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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

La larga estela de la izquierda abertzale

La larga estela de la izquierda abertzale Las reacciones a la entrevista realizada por «La Vanguardia» a Arnaldo Otegi ponen de manifiesto, por si quedaba alguna duda, el fracaso de la vía de la ilegalización de un sector social dotado de un proyecto político con una trayectoria de décadas en la vida pública vasca. A un observador que mire desde la distancia debe sorprenderle que todo un presidente de gobierno, en este caso José Luis Rodríguez Zapatero, responda a las manifestaciones del representante de una formación ilegalizada. Pero no es la primera vez que esto ocurre, hasta el punto de que no resulta exagerado afirmar que las propuestas que realiza la izquierda abertzale son objeto de una ración extra de lecturas, valoraciones y comentarios. Buena parte de ellos, ciertamente, no entran en el fondo de la cuestión, como ha ocurrido con la propuesta de autonomía política. También de eso hay precedentes. Ya se escuchó el «no es suficiente» cuando se anunció la propuesta de Anoeta. Como toda iniciativa dirigida a facilitar un acuerdo que sitúe el conflicto político en vías de solución, la propuesta de autonomía política para Hego Euskal Herria, como la presentada en Ustaritze, precisa de matices y concreciones. Sería de desear que cuando se ponga sobre la mesa de forma más pormenorizada los agentes políticos y los analistas no se queden en las lecturas de trazo grueso.

 

Gara, 27 de febrero de 2007

La "Propuesta de Autonomía Política" de la izquierda abertzale según Ramón Zallo

La "Propuesta de Autonomía Política" de la izquierda abertzale según Ramón Zallo

El 8 de febrero pasado la Comisión Negociadora de la izquierda abertzale (IA) hacía pública su «propuesta de autonomía y del derecho a decidir para una paz definitiva». Los comentarios mayoritarios no le han hecho justicia a la importancia del documento que, ciertamente, la tiene para el medio plazo aunque poca para la coyuntura más inmediata.

No es nuevo el discurso de la autonomía en la IA. Al fin y al cabo, a finales de los 70, en ocasión del debate autonómico ya se contraponían al Estatuto de Gernika propuestas de Estatuto de Autonomía con pasarelas autodeterministas y, en el caso de la IA, diez años después, en 1990, también formuló una propuesta de Estatuto Nacional de Autonomía para Euskadi Sur. Tampoco es nueva la parte relativa al derecho de decisión: un acuerdo multipartito a consultar a la ciudadanía para un nuevo marco de decisión.

 

En primer lugar, se rescata un discurso abandonado. Recordemos que aquel discurso fue sustituido por la consideración de Euskal Herria como un sujeto político único (incluido Iparralde). Desde el informe «Bateginez» (1999), se propuso la convocatoria de una Asamblea Constituyente de Euskal Herria, preparada por electos de todo tipo (se le quería dar esa función a Udalbiltza) que aunque procedentes de la institucionalización vigente, generarían una nueva legalidad «nacional». Obviamente, era dudoso que fueran a estar ahí los no nacionalistas, y aún más dudoso su grado de representatividad en Navarra y ya no digamos en Iparralde. Un castillo en el aire.

 

Esa propuesta era radicalmente distinta a la de ahora. Esta se construye como punto de partida desde el suelo democrático vigente («un acuerdo político que partiendo de la actual realidad política e institucional», y ello aunque se la critique porque «no es consecuencia de la voluntad democrática de la ciudadanía»). Es decir desde sus mecanismos y, de nuevo, sólo para Euskadi Sur, legitimando parcialmente unas instituciones consolidadas, aunque sea para cambiar el marco.

 

Esto que es fácilmente aceptable para otras percepciones (partir necesariamente de una legitimidad para construir otra legitimidad distinta) seguro que generará un debate de principios en la IA. Unos dirán que se legitima el estatutismo y la partición. Y otros les contestarán que la deriva es para cambiar el marco y sin renunciar a ningún principio y, se preguntarán, si visto así, no se legitiman más unas instituciones cuando se ha participado en sus elecciones durante 25 años y no sólo para hacerse un recuento en las urnas sino también para hacer propuestas, críticas o gestiones.

 

Segunda novedad. Reconoce la legitimidad de cada espacio institucional entendiendo que Navarra es un espacio propio que ha de decidir por su cuenta para ir o no hacia un proyecto colectivo nacional. Hasta ahora se daba por descontado que, en caso de consulta, el espacio contable era el «nacional». Incluso se mencionó en la rueda de prensa la palabra tabú «vasco-navarros» que algunos ya utilizamos ocasionalmente siguiendo la tradición de finales del XIX y del proyecto de Estatuto del 1931.

 

Tercera novedad. Se puede interpretar que hay un inicio de cambio de metodología estratégica. Parece formularse la propuesta no desde el puro Deseo o desde un mundo imaginado, sino desde el principio de realidad, desde la realidad social (hay no nacionalistas, cómo se ven los navarros) e institucional (hay dos parlamentos, hay dos legitimidades de partida) a cambiar para llevarlas, desde acuerdos y mayorías a conquistar, hacia el Deseo.

