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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Batasuna insta a cerrar el diálogo informal para abrir la fase de resolución

Otegi subraya que la ciudadanía navarra decidirá cómo participa en ese proceso y subraya que ya no hay excusas para iniciarlo

Tras varios meses de «cocina», Batasuna afirmó ayer que es hora de pasar de la fase de contactos «no oficiales e informales» a la de una mesa multipartita. Arnaldo Otegi subrayó que ya no hay motivos para demorar ese primer acuerdo que ponga en marcha el diálogo político resolutivo. En esta línea situó el documento sobre Nafarroa presentado el sábado, que, según recalcó, garantiza que será la ciudadanía navarra quien decida cómo participa en ese proceso democrático. De hecho, Batasuna pedirá reuniones con partidos, sindicatos y otros agentes para debatir esta cuestión. Mientras tanto, Patxi López (PSE) replicaba que «ésta no es una carrera al sprint».


Batasuna insta a cerrar la fase del «diálogo informal» y poner en marcha el resolutivo

IRUÑEA

Tres días después de la presentación por parte de Batasuna de su documento sobre el proceso democrático en Nafarroa, Arnaldo Otegi compareció ayer en Iruñea junto al también mahaikide Patxi Urrutia para subrayar que «las excusas se han terminado» y es hora de poner en marcha una mesa política multilateral.

«Hay que dar por terminada la fase de las conversaciones no oficiales e informales, y cerrar un primer acuerdo para poner en marcha ese diálogo multilateral», afirmó tajantemente el portavoz de Batasuna. «Transcurridos dos meses desde el alto el fuego de ETA, vemos que no hay acuerdo y no hay mesa, y el objetivo es construirlo, sin más dilaciones», añadió.

Explicó que el documento que se dio a conocer en los cines Carlos III de Iruñea contribuye a facilitar ese tránsito. Y justificó su valor diciendo que la apertura de ese diálogo requiere tres bases, y una de ellas es precisamente «la participación de las navarras y navarros. ¿Cómo? Eso lo tienen que decidir ellos», precisó.

Arnaldo Otegi detalló estas tres bases necesarias. En primer lugar, subrayó que en Euskal Herria «hay una convocatoria para un diálogo multilateral: es evidente que todos estamos llamados a eso, y nadie puede cerrar las puertas a nadie en ese esfuerzo colectivo. Todos los agentes, todos los territorios y todos los ciudadanos que quieran participar deben poder hacerlo». Recalcó especialmente la condición de «empresa colectiva por la paz y la democracia» de este proceso político, por lo que subrayó que no caben en él exclusiones ideológicas ni territoriales.

En segundo lugar, planteó que se requieren «condiciones de igualdad» de las que no goza en la actualidad la izquierda abertzale. «Si una parte no tiene condiciones, es muy difícil poner en marcha un proceso», advirtió.

En tercer lugar citó la necesaria participación de la ciudadanía navarra, junto a la de otros herrialdes vascos. Y dejó claro que «son ellos quieren tienen que decidir cómo tomar parte en esa empresa colectiva». A preguntas de los periodistas sobre cómo debería materializarse esta participación, recordó que Batasuna pondrá en marcha una ronda de contactos sobre su declaración y reiteró que corresponderá decidirlo a los agentes navarros.

Chivite y López

En el turno de preguntas, a Otegi se le planteó también qué valoración hace del nuevo discurso del secretario general del PSN, Carlos Chivite, que ha propuesto ahora una mesa multipartita, aunque pospone su inicio hasta 2007. El mahaikide indicó que lo toma como otra constatación de que «aquí todo el mundo sabe que el futuro se va a construir desde parámetros diferentes» y, en consecuencia, «felizmente se está produciendo una acomodación a esa nueva situación».

