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Foro El Salvador

Manifiesto de la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua.

En el marco de la I Conferencia de Libertad del Foro Ermua
¡CON MI DINERO NO!

Después de años de resistencia en silencio, empresarios vascos, navarros y de todas las regiones de España, unidos por nuestra identificación sin fisuras con la Constitución de 1978, hemos decidido, aunque la experiencia de cada uno es distinta, constituir la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua. En nuestra peculiar situación, vergonzosamente insólita en un país de la Unión Europea, queremos hacer públicos en nuestro manifiesto fundacional los siguientes puntos:

1. Durante décadas hemos sufrido la extorsión de ETA y la constante amenaza sobre nuestras vidas, sobre nuestras familias, sobre nuestros negocios y sobre nuestro patrimonio sin que hayamos estado en ningún momento debidamente protegidos desde las instituciones. Los que vivimos, o hemos vivido, en el País Vasco ni siquiera hemos estado seguros con un Departamento de Interior cuyos responsables llegaron a desamparar, con su discurso político, a la propia Ertzaintza ante los ataques del mundo de ETA y a cerrar el camino de la deseable colaboración con los otros cuerpos de seguridad al considerarlos pública y explícitamente como “fuerzas coloniales de ocupación”. Es hora de plantear la cuestión de la seguridad en su verdadero dramatismo. ¿Qué protección frente a ETA cabe esperar de quienes se expresan así?

2. El insincero y retórico izquierdismo del que hoy hace gala el mundo nacionalista sin excepción, y por desgracia el propio Gobierno de la Nación, abunda en la frívola identificación del colectivo empresarial con lo reaccionario y en nuestra deslegitimación tradicional como sector democrático digno de respeto. Esta identificación absolutamente injusta, dado el estabilizador papel del empresariado durante nuestra transición democrática, es especialmente deplorable en el contexto vasco en el que al compromiso democrático se ha añadido el compromiso moral de permanecer en nuestra tierra creando riqueza en condiciones de hostilidad y de peligro. Creemos que, en lo que respecta a la visión de la figura del empresario, ha llegado la hora de la madurez para nuestra clase política y para una sociedad que no sólo ha aceptado el sistema de libre mercado sino que además cuenta con importantes sectores nacionalistas que, desgraciadamente, se han beneficiado hasta lo ilícito en las bien conocidas redes “clientelares”, entre otros casos de corrupción, y en el propio entramado para la financiación del terrorismo, a través de los llamados “yuppies de ETA”, encausados en el sumario 18/98 del Macrojuicio contra la banda terrorista.

3. ­Ejerciendo la libertad, que se nos niega y con el objetivo de alcanzarla plenamente en un día próximo, nos negamos, en privado y en público, a que con nuestro dinero se financie el terrorismo y se rearme ETA. Es decir, nos negamos a pagar ese mal llamado “impuesto revolucionario” durante la mal llamada “tregua” o “alto el fuego”. Lo realmente revolucionario en el País Vasco y en Navarra, y puede hacer digna la paz con libertad a la que aspiramos, es la resistencia democrática al chantaje habitual de los extorsionadores del independentismo totalitario.

4. Llamamos a la rebeldía cívica porque creemos que esta situación ha de servir para que ETA renuncie de manera definitiva a la extorsión, como resultado de una reacción institucional y social que les obligue a esa renuncia. En nuestra mano está negarnos, pero en manos del Gobierno está la obligación de hacerles frente con todos los resortes del Estado de Derecho y con todos sus altavoces mediáticos. Y en manos de la sociedad está demandar, secundar y arropar este compromiso de resistencia que hoy hacemos público. Exigimos el amparo no ya sólo policial sino también ideológico y social que merecemos para hacer frente a este reto.

5. El hecho de que las cartas de extorsión de ETA a empresarios sigan llegando después del comunicado en el que la banda terrorista explicitaba su chantaje a la democracia española y a la francesa es una evidencia, que el Gobierno ha querido primero negar y luego ignorar. Estas cartas no hacen sino expresar el chantaje económico paralelo y consecuente con el político que escenifica una amenaza terrorista real.

6. Pensamos que ha llegado el momento de que formulemos, por fin, nuestra situación y nuestras justas demandas en términos de ideología y de ética democráticas. El empresariado es uno de los sectores más castigados, y a la vez más desprotegidos, por esa cara tan genuina de ETA: la del chantaje. Denunciamos la doble moral de unos representantes políticos y de una sociedad que abrazan en la vida diaria la economía liberal pero luego nos desamparan ideológica y moralmente para hacer frente a los enemigos de la libertad y de la seguridad de todos.

7. Finalmente, queremos hacer pública nuestra rebelión no sólo ante ETA y sus extorsiones, ni ante la situación de inseguridad física que hemos mencionado, sino también ante la inseguridad económica a la que condena de manera habitual el nacionalismo vasco con sus descabellados órdagos al marco institucional y de convivencia. Denunciamos, también, la inseguridad a la que nos condena el propio Gobierno de la Nación al plantear negociaciones con los terroristas y con sus cómplices políticos. Como empresarios merecemos un clima propicio para nuestro trabajo que palie en lo posible, y no que agrave indefinidamente, el riesgo inevitable que por sí mismas puedan conllevar nuestras inversiones. Nos rebelamos ante la proverbial inconsciencia del nacionalismo vasco que se ha beneficiado de la prosperidad general, sirviéndose de ella para alimentar las demandas políticas que socavan la estabilidad y el progreso. La inseguridad personal, la extorsión y la irresponsabilidad del nacionalismo en el poder han provocado que muchos de nosotros abandonáramos el País Vasco. Nos rebelamos ante la situación económica que hoy tiene nuestra tierra y que podía haber sido significativamente mejor, sin ETA. Con nuestro dinero no se va a financiar la banda terrorista y con nuestro silencio no vamos a dejar que se financien los desafíos nacionalistas a la legalidad constitucional y al orden económico en que vivimos unos y otros.

