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Poder cultural y educación

Los jóvenes españoles se pasan de la ‘raya’: Se dobla el consumo de cocaína

Los jóvenes españoles se pasan de la ‘raya’: Se dobla el consumo de cocaína

Casi medio millón de españoles ha esnifado ‘nieve’ en el último mes y es demasiado fácil acceder a las drogas, dice un estudio de Sanidad

 

En España se esperan unas Navidades ‘blancas’, con ‘nieve’ a raudales, y no precisamente debido a la meteorología. El argot empleado en el mundo de las drogas sirve para introducir lo que ya es un preocupante hecho para el Ministerio de Sanidad y para la sociedad en su conjunto: los españoles han duplicado el consumo de cocaína desde 1999.

 

Un estudio presentado el pasado día 13 por la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, destapa que aproximadamente 474.000 personas de entre 15 y 64 años declaran haber consumido cocaína en los últimos 30 días y, de ellas, 350.000 son menores de 34 años.

 

La VI Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España 2005-2006, entre la población de 15 a 64 años, revela también que el consumo de cannabis se ha estabilizado y el de tabaco se ha reducido.

 

El doble de la ‘raya’

Tanto el consumo experimental de cocaína como el esporádico prácticamente se han duplicado en los últimos siete años, y el consumo en el último mes se ha incrementado de un 0,9 por ciento hasta el 1,6 por ciento. El consumo está más extendido entre los hombres y se concentra fundamentalmente en el grupo de edad de 15 a 34 años.

 

Así, se mantiene como la segunda droga ilegal de mayor consumo entre la población. España y Reino Unido encabezan la lista de países que más consumen esta sustancia; de hecho, los españoles baten records de consumo de cocaína y ‘porros’ en Europa, tal como informábamos el pasado 28 de junio.

 

El Observatorio Europeo, en su reciente informe, recoge estos datos y cifra en 10 millones el número de europeos que han experimentado con cocaína y en 3,5 millones las personas que han consumido cocaína en los últimos 12 meses en la UE.

 

Salgado mostró su preocupación en la presentación de la encuesta, debido a las elevadas prevalencias de consumo en España: un 7 por ciento de la población la ha probado alguna vez, el 3 por ciento lo ha hecho en el último año y un 1,6 por ciento, en el último mes. Estos datos demuestran una tendencia creciente en todos los indicadores de consumo de cocaína.

 

Frenar el consumo, prioridad

 

La ministra aseguró que frenar el consumo se ha convertido en la prioridad de Sanidad. Informó de que el ministerio ultima un "Programa de Actuación frente a la cocaína", que contempla actuaciones conjuntas de todas las administraciones implicadas y de las organizaciones y entidades sociales que trabajan en drogodependencias.

 

"La Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas va a dedicar una atención preferente al consumo de cocaína y los problemas asociados al mismo", subrayó Salgado.

 

Sin embargo, la principal responsable de la sanidad en España tuvo que reconocer que, según el estudio, la población considera que es bastante fácil acceder a las drogas.

 

Más del 43 por ciento considera que es fácil o muy fácil conseguir cualquiera de ellas en un plazo de 24 horas. La población piensa que el cannabis (casi el 60 por ciento) y la cocaína (casi 43 por ciento) son las drogas con mayor disponibilidad.

 

Lo positivo, descenso y estabilización

 

Como datos positivos, la ministra ha destacado el descenso de la proporción de fumadores diarios en hombres y mujeres (de un 37,1 a un 32, 8 por ciento, respecto al 2003) y el cierto descenso en la incorporación de consumidores de cannabis, aunque sigue siendo la droga ilegal de mayor consumo en España.

 

En estos resultados tiene mucho que ver el aumento de la percepción del riesgo de todas las drogas en general, en especial de la cocaína (del 90,5 por ciento al 92,3 por ciento) y también del cannabis (de un 59,5 a un 61,4 por ciento, según la VI Encuesta).

 

Además de la preocupante situación con respecto a la cocaína que revela la encuesta, la nota de prensa del Ministerio informa de los siguientes aspectos:

 

Cannabis:

 

Es la droga ilegal de mayor consumo en España, al igual que sucede en Europa. Según el Informe 2006 del Observatorio Europeo, se calcula que el 7 por ciento de la población europea (cerca de 22,5 millones de personas) ha consumido cannabis en los últimos 12 meses.

 

En nuestro país, los datos indican que el consumo experimental y esporádico de cannabis tiende a estabilizarse, ya que las prevalencias son inferiores a las de 2003 (28,6 por ciento ha consumido cannabis alguna vez en la vida y 11,2 por ciento en los últimos 12 meses). Al tiempo, se ha incrementado la percepción del riesgo para todas las frecuencias de consumo de esta sustancia.

 

Salgado reconoció que el consumo habitual en los últimos 30 días (7,6 por ciento en 2003 y 8,7 por ciento en 2005-2006) y diario (1,5 por ciento en 2003 y 2, por ciento en 2005-2006) mantiene la tendencia creciente de años anteriores, aunque su ritmo de crecimiento es menor.

 

Tabaco:

 

La prevalencia máxima de consumo diario de tabaco se encuentra en el grupo de edad de 35 a 44 años (38 por ciento) y la mínima entre los de 55 a 64 (19,4 por ciento). Los hombres fuman más diariamente (37,0 por ciento) que las mujeres (28,6 por ciento). El consumo medio de cigarrillos diarios en el último mes es de 14,5. Por Comunidades, ninguna supera significativamente la media nacional y sólo Canarias y País Vasco presentan un consumo diario inferior a la media.

