Blogia
Foro El Salvador

Vida de Foro El Salvador

Foro El Salvador ve "natural" que los obispos pidan no votar a los partidos que negocian con ETA

Foro El Salvador ve "natural" que los obispos pidan no votar a los partidos que negocian con ETA

Apenas pasadas unas horas de la publicación de la nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal ante las elecciones del 9 de marzo, diversos grupos y políticos han empezado a emitir sus opiniones. El primero en reaccionar fue el Foro El Salvador, que agrupa a católicos vascos y navarros no nacionalistas, cuyo portavoz, José Luis Orella, afirmó que ve "natural" que la Conferencia Episcopal Española haya sugerido no votar a partidos que consideren a "una organización terrorista como representante político"

 

En declaraciones a Servimedia, añadió que es de "sentido común" que la Iglesia se pronuncie sobre estas cuestiones, ya que los católicos deben rechazar cualquier cosa que vaya "contra la dignidad humana". Según Orella, los católicos no pueden "manifestar ningún tipo de afinidad o de apoyo consentido a acciones que van en contra de esa dignidad humana", como sucede con el terrorismo. Asimismo, este representante del Foro El Salvador estimó que los cristianos deben rechazar "la defensa de un proyecto político mediante el cual se realice la eliminación de vidas humanas".

 

Duran i Lleida no está de acuerdo

 

Por su parte, el candidato de CiU al Congreso por Barcelona, Josep Antoni Duràn i Lleida, que sin duda no había leído integra la nota de los obispos, ha recordado que la Iglesia "muchas veces" ha jugado "un papel mediador entre Estados democráticos y organizaciones terroristas" tras lo cual expresó su desacuerdo con el pronunciamiento de la Conferencia Episcopal ante las próximas elecciones generales. Duràn i Lleida, que hizo estas declaraciones en Palma antes de asistir a la entrega del premio Nueva Economía a la canciller alemana Angela Merkel, señaló que la cúpula de la Iglesia católica tiene derecho a "expresar su opinión", pero apuntó que no compartía el rechazo de los obispos hacia las candidaturas de los partidos que respaldaron la negociación del Gobierno con ETA. El dirigente nacionalista lamentó también que la Iglesia ponga "nombres y apellidos" a las recomendaciones políticas que hace a sus fieles.

 

No obstante, el diputado catalán matizó que "es evidente que no se puede hacer ninguna cesión democrática a los terroristas; que ante los terroristas lo que hay que hacer es imponer el Estado de derecho" pero subrayó que la Conferencia Episcopal ha hecho el pronunciamiento en una coyuntura en la que "hay un partido, que es el PP, que ataca directamente al PSOE", al que atribuye la intención de "volver a dialogar con la banda terrorista ETA".

 

Análisis Digital, 1 de febrero de 2008

 

 

“¿Por qué buscáis entre palabras muertas el Verbo, si EL, al hacerse carne, se ha hecho visible?” (San Bernardo)

“¿Por qué buscáis entre palabras muertas el Verbo, si EL, al hacerse carne, se ha hecho visible?” (San Bernardo)

ETA no cambia

ETA no cambia

La noticia con la que hemos desayunado los españoles este martes, 5 de junio, ha llenado de tristeza y preocupación a muchas familias, especialmente del País Vasco: ETA ha roto la tregua. Para mí y para los que conocen a ETA ha sido una falsa tregua, ya que la tregua ha sido el gran engaño etarra, aprovechado para rearmarse y para hacerse más fuerte. Todo con el fin de conseguir su gran objetivo: la independencia de Euskadi.

 

La gran preocupación y miedo, si somos sinceros y auténticos, afectan, sobre todo, a las familias de los no nacionalistas del País Vasco, a las familias de los concejales de partidos no nacionalistas, a los jueces que no se doblegan a los terroristas, a los profesores, como Gotzone Mora y otros muchos, que condenan clara y explícitamente los métodos terroristas de ETA y de sus adláteres, a los periodistas independientes, a algunos curas, muy pocos por desgracia, por condenar a ETA y su entorno.

 

La preocupación afecta, probablemente mucho menos, al resto de España incluida también cataluña a partir de ahora ya que, durante algún tiempo, Cataluña estuvo fuera del alcance de posibles atentados de ETA. Esta decisión de ETA con respecto a Cataluña, negociada con políticos catalanes y con políticos del Gobierno central, fue una auténtica vergüenza para toda persona democrática y honesta, menos para algunos políticos españoles. ¡Qué vergüenza de democracia la española!

