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Foro El Salvador

Presencia de Lakua en el referéndum de Montenegro

El Gobierno de Lakua enviará una delegación a Montenegro para asistir al referéndum en el que la población montenegrina decidirá el próximo domingo si se independiza de Serbia. En opinión del Ejecutivo autonómico, éste es un ejemplo de que el derecho de autodeterminación es lícito en Europa.GASTEIZ Una delegación del Gobierno de Lakua acudirá el próximo domingo a la República de Montenegro para realizar un seguimiento del referéndum de autodeterminación en el que se optará por la permanencia de este país en la Federación de Serbia y Montenegro o por su conformación como un Estado independiente. El Ejecutivo autonómico considera que se trata de «un ejercicio democrático interesante» que acredita que en Europa «es lícito y posible decidir democráticamente el futuro político de un pueblo». En la rueda de prensa posterior al habitual Consejo de Gobierno de los martes, la portavoz del tripartito de Lakua, Miren Azkarate, explicó que la delegación vasca estará encabezada por el secretario general de Acción Exterior, Iñaki Agirre, que se entrevistará con miembros del Gobierno montenegrino y, «en especial», con responsables del área de Asuntos Exteriores. «Este referéndum muestra que en Europa es lícito y posible decidir democráticamente el futuro político de un pueblo y por eso el Gobierno vasco considera interesante conocer y ser testigo de este ejercicio democrático», subrayó la portavoz, Miren Azkarate. Los representantes del Ejecutivo de Ibarretxe, que han sido invitados por las autoridades de Montenegro, tratarán de recabar información sobre cómo ha sido el proceso de convocatoria del referéndum y sobre las negociaciones con la Unión Europea para llevar a cabo la consulta. Según indicó Azkarate, también estudiarán las condiciones establecidas para llevar a cabo la convocatoria, así como la participación mínima necesaria (50% del electorado) y el porcentaje mínimo exigido para acceder a la independencia (55% de los votos). Igualmente, se analizarán «las garantías que se tendrán en el futuro» para el conjunto de la ciudadanía y de las minorías en caso de aprobación de independencia. La portavoz explicó que los miembros de la delegación vasca también estudiarán «los pasos posteriores que se darán en la previsible nueva etapa política de este país». Junto a esto, intentarán sentar las bases para establecer «relaciones futuras y colaboración y cooperación entre Euskadi y la República de Montenegro». No es ésta la primera vez en la que el Ejecutivo de Lakua muestra su interés por el proceso de autodeterminación abierto en Montenegro. De Ibarretxe a Zapatero Cuando a principios de marzo el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó en el Congreso de los Diputados que el derecho de autodeterminación no formaba parte del cuerpo jurídico de ninguna democracia contemporánea, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, apenas tardó una horas en responderle con el ejemplo de esta república balcánica. Juan José Ibarretxe recordó entonces que «la propia Unión Europea acaba de decir lo contrario. Ha determinado que, en virtud del derecho de autodeterminación que sí existe en Europa, hay un pueblo, Montenegro», que el 21 de mayo decide si se separa de Serbia. Indicó además que es la propia UE la que «le dice [a Montenegro] en qué condiciones puede ejercitar su derecho a decidir». El lehendakari agregó en aquel momento, en respuesta al presidente del Gobierno español, que «para construir Europa es fundamental que se acepte ese derecho, además sin dramatismos, como lo hace la propia Unión Europea». A lo que agregó que espera que, igualmente, la cuestión del derecho a decidir «se vea, sin ningún tipo de dramatismo y con toda normalidad, cuando llegue a Euskadi».

López: «España no es Yugoslavia» ni «Euskadi una colonia oprimida»BILBO El secretario general del PSE, Patxi López, aseguró ayer que la situación de Montenegro, donde el domingo se celebrará un referéndum de autodeterminación, «no tiene nada que ver con Euskadi», porque ésta no es «una colonia», no está «oprimida» y tiene «una magnífica representación institucional». Preguntado por el referéndum sobre la independencia de Montenegro, López afirmó que «está muy claro ese supuesto derecho de autodeterminación en el ordenamiento internacional» y criticó que «los nacionalistas, cuando hablan del reconocimiento de la ONU de este derecho, se suelen parar en el punto que dice que los pueblos tienen derecho a la autodeterminación, pero sigue que son aquellos que sean colonias, estén oprimidos o no tengan representación institucional». Según López, «el País Vasco no entra en ninguno de los casos, porque ni somos una colonia, ni estamos oprimidos y tenemos una magnífica representación institucional. Euskadi no es Mon- tenegro, España no es la antigua Yugoslavia y no entiendo muy bien a algunos cuando nos quieren poner ciertos ejemplos».