 

No han sido las mejores fechas para plantear este relativamente nuevo discurso. Lo razonable es que se hubiera puesto el año pasado encima de la mesa tripartita (IA, PSE y PNV) y que, precisamente, por los temas de territorialidad y decisión no culminó sus trabajos. El inconveniente de haberlo hecho público ahora es que no parece posible que pueda entrar en la agenda colectiva al menos antes de las elecciones de mayo (es a lo que están los partidos) y antes de la confirmación de una tregua seria de ETA .

 

Ciertamente lo que hubiera respondido ahora a la agenda temática hubiera sido una declaración sobre el proceso de paz y no sobre el de normalización. Es verdad que ha habido declaraciones estimulantes («no hay paz con bombas») en la línea de Anoeta («sacar el conflicto de las calles») pero ese meritorio y apoyable empeño de la dirección de la IA lo contrarrestan los tercos hechos de una bomba y de una kale borroka que no cesa.

 

Otro inconveniente es que se confirma el condicionamiento mutuo entre el proceso de paz y el de normalización. Incluso ahora cuando se plantea la nueva propuesta como base para un acuerdo «suficiente» para los temas de territorialidad y decisión, se dice a renglón seguido que «esta propuesta hace la paz», o sea puede llegar a ser para ETA una condición para un cese definitivo. Se siguen sin hacer dos cosas importantes: formular un puro paz por presos y confiar en que los cambios políticos vendrán de las luchas legítimas de una sociedad madura y no tutelada.

 

Desde luego la propuesta es poco precisa. No se incluyen las mediaciones (el cómo) ni el factor tiempo (fases, y desfases entre procesos) y se deja el tema al debate con otros.

 

Respecto al cómo las preguntas son múltiples. ¿Dos mesas para dos espacios? Parece lo lógico. ¿Mismas temáticas? Es dudoso. ¿Qué papel de los dos parlamentos? ¿Qué forma adoptaría el derecho de decisión: una pregunta escatológica de modelos de Estado, una pregunta de fondo soberanista, una pregunta metodológica o un proyecto estatutario a consulta?

 

Respecto al tiempo, hoy Navarra no está para preguntas de las que ya sabemos la respuesta de antemano, mientras no haya un periodo de transición hacia una normalidad relacional con Euskadi para reconstruir los innumerables puentes rotos (por ETA, por el navarrismo conservador y españolista, por el socialismo que se desdijo, por los errores asimilacionistas de todos). Además, se requerirá un Parlamento navarro -¿el próximo?- con una mayoría que dé vía libre a una consulta sobre alguna pregunta que probablemente tendría que ser más elemental (por ejemplo, sobre unos protocolos y/o sobre un Organo de Coordinación) que la deseable.

 

La IA tiene pendiente profundizar en unas líneas estratégicas válidas para el periodo post-ETA, objetivamente abierto desde hace unos cuantos años, y que ETA retrasa una y otra vez. El imaginario de la IA sigue pegado a la rémora armada que le ha impedido durante 30 años (en 1978 se fijó la Alternativa KAS) pensar en criterios, principios y estrategias políticas propias para una democracia (con todas las limitaciones que se quieran). Ahora mismo, y con diferencia, le falta el rodaje para responder simultáneamente a retos políticos y a nuevas franjas sociales porque tiene pendiente, no un ajuste estratégico, sino una auténtica convulsión de ideario, valores, estrategia, metodología, repaso de la historia... Y eso es imposible con ETA y sin haber hecho su particular Suresnes.

 

Lograr mayorías en una democracia al uso es muy duro. Es un aprendizaje que Batasuna parece haber empezado.

 

Gara, 23 de febrero de 2007

Zapatero expone sus cinco principios "al día de hoy" para alcanzar la paz

Zapatero expone sus cinco principios "al día de hoy" para alcanzar la paz El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechó su presencia ayer en Gasteiz en un acto público del PSE para recapitular los muchos discursos que ha hecho sobre la materia hasta la fecha y presentar, a modo de tabla, los cinco principios que «al día de hoy" mantiene «para el futuro de esta tierra, para alcanzar la convivencia libre y en paz, desde la democracia y por la democracia".

Se había destacado que se trataba de la primera comparecencia pública del presidente del Gobierno español en Euskal Herria desde el 30 de diciembre -aunque luego no hizo ninguna referencia al atentado de ese día- y desde la Moncloa se buscó que el discurso de ayer sirviera para que José Luis Rodríguez Zapatero fijara cuáles son los cimientos sobre los que desea reconstruir el proceso.

 

Ante un buen número de cargos municipales y forales y candidatos a las próximas elecciones, y rodeado de algo más de un millar de simpatizantes que llenaban el polideportivo del Centro Cívico Europa, en Gasteiz, José Luis Rodríguez Zapatero asentó primero la premisa de que «la historia la construyen los valientes de buena fe». Y luego agradeció a los militantes del PSE por una parte, por «resistir ante los violentos que atacan nuestras sedes», y por otra, «por soportar a los que nos llevan a los tribunales simplemente por buscar la paz». También les agradeció que no hagan una utilización de las víctimas y que «soporten -de nuevo el mismo verbo- que otros lo hagan».

