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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

La derecha impositiva teme a su pueblo

La derecha española está nerviosa porque teme que los movimientos que se están produciendo en el escenario político concluyan en una democratización de las estructuras del Estado y de su cuerpo doctrinal que permita a las ciudadanías de las distintas naciones que todavía agrupa pronunciarse libremente sobre su futuro. Los herederos de la dictadura franquista ­que llenó de sangre Nafarroa y el resto de la Euskal Herria peninsular­ son poco partidarios de la democracia si ésta no está previamente atada y bien atada hasta el punto de desnaturalizar el propio concepto, como ocurrió en los años inmediatamente posteriores a la muerte de Francisco Franco. Por eso, por ejemplo, el denominado Amejoramiento foral nunca ha sido sometido a consulta de las navarras y navarros.

 

Este nerviosismo está llevando a los líderes de la derecha española a dar espectáculos ciertamente patéticos, como los que ayer ofrecieron el presidente del PP, Mariano Rajoy, y el presidente del Gobierno de Nafarroa, Miguel Sanz. Mientras el primero se deslizaba por el tobogán del absurdo con afirmaciones como «Navarra es Navarra desde hace siglos y Euskal Herria no existe», el segundo se oponía a cualquier consulta a sus conciudadanos sobre su estatus jurídico-político por considerarlo de antemano una concesión a ETA.

 

Pero en algo tienen razón tanto Rajoy como Sanz: el futuro de Nafarroa no debe decidirse en «un debate con ETA». De hecho, no se conoce que ni la organización armada ni ninguna otra proponga semejante cosa. El futuro de Nafarroa deben decidirlo las navarras y los navarros en absoluta libertad, teniendo ante sí todo el abanico de posibilidades. Es el actual marco político el que impide a la ciudadanía navarra decidir. Ahora se abre la posibilidad de iniciar en Euskal Herria un proceso que lleve a la ruptura de ese tipo de imposiciones y vetos. Las navarras y navarros tienen derecho a participar en ese proceso desde el inicio, tienen derecho a participar en el acuerdo que surja de él y tienen el derecho de decidir cómo quieren estar en ese acuerdo. Es la derecha española, la que sabe que su proyecto sólo se sostiene en base a la imposición y la coacción, la que se opone de forma más pertinaz a reconocer a su pueblo la mayoría de edad. Y es porque le tiene miedo. Lo ha demostrado a lo largo de la historia y lo vuelve a demostrar ahora con su histeria. -

Editorial de Gara, 21 de abril de 2006

Batasuna insta a verificar que se acatará la decisión de la ciudadanía

En una reunión que Arnaldo Otegi calificó como «profunda, de gran contenido político», y que además fue muy extensa (más de dos horas y media), Batasuna transmitió a Juan José Ibarretxe la necesidad de realizar una «verificación democrática» que permita constatar si la decisión que adopte la ciudadanía vasca será respetada o no. Junto a ello, Batasuna subrayó otra idea: «Ya no hay excusas» y «se dan todas las condiciones» para poner en marcha un diálogo multipartito que permita definir cómo se ejerce el derecho a decidir en Euskal Herria.