El derecho de autodeterminación y su ejercicio práctico
Iñaki IRIONDO
El referéndum que, con la bendición de la Unión Europea, tendrá lugar el próximo domingo en Montenegro va a ser seguido con mucha atención desde Euskal Herria. Lo importante desde este punto de vista no es el resultado de la consulta, sino la evidencia de que es posible ejercer el derecho de autodeterminación en toda su amplitud en el corazón mismo de Europa. De vuelta a nuestro país, la cuestión tiene dos aspectos de interés. Por un lado están quienes, como hizo el secretario general del PSE ayer, niegan que Euskal Herria sea sujeto de este derecho. Para ello Patxi López argumentó que «los nacionalistas, cuando hablan del reconocimiento de la ONU de este derecho, se suelen parar en el punto que dice que los pueblos tienen derecho a la autodeterminación, pero sigue que son aquellos que sean colonias, estén oprimidos o no tengan representación institucional». El Artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, aprobados ambos por la Asamblea General de la ONU el 16 diciembre de 1966, coinciden literalmente en que «todos ­todos es todos­ los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural». Y no añaden ninguna de las restricciones de las que habla Patxi López. De hecho, en ninguno de los dos textos se menciona la palabra «colonia».

Constatado, por tanto, que la autodeterminación no está restringida a los procesos de descolonización y viendo que, de hecho, se va a volver a practicar en Europa, el otro aspecto interesante es el referido al ejercicio de este derecho. El Gobierno de Lakua anunció ayer que ha decidido enviar una delegación a la República de Montenegro para realizar un seguimiento directo del referéndum, de cómo se ha llegado a él y de cuáles pueden ser sus consecuencias. Con el anuncio de este viaje, en el imaginario de cualquier abertzale se establece la interrelación mental de que el Gabinete de Ibarretxe está por llevar a cabo un proceso similar también aquí. Pero, ¿es así? ¿Apuesta realmente el Ejecutivo autonómico por el ejercicio del derecho de autodeterminación con una pregunta clara sobre la independencia? ¿De qué territorio? ¿En qué condiciones? ¿Cuándo? ¿Cómo? -

Gara, 17 de mayo de 2006

Batasuna subraya que es hora de pasar «de las relaciones a la negociación política»

«Si hace unos meses se hubiera preguntado cuál debería ser el primer paso tras la puesta en marcha de una tregua por parte de ETA, el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria hubiera respondido que automáticamente habría que poner en marcha una mesa de partidos para dar una solución política al conflicto». Desde este convencimiento, Batasuna se preguntó ayer qué motivos existen para que algunas formaciones traten de «dilatar» en el tiempo el arranque de un foro resolutivo. Para la formación abertzale, ya no existen ni las «excusas» ni las «condiciones previas».

DONOSTIA «Es absolutamente necesario dar un salto y pasar de las relaciones políticas a la negociación política». Cuando se van a cumplir dos meses de la entrada en vigor del alto el fuego por parte de ETA, Batasuna tiene claro que no es tiempo de «excusas ni condiciones previas», y que el objetivo es alcanzar «un primer acuerdo» que garantice tanto «la puesta en marcha de la mesa para la solución» como «el diseño y la metodología del proceso». Joseba Permach, portavoz de la formación abertzale, compareció ayer en Donostia para trasladar a la opinión pública «dos reflexiones básicas» acerca de la situación política actual que, a juicio de Batasuna, son «compartidas por la gran mayoría de la ciudadanía vasca».

Como primer punto, resaltó que si hace unos meses se hubiera preguntado «cuál debería ser el primer paso tras la puesta en marcha de una tregua por parte de ETA, el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas de EuskalHerria hubiera respondido que automáticamente habría que poner en marcha una mesa de partidos para dar una solución política al conflicto». «Y hay que decir ­apostilló­ que han pasado dos meses, que la mesa no está en marcha y que además hay formaciones [no quiso citar siglas] que quieren dilatar el inicio de la puesta en marcha de esa mesa y dilatar el debate que haga frente a la raíces del conflicto».

 Desatar los nudos

 Como segunda reflexión, insistió en que «no hay ningún tipo de condición previa exigible ni de excusa para que en estos momentos las formaciones políticas no seamos capaces de alcanzar un primer acuerdo que ponga en marcha la mesa de agentes políticos vascos que sea capaz de hacer frente a la solución democrática del conflicto, que sea capaz de desatar los nudos que históricamente han generado las raíces del conflicto: la autodeterminación y la territorialidad». El representante independentista emplazó a PNV, PSE, PSN, PSF y EA «a que seamos capaces en las próximas semanas de cerrar un acuerdo que garantice cuanto antes que en este país se inicia la negociación política para conseguir un acuerdo que traiga una paz justa y duradera, y que garantice que en adelante los ciudadanos y ciudadanas vascas vamos a poder decidir nuestro futuro y que esas decisiones van a ser respetadas por parte de los estados».

