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Terrorismo internacional

Mesquida dice que un atentado terrorista con armamento nuclear "es real"

Mesquida dice que un atentado terrorista con armamento nuclear "es real"

Joan Mesquida, director general de la Policía y la Guardia Civil, admitió que España se toma muy en serio la amenaza de que grupos terroristas utilicen armamento nuclear para cometer atentados en cualquier parte del mundo. Durante la inauguración de un simposio sobre terrorismo en Europa con agentes nucleares, bacteriológicos y químicos, el jefe policial afirmó que los organismos de seguridad y los servicios de inteligencia del mundo tienen "información" e "intuición" de que un ataque de esa naturaleza tendrá lugar.

LD (Agencias) El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha inaugurado el simposio internacional sobre "La amenaza terrorista con explosivos y agentes NRBQ en Europa" y ha dicho que la amenaza de un atentado terrorista con armas de destrucción masiva "es real", ya que "los extremistas quieren crear el mayor daño posible al mayor número de personas".

 

En el acto celebrado en la sede de la Dirección General de la Policía, Mesquida dijo que España se "toma muy en serio" esa amenaza. Enseguida, señaló que los cuerpos de seguridad y los organismos de inteligencia del mundo tienen "tanto información como intuición" que apunta hacia un atentado con armamento no convencional.

 

El encuentro, que pretende mejorar los protocolos de actuación para una óptima cooperación en el escenario europeo, reúne a cien expertos de treinta países que tratarán de consensuar hasta el jueves un decálogo de mejores prácticas en el ámbito de la cooperación especializada, que permita una declaración final de compromisos en esta materia.

 

"En España nos tomamos muy en serio la amenaza con atentados utilizando armamento no convencional", insistió el responsable de la Policía y la Guardia Civil y se refirió a algunas declaraciones de miembros de Al-Qaeda sobre la necesidad de adquirir armas de este tipo. Además, hizo referencia a otros hechos en relación a este asunto, como el que tuvo lugar en 1993 cuando líderes terroristas mantuvieron negociaciones para adquirir uranio en Sudán. Además, recordó que en ese año varios dirigentes terroristas se reunieron con científicos nucleares en Pakistán.

 

Mesquida mostró también su preocupación por la amenaza bacteriológica, radiológica y química, una preocupación que también le transmitió hace unos días el máximo responsable estadounidense en la lucha contra estos fenómenos. Frente a ese peligro, las líneas básicas de actuación deben ser, en su opinión, la cooperación internacional, la protección de infraestructuras críticas y el refuerzo de grupos especializados.

 

Libertad Digital, 20 de noviembre de 2007

¿Terroristas con armas nucleares? Terrorismo, Estado, televisión: la desinformación al servicio del miedo

¿Terroristas con armas nucleares? Terrorismo, Estado, televisión: la desinformación al servicio del miedo Es posible que en breve los terroristas se hagan con armamento de tipo nuclear. Lo acaba de confesar públicamente el ministro alemán del Interior. ¿Por qué dice un ministro cosas así? Ese fue el objeto de un debate de altura en el canal público alemán ZDF, un programa con los filósofos Safranski y Sloterdijk que se emite regularmente (¿imagina alguien una cosa así en la televisión española?) y cuyas reflexiones son siempre de primera importancia. Ante todo, una constatación: el terrorista siembra el pánico, pero los políticos y los periodistas aumentan la sensación de riesgo.

 

El pasado 30 de septiembre, retransmitían nuevamente por el canal público alemán ZDF la tertulia “Cuarteto filosófico”, programa presentado por los filósofos Rüdiger Safranski y Peter Sloterdijk. Los invitados: el hasta 2005 ministro del interior alemán Otto Schily y el publicista suizo, con gran poder mediático, Frank A. Meyer. El primero se dio a conocer en los años 70 por su amistad con Horst Mahler, fundador del grupo terrorista socialista RAF (Fracción del Ejército Rojo). Schily actuó de abogado defensor de Mahler y de la asesina Gudrun Ensslin en el conocido proceso Baader-Meinhof. En los 80 fue cofundador del partido alemán de los “Verdes”, incorporándose en los 90 a las filas del partido socialista SPD. A principios de siglo se le condecoró con el “Big Brother Lifetime Award” por el impulso que había dado al desarrollo del sistema de vigilancia alemán y europeo a costa de derechos del ciudadano y libertades públicas.

 

Política del miedo

 

El debate comenzó con la siguiente pregunta: ¿cuál es el sentido de que el actual ministro del interior confiese a los ciudadanos que los terroristas se harán posiblemente de aquí a un tiempo con bombas con componentes nucleares? Schily responde advirtiendo que debemos ser muy cuidadosos al hacer declaraciones semejantes; pero al mismo tiempo hay que valorar su oportunidad, corriendo el riesgo de sufrir la acusación de querer sembrar el pánico y sabiendo que, de no informar a la opinión pública y ocurrir un atentado, uno podría a posteriori ser responsabilizado por no haber advertido del peligro. Todo esto, añade, debe hacerse siempre en un tono sereno, para no crear alarma.

 

Sloterdijk considera que lo anterior tiene componentes típicamente esquizofrenógenos al estilo de un “¡maldita sea, sé espontáneo de una vez!” o de un “como no seas espontáneo, te doy un bofetón”, mientras Meyer llama la atención sobre el hecho de que con afirmaciones del estilo “los terroristas tal vez pronto dispongan de armas sucias; pero tranquilos, que no cunda el pánico”, se está haciendo política con el miedo. Nada nuevo bajo el sol, si no fuese porque antaño estas técnicas eran propias de Estados totalitarios y no de democracias. Ahora, quien se opone a cualquier medida cautelar es culpabilizado, ya que al pretender impedir aquello que “tal vez” evite algún fatal acontecimiento (por ejemplo, ser filmado y grabado paseando por Londres), impide también “tal vez” la posible detención de algún peligroso delincuente. Pero además, el componente totalitario se hace patente en la reacción de Schily, que rechaza lo anterior sin dar tregua a discusión alguna por el hecho de poner en entredicho políticas que de facto han logrado evitar actos terroristas concretos.

