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Foro El Salvador

Las amenazas de ETA fuerzan al Gobierno a desmarcarse de sus elogios a la banda

El nuevo desafío de los terroristas ha cogido con el paso cambiado al Gobierno. No ha sido un buen fin de semana para los planes de negociación de Zapatero. Tras la reelección de Alcaraz en la AVT, las amenazas de dos encapuchados desde Gara. Desde la declaración de tregua, Zapatero, sus ministros y el PSOE no han dejado de asear las intenciones terroristas. Horas después de que Rubalcaba asegurase que "se ve una luz al final del túnel", la banda ha echado un jarro de agua fría. El PSOE resta importancia a las amenazas etarras, el Gobierno evita comentarlas y el PP cree que desvelan la "gran mentira" de la tregua.

ETA confirma que sigue extorsionando, apadrina el terrorismo callejero y exige la autodeterminación del País Vasco y la anexión de Navarra para negociar con el Gobierno. La vicepresidenta ha rescatado el socorrido silencio oficial ante los comunicados terroristas. "El Gobierno no comenta las opiniones de ETA", ha señalado María Teresa Fernández de La Vega.

Sin embargo, el Gobierno no ha dejado de interpretar, saludar y aplaudir declaraciones de ETA y de su apéndice político Batasuna, desde la declaración de la tregua, siempre para subrayar el buen camino emprendido por la banda.

Desde el PSOE, han sido varios los portavoces que han quitado importancia a la entrevista de ETA en Gara. Las amenazas de ETA han forzado a los socialistas a abandonar la ambigüedad con la que estaban preparando la negociación con los terroristas. José Blanco ha advertido de que "no se va a pagar precio político alguno por la paz en España", toda una novedad en la doctrina del PSOE, si se compara con las declaraciones confusas de Zapatero en las que no ha descartado la negociación política con ETA. "Primero la paz, luego la política", concedió en una reciente entrevista en El País.

El secretario de Organización del PSOE, por el contrario, ha remarcado tras la aparición de ETA en Gara que "no se va a pagar precio político alguno por la paz en España" y en que de ETA "sólo nos interesa lo que no hace".

Hasta el PSE-EE, de suyo comprensivo con la agenda política de ETA, se ha visto obligado a cambiar el paso y rescatar una apariencia de firmeza contra las viejas exigencias de la banda. El chantaje de ETA para incluir la autodeterminación, la situación de los presos y la anexión de Navarra en la negociación con el Gobierno no es nuevo. Lo que es nuevo es que lo exprese con el descaro de siempre, después de que el Gobierno y el PSOE se hayan pasado casi dos meses interpretando cada gesto de los terroristas como señales de apaciguamiento.

Rodolfo Ares dice ahora que ETA "no va a conseguir condicionar" el debate político de los representantes democráticamente elegidos por la sociedad vasca. El secretario de Organización del PSE ha advertido a los terroristas de que "el Estado de Derecho seguirá combatiendo las actividades ilegales". Ares destaca que "a los socialistas vascos lo que nos importa de ETA son las decisiones que vaya a adoptar en el futuro para dejar definitivamente la actividad terrorista, y no lo que dice".

Acto de fe en Zapatero

También el presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha acudido en auxilio del Gobierno, tras quedar en evidencia que los célebres informes de verificación han transmitido una intención pacífica de ETA que no se corresponde con la realidad. Los terroristas siguen extorsionando, amparan el terrorismo callejero y no muestran el más mínimo signo de arrepentimiento o de renunciar a la violencia. Es la "gran mentira" de la tregua, como la califica ya Jaime Mayor Oreja, sin necesidad de sofisticados protocolos de verificación.

Ibarra ha invocado su fe en Zapatero para garantizar que no habrá pago político a ETA.

Claro que su confianza en Zapatero, tal y como la expone, también es una forma de advertencia al presidente: "Ninguno de nosotros permitiría que alguien, aunque fuera el presidente del Gobierno, hiciera la más mínima concesión política al País Vasco como consecuencia de que han tenido a dos canallas matando durante cuarenta años", asegura el presidente de la Junta. Sin necesidad de votos de fe o de forzar declaraciones de firmeza después de meses de apaciguamiento, hay otras lecturas de las exigencias de ETA más ceñidas a la literalidad de las opiniones de sus dos encapuchados.

La tregua, una "campaña teatral" para la AVT

El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, afirma que hablar de proceso de paz es una "campaña teatral" por parte del Gobierno, y agregó que la justificación de la extorsión que ETA hace en Gara "deja en evidencia" a un Gobierno que "ha querido ocultar esta actividad terrorista".

Según Alcaraz, lo que se está produciendo es un "chantaje" de la banda terrorista al Estado de Derecho, al tiempo que indicó que en lugar de hablar de paz, el Gobierno "debería hablar de libertad". "Hablar de paz es menospreciar la falta de libertad que están viviendo muchas personas, especialmente en el País Vasco", añade.

El secretario general de UPN, Alberto Catalán, afirma que el planteamiento de ETA, en torno a la necesidad de un consenso sobre territorialidad y autodeterminación, "no es asumible" y refleja que "el alto el fuego no es sincero".

Catalán asegura que la postura de ETA es "más de lo mismo, lo mismo de siempre", y por eso apela "a la unidad de los partidos democráticos, especialmente de los que firmaron el pacto por las libertades y contra el terrorismo, que dio unos frutos extraordinarios y permitió que ETA y su entorno estén en la actual situación".

Por otra parte, el portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, afirma que el Gobierno "debe responder a ETA desarticulando la banda desde el Estado de Derecho", ya que "no tiene intención de disolverse", sino que busca "imponerse a la sociedad democrática".

Tras conocer el contenido de la entrevista a ETA, Barreda opina que "estamos ante la ETA de siempre, con las pretensiones de siempre: un grupo terrorista tratando de imponerse a la fuerza a la sociedad democrática".

 

Libertad Digital, 15 de mayo de 2006

Editorial de Gara, 15 de mayo: "Un mensaje con muchas valoraciones"

La entrevista a ETA que publicó ayer GARA no ha dejado indiferente a ninguno de los agentes implicados en la búsqueda de una solución democrática y estable al conflicto político que padece Euskal Herria. Unos con más elocuencia, otros más escuetamente, la mayoría de los partidos políticos vascos valoró públicamente las reflexiones de los dos miembros de ETA entrevistados por este diario. De esos análisis se desprende que, a pesar de que formalmente se diga lo contrario, la mayoría de esas formaciones considera a la organización armada como interlocutor político. Y, además, nadie obvia el contenido político de sus reflexiones y del diagnóstico que hace sobre las raíces del conflicto y sobre la actual coyuntura, ya sea para rechazarlas de plano o para diferenciarse en las posibles coincidencias alegando que no se comparte la justificación de la lucha armada.

ETA explica, entre otras cuestiones, cuáles son a su juicio las claves que han permitido a Euskal Herria alcanzar este punto en el que «ha llegado el momento de materializar los compromisos» e insta a poner en marcha ya el «proceso democrático» por el que avanzar hacia un acuerdo que recoja «una formulación consensuada en torno a la territorialidad y la autodeterminación». Y se dirige a los agentes vascos y a los estados español y francés para que, desde parámetros democráticos, los primeros impulsen el reconocimiento de los derechos colectivos e individuales que les corresponden a las ciudadanas y ciudadanos vascos, y los segundos expresen su voluntad de respetar la decisión que éstos tomen sobre su futuro.

Teniendo en cuenta la claridad con la que ETA se dirige a unos y a otros al responder a cada cuestión formulada por este diario durante la entrevista, teniendo en cuenta que sus críticas tienen claros destinatarios y que sus advertencias sobre los posibles riesgos a los que se enfrenta el proceso están meridianamente expresadas, lo que resulta paradójico es que, precisamente, muchos portavoces políticos coincidieran ayer al esforzarse en «aclarar» o «desvelar» quiénes son los destinatarios de los mensajes de la organización armada. Quizás esas interpretaciones estén dirigidas al «consumo interno» de cada grupo político, para fijar posiciones antes de dar los pasos necesarios para materializar un verdadero debate democrático. Pero, llegados a este punto, habría que recordar que el movimiento se demuestra andando.

 

Editorial de Gara, 15 de mayo de 2006

Patxi López: «Hay que pactar en Euskadi un Estatuto integrador que sea respetado en las Cortes»

Patxi López reclama a los partidos nacionalistas inteligencia histórica y realismo para no repetir los errores cometidos en la reforma de Cataluña. La paz parece irreversible. Con esta ilusión de cambio vital, y en vísperas de que Zapatero realice un importante pronunciamiento al respecto el próximo 21 de mayo en Barakaldo, Patxi López muestra su disposición a un diálogo político «sin imposiciones nacionalistas» y a un nuevo pacto «realista e integrador» entre vascos que después sea respetado por las Cortes.

-Tanto mirar a Cataluña pero al final ha fracasado el experimento...

-Me sigo quedando con que es posible y es bueno un acuerdo que puede ampliar y mejorar el autogobierno, que puede definir un marco de convivencia que respete ideas y sentimientos, que integre identidades, incluso nacionalistas, y que recupere pactos, y que es lo que hace falta en Euskadi. Lo que ha fracasado en Cataluña es un gobierno de izquierdas y catalanista. Sobre todo por la inmadurez de ERC, que no ha sabido poner por encima de sus intereses particulares la importancia que tenía este gobierno y la que tenía este nuevo Estatuto.

-¿Qué incidencia puede tener este fracaso en el País Vasco? ¿Quizá debilita la opción de articular una alternativa al PNV?

-Espero que no influya nada, porque sigue habiendo una alternativa a los gobiernos del PNV y a los lehendakaris nacionalistas que es la del PSE, que hoy está mucho más asentada y es mucho más real que nunca

-Y la paz, ¿está asentada?

-Todavía no se puede decir que ETA es un sueño del pasado y no se puede bajar la guardia, y mucho menos del Estado de Derecho. Pero hay motivos para la esperanza alta y para pensar que esto es irreversible. Vamos para tres años sin asesinatos. Parece que los informes policiales consolidan el alto el fuego. Por primera vez en mucho tiempo hemos recuperado la unidad de los partidos y también estamos oyendo cosas de parte de la izquierda abertzale que no las habíamos oído nunca y que indican que ellos también están en un recorrido hacia la democracia que es positivo.

-¿Qué puede decir el día 21 el presidente Zapatero en Barakaldo?

-No sé cuál será el contenido concreto de su intervención, pero estoy convencido de que viene a reafirmarse en su compromiso de utilizar la política para conseguir la paz, que es un camino que se tiene que recorrer sin prisa pero también sin pausa, que hay que seguir avanzando y que está dispuesto a seguir haciéndolo.

-¿El PP tendría que estar al final en la foto de una solución?

-Nadie es imprescindible pero todos somos necesarios. El PP también. Mientras Rajoy ha hecho declaraciones de apoyo en esta fase de preparación al diálogo, otras voces de este partido, por ejemplo María San Gil, siguen pidiendo la confrontación. O Rajoy está solo o no dice lo que piensan y el PP está remando en contra de la ciudadanía vasca y la española.

