se entregue o se ofrezca a él, lo que significa que le permita gozar en forma absoluta de su persona, y que no se niegue a tener sexo con él en cualquier momento del día o de la noche".

No deben salir solas

La ley islámica estipula que "el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa", y que "una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su marido o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el haj [la peregrinación a La Meca]. En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo".

Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí "las mujeres [...] que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas morales".

Maridos temporales

Para un hombre musulmán no hay nada tan sencillo como el divorcio. Todo lo que tiene que hacer es decirle a su mujer: "Me divorcio de ti", y el divorcio queda consumado. La aparente crudeza de esta disposición pareciera estar mitigada por este versículo del Corán: "Y si una mujer teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la reconciliación" (Corán, 4: 128). Pero esta apelación al acuerdo no es un llamamiento a un encuentro entre iguales, al menos tal como es interpretado por la Hadiz. Aisha explica este versículo: "Se refiere a la mujer cuyo marido ya no quiere conservarla, sino que quiere divorciarse de ella y casarse con otra, y entonces ella le dice: 'Quédate conmigo y no te divorcies, y cásate con otra mujer, y no tienes que mantenerme ni dormir conmigo'".

La posibilidad de que un hombre se divorcie de su mujer en un rapto de ira y luego quiera reconciliarse con ella da pie a otra originalidad de la ley islámica: una vez que una mujer musulmana se ha divorciado tres veces del mismo marido, debe casarse y divorciarse de otro hombre antes de poder volver con el primero: "Cuando un hombre libre se ha divorciado tres veces, es ilegal que se vuelva a casar con la misma mujer antes de que ella se haya casado con otro en un matrimonio válido, y que el nuevo marido haya copulado con ella".

(...)

Esta indicación ha dado origen al fenómeno de los "maridos temporales". Después de que un marido se divorciara de su mujer en un arranque de resentimiento, estos hombres iban a "casarse" con la infortunada divorciada por una noche para permitirle volver con su marido y su familia.

Licencia profética

Cuando Mahoma ya tenía nueve esposas y numerosas concubinas, Alá le otorgó un permiso especial para tener tantas mujeres como quisiera: "¡Oh Profeta! Hemos hecho lícitas para ti a tus esposas, a las que has pagado sus dotes, así como a las que tu diestra mano posee procedentes del botín de guerra que Alá te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] a las hijas de tus tíos y tías paternos, y a las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib], y a cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse, esto sólo como privilegio tuyo, no de los demás creyentes" (Corán, 33: 50). Estas profecías tan convenientes son numerosas en el Corán; Alá incluso ordena a Mahoma que se case con la atractiva esposa divorciada de su hijo adoptivo (33: 37).

El deseo de Mahoma ha cosechado amargos frutos. Estos pasajes del Corán son sólo dos ejemplos de la profunda convicción de que las mujeres no pueden ser iguales a los hombres en cuanto a su dignidad como seres humanos, sino que son objetos concedidos a los hombres y usados por éstos. La poligamia, desde luego, está basada en esta suposición, y se va trasladando hacia el Oeste con el islam. La poligamia ha pasado a ser tan común entre los musulmanes de Gran Bretaña, que a finales de 2004 los británicos consideraron su reconocimiento a los efectos de la aplicación de los impuestos.

Esposas temporales

El islam chiita, (...) dominante en Irán, también permite tener "esposas temporales". Esto es una provisión para los hombres que quieren tener una compañía femenina por un corto periodo de tiempo. En un matrimonio temporal, o mut’a, la pareja firma un acuerdo matrimonial que es el habitual en todos los demás aspectos, salvo que incluye un límite de tiempo para el mismo. Una tradición de Mahoma estipula que un matrimonio temporal "debería durar tres noches, y si ellos quieren continuar pueden hacerlo, y si se quieren separar, también". No obstante, muchas de estas uniones no llegan a durar las tres noches.