Pamplona, 20 de julio de 2006

El drama del aborto entre los afroamericanos, según la sobrina de Martin Luther King

Entrevista con Alveda King, directora del African American Outreach for Gospel of Life

NUEVA YORK, lunes, 17 julio 2006 (ZENIT.org).- Cada niño abortado es como un esclavo en el vientre: la madre decide la suerte del pequeño, dice Alveda King, asociada a la pastoral de «Sacerdotes por la Vida».

Alveda King --sobrina del asesinado líder de los derechos civiles Martin Luther King--, directora de African American Outreach for Gospel of Life, afirma que una vida recta es la única solución al problema del aborto.

ZENIT entrevistó a Alveda King sobre los efectos del aborto, especialmente sobre la población negra de los Estados Unidos.

--Las estadísticas muestran que el aborto se dirige a grupos específicos como afroamericanos, inmigrantes y pobres. ¿Cómo ve la situación?

--King: El aborto es un genocidio para todas las poblaciones. Claro: la evidencia muestra que grupos tales como Planned Parenthood tienen como objetivo comunidades afro-americanas con una campaña para animar a los progenitores negros jóvenes a abortar.

--¿Cuál es la postura de grupos tales como Planned Parenthood hacia las minorías? ¿Hacen algo estos grupos además de proporcionar el aborto?

--King: En las comunidades afro-americanas, el aborto es la agenda prioritaria. También ofrecen control de natalidad y otros servicios de salud, pero el énfasis se pone en el aborto para progenitores negros.

--Hay una elevada tasa de aborto entre afroamericanos y esto refleja un problema de las madres solteras que debe ser resuelto. El aborto parece como si fuera la solución al «síntoma» niños. ¿Cuál es la solución adecuada?

--King: La solución apropiada es rectitud y vida santa, incluyendo la abstinencia y el matrimonio. Para todo el mundo, independientemente de su nacionalidad o situación económica.

--¿Cómo ha afectado el aborto a la familia afro-americana en los Estados Unidos desde 1973, año en que el aborto fue legalizado completamente?

--King: De los 45 millones de abortos estimados en los Estados Unidos, realizados desde 1973, aproximadamente 15 millones se han llevado a cabo en familias afro-americanas.

--Usted dijo recientemente: «¿Cómo podrá sobrevivir el sueño si matamos a los niños?»

--King: En la actual parodia del debate sobre si el aborto y el infanticio deberían ser permitidos, una voz en el desierto sigue gritando: «¿Qué pasa con los niños?».

Hemos alimentado tanto el fuego de los «derechos de las mujeres» que nos hemos quedado sordos ante el grito de las verdaderas víctimas, cuyos derechos están siendo violados: los niños y las madres. Por supuesto que legalmente la mujer tiene derecho a decidir sobre lo que hace con su cuerpo.

Pero también tiene derecho a conocer las serias consecuencias y repercusiones de decidir abortar.

Entonces, ¿qué sucede con los derechos de cada niño cuya vida es artificialmente interrumpida antes de tiempo en el vientre de su madre, sólo para tener su cráneo perforado y sentir --sí, sentir de manera agonizante-- que la vida se le va antes de poder realizar su primera inspiración de libertad?

¿Qué pasa con los derechos de esas mujeres que han sido llamadas a ser pioneras de nuevas fronteras del nuevo milenio, sólo para ver sus vidas apagadas antes de tiempo? ¿Qué señales contradictorias estamos enviando hoy a nuestra sociedad?

Permitimos y a menudo las animamos a introducirse en el sexo promiscuo. Entonces cuando conciben, les decimos: «No mates al niño, deja a nuestros instrumentos de aborto hacerlo por ti».

Mi abuelo, Martin Luther King senior, dijo una vez: «Nadie matará a uno de mis niños». Por desgracia, dos de sus nietos habían sido ya abortados, cuando salvó la vida de su siguiente nieto con esta afirmación.

¿Cómo puede sobrevivir el «sueño» si matamos a los niños? Cada niño abortado es como un esclavo en el vientre de su madre. La madre decide su suerte.

--¿Qué aprendió en su familia sobre la dignidad de la vida humana?