-¿Debería legalizarse a Batasuna?

-La democracia no se va a desviar hacia la izquierda abertzale, es la izquierda abertzale la que tiene que asumir los planteamientos, las bases democráticas de la legalidad. Ojalá que la izquierda abertzale tuviera una representación legal porque también esa parte de la sociedad vasca tiene que estar representada, pero son ellos los que tienen que moverse. Ojalá lo hagan.

-¿Hay condiciones para que el Gobierno inicie un acercamiento de presos?

-En el momento en el que el Gobierno contraste la voluntad firme de abandonar las armas se inicia un escenario para el diálogo en el que la política penitenciaria puede jugar un papel favorecedor de la paz. Somos partidarios de que se flexibilice la política penitenciaria, tal como marca también la Constitución respecto a la reinserción. Y no entendemos que alguien se oponga a esto cuando en la anterior tregua, sin haber verificado el alto el fuego, con mil actuaciones de violencia callejera, el Gobierno del PP acercó a más de 160 presos y excarceló a más de 60 presos.

-¿Arnaldo Otegi debiera ser el interlocutor del Partido Socialista?

-Si hay una formación de la izquierda abertzale legalizada serán ellos los que decidan sus interlocutores.

-Otegi les ha instado a ustedes y al PSN a que digan en público si quieren dialogar con ellos...

-Nosotros creemos que las cosas tienen sus ritmos, sus tiempos y hay que hacerlas paso a paso. Estamos en la etapa de la verificación, después se abren dos escenarios. Uno de ellos es el diálogo entre todos los partidos vascos que debe basarse en dos principios: respeto a la legalidad y a las reglas de juego y rechazo a la violencia como mecanismo para obtener objetivos políticos. Y el objetivo debe ser buscar consensos entre diferentes. Dialogaremos con quienes cumplan esos principios.

-Pero llegará el día en el que usted se siente a hablar con Otegi...

-No lo sé, pero ojalá pudiera ser posible porque supondría que la izquierda abertzale ha hecho ese recorrido democrático.

-¿Incluso que Otegi visite La Moncloa para entrevistarse con Zapatero como Gerry Adams lo hizo con Blair?

-Eso sería un salto muy significativo en la historia de este país.

Las dos 'pinzas'

-¿Han diseñado ustedes una solución política con la izquierda abertzale que relega al PNV?

-El Partido Socialista ocupa una posición de centralidad en el País Vasco. Mientras unos dicen que hemos pactado una pinza con Batasuna contra el PNV, los de Batasuna dicen que queremos pactar con el PNV para ningunearles. No hay ninguna de las dos cosas. Con Batasuna no es el momento de hacer futuribles.

-¿Qué quiere decir?

-Que es imposible cualquier tipo de relación o de acuerdo en este momento. Y al PNV le queremos desalojar del Gobierno Vasco democráticamente. Queremos mantener la alternativa de los socialistas vascos sin entendimientos raros con nadie.

-Ha dicho imposible en este momento. ¿Y en el futuro?

-No hago futurología.

-Ibarretxe contempla una consulta política si se alcanza un acuerdo político antes de que sea negociado en Madrid...

-Vuelve a las posiciones del pasado fracasado, aunque lo disfrace con otras palabras, y plantea una consulta para dividirnos. Los socialistas queremos un acuerdo entre diferentes, que haga todo el recorrido legal -Parlamento Vasco, Cortes Generales y referéndum- y que termine con esta consulta para refrendar, no para dividir. Queremos buscar un nuevo modelo que profundice y mejore el autogobierno, que procure integrar diferentes sentimientos de identidad, que nos incluya a todos, que no excluya a nadie y que defina un marco político de convivencia para todos. Eso se puede hacer a través de una reforma estatutaria o de un nuevo Estatuto. Si vamos a una mesa a debatir cuestiones doctrinales será muy difícil que alcancemos acuerdos.

-¿El nuevo Estatuto debe reconocer que Euskadi es una «realidad nacional»?

-En este asunto siempre he sido bastante relativista. Los términos me preocupan bastante menos que la ciudadanía. Son los ciudadanos libres y diferentes los que pactan. Admitir que Euskadi es una nación en términos culturales, históricos o lingüísticos no me preocupa. Me preocuparía si entrásemos en términos de soberanía exclusiva. Sería un paso atrás en la historia, querer construir la Euskadi del siglo XXI con ladrillos del XIX o del XVII.

-Pero el meollo está en el derecho de decisión de la sociedad vasca. ¿Es un principio democrático como esgrime el nacionalismo?

-El nacionalismo lo está utilizando para encubrir el derecho de autodeterminación. Soy de los que piensan que los vascos ya tenemos derecho a decidir dentro de nuestro marco de competencias. Llevamos 25 años decidiendo entre todos. Fíjese si decidimos todos que hasta tenemos un lehendakari como Ibarretxe, lo que pasa es que a la vez participamos en otro ámbito de decisión que es España y otro que es Europa. Y lo que pretenden los nacionalistas es que los vascos decidamos lo nuestro y lo de los demás. Los vascos ya tenemos el derecho a decidir en lo que nos corresponde.

-¿Es posible buscar un acuerdo sobre el derecho de decisión entre nacionalistas y no nacionalistas?

-No lo sé, lo que tiene que ser posible es buscar un punto de encuentro en la convivencia y la normalización política.

-¿Y que luego debiera ser negociado en las Cortes Generales?

-Desde luego que nosotros lo defenderemos allí en el Congreso. Es una de las cosas que no hay que repetir de Cataluña. Primero hay que saber llevar las cosas bien aquí para no arrepentirse, con acuerdos realistas, pactando un Estatuto integrador que sea respetado por las Cortes. Con inteligencia histórica.

-¿Para que no sea 'cepillado'?

-Espero que no haya nadie que lo 'cepille' porque aquí hayamos hecho las cosas bien. No hay que repetir maximalismos. Algunos están aprovechando la expectativa de un proceso de paz para imponer sus reivindicaciones maximalistas. Con la paz no se va a quebrar ningún compromiso del Estado de Derecho ni del Estado constitucional. Nosotros vamos a defender con libertad lo que siempre hemos defendido, la Constitución y el Estatuto, con todas sus potencialidades que tienen para buscar el entendimiento, pero no vamos a asumir trágalas del mundo nacionalista. Yo he oído a Begoña Errazti decir que hay cosas que ni se discuten, por ejemplo la soberanía ni el derecho de decisión. Pues muy mal vamos por ese camino.

-¿Con el discurso pactista del PNV que preside Josu Jon Imaz se siente cómodo?

-Sí, y además es que yo quiero entenderme con el PNV.

-¿Para gobernar otra vez?

-No, para hacer un país entre todos, con el PNV, con el PP, con EA... El discurso de Imaz va en esa misma dirección. Pero queremos que el PNV pase a la oposición. Este discurso nuevo del PNV viene a asumir los planteamientos del Partido Socialista, que son radicalmente contrarios a los que asumió con el plan Ibarretxe, que era la acumulación de fuerzas nacionalistas para imponer un nacionalismo radical al conjunto de la sociedad vasca. Un discurso pactista que contrasta con las tesis de Egibar y de Ibarretxe. Euskadi no se puede construir si no es con un pacto entre diferentes.

-¿El PSE no va a participar en esa mesa de diálogo si las premisas son las de Ibarretxe?

-No digo que no haya mesa, pero el objetivo es ponerse de acuerdo, no que se pongan de acuerdo los que piensan igual. Nosotros estamos dispuestos, tenemos voluntad para alcanzar acuerdos. ¿El nacionalismo está dispuesto a compartir renuncias? Para imponer sus planteamientos al conjunto no hace falta mesa. Tenemos muy claro cuál debe ser la metodología, que es un acuerdo amplio. Con el discurso de Imaz el acuerdo de país es posible, con el de Ibarretxe y el de otros dirigentes nacionalistas, no.

-¿Euskadi está abocada a las elecciones anticipadas?

-Depende de Ibarretxe, pero este gobierno no gobierna y está paralizado por una crisis profunda. Cada vez que activa una política avanzada, entra en crisis.

-¿Le preocupa la polémica por el futuro de Navarra?

-Nadie ha puesto a Navarra encima de la mesa. Sería impensable.

-Pero es que es posible un relevo a UPN y un pacto entre el PSN y los nacionalistas si obtienen la mayoría en las elecciones...

-Claro, es una posibilidad democrática real si hay una mayoría alternativa.

-UPN esgrime esta hipotética alianza como el primer paso de una estrategia de anexión...

-Falso. Agita el voto del miedo porque están muy nerviosos por si pierden el poder. El PSN no está pensando en ninguna anexión ni ahora ni en el futuro.

-¿Le preocupa que Rosa Díez, que le ha criticado mucho a usted últimamente, haya asistido a la presentación de un nuevo partido no nacionalista en Cataluña que estudia implantarse en toda España?

-No me inquieta en absoluto en cuanto al plano orgánico interno. Rosa Díez se representa a sí misma. Me puede inquietar que una militante socialista esté avalando un movimiento ciudadano que quiera competir con el PSOE.
Por Alberto SurioEl Diario Vasco, 14 de mayo de 2006

Entrevista a ETA publicada en el diario Gara

«Ha llegado el momento de materializar los compromisos en el proceso democrático»

 
«El acuerdo deberá ser una formulación consensuada en torno a la territorialidad y la autodeterminación»

En una entrevista concedida en exclusiva a este periódico, ETA asegura que «ha llegado el momento de materializar los compromisos en el proceso democrático», e insta a poner en marcha ya ese proceso. En la entrevista, realizada a dos miembros de ETA ­en la imagen junto con el director de GARA, Josu Juaristi­, éstos subrayan que la clave está en ese debate democrático que debe realizarse en Euskal Herria. ETA afirma que estamos en el punto de pasar de un marco de imposición a otro democrático, pero advierte que «si los ataques de los aparatos de los estados prosiguen será imposible seguir adelante en el proceso». Junto con la entrevista, realizada en euskara y presentada en un cuadernillo central especial, se incluye una traducción íntegra en castellano hecha por este diario, en atención a su valor periodístico y al interés suscitado por el actual momento.
 – ¿Por qué ahora? ¿Qué diferencia esta decisión de otras anteriores?

No es suficiente con analizar detenidamente la actual situación política, es preciso decir que nos encontramos ante los resultados y la cosecha de la lucha y la evolución de estos últimos años. En primer lugar, queremos resaltar la aportación de la izquierda abertzale, porque ha sido la lucha por la construcción y la defensa de Euskal Herria lo que ha permitido abrir la situación actual; eso nos ha traído a este escenario. Asimismo, ha permitido extender entre la gente nuevas conciencias, y ahora vemos cómo conceptos y principios políticos que durante años la izquierda abertzale se ha visto obligada a defender en solitario son asumidos hoy por muchos agentes y partidos. Ha sido la lucha de la izquierda abertzale la que ha provocado que la posición de agentes y estados se mueva, y eso ha posibilitado que hoy se abran nuevas oportunidades.
-                     ¿Cuáles son hoy las razones políticas para dar inicio a un proceso y para que ETA haya adoptado el alto el fuego permanente?

