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Foro El Salvador

¿Y Navarra?

Rubalcaba destaca que el marco blinda la partición

Rubalcaba destaca que el marco blinda la partición


«El PSOE dirá siete veces no a la integración de Navarra en Euskadi», afirma

Alfredo Pérez Rubalcaba se mostró categórico a la hora de destacar que el PSOE pondrá todos los medios a su alcance para impedir «la integración de Navarra en Euskadi» a través de los medios que prevé la actual legislación. En cualquier caso, se mostró favorable a «la colaboración con la CAV y otras comunidades limítrofes».

La Constitución española y el Amejoramiento del Fuero garantizan, a juicio del ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que Nafarroa mantendrá su actual estatus jurídico-político.

Pérez Rubalcaba intervino ayer en Burlata en un acto electoral organizado por el PSN con motivo del Día de Nafarroa para arropar a los candidatos de esta formación al Gobierno navarro (Fernando Puras) y al Ayuntamiento de Iruñea (Javier Torrens).

El ministro del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero destacó que «Navarra es la comunidad más singular de todas las comunidades» y recalcó que «para que Navarra se una a Euskadi hacen falta muchas cosas. Entre otras muchas, hace falta la opinión favorable de los navarros».

En este sentido, Pérez Rubalcaba recalcó que «tal y como le dije a Jaime Ignacio del Burgo en el Congreso [español], si los navarros dicen que no, va a ser que no».

«No hay fuerza que pueda imponer a Navarra un estatus que no quiera», insistió Rubalcaba, que recordó que según la normativa vigente hay siete pasos que hay que dar para que Nafarroa se una a Araba, Bizkaia y Gipuzkoa y que el PSOE se opondrá a esta medida en todos y cada uno de ellos.

«Primero tiene que haber una discusión entre el Gobierno Foral y el Gobierno español y ahí los socialistas vamos a decir que no. Luego, tiene que haber una votación en el Parlamento Foral y también vamos a decir que no. Tiene que votar el Parlamento de Euskadi y también vamos a decir que no. El Congreso y el Senado de España también tienen que votar y vamos a decir que no dos veces. Después de todo esto, habría que consultar a los ciudadanos vascos,y los socialistas diríamos que no, y también a los ciudadanos navarros y ahí también diríamos que no. Vamos a decir que no siete veces. ¿Cree alguien que todo esto va a ser posible?», señaló el ministro del Interior, que en cualquier caso, defendió la colaboración con la CAV«y el resto de comunidades limítrofes, tal y como dice el Amejoramiento».

A su juicio, las declaraciones de Miguel Sanz en torno a esta cuestión responden a la estrategia de oposición que el PP está llevando a cabo contra el Gobierno del PSOE en todo el Estado.

«Usan una mentira para meter miedo a la gente porque lo que verdaderamente les preocupa es que Fernando Puras les haga perder el poder en Navarra y eso es algo que el propio Jaime Ignacio del Burgo reconoció el otro día en el Congreso cuando preguntaba con quién íbamos a pactar», señaló.

Rajoy, con la Transitoria

Mientras Rubalcaba intervenía en Burlata, Mariano Rajoy hacía lo propio en la Conferencia Política sobre el modelo de Estado que el PP organizó en Madrid. Allí, defendió la derogación de la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución y la modificación del Amejoramiento para que «cualquier alteración del estatus deba contar con la voluntad de sus instituciones y el refrendo del pueblo navarro».

Jaime Ignacio del Burgo, diputado de UPN-PP en Madrid, por su parte, respondió a Rubalcaba realizando declaraciones a la agencia Efe, en las que seguía insistiendo que el ministro del Interior «sigue sin despejar las incógnitas que se ciernen sobre Navarra», aunque calificó de positivo que el PSOE haya anunciado que «votará en contra de la integración en Euskadi».

