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SECULARIZACIÓN Y NIHILISMO. El cáncer cultural de nuestro tiempo

SECULARIZACIÓN Y NIHILISMO. El cáncer cultural de nuestro tiempo


Resulta difícil dar con una reflexión sobre la cultura europea que escape al lugar común del proceso de secularización occidental, que tanto encandila al progrerío. Este simplismo deja insatisfecho al lector mínimamente inquieto. Por otro lado, el español del año 2007 intuye que bajo la piel de cordero del movimiento laicista local se esconde un lobo que teme, y con razón, peligroso. Y es que la disyuntiva cultural del siglo XXI no es secularización o religiosidad; la cosa parece ir por otro lado.

 

Massimo Borghesi aborda este supuesto proceso de secularización occidental en Secularización y nihilismo. "Supuesto", sí, porque sólo lo es en apariencia. Para Borghesi, Occidente no está perdiendo su religiosidad, sino transformando ésta en un tipo de creencia bien particular:

Caracterizada por la New Age, la nueva era asume el rostro de la "era de acuario", cuya llegada marca el declive de la "era de Piscis", la era cristiana que ha durado dos mil años. La llegada del nuevo milenio se carga así de expectativas escatológicas; un nuevo "eón" va a acontecer (pág. 40).

El relativismo, el hedonismo, la apología multicultural que observamos a nuestro alrededor esconden toda una filosofía de la historia, el progreso y el hombre. Se trata de una religión ideológica en toda regla... que se presenta como la superación alegre y despreocupada de cualquier tipo de creencia pasada; "una religiosidad etérea y ligera, informe, que, lejos de abrir lo humano hacia Dios, entendido como 'otro', es, más bien, el elemento llamado a 'cerrar' el mundo, a hacer soportable la existencia finita en la 'era del vacio'. Se establece así un extraño círculo entre religiosidad y nihilismo" (pág. 41).

 

Para Borghesi, no estamos ante un abandono de la religiosidad, sino ante una mutación, una perversión de la misma. No asistimos al triunfo de Voltaire, sino a la "consolidación de un pensamiento 'religioso' parasitario respecto al horizonte abierto por el cristianismo, que contiene su propio modelo de caída y redención" (pág. 55).

 

Esta nueva pseudorreligión tiene como característica el rechazo tanto de la fe como de la razón, y se lleva por delante tanto el cristianismo como la Ilustración. Funciona como una creencia oscurantista en sentido pleno. Es un cáncer cultural en toda regla.

 

Este cáncer tiene sus propios dogmas, que se presentan como no dogmáticos pero que poseen toda la fuerza de la creencia, incluso de la superstición. Apología gay, hipersexualidad, multiculturalismo o legalidad internacional se manejan como dogmas incuestionables e incuestionados. Ninguno de ellos se sostiene racionalmente, y ése es precisamente el problema: buscando librar al hombre de la religión, el postmodernismo le ha liberado también de la razón y convertido en un manojo de ilusiones vacías, emociones instantáneas y anhelos nunca satisfechos susceptible de ser manipulado e instrumentalizado por una nueva religión que se presenta como una no religión.

 

La crisis del cristianismo es la crisis de la razón y el triunfo de la pseudorreligión. Borghesi estudia en profundidad la relación entre cristianismo y cultura, empezando por esa feliz coincidencia entre el pensamiento griego y la revelación cristiana. A despecho de lo que cuentan los intelectuales de salón o de barra de bar, lo cierto es que durante dos mil años reflexión filosófica y teológica han ido de la mano; incluso en Nietzsche o Marx, Dios es una constante, aunque lo que se pretenda sea combatirlo sin cuartel. Para ellos, la relación con Dios puede ser problemática y polémica, pero siempre seria; en ella se pone en juego el hombre, que sufre, lucha, gana o pierde, pero siempre poniendo la vida en ello. Pocas cosas hay más serias.

 

Por el contrario, el nihilismo contemporáneo afirma que hay que huir del mundo, desagradable valle de lágrimas para una cultura que sólo acepta llorar de alegría. Dios está fuera de lugar porque es demasiado serio. Y a la negación de este mundo demasiado serio y arduo le sigue la creación de uno virtual. Se abomina del esfuerzo, el sacrificio, la lucha, la esperanza, la fe en el futuro, y el pasotismo, el hedonismo, el pacifismo, la fe en lo instantáneo campan a sus anchas. He aquí un mundo virtual para un hombre que no soporta el mundo real. La principal víctima de ello no es Dios, ni lo es el mundo; es el hombre, que queda mutilado, capado, disminuido en su humanidad.

 

La apología de lo simplemente estético o lo lúdico –"el fulgor de los colores y el fragor de los sonidos" (pág. 131)– esconde la desesperanza, el pesimismo, la degradación del hombre a sujeto pasivo sin futuro ni ilusión. Para no rendir cuentas, crea nuevos dioses, desdivinizados, a la manera que se estilaba en los últimos tiempos del Imperio Romano. "El momento actual oscila entre paganismo y gnosis, entre idolatría y rechazo de la teodicea" (pág. 139). Para no creer en nada, se crean divinidades sociopolíticas o culturales indoloras, desde la democracia o el diálogo hasta los derechos humanos y el multiculturalismo.