Por una parte, deberíamos subrayar que Euskal Herria, en su conjunto, es hoy una realidad cada vez más aceptada, y ello ha abierto el camino, de un modo más consistente que nunca, al reconocimiento político de Euskal Herria como nación y pueblo. Para nosotros, existe además otra razón fundamental, que la idea de que son los ciudadanos vascos quienes deben tener la palabra y la decisión sobre su futuro es cada vez más aceptada. Porque ésa es la esencia que llevará a superar el conflicto.
Además, gracias a la capacidad de resistencia de la izquierda abertzale, la fantasía de la salida policial ha quedado al descubierto, y ello ha reforzado la necesidad de dar una solución política y negociada al conflicto.
Desde que la izquierda abertzale hiciera pública su alternativa para una solución democrática, está asumido por los ciudadanos y los principales agentes el doble esquema que deberá desarrollarse: por una parte, el proceso político para decidir el futuro de Euskal Herria; y, por otra, lo que deberá ser acordado entre ETA y los estados. Y, finalmente, esos conceptos y deseos extendidos entre los ciudadanos han contribuido, de algún modo, a que los agentes y los partidos se muevan en esa misma dirección. Obviamente, a esas razones sumamos que la decisión y el paso de ETA no se ha dado en el vacío; en nuestra decisión también han tenido que ver la voluntad y los compromisos expresados directamente por diferentes agentes en estos últimos meses.

- ¿En esos contactos que han mantenido con los agentes ha quedado tan patente esa voluntad? ¿Qué objetivos buscaba ETA en esos contactos?


ETA mantiene regularmente contactos con los agentes de Euskal Herria; especialmente, para nosotros son un ámbito de relaciones prioritario las fuerzas que consideramos favorables a Euskal Herria, y en los últimos meses también hemos llevado a cabo esos contactos. El principal objetivo de los contactos que hemos mantenido en estos últimos meses ha sido el de conocer de primera mano la disposición de esos agentes para desarrollar un proceso democrático, así como los pasos que estuvieran dispuestos a dar y los compromisos que estuvieran dispuestos a asumir, y conocer directamente esas decisiones.

- ¿Está la situación política donde ETA quería que estuviera?

Al reflexionar sobre la situación política es preciso apuntar, de forma especial, que Euskal Herria se encuentra en un momento de cambios políticos; por ello, para nosotros es importante subrayar por qué se encuentra en ese momento de cambio, y destacar los elementos que lo caracterizan. Antes que nada, subrayando que nos hallamos ante un cambio provocado por la lucha de la izquierda abertzale, y si el resto de agentes y partidos se han movido en esa dirección ha sido gracias a la presión y la lucha ejercida por la izquierda abertzale.
Si algo es obvio es lo inevitable del cambio político, y ello es así porque el agotamiento de los marcos que dividen y niegan a Euskal Herria es más evidente que nunca. Y trae con ello el fracaso de quienes impusieron la reforma política de España hace 30 años. Por una parte, porque ha quedado demostrada la incapacidad de esos marcos para construir Euskal Herria; esa maraña jurídico política la construyeron para secuestrar la libertad de Euskal Herria, y con la lucha de estos años hemos demostrado que esos marcos no valen para liberar Euskal Herria, no valen para construir nuestro pueblo.
Es evidente, además, que esos marcos no sirven para resolver el conflicto y darle una salida democrática. Y no han valido, tampoco, para devorar a la izquierda abertzale y acabar con la lucha de liberación. Y eso ha llevado a una consecuencia clara, que Euskal Herria no tiene futuro como pueblo bajo España y Francia y que el conflicto no puede solucionarse bajo esa situación. Por lo tanto, es necesario el cambio político de los marcos impuestos a Euskal Herria, y ese cambio debemos hacerlo entre todos, debemos poner en marcha el proceso democrático que plasmará ese cambio.

- ¿Quién debe hacer o impulsar ese cambio? ¿En qué momento nos encontramos?

Hoy estamos en el punto de andar el camino que lleva del marco de imposición al marco democrático, y lo que nosotros decimos a todos los agentes es que, habiendo llegado a este punto, hoy no podemos cometer los mismos errores cometidos hace 30 años. Quienes afirman que entonces hicieron la «transición democrática», quienes conformaron el bloque de la reforma, han fracasado en sus principales objetivos. Hemos podido comprobar el alcance del fraude perpetrado entonces y todas sus consecuencias. Y ahora ha llegado el momento de hacer un verdadero camino democrático; la posibilidad de superar el conflicto llegará a través de andar el camino que lleva del marco de negación y partición a la situación de reconocimiento de Euskal Herria. Esa es la base del actual momento político.

- Desde la declaración de alto el fuego, sin embargo, e incluso con anterioridad, hay quien ha sostenido que se trata de una iniciativa surgida desde la debilidad, y también ha sido apuntada la situación creada desde los atentados del 11 de Marzo... ¿Cómo han recibido esas declaraciones?

Desde hace tiempo venimos manifestando que quien realiza una lectura en clave de debilidad de las iniciativas de ETA y de las propuestas impulsadas por la izquierda abertzale, en primer lugar se equivoca al realizar el diagnóstico correcto de la situación y, lo que es peor, si se imponen cálculos políticos basados en esa reflexión al final se fracasará en la dirección que debe imprimirse al proceso. Si en lugar de procesos para superar el conflicto se diseñan estrategias para arrinconar a la izquierda abertzale en base a ese cálculo malicioso, la historia nos enseña que son estrategias condenadas al fracaso. Muchos realizaron idéntica lectural en el proceso del 98, muchos seudointelectuales, periodistas y políticos profesionales impulsaron esa tesis, y todos conocemos las consecuencias resultantes de su imposición. Reiterar e insistir en esa mentira son, en nuestra opinión, intentos de alimentar estrategias ya fracasadas.
- A menudo se ha mencionado, casi se ha dado por supuesto desde el primer momento, que la declaración de ETA ha llegado tras contactos y negociaciones con el Estado español. De hecho, hace un año ETA anunció que estaba inmerso en un intento de abrir un proceso de negociación con el Gobierno español. ¿Qué desarrollo ha tenido ese intento?

Al hacerlo público hace un año, ETA no hizo sino confirmar una actitud que siempre hemos mantenido, es decir, expresar nuestra voluntad de superar el conflicto por medio de la negociación, al tiempo que manteníamos nuestra lucha y nuestra determinación para superar el conflicto entre Euskal Herrria, España y Francia a través de una negociación y un acuerdo. Y este último año, por supuesto, ETA ha seguido dando pasos en esa misma dirección, en ese intento de abrir y desarrollar un proceso de negociación.
- ¿Qué contactos y negociaciones ha habido?

Para nosotros la discreción es un elemento básico e indispensable en un proceso de negociación, y por lo tanto ésa es siempre la actitud que ETA ha mantenido y mantendrá, y solicitamos idéntica responsabilidad a los agentes y partidos.

- ¿Tienen alguna credibilidad las filtraciones que han visto últimamente la luz?

Quisiéramos denunciar esos rumores y filtraciones que han salido en las últimas semanas en los medios sobre procesos de negociación y contactos que haya podido haber o no, principalmente porque son filtraciones realizadas para alimentar intereses partidistas concretos y de medios, con el objetivo de dañar al proceso y originar confusión.

- ¿Han abierto vías o espacios de contacto con el Gobierno francés?

Quisiéramos confirmar de nuevo la información transmitida hace varios meses: ETA envió una carta al primer ministro francés, el señor De Villepin. En aquella carta, mostrábamos nuestra voluntad para superar el conflicto entre Euskal Herria y Francia a través de la negociación, como primer paso para abrir una vía de negociación, que debería plasmarse en un proceso de negociación sobre las formas de superar el conflicto.

- ¿Recibieron respuesta a esa carta?

No hemos recibido respuesta oficial de ningún tipo. Es más, confirmando su actitud más negativa, la carta fue filtrada a la prensa, incluso modificando y manipulando su contenido. El Gobierno francés debe mostrar otra madurez y seriedad para poder abrir un proceso que contribuya a dar salida al conflicto. Es necesario exigirle que abandone su cerrazón, y que muestre voluntad para dar una respuesta positiva.
 - ¿Cómo han valorado, en términos generales, las reacciones a su iniciativa?

Nos gustaría destacar que la iniciativa de ETA ha sido colocada en una perspectiva de proceso, es decir, como una iniciativa ligada a otros movimientos y no como un paso aislado.
Al mismo tiempo, la mayoría de los agentes han respondido con discursos escritos de antemano, con una respuesta formulada en base a sus propios intereses, con el objetivo de fijar su posición en el proceso.

- ¿Cómo valoran la respuesta y la actitud del PSOE?

El PSOE está tratando de alejar el centro y la dirección del proceso de Euskal Herrria, para que todas las miradas se orienten hacia los movimientos que debe hacer Moncloa. Esa estrategia oculta un objetivo concreto, desviar los pasos que deben dar los partidos sucursalistas del PSOE y bloquear los pasos y responsabilidades que deben darse y asumirse para impulsar el proceso político en Euskal Herria. Vemos cómo los representantes de PSE y PSN han dado todo el protagonismo a Zapatero y cómo están bailando a su son.
Por otra parte, siguen manteniendo sin cesar la actitud de imponer condiciones a la izquierda abertzale, en lugar de mirar hacia sus propias responsabilidades. Nos parece que es una actitud de chantaje y presión hacia la izquierda abertzale. El PSOE debe ser consciente de que la oportunidad para superar el conflicto vendrá del desarrollo del proceso democrático en Euskal Herria. Ahí deben situarse todas las bases.
El PSE y el PSN siguen a la sombra de la política marcada desde La Moncloa, y aún no han respondido a su compromiso de cara a desarrollar el proceso de Euskal Herria, y deberán hacerlo más temprano que tarde para que el mismo pueda desarrollarse realmente.
- ¿Qué opina ETA de la reacción y actitud del PNV?