 

Alcohol:

 

Más de las tres cuartas partes de la población general consumen alcohol esporádicamente (el 64,6 por ciento es consumidor habitual y el 14,9 por ciento consume a diario). La prevalencia de consumo diario es 5,4 veces más alta entre los hombres de 15 a 24 años que entre las mujeres. La ingestión de alcohol aumenta de forma considerable durante los fines de semana. En estos días se bebe cerveza, vino y combinados de alta graduación, por este orden. En cambio, en días laborables la bebida más consumida es el vino, seguida de la cerveza.

 

La encuesta también revela que el 19,7 por ciento de los ciudadanos se ha emborrachado alguna vez en el último año. Los episodios de embriaguez son más frecuentes entre los hombres (27,2 por ciento) que entre las mujeres (12 por ciento) y entre los jóvenes de 15 a 34 años (30,9 por ciento), que entre el grupo de mayor edad (11,3 por ciento). Por otro lado, destaca el hecho de que el 5,5 por ciento de los encuestados son "bebedores de riesgo".

 

Éxtasis, anfetaminas y alucinógenos:

 

El consumo de estas tres sustancias permanece estabilizado o en descenso. Este es el caso del éxtasis, una droga de consumo esporádico, cuya prevalencia está estabilizada desde 2001. Así, el 4,4 por ciento de la población lo ha probado alguna vez en la vida, el 1,2 por ciento en el último año y el 0,6 por ciento lo ha consumido en el último mes.

 

Heroína, otros opiáceos e inhalables volátiles:

 

Estas drogas registran prevalancias de consumo experimental inferiores al 1 por ciento. Las tendencias temporales confirman un descenso del consumo de heroína, cuya prevalencia de consumo en los últimos 12 meses sigue siendo del 0,1 por ciento. La disminución de la visibilidad de algunos fenómenos de consumo problemático de heroína (jeringas abandonadas o personas inyectándose) avala de forma indirecta este descenso.

 

Victor Ruiz

 

Forum Libertas, 20 de diciembre de 2006

MANIFIESTO LAICISTA DEL PSOE. El laicismo como antítesis de la libertad

MANIFIESTO LAICISTA DEL PSOE. El laicismo como antítesis de la libertad

Por más que el ministro López Aguilar proclame que éste no es un Gobierno de "comecuras", o que los buenos oficios de la vicepresidenta Fernández de la Vega engrasen el diálogo con la Iglesia cuando todo parece empantanado, el código genético anticristiano del actual PSOE sale a relucir cuando menos te lo esperas.

 

Muchos observadores venían diciendo que el sarampión anticlerical era cosa de la primera parte de la legislatura, y que ahora tocaba centrismo y entendimiento, con el fin de llegar a las elecciones en un clima de cierta serenidad con el mundo católico. El apunte parecía sensato, pero la realidad de este PSOE se empeña en frustrar el empeño de los optimistas.

 

La ocasión de exhibir un nuevo ataque de laicismo se la ha brindado paradójicamente el XXVIII aniversario de la Constitución del 78, la misma que sirvió, entre otras cosas, para cerrar la llamada "cuestión religiosa", consagrando la aconfesionalidad del Estado y el principio de colaboración de las instituciones públicas con las confesiones religiosas, especialmente con la Iglesia católica. No es ningún secreto que al PSOE le incomoda desde hace algún tiempo la formulación de estos principios en nuestra Carta Magna, y sus portavoces no se recatan a la hora de explicar que aquello fue una anomalía fruto de la dificultad de aquel momento histórico. Vamos, que ellos pagaron una especie de peaje para evitar problemas, pero que ya es hora de deshacer el entuerto.

Lo curioso es que esta vez han optado por una especie de lectura creativa del texto del 78, naturalmente a la luz de la Constitución republicana del 31 que cercenó gravemente la libertad religiosa y que fue una de las semillas de nuestro enfrentamiento civil. Pero al PSOE le gusta mirarse en ese espejo, a la vista está, y nos presenta ahora aquella malhadada Constitución como la fuente original de la que mana nuestro ordenamiento actual. En primer lugar, eso es un disparate histórico, pero además el hecho de que busquen allí su inspiración actual causa verdadera desazón. Porque una cosa es que a Álvaro Cuesta y sus muchachos les salga periódicamente el acné laicista, y otra es que el PSOE asuma como propio, para festejar la Constitución de todos los españoles, un manifiesto que la falsifica brutalmente, que rompe un consenso básico de la Transición y que nos ofrece lindezas tales como que hay que estar prevenido frente a los fundamentalismos monoteístas, o que gracias al laicismo se ha podido combatir el maltrato contra la mujer.

 

Pero hay que ver las cosas con serenidad y en perspectiva. Quizás ésta sea la respuesta del PSOE a la reciente Instrucción Pastoral de la Conferencia Episcopal sobre "Orientaciones morales ante la situación actual de España". Su defensa del tejido moral que hizo posible la Transición y su argumentación sobre la libertad religiosa, así como su denuncia del programa laicista y de la memoria histórica selectiva que ha puesto en marcha el Gobierno, han debido levantar ampollas. Al partido de Zapatero no le gusta que desde la sociedad civil surjan voces que pongan al descubierto su pretensión de ejecutar desde el poder una verdadera "mutación cultural" que rompa definitivamente amarras con la matriz cristiana de la sociedad española. El enojo del diario El País es un buen termómetro al respecto, y quizás anuncia una batería de agresiones contra la Iglesia justo cuando se esperaba un periodo de mayor bonanza.