 

Aprovechado el primer minuto para los cumplidos, fue ya directo al grano: «Compañeras y compañeros, ciudadanos de Euskadi, quiero expresaros cuáles son, nuevamente, y al día de hoy, los principios que mantengo para el futuro de esta tierra, para alcanzar la convivencia libre y en paz, desde la democracia y por la democracia». Rodríguez Zapatero anunció que sus principios eran cinco y los enumeró uno a uno separados entre sí por la ovación de los asistentes.

 

Sin novedades

 

No hubo novedades en su exposición. Se trata de una recapitulación de lo dicho en otros discursos a lo largo de los últimos meses. Su mayor valor puede estar en que se vuelvan a repetir y de forma sistematizada en este preciso momento.

 

El primer principio señala que «para hablar de paz hay que olvidar completamente y para siempre la violencia en esta tierra y en el conjunto de España».

 

El segundo tiene un carácter más coyuntural y fue dirigido específicamente a Batasuna, aunque sin nombrarla. Zapatero le advirtió de que «para concurrir a las elecciones hay que respetar las leyes» e hizo especial hincapié en que hay que respetarlas «todas, también la Ley de Partidos». Y adelantándose a lo que los tribunales pudieran determinar en su caso, también especificó cómo debe cumplirse esa ley. «Hay que aceptar -manifestó- que en política sólo valen los medios democráticos y hay que rechazar la violencia, la coacción o cualquier tipo de amenaza».

 

El presidente del Gobierno español aceptó, en su tercer principio, que «el futuro de esta tierra exige un acuerdo plural entre partidos, decidido por los ciudadanos». Y luego puso la condición de que todo ello ha de darse «en el marco de la Constitución y de las leyes».

 

Reiteró, en el cuarto punto, que «el Partido Socialista siempre apostará por ese acuerdo plural», aunque especificó y aclaró que «no dará un paso adelante mientras subsista la violencia o la amenaza de violencia».

 

El quinto y último punto expuesto por Zapatero fue la afirmación de que mantiene «intacta» su «determinación por alcanzar la paz, por ver el fin de la violencia, uniendo a todos los vascos, a todos los partidos vascos y uniendo a todos los ciudadanos de España».

 

El presidente del Gobierno español, redondeó esta parte de su discurso destacando que este es el momento de la historia en el que hay «más regímenes democráticos en el mundo» y, por tanto, añadió que «si la violencia nunca tuvo justificación en la política, hoy es aún más inaceptable».

 

Alta velocidad

 

Rodríguez Zapatero cerró este capítulo haciendo un elogio del uso de la palabra. En esa línea, se refirió después a la restauración del «diálogo institucional» con el lehendakari y con el Gobierno de Lakua. Destacó que en ese terreno se ha pasado «del enfrentamiento» que caracterizó la etapa de su antecesor en la Moncloa al «respeto y la colaboración», sin que eso «suponga ninguna renuncia a los principios y a la visión que cada uno puede tener sobre cómo ha de ser el modelo de convivencia».

 

Aprovechó la mención al Gobierno de Lakua para recordar que es el Ejecutivo español quien financia las obras de la llamada «Y vasca». Y tirando del hilo de la alta velocidad, aprovecho para hacer un repaso a la acción de gobierno del PSOE y asegurar que tanto la economía, como el avance en el bienestar y la ampliación de derechos «todo va en alta velocidad».

 

Por eso, ante tanto logro, la estrategia del PP le parece a Rodríguez Zapatero el mejor ejemplo de cómo no se hace oposición y pidió que cuando el PSOE pierda el gobierno vuelvan «a hacer una oposición útil».

 

El presidente español cerró su intervención volviendo al principio y afirmando que «la paz, la libertad y la democracia» son la mejor garantía para el mantenimiento de la identidad vasca, su cultura, su lengua y su vocación de autogobierno».

 

mas listas

Durante el sábado y el domingo el PSE ha fijado en Gasteiz las bases de su programa marco para las próximas elecciones municipales y forales. Patxi López destacó que han hecho «más listas que nunca" y esta vez «sin ayuda de nadie, sólo con socialistas vascos".

Los cinco principios de Zapatero

1.Para hablar de paz hay que olvidar completamente y para siempre la violencia en esta tierra y en el conjunto de España. 2.Para concurrir a las elecciones hay que respetar las leyes, todas las leyes y por tanto también la Ley de Partidos. Para respetar la Ley de Partidos hay que aceptar que en política sólo valen los medios democráticos y hay que rechazar la violencia, la coacción o cualquier tipo de amenaza. 3.El futuro de esta tierra exige un acuerdo plural entre partidos, decidido por los ciudadanos en el marco de la Constitución y de las leyes. 4.El Partido Socialista siempre apostará por ese acuerdo plural pero no dará un paso adelante mientras subsista la violencia o la amenaza de violencia. 5. Mantengo intacta mi determinación por alcanzar la paz, por ver el fin de la violencia, uniendo a todos los vascos, a todos los partidos vascos y uniendo a todos los ciudadanos de España.

 

I. IRIONDO | GASTEIZ

Gara, 19 de febrero de 2007

“Hay que pasar de la defensa del diálogo a la búsqueda de la solución” ¿Dilapidará el Estado español también esta oportunidad?