GASTEIZ
La reunión con Batasuna fue, con dos horas y media de duración, la más larga de las que el lehendakari ha mantenido en esta ronda de contactos con los representantes de partidos vascos y también la que más expectación ha levantado entre los medios de comunicación. Hasta diez cámaras de televisión se contaban en la sala en la que comparecieron Juan Joxe Petrikorena, Arnaldo Otegi y Pernando Barrena al término del encuentro.
Otegi destacó la profundidad política de la entrevista mantenida con Juan José Ibarretxe, así como el hecho de que ambas partes habían hablado «con sinceridad y sin cortapisas». Se observaba que la delegación de Batasuna había salido satisfecha de cómo había discurrido la reunión, en la que se abordaron las cuestiones nucleares de la situación política actual y de los pasos a dar en el futuro, sobre cuyo análisis hubo coincidencias en algunos puntos y discrepancias en otros.
En su alocución ante los medios, Batasuna insistió, como viene haciendo en las últimas semanas, en la urgencia de dotar de «mayor contenido y fortaleza» al diálogo multipartito, cuyo objetivo debe ser acordar la metodología, el calendario y los compromisos para la constitución de una mesa de resolución del conflicto.
«Acuerdo plural entre distintos»
Arnaldo Otegi destacó ­como ya hicieran el pasado sábado los firmantes del Acuerdo Democrático de Base­ que «ya no hay excusas» que impidan ese diálogo multipartito, y que «ya se dan todas las condiciones» para fijar bases sólidas de una mesa. El objetivo de ésta sería alcanzar «un acuerdo plural, entre diferentes, para toda Euskal Herria, para construir la convivencia política a futuro en este país sobre la premisa de que lo que decidan las vascas y los vascos, sin limitaciones ni injerencias, va a ser respetado». Añadió que «cómo se pone en práctica ese derecho a decidir es el nudo que se debe desmarañar en el proceso de forma consensuada».
Batasuna definió como «verificación democrática» el saber si lo que decida la ciudadanía vasca será respetado o no. Y, abundando en la cuestión, Otegi señaló que «nosotros apostamos por un estado independiente, por la reunificación del país y por su construcción desde posiciones socialistas. Y sabemos que eso sólo será posible si la gente lo quiere». Lo que está en cuestión es si eso se puede conseguir por vías democráticas.
Preguntado sobre si tras la conversación con el lehendakari eran optimistas en relación con la mesa de partidos, Arnaldo Otegi señaló que el optimismo de la izquierda abertzale no se basa ni en las posiciones de los estados español y francés ni en otras razones, sino en la constatación de que «la mayoría de Euskal Herria reconoce que somos una nación y tenemos derecho a decidir».
En opinión de Batasuna, ésa es una ventaja que tiene la izquierda abertzale a la hora abordar esta cuestión.

«En la mesa sólo pueden intervenir partidos legales»
Rodolfo Ares | Portavoz de la Ejecutiva del PSE
Rodolfo Ares replicó a Arnaldo Otegi que una mesa de partidos deberá estar constituida «por partidos legales, que apuesten claramente por respetar las reglas del juego, la democracia y los derechos humanos». Así, indicó a Batasuna que «para poder hacer política en democracia debe convertirse en una organización legal y sabe perfectamente cuáles son las medidas que debe adoptar para ello».

«Convierten a Batasuna en la protagonista»
María San Gil | Presidenta del PP de la CAV
La presidenta del PP en la CAV acusó a Rodríguez Zapatero e Ibarretxe de convertir a Batasuna en protagonista de la política y dijo que el lehendakari «sigue obcecado en construir el futuro de Euskadi de la mano de Otegi». En relación al dirigente independentista, aseguró que «no tiene ningún sentido que quien no ha condenado la violencia sea en estos momentos el prohombre del proceso de paz».

«Cuanto antes se constituya la mesa, mucho mejor»
Onintza Lasa | Secretaria de Comunicación de EA
La secretaria de Comunicación de EA, Onintza Lasa, aseguró que «no hay razón ni excusa» para posponer la constitución de una mesa multipartita en la que «las formaciones políticas puedan aportar su labor». Asimismo, señaló que «tras el alto el fuego, estamos en una etapa para abordar la cuestión de la soberanía, cuestiones políticas para dar una solución definitiva al conflicto político».

«El PSOE es el responsable de que no haya mesa»
Oskar Matute | Parlamentario de EB
Oskar Matute respondió a Arnaldo Otegi que la negativa a constituir una mesa multipartita es «responsabilidad» del PSOE y no de las formaciones que integran el tripartito. Por ello, en un comunicado, Matute emplazó a Batasuna «a hacer públicos los argumentos que le han expuesto los propios socialistas, durante los contactos mantenidos entre ambos, para negar la constitución de dicha mesa».

«Ibarretxe se ha reunido con Otegi, no con Batasuna»
José Blanco | Secretario de Organización del PSOE
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, trató de negar que el lehendakari se reuniera con «representantes de Batasuna» por considerar que ésta «es una organización ilegal y mientras no se legalice no existe». En declaraciones a Tele5, el dirigente del PSOE prefirió concluir que Juan José Ibarretxe «se ha reunido con Otegi, que no es representante de nada, sólo portavoz de sí mismo».

