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Foro El Salvador

Rajoy defiende la Constitución mientras Zapatero se juega España

El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció ayer que su partido presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional contra el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña. Para el centroderecha político "se ha modificado el planteamiento del Estado", ya que José Luis Rodríguez Zapatero ha aceptado que España puede estar compuesta de varias naciones; y además estaría en cuestión la igualdad de los españoles, por la erosión de competencias exclusivas del Estado que Maragall, Mas y Carod-Rovira han logrado con los votos socialistas.

Todo esto es verdad. Sin embargo la realidad es, en cierto, sentido, aún más preocupante.

El 35%" de los votos de una región, Cataluña, ha bastado legalmente para cambiar de hecho la estructura territorial del Estado. Zapatero no consiguió ni con el 11-M una mayoría suficiente para reformar el Título Octavo de la Constitución, ni desde luego los principios generales de los Títulos Preliminar y Primero. Pero una triquiñuela formal le permite legislar contra la Constitución desde los nuevos Estatutos, seguro como está de obtener para eso tanto las mayorías caciquiles necesarias en las distintas regiones y, después, el respaldo del Tribunal Constitucional, politizado.

¿Quiere esto decir que Rajoy no tiene nada que hacer con su recurso y que no hay solución para los males del zapaterismo? Una cierta derecha cobarde y acobardada piensa así, desde su pesimismo atávico. Es la misma derecha que, en nombre de sus prejuicios historicistas, aplaudió o se sonrió cuando Zapatero cabalgó en el islamismo para llegar al poder. Siempre hay un carca dispuesto a pensar que no hay solución, o que ésta debe provenir sólo de la Providencia y de sus derivados.

Es verdad que Zapatero ha metido a España en un atolladero más político que jurídico. Ciertamente la idea de una reforma "de hecho" de la Constitución aprovechando una de las muchas fallas del texto de 1978 demuestra que éste, lejos de ser perfecto, fue el resultado de un compromiso en un momento del pasado. Ese momento está ya lejos de la realidad y aquella componenda demuestra que ha envejecido mal. Pero todo tiene solución, y nada es irreversible.

Técnicamente cualquier Gobierno futuro y cualquier mayoría parlamentaria futura podrán deshacer lo que ahora hace Zapatero, o podrán, por elevación, dejar en papel mojado todas las divagaciones estatutarias. Por eso es importante el recurso del PP: porque revela en el PP y en Rajoy una voluntad de no adaptarse al "nuevo régimen" zapateril, y de corregirlo sin piedad.

Diga lo que diga el Tribunal Constitucional, en el siglo XXI España es una nación. Tan plural como se quiera, pero sólo una nación y sólo una soberanía. Zapatero no lucha contra la Constitución, ni los separatistas catalanes quieren destruir la Constitución, ni ETA pide el fin de la Constitución. Todos ellos están unidos contra el ser histórico de España, que es anterior y superior a la Constitución, y que es lo que verdaderamente debe defenderse de la mentira, de las insidias y de la cobardía.

España no existe porque lo diga la Constitución; España es una nación, un Estado, un sujeto soberano y una comunidad histórica mucho antes de existir esta Constitución. Antes al contrario, la realidad nacional de España es soporte inexcusable de la Carta Magna y de la democracia, que si no no existirían. Por esa razón lo que Rajoy debe defender no es la letra, más o menos equivocada en distintos puntos, de 1978, sino su núcleo esencial: un pueblo, una identidad, una nación, una libertad.

Y esto es, como atinadamente señaló Luis Miguez, un patriotismo español no "de la Constitución, sino en la Constitución". Sobre eso hemos de construir.

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 23 de julio de 2006

La revista «El Temps» analiza la presencia navarra en el proceso

BARCELONA. ­ La revista catalana “El Temps” ha dedicado su último número a la presencia de Nafarroa en el proceso político, bajo el título “Navarra, clave de la negociación”. Para ello, han realizado entrevistas a un amplio espectro de la vida política de Euskal Herria. Entre los entrevistados están los principales agentes políticos del país, desde Alberto Catalán (UPN) a Pernando Barrena (Batasuna), pasando por la concejala del PSN en el Ayuntamiento de Iruñea Ainhoa Aznárez, la diputada de Nafarroa Bai en el Congreso de los Diputados, Uxue Barkos, el coordinador de Aralar Patxi Zabaleta o Carlos Garaikoetxea (EA).

