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Entrevista a Mario Mauro, Vicepresidente del Europarlamento: El cristianismo y el futuro de Europa.

Entrevista a Mario Mauro, Vicepresidente del Europarlamento: El cristianismo y el futuro de Europa.

BRUSELAS, lunes, 28 enero 2008 (ZENIT.org).- ¿Hacia dónde va Europa? ¿Qué será de las raíces cristianas? ¿Sobrevivirá a la caída demográfica y a la crisis moral que la atenaza? ¿Logrará renovar y alimentar la esperanza de las nuevas generaciones? ¿Cómo logrará integrar tantos y diferentes flujos de inmigrantes?

Estas y otras preguntas ha hecho Zenit a Mario Mauro, vicepresidente del Parlamento Europeo, profesor de Historia de las Instituciones Europeas y autor del libro en italiano «El Dios de Europa» («Il Dio dell'Europa», Ediciones Ares, 2007).

--¿En qué punto está la Constitución Europea? ¿Hay posibilidades de que se reconozcan las raíces cristianas?

 

--Mauro: Aún conservando elementos de imperfección y con modestos progresos logrados en cuanto al proceso de decisiones, podemos afirmar que, tras la firma del Nuevo Tratado sobre la Unión Europea, la democraticidad de la Unión habrá crecido.

 

El órgano legislativo y representativo por excelencia, aquél que en todos los estados nacionales tiene competencia exclusiva (o casi) respecto a la iniciativa legislativa, es decir el Parlamento Europeo y con él los ciudadanos europeos, puede afirmar que es el gran vencedor del Tratado de Reforma.

 

Tratado que no tiene ya un carácter constitucional sino que mantiene importantes realizaciones en cuanto a legitimidad democrática, eficacia y refuerzo de los derechos de los ciudadanos (con algunas importantes excepciones respecto al Reino Unido y otros estados miembros): uno de los primeros artículos del Tratado de la Unión Europea (UE) define claramente los valores en los que se funda la Unión Europea, otro artículo enuncia sus objetivos. No siendo ya un documento de valor constitucional, la ausencia de una alusión a las raíces cristianas tiene menos peso y se puede considerar reabierta la partida.

 

--Usted es autor del libro «El Dios de Europa». ¿Puede decirnos sus conclusiones? ¿En qué cree la Europa de hoy?

 

--Mauro: El libro puede ayudarnos a responder a preguntas vitales para el futuro de nuestro continente. ¿Hay un hilo conductor de la historia europea que se pueda considerar vinculado a las decisiones históricas de De Gasperi, Adenauer y Schuman? ¿La Europa de hoy responde todavía al proyecto de los padres fundadores? ¿Cómo se puede volver a estas cuestiones fundamentales como la del pueblo europeo y sus aspiraciones? ¿Qué falta hoy en la «aspiración europea»? ¿Por qué, a pesar de los rechazos a la Constitución Europea, parece que nadie quiere afrontar con decisión el problema central de la identidad europea? ¿Cuáles son los espacios disponibles para el protagonismo de la sociedad civil europea? ¿Existe un reconocimiento real y concreto de la subsidiariedad a nivel europeo?

 

Benedicto XVI recuerda que los grandes peligros contemporáneos para la convivencia entre los hombres vienen del fundamentalismo --la pretensión de poner a Dios como pretexto para un proyecto de poder-- y del relativismo --considerar que todas las opiniones son igualmente verdaderas--. La involución del proyecto político que llamamos Unión Europea hoy tiene que ver con estos factores.

 

El problema de Europa nace del hecho de que la relación entre razón y política se ha desviado sustancialmente de la noción misma de verdad. El acuerdo político, que justamente es presentado como sentido de la vida política misma, se concibe hoy como un fin en sí mismo.

 

Por ello, he querido analizar las principales políticas de la Unión Europea usando como hilo conductor las intuiciones de los padres fundadores y la promoción de la dignidad humana propia de la experiencia cristiana. La situación de «impasse» que experimenta Europa debe conducirnos a una profunda reflexión.

 

Más allá de la capacidad de lograr un buen acuerdo sobre el presupuesto, el viejo continente está perdiendo el propio horizonte, la propia dimensión. Tras la era Kohl, Europa ha estado dominada por políticos sin la audacia necesaria para poder generar futuro y sin la fuerza para poder mantener la fe en la construcción política creada hace poco más de cincuenta años por los padres fundadores. Una generación de políticos que llegó a una idea de Europa, rechazada por los referendos francés y holandés, según la cual, la integración cada vez más intensa se ha convertido en un valor en sí misma.

 

--Actualmente, en la Unión Europea se practica un aborto cada 25 segundos y cada 30 segundos hay una separación familiar. A pesar de la grave crisis demográfica, en el Parlamento Europeo parece prevalecer una cultura que propone formas de familia alternativas a la natural, matrimonios homosexuales, píldoras abortivas y eutanasia, mientras que países como Polonia en los que los abortos disminuyen son criticados. ¿No cree que continuar con un modelo cultural malthusiano marcará la decadencia de Europa?

 

 

--Mauro: Sí y hay un peligro mayor. La decadencia de nuestro continente es sobre todo el resultado de una crisis de nuestra identidad europea como pueblo.

 

En este sentido, creo que el reciente discurso del Papa a los embajadores acreditados ante la Santa Sede, en el que ha expresado su esperanza de que la moratoria aprobada por la ONU sobre la pena de muerte pueda «estimular el debate público sobre el carácter sagrado de la vida», constituye el punto central del debate sobre la futura Europa.

 

Según mi experiencia, considero que los cinco puntos en los que se juega el futuro de Europa son la crisis demográfica, la inmigración, la ampliación, la estrategia de Lisboa y la política exterior. Puntos íntimamente relacionados entre sí por un mínimo denominador común: la identidad de Europa. Sin tener clara su identidad, Europa no podrá dar ningún paso adelante en esos cinco retos.

 

Corremos el riesgo de que la respuesta a la crisis demográfica sea puramente ideológica, privilegiando obras de ingeniería social. La UE no puede ignorar el factor cultural en la repercusión sobre los índices de fertilidad, es decir las convicciones personales que sostienen la apertura a la vida.

 

--Sin embargo, si se sale de las sedes de la política de Bruselas y Estrasburgo, parece que entre las nuevas generaciones ha nacido una cultura optimista y pro vida. En Londres hubo una manifestación contraria al aborto. En Madrid, las familias salieron a la calle el 30 de diciembre. El 20 de enero, en París, hubo una manifestación europea a favor de la vida. Antes de Navidad, en Estrasburgo, los movimientos por la vida europeos se reunieron y están tratando de recoger diez millones de firmas para pedir al Parlamento Europeo el reconocimiento de la persona desde la concepción hasta la muerte natural. Cuatro décadas después de la revolución del 68, ¿los tiempos cambian? Usted, ¿qué piensa?