 Preguntado acerca de si Batasuna se fija algún tipo de plazo para la constitución de esa mesa, Joseba Permach subrayó que «si hablamos de negociación política, hay que negociar todo. Parece que hay otras formaciones políticas que han negociado otro plazo, porque con nosotros ni se ha hablado ni se ha negociado en absoluto el tener que dejar la mesa para setiembre, para octubre, para noviembre».

 En su comparecencia, se refirió asimismo a la entrevista a ETA publicada por este periódico y consideró que la organización armada «vuelve a dejar clara su voluntad» para solucionar el conflicto. Respecto a las reacciones habidas, subrayó que Batasuna «no se va a enzarzar con aquellas formaciones políticas» que tras la entrevista «se han dedicado a hacer discursos del pasado». Permach enmarcó esa actitud de su formación dentro de la «responsabilidad política» mantenida en los últimos meses. «Y la izquierda abertzale tiene intención de seguir demostrando responsabilidad política ante el momento tan importante que vivimos y las oportunidades históricas que hay para cerrar definitivamente el conflicto político y armado», insistió.

«El PSN tiene que moverse en la práctica»
 

R.S. IRUÑEA La inexistencia de argumentos para oponerse a un diálogo entre los partidos polí- ticos fue también el hilo conductor de la comparecencia en Iruñea de los representantes de Batasuna Patxi Urrutia y Jaime Iribarren. Este último se dirigió en especial al PSN, y recordó que su secretario general, Carlos Chivite, ha planteado tras la entrevista a ETA que «hay que ir paso a paso. Efectivamente, estamos de acuerdo, pero para eso hay que moverse», le indicó. Iribarren situó en línea con estas declaraciones otras del delegado del Gobierno español en Nafarroa, «el ex profesor Ripa», al que le recordó el famoso poema de Machado que subraya que «se hace camino al andar». Para Jaime Iribarren, hasta el momento el PSN se ha movido exclusivamente en el ámbito «discursivo» y es hora de que pase a la práctica. En su lectura de la posición de los partidos navarros ­a los que recordó que ETA ha planteado «que el centro político esté en Euskal Herria y que la responsabilidad sea de la sociedad, por lo que ya no hay excusas», Iribarren dedicó también un capítulo especial a UPN para concluir que «ha perdido el norte en la nueva situación». De UPN a Aralar «No tiene nada que ofrecer y miente por eso», aseguró Iribarren, que añadió que el partido de Miguel Sanz «está enfermo políticamente» y que su gran problema es que «ve peligrar su bolsillo». Iribarren se dirigió también a Aralar, que ha llevado al Parlamento una petición para que éste reivindique el derecho a decidir de la ciudadanía navarra. Consideró que «no es momento de perderse por las ramas con propuestas partidistas que no hacen más que perder tiempo. Sabe perfectamente dónde está el lugar para trabajar, y ahí nos va a tener esperando. Que deje de preocuparse de su futuro particular». «Lo fundamental no es lo que diga Zapatero, sino López, Chivite y Maitia» En la rueda de prensa se le preguntó a Permach qué expectativas tiene en torno al discurso que pronunciará el próximo domingo en el BEC José Luis Rodríguez Zapatero. El portavoz de Batasuna remarcó que lo que se demanda a los estados español y francés es que «sean capaces de decir que van a respetar lo que los ciudadanos vascos decidamos». Por ello, manifestó que a la formación independentista le gustaría «que hubiera más expectativas sobre lo que tendrían que decir Patxi López (PSE), Carlos Chivite (PSN) o François Maitia (PSF) sobre la situación política del momento y sobre la responsabilidad que están dispuestos a adquirir o no para la puesta en marcha de una mesa. Lo fundamental es lo que digan los responsables en Euskal Herria». -

