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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Batasuna promueve un preacuerdo para alcanzar el diálogo multipartito

Batasuna promueve un preacuerdo para alcanzar el diálogo multipartito

Batasuna considera que el proceso de resolución abierto en Euskal Herria se encuentra en un estado de bloqueo que atribuye a un intento del Gobierno español de «cambiar los objetivos», eludir los contenidos políticos y apostar por «un proceso técnico, de rendición y humillación». Como solución a esta situación, la formación independentista plantea suscribir sin más demora entre los agentes políticos vascos un «preacuerdo» que dé paso al diálogo multilateral.

Batasuna utilizó ayer la palabra «bloqueo» para definir el estado actual del proceso político abierto en EuskalHerria, una situación que atribuyó al intento de «cambiar los objetivos y plantear un proceso técnico» basado en conseguir «la humillación y la rendición» de la izquierda abertzale.

Con este diagnóstico, Arnaldo Otegi, que compareció acompañado por sus compañeros en la comisión negociadora de Batasuna Rufi Etxeberria y Arantza Santesteban, planteó como «terapia» la necesidad de alcanzar entre los agentes políticos un «preacuerdo» que dé paso a «un diálogo multilateral» para debatir sobre cómo dar la palabra y la decisión sobre su futuro a la ciudadanía vasca.

En su exposición, el líder independentista planteó cuatro preguntas a las que dio respuesta desde el punto de vista de la izquierda abertzale.

Objetivos del proceso

Otegi comenzó reiterando que el objetivo de este proceso ha de ser «superar definitivamente el conflicto político que desde hace siglos enfrenta a EuskalHerria con los estados español y francés». El camino para ello, subrayó el portavoz de Batasuna, ya ha sido fijado por la mayoría de la ciudadanía vasca: «El reconocimiento de este pueblo y el respeto a su palabra y a su decisión».

Otegi constató que existe una demanda para crear un nuevo escenario jurídico y político, y que para dar respuesta a ello es necesario alcanzar «un acuerdo entre diferentes, que tenga en cuenta la pluralidad del país y que dé una salida a todas las consecuencias del conflicto: presos, represaliados, víctimas, desmilitarizaciónŠ».

«Estamos hablando de un proceso integral, que es la hoja de ruta que marca la sociedad vasca. Este es el proceso que quiere la ciudadanía de EuskalHerria», apostilló.

¿Qué está pasando?

Una vez sentadas estas premisas, Arnaldo Otegi pasó a ofrecer el análisis que hace Batasuna de lo acontencido en los meses de julio y agosto. «Para nosotros, está claro que hay una intención de cambiar los objetivos del proceso, modifican- do su dirección y sus contenidos, y utilizando para ello la represión».

Explicó que se está buscando conformar «un proceso técnico, de rendición, sin entrar a las raíces políticas del conflicto. Eso es lo que está ocurriendo durante los últimos meses. Y es especialmente grave, porque además se está intentando hacer mediante la represión».

Como ejemplos citó «la huelga de hambre indefinida que lleva a cabo el preso Iñaki de Juana Chaos, las nuevas citaciones judiciales, las ilegalizaciones, las prohibiciones o las intoxicaciones. Todo eso está encima de la mesa y refleja la cruda realidad del momento actual».

Para Batasuna, estos ataques «tienen un objetivo claro. No se trata de golpear a la izquierda abertzale, sino de cambiar los objetivos democráticos, hacer un proceso técnico, plantear un proceso de rendición y humillación que a fin de cuentas no dé salida al conflicto. Eso es grave, pero es la lectura que nosotros hacemos».

El diagnóstico

Ante esta situación, el portavoz independentista definió la situación como de «bloqueo», al tiempo que recordó que «la izquierda abertzale se comprometió públicamente a no mentir a nadie, ni a este pueblo, ni al Gobierno español, ni a ETA. Siempre dirá la verdad. Y en virtud de ese compromiso, hoy decimos, con toda serenidad y sin dramatismos, que el proceso está bloqueado».

Esta percepción no coincide con la del Gobierno español. El lunes, el secretario de Estado de Comunicación y portavoz oficioso de Rodríguez Zapatero, Fernando Moraleda, manifestó que el proceso «pasa por una buena situación» y que «avanza de una manera razonable».

Otegi apuntó al respecto que «no vamos a negar que ha habido pasos positivos, como la declaración de Zapatero en junio o la reunión pública con el PSE. Desgraciadamente, en vez de continuar por ese camino, en vez de mantener esa dinámica, se ha puesto de nuevo en marcha un proyecto para condicionar el objetivo del proceso».