 

--Mauro: Desde hace muchos años, siguen difundiéndose, sobre todo por los medios de comunicación más potentes y persuasivos y por parte de la mayoría de las formaciones políticas en Europa, ideas sobre la familia que, a decir poco, son erróneas o desviadas y no contribuyen absolutamente a ayudar a la sociedad civil, a la que no se hace más libre sino que se la vacía de toda certeza sobre la propia vida.

 

En este contexto alarmante, las manifestaciones y las iniciativas en defensa de la vida y de la familia tradicional, que en toda Europa encuentran cada vez más apoyo, son un claro signo de que hay personas que todavía creen, y que están dispuestas a luchar por ella, por el respeto de la dignidad y el carácter sagrado de la vida humana; vida que desde la concepción se realiza plenamente a través del nacimiento, el crecimiento, el matrimonio, la procreación y la muerte natural.

 

El desafío, antes que político, es educativo y cultural, parte de la concepción de la vida y de la persona que está en juego y de la honestidad intelectual con que se afronta. Aunque hay posturas fuertemente ideologizadas que resisten, está aumentando la apertura a una confrontación a partir de elementos de racionalidad y no de reacciones de tipo emotivo.

 

Y esto, a nivel europeo, emerge tanto entre los políticos como en la opinión pública. Aparte de algunas posturas cerradas a priori y enfocadas a la contraposición o a la demonización del adversario, está surgiendo una disponibilidad nueva a la confrontación, motivada por una creciente sensibilidad hacia la dignidad de la vida, gracias también a los resultados que proporciona la ciencia.

 

Como declaró recientemente el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Angelo Bagnasco, es necesario que las leyes se adecuen al estado del conocimiento, que cambia con el tiempo, especialmente en el campo bioético, y por ello he presentado, juntos a otros colegas, una interrogación escrita a la Comisión Europea, respecto a la financiación de la investigación sobre células madre embrionarias, en la que pedimos «valorar a la luz de los recientes descubrimientos científicos hechos por científicos japoneses si es todavía necesario continuar dando fondos a proyectos para la investigación sobre células madre que destruyen embriones humanos».

 

--Tras la multitudinaria manifestación de apoyo a la familia que se vivió en Italia en 2007 («Family Day), está teniendo un cierto éxito la propuesta de moratoria del aborto lanzada por el diario italiano «Il Foglio». ¿Qué opina?

 

--Mauro: Como en Londres, Madrid, París, Estrasburgo, también en Roma los italianos han salido a la calle para reafirmar una idea de vida y de familia «alternativa» a los modelos que la sociedad y la política están tratando de imponernos. Un modelo que sitúa en el centro al hombre y su búsqueda de la verdad.

 

¿Qué país será Italia dentro de treinta años? Es una pregunta que afecta a todos, de derecha y de izquierda, católicos y aconfesionales, como afecta a todos el evidente deterioro de la sociedad italiana y su clamorosa debilidad en la formación de las nuevas generaciones.

 

Porque si una sociedad libre no logra formar nuevos individuos capaces de gestionar responsablemente la libertad, estará fatalmente destinada a ver cómo crece su nivel de autoritarismo.

 

Recordé antes el reciente discurso del Santo Padre que, el 7 de enero, hacía un llamamiento a la comunidad internacional para que la moratoria aprobada por la ONU sobre la pena de muerte pueda estimular el debate público sobre el carácter sagrado de la vida humana. El 8 de enero, Giuliano Ferrara [director del diario], en «Il Foglio», recoge esta petición y lanza una propuesta de moratoria del aborto que suscita un animado debate.

 

Desearía que los gobiernos nacionales y los organismos internacionales clarifiquen el uso ambiguo de términos como «salud reproductiva», que en sus aplicaciones tienden a convertir las prácticas abortivas en un comportamiento estándar. Las instituciones internacionales, como las Naciones Unidas y la UE, no pueden transformarse en una especie de supermercado de los derechos; han nacido para favorecer la paz y el desarrollo, es decir para tutelar la vida humana y para garantizar la legitimidad de un derecho natural que toda la humanidad tenga como referencia.

 

--Junto a Elisa Chiappa, usted ha escrito el libro en italiano para niños «Pequeño diccionario de las raíces cristianas de Europa» («Piccolo dizionario delle radici cristiane d'Europa», ediciones Ares). ¿Qué historias, personajes e imágenes usaría usted para explicar la Europa cristiana a los niños?

 

--Mauro: Con este libro, Elisabetta y yo hemos tratado de contar a los más pequeños la Unión Europea de hoy, la Europa que fue y que a través de los siglos ha llegado a una fisonomía concreta, y la Europa que será, para hacerles comprender el mundo y la civilización en que han nacido y a la que de mayores darán su aportación.

 

Hemos tratado de hacerlo mediante un diccionario, palabras elegidas con cuidado y explicadas no sólo por un bonito texto sino por las bellísimas imágenes de Benedetto Chieffo. Para hacer todavía más sencillo e interesante el conocimiento de Europa, el libro tiene un anexo con «Eurovia», un juego sobre la bandera europea que propone una carrera atractiva e instructiva a través de todos los países de la Unión.

 

Estoy convencido de que la identidad civil y nacional de Europa se funda en las raíces culturales y religiosas de una tradición bimilenaria. Tenemos que ser capaces hoy de decir lo que somos. En qué creemos.

 

Para tener una Europa mejor, debemos volver a creer, trabajar, movilizarnos por ella. Europa nace cristiana, bajo la protección de san Benito de Nursia, los santos Cirilo y Metodio, santa Catalina de Siena, santa Brígida, santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein); no podemos dejar que sea presa de mistificaciones y manipulaciones.

 

Baste un ejemplo. La referencia al cristianismo está incluso en el símbolo por excelencia, la bandera, porque las doce estrellas provienen del culto a la Virgen María y están desligadas del número de estados adherentes. No todos lo saben, porque el verdadero origen de la bandera con doce estrellas ha sido objeto de un olvido culpable dentro de las instituciones comunitarias.

 

Hace falta, en pocas palabras, otro paso: existe la oportunidad para toda una sociedad de reencontrarse a sí misma y de reencontrar la propia identidad, el propio rostro, y también el propio fin, la razón por la que somos lo que somos ¿Tenemos o no tenemos el deber de responder a este reto? El diccionario tiene el sentido de clarificar y restituir el significado de las palabras que definen a Europa. Un primer paso hacia el reto al que estamos llamados.

 

--El jueves 10 de enero usted presidió la sesión plenaria para la firma de la Carta de los Musulmanes Europeos y pronunció el discurso introductivo. ¿Puede decirnos en qué consiste? ¿Qué significa este documento en el año que la UE dedica al diálogo interreligioso del que usted es delegado? ¿Ha previsto otros momentos de confrontación y debate?

