Blogia
Foro El Salvador

Otras entrevistas

Otegi: "El Estado español no tiene que pagar un precio político a ETA ni a nosotros"

Otegi: "El Estado español no tiene que pagar un precio político a ETA ni a nosotros" Jordi Barbeta / Ignacio Orovio | El atentado de Barajas truncó el proceso de paz iniciado el 22 de marzo con la declaración de alto el fuego permanente de la organización terrorista ETA. Hubo una enorme desorientación de todos los interlocutores. También en los sectores políticos que han dado cobertura política a los terroristas. Ante una situación política excepcional, La Vanguardia ha optado por entrevistar directamente al portavoz de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi. Lo que viene a continuación es el resumen de una conversación de 90 minutos celebrada el viernes en San Sebastián y en la que Otegi apuesta inequívocamente por mantener el proceso de paz. En la entrevista, Otegi firma dos sentencias que viniendo del portavoz de Batasuna tienen calado político: "El proyecto independentista sólo se puede construir a través de vías pacíficas y democráticas" y "el Estado español no tiene que pagar ningún precio político a ETA ni a nosotros".

 

- Barajas rompió un proceso en el que ustedes estaban embarcados. ¿Por qué no lo condenan?

 

- Tras el atentado de Barajas, la izquierda abertzale, por primera vez en su historia hace un llamamiento a ETA para que regrese a las posiciones del 22 de marzo, y ese llamamiento es respondido por parte de ETA comunicando que mantiene el alto el fuego.

 

- Pero reservando la opción de volver a actuar.

 

- Efectivamente, existen en ese comunicado cosas que deberían ser aclaradas entre el Gobierno español y ETA.

 

- ¿Ustedes condenaron el 11- M?

 

- Lo reprobé. La condena afecta más a lo moral que a lo político y yo planteé un rechazo en términos políticos. Quien hizo el 11- M buscaba el mayor número de víctimas y además en trenes de cercanías que acercaban a trabajadores a sus puestos de trabajo. Desde nuestro punto de vista, eso es absolutamente rechazable.

 

- ¿Para cualquiera, sea integrista islámico o alguien que actúe en nombre de la patria vasca?

 

- Sin duda.

 

- Así, ¿rechaza la violencia como método de acción política?

 

- Nosotros no usamos las armas. Queremos hacer política en términos democráticos. Estamos manteniendo la misma actitud que el Sinn Fein en Irlanda o el Congreso Nacional Africano en Sudáfrica y que permitió construir la solución.

 

- Tras Barajas y con Iñaki de Juana en situación límite, es difícil mantener la esperanza...

 

- El proceso no tiene alternativa y nosotros estamos dispuestos a hacer lo que haga falta.

 

- ¿Qué están dispuestos a hacer?

 

- Hemos puesto encima de la mesa una propuesta razonable, democrática, que resolvería el conflicto.

 

- ¿En qué se concreta?

 

- Proponemos un marco de autonomía para cuatro territorios que construir desde la suma de voluntades democráticas por parte de la comunidad foral navarra y la comunidad autónoma de Vascongadas. Ese marco debe regular también evidentemente el derecho a decidir libre y democráticamente.

 

- ¿Usted cree que ETA abandonará las armas si se inicia un debate paralelo en Vitoria y en Pamplona para comprobar si existe voluntad de compartir una misma comunidad autónoma dentro del Estado español?

 

- En nuestro discurso histórico hemos manejado los conceptos clásicos de territorialidad y derecho de autodeterminación. Las palabras se convierten en tabú y en obstáculos cuando no lo deberían ser. En definitiva, lo que planteamos es que decodifiquemos eso en términos que permitan a todos entender que estamos hablando de un acuerdo razonable. Queremos cambiar un tablero de confrontación por un tablero de seducción. Queremos seducir democráticamente a la ciudadanía. Entendemos como legítimo que el resto de formaciones políticas intente seducir con la autonomía, la federación o lo que fuere. Al final la ciudadanía decide. Y ese es el marco que nosotros entendemos que resuelve el conflicto. Eso resuelve el conflicto político y el conflicto en términos de violencia armada.

 

- Los navarros tendrán algo que decir.

 

- Planteamos que se pronuncien, evidentemente. Estamos planteando un espacio a cuatro territorios. Y ese Parlamento sería menos soberanista, porque la correlación de fuerzas en Navarra es otra. Y en ese Parlamento la fuerza mayoritaria podría ser el Partido Socialista. O incluso UPN-PP. Hay abertzales que nos preguntan por eso, y nuestra respuesta es nítida. Preferimos un Parlamento a cuatro en el que los vascos decidan un lehendakari del PSOE que un parlamento a tres soberanista. Porque nuestro proyecto es nacional, y el lehendakari que salga por un Parlamento a cuatro es el que decidan los vascos y punto.

 

- O sea que plantean la autodeterminación y la cuestión de Navarra no como punto de partida sino como punto de llegada...

 

- Nosotros somos independentistas. Lo que queremos transmitir a la ciudadanía es que, dentro de un marco democrático donde tengan cabida todos los proyectos, la independencia sólo se puede construir desde las vías pacíficas y democráticas. No se puede construir de otra manera. ¿Por qué? Porque el proyecto independentista necesita la adhesión de la mayoría.

 

- Ahora mismo, la opinión pública está conmocionada por el atentado y ustedes responden con propuestas políticas cuando si existe algún consenso entre los partidos democráticos es que la paz no tiene precio político...

 

- El Estado español no tiene que pagar ningún precio político a ETA. Ni tampoco a nosotros. Si nos situamos en la ecuación el fin de la violencia comporta que hay que pagarle un precio político a ETA, no habría solución. Eso equivale a plantear la rendición del Estado. Con esa ecuación, no hay solución. El Estado español tiene un problema estructural con un país que mayoritariamente se siente nación. También habrá que preguntarse qué precio político tiene la no paz. Insisto, el proceso no tiene alternativa...

 

- Sí tiene. Seguir como hasta ahora...

 

- Dejando aparte intereses más perversos, creo que nadie puede plantear honradamente que la guerra y el enfrentamiento es la solución.

 

- La solución sería la derrota de ETA. No van a conseguir la independencia, ni la territorialidad, ni nada, así que ya se cansarán... ¿no?

 

- Y yo pregunto: ¿es solución no resolver un conflicto que es anterior a la existencia de ETA?

 

- Es que tal como usted lo plantea recuerda mucho a una controvertida frase de Mariano Rajoy en el Congreso: "Si no se cede, habrá bombas, y si no hay bombas, será porque se ha cedido".

 

- La política antiterrorista del PP no derrota a ETA y concluye con 191 muertos. ¿Alguien plantea que esa es la política que conviene no ya a los vascos sino al conjunto del Estado? Nosotros apostamos por un proceso sin violencia de ninguna clase. Y quiero responder a la pregunta que nos hizo Zapatero en Vitoria. ¿Quién le tiene miedo a la palabra?, preguntó. Nosotros, no. Estamos deseando que ese campo de juego en igualdad de condiciones sólo se emplee la palabra por parte de todos para seducir, si se puede, a la mayoría popular en una determinada dirección. Quienes le tienen miedo a la palabra son aquellos que la niegan estructuralmente.

 

- De sus palabras se puede interpretar que prefiere a Zapatero a Rajoy como interlocutor...

 

- Por el momento creo que estamos a la par, pero en cualquier caso no vemos a Rajoy en esta predisposición, y mucho menos al ala más reaccionaria del Partido Popular. Pero en el proceso irlandés, John Major inició las conversaciones. Se produjo un colapso, con varios atentados, y Tony Blair recogió el guante, y dijo entonces una cosa muy simple. Que lo que quieran los irlandeses lo van a decidir los irlandeses. Y todavía los irlandeses, quince años después, forman parte del Reino Unido. Y probablemente lo seguirán siendo otros quince. Ahora bien, los irlandeses tienen ahora las vías democráticas suficientes para luchar por sus objetivos sólo desde las vías pacíficas y democráticas.

 

- Todo eso suena muy bien, pero aquí hay una organización terrorista que cuando se le antoja dinamita un aeropuerto y mata a dos personas. ¿De qué sirve hablar con Josu Ternera? ¿De qué sirve hablar con Batasuna?

 

- Es evidente que tras ese hecho hay un proceso de desconfianza. El Gobierno tiene motivos para desconfiar de la interlocución de ETA, como estoy convencido de que la interlocución de ETA tiene motivos sobrados para desconfiar del Gobierno. Hay que mirar las cosas en perspectiva. Con nosotros se habló durante mucho tiempo (de manera no oficial) y no se habló con ETA. Se construyó una hipótesis de trabajo. Se llegó a la conclusión de que si ETA daba un gesto significativo, era posible iniciar un proceso de solución. Ese gesto se produce el 22 de marzo, con el alto el fuego. Hablar siempre es útil.

 

- Pero el atentado de Barajas desacredita a los interlocutores...

 

- Yo estoy convencido de que hay que seguir hablando y trabajando, independientemente de los fenómenos coyunturales.

