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Cultura de vida y derechos humanos

Lucía L., española: “Yo aborté con 26 semanas de embarazo en el centro de abortos El Bosque en Madrid”

Lucía L., española: “Yo aborté con 26 semanas de embarazo en el centro de abortos El Bosque en Madrid”

La Asociación de Víctimas del Aborto nos presenta el testimonio de Lucía L. de Asturias, contando su aborto provocado hace 12 años en la “Clínica” El Bosque, con 26 semanas de embarazo

Me quedé embarazada con 17 años, ahora tengo 29. Por miedo a la reacción de mis padres no dije nada hasta que fue muy evidente. Mis padres y mi novio en un primer momento pensaron que era mejor que abortase y fuimos a una clínica en Asturias, me miraron y me dijeron que tenia un embarazo de 26 semanas, pero que no me preocupase, que todavía podía abortar, que había una “clínica” en Madrid, la “Clínica” el Bosque, que estaba especializada en hacer abortos cuando el embarazo está ya muy avanzado. La “clínica” de Asturias lo gestiono todo y al día siguiente tenia que estar en Madrid, para estar a las 8 de la mañana en ayunas en el centro y con 350.000 pesetas en efectivo.

Así lo hicimos; me recibieron y me hicieron una ecografía que por supuesto no vi. Me dijeron que no había problema con el aborto, que iba a ser como “sacarse una muela”, que de un aborto temprano a uno tardío solo cambiaba la técnica y el precio, nada más. Después el "ginecólogo" se dirigió a mí y me dijo como si fuera estúpida:

- Bueno te va a doler la barriguita un poco, ¿lo quieres hacer?

Yo me moría de miedo pero le dije que si era un poco de dolor sólo, vale. Lo mismo dijeron mis padres. No nos explicaron nada más sobre el desarrollo fetal, el procedimiento, la duración de la operación, riesgos físicos y psicológicos, sólo que era con anestesia general y que era muy sencillo.

Salimos de ahí y pasamos a ver una psicóloga que me dio unos tests ya completados que yo tenía simplemente que firmar, me dijo que con eso justificaban el aborto. No cruzó ni una palabra más conmigo. Firmé y salimos de allí. Bajamos al piso de abajo y allí había un mostrador donde pagamos 350.000 pesetas, en efectivo como nos habían pedido y no nos dieron ningún recibo o justificante.

Me puse un camisón y unos patucos verdes y esperé en una habitación, temblaba de miedo. De repente, pasó por esa habitación un "médico" vestido de verde, y me sonrió y me tocó la barbilla y me dijo “¿Tienes miedo?”. Le dije que sí y sonrió y se fue. Nunca entendí por qué hizo eso. Cuando llegué un señor vestido con ropa de calle y con acento sudamericano me preguntó cuánto pesaba más o menos. Era el anestesista. No me hicieron ninguna prueba previa a la intervención. De repente apareció el mismo hombre que me había preguntado si tenía miedo, pues era el que me iba a intervenir. Me colocaron en el potro y lo último que recuerdo es respirar por una mascarilla.

Desperté en la habitación y tenía un gasa en la vagina, tenía suero y una sonda para la orina. Yo pensé que había pasado todo, pero de repente me toqué el vientre de forma instintiva y me di cuenta que mi hijo seguía conmigo. Le pregunté a mi madre que estaba allí que por qué no había terminado todo y me decía que estuviese tranquila, pero vi el pánico en su cara.

De repente, apareció en la habitación el mismo “médico” que me hizo la intervención y traía una especie de jeringuilla gigante. Me quito la gasa que tenía en la vagina y me introdujo la jeringuilla por la vagina. Por lo visto era un gel para dilatar que me tenía que colocar en el cuello del útero, me hizo mucho daño, sacaba y metía la jeringuilla con mucha saña. Me incorporé un poco y veía salir sangre, yo lloraba y él me dijo en tono muy serio “O te estás quieta o vamos a estar todo el día”.

Puedo afirmar que desde que salí del quirófano del centro “El Bosque” sufrí un maltrato brutal por parte del personal del centro.