Gara, 3 de diciembre de 2006


NAVARRA DUERME PLACIDAMENTE

NAVARRA DUERME PLACIDAMENTE

Sólo 300 navarros nos desplazamos a Madrid el sábado para protestar contra el proceso de rendición que incluye la OPA de ETA sobre Navarra. Para qué nos vamos a engañar, 300 personas es una cifra ridícula. Un fin de semana en que sólo vendieran 300 entradas sería la ruina para Marengo.

Apuesto que sólo los altos cargos de UPN y CDN ya son más de 300, ¿dónde estaban? ¿Dónde estaban sus militantes? ¿Dónde estaban sus votantes? Seamos serios, con 300 personas no podemos montar ni un mini-botellón. De hecho es probable que se movilizaran más de 300 navarros para ir a un botellón que para defender la identidad de su tierra.

Así estamos. Luego nos gusta recrearnos los oídos con frases tipo “uy, que no nos toquen lo nuestro a los navarros”, o bien “buenos somos los navarros”. Palabras. Otegui chasquea los dedos y pone 3.000 etabatasunos en Madrid, en Bruselas o en la cima del Aneto. Al menos a los criminales no se les puede reprochar su nivel de compromiso.

¿Acaso nosotros no nos creemos nuestro propio discurso? ¿Acaso no nos creemos nuestras propias palabras cuando decimos que Navarra se encuentra en una encrucijada histórica? ¿O es aún peor y es que nos lo creemos pero no movemos un dedo? ¿Dónde están nuestros líderes?

¿Cuándo van a movilizar los partidos navarros a sus militantes? ¿Para cuando una manifestación y luego otra y luego otra en Pamplona? ¿Quién va a creer a alguien que grita “¡Ladrones! ¡Fuego! ¡Me violan!”si todo el mundo ve que mientras grita está tranquilamente tumbado en la cama viendo la tele y comiendo patatas fritas?

Así no vamos a convencer a ningún indeciso. Va a ser muy triste cuando sólo nos quede lamentarnos (si es que entonces nos dejan)...ZZZZZZP...¡¡¡Despierten!!!

Adolfo Pérez - Jacoiste


Navarra Confidencial, 30 de noviembre de 2006

Batasuna, "proceso de resolución del conflicto" y Navarra. Dos noticias.

Batasuna, "proceso de resolución del conflicto" y Navarra. Dos noticias.

Batasuna dice que Navarra "ha estado desde el primer momento en el proceso" aunque "algunos prefieran negarlo"

PAMPLONA, 29 (EUROPA PRESS)
Batasuna afirmó hoy a través de un comunicado que Navarra "ha estado desde el primer momento en el proceso", aunque "algunos prefieran negarlo". Asimismo, advirtió que un posible pacto postelectoral entre UPN y PSN en Navarra "es volver al pasado", y añadió que el Partido Socialista "no tendrá nada que ofrecer a la sociedad navarra si es incapaz de mirar al futuro dando pasos hacia posiciones democráticas en lo relativo al derecho a decidir y a la libre articulación de los territorios vascos".
La formación ilegalizada señaló que la sociedad del siglo XXI "quiere tener voz, quiere participar y decidir, y hacer esto posible es la tarea principal del proceso democrático, que debe arrancar de una vez por todas".
En ese sentido, "sorprende la debilidad y falta de personalidad con la que está actuando el PSN de la mano de Puras y Chivite", criticó Batasuna, para añadir que "no puede ser que un partido que ambicione liderar un proceso hacia la resolución democrática del conflicto se muestre tan vulnerable a la presión".
"En este contexto marcado por las dificultades para poner en marcha un proceso democrático que responda al objetivo de desatar definitivamente los nudos que están en la raíz del conflicto político, es decir, el derecho a la libre determinación y a la vertebración de los territorios de Euskal Herria, cobra especial significado la movilización popular a favor de los derechos democráticos de Navarra y del conjunto de Euskal Herria", agregó.
Batasuna criticó también a UPN porque, según indicó, "está haciendo todo cuanto está en su mano para que el proceso fracase y se frustren las expectativas de libertad y paz". "Si la decisión estuviera en manos de personajes como del Burgo o Miguel Sanz, hace tiempo que se habría dinamitado cualquier posibilidad de superar el conflicto", sostuvo.
A su juicio, es "significativo que todo el mundo esté hablando de Navarra menos la sociedad navarra, a quien se le impide manifestar su opinión porque carece de instrumentos legales para hacerlo".
NAVARRA EN EL PROCESO
Navarra, apuntó la formación ilegalizada, "ha estado desde el primer momento en el proceso", aunque "algunos prefieran negarlo". "Estar en el proceso es bueno para Navarra y la mejor manera de defender la libertad de Navarra es mediante el avance del proceso", subrayó.
Finalmente, indicó que "el proceso sólo puede traer democratización a una Navarra asfixiada por la prepotencia de UPN, una clase política agotada y un marco político caduco y carente de legitimidad popular".