Por ello, instó a quienes dicen que las cosas van bien a que «expliquen en qué van bien. ¿Cuáles son los datos para decir eso? ¿La situación de los presos? ¿La de la izquierda abertzale? ¿Las intoxicaciones que se repiten constantemente? ¿La falta de voluntad política?».

¿Cómo salimos del bloqueo?

Para Batasuna, el primer paso para salir de esta situación de bloqueo pasa por centrarse en el núcleo del proceso, en su contenido político. Y el segundo paso sería «pasar sin demora de la fase de negociaciones a un preacuerdo que recoja aspectos que para nosotros son bastante razonables: qué principios, qué compromisos y qué objetivos tenemos todos en este proceso, y cómo vamos a hacerlo. Este preacuerdo daría paso al diálogo multilateral, y eso consolidaría el proceso».

En el marco de este análisis, Otegi declaró que mantiene todavía un «optimismo prudente», e insistió en que la apuesta de la izquierda abertzale pasa por «llevar este proceso hasta el final», para que «sea efectivo en el camino de superación del conflicto».

Preguntado por las últimas citaciones del juez Garzón respecto a la movilización convocada para el sábado en Altsasu, certificó que la Audiencia Nacional actúa como «vanguardia de la estrategia de represión», y recordó que este «tribunal de excepción» es «heredero» del Tribunal de Orden Público (TOP) franquista.

Gara, 7 de septiembre de 2006

El PP critica la burda manipulación nacionalista de algunos libros de texto vascos que eluden citar a España

El PP critica la burda manipulación nacionalista de algunos libros de texto vascos que eluden citar a España El Grupo Popular en el Parlamento Vasco exigirá al Gobierno los datos exactos de distribución de tales libros para conocer, cuantificar y valorar con exactitud el impacto y el daño causado en los escolares del País Vasco

El secretario de Educación del PP, Santiago Abascal denunció ayer en Bilbao la "burda manipulación nacionalista" de lo aprendido por los niños en los libros de texto, que tienen a "Euskal Herria como marco exclusivo de referencia, con la práctica o total desaparición de las referencias cartográficas a la Comunidad Autónoma Vasca y a España, únicas entidades políticamente existentes en el medio que ha de conocer el alumno".

Estas conclusiones parten de un informe elaborado por los populares sobre los libros de texto en la Educación Primaria en el País Vasco, titulado "El adoctrinamiento nacionalista entre los 8 y los 12 años", en el que reconocen que es "delirante y ficticio" establecer "la realidad nacional de Euskal Herria que no se apoya en la Historia ni en la realidad institucional".

Por ello, los populares exigieron al Ministerio de Educación y a la Delegación del Gobierno que activen la Alta Inspección de Educación y revisen los contenidos tendenciosos en los libros de texto.

El Grupo Popular en el Parlamento Vasco exigirá al Gobierno los datos exactos de distribución de tales libros para conocer, cuantificar y valorar con exactitud el impacto y el daño causado en los escolares del País Vasco.

El trabajo de análisis tiene como objeto exclusivamente los libros de texto de los alumnos de Educación Primaria de la Comunidad Autónoma Vasca y ha escogido el segmento de alumnos de 8 a 12 años por ser el "más vulnerable a la manipulación desde un punto de vista del adoctrinamiento político". A los 8 años los alumnos comienzan a descubrir su entorno socio-político, así como el marco jurídico-político de la sociedad en la que viven. Los libros analizados han sido los correspondientes a la asignatura Conocimiento del Medio.

Sólo han sido revisados los libros correspondientes a las editoriales que, según diversos libreros, son más solicitadas por los colegios: Anaya (Haritza), Santillana (Zubia), Edebe (Giltzaa), Edelvives (Ibaizabal), Elkarlanean, y Erein.

Según los populares, un "repaso a simple vista y un recuento" de las "decenas de mapas de Euskal Herria", que, según reconocieron es una entidad "políticamente inexistente", así como la constatación de la ausencia de cualquier referencia a España y a la Comunidad Autónoma Vasca, ha sido suficiente para constatar la "burda manipulación nacionalista" de las materias aprendidas por los niños de 8 a 12 años en la Comunidad Autónoma Vasca.