--King: Mi tío, el doctor King, dijo: «El negro no puede ganar si está sacrificando voluntariamente las vidas de su familia a cambio de confort personal y seguridad». Mis padres me criaron como cristiana y yo creo en la Biblia. Mi abuelo, «papaíto King», fue muy firme sobre la vida de los no nacidos, y rechazaba la idea del aborto.
ZS06071704

Todo vale para el PP

El PP está en su derecho de oponerse a que en Euskal Herria se dé un proceso de paz y normalización democrática. A fin de cuentas, su proyecto ideológico se basa en la imposición de la unidad de España y, por lo que se ve, está dispuesto a pagar el precio político que sea por mantenerlo. Por lo tanto, el PP también está en su derecho de opinar lo que quiera sobre los agentes intervinientes en ese proceso. Le ampara el ejercicio de la libertad de expresión que durante tantos años la derecha española ha negado a los demás. A estas alturas, ya nadie se va a escandalizar por lo gruesos que sean los calificativos, e incluso los insultos, que se dediquen unos a otros en el escenario público de la política. Pero como dice la máxima periodística, que en este caso puede aplicarse a todos cuantos se expresan a través de los medios, «las opiniones son libres, pero los hechos son sagrados». Anteayer, cuando María San Gil sugirió que el debate que se daba en el PSE sobre la posibilidad de romper los pactos municipales con el PP podía ser una petición de Batasuna, y por poner una imagen al acto la situaba en la reunión mantenida el pasado 6 de julio entre delegaciones lideradas por Patxi López y Arnaldo Otegi, todavía se movía en el terreno de las opiniones. Se trataba de una de esas maldades habituales en los cruces dialécticos entre partidos. Ayer, cuando Leopoldo Barreda afirmó que su partido «sabe» que esa exigencia se ha dado, el PP traspasó el umbral de los «hechos sagrados».

El PP miente una vez más. No ha habido tal petición de la izquierda abertzale al PSE. Lo niega tajantemente eso que el PP llama «ETA-Batasuna» y que, según suele repetir Jaime Mayor Oreja, nunca oculta la verdad. Con las lindezas que dicen entre partidos, este episodio puede parecer una anécdota, pero no lo es. Una cosa es utilizar una descalificación de alto voltaje basada en hechos reales ­que entra dentro de lo soportable por pura resignación­ y otra mentir sobre los datos, lo que supone tumbar la última barrera de contención para llegar al todo vale.

El PP debiera tener más presente la experiencia padecida entre el 11 y el 14 de marzo, cuando la ciudadanía se mostró más dispuesta a asumir la realidad de que su Gobierno no había sabido o podido impedir un atentado yihadista con 191 muertos que a que le mintieran sobre la autoría de aquella atrocidad. Sin embargo, el PP vuelve a demostrar que está dispuesto a utilizar sus peores artes para impedir que este pueblo pueda vivir en paz y decidir libremente su futuro. Allá él. Si este proceso sale mal, la mayoría social no le recordará como el que avisaba, el del «ya lo dije yo», sino como uno de los que ponía palos en las ruedas para que descarrilara. -

Editorial de Gara, 20 de julio de 2006

Verifiquemos el significado de las palabras

La situación es grave. Dramática me atrevería a decir. Los peores augurios que desde un primer momento se cernían sobre el "proceso de negociación" (en realidad de claudicación) del Gobierno del señor Rodríguez Zapatero con ETA-Batasuna se han confirmado y la pasada semana el diario proetarra Gara, en información que no ha sido desmentida por fuentes oficiales, anunciaba contactos entre responsables del PSE y de ETA-Batasuna desde febrero de 2004 (es decir, con anterioridad a la llegada al poder del señor Rodríguez Zapatero). Evidentemente, de confirmarse lo anterior, ello refrendaría las tesis de los que, desde un principio, sosteníamos que el Gobierno de la Nación estaba, además de jugando con fuego, traicionando a todos los españoles, pues el proceso abierto suponía, de facto, legitimar a los terroristas por un lado y, por otro, romper España.

Ante un horizonte tan distorsionado en términos políticos uno se pregunta: ¿qué tiene que negociar un Gobierno democrático con un grupo de asesinos confesos sin el más mínimo síntoma de arrepentimiento por los actos cometidos? Lo dramático, en este momento histórico, son frases como las de Patxi López a la salida de la reunión con Arnaldo Otegi, cuando afirmaba que aún se deberían realizar concesiones más amplias a los proetarras, concesiones que fueran más allá del simple acto de reunirse con ellos. Personalmente me sigo preguntando: ¿no reflejan tácitamente esas palabras y el mismo inicio del llamado "proceso para la paz" que el PSOE ya paga un precio político a la banda terrorista? Pero, es más, ¿dónde están, salvo contadas con los dedos de una mano, las voces críticas de mi partido, el PSOE, ante dicho "proceso"? ¿Dónde están todos aquellos que formaban parte de la Ejecutiva del PSE en tiempos de liderazgo de Nicolás Redondo Terreros y que justificaban la necesidad de unir a los dos grandes partidos (PSE-PP) para sacar del poder al nacionalismo vasco? Por cierto, una inmensa mayoría de esa Ejecutiva continúa en la actual, incluido Patxi López, y no muestran ni el mínimo sonrojo cuando se les cuestiona su cambio de postura. ¿Mentían entonces o mienten ahora? Cada vez que reflexiono sobre los interrogantes anteriores tiemblo y más cuando pienso que muchos de los que se sentaban con Fernando Buesa y conmigo en esa Ejecutiva hoy continúan sentados en la actual, habiendo sido capaces de negociar y realizar concesiones a los asesinos de Fernando.

Incluso, desde la experiencia personal acumulada en los últimos años, me atrevería a ir más allá y a afirmar que si todo esto le explotara en las manos al señor Rodríguez Zapatero –algo muy lógico porque quien pacta con asesinos y criminales siempre pierde–, veremos aflorar voces de dirigentes socialistas que hoy callan (y, por lo tanto, otorgan) y a otros que levantan su voz apoyando el "proceso" y que sostendrán sin sonrojarse que lo que ocurra en el futuro se veía venir, volviendo a subirse sin ningún pudor al caballo ganador.