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Batasuna insiste: "No existe proceso sin Navarra"

(RD / Alfonso Goñi).- Por si quedaba alguna duda, Batasuna ha repetido en Pamplona sus exigencias sobre el futuro institucional de la Comunidad Foral. "El marco institucional debe ser modificado si el proceso sigue adelante, no puede ser de otra manera", ha señalado Patxi Urrutia.

Un grupo de antiguos miembros de la formación ilegal han presentado públicamente la manifestación que el próximo sábado recorrerá las calles de Pamplona. En ella solicitarán de nuevo el "derecho a decidir", lo que consideran los dos grandes nudos del proceso: "la autodeterminación y la territorialidad".

En su comparecencia han identificado ellos mismos a Batasuna con ETA, lo hacían al jactarse de que "la lucha de la izquierda abertzale ha hecho que el marco político actual se encuentre en crisis".

A UPN se han referido para reconocer que "es el partido que mejor entiende la importancia que Navarra debe jugar en el proceso, pero quieren evitar que tengamos la posibilidad de decidir".

Los miembros de Batasuna han aprovechado la ocasión para solicitar que el estado de derecho pare "la represión", y como por ejemplo han nombrado la condena al etarra De Juana Chaos. Una vez más han exigido nuevos pasos para sacar al proceso de negociación de la crisis, el precio: la constitución de una mesa de partidos conjunta en "Euskal Herria".

 

Reportero Digital Navarra, 30 de noviembre de 2006

Navarra espera su suerte

Navarra espera su suerte

En la tragedia Un tranvía llamado deseo, de Tenessee Williams, el personaje central de la versión cinematográfica, Marlon Brando, lanza esta frase: “La suerte consiste en creer que la tienes”. La verdad es que se tiene o no se tiene, pero tener fe en su disfrute futuro ayuda un poco a mantener templado el ánimo, lejos de excesivos pesimismos, desalentadores o inhibidores. Se podría abrigar la impresión de que el presidente del Gobierno y su entorno más incondicional gozan de ese sentimiento, de ese sentido de poseer el privilegio de la fortuna. Al menos ZP sabe infundir a los suyos la idea de que todo va a ir de maravilla o razonablemente bien, por no decir muy bien. Otra cosa es lo que internamente piensen los más lúcidos de su mundo colaborante. Algunos ya han tenido que desfilar hacia la marginalidad. Otros se mantienen agazapados y, si tuvieran el hábito de rezar, practicarían la plegaria por si acaso poderes ultraterrenales poseyeran alguna influencia o intención de influir en los asuntos de aquí abajo.