Gara, 23 de julio de 2006

En plan catastrofista

A la fachongada le pasa como a las ollas a presión, que van acumulando vapor hasta que, cuando se pica la goma, saltan y montan un tiberio de cuidado.

A Isabel San Sebastián, en “El Mundo” carmesí de Pedro J. Ramírez, le ha saltado el pitorro de la olla y ya no se corta al describir el régimen español como una «democracia de derribo».

Y es que Isabel cree que dos años después de llegar ZP a la Moncloa «tenemos un pacto entre el partido del Gobierno y los nacionalistas destinado a excluir del mapa a la oposición, más concentración de medios de comunicación en manos de los amigos del Ejecutivo, un océano de dudas en torno a cuestiones tan graves como los atentados del 11-M o la negociación con ETA y un rosario de agresiones o boicots orquestados desde el PSOE contra los dirigentes del PP». Como ven, entre col y col, lechuga. En ese océano de dudas sólo se ahogarán Pedro J. y sus mariachis. Isabel entre ellos, claro.

Y luego, el pelotilleo de los alumnos grises:«Decía el miércoles en estas páginas Luis María Anson, un maestro del periodismo cuya presencia constituye un lujo para todos nosotros, que ‘sobre el mínimo común denominador de todas estas renuncias (las de los actores políticos del momento) se tejió la Transición y se redactó la Constitución del 78’. Cierto». Olvida decir que los que renunciaron eran los que tenían derecho a echar por la borda a todos los fascistas que habían mangoneado durante cuatro décadas.

Y como se trata de maquillar los excesos de sinceridad del señorito, va la Sanse y nos cuenta que «nadie reivindica hoy en la España de las Autonomías un regreso al Estado centralista que existía antes de la Carta Magna, aunque a mucha gente le costó aceptar el modelo que tenemos». Que pregunte en el PP, que votaron en contra. Sin disimulo, además.

Pero lo peor y más apocalíptico está por llegar. Según la Sanse, en el PSOE de Zapatero «no satisfecho con traicionar el espíritu de la Transición tanto como el de Ermua, la actual dirección socialista se propone derribar a fuerza de acoso a la única formación que se le resiste, con crispación, abucheos y agresiones a Rajoy por parte de cuadros locales del PSOE». O sea, que a Mariano le afecta mucho que le silben y, lloroso, acude al regazo de la periodista para que le consuele. ¡A ver si las ciudadanas no vamos a tener derecho a silbar a los políticos!

Maite Soroa.

Gara, 22 de julio de 2006

Que no se olvide nunca qué son realmente, y por qué, los terroristas.

Pamplona ha vuelto a ser caja de resonancia de una de las propuestas del Foro Ermua. Y así debía ser, no en vano ha sido el máximo directivo de la patronal navarra, José Manuel Ayesa, quien viene denunciando la extorsión que siguen sufriendo, aunque sea con modos más suaves (lo decimos con la correspondiente carga de ironía), los empresarios de estas tierras, por obra y gracias de los de siempre: de ETA. “Denunciar lo evidente no es política partidista. Intentar provocar una reacción positiva de los gobernantes para acabar con la extorsión no es política partidista”, afirmó rotundamente el empresario navarro. Inútil prevención, tememos.

En el contexto de la I Conferencia de Libertad del Foro Ermua, se presentó el jueves 20 de julio y ante los medios de comunicación, la “Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua”.