El PP criticó que en los libros de texto aparezca el cartel de bienvenida del municipio de Usurbil, que reza '`cuidado! Aquí somos euskaldunes!' Para Abascal la inclusión de este cartel es "preocupante y un delirio". Criticó también que "en posición destacada aparezcan dos periódicos clausurados por orden judicial por sus vinculaciones con la organización terrorista ETA.

Adoctrinamiento ideológico a través de los libros de texto

También denunciaron que el adoctrinamiento nacionalista es llevado a cabo a través de los libros de texto de las editoriales Erein y Elkarlanean y en menor grado por Edelvives y aseguraron no poder lanzar tal acusación contra Santillana, que ofrece unos contenidos correctos y ciertos.

En relación a Edebe y Anaya, con contenidos generalmente correctos, destacan que las editoriales otorgan concesiones, "más acusadas en el caso de Edebe", al ideario nacionalista.

El PP criticó el significado y las consecuencias de lo que "de ocultación de la realidad institucional, sociológica e histórica significa la desaparición cartográfica, nominal, e histórica de España" en los libros de texto y denunció también "lo delirante y ficticio" de inocular una pretendida realidad nacional -la de Euskal Herria- que "no tiene apoyatura ni en la Historia ni en la realidad institucional".

Según indicaron, la desorientación que se provoca en el alumno con
la confusión que se le origina al ocultarle que Navarra es otra comunidad o que el sur de Francia pertenece a otra nación, la falsedad que se le impone al hurtársele el hecho de que los navarros, mayoritariamente, niegan ser una parte de Euskal Herria es peligrosa para el futuro de la convivencia.

En ese sentido, el PP aseguró que habría que analizar hasta que punto es un "hecho delictivo", porque se miente a los alumnos sobre la realidad del medio ambiente socio-político y se crea una frustración de consecuencias calculables, que puede llevar al terrorismo, cuando el alumno se topa con la realidad que no le han mostrado los libros de texto.

El PP reconoció que lo que ataca el documento es la pretensión de negar cualquier identidad cultural del País Vasco con el resto de España, ya sea con Castilla, con Asturias o con Andalucía.

Para ellos, el problema viene cuando con el mapa cultural "como excusa" se quiere construir un mapa político en el que "mantenga la ficción, aunque sea dibujada, de que Euskal Herria es una nación independiente o que, al menos, ha de serlo".

Los populares criticaron "la ocultación o tergiversación histórica", así como la utilización del Euskera como elemento de combate, el cuestionamiento del bilingüismo, con elección de carteles públicos sin traducción al castellano, y la desaparición total de cualquier símbolo nacional de España (bandera o escudo).

Análisis Digital, 5 de septiembre de 2006

Obstáculos que siguen en el camino

Obstáculos que siguen en el camino El proceso democrático que intenta abrirse camino en Euskal Herria deberá dejar atrás muchos obstáculos, y para ello habrá que realizar una travesía cargada de dificultades, pero es difícil comprender que, a estas alturas, todavía haya quien intente ofrecer a la ciudadanía grandes dosis de optimismo sin que, al mismo tiempo, se aporten hechos concretos que justifiquen ese tipo de mensajes. A no ser que lo que se pretenda en última instancia sea, precisamente, desviar la mirada de la opinión pública con discursos «teóricos» para que no se preocupe de analizar los hechos «prácticos» que, al fin y al cabo, marcarán la evolución de este proceso.

En este contexto, es incomprensible que en los últimos días dirigentes de algunos partidos políticos vascos insistan tanto en su «convencimiento» de que el acercamiento ­que no la repatriación­ de los presos políticos es cuestión de semanas. Si esa noticia llega, sin duda será acogida con esperanza por quienes durante décadas han luchado para que, de entrada, los estados español y francés pongan fin a ese castigo añadido con el que se castiga tanto a los prisioneros como a sus allegados. Y no resulta fácil comprender la reiteración de esos mensajes ­muchos pronunciados por quienes han defendido la dispersión prácticamente hasta ayer­ cuando a día de hoy los presos políticos vascos están sufriendo hechos tan graves como la aplicación encubierta de la cadena perpetua, el abuso de la prisión preventiva o la denegación de beneficios penitenciarios y la eliminación de las redenciones. Una política que comparten, uña con uña, los gobiernos español y francés, ya sea modificando las legislaciones con normas especiales, ya sea aplicando especialmente las leyes en los «tribunales de guerra» donde continúan juzgando a los ciudadanos vascos.