Mientras Otegi instaba a poner en marcha la mesa, el líder del PSE, Patxi López, remarcó en una comparecencia en Bilbo que «esto no es una carrera al sprint». «Se ha normalizado la relación en los partidos y ahora toca hablar de cosas concretas, pero el diálogo en absoluto está avanzado», aseguró López.



«Esto no es nacionalista, señor Catalán; es democrático»
R.S.
IRUÑEA

Otegi dio réplica a las palabras del portavoz del Ejecutivo navarro y de UPN, Alberto Catalán, que el lunes trató de descalificar la propuesta de Batasuna y pidió que no sea tenida en cuenta. El mahaikide aseguró que se equivoca en su valoración ya que «ésta no es una receta nacionalista, es una receta de sentido común y de democracia». Batasuna deja claro en ella que aceptará la decisión que adopte la ciudadanía navarra en el marco de este proceso democrático resolutivo, y exige tanto a UPN como al PSN que hagan lo mismo. De momento, ni uno ni otro ha dado respuesta a este emplazamiento.

La campaña abierta por UPN y liderada por Miguel Sanz no ha pillado por sorpresa a Ba- tasuna, «porque ya la preveíamos». Según el análisis de Otegi, «hay un intento de instrumentalizar la voluntad de los navarros contra el proceso, para tratar de bloquear la paz. Ya se hizo en 1977, aunque luego curiosamente el Amejoramiento no se sometió a refrendo», recordó.

Junto a ello, alertó de que «la reflexión que UPN quiere transmitir a la ciudadanía navarra es que las decisiones se tomarán en un sitio lejano y a escondidas. Eso no es verdad», garantizó antes de reiterar que los navarros serán en todo momento «quienes decidirán cómo están en el proceso» en función de sus intereses y sus deseos.

Otegi equiparó estas posiciones de UPN con las del PNV en un sentido concreto: «Aquí hay gente que tiene más interés en conservar el poder que en construir la paz», afirmó.

Ronda de reuniones y buzoneo masivo

Patxi Urrutia recalcó que la cita del Carlos III, que reunió a 350 miembros, «refleja la salud de que goza Batasuna» y anunció una amplia difusión de su propuesta. Pedirán reuniones a todos los partidos, sindicatos y agentes para explicarles sus planteamientos y recoger su opinión. «Si ahora nos dicen que no, pronto tendrán que darnos el sí», aseguró. Batasuna anuncia además que difundirán el texto «pueblo a pueblo y casa a casa». -

 

Gara, 10 de mayo de 2006

Euskal Herriko Gazteriaren Kontseilua es ya una realidad

El proceso iniciado hace más de un año y medio entre decenas de grupos, agentes y colectivos juveniles para la conformación de un Consejo de la Juventud que trabaje para y con los jóvenes de todos los herrialdes del país ha llegado a su objetivo. Euskal Herriko Gazteriaren Kontseilua emprende ahora un nuevo proceso con la realización y el posterior desarrollo de los objetivos que se ha fijado de cara a los próximos meses.

 

«Queremos poner en marcha una institución juvenil que canalice la palabra y la capacidad de decisión de la juventud vasca y lograr que ésta sea respetada», señaló ayer Aitziber Pérez en la presentación de Eus- kal Herriko Gazteriaren Kontseilua, órgano que pretende ser el «punto de unión» de toda la juventud, «teniendo en cuenta la pluralidad existente en este pueblo a nivel juvenil». Tal y como decidieran en la primera Asamblea Nacional de la Juventud celebrada el pasado 26 de noviembre en Barañain, Euskal Herriko Gazteriaren Kontseilua es ya una realidad.

Después de que hace más de un año y medio se abriera el proceso de debate para encarar la consecución de una institución juvenil ­«una herramienta para toda la juventud de Euskal Herria, sean miembros de organizaciones o no, de todos los herrialdes y zonas, y para todos y todas las jóvenes que desarrollan su trabajo en cualquier ámbito juvenil»­, EHGK se ha constituidocomo órgano. En el periodo de su conformación han elaborado, además, un diagnóstico sobre la realidad juvenil en todos los ámbitos, han creado la Carta de Derechos de la Juventud, han llevado a cabo más de sesenta presentaciones en todo el país y se ha celebrado la primera Asamblea de la Juventud, que supone la base del modelo organizativo de la institución.