La autorización de esta práctica se basa en una variante chiita de la lectura de un versículo del Corán (4: 24), así como (...) en este párrafo de los hadices: "Jabir ben Abdulá y Salama ben al-Akwa han relatado: cuando estábamos en el ejército, el Mensajero de Alá vino a nosotros y dijo: 'Vosotros tenéis la autorización para el mut’a (...), por lo tanto, realizadlo'". Los musulmanes sunníes, que constituyen el 85% del total, proclaman que luego Mahoma revocó esta provisión, pero los chiitas no están de acuerdo con esa medida. De todos modos, las esposas temporales tienden a congregarse en las ciudades sagradas chiitas, donde pueden ofrecer compañía a los seminaristas solitarios.

Violación: se necesitan cuatro testigos

La mayor amenaza para las mujeres reside en la concepción musulmana de la violación, en la medida en que se conjuga con las restricciones islámicas respecto a la validez del testimonio femenino. En un juicio, el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre (Corán, 2: 282).

Los teóricos de la ley islámica han restringido aún más la validez del testimonio femenino al limitarlo, en palabras de un manual legal (...), a "casos relativos a la propiedad o a transacciones referidas a propiedades, tales como las ventas". En otros casos solamente pueden testificar los hombres. En los casos de abuso sexual, se requieren cuatro testigos. Éstos deben poder aportar otros elementos aparte de la mera testificación de que se ha producido un hecho de fornicación, adulterio o violación; en este último caso, deben haber sido testigos presenciales.

Esta disposición tan peculiar como demoledora tiene su origen en un incidente de la vida de Mahoma, cuando su esposa Aisha fue acusada de infidelidad. La acusación conmocionó especialmente a Mahoma, porque Aisha era su esposa favorita. Pero en este caso, como en muchos otros, Alá acudió en ayuda de su Profeta, le reveló la inocencia de Aisha e instituyó la estipulación de los cuatro testigos requeridos para los pecados sexuales: "¿Cómo es que no presentan cuatro testigos para probar su imputación? Pues, ¡si no presentan dichos testigos, son ésos los que, ante Alá, son en verdad mentirosos!" (Corán, 24: 13).

Por consiguiente, es casi imposible probar una violación en los territorios que siguen los dictados de la sharia. Los hombres pueden cometer una violación con total impunidad: si niegan los cargos y no hay testigos, serán absueltos, porque el testimonio de la víctima es inadmisible. Peor aún, si una mujer acusa a un hombre de violación puede terminar incriminándose a sí misma. Si no se pueden encontrar los testigos masculinos requeridos, la acusación de violación de la víctima pasa a ser una admisión del adulterio. Esto explica el grave hecho de que hasta el 75% de las mujeres encarceladas en Pakistán lo están por el crimen de haber sido víctimas de una violación.

(...)

La circuncisión femenina

(...) no es una costumbre específicamente islámica, dado que existe en una cierta cantidad de grupos culturales y religiosos de África y del sur de Asia. Entre los musulmanes, prevalece principalmente en Egipto y su entorno. A pesar de que, en el mejor de los casos, hay escasas referencias a esta horrible práctica en el Corán o en los hadices, los musulmanes que la practican la revisten de un significado religioso. Un manual legal islámico establece que la circuncisión es requerida "tanto para los hombres como para las mujeres".

Para el jeque Mohamed Sayed Tantawi, el gran jeque de Al-Azhar, la circuncisión femenina es "una práctica loable que honra a las mujeres". En su carácter de gran imán de Al-Azhar, Tantawi es, según palabras de un periodista de la BBC, "la mayor autoridad espiritual de casi mil millones de musulmanes sunníes". Quizás a los ojos del jeque Tantawi el dolor que causa a sus víctimas la circuncisión femenina bien vale el resultado; la mayor parte de las autoridades concuerdan en que la circuncisión femenina está diseñada para reducir la respuesta sexual de la mujer, de modo tal que sea menos propensa a cometer adulterio.

Las perspectivas a largo plazo no son nada halagüeñas

Mientras los hombres continúen leyendo y creyendo en el Corán, las mujeres van a ser ciudadanas despreciadas de segunda clase, sujetas a la angustia y la deshumanización de la poligamia, a la amenaza de un divorcio fácil y arbitrario; y, lo que es aún peor, van a estar sometidas a golpes, a falsas acusaciones y a la pérdida de la práctica totalidad de las libertades humanas más elementales.