“Hay que pasar de la defensa del diálogo a la búsqueda de la solución” ¿Dilapidará el Estado español también esta oportunidad? La izquierda abertzale ha dado el paso de presentar ahora las bases que considera «suficientes" para «resolver el conflicto político con el Estado español", porque «entiende que ha llegado el momento de superar la fase de la defensa del diálogo para adentrarse definitivamente en la búsqueda de la solución". Según han asegurado a este diario, considera además que existe «una oportunidad abierta para el desarrollo de un proceso de conversaciones políticas".

El martes Joseba Permach anunciaba en una rueda de prensa sobre el sumario 18/98 que al día siguiente la Comisión Negociadora de la Izquierda Abertzale haría pública una propuesta en torno al diálogo, la negociación política y el necesario acuerdo político. El anuncio suscitó interés y ya ese mismo día comenzaron a realizarse conjeturas en algunos medios sobre cuáles podrían ser los términos de esa propuesta.

 

El miércoles, el salón del hotel donostiarra donde iba a tener lugar el acto de presentación acogía a un nutrido grupo de trabajadores de los medios de comunicación. Entre redactores, fotógrafos, cámaras de televisión y algún técnico de sonido, casi cincuenta periodistas.

 

A través de ellos, Rufi Etxeberria, Arnaldo Otegi, Arantza Santesteban y Xabi Larralde presentaban «a la ciudadanía vasca y a la opinión pública española» la propuesta de un acuerdo que partiendo de la realidad actual dé lugar a un nuevo marco para Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. En términos jurídicos se basaría en la autonomía política, debería aprobarse por mayoría en la CAV y en Nafarroa, y garantizaría el derecho a decidir, pudiendo la ciudadanía de los cuatro herrialdes optar en el futuro por cualquier proyecto político, incluido el independentista que defiende la propia izquierda abertzale.

 

La propuesta descolocó a más de un partido y a algunos medios de comunicación. No era lo que esperaban o lo que deseaban oír. Ejemplo de esta confusión inicial fueron las declaraciones de la secretaria del Euskadi Buru Batzar, Josune Ariztondo, que aseguraba que se trataba de «una iniciativa asombrosa en los momentos que vivimos actualmente». «¿A qué viene ahora -se preguntaba- una propuesta política lanzada ante los medios de comunicación y reconociendo que no ha sido enviada al resto de partidos políticos?».

 

No es del todo cierto que los partidos desconocieran completamente la propuesta de la izquierda abertzale. En los distintos contactos que se han mantenido en los últimos meses algunos de esos contenidos ya se han puesto encima de la mesa, como apuntó Arnaldo Otegi en la presentación del documento, aunque el dirigente independentista reconoció que nunca se había planteado en esas conversaciones con la forma y detalle con la que se ha concretado en el escrito.

 

«Oportunidad abierta»

 

Fuentes de la izquierda abertzale, consultadas por GARA, han explicado tanto la importancia que tiene esta propuesta, como las razones por las que se ha presentado en este momento.

 

Según estas fuentes, el calado de la propuesta presentada por la Comisión Negociadora viene dado por dos motivos: el primero, el contexto en el que se produce, que la izquierda abertzale define como de «oportunidad abierta para el desarrollo de un proceso de conversaciones políticas». El segundo es «que plantea una solución escrupulosamente democrática a los dos grandes nudos que alimentan el conflicto, y que son la vertebración territorial y el derecho a decidir libre y democráticamente el futuro del pueblo vasco».

 

En cuanto al momento elegido para hacer pública la propuesta, la izquierda abertzale señala que «se produce ahora porque entendemos que ha llegado el momento de superar una fase de defensa de la lógica del diálogo para entrar definitivamente en la fase de la búsqueda de soluciones». Podría entenderse que no es sólo momento de hablar, sino de dirigir ese diálogo hacia la búsqueda de la resolución definitiva del conflicto.

 

En este sentido, las fuentes consultadas por este diario subrayan que el diálogo debe entrar de manera serena y profunda a abordar sin más dilaciones un debate positivo y constructivo en torno a las raíces que históricamente han alimentado y que hoy siguen alimentando el conflicto.

 

En la presentación del pasado miércoles, Arnaldo Otegi ya destacó que por encima de los obstáculos existentes era el momento de que el conjunto de partidos acreditara «la suficiente voluntad y la necesaria ambición histórica para sentarse a dialogar y alcanzar un acuerdo político resolutivo que dé paso a un nuevo escenario en Euskal Herria».

 

Estatuto nacional

 

Uno de los términos de la propuesta que más ha llamado la atención es la referencia a la autonomía política para los cuatro territorios de Hego Euskal Herria. Antes de abordar esta cuestión, no se puede olvidar que el pasado 27 de enero la izquierda abertzale también presentó en Uztaritze una propuesta de autonomía de orientación nacional para Ipar Euskal Herria.

 

Las fuentes consultadas por este diario recalcan que «la autonomía nacional ha sido una reivindicación constante en la historia de la izquierda abertzale». Recuerdan que «Herri Batasuna llegó incluso a elaborar un Estatuto Nacional de Autonomía para los cuatro territorios. Nosotros apostamos ahora por un escenario de tránsito en términos de autonomía -con derecho a decidir, insisten- para el conjunto de los siete territorios. Una vez alcanzada esta solución, la izquierda abertzale comenzaría el trabajo para convencer a la ciudadanía de la apuesta por la creación de un Estado vasco en Europa».