 

Peligro, riesgo, error

 

Con todo, el terrorismo, ¿es un peligro o un riesgo real? El peligro es un concepto perteneciente a otro ámbito que implica la presencia real, física de una amenaza. Sin embargo, el riesgo es la probabilidad de que suceda un accidente o algo fracase y, en tanto que probabilidad, es susceptible de cuantificación. Está claro que nuestro cerebro no ha llegado a la época moderna, pues, como aclara Daniel Weber en su artículo “Instinktiv falsch” (“Instintivamente erróneo”), publicado en el suplemento de la NZZ Folio 09/07, somos realmente pésimos calculando riesgos. Por eso, tras el atentado del 11-S, una parte considerable de ciudadanos decidió viajar en coche renunciando al avión. Se calcula que desde octubre de 2001 hasta septiembre de 2002 hubo 1.595 muertos más que en los cinco años inmediatamente anteriores al atentado.

 

Es el mismo mecanismo que nos hace sentir pánico al escuchar hablar de la gripe aviar y al mismo tiempo olvidamos de que cientos de miles mueren anualmente a causa de la gripe común, del mismo modo que nos aterra la probabilidad de comer carne de vaca loca o cereales genéticamente manipulados, cuando lo que realmente nos enferma es comer demasiado, demasiada grasa o demasiado dulce. Los riesgos que se nos presentan en el mundo moderno son demasiado complejos para que podamos valorarlos instintivamente; no obstante, la reacción instintiva es generalmente más poderosa que una posible reacción postanalítica, pero poco fiable. Sin embargo, y citando al experto en seguridad Bruce Schneier, muchas de las medidas tomadas por políticos tras acontecimientos terribles (por ejemplo impedir al pasajero subir al avión con cortaúñas) son absurdas y responden únicamente a un “tener que hacer algo”, aunque ese algo no tenga sentido.

 

El Estado Preventivo

 

Pero la cosa no acaba aquí, porque como señala Heribert Prantl en “Der Terrorist als Gesetzgeber” (“El terrorista como legislador”) en el mismo número del suplemento de la NZZ Folio, ese “tener que hacer algo” está siendo totalizado y justificado con un “el que no tiene nada que esconder, tampoco tiene nada que temer”, al igual que es ya indudable que caminamos rumbo a un Estado Preventivo. Así, el Ayuntamiento de Madrid, que quiere también “hacer algo”, se coloca a la vanguardia de la paranoia, inundando poco a poco la ciudad de cámaras de vídeo, “por si” el respetable e inocente viandante, cuya “intimidad y derecho a la propia imagen” se quiere “proteger”, fuese en realidad un criminal. Claro que el problema no es una cámara concreta que pueda filmarle a uno en un momento dado ni en una ciudad determinada, sino la totalidad: toma de huellas, escuchas telefónicas, espías virtuales, acceso a datos personales incluidos los sanitarios, admisión de declaraciones obtenidas bajo tortura si se trata de informaciones relacionadas con actos de terrorismo (como declara ya el ministro del interior alemán), Guantánamo…

 

Es el hombre sin libertad convertido en objeto de vigilancia, que no por ello goza necesariamente de más “seguridad”, ni disminuye significativamente el “riesgo” que corre de ser víctima de un atentado. Y sin embargo, los gobiernos, los políticos, que a menudo se autoidentifican con el Estado o con Constituciones, siguen traduciendo, como apunta Sloterdijk, la palabra “riesgo” al lenguaje del peligro haciendo política del sentimiento. De hecho, prosigue, las sociedades europeas son sistemáticamente no sólo hipocondrizadas –obsesión por la salud– e histerizadas –cambios de tema repentinos–, sino también paranoizadas, obligando al ciudadano a ponerse continuamente en el pellejo del delincuente, lo que provoca una necesaria transformación de su personalidad. Todo informático reconoce que en nuestra sociedad sólo pueden sobrevivir los paranoicos. Por eso la pregunta no es si uno es paranoico, sino si lo es suficientemente.

 

Visto lo anterior, concluimos parafraseando a Safranski, que nos encontrarnos ante una perfecta división del trabajo entre el terrorista que siembra el pánico a través de acciones y amenazas, y los medios de comunicación que, bajo el supuesto y en democracia sacrosanto derecho a la información, y contribuyendo a la histeria, divulgan difusos escenarios amenazantes inventados por políticos.

 

Claro que lo que a menudo es llamado información es en realidad peligrosa desinformación al servicio de políticos incapaces de captar y responder a las exigencias de los tiempos que corren.

CRISTINA NEGRO

(www.fundacionburke.org)

29 de octubre de 2007

Las dificultades a la hora de percibir el terrorismo yihadista

Las dificultades a la hora de percibir el terrorismo yihadista

La coincidencia de tres realidades en muy pocos días ponen de nuevo de manifiesto cuán difícil es lograr con el Código Penal vigente en la mano condenar a individuos vinculados al terrorismo yihadista:

 

1. la detención por los Mossos d’Esquadra de Moulay Abel Samad Larifi, un ciudadano franco-marroquí que, con aparentes intenciones de morir como yihadista suicida en Barcelona, cruzó la frontera de La Jonquera el 7 de octubre;

 

2. la absolución el 28 de septiembre por parte de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional de ocho yihadistas procesados por el Juez Baltasar Garzón; y

 

3. el recurso realizado ante el Tribunal Supremo el 4 de octubre por parte de los abogados de los miembros del tristemente conocido como “Comando Dixan” condenados en febrero por la Audiencia Nacional.