 

Secularización y nihilismo es un certero análisis filosófico de la cultura occidental, de las contradicciones suicidas de la sociedad contemporánea; y, más allá de eso, un llamamiento a volver la cara hacia una ilustración cristiana que tiene de religión tanto como de filosofía. Así, Borghesi propone la recuperación del diálogo entre fe y razón como fundamento de una cultura cristiana.

 

El punto de partida de Borghesi es el mismo que el de Benedicto XVI y el de Juan Pablo II: Europa vive una crisis religiosa porque vive una crisis intelectual sin precedentes. También comparten punto de llegada: la recuperación del cristianismo en el Viejo Continente será sólo posible desde la recuperación del prestigio de la razón, de la reflexión racional.

 

En estas páginas, Borghesi aborda la gran cuestión del momento: en el siglo XXI el humanismo caminará de la mano del cristianismo o perecerá a manos de la religión civil o del salvajismo yihadista. Como en los tiempos más oscuros de la historia europea, el saber y la razón filosófica parecen destinados a sobrevivir tras los muros de los monasterios, sean éstos cuales sean en la centuria presente.

 

 

MASSIMO BORGHESI: SECULARIZACIÓN Y NIHILISMO. CRISTIANISMO Y CULTURA CONTEMPORÁNEA. Encuentro (Madrid), 2007, 245 páginas.

 

ÓSCAR ELÍA MAÑÚ, analista del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES).

 

Libertad Digital, suplemento Libros, 1 de febrero de 2008

DOCUMENTO: La Iglesia ante las Elecciones

DOCUMENTO: La Iglesia ante las Elecciones


1. Los españoles hemos sido convocados a las urnas para el próximo 9 de marzo. Como en otras ocasiones semejantes, los Obispos ofrecemos a los católicos y a todos los que deseen escucharnos algunas consideraciones que estimulen el ejercicio responsable del voto. Hablamos como pastores de la Iglesia que tienen la obligación y el derecho de orientar el discernimiento moral que es necesario hacer cuando se toman decisiones que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos y a la promoción del bien común.

 

2. Con tal finalidad pensamos que es éste un momento apropiado para leer y meditar de nuevo la Instrucción Pastoral aprobada el 23 de noviembre de 2006 por la Asamblea Plenaria de nuestra Conferencia Episcopal bajo el título de “Orientaciones morales ante la situación actual de España”. Recordamos algunas ideas fundamentales de esta Instrucción, que han de ser comprendidas, por tanto, en el conjunto de aquel relevante texto.

 

3. Respetamos a quienes ven las cosas de otra manera. Sólo pedimos libertad y respeto para proponer libremente nuestra manera de ver las cosas, sin que nadie se sienta amenazado ni nuestra intervención sea interpretada como una ofensa o como un peligro para la libertad de los demás. Deseamos colaborar sinceramente en el enriquecimiento espiritual de nuestra sociedad, en la consolidación de la auténtica tolerancia y de la convivencia en el mutuo respeto, la libertad y la justicia, como fundamento imprescindible de la paz verdadera (n. 81).

 

4. Si bien es verdad que los católicos pueden apoyar partidos diferentes y militar en ellos, también es cierto que no todos los programas son igualmente compatibles con la fe y las exigencias de la vida cristiana, ni son tampoco igualmente cercanos y proporcionados a los objetivos y valores que los cristianos deben promover en la vida pública (n. 50).

 

5. Los católicos y los ciudadanos que quieran actuar responsablemente, antes de apoyar con su voto una u otra propuesta, han de valorar las distintas ofertas políticas, teniendo en cuenta el aprecio que cada partido, cada programa y cada dirigente otorga a la dimensión moral de la vida. La calidad y exigencia moral de los ciudadanos en el ejercicio de su voto es el mejor medio para mantener el vigor y la autenticidad de las instituciones democráticas (n. 56). No se debe confundir la condición de aconfesionalidad o laicidad del Estado con la desvinculación moral y la exención de obligaciones morales objetivas. Al decir esto no pretendemos que los gobernantes se sometan a los criterios de la moral católica. Pero sí que se atengan al denominador común de la moral fundada en la recta razón y en la experiencia histórica de cada pueblo (n. 55).

 

6. “Es preciso afrontar - señala el Papa - con determinación y claridad de propósitos, el peligro de opciones políticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, y a la promoción de la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento público otras formas de unión que contribuirían a desestabilizarla, oscureciendo su carácter peculiar y su insustituible función social” (n. 56). La legislación debe proteger al matrimonio, empezando por reconocerlo en su ser propio y específico (n. 41).