Su manifiesto, allí leído, excede la mera denuncia o el propósito, loable e imprescindible, de fortalecer a la resistencia cívica frente al terror, la manipulación política y mediática, y el olvido. Alcanza el grado de un auténtico juicio moral a algunas actitudes -de enorme trascendencia social- que persiguen pasar por alto cuestiones muy relevantes. No vamos a reproducir el texto, que recomendamos a los lectores lo mediten y hagan propio (puede consultarse íntegramente en http://foroelsalvador.blogia.com/2006/072005-manifiesto-de-la-plataforma-de-empresarios-constitucionalistas-del-foro-ermua..php), pero intentaremos destacar algunos aspectos relevantes de lo que escuchamos y las reflexiones a que nos condujeron.

No es ético, ciertamente, que por miedo, simpatía, o mero cálculo economicista, se financie a ETA: ese dinero puede servir, como ya ha servido, para que cientos de personas sean asesinadas y tal organización terrorista perviva en una Europa que, afortunadamente, se ha deshecho de monstruos semejantes. Evidente. Pero no tanto; pues las motivaciones citadas son muy distintas y, éticamente, no pueden enjuiciarse análogamente.

Esta denuncia se relaciona indisolublemente con otra cuestión: el sentimiento de desprotección. Y es bueno que se diga, pues pone en evidencia a unos poderes públicos que, casi sin excepción, no se han empleado a fondo contra el terrorismo. Tal experiencia y sentimiento los han vivido, antes o después, otros colectivos españoles: miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, derechistas, militantes antinacionalistas de la izquierda españolista, militares, jueces, intelectuales, funcionarios de prisiones… Y si algo une a todos ellos -además del dolor íntimo, solitario e incomprendido sufrido en las propias carnes y afectos- es esa misma percepción. El Estado pudo haber hecho más. En el plano exterior, en la política penitenciaria, en la represión y prevención de los delitos terroristas, en la batalla de la opinión… Y no hacerlo supuso muertos y sufrimiento sin fin. El marco legal existía, el impulso ético también al igual que el mandato popular, los medios humanos y materiales se podían haber habilitado. Pero faltó conciencia, voluntad, y un análisis riguroso de los peligros reales y de la entidad del enemigo.

El segundo gobierno Aznar fue, acaso, la mayor excepción. Pero José Luis Rodríguez Zapatero ha valorado que hay que seguir otra vía discutible, poco coherente, que unos pocos -además de él mismo- conocen. ¿Quién dijo aquello de que los experimentos únicamente con gaseosa?

En este contexto, la lucidez de los redactores del manifiesto es profética. Así, han llegado a una conclusión obvia pero que, pese a ello, se elude constantemente: hay que defender la verdad. Y para ello hay que analizar y descubrir los mecanismos perversos que la desmemoria y la caradura política, por no hablar de traición, despliegan como aval, autojustificación, y mayor gloria propias. Por acción, recordemos, pero también por omisión. ¿No nos lo enseñaron así?

La retórica izquierdista que asocia a empresarios con la reacción y el no reconocimiento de lo evidente (que la extorsión persistirá en tanto exista la propia ETA, por ejemplo), deben dejar paso y espacio al único comportamiento ético admisible. Por ello han reclamado amparo ideológico y social, además del policial y judicial. Una batalla de opinión, por los corazones y las mentes, que puede llegar a perderse por las mismas razones que otras batallas también se perdieron, o no se culminaron con su lógico y previsible éxito: por falta de conciencia y de voluntad y la ausencia de un análisis riguroso del reto terrorista y de su tipo humano.

Los terroristas, y la contrasociedad que han edificado, se mueven por impulsos políticos e ideológicos. Además han cometido gravísimos delitos comunes. Y los seguirán cometiendo (¿cómo va a seguir funcionando una compleja organización terrorista sin dinero?). Por ello no se puede olvidar jamás la verdadera naturaleza del desafío terrorista y de la calaña de sus hombres y mujeres. No son meros delincuentes o mafiosillos. Tampoco héroes. Pero saben lo que quieren. Y su gente no permitirá que lo olviden. Independentzia eta sozialismoa.