 

Igualmente peliagudo, convencer a la opinión pública de que lo que tenemos enfrente en lo que al sutil yihadismo salafista respecta es terrorismo puro y duro y no fantasías o actitudes bien xenófobas o bien hostiles al Islam.

 

No van a faltar análisis absolutorios de unos y golpes de pecho de otros al inventariar con los tres citados nuevos casos de “agresión” y de demonización permanente del colectivo musulmán.

 

Este es buen momento además para reflexionar sobre este aspecto del terrorismo yihadista: el 15 de octubre comenzaba en la Audiencia Nacional el juicio contra 30 presuntos terroristas yihadistas detenidos en el marco de la Operación Nova, en octubre de 2004. Marroquíes y argelinos, algunos de ellos ya en prisión en el momento de su detención realizada en el marco de la susodicha Operación, planeaban atentar contra objetivos tan variados como la propia Audiencia Nacional - con un camión cargado de Goma 2, explosivo que aún no habían adquirido, y conducido por un suicida -. También eran objetivos la sede del Partido Popular en la misma calle, la estación de Príncipe Pío o el Tribunal Supremo. Esperemos que todo esté bien hilvanado esta vez por parte de la acusación para que nada en este juicio dé pábulo a quienes acusan con frecuencia a la justicia, a las fuerzas de seguridad y a los analistas del terrorismo islamista de fabuladores y abren así fisuras en un frente que debería de ser compacto frente a una amenaza que explota bien tales debilidades.

 

La detención del franco-marroquí Moulay Abel en Cataluña

 

Los Mossos d’Esquadra, el cuerpo que realizó el 7 de octubre la susodicha detención, tienen en su seno buenos profesionales dedicados a la lucha contra el terrorismo yihadista salafista. Actualmente, una verdadera amenaza implantada en Cataluña que se camufla en el seno de las nutridas comunidades magrebíes y paquistaníes allí establecidas entre las que grupos proselitistas del islamismo como Yama’a al-Tabligh o Hizb ut-Tahrir además de otros ligados a los Hermanos Musulmanes o a otras formaciones y redes llevan años ejerciendo una peligrosa labor.

 

Al hecho de que Cataluña como comunidad autónoma y Barcelona como provincia sean los escenarios en los que mayor número de detenciones se han producido en los últimos años por parte del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil o los Mossos d’Esquadra en operaciones contra el terrorismo yihadista es esclarecedor. Conviene destacar entre ellas la desarticulación, en Barcelona en 2004 y por parte de los Mossos d’Esquadra, de una célula terrorista formada por paquistaníes cuando preparaban atentados contra el Centro Comercial “Maremagnum” o contra las torres Mapfre del Puerto Olímpico. Aunque ocho de los once detenidos entonces han sido absueltos en mayo de 2007 es importante destacar una doble lección de esta operación y del proceso judicial posterior:

 

-          por un lado la fijación por Barcelona de los terroristas yihadistas, ya verificada previamente en procesos como el celebrado contra la célula de Abu Dahdah, y

-          por otro lado las debilidades a la hora de poder condenar a individuos que aunque forman parte de una célula con fines terroristas - tres de ellos sí han sido condenados - salen en gran número libres trasladando la imagen de amalgama negativa hacia una comunidad, los musulmanes, que algunos círculos agitan para desacreditar a las fuerzas de seguridad.

 

 No obstante algunos o muchos de los detenidos en las Operaciones Tala (2007), Sello II (2007), Chacal (2006) y Nova (2004) lo han sido en Cataluña y todas ellas demuestran sobradamente la fijación citada del terrorismo yihadista por España y su inquietante ubicación en dicha comunidad autónoma.

 

Volviendo a la detención de Moulay Abel, rasurarse totalmente el vello del cuerpo o poseer cartas de despedida, similar por otro lado una de ellas a las que son habituales entre los suicidas que actúan en Irak, son, para los avezados agentes antiterroristas signos inequívocos de un delito de terrorismo yihadista en grado de tentativa. Aunque para otros, sean costumbres que no inducen a sospecha.

 

Si además el individuo en cuestión reconoce ante los agentes que su intención era suicidarse y en su coche se requisan dos bombonas de butano y abundante material de pirotecnia huelga decir que el suicida tenía muchas posibilidades de morir matando.

Aducir que el suicidio iba a cometerse en un descampado - ¿por qué no haberlo hecho ya, y preferiblemente en un descampado en Francia? - no parece sino una broma macabra. Ahora quizás no faltarán quienes digan que un pilar sacrosanto del relativismo cultural es que un individuo pueda hacer con su cuerpo lo que quiera y que si quiere rasurárselo es problema suyo, o que las referencias a la religión en los términos en que lo habría hecho en una de sus misivas de despedida - insistiendo en la necesidad del Yihad y del martirio - forman parte de su libertad religiosa y que, si en último término se contrasta la traducción y dos o más traductores de árabe coinciden habrá que entender que todo son metáforas inocuas salpicadas de amargura justificada por la situación de postración en que los occidentales, cristianos y judíos en total amalgama, tenemos sumidos a los pobres musulmanes. Aunque parezca burlesco, tengan por seguro que en las líneas precedentes estará reflejada parte de la defensa ante un tribunal si finalmente el citado súbdito franco-marroquí es procesado. Por de pronto no se le acusa de pertenencia a banda armada sino tan sólo de tenencia de sustancias potencialmente explosivas.