 

- ¿Usted cree que después del atentado el presidente Zapatero tiene margen político para atender cualquier iniciativa de ETA?

 

- Un presidente de Gobierno con ambición histórica tiene margen para todo, aunque la situación deseable, la que permitió por ejemplo hacer el proceso irlandés con más agilidad, fue que los dos grandes partidos mantuvieron una posición común para dar una solución al conflicto. El PP ha hecho bandera electoral de esta cuestión. Su objetivo es, a través del sabotaje al proceso, intentar volver al poder, ése es el gran problema. Lo conveniente sería lo contrario, facilitaría las cosas. Y el PP está utilizando además ciertos aparatos del Estado en esa estrategia. El proceso se ha desarrollado en malas condiciones porque el PSOE y Zapatero han tratado de mantener un cierto equilibrio entre los pasos del proceso mirando de reojo al PP para no molestarle demasiado. Ahí es donde no hay margen. De este impasse sólo es posible salir hablando. Y en una segunda fase, acompañar el diálogo con hechos, por todas las partes. Lo que genera confianza son los hechos, no las palabras.

 

- ¿Una entrega de armas, ni que fuera simbólica, generaría la credibilidad suficiente como para reanudar el proceso?

 

- No lo sé. Ambos interlocutores, Gobierno y ETA, tienen que hablar, y eso será lo que construya la confianza. ¿Qué gestos, en qué condiciones? Eso deben detallarlo ellos.

 

- ¿Le consta si hay contactos?

 

- No.

 

- ¿Hay una posición unánime en la izquierda abertzale respecto al papel de la violencia?

 

- En la izquierda abertzale hay una posición unánime sobre la apuesta que hay que hacer. Aspiramos a construir lo antes posible una solución en los términos que planteamos. Y eso nos lleva a un escenario diferente en el que tenemos que liderar, dicho con la mayor humildad, un proyecto independentista y de izquierdas.

 

- ¿Qué pasa si se muere De Juana?

 

- La muerte en mitad de un proceso de un preso en huelga de hambre nos situaría en una posición muy delicada, pero no quiero hacer futurología en torno a eso. De Juana tiene que ser puesto en libertad. Ésa es la solución.

 

- ¿Qué hará Batasuna en situación ilegal?

 

- Quiero subrayar algo que probablemente haya pasado inadvertido a la opinión pública. Para ilegalizar Batasuna se esgrimieron veinte supuestos que acreditaban que Batasuna formaba parte de ETA. Tras unos años, ninguno de los veinte supuestos ha tenido consecuencias penales. La mayoría no ha ido ni a juicio, y ninguno de los que sí han ido ha tenido condena. La pregunta es: ¿por qué seguimos siendo ilegales si la propia judicatura española no ha considerado los supuestos con los que nos ilegalizaron?

 

- Porque no condenan la violencia.

 

- ¿Porque no condenamos la violencia? Hay una cosa que hay que aclarar. La ley de Partidos no exige la condena de la violencia. Es más, dice que la no condena de atentados no es suficiente para ilegalizar un partido.

 

- ¿Qué pasa si Batasuna no va a las elecciones?

 

- Que no hay elecciones democráticas. Es una hipótesis que no consideramos. Insistir en la ley de Partidos es insistir en una ley de la derecha extrema y de otras épocas.

 

- ¿Presentarán listas con EHAK, o cómo?

 

- Sólo diré que tenemos la firme voluntad de presentarnos. Necesitamos estar en las instituciones para que el proceso avance. Es una contradicción instarnos a que hagamos política en términos democráticos y que después se nos impida concurrir a unas elecciones.

 

- Si no se presentan, no tendrán alcaldías...

 

- Quiero pensar que eso no va a producirse. Porque sería demostrar de forma gráfica un escenario de no solución y no proceso.

 

- ¿Tiene alguna idea, alguna iniciativa imaginativa, han visto algún resquicio legal que pudiera facilitar a la justicia legalizar Batasuna? ¿Quizá otro cambio de nombre?

 

- No. Pero en cierta manera nos halaga que se crea que la izquierda abertzale tiene permanentemente recursos para salirse con la suya. No se trata de eso. Se trata de transmitir que tenemos vocación institucional. Una izquierda abertzale en las instituciones es garantía de compromiso.

 

- ¿Qué opinión personal tiene de José Luis Rodríguez Zapatero?

 

- Quiero creer que es una persona con convicciones y principios, y además de izquierdas. Y quisiera creer que con valores cívicos republicanos. Si es así, va a haber solución democrática.

 

- Con Josu Jon Imaz, el líder del PNV, parece que no hay química...

 

- Hoy por hoy yo diría que no existe química personal. No hemos tenido tanta relación. Yo no pretendo, como él, cautivar a España. Más bien trato de que España no me cautive a mí. Me parece legítimo que él lo intente. Pero que vaya de cara y le diga a su electorado que su proyecto pasa por seguir siendo España.

 

- A menudo se hacen paralelismos entre Euskadi y Catalunya. ¿Cómo ve la política catalana?

 

- En la última visita saqué una impresión de una cierta frustración popular. De pérdida de confianza en las propias fuerzas, casi de fraude y autoengaño colectivo. Eso me apenó, porque Catalunya es una gran nación, creo que tiene suficientes medios económicos y culturales para sacar adelante un gran proyecto nacional, por eso estoy convencido de que, más pronto o más tarde, se recuperará.

 

La Vanguardia, 25 de febrero de 2007

 

Entrevista a GONZALO FERNÁNDEZ DE LA MORA

Entrevista a GONZALO FERNÁNDEZ DE LA MORA

El 10 de febrero se cumplirán cinco años del fallecimiento de uno de los principales pensadores españoles de la segunda mitad del siglo XX: Gonzalo Fernández de la Mora. Ex ministro y diputado, preceptor del príncipe de España, ideólogo del régimen franquista, autor cuyos libros de pensamiento están entre los escasos traducidos del español a otras lenguas. En los años 80 fundó la revista ‘Razón Española’, que ahora dirige su hijo, con quien hablamos del legado de su padre.

- El pensamiento de derechas en España en el siglo XX fue muy fecundo hasta la guerra (‘Acción Española’, Ramiro de Maeztu, José Antonio, Víctor Pradera, José Ortega y Gasset...) y después se agostó. Su padre ha sido uno de los pocos pensadores de esta corriente en la segunda mitad del siglo XX, sin embargo, la derecha política no lo ha aprovechado. ¿A qué lo atribuye, a su independencia, a su elitismo?

Los motivos son más elementales: mi padre no se avino a ocultar que la España de Franco representa uno de los periodos más gloriosos de nuestra historia desde Felipe II, y el consenso en el que están inmersas las elites políticas y mediáticas del actual régimen no permite citar con un mínimo de ecuanimidad a quienes hablan de Franco sin vituperio.

 

- Da la impresión de que los dirigentes de la derecha española no se preocupan del ‘corpus ideológico’, sino que se limitan a copiar las innovaciones que vienen de Francia o de Estados Unidos. ¿Está de acuerdo?

 

La dirección doctrinal de la derecha española está sumida en un callejón sin salida desde la transformación de Alianza Popular en Partido Popular. Este cambio conllevó una redefinición política que podría resumirse en la frase: “no citar a Franco jamás, pero si fuera imprescindible, que sea para mal”. Esta asombrosa decisión ha dejado a la derecha política literalmente huérfana (es decir, sin padres), porque se ve obligada a remitirse a referencias doctrinales lejanas y dudosas (recordemos a Aznar ensalzando a Azaña ante la irrisión de la izquierda). Esta búsqueda de ideas y valores diferentes de los de la España de Franco ha obligado al PP a remontarse en el tiempo hasta Cánovas, y a oscilar sin vergüenza entre distintos modelos foráneos (por ejemplo el “patriotismo constitucional”), ninguno de los cuales tiene el menor arraigo social. La actual derecha política española sangra por la herida de la perenne negación de su dependencia personal, doctrinal, social y electoral de la España de Franco, llaga siempre abierta y que el paso de los años hace más profunda, ante las continuas embestidas de un adversario envalentonado que se apoya con naturalidad en sus propias referencias doctrinales y personales.

 

- Usted estuvo hace unos meses en Italia para presentar una edición de ‘El crepúsculo de las ideologías’. Allí, la derecha, ¿libra la batalla de las ideas?

 

En Europa no existe la negación de la historia que protagoniza la actual derecha política española. El ejemplo de Italia que Ud. cita es paradigmático: el partido Alianza Nacional, que representa en torno al 15% del electorado italiano, defiende sin tapujos el pensamiento conservador. La presentación de la traducción italiana del libro de mi padre fue trasmitida por dos cadenas de televisión y recogida en la mitad de la prensa diaria con reportajes y entrevistas. En España, esa libertad de ideas es inimaginable, la derecha política mantiene una estricta censura desde hace años sobre toda cita pública de un pensador conservador hispano.

 

- ¿Cuáles cree que son las aportaciones de Fernández de la Mora más actuales a la época en que vivimos, tanto en España como en el mundo occidental?