Jóvenes «organizados o no»

Los coordinadores de la iniciativa Aitziber Pérez, Jon Ganbra y Alex Marañón fueron quienes presentaron en sociedad la puesta en marcha del Consejo de la Juventud de Euskal Herria. «Podemos decir con gran ilusión que este proyecto ha reunido tanta pluralidad, participación y adhesiones como ninguna otra iniciativa juvenil había logrado con anterioridad», afirmaron en la presentación en Donostia.

Un ejemplo gráfico de esa pluralidad fue la rueda de prensa, a la que acudieron más de una veintena de jóvenes en representación de otras tantas iniciativas, grupos, agentes y movimientos juveniles de todos los herrialdes. Cabe destacar, entre ellos, la presencia de la presidenta del Consejo de la Juventud de Euskadi y del ex presidente del Consejo de la Juven- tud de Navarra. Junto a ellos también se encontraban jóvenes estudiantes, miembros de asambleas juveniles y gaztetxes, periodistas, representantes de Segi, Gazte Abertzaleak, LAB, EGI, AB, Iratzarri, EHNE, Akuilu, Laborantza Ganbera, Urtxintxa, Mundurat, Askagintza, Lurra y Duina, entre otros.

En su presentación, Aitziber Pérez señaló que la institución juvenil «trabajará en todos los ámbitos para ayudar, impulsar y apoyar el desarrollo» del colectivo juvenil en toda su globalidad; y es que hicieron hincapié en su característica de re- presentar a todos los jóvenes del país, «organizados o no».

Pérez continuó desgranando los objetivos del Consejo afirmando que «en la medida en que somos conscientes de nuestros problemas, tenemos la capacidad de afrontar los retos y las alternativas que la juventud necesita con ganas e ilusión. Queremos garantizar que nuestras decisiones sean tenidas en cuenta y respetadas por la sociedad».

Los promotores de EHGK dieron cuenta de los desafíos fijados para los próximos meses. Siete han sido las apuestas fijadas por el recién creado Consejo. La primera de ellas consistiría en la puesta en marcha de «un plan de acción de la juventud de Euskal Herria», para poder desarrollar así los proyectos «prioritarios» para el desarrollo del colectivo juvenil en todos los ámbitos.

La divulgación de la Carta de Derechos de la Juventud y la realización de un dossier sobre la conculcación de los mismos también ha sido recogido como tarea a abordar, así como la activación de iniciativas que garanticen los derechos de los jóvenes vascos.

«Punto de encuentro»

La creación de una base de datos de la juventud de todos los territorios, inexistente a día de hoy, supone el tercer quehacer de EHGK, junto a la continua actualización del diagnóstico elaborado hace ya unos meses.

Pretende ser además un «punto de encuentro de la juventud de Euskal Herria» y dar cuerpo también a «una red de jóvenes y agentes juveniles». El proyecto que se ha ido tejiendo a lo largo de año y medio, tal y como constataron ayer, «no pretende sustituir a nadie ni a nada», por lo que también prevén impulsar la colaboración con el Consejo de la Juventud de Navarra y con el Consejo de la Juventud de Euskadi, «así como realizar reuniones con todas las instituciones».

También como objetivo prioritario, Euskal Herriko Gazteriaren Kontseilua se compromete a organizar y desarrollar la Asamblea de la Juventud, que se llevará a cabo una vez al año. No es el caso de las asambleas abiertas con los agentes juveniles del país ­se celebrarán dos o tres sesiones anuales­, cuya primera reunión se celebrará el próximo 24 de mayo y a la que han invitado a participar a todos los agentes juveniles.