 

En cualquier caso, si el Juez Del Olmo sospecha que Moulay Abel pensaba atacar un rascacielos de Barcelona no faltarán quienes digan que los jueces tienen mucha imaginación, en la misma línea en que se ha venido criticando tradicionalmente al Juez Baltasar Garzón y a sus sumarios sobre terrorismo islamista. Pero no hay que olvidar que si un sistema judicial tan garantista como el nuestro conseguía condenar a algunos de los acusados de preparar los atentados en el Puerto Olímpico de Barcelona - a tres de los once inicialmente detenidos - será porque algo se consiguió probar. Se especula que Moulay Abel habría actuado, de ser finalmente un terrorista, en solitario, sin vinculación con una célula o grupo yihadista: tampoco esto es esperanzador, pues no debemos de olvidar que los terroristas suicidas solitarios y automotivados son tan letales como los pertenecientes a grupos organizados. El ingeniero Hicham Dukali parecía actuar en solitario cuando el 13 de agosto de este año se lanzó con una bomba adosada al cuerpo contra un autobús de turistas occidentales en Meknes: si no hubiera sido por la perspicacia del chófer del autobús habríamos incorporado unos cuantos nombres más a la larguísima lista de víctimas del terrorismo yihadista.

 

¿Un traspiés del Juez Garzón o más de lo mismo?

 

Si ahora algunos aprovechan para arremeter de nuevo contra el Juez Garzón, por la absolución el 28 de septiembre del grupo de siete yihadistas argelinos y un tunecino que él procesara acusándoles de pertenencia y colaboración con Al Qaida - principalmente en la elaboración de documentación falsa para facilitar el desplazamiento de terroristas a Irak pero también por sus planes para cometer atentados en España - igualmente deberían de hacerlo contra otros jueces que en situaciones parecidas habrían cometido idénticos “errores” de carácter jurídico. La Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha considerado nula la mayoría de las pruebas presentadas contra ellos y en particular las escuchas telefónicas ordenadas por el Juez. Precisamente este caso enlaza con el que obliga a un análisis posterior y que es el del tristemente conocido como “Comando Dixan”, formado por 16 individuos detenidos en Cataluña en enero de 2003. En unos casos se alegará defectos de forma y en otros de interpretación pero si hay algo claro es que las fuerzas de seguridad necesitan de interminables horas de grabación de conversaciones - de cuyo interés han de convencer previamente a un juez - salpicadas de tantas referencias a la religión y de tantas metáforas que para ingeniosos abogados y para observadores interesados de la ciudadanía es relativamente fácil asegurar que no se está persiguiendo al terrorismo sino a inocentes miembros de las comunidades inmigradas musulmanas en nuestro suelo de los que se sospecha por principio.

 

En realidad no debemos olvidar que los individuos fieles al yihadismo salafista sí son enemigos de los musulmanes, a los que masacran sin piedad en diversos escenarios, pero que, al mismo tiempo, son maestros a la hora de jugar al victimismo y de aprovecharse de almas cándidas que no ven en ellos sino pobres represaliados por sus regímenes corruptos y represivos, sicarios estos de Occidente, y objetivo de una creciente e inquietante islamofobia. Tal calificación a todos los regímenes del mundo árabo-musulmán de corruptos y represivos, que los yihadistas salafistas hacen por principio y que lamentablemente es secundada por círculos tanto progresistas como conservadores en el mundo occidental, hace el juego al terrorismo, demuestra escasa capacidad de análisis y permite curiosamente que la tan criticada prisión de Guantánamo perdure: el 10 de octubre la Juez Federal de Washington Gladys Kessler rechazaba la entrega del súbdito tunecino Mohamed Rahman a su país por el peligro que, según ella, podría correr su vida.

 

A vueltas con el “Comando Dixan”

 

Así bautizado por el irresponsable comentario de un líder político en el contexto entonces envenenado por la disputa permanente sobre Irak, el “Comando Dixan” acabó siendo considerado, en febrero pasado, como lo que en realidad es: un grupo de individuos unidos por el objetivo común de ejercer el terrorismo tanto en Argelia como fuera de ella, desde Francia hasta Chechenia entre otros escenarios. En efecto en febrero la Audiencia Nacional dictó sentencia condenatoria de trece años de prisión para cada uno contra los miembros de dicho grupo y ahora las defensas de sus cinco componentes han recurrido ante el Tribunal Supremo alegando que se les acusó y condenó sin pruebas.

 

De hecho el Juez Ruiz Polanco los excarceló y archivó el caso al no poder probarse que los disolventes y detergentes intervenidos fueran componentes de explosivos. Fue el Juez Garzón quien lo reabrió en marzo de 2004, tras el 11-M, al recibir un informe del FBI que indicaba que con los productos intervenidos se podía preparar antrax casero, y volvió a encarcelar a los sospechosos. Estos finalmente fueron condenados por la Audiencia Nacional pero no por tenencia de explosivos, que no se pudo demostrar a pesar del citado informe, sino por apoyar a células terroristas asentadas en Francia o en la región rusa de Chechenia.

 

Así, para quienes siguen acusando a la justicia y a las fuerzas de seguridad de inventarse amenazas el que alguno de los miembros de este grupo sí fuera un terrorista probado no debería de afectar a sus amigos; la tenencia por estos individuos de material electrónico y de comunicaciones manipulado para poder ser utilizado en artefactos explosivos tampoco parece ser prueba incriminatorias suficiente; el que se hubieran demostrado vínculos con terroristas convictos en Francia es inocuo; y, finalmente, el paso de algunos de los condenados a los que ahora se intenta absolver por el desfiladero del Pankisi en Georgia, donde el grupo de Abu Hafs, una franquicia de Al Qaida en el Cáucaso, entrenaba en artes letales, debería ser calificado de “stage” turístico o de viaje iniciático al corazón del Islam caucásico. En este sentido y siguiendo el razonamiento de los expertos en desdramatizar y en luchar contra el alarmismo, también otros individuos, algunos de ellos españoles, que iban a Afganistán a conocer el bendito régimen talibán lo hacían sin abrigar nefastas intenciones, simplemente buscaban profundizar en el Islam, y se sorprendieron al ser detenidos por las fuerzas estadounidenses, o por las paquistaníes, cuando cruzaban precipitadamente montañas en el marco de la dispersión de Al Qaida y de la caída del régimen del Mullah Omar.