 

Mi padre ha actuado como punta de lanza del pensamiento occidental sobre el Estado y las formas de gobierno a través de numerosos libros, de los cuales destacaremos El crepúsculo de las ideologías, La partitocracia, La envidia igualitaria, y Del Estado Ideal al Estado de Razón.. Recordemos que Fernández de la Mora ha sido el pensador español más traducido, después de Ortega. Su aportación esencial ha sido, en palabras de Dalmacio Negro, la “desmitificación de la política”. Esta desmitificación se ha basado en tres pilares: el primero es la progresiva pérdida de peso de las ideologías, teoría lanzada en 1964 por primera vez en el mundo; el segundo es la transformación de la democracia moderna en partitocracia, es decir, una forma de gobierno basada en la depredación de los partidos, que someten a su control toda la esfera estatal, incluyendo el poder judicial; y en tercer lugar, la envidia igualitaria como motor de las posiciones doctrinales de la izquierda y que puede resumirse en una frase: la búsqueda de la igualdad nace de la envidia hacia aquellos que son mejores. ¿Cuál es el futuro?: El Estado de Razón, es decir, el que sirve al orden, la justicia y el desarrollo a través de decisiones racionales, no apriorísticas.

 

- Su padre fundó a principios de los 80 ‘Razón Española’, una revista de pensamiento que se acerca al número 150 sin apenas subvenciones, una proeza en España, y de cuya dirección se hizo usted cargo. ¿Cómo ha conseguido sobrevivir hasta ahora?, ¿cuáles son sus planes para el futuro?

 

‘Razón Española’ fue fundada por mi padre precisamente para difundir su movimiento filosófico razonalista (la aplicación de la razón en todas las áreas de la vida humana). Desde entonces, y confiamos en que lo siga siendo durante muchos años, es la revista más relevante del pensamiento conservador español. Esta hazaña se renueva a través del entusiasmo de nuestros colaboradores, todos los cuales trabajan sin compensación económica de ninguna clase, y del apoyo de nuestros lectores, que crecen de día en día.

 

Nuestros planes de futuro son los que han presidido nuestro pensamiento y nuestra acción desde la fundación de ‘Razón Española’: la defensa de la razón y de España.

 

- Como diputado de Alianza Popular en las Cortes de 1977, Fernández de la Mora votó en contra de la Constitución porque fomentaba la partitocracia y el secesionismo. ¿Le parece que se han cumplido sus pronósticos?

 

Precisamente en el número de enero de ‘Razón Española’, un excelente estudio de Pedro González Cuevas analiza en detalle su pregunta, y su respuesta no admite dudas: las consecuencias previstas por mi padre en 1977 se han cumplido. Asalto de todas las instituciones del Estado, incluyendo el Poder Judicial, por parte de los partidos, transformación de la palabra “nacionalidad” en “nación”, vaciamiento del Estado a través del artículo 150.2 de la Constitución y toma del poder en algunas regiones por parte de minorías antiespañolas que impondrían su voluntad al conjunto de España a través de pactos con partidos nacionales.

 

Ante las cesiones del PP frente a CiU en 1996, mi padre dedujo que el proceso de destrucción de la unidad nacional iniciado en la Constitución del 78 era irreversible a medio plazo. Como resultado ello nos encontramos en permanente fase constituyente, acelerada por la actual ronda de nuevos Estatutos. La nueva Constitución en ciernes se basa en una transferencia diferencial de la soberanía a las regiones, creando de facto una confederación asimétrica.

 

- En sus memorias ‘Río Arriba’, su padre habla de la guerra y del ambiente de odio que él sufrió, siendo un niño, por parte de las izquierdas en Madrid. Ahora que el PSOE propone la recuperación de la ‘Memoria Histórica’, ¿se les inculcó en su casa a usted y a sus hermanos deseos de venganza?

 

En mi casa y en mi familia jamás se citaron las atrocidades cometidas por las izquierdas durante la República y nuestra guerra, y únicamente se hablaba de España en positivo. Por poner un ejemplo, yo me enteré de lo que fue Paracuellos siendo ya mayor de edad, cuando tenía todavía una visión arcangélica de nuestra patria, impregnada desde la cuna. De forma general, la generación de mis padres perdonó sin el menor rencor la barbarie de lo que en la guerra se llamaron las “hordas rojas”, e hizo todo lo posible para que dichos horrores se olvidaran, como única base posible de reconciliación y convivencia. La palabra “memoria”, por definición, implica dar más valor a nuestros caídos que a los muertos del adversario, y por ello mismo sólo puede llevar al enfrentamiento y al odio, como la realidad demuestra día a día.

 

La única vía socialmente positiva es dar preferencia pública a la historia, y relegar la “memoria” al ámbito íntimo. Esperemos que los españoles seamos capaces de comprender esta obviedad a tiempo.

 

- ¿Qué opinión tenía Fernández de la Mora de hacia dónde va España?

 

Mi padre escribió numerosas páginas detallando el progresivo dominio de la razón sobre todas las actividades humanas, y explicando que ese avance comportaba una disminución de las peculiaridades nacionales. En nuestro caso concreto, preveía que la integración europea implicaría una progresiva difuminación de la España histórica, reforzada por la caída de la natalidad, la corrupción de las elites y la cesión de soberanía a la UE y a las regiones. Pensaba que nuestro futuro sería la sumisión a Europa, y confiaba en que la fortaleza germana consiguiera mantenernos en Occidente, pese a las tendencias tercermundistas de parte de la opinión pública española y de nuestra posición geográfica.

 

- Don Gonzalo fue uno de los preceptores del entonces príncipe de España. ¿Qué opinión tenía de la Monarquía en sus últimos años?

 

La opinión de mi padre sobre el actual Jefe de Estado fue siempre muy pobre: un hombre de corta inteligencia, sin referencias morales y aquejado del pecado de codicia.

 

En cuanto a la monarquía como institución para España, mi padre no sólo la apoyó siempre, sino que fue unos de los agentes activos en el proceso de Restauración, en la convicción de que las debilidades individuales se compensaban con las ventajas que aportaba la institución, en esencia jerarquía y patriotismo. En sus últimos años sin embargo, y a la vista de los hechos, mi padre se replanteó la oportunidad de la institución monárquica y gustaba de formular a sus interlocutores la siguiente pregunta: Si Felipe González hubiera sido Presidente de la República de España, ¿hubiera permitido el vaciamiento de la Nación Española?

 

Minuto Digital, 9 de febrero de 2007

Jaime Ignacio del Burgo, Portavoz del PP en la Comisión del 11-M. «¿Por qué se empeña el Gobierno en encubrir lo que ocurrió en Asturias antes del 11-M?»

Jaime Ignacio del Burgo, Portavoz del PP en la Comisión del 11-M. «¿Por qué se empeña el Gobierno en encubrir lo que ocurrió en Asturias antes del 11-M?» A dos semanas de que comience el Juicio Oral del 11-M, las noticias se están precipitando. El juez Gómez Bermúdez solicita que se practiquen nuevas pruebas "nucleares" que pueden hacer "tambalearse" la labor de instrucción llevada a cabo por el juez Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez. Jaime Ignacio del Burgo, portavoz del PP en la Comisión de Investigación del 11-M, y punta de lanza, junto con Eduardo Zaplana, de este asunto después de esta Comisión, analiza para Periodista Digital los últimos acontecimientos. ¿Cómo está la situción antes de que comience el juicio? El diputado navarro es contundente: De "teoría de conspiración" ni hablar, pero dudas, todas.

 

 

- Después de casi tres años de instrucción, va a dar comienzo el juicio oral del 11-M. En líneas generales, ¿qué se sabe y qué no se sabe?

 

Pues se saben muy pocas cosas. Y en los últimos días nos estamos enterando que cuando nosotros decimos que del 11-M hay cosas que están muy oscuras, pues parece ser que también lo están a juicio de la Sala. La demostración más clara es que ha solicitado una serie de pruebas que son imprescindibles para intentar acercarse al conocimiento de la verdad, pero que incomprensiblemente no se practicaron cuando la responsabilidad de la instrucción correspondencia al juez Del Olmo.

 

- ¿En qué consisten estas nuevas pruebas que está solicitando que se lleven a cabo la Sala y cómo podría afectar al sumario su resultado?

 

En mi opinión, la prueba más importante está en los análisis de los explosivos. A ver qué sale de ahí. Pero si a estas alturas hay que hacer unos análisis porque el análisis realizado por la Policía no es fiable, y hay que hacer uno nuevo para ver si lo que sale es lo mismo, -y se trata de hacer luz sobre un elemento clave, que es saber qué es lo que explotó en los trenes,- pues la verdad es que a partir de ahí pues si evidentemente se confirma que ese explosivo no fue Goma-2, o no se puede probar que fuera Goma-2, pues la verdad es que una buena parte del sumario se tambalea.

 

- ¿Cómo que se tambalea?

 

Sí, se tambalea porque para imputar a alguien de un delito hay que determinar en primer lugar que efectivamente se cometió y cómo se cometió, y si resulta que no hay pruebas que digan que lo que se puso en los trenes fue Goma-2 ECO, que es precisamente lo que incriminaría a todo este grupo de personas que están imputadas de la célula de Asturias y de la célula islamista de Lavapiés, pues, insisto, el sumario se tambalea.