«Las agresiones de la Ertzaintza deben acabar»
GASTEIZ
La delegación de Batasuna transmitió al lehendakari su «preocupación por algunas actitudes de la Ertzaintza». Arnaldo Otegi apuntó que desde que ETA anunció su iniciativa, la Policía autonómica ha mantenido actuaciones que «corresponden con estrategias del pasado, no generan más que crispación y confrontación; por tanto, se avienen mal con una situación real para construir soluciones políticas en este país». El portavoz abertzale concretó que desde el anuncio del alto el fuego la Ertzaintza ha llevado a cabo una operación con dos detenidos en Bizkaia ­uno fue encarcelado y otro puesto en libertad­ y «seguimientos, filmaciones y prohibiciones» de actos de la izquierda abertzale, incluso algunos convocados en lugares cerrados. Batasuna manifestó al lehendakari que «ese tipo de agresiones deben finalizar con urgencia, porque no contribuyen a crear ni climas de confianza ni los que permiten abordar la solución del conflicto».


Gara, 20 de abril de 2006

El presidente español tiene su plan

Con motivo de cumplirse dos años de su acceso a la Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero ha ido desgranando en distintas entrevistas sus planes de futuro, entre ellos los referidos a Euskal Herria. Por un lado ha fijado una base ya explicitada anteriormente en el Congreso de los Diputados: «La autodeterminación es un derecho que no existe bajo ningún concepto y que por tanto no está en el debate». La afirmación es difícilmente sostenible a la vista de declaraciones realizadas por la propia Organización de las Naciones Unidas o de las prácticas que se están dando en Europa, pero ­aún siendo falsa y antidemocrática­ ya sabemos que es uno de los cimientos sobre los que pretende construir su «España abierta y moderna» el presidente. Además, Zapatero ha señalado también cuáles son los pasos que pretende dar en el futuro próximo. El primero, conseguir «el final de ETA». El segundo, «la refundación de la convivencia que garantice que nunca más habrá violencia en Euskadi». El tercero, y último, «la refundación de un consenso político sobre la Euskadi del futuro en una España que permite todas las identidades, que da una gran libertad a lo que representa ser vasco». Ese es el plan del presidente del Gobierno español, lo que no quiere decir que sea el que tenga que cumplirse inexorablemente.

A nadie puede escapársele que ni el Gobierno español ni el PSOE ­tampoco el PP si acaba sumándose­ van a afrontar un proceso de normalización democrática en Euskal Herria reconociendo de antemano el derecho de autodeterminación o, lo que es lo mismo, la capacidad de la ciudadanía vasca de decidir libre y democráticamente su futuro. Ese derecho, como todos los anteriores que han ido consiguiendo las personas y los colectivos, habrá que conquistarlo a través de la lucha política. El resultado de una futura mesa de partidos no será fruto de las habilidades dialécticas de los interlocutores de cada formación política, sino de la correlación de fuerzas que se dé en Euskal Herria, que tendrá una manifestación electoral, pero también otras en la movilización social y en la búsqueda de la victoria por convicción en el campo de la opinión pública.

La llave del futuro no está en lo que quiera Rodríguez Zapatero, sino en lo que quiera la mayoría de la ciudadanía de Euskal Herria y en que sea capaz de hacer prevalecer su voluntad sobre los instrumentos de imposición de los que disponen tanto el Estado francés como el español.

Editorial de Gara, 19 de abril de 2006

Zapatero afirma que aspira a otro consenso político y elogia al PNV

Dos años después de su victoria electoral, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, explicó ayer que si consigue la pacificación en Euskal Herria abrirá la puerta a otros dos retos: «Recuperar la convivencia» y «refundar un consenso político sobre la Euskadi del futuro en una España abierta, moderna y que permite todas las identidades». En este camino, ensalzó al PNV, con quien se reunió ayer en La Moncloa.

 

 

 José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó una entrevista a la Cadena Ser en el segundo aniversario de su victoria electoral para aportar algunos datos más sobre cuál es su hoja de ruta tanto en el terreno de la pacificación como en el de la política. En el primer ámbito, confir- mó que el Gobierno español ha constatado en su «verificación» que el alto el fuego de ETA «es real» y anunció que tiene intención de acudir al Congreso para solicitar el aval para la negociación con la organización armada en mayo, quizás coincidiendo con el Debate sobre el Esta- do de la Nación. Y, en cuanto al segundo terreno, afirmó que su objetivo es «refundar un consenso político», que sería siempre posterior al logro de la pacificación, «construido de ma- nera unida entre la gran mayoría de las fuerzas políticas».

