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Terrorismo internacional

Sarkozy y Zapatero acuerdan crear los equipos conjuntos contra ETA

Sarkozy y Zapatero acuerdan crear los equipos conjuntos contra ETA

Interior dice que la aplicación será "inmediata" y mejorará "enormemente" la eficacia antiterrorista.El presidente francés afirma que la colaboración con España no depende de la alternancia política.

En un ambiente que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó de "privilegiado", España y Francia suscribieron ayer en París el acuerdo de creación de equipos conjuntos y permanentes de investigación para luchar contra el terrorismo de ETA.

"Hoy hemos dado un paso más" en una colaboración "vital" que dura ya muchos años, señaló Zapatero en la conferencia de prensa conjunta con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al término de la 20 cumbre franco-española. Sarkozy afirmó, por su parte, que la cooperación con España es "una decisión estratégica que va más allá de las alternancias tanto en Francia como en España". "Francia estará siempre al lado de la democracia española contra el cáncer terrorista", dijo también.

 

Para resaltar la importancia del acuerdo, Zapatero aseguró que, pese a ser miembros de la Unión Europea (UE), es "muy difícil" que dos países lleguen a tal grado de colaboración policial y judicial.

 

 

ACCIONES PREVENTIVAS El texto del acuerdo precisa que los equipos tendrán como objetivo primordial "la puesta en práctica de acciones preventivas conjuntas antiterroristas para la detección, identificación y localización de individuos susceptibles de apoyar o llevar a cabo actos terroristas".

 

Hasta ahora, había cuatro equipos de investigación que trabajaban "coordinados" en casos concretos, sobre todo con intercambio de información, pero, a partir de ahora, se constituirá un equipo estable y permanente que investigará de forma conjunta. "Lo que hemos hecho es colocar debajo de un paraguas conjunto los trabajos que unos y otros veníamos haciendo, es cierto que coordinadamente, pero ahora vamos a colaborar en los operativos y en inteligencia todos los días", lo que va ser "enormemente eficaz", explicó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una rueda de prensa en la sede del Ministerio del Interior francés junto a su homóloga Michèle Alliot-Marie.

 

Rubalcaba no quiso precisar si los agentes españoles podrán ir armados en Francia --los dos guardias asesinados en Capbreton no llevaban pistola--, pero añadió que "irán más seguros" que hasta ahora "si cabe". El mando del equipo corresponderá a los directores generales de los cuerpos de seguridad españoles y franceses y los agentes estarán sometidos a "las normas legales" del país en el que se encuentren. El ministro aseguró que desde ahora se incrementará el número de policías franceses en España.

 

En la misma comparecencia, Rubalcaba confirmó que los dos etarras detenidos el domingo en Arrasate (Guipúzcoa), Igor Portu y Martín Sarasola, preparaban para las "próximas semanas" un atentado, diseñado en diciembre, en el complejo de oficinas Azca de Madrid, cerca de El Corte Inglés y el BBVA.

 

En relación con el futuro de la lucha antiterrorista, Zapatero aseguró de forma tajante que cuando "ETA rompió el alto el fuego perdió dos veces; la primera porque perdió la oportunidad que le daba la democracia, y la segunda, porque hoy está más débil y lo estará todavía más".

 

Además de las buenas relaciones entre los dos países, la cumbre volvió a mostrar la excelente sintonía entre Zapatero y Sarkozy. "A título personal, va bastante bien", afirmó el segundo con una sonrisa.

 

JOSE A. SOROLLA

Diario de Córdoba, 11/01/2008

 

 

Creciente visibilidad del frente yihadista salafista en Mauritania

Creciente visibilidad del frente yihadista salafista en Mauritania La República Islámica de Mauritania aparece en los albores del nuevo año 2008 como uno de los escenarios más visibles a escala global del terrorismo yihadista. A ello han contribuído tanto recientes ataques terroristas que han provocado la muerte de once personas en tan sólo diez días como el llamamiento del Gobierno francés, el 3 de enero, para que los organizadores del Rally Dakar renunciaran a celebrarlo ante las muy serias amenazas que pesaban sobre sus participantes. Para sorpresa de muchos la organización de esta veterana prueba deportiva decidía cancelarla el 4 de enero, un día después del aviso oficial y tan sólo un día antes de su comienzo: con ello muchos comprenderán, incluso mejor que con los atentados, hasta dónde llega esta amenaza y, esperemos, concluirán también y de una vez por todas que es necesario hacerle frente y derrotarla.


El contexto global magrebí y el protagonismo creciente mauritano

 

Si el año 2007 terminaba con mayor o menor visibilidad del fenómeno terrorista en los demás países del Magreb, Mauritania pasaba a atraer en pocas semanas las miradas del mundo. El 24 de diciembre una familia de turistas franceses eran tiroteados con fusiles de asalto por un grupo de terroristas de Al Qaida en la Tierra del Magreb Islámico (AQMI) en la región turística de Aleg, situada a unos 250 kilómetros al sureste de la capital, Nuakchott, muriendo cuatro de sus miembros y quedando herido de gravedad el quinto. Dos días después, el 26 de diciembre, otra célula terrorista atacaba un pequeño acuartelamiento en Ghallawiya, a 700 kilómetros al noreste de Nuakchott, cerca de las fronteras con Argelia y Malí, asesinando a cuatro soldados y robando armas y municiones.