Con esos hechos encima de la mesa, sirven para poco los mensajes de esperanza lanzados desde el otro lado de la barrera política. Lo que esperan las ciudadanas y ciudadanos vascos son compromisos prácticos. Si tan seguros están algunos de que los presos regresarán pronto a Euskal Herria, o de que Batasuna podrá presentarse a las próximas elecciones en igualdad de condiciones, deberían movilizar sus recursos para derribar los obstáculos que impiden que esos augurios se conviertan en hechos irreversibles. Mientras, sería preferible recetar el optimismo en dosis más reducidas. -

Editorial de Gara, 4 de septiembre de 2006

Asesorando a los neofaci

Asesorando a los neofaci Han tenido que llegar los herederos de aquellos fascistas que envió Mussolini en auxilio de Mola para que nos arenguen sobre los peligros que acechan a Nafarroa.

Decía ayer Pascual Tamburri en “El Semanal Digital” que no cabe llamarse a engaño porque «los nacionalistas vascos no darán un paso político más sin Navarra, o sin que haya una vía reconocible para la incorporación de Navarra a la futura nación vasca».

Se trata de preservar ahora el gobierno de la comunidad foral en manos de los neofaci, así que Tamburri adelanta que «Navarra va a vivir un curso político de una importancia y dramatismo sin precedentes en treinta años de democracia (...) sin Navarra no hay ‘proceso’, y todo ahora pasa por Navarra y los navarros».

Y se presta Tamburri a aconsejar sobre las técnicas de la defensa y aplaudir a los suyos: «Quien primero supo intuir la gravedad de la cosa fue el presidente Miguel Sanz Sesma. UPN se adelantó a todos sus rivales al designar al presidente saliente como candidato para otro mandato desde 2007, y era una idea excelente (...) el PSOE, en cambio, no ha acertado hasta ahora. La larga agonía interna para la designación de un candidato no termina de cuajar, y Pepiño Blanco está ofreciendo a los votantes una imagen de división en la que Carlos Chivite, Fernando Puras, la defensora del pueblo, el delegado del Gobierno de Madrid y quién sabe cuántos más están dispuestos a encabezar la candidatura».

Llegado a este punto, el asesor advierte de los riesgos que corre la derechona requeté: «todo está en el aire. UPN ofrecía seguridad frente a la inestabilidad y la división de sus alternativas. Pero existe la tentación de dilapidar ese capital, ya que buscar forzadamente una imagen diferente, más policéntrica, podría convertir a UPN más que en la afirmación de unos principios en la mera negación de una amenaza. El resultado podría demostrarse nulo o incluso negativo en votos, porque una campaña basada en las certezas garantiza resultados, pero los experimentos de laboratorio en otras direcciones podrían demostrarse la mejor baza del adversario. Ni la movilización es siempre beneficiosa ni los ‘votos cautivos’ existen; no sé si lo enseñan así en las facultades de económicas pero les aseguro que tanto en las de historia como en las de políticas lo dejan muy claro. Ni siquiera en Navarra, como bien sabe Batasuna». Se les ve nerviosillos. Sonrían. -

Maite Soroa

Gara, 3 de septiembre de 2006

Clarividencia

Clarividencia Muchos «expertos» en la cosa vasca vaticinaron en su día que Batasuna no sobreviviría a la combinación de razzias judicial-policiales y la ilegalización. Con análisis dignos de la proverbial visión de los pichones por el orificio anal, no dudaron en asegurar que desprovista de las subvenciones institucionales, a la izquierda abertzale le quedaban cuatro telediarios. El pez sin agua, la mala hierba sin raíces, el pulmón sin aire, todos tenían una imagen a mano para representar la derrota que se cernía sobre el independentismo vasco. Los análisis eran de una lógica tan aplastante, que el monumental error en el que se basaban ha terminado por aplastarlos. A los análisis y a sus autores, a todos.

Si quisiera personalizar, podría recordar, por ejemplo, algunas perlas de Barbería, esa eminencia gris del periódico “El País”, pero ya me he medido con él en alguna otra ocasión y sé que tiene muy mal perder. ¿Qué más da? Una imagen general del rebaño ayuda mejor aún a comprender la incapacidad para realizar análisis rigurosos, superando el fanatismo y la necedad.

Toda profesión tiene sus riesgos laborales, y la de periodista al servicio del poder es muy proclive a intoxicarse con sus propias pócimas. A fuerza de alabar los oídos y ojos del patrón, terminan algunos por creerse las pavadas que firman, y cuando el mundo virtual y el real chocan, asisten con estupor al desplome del escenario de cartón piedra que con tanto esmero habían construido.