  Gara, 17 de mayo de 2006

Derecho a decidir y territorialidad, «inalcanzables» según Chivite

El secretario general del PSN, Carlos Chivite, tildó ayer de «inalcanzables» e «imposibles» la autodeterminación o la territorialidad, que fueron señaladas por ETA en la entrevista publicada el domingo por GARA como las cuestiones en las que debe basarse un acuerdo político en Euskal Herria. En una rueda de prensa realizada en Iruñea, Chivite fue interpelado sobre la citada entrevista, y remarcó que «no doy ningún crédito» a las declaraciones de los portavoces de la organización armada. En la línea marcada por el Gobierno español, el líder del PSN incidió a continuación en que «no hay precio político para la paz, no hay monedas de cambio». Y añadió que «Navarra ni está en riesgo ni va a ser fruto de ninguna cuestión vinculada al proceso de paz», en respuesta al discurso lanzado desde UPN. En la entrevista, los portavoces de ETA indicaban que «el PSE y el PSN siguen a la sombra de la política marcada desde La Moncloa, y aún no han respondido a su compromiso de cara a desarrollar el proceso de Euskal Herria, y deberán hacerlo más temprano que tarde para que el mismo pueda desarrollarse realmente». La organización armada vasca incidía en el concepto de que «la clave del proceso está en el debate democrático en Euskal Herria» y subrayaba que «el acuerdo será una fórmula consensuada en torno a la territorialidad y la autodeterminación», que Chivite presenta como demandas «inalcanzables e imposibles». «En verificación» Carlos Chivite, del que en los últimos días se ha filtrado que no cuenta con la confianza de la dirección del PSOE y que podría incluso estar descartado para ser cabeza de lista en 2007, añadió además que por el momento sólo cabe hablar de la verificación del alto el fuego de ETA. «Todavía estamos en el proceso de que las instituciones del Estado verifiquen si ese anuncio es real», dijo Chivite, que concretó que «el cese pasa por que no haya ninguna modalidad de amenaza, de extorsión, de atentado o de violencia, sea de alta o de baja intensidad». Matizó al respecto que para que el alto el fuego se incumpliera debería considerarse que esas acciones «están vinculadas a lo que es la acción programada, dirigida, de la banda terrorista ETA. Puede haber incidentes y grupos descontrolados», añadió.

«Sin violencia se arrinconará el debate identitario»
Patxi López, secretario general del PSE, también sigue eludiendo responder a la invitación a poner en marcha ya un diálogo resolutivo que se le plantea desde la izquierda abertzale. En una comparencia realizada ayer en Bilbo, aludió exclusivamente a cuestiones relativas a una eventual mesa entre el Gobierno español y ETA, y consideró incluso que «en cuanto nos quitemos la presión de la violencia se arrinconarán los debates identitarios».
«Hay que poner fin a la Euskadi de las identidades enfrentadas que tanto gusta a Ibarretxe para tener una Euskadi de ciudadanía y de políticas de bienestar», dijo López. También arremetió contra el PP por usar la entrevista a ETA para atacar a Zapatero. «Todo es una rendición ante ETA», ironizó. Respecto a las declaraciones de la organización armada, aseguró que «por muchas entrevistas que haga, no va a condicionar ni a tutelar el diálogo y los acuerdos que corresponden exclusivamente a los partidos».  Gara, 17 de mayo de 2006

Ibarretxe: «Los jugadores somos los partidos»

