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Opinión y análisis

Hay acuerdo PSOE-Batasuna: detener la tregua no anularía el proceso

Hay acuerdo PSOE-Batasuna: detener la tregua no anularía el proceso

Para ETA hay cosas no negociables. Esto lo sabía Zapatero antes de empezar, como lo han sabido todos los aspirantes a interlocutores de la banda desde los tiempos del coronel San Martín en los "servicios". ETA quiere un Estado vasco soberano que abarque cuatro provincias españolas (cuatro y pico si incluimos Trucíos y Treviño), y nunca va a renunciar a esa meta. Podrá caminar más o menos rápidamente, podrá ir por uno u otro camino, pero ETA no va a dejar de pedir eso al Estado español, gobierne quien gobierne.

 

Hay quien piensa que Zapatero es tonto, o que fue un iluso al iniciar su diálogo con ETA. Yo no lo creo así. El PSOE sabe, desde hace cuatro décadas, que ETA está dispuesta a hablar de las modalidades, formas y pasos de rendición de España, y que en eso –sólo en eso- pueden ser flexibles, generosos y comprensivos. El "proceso" nunca fue ni pudo ser un verdadero "proceso de paz" en el que ETA se disolviese y el Gobierno mostrase una cierta magnanimidad, sino que desde el principio fue planteado por ETA como un proceso hacia la autodeterminación. Zapatero lo ha aceptado así al reunirse hace una semana con ETA, a pesar de todo, al pedir hace cuatro días a Batasuna que se cumpla lo anunciado en Anoeta y al intentar colocar anteayer al PP donde lo necesitan los independentistas.

 

Las cartas están sobre la mesa, y pase lo que pase siguen moviéndose. Insisto: pase lo que pase. Al aceptar negociar con ETA y Batasuna en los términos marcados por estas organizaciones, el Gobierno de Zapatero y su partido han cruzado un Rubicón. Aunque ETA haga una "tregua de la tregua" y reanude alguna más de sus actividades –en realidad son pocas las cosas que no hace- el PSOE ya habrá dado un paso político irreversible hacia la autodeterminación. Y salvo que el PSOE renueve totalmente su elite dirigente la cosa volvería a empezar, o se retomaría, más pronto que tarde.

 

Me van a permitir ustedes ir un paso más allá. Estamos en medio de rumores de ruptura de la tregua, y no sé si serán veraces o no. Pero si resultasen serlo al PSOE no le vendría del todo mal. Al fin y al cabo hay ya demasiados votantes socialistas descontentos con la negociación y sus previsibles resultados. A Zapatero, con su potencia mediática, no le resultaría tan desagradable llegar a las urnas con la "tregua" rota, pero poco: unas bombas, unas payasadas más de Garzón y cosas así.

 

Con aire de dignidad ofendida, el presidente podría salir a explicarnos que ETA se ha asustado ante su firmeza negociadora y que además la culpa de la ruptura es de Rajoy. Convencidos de tamaño coraje, muchos españoles que hoy dudan votarían a Zapatero en unas elecciones anticipadas. Con ese aval a su "negociación con firmeza", Zapatero podría volver a negociar, con más capacidad de atender las peticiones de la banda. Y con un poco de (mala) suerte, con Navarra en la mano. Si sigue la tregua, Zapatero está cediendo; si se interrumpe, cederá después, porque no es tonto.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 21 de diciembre de 2006

ETA, el único responsable

ETA, el único responsable

Todos los datos indican que el llamado proceso de paz está en un punto muerto porque Batasuna se niega a acatar la ley de partidos e inscribirse legalmente como una formación política acorde con las reglas de juego de nuestro sistema democrático. El pulso que está echando la organización abertzale tiene mucha importancia porque determina que el cumplimiento de la ley es esencial en este proceso frente a la pretensión de que se puede uno acercar a la institucionalización de sus actividades políticas sin someterse como cualquier otro ciudadano a las reglas de juego.