Por otra parte, Juventudes Socialistas de Nafarroa emitió una nota de prensa el lunes en la que criticaba la creación de la institución nacional, señalando que «es francamente inorportuna y errónea, más si cabe en el contexto histórico en el que nos encontramos». Un contexto en el que, a su entender, «están siendo supe- radas dinámicas de enfrentamiento».

Sin embargo, sus impulsores incidieron en la rueda de prensa de ayer que EHGKpretende ser «amplia, diversa y plural», tal y como ha reflejado el proceso constituyente.



EHGK cuenta con una sede en Iruñea y otra en Zarautz
La Asamblea de la Juventud, que se reunirá anualmente, y las asambleas de agentes juveniles conforman la base del modelo organizativo de Euskal Herriko Gazteriaren Kontseilua; esas asambleas serán promovidas por coordinadores de la iniciativa. Para el funcionamiento, además, ya cuentan con una herramienta participativa como la página «www.gazteria-renkontseilua.org», por la que cualquier joven podrá participar y recabar información del trabajo desarrollado. Por si fuera poco, y como puntos de referencia de la institución juvenil, Euskal Herriko Gazteriaren Kontseilua cuenta ya con dos sedes en el país: una en Iruñea y otra en Zarautz. -

 

Gara, 10 de mayo de 2006

El PNV replica a Otegi que «no enrede» con los plazos de la mesa

 

El portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, recriminó ayer a Arnaldo Otegi que exija la inmediata puesta en marcha de la mesa multipartita y apostilló que «no es cuestión de que en público andemos enredando con esta cuestión».

«Los plazos están fijados ahí», señaló Urkullu en referencia al mes de setiembre, ya que a su entender el PNV e Ibarretxe «han insistido en la convocatoria de la mesa de partidos para después del verano», y por tanto «están fijados después de la valoración compartida que se pueda hacer de la consolidación del proceso de paz».

Sin embargo, el líder jeltzale aseguró que «eso no obsta para que en estos momentos incluso estemos trabajando entre formaciones políticas para acordar los principios, la metodología, el calendario y los contenidos que deberían contemplar esa mesa de formaciones».



Gara, 7 de mayo de 2006

Aralar pide una mesa en Nafarroa antes del verano

 

El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, realizó ayer un llamamiento a todos los partidos políticos navarros para crear, antes del verano, una mesa multipartita «sin exclusiones y sin condiciones» en este herrialde y apeló especialmente a UPN y a PSN. Mientras la formación que lidera Miguel Sanz ha rechazado convocar cualquier mesa de partidos, el PSN se muestra partidario, pero tras las elecciones de 2007.

En un desayuno con los medios ofrecido en Iruñea, Zabaleta afirmó que «ante un proceso de paz es preciso que haya una recolocación de todas las fuerzas políticas, instituciones y agentes sociales para que se abran vías de diálogo». Tras señalar que en Aralar «admitimos el ámbito de decisión navarro», resaltó que su propuesta «está realizada en términos absolutamente democráticos».

Zabaleta remarcó que si UPN aceptara el emplazamiento de Aralar esto le supondría «una especie de éxito político cuando en los ámbitos económicos y sociales su Gobierno ya hace aguas por todos los lados».

En relación con la presencia de Batasuna en una mesa multipartita en Nafarroa, el líder de Aralar explicó que «si el problema es que se trata de una formación ilegal la solución es fácil, que la legalicen. De este modo ­añadió­ la mesa no tendría ni el déficit de la ilegalización ni el plus del victimismo».

Con el objetivo de apoyar «el proceso de paz», Zabaleta también demandó un reconocimiento «a todas las víctimas». Así, invitó al Gobierno navarro a tomar la iniciativa o, en caso de no ser así, a que los distintos partidos planteen propuestas concretas. «Esta puede ser una buena forma de abrir cauces que cada vez se hacen más urgentes y necesario», aseguró el coordinador de Aralar.