A la vista del referido comportamiento por parte de nuestros dirigentes políticos es el momento de la ciudadanía, y por ello, debemos expresar nuestra radical oposición ante lo que viene gestándose. Cada paso, además de ser irreversible, nos acerca más al precipicio. No expreso nada original si manifiesto las consecuencias inderogables (en forma de precio político) que el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero y, por derivación, todos los españoles tendremos que asumir a resultas del "proceso de claudicación ante ETA". En breve asistiremos a decisiones como la legalización de Batasuna, el reagrupamiento de los presos de la banda terrorista en las cárceles vascas o de comunidades limítrofes, procesos masivos de indultos a los asesinos y a sus cómplices, ejercicio del "derecho" de autodeterminación vía referéndum –pues esto era a lo que se refería el presidente del Gobierno cuando en su comparecencia ante los medios, en una sala contigua al lugar donde se reúnen los representantes de la soberanía nacional, afirmaba que respetaría el "derecho de los vascos a decidir"–, e incluso, a pretensiones territoriales del nacionalismo vasco sobre Navarra. Evidentemente, lo anterior se nos "servirá" en pequeñas dosis y de manera progresiva. Ahora bien, nadie debe dudar lo más mínimo que esta es la hoja de ruta establecida por ETA-Batasuna y que, nuestro Gobierno, de forma absolutamente irresponsable se muestra dispuesto a negociar.

Lo que cabe preguntarse es con base en qué extraña decisión el señor Rodríguez Zapatero ha accedido a aceptar como interlocutor válido a un grupo de criminales y, por lo tanto, a abrir una negociación legitimando sus reivindicaciones cuando la derrota definitiva de ETA por parte del Estado de Derecho parecía más cercana que nunca. Desde mi punto de vista podría existir una respuesta que me arriesgaré a expresar: ETA-Batasuna y el Gobierno de la Nación constituyen los dos actores que interactúan en este mal llamado "proceso para la paz". Cada uno de los mismos mantiene su hoja de ruta con sus correspondientes intereses. Los de ETA-Batasuna han sido ya expuestos, los del Gobierno se nos clarifican por momentos: cambio del modelo de estado y del modelo de sociedad como fórmulas para garantizar la permanencia indefinida en el poder. Ambos intereses posibilitan que esas dos hojas de ruta se unan y para evitarse problemas intentan anestesiarnos vaciando de significado a las palabras. Nos hablan de "nación" para referirse a lo que hasta ayer denominábamos "Comunidad Autónoma", de "negociación para la paz", de "diálogo", de "proceso democrático"... pero bajo términos como los anteriores se esconde la trampa que nos debilita y destruye. A las palabras se les han hurtado su sentido y les han hecho partícipes del ceremonial de la confusión, de la mentira. Para combatirlo debemos desenmascarar el engaño y manifestar públicamente la verdad. Verdad que se encuentra en "lo fáctico", es decir, en los hechos y, por lo tanto, en la realidad.

Considero que en el momento actual debemos aunar fuerzas entre quienes repudiamos la falsedad y el mal denominado "proceso para la paz" que no es otra cosa que una claudicación de nuestros gobernantes y una imposición a las demócratas por parte de los asesinos y sus cómplices. Verifiquemos el sentido de las palabras, combatamos las mentiras y demostremos nuestro coraje cívico-democrático.

Gotzone Mora es miembro fundador de Ciudadanía Democrática.

Libertad digital, 20 de julio de 2006

Manifiesto por la «identidad burgalesa» de Trebiñu

Los grupos políticos con representación en la Diputación de Burgos ­PP, PSOE y Solución Independiente­ aprobaron ayer de forma unánime un manifiesto en defensa de la «identidad burgalesa» de Trebiñu. Estas formaciones enmarcaron esa iniciativa en el inminente inicio del proceso de diálogo entre ETA y el Gobierno español.

La Diputación de Burgos aprobó ayer un manifiesto en defensa de la «identidad burgalesa» de Trebiñu, iniciativa que enmarcaron en el inicio del diálogo entre ETA y el Gobierno español. El presidente de la Diputación, Vicente Orden Vigara (PP), de quien partió la iniciativa, explicó que su objetivo es «dar respuesta a los rumores extendidos en las últimas semanas que apuntan la posibilidad de que ese enclave burgalés en Álava se ponga sobre la mesa» durante el proceso de diálogo entre ETA y el Ejecutivo de Zapatero. «Nos hemos sentido moral y legalmente obligados a recordar nuestra postura», explicó Orden Vigara.

El comunicado, aprobado de modo unánime por PP, PSOE y Solución Independiente, subraya «la necesidad de volver a poner de manifiesto las inequívocas vinculaciones históricas, socio-culturales, lingüísticas y económicas de Treviño con la provincia de Burgos y la comunidad de Castilla y León».