El Gobierno de Lakua dará a conocer hoy su opinión acerca de lo expresado por ETA en la entrevista exclusiva a GARA, aunque Juan José Ibarretxe y Miren Azkarate ya adelantaron ayer parte de esa posición. Pese a que no citó expresamente a la organización armada, el lehendakari señaló que, aunque «hay muchos opinadores, los que están en el campo son los que hacen la vida política. Pues bien, los que estamos en el campo somos los partidos». Su portavoz vino a decir lo mismo: «La política la tienen que hacer los políticos».DULANTZI Las reacciones a la entrevista en exclusiva a ETA publicada el domingo por GARA no cesan. Ayer fue el turno, entre otros representantes políticos, de Juan José Ibarretxe, quien, pese a no citar expresamente a la organización armada, quiso lanzar un claro mensaje:«Hablar de política corresponde a los partidos». Una premisa que, según se desprende de la citada entrevista, comparte ETA, que incide en que la resolución del conflicto político pasa por que todos los agentes vascos se sienten en una mesa y lleguen a un acuerdo. El lehendakari, quien realizó esas manifestaciones en Dulantzi en su discurso con motivo de la inauguración de la exposición «Euskadi rural siglo XXI», señaló que «estamos avanzando en un camino de paz». Tras indicar que «no es bueno que nadie se ponga nervioso en relación con los debates», consideró que «hablar de política corresponderá a los partidos». De hecho, realizó un símil con el fútbol para hacer hincapié en esa idea: «Hay muchos opinadores, pero al final hay unos jugadores en el campo, los que juegan, los que están en el campo son los que hacen la vida política. Pues bien, los que estamos en el campo somos los par- tidos políticos». De esa forma reclamó el protagonismo para las fuerzas políticas a la hora de debatir y llegar a acuerdos, aunque tam- bién para la sociedad, «porque vosotros váis a decidir el futuro del país». Y es que reiteró que en el futuro se celebrará una consulta, que los vascos se pronunciarán y que el deseo de paz «se va a ver cumplido». Desde su mismo gobierno, Miren Azkarate coincidió con él en que «la política la tienen que hacer los políticos», además de apuntar que la sociedad vasca «hace tiempo que rechazó cualquier tipo de tutela». La portavoz de Lakua hizo esas declaraciones en Herri Irratia, donde fue preguntada por la entrevista a ETA, aunque el tripartito dará a conocer hoy su opinión oficial en la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno. No obstante, Azkarate destacó que «mientras no haya novedades, nos seguiremos man- teniendo donde siempre». El mensaje destacado por Ibarretxe y Azkarate ya fue lanzado la víspera por portavoces políticos como Iñigo Urkullu (PNV), quien quiso distinguir claramente los dos carriles de negociación. Afirmó que el diálogo entre el Gobierno español y ETA «tiene que cerrar un periodo en el que Euskadi se ha visto lastrada en su desarrollo, en su convivencia, en su bienestar y en sus aspiraciones políticas», mientras que «de normalización política se tendrá que hablar en un foro en el que estén presentes o puedan estar presentes todas las formaciones políticas vascas». Onintza Lasa (EA) manifestó que «esa mesa conformada por todos los agentes políticos vascos será la única y el verdadero foro para la solución al conflicto». Una mesa en la que se abordarán «las cuestiones politicas, la territorialidad y el derecho a decidir». Taberna: «Primer paso en un camino difícil» El coordinador ejecutivo de Política Institucional y Reforma del Estado de IU, Félix Taberna, recibió las manifestaciones de ETA en la entrevista con «satisfacción tímida» y la valoró como «un primer paso dentro de un camino bastante tortuoso». Tras pedir hacer una «lectura prudente» de la entrevista, opinó que ésta «complementa las verificaciones que tiene el Gobierno de ir avanzando hacia un proceso dialogado y definitivo de desaparición del terrorismo». - El PSOE no valora y mantiene el calendarioMADRID El PSOE ha alineado la posición de sus portavoces para que no se produzcan valoraciones concretas del contenido de la entrevista con ETA. Junto a ello, deja claro que mantiene el calendario para que Zapatero acuda al Congreso a pedir el aval para el diálogo y la negociación con ETA, lo que ocurrirá seguramente a finales de junio. Varios ministros españoles fueron inter- pelados ayer sobre las reflexiones de la organización armada, pero se atuvieron al guión previsto. Así, la vicepresidenta española, María Teresa Fernández de la Vega, resató que «estamos en la fase de verificación, de constatar y de contrastar que lo que no hay es actividad de ETA». «Que el Gobierno no comente, valore ni haga manifestación alguna sobre las declaraciones de ETA no significa que no tenga una posición clara y tajante, que ha expresado en muchísimas ocasiones», matizó antes de concretar que ésta reside en que «la paz no tiene precio político». José Antonio Alonso, titular del Ministerio de Defensa, incidió también que el Gobierno español está comprometido conque la paz «no va a suponer ningún pago de precio político». El PSN pide calma Desde los dirigentes del PSN también se han producido algunas valoraciones significativas. Así, anteayer el secretario general del partido, Carlos Chivite, se encargó de dejar claro, adelantándose a UPN, que el calendario «debe avanzar al ritmo programado sin apresuramiento y cumpliendo ordenadamente cada una de las etapas». Añadió que «se vislumbra un razonable horizonte de esperanza» y destacó que se van a cumplir tres años sin atentados mortales de ETA. En línea muy similar intervino ayer el delegado del Gobierno en Nafarroa, Vicente Ripa, que llamó expresamente «a la serenidad, la prudencia y la cautela de todos, y especialmente de las instituciones».  Gara, 16 de mayo de 2006

Elogio del franquismo renovable

Se pueden imaginar que la prensa de ayer estaba trufada de referencias a la entrevista que ETA concedió a GARA. La envidia, el apriorismo y la necesidad de jugar a la defensiva hicieron que nadie analizara el contenido con la frialdad y el sosiego precisos. Entre todo lo escrito, hoy me quedo con un artículo de Carmen Alvarez Arenas, senadora del PP, en el ultramontano “La Razón”, que no ocultaba su desazón y desconcierto, hasta el punto de falsear una realidad palmaria: «Hace casi treinta años, los españoles decidimos reformar las leyes franquistas en vez de caer de bruces en el vacío de la ruptura». Y no dice que, en realidad, los franquistas decidieron adaptar su legalidad a los nuevos tiempos tras la muerte del amado caudillo. Y por seguir negando lo evidente, asegura que «el debate fue con luz y taquígrafos. Con la complicidad de la sociedad española, de todas sus organizaciones e instituciones. Quizás por ello siempre he sostenido que fue más trascendente para nuestra reciente historia el referéndum sobre la reforma política que el tan recordado y, por supuesto, bien conmemorado refrendo de la Constitución del 6 de diciembre de 1978». Lo que le pone de los nervios a la senadora es que «Rodríguez Zapatero, un rojo según definición propia, se cree en la obligación de hacer una segunda transición, que no sería de reforma, sino de ruptura». ¡Ya podía ser verdad! Pero la angustia ha hecho nido en la derechona y por eso advierte «todavía estamos a tiempo de reaccionar para evitar males mayores. La sociedad española que supo dar lo mejor de sí misma en la Transición tiene que volver a ser protagonista de la historia. En el Partido Popular estamos en ello pero no queremos renunciar al concurso responsable de miembros del PSOE y de organizaciones sociales, económicas, profesionales, etc. del conjunto de España». O sea, otro glorioso movimiento nacional. ¡Anda ya! Y termina: «España ha padecido tres guerras carlistas, una revolución, diversos golpes de Estado, tres destronamientos, una restauración y una instauración, la pérdida de las últimas colonias, una larga guerra en Marruecos, dos repúblicas, una guerra civil cruel, dos dictaduras, el exilio, la llegada de la democracia, amén de dos guerras mundiales, el aggiornamiento de la iglesia, la caída del telón de acero, la globalización... pues bien, los nacionalistas siguen, erre que erre, con sus mismas peticiones, sin modificar ni una sola coma». Pues claro. ¿Qué coma han movido sus amigos franquistones?  