Junto a una Argelia donde las estimaciones cifraban en más de 500 los muertos por terrorismo a lo largo del año recién terminado en Túnez, país discreto como Mauritania en lo que al terrorismo yihadista respecta, se recordaba de nuevo un final de 2006 y un comienzo de 2007 sangriento, como lo es ahora para el caso mauritano, gracias a la sentencia emitida el 30 de diciembre que ponía fin al proceso contra los 30 terroristas supervivientes de aquellos enfrentamientos que en la capital y sus alrededores costaron la vida a una veintena de personas hace ahora un año. El tribunal tunecino ha condenado a dos de los procesados a muerte y a otros ocho a cadena perpetua en un proceso ejemplar contra una red terrorista yihadista que, entrenada en Argelia, se enfrentó con armas de guerra con las fuerzas de seguridad tunecinas y planeaba atentados contra varias embajadas occidentales en la capital. El frente judicial de la lucha contra el terrorismo yihadista salafista ha sido también prolífico en estos días en Marruecos: el 4 de enero 50 miembros de la red Ansar Al Mahdi, desarticulada en el verano de 2006, eran condenados a penas de hasta 25 años de prisión - entre ellos su líder máximo o emir, Hassan Khattab - por planificar atentados y por otros delitos vinculados al terrorismo cometidos en el Reino. Cabe recordar que la citada operación policial es una de las más importantes que se recuerdan en Marruecos y una de las más numerosas por el volumen de detenidos, muchos de los cuales han podido finalmente ser condenados. Importante fue también por su amplitud geográfica - con detenidos en Casablanca, Tetuán y Salé-Rabat -, por el perfil de los detenidos - con algunos miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad entre ellos -, por la incautación de material explosivo y de comunicaciones y, finalmente, por haberse abortado con dicha operación atentados contra edificios oficiales y contra objetivos turísticos en todo el país.

 

En cuanto al terrorismo más visible, el de los atentados producidos, Argelia ha sido junto con Mauritania el escenario privilegiado en el cambio de año. En Argelia un atentado suicida producido el 2 de enero en Nacira, en la provincia de Bumerdés, a unos 50 kilómetros de la capital, Argel, costaba la vida a cuatro policías y hería a una veintena al lanzarse el terrorista con su vehículo cargado de explosivos contra la comisaría de la localidad. La reivindicación de AQMI vino enseguida, con un vídeo del atentado emitido por la cadena de televisión Al Arabiya, en lo que ya se anuncia como la continuación de los atentados suicidas que han teñido Argelia de sangre durante 2007, destacándose los producidos el 11 de abril, el 11 de julio y el 11 de diciembre. Precisamente la vulnerabilidad que Argelia está demostrando frente al terrorismo yihadista salafista globalizado ha llevado a las autoridades del país a diseñar un plan para blindar con medios de vigilancia electrónica sus enormes fronteras terrestres - de 6.500 kilómetros de extensión - abriendo una licitación a fines de octubre de 2007 a la que han concurrido la española Indra, la francesa Thales-Communication&Systèmes, la italiana Selex, la alemana EADS y la estadounidense Raytheon y cuyo resultado deberá conocerse a principios de 2008.

 

Abortar el Dakar: algo más que un símbolo

 

Si antaño las principales amenazas contra el Rally París-Dakar o Lisboa-Dakar eran o bien los mensajes amenazantes de un Frente Polisario frustrado por la cerrazón marroquí ante los diversos planes internacionales de solución o bien la existencia de minas plantadas por marroquíes y saharauis en el contexto de dicho conflicto aún no resuelto, o incluso los ataques de bandidos con fines meramente crematísticos, ahora la amenaza que ha pesado sobre los participantes en esta vistosa prueba y que ha motivado su cancelación se han considerado más creíble por venir de quien viene: AQMI, un tejido terrorista que se hace cada vez más tupido y estructurado en el norte de África y que incorpora la imagen de marca de la élite terrorista por excelencia. Si ya las autoridades francesas consideran desde septiembre de 2006 al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) argelino - de donde ha surgido AQMI a partir de enero de 2007 - la principal amenaza existente contra la seguridad de la República es normal que dichas autoridades la hayan tomado en serio respecto a una prueba que iba a iniciarse el 5 de enero y que hubiera realizado más del 50% de su recorrido por tierras mauritanas.

 

Aún impactada Francia por el asesinato el 24 de diciembre de cuatro de los cinco miembros de una familia de turistas franceses que pasaban sus vacaciones de Navidad en las en principio plácidas arenas mauritanas la posibilidad de que el drama se repitiera de nuevo dirigido además contra una prestigiosa prueba deportiva que podría atraer a quienes desde AQMI desean seguir obedeciendo las reiteradas órdenes de Ayman Al Zawahiri de atacar los intereses franceses - y, no lo olvidemos, también los españoles - en el norte de África. Por otro lado, la advertencia del Gobierno francés llegaba demasiado tarde para los organizadores porque difícilmente podían ya cambiar a esas alturas el itinerario de la prueba, algo extremadamente complejo de diseñar y que obligaba a buscar rutas alternativas y a redesplegar redes logísticas estando situadas 8 de las 15 etapas de la misma en suelo mauritano. A juzgar por las primeras declaraciones de organizadores y de participantes y ante la reacción inicial de negarse a cancelar la prueba que debía celebrarse entre el 5 y el 20 de enero - decisión que se temía, y con razón, que podría constituir a buen seguro una gran victoria para los terroristas y una invitación a lanzar en el futuro amenazas contra todo tipo de actividades en múltiples escenarios - los servicios de seguridad de Francia se han visto obligados a insistir, de forma más convincente, para lograr finalmente que este venerable Rally con treinta años de tradición y de prestigio a sus espaldas no se celebre.

