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Foro El Salvador

Opinión y análisis

Garzón lo echa por tierra

La Audiencia Nacional da un giro de 180 grados en la interpretación de la Ley de Partidos Políticos. La salida del juez Grande Marlaska del tribunal ha provocado sumisión a los criterios del Gobierno para la gestión del mal llamado proceso de paz. Baltasar Garzón ha decido adoptar el criterio de la fiscalía y ha autorizado la reunión de la ilegalizada batasuna con el PSE. Antes de volver de Nueva York, Garzón ya aviso de que estaba de acuerdo con el Fiscal Cándido Conde Pumpido: la aplicación del derecho tenía que amoldarse a la situación creada por el alto el fuego.

Después de meses en los que Marlaska ha luchado para que la ilegalizada Batasuna no pudiera moverse como si fuera legal, en cinco días Garzón lo ha echado todo por tierra. El juez estrella en lugar de hacer brillar el derecho como una instancia independiente, lo apaga poniéndolo al servicio del poder político.  

F.H.

Páginas Digital, 6 de julio de 2006

Zapatero: Busca la verdad y Defiéndela

¿Por qué no nos podemos fiar del presidente del Gobierno? ¿por qué hay algo que chirría en nuestro interior cuando le oímos hablar de la paz cercana para el País Vasco? El problema de fondo de Zapatero es que la verdad y los hechos no existen.

El problema de José Luis Rodríguez Zapatero no es solamente que mienta, que oculte la verdad, que caiga continuamente en las contradicciones en sus posiciones políticas y en su acción de Gobierno. El problema de fondo no es únicamente su permanente engaño y deslealtad con el principal partido de la oposición, con el que hasta el momento fuere quien fuere que estuviera en La Moncloa se pactaban asuntos de estado. Ni si quiera que no fuera leal con nadie, ni siquiera con sus socios parlamentarios, como ha pasado con ERC al acabar pactando con CiU el Estatuto de Cataluña. Ni tampoco con los que supuestamente son de los “suyos”, como ha ocurrido con la caída de Pasqual Maragall, por citar algunos ejemplos.

Dos años que lleva en el poder nos han sido suficientes para intentar aproximarnos al principal interrogante de José Luis Rodríguez Zapatero: que se trata de un personaje en el que para él no existen ni la verdad de los acontecimientos ni la objetividad de los hechos. La verdad y los hechos no existen para Zapatero, y si existen los niega o los interpreta. Por eso es capaz de hablar de “proceso de paz” cuando a la vez está reconociendo el derecho de autodeterminación de los vascos.

Y mientras lo admite, aplaude Otegi y los Batasunos. Pero al día siguiente puede decir que se le malinterpretó y que todo se hará de manera legal y con los límites constitucionales.

En estas semanas, es capaz de dar por zanjada la actividad terrorista cuando no ha cesado la extorsión, la violencia callejera, se ha calcinado un negocio de un concejal de Navarra y los etarras más sanguinarios de ETA se han reído de todos en la Audiencia Nacional y han amenazado con seguir la violencia.

Pero los hechos, que son sagrados, no existen para Zapatero. Y tampoco la verdad, porque el problema de fondo no es que no sepamos qué está pasando, qué es lo que ha pactado ya, qué precio ha pagado, a la banda terrorista ETA.

Ante los discursos y la persona del presidente no vemos un hombre que habla, busca, lucha y defiende un ideal, fuere cual fuere, aunque fuera la conquista de una utopía política. Un ideal, una verdad por la que merece la pena toda la acción política, ante la cual aunque uno no estuviera de acuerdo lo reconocería. Zapatero no tiene esa verdad y eso es lo que genera intranquilidad y desconcierto. Los españoles estamos ante una persona y un presidente del Gobierno para el que todo vale y, a la vez, nada vale.

Raquel Martín

Páginas Digital, 4 de julio de 2006

Declaración y autodeterminación

El presidente del Gobierno ha anunciado que comienza oficialmente las negociaciones con ETA en una comparecencia que ha sido una nueva pirueta. Zapatero se había comprometido a que ese anuncio se iba a producir en el Congreso de los Diputados.

Pero Zapatero no ha comparecido en el hemiciclo ni ante los representantes de la soberanía nacional sino ante los periodistas, en una intervención que no ha admitido preguntas. Zapatero ha cumplido con las fechas que le exigió el diario etarra Gara, pero hace público el diálogo sin haber convocado el Pacto Antiterrorista y sin haber informado a la Comisión de Secretos Oficiales como había prometido.