 

--Mauro: Más de 400 organizaciones musulmanas de 28 países del continente, incluida Turquía, han firmado la Carta de los Musulmanes de Europa, elaborada por iniciativa de la Federación de Organizaciones Islámicas de Europa.

 

En los 26 puntos del documento, se recuerdan los derechos y las responsabilidades de los musulmanes, invitados a «una integración positiva», se sanciona la paridad entre hombre y mujer y se rechaza el terrorismo fundamentalista.

 

La Carta es un código islámico de buena conducta, compromete a la comunidad musulmana europea a participar en la construcción de una Europa común y de una sociedad unida, a participar además en el desarrollo de la armonía y del bienestar en nuestras sociedades y a desarrollar plenamente el papel de ciudadanos en el respeto a la justicia, la igualdad de derechos y a la diferencia. Por primera vez, una Carta da un código de conducta a los musulmanes de Europa que no debe estar en contradicción con las legislaciones europeas. Es un óptimo impulso al refuerzo del diálogo intercultural e interreligioso, también a la luz de la insistencia en el deber que tiene el musulmán de respetar al no musulmán. Es esperanzador que en la Carta de los derechos haya una parte dedicada a la familia como condición indispensable para la felicidad de los individuos y para una sociedad estable, y que incluya la apertura a una paridad entre hombre y mujer.

 

Por Antonio Gaspari

El relativismo actual es insuficiente frente al terrorismo

El relativismo actual es insuficiente frente al terrorismo


                El conocido historiador Fernando García de Cortázar publicó en el diario madrileño ABC, el 17 de agosto de 2006, un largo e inquietante artículo titulado El desfile del perdón. A su juicio «La esencia de esta pos-modernísima moda del perdón es que las atrocidades siempre las cometen o un hermético puñado de fuerzas oscuras -el Estado, el colonialismo, el imperialismo yanqui, la globalización...- o los supuestos antepasados del rival político - los fascistas, los comunistas, los alemanes...». Una moda que actúa «Como si las responsabilidades individuales no existieran y siempre hubieran sido las circunstancias las responsables de las decisiones humanas, las acciones humanas y, sobre todo, el sufrimiento humano». Y concluía con un incisivo párrafo: «Después de vivir la pesadilla del juicio, la madre de Miguel Ángel Blanco dijo que casi no había podido mirar a la cara a sus asesinos: “Sólo podía mirarle a las manos. Una y otra vez. No podía dejar de pensar que con esas manos le habían quitado la vida a mi hijo”. Escribo estas palabras, y luego las digo mentalmente. Y las repito muchas veces. Como plegaria. Porque el futuro no puede surgir de disolver las responsabilidades individuales ni tampoco de borrar de la Historia la existencia de ETA, desarraigándola de las conciencias y creando un pasado con víctimas pero sin asesinos, sin verdugos, sin victimarios. Porque para que el ágora sustituya al templo y el futuro no esté ya secuestrado es preciso plantearse el terrible enigma de esas manos. No lavarlas en la ficción de una paz sin ojos sino repetirse y tratar de responder las preguntas que un día se hiciera Hannah Arendt en su libro Los orígenes del totalitarismo: ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué ha sucedido? ¿Cómo ha podido suceder?» Unos sintéticos párrafos que cuestionan muchas actitudes -colectivas e individuales- ante al terrorismo manifestadas en España durante décadas, y que cobran mayor trascendencia en el devenir del supuestamente extinto «proceso de paz» que hemos vivido recientemente en España. Una interpelación, en suma, que plantea el rol de la conciencia personal, la consistencia de la Ética actual y sus aplicaciones colectivas, ante las poliédricas expresiones del terrorismo.

 

Las razones últimas que sustentan la general y abstracta condena del terrorismo no son unánimes. De hecho, no son pocas las voces que reclaman la necesidad de remitirse a sus supuestas causas remotas, enmarcándolas en una violencia previa que lo provocaría inevitablemente; de modo que antes o después se acabaría «dialogando» con los terroristas.

 

Javier Mª. Prades López aborda científicamente la problemática planteada por García de Cortázar en su estudio «Imagen de Dios»: la antropología cristiana en el contexto del análisis del terrorismo y de sus causas, a partir de la página 282 de la obra colectiva Terrorismo y nacionalismo. Comentario a la Instrucción pastoral «Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias» (BAC, Madrid, 2005) de la siguiente manera: «En nuestra época se teoriza desde hace tiempo, y la cultura mediática divulga con grandes recursos, que el hombre como sujeto ha desaparecido o que, al máximo, su única tarea residual es el problematicismo crítico. Abundan las corrientes filosóficas en lo que genéricamente se llama postmodernidad, que explican de distintos modos cómo la única función que ha conservado la razón, frustrada su desmedida ambición constructora de sistemas en la modernidad, es precisamente su carácter de mera función crítica, “deponente”». Es el caso de G. Vattimo, abanderado del llamado «pensamiento débil», quien considera que el denominado «pensamiento fuerte», propio de la modernidad, se caracterizaba por hablar en nombre de la verdad, de la unidad y de la totalidad. Por el contrario, el «pensamiento débil» rechaza las categorías fuertes y las legitimaciones omnicomprensivas. De esta manera, el nihilismo se habría convertido en el horizonte vital de la humanidad, habiéndose derrumbado toda certeza última y verdad estable. Y conceptos como sujeto e historia habrían perdido su carácter unitario, por lo que debiéramos acostumbrarnos a vivir sin ansias en un mundo de medias verdades y sin deseo de alcanzar otras nuevas.

 

Pero, tan sesudas reflexiones, ¿tienen algo que ver con las existencias de los hombres y las mujeres de hoy? Pensamos que mucho.

 

Un prestigioso psiquiatra español, Enrique Rojas, en unas declaraciones efectuadas en la Universidad Austral, definía al pensamiento propugnado, entre otros muchos, por Vattimo, como el que «se relaciona con el mundo light: la manteca sin grasa, el café sin cafeína, el azúcar sin glucosa, el hombre sin sustancia que afirma “haz lo que quieras” y esto conlleva un costo terrible». Advertía, a su vez, que la afirmación de unos valores y, en concreto la ardua tarea de la educación en los mismos, no es una posición fácil, pues: «Cualquier sujeto que defiende unos criterios con cierta firmeza es un fundamentalista» para la moda intelectual actual (http://www.universia.com.ar/, 09/05/2005). En consecuencia, si carecemos de convicciones firmes, al no compartir una verdad común, ¿sobre qué valores asentamos la convivencia colectiva y la imprescindible capacidad de resistencia frente a las agresiones terroristas?