A la hora, empecé a sentir un dolor en los riñones, eran las contracciones, no me lo podía creer. Cada vez más intensas, era horrible, yo lloraba, gritaba diciendo que pararan todo, que no quería seguir, pero me decían que ya no se podía. Unas horas después, seguía con contracciones, estaba agotada y gritaba, entró una "doctora" y me dijo que como no me callase me iba a bajar al quirófano y me iba a dejar allí sola. Me dijo que estaba asustando a las demás chicas que iban a abortar con mis gritos.

Unas horas después mi hijo salió y esto sucedió en la misma habitación, no les dio tiempo a bajarme a quirófano. Vi como la abortista se llevaba un bulto pequeñito en un plástico blanco, escuché una puerta y volvió. No sé cómo murió mi hijo, si lo mataron en el quirófano, o si nació vivo y lo dejaron morir después, no lo sé.

Me bajaron al quirófano, recuerdo el tintineo de las tijeras que pinzaban el cordón umbilical chocando con la barra de la camilla que me bajaba. Una vez allí me extrajeron la placenta y me devolvieron a la habitación.

Estaba agotada. Intentaba dormir, pero escuchaba a una chica en la habitación de al lado llorando y gritando. Tuve más de 12 horas de contracciones. Cuando todo acabó, pase la noche sin poder dormir. Por la mañana me hicieron una ecografía para ver si quedaba algún resto pues si era así me tenían que volver a intervenir.

No me dejaron ni ducharme pues no estaba incluido en el precio. Me dieron un café y me trajeron una medicación para las infecciones y para cortar la leche. Salimos del centro El Bosque y volvimos a casa.

Desde los 17 a los 23 años lo olvidé todo, creo que era demasiado fuerte y mi mente lo bloqueó en un mecanismo de negación. En mi casa no se volvió a hablar de ello, ni con mi novio que ahora es mi marido. A los 23 años empecé a encontrarme mal, con ansiedad, depresión y trastornos de la alimentación, pero nunca lo achaqué al aborto, no reconocía que alguien había muerto aquel día. Con esa edad yo pensaba que si nacía mi hijo, éste era un bebé, pero que sino nacía, no era un ser vivo todavía y no podía creer que un médico fuese capaz de matar a alguien o de hacer algo que te perjudicara. Yo pensaba que si se podía hacer, el aborto no podía “estar mal”.

Estuve viendo psicólogos desde los 23 años hasta los 28; ninguno supo decirme lo que me pasaba a pesar que yo siempre contaba lo del aborto. Me decían que no era como para estar así de mal, a pesar de ser un zombi que ni sentía ni padecía. De repente, un día hablando con mi novio de la posibilidad de casarnos y ser padres, todo estalló: comprendí que habían matado a mi hijo y que se había muerto mi hijo.

Fue horrible, sólo pensaba en morirme, el dolor me traspasaba el alma. Me sentí engañada por los "médicos" del centro de Asturias y El Bosque, por mis padres y mi novio, por la sociedad. No podía dar crédito a que eso pasase como si nada.

Encontré dos asociaciones en Madrid que me ayudaron mucho, y me hicieron entender que lo que a mí me pasaba tenía un nombre: Síndrome Post Aborto. Se llaman No más silencio y la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA). AVA todavía me presta ayuda psicológica. Sin ellas y sin mi novio y ahora marido - que siempre está ahí cuando estoy mal y me ayuda a levantarme cuando caigo - no hubiera salido adelante.

Quise denunciar al centro de abortos El Bosque pero habían pasado 12 años y era imposible a pesar de ser un delito. Ojalá la Ley fuese mas justa y se pudiese hacer algo.

Ahora estoy casada e intento llevar una vida normal (que es casi imposible después de algo así), cada día que me levanto me falta mi pequeño y me duele. Lloro casi todos los días y lo echo mucho de menos. No tengo una tumba para visitar, ni existe con nombre y apellidos a pesar de que los tenga porque yo se los puse. Mi pequeño se llama Hugo. Es duro tener un hijo muerto y no poder contarlo a los cuatro vientos porque nadie te va a entender.

Ésta es mi historia: he intentado contarla con todo lujo de detalles porque quiero que se sepa como es este negocio, lo que nos hacen por dinero, y sobre todo, porque quizás hay mujeres que han pasado por algo parecido y puedan sentirse confortadas al saber que no están solas. Desde aquí las animo a que hablen, a que cuenten su historia aunque sea de forma anónima como yo. Sólo así cambiaremos las cosas y la verdad saldrá a la luz: no tengáis miedo. Nada peor de lo que ya os ha pasado con el aborto ocurrirá por hablar y dar voz a nuestros hijos.