 

7. No es justo tratar de construir artificialmente una sociedad sin referencias religiosas, exclusivamente terrena, sin culto a Dios ni aspiración ninguna a la vida eterna (n. 13). En ese  sentido parece que apuntan, entre otras cosas, las dificultades crecientes para incorporar el estudio libre de la religión católica en los currículos de la escuela pública, así como el  programa de la nueva asignatura, de carácter obligatorio, denominada “Educación para la ciudadanía” (n.18), que lesiona el derecho de los padres - y de la escuela en colaboración con ellos - a formar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas y morales. Es necesario promover un gran pacto de Estado sobre la base de la libertad de enseñanza y la educación de calidad para todos.

 

8. El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo (n. 65). Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político (n. 68).

 

9. La Iglesia reconoce, en principio, la legitimidad de las posiciones nacionalistas que, sin recurrir a la violencia, por métodos democráticos, pretendan modificar la configuración política de la unidad de España (n. 73). Al mismo tiempo, enseña que, también en este caso, es necesario tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria y - en palabras de Juan Pablo II a los obispos italianos - “superar decididamente las tendencias corporativas y los peligros del separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación y con comportamientos de solidaridad renovada” por parte de todos. Hay que evitar los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública en favor de pretensiones particularistas o reivindicaciones ideológicas (n. 74).

 

10. En este momento de la sociedad española, algunas situaciones concretas deben ser tenidas muy particularmente en cuenta. Nos parece que los inmigrantes necesitan especialmente atención y ayuda. Y, junto a los inmigrantes, los que no tienen trabajo, los que están solos, las jóvenes que pueden caer en las redes de la prostitución, las mujeres humilladas y amenazadas por la violencia doméstica, los niños, objeto de explotaciones y de abusos, y quienes no tienen casa ni familia donde acogerse. Hay que trabajar también para superar las injustas distancias y diferencias entre las personas y las comunidades autónomas, tratando de resolver los problemas más acuciantes, como son el trabajo, la vivienda accesible, o el disfrute equitativo de la naturaleza, compartiendo dones tan indispensables para la vida como el agua y cuidando con esmero el patrimonio común de la creación (n. 80). En el orden internacional, es necesario atender a la justa colaboración al desarrollo integral de los pueblos.

 

Que el Señor ilumine y fortalezca a todos para actuar en conciencia y conforme a las exigencias de la convivencia en justicia y libertad.

 

Madrid, 30 de enero de 2008

 

Presentación en Pamplona de las candidaturas del Partido Solidaridad y Autogestión Internacionalista (SAIN).

Presentación en Pamplona de las candidaturas del Partido Solidaridad y Autogestión Internacionalista (SAIN).


Un grupo de militantes cristianos de toda España, también de Navarra, hemos lanzado un partido político, el partido SAIn: Solidaridad y Autogestión Internacionalista. Aunque el partido es joven, sus militantes llevamos muchos años en la acción política solidaria y en organizaciones sindicales y culturales de clara raíz apostólica como la primera HOAC, la editorial ZYX,  el Movimiento Obrero Autogestionario (MOA), y más recientemente el Movimiento Cultural Cristiano.

 

Desde las primeras elecciones democráticas muchas conciencias cristianas, o simplemente honradas, vivieron con angustia cómo las diferentes fuerzas políticas apoyaban claramente planteamientos anticristianos.

 

La indiferencia de nuestros políticos ante el sufrimiento de los empobrecidos de la tierra, de los hambrientos, parados, los niños esclavos, su desprecio a los niños abortados… es brutal; son más de 100.000 abortos en España cada año, incluidos los abortos navarros en otras comunidades financiados con dinero público.

 

Como cristianos llevamos más de veinte años, exigiendo a todos los partidos su compromiso en la erradicación del hambre, el paro y la esclavitud infantil, y el respeto y la defensa de la vida como requisito para otorgarles nuestro voto.

 

Los partidos no han escuchado nuestras reivindicaciones, y por eso, en solidaridad con los empobrecidos de la tierra impulsamos la campaña por el Voto en Blanco durante más de 20 años.

 

Por exigencia cristiana, ahora hemos puesto en marcha un partido político cuyo eje es la SOLIDARIDAD, defendiendo toda vida y promoviendo, por tanto, la justicia social.

 

Con gran alegría os informamos que el partido SAIn, Solidaridad y Autogestión Internacionalista, se presenta a las próximas elecciones generales.

 

Os invitamos al acto público de presentación de nuestra candidatura en Navarra, que tendrá lugar el próximo viernes 8 de febrero, a las 20:00 horas, en el Colegio Mayor Roncesvalles de Pamplona (Avda. Sancho el Fuerte, 25).

 

Tlfno: 626052423   

navarra@partidosain.es      

www.partidosain.es

 

 

 

 

 

 

Una Iglesia calladita y unos cristianos timoratos

Una Iglesia calladita y unos cristianos timoratos


Desde que la democracia es democracia en España, los obispos, cuando se aproxima una jornada electoral, tienen la sana costumbre de hacer pública una declaración o nota con la que ofrecen criterios morales de orientación del juicio de la conciencia cristiana ante las cuestiones más urgentes del momento.