Entonces, ¿qué sabemos en este momento sobre el explosivo?

Pues sabemos que se supone que fue Goma-2 ECO, y ¿por qué se supone? Pues, porque ese Goma-2 ECO estaba en la mochila de Vallecas. Pero si la mochila de Vallecas también está en entredicho por las sorprendentes actuaciones del señor Sánchez Manzano, pues la verdad es que estamos ante un elemento, en mi opinión, nuclear.

 

- Pero, ¿qué se sabe nuevo sobre el 11-M?

 

Todo lo que se está publicando sobre el coronel Hernando, ya lo denunciamos nosotros. Está en nuestras conclusiones de la Comisión de Investigación, que fueron rechazadas. En una de ellas hacíamos referencia al documento del 6 de marzo del 2003, que habíamos pedido inútilmente al Gobierno que nos lo enviara, ese documento se puso de manifiesto a través de un interrogatorio que yo hice al general Laguna, y precisamente ahí se puso de manifiesto la discrepancia entre lo declarado por el general Laguna y el testimonio del coronel Hernando. Y precisamente nosotros queríamos que se investigara sobre la cuestión, que se aportara ese documento, que prueba que la UCO nunca se desvinculó de este asunto, con lo cual el coronel Hernando había mentido. Y hasta ahora.

 

-¿Por qué es ahora noticia?

Porque lo hemos conocido ahora. Y, ¿por qué lo hemos conocido ahora? Porque el señor Del Olmo ni siquiera lo tenía dentro del sumario. Lo tenía en una pieza separada, de la que ha habido conocimiento en estos días, en relación con el señor Zouhier, y ese es el documento que ahora se publica. Pues ese documento lo estuvimos pidiendo nosotros y el señor Del Olmo, que lo sabía perfectamente, no se sintió obligado a mostrarlo a la Comisión de Investigación. Es más, yo estoy convencido de que estuvo paralizando la conclusión del sumario precisamente para evitar que coincidiera con la Comisión de Investigación. Pero bueno, yo siempre lo he dicho, al final estas cosas salen. Hay que tener mucha paciencia, pero terminan saliendo.

 

- ¿Si se probara el “falso testimonio” de Hernando, sería buen momento para pedir la reapertura de la Comisión?

 

No, sería el momento de exigir responsabilidades penales a una persona que es responsable de un delito ante la Comisión de Investigación.

 

- ¿Es el Gobierno el que pone palos en la rueda para que se sepan más cosas?

 

El Gobierno siempre nos ha negado información. El Gobierno no nos ha querido facilitar nada de lo que se refiere a "la trama asturiana". Y yo lo que no puedo entender es por qué. Pero, ¿por qué?. Al final, todo lo que ocurrió en Asturias ocurrió cuando el PSOE no estaba en el Gobierno. Entonces, ¿por qué tiene que encubrir el Gobierno la actuación de ningún mando policial o de la Guardia Civil en aquellos días? Yo no lo puedo entender. ¿Por qué tiene ese empeño el Gobierno en encubrir lo que pudo ocurrir en Asturias en relación con el 11-M? Hombre, yo sí sé que el señor Hernando en determinados ambientes socialistas tiene vara alta, no en vano fue un colaborador directo del señor Vera. Pero yo no pensaba que ese fuera un argumento tan poderoso como para decir que aquí no se toca nada, aquí no se investiga nada.

 

- ¿Están recibiendo con Gómez Bermúdez la recompensa a la lucha de usted y Zaplana contra todos los Grupos parlamentarios, incluso de parte del Grupo Popular?

 

Bueno, yo creo que todavía no se ha confirmado nada. Esas informaciones que ahora se han publicado, vamos a ver adónde conducen. Pero yo soy muy prudente. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer, que es sencillamente en la Comisión de Investigación y después de la Comisión de Investigación, pues poner de manifiesto las carencias que hubo en la investigación parlamentaria, y por otra parte alguna de las contradicciones que a nosotros se nos ofrecían, y que demostraban que el Gobierno no tenía una voluntad clara investigadora.

 

- Se ha dicho que el Partido Popular, con ustedes dos como bastión, ha hecho del 11-M el eje de la política de oposición al Gobierno…

 

Eso es una solemne tontería. Pero también es verdad que nosotros teníamos obligación, ante nuestro electorado y ante la sociedad española, de tratar de ayudar a que se sepa la verdad de uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia contemporánea de España. Por lo tanto, creo que hemos cumplido. Y por cierto, rechazo la mayor de que esto lo hayamos hecho contra la opinión de parte del partido. Yo, desde luego, nunca he sentido el reproche de nadie.

 

- ¿Se acabó la teoría de “la conspiración”?

Nosotros no hemos sustentado nunca ninguna teoría de “la conspiración”. Yo jamás he dicho nada relativo a la autoría. Yo simplemente lo que quiero es que se esclarezcan una serie de incógnitas, y que mientras no se esclarezcan cualquiera puede echar la imaginación a volar, sobre todo si además se ve que el Gobierno no quiere investigar. Pero yo de ahí no he pasado nunca. Yo nunca he dicho que ETA estuviera, lo que sí que he dicho que hay determinados elementos que conducen a hacer una investigación rigurosa y a fondo sobre esta cuestión. Y hasta este momento no se ha hecho. Veremos a ver qué pasa en el Juicio Oral. Jamás en mis escritos he llegado a ninguna conclusión sobre la autoría, porque yo no estoy en condiciones de llegar a ninguna.

 

Biografía

Nacido el 31 de julio de 1942 en Pamplona.

Casado. Seis hijos. Licenciado en Derecho. Diplomado en la especialidad jurídico-económica por la Universidad de Deusto. Doctor en Derecho. Abogado en ejercicio.

Ha sido profesor de Derecho Foral Público de la Universidad de Navarra.

Senador por Navarra y Secretario 2º del Senado en las Cortes constituyentes (1977-78). Senador por Navarra en la I (1978-1982) y III Legislaturas (1986-1989).

Presidente de la Diputación Foral-Gobierno de Navarra (1979-1984).

Diputado Foral por la Ciudad de Pamplona (1979-1983).

Parlamentario foral de Navarra ( 1979-1987).

Vicepresidente 1º del Parlamento de Navarra (1983-1984).

Presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados (2002-2004). En la actualidad, Vicepresidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados. Representante de Unión del Pueblo Navarro en el Comité Nacional del Partido Popular desde 1991.

Portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados desde 1996.

 

Juan C. Osta

Reportero Digital Navarra, 30 de enero de 2007

Raúl Guerra Garrido, escritor y Premio Nacional de Literatura: «Si no se tiene en cuenta el miedo en el País Vasco, todo lo que se negocie será falso»

Raúl Guerra Garrido, escritor y Premio Nacional de Literatura: «Si no se tiene en cuenta el miedo en el País Vasco, todo lo que se negocie será falso»

El escritor, que publicará «La soledad del ángel de la guarda», una novela sobre un escolta, es un testigo de los primeros años de la resistencia civil contra el terrorismo

 

«Un nacionalista entiende sólo la negociación dándole la razón; en cuanto no se la das, eres un intolerante», dice el escritor

 

Siento pudor al oír hablar a Raúl Guerra Garrido: es como ver a alguien desnudo, mejor dicho, despojado de su ropa a la fuerza. El dolor, por más sangrante, es íntimo, y la literatura le protege. Hace años que quiere escribir una novela «posterrorista». Cree que no llegará ese momento. Guerra Garrido es un testigo incómodo de una crónica negra de la política: la exclusión de una parte de la sociedad vasca por su desapego inquebrantable al nacionalismo hegemónico. Su testimonio viene de la prehistoria de la resistencia civil al terrorismo. Muy a pesar suyo, fue el primer escritor que trató en una novela el terrorismo vasco en «Lectura insólita de “El capital”». Era 1976 y la lista de este macabro género sigue siendo muy escasa. Estudió la carrera de Farmacia en Madrid, donde nació, y llegó a Guipúzcoa a trabajar en la industria en los primeros años sesenta. «Esa epopeya individual pero a la vez muy colectiva es lo que me sedujo del País Vasco y por lo que probablemente me quedé y es lo que siempre me ha interesado escribir. Pero literariamente, la aparición de la violencia me ató del todo», dice.

-Cuando en 1970 escribió «Cacereño», su primera novela, no podía imaginar que casi cuarenta años después seguiría hablando del País Vasco y no precisamente desde el costumbrismo.

-Nadie imaginó lo que nos esperaba, incluso a pesar de que el atentado de Carrero Blanco me produjo un enorme enfado, porque sabía que se iba a pagar un precio por ese asesinato, porque la izquierda se iba a creer que ETA era de los nuestros.

Hablar para poder vivir

-¿Cómo es posible que en uno de los lugares más desarrollados de Europa y del mundo, impere la irracionalidad política?