Lucia L.

Asociación de Víctimas del Aborto

www.vozvictimas.org

Sadam Husein y dos colaboradores condenados a muerte en la horca por crímenes contra la humanidad

Sadam Husein y dos colaboradores condenados a muerte en la horca por crímenes contra la humanidad El Tribunal Especial que juzga a Sadam Husein y siete de sus colaboradores condenó hoy al dictador depuesto y a dos de sus más próximos colaboradores a la pena de muerte por "crímenes contra la humanidad".Además, ha fallado que los tres condenados morirán en la horca, pese a que Sadam había manifestado su deseo de ser ejecutado ante un pelotón de fusilamiento.


Al ser condenado, Sadam, con un Corán en la mano, gritó dos veces: "Alahu Akbar" ("Alá es grande).

Nada más entrar en la sala del tribunal, acompañado por la policía, Sadam se sentó y el juez le pidió que se pusiera de pie, a lo que éste se negó aduciendo que quería "escuchar la sentencia sentado".

El juez, Rauf Abderrahmán, tuvo que pedir a la policía que lo obligaran a incorporarse para escuchar la sentencia.

Además de Sadam, el magistrado dictó pena de muerte contra el hermanastro de aquél, Barzan al Tikriti, y contra Awad Hamad al Bandar, jefe del tribunal revolucionario que en 1982 condenó a muerte a 148 chiíes por haber participado en un atentado fallido contra Sadam.

El otro preboste del régimen que era juzgado, Taha Yasín Ramadán (vicepresidente de la república), ha sido condenado a cadena perpetua.

Taha Yasín Ramadán recibió la condena de prisión a perpetuidad por "participar en el asesinato de 148 chiíes", y el tribunal sumó además a esta sentencia otras dos inculpatorias: una de diez años por "crímenes contra la humanidad" y otra de siete por "requisar terrenos agrícolas y otras propiedades".

Otros tres acusados -Ali Dayeh, Abdallah Kadum Ruweied y su hijo Nezhar Kadum, todos ellos altos dirigentes del partido Baaz en el momento de los hechos juzgados (1982)- han sido condenados a 22 años de cárcel por dos delitos distintos de "asesinato de 148 personas" y por "ayudar a conocer el paradero de las 148 personas".

Solo uno de los acusados, Mohamed al Azawi, ha sido declarado inocente y el tribunal ordenó su puesta en libertad.

Estrella Digital, 5 de noviembre de 2006

Conclusiones del IV congreso mundial de la Federación Internacional de Bioética Personalista

Conclusiones del IV congreso mundial de la Federación Internacional de Bioética Personalista

Conclusiones del IV congreso mundial de la Federación Internacional de Bioética Personalista

CÓRDOBA, martes, 31 octubre 2006 (ZENIT.org).- Publicamos las conclusiones del IV Congreso de la Federación Internacional de Bioética Personalista (FIBIP) que se clausuró el pasado sábado 28 de octubre en Córdoba (España), con la presencia del obispo Elio Sgreccia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida y de la FIBIP.

La FIBIP (Federación Internacional de Bioética Personalista) ha celebrado en Córdoba, España, su IV Congreso Internacional, los días 27 y 28 de octubre de 2006. Los trabajos congresuales se han centrado en la relación entre la dignidad de la persona humana y el bien común, desde la perspectiva de la Bioética.

La humanidad ha ido progresando, con fatiga y contradicciones, en la capacidad de reconocer y respetar la dignidad humana. Hemos superado en buena parte la esclavitud y el racismo. Crece en todo el mundo el rechazo de la pena de muerte, la tortura y la guerra. Aumenta la sensibilidad en relación a la protección de los niños, la igualdad de todos los seres humanos, la protección del medio ambiente, etc.

Sin embargo, nos quedan todavía algunas tareas pendientes y urgentes.

Reflexionando sobre el bien común, notamos que en nuestra cultura parece cada vez más difícil saber qué es el bien y más arduo comprometerse para que éste sea común. El relativismo moral que trata de imponerse y la actual incertidumbre sobre los fundamentos de la dignidad humana, obscurecen la comprensión del bien verdaderamente humano. El individualismo y el hedonismo encierran a cada uno en sus propios intereses, dificultando la búsqueda generosa de los intereses comunes.