 

                La Ética, estudio filosófico de la moral, está en directa relación con la política; integrando ambas la Filosofía práctica. Actualmente se pretende edificar una ética civil a partir del cambiante consenso social y de transacciones, que también incorporan creencias políticas; de modo que los criterios morales pierden relevancia y capacidad para poder iluminar la vida pública. En consecuencia, asegura en la página 18 del antes mencionado libro Juan José Pérez-Soba Diez del Corral en su trabajo Introducción: óptica y unidad del documento, «A la persona le queda la impresión de la imposibilidad de alcanzar una razón ética por encima de determinados intereses parciales para aceptar sin fisuras cuestiones fundamentales para la construcción de la sociedad como es el respeto de la vida. Se ha extendido con el relativismo una cierta postura cínica según la cual toda declaración moral es un ideal inalcanzable que no vive casi nadie y que es farisaico proclamar». Así, continúa afirmando el autor, «la ausencia de un sistema de referencia de fondo, debilita a la sociedad para hacer frente a una ideología que se quiera imponer sistemáticamente» (página 16). Por otra parte, asegura que «No es tan fácil dar una solución cuando el ambiente general dentro de la ética, en especial la ética social, es fundamentalmente utilitarista. Entonces, una utilidad política cuyos fines se consideren justificados a priori, ya sea por un pretendido apoyo popular, o por un presupuesto ideológico, será la que dé los principios fundamentales al pensamiento presuntamente moral. Éste se convertirá inevitablemente en un razonamiento justificativo» (página 14). Y dado que la Ética civil presenta objeciones tan serias a su propia capacidad enjuiciadora del terrorismo, este autor afirma en la página 20 que «Afrontar un tema de tal calado requiere un pensamiento fuerte que supere el sistema de concesiones o de atenuantes que suele caracterizar la visión teñida de sociologismo de una ética comunicativa o de la relativización inherente a los acuerdos sociales».

               

Podríamos concluir que desde el relativismo moral de una Ética civil de mínimos, es lógico concebir al terrorismo como algo inevitable, con el que es necesario convivir, como un método de cálculo político incluso…, como un mal menor. Así, ciertos criterios estrictamente políticos prevalecerán sobre la perspectiva moral del problema.

               

Pero, vistos sus límites, debemos explorar algún terreno firme desde el que poder enjuiciar moralmente al terrorismo; una pretensión que mantiene, en su caso, la Iglesia católica, pues «esto es posible porque no se ha partido directamente de un análisis sociológico que cuenta con dificultades inmensas para dar lugar a un juicio sobre cualquier terrorismo por la gran cantidad de variantes dependientes de su génesis histórica y la situación cultural. Este juicio tiene su sentido preciso como superación de la interpretación marxista que hace imposible toda valoración definitiva de un acontecimiento antes del fin de la historia». Así lo propuso Juan José Pérez-Soba Diez del Corral en su estudio Juicio moral sobre el terrorismo, en la página 155 del libro referenciado; un juicio que parte de la antropología cristiana, que afirma la centralidad y dimensión moral de la persona por encima de cualquier ideología.

 

El terrorismo cuestiona la «conciencia moral de la sociedad», pues «Ésta es de algún modo responsable, no sólo porque tolera o favorece comportamientos contrarios a la vida, sino también porque alimenta la “cultura de la muerte”, llegando a crear y consolidar verdadera y auténticas “estructuras de pecado” contra la vida. La conciencia moral, tanto individual como social, está hoy sometida, a causa también del fuerte influjo de muchos medios de comunicación social a un peligro y gravísimo y mortal, el de la confusión entre el bien y el mal en relación con el mismo derecho fundamental a la vida». Así lo aseguró Juan Pablo II en el punto 24 de Evangelium vitae, su carta encíclica sobre el valor de la vida humana de 1995. Nada menos.

               

No se trata de una cuestión cerrada. Todo lo contrario. Es más, la existencia de tales debates, y de las consiguientes quiebras sociales, enjuician la salud moral de toda la sociedad, de sus bases de convivencia y de su voluntad de futuro. La persistencia del terrorismo, por tanto, contrasta también nuestro modelo social. Y no se trata de una cuestión puramente teórica. La actitud que se adopte, por ejemplo ante el proceso de diálogo con una organización terrorista, depende mucho de los presupuestos de partida. La primacía de lo político facilitará, también, el olvido de las víctimas, y puede no tener reparos en pagar un «precio político» por la paz. Se trata, por lo tanto, de un debate de trascendentales consecuencias.

 

                Por todo ello, bienvenido IV Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo, que ha tenido lugar en Madrid los días 22 y 23 de enero, organizado por la Universidad San Pablo–CEU. Pues a las víctimas les corresponde, antes que a nadie, el derecho a la palabra y el juicio moral.

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

Análisis Digital, 25 de enero de 2008

Las Víctimas del Aborto denuncian que “no se puede ser feminista y favorecer el drama del aborto”

Las Víctimas del Aborto denuncian que “no se puede ser feminista y favorecer el drama del aborto”


Vuelta a la carga con la despenalización del aborto en España. Más de una veintena de entidades han convocado en Barcelona una manifestación a favor del aborto "libre y gratuito" para hoy, en la plaza Sant Jaume de Barcelona pero, lamentablemente, no será la única pues en Madrid también algunos sindicatos y asociaciones feministas de toda España, así como IU con su coordinador general, Gaspar Llamazares, a la cabeza, celebrarán una concentración en la Puerta del Sol para exigir al Gobierno "un compromiso claro" con la modificación de la actual Ley del Aborto

Tras las recientes investigaciones en clínicas abortistas a raíz de que saliera a la luz que algunas los practicaban a mujeres de hasta siete meses de gestación, la izquierda más radical considera que ha sido “un ataque a los derechos de la mujer”. Por ello, han organizado manifestaciones en Madrid y Barcelona para criticar la postura de la derecha y la “Iglesia más reaccionaria”.

 

En Barcelona, entre las organizaciones que forman parte de la campaña por el

derecho al aborto, figuran la Xarxa Mundial de Dones, Secretaría de la Mujer de CC.OO., Dones amb Iniciativa, Dones en Xarxa.cat, rea de la Mujer de Esquerra Unida i Alternativa y Ca la Dona, entre otras.

 

Bajo el lema 'Por el derecho al aborto libre y gratuito. Las mujeres parimos, las mujeres decidimos. Nosotras también hemos abortado', las organizaciones convocantes continúan exigiendo que el aborto "salga inmediatamente" del Código Penal, se cambie la Ley, sea una prestación sanitaria normalizada dentro de la sanidad pública.

 

En Madrid, el grupo liderado por Llamazares quiere mostrar su rechazo ante "las amenazas" que sufren estas mujeres y "las agresiones tanto físicas como verbales" que han soportado los profesionales de las clínicas abortistas.

 

Frente a esta defensa del aborto libre, Reneé Martínez, portavoz de la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA), recordó que es la mujer, junto con su hijo fallecido, “la principal víctima de un sistema capitalista que prefiere el aborto antes que ofrecer alternativas y ayudas reales ante un embarazo inesperado". De esta manera, lamentó las autoinculpaciones por parte de algunas mujeres que se han practicado abortos y afirmó que “se esta trivializando un hecho muy serio y se esta menospreciando el dolor y la pena de muchas mujeres que hoy sufren la perdida violenta de un hijo".