Al Estado le corresponde diseñar y ejecutar una imprescindible y proporcionada respuesta democrática. Y a la sociedad, crecer, resistir y crear. Pero ambas –Estado y sociedad- no deben caminar desacompasadas. Cuando se produce la divergencia, ahí está la tentación y la posibilidad del despotismo y el autoritarismo, cuando no del totalitarismo, de los todopoderosos Y del fracaso colectivo.

Por Fernando José Vaquero Oroquieta

Páginas Digital, 21 de julio de 2006 (http://www.paginasdigital.es)

La revista católica internacional de pensamiento y cultura, Communio, de nuevo en la calle y, también, en internet.

Quienes formamos parte de la Asociación Procommunio, e impulsamos esta nueva etapa de Communio junto con la editorial Encuentro, pensamos en la necesidad de que exista una publicación de pensamiento católico que pueda convertirse en una revista de referencia de alta divulgación en este campo, con una orientación diversa de la hasta ahora -casi exclusivamente- teológica y académica. Para ello deseamos, partiendo del enfoque actual, darle un nuevo impulso y, enriqueciendo su propuesta anterior, prestar un servicio renovado a la Iglesia y a la sociedad española.

Creemos que hay un espacio sin explotar en las publicaciones en nuestra lengua, el del pensamiento católico sosegado, sólido y de fondo -pero no sujeto a la disciplina cuasi perodística de la cita semanal o mensual con los lectores- ni tampoco a la formalidad académica. Por ello, apostamos por este proyecto, por una revista de referencia atenida a la circunstancia española e hispanohablante, que cubra la laguna cultural e intelectual de la publicación del tipo de la que ofrecemos en esta nueva etapa.

DESTINATARIOS

Los destinatarios potenciales, tal y como los vemos, comprenderían -entre otros-:

  • Lectores no católicos que se sientan interpelados por el diálogo que la Iglesia puede establecer con el mundo.
  • Lectores no católicos y católicos distanciados de la Iglesia, interesados en tener un conocimiento serio del pensamiento católico y eclesial.
  • Lectores católicos deseosos de encontrar una publicación que se tome en serio el trabajo por "conciliar" la comunión eclesial hoy.
  • Suscriptores antiguos.
  • Suscripciones de bibliotecas de facultades de ciencias y letras civiles.
  • Suscriptores y lectores universitarios.
  • Suscripciones de parroquias pujantes con matrimonios jóvenes y grupos jóvenes de universitarios donde puede interesar tener disponible una publicación católica de referencia con un juicio de la actualidad.
  • Suscriptores de familias que participen de movimientos eclesiales vivos.
  • Lectores laicos con un interés incipiente en teología.
  • Miembros y colectivos en general de instituciones religiosas, agrupaciones, asociaciones, centros de formación o espiritualidad, etecétera.

PROPÓSITO

Para dar abasto a un público tan amplio creemos que sería suficiente con ser fieles al propósito inicial de Communio, añadiéndole algún enriquecimiento. Un esbozo del retrato podría ser el siguiente:

  • Revista que se proponga se un espacio de diálogo con los no católicos, dando voz a autores con los cuales se confronte un juicio serio y católico, procurando no caer en el academicismo. Buscamos así establecer un diálogo "ad gentes" con el mundo de la reflexión y el pensamiento, así como con otras confesiones religiosas, otras inspiraciones éticas, u otras convicciones o creencias.
  • Revista que afronte los problemas de falta de entendimiento y distanciamiento respecto de la fe de puertas adentro en la Iglesia. Que sea capaz de abordar el exigente problema de las cuestiones fronterizas con inteligencia y valor, siempre al servicio de la comunión y para dar también a los cristianos claves de reflexión para la tarea misionera.
  • Revista fiel al Magisterio, que procure dar cabida a todas las líneas de opinión, escuelas, corrientes, movimientos, sensibilidades, etcétera, mientras quepan en el ancho marco del Evangelio.
  • Revista que incluya algunos artículos más propiamente teológicos, accesibles para personas interesadas en la temática, siendo -no obstante- muy interdisciplinar. Aspiramos, así mismo a que la edición española se convierta en una pieza más de la gran red de revistas de Communio, capaz de aprovechar sus riquezas y enriquecerla simultáneamente.
  • Revista capaz de mantener un seguimiento de la actualidad desde la reflexión serena, con la mayor apertura posible. Como católicos, “nada de lo humano nos es ajeno” y, partiendo de su corazón teológico, la revista debe apostar decididamente por los grandes debates de la cultura contemporánea.