La Bioética, en cuanto disciplina que se ocupa de los problemas que atañen a la vida y la salud de las personas, puede y debe ofrecer una contribución importante en el progreso humano.

Quienes cultivamos la “Bioética Personalista” estamos convencidos de que este enfoque es fundamental para la promoción del verdadero bien común.

En efecto, el bien común no es sino el conjunto de condiciones sociales, culturales y estructurales que favorecen la realización y el perfeccionamiento de cada una de las personas que forman parte de la comunidad. Por lo tanto, no es posible favorecer, o siquiera respetar, el bien común, sin poner en el centro de los intereses, preocupaciones y decisiones de todos y especialmente de las autoridades públicas, el valor y la dignidad sublimes de toda persona humana.

El concepto de la dignidad humana fue el centro inspirador de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada solemnemente por las Naciones Unidas en 1948. Ha sido también central en muchas de las constituciones nacionales de las últimas décadas y sigue siendo, al menos en teoría, el centro inspirador de leyes, resoluciones, sentencias judiciales, etc. en todo el mundo.

La persona humana es digna de respeto absoluto, por el mero hecho de ser persona, es decir, por el hecho de ser un miembro de la familia humana. La dignidad de la persona no se atribuye, se reconoce; no se otorga, se respeta.

Está escrita en el interior mismo de todo ser humano: no depende de su estado de desarrollo, de su salud, de sus cualidades y capacidades, ni siquiera de sus comportamientos.
Todo ser humano, en cualquier estado y condición, es una unidad indescifrable de cuerpo y espíritu, abierto al horizonte de lo infinito, capaz de interrogarse sobre el sentido último de su existencia, de trascenderse a sí mismo y hasta de abrirse al ser infinitamente trascendente de Dios.

Un largo proceso de paulatina “degradación” del ser humano, ha llevado a muchos a la conclusión de que no se trata más que de un mamífero algo superior a los demás seres vivos. A fuerza de considerarnos solamente un animal más complejo, nos está dando el complejo de animal. En realidad, el ser humano, todo ser humano, creado a imagen y semejanza del Creador, es más parecido a Dios que al mono.

Una de las tareas todavía pendientes en el progresivo reconocimiento de la dignidad humana es el rechazo de la distinción discriminatoria entre los seres humanos ya nacidos y los todavía por nacer. Se trata de una de las últimas fronteras en la conquista progresiva del respeto de la dignidad humana.

Teniendo esto en cuenta, la promoción del bien común en el ámbito específico de la bioética, significa por ejemplo favorecer la investigación y el progreso biomédico, respetando a todos los seres humanos implicados.

En la investigación y aplicación terapéutica de las células troncales, se debe rechazar la instrumentalización destructiva de seres humanos en estado embrional. El bien común elemental exige también que no se falsifique la realidad científica, haciendo creer a la opinión pública que las “células troncales embrionales” pueden ya curar enfermedades. No existe en la actualidad una sola aplicación clínica con esas células, mientras hay más de 60 aplicaciones terapéuticas con las “células troncales adultas”, que no implican ningún daño a seres humanos.

El bien común exige también que la investigación biomédica y farmacéutica, tenga en cuenta sobre todo las más graves y urgentes necesidades médicas de la población.

El verdadero sentido del bien común ensancha sus horizontes también más allá de las fronteras nacionales. Se ha de favorecer el progreso médico en los países en vías de desarrollo, sin imponerles políticas sanitarias contrarias a sus culturas y a sus verdaderas necesidades.

La FIBIP renueva hoy su compromiso en favor del bien común, centrado en el bien de cada persona humana, e invita a la comunidad social y especialmente a los responsables de la cosa pública a hacer propio este compromiso.

Córdoba, 28 de octubre de 2006
ZS06103111

La TV Danesa denuncia atentados contra la vida en algunos centros sanitarios

La TV Danesa denuncia atentados contra la vida en algunos centros sanitarios

La TV Danesa denuncia atentados contra la vida en algunos centros sanitarios

La Asociación de Víctimas del Aborto denuncia que algunos centros cometen salvajes irregularidades para realizar abortos

La asociación de Víctimas del Aborto exige que se respete el derecho de las mujeres a tener unos médicos que respeten su salud, el código deontológico y la ley, como buenos profesionales.

