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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

ETA ha denunciado en cada reunión con el Gobierno el incumplimiento de los acuerdos

ETA ha denunciado en cada reunión con el Gobierno el incumplimiento de los acuerdos

·Los organismos internacionales presentes han certificado la vulneración de garantías

 

En las diversas reuniones mantenidas entre ETA y el Gobierno español desde la declaración de alto el fuego permanente, la organización armada puso sobre la mesa de forma directa y reiterada el incumplimiento de los compromisos y garantías asumidos por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en los acuerdos alcanzados con anterioridad a la citada declaración del 22 de marzo de 2006. Según ha podido conocer GARA, los organismos internacionales presentes en el proceso certificaron igualmente esta vulneración de las garantías por parte de Madrid, y demandaron a los representantes gubernamentales su cumplimiento para que el proceso no se rompiese y se pudiera avanzar en las negociaciones. A tenor de la información a la que ha tenido acceso este diario, la organización armada constató que el Ejecutivo español «ha frenado el desarrollo del proceso político entre los partidos y su práctica ha ido en la dirección opuesta a los principios establecidos en los acuerdos». Como consecuencia, el proceso entró en una situación de bloqueo, para cuya superación, según se puso de manifiesto en el último encuentro entre ambas partes, celebrado en la primera quincena de diciembre, era clave avanzar hacia un acuerdo entre las formaciones políticas vascas.

 

 

DONOSTIA

 

 

En las reuniones celebradas desde marzo entre ETA y el Gobierno español, tres elementos han dejado sentada la existencia de acuerdos previos que dieron lugar a la declaración de alto el fuego: la constante denuncia de la organización armada del incumplimiento de los mismos, la certificación de este incumplimiento por parte de los organismos internacionales implicados y las afirmaciones de los representantes gubernamentales en el sentido de que su voluntad era cumplirlos, aunque ello no se materializara después.

Públicamente, el Gobierno ha negado tales acuerdos, aunque desde instancias cercanas sí se ha reconocido la existencia de algún tipo de compromiso, siempre, eso sí, con la intención de devaluar su trascendencia. Así, el pasado fin de semana, “El País” publicaba que «en las conversaciones previas al alto el fuego del PSE y ETA la representación socialista defendió mantener la Ley de Partidos y contempló la posibilidad de que Batasuna pudiera funcionar ‘de hecho’. También previó que si ETA cumplía su compromiso de alto el fuego, la actuación policial se relajaría. No sucedió ni lo uno ni lo otro».

 

Sin embargo, la existencia de dichos acuerdos resulta evidente si se tiene en cuenta que ETA ha expuesto directamente a los representantes oficiales del Gobierno la constatación del reiterado incumplimiento de los mismos, según ha podido saber GARA de fuentes solventes.

 

En concreto, ETA ha denunciado que el Gobierno español no haya cumplido su principal compromiso político y que el PSOE haya obstaculizado la firma de un acuerdo que permita resolver el conflicto. A juicio de ETA, según las mismas fuentes, el Ejecutivo «ha frenado el desarrollo del proceso político entre los partidos y su práctica ha ido en la dirección opuesta a los principios establecidos en los acuerdos».

 

Desde el punto de vista de ETA, a tenor de la información a la que ha tenido acceso GARA, el Gobierno español, en lugar de posibilitar la apertura de una nueva fase, ha puesto más límites al proceso, con constantes referencias a los márgenes de la Constitución y la legislación española. La organización armada advirtió al Gobierno «que no puede pretender construir un proceso de paz con los mismos límites políticos que han provocado el conflicto».

 

 

 

Informes detallados

 

 

Asimismo, ETA ha denunciado los constantes incumplimientos por parte del Gobierno de las garantías establecidas en los acuerdos (en resumen, menor presencia y presión policial, ausencia de detenciones y respeto «de facto» a la actividad de la izquierda abertzale). En cada una de las reuniones celebradas, los representantes de la organización armada han presentado informes detallados que certificaban una actividad policial diaria, un permanente acoso a la izquierda abertzale y un goteo incesante de detenciones.

Esta vulneración de las garantías fue certificada incluso por los organismos internacionales presentes en el proceso, que demandaron a los representantes del Gobierno español la necesidad de cumplir dichos acuerdos para que el proceso no se rompiera y pudieran avanzar las negociaciones.