-Creo que en todas las sociedades donde existe un diferenciación, de tipo racial, religiosa o lingüística, siempre hay alguien que se aprovecha y levanta la bandera del «nosotros» contra los «otros». Es una maldición. En una sociedad como la vasca, industrializada, muy compleja y con un gran nivel económico, no puedes aspirar a crear un país unívoco, aunque se ha conseguido transmitir esa unidimensionalidad: vasco es igual a nacionalista y esto lo hemos asumido todos. En nuestro Parlamento hay un Grupo Vasco, que es el del Partido Nacionalista Vasco. Y el resto de los vascos que hay en el Parlamento, ¿qué son? Por cierto, hay bastantes más que en el Grupo Vasco. Esa situación podemos trasladarla a todo, así de sencillo, y cuando se produce esa diferencia entre «nosotros» y los «otros» es cuando surge la irracionalidad más terrible.

-¿Cuál es su estado de ánimo después del atentado en el aeropuerto de Barajas y de la ruptura de la tregua?

-Pues el mismo que antes: malo y pesimista. Es un aburrimiento infinito. Alguien dijo que no hay nada más agotador que explicar lo obvio. Si alguien quiere entender la situación vasca sólo tiene que ver la televisión vasca o irse al Goyerri. Nada de eso se entiende si no es a través del miedo. Si eliminas el factor miedo, todo lo que hagas, discutas o negocies estará sobre unas bases falsas. Son terroristas y por lo tanto han impuesto el terror. Si me piden un artículo sobre la situación de hoy, a unas semanas de romper la supuesta tregua de ETA, daría una fotocopia de un artículo de hace diez, veinte, incluso treinta años. Lo que está sucediendo es una repetición «ad nauseam».

-¿No estamos mejor entonces que hace una año, como ha dicho el presidente del Gobierno?

-Yo estoy hablando de decenas de años y llevo mucho escribiendo sobre el terrorismo en mis novelas. A mí me interesan las situaciones individuales, ese miedo que no aparece nunca y que no es objeto de artículos de fondo pero que he visto en amigos, en vecinos, en gente anónima. Un miedo que forma parte de mi próxima novela, «La soledad del ángel de la guarda». Los escoltas existen en el País Vasco y no son seres arcangélicos de los que nadie habla, ni el terrorista es tampoco otro ser arcangélico. Todos hemos nacido en un sitio, de un padre y una madre y la gente te conoce.

-Creo que no le gusta hablar de esto.

-Soy escritor, he escrito libros donde expongo con dureza lo que pienso sobre el terrorismo vasco, en «La carta» o en «La costumbre de morir», incluso en «Lectura insólita de “El capital”», que publiqué en 1976 y donde narraba el secuestro de un industrial y sus lecturas en el zulo del libro de Marx para pasar el tiempo. Con ella gané el Premio Nadal y algunos dijeron que era una novela oportunista... Es decir, me ha tocado hablar cuando he tenido que defender la vida. Soy como aquel chiste sobre la guerra de Vietnam que decía «mi capitán, han llegado los voluntarios; pues que los desaten». Pues algo parecido soy yo. He querido mantener la dignidad, entendiendo por dignidad querer ser uno mismo cuando te ponen muy difícil ser uno mismo.

Cumplir la penitencia

-Nunca se ha querido hablar abiertamente de ETA, como si ocultando su nombre borrásemos su existencia o, lo que es más absurdo, para evitar darle publicidad, y se han escrito pocas novelas y se ha hecho un escasísimo cine. Usted es de los pocos novelistas que lo ha hecho.

-Eso es miedo. La gente tiene miedo a hablar, así de sencillo. Hubo una época tremenda, en los primeros ochenta, cuando asesinaban a gente todos los días, que lo horrendo y lo que te echaban en cara no era el asesinato, sino que hablases de ello. De ahí viene esa desidia. La primera edición de «La carta», la más dura de mis novelas, es de 1990, y no se atrevieron a publicarla y tuve que editarla en otra editorial y acabó descatalogada. Los hermanos Cela, que eran dueños de Alfaguara, no consintieron que en «Cacereños» apareciera la palabra ETA. Habría que preguntar algo básico para comprender este problema y el momento que vivimos: ¿cuántos miembros de tu familia o amigos ha matado ETA? Yo he visto a un amigo íntimo tirado en el suelo con dos tiros en el pecho y dos en la cabeza y luego viene la Policía y te dice que podías haber sido tú. Su delito era haber escrito un artículo. Eso sucedió en este siglo, hace muy poco. Es decir, el miedo está extendido, el terror ha triunfado. Si a uno no le gusta el terrorismo -como, por ejemplo, tampoco que bombardeasen con napalm en Vietnam-, no comprenderá de qué va este problema. Reconozco que sigo impresionado con la muerte de José Luis López de la Calle.

-Antes que miedo, ¿no existe una incomprensión de lo que está sucediendo?

-Me acuerdo de una larga conversación en un curso de verano de El Escorial donde estaba Mario Benedetti. Hubo una charla muy larga sobre el País Vasco y además con gente que se creía esa idea romántica del mundo «abertzal». Al final, Benedetti me dijo: «Te puedes creer que no entiendo nada». Pues vas bien, le dije, si después de dos horas no entiendes nada, vas por el buen camino. ¿Es compatible la extrema izquierda con el nacionalsocialismo? ¿Desde cuándo los oprimidos son los que mandan? ¿Desde cuándo en un Parlamento los que necesitan llevar escolta son la oposición, no el Gobierno?

-¿Usted cree que algún día se podrá llegar a la reconciliación...?

-... nunca me ha gustado la palabra reconciliación.

-La utilizo intencionadamente porque está en la cultura política de la transición española y sabemos lo que quiere decir.

-Yo no me he salido jamás del concilio, quien se haya salido del concilio democrático, que vuelva. Pero ellos, que son muy católicos, saben muy bien cómo la iglesia concede el perdón. Si se lo concede Dios, por qué no se lo vamos a conceder nosotros, pero hay un sistema: propósito de la enmienda, dolor de corazón, decir los pecados al confesor y, lo más interesante, la penitencia.

-¿Cree que puede desarrollarse, como suele decirse en los últimos meses, un «escenario de paz»?

-Se puede convivir con una úlcera de estómago y hay personas que conviven con un cáncer. Es verdad que en la sociedad civil no se da la ferocidad antagónica que existe en el mundo político, pero se han creado dos comunidades. Sólo hace falta ver un par de días ETB para comprender qué quiere decir que hay dos comunidades. Por ejemplo, es una televisión que no puede dar la noticia de un Premio Nacional de Literatura, como fue mi caso, pero que tampoco dio el fallecimiento de Julio Caro Baroja y donde tampoco se hablará de un libro de Savater...

-Precisamente Savater escribía en un reciente artículo después de la bomba de Barajas que este «proceso de paz» se había montado bajo la ilusión de que los perseguidos en el País Vasco habían dejado de serlo.

-Hace tiempo, creo que en 1984, montamos el Colectivo Miguel de Unamuno y una revista, «Cuaderno de Alzate», luego el Foro Ermua, ¡Basta ya! ... El resultado es el mismo: no saben no contestan. Efectivamente, no estábamos tan bien como lo pintaban. Reconozco que soy pesimista porque sólo nosotros estamos dispuestos a buscar un término medio. Defendimos el Estatuto de Autonomía, la universidad vasca y no sé cuántas cosas más y firmé centenares de manifiestos... ¿qué más tengo que firmar ahora? Un nacionalista entiende una negociación sólo dándole la razón, en cuanto no se la das, eres un intolerante.

-¿No cree que la aparición de las víctimas -la parte fundamental en el drama junto al asesino- es el elemento distorsionante, incluso molesto para algunos, en este «proceso»?

-Lo que pasa es que antes el amenazado y el muerto, por definición, eran culpables. Es como el sida: si lo tienes es porque has hecho algo malo y no te queda otra que asumir el castigo. Gracias a los movimientos civiles esto ha cambiado. A mí me dicen: es que te opones a la paz. Sí, radicalmente. Hace años celebramos los 25 años de paz, lo que no querría era morirme celebrando los 75 . En las manifestaciones que hacíamos en el País Vasco no se gritaba paz, sino libertad, porque vivimos en una situación predemocrática. Todavía no han habido unas elecciones donde no haya candidatos, los de PP y los de PSE, que se jueguen la vida.

Cómodamente extranjero en todas partes

«Me siento cómodamente extranjero en todas partes». Lo dice en Madrid, donde nació en 1935. «Jugaba al futbol en el solar de Felipe II, que era mi territorio, en lo que había sido la antigua plaza de toros. Acabada la guerra, los parques de atracciones eran los descampados». Vive en San Sebastián desde los primeros años sesenta. Su farmacia, atacada en numerosas ocasiones por los grupos proetarras, fue destruida en un incendio. Decidió resistir. Ha terminado «La soledad del ángel de la guarda», una novela sobre un guardaespaldas, que no pensaba escribir, pero en la que arroja nuevas preguntas: «¿Quién vigila al vigilante?, y otra que a veces me he hecho: ¿soy todavía de los nuestros?». Es un hombre de ciencia que escribe, lo que acaba destilando un convencimiento poco dogmático, casi escepticismo. «Siempre me ha interesado el ámbito de la industria y el trabajo y creo que en algunos de mis libros queda plasmada esa impronta de la épica industrial, que prolongo en “Castilla en canal”, que es una mirada a la Ilustración, a la razón, a la manera como Goethe definió la Ilustración, la mayoría de edad del hombre donde se impone la razón y se racionaliza el trabajo. Ésa ha sido mi fe, la de un ilustrado, a pesar de que hoy hablar de las virtudes de la razón para solucionar problemas parece retrógrado. Eso es lo que nos hace salir de las cuevas, aunque a veces me pregunte por qué salimos».