 

«Ademas -concluyen estas fuentes- lo que la izquierda abertzale ha combatido no ha sido el concepto de autonomía, sino los estatutos (navarro o vascongado) que se construyeron desde la particion territorial y sin derecho a decidir libre y democráticamente nuestro futuro como pueblo».

 

La izquierda abertzale insiste en que la propuesta presentada es «escrupulosamente democrática» y que sobre esas bases se puede «construir una paz justa y duradera para Euskal Herria», por lo que no se trata de un movimiento táctico o realizado por un interés coyuntural (hay quien ha hablado incluso de intereses electorales), sino que es una apuesta de fondo que esperan que tenga un recorrido político importante.

 

SUELO DEMOCRáTICO

Un acuerdo sobre las bases presentadas constituiría un suelo democrático que resolvería el conflicto, dando lugar a un escenario de paz duradera, porque garantizaría que todas las opciones políticas pudieran desarrollarse en igualdad de condiciones.

ANTECEDENTE

Desde la izquierda abertzale señalan que nunca se han opuesto a la autonomía sino a los estatutos que partían el país y negaban el derecho a decidir. Recuerdan que HB redactó un Estatuto Nacional de Autonomía a principios de los años 90.

Una propuesta acogida con un interés no siempre declarado públicamente

A ningún dirigente político con conocimiento de la realidad de Euskal Herria se le ha escapado la importancia de la propuesta realizada por la izquierda abertzale, aunque no la haya explicitado en público. Los planteamientos presentados por Arnaldo Otegi el pasado miércoles fueron seguidos con atención desde muy altas instancias en Madrid, según ha sabido este diario, y valorados como positivos a los pocos minutos de que se hicieran públicos. Otra cosa es lo que se ha podido trasladar oficialmente. Por ejemplo, el Gobierno español y el PSOE han hablado públicamente del «cambio radical" del lenguaje de la izquierda abertzale, aunque han destacado la falta de un «rechazo absoluto a la violencia". Además, desde el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero se ha querido interpretar -aunque en la propuesta no se hable de ello- que la izquierda abertzale vendría a aceptar un elemento clave de la Constitución española, que es la Disposición Transitoria Cuarta que regula la posible unión entre la Comunidad Autónoma Vasca y Nafarroa. Desde fuentes gubernamentales españolas se ha llegado a hablar de que la izquierda abertzale está evolucionando hacia posiciones «plenamente constitucionales". En opinión de la izquierda abertzale, con este tipo de declaraciones el Gobierno español trata de eludir el debate de fondo, que sería si considera que la propuesta es o no válida. Pero, a su entender, el debate que el Ejecutivo de Zapatero trata de evitar a toda costa es el de «si respetará el escenario resultante del acuerdo que puedan alcanzar las fuerzas políticas y refrendar los ciudadanos y ciudadanas de los cuatro territorios". En cuanto las críticas de que en este momento no se cumplen las condiciones para poder abordar un diálogo de este tipo, desde la izquierda abertzale se apunta que «no tenemos ninguna duda de que así como nuestra propuesta de Anoeta al cabo del tiempo fue aceptada por la práctica totalidad de fuerzas, en este caso también esta propuesta se situará en el centro de la agenda política del proceso de conversaciones".

I. IRIONDO, Gara, 11 de febrero de 2007

«Proceso y cambio político son dos factores totalmente relacionados»

«Proceso y cambio político son dos factores totalmente relacionados» Arnaldo Otegi y Pernando Barrena comparecieron ayer ante los medios en compañía del abogado sudafricano, especializado en procesos de resolución de conflictos, Brian Currin, que participó activamente en el que puso fin al apartheid en su país y que desde hace diez años viene ofreciendo sus servicios en el proceso de Irlanda del Norte.

Secundado por los dos mahaikides, Currin trasladó su visión del momento actual de la situación política en Euskal Herria, después de que en los últimos días se haya reunido con diferentes agentes políticos e institucionales de este país.

 

Antes que él, sin embargo, tomó la palabra Otegi, quien recordó que la izquierda abertzale «está buscando experiencias a lo largo y ancho de todo el planeta, y está extrayendo conclusiones que son aplicables al proceso de resolución democrática en nuestro país».

 

A tal fin, explicó que mantienen relación con «fuerzas progresistas y de izquierda de todo el mundo», y detalló que también han viajado a Sudáfrica, donde han mantenido reuniones con personalidades y con representantes del Congreso Nacional Africano (ANC) ­partido de Nelson Mandela y del presidente Thabo Mbeki­ y con el Partido Comunista, también en el Gobierno sudafricano.

 

«Referente político»

 

«Es conocida la relación que históricamente ha mantenido la izquierda independentista con el movimiento republicano irlandés, pero qué duda cabe que el ejemplo del pueblo sudafricano en su lucha por la democracia, por la libertad y por el cambio social, ha constituido un referente ideológico y político para nosotros», señaló el portavoz abertzale.

De ambos procesos, del sudafricano y del irlandés, explicó que la izquierda abertzale ha extraído varias conclusiones aplicables en Euskal Herria.

 

En primer lugar, mencionó que «no hay proceso sin compromiso». «Sólo puede haber proceso si todas las partes tienen un compromiso sincero, honesto y sólido, para que avance», enfatizó el mahaikide.