 

 

 

 

Un cambio «de facto» en las condiciones de negociación

GARA

DONOSTIA

 

Tras la celebración de varias reuniones entre representantes oficiales de ETA y del Gobierno español, la sospecha de que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero ha querido utilizar la mesa de negociación y los tiempos del proceso en función de sus propios intereses y cálculos electorales se ha extendido en el seno de la izquierda abertzale. Tal es así que, según las fuentes consultadas por este diario, ETA habría llegado a valorar que la credibilidad del Gobierno ante la mesa de negociación estaba «muy tocada», puesto que, incluso habiendo reafirmado a lo largo de estos meses su voluntad y compromiso de cumplir los acuerdos alcanzados antes de la declaración de alto el fuego, posteriormente ha continuado violándolos, «de manera consciente y reiterada», a juicio de la izquierda abertzale. Así, la vulneración de los acuerdos habría cambiado de facto las condiciones de la negociación, ya que «la dinámica del Gobierno español ha ido minando las bases que sustentaban el proceso».

 

 

Negociación técnica

 

El problema surgiría, por tanto, de que el Ejecutivo no ha tenido voluntad para activar las medidas y mecanismos necesarios para cumplir los acuerdos.

 

Todo ello habría llevado a la organización armada a considerar que, hasta ahora, el Gobierno del PSOE sólo ha buscado desnaturalizar el carácter político del proceso y retrasar y bloquear el momento del acuerdo entre los agentes vascos, con el objetivo de restringir el proceso a una negociación puramente técnica.

 

Un bloqueo que impide abordar otras cuestiones

 

La ausencia de desarrollo de los compromisos políticos asumidos por el Gobierno sería, para ETA, el principal escollo y el motivo de bloqueo que ha impedido abordar en la mesa negociadora nuevos temas, como los relacionados con las consecuencias del conflicto. ETA situó la posibilidad de desbloqueo en clave política, y así se lo hizo saber al Gobierno. En ese sentido transcurrió el último encuentro, celebrado en diciembre.

 

Gara, 25 de enero de 2007

Imaz, el verdadero referente del PNV

Imaz, el verdadero referente del PNV

 

La estrategia negociadora de Zapatero con ETA no sólo ha originado una sima insalvable con el PP. También ha vuelto a dividir al PNV. Algo se está moviendo en el mundo peneuvista al encastillarse el lehendakari en su denostado y excluyente plan soberanista, frente a Josu Jon Imaz, que está liderando con mano de hierro el nacionalismo vasco de toda la vida, el anterior al Pacto de Lizarra.

 

Se ha escrito mucho en torno a la supuesta existencia de las “dos almas” del PNV: la independentista, encarnada durante años en la polémica figura de Xabier Arzalluz, y la más moderada, cuyo máximo exponente fue durante mucho tiempo Juan Mari Atutxa. Y es verdad que han existido y existen estas dos posiciones dentro del PNV.

 

Zapatero, con su estrategia de diálogo con la banda terrorista ETA, ha dejado vacío de todo protagonismo al lehendakari Juan José Ibarretxe porque es el propio presidente del Gobierno el que le ha sustituido en el papel que representó en el pasado con el Pacto de Lizarra.

 

Desde que el Gobierno empezó el mal llamado proceso de paz, la actuación de Ibarretxe ha sido cuanto menos ridícula. Haciendo caso omiso a las directrices del EBB (ejecutiva del PNV), no ha hecho más que obsesionarse en recalcar su protagonismo y reconducir cualquier iniciativa hacia su denostado plan soberanista.

 

Un ejemplo de esta huida hacia delante del lehendakari fue la convocatoria de manera unilateral, sin la aprobación del partido, de la manifestación tras el atentado de Barajas con el agravante del ambiguo lema “Por la paz y el diálogo”, cuando dos personas acaban de ser asesinadas. Otro ejemplo es la reincidencia al verse de nuevo con Otegi cuando está en medio de un proceso judicial precisamente por haberse reunido con el líder batasuno.

 

Ibarretxe sigue anclado en las posiciones del pasado y no ha sabido tener cintura para proponer un discurso diferente y, a la vez, constituirse en la referencia del mundo nacionalista, y también para el Gobierno central, al poder aportar la experiencia aprendida tras la anterior tregua de ETA. Se ha convertido en estos 18 meses en un político autista, mal aconsejado por un equipo mediocre y, lo peor, celoso de los dirigentes de sus propias filas.

 

Y es que la ausencia de referencias en el mundo nacionalista por parte del lehendakari la ha asumido Josu Jon Imaz, que ha sido meridianamente claro durante todos estos meses. Primero, el fin del terrorismo; y a Batasuna, mientras no condene la violencia, ni agua. Imaz se ha convertido en la chica que todos quieren sacar a bailar. Unos, como Zapatero, la quieren para besarla al alabar en público su papel en el Congreso de los Diputados, y otros, como los terroristas, para “quitarselo” de encima, al arremeter explícitamente contra el “PNV de Imaz” en su último comunicado.