La situación creada en los últimos meses ha pillado a muchos con el pie cambiado. Un repaso a las hemerotecas daría pie a un extenso tratado sobre la ineptitud analítica. Y de las previsiones, mejor ni hablar. Muchos de estos genios se echan ahora las manos a la cabeza, ante la evidencia de que no sólo Batasuna sigue existiendo, sino que está condicionando el panorama político con sus posiciones y su discurso. Esto no lo habían previsto, pero ni el más corto de entendederas es capaz a estas alturas de tragarse el cuento chino de la izquierda abertzale asfixiada y extenuada pidiendo sopitas, por más que algunos insistan en el bulo, por si cuela.

De cualquier manera, sigue siendo una gozada ver a los politólogos girar sobre sí mismos para ofrecer nuevas explicaciones, tan patéticas como las anteriores. ¿Cuál será la próxima? -

Floren Aoiz

Gara, 2 de septiembre de 2006

Cuestión de presión

Cuestión de presión Terminó agosto y los columnistas de guardia parecían exhaustos. Tan solo Florencio Domínguez, en “La Vanguardia”, tenía fuerzas para abordar el proceso vasco. El resto prefirió mirar a Joan Clos, que resulta menos complicado.

Domínguez hablaba de las últimas declaraciones de Josu Jon Imaz en relación al acercamiento de presos y constataba que «sería, según la lógica de Josu Jon Imaz, un gesto de buena voluntad para facilitar el avance hacia la paz, ofreciendo algún tipo de satisfacción a los miembros de Batasuna y a su base social».

Llegado a ese punto, se preguntaba el columnista sobre la naturaleza de esa «presión». Y, claro, se contestaba él solito: «La presión, si nos fijamos en los mensajes públicos de los líderes de la izquierda abertzale, sería resultado de la frustración que están sufriendo sus seguidores ante las reiteradas prohibiciones judiciales a las actividades de Batasuna que impiden que este partido pueda funcionar como si fuera una formación legal. Es una frustración que ha aparecido como consecuencia del conflicto entre la realidad política y judicial y las elevadas expectativas que se han generado en las bases del entorno etarra a causa de la reiteración de mensajes radicales y triunfalistas por parte de los dirigentes de Batasuna y de la propia ETA».

La pelota rebota siempre en el mismo tejado y así resulta que, según Domínguez, «si hay frustración, es una frustración inducida por los propios dirigentes de Batasuna. Es el resultado de tanto mensaje intransigente que ha sido justificado durante meses con el argumento de que se trataba de discursos para el consumo interno. Los cuadros y militantes de Batasuna han vivido semanas en un ambiente de euforia, convencidos de que estaban ganando por goleada la batalla política en su enfrentamiento con el Estado».

No se le ocurre, ni por asomo, pensar que no hay más presión que la que la sociedad pueda ejercer para que se respeten los derechos de los presos, esos que son pisoteados cada mañana, en cuanto se corre el cerrojo de sus celdas y se enciende la luz en el despacho de algún juez. No alcanzan a ver la realidad.

Por eso se entiende que apuesten por seguir por la misma y errática senda: «No hay por tanto ninguna garantía de que hacer otra concesión vaya a cambiar la estrategia de la izquierda abertzale. De hecho, durante la tregua de 1998-1999, se produjo el acercamiento de 130 presos de ETA y la excarcelación de otro centenar de reclusos que estaban en prisión preventiva, sin que ello alargara la tregua un solo día más». La terminarán liando.

 

Maite Soroa

Gara, 1 de septiembre de 2006

La creación o no de la mesa de partidos marcará el curso político y el futuro

La creación o no de la mesa de partidos marcará el curso político y el futuro

En Euskal Herria no es fácil hablar del inicio o del final del curso político porque la trascendencia e intensidad de la actividad no institucional hace que no haya parones vacacionales. Pero la costumbre dicta que a partir de estas fechas se hable de un nuevo curso, que estará marcado ­como lo estarán los próximos años­ por la creación o no de la mesa de partidos.

Basta echar un vistazo a la actualidad de este agosto que ya se agota para comprobar que la actividad política no ha cerrado por vacaciones. Pero la vuelta a la actividad públicos por parte de algunos de los principales dirigentes políticos, el regreso de actos institucionales como el tradicional Consejo de Gobierno del Ejecutivo de Ibarretxe en el Palacio Miramar de Donostia el próximo viernes o la reanudación de los trabajos del Parlamento Foral de Nafarroa el 4 de setiembre, permiten poder hablar del inicio de un nuevo curso.