 

Ello pone en evidencia a las autoridades mauritanas, que tras el atentado contra el acuartelamiento de Lemgheity el 3 de junio de 2005 y el de ahora en la misma región y también contra un acuartelamiento el 26 de diciembre de 2007 ya han sufrido el humillante zarpazo de los yihadistas, con 17 muertos en el primer caso y 4 en el segundo y con el robo de armamento y material en ambos, y lo hace precisamente en el momento en el que estas deben demostrar que el Estado mauritano - un productor de crudo emergente, no lo olvidemos - es más creíble y capaz de hacer frente a los terroristas que las desafían. Ahora, la oferta gubernamental de 4.000 policías y militares mauritanos se ha considerado pues insuficiente mostrando con ello a los terroristas y al resto del mundo la debilidad endémica de un Estado al que aquellos a buen seguro se seguirán sintiendo invitados a atacar a y destruir.  Por otro lado, entre el 10 y el 14 de enero de 2007 ya habían sido detenidos en Mauritania tres miembros del GSPC argelino y un predicador radical mauritano y cinco mujeres de la misma nacionalidad, todos ellos con planes de atacar la anterior edición del Rally, y ediciones previas, la de 2004 y la de 2007, habían visto suprimidas dos etapas en cada una de ellas también por amenaza terrorista. Dramáticamente hemos de señalar, también para el caso que nos ocupa del asesinato de la familia francesa en Aleg, que los tres sospechosos de haber cometido el crimen y que presuntamente huyeron a Senegal tras el atentado estarían entre los detenidos antes citados a principios de año: tras comparecer ante el juez habrían sido puestos en libertad en un frustrante ejemplo más de cómo la Justicia no es capaz de reforzarse frente a individuos tan peligrosos.

 

Ante la gravedad de la situación, en la que no sólo se suprime una prueba deportiva emblemática sino que se cede ante el terrorismo y las libertades de todos están en retroceso, es buen momento para que los países amigos ofrezcan su colaboración en la lucha contra un terrorismo que confirma su voluntad de afianzarse en el Magreb y en Sahel y, desde esa enorme plataforma, proyectarse al resto de África o a la próxima Europa. Este siniestro episodio vivido en Mauritania pero que también afecta a Marruecos y a Senegal, en lo que a los países africanos respecta, quizás ponga para algunos en evidencia a la Trans-Saharan Counter-Terrorist Initiative (TSCTI) de los EEUU pero para otros lo que hace sin duda es demostrar su vigencia y su potencial utilidad. De hecho, la TSCTI es necesaria porque su no existencia haría de esta zona del mundo un lugar aún más inseguro y lo que es importante es que no sólo este instrumento, que es bilateral y por tanto limitado aunque la parte donante sea la única superpotencia que queda en el mundo, sino que otros más o menos coordinados con él logren coadyuvar a resolver las lagunas de seguridad que han permitido sucesos tan dramáticos en tierras del aliado mauritano. El primer actor obligado a intervenir de forma más activa es por supuesto Francia, que ha visto cómo un instrumento aunque privado de su presencia en África ha sido barrido por los terroristas, pero junto a ella deberían de hacerlo los demás miembros de la Unión Europea (UE). Francia ya envió agentes policiales a Mauritania en diciembre, para investigar el asesinato de sus ciudadanos en una iniciativa internacional en la que también participan las fuerzas policiales de Marruecos, Senegal  y Malí que han detenido hasta el momento a nueve sospechosos pero todo esfuerzo es poco y el de los europeos debería de ser mucho más visible. Los Estados miembros de la UE deberíamos de implicarnos de una forma más decidida en la seguridad de nuestros vecinos y socios meridionales: al final, y dado que según parece no conseguimos llegar a ser más proactivos en materias de seguridad y de lucha antiterrorista - en la tan querida expresión de Javier Solana - siempre será mejor ser reactivos que apáticos.

 

 

 

 

Por Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963). Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista.

 

GEES, 10 de enero de 2008

Ataques contra siete lugares de culto cristianos en Irak

Ataques contra siete lugares de culto cristianos en Irak Oleada de atentados en este domingo 

BAGDAD, lunes, 7 enero 2008 (ZENIT.org).- Monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar del Patriarcado de Babilonia de los Caldeos, informa que este domingo tuvieron lugar atentados terroristas contra siete lugares de culto cristianos en Irak, en los que resultaron heridas dos personas.

Según revela el prelado al blog de los católicos iraquíes Bagdadhope, los ataques se concentraron en las ciudades de Mosul y Bagdad.


En Mosul, los blancos han sido la iglesia caldea de san Pablo, el monasterio de las religiosas dominicas, que ha sufrido graves daños, entre otras cosas, quedó destruida la reproducción de la Gruta de Lourdes, el orfanato de las religiosas caldeas, y la iglesia caldea del Espíritu Santo.

 

En Bagdad, monseñor Warduni informa que los ataques han tenido lugar contra a la Iglesia greco-ortodoxa de San Jorge de Saha Al Taharriyat, la iglesia caldea de Mar Ghorghis en  Ghadir, y la iglesia caldea de San Pablo en Zafaraniya, que se encuentra junto al monasterio de las religiosas caldeas.

 

El cardenal Emmanuel III Delly, patriarca de Babilonia de los Caldeos, ha lanzado un llamamiento «porque los lugares de culto son lugares de paz y tranquilidad, son lugares de oración».

 

«Si algunos atentan contra ellos, quizá se trata de un mensaje al gobierno: todavía no hay paz», afirma.

 

«Quieren llamar la atención de occidente y de los demás, pues también se han dado ataques contra mezquitas y otros lugares de culto, aunque nadie ha hablado de ello», explica el patriarca a los micrófonos de «Radio Vaticano».

 

«Por tanto, estos actos con toda seguridad han sido cometidos para llamar la atención de Occidente, para que no se piense que se ha tranquilizado la situación en Irak».

 

El patriarca concluye su llamamiento pidiendo oraciones a los cristianos del mundo por su país.

 

«Este es el deber de cada uno de vosotros --dice--: pedir al Señor de la Paz que nos dé la paz. Es lo único. No podemos hacer nada más».

 

 

 

El terrorismo yihadista en el sudeste asiático

El terrorismo yihadista en el sudeste asiático

El atentado terrorista que el 19 de octubre provocaba 8 muertos y 129 heridos en el centro comercial “Glorieta”, uno de los mayores de Makati, principal barrio comercial de Manila, apunta según todos los indicios a los yihadistas salafistas del grupo de Abu Sayyaf, una letal franquicia de Al Qaida en el archipiélago filipino que ya provocara 116 muertos en un macroatentado realizado en 2004 y que no da tregua al Gobierno de la Presidenta Gloria Macapagal Arroyo.