Han sido estos textos síntesis apreciadísimas, motivo y argumento de reflexión para no pocos cristianos, de aplicación de la doctrina social de la Iglesia. Alejados por su naturaleza del cómo de las políticas coyunturales y centrados en el qué de la sustancia del hacer en pos del bien común, su difusión pública es un magnífico servicio al desarrollo de una democracia capaz de ser espacio de diálogo público.

 

Los obispos del sur de España han publicado ya su argumentario de orientación de la conciencia cristiana ante las elecciones del 9 de marzo. Unos comicios en los que nos jugamos mucho más que la continuidad del desgobierno de Zapatero; decidiremos, mal que nos pese, el futuro del proyecto de disolución ética de la sociedad española, amén de la implantación definitiva de las bases de un totalitarismo de Estado que utiliza el relativismo moral inoculando en las nuevas generaciones, a través de la educación, para así seguir manipulando las conciencias y hacer de los ciudadanos sujetos acríticos y débiles actores de su libertad frente a los poderes. Los obispos del sur de España lo han dicho con meridiana claridad:

 

Los inmensos medios que el poder pone hoy en manos de los responsables políticos hace que la tentación de manipular a la sociedad, y de reducir el gobierno de los hombres a un control cada vez más minucioso y estricto de todas las dimensiones de la vida, incluso de la conciencia, sea una tentación muy fuerte, a la que se cede con frecuencia. La libertad es un bien frágil. El peligro del totalitarismo, aún con apariencia democrática, es un peligro muy real en nuestro mundo, al que están expuestos todos los partidos políticos, y no sólo en España.

 

La tutela de la vida desde su concepción hasta su muerte natural, el aborto, la píldora abortiva del día después, la eutanasia, la educación, el desarrollo de un agresivo laicismo de Estado o la pulsión por silenciar a la Iglesia en el debate público serán cuestiones que estarán en el protagonismo de las idas y venidas de los candidatos y en los capítulos, escritos con tinta colorada, del programa electoral de los partidos políticos.

 

La economía será importante, claro que lo será. Pero por primera vez en la historia, la impunidad con que el Gobierno socialista ha querido destapar los fantasmas de la cuestión ética y religiosa de la historia de España hará que no pocos de los ideólogos de la izquierda quieran hacer de estas elecciones la decisión sobre un proyecto moral. De ahí la agitada movilización del electorado de izquierda en las últimas semanas a costa de la Iglesia y de lo cristiano. Un proyecto moral que nunca debiera llevarse al sólo juego de las mayorías y de las minorías dado que pertenece a la lógica de la razón común, de la razón dialógica, si se me apura. Una razón que es previa a la decisión numérica electoral.

 

Los obispos siempre han hablado claro. Esperemos que también lo hagan en esta ocasión. Ejemplos tienen, como el del titular de la diócesis de Tarazona, que en una reciente carta pastoral sobre la familia cristiana señalaba que "un matrimonio joven cristiano no estará dispuesto a dar los votos a quienes no defiendan la familia, tal como Dios la ha diseñado. Si para ganar votos ese partido promueve o tolera el divorcio, o la uniones homosexuales, o el aborto, o la píldora del día después, o la manipulación de embriones, ese partido, sea de derechas o de izquierdas, no merece el voto de una familia cristiana".

 

En las primeras vísperas de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, la vicepresidenta del Gobierno ha lanzado un mensaje a los obispos para que no se pasen mucho con su nota ante las próximas elecciones: "Los ciudadanos exigen este respeto porque saben que la democracia no necesita tutelas morales, porque la única forma de vivir en libertad es sobre el respeto a la libertad ideológica, al principio de laicidad y aconfesionalidad del Estado". La frase está tan cargada de tautologías y de sofismas que no merece más comentario. Es tan poco original que sólo repite lo que el señor Zapatero viene diciendo desde hace demasiado tiempo.

 

Mientras, el que fuera arzobispo de Pamplona, monseñor Fernando Sebastián, y artífice de la Transición, al menos de la eclesial, declaraba que "en nuestra España de hoy no faltan personas, grupos, instituciones, que no ven con buenos ojos la presencia de la Iglesia, ni de los eclesiásticos, ni de los cristianos confesantes en los medios de comunicación. Preferirían una Iglesia calladita y unos cristianos timoratos y recluidos. Pero tendrán que acostumbrarse a lo contrario. La Iglesia es toda ella Palabra".