Manuel Calderón

La Razón, 29 de enero de 2007

Entrevista a ROSA MARÍA RODRÍGUEZ MAGDA. Autora de ‘La España convertida al islam’

Entrevista a ROSA MARÍA RODRÍGUEZ MAGDA. Autora de ‘La España convertida al islam’

“El uso del velo por la mujer supone la supeditación al varón”

 

El ensayo ‘La España convertida al islam’ (Áltera), de la filósofa y escritora Rosa María Rodríguez Magda, es un análisis minucioso, imprescindible para conocer el nuevo islam español. ¿Quiénes son sus miembros?, ¿cómo se definen? ¿qué pretenden? ¿cuál es su discurso? ¿Cuántas son sus tendencias?. La autora insiste en el peligro de que las comunidades musulmanas consigan, por el complejo de culpa de Occidente, derechos diferentes, como la poligamia.

 

¿Existe un Islam español?

 

Sí, podemos hablar de un movimiento autóctono, que arranca de los años 70, en el que gentes procedentes de la contracultura y de diversos movimientos de izquierda, también de cierto nacionalismo islámico andaluz, se hacen conversos musulmanes. Un personaje que tuvo especial relevancia fue el escocés Ian Dallas (Abdelkader as-Sufí al-Murâbit), quien, según él dice, fue manager de los Beatles. Una vez convertido al islam desarrolló una amplia labor de difusión de lo que se denomina movimiento Morabitún en Estados Unidos y en Europa. Tras la muerte de Franco empieza a recorrer nuestro país y a crear comunidades islámicas Morabitún, la primera de ellas en Córdoba con el nombre de Sociedad para el Retorno del Islam a al-Ándalus. Muchos de los líderes del resurgir del nuevo al-Ándalus son gentes que comienzan en ese movimiento y posteriormente se separan de él.

 

¿Cuál es el ideario de los Morabitún?

 

En general forman comunidades cerradas, artesanales, al margen de la sociedad. Su nombre procede de los almorávides, y en su proyecto se encuentra el retorno del califato, la abolición del papel moneda, la consolidación internacional de un alto mando islámico…

 

Pero hay otros grupos…

 

Por supuesto, el panorama de los conversos españoles representa un mosaico de tendencias, a veces muy enfrentadas entre sí, y con escasa relación con las comunidades musulmanas que, fruto de la inmigración van instalándose en nuestro país. Entre los conversos podemos destacar a la Junta Islámica, dirigida por Mansur Escudero, con un alto poder mediático, como se ha comprobado con su reclamación de permiso para que los musulmanes puedan orar en la catedrñl de Córdoba. Hasta hace muy poco la Junta mandaba en la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI). Además, están la Tariqa Alawi oculta, los Naqshbandi, los Nematollahi, con sede en Madrid, son seguidores de Javad Nurbakhsh, promotores de la editorial sufí Nur, los Ahmadíes que propulsaron la primera mezquita de España, residen en Pedro Abad (Córdoba), ciertas comunidades originadas en Almería, que defienden un Estatuto Mudejar que reclama un gobierno musulmán en España con una administración propia e incluso un posible carnet de identidad diferenciado…

 

Junto a estos grupos existen otros de origen foráneo, como la UCIDE, integrada fundamentalmente por profesionales de origen sirio ya nacionalizados españoles. El wahabismo está relacionado con las mezquitas construidas con fondos de Arabia Saudí, como la mezquita de la M-30 en Madrid. Hay una cierta presencia de los Hermanos Musulmanes, y múltiples comunidades de inmigrantes ligadas a sus países de origen: Marruecos, Mauritania, Paquistán, Nigeria…

 

En 1992, las comunidades integradas en la FEERI y la UCIDE conformaron la Comisión Islámica de España (CIE), que firmó con el Estado Español el Acuerdo de Cooperación.

 

LOS MODELOS CULTURALES: VELO, AL-ÁNDALUS

 

En su libro trata el mito de al-Ándalus como un referente común entre los conversos españoles.

 

Existe un tópico común que pretende presentar al-Ándalus como una época, no sólo de esplendor sino de idílica convivencia entre las tres culturas: cristianos, judíos y musulmanes, mito que no resiste el menor análisis histórico. Así muchos conversos defienden las tésis de Ignacio Olagüe afirmando que no hubo conquista musulmana de Hispania, sino una ocupación pacífica, alentada por la superioridad cultural del Islam, desde este punto de vista la reconquista queda presentada como una injustificable acción genocida. Me parece muy peligroso alentar esa visión falseadora de la historia, y más cuando, como ha demostrado Gustavo de Arístegui en su útlimo libro, la obsesión por reconquistar al-Ándalus es una constante del islamismo más radical.

 

Su libro ‘La España convertida al islam’ también aporta datos para comprender la actual situación de los musulmanes en Europa: las polémicas del comunitarismo y el laicismo, el debate del velo, las causas de los pasados disturbios de los barrios en Francia…

 

Si, creo que es importante suscitar un debate en España, como ya se está realizando en otros países europeos sobre la identidad cultural europea y su presente multirracial y multirreligioso. El derecho a la diferencia no debería implicar derechos diferenciales. Existe una perversión del multiculturalismo cuando las culturas se presentan como entidades homogéneas, separadas entre sí, y no aceptan en su seno el pluralismo. Los derechos humanos, la igualdad de los sexos, la libertad individual… no son rasgos de ningún imperialismo cultural, sino las reglas del espacio social democrático. No me parece saludable marcar religiosamente a los grupos sociales, por encima del derecho de los grupos a practicar su religión está el derecho individual a cambiar de religión, disentir de ella o no practicar ninguna.

 

La cultura musulmana postula una diferente percepción de la imagen de la mujer. ¿Qué implicaciones puede tener en las sociedades occidentales?

 

El uso del velo no puede entenderse como una mera característica indumentaria, pues está cargada de toda una simbología moral, de recato, separación de los sexos y supeditación al varón. El hecho de que una mujer musulmana sólo pueda casarse con un musulmán tiene también relevancia dado que contribuye a formar comunidades endogámicas. Especialmente preocupante me parece la reivindicación de las comunidades musulmanes en países occidentales, y también por parte de los conversos españoles, de la legalización de la poligamia, situación ésta que es un flagrante atentado contra la igualdad de los sexos.

 

EL COMPLEJO DE CULPA DE OCCIDENTE

 

¿Cree que las políticas de integración que se están llevando a cabo en los países europeos son satisfactorias?

 

Evidentemente no, y ahí tenemos los casos de los atentados en Londres o los disturbios en los barrios franceses. España debe aprender de estas circunstancias, urge clarificar un modelo europeo de integración justo, igualitario y respetuoso con su propia tradición, los derechos humanos y los valores de la democracia.

 

Esa es una tarea no solamente política sino también de debate intelectual…

 

Es preciso un trabajo en un doble sentido, por un lado social, pues una integración insuficiente genera guetos, estamos viendo cómo los jóvenes de segunda y tercera generación asumen posturas contrarias a occidente y son tentados por tendencias de un islamismo radical. Y por otro lado es necesario que el llamado pensamiento occidental revise muchas de sus falacias, la autocrítica de un pasado imperialista o colonial no puede implicar el debilitamiento de los valores “ilustrados”, no puede ser utilizada desde la victimización por aquellos que sustentan posturas premodernas. Un concepto acrítico de tolerancia puede encubrir sectarismos.

 

Es un problema delicado, pienso que muchos intelectuales europeos y americanos se hallan presos en el chantaje multicultural y otros en la autocensura por miedo. Prolifera un ‘buenismo’ de grandes palabras que no baja a analizar posicionamientos concretos. Occidente está atrapado en la ‘culpa’, pero no sólo existe el racismo del hombre blanco, sino también un neorracismo reactivo, sea éste étnico, nacional o religioso. Cuando el antirracismo se convierte en defensa comunitaria, identitaria, victimista, que no acepta la disidencia en su seno, nos encontramos con un neorracismo reactivo, un totalitarismo que pierde su derecho moral a llamarse antirracismo.

 

Cristina Cifuentes

Minuto Digital, 15.01.07

 

Entrevista a CARLOS ITURGAIZ

Entrevista a CARLOS ITURGAIZ

"ETA vive de la amenaza, del chantaje. Siempre ha sido así y Zapatero no les ha dado muestras de nada para que dejen de hacerlo"

¿Cree que la resolución de la Eurocámara sobre el plan de negociación con ETA ha sido buscada por el PSOE como instrumento de propaganda o como parte de las concesiones a Batasuna que exigía internacionalizar el proceso?