ETA quiere una negociación política porque pretende poner en cuestión, antes de su disolución y como condición para la misma, temas que afectan a la labor de las instituciones y los partidos como es la posible reforma del estatuto de autonomía de Euzkadi o cualquier discusión sobre el marco territorial. Todo su puede discutir en democracia pero nada debe hacerse con un interlocutor que sigue utilizando su capacidad armada para coaccionar a la sociedad.

El proceso tiene que ser desde la desaparición de ETA como organización terrorista porque su sola existencia es una coacción en sí misma. Que Batasuna acate la legalidad es el requisito formal que certificaría su compromiso de abandonar toda práctica de presión al amparo de la sombra de ETA. Los dirigentes del Partido Socialista de Euzkadi (PSE) realizaron una reunión pública con Batasuna con el compromiso de que era únicamente para exigir a la organización abertzale su legalización de acuerdo a la ley de partidos. Ahora no se pueden buscar fórmulas distintas que las establecidas para que Batasuna encuentre comodidad en su forma de adherirse a la democracia. La única fórmula posible sería la derogación de la ley de partidos y no parece razonable pedirle al Gobierno esa claudicación.

Todo el intento de trasladar al Gobierno la responsabilidad del punto muerto en el que se encuentra este proceso no es más que una forma más de chantaje. Durante este llamado alto el fuego, ETA ha enviado cartas de extorsión a empresarios, ha realizado un acto de terrorismo directo al asaltar y robar un polvorín de armas y los actos de kale borroka son cotidianos. Para Batasuna esto no cuenta ni es un factor que ha puesto el proceso de paz en peligro. El cinismo pretende establecer que el Gobierno tiene todos los compromisos y ETA ninguno. Procuran que estaríamos en una negociación entre dos partes igualmente legitimadas y, obviamente, no es el caso.

Toda la responsabilidad de lo que pueda ocurrir recae en ETA y en sus satélites de Batasuna. Si ETA no se cree que el libro de sesiones del Congreso de los Diputados tiene la misma importancia que una ley es que todavía no ha estudiado el funcionamiento de la democracia. La oferta que se le hace a ETA es muy precisa y no está en condiciones de violentar las reglas de la democracia para celebrar la negociación que pretende. Son habas contadas y le queda poco tiempo para aceptarlas porque nunca se le podrá ofrecer más.

La responsabilidad de todos los partidos, incluido naturalmente el PP, es cerrar filas alrededor del Gobierno sin discutir un segundo que si se llega a producir la clausura de este proceso, toda la responsabilidad será de ETA y ninguna del Gobierno, que independientemente de sus aciertos y sus errores, sólo ha intentado buscar una forma de acabar definitivamente con la violencia frente a una organización que habría demostrado que no quiere la paz sino que pretende la imposición de sus condiciones.

 

Carlos Carnicero

Elplural.com, 18 de diciembre de 2006

El poder de ETA, hoy, es mucho

El poder de ETA, hoy, es mucho

El propósito de conseguir el fin de la violencia en el País Vasco es absolutamente laudable. En este sentido, en el ámbito de los principios, la actitud de Zapatero resulta irreprochable. El problema radica en que lo que cuenta en política, además de unos principios correctos es, sobre todo, la práctica. Y ahí es donde el propósito del gobierno ha partido de dos errores muy graves que lastran la situación y pesan como una losa sobre la sociedad española.

Estos dos errores son, en primer lugar, el intentar una operación de este calibre, una operación de Estado, sin un consenso previo y una estrategia compartida, con el partido de oposición que es alternativa de gobierno.

Zapatero tiene una tendencia extraordinaria a resolver cuestiones muy importantes por la vía de su pequeña mayoría parlamentaria. Es un error que va dejando cadáveres sin sepultar, a lo largo del recorrido. Posiblemente el más grande de todos ellos sea éste, el de la negociación con ETA.