NUEVA ÉPOCA DE COMMUNIO

En el inicio de esta nueva andadura de la revista Communio es preciso volver la vista atrás y tener muy presente el espíritu que presidió su fundación, allá por los años del posconcilio. Esta actitud respetuosa con los orígenes es la única razonable, habida cuenta de que no se trata de fundar una revista nueva -en cuyo caso habría que comenzar por buscarle otro nombre-, sino de dar continuidad a una realidad ya existente.

Lo que se acaba de decir no está reñido con el hecho de que, en este nuevo período de su historia, la revista haya de acomodarse a las circunstancias presentes y reorientarse en su planteamiento cuanto sea necesario para cumplir con mayor eficacia su función.

  • En esta nueva etapa, la revista Communio se concibe como una Revista de pensamiento y cultura en sentido amplio. Se trata de ofrecer una nueva tribuna al pensamiento católico, en la que éste pueda expresarse con el detenimiento y el rigor que suelen echarse en falta en muchos medios de comunicación españoles. La revista estará atenta a la realidad eclesial y social española, así como a la hispanohablante, a fin de ofrecer análisis iluminadores, desde la perspectiva cristiana, sobre cuestiones que preocupan -o deberían preocupar- a la opinión pública.
  • Apenas hace falta decir que la teología tendrá un peso importante dentro de la revista, que no en vano fue fundada por un grupo de teólogos. Más aún, parece imprescindible que la teología esté presente en todos los números de esta publicación. Pero no por ello será una revista teológica únicamente. Su campo de intereses es, como queda dicho, más amplio. De este modo espera llegar a un público más numeroso y cumplir mejor su función como instrumento de diálogo entre la fe y la cultura, ya que concebimos la cultura como un "lugar teológico" en toda su plenitud.
  • Se recordará que el alma del grupo de teólogos que fundó la revista fueron Balthasar, Ratzinger y de Lubac, etcétera con quienes tenemos una inmensa deuda de gratitud. Por eso las páginas de Communio estarán siempre disponibles para quienes hoy hacen teología -y no sólo teología- inspirados en la obra de estos autores. En este sentido, sería bueno que la revista trabara lazos de colaboración con instituciones dedicadas a difundir y prolongar la obra de los mismos. Pero, el mejor homenaje que cabe hacer a la memoria de estos teólogos es conservar la inspiración inicial de la revista, que nunca fue una revista sobre sus fundadores, sino un lugar de encuentro entre diferentes orientaciones intelectuales dentro de la Iglesia. Eso sí, se hará un seguimiento cercano del pensamiento y pontificado de Benedicto XVI, por razones obvias, al ser en la actualidad el sucesor de Pedro.
  • Conviene precisar el "género" en el que se escribirán las contribuciones a la revista. Debido a que queremos llegar a un público amplio, los artículos no incurrirán en un excesivo tecnicismo. No se tratará de trabajos especializados, repletos de referencias bibliográficas y escritos en un lenguaje para iniciados. Han de ser accesibles a una persona de cultura media, sin por ello incurrir en una simplificación o trivialización de los puntos de vista expuestos. Alcanzar ese punto de equilibrio entre el rigor y la accesibilidad es difícil, qué duda cabe. Pero esto justamente es lo que pretendemos pedir a nuestros autores.
  • Se mencionó más arriba que Communio ha de ser un lugar de encuentro de las distintas sensibilidades católicas. Convendrá insistir en este extremo. La revista no estará adscrita a ninguna corriente o movimiento eclesial en particular, sino que estará cordialmente abierta a todos. De este modo, pretende contribuir en la medida de sus fuerzas a la importantísima tarea del fomento de la fraternidad intraeclesial. Por eso parece conveniente que no esté vinculada o subordinada a ninguna institución en especial. Cualquier vinculación suscitaría recelos y allanaría el camino de quienes, aun antes de escuchar al prójimo, proceden a encasillarlo.
  • Debe quedar claro que si bien la revista será siempre respetuosa con los distintos puntos de vista, no siempre podrá aceptarlos todos. Al menos en lo que se refiere a lo que se presente por autores católicos como la fe la Iglesia no siéndolo. Precisamente porque se trata de una revista católica, la consonancia con el magisterio de la Iglesia será un criterio siempre aplicado a la hora de aceptar o rechazar artículos. Esto no quiere decir que no se puedan expresar libremente opiniones sobre temas aúna debate o procedentes de personas ajenas al carolicismo.
  • Los párrafos precedentes no pretender retratar exhaustivamente la nueva etapa de la revista Communio. Pero quizá sean suficientes para justificar la siguiente afirmación: que en el mundo editorial español no existe hoy en día una revista de estas características. A menudo deploramos el escaso nivel argumentativo de los debates que se registran en la opinión pública española, pero con lamentarse nada se gana. Es preciso que el pensamiento católico español tenga órganos de expresión propios en los que pronunciarse sobre esos debates -y, más en general, sobre cualesquiera cuestiones o eventos de tipo cultural-. Si lo hacemos, es razonable pensar que podamos ganar la adhesión de un sector del público lector que echa de menos propuestas de esta naturaleza.