Tras un reportaje en la televisión danesa se ha conocido que el personal de EMECE y Ginemedex no dudan en cometer los delitos de falsificar documentos y fingir patología psiquiátrica para proceder al aborto. ¿Quién protege la salud de la mujer entonces?

Según informa la Asociación de Víctimas, hace seis años una mujer se sometió a un aborto provocado con más de seis meses de embarazo aquejando que "quería tener una hija y era un hijo varón lo que esperaba". A pesar de la alegación irracional en el centro le dijeron que pagara y que le hacían lo que quisiera.

Cuando despertó de la anestesia, María se encontró mucho peor que antes y se intentó suicidar al pensar en cómo nadie le había parado en su "decisión irracional", según cuenta ella.

El centro de abortos EMECE fue descubierto por una televisión danesa en estas prácticas lucrativas que no respetan ningún código deontológico ni legislación vigente.

El Daily Telegraph ya publicó en el 2004 una investigación llevada a cabo, con grabaciones telefónicas y cámaras ocultas, en el interior del centro Ginemedex.

En España existe un primer supuesto despenalizador del aborto cuando “sea necesario para evitar un grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada”.

Además, se viola el derecho a la información de las mujeres, porque no se les informa de las otras alternativas que existen antes del aborto, así como de las graves consecuencias médicas y psiquiátricas que éste tiene en la madre y el padre.

Análisis Digital, 31 de octubre de 2006

Las medidas antiterroristas no deben violar los derechos humanos, asegura el Vaticano

Las medidas antiterroristas no deben violar los derechos humanos, asegura el Vaticano


Pide una Convención comprehensiva internacionalmente vinculante sobre el terrorismo

NUEVA YORK, martes, 17 octubre 2006 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha explicado a la comunidad internacional que las medidas de lucha contra el terrorismo no deben violar los derechos.

Así lo aclaró este lunes el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, al intervenir ante el comité de la Asamblea General de esa institución sobre las medidas para eliminar el terrorismo internacional.

El representante papal tomó la palabra para apoyar la necesidad de instituir una Convención comprehensiva internacionalmente vinculante sobre el terrorismo.

«Mi delegación cree que en el debate orientado a adoptar una Convención es fundamental afirmar que las medidas efectivas antiterroristas y la protección de los derechos humano no son objetivos que estén en conflicto entre sí», aclaró el arzobispo.

«De hecho, uno debe servir al otro, dado que la protección de los derechos humanos es el primer objetivo de la estrategia antiterrorista».

«La absoluta injustificación del terrorismo se basa precisamente en el hecho de que utiliza vidas inocentes como medios para alcanzar sus objetivos, mostrando de este modo desdén y desprecio absoluto por la vida y la dignidad humanas».

«Este desprecio por la vida llega hasta el punto de utilizar cínicamente a los individuos y a las poblaciones como escudos para ocultar y proteger a los terroristas y a sus armas».

«La estrategia antiterrorista no debe sacrificar los derechos fundamentales en nombre de la seguridad», pues, según aclaró, «corroería los auténticos valores que pretende proteger, alienando amplios sectores de la población mundial y disminuyendo la fuerza moral de sus medidas».

«Nunca se debe dar pábulo a que los terroristas invoquen estas faltas por parte de los estados para justificar sus acciones. Por otra parte, ni siquiera el desprecio de los terroristas por la vida y la dignidad humanas justifica el que se les niegue un trato conforme con el derecho humanitario internacional», aclaró el prelado.

La Convención comprehensiva sobre el terrorismo debería dejar claro, aseguró, que «ningún motivo puede justificar, excusar o legitimar la muerte o mutilación deliberada de poblaciones civiles».

«Incluso el legítimo derecho de resistir ante las autoridades injustas y el derecho a la autodeterminación y a la liberación nacional no debería amenazar al tejido social y al orden público interno»

Según el prelado, el terrorismo puede ser un acto de «abuso cínico de la religión» «al que se debe responder con herramientas culturales», lo que implica «un decidido compromiso político para acabar con las situaciones de opresión y marginación que facilitan los proyectos de los terroristas»

«Ahora bien --subrayó--, hay que afirmar firmemente que no se pueden invocar las injusticias del mundo para justificar las acciones terroristas y que las víctimas del colapso del orden establecido son ante todo millones de hombres y mujeres que no son capaces de resistir al derrumbamiento de la solidaridad internacional».