Ibarretxe realizó de inmediato un intento especial por apropiarse de la iniciativa, pero para nosotros es importante mirar hacia atrás, observar de dónde viene esa actitud de Ibarretxe.
Con la publicación del Plan Ibarretxe, el PNV quiso tomar la iniciativa, a la medida de sus intereses, claro está. Con esa iniciativa colocaron su propósito en la renovación del Estatuto de La Moncloa y buscaron arrinconar a la izquierda abertzale. Pero cuando ésta renueva su propuesta de resolución del conflicto en noviembre de 2004 y, junto con otras iniciativas, recupera su iniciativa política, cuando comienza a perfilarse una nueva situación, el principal proyecto del PNV comenzó a hacer crac, y llegó la cuesta abajo del Plan Ibarretxe; eso se comprobó especialmente en las elecciones vascongadas del año 2005.
El PNV perdió la iniciativa que tuvo en el periodo 2001-2004 y dio un salto evidente: dejó a un lado el Plan Ibarretxe e intentó recolocar su proyecto situándose tras la iniciativa marcada por la izquierda abertzale y saltando del Plan Ibarretxe al discurso de la mesa por la resolución. Era un intento por recuperar la iniciativa y ganar protagonismo en el proceso que se estaba abriendo. Y el PNV sigue en esa dinámica, con el mismo propósito.
Nosotros entendemos que el PNV tenga, y se haga, su sitio en el proceso, así tiene que ser, porque debe presentar su aportación, y además es un agente de gran referencia. Lo que debiéramos aclarar es cuál será el sentido y la dirección de esa aportación. Si el objetivo de esa aportación es construir un proceso democrático entre todos y dar una respuesta real a las causas del conflicto, es decir, no repetir los errores cometidos hace 30 años, será bienvenida. En cambio, si lo que persiguen es, adecuándolo a la situación actual, repetir el mismo objetivo que buscaban con el Plan Ibarretxe, lo que decimos es que caminan en la dirección equivocada.

- ¿Qué busca en su opinión, entonces?

Vemos dos objetivos en los movimientos realizados por el PNV estas últimas semanas: quiere ser el árbitro del proceso, y busca un proceso adecuado a sus objetivos e intereses. Pero el PNV no puede ser el árbitro del conflicto, porque es parte del mismo. En cualquier caso, lo más preocupante es que todavía no ha definido cuál será su comportamiento ante el proceso; sigue sin salir del remolino de su ambigüedad histórica. A nosotros nos genera varias preguntas, que el PNV debería responder: por qué no estuvo en la manifestación del 1 de abril, por qué ataca Imaz tan violentamente a la izquierda abertzale, por qué tantos viajes a Madrid, por qué tanto pacto económico con las autoridades de La Moncloa, por qué tanta oferta de colaboración al Gobierno de España…
 - ¿Qué quiere decir ETA cuando dice alto el fuego permanente?

Expresa la solidez de la decisión de ETA, el alcance del compromiso de ETA y nuestra voluntad de llevarlo a término. Eso irá en función del desarrollo del proceso.
- Sin embargo, hay quien les reitera que debe ser irreversible.
Nos parece algo sin sentido. En este momento, en un momento en el que ETA adopta una decisión de semejante calado, cuando ha anunciado un cese de las acciones armadas para impulsar el proceso, pretender situar la responsabilidad en ETA y buscar abrir debates en base a ello, nos parece una gran irresponsabilidad, y eso da idea del escaso nivel de los responsables políticos que actúan en Euskal Herria, un nivel ciertamente escaso.
Ahora bien, si con eso quieren expresar que su compromiso con el proceso es definitivo y que su voluntad para superar el conflicto es irreversible, van por el buen camino. En cambio, si buscan situar otra vez la clave en convertir en irreversibles las decisiones de ETA sin desarrollar ningún proceso democrático, tenemos que decirles claramente que están totalmente equivocados.
ETA ya ha realizado su principal aportación al impulso del proceso. Pero lo ha hecho tanto con esta decisión como con la trayectoria recorrida hasta ahora. Y seguiremos haciéndolo en adelante. Ahora corresponde a esos agentes concretar sus compromisos.
- Madrid y Lakua (en especial el PNV) han exigido que el alto el fuego sea universal. ¿Es así?

A esos dirigentes y partidos, a quienes repiten esa cantinela, les decimos que conocen los parámetros de la decisión de ETA, y también su solidez, y ETA ha manifestado claramento cuáles son sus compromisos. El resto nos parecen discursos realizados de cara a la galería, para justificar la actuación de cada cual y confundir a los ciudadanos. Lo peor es que esos discursos se utilizan a veces para bloquear los pasos que deben darse en el proceso, con el objetivo de condicionar y desfigurar la naturaleza del mismo.

- Desde que anunciaron el alto el fuego se han registrado dos ataques que han sido relacionados con la kale borroka, en Barañain y en Getxo. ¿Qué tienen que decir sobre esos dos ataques?

Nosotros no hacemos lecturas de sucesos concretos, y mucho menos del alboroto creado en función de los intereses de medios y partidos. Hacemos valoraciones más generales, por ejemplo sobre la lucha popular y la respuesta del pueblo.

- ¿Y cuál es esa valoración?

Mientras persistan los ataques de las fuerzas armadas, si siguen los seguimientos y los secuestros de ciudadanos, si los ciudadanos son torturados en los cuarteles, si continúa la violación de los derechos de los presos, si el estado de excepción no tiene fin, creemos claramente que los ciudadanos vascos deben responder, movilizarse y utilizar los modos que tienen a mano. Creemos que esos ataques son la manifestación del enfado y de la respuesta popular. Lo que nos parece que hay que denunciar es que esos partidos, ante hechos de esta naturaleza, pretendan de nuevo situar la responsabilidad del enfrentamiento sobre la izquierda abertzale. Nos parece un enorme ejercicio de hipocresía, precisamente porque son esos partidos quienes cuando secuestran y torturan a ciudadanos vascos miran hacia otro lado o, aún más, quienes azuzan a las fuerzas policiales para que cometan esos ataques, con el objetivo de golpear a la izquierda abertzale.

- ¿Pero tiene ETA alguna responsabilidad en esos ataques?

ETA nunca ha tenido, y tampoco tiene ahora, ninguna responsabilidad ni paternidad sobre esos ataques; pero que nadie pida a ETA que ejerza labores de bombero ante la respuesta de los ciudadanos. Con lo que deben acabar es con los ataques de los estados y de las fuerzas armadas.

- Por otra parte, han dado mucho de qué hablar las cartas que supuestamente ustedes han enviado a empresarios solicitándoles dinero. ¿Las han enviado?

En primer lugar, querríamos denunciar la intoxicación por parte de las fuerzas policiales, y al mismo tiempo el interés de algunos por crear debates basados en esas intoxicaciones y provocar confusión en el debate político.
Es preciso aclarar que la lucha de liberación de Euskal Herria siempre ha originado diferentes tipos de necesidades, y entre estas hay necesidades económicas para hacer frente de algún modo a la lucha, y hoy la lucha de liberación continúa originando esas necesidades, incluidas las económicas. En esa evolución, el ofrecimiento que han hecho los ciudadanos ha sido muy amplio, la aportación realizada en la lucha por Euskal Herria ha sido muy grande, y también la aportación económica. Lo entendemos como una ayuda de personas comprometidas. ETA garantiza que ese dinero será utilizado a favor de la libertad y construcción de Euskal Herria. En ese sentido situamos las peticiones monetarias que realiza ETA.
Nos parece un ejercicio enorme de hipocresía que quienes se escandalizan por las peticiones de dinero realizadas por ETA sean precisamente algunos partidos políticos que se enriquecen gracias a la corrupción y a negocios ocultos; o quienes roban miles de milllones a la izquierda abertzale por medio de fianzas, o quienes secuestran miles de millones en multas a ciudadanos que se movilizan; o algunos empresarios que se enriquecen por medio de la explotación, o quienes pagan miles de millones a España en impuestos pero no están dispuestos a dar nada a favor de Euskal Herria.

- Hay quien, como Ibarretxe, dice que es el último tren…

El discurso no es nuevo, llevamos 30 años escuchando cosas como ésa. Se utiliza para amenazar a la izquierda abertzale, una amenaza en torno a la situación que puede llegar en el futuro. Al igual que a Ibarretxe, a quienes esgrimen el concepto del último tren hay que decirles que la izquierda abertzale lleva muchas décadas en el mismo tren, subidos al tren de la lucha por los derechos de Euskal Herria, y que tenemos la absoluta determinación de continuar en esa lucha hasta lograr la libertad de nuestro pueblo, por encima de todas las dificultades y amenazas. Por supuesto, estamos dispuestos a compartir ese viaje con otros muchos agentes, y eso lo sabe el PNV. Lo que nos parece grave es que, cuando lo que está en juego es dar una salida democrática a un conflicto de muchos años, se utilice esa situación para renovar estrategias de amenazas contra la izquierda abertzale.
 - Relacionado con todo esto, el Gobierno español ha declarado que antes de hacer nada debe verificar el alto el fuego, y que cuenta con instrumentos y vías para hacerlo.

Con el alto el fuego ETA ha realizado su aportación fundamental al proceso, y ha mostrado claramente la firmeza y el alcance de su compromiso y de su voluntad. Ahora corresponde a las autoridades de Moncloa tomar y cumplir sus compromisos para dar una salida negociada al conflicto. Y uno de ellos es, desde hoy mismo, desterrar los comportamientos represivos, mostrar voluntad y dar pasos.
- También Josu Jon Imaz ha expresado claramente que la verificación es su prioridad.

Algunos partidos están poniendo sin cesar condiciones a otros. El PNV, sobre todo, debe aclarar y verificar su propio comportamiento, debe aclarar por qué secuestró a dos ciudadanos a las pocas horas de entrar en vigor la iniciativa de ETA; o por qué sigue utilizando aún ahora a la policía autonómica para arremeter contra los ciudadanos vascos; o por qué continúa utilizando a la Ertzaintza como su brazo armado. Por qué sigue utilizando el PNV a la policía autonómica de España al servicio de sus decisiones políticas, dentro de su estrategia político-militar. Esto es lo que el PNV debe explicar, porque tenemos claro que no es posible garantizar una situación de paz en Euskal Herria sin desactivar a esa policía autonómica de España como fuerza represiva.

- ¿ETA también está llevando a cabo algún tipo de verificación?

Lo que nosotros tenemos claro es que son los ataques de los estados los que deben acabar, y quienes deben hacerlo son los responsables de sus aparatos, es decir, las autoridades de España y Francia. La respuesta de ETA estará en función del proceder de los estados español y francés.

- ¿Hay prisa por negociar?

Cuando se mencionan la prisa y otros factores similares, lo que nosotros creemos es que es necesario dar pasos continuamente para alimentar el proceso, mejor hoy que mañana; lo más importante es alimentar sin cesar el proceso, y para ello deben darse pasos concretos, sin dar opción a que haya parones en el mismo, sin dejar que pueda pudrirse finalmente.
No entendemos por qué algunos partidos manifiestan intención de retrasar los pasos a dar en ese proceso; consideramos que subyacen intereses partidistas tras esa intención, o el propósito y la estrategia de desgastar la posición de los otros. Es el momento para que, en el marco del proceso para superar el conflicto, se materialice en hechos concretos la voluntad mostrada hasta ahora; ahora es el momento para alimentar ese proceso con pasos concretos y prácticos. ¿Por qué dejar para mañana los compromisos y los pasos que se pueden adoptar y dar hoy?

- ¿Cómo valora ETA algunos hechos que han acaecido desde el 22 de marzo: detenciones, controles policiales, las ilegalizaciones que continúan...?