Setiembre, en todo caso, no traerá un cambio de agenda. El eje del debate volverá a estar en el proceso de normalización democrática y su núcleo seguirá siendo la creación o no de la mesa de partidos. De ella dependerá no sólo el transcurrir del próximo curso político sino también, con toda probabilidad, de los que tengan que venir en el futuro.

En la caracterización de esa mesa, en sus objetivos, metodología y composición, quedarán definidos muchos de los parámetros en los que habrá de moverse el proceso y cuáles son sus límites. Porque hoy por hoy todavía sigue sin despejarse una de las cuestiones elementales de cara al futuro: si el proceso debe estar regido por la voluntad de la sociedad vasca libre y democráticamente expresada o debe constreñirse a los parámetros de la actual legalidad española.

Los «trabajos de cocina», que no avanzan a los ritmos inicialmente previstos, difícilmente darán frutos si no se resuelven estas cuestiones de fondo. No es un simple problema de metodología, como no lo es el hecho de que el PSOE se esté mostrando tan reticente a dar los pasos que de él se esperaban.

Habrá que ver qué recorrido final tiene la exigencia del PSOE de que la izquierda abertzale inicie un proceso de legalización de nuevas siglas para sentarse a hablar públicamente con ella. Otras fuerzas, como el Ejecutivo de Lakua, han mostrado su confianza en que ésta será una cuestión que se solucione según se vaya avanzando en el proceso. Pero, sin duda, seguirá siendo uno de los elementos de debate mediático, puesto que ya ha sido colocado interesadamente en las primeras páginas. Porque no se está hablando de la conculcación de derechos y la falta de igualdad que supone la ilegalización de la representación de una parte sustancial de la sociedad vasca, sino que se está presentando como un pulso caprichoso e incluso interesado desde un punto de vista partidista.

Presos

La exigencia de respeto a los derechos de los presos, y en concreto la demanda de su repatriación, ha estado permanentemente presente en la agenda de un sector de la política vasca, aunque no siempre haya estado en la primera página de la actualidad. En estos días vuelve a asomarse a las portadas. El «globo sonda» lanzado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, filtrando a “El País” que «descarta el acercamiento de presos hasta que Batasuna se legalice», ha hecho que desde diferentes instancias vascas se haya recordado que ésta es una cuestión de justicia que debiera ser previa a cualquier proceso de paz y normalización. Así se han manifestado la portavoz del Gobierno de Lakua y varios líderes, el último de ellos el presidente del EBB, Josu Jon Imaz, que volvió a poner ayer la cuestión encima de la mesa.

En el Parlamento de Gasteiz se encuentra registrada por Ezker Abertzalea y Aralar la propuesta del Foro de Ibaeta en defensa de los derechos de los presos, a la que el tripartito ha presentado una enmienda a la totalidad. Su debate, en todo caso, no se producirá hasta el próximo mes de octubre y habrá que ver si se alcanza un acuerdo mayoritario. En algunos medios se ha especulado con la posibilidad de que de aprobarse alguna iniciativa ésta podría tener su traslación también al Congreso de los Diputados.

Por otra parte, tampoco cabe olvidar que el preso político Iñaki de Juana Chaos lleva ya 23 días en huelga de hambre, después de haber cumplido su condena y a pesar de ello seguir encarcelado por un nuevo proceso iniciado precisamente para impedir su salida de prisión. Su estado de salud y la evolución de su caso marcará también la agenda política de las próximas semanas.

Conferencia politica del PSOE

En el arranque del nuevo curso se sitúa también la Conferencia Política que el PSOE celebrará los próximos días 15, 16 y 17 en el Palacio de Congresos de Madrid y que teóricamente pretende afrontar los retos de la próxima década. En los ochenta folios de su ponencia marco apenas se hace una referencia de un párrafo a la situación de Euskal Herria dentro del epígrafe de «terrorismo» que, por cierto, está casi todo dedicado al «terrorismo global».

En esa única referencia se señala textualmente que «disponemos ahora de una seria oportunidad para poner fin al terrorismo de ETA que ha golpeado a la sociedad española a lo largo de cuatro décadas. Una oportunidad cierta para acabar con la violencia. Los socialistas nos proponemos avanzar por un camino estrecho y difícil, que seguramente será largo y delicado, manteniendo con determinación los siguientes principios: firmeza en el respeto a la democracia y la vigencia del Estado de Derecho, unidad de las fuerzas democráticas, eficacia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, esperanza de alcanzar el objetivo de la paz y dignidad y respeto para la memoria de las víctimas».