 

¿Qué podemos decir de las últimas elecciones, las del 27-M? Podemos decir sin miedo a equivocarnos que las elecciones en el País Vasco no han sido democráticas porque ETA ha impuesto un régimen de terror. No se han dado las condiciones básicas para unas elecciones democráticas.

 

Hace quince días publiqué en La Razón un artículo titulado: “S. O. S. desde El País Vasco”. Actualmente ese S. O. S. adquiere una máxima actualidad por la amenaza de ETA. Ni el clamor popular de cerca de un millón de españoles en las calles de Madrid pidiendo al Presidente de España que no negocie con los terroristas sirvió para nada. Y que conste, que la soberanía, en pura democracia, está mucho más en ese pueblo que se manifiesta que en la actitud sorda del Presidente ante el clamor popular. Y en los países democráticos, cuando un Presidente de Gobierno ignora en temas tan importantes como el terrorismo al partido de la oposición que representa a más del 40% de la población española, ignora y no tiene en cuenta a las víctimas del terrorismo en su política antiterrorista y olvida e ignora el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, aprobado por los dos grandes partidos españoles que ha sido el arma más eficaz en la lucha antiterrorista. El Gobierno, por tanto, tiene que tomar una solución ante el gran fracaso de su política. La solución no es otra que su dimisión.

 

Ahora, después del fracaso de la negociación con ETA, el Gobierno de Rodríguez Zapatero es responsable de la situación actual. Y la situación actual es la siguiente: Tras la ruptura de la tregua de ETA, los terroristas tienen mucha más “pegada” que hace cuatro años, cuando estaban expulsados de las instituciones, sin dinero, sin armas y prácticamente asfixiados. En cambio ahora, de la mano del Gobierno de Rodríguez Zapatero vuelven a estar en las instituciones municipales, y serán más fuertes que nunca, porque con nuestro dinero, con nuestros impuestos – me dan ganas de no pagar más impuestos – chantajearán, extorsionarán, comprarán armas y matarán.

 

La reacción del Presidente a la noticia de ETA en su breve alocución no ha traído tranquilidad a la población española por su total falta de claridad y de ideas. Ha sido la de un “noqueado”, como la del 30 de diciembre tras el atentado en la T-4 de Barajas. Para más confusión ha dicho que el futuro de los vascos estará en la voluntad de los vascos, no en la imposición de ETA, dentro de la Ley y del Orden. Es la esencia del proyecto de Ibarreche para conseguir la independencia. ¿Será la última imposición de ETA?

 

Jaime Larrínaga, Presidente del Foro El Salvador

Análisis Digital, 6 de junio de 2007

S. O. S. desde el País Vasco

S. O. S. desde el País Vasco

Durante años, los que hemos vivido en el País Vasco hemos podido leer pintadas como ésta: “S, O, S, desde Herrera de la Mancha. Peligro de exterminio de presos vascos a 600 kilómetros de sus familias”. Unas frases que, como ésta y parecidas, llenaban las calles de ciudades, villas y pueblos del País Vasco.

 

Pero, desde que el presidente Rodríguez Zapatero iniciara el siempre mal llamado “proceso de paz”, ya no se ven semejantes o parecidas frases de socorro a favor de los presos etarras. Ya no lanzan los S. O. S.

 

Todos hemos sido espectadores atónitos y verdaderamente escandalizados al ver al Sr. De Juana Chaos, uno de los asesinos que más daño ha hecho en la sociedad española, paseando por los alrededores de una clínica donostiarra con su novia. ¡Qué justicia la española! De vergüenza. El Sr. De Juana no ha estado ni un año por cada asesinato cometido. ¡Qué poco vale la vida humana en España! Con esta “justicia”, encuentran una gran tentación los familiares de las víctimas para tomarse la justicia por su mano. Si no lo han tomado -o no lo toman- es porque no son unos asesinos como los terroristas, sino personas decentes.

 

Ya no lanzan los S. O. S: sencillamente porque los presos terroristas se sienten ganadores en la mesa de negociación con el Gobierno español, al que pueden amenazar, chantajear y exigir un proceso negociador, planificado en cuanto a los tiempos, espacios y contenidos por la cúpula de ETA.