 

Por eso el debate sobre la Educación para la Ciudadanía no es una anotación al margen, sino que está en el centro de este nuevo episodio. De hecho Álvaro Cuesta ha reconocido que el manifiesto se ha hecho para defender esa asignatura, cuya pretensión no es enseñar los valores constitucionales (como arteramente ha dicho) sino modelar un nuevo esqueleto alternativo de valores, al margen de la voluntad y la libertad de los padres, es decir, de esta sociedad a la que pretenden modificar desde el poder. El PSOE sabe que hoy por hoy, el único obstáculo consistente y de fondo a su proyecto cultural es la Iglesia Católica, y por eso está en su punto de mira, más allá de las buenas intenciones de algunos de sus miembros o de las estrategias coyunturales de cada momento.

 

En este contexto, el proceso judicial que ha puesto en marcha un sacerdote de Granada contra su arzobispo, Monseñor Martínez, puede convertirse en una pieza de artillería en manos del complejo PRISA-PSOE. La grotesca actuación de este sacerdote, que al perder la confianza de su obispo, no sólo le desobedece clamorosamente sino que se marcha al juzgado, ha sido capitalizada desde un principio por los medios de Prisa (acompañados curiosamente por las terminales andaluzas de Vocento) para "empujar" al poder judicial a dar una lección a la Iglesia. Desde luego, no hay sustancia jurídica en esta querella interpuesta por un cura levantisco y con vocación de estrella mediática, pero hay materia para alimentar algún que otro culebrón, y también para intentar mermar, una vez más, la libertad de la Iglesia. Es una jugada que no nos debemos perder.

 

José Luis Restán

Libertad Digital, suplemento Iglesia, 7 de diciembre de 2006

Cabrera y Pastor ofrecen "parches" para una enseñanza que no entienden

Cabrera y Pastor ofrecen "parches" para una enseñanza que no entienden

"Uno de cada siete alumnos no termina la enseñanza obligatoria", "agreden a su profesor y lo graban en vídeo", "las madres insultan al jefe de estudios", "37% de suspensos", "empeora el nivel de Primaria", "las ikastolas logran los mejores resultados", "la ESO es el tramo que más fracaso genera", "tercero es el curso más complicado", "el Bachillerato es la continuación de la ESO por otros medios". Y después, lo peor: "universitarios analfabetos", "los alumnos de esta zona son unos maleducados", "en la capital hay más cultura", "los profesores pagarían por cambiar de Centro".

 

No son fragmentos de una pesadilla sino titulares de la prensa en los últimos tiempos. La enseñanza está de moda, y para mal: las Administraciones quieren que funcione pero sin recursos y sin cambiar lo que falla, las familias quieren una educación pero no tienen tiempo ni a veces capacidad de darla, y al final todo queda en un "cara a cara" entre alumnos y profesores en un escenario que ninguno eligió. En muchos lugares de España esto termina mal, o muy mal, con intimidación (por mal nombre bullying), abandono y demás. No es sólo un problema de autoridad, ni el recuerdo (deformado) de un pasado que nunca volverá. Es un problema de identidad, y de calidad.

 

Para que algo funcione tiene que tener claro qué es y qué quiere ser. Los centros de enseñanza sin identidad ni proyecto propios, donde todo el mundo está de paso, de donde todo el mundo se escapa en cuanto puede, son centros sin calidad. El resto –la autoridad, la convivencia, el orden, los conocimientos y hasta la educación- depende de eso. Ahí está la calidad, y depende de cada comunidad educativa, no de lejanas decisiones estatales. Lo que Ana Pastor pidió a la ministro Mercedes Cabrera en nombre del Partido Popular, "una Ley integral de promoción de la convivencia y prevención del acoso escolar" no es más que un parche mediático de circunstancias (y aún no he llegado a saber cómo se puede "leer a Viriato", pero vamos a dejarlo por ahora).

 

Con esto no pretendo añadirme a la ya larga lista de los que añoran los "viejos" Centros, esos Institutos, Colegios y ya Universidades en cada provincia codiciados desde la distancia, como si realmente fuese verdad que los alumnos de ciertos barrios de la capital son más capaces, más educados, más laboriosos o más inteligentes que los rurales. Cuentos de viejas.

 

Tengo la suerte de ser de pueblo, y de trabajar en un Instituto de mi propia zona de origen. Por supuesto que cada comarca tiene su carácter, sus modos de hacer y de decir, sus costumbres y su situación; habrá que conocerlos, digo yo. Pero pensar por ejemplo que los jóvenes riberos de esta generación son menos que cualquiera, de otro lugar o de otro tiempo, sería un error grave de diagnóstico. La calidad debe consistir en llevar a esas gentes la enseñanza tal y como la pueden y deben recibir. Lo que necesitamos es autonomía, responsabilidad y participación de todos, para evitar esos titulares de prensa; y lo que no debemos hacer es huir nunca de la realidad que nos ha tocado vivir.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 7 de diciembre de 2006

Jürgen Habermas, pensador icono de la izquierda, reivindica el valor de la religión

Jürgen Habermas, pensador icono de la izquierda, reivindica el valor de la religión

Según el filósofo, permite regenerar "la conciencia de compromiso" en un mundo en que la moral desaparece bajo el poder económico.