El Director

Declaraciones del arzobispo de Pamplona: “La Iglesia facilitó la llegada de la democracia en España”

Monseñor Fernando Sebastián, arzobispo de Pamplona y Tudela, instó a los obispos a “dar buen ejemplo” para devolver a los católicos “la confianza y la estima de su propia fe, porque han logrado inculcarnos la desconfianza”. Opina que "la actitud de la Iglesia y de la mayoría de los obispos” ayudó a impulsar la democracia "desde dentro del franquismo".

ABC publicó ayer la entrevista con el prelado Sebastián. El arzobispo aseveró que “el principal problema de la Iglesia en España es la debilidad en la fe de los españoles”. Aseguró que los “cristianos españoles llevan dentro de su fe la debilidad, las dudas, la infidelidad, la incoherencia, el dejarse colonizar por la cultura atea en la que vivimos” y señaló que tal vez esto obedece a la “comodidad, la cobardía” de todos, incluso de los “sacerdotes, los religiosos y de los fieles seglares”.

No hacemos falta
Asimismo, el arzobispo de Pamplona, recalcó que en hoy en día los políticos no cuentan con la Iglesia. “Estamos en otros tiempos, los políticos católicos no recurren hoy a la Iglesia para que seamos mediadores de nada, no les hacemos falta”.

Por ello, el prelado les recordó a los ciudadanos las acciones morales de sus decisiones políticas. “El voto de los ciudadanos como todas las acciones libres del hombre son acciones morales y tienen que estar regidas por alguna ley moral”, añadió.

Navarra no será vasca
Por su parte, el arzobispo de Pamplona aseguró que la “reiterada pretensión del nacionalismo vasco de anexionar el actual territorio de Navarra siempre me ha parecido infundada, injusta y contraria a la voluntad de la inmensa mayoría de los navarros”.

Por último, el prelado destacó que en el momento actual no se tiene suficientemente en cuenta la decisiva contribución de la Iglesia al advenimiento de la democracia. “Ahora parece que fue la izquierda la que trajo la democracia y no es verdad; la democracia la trajeron una serie de personas desde dentro del franquismo, y desde fuera del ámbito de las instituciones políticas, la democracia la impulsó y la facilitó enormemente la actitud de la Iglesia y de la mayoría de los obispos”.