 

En cuanto a la concreción de este «consenso político», el líder del PSOE dice aspirar a que su fruto sea «la Euskadi del futuro en una España abierta, moderna y que permite todas las identidades y da una gran libertad a lo que representa ser vasco, a la historia de Euskadi, y unas grandes posibilidades a su futuro».

 

Aventuró que todo ello será «largo y difícil», ya que entiende que todos los pasos se deberán dar con la «seguridad» de que no hay marcha atrás. «La tarea es de tal envergadura que merece la pena que podamos evitar cualquier error», consideró Zapatero.

 

El PNV, «esencial»

 

En paralelo, el presidente español afirma que pretende que este proceso tenga el máximo consenso de los partidos, pero hizo una mención especial al PNV, del que asegura que será una fuerza decisiva, por su implantación, tanto en la búsqueda de ese nuevo consenso político como en la «refundación de la convivencia». Insistió además en que hasta el momento el partido de Josu Jon Imaz ha tenido un comportamiento «impecable» en su apoyo incondicional al Ejecutivo que lidera, ratificado ayer mismo en La Moncloa por el diputado Josu Erkoreka.

 

Añadió que el partido jelkide «va a tener que dar lo mejor de sí mismo» en este proceso en el que le otorga «un papel esencial» y «de manera muy singular en la segunda fase». «Y contrará con todo mi apoyo», ga- rantizó además Zapatero.

 

Preguntado sobre si no observa diferencias entre los discursos de Josu Jon Imaz, presidente del EBB, y el lehendakari Juan José Ibarretxe, admitió que cuando se ha entrevistado con ellos ha preguntado por ello, «y uno y otro se refieren a que están en la misma sintonía y dirección». No obstante, añadió que «puede que los tonos y los acentos sean distintos».

 

Tras todas estas consideraciones, el entrevistador pre-guntó a José Luis Rodríguez Zapatero si acaso, en ausencia de la acción de ETA, toda iniciativa política es posible. «Evidente. Y lo ha sido con ETA ­matizó acto seguido­. Esa es la grandeza de la democracia».

 

Según su afirmación, únicamente hay dos criterios que deben respetarse en este proceso de búsqueda de otro consenso:«La voluntad popular y el respeto a las reglas», a los que también se refirió como «democracia y legalidad». Aseguró que para él tanto uno como otro «tienen el mismo valor» y que «no hay uno por encima del otro». Y, al hilo de ello, defendió que toda la filosofía de su actuación como gobernante está caracterizada por un objetivo:«Avanzar en la democracia».

 

Nafarroa

 

Similar fue la respuesta que dio el secretario general del PSOE cuando se le planteó si en el proceso político que se anuncia cabe alguna modificación en el estatus de Nafarroa. «Sin ETA toda acción política es posible», indicó José Luis Rodríguez Zapatero. Añadió únicamente, al hilo de ello, que «ni la violencia puede condicionar la política, ni la ausencia de violencia tampoco puede hacerlo».

 

«Ahora sólo tenemos un objetivo, el final de ETA, y a partir de ahí la política y la democracia cobrarán más fuerza», subrayó como conclusión.

 

La víspera, en una entrevista a ‘‘El Mundo’’, Zapatero aseguró que «los ciudadanos navarros decidirán» y rechazó modificar la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución, que establece una polémica y nunca desarrollada vía para una eventual «incorporación» de Nafarroa a la CAV. UPNy CDNmostraron ayer su malestar por ello;Alberto Catalán, secretario general del partido de Miguel Sanz, dijo que el PSOE «está defendiendo clarísimamente más los intereses del nacionalismo vasco y de la CAV que el criterio y la voluntad de la sociedad navarra».

 

Desde la oposición, Carlos Chivite (PSN) afirmó que tiene plena sintonía con Zapatero en este terreno, mientras que EA y Aralar calificaron sus palabras sobre la Transitoria Cuarta de «sensatas» y «razonables».

Gara, 19 de abrl de 2006 

Zapatero circunscribe el diálogo a \

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado que el PSOE está dispuesto a dialogar "con todas" las fuerzas políticas, pero si están legalizadas y "a través de los cauces institucionales", y ha precisado que el diálogo con ETA no incluirá "ninguna cuestión política".