Gara, 6 de mayo de 2006

EA sólo irá con el PNV si «responde a las demandas del nuevo panorama»

 

Tras el eco alcanzado por unas recienets palabras de Begoña Errazti en las que afirmaba que a día de hoy no ve condiciones para que EA concurra en coalición con el PNV, el partido decidió emitir ayer una nota en la que fija su posición. Subraya que la decisión se tomará tras un debate «en profundidad y respetando los cauces establecidos», pero avanza ya que el factor clave será la respuesta que dé el partido jeltzale a «una situación política que ha cambiado de manera más que sustancial en Euskal Herria».

La nota firmada por la portavoz de EA, Onintza Lasa, subraya que «en el caso de que Eusko Alkartasuna decida no concurrir en solitario a las elecciones ­porque lo lógico y normal es que un partido aspire a concurrir en solitario­, las bases de la coalición responderán a las demandas del nuevo panorama político».

EA detalla tres aspectos concretos que tendrá en cuenta: «El avance hacia la soberanía nacional, la profundización máxima de autogobierno y el reconocimiento de la nación vasca».

Junto a ello, Onintza Lasa expone que «en la reflexión también habrá que poner en la balanza el trabajo de gestión rea- lizado hasta ahora en torno a los objetivos acordados y valorar si los objetivos que han llevado a firmar los pactos para acudir conjuntamente a determinadas citas electorales se han cumplido».

Antes que nada, EA remarca que la decisión final compete a los órganos internos, y expone que el debate abierto estos días «obedece más a la agenda mediática que a la política».

Gara, 6 de mayo de 2006

Otegi:«Queremos pasar del tablero de la confrontación al de la seducción»

Más de 300 personas abarrotaron una biblioteca de Barcelona para acudir a la presentación de «Demá, Euskal Herria», la edición en catalán del libro-entrevista con Arnaldo Otegi publicado por GARA. El portavoz de Batasuna explicó de dónde viene y a dónde va la izquierda abertzale y en qué consiste su oferta de resolución al conflicto.

BARCELONA

Como ocurriera en la Feria de Durango en el pasado diciembre, la presentación de la edición en catalán de «Mañana, Euskal Herria» evidenció la expectación que rodea al mensaje de Batasuna formulado de boca de su líder, Arnaldo Otegi. Más de 300 personas llenaron ayer la sala de la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona para escucharle, en un acto organizado por la Euskal Etxea y GARA.

Otegi admitió inicialmente que la izquierda abertzale «ha sufrido» y «ha hecho sufrir» y detalló cuál es su apuesta con una frase rotunda:«Queremos pasar del tablero de la confrontación al tablero de la seducción democrática». Luegomiró más lejos para dejar claro que la izquierda abertzale aspira a «gobernar desde la independencia y hacia la izquierda» el día en que todas las propuestas políticas puedan ser materializables en igual de condiciones.

Antes hace falta que «los estados aprueben esta asignatura», concluyó Otegi, que estaba acompañado en la mesa por el director de GARA, Josu Juaristi; uno de los autores del libro, Iñaki Iriondo; y Gemma Calvet, que ejerció de presentadora.

Tras una larga ovación comenzó la ronda de preguntas, que arrancó a Otegi algunas interesantes reflexiones de actualidad. Por ejemplo, admitió que existe el riesgo de que el PNV trate de emular la maniobra realizada por CiU con su acuerdo con el PSOE sobre el Estatut, pero aseguró que para ello no sólo «sacrificaría al lehendakari», sino que «se produciría una escisión. Sería su suicidio político», concluyó.

El portavoz de Batasuna dejó claro igualmente que «no firmaremos ningún acuerdo que no resuelva el conflicto». Y, en paralelo, apuntó que éste estará abierto hasta que se produzca una resolución «en toda Euskal Herria y con los dos estados», aunque antes pueda haber otros acuerdos parciales.