Escenarios lejanos de un terrorismo persistente y global

En el Sudeste de Asia grupos y redes terroristas como el propio Abu Sayyaf o la ampliamente extendida Yemaa Islamiyya siembran el terror desde hace años en un amplio abanico geográfico representado por cuatro países: Tailandia, Malaisia, Indonesia y Filipinas, con sangrientas consecuencias para el gigante occidental de la zona, Australia. El atentado de octubre de 2002 en Bali, que provocó 202 muertos, 88 de ellos turistas australianos; los realizados en 2003 y 2004 contra el Hotel Marriot (20 muertos, 19 de ellos indonesios) y contra la Embajada de Australia (10 muertos), ambos en Yakarta; u otro atentado en 2005 en Bali(tres suicidas mataban a 20 personas), entre otras acciones, son un botón de muestra de un activismo letal que se desarrolla en países donde los musulmanes, mayoritarios en Indonesia y Malaisia y minoritarios en los otros dos, son objetivo del afán purificador de los yihadistas salafistas. Con sus acciones, los terroristas dañan de paso a objetivos no musulmanes - especialmente australianos - a los que se trata de alejar del suelo musulmán por la, en opinión de los yihadistas, nefasta influencia que ejercen entre los seguidores del Islam.

 

Tailandia

 

En Tailandia el activismo secesionista de los islamistas en el sur del país, la parte más cercana a Malaisia, se hizo más cruento a partir de 2004 y ya ha provocado alrededor de 2.300 muertos. Las provincias de Yala, Narathiwat, Satun y Pattani están habitadas mayoritariamente por musulmanes, unos 1,3 millones, mientras que la inmensa mayoría de la población tailandesa (65 millones) es budista. El 18 de febrero pasado 28 bombas sacudían centros comerciales y redes de tendido eléctrico en cuatro provincias del sur provocando 6 muertos, 53 heridos e importantes daños en infraestructuras: tres de los muertos eran tailandeses de origen chino, comunidad esta especialmente fijada como objetivo por los yihadistas que hacían coincidir además su ofensiva con el comienzo del Año Nuevo Chino. Los ataques contra los símbolos budistas son cada vez más frecuentes, unidos a emboscadas, incendios provocados y decapitaciones (más de 24 en los últimos tres años). Azuzando los enfrentamientos intercomunitarios los yihadistas están logrando poner en marcha una limpieza étnico-religiosa en algunas zonas del sur del país, desde donde huye la minoría budista ante tan sangrienta campaña.

 

Con su inicio el 4 de enero de 2004, cuando terroristas yihadistas mataban a 4 soldados al asaltar un barracón militar en el que robaron cientos de fusiles de asalto, sus enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y de Seguridad tailandesas tuvieron su momento álgido en abril de ese año en las citadas provincias de mayoría musulmana: el 28 de abril un total de 107 activistas eran eliminados cuando iniciaron ataques coordinados contra comisarías y puestos de vigilancia e incluso una mezquita del siglo XVI sita en la provincia de Pattani fue sometida a asedio cuando 32 yihadistas se atrincheraron en ella. Entre enero y abril hasta 65 miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios del Gobierno y monjes budistas habían sido asesinados por terroristas.

 

Es importante destacar cómo el yihadismo salafista rescata viejas querellas separatistas en las provincias citadas para añadir una causa más al altar del islamismo combatiente: el separatismo musulmán liderado en los años sesenta y setenta del siglo XX por la Organización de Liberación Unida de Pattani, que buscaba emanciparse de Bangkok imponiendo el Islam frente al budismo y el dialecto yawi - procedente del malayo - frente a la lengua tailandesa, está recibieno ahora el vigor que nunca tuvo gracias a la expansión del yihadismo salafista.

 

Malaisia

 

En Malaisia, donde el 60% de la población es musulmana, el liderazgo tradicional de la Organización Nacional de Malayos Unidos (UNMO), seguida de cerca por su principal rival el islamista Parti Islam se-Malaisia (PAS), han venido garantizando hasta hoy un marco de tolerancia y su apertura al exterior. No obstante esta situación podría cambiar si la tendencia cada vez más actual de hacer más visible al Islam en la política y en la vida cotidiana se impone. La creciente expansión de los tribunales de Sharía por la influencia que algunos Estados de Oriente Medio tienen en el país y en su Primer Ministro, Abdullah Bin Haji Ahmad Badawi, quien actualmente preside la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), son un buen indicador de tal tendencia. Aunque Badawi quiere representar a una visión dialogante y componedora del Islam, que quedaría reflejada en su intento de aportar fuerzas a la UNIFIL II en el sur del Líbano - algo rechazado por la ONU - o por su liderazgo del International Monitoring Team desplegado en el sur de Filipinas para canalizar las conversaciones entre el Gobierno de Manila y el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), su alimento del islamismo no hará sino reforzar al PAS que ya gobierna en dos Estados federados del país.

 

El Kampulan Muyahidin Malaisia (KMM) es un pequeño grupo yihadista fundado en 1995 que propugna crear un estado panislámico agrupando a Malaisia, Indonesia y el sur de Filipinas que tiene conexiones con Yemaa Islamiyya y con grupos radicales en Maluku y Filipinas.