 

Entre algunos ejemplos de mujeres que sufrieron este drama se encuentran María de la Cuesta Román, de 21 años, que fue forzada a abortar y asegura: “no me siento representada en la manifestación de esas manipuladoras”. Para otra mujer, Sofía, fue el peor día de su vida.

 

Por lo tanto, la presidenta de AVA afirmó que “no se puede ser feminista y favorecer el negocio y el drama para la mujer del aborto”.

 

Por su parte, ‘No Más Silencio’ rechazó ayer la banalización del aborto ante la campaña de autoinculpaciones de mujeres que dicen haber abortado fuera de la ley, en nombre de todas esas mujeres que acuden a su terapia del Síndrome Post-aborto.

 

Es sabido y reconocido por las mismas partidarias del aborto que el aborto es muy traumático para la mujer y debe ser su último recurso. Por ello, en nombre de sus pacientes, exigen respeto a los sentimientos de las mujeres traumatizadas por el aborto.

 

 

Análisis Digital, 23 de enero de 2008

 

Maronitas, «sed protagonistas de la resurrección del Líbano»

Maronitas, «sed protagonistas de la resurrección del Líbano»

Dijo el cardenal Sandri en el tercer centenario de la Orden en Roma 

ROMA, martes, 22 enero 2008 (ZENIT.org).- «Permaneced fieles al Santo Padre y esto sea perenne elogio de la Iglesia maronita; ayudad el camino de las Iglesias Orientales en estar al servicio de la unidad de los cristianos», recomendó el pasado 20 de enero el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

La invitación dirigida por el purpurado a los religiosos de la Orden Maronita de la Beata Virgen María resonó en la basílica papal de Santa María la Mayor de Roma.


La orden pertenece a la iglesia maronita, la más numerosa en el Líbano, fundada por san Marón (siglo IV y V), y que se mantiene en plena comunión con la Sede Apostólica de Roma, sin renunciar por ello a sus estructuras y rituales propios en siríaco y árabe.

 

El purpurado presidió la concelebración eucarística de clausura del tercer centenario de la presencia en Roma de la Orden Maronita Mariamita, acompañado del cardenal Bernard Francis Law, arcipreste de la basílica de Santa María la Mayor, y por el superior general de la Orden, el abad Semaan Abou Abdo.

 

El abad Abou Abdo saludó y agradeció su presencia al nuevo cardenal prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, así como al prefecto emérito, el cardenal Moussa Daoud, al embajador del Líbano ante la Santa Sede, Naji Abi Assi, y al embajador libanés en Italia, Melhem Mistou.

 

Hablando de la situación de Líbano, dijo: «Celebramos el sacrificio eucarístico mientras que nuestro país, Líbano, sucumbe bajo el peso de las dificultades económicas, políticas y sociales».

 

El abad invitó a la asamblea a orar al Señor para que ilumine las mentes de los responsables políticos y expresó su esperanza de que se elija un nuevo presidente capaz dar prioridad a «al carácter específico del Líbano como símbolo de convivencia entre religiones y culturas diversas».

 

En su homilía, el cardenal Sandri se detuvo en el sentimiento de acción de gracias que debe llenar esta celebración jubilar por las grandes cosas que el Señor ha hecho por la Orden Maronita Mariamita. El purpurado expresó su esperanza de que sea «María misma la que ponga en los labios y en los corazones el canto de alabanza a Dios».

 

«Junto a la familia mariamita, aquí reunida en torno a su padre general, elevamos a Dios el cántico de María: mi alma, el alma de toda la Orden y de toda la Iglesia magnifica al Señor», dijo.

 

El cardenal agradeció además a la Orden su servicio en todos los lugares donde está presente: Líbano, Italia, Estados Unidos, Argentina, Paraguay y Egipto.

 

Refiriéndose al carisma de la espiritualidad mariamita, el purpurado dijo: «Vuestra vida comunitaria en el amor por el Cristo obediente, casto y pobre es fecunda por el encuentro con María»; «¿Qué regalo podéis dar a la Iglesia si no es esta fidelidad a la vida religiosa, a la vida tras las huellas del Señor?».

 

El cardenal exhortó a los religiosos a reforzar la contemplación que debe ocupar el primer lugar en la vida religiosa: «Vuestra patrona os pide antes que nada la contemplación. Habitad siempre, al menos con el corazón, en el templo del Señor. Como María, dedicáos a guardar la Palabra de su Hijo Jesús».

 

«De la contemplación brotará la vía recta --añadió--, la de la caridad, que no distrae de la contemplación sino que la ahonda».

 

«De la vía recta --añadió-- brota la acción de gracias, el ‘Magnificat', como testimonio del amor de Dios al mundo».

 

María merece ser imitada como «modelo absoluto de aquella contemplación» que es la única en la que crecen la vida consagrada y la vida evangélica.

 

Hablando de la situación libanesa, les animó a desempeñar un papel activo en la resurrección del país.

 

«Apoyad el camino de vuestro querido país, Líbano», para el que «resuenan las palabras de Cristo a Lázaro: ‘Lázaro sal fuera del sepulcro'; Líbano sal fuera de esta situación», «y luego álzate y camina como gozne de paz y vida cristiana en Oriente Medio», dijo el cardenal.

 

No faltó un augurio de paz para Oriente Medio: «La oración por la paz, a través de las manos de María, se extiende desde el Líbano a la Tierra del Señor, a Irak y a toda la región como semilla de paz. Que la ‘Theotokos' interceda por la paz, por Líbano y por toda la tierra».

 

«Oremos para que los maronitas sean también ellos protagonistas de esta resurrección de Líbano», concluyó.

 

A la concelebración eucarística siguió un recital del Coro de la Universidad de Nuestra Señora, de Líbano, titulado «Gloria al Justo». Fundado en 1993 por el padre maronita Khalil Rahme, que también lo dirige, está compuesto en parte por profesionales, como la cantante libanesa de ópera Aida Tomb, y por estudiantes de la citada universidad. Ganó la medalla de oro en el tercer concurso internacional de Laval, Quebec, en 2007.

 

Por Robert Cheaib, traducido del italiano por Nieves San Martín

 

 

 

La New Age o la gnosis postmoderna. La Nueva Era, en el fondo, es narcisismo y autismo misticoide

La New Age o la gnosis postmoderna. La Nueva Era, en el fondo, es narcisismo y autismo misticoide

 

Uno de los rasgos que caracteriza a nuestro mundo es el renacimiento de las antiguas ideas gnósticas en la forma de la llamada New Age. Al margen de las afinidades entre algunos ingredientes del gnosticismo en cuanto sistema ideológico y la New Age, ésta puede ser catalogada como una forma de gnosis.