En cuanto a la «diversidad y cohesión territorial», la ponencia le dedica cuatro párrafos que recogen que «si por algo se caracteriza España es por su pluralidad lingüística, cultural y territorial» y añaden que «no es justo obligar a nadie a elegir entre las diversas identidades que posee este rico país».

En esta materia, el PSOE apuesta por «un proceso de actualización del Estado de las Autonomías, de ampliación del autogobierno, y de garantía de los intereses generales y de la solidaridad, llevado a cabo con los valores constitucionales del consenso, el respeto a los procedimientos establecidos y la aceptación de la pluralidad, [que] va a contribuir, al igual que procesos similares del pasado, a integrarnos en una sociedad más fuerte y cohesionada dentro de su diversidad».

Habrá que esperar a ver cuáles son las resoluciones finales y en qué tono se producen los discursos.

El papel de Ibarretxe

De lo que José Luis Rodríguez Zapatero diga en la Conferencia Política el 17 de setiembre se pasará en unos días a lo que anuncie Juan José Ibarretxe en el Pleno de Política General del Parlamento de Gasteiz, que normalmente se celebra el último viernes de setiembre pero que este año se ha adelantado al anterior, día 22. El lehendakari ha anunciado ya la presentación de una propuesta para facilitar la participación social en el proceso.

Pocas pistas hay, de momento, sobre el contenido de su iniciativa, salvo lo dicho recientemente por la portavoz del Ejecutivo, Miren Azkarate, apuntando que las medidas «en cualquier caso, deben ser acordadas con el resto de fuerzas políticas y, fundamentalmente, con los distintos agentes. Son procesos novedosos en el espacio europeo».

Para la redacción del conocido como “Plan Ibarretxe”, Lehendakaritza remitió una encuesta a todos los domicilios y después se hizo una foto con las miles de respuestas recibidas, aunque nunca se supo de su contenido o de la utilidad que tuvieron para la redacción de Nuevo Estatuto Político.

También en el Parlamento de Gasteiz está depositado el Plan de Paz y Convivencia elaborado por el Consejo Político del Gobierno de Lakua y que no ha conseguido todavía atraer a ningún grupo parlamentario salvo los propios proponentes.

En realidad, el debate que todavía está sin hacer es el de cuál es el papel que el lehendakari y el propio Gobierno autonómico deben jugar en este proceso. Juan José Ibarretxe insiste una y otra vez en asegurar que su función será aquella que acuerden los partidos. Sin embargo, en ocasiones adopta un discurso de liderazgo que algunos agentes con notable peso específico, como el PSOE o la izquierda abertzale, no le reconocen.

En Nafarroa no hay problemas sobre cuál vaya a ser el papel del Gobierno foral en el proceso, puesto que está claro que los únicos movimientos que haga serán para tratar de sabotearlo. El debate institucional en este herrialde estará marcado por la cercanía de las elecciones al Parlamento y los ayuntamientos que condicionará todos los posicionamientos.

Reunión gobierno-ETA

El 29 de junio José Luis Rodríguez Zapatero anunció que el Gobierno español iba a iniciar un diálogo con ETA. En la misma comunicación señaló que a finales de setiembre el ministro del Interior realizará una nueva ronda de información a todos los grupos parlamentarios sobre el desarrollo del proceso que en aquella fecha daba por abierto.

Desde entonces y también en los últimos días han sido diversas las noticias ­cuya veracidad es difícilmente verificable­ sobre ese diálogo, sobre si se han producido o no reuniones y sobre el carácter oficial, oficioso, preliminar o no se sabe muy bien qué de las mismas.

Habrá por tanto que permanecer a la espera de conocer lo que los protagonistas de esos encuentros ­el Gobierno español y ETA­ decidan hacer público. La organización armada ya informó el 17 de agosto de que el proceso estaba en un parón y denunció las prácticas del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

El inicio del curso político, como puede observarse, se presenta intenso tanto en el ámbito público como en las relaciones discretas que habrán de mantener los diferentes agentes para dar salida a la situación de crisis que atraviesa el proceso. Y en todo ello, es preciso insistir, juega un papel fundamental la mesa de partidos. -



Incógnitas previas a las elecciones municipales y forales de mayo
El curso que ahora comienza tiene examen a finales de mayo con la celebración de elecciones municipales y forales. Pero, incluso en el ámbito meramente electoral, todavía quedan muchas incógnitas pendientes.