«La pretensión de los terroristas de actuar en nombre de los pobres es una falsedad evidente», subrayó.

Según el nuncio apostólico, «las religiones y el diálogo interreligioso tienen un papel fundamental a la hora de afirmar que las incitaciones de los terroristas al odio y la violencia son contrarias a la verdadera religión».
ZS06101721

Multitudinarias manifestaciones contra la pobreza en España

Multitudinarias manifestaciones contra la pobreza en España

“Rebélate contra la pobreza. Más hechos, menos palabras” ha sido el lema que miles de personas esgrimieron ayer en unas 70 ciudades españolas. Vigo, Santiago de Compostela, Badajoz, Sevilla, Vitoria y Madrid, entre otras, presenciaron el desfile de los manifestantes, que denunciaban el incumplimiento de los Objetivos del Milenio. La marcha que partió de la plaza Cibeles, en Madrid, cerró este histórico día de reivindicaciones solidarias.

Según informaba el diario El País, las manifestaciones, que superaron, en muchas ocasiones, el millar de asistentes, tuvieron lugar, en algunos casos, contra condiciones climáticas muy adversas, como las celebradas en la comunidad gallega. La manifestación de Santander contó con la lectura de un manifiesto por parte del actor José Sacristán, en el que denunció la “falta de voluntad política” para erradicar este gravísimo problema. Por su parte, en Vitoria, el ex alcalde de la ciudad, José Angel Cuerda, y la escritora vasca Toti Martínez de Lezea, coordinadora de ONGs, denunciaron que el 10% de la población mundial disfruta del 70% de las riquezas del planeta. Una desigualdad indignante, pero muy difícil de revertir.

Un broche de oro
La manifestación por la tarde en Madrid puso el "broche final" a la semana de movilizaciones que han tenido lugar desde el pasado día 15, promovidas por la Campaña del Milenio "Sin Excusas 2015" de las Naciones Unidas.

El 0,7, ya
La Alianza contra la Pobreza, organizadora de estas marchas, se propone a partir de hoy realizar una ronda de conversaciones con los partidos políticos para intentar adoptar un pacto contra la pobreza. Por otro lado, los convocantes exigieron que la ayuda al desarrollo ascendiera al 0,7% del producto nacional, así como la cancelación de la deuda externa.

El Gobierno se compromete
Zapatero, en respuesta a estas movilizaciones, declaró -durante un mitin en Lleida- que su Gobierno se encontraba "comprometido en la lucha contra la pobreza y la miseria en el mundo". Por eso, según recordó, desde que comenzó la legislatura, el Gobierno ha duplicado la ayuda oficial a la cooperación y el desarrollo, "y en 2007 llegaremos al 0,5% del PIB, y rápidamente al 0,7".

 

Elplural.com, 22 de octubre de 2006

Miguel Sanz inaugura hoy un seminario sobre víctimas del terrorismo

Miguel Sanz inaugura hoy un seminario sobre víctimas del terrorismo

Con una conferencia titulada “Navarra, entre el acoso y la seducción”, el Presidente del Gobierno Foral inaugura hoy en la Universidad San Pablo-CEU una nueva edición del seminario sobre víctimas del terrorismo que este centro académico organiza desde hace varios años. El evento lleva por lema “La voz, la libertad y la dignidad de las víctimas del terrorismo”, y como es habitual, ha sido organizado por Cayetano González, miembro del gabinete de Jaime Mayor Oreja cuando éste era Ministro del Interior. Además de Miguel Sanz, está previsto que intervengan Rosa Díez, Carlos Herrera, Francisco J. Alcaraz y Esperanza Aguirre. También se proyectará el documental “Trece entre mil”, del cineasta navarro Iñaki Arteta. El seminario se desarrollará de octubre a diciembre. Suponemos que las palabras de Miguel Sanz calentarán el ambiente ante el próximo debate sobre el estado de la Comunidad Foral.