Maite Soroa, 16 de mayo de 2006

¿QUÉ QUIERE ETA?: Auto de terminación

Desde que la organización terrorista ETA ondeara la bandera blanca el pasado mes de marzo, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y sus satélites se han recreado en la idea de que el diálogo es la única vía para la paz. Aunque las últimas declaraciones de la banda terrorista en el diario Gara han dejado claro que, más que con la palabra, el camino ha de empedrarse con la autodeterminación.

En concreto, los dos etarras entrevistados por dicho diario afirmaron: "El acuerdo final que lleve a término [el proceso de paz] debe ser una formulación acordada sobre la autodeterminación y la territorialidad, ya que ésas son las claves para superar un conflicto de tantos años". Tales exigencias irrenunciables reclaman un imposible. Suponen algo tan complejo como que los territorios forales, Navarra e Iparralde (Laburdi, Zuberoa y Baja Navarra) decidan si quieren seguir siendo parte de España y Francia o si, por el contrario, prefieren constituirse en un Estado independiente, lo que los nacionalistas denominan "marco político propio".

Por tanto, el primer límite con que se encuentra el proceso de paz es que, en todo caso, se debe implicar a Francia en la satisfacción de las ansias territoriales de ETA, que pretende devolver al pueblo vasco los territorios de más allá de la muga (frontera). La pregunta es: ¿y si París se opusiera? ETA ha advertido de que su respuesta "estará en función del proceder que tengan España y Francia". De ahí que una negativa del Gobierno francés pondría en entredicho la negociación de Rodríguez Zapatero con el grupo terrorista. El segundo es el referente a Navarra, ya que, a fecha de hoy, no ha ejercitado la opción de incorporarse a la Comunidad Autónoma Vasca que recoge la Constitución en su disposición transitoria cuarta. Aun así, habría que conseguir que los navarros pidieran en bloque también el derecho de autodeterminación para que fueran fagocitados por el País Vasco. Si no lo hacen, muy probablemente, por lo que señala ETA, las culpas recaerían en "el fascista Sanz" (sic), por "colocar un muro frente a esa oportunidad de cambio político".

El último escollo, y probablemente el más relevante, es que no se busca un "proceso democrático" que conduzca a la celebración de un referendo, sino un resultado: la independencia de Euskal Herria. De hecho, en la entrevista los terroristas dicen: "Debemos poner en marcha el proceso democrático que plasmará el cambio político de los marcos impuestos a Euskal Herria". Es decir, los terroristas no entienden por democracia un derecho del ciudadano, sino del pueblo. El individuo se realiza sólo en la medida en que su pueblo lo hace mediante la autodeterminación. Por eso, únicamente importa el voto del vasco concienciado, del vasco que es consciente de lo que importa a su tierra. Si al pueblo vasco no se le coarta podrá elegir libremente la secesión de su nación de los opresores. Parafraseando a Ibarretxe, parece ser que, según la banda, "todos los vascos tienen que sentirse a gusto [con el plan de ETA], si es que son vascos". No hacerlo supondría la necesidad de retomar la violencia para acallar la disidencia y devolver el rebaño al establo.

Tal radicalismo secesionista impediría incluso la aceptación de un estatuto de autonomía como el catalán, o el que planteó Ibarretxe a través de su famoso plan. No cumpliría con los requisitos para la paz definitiva porque, aunque supondría que Euskadi gozaría de más competencias, incluso quizás del reconocimiento como nación, no podría ejercitar su sacrosanto derecho a decidir su futuro libremente. Es más, ya han advertido de que esta vía "no haría sino alimentar el conflicto", lo cual debe entenderse como la vuelta a las armas. En todo caso, hay que recordar que la banda terrorista se ha reservado el derecho a seguir extorsionando, tal y como evidencian las versiones en euskera y francés del comunicado de alto el fuego. Así que la supuesta tregua no excluye que sigan pidiendo el impuesto revolucionario, coaccionando, adquiriendo armamento o llamando a la kale borroka, lo cual dista mucho de ser el escenario propicio para dialogar. Considerando las dificultades para satisfacer las pretensiones de los terroristas, no parece que haya nada que pueda complacerles. Aparte del manido diálogo, el Gobierno sólo está en disposición de liberar a los presos terroristas y legalizar Batasuna. Conociendo los límites de la negociación, puede que ETA pretenda ganar tiempo. Su objetivo parece que pasa por conseguir la amnistía, la excarcelación de los "militantes políticos" (sic) y la resurrección de Batasuna. De lograrlo, podría inyectar fondos a su organización y erigir de nuevo su imperio de terror.