 

Por Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963). Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista.

 

GEES. Apuntes nº 42   |  25 de Octubre de 2007

 

Auge del islamismo. Terroristas del Caribe

Auge del islamismo. Terroristas del Caribe

El Caribe permite la entrada de miembros de Al Qaeda, Hamás o Hezbolá sin prácticamente ninguna cautela gubernamental. La falta de legislación apropiada contra el terrorismo y el lavado de dinero convierte al lugar en una base adecuada para la conspiración 

Los islamistas continúan organizándose en América Latina, formando un frente terrorista más cercano a los Estados Unidos. De acuerdo a la información publicada por Amanda Farfel, investigadora del American Jewish Committee, el frustrado ataque al Aeropuerto JFK de Nueva York en junio tuvo su base de operaciones en el Caribe. Tres de los cuatro conspiradores que intentaron volar el sistema de combustibles provenían de Guyana y uno de Trinidad: Russell Defreitas, ciudadano estadounidense nacionalizado, ex empleado del JFK; Abdul Kadir, ex legislador de Guyana; Abdel Nur, del mismo lugar; y Karim Ibrahim, imán Chií de Trinidad. Defreitas, el cerebro del grupo, solicitó el apoyo financiero del grupo suní radical de Trinidad, Jamaat al Muslimin, involucrado en un fallido golpe de estado en Puerto Príncipe en 1990, que causó la muerte de 24 personas.

 

Los islamistas están directamente relacionados con grupos delictivos extremistas de varios países que trafican armas y narcóticos, como se demostró en 2001 cuando detuvieron a tres miembros del IRA que estaban en Colombia para entrenar a las FARC. El Caribe permite la entrada de miembros de Al Qaeda, Hamás o Hezbolá sin prácticamente ninguna cautela gubernamental. La falta de legislación apropiada contra el terrorismo y el lavado de dinero convierte al lugar en una base adecuada para la conspiración.

 

En 2003, el ministro de Defensa de Surinam, Ronald Assen, admitió que el indonesio Ali Imron sentenciado a prisión de por vida por su participación en el atentado de Bali en 2002 que mató a 202 personas, vivió en la ciudad surinamesa de Mungo, donde enseñaba en una escuela musulmana. Los periódicos de Trinidad informaron de que Adnam El Shukrijumah, un saudí que, de acuerdo al FBI, está relacionado con Al Qaeda, tenía lazos con Darul Ulum, un instituto islámico local, y fue visto en Panamá y Honduras. Los datos recientes indican que aumentó la emigración a América Latina de musulmanes del Líbano, Siria y Palestina.

 

La conversión al islam sigue en ascenso en las islas como ilusoria solución para salir de la pobreza. En Trinidad, Yamaat al Muslim y otras organizaciones, como Wayijatul Islamiyah, Yamaat al-Murabitin y Yamaat al-Islami al-Karibi usan elementos doctrinales de los militantes islamistas negros norteamericanos de la organización Nación del Islam para convencer a la gente a su fe.

 

Irán sigue siendo el mayor impulsor de la invasión musulmana debido a su estrecha relación con los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Nicaragua. Chávez intenta levantar la primera fábrica de fusiles Kalashnikov en el continente, está procurando comprar cinco submarinos rusos y continúa en negociaciones con Ahmadineyad para construir aviones patrulleros no tripulados. Irán cuenta con embajadas en Cuba, Venezuela, México, Brasil y Argentina. Abrió su cancillería en Bolivia y busca estrenar otras o fortalecer su presencia en Chile, Colombia, Ecuador, Nicaragua y Uruguay.

 

El presidente Ahmadineyad visitó Bolivia, país que cuenta con yacimientos de minerales radioactivos propicios para sus planes nucleares. Venezuela e Irán anunciaron la creación de un fondo financiero de 2.000 millones de dólares para reducir la influencia de los Estados Unidos en el continente. Crecen con acertada lógica los rumores de que Chávez se convirtió secretamente al islam. Desde 1999 ha venido atacando persistentemente a la Iglesia Católica y su sorpresiva advertencia de restringir la venta de bebidas alcohólicas en Venezuela sugiere la existencia de algún compromiso con los ayatolas, ya que la deshidratante medida no condice con los socialistas caribeños, acostumbrados al ron y el whisky. Hezbolá es la fuerza asesina predominante en Latinoamérica con presencia en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, México y Venezuela. Finalmente, para acelerar la penetración musulmana en el continente, se efectuarán vuelos semanales entre Caracas y Teherán con escala en Damasco, lo que incrementará exponencialmente el turismo terrorista.

 

 © AIPE

 

Por José Brechner, periodista y ex diputado boliviano.

Libertad digital, 24 de octubre de 2007

Quieren destruir la soberanía del Líbano.

Quieren destruir la soberanía del Líbano. El pasado miércoles 19 de septiembre fue asesinado en Beirut, mediante un potente coche bomba que también ocasionó la muerte de otras siete personas, el diputado de la mayoría antisiria Antoine Ghanen.

Es la octava personalidad pública asesinada –ya- en Líbano, concurriendo tres circunstancias similares: contundente posicionamiento antisirio; político o periodista de primera fila que podía haber asumido mayores responsabilidades en el futuro; el crimen no ha sido resuelto por las investigaciones policiales.

Antoine Ghanen había regresado la noche anterior de Abu Dhabi, donde residía refugiado ante las amenazas de muerte sufridas. Pretendía participar en la reunión que, el martes próximo, tiene previsto celebrar el Parlamento libanés para la elección del nuevo Presidente de la República que sustituirá al prosirio Émile Lahud.

