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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Hacer irreversible el proceso político

Diversos representantes políticos saltaron ayer prestos a los medios de comunicación para mostrar su consternación ante lo que interpretan como una amenaza al logro del «final de la violencia». El motivo de la nube de polvo veraniega no fue otro que las apreciaciones del mahaikide Pernando Barrena en relación a la no irreversibilidad del proceso político que se abre paso en Euskal Herria.

Desde diversas instancias se trató de presentar sus manifestaciones como una amenaza, como la demostración fehaciente de la supuesta debilidad del compromiso de la izquierda abertzale con la búsqueda de una paz justa y duradera. Por descontado, esas reacciones exaltadas, que tratan de sembrar falsas dudas y alarma en la sociedad vasca, no se nutrieron de una sóla alusión a los múltiples episodios de amenaza al proceso protagonizados por los estados en los cerca de cinco meses transcurridos desde que se hiciera público el alto el fuego permanente por parte de ETA.

Si desgraciadamente algo se ha demostrado irreversible hasta la fecha es la voluntad de los estados de seguir empleando fórmulas de coacción con el ánimo de dificultar y de distorsionar las actuaciones que se llevan a cabo para la puesta en marcha de un diálogo inclusivo. No obstante, la realidad se muestra cruel con los repetidos intentos de envolver en nebulosas político-mediáticas lo que ante la sociedad vasca aparecen como pruebas clamorosas de lo que no se debe hacer si se busca una solución definitiva. Ayer mismo dos allegados del prisionero Imanol Miner, encarcelado a 900 kilómetros de su país, sufrieron un accidente de tráfico. La dispersión se mantiene, y los familiares salieron, un día más, a la calle, para reclamar los derechos de sus allegados y para denunciar en especial la arbitraria decisión de no excarcelar a presos que han cumplido la condena impuesta, como ha ocurrido con Aitor Lorente y David Pla. ¿No resulta preocupante que ésas y otras actuaciones violentas se hayan convertido en la foto-fija de este país en un momento de tanta relevancia? Ello, unido a la todavía hoy persistente situación de falta de respeto al ejercicio de la actividad política que se deriva de la Ley de Partidos o de los macrojuicios políticos, es el obstáculo más real y evidente que se vislumbra hoy por hoy cara a avanzar hacia un escenario de paz y democracia. Derribar esa amenaza es primordial. -

Editorial de Gara, 5 de agosto de 2006

Realismo

Sólo puede calificarse de sorprendente y sospechoso que quienes más énfasis están poniendo en las dificultades para constituir, como punto de partida del debate democrático, un foro sin exclusiones territoriales sean portavoces que dicen defender a Euskal Herria como una nación con derechos de sujeto político. Estos últimos días el jelkide Joseba Egibar y, otra vez a la vera del socio mayoritario de Lakua, el portavoz de la Presidencia de Ezker Batua, Mikel Arana, han asumido para sí la labor de minar el esfuerzo de alcanzar un lugar de encuentro que esté abierto a todos los territorios y a todas las sensibilidades políticas. Lo lógico sería que, en su caso, fuesen aquellas fuerzas que han negado de forma expresa el reconocimiento de los derechos del pueblo vasco las que asumieran el discurso de las múltiples mesas o de una única mesa para la CAV. Esta suerte de quintacolumnismo voluntario que ejercen representantes políticos como los citados Egibar y Arana sólo sirve para que aquéllos que no quieren salir de las trincheras del constitucionalismo francés y español sientan aún menos necesidad de abandonar sus posiciones.

Es evidente que poner en marcha ese foro resultará difícil. No hace falta que nadie con dotes contemplativas lo diga, y mucho menos que, con sus declaraciones, acreciente los problemas.

Más cuestionable es que la apuesta por una mesa de toda Euskal Herria sea menos realista que las fórmulas que se le contraponen. Salvo que la acepción de «realismo» no sea otra cosa que la de dar por buena la realidad hoy impuesta por los estados español y francés. Efectivamente, en ese caso, lo único posible y, por tanto, realista consiste en mantener lo ya establecido y aspirar, como mucho, a una reforma estatutaria bien cepillada y pulida.