 

El ataque de celos de Ibarretxe ha llegado a tal extremo que fueron los partidarios de Imaz dentro del PNV los que mediaron con La Moncloa para que Zapatero recibiera al lehendakari la semana pasada. Sin embargo, por muchas fotos que se haga para saciar su ego político, Ibarretxe empieza a ser un cadáver en el PNV. La prueba del 9 serán las próximas elecciones municipales y autonómicas.

 

Hasta entonces, las espadas están guardadas en el PNV y habrá que esperar a la primavera. El sector de Ibarretxe cuenta con el apoyo del independentista Joseba Egibar, que controla el partido en Guipúzcoa. Josu Jon Imaz, que ganó por un puñado de votos, pero ganó, a Egibar la presidencia del PNV, está consiguiendo aglutinar al nacionalismo vasco moderado de toda la vida: el anterior al Pacto de Lizarra, el que defiende el estatuto de autonomía, el que defiende “primero la paz, y luego la política”, el que quiere que Batasuna condene la violencia. A diferencia de etapas anteriores, parece que este PNV cuenta ahora con la mayoría del sentir de las bases. Es la hora de Imaz.

 

Raquel Martín

Páginas Digital, 23 de enero de 2007

Batasuna y Lakua coinciden en que la única vía es el diálogo

Batasuna y Lakua coinciden en que la única vía es el diálogo

La portavoz del Gobierno de Lakua, Miren Azkarate, y el mahaikide Pernando Barrena coincidieron ayer en valorar que el diálogo es la única vía que puede permitir avanzar en un proceso resolutivo. El día después de la reunión mantenida por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y los representantes de Batasuna Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria, ambas partes insistieron en la necesidad de hablar para alcanzar soluciones.

 

 

IRUÑEA-GASTEIZ

 

 

Al día siguiente de que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, mantuviera un encuentro con los representantes de la comisión negociadora de Batasuna Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria, el Ejecutivo de Lakua y la formación abertzale coincidieron en apelar al diálogo como el único camino para avanzar en la búsqueda de soluciones.

En una comparecencia celebrada en Iruñea, el mahaikide Pernando Barrena y la también integrante de la comisión negociadora de Batasuna Arantza Santesteban, remarcaron que «el ejercicio del diálogo es imprescindible», y llamaron a practicarlo a todos los agentes políticos, con el objetivo de sentar las bases que hagan que «el proceso de resolución tenga la máxima viabilidad a la mayor brevedad posible».

 

Barrena, que «por respeto a las partes» no quiso dar datos del encuentro del lunes en Ajuria-Enea, expresó su deseo de que la situación actual «sea un momento de valle en un gráfico de evolución del proceso político», y abogó por no echar por tierra «el trabajo realizado durante años y que tiene por objetivo la resolución».

 

Como ingredientes para poder avanzar, citó el diálogo, la formación de un «escenario de no-violencia», el logro de un «compromiso sólido de todas las partes» y «el respeto a la interlocución de todos». Subrayó, asimismo, que cada agente debe tomar sus propias posiciones, pero también facilitar el camino a los demás.

 

Preguntado por la estrecha relación entre PNV y PSOE, Barrena valoró que no constituye un elemento nuevo, ya que «en estos diez meses el PNV siempre ha actuado a rebufo del PSOE y dándole cobertura». «Lo que está claro es que ahora el PSOE necesita al PNV para gestionar esta nueva situación. Nosotros no tenemos nada que decirle al PSOE, pero esperamos que la actitud del PNV sea responsable», agregó Barrena, que instó a este partido a impulsar un proceso de solución real a partir del derecho a decidir y la territorialidad.

 

Por su parte, preguntada por esta reunión al término del Consejo de Gobierno, Miren Azkarate respondió que el Gabinete de Ibarretxe «no tiene comentario alguno que realizar». De todos modos, la portavoz de Lakua sí declaró, tras señalar que «esto es algo que el lehendakari ha dicho en muchas ocasiones», que «el diálogo es la única forma de encontrar soluciones para el futuro».

 

Una posición que, por otra parte, contrasta con la expresada el lunes por el diputado del PNV Josu Erkoreka, quien limitó el alcance del diálogo con Batasuna a que «se sepa en cada momento la actitud que mantienen y la disposición en la que están». Puntualizó que «otra cosa muy distinta» es mantener «reuniones periódicas» para llegar a bases de acuerdo, ya que, a su parecer, «no hay condiciones para ello».