Gara, 20 de julio de 2006

El Foro Ermua felicita al PP vasco por el video presentado con motivo del aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco

El Foro Ermua quiere mostrar de una forma explícita su rotundo apoyo al vídeo del PP vasco en el que se conmemora el nacimiento del Espíritu de Ermua y se da cuenta de la traición por parte del PNV y, actualmente, del PSOE a lo que significó aquella rebelión cívica. Dicho reportaje no hace otra cosa que presentar de una manera fiel la realidad de aquellas jornadas de julio de 1997 y las contradicciones en las que han incurrido después esos dos partidos que entonces parecieron avalarlas.

Si algo significó aquella pacífica, democrática y ejemplar rebelión ciudadana fue el “NO” a una negociación con ETA que pueda suponer el menor reconocimiento social o moral a los terroristas y a sus cómplices ideológicos o la menor concesión política. Para preservar aquel espíritu y aquel clamoroso rechazo del pueblo español al chantaje de ETA –para que no tuvieran éxito los intentos de borrar su significado y su memoria- nació el Foro Ermua que en su manifiesto fundacional del 13 de febrero de 1998 explicitaba un inequívoco mensaje que sigue hoy más vigente que nunca:

“Sentimos como un agravio constante la colaboración de las instituciones (vascas) que nos representan con quienes sustentan y alientan el fascismo, no habiendo dado otro fruto esta condescendencia sino un incremento constante de la coacción, el miedo y la muerte.(…) Exigimos por ello de los partidos y representantes políticos que no consientan ni insinúen especie algunas de transacción o formalización de acuerdos sobre las exigencias políticas de ETA pues una cesión al chantaje de las armas significaría la quiebra de la legitimidad democrática.”

El sacrificio de Miguel Ángel Blanco encarna dramáticamente el “no” de la España democrática a las pretensiones de los terroristas. Exponer con nitidez las graves contradicciones de algunos políticos es definido por ellos como “vileza” y “bajeza”, lo que demuestra la falta de autocrítica y de honestidad de quienes así reaccionan. Lo sorprendente es que los líderes del PSOE quieran demandar al PP –cuando no lo han hecho a los verdaderos autores- por incluir en su video un logotipo ampliamente difundido por GARA, resumiendo la espléndida relación entre el PSOE-PSE y la izquierda abertzale, es decir ETA-Batasuna.

Los ciudadanos, sin ataduras de siglas, al ver y escuchar este video con atención comprendemos que no hay vileza sino en la traición a aquel triunfo moral de la ciudadanía vasca y española. Por todo ello, el Foro Ermua felicita al PP vasco y difundirá esta iniciativa desde sus páginas web de forma inmediata.

Bilbao, 18 de julio de 2006

El caso de los sacerdotes «colaboracionistas» con el régimen comunista en Polonia

Entrevista al historiador Peter Raina

VARSOVIA, martes, 18 julio 2006 (ZENIT.org).- El historiador Peter Raina aclara en esta entrevista concedida a Zenit --realizada por Włodzimierz Redzioch-- las condiciones en las que vivía el clero polaco bajo el régimen comunista y explica cómo se ha orquestado la campaña de calumnias desencadenada contra el mismo tras la muerte de Juan Pablo II.

El profesor Raina estudió en Oxford, obtuvo el doctorado en la Universidad de Varsovia y enseñó Historia Contemporánea en la Universidad de Berlín.

Es autor de numerosos libros sobre Historia Moderna de la Iglesia y ha publicado 13 volúmenes sobre la historia del Primado polaco, cardenal Stefan Wyszyński.

Se ha ocupado además, con ensayos y artículos, de la historia del padre Jerzy Popieluszko, asesinado por el régimen comunista, y del padre Konrad Hejmo, acusado por la prensa de ser un espía ruso en el Vaticano.

--Algunas semanas después de la muerte del siervo de Dios Juan Pablo II empezó una gran campaña de denigración del clero polaco, acusado de haber colaborado con los Servicios de Seguridad del régimen comunista. El primer sacerdote que fue objeto de tales acusaciones fue el padre Konrad Hejmo, persona conocidísima en Polonia y en el Vaticano porque durante 20 años dirigió el centro para los peregrinos polacos en Roma, y acompañó a los grupos de peregrinos que visitaban al Papa. Los títulos de los diarios de todo el mundo fueron tremendos («El espía comunista en la corte de Juan Pablo II», por citar uno de los más difundidos). Usted ha calificado el asunto Hejmo como «un linchamiento del sacerdote». ¿Podría explicarnos qué hay detrás de este linchamiento?

--Raina: He descrito detalladamente «el asunto Hejmo» en mi libro publicado en polaco, titulado «La Anatomía del Linchamiento» (Editorial Von Borowiecky), pero puedo brevemente recordar esta triste historia. Ni siquiera dos semanas después de la muerte de Juan Pablo II, el doctor Kieres, director del Instituto de la Memoria Nacional (IPN), dio la noticia de que uno de los sacerdotes cercano al Santo Padre proporcionaba información a los Servicios de Seguridad. Como el director no reveló el nombre del presunto espía, en un primer momento todos pensaban que se tratase de un viejo amigo del cardenal Wojtyła, el padre Mieczysław Maliński. En los días siguientes, Maliński tenía que repetir a los medios que no se trataba de él.