José Francisco Serrano Oceja

Libertad Digital, suplemento Iglesia, 31 de enero de 2008

El cardenal Amigo Vallejo afirma que "justificar" el terrorismo es "prostituir" los ideales

El cardenal Amigo Vallejo afirma que "justificar" el terrorismo es "prostituir" los ideales

Políticos, víctimas del terrorismo y centenares de sevillanos participaron ayer en los actos de homenaje al concejal del PP en el Ayuntamiento de Sevilla Alberto Jiménez-Becerril y a su esposa, Ascensión García, asesinados por la banda terrorista ETA hace diez años, que comenzó con una misa celebrada en la Catedral de Sevilla y en la que el arzobispo de la ciudad, cardenal Carlos Amigo Vallejo, advirtió de que "justificar" el terrorismo significa la "prostitución de los ideales", a la vez que aseguró que la "democracia sin fundamento ético es un castillo de naipes" 

Durante la homilía, el cardenal Amigo Vallejo pidió a los presentes que "por lo que más queráis, no endurezcáis el corazón, sino llenarlo con esperanza de que es posible la paz". Así, indicó que los que buscan la "paz sin comenzar por ella están equivocados”, a la vez que subrayó que los que "tanto mal han causado no pueden pedir que renunciemos a la Justicia".

De esta forma, reiteró que la "dignidad y la vida de las personas ocupa el primer puesto de los valores", al tiempo que afirmó que las "heridas" producidas por el asesinato perpetrado por ETA fueron "grandes". "La vida –añadió- es dignidad y esta es tan sagrada que nadie puede destruirla".

 

A la misa asistieron además de familiares y amigos del matrimonio el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín; las consejeras de la Junta Evangelina Naranjo y María Jesús Montero; el presidente del PP-A, Javier Arenas, el eurodiputado del PP Jaime Mayor Oreja, y el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz, así como José Antonio Ortega Lara y María del Mar Blanco.

 

Una vez finalizada la ceremonia, el eurodiputado del PP Jaime Mayor Oreja calificó de "repugnante" el asesinato de Alberto y Ascensión, a la vez que destacó que ante la "presión etarra, ni Sevilla ni el PP cedieron, ya que tuvieron una reacción ejemplar". Además, advirtió de que en este décimo aniversario es el momento de decir que "la victoria representa la verdad y que en terrorismo no se puede mentir nunca".

 

Por su parte, el ex líder del PP vasco Carlos Iturgaiz dijo que es un "nunca olvidaremos lo que sucedió, ya que las alimañas de ETA los mataron". Asimismo, destacó la necesidad de que las próximas elecciones generales, convocadas para el 9 de marzo, gane el PP, ya que "vamos a ir a por ellos, sin embargo, si gana Zapatero, a la serpiente sólo le cortarán la cola y así no se les mata". De esta forma, subrayó que a las serpientes se les mata "cortándoles la cabeza".

 

Además, describió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como el "bombero pirómano", ya que la "ilegalización de ANV llega tarde, puesto que ya ha consentido que haya 400 concejales, que van a seguir en los ayuntamientos, amenazando y recibiendo unos fondos de las arcas públicas".

 

Análisis Digital, 31 de enero de 2008

 

 

Monseñor Jaramillo, una víctima del terrorismo que dio su vida por la fe. El obispo de Arauca fue asesinado en 1989 por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) colombiano

Monseñor Jaramillo, una víctima del terrorismo que dio su vida por la fe. El obispo de Arauca fue asesinado en 1989 por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) colombiano

Monseñor Jaramillo, una víctima del terrorismo que dio su vida por la fe. El obispo de Arauca fue asesinado en 1989 por el Ejército de Liberación colombiano

 

La congregación vaticana para las Causas de los Santos está trabajando ya en su posible beatificación.

 

N. de C.

Madrid- «La pastoral llega a la cumbre cuando se da la vida por los caminos», solía decir. Monseñor Emilio Jesús Jaramillo fue asesinado en Fortul el 2 de octubre de 1989, tras una intensa labor pastoral, que logró elevar del rango de prefectura al de diócesis misionera a la región colombiana de Arauca y que multiplicó el número de sacerdotes y congregaciones de religiosas. En ese mismo lugar, cuatro años antes, había sido asesinado otro sacerdote, Raúl Cuervo. Fue entonces cuando monseñor Jaramillo proclamó abiertamente su posición ante la violencia terrorista: «Sólo hacía falta la sangre de un sacerdote para que la copa se llenara. Pero si hace falta más sangre, aquí está mi clero con su obispo a la cabeza».

 

A las tres y media de la tarde de aquel día, tres hombres armados detuvieron el coche en el que viajaba el obispo y le secuestraron junto a otro sacerdote, el padre Helmer. Confiaron en que les retenían para realizar alguna gestión de mediación para los mandos terroristas del Ejercito de Liberación Nacional colombiano. Pero no fue así. El padre Helmer fue obligado a abandonar a su obispo, contra su voluntad, con instrucciones de regresar a la mañana siguiente al mismo lugar. Antes de despedirse, en un despiste de sus captores, se dieron la mutua absolución. Amanecido el día 3 de octubre, se dirigió al lugar convenido. Allí encontró a monseñor Jaramillo tirado en el suelo, con los brazos en cruz y la cara desfigurada. Faltaban su anillo pastoral, el rosario y su reloj.