Jürgen Habermas (Dusseldorf, 1929) es uno de los herederos de la escuela de Frankfurt, una voz crítica con el capitalismo y con la sociedad de comunicación de masas que lo envuelve. Citado y leído desde distintos ámbitos de izquierda, fuente de crítica razonada contra lo establecido, él elaboró el concepto de "esfera pública", una red social de opiniones previa a la "opinión pública". También es autor del concepto de "patriotismo constitucional", que ha tenido predicamento en España.

Autor de libros como Teoría de la acción comunicativa, Historia crítica de la opinión pública o Más allá del Estado nacional, llamó la atención su debate con Peter Sloterdijk: para Habermas, la selección genética para mejorar la raza humana es una idea cercana al pensamiento nazi. También llamó la atención su diálogo de 2004 con el entonces cardenal Joseph Ratzinger sobre los Fundamentos morales prepolíticos del Estado liberal.

Ahora, publica en España Entre naturalismo y religión (Paidós), una selección de escritos en los que defiende la aportación de la religión para corregir los fallos de la Ilustración y una "modernidad descarrilada". Con este motivo, publica La Vanguardia (26-11-06) una entrevista que le hace Justo Barranco. Y casi toda ella insiste en el papel de la religión, fuente de compromiso y responsabilidad en una sociedad en que desaparece el respeto a toda regulación moral y legal, y el sentido de justicia.

La religión a principios del s.XXI

Para Habermas, la caída del sha en Persia y la fundación de la República Islámica en Irán ya anunciaban que la religión tendría un papel político. Lo que no era tan fácil de prever era "el éxito de la alianza entre evangélicos y católicos de EE. UU., orquestada con muchísima antelación, que posibilitó en un primer momento la victoria de Bush. Era difícil prever que ese trasfondo político acabaría por conferirle un nuevo interés también a la Iglesia católica, y quizá incluso cierta renovación a la religión en general". Junto con el crecimiento evangélico en Sudamérica y Asia expresa la vitalidad de la religión. Respecto a "la gran fuerza hacia el mal uso de la religión como arma política", señala los atentados suicidas en Israel, el 11-S y el 11-M.

Escéptico con la modernización

"Me he vuelto escéptico en relación con una modernización que amenaza con perder su propia base normativa en el derecho y la moral", dice Habermas.

"Piense en el cálculo económico, que invade la justicia y que socava el derecho penal. Piense en los ejemplos de la privatización de la guerra, de la administración de prisiones, del suministro de energía y del sistema sanitario. El Estado deja elementos clave de la protección del bien público en manos del mercado. En todas partes, las regulaciones normativas, así como las legislativas y las morales, están desapareciendo y son sustituidas por cálculos de beneficios."

No sólo la moral es sustituida por intereses económicos. Además, los Gobiernos desprecian el derecho internacional.

"Desde que el Gobierno estadounidense ya no respeta el derecho internacional ni a la ONU y practica una obvia política de doble rasero, aumentan cada vez más el número de estados que siguen este ejemplo y se aplican en la búsqueda sin escrúpulos de sus propios intereses nacionales".

Buscando alternativas: la fuerza moral de la religión

"Conviene echar mano con cautela de todos los recursos que permiten la regeneración de la conciencia del compromiso. Y la religión ocupa un lugar preeminente en esta cuestión."

"A lo largo de los siglos, en la vida moral de las comunidades religiosas no sólo se han ido formando y se han conservado prácticas de respeto, cuidados y ayuda mutuos. Sobre la base de una vida estabilizada litúrgicamente en las parroquias se ha creado también una larga tradición de interpretación y comprensión intelectual de los textos sagrados. De este modo, las sutiles experiencias en las relaciones con los demás y los sentimientos morales encuentran una expresión articulada."

"En Occidente se ha producido una simbiosis entre cristianismo y metafísica que explica por qué incluso la razón secularizada del pensamiento posmetafísico moderno se alimenta de ese legado. Y se alimenta especialmente cuando se habla de las condiciones de una "vida no malograda". Muchos conceptos filosóficos básicos, como autonomía y responsabilidad,individualidad y dignidad humana,han acogido con discreción en su seno un potencial de significado religioso y han nutrido en cierto sentido a un público general de creyentes, no creyentes y adeptos de otras creencias.

La Ilustración está estrecha de miras

Lo que Habermas dice acerca de la Ilustración y la religión puede poner nervioso a más de un racionalista y sin duda a muchos materialistas:

"En un diálogo con tradiciones religiosas experimentadas y ricas, manteniendo una actitud receptiva, la Ilustración puede percatarse de su propia estrechez de miras. Una razón limitada como la nuestra - y no conocemos ninguna otra- debería ser consciente de sus límites. Pero, si intentara encontrar su propio fundamento en el otro - en la fe-, la razón se dejaría de lado a sí misma."

"Creo que las grandes religiones del mundo, que nacieron al mismo tiempo que la filosofía griega, pertenecen, igual que ésta, a la genealogía de la razón. Y la razón moderna, o posmetafísica, no acabará de comprenderse a sí misma hasta que no entienda su relación con la religión como un aspecto de la mente que, no obstante, le es ajeno o queda fuera de ella."

Sí al derecho secular, no a la ideología secularizadora

"Defiendo los fundamentos seculares de los estados liberales. El poder estatal debe seguir siendo ideológicamente neutral y debe legitimarse mediante consideraciones seculares regidas por la razón. La soberanía del pueblo y los derechos humanos son las fuentes seculares de la legitimación de los estados constitucionales regida por la razón. No critico el derecho natural completamente secular, sino la ideología secularizadora que niega por principio a la religión la posibilidad de contener parte de razón."