Ciertamente, ¿qué organización dispone, en suelo libanés, de fuentes de información tan precisas y de semejante capacidad operativa que le permitan perpetrar, en unas escasas horas, tan despiadado asesinato, concurriendo, además, circunstancias políticas tan relevantes? No son, por ello, nada absurdas las acusaciones vertidas, inmediatamente conocido el atentado, contra los servicios secretos sirios y sus poderosos cómplices libaneses; al igual que en las otras siete ocasiones procedentes.

En algunos medios de comunicación españoles se asoció su asesinato con el 25 aniversario de las matanzas de Sabra y Chatila; unos medios que, paradójicamente, no recordaron los asesinatos de miles de cristianos en la ciudad de Damour, las aldeas del Chouf, etc., a manos de terroristas palestinos y sus aliados libaneses de entonces. Sin duda, la larga militancia del asesinado en el partido Kataeb facilitaba esa superficial asociación a tan progresistas e imparciales comunicadores; si bien en las últimas elecciones se presentó en las listas del antisirio Partido Socialista Progresista, liderado por el druso Walid Yumblat, antaño icono de la progresía europea.

Pero, más allá de tan endeble cortina de humo, este asesinato debe relacionarse con la próxima elección del nuevo Presidente, una decisión de enorme valor estratégico para Siria; empeñada en teledirigir, pese a haberse retirado militarmente, el país de los cedros. Y no olvidemos que el histórico enfrentamiento entre Siria e Israel se ha recrudecido; sufriendo días atrás el ataque sorpresa de la aviación judía las instalaciones agrícolas sirias que acogerían –supuestamente- los primeros pasos de su programa nuclear secreto.

Pero, en estas dramáticas jornadas concurría otra circunstancia relevante. El acosado gobierno de Fuad Siniora había obtenido, después de meses de paralización y feroz acoso desde la minoría prosiria, un éxito: la derrota del grupo terrorista Fatah al Islam a manos del ejército libanés que, a tal fin, había asediado el campo de refugiado de Naher al Bared, sufriendo en la empresa importantes pérdidas humanas. Por primera vez en muchos años, el ejército libanés empezaba a ser percibido como una institución nacional que unía a libaneses de todos los credos religiosos por encima de intereses políticos. Siria y sus aliados no podían permitirlo.

El asesinato de Antoine Gahen, por todo ello, tiene esa doble lectura. Una interna, es decir, el enésimo intento de amordazar y reducir a la mayoría parlamentaria libanesa, con vistas a su derrocamiento y el consiguiente nombramiento de un nuevo gobierno dirigido por el más firme aliado que cuenta Siria allí: Hizbulá.

Y una lectura externa dirigida, ante todo, a Israel. En Siria se mantiene en el poder el partido Baas –laico, socialista y panarabista- dirigido por la minoría alawita. Con el apoyo decidido de Irán, el gobierno sirio seguirá empeñado en mantener la presión sobre su odiado vecino israelí, quien fuera derrotado por la milicia de Hizbulá en la penosa campaña del verano del 2006. Aunque Israel haya devuelto el golpe a Siria, con el estratégico bombardeo mencionado, no puede ignorar el peligro añadido en la crisis que representa su feroz enemigo Hizbulá; quien sigue reforzando sus posiciones en los territorios del sur de Líbano fronterizos con Israel, rearmándose gracias a Siria e Irán.

Los dirigentes sirios e iraníes, así como los radicales palestinos de Hamás, y sus aliados de Hizbulá y otras facciones libanesas, comparten un mismo objetivo: la voluntad de destrucción del Estado de Israel. Para ello necesitan un Líbano sometido a las directrices políticas y militares de Siria. Por todo ello les interesa el mismo objetivo: la destrucción de la frágil soberanía libanesa.

Fernando José Vaquero Oroquieta

Diario Liberal, 21 de septiembre de 2007

Al Zawahiri pide a sus seguidores que "limpien" el Magreb de los "hijos de España y Francia"

Al Zawahiri pide a sus seguidores que "limpien" el Magreb de los "hijos de España y Francia" El número dos de Al Qaeda reaparece en un vídeo de 80 minutos con formato documental.- En un nuevo mensaje Bin Laden declarará la guerra al presidente paquistaní Musharraf

 

El número dos de la red terrorista Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, ha instado a sus seguidores a "limpiar" el Magreb de los "hijos de España y Francia", al tiempo que ha asegurado, en un nuevo vídeo dado a conocer hoy, que Estados Unidos está siendo derrotado en Afganistán e Irak. En otro mensaje de próxima aparición, Osama Bin Laden declarará la guerra al presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf.

 

El segundo hombre al mando de la red terrorista Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, ha llamado a sus seguidores a "limpiar" el Magreb de los "hijos de España y Francia", publicado hoy en varios foros de Internet relacionados con milicianos islámicos. "Apoyad con vuestros hijos a los muyahidines que luchan contra los cruzados y sus hijos", proclama en la grabación.

 

El vídeo ha sido realizado por As-Sahab (nube en árabe), la rama de Al Qaeda dedicada a producir mensajes propagandísticos. Con formato documental y subtítulos en inglés, el vídeo tiene una duración de 81, e incluye fragmentos de entrevistas nuevas y antiguas a líderes de la red terrorista.

 

En uno de estos fragmentos, Al Zawahiri asegura en la grabación que Estados Unidos está siendo derrotado en Afganistán e Irak, seis años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Washington y Nueva York, según un nuevo vídeo dado a conocer hoy.

 

"La que dicen es la potencia más poderosa en la historia de la humanidad está siendo hoy en día derrotada frente a las vanguardias musulmanas de la yihad (guerra santa), seis años después de las dos incursiones sobre Nueva York y Washington", dice Al Zawahiri, mientras sostenía un fusil automático apoyado en su cuerpo, en lo que parecía una oficina provista de estanterías con libros religiosos.

 

"Los cruzados han sido testigos de su derrota en Afganistán, a manos de los leones de los talibán", aseguró. "Los cruzados han sido testigos de su propia derrota en Irak a manos de los muyahidín, que han llevado la batalla del Islam al corazón del mundo islámico", señala.