Navarra Confidencial, 17 de octubre de 2006

El parlamento francés aprueba una ley para penalizar la negación del genocidio armenio y desata las iras de Turquía

El parlamento francés aprueba una ley para penalizar la negación del genocidio armenio y desata las iras de Turquía Los diputados franceses adoptaron este jueves una controvertida proposición de ley que sanciona penalmente la negación del genocidio armenio por los otomanos en la I Guerra Mundial, con el trasfondo del malestar turco y amenazas de sanciones de Ankara. Presentada por la oposición socialista, la proposición de ley, que prevé condenar con hasta un año de cárcel y 45.000 euros de multa la negación del primer genocidio del siglo XX, salió adelante en primera lectura con 106 votos a favor y 19 en contra. Saludada con aplausos de diputados y del público, la aprobación del texto supone equipar penalmente la negación del genocidio armenio con la del exterminio judío en la II Guerra Mundial. Un diario turco ha plasmado la indignación que se vive en el país con un titular: "Libertad, igualdad y estupidez".

 

El texto, que debe continuar ahora su trámite parlamentario en el Senado, cuenta con la oposición del Gobierno conservador francés, como recordó ante el hemiciclo la ministra de Asuntos Europeos, Catherine Colonna, interrumpida por las protestas de los diputados.

El 29 de enero de 2001, el Parlamento francés adoptó por unanimidad una ley que reconoce la existencia del genocidio armenio, que causó 1,5 millones de muertos entre 1915 y 1923, pero sin acompañarla de medidas para reprimir su negación. Esa ley ya es suficiente, según Colonna, quien expresó las dudas del Gobierno sobre "la oportunidad de esta propuesta" que tiene "el riesgo de causar los efectos contrarios a los que busca".

Esta controvertida iniciativa socialista puede "debilitar" el "trabajo de memoria sobre su pasado" iniciado por "intelectuales valientes" en Turquía, advirtió Colonna, al afirmar que "no es la ley la que tiene que escribir la Historia". Ese fue precisamente el mismo argumento que usó la izquierda el invierno pasado para oponerse radicalmente a una propuesta de ley conservadora que pretendía reconocer el "papel positivo" de la colonización francesa, y que finalmente no vio la luz.

En el caso de la penalización del genocidio armenio, el voto ha trascendido los límites ideológicos, de manera que ha habido votos a favor de socialistas y conservadores, y lo mismo en contra. El socialista Jean-Michel Boucheron explicó su voto en contra porque no reconoce a "ningún Parlamento el derecho de imponer una 'historia oficial', y menos si se trata de un país extranjero". El genocidio armenio es "una realidad indiscutible", pero debe ser el pueblo turco el que revise "objetivamente" su propia historia, "a su ritmo", como lo ha hecho Francia con la suya, dijo.

Pese a que no fue adoptada su enmienda para eximir de las penas a los historiadores, el diputado conservador Patrick Devedjian, de origen armenio, votó a favor de este "texto de paz cívica". Devedjian subrayó que Turquía "no tiene lecciones que dar" y acusó a las autoridades de Ankara de "exportar la negación" del genocidio al organizar manifestaciones en contra en Francia.

El origen armenio de varios diputados imprimió una emoción especial al debate parlamentario, que fue seguido desde la tribuna del público por siete diputados turcos, invitados por el presidente de la Asamblea Nacional (cámara baja francesa), Jean-Louis Debré. También estaba presente una nutrida representación de la comunidad armenia en Francia, mientras que unos 200 franceses del mismo origen se concentraron ante la Asamblea Nacional.

El Comité de Defensa de la Causa Armenia expresó su "real satisfacción" por este "gesto significativo y simbólico", pero expresó sus temores de que el Senado lo bloquee y no pueda ser adoptado definitivamente en esta legislatura. Según la radio "France Info", que destaca este jueves esta polémica entre sus titulares, un importante periódico de Turquía titula este jueves en primera página: "Libertad, Igualdad y Estupidez", prueba del malestar que esta iniciativa socialista causa en el país otomano.

Hace dos días, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió de que "intentar convertir una mentira histórica en una ley dañará a la Unión Europea" y lanzó amenazas veladas de sanciones. El comisario europeo para la Ampliación, Oli Rehn, ha advertido también de las "graves consecuencias" que esa ley puede tener en las relaciones de Turquía con la UE, mientras que la ministra francesa delegada para el Comercio Exterior, Christine Lagarde, declaró ayer que "los empleos de empresas francesas están en juego".

Libertad Digital, 12 de octubre de 2006