La justicia y ética judeocristiana, esencial en nuestra cultura política


"En los estados miembros de la Unión Europea viven en la actualidad tantos ciudadanos no cristianos que sería inaceptable fundamentar el orden político sobre valores cristianos. Naturalmente, la contribución histórica que la moral de la justicia judía y la ética del amor cristiana han aportado, sin duda, a la formación del individualismo moderno y del universalismo igualitario puede y debe intervenir en la autognosis política de los ciudadanos europeos. Para los europeos, se trata de un componente esencial de nuestra cultura política común."

Sí al velo: que se adapten los nativos

"No basta con exigir a los inmigrantes que aprendan la lengua y que se adapten a la cultura del país de llegada. También los ciudadanos autóctonos deben ampliar sus horizontes para aprender a comprender las formas de vida culturales de sus nuevos compatriotas. Hoy los hijos de padres turcos que emigraron a Alemania para trabajar transforman literariamente sus ambivalentes experiencias en forma de novelas. Sin embargo, con ello no sólo enriquecen la literatura alemana. A medida que los poros compactos de nuestra cultura nacional se van abriendo, lo mismo sucede con la vida cotidiana. Para combatir el odio y la violencia debemos introducir las reglas del Estado de derecho, con aplomo pero sin imposiciones. Entre esas reglas está la igualdad de derechos entre hombre y mujer, así como la pertinencia de las ciencias institucionalizadas en el saber secular. Sin embargo, el uso del velo en las calles y en los puestos de trabajo europeos es también un símbolo legítimo de la imagen personal pública de una cultura minoritaria muy marcada por su religión."

Habermas dialoga con su compatriota y colega universitario, Joseph Ratzinger

Jürgen Habermas se muestra optimista con el Islam, y piensa que evolucionará hacia la democracia y los derechos humanos. A la alianza de civilizaciones "sólo cabe desearle éxito", dice.

Resulta muy interesante que un icono vivo de la izquierda europea, una voz crítica con el liberalismo economicista, recupere con tanta insistencia el papel de la religión para Occidente, y más en concreto la capacidad del cristianismo para activar a la persona en la construcción de la justicia. Curiosamente,

Un blog anti-liberal (y bastante anticlerical) toma fragmentos de la entrevista, ¡pero omite todos los elogios de Habermas a la religión!:

http://periodismoincendiario.blogspot.com/2006/11/el-clculo-econmico-sustituye-la-moral.html

La entrevista completa:

http://www.filosofia-internet.net/portal/modules.php?name=News&file=article&sid=372

Algunas razones por las que el pensamiento judeocristiano fomenta la justicia y la "regeneración de la conciencia de compromiso" frente al hedonismo y el cálculo económico:

-Dios ama la justicia y el derecho (Salmo 33.5).

-La justicia y el derecho son el fundamento de tu trono, Señor; la misericordia y la verdad van delante de ti (Salmo 89.14)

-He aquí, anhelo tus preceptos; vivifícame por tu justicia (Salmo 119.40).

-Preservad el derecho y haced justicia, porque mi salvación está para llegar y mi justicia para ser revelada (Isaías 56.1).

-Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados (Mateo 5.6).

-El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo (Romanos 14.17).

-Un hombre rico obtuvo una gran cosecha. [...] "Ya tienes los bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida”. Pero Dios le dijo: “¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?” Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios». (Lucas 12, 17-21)

 

Forum Libertas, 4 de diciembre de 2006

Relativismo + hedonismo = nihilismo

Relativismo + hedonismo = nihilismo Es pan y circo, una estrategia para atontar al pueblo y mantener el poder

Hoy en día, ya se sabe: nada está bien ni mal; todo depende. En una sociedad secularizada como la europea, el hombre vive al margen de Dios. Ya no hay mandamientos ni prohibiciones. Todo vale. Lo único importante es pasarlo bien. Hay que disfrutar de la vida: vivir intensamente, consumir, estar a la última, viajar a destinos exóticos, cenar fuera, ir de marcha, divertirse. Eso es lo que cuenta. Pero veamos las consecuencias de esta mentalidad posmoderna:

1.- Pareja y matrimonio. ¿Para qué me voy a comprometer con nadie? Lo mejor es irse a vivir juntos y punto. Porque luego, ya se sabe: el amor no dura para siempre. Y si pasado mañana discutimos o me encuentro con otra más guapa, pues se cambia de pareja y a correr. No hay que atarse.

Y si me caso, da igual: cuando me canse me divorcio y aquí paz y después gloria. El “divorcio exprés” facilita mucho las cosas. Luego, si hay hijos, serán ellos quienes paguen las consecuencias. O puede que mañana me apetezca dejar de ser Luis y empezar a ser Luisina ¿Quién sabe? Ahora todo es fácil y rápido. Y la operación la paga la seguridad social.

2.- Hijos. Lo mejor es no tenerlos, porque complican la vida y nos impiden disfrutar. Si los tenemos -ya con treinta y tantos o cuarenta y pico- tendremos uno o dos: no más, ¡Por Dios! La parejita como mucho.

Y además, cada vez resulta más frecuente el fenómeno de los padres pasotas, que aunque tengan hijos, no están dispuestos a renunciar a salir por las noches y a pasarlo bien: fíjense en los parques cualquier fin de semana a las tantas de la noche. Verán qué cantidad de niño “abandonado”, mientras sus padres disfrutan. Ya los educarán en la escuela.