 

Desde el PSOE, Rodolfo Ares consideró el encuentro «una equivocación», y pidió a Ibarretxe que sea «más exigente» con la izquierda abertzale, mientras Diego López Garrido afirmó que reunirse con Batasuna «no es una práctica recomendable».

 

Gara, 24 de enero de 2007

Ibarretxe se reúne con Batasuna por segunda vez tras el atentado de Barajas

Ibarretxe se reúne con Batasuna por segunda vez tras el atentado de Barajas

Juan José Ibarretxe y dos miembros de la comisión negociadora de Batasuna ­Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria­ se reunieron ayer tarde de nuevo para valorar la situación del proceso. Ninguna de las dos partes quiso dar más detalles del encuentro, que es al menos el segundo que se produce desde el 30 de diciembre. Llega además en vísperas de la citación judicial a Ibarretxe, Otegi y otro dos mahaikides a los que se acusa de «desobediencia».

 

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, y los miembros de la comisión negociadora de Batasuna Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria intercambiaron puntos de vista sobre la actual situación en una reunión celebrada ayer tarde en Ajuria Enea.

GARA pudo confirmar la realización de esta entrevista, de la que dieron también cuenta otros medios vascos, pese a que ninguna de las dos partes ofreció detalle alguno de su contenido. En los últimos días ambos ya habían expresado su firme determinación de mantener las vías de diálogo.

 

No es la primera reunión entre Ibarretxe y Batasuna en las últimas semanas. Este medio ya dio cuenta de que este partido mantuvo reuniones con el propio Ibarretxe, así como con representantes de PNV y EA, en los primeros días del año, inmediatamente después del atentado de ETA en Barajas.

 

Esta reunión tiene otro elemento añadido: la próxima semana, tanto Otegi (junto a sus compañeros Pernando Barrena y Juan Joxe Petrikorena, el día 30) como Ibarretxe (el 31) deberán comparecer en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, donde se les acusa de «desobediencia» por una reunión mantenida, ante las cámaras, el 19 de abril de 2006.

 

En víspera de esta citación judicial, la Asamblea Nacional del PNV quiso respaldar a Ibarretxe con una reunión «extraordinaria y urgente» tras la que denunció que los tribunales «no pueden actuar en contra del ejercicio de la política» y anunció la convocatoria de una manifestación el lunes 29 en Bilbo. Deja en manos del EBBsu definición y la búsqueda de apoyos.

La declaración reclama el «archivo inmediato de la injustificable causa penal abierta contra el lehendakari» (no cita a los mahaikides), para apuntar a continuación que «no se trata sólo de defender a Juan José Ibarretxe, se trata de defender un principio democrático básico. El de la acción política frente a la amenaza de la criminalización del diálogo, una línea roja que nadie debe cruzar».

 

Gara, 23 de enero de 2007

“ETA quiere tutelar el proceso de diálogo político”. Patxi Zabaleta resta credibilidad a la “reflexión” anunciada por Batasuna

“ETA quiere tutelar el proceso de diálogo político”. Patxi Zabaleta resta credibilidad a la “reflexión” anunciada por Batasuna

Patxi Zabaleta, el coordinador de Aralar, una escisión de Batasuna tras el fracaso de la anterior tregua, ha asegurado hoy que la "reflexión" que anunció la formación ilegalizada tras el atentado de Barajas no fue una propuesta de "calado" sino para "salir del paso". Esta es la conclusión a la que ha llegado después de que la izquierda abertzale advirtiera ayer que la sentencia del Tribunal Supremo (TS), que considera organizaciones terroristas a Jarrai, Haika y Segi, "pone las bases para perpetuar el conflicto en su concepción más cruda".

 

En declaraciones a RNE, el dirigente de Aralar opinó que Batasuna "tiene que hacer una reflexión sobre sus raíces" y no "sobre si hay o no tregua", es decir, sobre si acepta los "exclusivos cauces políticos" y renuncia a la lucha armada. Afirmó que esa reflexión anunciada por la formación ilegalizada no era una propuesta de calado, sino “una propuesta casi dialéctica para salir del paso".

 

Desacuerdo con la sentencia del TS

A pesar de esta postura, Zabaleta mostró su desacuerdo con la sentencia del TS que declaró organizaciones terroristas a Jarrai, Haika y Segi, Zabaleta y mostró su deseo de que ésta sea revocada por instancias superiores tales como el Tribunal Constitucional o los tribunales europeos. En su opinión “el calificar como terroristas a grupos que en realidad no están armados, o no se ha demostrado que estén armados, sino sólo por la coincidencia de objetivos, nos hace caer en lo que sería el delito ideológico, y eso es contrario a la democracia”. Aseguró también que los actos violentos de la kale borroka que ha tenido lugar este fin de semana "no son justificables".