De hecho, como ha apuntado el ex gobernador civil de Guipúzcoa Goñi Tirapu, "la banda empieza a impacientarse y pide que se pase a la siguiente fase: la mesa de negociación". "Batasuna tiene prisa en recuperar la legalidad y el pesebre institucional, de modo que el tiempo apremia para ellos". Este es un juego second best, donde si no se consigue el fin principal, la independencia, al menos se logran fines secundarios, como dinero y poder político. ¿Y qué gana el Gobierno con este ajedrez político? Parece difícil conjeturarlo, pero no es descartable que la suya sea una apuesta por estirar la tregua hasta las siguientes elecciones, para ganarlas por mayoría absoluta; ya que, con ETA en tregua permanente, hasta los más renuentes acabarán aceptando que Rodríguez Zapatero es el nuevo Mesías. Pensando en que algún día sonará el "alabaré a mi señor", el presidente disfruta de este "afloja y afloja" con los asesinos. Cuando ETA apure el envite no habrá buenas manos. Las cartas estarán echadas y el Gobierno se encontrará con que no ha podido con el órdago. Al final, no podrá decir "mus".

¿Recordará entonces ZP lo que decía el maestro de Felipe González, Willy Brandt?: "Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen". Permitir que ETA resucite sería regresar a los tiempos más oscuros de nuestra democracia. Casi mil muertos deberían hacernos reflexionar sobre lo que es justo y lo que no.

Por Gorka Echevarría Zubeldia

 

Libertad Digital, suplemento Ideas, 16 de mayo de 2006

Rosa Díez: ¿una voz en el desierto?

La europarlamentaria socialista vasca Rosa Díez volvió a afirmar, en esta ocasión en Pamplona, que la vía más eficaz y democrática para terminar con el terrorismo de ETA es la recuperación del Pacto por las libertades y contra el terrorismo, la aplicación de la Ley de Partidos, y la actuación estricta de la justicia. Con el entusiasmo que le caracteriza, la credibilidad que transmite, y su estilo pedagógico perlado de experiencias y sentimientos personales, la socialista vasca conectó magníficamente con el público convocado por Juventudes Navarras, la cantera de UPN, en la octava edición del Foro Tomás Caballero; el concejal regionalista pamplonés asesinado por ETA. Recordó que, antes de la ilegalización de Batasuna, España era «el único país en el mundo que daba un listado a los terroristas de dónde vivíamos, para que no tuvieran que hacer un seguimiento», refiriéndose a los censos electorales que se les proporcionaba periódicamente. Además, se les entregaba mucho dinero a través de las instituciones «para que vivieran bien, para que pudieran pagar a chavales para que tiraran cócteles molotov... Eso se acabó con una ley absolutamente legítima que terminó con su impunidad y con sus sueldos». También afirmó que «durante décadas se pensó que había que darles algo», a los terroristas, para que abandonaran sus actividades. Pero, por principios y por inteligencia, aseguró firmemente, «no hay que darles nada». Y una afirmación, acaso, algo chocante: «Yo no he pedido en la calle la paz, eso lo pedían los terroristas. Yo he pedido la libertad, porque era lo que nos faltaba»; pues tal sería el principal objetivo de la democracia. Insistió en otro aspecto fundamental, según su criterio, directamente relacionado con el anterior: la necesidad de revisar el lenguaje, ya que «el procedimiento determina el final». Por ello, hablar de proceso de paz le parece perverso, aunque esa expresión guste casi todo el mundo. Una línea roja que jamás debe cruzarse: «la inocencia de las víctimas del terrorismo es intocable». De ahí que no sea posible equidistancia alguna entre víctimas y verdugos; y su radical condena de las recientes declaraciones del obispo de San Sebastián. En este contexto, el primer precio político que ETA exige, siempre según su juicio, es la llamada mesa de partidos. Rosa Díez sólo imagina un posible proceso de diálogo: el que debe establecerse entre los dos grandes partidos españoles; el PSOE y su único recambio posible, el PP. Insistió en ello afirmando que «mis enemigos sólo están en ETA. Los demás son adversarios o compañeros, políticamente hablando». Por todo ello, el principal objetivo actual de los demócratas debe ser «derrotar a ETA y no que gane Rajoy o Zapatero»; jefe y correligionario, el segundo de ellos, a quien, en su disertación, evitó notoria e inteligentemente. Magnífico sermón, lástima que lo impartiera en otra parroquia, con perdón de nuestra laicista, pero no por ello menos admirada, Rosa Díez. No son pocos los que reivindican la revitalización de la fibra nacional del socialismo español como un factor decisivo en la recuperación del sentido común, la cordura y el consenso, en las actuales circunstancias. Recordemos, en esta línea, las declaraciones realizadas por el historiador Fernando García de Cortázar también en Pamplona. Pero, esa veta nacional, de ser real, nos preguntamos, ¿mantiene algún vigor en el gregario PSOE o es bandera de Rosa Díez, y unos pocos más, en el contexto de esa «larga marcha hacia el progreso indefinido e infinito» de Rodríguez Zapatero? En cualquier caso, un ruego a Rosa Díez: que siga dando la batalla dentro del PSOE, sin caer en la tentación de recalar en un hipotético e inútil «Ciudadanos de Euskadi». Y más cuando, mediante la larga entrevista que le ha publicado Gara el 14 de mayo, ETA exige a Rodríguez Zapatero «hechos y no palabras». Es la hora de la claridad y de la firmeza; especialmente para el PSOE. Rosa Díez… ¿una voz en el desierto? Páginas Digital, 15 de mayo de 2006