A partir del momento que ha pretendido utilizar el fin del terrorismo como un beneficio de partido, Zapatero se ha atado de manos para hacer concesiones significativas que puedan allanar el camino porque cuentan con la dura oposición del PP y con él de una gran parte de la sociedad española. Este error se ha acentuado por otra equivocación: fiarlo todo a la voluntad negociadora de ETA, entregándose así al ritmo y condiciones que la organización vaya marcando.

Evidentemente deben subrayarse dos datos positivos: ETA lleva cerca de cuatro años sin matar, y el gobierno no ha realizado ninguna concesión política. Pero estos factores se encuentran a su vez contrapesados por las consecuencias negativas:

Una es la división de los demócratas. La dinámica creada ha generado una división crispada entre PP y socialistas que se ha extendido a parte de la sociedad española. Lo más grave es que ha dado pie a un discurso en el que el PP se presenta como el “malo”, camuflando el hecho de que el único malo real y tangible es la gente que asesina a quienes no piensan como ellos, es decir ETA.

Otra es el deterioro de la justicia, ya de por si en una situación cada vez más crítica y con menor prestigio ante los ciudadanos. Las exigencias de la negociación y la necesidad de generar gestos, provocan decisiones, incluso sentencias, absolutamente contradictorias. El proceso para el fin de la violencia está convirtiendo a la justicia española en una especie de chicle. Mal asunto.

Finalmente la más grave de todas. ETA es quien tiene el poder político. En sus manos está no sólo marcar el ritmo sino que ahora la dependencia socialista es tal que las próximas elecciones municipales y autonómicas, preludio de las generales, están en manos de la banda armada.

Si ETA decide cometer algún acto violento, no digamos ya un asesinato, el PSOE recibirá un castigo electoral notable, y como lo sabe, hará lo necesario para que este asunto no se produzca. Entre hoy y las generales del 2008, el poder de ETA sobre el gobierno español será muy alto. Este es el resultado del llamado proceso de paz, al menos hasta ahora.


Editorial de Forum Libertas, 18 de diciembre de 2006

RUIDO DE PÁGINAS.

RUIDO DE PÁGINAS.
Muchos de Uds. recordarán una expresión muy usada en los años de la Santa Transición para denominar a los movimientos de algunos militares involucionistas, me refiero al “ruido de sables”. El ruido de sables se producía en arengas, brindis en salas de banderas, discursos en la pascua militar, etc. Después del 23 F aquellos sables se callaron definitivamente.

Otra expresión similar, ya casi olvidada, se acuñó en la crisis política provocada por los dos diputados socialistas de la Asamblea de Madrid que se negaron a apoyar la investidura de Simancas como presidente de la Comunidad. Entonces, algunos socialistas hablaron del “ruido de cheques” de una trama de corrupción inmobiliaria. Posteriormente nos hemos enterado que los cheques en realidad viajaban de Ciempozuelos y otros municipios hacia Andorra.

Percibo últimamente un rumor, al que yo denominaría “ruido de páginas”, procedente de algunos centros del PP. Este ruido de páginas sería el ruido que se hace al pasar página. En el 96 Aznar ordenó pasar página de los crímenes del Gal y de los casos de espionaje y de otros delitos cometidos por gente del gobierno socialista o próximo al mismo. Me da en la nariz que la tentación de pasar página en el 11-M, al igual que en 1996, está ganando fuerza en algunos sectores del PP. Las sucesivas revelaciones de las investigaciones periodísticas van formando hipótesis cada vez con más aportación socialista en la génesis o encubrimiento de la masacre del 11-M. Llegados a esta situación, alguien en el PP se tiene que plantear esta pregunta: Y si resulta que altos responsables del PSOE o del gobierno cometieron delitos en relación con los atentados del 11-M ¿Qué hacemos?.