El proceso necesita algunas condiciones democráticas básicas para que pueda desarrollarse. Para que esas condiciones puedan ser garantizadas es imprescindible detener la ofensiva de los estados, desterrar las actitudes represivas. Está en manos de los gobiernos de España y Francia dar los pasos necesarios para ello. Es más, algunos ataques que se han producido los entendemos como un ataque dirigido directamente contra el proceso, y en último término como ataques dirigidos contra el desarrollo de un proceso democrático. Entre otras cosas, porque son secuestros y obstáculos dirigidos directamente contra representantes designados por la izquierda abertzale para desarrollar el proceso democrático. Debemos manifestar con rotundidad que los ataques que se están produciendo son incompatibles con un proceso de resolución del conflicto y con el desarrollo de un proceso democrático. Tenemos que decir claramente que si los ataques de los aparatos de los estados prosiguen será imposible seguir adelante en el proceso.
 -                     En su iniciativa, ETA emplazó directamente a Madrid y a París a que declaren que aceptarán los resultados del debate democrático que deberá tener lugar en Euskal Herria, pero todavía no hay noticias en ese sentido. ¿Esperan que esa declaración tenga lugar? ¿En qué términos deberían pronunciarse?

Lo que los gobiernos de España y Francia deben manifestar es una actitud clara de dar una salida al conflicto por la vía de la negociación, una postura clara de llevar a término un proceso de esas características. Por otra parte, deben abandonar sus comportamientos represivos, deben garantizar las condiciones básicas que permitirán el desarrollo del proceso democrático, y eso exige respetar los derechos civiles y políticos de la izquierda abertzale, acabar con los secuestros de ciudadanos vascos y con la persecución por parte de las fuerzas policiales. España y Francia deben tomar y cumplir sus compromisos de «tregua» para que el proceso pueda desarrollarse.
Pero las autoridades de España y Francia deben responder a una respuesta clave: ¿están dispuestos a respetar lo que decidan los ciudadanos vascos sobre su futuro? Deben proclamar su voluntad de retirar todos los límites que se imponen al deseo y a la decisión de Euskal Herria.
 - El Gobierno español ha manifestado que no pagará precio político alguno, y también el PP presiona en esa dirección. ¿Pide ETA algún precio político?

Lo que les pide ETA es que pongan fin a todas las actuales imposiciones antidemocráticas. Dicho más claramente, que pasen de ser estados que causan represión y partición a ser estados que respetarán los derechos de Euskal Herria en un contexto democrático.
Precio, y muy alto, es lo que los ciudadanos vascos hemos tenido que pagar durante largos años, debido a la represión, debido a la vulneración de todos nuestros derechos, con la opresión de nuestra identidad, con la vulneración de los derechos lingüísticos. Para superar ese estado de opresión y reconocer esos derechos hay que hacer el proceso.

- ¿De qué hablará ETA con los estados?

Para nosotros, la clave principal y la base imprescindible se encuentra en el proceso democrático que debe desarrollarse en Euskal Herria, y ahí hay que lograr el acuerdo principal para superar el conflicto, es decir, entre los agentes vascos. De su desarrollo vendrá la nueva situación que posibilite solucionar el conflicto. A Francia y España les corresponde respetar los resultados de ese proceso democrático.
De este modo, la negociación que ETA debe llevar a cabo con los estados estará construida sobre esas bases. La esencia de la negociación entre ETA y los estados proviene de ese punto de partida y, en último término, el principal eje de la negociación se centrará en garantizar que los estados levantan las restricciones que hoy imponen a Euskal Herria. Además, los estados deberán ofrecer garantías de que ese proceso democrático se desarrolla sin injerencias y sin su intromisión, deberán adoptar compromisos para desterrar las actuaciones represivas.
Sobre esas bases se abriría la situación para hablar y negociar sobre las consecuencias del conflicto, es decir, el momento para hablar de presos y desmilitarización. Pero el punto de partida es el otro desde nuestro punto de vista. Ese es el sentido que damos al ámbito de negociación de ETA.

- ¿La cuestión de los presos es, como sostienen algunos, «técnica»? ¿Cómo ubican en el proceso la situación que padecen los presos y sus derechos?

Los presos políticos tienen derecho a tomar parte directamente en el proceso y hay necedidad de ello. Tienen que hacer su aportación activa al proceso. Para nosotros no es una cuestión técnica, es más, no es, sin más, una cuestión que ataña a ETA. Los presos son militantes políticos, militantes políticos que están en prisión por luchar por Euskal Herria y, por lo tanto, respondiendo a la razón que les ha llevado a la cárcel se dará respuesta asimismo a la cuestión de los presos políticos. Y eso, en un proceso de resolución de conflicto tiene un nombre: amnistía y excarcelación de presos. Poner en libertad a los presos es condición democrática imprescindible en el proceso de resolución del conflicto. Los militantes que están secuestrados son presos que el pueblo considera suyos y es la propia Euskal Herria la que proclama que en un proceso de resolución del conflicto los presos deben estar en la calle. Por lo tanto, lo que decimos es que los ciudadanos vascos deben seguir luchando por la amnistía.
Junto con todo ello, creemos que, desde hoy mismo, los gobiernos de Francia y España deben dar pasos hacia el respeto de los derechos de los presos, especialmente para reconocer su estatus político y respetar los derechos básicos de los presos, sobre todo en el sentido de poner fin a la situación de excepción que se le impone al Colectivo, entre otras cuestiones acabando con la dispersión exterminadora.

- ¿Si se produjera un acercamiento de presos debería ser interpretado como un gesto?

No es cuestión de gestos. La cuestión es que si una de las claves principales del proceso debe ser la amnistía, que tiene que plasmarse en una fase de desarrollo del proceso, desde hoy mismo debe acabar la situación de opresión que padecen los presos, una situación que debía haber acabado ya.
Si dieran ese paso lo único que estarían haciendo sería desactivar una pieza de la situación de excepción impuesta al Colectivo. Darían un paso básico hacia el respeto de los derechos de los presos.

- Si un carril va bien pero el otro no, o si un carril va bien pero los gobiernos dicen que no, ¿qué hará ETA?

ETA ha adoptado su decisión para impulsar el proceso democrático, y en adelante también seguirá tomando sus decisiones en función del desarrollo del proceso, y ese desarrollo es lo que analizaremos; tomaremos en cuenta todos los factores para proceder a esa reflexión, tomando en consideración y valorando todas las piezas del proceso en su conjunto.
 -                     ¿Qué pide ETA exactamente al Estado español? ¿Qué esperan de Madrid?
Hoy podemos decir que, de algún modo, existe una demostración de voluntad para solucionar el conflicto a través de la negociación; eso es lo que se ha mostrado hasta ahora. Pero nosotros miramos siempre más a los hechos que a las palabras, y lo que toca ahora es plasmar en hechos concretos esa voluntad, con compromisos concretos por parte del Gobierno español; y ahora estamos en ese momento.
Para nosotros, ese compromiso debe tener dos bases principales: por una parte respetar lo que los ciudadanos vascos decidan, y por otra detener los ataques contra Euskal Herria.
De todas formas, en nuestra opinión es importante contextualizar lo que subyace tras esa demostración de voluntad y lo que subyace tras las oportunidades abiertas para desarrollar un proceso de negociación. Por una parte, ubicamos ahí la vieja crisis de la estructuración de España; es decir, el marco de las autonomías organizado como cárcel para los pueblos tras el franquismo ha fracasado, y en ese fracaso ha tenido directamente que ver la lucha por los derechos de Euskal Herria, y más concretamente la lucha de ETA. En ese sentido, el Gobierno español sabe hoy que el Estado español no tendrá estabilidad mientras no dé solución al conflicto que vive con Euskal Herria. Es más, ése es el único modo de estabilizar cualquier reforma o cambio que el Estado español realice de cara al futuro, dar solución al conflicto que vive con Euskal Herria.
El Gobierno español sabe que esa solución sólo puede ser negociada; es decir, que la negociación es el único modo de solucionar el conflicto. Porque la trayectoria de estas décadas y el fracaso de todos los intentos represivos les lleva a esa conclusión. Y añadimos que el Gobierno español sabe que en esa negociación y en ese proceso para resolver el conflicto tendrá que dar una respuesta directa a los derechos de Euskal Herria.
  - ¿Que influencia puede tener un eventual cambio de Gobierno en el Estado español?

Esté un partido u otro en el Gobierno, lo que al fin cuenta es que es el Estado español quien debe reconocer, respetar y aceptar los derechos de Euskal Herria. En último término, si se consigue una solución democrática, y si se supera el conflicto entre Euskal Herria y el Estado español, será necesaria la implicación del Estado. Por Por ello, a la solución hay que darle perspectiva de proceso.

- ¿Cómo valoran la actitud de Zapatero en el proceso catalán?

Para que lo que se haga en Euskal Herria sea un proceso de superación del conflicto, ese proceso debe tener como resultado el respeto a los derechos de Euskal Herria, dar cauce a todas las opciones políticas para Euskal Herria. Pero pretender concluir una mera reforma de los estatutos con movimientos o pactos por una sola parte, pretender imponer a Euskal Herria un segundo ciclo autonómico, además de ser un fraude, no haría sino alimentar el conflicto.
 - ¿Qué es, para ETA, lo que se ha dado en llamar «proceso»? Se habla de paz, normalización, ambas juntas, separadas…

Los ejes que reseñábamos en nuestra declaración son nuestra referencia para desarrollar el proceso. Es decir, que hay que desarrollar el proceso democrático, con la participación de todos los agentes vascos y tomando en cuenta el conjunto de Euskal Herria. Nos referimos al camino que será preciso recorrer del marco actual a la situación de reconocimiento de los derechos de Euskal Herria.
Eso es lo que nosotros queremos impulsar, y es ahí donde hay que avanzar. A fin de cuentas, lo que ETA hace es permitir y abrir todas las puertas a todas las opciones políticas para desarrollar el proceso. Ahora, sin quedarnos en ese escenario del marco actual, sin dejar que cierren las puertas a ese camino, el objetivo debe ser atravesar esas puertas abiertas y pasar al escenario de la autodeterminación y la territorialidad. Lo que hay que hacer es ese paso de un escenario a otro. Eso será para nosotros, en definitiva, llevar el proceso a término y el único modo de abrir el camino a todas las opciones.
  - ¿Y qué no es, para ustedes, el proceso?

El proceso no es un proceso para construir una paz falsa sin contenido; el proceso no puede ser, sin más, un proceso para integrar a la izquierda abertzale en la normalización política; por lo tanto, que nadie piense que la izquierda abertzale va a aceptar mansamente el actual marco sin ningún cambio político. Y tampoco puede ser un proceso que desemboque en el actual marco, debe hacerse para que abra un camino hacia una verdadera situación democrática, porque si es un verdadero proceso habrá que recorrer ese camino. Por lo tanto, se equivocarán quienes se limiten a intentar desactivar la lucha armada de ETA.

- ¿Qué es lo que habría que desarrollar hoy?