Algunos días después, Kieres reveló además de modo espectacular ante los periodistas el nombre del padre Hejmo. Pero lamentablemente, desde el inicio las noticias difundidas por el director eran dudosas o falsas. Antes que nada, informó a los periodistas que había recibido el dossier del padre Hejmo del Ministerio del Interior sólo el 14 de abril de 2005 (luego se descubrió que estaba en posesión del material ya desde el 2 de diciembre de 2004). Nacen entonces las preguntas: ¿por qué el Ministerio del Interior mandó el material relativo al padre Hejmo en diciembre de 2004? ¿Quién pidió este material? Según las normas establecidas por el Parlamento polaco sobre el funcionamiento del Instituto de la Memoria Nacional, los órganos del Estado pueden pedir al Instituto que controle si una persona que debe ocupar un puesto en la Administración del Estado colaboró con los Servicios comunistas. ¡Pero el padre Hejmo no pretendía ocupar ningún puesto en el aparato del Estado!

¿Por qué entonces decidieron ocuparse de su caso? Además, el director Kieres no podía revelar públicamente, lo dice el estatuto del Instituto, el nombre de la persona verificada. ¿Por qué entonces decidió hacerlo, atrayendo sobre sí incluso las críticas del Garante de los Derechos de los Ciudadanos? El «caso Hejmo» es sólo uno de tantos. Luego le tocó al padre Drozdek, rector del famosísimo santuario mariano de Zakopane, y a los otros.

--¿Cómo estaba organizado en Polonia el aparato de la represión del clero?

--Raina: Uno de los objetivos principales del totalitarismo comunista era la destrucción psicológica o la eliminación física de los opositores. La persecución física consistía en el uso de la violencia, incluido el asesinato. El terror psicológico servía para destruir la personalidad del hombre. Para esto servía la reclusión durante largos años en las prisiones, a menudo en completo aislamiento. Cada ciudadano podía encontrarse en la situación «sin salida». Todos debían ser conscientes de que su vida privada, la carrera profesional y el futuro dependían de los Servicios de Seguridad (en polaco «Służby Bezpieczeństwa» o SB). El aparato de seguridad formaba parte de la estructura del Ministerio del Interior (MSW), donde existía un departamento especial, el llamado Departamento IV, que se ocupaba específicamente de la lucha contra la Iglesia (entonces se hablaba de la lucha contra el «clero reaccionario»). Existía también un despacho de investigación especial («biuro C») que recogía todas las informaciones relativas a las personas «sospechosas».

Hay que decir que a pesar de las persecuciones, que se prolongaron durante largos años, las autoridades comunistas no lograron ni destruir la Iglesia Católica ni romper sus lazos con el pueblo, como han hecho muchas otras organizaciones no comunistas. La razón de este fracaso era la profunda raíz de la Iglesia en la sociedad polaca. Los comunistas fracasaron también porque a la cabeza de la Iglesia en Polonia en esos años difíciles había un gran pastor y estadista –el Primado de Polonia, el cardenal Stefan Wyszyński. Su postura hacia el totalitarismo se convirtió en el símbolo de la lucha contra el comunismo.

--¿Cómo lograban obligar los funcionarios de los Servicios de Seguridad a los sacerdotes a colaborar, y en qué consistía esta colaboración?

--Raina: Los Servicios de Seguridad usaban dos métodos. El primero, era la política anti-eclesial de las autoridades; por ejemplo: la abolición de las clases de religión en las escuelas, las prohibiciones de organizar ceremonias religiosas, obstaculizar el uso de los medios de comunicación por parte de la Iglesia. El segundo método, el terrorismo psicológico, era mucho más pérfido. Los modos de aterrorizar a los sacerdotes eran múltiples y vale la pena enumerar algunos: los sacerdotes más celosos eran acusados de actividades contra el Estado y de servicio al enemigo imperialista. Eran procesados en espectaculares procesos-farsa que acababan con la pena capital o largas penas de detención. Ciertos sacerdotes, como por ejemplo el reverendo Kaczyński, murieron extenuados en las prisiones. Se trataba de comprometer al sacerdote para poderle chantajear. Era una praxis común recoger todas las informaciones posibles sobre las costumbres de cada sacerdote: si le gustaba el alcohol o las mujeres, si estaba frustrado en el trabajo. A menudo, se empleaban agentes-mujer para crear alguna situación comprometedora para el sacerdote; se hacían fotografías a escondidas o la agente informaba que estaba embarazada. Entonces, pudiendo chantajear al sacerdote, se le hacía una propuesta de colaboración con los Servicios. La colaboración con el SB consistía en proporcionar información sobre la situación de la parroquia, la actividad del párroco, el comportamiento y las convicciones del obispo, etc.

En cada provincia, funcionaban las Oficinas para las Confesiones Religiosas (Urzad ds. Wyznań) ligadas a los Servicios Secretos, que controlaban las actividades de las organizaciones eclesiásticas. Cada vez que el episcopado polaco publicaba una carta pastoral conteniendo una crítica al sistema comunista, cada obispo local era llamado por el presidente de la provincia para un encuentro en el que debía dar explicaciones y aclaraciones sobre tal carta. En aquellas ocasiones, los funcionarios estatales usaban el método del «palo y la zanahoria»: pasaban de las amenazas a las ofertas de ayuda (por ejemplo en la construcción de una nueva iglesia), si el obispo hubiera prometido tomar distancia del Primado. Normalmente, los obispos rechazaban toda colaboración y por este motivo las iglesias no se construían, la policía financiera controlaba con malicia las cuentas y las tasas de las parroquias, los seminaristas eran maltratados durante el servicio militar obligatorio.