No se trata de fenómenos que se den en un grupo o en un partido, ni de forma efímera. Son las consecuencias de considerar el Corán como la palabra absoluta, perfecta y eternamente válida de Alá. En la medida en que los hombres sigan creyendo firmemente en el Corán, las mujeres estarán en peligro.

NOTA: Este texto es un fragmento editado del capítulo 5 de GUÍA POLÍTICAMENTE INCORRECTA DEL ISLAM (Ciudadela), de ROBERT SPENCER, titulado "El islam oprime a las mujeres".

 

Libertad Digital, suplemento fin de semana, 2 de junio de 2007

PXC no es una anécdota. Muchos españoles creen ver un "racismo inverso": más ayudas en becas y servicios a inmigrantes que a nativos.

PXC no es una anécdota. Muchos españoles creen ver un "racismo inverso": más ayudas en becas y servicios a inmigrantes que a nativos.


La abstención es un mal para el sistema democrático. Aunque a nuestros políticos profesionales ya les esté bien. A pesar de la palabrería la abstención les proporciona menos sobresaltos.

 

En Cataluña ha sido tan notoria como los votos de la Plataforma per Catalunya (PXC). En Vic, Manresa, El Vendrell, Cervera, Olot, Tàrrega o Roda de Ter, ciudades con elevados índices de inmigración, PXC ha obtenido uno o varios concejales.

 

Como otros movimientos político-vecinales, PXC representa a su manera una forma de hacer política “fuera” de la política habitual. PXC está al margen de las estructuras cerradas del poder partidista. Es una plataforma producto del descontento de muchos sectores de la población alertados por la imparable inmigración.

 

Por eso estas elecciones han demostrado que el discurso sin pelos en la lengua vende. Por ejemplo, el PP de Badalona ha subido gracias a la contundencia de la campaña de su líder. Con mayor o menor fortuna, Xavier García Albiol se ha atrevido a abordar los problemas de la inmigración –en especial la islámica–, mientras que los otros candidatos pasaban de puntillas. Victimas del discurso de lo políticamente correcto, han obtenido peores resultados.

 

Conste que hay una gran diferencia entre un musulmán y un islamista. Pero fenómenos como el yihadismo, la reagrupación familiar o los guetos territoriales basados en la sharia complican los procesos de integración. Y esto hay que decirlo, o como mínimo afrontarlo con objetividad y valentía.

 

En su reciente libro, Mientras Europa duerme, Gota a Gota, Madrid, 2007 (comentado en Forum Libertas el pasado lunes 28 de mayo), Bruce Bawer señala algunas costumbres que muchos musulmanes inmigrantes practican en el Viejo Continente.

 

El fetching marriages permite que los miembros de una familia musulmana extensa emigren a Europa y se beneficien de la prosperidad occidental. Ya no es la esposa musulmana nacida en Europa la que se traslada al país de origen del varón, sino toda la familia de éste la que se reunifica aquí.

 

Bawer alerta también del dumping, que consiste en enviar a los niños musulmanes europeos al país donde nacieron sus padres para que frecuenten las escuelas coránicas, e impedir que se integren en los valores de la democracia occidental. Los gastos de esta reeducación suelen financiarlos las mezquitas europeas, que –advierte el autor– suelen recibir fondos de los gobiernos europeos.

 

En algunas ciudades los islamistas no consideran que sus representantes sean los parlamentarios o concejales, sino los imanes y ancianos que mandan en sus comunidades como jefes tribales.

 

Asistimos al nacimiento de califatos donde se aplica la sharia. Según cuenta Bawer, después de la quema de coches en Francia una funcionaria se reunió con un imán en el límite del distrito de Roubaix por respeto a su declaración de que el barrio era territorio islámico. Y en el Reino Unido los imanes han presionado al gobierno para que designe oficialmente algunas áreas de Bradford bajo jurisdicción de la ley islámica. Ocurre lo mismo en Copenhague y Bruselas.

 

Pero lo peor es la yisya, el impuesto de protección que se exige a todos los infieles que viven en tierras musulmanas a cambio de conservar sus vidas. Como Europa todavía no es tierra musulmana, dice Bawer que muchos imanes predican como un acto legítimo el robo a los europeos.