 

Indonesia

 

En Indonesia, el país musulmán más poblado y que acoge al 15% de los musulmanes del mundo, la ofensiva terrorista viene de atrás. Trata de enderezar el torcido camino de sus autoridades y de parte de su población: de las primeras rechaza el afán mediador y pacificador de las autoridades de Yakarta con el ex-General Susilo Bambang Yudhoyono y Wiranto, su Presidente desde 2004, a la cabeza. Para los yihadistas es inaceptable que el Gobierno indonesio haya reunido en abril a clérigos suníes y shiíes para buscar la reconciliación en Irak y que en agosto haya hecho lo mismo con miembros de Hamás y de Al Fatah para acercar a las dos principales facciones palestinas. El activismo de la Yemaa Islamiyya ha estado alimentado por su jefe espiritual, Abu Bakr Bashir, quien era liberado el 14 de junio de 2006 tras haber pasado 26 meses en prisión acusado de haber incitado a los atentados de 2002 en Bali: condenado a 30 meses se le redujo la condena en cuatro por buena conducta y fue liberado entre las protestas estadounidenses y australianas. Indonesia ha vivido enfrentamientos entre musulmanes y cristianos, como los que en 2000 provocaron en la zona central de la isla de Sulawesi (la antigua Célebes) la muerte de 200 personas y por los que se condenó a muerte a tres católicos que eran fusilados el 22 de septiembre de 2006 provocando nuevos enfrentamientos intercomunitarios, tanto en Sulawesi como en la ciudad de Atambua, en Timor Occidental. Por otro lado, el avance islamista se percibe también en hechos como la imposición progresiva de la Sharía en enero de 2007 en las ciudades de Depok y Tangerang, vecinas ambas de Yakarta.

 

Entre las victorias parciales en su lucha contra la Yemaa Islamiyya la policía indonesia anunciaba el 15 de junio de 2007 la detención del considerado máximo líder de la red, Zarkasih, en una operación en la que también caía su jefe militar, Abu Dujana. Pero el activismo de Yemaa Islamiyya perdura y su carácter transfronterizo preocupa en todo el mundo: a título de ejemplo, uno de sus activistas más buscados es Parlindungan Siregar (alias Parlin), un indonesio encuadrado en Al Qaida conocido por su capacidad inventiva - se le adjudica el diseño de un dirigible que cargado de explosivos puede ser empleado de noche y que la red aún no ha utilizado -, que vivió becado durante once años en España estudiando Ingeniería Aeronáutica y al que se le perdía el rastro en 2001 en Poso, en Sulawesi, donde dirigía un campo de entrenamiento terrorista.

 

Sulawesi es junto con Sumatra una isla de mayoría musulmana mientras que en Papúa Occidental o Maluku (antigua Molucas), islas más periféricas, la mayor parte de la población ha sido tradicionalmente cristiana. La penetración del yihadismo en el Sudeste Asiático en general y en Indonesia en particular se ha reflejado en un incremento de la inseguridad para esta última, unos 20 millones de cristianos entre una población indonesia de 235 millones: en abril de 2004 se produjeron choques entre cristianos y musulmanes en Maluku en los que 38 personas murieron, hubo más de 200 heridos y una universidad cristiana, dos iglesias y más de 200 casas fueron quemadas.

 

Filipinas

 

Aquí la isla meridional de Mindanao es el escenario tradicional del activismo yihadista. El 10 de octubre de 2006 una bomba segaba la vida de 12 personas y provocaba heridas a 42 en la ciudad de Makilala. Aunque en el país actúan también grupos comunistas las autoridades asignaron de inmediato el sangriento atentado al grupo de Abu Sayyaf o a la ubicua red Yemaa Islamiyya. Además, justo antes de producirse el atentado de Makilala, tanto los EEUU como Australia habían advertido de la inminencia de ataques terroristas yihadistas. Tras el 11-S los EEUU han contribuido “in situ” a reforzar la ofensiva antiterrorista en Filipinas - en la isla de Basilan, al suroeste de Mindanao - contra un activismo que ha venido sembrando de muertos diversas localidades del archipiélago: a título de ejemplo, en abril de 2002 una bomba mataba a 15 personas en la ciudad meridional de General Santos y en febrero de 2004 una bomba en un ferry en Manila provocaba 194 muertos.

 

 

Por Carlos Echeverría Jesús

War Heat Internacional, Nº 59, diciembre de 2007.

 

 

 

 

Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2003-2007 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos El terrorismo yihadista en el sudeste asiático

Por Carlos Echeverría Jesús

Apuntes nº 55   |  31 de Diciembre de 2007

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(Publicado en War Heat Internacional nº 59, diciembre de 2007)

El atentado terrorista que el 19 de octubre provocaba 8 muertos y 129 heridos en el centro comercial “Glorieta”, uno de los mayores de Makati, principal barrio comercial de Manila, apunta según todos los indicios a los yihadistas salafistas del grupo de Abu Sayyaf, una letal franquicia de Al Qaida en el archipiélago filipino que ya provocara 116 muertos en un macroatentado realizado en 2004 y que no da tregua al Gobierno de la Presidenta Gloria Macapagal Arroyo.

 

Escenarios lejanos de un terrorismo persistente y global

 

En el Sudeste de Asia grupos y redes terroristas como el propio Abu Sayyaf o la ampliamente extendida Yemaa Islamiyya siembran el terror desde hace años en un amplio abanico geográfico representado por cuatro países: Tailandia, Malaisia, Indonesia y Filipinas, con sangrientas consecuencias para el gigante occidental de la zona, Australia. El atentado de octubre de 2002 en Bali, que provocó 202 muertos, 88 de ellos turistas australianos; los realizados en 2003 y 2004 contra el Hotel Marriot (20 muertos, 19 de ellos indonesios) y contra la Embajada de Australia (10 muertos), ambos en Yakarta; u otro atentado en 2005 en Bali(tres suicidas mataban a 20 personas), entre otras acciones, son un botón de muestra de un activismo letal que se desarrolla en países donde los musulmanes, mayoritarios en Indonesia y Malaisia y minoritarios en los otros dos, son objetivo del afán purificador de los yihadistas salafistas. Con sus acciones, los terroristas dañan de paso a objetivos no musulmanes - especialmente australianos - a los que se trata de alejar del suelo musulmán por la, en opinión de los yihadistas, nefasta influencia que ejercen entre los seguidores del Islam.