3.- Educación. ¿Para qué vamos a estudiar? ¿A quién le gusta esforzarse? Los niños tienen que ser felices y gozar de la infancia. Que vean la televisión, que jueguen a la Play. Leer: vaya rollo. Al niño hay que cumplirle todos los caprichos y consentírselo todo a cambio de nada: pobre. Ya tendrá tiempo de sufrir. Y si no aprueba ni sabe nada es culpa de la escuela y de los profesores: que le hagan adaptaciones curriculares. Porque, claro, los infelices suspenden y el deber de todo político del ramo educativo en los últimos tiempos consiste básicamente en acabar con el fracaso escolar: ¡Aprobémosles a todos y que sean felices en su ignorancia! Y mientras tanto que escupan al suelo con aire chulesco, que tiren sus “clinex” al suelo sin ningún rubor, que se caguen en Dios sin reparos. Todo está bien… ¿Por qué va a estar mal la blasfemia más bestial? Todos los días se oye en cualquier garito…

4.- Sexo. Si lo importante es pasarlo bien y disfrutar de la vida, pues a ello. Primero fomentamos el sexo irresponsable y la promiscuidad desenfrenada; lanzamos permanentemente mensajes cargados de erotismo incitando al placer de cualquier modo y a cualquier precio… y luego, ¿qué pasa? Píldora del día después, enfermedades de transmisión sexual, abortos… ¡Qué más da! Primero, la irresponsabilidad; luego el crimen detestable; y listo: todo arreglado. ¿Cuántos embarazos no deseados se dan en adolescentes cada año? ¿Cuántos terminan en abortos? Pero que los chicos disfruten: tiene derecho al placer. Faltaría más: el condón es la solución a todo ¿O no? Lo que pasa es que a veces no saben usarlos: que les enseñen en la escuela, que para eso está. Y si no aprenden, adaptación curricular.

5.- Drogas. ¿Por qué van a estar mal? ¿No se trata de disfrutar? Pues para eso sirven las drogas. España es el país con mayor consumo de cocaína. Además, pastillas, porros, heroína… El caso es disfrutar. ¿Qué tiene de malo pasar el fin de semana bebiendo sin parar en un parque? Si así lo paso bien…

Y luego, los mismos que fomentan la inmoralidad y el hedonismo creen que con poner cuatro anuncios en la televisión van a solucionar los problemas derivados de las drogas: familias destrozadas, vidas deshechas.

6.- Tráfico. Y luego van estos chicos y conducen a toda velocidad y borrachos. Y más campañas publicitarias. Y más muertos cada fin de semana en las carreteras: la mayoría jóvenes que disfrutan de la vida conduciendo a toda velocidad y, muchas veces, colocados.

Y todo esto, ¿por qué y para qué? Algunos nos quieren vender solidaridad y compromiso; y lo que hacen es fomentar el adormecimiento hedonista. Hablan de justicia y roban a manos llenas. Mienten, engañan, manipulan. Todo vale con tal de mantenerse en la poltrona y el coche oficial. Disfrutad, gozad, bebed. Emborracharos de placer y de emociones cargadas de adrenalina. Así seréis felices. El hedonismo es el opio del pueblo. Pensad sólo en pasarlo bien. No hay nada malo. Todo es bueno: Robar, estafar, recalificar terrenos para dar el pelotazo; ayudar a los amigos y enchufar a los parientes; pactar con terroristas y humillar a sus víctimas.

Nihilismo, relativismo moral, hedonismo. Basura. Cuando nos gobiernan mentirosos y ladrones; cobardes y traidores; cuando prevalece la política adormecedora del “pan y circo”; cuando mantienen interesadamente al pueblo en la ignorancia y trabajan activamente para que se olviden de valores y se degraden moralmente, ya no hay democracia. A eso se le llama demagogia. Lo único importante es la propaganda para mantenerse en el poder a toda costa: aunque para ello sea necesario mentir, engañar y entontecer al pueblo.

Pedro Luis Llera

Forum Libertas, 1 de diciembre de 2006

La fe razonable de Michele Serra

La fe razonable de Michele Serra

En su columna de La Repubblica, Michele Serra se pregunta, “con el respetuoso interés del no creyente, qué tiene el diablo de razonable en el formidable mito de la resurrección de la carne, de la vida (¡eterna!) y del amor universal”. Posiciones arduas para la razón humana.

“Yo –confiesa el autor con humor, como es habitual en él-, si tuviera fe cristiana, no me sentiría para nada razonable, pero sí inmensamente feliz. Sería preferentemente franciscano, iría descalzo, sería amable y pobre, y contaría todo el santo día batallitas de los neocon”.

Giorgio Montefoschi, a raíz de estas afirmaciones, observa críticamente cómo “la realidad es bien distinta, por desgracia. La fe no se posee, huye continuamente y, quizá porque se pretende creer en cosas imposibles, se somete continuamente a prueba. La fe, más que felicidad, es tormento. Lo sabía San Pablo, lo sabía Dostoievsky, lo sabe el Papa, lo saben todos los cristianos” (Corriere della Sera, 28/10/06).