 

Junto a ello, advirtió de que «no hay proceso sin contenidos políticos». Según señaló, «los viejos estatus políticos han demostrado a lo largo de décadas en Euskal Herria, en el Estado español, en Irlanda y en Sudáfrica que sirven únicamente para alimentar el conflicto, pero no para solucionarlo en términos democráticos», por lo que insistió en que «proceso y cambio político son dos factores que están totalmente relacionados en un marco de soluciones democráticas».

 

Asimismo, Otegi valoró que tanto en el caso irlandés como en el sudafricano, «el factor clave, el contenido político clave, se llama derecho de autodeterminación». «En el caso sudafricano para devolver al pueblo el poder del cambio político a través de las urnas, y en el irlandés para que el movimiento republicano pueda decir con satisfacción que existen vías democráticas por las que pacíficamente se pueda construir la independencia de Irlanda, cosa que a día de hoy, no podemos decir en este país», declaró.

 

Otegi añadió que «el proceso se tiene que dar en condiciones de mutuo respeto», y apuntó que «en todos los procesos hay obstáculos permanente y grandes problemas, pero si existe compromiso, como existió en Irlanda y en Sudáfrica, todos deben ser superados mediante la negociación y el acuerdo».

 

«Deben participar en condición de igualdad»

I.B.

BILBO

 

Brian Currin advirtió de que no había venido a Euskal Herria a dar lecciones ni a decir a nadie lo que tiene que hacer. Apuntó incluso que «nunca se me ha ocurrido decir que el camino por el que Sudáfrica resolvió sus conflictos es la vía correcta para otros país, porque cada país tiene sus únicos retos y cada uno tiene que encontrar sus propias soluciones». Dicho esto, con la perspectiva que le dan 20 años de experiencias, mencionó que «hay una serie de principios fundamentales para la solución de conflictos y procesos de paz, que son universales y que deben ser aplicados en todos los países inmersos en procesos de este tipo».

 

Así, el abogado sudafricano señaló que «deben darse las condiciones para que todas las partes puedan participar en condiciones de igualdad, líbremente y abiertamente, en el proceso de paz». «Esto supone también que todas las partes tienen la responsabilidad de actuar de forma que el resultado final del proceso sea la paz, y, como parte del proceso deben participar en la creación de un ambiente que consolide los principios democráticos», declaró.

 

Gara, 31 de enero de 2007

Manifestacion en apoyo al lehendakari. Miles de personas denuncian en Bilbo la «politización de la Justicia»

Manifestacion en apoyo al lehendakari. Miles de personas denuncian en Bilbo la «politización de la Justicia»

Miles de personas ­unas 14.000 según el recuento realizado por GARA­ se manifestaron ayer para expresar su solidaridad con el lehendakari Juan José Ibarretxe y reclamar el archivo de la causa abierta en su contra. En el comunicado final, leído por Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza, se denunció la «politización de la Justicia». A quien no se citó fue a los otros imputados en esta causa: Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Juan Joxe Petrikorena.

 

Juan José Ibarretxe recibió en la tarde de ayer el respaldo de miles de ciudadanos que, a pesar de lo inusual del día elegido por los convocantes, se manifestaron en Bilbo para exigir el «archivo inmediato» de la causa penal abierta en su contra por reunirse en abril con los representantes de Batasuna Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Juan Joxe Petrikorena.

El lehendakari, sin embargo, no asistió a la cita, al considerar que el protagonismo debía recaer en «todas y cada una de las personas que se manifiesten en las calles» de la capital vizcaina, según anunciaron poco antes de iniciarse la marcha desde Lehendakaritza.

 

En su nombre, su predecesor, José Antonio Ardanza, transmitió a todas estas personas su «más cálido agradecimiento» al término del acto que dio fin a la movilización frente al teatro Arriaga. Precisamente, fueron el propio Ardanza y Carlos Garaikoetxea los encargados de leer el escrito elaborado por los partidos convocantes: PNV, EA, Ezker Batua y Aralar.

 

En el texto, estas formaciones denuncian «la politización de la Justicia», que «intenta coartar la función que corresponde a las instituciones políticas y a los representantes directos de la voluntad popular». En esta línea, expresan a Ibarretxe su «apoyo firme y rotundo» y denuncian que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) pretende con esta causa «anular sus derechos fundamentales y su responsabilidad institucional de dirigir la iniciativa política en nuestro país».

 

 

 

«Los pilares de la democracia»

 

 

«Reclamamos el ejercicio de la política sin la amenaza de su judicialización, ya que el diálogo y las actuaciones institucionales y políticas para impulsar soluciones justas y democráticas a los problemas, nunca pueden ser ilegales y, mucho menos, delictivos», agrega el texto leído por los dos lehendakaris, antes de alertar de «la gravedad del ataque judicial a los pilares de la democracia, al derecho del ejercicio de la política y al valor de nuestras institucionales» que supone una causa que tacha de «injustificable».

Ardanza y Garaikoetxea, que en su alocución en ningún momento citaron a los tres miembros de Batasuna imputados junto a Ibarretxe, y que han sido citados esta mañana a declarar, afirmaron que «no se trata sólo de mostrar nuestra solidaridad a la persona de Juan José Ibarretxe», sino de «defender un principio democrático básico, el de la acción política frente a la amenaza de la criminalización del diálogo, una línea roja que nadie, en democracia, debe cruzar».