El público mostró notable interés sobre matices como el grado de flexibilidad de la izquierda abertzale o la importancia de los tiempos en el proceso abierto. Otegi recuperó el concepto de la «paciente impaciencia», prometió ser flexibles en las formas pero rotundos en los principios, y aseguró que será el pueblo vasco quien lleve las riendas del proceso.

Hubo momentos para las risas, como cuando Otegi recordó ­en alusión al patinazo de ‘‘El Mundo’’ en su última entrega sobre el 11-M,­ que en Euskal Herria «hay quien confunde MCC con la Orquesta Mondragón». Y para las ovaciones, como cuando felicitó al presidente de Boliva, Evo Morales.



Expectación y representantes de la sociedad catalana
No sólo el salón se quedó pequeño. También quedaron desbordadas una sala contigua y dos habitaciones en las que había pantallas. Entre otros hubo miembros de CiU, ERC e IC, así como representantes de la sociedad catalana como Isabel Pallarés, secretaria general de la intersindical CSC; Aureli Argemi, de Ciemen; Mónica Sabata, de la Plataforma por el Derecho a Decidir ­que organizó la gran marcha del 18 de febrero­, Emili Charlaux, presidente de Cristianos por la Abolición de la Tortura; Jordi Gasull, de Confavc; Montserrat Munté (Coordinadora para la Prevención de la Tortura).... -

Gara, 6 de mayo de 2007

Un PNV fiel al guión que escribe Zapatero

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, cerró ayer con Josu Jon Imaz la ronda de contactos abierta tras el anuncio del alto el fuego por parte de ETA. La Moncloa ha querido que estas reuniones sirvieran para ganarse el apoyo del resto de formaciones políticas pero, de forma especial, para abrir un canal de comunicación con Mariano Rajoy que le permitiera atar en corto al PP y para mostrar públicamente que el PNV tiene una relación preferencial en esta materia. Para ello, Zapatero ha invitado no sólo al portavoz jeltzale en el Congreso, como en el resto de los casos, sino también al lehendakari y al presidente del EBB. Es lógico que en esta materia el Gobierno español quiera ofrecer un protagonismo singular al partido mayoritario en el ámbito del nacionalismo vasco, lo que ya no es tan lógico es que el PNV conceda a José Luis Rodríguez Zapatero la batuta de un proceso en el que va a dirimirse el futuro de Euskal Herria para un largo tiempo. El discurso del PNV, al menos en este momento, está volcado en el apoyo a Madrid y no concede ningún protagonismo a la sociedad vasca. ¿Por qué las vascas y los vascos debemos esperar a que el Gobierno español determine cuándo podemos empezar a hablar sobre nuestro futuro?

Josu Jon Imaz dio ayer dos motivos por los que el PNV comparte con el Gobierno español la estrategia de retrasar el inicio del debate político y desvincularlo del proceso de paz. Uno de los motivos aducidos es ético. Podría ser aceptable si en ocasiones anteriores el PNV no hubiera dado muestras de ser mucho menos escrupuloso en esa materia, tanto gobernando desde el 85 con quienes acababan de dirigir el GAL, como alcanzado acuerdos políticos con ETA en el 98. Más sincero parece el motivo «político-partidista» de no querer aceptar que en 1979 hicieron una apuesta equivocada al aceptar el marco autonómico o, más concretamente, de no querer asumir que la izquierda abertzale llevaba razón cuando afirmaba que el Estatuto y el Amejoramiento acentuarían la partición y no servirían para resolver el conflicto político. Pero la verificación del fracaso del marco estatutario para resolver el conflicto no depende de que la mesa de partidos se constituya unos meses antes o más tarde, sino de la evidencia de que la mayoría de la sociedad vasca considera que son necesarias unas nuevas reglas de juego porque las anteriores ya no sirven. Quizá lo cierto es que la dirección del PNV tema a dónde puede llevarle escuchar la voz de su pueblo y por eso prefiere aferrarse al guión de Zapatero. -