La censura del Estado normalmente se limitaba a la tirada de revistas eclesiásticas. El aumento de la tirada dependía de la decisión del empleado de la Oficina para las Confesiones Religiosas, que colaboraba con los Servicios Secretos. Con los sacerdotes directores o secretarios de revistas se usaba el método que llamaría: «Algo a cambio de algo». Se prometía dar permiso para aumentar la tirada o proporcionar más papel (entonces la distribución del papel estaba completamente en manos del estado) si los responsables de las revistas se comprometían a proporcionar informaciones respecto a los miembros de la Redacción. Ciertos responsables, con el permiso verbal de los superiores, aceptaban tales chantajes porque la posibilidad de aumentar la tirada de la prensa religiosa era percibida como prioritaria.

Una de las armas de chantaje más usadas por los Servicios Secretos era la concesión de un pasaporte para poder viajar al exterior. Cada ciudadano que hacía solicitud de pasaporte era invitado a un encuentro en las oficinas del SB. También en estos casos valía la regla «Algo a cambio de algo»: al ciudadano se le daba el pasaporte si prometía proporcionar información, y los Servicios querían saber todo sobre la gente. Obviamente esta regla valía también para los sacerdotes que, para poder ir a estudiar al exterior (muchos sacerdotes soñaban con visitar Roma y seguir los estudios en las universidades pontificias) o para ser misioneros, debían pedir el pasaporte. Normalmente los sacerdotes contaban hechos sin ningún significado para satisfacer de alguna manera al funcionario de los Servicios, que tomaba nota de todo.

--Tras la caída del comunismo, ¿los miembros del viejo aparato de represión fueron juzgados por sus delitos?

--Raina: Lamentablemente no. Fue condenado algún criminal del periodo estalinista (años ‘50) pero casi ninguno del periodo siguiente (de los años ‘60 a los ‘80). Esta impunidad es culpa de los gobiernos que se han sucedido en el periodo post-comunista.

--¿Qué ha pasado con los enormes archivos de los Servicios de Seguridad comunistas?

--Raina: Todo lo que sucedía y sucede en los viejos archivos de los Servicios comunistas es una cosa extraña y fuera de toda norma. Le doy un ejemplo, empezando por el primer gobierno post-comunista de Tadeusz Mazowiecki. El primer ministro nombró ministro del Interior a su colega Kozłowski, subredactor jefe del semanario «Tygodnik Powszechny» de Cracovia. Con el permiso del ministro Kozłowski, cuatro personas, entre ellos dos activistas de la vieja oposición política, un historiador y un periodista, escudriñaron en los archivos durante seis semanas. El solo hecho de que Kozłowski permitiera a extraños tener acceso a los archivos con los secretos de Estado es un gesto ilegal, que en el Estado de Derecho sería castigado. Oficialmente estas personas «ordenaban» los archivos del Ministerio del Interior, pero un funcionario del propio Ministerio privadamente dijo que «ciertas personas» destruyeron sus dossier. Además el mismo historiador ha admitido recientemente haber colaborado con los Servicios Secretos en los años ‘70 durante su estancia como estudiante en la Alemania Federal.

No se sabe nada en cambio sobre lo que haya hecho en los archivos el periodista. El hecho es que, mientras tanto, se descubrió que personas de la redacción de «Tygodnik Powszechny» colaboraban con los Servicios. El tema es mucho más desagradable si se piensa en lo relativo al ambiente que hoy a menudo se yergue como “voz libre” de la nación. La gente tiene derecho a saber la verdad sobre estos personajes. Según la decisión del Parlamento polaco (Sejm) los archivos de los Servicios Secretos deberían ya desde hace tiempo estar en los fondos del llamado Instituto de la Memoria Nacional (en polaco «Instytut Pamięci Narodowej» – IPN), pero no es así. Una parte de los archivos ha sido retenida en el Ministerio y, paradójicamente, para ordenar los archivos se emplea a ex funcionarios del Servicio. Podemos sólo imaginar los resultados de tal trabajo.

--¿Qué fuerzas y qué razones están detrás de este linchamiento mediático hacia el clero en Polonia?

--Raina: No tengo duda alguna: detrás de este linchamiento están ciertos ambientes ex comunistas junto a los cosmopolitas ambientes liberales que quieren comprometer a la Iglesia a los ojos de los ciudadanos. No por casualidad han elegido a personas que tienen un cierto prestigio moral en la sociedad. El momento obviamente no es casual: los antes citados ambientes han esperado la muerte del Papa que temían, para desencadenar un ataque frontal contra la Iglesia Católica.

--Las acusaciones contra los sacerdotes se basan en informes escritos por los miembros de los Servicios de Seguridad. ¿Qué valor tienen estos documentos?

--Raina: Los documentos de los Servicios que yo pude consultar personalmente son creíbles, pero cada documento hay que leerlo atentamente y hay que saberlo valorar. No debemos olvidar cómo fueron redactados estos informes. A menudo los funcionarios en sus informes añadían siempre algo para hacer ver que trabajaban bien. Ocurría que los funcionarios declaraban haber pagado a un agente, pero no era verdad, porque el dinero acababa en su bolsillo. Hay que subrayar que encontrarse con los funcionaros de los Servicios no quiere decir ser un colaborador; entonces antes de acusar a alguien, hay que estar seguros de que había firmado el documento de colaboración o que recibía dinero. No se puede declarar públicamente que alguien era un agente, un espía sólo porque se encontraba con los funcionarios de los servicios. Esto quiere decir denigrar a la persona.