Lo que hay que desarrollar, principalmente, son elementos que están en boca de todos los agentes. Hoy están ya en boca de la mayoría de los agentes y del debate político todos los componentes para avanzar en el proceso de resolución del conflicto, y eso es lo que hay que desarrollar: el reconocimiento de Euskal Herria, los derechos de Euskal Herria, la palabra y la decisión de los ciudadanos vascos, la necesidad de que los estados respeten esa decisión, y que para ello deberá convocarse una consulta. Son esos elementos los que ahora deben concretarse y desarrollarse en el proceso. Los parámetros y las bases del debate democrático que debe abrirse están ahí, esos son los elementos que componen el meollo del conflicto.
Así pues, el acuerdo que deberá surgir de ese proceso tendrá que desatar esos nudos. Estando esos elementos ya en el debate político y en boca de una mayoría de agentes, ha llegado la hora de concretar los momentos y pasos de ese debate democrático, de dar pasos concretos. Esa es hoy la necesidad, necesidad de concreción sobre todo. Diríamos que ha llegado el momento de dar cuerpo a compromisos concretos en el proceso democrático.

- En el camino, en el trayecto de un marco a otro, aparecen otros nudos. Han mencionado que en el proceso, en definitiva, se trata de Euskal Herria. ¿Qué dificultades esperan para integrar a Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa Beherea en el proceso? ¿Qué esperan del Estado francés, estado que niega tener una «cuestión vasca»?

En primer lugar nos gustaría señalar que el alto el fuego de ETA ha tenido también ahí un amplio impacto, y eso se ha podido ver en las reacciones a nuestra decisión. En la práctica, ha mostrado el efecto político de la decisión de ETA. Las reacciones han sido muy variadas. Podríamos distinguir tres: por una parte, quienes han seguido en sus tradicionales actitudes de cerrazón, sosteniendo que estamos frente a una cuestión interna de España y, por lo tanto, que el Gobierno francés no tiene que dar ningún paso. Ante eso, tenemos que manifestar claramente que no podrán mantener durante mucho tiempo esa posición, porque el mero hecho de cerrar los ojos no sirve para tapar el conflicto. Al contrario, pretender en este momento político y ante el proceso abierto no dar ninguna salida política al conflicto no hace sino alimentarlo.
Por otra parte, otros agentes han reaccionado solicitando al Gobierno francés que se implique. En este caso, es importante para nosotros detenernos en el sentido y la dirección que debiera tener esa implicación. Queremos subrayar que los pasos y la implicación del Gobierno francés son necesarios, pero que, sobre todo, esa implicación debe dirigirse a responder a las raíces políticas del conflicto, para responder al problema político y no sólo atender a sus consecuencias. Eso tiene una interpelación clara: deben mostrar su disposición a respetar los derechos de Euskal Herria.
La reacción de otros agentes ha servido para corroborar su compromiso, recalcando la importancia de que los agentes vascos impliquen a Lapurdi, Baxe Nafarroa y Xuberoa en el proceso de Euskal Herria; y ese es el camino que, a nuestro entender, deben recorrer los agentes vascos. Finalmente, hablamos de un proceso que debe desarrollarse en toda Euskal Herria, que debe tener dimensión nacional y, por lo tanto, es de vital importancia implicar en el mismo a los agentes de Lapurdi, Baxe Nafarroa y Xuberoa, y que adopten pasos y compromisos propios de cara al proceso.

- ¿Cómo debería ser esa implicación? ¿Cómo debería plasmarse la dimensión nacional del proceso?

En nuestra opinión, ese compromiso debería plasmarse sobre todo en torno al reconocimiento de Euskal Herria, abriendo un debate sobre esa cuestión, impulsando su reivindicación y reivindicándolo asimismo con firmeza ante el Gobierno francés. Por lo tanto, creemos que los agentes vascos deben implicarse de ese modo. Y hay que utilizar la situación creada por el proceso para colocar en el centro político el debate sobre el reconocimiento de Euskal Herria.

- Nafarroa está en boca de muchos, y hay quien parece nervioso ante la nueva situación, Sanz por ejemplo…

Lo que Sanz está demostrando es una actitud defensiva, y eso es así porque tiene miedo ante la oportunidad que puede abrirse para que los ciudadanos vascos decidan sobre su futuro; porque sabe que ése es el rumbo del proceso.
Lo que Sanz ha visto, y de ahí viene su nerviosismo, es que está perdiendo la iniciativa. Sanz y el Gobierno de UPN habían centrado su proyecto y apuesta política en la reforma del Amejoramiento del Fuero, querían dirigir el debate político en ese sentido, y en este momento eso ha dado un giro y el debate político están en otros parámetros, y eso ha provocado que Sanz pierda iniciativa.
Miguel Sanz sabe, en última instancia, que el proceso actual le afecta de lleno. En realidad, Sanz está situando muy bien cuáles son los nudos que deben desatarse en este proceso y cuáles son realmente las claves políticas del proceso, precisamente el debate en torno a la autodeterminación y la territorialidad.
El empeño del fascista Sanz es colocar un muro frente a esa oportunidad de cambio político. Nosotros vemos en esa actitud a los de UPN, pero sobre todo los vemos totalmente inmersos en el actual debate político.
 -                     La Declaración de Anoeta mencionaba dos vías, pero parece que ambas están conectadas.

En nuestra opinión, el proceso debe ser observado e interpretado como un conjunto, aunque en ese proceso existan ámbitos diferentes para su desarrollo. Al mismo tiempo, creemos que los pasos que deben darse en el proceso, los pasos que hay que dar desde hoy mismo, finalmente se alimentan mutuamente. Hay que dar pasos en todas las direcciones.
Las bases y los puntos de partida principales del proceso son el debate y el proceso democrático que deben ser impulsados en Euskal Herria, porque es ahí donde debe responderse a la clave del reconocimiento de los derechos de Euskal Herria. El acuerdo para la resolución del conflicto llegará desde el punto de partida de ese proceso político. Esa es la base para nosotros, y lo que los estados deben hacer es respetar los resultados de ese proceso democrático, respetar la palabra y la decisión de los ciudadanos vascos sin ningún límite.
Como hemos dicho, el ámbito de negociación de ETA se desarrollará en función de ese punto de partida, y es por ello que decimos que es preciso leer el proceso en su conjunto.
 -                     Una única mesa o mesas por administraciones. ¿Cuál es la opinión de ETA sobre esta cuestión?

Pensamos que eso hay que acordarlo y concretarlo entre los agentes vascos. Pero para nosotros está claro que si ese debate democrático realmente va a servir para resolver el conflicto tendrá que contar con unas bases claras, y para que eso sea así es imprescindible que ese debate integre a la totalidad de Euskal Herria y, por lo tanto, deberá dar una respuesta directa también desde el inicio del proceso a la clave de la territorialidad. Ese será un pilar inprescindible para llevar a término el proceso democrático y para que ese acuerdo final integre las bases del conflicto. Establecer, a fin de cuentas, los procedimientos y modos de dar la palabra y la decisión a los ciudadanos vascos.

- ¿En su opinión, cómo debería plasmarse el compromiso de los agentes?

Ha llegado ya el momento de concretar el desarrollo del proceso, y lo que toca a los agentes es comenzar a dar cuerpo a los compromisos en esa dirección, para conseguir finalmente un acuerdo que responda a las claves del conflicto; hay que desarrollar desde hoy mismo un proceso que tendrá como objetivo ese gran acuerdo.
Cuando decimos que ha llegado el momento de dar pasos, nos referimos a que ha llegado el momento de plasmar en pasos prácticos y compromisos concretos la voluntad expresada hasta ahora.

- ¿Y si a lo largo del proceso no se reconocen la autodeterminación y la territorialidad?

Sin desatar esos nudos no es posible superar el conflicto, no es posible lograr una solución democrática. Por lo tanto, es imprescindible construir el proceso desde el principio sobre esas bases, y el acuerdo final que lo lleve a término debe ser una formulación acordada sobre la autodeterminación y la territorialidad, ya que ésas son las claves para superar un conflicto de tantos años.
 -                     En su declaración hicieron un llamamiento expreso a los ciudadanos vascos. ¿Cuál consideran que es su función?

La sensación de alegría que ha surgido entre los ciudadanos tiene que ver con que sienten que todas las opciones están abiertas en Euskal Herria, y con que realmente ven una posibilidad de que se desarrolle un proceso con ese objetivo. Para guiar esa activación de los ciudadanos vascos es necesario convertir esa ilusión en un activo; para eso los ciudadanos deben ser agentes de primer orden, deben movilizarse, deben ejercer una presión popular para que la esperanza abierta se plasme en pasos concretos, para que los derechos de Euskal Herria sean materializados. Sobre todo, los ciudadanos deben situarse en la primera fila para que los agentes y partidos no pierdan esta oportunidad, para que los agentes den cuerpo a sus compromisos, para que no retrasen los pasos a dar en el proceso. Los ciudadanos son la llave para ello, para que la esperanza no se ahogue en vías falsas sin futuro.
Porque, en definitiva, el proceso comienza y acaba en los ciudadanos vascos.
 -                     ETA hizo un llamamiento especial a la izquierda abertzale en su declaración.

La izquierda abertzale debe ser consciente de que la actual oportunidad política se ha abierto gracias a su lucha. En adelante esa seguirá siendo la llave, el impulso que con su lucha dará al proceso. Es responsabilidad de la izquierda abertzale ser el motor, como hasta ahora. La izquierda abertzale debe recorrer el proceso junto con los ciudadanos, y debe trabajar para implicar a los ciudadanos en el proceso.
A pesar de que ha tenido que pagar un alto peaje para llegar a esta situación, de aquí en adelante también deberá seguir inmersa con la misma firmeza en la construcción y defensa de Euskal Herria. El conjunto de la izquierda abertzale debe seguir construyendo Euskal Herria en todos los ámbitos, organizando la defensa de nuestra identidad y dignidad, luchando por la independencia de Euskal Herria.

- ¿No puede ocurrir que la gente caiga en el desánimo si el proceso es más largo de lo esperado, o si fracasa?

Creemos que la esperanza se corresponde con las oportunidades abiertas. Pero, precisamente porque hablamos de un proceso, es imprescindible dar pasos concretos para materializar esa esperanza, ya que eso permitirá poder llevar a término el proceso. Por eso decimos que en este momento es absolutamente necesario que los agentes den pasos para alimentar la decisión de ETA y desarrollar el proceso democrático.
En relación al término desánimo, lo que queremos expresar es que en nuestro diccionario no cabe la palabra frustración, y ello nos lleva a reflexionar sobre el sentido de la lucha y del camino realizado por este pueblo en las últimas décadas, cuál es el sentido de la aportación realizada por ETA a Euskal Herria. Esa trayectoria no ha sido frustrante para nosotros. Porque lo entendemos precisamente al contrario, aunque la lucha es dura, finalmente ha sido ese proceso de resistencia y lucha el que nos ha traído ahora a abrir todas las oportunidades. Lo frustrante sería dejar morir a Euskal Herria sin luchar. Y, por eso, ahora igual que antes, ratificamos nuestra absoluta determinación a seguir luchando hasta lograr un pueblo libre.