 

Explotar la munificencia europea de los infieles es la nueva yisya. Abusar del ya de por sí precario Estado del Bienestar dispara el racismo y la xenofobia. En España la clase media se empobrece, pierde poder adquisitivo. Los españoles interpretan que las becas de los colegios y las ayudas públicas de antaño ahora se destinan a estos inmigrantes.

 

Aflora, pues, un sentimiento de “racismo a la inversa”, provocado en buena medida por nuestros gobernantes y el buenismo de sus discursos. Bawer señala que en Dinamarca los musulmanes son el 5% de la población… pero reciben el 40% de las ayudas sociales. Es la tónica seguida en otros Estados miembros de la Unión Europea.

 

Decía en la noche electoral Joaquim Nadal que PXC era una anécdota. Yo no lo creo. El ascenso de PXC es preocupante, pero hay que analizarlo con rigor, sin superficialidades. No se trata de xenofobia sin más.

 

El éxito de PXC es la constatación de un racismo inverso para el que nuestros políticos profesionales y los aparatos de sus partidos no tienen soluciones.

 

Àlex Seglers

Forum Libertas, 1 de junio de 2007

Calmante para el exceso de "sarkomanía". El lado oscuro de Sarkozy según Alain de Benoist

Calmante para el exceso de "sarkomanía". El lado oscuro de Sarkozy según Alain de Benoist


La victoria de Sarkozy en Francia ha despertado muchas ilusiones en la derecha social. Ahora la cuestión es saber si el discurso de Sarkozy representa un proyecto político real, o si se trata de un mero maquillaje retórico para encubrir un simple capitalismo despiadado al compás de la globalización. El pensador francés Alain de Benoist, principal firma histórica de la llamada “nouvelle droite”, lo tiene claro: lo que ha triunfado con Sarkozy es una derecha capitalista incapaz de comprender que el capitalismo es lo que más destruye los valores de la derecha. Para leer y reflexionar.

 

Al comienzo, Sarkozy era ante todo el candidato de la patronal, de la gran burguesía, del complejo militar-industrial francés (que controla por lo demás lo esencial del sistema mediático) y de los neoconservadores americanos. George W. Bush ha sido el primer jefe de Estado en felicitar a aquel que, apenas elegido, se ha apresurado a “lanzar una llamada a nuestros amigos americanos para decirles que pueden contar con nuestra amistad” (no se había visto jamás a un Presidente recién elegido saludando con calor a un pueblo distinto al de sus electores). Sus comanditarios, los mismos a los que se dirigió a rendir cuentas la tarde de su elección, esperan ahora el retorno de su inversión. En claro: se pone fin a la “excepción francesa” , en el doble nivel del sistema social y de una política exterior que antes de él no había nunca roto totalmente con la tradición “gaullista” de independencia.

 

 

Por supuesto, con este solo apoyo Sarkozy no habría podido obtener la victoria. Ha vencido atrayendo a una parte de las clases populares y “secuestrando” en su provecho una gran parte del voto lepenista. François Miterrand había comprendido muy bien en 1981 que aliarse al Partido Comunista era el modo mejor de crear las condiciones de su declive histórico. También él, Sarkozy, ha comprendido muy bien que el mejor modo de debilitar al Frente Nacional no era oponérsele frontalmente, sino asumir lo esencial de su discurso. Eso es lo que ha hecho durante su campaña, no retrocediendo ante ninguna palabra ni gesto que le permitiese seducir al electorado del FN. Estrategia rentable que muestra, una vez más, que la derecha clásica está siempre mejor colocada que la izquierda o que la extrema izquierda para detener el crecimiento de la derecha radical. Históricamente, en efecto, la derecha dura nunca ha sido derrotada por la izquierda, sino siempre por una derecha moderada más hábil para captar su herencia. Nunca ha sido debilitada por el “cordón sanitario”, sino por el abrazo que mata. Si la derecha chiraquiana lo hubiera comprendido antes, el FN habría desaparecido hace ya tiempo.