Sin embargo, si se trata de superar el conflicto político, nada más lejos del realismo que aquellas operaciones que pretender dejar en el tintero uno de los elementos centrales de dicho conflicto: la territorialidad y, por consiguiente, el derecho de decisión de todos los vascos.

La creación de una mesa en la CAV, como ha dicho Egibar, para alcanzar un nuevo estatuto, como ha anunciado Imaz, está alejada de todo realismo en lo que se refiere a la solución del conflicto. Ha quedado demostrado empíricamente durante estos casi 30 años. -

Iñaki Altuna

Gara, 4 de agosto de 2006

Hora de superar obstáculos, no de poner trabas por doquier

Hora de superar obstáculos, no de poner trabas por doquier La entrada en el mes de vacaciones por antonomasia suele ser momento propicio para que algunas noticias se hagan con un espacio más dilatado en los medios. Así ha ocurrido con las declaraciones del portavoz del GBB del PNV. Tras las intervenciones de Ibarretxe y de Imaz en los actos de San Ignacio, Joseba Egibar ­a su vez orador en Mutriku­ comentó ayer en Radio Euskadi sus impresiones sobre la actualidad. Sólo unos días después de que, tras la reunión entre el presidente del PNV y una delegación de la izquierda abertzale encabezada por Arnaldo Otegi, ambos representantes transmitieran su confianza en que en otoño se conforme la mesa de partidos, Egibar optaba por enumerar los obstáculos y poner deberes... a los demás. En un tiempo en el que lo que corresponde es trabajar para tejer los acuerdos que permitan abrir un diálogo sin exclusiones, el alcalde de Lizartza ­bajo la Ley de Partidos­ volvía a sacar a la palestra el veto territorial. Sólo con mirar la prensa, Egibar podrá comprobar que los encuentros políticos y el debate sobre el proceso alcanzan al conjunto del país, con particular protagonismo, esta semana, para Nafarroa. Mejor achacar a agosto y al calor y no a la falta de visión política su exceso verbal. -

Gara, 3 de agosto de 2006

Batasuna asegura que se dan todas las condiciones para el diálogo multipartito

Batasuna considera que actualmente se dan todas las condiciones necesarias para poner en marcha un proceso de diálogo multipartito. En este sentido, Arnaldo Otegi destacó que para su formación, en estos momentos la principal prioridad política es la puesta en marcha del foro de diálogo multipartito por delante de una eventual relegalización por parte de los tribunales españoles. A juicio del portavoz independentista, el hecho de que el PSOE reclame ahora que Batasuna sea legalizada para poner en marcha el proceso de diálogo sólo busca ralentizarlo.

DONOSTIA

Arnaldo Otegi destacó ayer en una comparecencia realizada en Donostia junto a Rufi Etxeberria, también miembro de la interlocución designada por Batasuna, que actualmente se dan todas las condiciones necesarias para poner en marcha un foro multipartito de diálogo en otoño.

Junto a ello, Otegi destacó que en las últimas semanas han mantenido contactos«públicos o discretos» con todos los agentes políticos, sociales y sindicales de Euskal Herria, excepto con UMP y PP-UPN.

En este sentido, subrayó que «todos los agentes menos el PSOE» coinciden a la hora de considerar que actualmente se dan todos los requisitos necesarios para la puesta en marcha de un foro de diálogo multipartito.

Por ello, criticó que el PSOE haya reclamado últimamente a Batasuna que «dé pasos hacia su legalización», destacando que este emplazamiento busca condicionar la puesta en marcha del diálogo.

Otegi aseguró que «el debate prioritario y la noticia que espera el proceso y el país es que se cree el foro de diálogo multipartito, porque sin foro de diálogo multipartito no hay diálogo político y no hay proceso».

De este modo, destacó que «para Batasuna y la izquierda abertzale tiene muchísima más prioridad, en términos políticos, la creación de esa mesa de foro multipartito que nuestra propia legalización, porque la legalización más segura es el desarrollo del proceso y, para ello, lo verdaderamente importante es el foro de diálogo multipartito.