 

Bin Laden amenaza a Musharraf

 

Por otro lado, el líder de la red Al Qaeda, Osama bin Laden, emitirá en breve un nuevo mensaje en el que declarará la guerra al presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, según ha informado hoy Al Qaeda. Un aviso difundido por una página islamista de Internet ha anunciado el nuevo mensaje, sin especificar si será de vídeo o simplemente de audio.

 

"En breve, si Dios quiere: 'Acude a la Yihad' del jeque Osama bin Laden, a quien Dios proteja", se lee en el anuncio. "Urgente, Al Qaeda declara la guerra al tirano Pervez Musharraf y a su ejército apóstata, en palabras de Osama bin Laden", añade. El anuncio del nuevo mensaje de Bin Laden se produce el mismo día en el que se ha fijado las elecciones presidenciales en Pakistán para el 6 de octubre.

 

El País, 20 de septiembre de 2007

Islamismo radical: Los 15 atentados más sangrientos desde el 11-S

Islamismo radical: Los 15 atentados más sangrientos desde el 11-S

Al Qaeda se ha reagrupado y mantiene fuerte su capacidad de atentar seis años después de la fecha que cambio el mundo

 

 

Hace seis años la percepción del daño que puede causar un atentado terrorista y de la eficacia demostrada por grupos de islamistas radicales en todo el planeta cambió por completo. El atentado contra las Torres Gemelas costó la vida de casi 3.000 personas y dejó en Occidente una sensación de vulnerabilidad como jamás antes había conocido.

 

 

 

Desde esa fecha, otra serie de atentados con el sello inconfundible de Al Qaeda han matado a un millar de personas más, además de los miles de heridos que causaron todos estos ataques.

 

 

 

El mundo observa perplejo como, a pesar de los esfuerzos realizados para acabar con el terrorismo internacional dirigido por Bin Laden, de los que la guerra en Afganistán y la invasión de Irak son un buen ejemplo, Al Qaeda se ha reagrupado y mantiene fuerte su capacidad de atentar.

 

 

 

“Más difícil de destruir”

 

 

 

Expertos en terrorismo discrepan a la hora de valorar si la red de Bin Laden está en una situación mejor o peor que en 2001. “Al Qaeda se ha reagrupado desde 2001, es más difícil de localizar y de destruir, y se cree que es más fuerte ahora que en cualquier momento desde 2001”, asegura Mark Burgess, estudioso del terrorismo y director de la delegación de Bruselas del World Security Institute.

 

 

 

“Continúa siendo una gran amenaza y, seis años después del 11-S, puede que haya recibido golpes duros y haya perdido hombres importantes, pero está en muy buena forma”, añade Burgess.

 

 

 

También un informe de la National Counterterrorism Center, organismo del Gobierno de los Estados Unidos, considera que la organización es más fuerte que antes del 11-S.

 

 

 

El documento constata que al Qaeda “muestra más capacidad para planear ataques a Europa y Estados Unidos”. Estos atentados serían perpetrados, según el informe, por yihadistas europeos, especialmente británicos, que pueden entrar en Pakistán y Estados Unidos sin problemas.

 

 

 

A modo de resumen, relacionamos a continuación los 15 atentados más sangrientos (con más de 20 muertos) cometidos por la organización terrorista que dirige Osama Bin Laden desde el 11 de septiembre de 2001.

 

 

 

11/09/2001 (Estados Unidos): Cuatro aviones secuestrados se estrellan contra suelo norteamericano; dos de ellos contra las Torres Gemelas, un tercero causa destrozos en el Pentágono y el cuarto cae en Penssylvania. Mueren 2.976 personas como consecuencia del atentado más devastador de la historia; los heridos se cuentan también por millares.

 

 

 

11/04/2002 (Túnez): Estalla un camión bomba en la isla de Yerba, cerca de una sinagoga. El resultado es de 21 muertos, 14 de ellos alemanes, 5 tunecinos y 2 franceses.

 

 

 

12/10/2002 (Indonesia): Diversas bombas en un club nocturno y en un restaurante de la turística isla de Bali causan 202 muertos y alrededor de 200 heridos. La mayoría de las víctimas eran extranjeras.

 

 

 

12/05/2003 (Arabia Saudita): Un triple atentado suicida en Riad, perpetrado por quince kamikazes vinculados, según Washington y Riad, a Al Qaida, provoca 35 muertos y 194 heridos en un complejo residencial.

 

 

 

16/05/2003 (Marruecos): Cinco terroristas suicidas se inmolan en el restaurante de la Casa de España, la Alianza Israelita y el Consulado Belga. Al mismo tiempo, un coche bomba estalla a las puertas del Hotel Safir. En total mueren 45 personas.

 

 

 

15 y 20/11/2003 (Turquía): Cuatro coches bomba estallan en Estambul con tan sólo 5 días de diferencia. Los objetivos son el Consulado General Británico, el banco HSBC y dos sinagogas. Mueren 61 personas y hay cientos de heridos.

 

 

 

11/03/2004 (España): Diez bombas colocadas en cuatro trenes de de cercanías de Madrid estallan a horas punta. 191 personas mueren como consecuencia de los atentados y 1.700 resultan heridas.

 

 

 

30/05/2004 (Arabia Saudita): Hombres armados atacan en Khobar oficinas de una industria petrolífera y un complejo residencial con el resultado de 35 personas muertas.

 

 

 

07/10/2004 (Egipto): Un coche bomba derrumba el Hotel Hilton en Teba, lugar de vacaciones israelí. Mueren alrededor de 30 personas. El atentado es reivindicado por varios grupos terroristas, entre ellos Al Qaeda.

 

 

 

07/07/2005 (Gran Bretaña): Atentados en el metro de Londres y en un autobús público de dos pisos. Fallecen 56 personas, incluidos los cuatro terroristas sospechosos, y hay unos 700 heridos.