 

De la gran burguesía a los pequeños comerciantes

 

 

Habiendo tomado las medidas de ese fenómeno lógico que es la lógica (y el temor) del desclasamiento social (el 68% de los empleados piensan hoy que “habría que dar más libertad a las empresas”, y el 66% que “los parados podrían encontrar trabajo si quisieran”), Nicolas Sarkozy, desde la primera vuelta, ha irrumpido en el electorado de Le Pen, con los dos tercios de los pequeños artesanos y comerciantes, de los empleados, de los trabajadores independientes y de las capas inferiores de la pequeña burguesía asalariada, público de perfil autoritario, hostil a la libertad de costumbres, pero favorable al liberalismo económico, que conjuga tradicionalmente el gusto del beneficio y las crispaciones xenófobas. Es la adhesión de esta derecha autoritaria, en espera de una vuelta del orden, lo que le ha permitido franquear en la primera vuelta la barrera del 30% y ser elegido en la segunda vuelta.

 

Sarkozy ha sido elegido porque ha sabido coagular perfectamente el voto de la gran burguesía y el de los pequeños comerciantes y una parte de las clases medias. Lo ha conseguido gracias a la derechización general de la sociedad, utilizando un discurso sobre la seguridad sacado directamente del Frente Nacional, sin vacilar a la hora de insertar abiertamente los “asuntos que crispan” (inmigración e identidad nacional) en el debate público, prometiendo bajadas de impuestos y multiplicando las referencias a la nación para responder a la crisis de identidad del país. Hablando con lirismo de Francia como de un banco que le hubiera ofrecido un préstamo sin límites, provisionalmente convertido –gracias al escritor de sus discursos, Henri Guaino- en el cantor de la identidad francesa después de haber ido a Washington a decir cuánto le complace que le llamen “Sarko el americano”, ha llegado incluso a celebrar la unión del suelo y la sangre: “Nadie puede comprender el vínculo carnal de tantos franceses con la tierra francesa si antes no recuerda que por sus venas corre sangre campesina consagrada durante siglos a fecundar el suelo francés” (28 de marzo). El efecto de catarsis que esto ha producido le ha permitido imponerse como el primer candidato de una derecha “sin complejos”, elegido por primera vez en treinta años sin haber hecho concesiones a la izquierda y sin haber mendigado los votos del centro.

 

 

Candidato de una derecha liberada del “superego” de izquierda que antaño la inhibía, apoyado en una enorme maquinaria de guerra y de marketing, Sarkozy ha hecho campaña sobre el valor del trabajo, prometiendo a la “Francia que madruga” favorecer a aquellos que quieren “trabajar más para ganar más” –dejando entender que quienes no tienen como finalidad esencial en la vida el “ganar más”, podrán legítimamente ser sospechosos de pereza o de fraude, y ser abandonados al borde del camino. A las clases medias, víctimas de la inseguridad y de la rapacidad del capital globalizado, de la violencia de los suburbios y de la tiranía del CAC 40, les ha hecho creer que restablecerá el orden luchando contra el “asistencialismo” y favoreciendo la “flexibilidad”. Con ello anunciaba en realidad la instauración de una sociedad más competitiva, más dura, más ajena a los valores, en la que se daría la prioridad a la eficacia y a la rentabilidad sin consideración de costes sociales. Es el mismo principio de la “meritocracia” a la americana.

 

Contradicciones del nacional-liberalismo

 

 

Mientras que la burguesía liberal próxima al capitalismo financiero se reconocía instintivamente en el proyecto de Nicolás Sarkozy (que ha obtenido en la primera vuelta el 64% de los votos en el distrito 16 de París y el 72% en Neuilly), la pequeña y mediana burguesía autoritaria ha visto en Sarkozy un Le Pen elegible –un candidato más joven que Le Pen, más presentable y con mayores posibilidades de aplicar su programa. Es así que Sarkozy ha conseguido unir a dos electorados diferentes y con intereses materiales divergentes, obrando el prodigio de seducir a la vez a la derecha “securitaria” y a los cuadros superiores atiborrados de “stock options”, a los defensores del orden moral y a los “night clubbers” de la “jet society”, a los que se aprovechan de la mundialización y a las víctimas de la misma, a los que madrugan y a los que se acuestan al amanecer, el mundo del trabajo y el mundo de “operación triunfo”, a los patrones del CAC 40 adeptos al darwinismo social y a las clases medias inferiores portadoras de una reivindicación individualista-igualitaria que se concilia muy bien con el culto al jefe y con el deseo de orden y de autoridad. Un éxito que puede compararse en muchos aspectos al voto a Bush en los Estados Unidos.