Tras asegurar que «estamos ante una oportunidad histórica de resolver el conflicto en Euskal Herria», Otegi señaló que «si alguien hubiese puesto como condición la legalización de Batasuna hace tres años, sencillamente ahora no tendríamos esta oportunidad histórica».

«Esfuerzos significativos»

En este sentido, subrayó que «esta oportunidad se ha construido siendo Batasuna ilegal, por lo que no entendemos muy bien por qué en estos momentos se pone como condición inexcusable el acceso a un determinado estatus».

Asimismo, subrayó que «la izquierda abertzale ha hecho esfuerzos significativos para llegar hasta donde estamos ahora», por lo que pidió al resto de formaciones que actúen con «responsabilidad».

Otegi añadió que el objetivo que la izquierda abertzale busca en este proceso político es «conseguir que Euskal Herria vuelva a recuperar la palabra y la decisión, y que pueda decidir su futuro de manera pacífica y libre».

Preguntado por la postura obstruccionista adoptada por el PP, Otegi destacó que la formación que preside Mariano Rajoy «no tiene capacidad de veto» y comparó su actuación con «los planteamientos de los unionistas en Irlanda».

«El PP no quiere que este proceso tenga éxito porque entiende que su colapso le otorgará réditos electorales», añadió Otegi, que criticó esta actitud, contrapuesta a la del resto de agentes.

En cualquier caso, subrayó que tanto PP como UPNy UMP «están invitados a participar en el proceso».



Exigen respeto a todas las opciones políticas
M.D.
DONOSTIA

La izquierda abertzale considera que el diálogo multipartito tiene que tener dos condiciones básicas, según señaló ayer Otegi.

Por un lado, destacó que en este proceso no se puede excluir a nadie. «Estamos tratando de que las próximas generaciones puedan vivir en democracia y en paz, y para ello es preciso la participación de todos», indicó. Junto a ello, Otegi subrayó que el proceso se tiene que desarrollar con respeto a todas las opciones políticas.

«Batasuna tiene que ser respetada y sus derechos civiles, sociales y políticos tienen que ser respetados», añadió el portavoz independentista, que destacó que «no se puede volver a recetas represivas del pasado que tenían como único objetivo la aniquilación física y política de la izquierda abertzale».

«No se puede construir un proceso si no se respeta a una de las partes, tal y como lo demuestran otros procesos en otras partes del mundo», señaló Otegi, que recordó que los miembros de la izquierda abertzale «seguimos siendo ilegales, tenemos nuestras sedes cerradas, no sabemos si podemos o no podemos dar una rueda de prensa, no nos dejan convocar manifestaciones, tenemos que ir todos los días a firmar a comisaría y tenemos nuestras casas hipotecadas para pagar fianzas».

«Es evidente que no estamos en igualdad de condiciones con los demás agentes políticos, sociales y sindicales», constató Otegi que, en cualquier caso, insistió en que la izquierda abertzale apuesta claramente por el proceso político.

Gara, 1 de agosto de 2006

Aplicarse en agosto

En Euskal Herria se vive un momento desconocido en las últimas décadas en el que se palpa la posibilidad real de alcanzar la paz y la normalización democrática. Quienes conocen los entresijos del proceso aseguran que éste tiene bases sólidas. Sin embargo, un amplio sector de la ciudadanía echa en falta indicios palpables de que algo se mueve hacia la resolución del conflicto. Desde que ETA declarara un alto el fuego permanente el pasado 24 de marzo, la situación represiva que se achacaba a la actividad armada de la organización apenas ha variado y, cuando lo ha hecho, puede decirse que se ha producido un empeoramiento de la situación. En las cárceles se siguen conculcando los derechos humanos y los tribunales continúan haciendo una revisión de la propia legalidad para endurecerla en contra de los presos, lo que ha llevado a que algunos que tenían que haber sido ya puestos en libertad vean alargada su condena con nuevas causas. Entre tanto, la Fiscalía presenta a modo de balance positivo el hecho de que en estos meses de alto el fuego no se haya producido ninguna mejora en la situación de ningún prisionero político. Al mismo tiempo, se mantiene la persecución de las actividades políticas de la izquierda abertzale, sin que se le ofrezcan garantías de que en el futuro podrá desarrollar un trabajo normalizado para defender democráticamente su ideario.