 

Escandaliza lo que dijo, en su día, el Sr. Otegui al Juez: “¿Ya sabe el fiscal General de mi detención?” Escandaliza la conducta de los terroristas de ETA en la Audiencia Nacional. Conducta de chulería, de superioridad, como si fuesen unos héroes nacionales vascos, de burla hacía los familiares de las víctimas.

 

Ya no hacen falta, y por esta razón no aparecen, las frases de S. O. S. por parte de los presos terroristas. La situación ha cambiado totalmente.

 

Hoy en día el S. O. S. no viene de fuera del País Vasco, de las cárceles españolas como subrayaban. Viene desde el mismo País Vasco en el que la sociedad, por obra y gracia de los terroristas y sus cómplices activos y pasivos, está rota, dividida. Una parte de la sociedad que goza de todas las libertades y que ocupa todos los puestos de poder, y que además es víctima del virus nacionalista por el que, día a día, es más insensible, es más alcornoque al clamor de la otra parte de la sociedad, la no nacionalista, que carece de los más elementales derechos humanos. Hasta tal punto es así que, una mínima reivindicación de esta parte marginada de la sociedad es considerada -por los nacionalistas- como un insulto y provocación. ¿Qué clase de Democracia es ésta?

 

En estos últimos tiempos el terrorismo etarra desempeña un protagonismo que nunca había disfrutado en España. ¿Qué ha pasado en España para que terroristas, convictos y confesos, sean tratados como personas honorables y respetables por las altas instancias del Gobierno, con la complicidad de muchos voceros mediáticos? ¿Qué ha pasado en España para que las víctimas del terrorismo de ETA sean increpadas en la calle y acusadas como enemigas de la paz, por negarse a negociar con ETA? ¡Las víctimas convertidas en verdugos! ¡Qué perversión! Una perversión dirigida desde el poder, con el visto bueno de ETA, y orquestada por los medios al servicio de este poder. Una sociedad que es testigo de tal perversión, y no reacciona, es una sociedad muy enferma, anestesiada por los medios de comunicación; lo que no augura nada bueno.

 

Sobre el terrorismo, ¡qué ideas más claras tenía el magistrado Sr. Garzón hace cuatro años! En el discurso de recepción del Premio Foro de Ermua, que le fue concedido entonces por su lucha contra los terroristas y en favor de las víctimas, el Sr. Garzón fue muy claro afirmando que: . “En la lucha contra el terrorismo sólo hay dos opciones; o estas con los terroristas, o estas contra los terroristas. No hay una tercera opción”. ¡Qué valiente!, ¡qué mensaje más gratificante para las víctimas, y para tantas otras gentes, como son las fuerzas del orden, los movimientos cívicos y todos quienes escogimos la opción de luchar contra los terroristas! Entonces, éramos la mayoría.

 

Sin embargo, en la actualidad, los terroristas, de verse perdedores, y con pocos apoyos, se han convertido en ganadores, con la complicidad del Gobierno, de algunos jueces, de parte de la cúpula de las fuerzas del orden –claramente los que ocultaron varias hojas del dossier preparado para ilegalizar ANV–, y con la complicidad de los medios que trabajan al servicio del Gobierno. ¡Qué escándalo!

 

En este triste escenario, el S. O. S. proviene actualmente de unas víctimas totalmente desmoralizadas por el abandono sufrido desde el Gobierno y de los jueces.

 

El S. O. S. proviene también de quienes nos sublevamos ante la mentira, ante el chantaje de los terroristas al Estado, ante la visibilidad mediática de Batasuna-ETA, y ante la legalización de ANV-ETA; verdadero sinécdoque de ETA. De todos nosotros: que estamos contra los terroristas; a quienes el Gobierno nos pide que no hablemos, que no escribamos, que no luchemos, que no seamos. Y que, no obstante, nos señalan como anti-vascos, como de la extrema-derecha, como guerra-civilistas.

 

Nuestro S. O. S. se dirige a toda persona de buena voluntad –sea de España o del resto de la Unión Europea- que pueda influir en nuestra nación.

 

Nuestros temores sobre el regreso de los terroristas a las instituciones municipales se han confirmados a lo largo de estos últimos días por los titulares de los diarios más importantes de España. Así LA RAZÓN señalaba que: “El Supremo responsabiliza al Gobierno de que Batasuna burle la Ley de Partidos”. EL MUNDO, por su parte, afirmaba que: “El Supremo sostiene que el Gobierno debió pedir la ilegalización del ANV... Subraya que sólo ha podido anular las 133 listas impugnadas al no haber actuado ni el Fiscal ni la Abogacía del Estado contra el partido en su conjunto”. ABC, por su parte, decía así: “El T. S. lamenta que el Gobierno no solicitase la ilegalización de ANV”.