La manifestación multitudinaria del sábado ha recibido diversidad de catalogaciones. Incluso quienes más creen en el peso de la democracia y el sentido de la opinión puesta a pie de calle, dentro de las normas de la corrección y de la legalidad, han negado en número abundante que la citada demostración en el centro de Madrid haya sido digna de especial consideración o respetabilidad y no mero producto del fanatismo y del partidismo sin conexión verdadera con el dolor de las víctimas. Cuando un determinado partido contribuye a la protesta, en este caso a la negociación con una ETA, que sigue extorsionando, robando armas y fomentando desórdenes públicos, el juicio crítico que se formula olvida la cantidad de personas que se manifiestan y sólo reparan en el color de los políticos que asisten a la “parada”.

¿Será la famosa suerte atribuida a Zapatero el factor que determine el rumbo de los futuros acontecimientos políticos? En todo caso, ¿serán generalizables los beneficios de esa suerte o sólo permitirán una renovación del mandato gubernamental a los que ya gobiernan, con lo cual “la suerte” incurrirá en parcialidad cuando en España se ventilan tantos asuntos graves?

Los manifestantes del pasado sábado incurrieron en dos “terribles pecados”: se congregaron en gran número y además pidieron que no se concediese a ETA ese margen de posibilidades para sus objetivos que el Gobierno le otorga o le facilita.

Ahora que se acercan las elecciones autonómicas y municipales, un importante sector de la opinión se inquieta ante el destino de Navarra. Se teme una conjunción de fuerzas antiespañolas o supernacionalistas entre las cuales el mundo batasuno, en nombre de ETA, tendría bastante que incordiar y conseguir. En la localidad Navarra de Burlata, durante una reunión de unas quinientas personas, el dirigente abertzale Pernando Barrena, refiriéndose a la advertencia de la Fiscalía acerca del peso de la ilegalización que gravita sobre la citada formación, lanzó un desafío preelectoral: “La izquierda no tiene la más mínima intención de arrojar la toalla. Estamos en esta apuesta hasta sus últimas consecuencias”. Otros participantes habían dicho que “no sabemos cómo participaremos en las próximas elecciones, pero eso no nos va a frenar. Vamos a ir, estamos en camino”.

Y tanto que están. Como avanzan otros proyectos de desobediencia a la ley y a la norma. El partido UPN, del actual presidente Sanz, viene siendo satanizado mediante la creación de un clima de exclusión y repudio político que halló esta formula durante el acto de Burlata: “No basta con echar a UPN, con él tenemos que echar también su política lingüística…”. Entre otras metas.

Obsérvese: no se habla de derrotar, sino de “echar”, expulsar, desterrar. Es lo que espera.

Lorenzo Contreras

Estrella Digital, 28 de noviembre de 2006

Patxi Zabaleta presidente de Navarra

Patxi Zabaleta presidente de Navarra (RD / José Monente).- Según la última encuesta publicada el PSN y los nacionalistas lograrían la mayoría absoluta en el Parlamento foral. La novedad es que Nafarroa Bai adelantaría a los socialistas y Patxi Zabaleta sustituiría a Miguel Sanz.

Según la encuesta de Sigma Dos publicada por el Diario El Mundo en su edición en papel, los socios de Gobierno reducirían sus escaños: UPN lograría entre 21 y 23 parlamentarios, mientras que el CDN lograría sólo dos. Ni en el mejor de los casos lograrían por tanto la mayoría absoluta (26).

Los socialistas navarros tampoco despegan, ya que el candidato Fernando Puras sólo ganaría para su partido 10 u 11 parlamentarios. Nafarroa Bai se convertiría así en la segunda fuerza política de la Comunidad con entre 12 y 13 parlamentarios. IU lograría tres representantes.

Un probable pacto entre Nafarroa Bai, PSN e IU, les daría la mayoría absoluta. Así, Navarra tendría un presidente nacionalista: Patxi Zabaleta. Fernando Puras tendría que conformarse con un puesto en segundo plano.