Recordando a su obispo, el padre Álvaro Hernández no puede reprimir las lágrimas. Lógico, cuando ha compartido con él, su padre espiritual, más de 25 años, 15 de ellos siendo ya obispo.

 

«Era un hombre muy humano, de entrega generosa, al que le dolía toda actitud contra la vida humana», recuerda. «Se hacía entender entre los más humildes, probablemente por su vida austera y sencilla, que cada día comenzaba con un rato de oración y algo de ejercicio físico saltando con una cuerda, como un boxeador». De esa manera de amarrar la vida que le arrebataron entre sus manos brotaba la claridad que le permitió, hasta el último aliento de vida, no esquivar ninguna circunstancia que se interpusiera en su deber de sucesor de los apóstoles.

 

¿Por qué asesinaron entonces a monseñor Jaramillo? El mismo ELN lo dejó claro en un boletín interno publicado el 28 de octubre de 1989.

 

El asesinato del obispo fue un duro mazazo para la diócesis. Al principio, todos quedaron atenazados por el miedo, como reconoce el padre Hernández, y no es para menos. El propio Hernández relata que hasta en tres ocasiones terroristas armados le ha intentado obligar a interrumpir la celebración de la eucaristía, a lo que siempre se ha negado con riesgo para su vida. Pero supieron reponerse.

 

La Razón, 30 de enero de 2008

EL DESAFÍO DEL TERRORISMO ISLÁMICO Han sido adecuadas las respuestas?

EL DESAFÍO DEL TERRORISMO ISLÁMICO Han sido adecuadas las respuestas?


Las comunidades islámicas se instalan en países europeos que les brindan los derechos políticos, económicos y sociales de los que carecen en sus países de origen. Ahí comienza una acción que les llevará de su presencia como invitados ajenos a otro nivel donde reivindicarán la total hegemonía, sin espacio para otras religiones. Cuando los musulmanes poseen una parte importante de la población o reivindicaciones históricas, como es el caso de Andalucía, pasan de considerar el territorio donde están de dar el ahd, tierra de kafar, infieles, donde no pueden reclamar la aplicación de la Shariá o ley islámica, a dar al hard, territorio por conquistar donde los mahometanos pueden llevar a cabo la yihad, la guerra santa, hasta conseguir dar el Islam, territorio del Califato donde sí se aplica únicamente la jurisprudencia coránica. Las comunidades pasan de llevar una vida cerrada, de espaldas a la sociedad, a intervenir en la vida pública. Esto ya ha ocurrido en Francia.

 

Pero ni siquiera dar el ahd es un seguro para los occidentales. Los centros de edición y distribución de la prensa radical, ya sea de los islamistas armados argelinos como los paquistaníes, se centran en Londres, París y Berlín donde aprovechan las libertades de expresión y publicación que niegan donde ellos reinan. Es necesario recordar, como dice Gustavo Bueno, que la Filosofía y el Derecho sólo se desarrollaron en territorio cristiano, en las zonas sometidas al Islam sólo existe la teología de la media luna.

 

Las autoridades europeas cometen un error básico: prefieren tratar con los ulemas o líderes de estas comunidades a tratar con los musulmanes como individuos, un ciudadano más. Refuerzan el liderazgo musulmán y dan carta de naturaleza a las comunidades de esa religión totalitaria, permitiéndoles menoscabar los derechos de sus mujeres y aplicar en sus áreas la normativa coránica. Esto se evidenció en las protestas de padres mahometanos contra la presencia de crucifijos en colegios. De hecho, el edicto de Jomeini contra Salman Rushdie, los furibundos ataques contra las naciones cuya prensa caricaturizó a Mahoma o las violentas protestas contra el Papa cuando disertó en la Universidad alemana son muestras de que no renuncian a intervenir directamente en áreas ajenas a su fe.

 

Los defensores de la guerra santa contra el Cristianismo, los yihadistas, carecen de un Estado, están repartidos por medio centenar de naciones y diluidos entre casi mil millones de musulmanes. La poderosa maquinaria de guerra occidental no puede dañarles porque carece de una cabeza a la que golpear.

 

Donde sí se ha producido una intervención militar, en las naciones iraquí y afgana, la rápida victoria de los ejércitos occidentales se ensombreció con la ocupación. Los combatientes que iniciaron su singladura en 1980 luchando contra el ateismo soviético en Afganistán, agrediendo a India en Cachemira o bañando Argelia en sangre, se han concentrado de nuevo en aquellos dos países. En Irak el caso es más sangrante porque el baasismo laico de Saddam Hussein, destruido por el presidente Bush, fue durante mucho tiempo un muro de contención contra el islamismo. Baste citar la guerra de ocho años que mantuvo Bagdad para derrocar, sin éxito, la teocracia persa de Teherán.