Trucos pues para una cuestión tan seria, cuando la banda ha seguido extorsionando y ha vuelto a recurrir a la kale borroka.

Pero lo más preocupante es que en su declaración Zapatero ha asegurado que está dispuesto a respetar lo que decidan los vascos. Decisión es la palabra que utilizan los proetarras y los nacionalistas como sinónimo de autodeterminación.

F.H.

Páginas Digital, 30 de junio de 2006

El día en que a ZP se le entendió todo (a su pesar, tal vez).

Tal y como exigió ETA, el presidente del Gobierno ha cumplido sus compromisos y en la fecha indicada ha anunciado la apertura del diálogo con los terroristas. El anuncio ha venido envuelto en la habitual parafernalia retórica del zapaterismo: una mezcla un tanto indecente de buenas intenciones, medias verdades y mentiras enteras, todo ello vertebrado por una confusión ética y conceptual que quita el aliento. En la pieza oratoria de ayer hay muchas cosas que llaman la atención: la burla de hablar en un Congreso sin diputados, el reconocimiento brumoso del derecho a la autodeterminación, el maquillaje de la Ley de Partidos, la contradicción de negar concesiones (políticas) y anunciar conversaciones (políticas), la voluntaria ceguera ante la persistente actividad de ETA… Pero, junto a todo eso, hubo un momento decisivo: el momento que a ZP se le entendió todo.

Ese momento es aquel en que Zapatero, tras reconocer el altísimo grado de autogobierno del País Vasco, constata que la violencia persiste y de ahí deduce la necesidad de negociar. Reduzcámoslo a esta oración: "Habéis sido más libres que nunca, pero ETA ha seguido matando; por tanto, hay que hablar con ETA". La conjuntiva –"por tanto"- no figura expresa en el texto de
ZP, pero va implícita en el argumento y es lo único que le da sentido. Estamos ante un ejemplo perfecto de razonamiento perverso o, mejor, pervertido. Traspasémoslo a una situación cotidiana: "Vivís muy bien en vuestro chalé, pero los ladrones os sigue robando; por tanto, hay que hablar con los ladrones, a ver qué quieren". Lo que los ladrones quieren, evidentemente, es lo que hay dentro de la casa; si se les da sin necesidad de romper cristales o disparar, tanto mejor para todos y, sobre todo, para los ladrones, ¿no? Y aquí es lo mismo: lo que ETA quiere es la autodeterminación, la amnistía para sus presos, la legalización política de ETA y la anexión de Navarra; si se les da sin necesidad de asesinar, secuestrar y chantajear, mejor para todos, ¿no? Pues no: será mejor sólo para ellos.

El País Vasco, en efecto, ha sido más libre y autónomo que nunca; para empezar, ha sido un país, cosa que antes no era. Pese a ello, ETA ha seguido matando. Lo que pide el sentido común, por tanto, es que se acabe con ETA, no que se negocie con ella. Porque si aceptamos la negociación, entonces estaremos reconociendo implícitamente que su derecho a matar era tan bueno como nuestro derecho a una generosa forma de autogobierno. Zapatero, quizá sin darse cuenta, ha enunciado el principio general de todas las rendiciones indecorosas: ceder ante quien te amenaza. El espíritu de la claudicación.

(En La Moncloa han habilitado un contenedor para dar cabida a una insólita correspondencia masiva. Son miles de sobres que llegan a Palacio. En su interior, cada sobre guarda una pluma blanca).
 

José Javier Esparza

El Semanal Digital, 30 de junio de 2006

A don Rafael Pradas. Cartas al Director de El periódico de Aragón.

Leo en la edición del 24 de junio de su prestigioso diario un artículo de Rafael Pradas, profesor de la Universidad Carlos III, titulado "En nombre de las NO víctimas".

La lectura de este artículo me ha provocado muchas reflexiones algunas de las cuales transcribo a continuación. En general el artículo es una justificación de la negociación del gobierno con ETA. El objetivo del artículo ya es objetable. Porque cuando un gobierno negocia con una banda terrorista ya le está concediendo una victoria: el considerarle interlocutor de un Estado soberano. Esta victoria legitima los crímenes anteriores ya que fueron necesarios para llegar al actual "proceso de paz".

Pero lo peor es que utiliza una serie de argumentos que son falsos o directamente son mentiras.