 

Batasuna tiene que renunciar a la violencia

Zabaleta dejó la puerta abierta de Aralar a los militantes de Batasuna y subrayó que muchos de ellos “tienen inquietudes, vocación y ganas de hacer política". Desde su punto de vista, Batasuna "tiene que dar un paso adelante", tiene que renunciar a la lucha armada. A su juicio hoy Batasuna no sufrirá nuevas escisiones como la que dio lugar a su partido tras la tregua de Lizarra en el 2000.

 

La ruptura de la tregua, "una actuación de orgullo"

Sobre la causa de la ruptura de la tregua, Zabaleta consideró que ésta se debió a "una actuación de orgullo" por parte de la banda al "querer tutelar un proceso de diálogo" que, además, a su juicio, supuso un "desprecio" para los agentes políticos y un "menosprecio específico para Batasuna".

 

Otra tregua "no es creíble"

Consideró que en estos momentos un nuevo anuncio de tregua "no tiene sentido" porque "no es creíble" y la participación en la vida política de Batasuna "tiene que partir necesariamente de un cese definitivo garantizado y unilateral de la lucha armada". "ETA no tiene cabida en el siglo XXI en un pueblo desarrollado como el País vasco, y tiene que abordar la terminación, que queremos que sea dialogada, precisamente para que ésta sea para siempre".

 

Elplural.com, 22 de enero de 2007

Las bases de Eusko Alkartasuna apoyan concurrir en solitario a las elecciones

Las bases de Eusko Alkartasuna apoyan concurrir en solitario a las elecciones

El Congreso extraordinario de Eusko Alkartasuna decidió con un 61% de los votos apoyar a su Ejecutiva Nacional y concurrir en solitario a las próximas elecciones en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. La enmienda presentada por los defensores de la coalición con el PNV obtuvo el 38% de las papeletas. La votación tuvo carácter secreto y se hizo por medio de urnas, cumpliendo una de las exigencias de quienes deseaban retomar el camino en común con el PNV.

 

Las dudas sobre el apoyo de las bases del partido a la Ejecutiva Nacional y sobre la relación de fuerzas entre partidarios de ir en solitario y los defensores de la coalición con el PNV quedaron despejadas ayer sobre las cuatro de la tarde. Los números fueron contundentes. De los 577 compromisarios, 221 votaron a favor de la enmienda que proponía la coalición, 353 en contra y 3 votaron en blanco. La dirección del partido obtuvo, por tanto, el apoyo del 61% de los compromisarios.

A este Congreso Extraordinario se había llegado por un camino tortuoso. A finales de agosto de 2006 la Ejecutiva Nacional aprobó, por 10 votos a favor y 9 en contra, acudir en solitario a las elecciones. Un nutrido grupo de militantes se mostró disconforme con la decisión y también con lo que consideraban una falta de debate sobre la cuestión entre las bases del partido. Por ello presentaron 1.603 firmas exigiendo la celebración de un congreso extraordinario. La mesa de la Asamblea Nacional de EA desestimó algunas de las firmas presentadas y estableció que el cómputo general no alcanzaba el 25% de la afiliación, mínimo necesario para forzar un congreso. Pese a todo, la Ejecutiva del partido optó por la convocatoria para dar cauce de expresión a la militancia y, se supone, presumiendo su victoria.

 

Los delegados habían sido convocados en Euskalduna Jauregia de Bilbo para las nueve de la mañana, pero los debates no comenzaron hasta cerca de las doce del mediodía.

 

 

 

Votación secreta

 

 

Tras algunos retrasos en la acreditación de compromisarios ­a cada uno de ellos se le asignó su posición dentro del salón de debates junto a los demás representantes de su asamblea municipal­ se procedió a la elección de la mesa del Congreso. No hubo más que una candidatura que encabezó Mikel Irujo. El primer escollo se produjo cuando la mesa hubo de decidir si las votaciones se realizaban a mano alzada, como es habitual en estos casos, o por papeletas y de forma secreta, que fue lo que solicitaron los partidarios de la coalición.

La toma de una decisión llevó su tiempo a la mesa, que finalmente aceptó la colocación de urnas y la votación por papeletas. El hecho de que toda la infraestructura estuviera preparada ­incluida la impresión de las papeletas diferenciadas para cada una de las votaciones previstas­ hace pensar que los organizadores del Congreso daban por hecho que finalmente se optaría por este modelo de decisión.