Esta nueva forma de gnosis se adentra en las profundidades del yo mismo, trata de explorar las fuerzas ocultas de la mente, de la conciencia, también en sus estratos inconscientes. La idea prototípica de la gnosis es que el ser humano se salva a sí mismo a través del conocimiento.

Según la New Age, el hombre debe aspirar a la expansión de la conciencia, es decir, a su desarrollo máximo hasta llegar al estrato freático de la energía crística. Cuando se llega a este nivel, se extingue la luz de los sentidos y de la razón.

 

El yo consciente queda, entonces, inundado por corrientes luminosas nuevas que lo llenan de gozo y de paz. Entonces aparecen los estados alterados de la conciencia y sus fenómenos derivados: la iluminación, los éntasis, los éxtasis, los viajes astrales, la clarividencia, la clariaudiencia, las locuciones o voces interiores y las mil y una formas de adivinación.

 

La New Age es radicalmente egocéntrica, o mejor, psicocéntrica. Pues el objeto de esta nueva forma de gnosis no es Dios, sino el hombre, pero no el hombre íntegro en su unidad psicosomática, sino su espíritu, su conciencia. Se niega la alteridad, la vinculación a otro ser, la religación con el Fundamento último de la realidad. De ahí la peculiaridad de la gnosis en cuanto iluminación o revelación.

 

La iluminación de la New Age, como la gnóstica, no consiste en un mensaje recibido de Dios distinto del hombre. Se trata de una autorevelación o iluminación interior, o sea, de un mensaje emitido en y desde el inconsciente, que se manifiesta sobre todo en los estados alterados de conciencia.

 

Los acólitos de la Nueva Era, como los gnósticos del siglo II, sienten una especie de horror a la doctrina dogmática proclamada desde fuera, desprecian la autoridad de la Iglesia católica en cuanto intérprete de la Revelación, aunque acepten las revelaciones individuales esotéricas.

 

El absoluto psicocentrismo de la New Age explica, asimismo, que su gnosis, como la gnóstica, sea también salvífica. El hombre se salva a sí mismo por sus propias fuerzas y esfuerzos.

 

Para tal salvación cuentan mucho los grados extraordinarios de expansión de la conciencia y de los llamativos fenómenos místicos, pero tienen también su importancia las actividades de la vida ordinaria bien hechas, la meditación o concentración psicológica, el optimismo voluntarista, el recurso a la medicina y dietética alternativas.

 

Así se llega, ya en esta vida, al estado de gozo, paz, armonía con uno mismo, con los demás, con el entorno ecológico y con el universo. Pero cada uno se salva por obra de la mente, no por la fe, ni por la gracia de Dios.

 

En definitiva, la New Age es una espiritualidad narcisista, cae en el autismo o ensimismamiento psico-misticoide, encerrado en sí mismo y al margen de la llamada cuestión social y de la preocupación por los demás, especialmente de los más necesitados. Tal situación es fruto del psicocentrismo y del fatalismo astrológico de la New Age, así como de su creencia en la reencarnación o renacimiento y en los ciclos cósmicos.

 

Desde la perspectiva de la New Age, las religiones institucionalizadas quedan reducidas a exteriorizaciones, más o menos fosilizadas y degeneradas, de ese núcleo común. Las diferencias existentes entre las diversas religiones serían producto del relativismo o de las circunstancias socioculturales, que son distintas en los diferentes pueblos, culturas y épocas históricas.

 

Este nuevo desafío no es algo radicalmente nuevo en la historia. Se trata de una nueva reformulación. Frente a la gnosis postmoderna, se debe reiterar una y otra vez que lo que salva es el amor y no el conocimiento, que quién salva es Dios y no el ser humano.

 

 

Brujería: una de wicca y otra de candomblé en La Vanguardia y El Periódico

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Merovingios, templarios, códigos y hermandades secretas atestan las librerías

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Por qué el Yoga, en la filosofía y en la práctica, es incompatible con el Cristianismo

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El timo del Evangelio (gnóstico) de Judas

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¿Vuelven las sectas gnósticas?

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Francesc Torralba Roselló   

Forum Libertas, 21 de enero de 2008

EL NEOMARXISMO

EL NEOMARXISMO

 

Se podría pensar que con la «Perestroika», la caída del Muro de Berlín y la apertura del Este, el comunismo ha sido superado. De hecho, los países satélites del Pacto de Varsovia han sido liberados de la dominación soviética y cuentan hoy con estructuras democráticas similares a las del occidente europeo; el muro de Berlín cayó y las dos Alemanias se han reunificado. El sistema económico del comunismo ha sido sustituido por sistemas orientados a la economía social de mercado occidental. Incluso en China se asiste a transformaciones económicas sustanciales por más que permanezca en pie el modelo político. Lo de Cuba parece cuestión de tiempo… En cambio, también podemos constatar el auge que está alcanzando, bajo el liderazgo de Hugo Chávez, el « socialismo del siglo XXI» así como el protagonismo de Lula, Evo Morales, Kirchner, Nicanor Duarte, Rafael Carrera, Daniel Ortega y Rodríguez Zapatero. Estos izquierdistas de comienzos del siglo XXI idolatran a Fidel Castro, uno de los déspotas más sanguinarios de la historia, y buscan eternizarse en el poder mediante el cambio de la constitución de sus países y la reelección ininterrumpida. El socialismo sigue avivando el populismo, inspirando despotismo e intolerancia, sembrando el odio, debilitando la libertad y el imperio de la ley y frenando el progreso de los pueblos.

 

La interpretación de este hecho puede ir en la siguiente dirección: el comunismo en cuanto aplicación de una filosofía, de una concepción de la vida, es un principio que puede ser realizado de distintos modos, conforme a las distintas características de los diversos períodos históricos. Aún más, su acción se adapta de modo necesario a las condiciones históricas. Por tanto, si bien el comunismo bolchevique se derrumbó, el comunismo mantiene una vigencia histórica, bajo formas calificadas como neomarxismo, neocomunismo o neosocialismo. Aunque también podríamos hablar de neoconservadurismo o neoliberalismo. Sería el magma en el que se mueven todos los que se desenvuelven en el ámbito democrático, una ideología común que va más allá de la aparente división entre derechas e izquierdas. Hoy más que nunca aparece recompuesta la unidad de los vencedores en la Segunda Guerra Mundial, rota temporal y aparentemente durante los años de la Guerra Fría.

 

Como consecuencia de esa adaptación a la realidad, el modelo de insurrección bolchevique fue descartado para definir y asumir un modelo distinto, más complejo y más profundo pues compromete orgánica e integralmente las conciencias de las personas. De hecho, la estrategia de acción política directa dio paso a una estrategia de acción cultural indirecta, fundada en un proceso de transformación de las mentalidades.