1°. Alinea a la AVT con el PP o con sectores a la derecha del PP. Lo único que está ocurriendo es que el PP ha apoyado con su presencia las movilizaciones de la AVT, al igual que algunos militantes del PSOE y algunas organizaciones de izquierda. ¿Qué tiene de vergonzoso que el PP apoye a la AVT? ¿Acaso el PSOE no le apoyaba también mientras estuvo dentro de los límites del pacto antiterrorista? Es que la AVT no se ha movido, está donde siempre. Quien se ha movido ha sido el PSOE y el gobierno. Movimiento que comenzó con la purga de Nicolás Redondo y ha seguido con la utilización de la fiscalía apoyando los argumentos jurídicos de las defensas de algunos criminales de ETA y Batasuna (es decir, ETA).

2°. Los jóvenes vascos cuyo futuro es el terrorismo (callejero, pero terrorismo) pueden dedicarse a una vida honrada y decente igual que hemos hecho la mayoría de los ciudadanos. Pueden buscarse un trabajo, acabar sus estudios, hacer oposiciones. ¿O es que el señor Pradas cree que la actividad terrorista de estos jóvenes está justificada? Yo no lo creo.

3°. Dice el artículo que la AVT se arroga una representación que no tiene porque hay víctimas que si están de acuerdo con la rendición ante ETA. Y que los muertos no pueden opinar. Claro que no pueden, para eso ETA les mató, para silenciarles porque la voz de algunos de ellos era muy molesta para ETA. Incluso la voz de Ernest Lluc, que el autor cita, a pesar de ser favorable a la negociación era molesta. Y era molesta porque era una persona honrada y decente.

4° Dice el señor Pradas que hay que concederle una oportunidad a la paz dentro de la legalidad y de la dignidad. ¿Le parece digno que un asesino se siente en una mesa de igual a igual con el representante de un gobierno? ¿Cree que es legal que un gobierno mire para otro lado mientras Batasuna (organización ilegalizada por ser parte de ETA) organiza actos, manifestaciones y ruedas de prensa? ¿Es legal que algún policía avise a los criminales para evitar su detención?

Me parece muy bien que ETA pida perdón, cosa que no ha hecho todavía. Y añade, "habrá que hacer gestos de concordia en la otra dirección. Por los errores del pasado" . ¿Nosotros, todos nosotros, la Nación española, las víctimas? ¿Quién? ¿Quién tiene que pedir perdón a ETA, señor Pradas? ¿Qué errores?

***Fermín Civiac

***Huesca

Rubalcaba tampoco ve peligrar la negociación tras la operación de Marlaska y Le Vert contra ETA

Tras las informaciones sobre la actividad extorsionadora de ETA y las filtraciones que pudieron abortar una macro-operación contra la banda en Francia este martes cuajó la llevada a cabo por los jueces Marlaska y Le Vert. Se saldó con 12 arrestados –5 en España y 7 en Francia– entre los que se encuentran veteranos como Julen Madariaga. También Jean Pierre Harocarene, jefe de deportes de la Cadena SER en Irún. Otegi dice que es un "ataque nítido a las esperanzas de paz". Minutos más tarde, un Rubalcaba  visiblemente nervioso dijo que "no hay ningún dato que impida continuar con el proceso" y que queda demostrado que la Policía y los jueces "no están de brazos cruzados".

L D (Agencias) El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba comenzó su intervención advirtiendo de que sería "muy breve" y rogando a los periodistas que apagaran los teléfonos móviles. A preguntas sobre la reacción de Arnaldo Otegi tras las detenciones, señaló que no iba a "romper esa costumbre" de no contestar al dirigente de Batasuna-ETA. "Se trata de una investigación que comenzó hace dos años. No hay ningún dato que impida continuar con el proceso de paz". Continuó diciendo que lo que "sí se pone de manifiesto" es que la Policía y la Justicia "no están con los brazos cruzados".  Indicó que la fecha de la operación la fijaron los jueces, y que el Gobierno estaba al tanto. "Mi rol ha cambiado y mi locuacidad corresponde a la de un ministro del Interior", comentó respecto a su actitud lacónica durante su intervención. Explicó que se ha decretado el secreto sumarial "y vamos a respetarlo", por lo que no podía aportar más datos.