 

“Después de Chirac -decía Miterrand- cualquiera podrá ser elegido Presidente de la República”. Sarkozy es muy diferente de Chirac, con quien ha sido a veces comparado. Se parece más bien a Silvio Berlusconi, menos en el encanto latino. Se le representa generalmente como un hiperactivo, es decir como un excitado, fuerte con el débil y débil con los poderosos, que no ha retenido del bonapartismo nada más que el carácter autoritario. Con su tendencia a crear problemas allí donde afirma haberlos resuelto, se trata aparentemente de un hombre que no se detiene ante nada, especialmente ante los escrúpulos. “Por encima de la lealtad, está la eficacia”, señalaba a sus amigos próximos ocho días después de su elección. Se trata de un nacional-liberal. El nacional-liberalismo es el liberalismo para los ricos y lo nacional para los otros. Su quinquenio verá el reforzamiento de la tutela autoritaria del Estado sobre la existencia diaria, la privatización de los gastos públicos y la laminación de los beneficios sociales con el pretexto de la invocación a la nación. Sarkozy encarna una derecha políticamente autoritaria y económicamente liberal que no dudará en adoptar una estrategia de violencia razonada con el concurso del aparato del Estado. Esta derecha liberal-securitaria concibe la sociedad únicamente como un lugar de competición sometido enteramente a la lógica de la eficacia económica sobre el telón de fondo de la mercantilización del mundo. Es una derecha que predica sin reparos la individualización de las soluciones. Una derecha favorable al capitalismo que no llega a comprender que es el capitalismo el que más destruye los valores de la derecha. Una derecha que siempre ha querido evitar reflexionar sobre las condiciones de una vida en común en un mundo común. Una derecha que anuncia la era del sálvese quien pueda. Es el egoísmo como valor el que ha triunfado el 6 de mayo.

 

 

Comentando la elección presidencial de 2002, yo escribía hace cinco años, a propósito del “liberal-populismo”, que éste “asocia paradójicamente ultraliberalismo, individualismo consumista, darwinismo social y xenofobia. Incluso si desde un punto de vista estrictamente intelectual semejante mezcla puede sorprender, cabe esperar su extensión en Europa, porque en muchos aspectos está directamente conectada con la realidad del momento. Cabe preguntarse si el liberal-populismo no será mañana uno de los principales vectores de la ideología de la mercancía y de la Forma-capital”. Es exactamente lo que ha pasado.

 

ALAIN DE BENOIST

El Manifiesto, 2 de junio de 2007

LAS CLAVES DE LA LUCHA ANTITERRORISTA. Mayor Oreja "se desnuda" ante César Alonso de los Ríos en un libro (Esta gran nación. Conversaciones de Jaime Mayor Oreja con César Alonso de los Ríos. LibrosLibres. Madrid, 2007. 163 pp. + álbum de fotos. 16 €).

LAS CLAVES DE LA LUCHA ANTITERRORISTA. Mayor Oreja "se desnuda" ante César Alonso de los Ríos en un libro (Esta gran nación. Conversaciones de Jaime Mayor Oreja con César Alonso de los Ríos. LibrosLibres. Madrid, 2007. 163 pp. + álbum de fotos. 16 €).

La vida del ex ministro, desde su infancia hasta los momentos peores de Ortega Lara y Miguel Ángel Blanco, y las cesiones actuales ante ETA, en un testimonio sobrecogedor.

 

Para una buena parte de españoles, Jaime Mayor Oreja es algo más que un ministro del Interior que vivió los momentos más intensos de una lucha victoriosa contra ETA. Es también un ejemplo de conducta tan firme en los principios como sosegada en las formas, que ha hecho de la derrota del terrorismo su objetivo esencial, y -dato añadido- sin contemporizaciones con el nacionalismo.