Gara, editorial, 5 de mayo de 2006

Josu Jon Imaz alega motivos ético para distanciar proceso de paz y acuerdos políticos

 


El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el del EBB, Josu Jon Imaz, coincidieron en que este momento es el de la «verificación del alto el fuego» dejando para más adelante entrar «en política». Además, el dirigente jeltzale explicó que es preciso distanciar «los acuerdos políticos» del «proceso de paz» tanto por «motivos éticos» como por «político-partidistas», que se resumen en que no parezca que el PNV se equivocó en el año 1979.

Será difícil saber de qué hablaron ayer José Luis Rodríguez Zapatero y Josu Jon Imaz durante dos horas y media en el palacio de La Moncloa. Pero si en algo insistió el presidente del EBB en su conferencia de prensa tras el encuentro fue en que el momento actual es el de la verificación del alto el fuego de ETA, en el que «nos toca comprobar que esa voluntad del comunicado se corresponde con la desaparición plena de cualquier tipo de violencia». Lo repitió prácticamente en todas las respuestas que dio a los periodistas. Ahora la verificación, después la política, un mensaje en el que coincidió plenamente con el portavoz del Gobierno español, Fernando Moraleda.

En todo lo dicho hubo una respuesta a un periodista que parece resumir la estrategia del PNV en este momento.

Comienza con la frase de rigor y una inicial exposición de principios: «La prioridad en estos momentos en el tiempo es verificar que esa situación de paz se produce y, desde luego, siempre desde la convicción de que no puede haber ningún proyecto político que sea condición sine qua non para conseguir la paz».

Continúa con una definición: «La paz es paz. Es una evidencia, ¿verdad?, pero a veces hay que repetirlo. Paz es paz. Paz es ausencia de violencia».

Sigue con el eje de su exposición: «Luego, en una sociedad democrática, mediante acuerdos políticos, por vías democráticas, la política tiene que jugar. Pero los acuerdos políticos no son consecuencia ni están vinculados al proceso de paz».

Y concluye con la explicación de esta separación, que tiene también un algo de confesión: «Creo que es un elemento de higiene democrática que, evidentemente, el PNV siempre va a defender. Por dos motivos: por motivos éticos, porque lo contrario sería tanto como justificar que es legitimo el uso de la violencia para alcanzar un objetivo político. Y segundo, si me permiten la expresión, por objetivos meramente político-partidistas, porque eso sería tanto como reconocer que la inmensa mayoría de la sociedad vasca nos equivocamos el año 79 cuando hicimos la apuesta por la política y la apuesta por la democracia. Y, desde luego, el PNV, como formación mayoritaria en Euskadi, dio ese paso con mucha firmeza en el año 77 y en el 79».

«Acuerdo integrador»

Imaz habló también de la necesidad de crear un foro multipartito y de ir trabajando entre todas las formaciones en «los calendarios, las metodologías, los procedimientos y, desde el respeto a la voluntad democrática de la sociedad vasca, en un acuerdo integrador de las diferentes sensibilidades políticas». El presidente del EBB tuvo buen cuidado de huir de las preguntas que demandaban concreciones sobre el derecho a decidir y las afirmaciones realizadas por el lehendakari en defensa de este principio y de que lo que se acuerde no será alterado en Madrid.

La clave de la solución, apuntó Imaz echando mano de la «hoja de ruta» del PNV, se basa en el binomio «no imponer, no impedir». «No imponer en Euskadi ­explicó­ acuerdos que tengan una adhesión inferior a la que tuvo el Estatuto de Gernika y no impedir que esos acuerdos políticos a los que podamos llegar puedan tener su traslado al marco jurídico político a través de un acuerdo con las instituciones del Estado».