 

Fue el propio Carlos Marx quien estableció el principio materialista dialéctico según el cual la infraestructura (economía/materia) determina la superestructura (cultura/espíritu), razón por la cual la revolución debía ser realizada por el proletariado contra la burguesía, es decir, de abajo hacia arriba. Con el afán de realizar la revolución mundial y observando las dificultades que enfrentó el proceso revolucionario en Rusia, Antonio Gramsci, Secretario General del Partido Comunista italiano (1891-1937), profundizó el principio del materialismo dialéctico y adaptó el comunismo a la realidad de Occidente.

 

 

La estrategia gramsciana

 

Gramsci desarrolló entonces el concepto de hegemonía ideológica consignando que el movimiento entre infraestructura y superestructura es de carácter dialéctico. Es decir, que si la infraestructura material determina la superestructura ideológica, política, cultural y moral, esta superestructura a su vez puede tener vida propia y actuar sobre la infraestructura.

 

Partiendo de tal premisa, estableció un modelo revolucionario según el cual la hegemonía cultural es la base de la revolución comunista, significando con ello que ésta depende de la capacidad que las fuerzas revolucionarias adquieran para controlar los medios que permiten dirigir la conciencia y conducta social. Una revolución así entendida consiste en modificar de manera imperceptible el modo de pensar y sentir de las personas para, por extensión, terminar modificando final y totalmente el sistema social y político.

 

La estrategia gramsciana estaba diseñada del siguiente modo:

 

1. Para imponer un cambio ideológico era necesario comenzar por lograr la modificación del modo de pensar de la sociedad civil a través de pequeños cambios realizados en el tiempo en el campo de la cultura. Había que construir un nuevo pensamiento, entendido como el modo común de pensar de la gente que históricamente prevalece entre los miembros de la sociedad. Para Gramsci, esto era más importante, y prioritario, que alcanzar el dominio de la sociedad política (conjunto de organismos que ejercen el poder desde los campos jurídico, político y militar).

 

2. Para lograr este objetivo era necesario adueñarse de los organismos e instituciones en donde se desarrollan los valores y parámetros culturales: medios de comunicación, universidad, escuela... Después de cumplido este proceso, la consecución del poder político caería por su propio peso, sin revoluciones armadas, sin resistencias ni contrarrevoluciones, sin necesidad de imponer el nuevo orden por la fuerza, ya que el mismo tendría consenso general.

 

Un modelo histórico de actuación de acuerdo con estos principios sería la mentalidad ilustrada preparando el terreno para lo que luego sería la Revolución Francesa y el liberalismo extendido por toda Europa y América gracias al cambio de pensamiento hegemónico promovido desde el siglo anterior.

 

3. Para tener éxito, habría que sortear dos obstáculos: la Iglesia Católica y la familia.

 

 

La Escuela de Frankfurt

 

La estrategia dispuesta por Gramsci fue proyectada por la llamada Escuela de Frankfurt, originalmente fundada en 1923 como Instituto para el Nuevo Marxismo y luego denominado Instituto para la Investigación Social para encubrir su objetivo sentido político.

 

Por autores como Georges Lukács, Max Horkheimer, Theodor Adorno, Wílhelm Reich, Erich Fromm, Jean Paul Sartre, Herbert Marcuse, Jürgen Habermas, etc., se formula la doctrina del neomarxismo y a partir de él la izquierda elabora un concreto programa de acción estructuralista que logra una decisiva influencia en distintos campos del pensamiento, en la psicología (Lacan), la educación (Piaget) y la etnología (Levi Strauss), entre otros.

 

 

El neomarxismo regresa a Europa

 

Fueron básicamente estas elaboraciones ideológicas las que activaron y sustentaron el proceso revolucionario de los años sesenta del siglo XX, siendo particularmente efectivas entre los estudiantes de las Universidades de Francia y Alemania. Asimismo, estas ideas también serían la base tanto del llamado eurocomunismo como del neosocialismo desarrollado en distintas latitudes durante los años ochenta y noventa.

 

Estas raíces norteamericanas de la actual izquierda europea han sido expuestas con detalle por Paul Edgard Gottfried (La extraña muerte del marxismo, Ciudadela, Madrid, 2007) y es una de las circunstancias que explican la escasa repercusión que en los comunistas y socialistas ha tenido la caída de la Unión Soviética: ideológicamente estaban más vinculados a USA que a la URSS y, probablemente, un régimen «duro» que se presentaba como paradigma de la ortodoxia comunista resultaba para ellos un obstáculo más que una referencia.

 

 

Componentes de la mentalidad y de la estrategia neomarxista

 

El principio constitutivo de esta creencia radica en un materialismo que niega la existencia de un principio anterior y superior al hombre. Explícitamente se niega la existencia de un Dios creador, se rechaza la existencia del alma humana y, por tanto, de toda esencia y toda trascendencia del ser. Se impone un sistema teóricamente multiculturalista basado en un relativismo absoluto, el cual implica la negación de la existencia de verdades absolutas de validez universal.

 

Asumiendo tales premisas, ¿cómo se manifiesta concretamente este nuevo tipo de acción revolucionaria?

 

La aplicación de este sistema procura generar un ánimo hostil contra todo tipo de autoridad, contra toda forma de jerarquía y orden sea en el terreno religioso o en el civil. La autoridad se degrada sistemáticamente en la Iglesia, el Estado, la familia o la enseñanza. Este quebrantamiento del orden natural conduce a una completa pérdida de principios y un radical decaimiento en la moral. Se desencadenan las pasiones en los niños y adolescentes a través de una educación sexual estatal o de los medios de comunicación que gestan un ambiente de impureza omnipresente. A fin de romper la estructura del sistema social, se introduce un igualitarismo radical proyectado en la ideología de género que proclama la superación del actual modelo de sociedad mediante la transformación de la diferenciación sexual en puras categorías culturales y, por consiguiente, opcionales y elegibles.

 

Una vez destruido el universo de valores hasta entonces vigentes, su lugar está siendo ocupado por una nueva hegemonía: la de esa mentalidad, hoy dominante, sustrato permanente de una práctica política socialista que es, al mismo tiempo, la consecuencia y el principal motor del proceso.

 

Al servicio de esta estrategia se ponen medios tan dispares como la democracia, la demolición del Estado nacional, la inmigración, la infiltración y auto-demolición de la Iglesia, la memoria histórica, la educación para la ciudadanía o la cultura de la dependencia promovida por una gestión económica de los recursos dirigida por el Estado.

 

 

¿Hay alternativa?

 

Si existe, únicamente será posible en la medida que tenga lugar la recuperación de la hegemonía en la sociedad civil. Algo que implica la lucha por la Verdad, que no se impone por sí misma, y la capacidad de generar instrumentos coercitivos que, al amparo de la ley, actúen como freno de las tendencias disgregadoras.