 

En este pequeño e intenso volumen editado por LibrosLibres, César Alonso de los Ríos mantiene con el una conversación fluida y cálida, donde se entremezclan evocaciones biográficas personales, recuerdos políticos y detalles de su actuación como miembro del Gobierno en las complejas relaciones con la banda, con el PNV y con el ejecutivo vasco.

 

Una frase para abrir boca

 

En la introducción del entrevistador, nos encontramos nada más abrir el libro con la frase que Xabier Arzallus le dijo a Mayor en abril de 1996, mientras paseaban por la Playa de la Concha en San Sebastián: "Nunca podrá ser España una gran nación como Francia o como Alemania. No te equivoques".

 

Ese desprecio nacionalista hacia España se ha convertido en el leit-motiv de Mayor Oreja, en la idea que, inasequible al desaliento, repite a riesgo de parecer agorero: el PNV y ETA jamás se darán por satisfechos mientras no obtengan la autodeterminación. Da igual, por tanto, hacer concesiones.

 

Esto se reveló de particular importancia cuando se formó el primer Gobierno del PP. El nombramiento de Mayor como titular de Interior se fraguó tras un informe que le solicitó José María Aznar y que implicó un giro en la lucha antiterrorista que no comprendieron ni los peneuvistas ni los socialistas: en el traspaso de poderes Juan Alberto Belloch "venía a recomendarme justamente todo lo contrario de lo que yo iba a hacer como ministro de Aznar", recuerda Mayor Oreja.

 

El "intercambio de señales" que mantuvieron a partir de ahí el Gobierno y la banda en los meses posteriores figura entre los hechos más interesantes de estas páginas.

 

Un lugar paradisiaco

 

Pero antes de llegar a ese momento biográfico del ex ministro, César Alonso de los Ríos mantiene con él un intenso intercambio de pareceres sobre cómo se fraguó la ETA, cómo era el País Vasco en la infancia de Mayor Oreja y otros aspectos que explican el nacimiento del único grupo terrorista no islámico (aparte las FARC en Colombia) que permanece vivo en el mundo occidental.

 

Evoca el entrevistado "un país feliz" y "una tierra sin igual" que incluso era solicitada como destino preferente por los miembros de la Guardia Civil. Recuerda el papel "esencial" de algunos miembros de la Iglesia amparando y fomentando el nacionalismo: "La Iglesia vasca se hizo local, nacional. Un gravísimo error". Pero todos los fundadores de ETA "sacralizaron la violencia y perdieron la fe", recuerda.

 

También hace autocrítica, por ejemplo de la amnistía de 1977 que puso en la calle a cientos de terroristas que reorganizaron la banda sobre unas bases desconocidas para las fuerzas de seguridad. Y con la colaboración de Francia, que "funcionó como un verdadero santuario".

 

El "proceso"

 

Junto al pasado personal y político de Mayor Oreja, estas páginas pasan también revista a la actualidad, y a la negociación con ETA emprendida por José Luis Rodrígue Zapatero.

 

El ex ministro está convencido de que la banda va a exigir antes de las generales un "acuerdo secreto en el que se convenga la realización de un referéndum que entrañe un proceso de co-soberanía en el País Vasco", fórmula que ya salió a relucir durante los meses del "alto el fuego permanente". "Mi única esperanza", confiesa Mayor, "no es la voluntad de Zapatero, ya que éste va a tratar de facilitar el acuerdo. Mi esperanza reside en el carácter insoluble de la cuestión". Y por eso la negociación está abocada al fracaso y conduce a España "a un callejón sin salida".

 

Magnífica síntesis la lograda en esta entrevista entre lo personal y lo político, entre los recuerdos de alguien que forma ya parte de la historia de España sin haber abandonado aún su presente, y la formulación de unas pautas sólidas con las que hacer frente a ETA y a quien suministra la sustancia ideológica que dispara sus balas y hace explosionar sus bombas: el nacionalismo.

 

Carmelo López-Arias

El Semanal Digital, 3 de junio de 2007