 

La acción constante, aunque no resolutiva, de guerrilleros y terroristas debilitan el apoyo de la opinión pública norteamericana, y la opinión pública es esencial en una democracia (El rey de Arabia Saudí no tiene ese problema). Es imposible eternizar la presencia de ejércitos occidentales en Irak y Afganistán. Y son esas tropas anglosajonas y polacas en su mayoría, más las empresas de soldados corporativos, las que sustentan ambos raquíticos Estados cuya autoridad no alcanza su propio territorio. El aparato del terrorismo yihadista lo sabe; ataca a las naciones ajenas al Islam y fuerza su política, como ha sido el caso de los cristianos coreanos en Afganistán. Antes o después, irán a la guerra civil para conquistar el poder, en el momento que los marines de EE.UU. se marchen.

 

Al Qaeda, la cabeza de turco de Washington, no es una organización internacional terrorista sino un centro fanático de apoyo económico, organizativo y de entrenamiento para cientos de grupos musulmanes indígenas instalados en sus propias naciones o en la emigración. Su discurso va contra Occidente, abanderado de los derechos humanos y la democracia. Los yihadistas denuncian sus contradicciones como el apoyo a regímenes autocráticos como los de la Península Arábiga o a Israel. La acción terrorista sólo distingue entre los suyos y los demás. Los atentados yihadistas buscan matar al mayor número de personas, ya sean infieles: Nueva York, Madrid, Londres, París, El Cairo, Yemen; como «malos musulmanes»: Irak, Afganistán, Indonesia. El mayor número de víctimas de los yihadistas siguen siendo musulmanes.

 

En el caso de un Estado islámico radical, como Irán, la respuesta a su agresivo programa nuclear es el tímido bloqueo de los foros políticos y económicos occidentales. Nadie parece comprender que la financiación saudí al movimiento deobandi también contempla, como Ben Laden ha demostrado, el exterminio de los «herejes» chiítas. Teherán intenta generar un ecumenismo islámico para recuperar el liderazgo del renacimiento musulmán que tuvo en 1979. Es difícil, sólo uno de cada diez mahometanos es partidario de Alí, chiíta, y sus seguidores, como los hazaras afganos, han sido blancos frecuentes de los yihadistas y de sus aliados talibán. Irán, más práctico que Al Qaeda, abre nuevos frentes, profundiza una relación iniciada por Jomeini, con el envío de su hijo Ahmed en los años 80 a Cuba y Nicaragua estrechando lazos y firmando acuerdos. La vieja Persia sigue creando alianzas basadas en su común enemistad con Estados Unidos, sin exigir un sometimiento estricto al Islam como hacen sus ofuscados rivales yihadistas. El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ratificó la alianza con el boliviano Evo Morales, tras asistir a la 62 Asamblea General de la ONU y antes de partir para reunirse con el venezolano Hugo Chávez. En esa asamblea de Naciones Unidas el presidente Kirchner solicitó la entrega de los iraníes reclamados por la justicia argentina por el atentado de la AMIA en Buenos Aires, el más importante que se haya cometido contra la comunidad judía desde la Segunda Guerra Mundial.

 

La extensión del Islam ha estado históricamente ligada a la guerra. Mahoma fue un guerrero que expandió su religión con las armas. En la mayor parte de los Estados musulmanes están prohibidas otras religiones.

 

Personalmente sólo he podido asistir a misa en una iglesia en Teherán. La conversión de un musulmán a otra religión está penada con la muerte. Algunos pretenden fomentar un Islam moderado frente al Islam radical, cuando aquél nunca ha combatido a éste. El yihadismo encuentra un terreno abonado en una Europa con una diáspora de millones de musulmanes, cuyos jóvenes se sienten marginados y buscan reconstruir su identidad. A los actos terroristas no les han seguido movilizaciones masivas yihadistas todavía pero los extensos incidentes en Francia preconizan un cambio cuyo eje son las mezquitas donde se predica el salafismo y otras formas extremas de Islam sunnita, el mayoritario. Las aspiraciones frustradas de los más pobres en el continente más rico pasarán del terrorismo radical a movilizaciones sociales donde el componente religioso de los agitadores supone un factor de confusión para los países receptores, desarmados ante este fenómeno gracias al laicismo que heredamos de la Revolución francesa.

 

Frente a ello se toman medidas cortas de miras y erróneas en su aplicación. Las actuaciones de inteligencia se basan en la tecnología, sin ocultar el déficit de agentes de campo en el mundo islámico. La específica del sujeto a estudiar, el islamista, por la asunción de una serie de roles y ritos desde la infancia, dificulta la penetración de agentes de campo foráneos. Los movimientos deobandi, la secta chiíta o ismaelí, los wahabies o salafistas, realizan un proceso de aculturación imposible de imitar durante largos periodos de tiempo. Esta respuesta policial produce colateralmente un debilitamiento del Estado del bienestar por dos vías: Un incremento no calculado de sus beneficiarios, con la pérdida de derechos de los sustentadores históricos de la seguridad social, los indígenas europeos. También se produce un debilitamiento de los derechos civiles de los ciudadanos occidentales por la razón de Estado: la lucha contra el terrorismo.