 

 

 

23/07/2005 (Egipto): Tres ataques suicidas a hoteles y un bazar de un complejo turístico de Sharm-el-Sheikh causan la muerte a 68 personas.

 

 

 

01/10/2005 (Indonesia): Ataques suicidas en tres restaurantes de Bali, con el resultado de 20 muertos.

 

 

 

09/11/2005 (Jordania): Tres ataques perpetrados por kamikazes contra tres hoteles de Amman causan la muerte de 57 personas.

 

 

 

09/01/2006 (Irak): Un ataque suicida en una academia de policía en Bagdad deja un balance de 20 muertos.

 

 

 

11/04/2007 (Argelia): Atentado suicida sobre edificios gubernamentales en Argel, con resultado de 35 muertos.

 

 

 

Josu de la Varga   

Forum Libertas, 14/09/2007

 

La guerra en Gaza. La victoria de Hamas

La guerra en Gaza. La victoria de Hamas

La evolución política en los territorios palestinos ha sufrido en los últimos días una aceleración de envergadura, tal vez histórica: dicho en dos palabras, los islamistas de Hamas vencen militarmente al otrora omnipotente Fatah y confirman lo que parece ser su objetivo estratégico: convertirse en el Hezbolá palestino.

En términos estratégicos y de poder político y material, el hecho es muy relevante y solo lo atenúa que lo sucedido en la pequeña banda de Gaza, baluarte y cuna del “Movimiento de la Resistencia Islámica”, no puede ser, y no podrá ser por mucho tiempo, traspasado a Cisjordania, el corazón del país palestino, donde las fuerzas políticas están muy igualadas, hay una activa y plural sociedad civil y en las grandes ciudades Hamas está lejos de poder imponer su hegemonía.

 

El hecho militar

En primera instancia, más allá del horror de las escenas de venganzas sectarias y asesinatos políticos, los observadores, sobre todo los observadores israelíes, anotan que Hamas se ha convertido en una importante fuerza militar. Es un misterio cómo ha conseguido, en pleno boicot internacional y árabe, acopiar armas y municiones para dar y ganar el desafío a las curtidas fuerzas de la “Seguridad Preventiva” y a los clanes familiares en la banda.

 

En este sentido lo sucedido es, en primer lugar, un fracaso estrepitoso para el coronel Mohamed Dahlan, “hombre fuerte” de al-Fatah en Gaza y considerado unánimemente como clave en una eventual salida auspiciada por Israel y los Estados Unidos, que le estiman y le han potenciado, sin mucho éxito, como el indispensable factor de la situación. Dahlan está físicamente ausente – en El Cairo por cuidados médicos – y le han llovido las críticas de oficiales de al-Fatah.

 

Un poder dentro de otro

La estrategia de Hamas es clara como el agua: ganó las legislativas de enero del año pasado por mayoría absoluta, pero su triunfo no fue genuinamente asumido por al-Fatah, habituado a cuarenta años de mando y control. Su gobierno fue saboteado por una invencible coalición de al-Fatah, los países árabes advertidos por Washington de las consecuencias que acarrearía apoyarlo y de la llamada comunidad internacional, que cerró el grifo de las ayudas económicas y ordenó un boicot político en toda regla.

 

El error occidental

La razón era evidente: Hamas no aceptó reconocer explícitamente al Estado de Israel (aunque ofreció una tregua indefinida si Israel evacua los territorios ocupados en el 67 y se adhirió a la “Iniciativa árabe”: paz y reconocimiento por tales territorios).

El error occidental, y en primer lugar de la Unión Europea al aceptar este diktat americano es clamoroso. El informe del ex-enviado de la ONU Alvaro de Soto en la región, revelado ayer en “The Guardian”, describe este boicot al gobierno palestino de unión nacional presidido por un islamista como el mayor de los errores cometidos por los Estados Unidos en el área.

 

A la vista de todo esto, Hamas decidió ser autosuficiente y se replegó sobre sí mismo aunque aceptó la negociación de un gobierno compartido con al Fatah en La Meca por iniciativa saudí. Tampoco esto funcionó: siguió el cerco internacional y circularon informes de que Israel consideraba, bajo presión americana, armar a fondo a las fuerzas del presidente Abbas para dar la batalla final contra los palestinos islamistas. De hecho, proclamas de Hamas denuncian estos días al Fatah oficial como colaborador de los sionistas.

 

Un nuevo contexto

Ha sido con toda probabilidad un esfuerzo iraní, vía Siria y Hezbolá, el que ha armado al movimiento, que va camino de ser un partido-milicia con un programa político de modesta, pero eficaz solidaridad social y libre de toda sospecha de corrupción. El modelo Hezbolá calcado…(recordar cómo fue la gran fuerza libanesa capaz de hacer frente al invasor hace sólo un año).

La división palestina, percibida por todo el mundo como un suicido y la destrucción del esfuerzo mancomunado para alcanzar un Estado frente a Israel, es mucho más que eso ahora: es la inserción del combate palestino en un nuevo contexto, el del combate islamista como factor de cambio en todo Oriente Medio. Y en medio de la lucha el interminable dolor del pueblo palestino que se ve arrastrado, una vez mas hacia la tragedia.

 

Arafat, el recordado

Nadie tiene motivos, e Israel menos que nadie, para alegrarse por la aparición de un factor pequeño, pero muy resuelto, a continuar la batalla política y militar. Los israelíes hicieron cuanto pudieron – y hay toneladas de información sobre esto – para ayudar a crear una facción isalmista… destinada a debilitar a Arafat. El hoy recordado Arafat, laico, posibilista y político. El mismo a quien Ariel Sharon describió, para ignorarle, como irrelevante…

 

Reyes Madrid

El Plural, 14 de junio de 2007