 

Los partidos convocantes reconocen en su escrito «la capacidad de control del Poder Judicial sobre la actuación de los otros poderes del Estado», aunque señalan que dicho control «nunca puede realizarse para impedir a nuestros representantes sus derechos fundamentales y el ejercicio democrático de la política».

 

«En este sentido ­agregan­, la actuación de la Sala de lo Penal del TSJPV constituye una clara interferencia política que, a través del ejercicio de la acción penal, condiciona la actividad democrática y el cumplimiento de las responsabilidades que le competen a un gobernante, en este caso, del máximo representante institucional de Euskadi». Por ello, sostienen que «llamar al lehendakari a declarar como imputado en esta causa penal por haber dialogado en busca de la paz, constituye una falta de respeto institucional y supone un ataque al conjunto de la sociedad vasca, que él representa».

 

La intervención de ambos ex mandatarios fue interrumpida en varias ocasiones por las personas congregadas en la plaza del Arriaga, aplausos que también se pudieron oir al inicio de la manifestación que, salvo estos aplausos, discurrió en silencio por la Gran Vía.

 

Según el recuento realizado por GARA, fueron unas 14.000 las personas que hicieron el recorrido entre la plaza elíptica y el conocido teatro bilbaino.

 

El Ayuntamiento de Bilbo, sin embargo, elevó hasta los 45.000 el número de ciudadanos y ciudadanas que marcharon por los apenas mil metros que distan entre en inicio y el final del trayecto fijado.

 

 

 

Autobuses e ikurriñas

 

 

La cita era a las 19.30 horas en la plaza elíptica, a las puertas del Hotel Carlton, en cuyo interior se refugiaron los numerosos representantes políticos e institucionales que secundaron la convocatoria.

Varios minutos antes de la hora establecida, sin embargo, la gente ya había comenzado a arremolinarse en torno a este céntrico lugar de la capital vizcaina. Hasta allí llegaron también varios autobuses procedentes en su mayoría de otras localidades de Bizkaia, pero también del resto de herrialdes. De los mismos bajaban personas, la mayoría de avanzada edad, que se habían desplazado para arropar a Ibarretxe.

 

Muchas de ellas portaban ikurriñas, y otras enseñas nacionales vascas, de plástico, fueron repartidas en el punto de encuentro. Algunas personas llevaban también pegatinas de apoyo a Ibarretxe y otras contra los «juicios políticos»

 

Mandatarios y cargos institucionales se situaron justo detrás de la pancarta, que mostraba el lema «Euskal erakundeen alde. En defensa de nuestras instituciones». La cabecera de la marcha, que fue engrosando por las personas que aguardaban en las aceras de la Gran Vía, tardó poco más de media hora en llegar al teatro Arriaga.

 

Allí, tras leer el comunicado final, Garaikoetxea gritó «Gora Euskadi Askatuta», secundado por los asistentes, para dar por concluída la movilización.

 

 

 

 

Numerosos representantes políticos e institucionales

B.Z.

BILBO

 

Pese a la ausencia de Ibarretxe, la cantidad de representantes políticos e institucionales presentes en las calles de Bilbo fue muy destacada. Alli estaban los lehendakaris José Antonio Ardanza y Carlos Garaikoetxea, así como miembros del actual Ejecutivo como la vicelehendakari, Idoia Zenarrutzabeitia, el titular de Interior, Javier Balza, o los miembros del Consejo Político, Javier Madrazo y Joseba Azkarraga. Tampoco faltaron los diputados generales de Bizkaia y Gipuzkoa, José Luis Bilbao y Joxe Joan González de Txabarri, la presidenta del Parlamento de Gasteiz, Izaskun Bilbao y el alcalde de la ciudad, Iñaki Azkuna.

 

En cuanto a los partidos que secundaron la marcha, entre los miembros del PNV se vio a Josu Jon Imaz, Joseba Egibar, Iñigo Urkullu, Juan Maria Atutxa o Josune Ariztondo. Por parte de EA, Unai Ziarreta y Onintza Lasa estuvieron en Bilbo, al igual que Mikel Arana y Oskar Matute de EB y Jon Abril y Aintzane Ezenarro en representación de Aralar.

 

«Tienen nuestro reconocimiento y el de toda la sociedad vasca»

 

A pesar de denunciar la actuación del TSJPV, los partidos convocantes de la marcha señalan en su escrito que «somos conscientes de las dificultades que lleva consigo la tarea judicial y las amenazas que han sufrido jueces y magistrados» y agregan que «aún sentimos el horror por el asesinato de ilustres miembros de la judicatura a los que la violencia de ETA arrancó el único derecho cuya vulneración es irreversible: la vida». Dicho esto, PNV, EA, EB y Aralar afirman que «muchos jueces, en condiciones difíciles, llevan a cabo su tarea con una integridad encomiable, desde la convicción de que el límite de su independencia reside en el respeto a los principios del Estado de Derecho y a las reglas de la democracia». «Tienen por ello nuestro reconocimiento y el de toda la sociedad vasca», concluyen. -

 

Gara, 30 de enero de 2007

Ahora admiran a Jarrai

Ahora admiran a Jarrai Esta ha sido, sin duda, la semana del alborozo para los amigos del candado y la cadena. Pascual Tamburri, uno de los fachendosos con más pedigrí asentados en Nafarroa, se expresaba con este alborozo en “El Semanal Digital”: «Los grupos pro-etarras son también organizaciones terroristas (...) el Poder Judicial español ha llegado a la misma conclusión que el resto de países de nuestro entorno: los movimientos con una dimensión terrorista y una estructura totalitaria no pueden ser parcialmente legales (...) sólo la amputación completa del tumor puede garantizar la curación del cuerpo social y, en este caso, la plena vivencia de las libertades democráticas en España».