Cierto es que, en este periodo, el pasado 29 de junio se produjo una declaración trascendental del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en torno al respeto a la decisión de la ciudadanía vasca y la necesidad de alcanzar «un nuevo pacto de convivencia a través de los métodos de diálogo que estimen oportunos». Sin embargo, todavía, dicha declaración arrastra el lastre de la poca credibilidad que una parte importante de la sociedad otorga a la palabra de Zapatero tras lo ocurrido en Catalunya, donde también se comprometió a respetar lo que saliera del Parlament. Por lo tanto, son muchos los que esperan hechos que refrenden esos dichos. Y en ese camino debiera conformarse la mesa de partidos.

Son muchas las voces que señalan que ese foro debería constituirse en otoño. Vista la situación que se está produciendo, en la que se corre el riesgo de que el excepticismo se instale en la opinión pública, cabe esperar que los dirigentes de los partidos no estén hablando de que en agosto cierran la persiana y que ya la volverán a abrir en setiembre, sino de que aprovecharán el verano para ir asentando las bases del proceso de normalización. Sería conveniente comenzar a tener indicios de que las cosas avanzan, no vaya a ser que cunda la sensación de que el proceso se pudre entre discursos bienintencionados. -

Editorial de Gara, 31 de julio de 2006

Romper con el modelo franquista

España tiene el problema de que el modelo de Estado ­unitario y excluyente­ impuesto por el franquismo se mantiene como principio no sólo en la mayor parte de la derecha, sino también en un amplio sector considerado de izquierda. Por lo tanto, para acabar con los decenios de dictadura y su larga herencia no basta con una ley de reparación a las víctimas del pasado, sino que es necesario actuar también sobre las estructuras del presente y las muchas víctimas que, todavía hoy, sigue produciendo. Por eso, el proyecto de ley de «memoria histórica» que ayer aprobó el Gobierno español puede entenderse como un intento ­al final un tanto descafeinado­ de reparar el honor de las personas que defendieron la legalidad republicana tras el golpe de estado de 1936, de homenajear en cierta medida a quienes durante la dictadura lucharon contra ella y de evitar el ensalzamiento de los golpistas que todavía se mantiene en espacios públicos. Pero es poco más que eso. Y, aún así, la derecha española se revuelve contra cualquier intento de recordar las atrocidades del franquismo, mostrando cada vez que lo hace el cordón umbilical que la une directamente con las clases dominantes durante la dictadura.

El proyecto de ley aprobado ayer puede tener la virtud de dar por fin una reparación a las víctimas del 3 de marzo de 1976 de Gasteiz. Pero de inmediato surge una pregunta: ¿En lo sustancial, cuál es la diferencia entre la actuación policial del 76 en Gasteiz y la entrada en la plaza de toros de Iruñea el 8 de julio del 78 o la irrupción de los «grises» saqueando Errenteria pocos días después? ¿Y con la muerte de Gladys del Estal al año siguiente? Sin embargo, estos últimos casos quedan ya fuera de los límites que marca el proyecto.

Pero los ecos del franquismo no han tenido continuidad únicamente en el terreno represivo. El propio debate actual sobre el modelo de Estado y el derecho a decidir de Euskal Herria y otras naciones no tendría sentido de no ser porque la dictadura de Franco rompió con la legalidad republicana e impuso un españolismo uniforme y excluyente que se mantuvo como dogma de base durante la llamada transición, admitiéndose una cierta descentralización administrativa que no cuestionara la esencial unidad de España. En el Siglo XXI recuperar la memoria histórica no es sólo retirar los símbolos públicos del franquismo, sino acabar con la herencia estructural que el dictador dejó atada y bien atada. -

Editorial de Gara, 29 de julio de 2006

«La Razón» y «El Mundo», concertados

Se puede creer en la casualidad, pero tengo para mí que en esto del periodismo cada vez hay más orquestación y menos originalidad. Será por eso que “La razón” y “El Mundo” editorializaban ayer sobre el mismo tema y empleando, incluso, términos idénticos.