MADRID-. En una extensa entrevista que publica hoy el diario "El Mundo" y que coincide con el segundo aniversario de su llegada a La Moncloa, Rodríguez Zapatero afirma, sobre la posibilidad de entablar diálogo con ETA, que antes habrá "una constatación fáctica" por parte de los "Servicios Información", además de "una constatación de voluntad por parte de la banda" de que el alto el fuego permanente es efectivo.
Luego, explica, tomará "el tiempo necesario" para "llegar a la convicción de que existe una alta probabilidad" de que la organización vasca abandone lucha armada y, dado el caso, precisa Zapatero, comparecerá ante el Parlamento para anunciar que "voy a abrir como Gobierno un diálogo con ETA".
A este respecto, Zapatero afirma que el diálogo con la organización armada "no incluirá ninguna cuestión política", algo de lo que "como es evidente, sólo hablarán las fuerzas políticas".
El dirigente español precisa, en este punto, que el diálogo se desarrollará "a través de los cauces institucionales", y que el PSOE está dispuesto a dialogar con "todas" las fuerzas políticas si están legalizadas.
Política penitenciaria
El presidente del Gobierno español afirma en la entrevista que en este momento "no está en la agenda" y que "ni siquiera está pensado" repatriar a los presos políticos vascos, aunque matiza después que "no digo que no se pueda producir".
Según indica, la política penitenciaria del PSOE "evolucionará como es natural, en función del proceso de paz, si es que el proceso de paz empieza".
También habla sobre la Ley de Partidos, de la que dice que "no pienso derogarla", porque "entre otras cosas a lo mejor se puede aplicar mañana para aceptar a una formación política que haya tenido una trayectoria de no condena a la violencia o de entendimiento entre comillas de la violencia y cambie de actitud".
Derecho a decidir
En cuanto al derecho a decidir de los ciudadanos vascos, Rodríguez Zapatero subraya que el derecho de autodeterminación "es un derecho que no existe bajo ningún concepto y por tanto no está en el debate", y añade que "los vascos tienen derecho a decidir su futuro dentro de la legalidad como los catalanes van a decidir su futuro dentro de la legalidad pronunciándose sobre el Estatuto".
Zapatero también se refiere a las supuestas cartas de ETA recibidas por empresarios navarros y señala que "la primera aproximación no refleja elementos de gravedad".
Nafarroa
Preguntado por si contempla algún cambio en el estatus actual de Nafarroa, Zapatero subraya que "no creo que deba haber ningún cambio", y se muestra "partidario de lo que decidan los navarros sobre su relación con los vascos dentro de la Constitución".

Gara, 18 de abril de 2006

Euskal Herria debe seguir avanzando

Más allá de los discursos de marcado tono partidista, legítimos en cualquier fecha y contexto, que se escucharon ayer en los actos organizados por algunas formaciones abertzales, los representantes políticos e institucionales de una amplia mayoría social de Euskal Herria coincidieron en destacar que esta nación «avanza» y que es preciso garantizar que sus ciudadanas y ciudadanos puedan ejercer el derecho a decidir su futuro estatus jurídico-político y que esa decisión sea respetada por los estados que mantienen bajo sus «cadenas legales», utilizando fórmulas que violentan elementales derechos democráticos, las aspiraciones nacionales de este pueblo. Más allá de los mensajes dirigidos a desgastar la estrategia de otras fuerzas, los portavoces de formaciones e instituciones que proclaman su vocación nacional coincidieron en advertir a sus bases que los partidos nacionalistas españoles y franceses no están dispuestos a «ceder» ni un ápice de soberanía.

 

Partiendo de esos análisis confluyentes, habría sido deseable que los portavoces de algunas formaciones políticas hubieran «avanzado» a la hora de comprometerse para buscar una estrategia común que facilite el camino hacia esa Euskal Herria libre, no encadenada a decisiones externas más allá de las que libremente se imponga su ciudadanía. Porque es triste que en pleno siglo XXI haya que celebrar la jornada de Aberri Eguna sorteando prohibiciones ­como se vio obligada a hacer Udalbiltza, una institución nacional, en Nafarroa Garaia­ mientras se escucha a algunos dirigentes políticos condicionar la consecución de la plenitud de los derechos democráticos a la «verificación ética» de la declaración de alto el fuego permanente que ETA anunció el pasado 22 de marzo. Porque, mientras casi nadie pone en duda la importante aportación de la organización armada al proceso democrático, es muy difícil entender que haya quien, declarándose abertzale, anteponga a la construcción nacional otro tipo de intereses.