 

Una “Justicia” típicamente española que se lava las manos para no mancharse y que responsabiliza al Gobierno. Una Justicia que así no convence al ciudadano de a pie para quien la justicia debe mantenerse, de día y de noche, siempre contra el delito, contra la injusticia visible u oculta, olvidándose de las formas. Pero, ¿cómo puede haber Justicia si el Fiscal General es nombrado por el Gobierno para servirle, en vez de servir a la Justicia y a los más pobres? Sin duda, esta intromisión de la política en la Justicia, tal y como ocurre en España, es muy negativa para un verdadero Estado de Derecho.

 

De la mano del Gobierno tenemos ya a los terroristas en la puerta de las instituciones municipales. Y serán más fuertes que nunca, pues con nuestro dinero, con nuestros impuestos, harán política, chantajearán, extorsionarán, comprarán armas y -¡ojalá no sea así!- matarán. Ante este escándalo, la Ética cristiana -e incluso el Código Penal- exigen contrarrestar el apoyo y la complicidad social al terrorismo: nos prohíben permanecer neutrales, al margen; nos prohíbe cruzarnos de brazos. Seríamos cómplices. Una posición neutral ayuda siempre al opresor, nunca a la víctima.

 

El silencio estimula al verdugo, nunca al que sufre. Lanzando este S. O. S., a favor de tanta gente del País Vasco, podemos dormir bien y con dignidad; cosa que no les puedo desear a todos los que apoyan a los terroristas.

 

 

Jaime Larrínaga.

Presidente del Foro El Salvador y ex párroco de Maruri (Vizcaya).

¿Quién crispa a quién?

¿Quién  crispa  a  quién? El jueves pasado, día 23, fui testigo de excepción de la espontánea manifestación celebrada ante la Fiscalía General a causa de su indecente proceder en el caso Otegui. A pesar de la oposición de la Policía, unas 500 personas nos manifestamos y expresamos nuestra indignación ante la actuación del Fiscal en el juicio-farsa contra Otegui. Una actuación que desbordaba nuestro “vaso” de indignación; ya saturado con otras tantas injustificadas actuaciones de la Fiscalía del Estado respecto a los terroristas de ETA y a los políticos que los defienden, considerados por el Gobierno –unos y otros- como ciudadanos honorables y pacíficos, mientras que las víctimas son ninguneadas e ignoradas.

Víctimas que, firmes en sus lógicas reivindicaciones de memoria, dignidad y justicia, son consideradas como rémora y freno para la paz.

Víctimas que tienen que soportar la chulería y las amenazas de los asesinos.

Víctimas que vienen sufriendo las declaraciones de los terroristas en las que justifican los crímenes cometidos.

Todo el pueblo español ha observado cómo los asesinos se mofaban y amenazaban a las autoridades judiciales. Es lógico, por tanto, que un grupo de ciudadanos se manifieste para expresar su malestar contra tales actuaciones de la Fiscalía del Estado.

Afirmaba el juez Garzón hace 4 años, al recoger el Premio Foro Ermua que le fue otorgado por su incansable lucha contra los terroristas y su incondicional apoyo a las víctimas: “Ante el terrorismo de ETA solamente caben dos opciones. O estás con los terroristas o estás contra los terroristas. No cabe una tercera opción”. Unas palabras, por cierto, muy bien recibidas entonces por todos los entregados en cuerpo y alma a la lucha antiterrorista y en favor de las víctimas.

Pero, ¡cómo cambian los tiempos! Porque, actualmente, las víctimas y quienes les apoyamos, somos cínicamente acusados, por los Medios próximos al poder, de crispar a la sociedad; asegurando, además, que obstaculizamos el camino hacia la paz. Todos nosotros, como está claro, hemos escogido, siguiendo la advertencia del juez Garzón, una opción: ESTAR CON LAS VÍCTIMAS.

Sin embargo, la Fiscalía General del Estado NO está con las víctimas. Por el contrario, está al servicio de un Gobierno que negocia con los terroristas; que cede ante muchas de las exigencias de los asesinos; que deslegitima a las instituciones democráticas y a tantas personas honradas que, desde sus puestos de trabajo y su entorno inmediato, llevan muchos años resistiéndose al permanente chantaje terrorista.