Zapatero ha tenido dos objetivos simultáneos en toda esta cuestión. Uno negociar con ETA-Batasuna para convertirse en el prohombre de la paz. Y dos: aislar al Partido Popular sin importarle las consecuencias. La torpeza de Zapatero en Europa ha sido mayúscula y es un ejemplo más de las innumerables cesiones que el Gobierno de España ha hecho a la banda terrorista.

Al final lo que ha quedado de manifiesto es que Zapatero ha trasladado a Europa la división que ha provocado en España. ¿Cree que los europeos hemos proyectado una imagen de debilidad frente al terrorismo?

En Europa resulta difícil de explicar cómo en tres años hemos pasado de pedir la ilegalización de Batasuna a solicitar que les pongan la alfombra roja en la Eurocámara. España hace tres años tenía una voz única contra el terrorismo. Ahora hemos dado una imagen de división que perjudica a nuestro país, a nuestra democracia, no soluciona nada y ofrece una victoria a los terroristas.

¿Cómo es posible que los europarlamentarios franceses de izquierda voten a favor de un proceso de negociación que también pone encima de la mesa reivindicaciones que afectan a la autodeterminación del País Vasco francés?

La votación en términos reales tiene escasas consecuencias políticas para Francia. Es casi irrelavante. En Europa se debatió una cuestión interna y nacional de España. Y los franceses socialistas se dejaron llevar más por la afinidad ideológica que por el fondo de una cuestión en la que a ellos les va más bien poco y que afecta exclusivamente a España. Francia, su Gobierno, socialista o no, nunca habría actuado como lo ha hecho Zapatero.

¿Cree que todas estas maniobras derivadas de la política de pactos del PSOE con el terrorismo, lo que está provocando es que el problema vasco, lejos de solventarse, se enquiste aún más en la sociedad?.

Las continuas cesiones en muchos ámbitos que Zapatero está realizando a los terroristas les está religitimando socialmente, y les rearma moralmente. Además del tiempo que ETA está ganando para su reconstrucción. Zapatero lo tenía muy fácil cuando llegó a la Moncloa: seguir la política de firmeza que acuñó Aznar y de la que él era también responsable. Pero prefirió desentenderse de la anterior política y optó por arrinconar al PP para entenderse con ETA-Batasuna.

No sabemos nada de cuales son los contenidos de las negociaciones entre ETA y el gobierno. ¿No cree que el Congreso, en vez de ser usado como altavoz partidista, debería haber asumido su función de representante de la soberanía nacional y haber fijado los límites que de ninguna manera podía traspasar Zapatero en una negociación con los terroristas?

Mis compañeros en el Congreso de los Diputados, empezando por Mariano Rajoy, Zaplana, Acebes no se cansan en solicitar que Presidente del Gobierno y el Ministro del Interior comparezcan para que expliquen, detallen y comuniquen a la opinión pública los pactos secretos a los que al parecer ha llegado el Gobierno y el PSOE con ETA. Hoy ETA sabe más de las intenciones del Gobierno que el conjunto de los españoles.

La última acción de ETA, robando armamento en Francia, tan solo ha sido contestada por Zapatero diciendo que traería consecuencias. Unas consecuencias de las que al parecer sólo él se va a enterar. ¿No supone esto una tomadura de pelo gigantesca al pueblo español?

El Presidente del Gobierno se preocupa únicamente de la estética. Y una estética utilizada para calmar a la opinión pública mientras sigue negociando con la banda terrorista. El proceso, según Zapatero, discurre. Esto es que avanza pese a que ETA no ha dado ni un gesto para que las preocupación desaparezca. ETA vive de la amenaza, del chantaje. Siempre ha sido así y Zapatero no les ha dado muestras de nada para que dejen de hacerlo.

La penúltima ocurrencia de Zapatero ha sido decir que el asesino De Juana Chaos está a favor del proceso de paz. ¿Qué valoración se puede hacer de semejante salida cuando se juzga a un sujeto responsable de 25 muertes para evitar que salga a la calle?.

Zapatero se levanta un lunes optimista sobre el proceso y ya el jueves se vuelve algo escéptico. El proceso, a ojos del Presidente, va según el ánimo con el que se encuentre. Un día De Juana es un terrorista, otro un hombre de bien. Pero los españoles no se van a dejar camelar por el chalaneo de Zapatero. Para la inmensa mayoría de los españoles De Juana es un asesino en serie sobre quien tiene que caer todo el peso de la Ley.

Por último ¿Qué opina usted sobre las últimas noticias que apuntan a que la “mesa de partidos” ya está funcionando y se estaría negociando de forma secreta el futuro del País Vasco?

La reunión del pasado 6 de julio entre Patxi López y Arnaldo Otegi lo dice todo. PNV, PSE y Batasuna están en contacto permanente. En sus múltiples reuniones hablan del futuro del País Vasco y se muestran dispuestos a diseñar un nuevo marco jurídico-político que integre a Navarra. El Parlamento Vasco estorba. La Mesa de partidos es el nuevo fetiche nacionalista, y una de las condiciones impuestas por Otegi en el famoso mitin de Anoeta. La otra condición, la de que el Gobierno se reúna con ETA, también está en marcha. El reloj de la rendición del Gobierno frente a ETA ha comenzada a andar.

Minuto digital, 27 de noviembre de 2006

Entrevista a ANTONIO MARÍA AGUIRRE

Entrevista a ANTONIO MARÍA AGUIRRE


Histórico miembro del socialismo vasco, ha desempeñado diversos cargos de responsabilidad dentro del PSE. Es miembro de Foro Ermua y ha sido expedientado por su partido por ser uno de los firmantes de la querella presentada contra Patxi López por reunirse con Batasuna.

Usted es un histórico militante del PSE al que ahora se le ha abierto expediente de expulsión ¿Qué ha ocurrido?

Apoyé y presenté, como vocal de la Junta Directiva del Foro Ermua, la querella contra Patxi López y Rodolfo Ares por reunirse con la organización terrorista BATASUNA. Querella que sido admitida a trámite por el TSJPV.

En todo caso usted defiende sus derechos e incluso ha pedido la dimisión de toda la ejecutiva del PSE de Vizcaya ¿Es así?

En efecto. En el expediente se me acusaba además de "aprovecharme del nombre del Partido para mi lucro personal". Esa injuria sólo la pueden cometer unos incompetentes, indecentes y mezquinos y por eso pido la dimisión de todos ellos.

Usted entiende que la reunión de Patxi López con Batasuna fue un despropósito. Incluso ha pedido que se le descuente la parte proporcional de su cuota de partido que sirvió para pagar aquella reunión.

Así es. Solicité el descuento porque con mi dinero y el de mi familia no estoy dispuesto a financiar supuestos actos delictivos, y en todo caso inmorales por cobardía y traición, de mi propio partido. En todo caso el dinero de la cuota está depositado ante notario a nombre del PSOE a la espera de una contestación a mi solicitud.

Los informes que elabora Mikel Buesa sobre la evolución de la "tregua" indican que ETA no ha detenido su maquinaria en ningún momento ¿Nos puede valorar la situación actual del proceso de negociación?

La situación actual es de un constante pago de un "precio político" a ETA porque deje de matar. Se paga un precio cuando Zapatero califica al criminal Otegui como "hombre de paz"; cuando al asesino de 25 personas, Iñaki de Juana Chaos, le define como una persona que está a favor del "proceso de paz" sin haber pedido perdón por sus terribles asesinatos; cuando Patxi López dice que hay que reconocer parte de razón a ETA (lo que significa que ETA tenía algo de razón cuando asesinaba y los asesinados tenían algo de culpa para merecer la muerte) o cuando el propio Patxi López dice que BATASUNA puede volver a ser "legalizada" sin "condenar la violencia", y así un largo etcétera...

En los últimos días se ha atacado varios locales del PSE por parte de la kale borroka ¿Es esto una estrategia de presión al PSOE por parte del entramado etarra?

Sin duda. Y la respuesta del PSE es caer de nuevo en lo que yo llamo el "síndrome de Estocolmo político" y cede ante sus amenazas en vez de enfrentarse a ellos.

Son varios los dirigentes socialistas que como usted han mostrado su preocupación por la deriva del PSOE ¿Nos podría valorar el grado de oposición que pudiera existir entre las bases socialistas a la negociación con ETA y al actual proceso?

El grado de oposición es alto en muchos socialistas, pero también el miedo a perder sus cargos públicos u orgánicos salvo en honrosas excepciones como las de Rosa Díez, Nicolás Redondo, Maite Pagazaurtundua, Gotzone Mora y algunos otros.

¿Qué opina usted de la irrupción de ciudadanos de Cataluña? ¿Es posible su implantación en el País Vasco?

Lo encuentro positivo en Cataluña, pero en Euskadi su presencia podría hacer perder votos y escaños entre los que se han jugado su vida por defender la democracia, la libertad y el Estado de Derecho y, debido a la ley electoral, eso podría beneficiar al nacionalismo.