"La misión de los jueces es detener a presuntos colaboradores de ETA", dijo. "Las reglas en el Estado de Derecho se cumplen y eso lo tendría que aprender todo el mundo", concluyó. En declaraciones a los periodistas antes de comparecer ante la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, el ministro Juan Fernando López Aguilar se refirió a la detención de doce personas en una operación contra el aparato de extorsión de ETA, cinco de ellas en España y el resto en Francia. El titular de Justicia indicó que esto "no altera en lo más mínimo el curso de ruta de que es responsable el Gobierno de España para el aprovechamiento de una oportunidad histórica de poner punto final a la violencia de ETA y, por supuesto, a sus manifestaciones intimidatorias y coactivas, entre ellas la trama de extorsión que es el objeto de esta operación". 

Enfrentamiento entre Grande Marlaska y Telesforo Rubio 

Según informó este martes la cadena COPE, hace aproximadamente dos semanas se produjo un enfrentamiento entre el Comisario General de Información, Telesforo Rubio y el juez Fernando Grande Marlaska a cuenta de la operación contra ETA. Según las fuentes consultadas por la emisora en Interior no había duda este martes de que la operación era obra de Marlaska. El juez habría exigido que se nombrara a un inspector jefe de la Policía como único interlocutor con la Audiencia para seguir la operación. Parece también que el dispositivo estaba listo hace días pero que la Policía pidió al juez que esperara.

La noticia aparecida en el diario El Mundo acabó con la paciencia del juez. Que el Gobierno español estaría enterado de la operación parece pasar forzosamente por la visita de Antonio Camacho, secretario de Estado de Interior, a la juez francesa Laurence Le Vert. 

Cuatro preguntas de Otegi a Zapatero, De la Vega, Rubalcaba y López Aguilar

 El análisis de López Aguilar no coincide con el del portavoz de ETA-Batasuna, Arnaldo Otegi, que ha dicho que las doce detenciones practicadas esta madrugada en España y Francia contra la presunta red de extorsión de ETA son entendidas por "los ciudadanos de Euskal Herria" como "un ataque nítido y frontal a las esperanzas de paz". Señaló que la operación contra ETA es una "decisión política" del Gobierno del PSOE que no se corresponde con la situación actual. En ese sentido, preguntó al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero "en qué contribuye a superar el conflicto y abordar el proceso de paz".

Otegi, en una rueda de prensa ofrecida en San Sebastián junto a Joseba Álvarez, dijo que lo que estos arrestos pretenden ocultar es que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "no tiene un problema con la izquierda abertzale, sino con un pueblo que es una nación y tiene derecho a decidir". Rehusó analizar las consideraciones jurídicas de los jueces Fernando Grande-Marlaska y Laurence Le Vert para ordenar esta operación y dijo que ETA-Batasuna "resta credibilidad" a sus argumentos ya que, afirmó, "sabe cómo se construyen estos sumarios y esto es una operación llevada a cabo por motivos políticos y no jurídicos". "¿Buena noticia para quién y para qué? ¿Cuál es el objetivo de esta operación, qué es lo que se busca? ¿Alguien cree que con ello se pretende fomentar el proceso de paz en este país? ¿En qué contribuye a ello?", se preguntó Otegi, que dirigió estas cuestiones a los ejecutivos español y francés, y especialmente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, y a los ministros de Interior y de Justicia, Alfredo Pérez Rubalcaba y Juan Fernando López Aguilar, respectivamente.
 

El también dirigente de ETA-Batasuna Joseba Permach aseguró que la detención en España y Francia de doce personas acusadas de formar parte del aparato de extorsión de ETA "vuelve a poner en evidencia que el Estado español sigue manteniendo la vía represiva, la estrategia de guerra, cuando precisamente desde Euskal Herria se está apostando por crear un escenario de paz y de soluciones".  Lo que se conoce como izquierda abertzale –Aralar incluida, pese a las aparentes desavenencias– ha reaccionado en bloque calificando la operación judicial como el mayor obstáculo encontrado hasta el momento desde que Zapatero anunció el llamado proceso. 

Sanz recuerda las denuncias de los empresarios

 El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, dijo que la operación contra el aparato de extorsión de ETA es una demostración "palpable" de que el Estado de derecho "funciona" y de que "la justicia actúa maravillosamente bien, no en virtud de coyunturas políticas". También indicó que las detenciones vienen a "dar la  razón" a quienes mantenían que continuaba la extorsión a empresarios y a quienes decían que la banda terrorista "sigue funcionando". "Siempre es positivo que aquel que está delinquiendo acabe en manos de la justicia. No cabe duda de que la extorsión a los empresarios es una manera de cometer delitos y de poner palos en la rueda de este llamado proceso de paz", dijo, en una entrevista a Televisión Española recogida por Europa Press. 