“La Razón” titulaba su pieza:«El listón ético de las negociaciones con los terroristas», y “El Mundo”: «Los límites éticos de los beneficios penitenciarios». Ya ven.

En “La Razón” el autor sentenciaba que «Txapote se puede pudrir en la cárcel, pero las expectativas sobre el ‘proceso de paz’ pasan por negociar con unos interlocutores que exigirán el reagrupamiento de los presos en el País Vasco y su salida más o menos inmediata de las prisiones, sin hacer distingos sobre sus problemas mentales o de conducta. López Aguilar ha puesto el listón muy alto respecto a las exigencias éticas para las medidas de gracia. Habrá que ver si el proceso no lo baja».

También expresaba dudas y temores el de Pedro J. Ramírez tras constatar que «La política penitenciaria, en efecto, otorga al Ejecutivo bastantes posibilidades, en el caso de que la banda dé muestras de querer renunciar para siempre al terrorismo. El Gobierno puede acercar presos a las cárceles del País Vasco, conceder indultos ­totales o parciales­, clasificar a los presos en tercer grado para que sólo vayan a la cárcel a dormir o tomar otras medidas para favorecer la comodidad en el cumplimiento de las condenas», y ponía su propio listón:«el Gobierno no debe tomar ninguna de estas medidas sin una justificación política. Han de ser utilizadas con criterios éticos y dosificadas con inteligencia, dependiendo de cuál sea la actitud de ETA. Si la banda muestra voluntad de abandonar las armas, el Estado puede ser generoso y mejorar las condiciones de cumplimiento de las penas e incluso plantear indultos individualizados, puesto que sin violencia estas personas no serán ya peligrosas para la sociedad». Y agregaba también el modelo a emplear: «mientras ETA deje abierta la posibilidad de volver a las andadas sólo quienes se arrepientan o rompan con la organización ­al modo de Suares Gamboa­ deben recuperar anticipadamente la libertad».

Y, para concluir, la guinda: «En todo caso, los autores de crímenes horrendos no pueden ser incluidos en el ‘proceso’ porque han de recibir el castigo adecuado a lo que hicieron». O sea, la «ley del embudo».

Maite Soroa.

Gara, 28 de julio de 2006

El entorno de Batasuna da pasos para su legalización con la inminente apertura de una emisora radio

La futura legalización de Batasuna avanza en varios frentes y los proetarras quieren tener un medio de comunicación potente para una legalización cada vez más próxima

Según informa la cadena COPE, el entorno radical prepara la inminente salida de una cadena de radio que sustituya a la clausurada por el juez Garzón. “Infozazpi” es un ambicioso proyecto, que está muy avanzado y que nació a través de Internet a principios de año. Ahora, su intención es llegar en frecuencia modulada al País Vasco y Navarra.

Desde hace meses una empresa de instalación de equipos emisores con sede en Bilbao trabaja por encargo de los promotores de esta cadena de radio en la instalación técnica. Para evitar obstáculos legales, las emisiones se lanzarían desde el sur de Francia.

Esta emisora sustituiría en la práctica a “Egin irratia”, clausurada por el juez Garzón. Según nuestras fuentes, en la provincia de Alava ya se ha llegado a un acuerdo con un canal privado de televisión para compartir el centro emisor de Zaldiarán y se están instalando equipos con una potencia de 10 kilovatios. En Bilbao por ejemplo, ya emiten música desde hace un año a través del 102.3 de la fm con un repetidor de 5 kilovatios desde el Monte Artzanda. Algún veterano dirigente nacionalista ya ha pronosticado que se hará a la vuelta de este verano .El gobierno vasco no pondría obstáculos a la salida de esta emisora de ideología radical nacionalista.

El entorno de la banda terrorista tiene ya diseñado un medio de comunicación potente con la vista puesta en una legalización muy cercana. Algunas fuentes hablan ya de septiembre como el mes clave para ese proceso.

Análisis Digital, 28 de julio de 2006