Lo decente, lo moral es no hacer nada sólo exigir que se haga justicia y que los culpables vayan a la carcel, pero claro, las consecuencias de que hubiera imputaciones contra altos dirigentes socialistas serían tremendas. No me imagino a D. Alfredo o a D. Pepín desfilar mansamente ante los jueces. La que armaría el PSOE sería de aupa. Ríanse Uds. del asalto a las sedes del PP el día 12 y 13 de Marzo. Además con el 80 o el 90 % de los medios de comunicación dispuestos a hacerle la cobertura al PSOE, acusando al PP de montar una conspiración golpista para derribar del gobierno al PSOE, sería complicado que el proceso pudiera llegar a buen puerto sin grandes costes de conflictividad social. Esto, en un contexto de inicio de una fuerte crisis económica y de la ruptura efectiva de la tregua trampa por parte de la ETA, haría abrirse paso entre la dirección del PP de la tesis de darle una salida pactada al 11-M, dentro de una acuerdo global con el PSOE en los temas antiterrorista y de la cuestión nacional.

Un último elemento que acabaría empujando en la dirección descrita sería un oportuno informe de Arriola diciendo que el 11-M radicaliza el mensaje del PP y que no se consigue llegar al centro por culpa de posiciones como la de Alicia Castro o del propio Zaplana. La próxima jubilación de Jaime I. del Burgo también dejaría vía libre en UPN a estas posiciones.

Yo creo que esto sería un tremendo error que condenaría a España a varias décadas de régimen corrupto al estilo iberoamericano. Confirmando la dependencia de la Justicia respecto al gobernante de turno. Además, electoralmente, podría pasar como en el 93 que después de que Aznar aflojara su discurso en el tramo final de la campaña electoral para centrar el mensaje, finalmente Felipe volvió a ganar las elecciones (por cierto, con Garzón de número 2).

La obligación del PP, es más la obligación de cualquier persona decente con responsabilidad política o judicial, es exigir que el pueblo español sepa la verdad y que se haga justicia. Todo lo que no sea eso es ser cómplice de la traición al pueblo español que están cometiendo nuestros actuales gobernantes.

Detalles, como la ausencia ayer de representantes de UPN en la presentación del Libro de Luis del Pino en Pamplona, o como la posición de Gallardón respecto a la investigación de los atentados, o la ausencia casi total de políticos del PP en las concentraciones de los peones negros, o como relegar el debate de la investigación del 11-M a las sesiones de control parlamentario de los miércoles, cuyo contenido no llega ni a los medios ni a los ciudadanos, apuntan hacia esa dirección de política de perfil bajo, descafeinada, centrada y pactista. En definitiva, débil.

No obstante, estoy firmemente convencido que el deseo de verdad y justicia de los ciudadanos españoles serán mucho más fuerte que los intentos de apaño que se intenten organizar.

Fermín Zalacaín (el aventurero).

Diario Liberal, 16 de diciembre de 2006

Exceso de voluntarismo, Pagaza acierta en el diagnóstico

Exceso de voluntarismo, Pagaza acierta en el diagnóstico

Maite Pagazaurtundua, presidenta de la Fundación de las Víctimas del Terrorismo, no es una persona de la que se pueda sospechar animadversión previa hacia el Gobierno Zapatero. Es militante socialista, cercana a Gregorio Peces Barba. Muchas veces ha confesado que los medios de comunicación que utiliza habitualmente para informarse son los del Grupo Prisa.

Maite Pagaza ha hecho este martes la crítica más contundente que se le puede hacer a Zapatero: le ha dicho que puede pero no debe abusar del anhelo de paz de los españoles. Ese anhelo de paz lo utilizará ETA para obtener objetivos políticos. Pagaza ha denunciado que el proceso se basa en el voluntarismo y en el relativismo, y ha reclamado que se tenga en cuenta la verdad.