Desde el PNV, Joseba Egibar ha advertido de que las detenciones "no son buenas noticias" y cree que "no ayudan" al proceso, aunque consideró que dicho proceso "va a seguir". En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, el dirigente nacionalista afirmó que los Gobiernos español y francés "ya saben" qué supone el alto el fuego indefinido declarado por ETA "en toda su proporción y medida". "Estas noticias no son buenas. No sé si les han cogido realizando el cobro o qué, pero no ayudan al proceso, aunque creo que el proceso va a seguir", reiteró. 

En la misma línea, el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, espera que las detenciones de la red de extorsión de ETA no influyan en el proceso que se ha abierto tras el alto el fuego porque, según recalcó, el Estado de Derecho no puede dejar de actuar. Duran reiteró que "la Policía debe seguir haciendo su trabajo y los jueces el suyo" y, por lo tanto, "no hay ningún motivo para que dejen de actuar". En cuanto a la posibilidad de que el Gobierno no haga una comunicación formal a la Cámara para informar del inicio de contactos con ETA, criticó que se esté "hablando demasiado" de esta cuestión y añadió que si el Gobierno ya ha elegido cómo informar a la Cámara debe comunicarla a los grupos parlamentarios, "especialmente al jefe de la oposición". 

En nombre del Gobierno vasco, su portavoz, Miren Azkárate, calificó de "sorprendente" que se detenga a personas que "hace tiempo que se desmarcaron públicamente del uso de la violencia y que han mantenido esa actitud en los últimos años". Azkárate reclamó que "se esclarezca cuanto antes" las causas de las detenciones, para que "todos podamos ver lo que hay detrás y sepamos a qué han obedecido estas actuaciones".  

El portavoz de UPN en el Congreso, Jaime Ignacio del Burgo, aseguró que las detenciones "acaban de sacar los colores al Gobierno español" e instó al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero a "tomar buena nota de la voluntad de un país como Francia donde todavía funciona el Estado de Derecho y sigue combatiendo a ETA,  con todos los medios a su alcance". Además, calificó de "inconcebible" que desde La Moncloa insistan en "emprender una humillante negociación con la banda terrorista incluso bajo los auspicios de mediadores internacionales, como si España fuera una potencia opresora y los vascos un pueblo oprimido".

Libertad Digital, 21 de junio de 2006

ETA: cautivo Madrid, tomemos ahora París (y un rumor letal)

15 de junio de 2006.  ETA hizo público ayer un comunicado dirigido a las autoridades francesas. No es habitual que ETA hable para París. Ayer lo hizo y su mensaje es inequívoco: "Mientras Francia no reconozca a Euskal Herria, la lucha por los derechos y el conflicto continuarán". Lo cual quiere decir al mismo tiempo muchas cosas.

Traducción para españoles: estamos esperando una respuesta; que sepáis que no dejamos las armas porque en Francia seguimos teniendo faena, y mientras tengamos las armas en la mano, aquí mandamos nosotros.

Traducción para franceses: ya sabéis cómo va la cosa en España, así que a mover el culo; si no os movéis, os encontraréis en Francia con el mismo problema que tenían en España. Y traducción para la propia parroquia: ya hemos hecho que Madrid doble las manos y ahora vamos a por París; estamos que nos salimos.

Carl Schmitt dijo que "soberano es quien decide el estado de excepción". Un amigo me escribe: "Soberano es ETA".

¿Por qué una amenaza a Francia precisamente ahora? Es imposible no conectar el comunicado etarra con una explosiva noticia difundida esta misma semana: el pasado mes de mayo, una filtración desde España habría desbaratado la detención de la cúpula de ETA en Francia. Esta noticia ha circulado por diferentes medios digitales; yo la recogí en el blog del periodista francés Jean Chalvidant. La secuencia de los hechos guarda bastante coherencia interna.

Recordará usted que, hace algunas semanas, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, mantuvo una reunión sorpresa con la juez antiterrorista francesa Laurence Lebert. Nada trascendió de aquella entrevista, que era, cuando menos, inusual. Lo que se ha "filtrado" después es que la juez Lebert había organizado una operación para pescar a la cúpula etarra. La policía francesa, cabal, se lo contó a la española. Pero los gendarmes salieron de la emboscada con las manos vacías: los etarras no habían acudido al lugar previsto. Alguien había dado el chivatazo. ¿Quién? Verosímilmente, fuentes de la propia seguridad española, temerosa de que tales detenciones frustraran el "proceso de paz". La juez Lebert montó en cólera. Y de ahí aquella inusual reunión en la que, según se cuenta, Camacho tuvo que soportar las iras jupiterinas de la indignada francesa.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha escrito una carta al ministro Rubalcaba pidiéndole una aclaración. En realidad, sería más fiable la palabra de la juez Lebert. Mientras tanto, ETA pide turno y advierte a Francia con algo que pude leerse como "no lo volváis a intentar". Todo tiene lógica; una lógica espantosa.