 

Ángel David Martín Rubio

Conferencia pronunciada el día 24 de octubre de 2008, en la Universidad San Pablo-CEU, en el marco del ciclo “Conversaciones en el Valle”, organizado por la Hermandad del Valle de los Caídos

 

El PP invita a Ibarretxe a hablar en Stanford de la "limpieza lingüística" en el País Vasco

El PP invita a Ibarretxe a hablar en Stanford de la "limpieza lingüística" en el País Vasco

El PP vasco invita al lehendakari a que "acepte incluir un punto de vista discrepante" durante su conferencia del próximo Día de San Valentín en la Universidad de Stanford. También le anima a que "hable a la comunidad académica de su proyecto adoctrinador, de la limpieza lingüística que lleva a cabo su Gobierno, o de la coalición de gobierno que mantiene el PNV con los pro-etarras en instituciones del País Vasco", ha comentado el diputado vasco Santiago Abascal para Libertad Digital. Más de 1.500 firmas –y creciendo– se han adherido en apenas cuatro horas al manifiesto dirigido a la autoridad académica de Stanford para que reconsidere su invitación a Ibarretxe. Puede firmarlo y difundirlo aquí.

LD (V. Gago) El diputado del Partido Popular en el Parlamento vasco y presidente de la Fundación DENAES, Santiago Abascal, ha lamentado este domingo, en declaraciones a Libertad Digital, la invitación de la Universidad de Stanford a Juan José Ibarretxe para que hable de su plan de autodeterminación del País Vasco.

 

"Esa prestigiosa institución académica debe saber que va a dar cabida a un político radical. Si su comunidad académica no sabe mucho sobre el País Vasco, va a seguir sabiendo muy poco después de la conferencia", advierte Abascal.

 

El joven diputado popular ha invitado a Ibarretxe a "contar la realidad del País Vasco"; "que les hable a los alumnos y profesores de su proyecto adoctrinador, la limpieza lingüística que lleva a cabo su Gobierno o del apoyo que recaba de partidos pro-etarras con los que gobierna en corporaciones locales del País Vasco".

 

Abascal es consciente de que "no lo hará" y, por eso, apoya la iniciativa cívica de más de 1.500 personas que ya han firmado un manifiesto dirigido a Stanford para que reconsidere la invitación a Ibarretxe o, al menos, para que incluya un punto de vista crítico con el nacionalismo vasco en el mismo evento.

 

El Gobierno debe contrarrestarlo

 

Organizaciones de víctimas y personalidades de la sociedad civil vasca critican la "propaganda independentista" que Juan José Ibarretxe llevará a la Universidad de Stanford el próximo Día de San Valentín.

 

Para Mikel Buesa, consultado este domingo por Libertad Digital, si el PNV es muy activo y tiene éxito en su propaganda internacional se debe a que usa fondos "del pufo vasco" para hacer lobby y a "la torpeza" de los sucesivos Gobiernos de España que no han sabido contrarrestarla.

 

Inma Castilla de Cortázar, vicepresidenta del Foro Ermua, considera "lamentable" y "un atropello a la libertad" la presencia de Ibarretxe en Stanford.

 

El Foro Ermua recuerda la reciente concesión de dos doctorados honoris causa a Ibarretxe por universidades argentinas, por su "contribución a la paz".

 

"Es una broma macabra que el promotor de Lizarra y el autor de un plan que persigue la exclusión de una parte de la sociedad vasca, sea distinguido por su contribución a la paz", comenta Inma Castilla de Cortázar, vicepresidenta, a Libertad Digital.

 

Para Mikel Buesa, candidato de UPyD (Unión, Progreso y Democracia)  al Congreso por Madrid, la difusión internacional de la propaganda nacionalista vasca obedece a que "durante treinta años, el PNV ha dispuesto de los fondos públicos, los canales y los contactos del Gobierno vasco para pregonar su proyecto independentista".

 

Buesa, profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense, apunta también la "torpeza del Gobierno de España, de todos los Gobiernos y de todos los colores, por no haber contrarrestado" la acción de lobby del PNV en foros académicos, políticos y económicos.

 

Para este portavoz político "la dejación del Estado" ha consistido en que "el Gobierno vasco, como todo gobierno autónomo, no tiene competencias en política exterior y, sin embargo, desde el Gobierno de España no se le ha impedido utilizar fondos de lo que yo llamo el pufo vasco, fondos que se dan al Gobierno nacionalista vasco engañando a todos los españoles, para  que el PNV haga propaganda de su proyecto independentista y despótico en el mundo".

 

"Si eso ha sido posible", denuncia Buesa, es porque "el Estado no ha ejercido sus competencias con claridad y firmeza".

 

Inma Castilla considera "una iniciativa lamentable" la conferencia de Ibarretxe que "empañará el prestigio de Stanford". La vicepresidenta del Foro Ermua es una de las más de 1.000 firmas que se han adherido al manifiesto de protesta por el evento, en el que se pide a las autoridades académicas que lo reconsideren, bien suprimiéndolo de su programa, bien incluyendo un punto de vista que desmonte "la manipulación del señor Ibarretxe" sobre la realidad del País Vasco y de España.

 

Libertad Digital, 21 de enero de 2008

HOMENAJE DE LA AVT A LAS VICTIMAS DEL TERRORISMO EN ZARAGOZA

HOMENAJE DE LA AVT A LAS VICTIMAS DEL TERRORISMO EN ZARAGOZA


El próximo día 30 de enero, se cumplen 21 años del día en que la banda terrorista ETA cometió un atentado mediante un coche bomba, contra un autobús de la Academia General Militar en Zaragoza, asesinando al CTE. D. Manuel Rivera Sánchez y al conductor civil D. Ángel Ramos Saavedra y causando heridas a más de 35 personas.

 

También queremos recordar, que de los heridos en el atentado y destinados en la Academia, han fallecido posteriormente D. Marcos Conde Tomas, D. Manuel Melo Arnás, D. Enrique Alcaide Ortiz y D. José Doñate Pesado

 

Al llegar este 21 aniversario, la Asociación de Víctimas del Terrorismo quiere recordar y homenajear a las víctimas de este atentado y también a todas las personas que han padecido la lacra del terrorismo

 

El día 30 de enero a las 19,30 h. se celebrará una Misa en la Iglesia de San Juan de los Panetes (Plaza de Cesar Augusto, junto a los Juzgados) que será oficiada por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Zaragoza, Monseñor D. Manuel Ureña Pastor.

 

Quedan invitados quienes deseen a acompañarnos en tan solemne ocasión.

 

La Asociación de Victimas del Terrorismo procede a realizar un llamamiento a toda la Ciudadanía, Instituciones, Asociaciones, Movimientos Cívicos y Medios de Comunicación para que difundan y participen en el citado homenaje en recuerdo de las personas asesinadas por distintas bandas terroristas en nuestro país.

 

Confiamos y deseamos en que este homenaje sirva para que los familiares de las victimas y los supervivientes de aquel atentado se sientan acompañados y reconfortados con el calor de sus conciudadanos.