La observación de Montefoschi no es exacta. En realidad, la fe no es tanto tomento, sino la propia vida. La concepción “trágica” de la fe es un triunfo extremo de la Reforma protestante. Para el catolicismo la fe es consolación, alegría que acompaña el drama de la exitencia humana. En esto, Michele Serra tiene razón: la fe es promesa de felicidad. Donde falla es en la concepción de esta felicidad como contraria a la razón, como una forma de locura. Locura tiene el cristianismo, como sabía San Pablo, pero es una locura no contraria a la razón sino que camina al lado de la razón, signo de una gratuidad que excede cualquier imaginación o deseo.En este sentido, la razonabilidad de la fe reside en dar satisfacción al deseo humano, que no es sólo “libido” sino que también, y sobre todo, es afecto: al otro, al mundo, a sí mismo.

De este afecto surge la pasión por la vida, el no a la muerte, al nihilismo que, como una depresión, vacía la vida de millones de individuos. El hombre, hecho para la felicidad, mueve su libertad en busca de una fascinación más grande, de una posesión del ser siempre mayor. San Agustín lo comprendió perfectamente. Cristo era, para él, el “Tú” amado, buscado largamente a través de los semblantes y los rostros del mundo, meta anhelada por el corazón inquieto, insatisfecho. Paz y alegría de una búsqueda que, sin encontrar fin, hallaba en cambio a su objeto. Según Agustín, el cristianismo se ha unido a la mejor parte del pensamiento clásico: el filón hedonista que unía bien y felicidad, la posesión del bien con la satisfacción del ánimo. Contra todo estoicismo, antiguo y moderno, que hace del sabio un individuo insensible, triste, que encuentra en el revolucionario siglo XX su modelo ideal.

La “experiencia” cristiana es el inicio de un cumplimiento, el céntuplo que tiene su ejemplo en el corazón alegre. Lo que sorprende en los santos, en aquéllos que el pueblo cristiano reconoce como “sus” santos, es la leticia. La “perfecta leticia” de la que habla San Francisco. Humanamente es una forma de locura, pero es una locura razonable. No es obra de visionarios ni exaltados, de fundamentalistas fanáticos, sino reverberación de una presencia que corresponde a la forma y al deseo del ánimo.

La afirmación de Serra es perfecta: “Yo, si tuviera la fe cristiana..., me sentiría... inmensamente feliz”. El ateo indica aquí, sin poderla gustar, la experiencia de la “conversión”. Personalmente, demostrando honestidad intelectual, se queda en la puerta. Más allá no hay ni utopía ni país de los sueños, en eso tiene razón Montefoschi, pero sí una existencia que, impregnada de una última tristeza, está sin embargo indeleblemente sellada por una profunda gratitud por la presencia del Misterio en el que la realidad ha vencido a la nada en que todas las cosas se precipitan.

Massimo Borghesi

Páginas Digital, 29 de noviembre de 2006

LUCES Y SOMBRAS. MEDIOS DE COMUNICACIÓN. OTOÑO 2006.

LUCES Y SOMBRAS. MEDIOS DE COMUNICACIÓN. OTOÑO 2006.

LAS LUCES

  • La anulación por parte del Tribunal Supremo del traslado de la C.M.T. (Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones) de Madrid a Barcelona, por el entonces ministro D. José Montilla, que nos pareció descabellado y así lo hicimos saber en su día. La medida fue muy criticada, al considerar que se había tomado por simples motivaciones políticas de oportunidad o conveniencia. Los trabajadores recurrieron la decisión del gobierno al entender que infligía la Ley General de Televisión. El acuerdo del traslado fue alcanzado entre el Presidente del Gobierno D. José Luis Rodríguez Zapatero, y el entonces Presidente de la Generalitat, D. Pascual Maragall.

  • T.D.T. (Televisión Digital Terrestre). En Navarra, la Sociedad de la Información y el Foro de la Televisión Digital trabajan muy eficiente y activamente en una hoja de ruta y en la divulgación masiva para su adaptación en plazos y cobertura. La experiencia podría trasladarse al resto de España, considerando las críticas que está ocasionando el proceso.

  • En Tele 5, Operación Triunfo posee algunos ingredientes positivos dignos de reseñar. Sin entrar en los aspectos musicales, muy discutibles, algunas virtudes: estudio, aprendizaje, disciplina, compañerismo, superación; valores por lo demás ausentes de la televisión convencional y no digamos de la llamada “tele-realidad”, un invento nefasto. En la segunda de T.V.E., un programa extraordinario: “Mil años del Románico”, accesible y muy bien llevado por el gran Peridis; como casi siempre insuficientemente publicitado.

  • Madrid Opina. Tele Madrid. El único debate que hoy día puede considerarse como tal: horario adecuado, temáticas de gran interés y actualidad, alto nivel, y pluralidad en los participantes.

LAS SOMBRAS

  • La apabullante cobertura informativa del terrorismo: horas y horas, ríos de tinta, no solo del relato escueto de algunos hechos de los que es imprescindible y deseable tratar; sino de la publicidad exagerada de actuaciones execrables aireadas a los cuatro vientos. Los terroristas pueden tener la seguridad de que sus fechorías y sus coartadas se conocerán con pelos y señales hasta en el último rincón.

  • Empeñada la televisión en mostrar conductas “edificantes” que orienten a niños y adolescentes, demasiados platós se han convertido en un altavoz de “presuntos” delincuentes, traficantes de drogas, prostitutas y maltratadores; los reporteros, en cronistas de juzgados; los autodenominados “periodistas”, en correveidiles del peor jaez. Por contra, ni una sola referencia a los miles de acontecimientos culturales, algunos muy sobresalientes, que se realizan hasta en el último rincón de nuestra geografía y que, a pesar de todo, interesan a miles de personas.