Con su intervención, la presidenta de la Fundación de Víctimas ha apuntado cuál es la verdadera debilidad del proceso de paz. El deseo de paz es pervertido por un voluntarismo que violenta la realidad: todo lo que se quiere conseguir se puede conseguir. Maite Pagaza ha planteado el problema en sus justos términos: es necesario recuperar el sentido del límite, no sólo del límite ético.

Todos queremos la paz, pero la paz no se puede conseguir a costa de la justicia. Todos queremos que los terroristas renuncien a la violencia, pero no están dispuestos a hacerlo sin conseguir objetivos políticos. Una política voluntarista suele ser la peor política porque violenta la realidad. Para hacer política, como decía el cardenal Ratzinger, hay que tener el coraje de aceptar la imperfección de las cosas humanas. Gracias, Maite, por tu claridad.

F.H.

Páginas Digital, 12 de diciembre de 2006

Aquel día en el que ETA atacó, Zapatero calló y "Gara" mintió

Aquel día en el que ETA atacó, Zapatero calló y "Gara" mintió

Para la banda terrorista, "únicamente la lucha guiará el proceso". Rubalcaba "tapó la verdad porque no interesaba". Pero Navarra resiste tras una verificación que sólo el PP critica.

 

11 de diciembre de 2006. Desde marzo de 2006 ETA practica un "alto el fuego" condicional y limitado a las acciones con armas de guerra. Este proceso no puede terminar con su autodisolución gratuita, sino sólo con su victoria o con su retorno al asesinato. Poco después de empezar el espectáculo tuvimos una prueba de cómo están las cosas, para quien aún dudase. La ferretería de mi amigo José Antonio Mendive fue incendiada y destruida en Barañain. Me preguntaba yo aquí, el 23 de abril, si los autores del atentado eran desconocidos. Todo hacía pensar que no lo eran, y que el llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco tenía y mantenía su capacidad de acción juvenil, como parte de una estrategia totalitaria de control social. Nada nuevo: directa o indirectamente ETA seguía actuando.

 

Así era y es la "paz de Zapatero", aunque para el PSOE sea incómodo reconocerlo. No se pueden ustedes imaginar lo mal que se lo tomaron. ¿No se acuerdan? José Luis Rodríguez Zapatero desde La Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba desde su portavocía itinerante, Vicente Ripa desde la Delegación del Gobierno y Carlos Chivite desde ese premio de consolación llamado Senado se limitaron a callar, a ahuecar la voz, a dudar, a decir que no se sabía quién había sido y que no era un acto de terrorismo. Porque reconocer que ETA-Batasuna estaba haciendo esas cosas era un "obstáculo para el proceso".

 

Lo curioso es que el periódico independentista, Gara, se lo tomó casi igual de mal, y eso que procede de una tradición periodística que nunca ha tenido muchos problemas en aplaudir las acciones de ETA, Batasuna y Jarrai, aunque fuesen animaladas de grueso calibre. Parece que les ofendió la idea de que "sería la primera vez que un concejal de UPN es atacado sin que se sepa de dónde viene el golpe". Hombre, si eso es "alarmismo", seremos alarmistas; pero a mí me dió la impresión de que unos y otros estaban nerviosos porque la gente empezaba a enfadarse. Y eligieron ocultar la verdad, o sea mentir.

 

Y ahora resulta que ETA les quita la razón y que en el Zutabe 111, el boletín interno de la banda que el mismo Gara había adelantado hace unos días, justifica los actos de violencia callejera de los últimos tiempos; así que lo de Barañain sí fue un sabotaje, nacido de la "respuesta popular". O sea, como parecía evidente a pesar del miedo de unos, la violencia de otros y las mentiras de todos: el nacionalismo armado se despliega para dominar la calle. "Ahora más que nunca, es únicamente la lucha la clave que guiará el proceso donde pretendemos". Este "proceso" contra la Navarra foral y española de momento les va muy bien, si no fuese porque los ciudadanos se van dando cuenta.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 11 de diciembre de 2006

Las nuevas orientaciones del juicio sobre el 11-M.