El Fiscal General del Estado en España, una persona nombrada por el Gobierno cuya misión es defender la Ley y perseguir el delito, NO está con las víctimas: está con este Gobierno que negocia con los terroristas en un falso “proceso de paz”.

Nosotros, víctimas de ETA, decimos que en España y, en concreto en el País Vasco, no es la paz lo que falta, sino la libertad. En consecuencia, señores del Gobierno y señores Fiscales, queremos LIBERTAD para el País Vasco; territorio en el que persiste un régimen de terror impuesto por ETA.

Amable lector: no hace falta que se lo digan otros, no se deje manipular. Para Ud., ¿quién o quiénes crispan a nuestra sociedad?, ¿los asesinos con su conducta chulesca ante jueces, víctimas y sus familiares, así como la Fiscalía General del Estado con el trato que da a los terroristas; o las víctimas que de nuevo lloran y protestan -si se les priva del derecho a llorar y a protestar, se les quita todo– contra la actuación del Gobierno a favor de los asesinos?

Sin embargo, los “voceros” del Gobierno no paran de propagar que la Oposición es la que crispa a la sociedad española. ¡Qué cinismo! No hay en el mundo un país, y si lo hubiera que me lo digan, en el que la oposición crispe a la sociedad. Quien crispa es el poder cuando abusa de las leyes y desprecia a los débiles. Quienes crispan, hoy, son los que mandan a casa al asesino De Juana y a Otegui. Quien crispa es el Fiscal General cuando acusa al Partido Popular de lanzar al Paseo de la Castellana a los falangistas a pedir su dimisión. De los 500 que nos manifestamos aquel jueves, unos pocos, muy pocos, eran falangistas –igualmente ciudadanos, por cierto, y tan dignos como el mismísimo Sr. Conde Pumpido-, los demás éramos simples amigos del Foro Ermua, de la AVT, del Foro El Salvador...

Si el Fiscal General juzga los hechos de semejante forma, tendríamos que organizar rogativas para librarnos de él.

En buena parte de la población española, diría yo, más que crispación, lo que crece es una gran indignación frente al Gobierno. Una indignación que se está extendiendo por toda España; no por efecto del comportamiento de las víctimas o de la oposición, sino por la conducta sectaria de un Gobierno que ha roto los nexos que nos han unido a los españoles desde los primeros años de la democracia. Indignación frente al Gobierno que tolera la política discriminatoria ejecutada en las Comunidades gobernadas por nacionalistas. Indignación por la quiebra del Pacto por las Libertades por parte del Gobierno. Indignación frente al afán del Gobierno obsesionado por el “revisionismo histórico”. Señores del Gobierno: todos tenemos derecho y obligación de defender y respetar a nuestros abuelos. No sólo unos, sino TODOS.

Y no vale decir que el Gobierno es respetuoso con la Ley y con la Justicia; no en vano, el Fiscal General es elegido por el Gobierno, lo que le impide ser neutral y objetivo.

Ni tampoco servirá que el Gobierno afirme ser respetuoso con la Justicia cuando la Fiscalía General -tememos muchos- facilite la legalización de Batasuna o cualquier otra organización que pretenda dar voz política y participación institucional al terrorismo nacionalista. La Fiscalía General, de tal modo, trabajaría para el Gobierno en lugar de hacerlo al servicio de la Ley y el Bien Común. De producirse, semejante conducta, sería más indigna que la puesta en libertad de De Juana Chaos: supondría justificar los asesinatos de ETA. Todo esto, sin duda, genera una gran indignación.

Amable lector: ¿quién crispa a quién en España?

27 de marzo de 2007

Jaime Larrínaga

Presidente del Foro El Salvador y ex párroco de Maruri (Vizcaya).

Foro El Salvador: por una laicidad no laicista

Foro El Salvador: por una laicidad no laicista
Los integrantes de Foro El Salvador, entidad nacida en defensa de las víctimas y del pluralismo sociocultural del País Vasco, asistimos estupefactos ante las reiteradas descalificaciones, cuando no insultos expresos, proferidos contra los católicos españoles.