- Algunos afirman que el proceso será largo y repleto de obstáculos.

Hemos visto cómo algunos partidos tienden a alargar lo más posible los tiempos y fases del proceso, y es preocupante. La frase «largo, duro y difícil» se ha hecho famosa. Tras esa frase se oculta la voluntad de retrasar los pasos del proceso en función de intereses políticos concretos, la voluntad de atrasar los pasos que pueden darse desde hoy mismo. Además, cuando esos responsables políticos hablan de obstáculos, o cuando apuntan que el proceso será difícil y duro, están enviando un mensaje dirigido a la izquierda abertzale, porque anuncian especialmente para la izquierda abertzale esa dureza, porque anuncian esas dificultades para la izquierda abertzale. Así que lo entendemos como una amenaza.
 -                     ¿Qué importancia da ETA al factor internacional?

ETA valora de forma positiva las reacciones provocadas por su iniciativa en el plano internacional y la dimensión que han cobrado las reacciones. Porque muchas declaraciones han dado amparo a la vía de una solución negociada, pero queremos subrayar especialmente las declaraciones a favor de los derechos de Euskal Herria, las reacciones que han defendido y respetado la lucha de liberación de Euskal Herria.
En todos los casos, consideramos que esas reacciones y movimientos son fruto de los intentos realizados en estos últimos años por hacer presente la lucha de Euskal Herria en el marco internacional, y consecuencia de ello es que hoy el conflicto entre Euskal Herria y España y Francia y el proceso para superar ese conflicto están situados en la agenda internacional. Y para nosotros eso tiene un gran valor político.
No puede ser de otro modo de todas formas, porque el conflicto no es una cuestión que atañe únicamente a España y Francia, se trata de un conflicto que supera ese marco para afectar directamente a instituciones internacionales, porque en su esencia está el derecho de autodeterminación que corresponde a todos los pueblos. Y, al mismo tiempo, porque el reconocimiento de los derechos de Euskal Herria exige también el reconocimiento y la aprobación internacional.
 Gara, 14 de mayo de 2006

Se dedican a «estudios estratégicos»

El diario en la red de Federico Jiménez Losantos es un manantial inagotable del pensamiento de los sectores más involucionistas del Estado español. Ayer “Libertad Digital” publicaba un artículo de un siniestro Grupo de Estudios Estratégicos, GEES, en el que se mostraban todos los argumentos de la derechona para interrumpir el incipiente proceso de diálogo, normalización y paz. Empezaba por la «verificación»: «Con la solemnidad a la que el gobierno de Zapatero nos tiene acostumbrados, el ministro del Interior ha hecho público el tercer informe sobre el alto el fuego etarra. Como de costumbre, no aporta un solo dato concreto, o una sola muestra objetiva. Llama la atención que tales informes no sólo no informan, sino que repiten una y otra vez las consignas oficiales gubernamentales». Y de ahí, a decir que mienten: «En relación con la negociación con ETA, un aspecto están callando el presidente del Gobierno y su ministro del Interior. Periodistas, policías y políticos del País Vasco están constatando que ETA y sus sucursales se encuentran en un momento de euforia contenida. En primer lugar, porque como consecuencia de la negociación en Cataluña con ERC, dan por conseguido el reconocimiento del derecho de autodeterminación para el País Vasco. Y en segundo lugar, porque la lógica del Pacto del Tinell ha sido ya extendida por Zapatero a Navarra, y ETA acaricia ya el objetivo eterno de la territorialidad». Demostrando que lo que les importa no es la violencia: «El denominado por el gobierno ‘proceso de paz’ ha dado a ETA el oxígeno necesario para volver a dominar las calles. (...) El poder callejero es indispensable para ETA y Batasuna, y ambos saben que tienen las manos libres para utilizarlo. La estrategia etarra parece clara; afianzar y reforzar sus mecanismos de control político y social y proporcionar a Zapatero gestos con los que seguir anunciando la paz y presentar informes vacíos de contenido elaborados de espaldas a la realidad». Lo del ‘control político y social’ debe ser poder presentarse a las elecciones en igualdad de condiciones que el resto. Y acusan a ZP de defender «la existencia de un proceso de paz en España mientras los activistas callejeros de ETA queman y aterrorizan; Mendive o Gotzone Mora son los últimos atacados a los que Rubalcaba, Blanco y Zapatero hacen y exigen callar por el bien de la paz». Lo de Barañain parece que es de otra naturaleza y lo de Mora es un estrambote. Y esos son los de los «estudios estratégicos». Son más simples que el mecanismo de un sonajero. –  Maite SoroaGara, 14 de mayo de 2006

La libertad religiosa sigue preocupando

WASHINGTON, sábado, 13 mayo 2006 (ZENIT.org).- La Comisión para la Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos ha publicado la semana pasada su informe anual sobre la situación mundial. Ha anunciado también las recomendaciones de este año para el secretario de estado sobre «países de especial preocupación», CPCs en la jerga del gobierno.

Según la Ley sobre Libertad Religiosa Internacional de 1998, Estados Unidos designa como CPCs a aquellos países cuyos gobiernos están implicados o toleran violaciones sistemáticas y manifiestas del derecho universal a la libertad de religión o creencia.

Tras el informe del año pasado, la Secretaria de Estado, Condoleeza Rice, designó como CPCs los siguientes países: Corea del Norte, Eritrea, Irán, China, Arabia Saudí, Sudán, Vietnam y Myanmar (la antigua Birmania). El informe de esta semana recomendaba que estos ocho países siguieran en la lista, y que se añadieran Uzbekistán, Turkmenistán y Pakistán.

La comisión, o USCIRF para ser breves, también tiene una «lista de observación» de países con graves problemas en cuanto a libertad religiosa. El informe de este año añadía Afganistán a la lista de Bangladesh, Bielorrusia, Cuba, Egipto, Indonesia y Nigeria.

El USCIRF también supervisa de cerca la situación de la India, Rusia y Sri Lanka. Además, continúa estando «especialmente preocupado» por Irak.

Sobre este último, el informe del USCIRF indica que «siguen las cuestiones fundamentales sobre el contenido final de la constitución, y sobre cómo se implementarán las disposiciones sobre libertad religiosa y otros derechos fundamentales a través de la legislación». Como consecuencia, los derechos humanos, incluyendo la libertad religiosa, siguen en peligro. El informe también expresaba su preocupación por la violencia en Irak debida a la intolerancia religiosa, al igual que por los ataques a los lugares de culto.

Están en especial peligro las comunidades minoritarias, incluyendo a los cristianos irakíes. Debido a la violencia continuada, los cristianos están abandonando el país, y el USCIRF advertía que el éxodo puede significar el fin de una larga presencia cristiana.

Post-Talibán

En cuanto a la presencia de Afganistán en la lista de observación, el informe comentaba que las condiciones han mejorado desde los días del régimen talibán, pero que el año pasado ha sido problemático para la libertad religiosa.

La nueva constitución afgana tiene defectos, que incluyen la falta de protecciones claras del derecho de religión o creencia, indicaba el informe. Esto tiene como resultado un creciente número de procesos penales y otras actuaciones oficiales contra los individuos.

Los defectos constitucionales se han visto exacerbados por el Tribunal Supremo del país, «que sigue siendo dirigido por un Juez que rechazó la ayuda sobre estándares internacionales de derechos humanos de la Comisión».

Además, la falta de control eficaz por parte del gobierno de la mayor parte del país, a excepción de los alrededores de la capital, Kabul, ha llevado a un deterioro progresivo de la situación de la libertad religiosa y de otros derechos humanos en muchas provincias.

Visita a China

China, por su parte, ha aumentado su control sobre los líderes religiosos, afirmaba el informe norteamericano. Los miembros del USCIRF han visitado China por primera vez el pasado agosto. Entre otras reuniones, se encontraron con representantes de las organizaciones religiosas «patrióticas». Estos organismos aprobados oficialmente se limitan a cinco creencias: budismo, catolicismo, Islam, protestantismo y taoísmo.

El coste del reconocimiento oficial ha sido alto, observaba el USCIRF. Las organizaciones aprobadas deben someterse a que el gobierno controle sus actividades. También han aceptado restricciones sobre qué doctrinas y tradiciones pueden enseñar. Se ha informado de que algunos líderes cristianos han tenido que refrenarse sobre las enseñanzas que implican la segunda venida de Jesús, la sanación divina, la práctica del ayuno, y el nacimiento virginal.

«La mayoría de la práctica religiosa en China tiene lugar fuera del sistema de las organizaciones aprobadas por el gobierno», indicaba el informe del USCIRF. Esto a pesar de las graves penas legales para quienes se implican en actividades religiosas no aprobadas.

Los budistas en el Tíbet y los musulmanes en la región de Xinjiang también se enfrentan a graves restricciones en la práctica de sus religiones, y el informe acusaba a las autoridades de graves abusos de los derechos humanos en estas dos regiones.

Otro país de la lista CPC es Vietnam. El gobierno «sigue cometiendo violaciones sistemáticas y manifiestas de la libertad de religión o creencia», indicaba el informe. En mayo del 2005, el departamento de estado de Estados Unidos anunció un acuerdo con Hanoi sobre algunas directrices que demostraran una mejoría en las condiciones de la libertad religiosa.

«El expediente de cumplimiento de este acuerdo por parte de Vietnam tiene altos y bajos», sostenía el USCIRF. Algunos presos han sido liberados y se ha abierto un cierto número de lugares de culto religioso. Se han suavizado algunas de las restricciones a los budistas y católicas. Pero todavía existen restricciones.

África en conflicto

Sudán ha sido otro país señalado con preocupación en el informe. El 9 de enero de 2005, las partes en conflicto en la guerra civil norte-sur firmaron un acuerdo de paz. Las disposiciones sobre libertad religiosa, no obstante, no han sido respetadas, según el informe norteamericano.

La situación ha mejorado algo en el sur, según el informe. Pero en la parte norte de Sudán todos los habitantes, incluidos los cristianos y los seguidores de las religiones tradicionales africanas, están sujetos a la Charia, o ley islámica. Se requiere la aprobación del gobierno para la construcción y uso de lugares de culto, y aunque se conceden con regularidad permisos para construir mezquitas, normalmente se deniega el permiso para construir iglesias. De hecho, durante más de 30 años, el gobierno ha negado el permiso para construir iglesias católicas en las zonas bajo su control.

Se suele atacar las iglesias construidas sin permiso. Además, las propiedades de la iglesia que han sido reconocidas legalmente son vulnerables de ser expropiadas. El informe observaba el caso de unas instalaciones recreativas católicas que fueron confiscadas por el gobierno para el uso privado del Partido del Congreso Nacional.

Aunque no se ha aplicado en los últimos años, todavía existe en Sudán la pena de muerte por apostasía del Islam. Los convertidos al cristianismo se enfrentan, por lo general, a tantas presiones sociales y acosos oficiales que no pueden permanecer en el país.