Las nuevas orientaciones del juicio sobre el 11-M.

Se aproxima el juicio sobre el 11-M. La fiscal ha cerrado sus conclusiones. Ahora podemos saber lo que se va a deliberar en este juicio: poca cosa, en realidad, de hecho, solamente la inocencia o culpabilidad de Jamal Zougam, tiene verdaderamente interés. Sea cual sea la sentencia, el resto de misterios seguirán abiertos. Se equivocaron los portavoces gubernamentales cuando creen que la sentencia dirá la palabra definitiva sobre el juicio. En realidad, con la sentencia quedará claro el peso de la "versión oficial". La verdadera investigación empezará entonces. Así están las cosas.

¿QUÉ SE SABE DE CIERTO SOBRE EL 11-M?

Poca cosa:

- Se sabe que murieron 192 personas.

- Se sabe que Jamal Zougan fue detenido horas antes de las votaciones del 14-M y su detención decantó la operación hacia “ha sido Al Qaeda.

- Se sabe que murieron un número de personas, aun por determinar, en Leganés.

- Se sabe que la investigación tiene agujeros negros y defectos en todos los niveles.

- Se sabe que el atentado dio un vuelco nacional (victoria de ZP) e internacional (retirada de tropas de Irak y primera crisis “de la coalición”).

- Se sabe que el gobierno se pone literalmente histérico cada vez que alguien intenta investigar lo que ocurrió de manera independiente.

- Se sabe que la comisión parlamentaria de investigación no sirvió absolutamente para nada.

- Se sabe que el gobierno ha intentado borrar cualquier huella que no conduzca a la explicación unilateral dada desde el principio: “ha sido Al Qaeda”.

- Se sabe que la mayoría de detenidos en éste momento por el caso 11-M son confidentes de distintos servicios de seguridad del Estado.

- Se sabe que aparecen demasiados nombres de policías como próximos al atentado y como encubridores y falsificadores de pruebas.

¿QUÉ ES LO QUE NO SE SABE DEL 11-M?

La mayoría de aspectos del 11-M permanece envuelto en brumas, o bien, simplemente, no se tiene ni la más remota idea de lo que ocurrió. Pero, especialmente, no se sabe:

- Quién colocó los explosivos, ni quien ordenó colocarlos, ni quien planificó el atentado, ni quienes colaboraron en la trama.

- Se desconoce la naturaleza, la cantidad y el tipo de explosivo utilizado y, por supuesto, se desconoce su procedencia.

- Se desconoce todo lo relativo al piso de Leganés, y se ha encubierto lo que ocurrió allí en realidad.

- Se desconoce si ETA o algún dirigente etarra tuvieron algo que ver en la creación de pistas falsas y su protagonismo en extraños episodios que rodean al 11-M.

- Se desconocen los nombres de los funcionarios del Estado que intoxicaron a los medios de comunicación en las dos primeras semanas posteriores al 11-M, difundiendo datos completamente falsos que abundaban en la responsabilidad de Al Qaeda.

- Se desconoce si los funcionarios policiales que encauzaron la investigación, falsearon pruebas y tuvieron contacto con los confidentes hoy detenidos, actuaron por iniciativa propia o siguiendo indicaciones de alguien.

- Se desconoce el porqué no han sido procesados como “cooperadores necesarios” para el desarrollo de la trama algunos policías de los que dependían los confidentes.

¿POR QUÉ SE INTUYE MALA FE DEL GOBIERNO SOCIALISTA?

- Por su desinterés absoluto en salir de la “versión oficial” que mantiene a cara de perro, aun a pesar de que las dudas sobre su verosimilitud son razonables.

- Por su obstinación en desvincular el atentado de los resultados electorales, cuando entre ellos existe una evidente relación de causa a efecto, que deslegitima la existencia del gobierno ZP.