 

En este Aberri Eguna se ha vuelto a comprobar que la ciudadanía de Euskal Herria no ha logrado aún ver respetados sus derechos nacionales e individuales, aunque es cierto que también se ha comprobado que existe una nación dispuesta a alcanzar la libertad. Si es cuestión de tiempo, habrá que dejar que el reloj marque las horas sin prisas. Pero que nadie tenga la tentación de parar el cronómetro: Euskal Herria debe seguir avanzando.

 

Editorial, Gara, 17de abril de 2006

 

EA afirma que tras el alto el fuego de ETA «nadie podrá parar a este pueblo»

EA eligió de nuevo la emblemática localidad de Gernika para un Aberri Eguna especial. En su intervención, Begoña Errazti aseguró que tras la iniciativa de ETA «ya nadie podrá parar a este pueblo» y auguró un «choque de soberanías» cuya solución final pasa por que Madrid acepte lo que decidan los vascos, «sin que ese acuerdo pueda ser renegociado». «Se trata de cerrar la página de la violencia, pero abrir la de la soberanía», resumió.

 

 GERNIKA

 

Begoña Errazti, presidenta de EA, cerró la celebración del Aberri Eguna de su partido en Gernika. Ante otros dirigentes y ex dirigentes de EA como Carlos Garaikoetxea, Unai Ziarreta, Rafa Larreina, Begoña Lasagabaster o los tres consejeros de Lakua, advirtió de que se abre con fuerza la etapa de la soberanía.

 

En su discurso, auguró un «choque de soberanías» en el que dijo que «probablemente» los abertzales tendrán enfrente tanto a PP como a PSOE. Resaltó que el derecho a decidir sobre su futuro corresponde a Euskal Herria «y no a La Moncloa, como pretende Zapatero» y reiteró el mensaje de que a éste sólo le compete aceptar la decisión vasca. Antes, el secretario general de EA, Unai Ziarreta, había recalcado que no cabe un desenlace como el de la reforma del Estatut catalán.

 

Errazti alertó contra la tentación de políticas «cortoplacistas», pero dijo también que el debate político debe estar ya sobre la mesa. Indicó que le parecen «muy bien» las «verificaciones» del Gobierno español, pero criticó que «se quiera alargar innecesariamente este momento para no ir al meollo de la cuestión».

 

En este contexto, afirmó que «ni siquiera la Policía se ha creído» la denuncia de supuestas cartas de ETA realizada por el presidente de la patronal navarra. «Casualmente ha sido en Navarra y en un diario concreto», explicó para añadir que «reventar el escenario es el objetivo que aquellos que no quieren que avancemos hacia la construcción nacional».

Gara, 17 de abrl de 2006

 

Los firmantes del Acuerdo de Base reclaman que se cree «ya» la Mesa para la Resolución

El llamado Foro de Firmantes del Acuerdo Democrático de Base (integrado por 55 partidos, sindicatos y organizaciones sociales vascas) tenía un compromiso adquirido para este Aberri Eguna de 2006 de hoy. En la víspera, compareció en Iruñea para admitir que «a la vista está que no hemos logrado nuestro objetivo de crear la Mesa para la Resolución» en el límite temporal fijado como mera referencia. Sin embargo, su valoración no es pesimista, sino al contrario: «Ya no hay ningún pretexto para no conformar la Mesa para la Resolución. Se dan las condiciones y la oportunidad es clara. Por eso, hoy reivindicamos con toda nuestra fuerza: ¡Mesa para la Resolución ya!».

 

Fue Martín Aranburu, portavoz habitual de la Mesa para el Acuerdo, quien lanzó este mensaje conjunto de los 55 firmantes del Acuerdo Democrático de Base. Entre los asistentes al acto había otros compañeros dirigentes de EA como Unai Ziarreta, Rafa Larreina o Maiorga Ramírez; de Batasuna, como Arnaldo Otegi, Joseba Permach o Pernando Barrena; de Aralar (Ainoa Beola y Jon Abril); de AB (Mertxe Colina); o de LAB, como Rafa Díez y Txutxi Ariznabarreta. Junto a ellos, decenas de representantes de estas organizaciones, con alguna ausencia como la de ELA, que sí firmó el Acuerdo pero no participa en su gestión. Y, junto a todos ellos, el sacerdote irlandés Alec Reid, que actúa como fedatario, miembros vascos del equipo de difusión internacional de la iniciativa, y Loren Arkotxa, presidente de Udalbiltza.