Para semejante ejercicio, cualquier excusa es buena: el intento de eliminación del derecho legítimo de los padres a la formación religiosa de sus hijos; la cobertura pública a diversas expresiones ofensivas de las creencias católicas de un sector de nuestro pueblo, inimaginables si fueran dirigidas contra otras confesiones; amenazas directas o indirectas contra los Acuerdos establecidos con la Santa Sede; la crítica inquisitorial y sistemática a cualquier comportamiento de la Iglesia católica desde medios totalmente ajenos a la misma; la descalificación personal de ciudadanos cristianos con proyección pública; el escrito “Los idus de marzo” del obispo de Huesca y Jaca dirigido a los fieles católicos de sus diócesis; la desinformación distorsionada en torno a ciertas peripecias judiciales del arzobispo de Granada; etc., etc.

Como demócratas, consideramos que únicamente desde la libre expresión de las diversas identidades y opiniones, personales y sociales, es posible dialogar y construir. Desde la ambigüedad y la ausencia de compromiso no es posible diálogo fecundo alguno. Por ello, es de lamentar que los Sopena y Llamazares de turno incurran –irresponsable, reiterada y antidemocráticamente- en el vicio que tanto denuncian: la intolerancia.

El ejercicio de la libertad, por los hombres y mujeres de la Iglesia, parece molestar a los administradores de lo “políticamente correcto”. Aunque con otros modos, enlazan con la tradición antirreligiosa que tanto daño causó a nuestro pueblo durante décadas. Los antiguos y modernos laicistas hispanos –tememos- comparten idéntica pretensión: la reducción de la novedad cristiana al ámbito de las sacristías y la conciencia individual; estrangulando su revitalizadora proyección social, tratando de borrar su larga experiencia de humanidad, y criminalizando sus manifestaciones públicas.

Esta izquierda autodenominada progresista, que siempre ha afirmado que “todo es política”, se escandaliza farisaicamente porque otros –que no sean ellos mismos- opinen libre y responsablemente sobre asuntos relevantes de la vida pública, o porque una identidad popular de tradicional arraigo en España se comporte conforme sus creencias y su conciencia. ¿No será que no admiten las discrepancias, aplaudiendo únicamente a sus corifeos? Queremos recordarles que la opinión y orientación sobre las cuestiones de “candente actualidad” no es competencia exclusiva de unos pocos privilegiados hermanados con los poderes dominantes.

Pedimos un ejercicio responsable y actual de laicidad. Que esos feroces laicistas miren al resto de Europa; allí donde esas anticuadas actitudes se han superado, en aras de la construcción de la persona y de la sociedad, desde un diálogo sincero, sin exclusiones ni prejuicios.

Madrid, Bilbao, Pamplona, 16 de marzo de 2007


Foro El Salvador se adhiere a la manifestación que, convocada por el Gobierno de Navarra bajo el lema “Fuero y Libertad. Navarra no es negociable”, se celebrará el próximo sábado día 17 de marzo en Pamplona

Foro El Salvador  se adhiere a la manifestación que, convocada por el Gobierno de Navarra bajo el lema “Fuero y Libertad. Navarra no es negociable”, se celebrará el próximo sábado día 17 de marzo en Pamplona
Foro El Salvador participará en la manifestación que, en defensa de la identidad de nuestra Comunidad Foral, e impulsada por el Gobierno de Navarra, tendrá lugar el próximo sábado 17 de marzo en Pamplona.

Navarra, a su pesar, se encuentra sobre la mesa del mal llamado “proceso de paz”. No podía ser de otra manera. El tantas veces pregonado Nafarroa Euskadi da; la propuesta de un órgano común permanente; la reciente propuesta abertzale de una autonomía de los cuatro territorios, como paso previo a la autodeterminación; etc.; son variaciones sobre un mismo tema: la utopía nacionalista. Pero, sin Navarra, los nacionalistas no pueden avanzar más en su particularista proyecto antisolidario y secesionista. Sin Navarra, sus hipócritas apelaciones a la paz no significan NADA para los nacionalistas.

Quienes nos manifestemos este sábado, no incitamos al odio, ni buscamos problemas artificiales para beneficio de unos pocos políticos: son los nacionalistas quienes día a día imponen la confrontación en todos los escenarios de la vida navarra. Ante semejante fanatismo militante nacionalista, que no escatima medios y que justifica incluso el terrorismo, los constitucionalistas NO nos hemos movido de nuestro proyecto ni de nuestro estilo de vida.