 

A debate se presentaban dos tesis fundamentales. Por un lado la de la ponencia oficial, redactada por la Ejecutiva Nacional, que proponía que se recha- zara la propuesta de coalición con el PNV realizada por quienes recogieron firmas para forzar el Congreso. Por otro, una enmienda a la totalidad de seis asambleas municipales que recogía aquel texto inicial y criticaba a la dirección.

 

Fue el presidente de la Ejecutiva guipuzcoana, Iñaki Galdós, el encargado de defender la enmienda a la totalidad propuesta por las asambleas de Oiartzun, Errenteria, Hondarribia, Donostia, Hernani y Lemoa.

 

El texto incluía la consideración de que las firmas recogidas eran más que suficientes para la celebración del Congreso, criticaba que la dirección les achacara defender la «convergencia con el PNV» e introducía la consideración de que «la ruptura por parte de ETA del proceso de normalización y pacificación nos reafirma en la necesidad de conformar un eje de liderazgo del nacionalismo institucional e histórico».

 

 

 

Capacidad de influencia

 

 

Tras estas consideraciones iniciales, la propuesta defendida por Galdós incluía el texto presentado inicialmente por quienes recogieron las firmas. En él se reiteraba la necesidad de que este «referente nacionalista» institucional e histórico «en el que se enmarca EA, siga con fuerza y con capacidad de liderazgo». Señalaba que la experiencia demuestra que la coalición con el PNV «ha sido tan necesaria como positiva» y ha sabido conectar «con el sentir mayoritario de la sociedad, frente a los riesgos que se avecinaban desde los otros polos de la política vasca».

Además, la enmienda defendía que con la coalición con el PNV, EAha alcanzado una «capacidad de influencia determinante» para impulsar cuestiones de gran calado.

 

 

 

Colaboración sin coalición

 

 

A las tesis de Iñaki Galdós le dio réplica el secretario de Organización del partido, Rafa Larreina. Aunque el debate fue a puerta cerrada, la ponencia de la Ejecutiva ya recogía las principales razones por las que se oponían al texto presentado inicialmente por quienes quisieron forzar el Congreso Extraordinario.

La dirección consideraba que dicho texto «resulta inadmisible» porque «nuestro proyecto político no pasa por ninguna convergencia o centra- lidad con el PNV ni con ninguna otra fuerza política».

 

Se añadía que «tampoco podemos admitir la idea de fondo de que coalición sea igual a colaboración y que sin coalición no es posible la colaboración. Por el contrario, la cooperación en las instituciones es perfectamente posible desde la independencia del proyecto propio y diferenciado».

 

La dirección, en su ponencia, cortaba el paso también a la posibilidad ­defendida por los «críticos»­ de dar libertad a las diferentes organizaciones locales para tomar una decisión, porque ello «desvertebraría, con toda seguridad, la unidad de actuación necesaria de un partido político».

 

Las intervenciones de cada una de las partes fueron recogidas con aplausos por su seguidores. Esta suerte de referéndum sonoro debía haber dado ya a los asistentes una idea aproximada de cómo se dividían las fuerzas en la sala, puesto que la votación final fue contundente. Pese a ello, integrantes del sector «crítico» mantuvieron que las fuerzas estaban igualadas hasta el momento mismo de conocerse el resultado.

 

Al Congreso se presentó también otra enmienda a la totalidad, de la Asamblea de Zeanuri, que abogaba por una colaboración más amplia con otros sectores abertzales y progresistas. Su defensor, Sabin Intxaurraga, acabó por retirarla, pidiendo el voto para las tesis de la Ejecutiva.

 

La nitidez del rechazo de la enmienda que defendía la coalición y lo avanzado de la hora hicieron que se dieran por defendidas y votadas las dos enmiendas parciales que no se habían retirado todavía y la propia ponencia.

 

Tras conocerse los resultados, la presidenta del partido, Begoña Errazti, se felicitó por cómo había discurrido el Congreso, tanto por lo que suponía de refuerzo a la Ejecutiva, como por lo que había supuesto de debate entre la militancia. Errazti no quiso responder a la acusaciones sobre irregularidades hecha por Iñaki Galdós.

 

 

 

 

Galdós acepta la derrota aunque denuncia irregularidades

El presidente de la Ejecutiva de EA en Gipuzkoa, Iñaki Galdós, aceptó «la derrota» de la apuesta por concurrir en coalición con el PNV a los comicios de 2007 y apeló a que el partido mantenga la unidad para salir «reforzado» de la cita electoral. Pese a todo, denunció la existencia de irregularidades en relación al censo, que consideraba que no alteraban el resultado final, pero que entendía que debían ser subsanadas.