 

Tailandia

 

En Tailandia el activismo secesionista de los islamistas en el sur del país, la parte más cercana a Malaisia, se hizo más cruento a partir de 2004 y ya ha provocado alrededor de 2.300 muertos. Las provincias de Yala, Narathiwat, Satun y Pattani están habitadas mayoritariamente por musulmanes, unos 1,3 millones, mientras que la inmensa mayoría de la población tailandesa (65 millones) es budista. El 18 de febrero pasado 28 bombas sacudían centros comerciales y redes de tendido eléctrico en cuatro provincias del sur provocando 6 muertos, 53 heridos e importantes daños en infraestructuras: tres de los muertos eran tailandeses de origen chino, comunidad esta especialmente fijada como objetivo por los yihadistas que hacían coincidir además su ofensiva con el comienzo del Año Nuevo Chino. Los ataques contra los símbolos budistas son cada vez más frecuentes, unidos a emboscadas, incendios provocados y decapitaciones (más de 24 en los últimos tres años). Azuzando los enfrentamientos intercomunitarios los yihadistas están logrando poner en marcha una limpieza étnico-religiosa en algunas zonas del sur del país, desde donde huye la minoría budista ante tan sangrienta campaña.

 

Con su inicio el 4 de enero de 2004, cuando terroristas yihadistas mataban a 4 soldados al asaltar un barracón militar en el que robaron cientos de fusiles de asalto, sus enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y de Seguridad tailandesas tuvieron su momento álgido en abril de ese año en las citadas provincias de mayoría musulmana: el 28 de abril un total de 107 activistas eran eliminados cuando iniciaron ataques coordinados contra comisarías y puestos de vigilancia e incluso una mezquita del siglo XVI sita en la provincia de Pattani fue sometida a asedio cuando 32 yihadistas se atrincheraron en ella. Entre enero y abril hasta 65 miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios del Gobierno y monjes budistas habían sido asesinados por terroristas.

 

Es importante destacar cómo el yihadismo salafista rescata viejas querellas separatistas en las provincias citadas para añadir una causa más al altar del islamismo combatiente: el separatismo musulmán liderado en los años sesenta y setenta del siglo XX por la Organización de Liberación Unida de Pattani, que buscaba emanciparse de Bangkok imponiendo el Islam frente al budismo y el dialecto yawi - procedente del malayo - frente a la lengua tailandesa, está recibieno ahora el vigor que nunca tuvo gracias a la expansión del yihadismo salafista.

 

Malaisia

 

En Malaisia, donde el 60% de la población es musulmana, el liderazgo tradicional de la Organización Nacional de Malayos Unidos (UNMO), seguida de cerca por su principal rival el islamista Parti Islam se-Malaisia (PAS), han venido garantizando hasta hoy un marco de tolerancia y su apertura al exterior. No obstante esta situación podría cambiar si la tendencia cada vez más actual de hacer más visible al Islam en la política y en la vida cotidiana se impone. La creciente expansión de los tribunales de Sharía por la influencia que algunos Estados de Oriente Medio tienen en el país y en su Primer Ministro, Abdullah Bin Haji Ahmad Badawi, quien actualmente preside la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), son un buen indicador de tal tendencia. Aunque Badawi quiere representar a una visión dialogante y componedora del Islam, que quedaría reflejada en su intento de aportar fuerzas a la UNIFIL II en el sur del Líbano - algo rechazado por la ONU - o por su liderazgo del International Monitoring Team desplegado en el sur de Filipinas para canalizar las conversaciones entre el Gobierno de Manila y el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), su alimento del islamismo no hará sino reforzar al PAS que ya gobierna en dos Estados federados del país.

 

El Kampulan Muyahidin Malaisia (KMM) es un pequeño grupo yihadista fundado en 1995 que propugna crear un estado panislámico agrupando a Malaisia, Indonesia y el sur de Filipinas que tiene conexiones con Yemaa Islamiyya y con grupos radicales en Maluku y Filipinas.

 

Indonesia

 

En Indonesia, el país musulmán más poblado y que acoge al 15% de los musulmanes del mundo, la ofensiva terrorista viene de atrás. Trata de enderezar el torcido camino de sus autoridades y de parte de su población: de las primeras rechaza el afán mediador y pacificador de las autoridades de Yakarta con el ex-General Susilo Bambang Yudhoyono y Wiranto, su Presidente desde 2004, a la cabeza. Para los yihadistas es inaceptable que el Gobierno indonesio haya reunido en abril a clérigos suníes y shiíes para buscar la reconciliación en Irak y que en agosto haya hecho lo mismo con miembros de Hamás y de Al Fatah para acercar a las dos principales facciones palestinas. El activismo de la Yemaa Islamiyya ha estado alimentado por su jefe espiritual, Abu Bakr Bashir, quien era liberado el 14 de junio de 2006 tras haber pasado 26 meses en prisión acusado de haber incitado a los atentados de 2002 en Bali: condenado a 30 meses se le redujo la condena en cuatro por buena conducta y fue liberado entre las protestas estadounidenses y australianas. Indonesia ha vivido enfrentamientos entre musulmanes y cristianos, como los que en 2000 provocaron en la zona central de la isla de Sulawesi (la antigua Célebes) la muerte de 200 personas y por los que se condenó a muerte a tres católicos que eran fusilados el 22 de septiembre de 2006 provocando nuevos enfrentamientos intercomunitarios, tanto en Sulawesi como en la ciudad de Atambua, en Timor Occidental. Por otro lado, el avance islamista se percibe también en hechos como la imposición progresiva de la Sharía en enero de 2007 en las ciudades de Depok y Tangerang, vecinas ambas de Yakarta.