Por todo ello, desde Foro El Salvador animamos a los socialistas navarros para que recuperen orgullosos sus banderas fraternas, igualitarias e hispanas; herencia de una cultura política antagónica con la ideología nacionalista empeñada en dividir artificialmente a los pueblos.

Frente a cortas y calculadas ambigüedades, frente al oportunismo político, frente a las negociaciones secretas y las “visiones” de futuro esotéricas, frente a los juegos de palabras, los constitucionalistas tenemos una oportunidad privilegiada para defender la justicia, la libertad y la verdad en Navarra.


Pamplona, 14 de marzo de 2007


EL VERDADERO HOMENAJE: QUEREMOS SABER

EL VERDADERO  HOMENAJE: QUEREMOS  SABER

El próximo 11 de marzo celebraremos el tercer aniversario de la masacre terrorista que, perpetrado en las cercanías de Madrid, ocasionó cerca de 200 muertos y más de 1400 heridos, muchos de ellos con secuelas físicas y psicológicas para toda la vida. Las personas que viajaban en ese tren no olvidarán nunca lo que vivieron y sufrieron en ese fatídico 11 de marzo; tampoco podrán hacerlo ni los testigos directos ni quienes ejemplarmente les auxiliaron.

En las horas posteriores al atentado, la mayoría de los españoles responsabilizábamos de tal masacre al grupo terrorista ETA; incluido el Jefe del Gobierno Vasco quien, avergonzado, maldijo a ETA por esa aparente autoría vasca. Actualmente nadie tiene ninguna certeza sobre lo que pasó el 11-M. Hay muchísimos puntos obscuros y contradictorios que lo impiden; como son la existencia de pistas falsas y posteriores a los hechos, deliberadamente puestas para llamar la atención o confundir a la policía y a los cuerpos de seguridad.

En el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, aquel estremecedor 11-S, los miembros del comando terrorista murieron, se auto-inmolaron; en cambio en el 11-M parece ser que los autores materiales no murieron, o no quisieron morir, ¡no querían verse todavía con Alá! Después de salvarse de la auto-inmolación, no tiene ningún sentido que lo hicieran a los pocos días, en un piso de Leganés, al verse rodeados por los GEOS. Es otro misterio todo lo que ocurrió allí.

¿Fracaso o triunfo de los GEOS? Para mí, un fracaso, ya que era imprescindible y fundamental detener con vida a los autores materiales, para que confesaran cuándo, quiénes y dónde se planificó el atentado. Y para saber también cuándo, quiénes y dónde se montaron las bombas con los móviles; operación muy compleja para unos simples y desgraciados autores del transporte de las mochilas.

¿Y qué podemos decir del papel desempeñado por los servicios secretos españoles en todo lo referente al 11-M? Si conocían los preparativos, como actualmente nos consta, ¿por qué no actuaron?

Por otra parte, se afirma que los servicios secretos marroquíes controlan todos los movimientos de la población marroquí en Europa. Nadie “se mueve” sin que se enteren. Si eran marroquíes los autores materiales, ¿cómo no actuó “la inteligencia marroquí” previniendo al Gobierno español?

Tampoco se entiende que el jefe de los servicios secretos españoles, a los pocos días del atentado, fuese nombrado embajador de España ante la Santa Sede. ¿Premio o exilio? Todo ello muy grave y totalmente ininteligible.

¿Dónde consiguieron los terroristas los explosivos? Si las relaciones entre confidentes, traficantes de explosivos y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad suelen ser generalmente intensas, ¿cómo es posible que los verdaderos responsables de la seguridad en España no se enteraran de nada, haciendo el mayor de los ridículos? Y no solamente los responsables de seguridad: todo el Gobierno vivió unos días de total desorientación a causa de las distorsionadas informaciones proporcionadas por algunos responsables policiales.

Pero no todos estaban mal informados. Quienes habían permitido -¿o teledirigido?- los hilos del atentado, también informaban a algunos grupos de poder. España parece que sigue siendo distinta. En todos los países democráticos, ante un atentado terrorista, todos los partidos políticos se unen formando una piña y actuando unidos; como son los casos recientes de EE.UU. y de Inglaterra. En cambio en España, y a las pocas horas, los partidos de la oposición no se enfrentaban a los supuestos terroristas, sino al Gobierno al que acusaron de mentir; pues, según aquéllos, el 11-M estaba originado en la participación española en la guerra de Iraq.