ELPLURAL.COM, 20 de julio de 2006

El Gobierno español no hace sus deberes

Cuando están a punto de cumplirse cuatro meses desde el anuncio del alto el fuego permanente de ETA, Euskal Herria sigue viviendo una situación de estado de excepción, con episodios de persecución política que no se habían conocido en momentos en los que la organización armada mantenía una fuerte actividad y las autoridades españolas achacaban los atropellos de los derechos civiles y políticos a la necesidad de luchar contra ella. Los dirigentes de la izquierda abertzale están siendo sometidos a una persecución constante ­incluso en el sentido literal de la palabra, con seguimientos continuos de todos sus pasos­ hasta el punto de que la Policía, siguiendo órdenes del juez Baltasar Garzón, se presenta en locales privados de partidos para preguntar detalles de las reuniones mantenidas en los mismos. Este miércoles, tras la reunión entre Batasuna y Aralar, las FSE acudieron a la sede de este partido en Iruñea. El informe policial sobre el encuentro mantenido con el PSE en Donostia el 6 de julio demuestra que los interlocutores abertzales fueron espiados antes y después del encuentro. Es evidente que con estas actuaciones se dificulta mucho el poder abordar con garantías un proceso de normalización democrática en Euskal Herria, a pesar del enorme esfuerzo de contención que, en esta materia, está haciendo la izquierda abertzale, soportando situaciones absolutamente denunciables.

Incluso desde los parámetros mentales de quienes pudieran afrontar este proceso desde el mayor de los escepticismos sobre la voluntad real de la izquierda abertzale, resulta difícil entender que después de que el Gobierno español haya considerado oficialmente «verificado» el alto el fuego y haya anunciado el inicio del diálogo con ETA, se esté dando una persecución de estas características contra Batasuna. Como es igualmente difícil de entender el mantenimiento de los atropellos a los derechos de los presos y el continuo protagonismo de la Audiencia Nacional con sus redadas. El Ejecutivo español no puede mirar a otro lado escudándose en la supuesta independencia judicial, pues sabe que ésta no es tal y que tiene en su mano poner fin a esta situación indeseable, colocándola en los parámetros que internacionalmente se consideran como mínimos para mantener un proceso de paz y normalización.

En este contexto, que el PSOE y otros partidos traten de centrar el debate en que Batasuna dé no se sabe qué pasos para su legalización suena a sarcasmo o, peor, a cortina de humo. -

Editorial de Gara, 21 de julio de 2006

Las fuerzas antiterroristas detienen a tres sospechosos de los atentados del 11-J en Bombay

Efectivos de la Unidad antiterrorista han arrestado hoy viernes a tres hombres, todos ellos miembros del grupo terrorista cachemir Lashkar-e-Toiba, como sospechosos de la cadena de atentados en el ferroviario urbano de Bombay el pasado 11 de julio y que se cobró la vida de 207 personas, según informa la cadena india de televisión NDTV.


Dos de los arrestados proceden de la ciudad de Bihar, mientras que el tercero es de Bombay. Uno de los sospechosos portaba una dosis de heroína. Se espera que un portavoz de la unidad antiterrorista conceda una rueda de prensa a lo largo del día de hoy.

Ayer, los investigadores que conducen las pesquisas sobre los atentados en trenes de Bombay el pasado 11 de julio que causaron 207 muertos están "haciendo progresos" para identificar a los autores, informaron fuentes oficiales, mientras el Gobierno bloqueó varias páginas web nacionalistas para tratar de detener a los extremistas que propagan ideas incendiarias a través de Internet.

Las autoridades sin embargo informaron de que las reclamaciones del atentado por un desconocido grupo podrían ser una broma. "Parece que un chico en Bhopal envió esos email sólo para darse publicidad", explicó el policía que encabeza las pesquisas, K.P. Raghuvanshi.

En dichos email, enviados el pasado sábado y ayer a la cadena de televisión Aaj Tak, el chico se presentó como portavoz de un grupo llamado "Lashkar-e-Qahhar" (Ejército del Terror), se hacía responsable de los ataques y alertaba de más.

Desde los atentados, los investigadores han rastreado todo el país, incluido el estado noreste de Tripura donde se interrogó a 11 oradores musulmanes que en las pasadas semanas habían proclamado sermones en pueblos remotos en la frontera con Bangladesh.

Diario Siglo XXI, 21 de julio de 2006