- Por su interés desmesurado e irracional en borrar cualquier detalle, por mínimo que sea, que conduce a integrar a ETA en la trama del 11-M.

- Por su desnaturalización (junto a ERC e IU) de la Comisión de Investigación Parlamentaria sobre el 11-M que sólo se preocupó de dirimir la ineficacia del PP, pero evitando entrar en el fondo de la cuestión.

- Por su concesión de subvenciones desmesuradas a la “asociación amiga”, dirigida por Pilar Manjón, que como puede suponerse, incluye el aferrarse a la “versión oficial”.

- Por los obstáculos puestas a las defensas de los acusados (la mayoría abogados de oficio), y por la paralela concesión de fondos ilimitados a la acusación.

- Por la negativa del ministerio fiscal (que obedece órdenes jerárquicas) a ampliar algunos elementos de la investigación y a abrir nuevos frentes de investigación.

¿QUÉ DIRIMIRÁ EL PRÓXIMO JUICIO?

- Para el gobierno el veredicto será la “palabra de Dios” que espera como agua de mayo para acortar las crecientes dudas y críticas sobre la versión oficial que hoy alcanza a casi el 65% del país.

- Pero la realidad es que SOLAMENTE se dirimirá la culpabilidad o inocencia de Jamal Zougam, como dato verdaderamente importante.

- El resto de los acusados solamente constituyen la coreografía del juicio (a muchos muertos corresponden muchos procesados). Porque si Zougam no tuvo nada que ver con los atentados –y habrá que explicar como llegó la policía a su detención- es evidente que su detención ANTES del 11-M fue el elemento definitivo que decantó los votos hacia el PSOE.

- El evidente que “los asturianos” y la mayoría del resto de detenidos –incluido Zougan- son delincuentes comunes… NI ACTIVISTAS POLÍTICOS NI FANATICOS ISLAMISTAS y, en algún caso, -El Egipcio- meros mitómanos exaltados. Lo único que cuenta es la sentencia sobre Jamal Zougam.

- Y el fiscal lo va a tener crudo porque en un juicio público, va a tener que demostrar que todo lo que difundió la prensa a partir de los intoxicadores policiales, es cierto y a dar datos objetivos y fehacientes sobre la culpabilidad: datos que, en nuestra opinión, no existen y si existen, carecen de valor probatorio y testifical.

¿QUÉ OCURRIRÁ DESPUÉS DEL JUICIO?

- Tenemos datos para afirmar que en los próximos meses se van a producir novedades importantes en la trama y que la tesis oficial va a llegar debilitada al juicio.

- De todas formas, estamos persuadidos de que el gobierno, por todos los medios, va a lograr –a través de la fiscalía- obtener la condena de Jamal Zougam y cerrar para siempre este gruyere de sospechas que apuntan a su línea de flotación.

- La sentencia evidenciará si la justicia es independiente o no. Nos gustaría comprobar que así es, de todas formas, si la sentencia, condena a Zougam, habrá que esperar a la apelación para opinar.

- Ahora bien, sea cual sea el resultado de la sentencia, los aspectos más importantes del 11-M quedan fuera del juicio y no tendrán respuesta.

- Así pues, como en el caso GAL, siempre nos quedará la investigación mediática para aproximarnos a la verdad sobre el 11-M. Y si el aparato judicial y policial es incapaz de suplir la investigación mediática… entonces ¿para qué diablos sirve? Este es, además de los 191 muertos, la verdadera tragedia nacional del 11-M: la sensación de que ni la justicia, ni la policía, ni los servicios de inteligencia, sirven para garantizar nuestra seguridad.