En el programa electoral del Partido Socialista, del 2004, no se recogía ninguna medida que vislumbrara un cambio en España. Económicamente, España marchaba bien; en la lucha contra el terrorismo de ETA, se había avanzado mucho; y en la política internacional, España estaba alcanzando un protagonismo nunca conocido hasta entonces.

Pero un hecho, como el sufrido el 11-M, imprevisible y terrorífico, acaso podría facilitar un cambio radical. Aquel hecho, perpetrado apenas tres días de las elecciones del 14-M, sorprendió por completo al Gobierno. Por contra, la oposición, que parece ser disfrutaba de mejor información, responsabilizó casi inmediatamente al Gobierno, al que acusó de mentir; una acusación que, hoy en el poder, mantiene inflexiblemente. Y en unas escasas horas organizaron ante las sedes del Partido Popular, en toda España, manifestaciones contra el Gobierno, responsabilizándole de los atentados.

La justicia todavía no ha revelado nada importante sobre el 11-M. El sumario reúne más de 80.000 páginas. En el mismo figuran gentes de estratos sociales muy dispares: del hampa, de la policía, y de la justicia; envueltas de alguna manera en las tramas del 11-M. Mal augurio. Humanamente se presenta casi imposible, con tantas informaciones y gentes implicadas, saber quién organizó y ordenó ejecutar el atentado del 11-M.

En estos momentos, en que nos acercamos al tercer aniversario del 11-M, nuestro Foro El Salvador quiere recordar -a las víctimas- que no les olvidamos, que la memoria de su dolor y sacrificio siguen vivos, y que queremos ser su voz. Una voz que reclama para ellas toda la ayuda económica, médica y psicológica precisas, así como un reconocimiento público de su protagonismo axiológico en las sociedades modernas; en forma de verdaderos homenajes y monumentos para su dignificación. No olvidemos que estas medidas ya eran exigidas por la ONU en su Resolución de 18 de enero de 2000.

Pero a pesar de todas las asistencias que les podemos prestar, las víctimas sólo se sentirán satisfechas -y sus heridas cicatrizadas y curadas- cuando sepan quiénes han sido los verdaderos autores de la masacre del 11-M. Porque para superar el dolor moral y psicológico es imprescindible conocer la causa y al autor responsable de ese dolor. Sólo entonces, con la herida totalmente cicatrizada, sabiendo quién la causó, pueden empezar a vivir con dignidad.

No les hagamos sufrir más, innecesariamente, o apartándoles de la verdad. Porque el mejor homenaje que les debemos hacer es el descubrimiento de todo lo realmente acaecido aquel 11-M. En este contexto, procedería una declaración institucional en la que se les pida perdón por lo poco que se ha hecho en el esclarecimiento de los hechos, con la promesa, sincera y leal, del empeño firme y decidido, de hasta llegar a la verdad de los hechos. Este sería el mejor homenaje que podemos ofrecer a las víctimas.

Las víctimas, todas ellas, están ejerciendo sus más elementales derechos cuando hacen públicas sus protestas y exigencias. Así, la demagógica acusación de que las víctimas obrarían manipuladas por la oposición política, es un insulto a su memoria, dignidad y justicia.

Después de observar y de examinar atentamente todos los hechos, me atrevo a concluir, en estas vísperas, y por último, lo siguiente:

1º. El 11-M ha producido los efectos de un golpe de Estado; que supuso un cambio imprevisto de Gobierno, una reorientación de la política exterior española, y una modificación radical de la política anti-terrorista. Y el Congreso de los Diputados, con su Comisión “ad hoc”, no contribuyó, precisamente, al esclarecimiento de la verdad. Así, empieza a ser cierta esa expresión popular que afirma que, en este País, “si no quieres esclarecer la verdad de unos hechos, nombra una Comisión parlamentaria.

2º Los hechos del 11-M han sido distorsionados mediante maniobras destinadas a entorpecer su investigación.

3º Estas maniobras implican la participación activa y pasiva de algunos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado.

Unas circunstancias, en suma, que oscurecen la necesidad de verdad de las víctimas y, por extensión, de toda la ciudadanía.

Me sumo a las víctimas sin reservas. Por ello reitero que el mejor homenaje que les podemos hacer, ahora mismo, es el total esclarecimiento del cuándo, quién, y dónde se planificó el atentado.

Jaime Larrínaga

(Presidente del Foro El Salvador y ex párroco de Maruri, Vizcaya).