 

Y si empezamos así no se extrañen de que el escribiente se vista ahora de agorero de la Patria: «les voy a dar una mala noticia: ETA sobrevivirá a la sentencia, seguirá teniendo una rama política y ésta tendrá un peso notable en la juventud vasca y navarra. Zapatero, claro es, será responsable en parte, pero no culpable del todo».

 

Pues se preguntarán ustedes qué es lo que sucede para que eso no sea así. Les contesta Tamburri: «Jarrai o como lo llamen ahora es un grupo juvenil dentro de un movimiento totalitario; da respuestas a cada una de las necesidades de la vida social de un joven, ofrece un estilo de vida, una causa que moviliza, riesgo, ocio, carácter, música. Todo. Jarrai es terrorista, pero la mera represión no puede llenar el hueco de una organización así. Claro, si uno analiza Jarrai pensando que es como Juventudes Socialistas ­un grupo de jóvenes pijos vagamente adoctrinados, unidos para la consecución de puestos en las listas y de cargos bien pagados­ jamás podrá entender la importancia de esta dimensión juvenil. Jarrai podrá gustar o no gustar, pero a los jóvenes que se movilizan en sus filas no se les puede ofrecer como alternativa el nihilismo individualista. Es poco atractivo: así que Jarrai, ilegal, seguirá funcionando hasta que se complete la buena noticia de la ilegalización con una verdadera respuesta». Ahí quería yo llegar. ¿Cuál es la receta?

 

Pues mira por dónde, ni siquiera el Tamburri, centurión intelectual de la fachenda asentada en Nafarroa, tiene respuesta. Se queda en la divagación. ¿Por qué será?: «Ahora hay que atreverse a pensar cómo recuperar para España a estos hijos suyos seducidos por algo que, en sí mismo, puede ser seductor». Ya ven que la confusión se abre paso en la prensa del nacionalismo español. –

 

Maite Soroa

Gara, 28 de enero de 2007

Auto de venganza

Auto de venganza

El plenario de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional apenas precisó de una hora de reunión para adoptar una decisión cuyas implicaciones humanas y sociales son, a todas luces, muy graves. La resolución por la que se mantiene en situación de prisión provisional a Iñaki de Juana Chaos contó finalmente con el voto particular de cuatro jueces, que compartían el criterio del fiscal tendende a aprobar medidas de prisión atenuada para el preso donostiarra.

 

Iñaki de Juana ha pasado los últimos 20 años en prisión. Ha cumplido íntegramente la condena que le fuera impuesta y lleva dos años añadidos en la cárcel, al habérsele «construido» nuevas causas judiciales, por emplear el lenguaje utilizado por el ministro de Justicia, López Aguilar. Otra veintena de presos vascos tampoco han sido excarcelados al cumplir condena, esta vez en aplicación de la doctrina del Tribunal Supremo.

 

Ante esas actuaciones, prestigiosos juristas consideran ya que en el Estado español las garantías propias de un estado de derecho han sido sustituidas por el derecho penal del enemigo, ése que, prescindiendo del principio de igualdad, establece normas jurídicas y procesales que, en la práctica, despojan de derechos a ciertas personas.

 

Al tratarse de un preso preventivo con una sentencia que no es firme por estar planteado recurso en el Tribunal Supremo, el tribunal tenía todas las opciones de la ley en la mano para modificar la situación de De Juana. Si a ello se le añade su situación de salud, la opción de la excarcelación tenía absoluta solidez jurídica, máxime si se tiene en cuenta que existen precedentes de excarcelación en casos de personas no ya acusadas por las opiniones vertidas en un periódico, sino, como ocurre con algún procesado por causas relativas a los GAL, directamente condenadas por delitos como secuestro, desaparición y muerte de personas.

 

Sin tener en cuenta al Ministerio Público, que en su día puso en bandeja a la sala que juzgó a De Juana el aplicarle una pena de 12 años por dos artículos publicados en GARA, pero que, ahora, ante la situación extrema del preso, pedía atenuar su régimen de prisión, y al margen también del criterio de los médicos que en dos periodos anteriores han impuesto la alimentación forzosa al donostiarra, el tribunal ha ordenado que se aplique de nuevo al preso un tratamiento que él rechaza y que ni siquiera garantiza que pueda seguir con vida.

 

Las implicaciones humanas de la decisión son terribles y, ya en la esfera política, este auto de venganza complica enormemente los esfuerzos por relanzar un proceso democrático de paz. -

 

Editorial de Gara, 26 de enero de 2007