La religión también es un elemento de conflicto en Nigeria. El informe norteamericano indica que, desde que el presidente Olusegun Obasanjo llegó al poder por elección popular en 1999, más de 10.000 nigerianos han sido asesinados en ataques sectarios y comunales y por represalias entre musulmanes y cristianos. Los últimos conflictos incluyen el asesinato de al menos 120 musulmanes y cristianos durante las protestas de febrero pasado sobre las caricaturas del profeta Mahoma. Las protestas han fomentado las tensiones religiosas y étnicas.

Los cristianos en los estados del norte, donde se ha adoptado la Shariah, se quejan de discriminación por parte de los gobiernos controlados por musulmanes y hablan de sus comunidades como de ciudadanos de segunda clase.

Financiar el odio

Otro país que ha sido incluido en la lista negra del USCIRF es Arabia Saudí. El informe de este año comentaba que el gobierno sigue prohibiendo cualquier forma de expresión pública religiosa que no sea de la escuela del Islam sunní oficialmente reconocida. Las autoridades también reprimen la práctica religiosa privada.

El informe acusaba también al gobierno saudí de seguir financiando «actividades a través del mundo que apoyan una extrema intolerancia religiosa, el odio, y, en algunos casos, la violencia hacia los no musulmanes y los musulmanes no afectos».

La violencia por motivos religiosos persiste en Pakistán, el informe observaba que esto explicaba por qué se recomendó que el país se añadiera a la lista CPC. Además, la respuesta del gobierno a este problema, aunque ha mejorado «sigue siendo insuficiente y no totalmente eficaz».

El informe observaba que algunas de las leyes del país implican penas de prisión por motivos de religión o creencias. La situación se complica dada la alianza política del gobierno pakistaní con los partidos religiosos militantes, que ha reforzado a estos grupos y les ha dado influencia en los asuntos del país.

Una tendencia que va contra la corriente de la separación entre la Iglesia y el Estado.
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Una AVT "más fuerte y unida que nunca" se movilizará contra la negociación con ETA

Ni el presidente del Gobierno, ni el ministro del Interior, ni el de Justicia, ni el Alto Comisionado para las Víctimas le han llamado para felicitarle. Francisco José Alcaraz no interpreta nada nuevo en el silencio del Gobierno ante su reelección como presidente de la AVT. La aplastante movilización de las víctimas a favor de su continuidad ha congelado los planes de una negociación con ETA libre del último obstáculo moral para pactar sobre los presos. "Las víctimas no esperamos cercanía de quien ni siquiera ha sido capaz de condenar el último atentado contra un concejal de Barañáin", ha declarado a Libertad Digital, refiriéndose a Gregorio Peces-Barba.  Alcaraz anuncia que una AVT "más fuerte y unida que nunca" intensificará sus iniciativas para que no se negocie ningún precio político o penitenciario con los terroristas. El presidente de la AVT anuncia la convocatoria de nuevas  manifestaciones para que ETA no consiga "ninguno de los objetivos" por los que ha asesinado, secuestrado, amenazado y extorsionado".  Francisco José Alcaraz considera "de lo más normal" que su adversario Pablo Broseta desistiera de intentar tomar el control de la AVT, al comprobar la movilización y la unidad de las víctimas en torno al proyecto de "memoria, justicia y dignidad" que representa la Junta Directiva presidida por Alcaraz. "Viendo el arrollador respaldo a nuestra gestión, es lógico que haya decidido renunciar a su candidatura", comenta Alcaraz. El presidente reelegido de la AVT ha previsto, en declaraciones a Libertad Digital una "campaña muy importante para exigir que se conozca la verdad" del 11-M. La AVT pedirá que se reabra la Comisión parlamentaria de Investigación. La integración de una víctima del 11-M, Gabriel Moris, como vicepresidente de la AVT, subraya el compromiso de esta organización con el total esclarecimiento de la masacre terrorista de Madrid, en la que Moris perdió a un hijo de 27 años. También se incorpora a la Junta Directiva Carlos Ávalos, víctima de uno de los etarras más sanguinarios, Henri Parot.  Próximo encuentro con Rubalcaba La única llamada del Gobierno que Alcaraz espera es la del ministro del Interior. Hace unos días, confirma el presidente de la AVT, recibió un contacto de Rubalcaba, quien le anunció que se pondría en contacto con la AVT, después de su asamblea, para mantener una reunión.  Es probable que Rubalcaba estuviera pensando en el éxito de los planes para desbancar a la Junta Directiva de la AVT y que la reunión se mantendría con un presidente como Broseta, más receptivo a una negociación abierta, sin líneas rojas, con ETA. La unidad y la claridad de ideas de las víctimas ha echado por tierra esa perspectiva. De una negociación sin trabas con ETA, el Gobierno de Zapatero ha pasado a enfrentarse, tras la arrolladora reelección de Alcaraz, con una AVT más firme que nunca. Ningún precio que ponga a asesinos en la calle "Me niego a hablar de un proceso de paz", advierte el presidente de las Víctimas. "Si se habla de un proceso de negociación y rendición, la respuesta de la AVT y de la ciudadanía va a ser contundente; vamos a mantener toda la firmeza posible para que ETA no consiga ninguno de los objetivos", afirma Alcaraz, quien señala que los asociados le han pedido que continúe reclamando "memoria, dignidad y justicia de forma activa".

En su opinión, durante la asamblea ha quedado escenificada "la unidad de las víctimas", que significa, en su opinión, "seguir luchando por la memoria, dignidad y justicia" y que, subraya, le llevará a oponerse a cualquier concesión del Estado que suponga que que "los asesinos puedan salir a la calle por un proyecto político".

Para Alcaraz, la asamblea de hoy no tiene precedentes ya que han asistido 738 asociados, seis veces más de lo habitual, y porque en los dos últimos años se ha conseguido que se asocien el mismo número de personas -muchas de ellas, precisó, víctimas del 11-M- que lo hicieron en el conjunto de los 23 anteriores.

Una asamblea que, a su juicio, ha sido "plural" y cuyos puntos del orden del día -gestión de las cuentas del 2005, presupuesto para 2007, aprobación de las actividades de la Junta saliente y el nombramiento de la nueva- han sido aprobados por una mayoría "arrolladora".

Resalta el apoyo del 90 por ciento de los votos contabilizados en la asamblea a favor de la nueva Junta Directiva, lo que demuestra, a su entender, un respaldo mayoritario para una "continuidad", aunque pueda haber "distintas sensibilidades" en la asociación.
 

Una asamblea ante notario

Sobre las acusaciones del equipo de Broseta, que le ha tachado de tener un comportamiento autoritario y antidemocrático durante la asamblea, Alcaraz contesta que no tiene constancia de que éste haya asistido antes a alguna y aseguró que la de hoy se ha desarrollado con la "misma normalidad" que las anteriores.

Un notario ha grabado toda la asamblea, explicó Alcaraz, quien muestra respeto para "quien piense de otra forma" y quien, al ser preguntado sobre la posibilidad de que Broseta impugne la asamblea, respondió: todo asociado está en pleno derecho de acudir a los tribunales, si percibe alguna irregularidad.

Explica que se ha ampliado la querella en relación con las llamadas que aseguró que han recibido algunos de sus socios en las que se les preguntaba si apoyarán su reelección el próximo fin de semana y que hay entre diez y quince socios que están dispuestos a testificar.

La nueva Junta Directiva de la AVT quiere saber si con esas llamadas se ha vulnerado la intimidad de algunos asociados, cómo se han conocido los teléfonos de los mismos, de qué base de datos han podido extraerse y si se ha suplantado la personalidad jurídica de la asociación, ya que, aseguran, la persona que llamaba decía que lo hacía en nombre de una persona contratada por la entidad.

Libertad Digital, 14 de mayo de 2006 

Rosa Díez dice que «el principio del fin de ETA» fue el pacto entre PSOE y PP

La socialista Rosa Díez afirmó ayer que el «principio del fin de ETA» fue el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo entre el PSOE y el PP, un acuerdo que en su opinión es esencial para que ese final llegue. La europarlamentaria dio una conferencia dentro del Foro Tomás Caballero, acto organizado por las Juventudes Navarras de UPN que tuvo lugar en un abarrotado salón del hotel NH Iruña Park.  «Somos de partidos políticos distintos, como es conocido, pero ésta es la grandeza de la democracia: que en las cosas fundamentales algunos sabemos que tenemos que ir juntos si queremos derrotar definitivamente a nuestro enemigo. Mis enemigos sólo están en ETA. Los demás son adversarios o compañeros, políticamente hablando». Así comenzó su intervención la eurodiputada socialista Rosa Díez, cuando agradeció a la organización juvenil de UPN que le hubieran invitado a ese acto en homenaje al concejal Tomás Caballero, asesinado por ETA. Y esa misma idea, la de la necesaria unidad entre el PSOE, el PP y, en Navarra, UPN, en la lucha contra el terrorismo, fue la que defendió con intensidad en la conferencia que ofreció ayer en Pamplona. «Hay que revitalizar el pacto y todo lo que de él se deriva, incluida la Ley de Partidos y la actuación estricta de la justicia», señaló. En opinión de la europarlamentaria del PSOE, el único proceso de diálogo que se debe abrir en estos momentos es entre los dos principales partidos. «El final de la impunidad» En cuanto a los logros que esa unión de los partidos constitucionalistas ha aportado destacó especialmente la Ley de Partidos porque, en su opinión, «terminó con la impunidad de los terroristas». «Hasta entonces, estaban en las instituciones. No se había podido probar judicialmente, pero conocíamos que teníamos un concejal o un alcalde que era cómplice de los terroristas». Rosa Díez señaló que muchos temían lo que podría suceder si Batasuna era ilegalizada. «Había mucha gente a la que le daba miedo y decía que los íbamos a convertir en víctimas. Y yo contestaba: ¡Mejor víctimas que verdugos!». La europarlamentaria señaló que antes de la ilegalización de Batasuna, España era «el único país en el mundo que daba un listado a los terroristas de dónde vivíamos, para que no tuvieran que hacer un seguimiento», en referencia al censo electoral que recibía la hoy ilegalizada formación. «Y además, les dábamos dinero», a través de las instituciones, «para que vivieran bien, para que pudieran pagar a chavales para que tiraran cócteles molotov... Eso se acabó con una ley absolutamente legítima que terminó con su impunidad y con sus sueldos». Díez destacó que la sociedad española va a derrotar al terrorismo «a cambio de nada», porque «cualquier cesión democrática y política a una organización fascista es escribir la vuelta al terrorismo». Rechazó que «todo el mundo» se esté refiriendo al momento actual como «proceso de paz». «Yo no he pedido en la calle la paz, eso lo pedían los terroristas. Yo he pedido la libertad, porque era lo que nos faltaba». BEATRIZ ARNEDO. PAMPLONA.  Diario de Navarra, 13 de mayo de 2006