 

Entre las victorias parciales en su lucha contra la Yemaa Islamiyya la policía indonesia anunciaba el 15 de junio de 2007 la detención del considerado máximo líder de la red, Zarkasih, en una operación en la que también caía su jefe militar, Abu Dujana. Pero el activismo de Yemaa Islamiyya perdura y su carácter transfronterizo preocupa en todo el mundo: a título de ejemplo, uno de sus activistas más buscados es Parlindungan Siregar (alias Parlin), un indonesio encuadrado en Al Qaida conocido por su capacidad inventiva - se le adjudica el diseño de un dirigible que cargado de explosivos puede ser empleado de noche y que la red aún no ha utilizado -, que vivió becado durante once años en España estudiando Ingeniería Aeronáutica y al que se le perdía el rastro en 2001 en Poso, en Sulawesi, donde dirigía un campo de entrenamiento terrorista.

 

Sulawesi es junto con Sumatra una isla de mayoría musulmana mientras que en Papúa Occidental o Maluku (antigua Molucas), islas más periféricas, la mayor parte de la población ha sido tradicionalmente cristiana. La penetración del yihadismo en el Sudeste Asiático en general y en Indonesia en particular se ha reflejado en un incremento de la inseguridad para esta última, unos 20 millones de cristianos entre una población indonesia de 235 millones: en abril de 2004 se produjeron choques entre cristianos y musulmanes en Maluku en los que 38 personas murieron, hubo más de 200 heridos y una universidad cristiana, dos iglesias y más de 200 casas fueron quemadas.

 

Filipinas

 

Aquí la isla meridional de Mindanao es el escenario tradicional del activismo yihadista. El 10 de octubre de 2006 una bomba segaba la vida de 12 personas y provocaba heridas a 42 en la ciudad de Makilala. Aunque en el país actúan también grupos comunistas las autoridades asignaron de inmediato el sangriento atentado al grupo de Abu Sayyaf o a la ubicua red Yemaa Islamiyya. Además, justo antes de producirse el atentado de Makilala, tanto los EEUU como Australia habían advertido de la inminencia de ataques terroristas yihadistas. Tras el 11-S los EEUU han contribuido “in situ” a reforzar la ofensiva antiterrorista en Filipinas - en la isla de Basilan, al suroeste de Mindanao - contra un activismo que ha venido sembrando de muertos diversas localidades del archipiélago: a título de ejemplo, en abril de 2002 una bomba mataba a 15 personas en la ciudad meridional de General Santos y en febrero de 2004 una bomba en un ferry en Manila provocaba 194 muertos.

 

 

 

 

Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista. 

 

Benazir Bhutto muere en un atentado en Pakistán

Benazir Bhutto muere en un atentado en Pakistán La líder opositora de Pakistán, Benazir Bhutto, murió este jueves en un atentado suicida tras un mitin electoral en la ciudad de Rawalpindi. "Ha muerto como una mártir", dijo el responsable de su partido Rehman Malik. Bhutto, de 54 años, murió en un hospital en Rawalpindi. El canal Ary-One Television dijo que falleció de un tiro en la cabeza y otras versiones señalaron que el disparo fue en la nuca.

La policía informó de que un suicida disparó contra la líder opositora cuando estaba saliendo del lugar del mitin, celebrado en un parque, antes de inmolarse. En el suceso murieron otras 16 personas.

En octubre pasado, la líder política regresó a su país desde Dubai, tras un prolongado exilio de ocho años, para ponerse al frente del Partido del Pueblo de Pakistán de cara a las elecciones. Aunque no tuvo un recibimiento tan multitudinario como hace 21 años, Bhutto afrontó peligros similares. En medio de la caravana de bienvenida, el 18 de octubre, un suicida mató a casi 150 personas.

 

En 1986, un gran número de seguidores dio la bienvenida a Bhutto en su regreso al país para desafiar al dictador que había ejecutado a su padre, Zulfikar Ali Bhutto, siete años antes.

 

Bhutto se convirtió en la primera primer ministra del mundo musulmán cuando fue elegida en 1988 a los 35 años. Fue depuesta en 1990, reelegida en 1993 y derrocada nuevamente en 1996 en medio de acusaciones de corrupción y mala administración.

 

La líder se defendió con el argumento de que las acusaciones tenían motivos políticos, pero en 1999 optó por exiliarse. A pesar de haber estado apartada de la política en la última década, seguía siendo una de las políticas mujeres más reconocidas del mundo.

 

Violencia

 

La familia de Bhutto no es ajena a la violencia, ya que sus dos hermanos murieron en circunstancias misteriosas y ella dijo que miembros de Al Qaeda trataron de matarla varias veces en los 90. Varios informes de inteligencia han señalado que Al Qaeda, los talibanes y grupos de la yihad paquistaní habían enviado suicidas para atacarla.

 

Bhutto había dicho que si llegaba al poder, permitiría a las fuerzas de Estados Unidos perseguir a Al Qaeda en territorio paquistaní si las propias fuerzas de Pakistán no eran capaces de realizarlo por su cuenta.

 

La líder paquistaní, cuyo primer nombre significa "único", nació en 1953 en el seno de una familia terrateniente adinerada. Era la primera de cuatro hijos y fue educada en una escuela de la misión cristiana en Karachi, antes de acudir a Harvard y Oxford. Hija del primer líder elegido popularmente en Pakistán, su misión comenzó en 1977 cuando el jefe del Ejército Mohammad Zia-ul-Haq derrocó a su padre. Veintiún meses después, Zulfikar fue ejecutado en la horca después de un controvertido juicio.

 

Durante años, Bhutto luchó sin éxito contra Zia. Ella y su madre, Nusrat, entraban y salían de prisión hasta que en 1984 le permitieron viajar al extranjero para recibir tratamiento médico.

 

En agosto de 1988, Zia murió en un accidente aéreo. La victoria electoral de Bhutto ese año fue aplaudida por el mundo entero como la llegada de la democracia a Pakistán.