Cuando se le volvió a insistir sobre la cuestión, el presidente del EBB destacó que «lo importante es el acuerdo político», a lo que añadió que «el marco constitucional permite perchas» para llevar eso a la práctica, y citó la disposición adicional primera de la Constitución, sobre los derechos históricos, y la transitoria cuarta.

Josu Jon Imaz habló también de la importancia de que el PP participe en el foro multipartito, por lo que representan en el Estado español, como partido de alternancia en el Gobierno, y por su peso en Euskal Herria. Destacó además el sufrimiento que han padecido los militantes del PP.

En cuanto a la cuestión de los presos políticos, señaló que la posición del PNVes conocida, y reiteró que «en este momento lo importante es verificar el fin de la violencia». Después recordó que en noviembre de 1998, a seis semanas del anuncio del alto el fuego, el Congreso de los Diputados aprobó una propuesta para flexibilizar la política penitenciaria. Por lo tanto, consideró que «hay marco y hay juego» para dar determinados pasos que, por otra parte, «había que haber dado hace diez años», según afirmó.

Moraleda: «Partidos legales»

Tras la rueda de prensa de Imaz fue el portavoz del Gobierno, Fernando Moraleda, quien tomó la palabra para destacar, en primer lugar, que todos los líderes políticos que han pasado por La Moncloa han dado «su apoyo explícito al Ejecutivo». Mostró su satisfacción por ello y apuntó que «todos los partidos, de izquierdas, de derechas, del norte, del sur, están unidos sin fisuras en contra de la violencia y a favor de la paz», lo que es «el mayor activo para luchar contra la violencia».

En cuanto a la entrevista con Imaz, Moraleda explicó que Rodríguez Zapatero le había trasladado que el PNV tiene un «papel fundamental» en el proceso de paz, y que su «participación activa» es «simplemente imprescindible».

También destacó la necesidad de centrarse ahora en la «verificación real del cese de la violencia», y que «el momento de la política será después».

Preguntado por unas declaraciones de Otegi sobre la legalización de Batasuna, Moraleda dijo no querer entrar en una dinámica de declaraciones y contradeclaraciones, pero se traía apuntada una respuesta que consistió en la lectura de parte del artículo 9 de la Ley de Partidos ­que apostilló que no va a ser derogada­ donde se señalan las causas de ilegalización.

En cuanto a la mesa de partidos, hizo una extraña disquisición sobre los amplios «márgenes» de la «democracia y el estado de derecho», aunque explicitando que éstos «tienen que transitarse por partidos políticos legales».

Con el encuentro de ayer con Josu Jon Imaz, el presidente del Gobierno español dio inicialmente por cerrada la ronda de contactos abierta tras el anuncio del alto el fuego, aunque el lunes recibirá a secretario general del PSE, Patxi López. En este tiempo han pasado por la Moncloa los portavoces parlamentarios de todos los partidos con representación en el Congreso y, además, el lehendakari y el presidente del EBB.



López coincide con Imaz y critica al lehendakari

MADRID

El secretario general del PSE, Patxi López, arremetió ayer contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, a quien criticó su Plan de Paz y Convivencia, por entender que es un «cajón de sastre» en el que mezcla lo «inmezclable». También le acusó de intentar lograr «objetivos particulares» aprovechando el proceso de paz.

Durante uno acto organizado por Europa Press, el dirigente del PSE estableció un decálogo de cuestiones que, a su juicio, hay que tener en cuenta en el proceso. Entre los puntos de este decálogo, citó que «la paz es un objetivo en sí mismo» y no un medio para conseguir otros objetivos, ni para conseguir metas «particulares». En coincidencia con Josu Jon Imaz, insistió en que la paz «no tiene precio político, es el fin del terrorismo y no otra cosa» como la «resolución» de lo que «algunos entienden como conflicto político vasco» ya que, añadió, «eso sería tanto como atribuir una legitimidad y una determinada utilidad a la violencia».

Gara, 5 de mayo de 2006