 

«Hay condiciones»

 

Aranburu remarcó que «no hay duda de que se dan las condiciones» para esa mesa. El escrito detalla en primer lugar cuatro elementos: «Hoy en día hay una dinámica abierta de relaciones entre los agentes políticos. El proceso ha recibido un gran apoyo desde múltiples foros internacionales. Hay una reflexión muy avanzada y enriquecedora sobre la participación de las mujeres. Se ha logrado una gran adhesión y apoyo social». Y añade una quinta de especial relevancia: «El alto el fuego permanente declarado por ETA el 22 de marzo es una aportación de gran valor, pues propicia una oportunidad clara para la construcción de un proceso democrático de superación del conflicto. Hasta hace poco decían muchos que el obstáculo para la creación de la mesa era la actividad armada de ETA. Ahora, cuando ha cambiado la situación, exigimos que no se pongan más pretextos».

 

Con anterioridad, la poetisa Castillo Suárez ­que ejerció de presentadora del acto ­había recordado lo que se ha avanzado desde hace justo dos años, cuando se inició el proceso desde ese mismo salón del Hotel Tres Reyes después de que el alcalde de Barañain revocara apenas 72 horas antes el permiso de utilización del Auditorio. «Entonces dimos el primer paso aquí mismo y ahora cerramos el círculo», dijo.

 

La difusión internacional

 

Luego, Arritxu Santamaria destacó que no sólo la firma del Acuerdo Democrático de Base es un avance, sino que en este periodo se ha hecho una ingente labor en el ámbito internacional, gracias a los observadores y a los fedatarios (Pete Cenarrusa y Alec Reid). Este último fue el destinatario de los aplausos de todos los presentes.

 

Santamaria aseguró que «el trabajo de todos ellos ha sido muy grande». Trajo a colación, por ejemplo, que se ha logrado trasladar informes de este foro a mandatarios como el primer ministro británico Tony Blair, su homólogo irlandés Bertie Ahern, o el presidente de la Comisión Europea, Juan Manuel Durao Barroso. Recordó además que su labor ha llegado a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU o al Foro del Mediterráneo. Y dedicó un capítulo especial al impulso dado desde el Parlamento Europeo a través del Grupo de Apoyo o Friendship, «porque conseguir la paz en Euskal Herria supone conseguir la paz en Europa».

 

Si Arritxu Santamaria se encargó de glosar la implicación internacional, a Izaskun Guarrotxena le correspondió destacar la aportación de las mujeres y subrayar que un proceso de resolución debe impulsarse desde la paridad de género.

 

La mayor marcha de la década

 

Tras todas estas intervenciones intercaladas con música de cuerda, Martín Aranburu se encargó de hacer el refundido final de los logros y de los trabajos pendientes. Subrayó que «con el tiempo ha ido fortaleciéndose tanto nuestra dinámica de trabajo como la complicidad entre los diferentes agentes» y destacó que hace apenas quince días «dimos un paso muy importante: Todos los firmantes del Acuerdo tomamos parte en la convocatoria de una manifestación bajo el lema «Es tiempo de solución: Euskal Herria, decisión, acuerdo», y la respuesta fue excelente: fue la mayor manifestación de Euskal Herria en la última década», recordó. GARA cifró la participación en 82.000 personas.

 

Sin embargo, el texto consensuado alerta de que «queda un largo camino que recorrer, y el trabajo diario será determinante para hacer frente a los ataques que, sin duda, va a recibir el proceso democrático». Enumeraron algunos recientes como «el encarcelamiento de interlocutores políticos importantes», «la extorsión económica mediante fianzas escandalosas», «la alimentación de polémicas sobre el derecho a decidir» o «la conculcación del derecho de expresión y participación de todas y todos». Y concluyeron reclamando otra vez «un esfuerzo para crear cuanto antes la mesa».

 

Gara, 16 de abril de 2006