 

Pero muchas personas en los poderosos servicios de seguridad desconfiaron de ella y el entonces presidente Ghulam Ishaq Jan la echó después de 20 meses, acusándola de corrupción. Logró volver en 1993, pero fue nuevamente derrocada por acusaciones de corrupción y mala gestión.

 

El Confidencial, 27 de diciembre de 2007

LA AVT CENSURA AL GOBIERNO VASCO Y SE SOLIDARIZA CON LAS FAMILIAS DE BALMASEDA

LA AVT CENSURA AL GOBIERNO VASCO Y SE SOLIDARIZA CON LAS FAMILIAS DE BALMASEDA Madrid, 26 de diciembre de 2007.- La Asociación Víctimas del Terrorismo muestra su indignación al Gobierno Vasco por su reacción de hoy ante el atentado perpetrado por ETA en la noche del 24 de diciembre. Una vez más, el Ejecutivo vasco ha vuelto a menospreciar a las víctimas del terrorismo al compararlas con ETA y su entorno.

La AVT considera una desfachatez intolerable que denuncien el atentado en Balmaseda y, al mismo tiempo, las muertes en carretera de familiares de presos de ETA. Por este motivo, es necesario que hagan una rectificación pública, dejen de jugar con las víctimas del terrorismo, y se enfrenten sin ambigüedades a los asesinos.

La AVT, que ya condenó el atentado perpetrado en Balmaseda, se solidariza y ofrece su ayuda a todas las familias que se han visto afectadas por la barbarie terrorista de ETA y que aún no han podido regresar a sus casas. Además, la AVT vuelve a pedir la ilegalización y disolución del PCTV y ANV, que en esta ocasión tampoco han condenado el atentado.

 

 

Al Qaeda amenaza al Papa por su obra de diálogo con musulmanes

Al Qaeda amenaza al Papa por su obra de diálogo con musulmanes

Según aclara el portavoz de la Santa Sede

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 18 diciembre 2007 (ZENIT.org).- Las amenazas del «número dos» de la red terrorista Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, contra Benedicto XVI  buscan acabar con su obra de diálogo con los musulmanes, constata el portavoz vaticano.

 

Al Zawahiri, en una entrevista de una hora y 37 minutos de duración difundida este lunes por la productora audiovisual de Al Qaeda, As Sahab, definió la reciente e histórica visita al Papa del rey Abdalá bin Abdelaziz de Arabia Saudí como una ofensa al Islam y a los musulmanes.

 

«Los contactos de diálogo que han promovido autorizados exponentes musulmanes, como el rey de Arabia y los 138 líderes islámicos [que han escrito una carta de colaboración al Papa, ndr.], son un hecho significativo para todo el mundo musulmán», reconoce el padre Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede.

 

«El hecho de que estas voces que quieren explícitamente dialogar y comprometerse por la paz tengan una importancia creciente en el Islam es evidentemente un hecho que preocupa a quien no quiere este diálogo», considera el portavoz.

 

La «referencia negativa» al Papa, observa el padre Lombardi, «no es un hecho extraño ni nos preocupa particularmente». De hecho, el director de la Oficina de Información invita a no atribuirle «una gran importancia».

 

La visita del rey Abadalá, custodio de las dos mezquitas sagradas de la Meca y de Medina, el 6 de noviembre, fue la primera de un monarca de ese país a un Papa.

 

Días después, el Papa respondió a la carta que  al final del Ramadán le habían dirigido 138 religiosos musulmanes garantizando su compromiso por el diálogo basado en «los valores del respeto recíproco, la solidaridad y la paz».

 

Por Jesús Colina

ETA amenaza con atentados "sea en el lugar que sea"

ETA amenaza con atentados "sea en el lugar que sea"

La banda terrorista asesinó por primera vez a dos guardias civiles de servicio en Francia, el 1 de diciembre en Capbreton. "Ha ocurrido lo que estaba anunciado hace tiempo: ETA ha respondido ante la incesante presión de las fuerzas armadas de España contra militantes vascos", afirma ETA en 'Gara'.

 

ETA asume la autoría del atentado de Capbreton, que el pasado 1 de diciembre costó la vida a dos guardia civiles. En un comunicado que avanza la edición digital de Gara y que el diario abertzale publicará íntegramente mañana en su edición impresa, los terroristas amenazan con seguir actuando contra "las fuerzas y aparatos represivos del Estado español, sea en el lugar que sea".

 

El ataque del 1 de diciembre supuso el primer atentado mortal contra agentes del Instituto Armado de servicio en Francia, un salto cualitativo en el proceder etarra. De hecho, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha redoblado su compromiso con el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero para combatir el terrorismo etarra.

 

Este interés se plasmó el domingo 9 de diciembre, cuando ambos Estados se comprometieron a crear un equipo de investigación policial "permanente", para prevenir atentados etarras. Además, este miércoles el mandatario francés ha recibido a Juan Carlos I en el Palacio del Elíseo, en una visita en la que el monarca español agradeció la implicación de Sarkozy en la lucha antiterrorista.

 

"Ejecución" anunciada

 

La banda terrorista reivindica los cinco ataques llevadas a cabo en los últimos meses, así como la "ejecución" de dos agentes de la Guardia Civil en el curso de un "enfrentamiento armado" en Capbreton.

 

"Ha ocurrido lo que estaba anunciado hace tiempo: el 1 de diciembre, ETA ha respondido ante la incesante presión de las fuerzas armadas de España contra militantes vascos".

 

La organización terrorista recuerda que advirtió "de forma directa" ante la delegación del Gobierno español y los mediadores internacionales durante el proceso de negociación de que había detectado "prácticas del terrorismo del Estado contra militantes vascos" y que, "ante esos intentos, respondería".

 

Periodista Digital, 14 de diciembre de 2007