© Ernesto Milà

INFOKRISIS, 20 de noviembre de 2006

La destrucción de la sociedad

La destrucción de la sociedad

EN la entrevista de Jesús Bastante y Álvaro Martínez al arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, que ayer publicaba ABC se contaban muchas cosas interesantes. Hablaba monseñor Sebastián, entre otros muchos asuntos, de la emergencia de un nuevo totalitarismo, disfrazado de formas democráticas, y también de la destrucción minuciosa de la institución matrimonial y, por extensión, de la familia. Ambos fenómenos, en apariencia diversos, creo que deben contemplarse como concomitantes; y aun me atrevería a afirmar que la herramienta más eficaz con la que cuenta este nuevo totalitarismo (cuyo objetivo primordial es la «creación» de individuos desarraigados) es precisamente la destrucción de la institución familiar y de los vínculos que en ella se entablan, que hoy por hoy siguen siendo el principal escollo -declinante escollo- para la «reeducación» de la sociedad. Trataremos de explicar sucintamente esta reflexión.

El matrimonio, como muy certeramente señala monseñor Sebastián, ha dejado de ser una institución protegida jurídicamente. Las leyes han dejado de velar por su continuidad y sostenimiento, para conspirar contra su destrucción. Hoy en día es mucho más sencillo divorciarse que casarse: para casarse hay que asumir unas obligaciones; para divorciarse, ni siquiera hace falta alegar una causa, basta la mera voluntad caprichosa de los cónyuges. Cada vez es mayor el número de matrimonios que se disuelve por razones pueriles, irresponsables, por puro egoísmo disfrazado de «autonomía personal» que ni siquiera repara en el bien de los hijos. Resulta sumamente aleccionador observar que, a la vez que el matrimonio ha dejado de ser una institución digna de protección jurídica, sus enemigos se llenan la boca hablando del «derecho al matrimonio»; bajo dicha expresión lo que se encubre es la desvinculación del matrimonio de un compromiso duradero.

Aquellas viejas cláusulas que acompañaban la formalización de dicho compromiso han dejado de ser efectivas: hoy la gente se casa y se descasa cuando le da la real gana, como quien se cambia de camisa, porque es su «derecho», que ejerce cómo y cuándo le apetece. Naturalmente, el totalitarismo que viene vende esta destrucción del matrimonio como una conquista de la libertad individual. Y es que nada le conviene tanto como la creación de un espejismo de libertad para imponer su nueva tiranía.

Por supuesto, al nuevo totalitarismo no le interesan los individuos libres, sino desarraigados, huérfanos de asideros vitales que los protejan contra la sibilina labor de «reeducación» social. La magia del nuevo totalitarismo consiste, precisamente, en disfrazar ese desarraigo de libertad. Los totalitarismos siempre se han cimentado sobre una destrucción de la sociedad, de los vínculos que los individuos entablan entre sí; toda forma de asociacionismo humano ha sido contemplada con desconfianza, incluso con franca hostilidad, por los tiranos. El nuevo totalitarismo ha descubierto que el último bastión que le restaba por derruir era el matrimonio, y con él los lazos afectivos y transmisiones educativas que en su seno se entablan de forma natural. La familia «tradicional» (del latín traditio, que significa entrega, transmisión) se convierte así en el enemigo primordial del nuevo totalitarismo; desaparecida esa transmisión o fluencia de convicciones que se produce en el seno de la familia, rotos los vínculos solidarios que anteponen el bien común al interés particular, el individuo se convierte en un ser mucho más frágil y permeable a la «reeducación». También, por supuesto, se convierte en un individuo enfermo: carente de afectos, entregado a pulsiones de satisfacción inmediata que sustituyen ilusoriamente esos afectos, carne de psiquiatra y pasto de adoctrinamientos varios, amoral e incapaz de asumir responsabilidades, lacayo del Nuevo Régimen. El nuevo totalitarismo puede sentirse orgulloso: ha logrado destruir la sociedad, haciendo además creer a los damnificados que son más libres, cuando en realidad no son sino despojos arrojados a una trituradora de almas.

Juan Manuel de Prada

ABC, 4 de diciembre de 2006