 

En cuanto al mensaje, los medios de masas yerran cuando se preocupan de distinguir el Islam de los islamistas, más que por justicia para no provocar una mayor extensión con persecuciones. Su éxito se hace notorio con un sencillo ejemplo: En España no hubo ni un incidente con la comunidad marroquí por el 11 de Marzo.

 

Entre las medidas económicas contra este estado de cosas, el capitalismo fomenta el desarrollo de las naciones musulmanas pobres, como Marruecos, Egipto o Mauritania. Tras la presentación sociopolítica está la verdad, la desconcentración de empresas está impulsada, en realidad, por la inexistencia de poder sindical en aquellos países y la mano de obra barata, además de los incentivos fiscales y el acercamiento a las materias primas y a nuevos mercados. Sólo el crecimiento de la acción directa islámica ha frenado la llegada de muchas empresas occidentales.

 

Finalmente los gobiernos occidentales apoyan un desarme ideológico. En realidad, asignaturas como la Educación para la Ciudadanía sólo tendrían sentido en los colegios donde hay una fuerte presencia de inmigrantes de culturas autoritarias y antidemocráticas a los que sí hay que adoctrinar.

 

Andre Malraux tenía razón: el siglo XXI será religioso o no será.

 

GUSTAVO MORALES

Minuto Digital

 

OBSERVATORIO DE LA NACIÓN-ENERO

OBSERVATORIO DE LA NACIÓN-ENERO


Mañana jueves día 31 de enero a las 20.00 horas tenemos una cita con los Observatorios de la Nación. Podéis consultar al final de este mensaje el listado completo de ciudades y direcciones donde se celebrarán.

 

Como muchos de vosotros ya sabéis los Observatorios de la Nación se celebrarán con  carácter mensual, los últimos jueves de cada mes. Los Amigos de la Nación se reúnen a nivel local, provincial o autonómico y de manera sincronizada, a las 20.00 horas en toda España, con la finalidad de confraternizar. Se leerá un texto común y se debatirá sobre el mismo. El principal objetivo es el seguimiento y el análisis de la actualidad nacional. Esperamos que sea el punto de encuentro y de reflexión común para todos los Amigos de la Nación.

 

Recordad que nuestro objetivo es que en los próximos meses los Observatorios se extiendan por toda España. Si quieres colaborar de forma activa en esta actividad contacta con fundacion@nacionespanola.org. 

 

 

CIUDADES Y DIRECCIONES

 

SANTANDER: CENTRO CULTURAL DOCTOR MADRAZO (C/ Casimiro Sáinz. Junto a entrada del túnel)

 

OVIEDO: AUDITORIO PRINCIPE FELIPE (Pl. de la Gesta)

 

CORUÑA: OFICINA DE LA ASOCIACION GALLEGA DE VICTIMAS DEL TERRORISMO. (Polígono de pocomaco, parcela D-4, Pta. 3 - 2ª planta. Rotonda frente a Casa Juana. Edificio MARCA.)

 

CARAVACA: SALA CAJA MURCIA (Gran Vía s/n)

 

JUMILLA: IES INFANTA ELENA, (Avda. de la Libertad S/N)

 

CARTAGENA: EDIFICIO DE LA REAL SOCIEDAD ECONOMICA DE AMIGOS DEL PAIS DE

CARTAGENA (C/ del Aire Nº 29)

 

MADRID: CENTRO DE ESTUDIOS AFFIRMA. (Avda. de Europa Nº 14. La Moraleja.-

 

ALCOBENDAS).Frente a Campo de Golf Green Park.                                                          * Estación de metro "Ronda de la Comunicación" línea 10 y autobús 157 desde pza. Castilla.

 

ALICANTE: CAFÉ EDEN. (C/ Italia 22)

 

VALENCIA: CEU. PALACIO DE COLOMINAS (C/ del Almuidin.) 

 

BARCELONA: PL. DE CATALUÑA Nº 9, 1º

   

ZARAGOZA: HOTEL GOYA (Cafetería). (C/ cinco de Marzo nº 5)

 

ALBACETE: ATENEO DE ALBACETE (C/ Feria Nº 10)

   

BADAJOZ: LOCALES DE LA CONCEJALIA DE JUVENTUD DE BADAJOZ (Ronda del Pilar Nº 20)

   

LA VICTORIA DE ACENTEJO (TENERIFE): CASA DE LA JUVENTUD Y DEL ARTE. (C/ Doctor Jerez Veguero S/N. La Victoria de Acentejo)

 

LA LINEA DE LA CONCEPCION (CADIZ): MUSEO DEL ITSMO (Pl. de la Constitución S/N. La Línea de la Concepción)

 

MURCIA: JUNTA MUNICIPAL DISTRITO CENTRO OESTE. (Pl. Mayor S/N)

 

ELCHE: CASINO DE ELCHE (C/ Kursal nº 1)

 

 

 

FUNDACIÓN DENAES

APARTADO DE CORREOS 238 · SANTANDER

39080 - SANTANDER · Tel.: 628585607 · Fax: [FaxPersonalizacion]

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