¿Ha encontrado la solidaridad de sus compañeros de partido ante el intento de expulsión del que está siendo objeto? ¿Dónde ha encontrado un mayor grado de solidaridad?

Sí la he encontrado, y a veces en los sitios más insospechados. Por supuesto en mi familia, en mis amigos, en mis compañeros del Foro Ermua, en compañeros socialistas de muchas agrupaciones, en mis compañeros de estudios y de trabajo, en personas de toda España que me transmiten su apoyo, en mis propios compañeros de la UGT de la que también soy afiliado desde hace muchos años y en mucha gente del PP de Euskadi y del resto de España.

Minuto Digital, 10 de noviembre de 2006

Ángel Maestro: "Las tragaderas occidentales respecto a los crímenes del marxismo- leninismo han sido y continúan siendo gigantescas"

Ángel Maestro: "Las tragaderas occidentales respecto a los crímenes del marxismo- leninismo han sido y continúan siendo gigantescas"

La Editorial Áltera acaba de publicar la última obra de Ángel Maestro, “¿Asesinó Stalin a Lenin?”. Ángel Maestro, politólogo, sociólogo y periodista, es uno de los mayores estudiosos españoles del comunismo, por lo que sus obras sobre el tema siempre recogen informaciones novedosas y hasta sorprendentes. El libro está prologado por Pío Moa.

El director de Minuto libros le ha hecho la primera entrevista sobre su reciente libro:

En su libro sostiene que Stalin fue el responsable de la muerte de Lenin, ¿nos puede explicar brevemente porqué?

Una opinión que estuvo muy extendida, y sobre la que se ha vuelto varias veces, especialmente basada en testimonios interesados de Trotsky, fue la del envenenamiento de Lenin por Stalin. Se olvida que Stalin, tan conocido por su crueldad y su paranoia como por sus millones de víctimas, era también un hombre de una inteligencia extraordinaria. Su táctica fue incomparablemente superior a la del envenenamiento. Lenin, desde 1922 hasta su muerte en enero de 1924, sufrió una serie de ataques cerebrales que llegarían casi a la parálisis total, pero sorprendentemente conservó su lucidez mental. Con un Lenin impotente Stalin agudizó al máximo los hechos que podrían acelerar las crisis cerebrales hasta el final. Solución perfecta y con total ausencia de huellas delatoras.

Stalin fue encargado por el Politburó de la salud de Lenin, y ello siguiendo las propias disposiciones de éste, que estableció el principio de que la salud de los miembros del partido debía ser preocupación del partido, y no de los familiares del paciente ¿Se arrepintió Lenin de esta disposición, que fue utilizada por Stalin en su contra?

Puede decirse que Lenin cayó preso en su propia trampa. No resulta difícil comprender a un tipo hiperactivo al extremo como era Lenin, verse impotente y sin posibilidad de transmitir sus órdenes, controlado en todo momento por Stalin. Éste afirmaba que se limitaba a obedecer las disposiciones dadas por el camarada Lenin de que el control de la salud de los dirigentes correspondía al partido y no a la familia. Como el Politburó le había designado para tal misión, cumplía rigurosamente con la misma. Ante tal situación, el estado psíquico de Lenin empeoraba aceleradamente: su excitación y enfurecimiento agravaron de forma constante su deterioro cerebral hasta lo irreversible.

¿Se arrepintió alguna vez Stalin de su participación directa en la muerte de Lenin?

Haría falta haberse introducido en el cerebro de Stalin. Pero mi opinión personal es que no se arrepintió en absoluto. Por el contrario debería estar íntimamente satisfecho de la habilidad de su jugada. Existe una frase suya, pronunciada en los años treinta, tremendamente reveladora de su especialísima personalidad:”Escoger cuidadosamente la víctima, preparar minuciosamente el golpe, ejecutar una venganza implacable y enseguida irse a dormir. No hay nada más dulce en el mundo”.

El resto de dirigentes del partido ¿no percibieron las intenciones asesinas de Stalin, o más bien le dejaron hacer por ser también para ellos un estorbo?

No sólo Lenin, sino los miembros del politburó consideraban que el terror masivo no era una necesidad transitoria, sino un principio básico. Los Zinoviev, Kamenev, Bujarin, Radek, Piatakov, Preobrajensky…-posteriormente ejecutados por Stalin-, veían en éste un buen organizador, un hombre del aparato del partido ducho en organización, pero intelectualmente muy por debajo de ellos, no un sucesor de Lenin. Trotsky sentiría un gran desprecio por la formación teórica marxista de Stalin, considerándole incapaz de suceder a Lenin.

Cuando Stalin enfermó y vio cerca el fin de sus días se convirtió en un auténtico neurótico que no se fiaba de nadie, ni de sus médicos, ¿tuvo algo que ver en esta actitud se actuación con Lenin?

Indudablemente. La actuación de Stalin con Lenin ejercería una influencia total. La paranoia de Stalin se agudizó al extremo en sus últimos años, hasta un punto difícilmente mensurable. Eliminó a personas de su intimidad más próxima. Al más caracterizado de sus médicos personales, el profesor Vinogradov, al comandante de su guardia y seguridad personal, el general Vlasik, al jefe de su secretaría personal durante muchos años, Poskrebishev... Cuando en marzo de 1953 se produjo su fallecimiento, preparaba de nuevo una gigantesca purga del partido, al estilo de la época del gran terror, en la que habrían sido eliminados los Molotov, Malenkov, Beria, Jruschof, Kaganovich, etc.

Usted conoce en profundidad el Comunismo y los desastres humanos a los que arrastró -y por desgracia arrastra- a los países en los que se hizo con el poder. ¿Cómo explica que aún hoy gran parte de la intelectualidad defienda una ideología criminal como el Comunismo?

Las tragaderas occidentales respecto a los crímenes del marxismo- leninismo han sido y continúan siendo gigantescas. Un culto a una utopía ciega todo lo disculpa, achacándose los errores a desviaciones de la idea original. Así el culpable puede ser Stalin, o Mao, o Pol Pot, pero nunca la utopía en sí misma. Sin ese misticismo exacerbado no resulta comprensible que ante tales crímenes - los estalinianos ejecutando muchos más comunistas que ningún sistema fascista- no se produjera una deserción masiva, un desfondamiento total de sus seguidores. Sólo hubo algunas excepciones como Koestler, Orwell…Y lo curioso es que en 2006, cuando contamos con testimonios tan abrumadores como los Stephen Courtois, determinada “intelectualidad” siga defendiendo tan sangrienta utopía y el marxismo-leninismo, casi muerto en el Este, se haya realizado en gran medida en el Oeste, consiguiendo en parte el paso de la sociedad cristiana occidental a la sociedad pagana occidental.

¿Cómo es posible que, oculto bajo las siglas de Izquierda Unida, sobreviva en España el partido comunista y, además, con representación parlamentaria?

Hoy en Europa se ha producido cierta desideologización de las fuerzas marxistas, lo que no ocurre en España. Aquí conserva el marxismo leninismo subyacente en Izquierda Unida todo su vigor, compartido por el ala radical del Partido Socialista, en la destrucción de los valores clásicos, ya sean religiosos, familiares, patrióticos, librándose de las escorias que la ligaban todavía a la sociedad tradicional. Por las reiteradas exhibiciones de su curioso y más caracterizado dirigente, representa algo verdaderamente paradójico por una particular mezcla de anacronismo e ignorancia.

El populismo que parece que poco a poco se vuelve a adueñar de Hispanoamérica (Bolivia, Venezuela, quizá Ecuador), ¿se puede definir como nuevo Comunismo?

El populismo hispanoamericano está basado en una peculiar mezcolanza de indigenismo y utopía marxista leninista, eficazmente aprovechado por un sistema totalmente marxista leninista como es el de Cuba. La potencia petrolífera venezolana, con enormes yacimientos aún sin explotar, ha salvado y ha servido a la matriz ideológica cubana, hasta hace muy poco limitada a los confines de la isla, para transmitir el comunismo adaptado con una flexibilidad verdaderamente leninista a Hispanoamérica. Un marxismo leninismo al estilo del de “Sendero Luminoso” de Perú, no habría tenido nunca la aceptación demagógica que puede tener el populismo.

Usted es desde hace tiempo miembro del Consejo de Redacción de “Razón Española”, una de las más veteranas revistas española de pensamiento ¿Cómo ve la situación de la intelectualidad española de “derechas” y su influencia política y social actual?

El panorama es mucho más esperanzador que hace años. Hay valores consagrados que han seguido manifestando permanentemente la verdad sin complejos y afortunadamente han surgido y surgen valores sin el complejo absurdo e irreal de esa pseudoderecha centrista continua peticionaria de perdón y de disculpa permanente. Una rebelión contra esa dictadura totalitaria del pensamiento único

“Razón Española”, fundada por ese genio del pensamiento español contemporáneo que fue Gonzalo Fernández de la Mora, sigue fiel a los conceptos con que se fundó, enriquecida de forma continua por la aportación de esos nuevos pensiles.

Javier Pérez Roldán

Minuto Digital, 4 de noviembre de 2006