Nada más conocerse el resultado de la votación, Galdós, cabeza visible de los partidarios de la coalición, aseguró que el resultado del Congreso «ha sido claro» ya que «menos del 40%» ha apoyado la enmienda a la totalidad presentada a la ponencia de la Ejecutiva Nacional. A su entender, las cifras obtenidas en la votación «dejan suficientemente claro que la mayoría aquí representada no está a favor de la coalición con el PNV».

 

Abogó por trabajar para cohesionar el partido y para salir reforzados tanto del congreso como de las próximas elecciones.

 

Desde la aceptación del resultado, Galdón apuntó que seguirán trabajando de manera interna para que «las listas de afiliados que en muchos municipios están absolutamente infladas se depuren».

 

A su entender «está claro que ha habido una serie de irregularidades que han condicionado no el resultado final del Congreso, pero sí el margen con el que se ha obtenido la mayoría».

 

Galdós llamó la atención sobre lo provechoso que había sido el debate, pero lamentó que hubiera llegado tarde y por la movilización de un amplio sector de la militancia del partido.

 

Gara, 22 de enero de 2007

La opción de «El País»

La opción de «El País»

Si Zapatero tiene alguna duda, le sobran asesores que le indiquen por dónde debe coger el rábano. Y si el editorialista de “El País” tiene ascendiente sobre el presidente español, las cosas se pueden poner feas.

 

Decía ayer el escribiente de Prisa que «la alternativa al fracasado intento de final dialogado de ETA es la normalidad: el archivo de las previsiones planteadas de manera condicional en la resolución de mayo de 2005, que autorizaba determinadas iniciativas si se producen ciertas condiciones». O sea, vuelta a lo que ya conocemos.

 

Y es que, según “El País”, «como no se han producido, se vuelve a la situación anterior. No hay que inventar nada: con o sin refundación del pacto antiterrorista, con o sin apoyo del PP, las obligaciones del Gobierno son las de todo Estado democrático contra el terrorismo: persecución policial, cooperación internacional, acción de la justicia frente a los que vulneran la ley».

 

Y a partir de ahí, baja a lo concreto:«Por ejemplo, con relación a la Ley de Partidos. No hace falta insistir tanto en que se va a aplicar; no podría ser de otra manera, mientras esté en vigor. Cabe considerar la hipótesis de que si se produce la disolución de ETA esa ley sea derogada, porque es cierto que se trata de una norma excepcional, sólo justificada por la anomalía de que participara en la competición electoral una fuerza que formaba parte de un entramado que se consideraba con derecho a eliminar a sus rivales políticos. Sin ETA, sería seguramente conveniente derogarla. Pero mientras siga, su brazo político no podrá ser legal ni participar en las elecciones». Una ley antidemocrática en su propia esencia, convierte también en no-demócrata a quien la defiende y aplaude, ¿verdad?

 

Pero, fiel a la tradición felipista, el editorialista saca también una pequeña y roída zanahoria del sombrero:«Y ello con independencia de la valoración que se haga de los movimientos que parecen detectarse estos días en Batasuna(...) Si alguna vez se produce la desvinculación de Batasuna respecto a ETA será como culminación de una serie de pequeños movimientos internos.» Y se trata de agudizarlos a base de palos:«para que esa contradicción se manifieste y sea interiorizada también por los votantes es necesario que se mantenga el nivel de exigencia respecto a las condiciones de vuelta a la legalidad». Este cree que por estos pagos nos chupamos el dedo. –

 

Maite Soroa

Gara, 20 de enero de 2007

Zapatero, parapeto de Rubalcaba

Zapatero, parapeto de Rubalcaba

En el pleno celebrado en el Congreso sobre el atentado de ETA en Barajas y sus consecuencias no hubo ni una sola mención crítica a la actuación del ministro de Interior. Rodríguez Zapatero fue su parapeto.

 

En momentos de grave crisis, lo habitual en cualquier organización es que se intente salvar la figura del líder, protegiéndola con dirigentes de menor rango que puedan asumir las responsabilidades que sean necesarias para que éstas no afecten a la cúpula. Sin embargo, en el caso del atentado en el aparcamiento del aeropuerto de Barajas todos los ataques del Partido Popular y sus altavoces mediáticos han ido dirigidos contra el presidente del Gobierno, sin rozar siquiera al ministro de Interior.

 

De hecho, el propio José Luis Rodríguez Zapatero ha querido asumir personalmente todas las responsabilidades ­lo hizo en la única entrevista que ha ofrecido desde el atentado­ defendiendo a Alfredo Pérez Rubalcaba e incluso a los servicios de información, que no detectaron ningún indicio de la mayor y más espectacular acción de ETA en los últimos años.