  • ¿Puede extrañar, a alguien, la violencia existente en las aulas, en las calles, en los hogares, etc.? Otro gallo nos cantara si se hubieran afrontado las alarmas que se encendieron desde hace más o menos veinte años en relación con la banalización de la violencia en el cine, en la televisión, en los videojuegos; lo mismo cabría decir de los informativos, en los que se presenta a diario como espectáculo imprescindible.

Madrid, 20 de noviembre de 2006

Maribel Martínez Eder.

Portavoz de FIATYR (Federación Ibérica de Asociaciones de Telespectadores y Radioyentes).

www.asociacionplazadelcastillo.org

 

«Manda a la porra el porro», primera carta pastoral del obispo de Palencia

«Manda a la porra el porro», primera carta pastoral del obispo de Palencia


La difundirá entre los jóvenes por correo electrónico

PALENCIA, domingo, 19 noviembre 2006 (ZENIT.org).- El obispo de Palencia, monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, presentó esta semana pasada su primera carta pastoral, dedicada a la lucha contra la droga, enmarcada en una campaña preventiva que la Diócesis difundirá entre el sector de población más joven a través de correos electrónicos que recibirán estudiantes de colegios y universidad, asociaciones, parroquias y grupos de confirmación.

El obispo ha titulado su carta «Manda el porro a la porra», frase que escuchó en el estribillo de una canción cristiana y que le llamó la atención «porque es una expresión un tanto provocativa, que bien puede darnos pie para abordar el problema moral de la relación de los jóvenes con las drogas. Poco importa que sea botellón, porros, rayas, pastillas...».

La carta está escrita en un estilo directo y dirigida, de tu a tu, a un interlocutor joven al que confiesa que los jóvenes «sois objeto de esperanza y de preocupación para muchos de nosotros. Pero quizás nos falta hablar directamente con vosotros».

El obispo le dice al joven destinatario de su mensaje que seguramente ha experimentado la droga alguna vez o ha visto la droga de cerca y tiene conocidos que la consumen.
Ante el problema, indica monseñor Munilla, «no es cuestión de mirar para otro lado o de meter la cabeza debajo del ala. Aquí hay un problema muy gordo».

El firmante de la carta pastoral aporta el dato reciente de que España es el país europeo que lidera el ranking de consumo de drogas: «En los últimos diez años el consumo de cocaína se ha multiplicado por cuatro y el de cannabis se ha duplicado. Por si fuera poco, la edad de inicio en la droga es cada vez más temprana».

Aparte de los problemas de tipo psiquiátrico, psicológico, físico, familiar, laboral, escolar de amistades, monseñor Munilla afirma que el prisma principal para afrontar el consumo de drogas «es el moral».

Afirma que «no estamos ante la droga de la curiosidad», aunque ese pudo ser el principio, ni tampoco «ante la droga de la rebeldía» de un tiempo pasado.

«Hoy en día fumarse un porro --afirma--, lejos de ser un signo de rebeldía, es signo de integración y sumisión a la cultura dominante. El problema que hoy se plantea es muy distinto al de la lucha rebelde por la libertad que en un tiempo movió masas. Ya tenemos la libertad, y ahora, ¿qué hacemos con ella?».

«La droga de nuestros días –añade- se impone por defecto, quiero decir, por falta de ideales firmes y trascendentes».

Monseñor Munilla subraya que la cuestión clave hoy es «la falta de sentido»: «Esta es la cuestión clave: La cuestión del sentido. ¿Para qué tantos sacrificios, metas, obstáculos, agobios? Difícilmente se le puede pedir a alguien que se sacrifique en el día a día, si no le ha sido mostrado el sentido de su existencia».

«Los cristianos hemos descubierto en Jesucristo la ‘clave del sentido’ de la existencia, y es la que te proponemos --subraya el obispo de Palencia--. Este es el bien moral del hombre: descubrir su vocación al amor y entregarse a ella. Como comprenderás, las drogas no tienen sitio en esta perspectiva».

Tras abordar el problema de la tentación y de la batalla espiritual, indica que no se puede identificar deseo y voluntad.

«Yo, personalmente --indica--, no conozco a nadie que se haya iniciado en las drogas tras una decisión madura y libre. Más bien, he escuchado expresiones como las siguientes: ‘empiezas a lo tonto’, ‘para cuando quieres darte cuenta…’, etc. En el mundo de las drogas, no te conduces, sino que eres arrastrado».

El prelado recuerda que «una de las características principales de la droga en nuestros días es su estrecha relación con la cultura del ocio». Y añade: «Digámoslo claramente: La felicidad no es fruto únicamente de la diversión. En realidad, si no eres feliz el miércoles, tampoco lo vas a ser el sábado por la noche. El motivo es muy sencillo: no es lo mismo ‘ser alegres’ que ‘ponerse alegres’. La felicidad no está al alcance de una moneda ni de una sustancia química».

Invita a quienes tienen problemas con la drogas a buscar ayuda porque, concluye «hay muchas razones para luchar por la verdadera libertad, por una vida sin drogas. Tantas, como razones para el amor, la fe y la esperanza. Dios no sólo te pide que dejes la droga, sino que te da su ‘gracia’ para poder hacerlo. Y… ¿qué es la gracia, sino la compañía de Dios que camina junto a ti? ¡No te sentirás nunca solo en ese camino de liberación!».
ZS06111912