--Desde que el cardenal Stanisław Dziwisz se ha convertido en arzobispo de Cracovia, también en esta ciudad han empezado a acusar a los sacerdotes de ser colaboradores de los Servicios Secretos comunistas. Estas acusaciones han sido movidas también por un sacerdote, el padre Isakowski-Zalewski, el cual, sin permiso del arzobispo y sin ninguna preparación científica, ha empezado a escudriñar entre los documentos de los Servicios. Este sacerdote ha convocado luego una rueda de prensa para distribuir el elenco de los presuntos «espías». Así el cardenal Dziwisz se opuso para evitar denigrar a sacerdotes. La decisión del purpurado ha sido ásperamente criticada por ciertos medios italianos. ¿Cómo valora la decisión del cardenal Dziwisz?

--Raina: La decisión del cardenal Dziwisz es justísima, porque el padre Isakowski-Zalewski no se ha comportado correctamente ni según la ley. Si ha logrado obtener su dossier del Instituto de la Memoria Nacional, es libre de difundir su contenido. Pero ¿por qué amenaza con publicar los nombres de los otros sacerdotes? ¿Y cómo es posible que el Instituto le haya dado los dossier relativos a otras personas? Según la ley, el Instituto puede dar tales dossier sólo a los historiadores para su investigación, pero el padre Zalewski no hace investigaciones históricas, busca más bien suscitar clamor en torno a su caso. El control de los ciudadanos para verificar si colaboraban con el régimen comunista debe ser hecho con mucha responsabilidad. Por ello la iniciativa del cardenal Dziwisz de crear una comisión especial diocesana para estudiar el fenómeno de colaboracionismo entre los sacerdotes es importante y loable.

--La mayoría de los polacos está desilusionada porque en la Polonia democrática no se ha logrado procesar a los criminales del pasado régimen comunista, a los organizadores y a los ejecutores del sistema de terror. Además, se somete a las víctimas, es decir a los sacerdotes, a la pública condena de los medios de comunicación, haciéndoles víctimas por segunda vez. Y algo todavía más extraño: no se ha logrado procesar a los periodistas ni a los jueces que fielmente servían al Estado dictatorial comunista. ¿Por qué todo esto?

--Raina: Es verdad que en Polonia funcionan las instituciones democráticas, pero Polonia no ha alcanzado todavía la condición en la que rige un verdadero Estado de Derecho. Lamentablemente, la lucha política mira a los sillones y a los intereses privados, y no al interés y el bien de la nación. Ha prevalecido el oportunismo. Los medios se caracterizan por su extremismo y no por su imparcialidad. Diría que ésta es una nueva forma de totalitarismo y en este clima se lincha por segunda vez a las víctimas del totalitarismo comunista.
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La indignidad de José Blanco como arma política. El miedo de Zapatero al fracaso.

Nunca. Nunca en la historia de la democracia universal a la oposición se le ha exigido comulgar con ruedas de molino. Nunca se le ha exigido que apoye una postura de gobierno concreta aunque esa oposición no esté de acuerdo con ella. Ahora, sí. Ahora, en España, el PSOE reinventa la democracia y por boca del inefable José Blanco se le advierte al PP de que si el mal llamado proceso de paz fracasa "será debido al boicot del PP" y culpa, de paso, a los dirigentes del PP de hacer "todo lo posible" para que las cosas no salgan bien. Es inaceptable que haga la advertencia de culpabilidad del fracaso cuando el PP no ha intervenido para nada en el diseño ni en la estrategia de la locura de un Presidente de Gobierno pero es inadmisible que culpe a los dirigentes del Partido Popular de hacer "todo lo posible" para que las cosas no salgan bien. Nunca, tampoco, tanta indignidad se usó como estrategia política.

Tanta indignidad no puede ser posible más que a consecuencia del nerviosismo que tiene el Presidente Zapatero. Este hombre tiene que estar desesperado. Necesita continuar con el mal llamado proceso de paz para salir del desgobierno en el que ha metido a España y no lo consigue.

Y lo necesita porque España se desenvuelve, en estos momentos, entre reconversiones, huelgas, deslocalizaciones de empresas, errática política internacional, falsas promesas, y falta de tacto político con los familiares de los muertos en el incendio de Guadalajara. Y él, personalmente, perdiendo cintura en la pasada visita del Papa, perdiendo vergüenza al negarse a ir al Congreso a dar explicaciones de sus veleidades con ETA y sin saber qué hacer con la avalancha de pateras y cayucos a Canarias repletos de inmigrantes ilegales. Sin contar, lógicamente, con su temeraria política territorial que no sabemos si va a ser café para todos o nacionalidades asimétricas.

Para acallar lo que empieza a ser un clamor popular Zapatero de desgobierno, necesita culminar el mal llamado proceso de paz cuanto antes.

Pero las cosas no están tan fáciles como se cería debido, al parecer, a problemas internos de la banda terrorista. Hecho que ha obligado a retrasarlo todo.

De ahí que el Presidente Zapatero, ante el miedo que le produce el fracaso, mande a su deslenguado cabo de vara para que vaya preparando el terreno. Y ese terreno se abona con la indignidad de las palabras de José Blanco sobre el PP.

Editorial de Diario Liberal, 18 de julio de 2006