Habrá que ver si la izquierda abertzale puede comparecer a los comicios y en qué forma. Aunque la mayoría de partidos da por hecho que podrá participar, todavía se mantiene su situación de ilegalidad.

Uno de los ámbitos en los que los comicios tendrán una importancia especial es en Nafarroa, donde se elige Parlamento y, por consiguiente, también gobierno. Para setiembre se ha anunciado que se dará a conocer el nombre del candidato o candidata del PSN, toda vez que desde Madrid se decidiera que ni habrá primarias ni se presentará el actual secretario general, Carlos Chivite. Otra de las incógnitas en Nafarroa es la posibilidad de que se forme una coalición entre UPN y CDN o que incluso este conglomerado pudiera abrirse de alguna forma a sectores críticos del PSN. Se trataría de presentar a esta candidatura como la única defensora de la «identidad de Navarra» que cualquier hipotético gobierno alternativo al de Miguel Sanz pondría en peligro.

También está por ver si Eusko Alkartasuna concurre en solitario a los comicios en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, o si finalmente opta por volver a coaligarse con el PNV. En la dirección del partido hay división de opiniones y los jeltzales exigen tener una respuesta antes de la Asamblea Nacional que tienen prevista para el 15 de setiembre. EA reproduce estos debates cíclicamente ante determinados comicios, pero en esta ocasión parece más fuerte que en veces anteriores el sector que propone presentarse en solitario.

Quienes también han comenzado a dar pasos para coaligarse en la CAV, aunque no en Nafarroa, son Ezker Batua y Aralar. En ambas fuerzas la determinación de las respectivas direcciones parece nítida. Lo que queda por despejar es cómo se traslada la idea a cada pueblo y cuál será la respuesta de las bases de cada formación. -

Gara, 29 de agosto de 2006

El Estado se confiesa parte beligerante

El Estado se confiesa parte beligerante Hay hechos concretos, actuaciones puntuales, que explican con mayor claridad y comprensibilidad una realidad política y social que cualquier análisis histórico. Uno de esos hechos concretos es el de cómo ha tratado el Estado español a los condenados por los pocos actos de «guerra sucia» contra el independentismo vasco que han llegado a juzgarse. En la misma línea debe entenderse también el resultado final que han tenido los casos de torturas que han llegado a los tribunales tras haber conseguido superar los continuos obstáculos que desde las propias entrañas del poder se les ponían. Tampoco puede olvidarse en qué acabó el juicio por el espionaje ilegal de HB a cargo del Cesid.

Los responsables del secuestro y muerte de Joxean Lasa y Joxi Zabala y del secuestro de Segundo Marey no han llegado a cumplir ni un diez por ciento de las penas que se les impusieron. Su situación penitenciaria ha sido tratada como una cuestión de Estado, uno de los pocos casos en los que el PPy el PSOE han demostrado estar en la misma sintonía. Aunque el equipo de José María Aznar hizo de los GAL uno de los caballos de batalla para derribar a Felipe González, después no tuvo inconveniente alguno en indultar a los condenados. En otras ocasiones ­como ahora con Rafael Vera y antes con Galindo y Elgorriaga­ se ha aplicado a los reos una consideración a su salud que para sí quisiera el resto de presos, muchos de ellos con graves enfermedades incurables. También los escasos condenados por torturas han visto tradicionalmente sus penas aliviadas por indultos e incluso algunos han sido recompensados con medallas. Y cuando el Cesid fue descubierto en flagrante delito espiando ilegalmente a un partido legal, la sentencia quedó reducida a la condena de un único funcionario que finalmente también fue indultado.

¿Qué indica este trato de privilegio del Estado a determinados condenados? Que los reconoce como servidores suyos a los que le es imposible castigar con la severidad ­por mínima que en algunos casos sea­ que sus propias leyes contemplan para los delitos de los que se les acusa. El Estado se pone de su parte porque son parte del Estado. Y con esa actitud el Estado confiesa que la «guerra sucia» ­con las distintas formas que ha adoptado a lo largo de los años­, la tortura y el espionaje ilegal son instrumentos que utiliza a conveniencia y en la medida de sus intereses en cada fase histórica concreta en contra del independentismo vasco. Es decir, el Estado se confiesa como parte beligerante más allá de la legalidad. –

Editorial de Gara, 27 de agosto de 2006