Mayor Oreja: "Lo único que hay que verificar es hasta dónde está dispuesto Zapatero a ceder ante ETA"

Si algo revela ETA en Gara es "la gran mentira" del Gobierno sobre el buen camino emprendido por los terroristas. Jaime Mayor Oreja cree que, una vez comprobado que la banda sigue y va a seguir con sus métodos criminales, "lo único que hay que verificar no es el alto el fuego, sino hasta dónde está dispuesto a ceder Rodríguez Zapatero en una negociación política con ETA". El presidente del Grupo Popular Europeo constata en la COPE que sólo el Gobierno y el PSOE han cambiado. Necesitan "mentir cada día un poco más, y además de una manera más sibilina", para hacer creer que los terroristas "van por el buen camino".

 

Las mentiras del Gobierno sobre el cambio de ETA han sido desmontadas por la nueva aparición de los terroristas en las páginas de su periódico vocero. El documento supone una "confirmación de dónde estamos, exactamente", ha declarado Jaime Mayor Oreja a la COPE.

 

"No estamos en un proceso de paz, estamos en una negociación política, con la que ETA pretende alcanzar la autodeterminación del País Vasco", comenta el eurodiputado del PP.

 

La verificación de las intenciones de la banda, por medio de informes del Gobierno, proporciona un conocimiento de menor calidad que la verificación de las intenciones de Zapatero, a juicio de Mayor.

 

"Lo que hay que verificar hoy en España", subraya, "es exactamente las condiciones de la negociación política; cuánto quiere, pretende o va a ceder el Gobierno de España en una negociación política" con terroristas. "No se trata de verificar la paz", indica Jaime Mayor, "se trata de verificar hasta qué grado el Gobierno socialista está dispuesto a ceder en una negociación con ETA".

 

Las últimas opiniones de ETA, reafirmándose en su voluntad de seguir extorsionando a empresas, personas e instituciones, y en sus objetivos de autodeterminación de Navarra y anexión de Navarra, no contienen novedad alguna, para el presidente de los populares europeos.

 

"ETA no ha cambiado nada", insiste Mayor Oreja. "ETA no puede cambiar. Las organizaciones totalitarias y, además, terroristas no pueden cambiar. El nazismo no pudo cambiar".

 

La "euforia de las mentiras"

 

Se necesitan mentiras para hacer creer que ETA está renunciando a la violencia y a sus objetivos políticos. Mayor lo define como una "euforia de las mentiras".

"A veces", dice el eurodiputado, "las mentiras tienen el efecto de producir una falsa euforia. Y estamos en una de esas grandes mentiras, trasladando a la sociedad española que ETA está cambiando, cuando lo que está cambiando es Zapatero, el Gobierno socialista y el PSOE".

Mayor añade que "cuando se está en una gran mentira, se necesita mentir cada día un poco más y, además, cada día de una manera más sibilina, y ese tercer informe del Ministerio del Interior será un poco menos mentiroso que el cuarto, que todavía será más mentiroso. Estamos intentando envolvernos en una gran mentira".

 

El diputado popular celebra la reelección de Francisco José Alcaraz como presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Su continuidad representa el fracaso de "la estrategia socialista y del Gobierno", que consiste en que "todas las organizaciones asentadas en los valores constitucionalistas entren en crisis" para que el presidente del Gobierno pueda "llevar adelante sus planes" de negociar con ETA, sobre lo que ETA quiera.

 

Libertad Digital, 15 de mayo de 2006