Si todo esto es cierto –y, de momento, por lo menos es verosímil-, nos encontraríamos en una situación abominable: el Gobierno español habría protegido a la cúpula de ETA, obstruyendo la acción de la justicia. ZP habría puesto su interés político inmediato, la negociación con ETA, por encima del interés general y de la justicia, que exigen la detención de los asesinos. ¿Será posible?
 

José Javier Esparza

El Semanal Digital

El proyecto de ETA y de Zapatero

Es posible que Zapatero no quiera la independencia del País Vasco, quizás tampoco un referéndum de autodeterminación. Es posible que no quiera la anexión de Navarra a Euskadi o la conformación de un espacio común que agrupe las siete provincias vascas. Es posible que el presidente del Gobierno no quiera todo esto, al menos no como un fin en sí mismo.

Sin embargo, es cierto que existe un proyecto en el que confluyen los intereses de ETA, de Batasuna y del PSOE, aunque por motivos distintos en cada caso. Por eso, no son tan descabelladas las palabras de Ángel Acebes.

A nadie se le escapa que el silencio de las pistolas supone un granero de votos tanto para el PSOE-PSE como para una legalizada Batasuna. Pero es que además, ambas formaciones comparten ciertas aspiraciones en un momento en que lo que verdaderamente está en juego, y lo que se está configurando, es el mapa político del País Vasco tras la disolución de la banda terrorista.

A los socialistas les interesa que el nacionalismo vasco del futuro esté dividido en dos bloques y para eso necesita una izquierda abertzale fuerte e influyente. Tomando como modelo la división del nacionalismo catalán, los dirigentes del PSOE y del PSE saben que esta situación les ofrece muchas más oportunidades de gobierno que un panorama en el que los herederos de ETA/Batasuna permanecieran como una fuerza residual frente a un hegemónico PNV.

Este planteamiento encaja a la perfección con las aspiraciones del mundo abertzale radical, que se asegura así un peso decisivo en la política vasca y una enorme capacidad de influir en los destinos de esta comunidad. Y esto tras haber sufrido su particular travesía del desierto marcada por el acoso policial y judicial, y por el secuestro de buena parte de sus reivindicaciones históricas, que fueron incorporadas al Plan Ibarretxe por el PNV, lo que generó la confusión y la división en sus bases.

Se puede discutir hasta la saciedad la conveniencia de este diseño en términos de real politik, pero lo que está fuera de duda es la grave inmoralidad que comete el Gobierno dando una salida tan airosa a quienes durante más de 30 años han practicado o han apoyado la violencia, con el resultado de 1.000 asesinatos y decenas de miles de personas amenazadas, perseguidas o huidas.

Nadie quiere más muertos, eso está claro. Pero el actual proceso dirigido por Zapatero está, de hecho, premiando a los violentos por sus actos. Es inevitable que ahora, en la mente de los terroristas y quienes les apoyaron aflore una idea: “mereció la pena”.

Mientras que quienes tuvieron la grandeza moral de abandonar la vía de la violencia y arrepentirse, arriesgando así la vida (y muchos perdiéndola) frente a la venganza ciega de sus ex compañeros, ven ahora cómo el Estado les da la espalda para dar la mano a quienes mataban y amenazaban.

Hay tiempo todavía para que el Gobierno rectifique y existen alternativas. Cuando empezó la democracia en España, ETA optó por seguir matando porque no era capaz de convencer de sus ideas a una mayoría y no estaba dispuesta a ceder. Ahora deja de matar pero sigue queriendo saltarse las reglas del juego democrático y busca una posición de ventaja, excluyendo a quienes piensan de otra forma. Aunque sea un camino más largo y tortuoso, lo correcto es evitar que se salgan con la suya. El empeño ha de ser, ante todo, defender la justicia y la libertad.

Sólo sobre estos dos pilares se puede construir una paz verdadera.

Ignacio Santa María

Páginas Digital, 12 de junio de 2006