 

Por paradójico que resulte, tras la explosión de una furgoneta-bomba en una de las principales infraestructuras del Estado, en el Pleno del Congreso del pasado lunes no hubo ninguna alusión crítica a Alfredo Pérez Rubalcaba. Su nombre no se mencionó ni en una sola ocasión. La única vez que Mariano Rajoy ­que llegó a ser hiriente con el presidente del Gobierno­ habló del ministro de Interior fue para preguntarle a Rodríguez Zapatero si podía asumir las palabras de aquél de que nunca volvería a haber una tregua creíble de ETA.

 

En la entrevista antes referida, publicada por “El País” el pasado domingo, Zapatero decía que «Rubalcaba ha puesto un empeño personal y político total para que el proceso de paz pudiera llegar a buen puerto. Ha dejado muchas horas, mucho sudor y mucho esfuerzo en ello y, en fin, creo que es justo que yo se lo reconozca».

 

Hay diversas versiones sobre el papel político que Alfredo Pérez Rubalcaba juega en este proceso. Se ha hablado, por ejemplo, de que se ha encargado de frenar movimientos que podrían haber sido positivos para su desarrollo. Sin embargo, desde la propia izquierda abertzale Arnaldo Otegi apuntaba en estas mismas páginas que «si hay voluntad sincera de superar el conflicto las cosas se solucionan, independientemente de quién esté en la sala de mandos del proceso».

 

 

Fallos de prevencion

 

 

Las elucubraciones en el plano político se convierten en certezas en el operativo.Es evidente que por muchas horas, mucho sudor y mucho esfuerzo que Rubalcaba le haya dedicado al tema, ha habido graves fallos. En el terreno de la prevención, el propio ministro de Interior admitió que no tenían ningún indicio de que ETA pudiera llevar a cabo un atentado. Esto supone un error en el área de inteligencia, que después el presidente del Gobierno ha pagado muy caro, porque cuando explotó la bomba el primer recuerdo de mucha gente fue la declaración cargada de optimismo que había hecho la víspera.

También hubo un error de prevención policial cuando, según los indicios que maneja la Policía, en el atentado estuvo implicado un número considerable de personas y una furgoneta cargada de explosivos recorrió cientos de kilómetros hasta una de las infraestructuras claves del Estado, sin ser detectado ningún movimiento.

 

 

Fallos de control

 

 

A lo largo del proceso se han observado también fallos en el control que la cúpula del Ministerio de Interior tenía sobre determinados elementos de los servicios de información y de las fuerzas de seguridad que, en ocasiones, daban la impresión de trasladar antes sus informes a determinados medios de comunicación que a sus propios responsables.

Lo expresó con nitidez el pasado lunes en el Congreso el portavoz del PNV Josu Erkoreka, cuando habló de «unos servicios de inteligencia y de información ­y que conste que no quiero hacer una descalificación colectiva, ni mucho menos­ con tantas y tan selectivas goteras ­tantas goteras y tan selectivas­, porque los beneficiarios de la información y de las filtraciones eran siempre los mismos».

 

Además de los fallos antes descritos, hubo también errores después de que una persona que hablaba en nombre de ETA hiciera varias llamadas más de una hora antes de la explosión, leyendo un texto que ­según www.elconfidencial.com­ «incluía todo tipo de detalles, desde la localización de la furgoneta bomba hasta el modelo, el color y la matrícula de la misma. Una información muy precisa con la que ETA, según los expertos antiterroristas, «quería evitar a toda costa provocar muertos».

 

 

 

Fallos en el desalojo

 

Margarita Sáez Díez, redactora jefe de “El Periódico de Catalunya”, escribía el lunes que «el aparcamiento D de la T-4 se vació con insuficiente celeridad». De hecho, no se vació.

 

 

Además, las cámaras de seguridad del aeropuerto grabaron que no todas las zonas afectadas habían si-do desalojadas. “El País” reprodujo el día 12 imágenes de un vídeo que puede contemplarse íntegro en www.youtube.com donde se observa que varias personas caminan hacia uno de los aparcamientos en el momento de la explosión.

Pero de todas estas cosas no ha hablado casi nadie. Si hacemos caso a la redactora jefe de “El Periódico de Catalunya”, «Rubalcaba, responsable de la seguridad y la información, se ha ido de rositas mientras Zapatero pasa su horas más bajas. Algunos están que trinan». –

 

Iñaki Iriondo

Gara, 21 de enero de 2007