La trampa de la encuesta es además que no se ha tenido en cuenta la probable reaparición de Batasuna que, dado el sistema de porcentajes, restaría parlamentarios a todos los partidos. La mayoría absoluta de nacionalistas y socialistas estaría entonces asegurada. El problema es que Batasuna se haría con la llave de la mayoría de la Cámara.

 

Reportero Digital Navarra, 27 de noviembre de 2006

Organo Común, un debate precipitado

Organo Común, un debate precipitado

Filtraciones tan interesadas como unidireccionales sobre los supuestos contenidos de las conversaciones que se están desarrollando entre formaciones políticas para la conformación de una mesa de partidos han traído al primer plano de la actualidad un cierto debate sobre la posible reedición del fallido Organo Común Permanente de Encuentro que en 1996 ensayaron poner en marcha las instituciones de la Comunidad Foral Navarra y la Comunidad Autonómica Vasca. Una cierta efervescencia de esta discusión coincidió ayer con una pregunta sobre la materia de EA al presidente navarro, en la que Miguel Sanz volvió a mostrar que considera que la ciudadanía navarra aún no es mayor de edad, y recurrió al socorrido discurso de que cualquier cambio de estatus es «una cesión a ETA».

Pero el núcleo de la cuestión no está, hoy por hoy, ni en rebatir las palabras de una UPN que trata de revestir de navarrismo lo que no es más que puro nacionalismo español y sabotaje del proceso en sintonía con el PP, ni tampoco en divagar sobre la forma que podría tener una institución en estos momentos inexistente tanto en la práctica como en la teoría. El eje del debate debe ser cómo se supera una situación impuesta hace ya casi treinta años, de espaldas a la voluntad popular, cuando en el conjunto de Euskal Herria existía una mayoría política y social favorable a la unidad institucional de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. Fue la actuación de poderes antidemocráticos, como el Ejército español, la que consagró la división territorial. Fue el interesado cambio de opinión del PSOE el que desdibujó el retrato del apoyo mayoritario a la unión de los cuatro herrialdes del sur del país. Y tampoco se puede pasar por alto, aunque sólo sea a modo de recordatorio histórico, que el PNV prefirió optar por un Estatuto que le permitía alcanzar cotas de poder en tres provincias, a mantener la apuesta por hacer respetar lo que en aquellos momentos deseaba la propia sociedad navarra.

Centrar ahora el debate en el Organo Común es empezar la casa por el tejado. Lo que hay que buscar es la fórmula democrática que posibilite superar de raíz la partición, abriendo la posibilidad de que el conjunto de Euskal Herria pueda sumarse a un proyecto de futuro. Se trata de dar con el acuerdo de base, no con un producto de ingeniería institucional que, si no tiene unos cimientos sólidos, sólo será un parche. Cabe recordar que un Organo Común de base autonomista ya se ensayó y no contribuyó a salvar el problema de fondo. -

Editorial de Gara, 24 de noviembre de 2006

 

Ni Gallardón ni Aguirre: los navarros quieren a María San Gil

Ni Gallardón ni Aguirre: los navarros quieren a María San Gil


Mala cosa, si es verdad, la cizaña sembrada entre alcalde y presidenta. Tal y como están las cosas todo lo que divida o debilite a la derecha española beneficia sólo a sus enemigos. Y sabemos qué quieren éstos. Por eso no fue una casualidad, y si lo fue resultó muy grata, la visita de ayer tarde de María San Gil a Navarra y su acto público en Azagra junto al presidente Miguel Sanz. Un soplo de aire fresco muy necesario. Porque los navarros no podemos creernos invulnerables, y necesitamos ayuda de todos los españoles si queremos seguir siendo en paz lo que somos.

La verdad es que, digan lo que digan los supuestos ilustrados de la órbita del PSOE y pague lo que pague el PNV a sus apesebrados académicos y políticos Navarra es lo que es, una comunidad objetivada en la historia, legitimada aún más en la voluntad popular y en sus éxitos colectivos. De los tres elementos citados ayer por Sanz ante San Gil es importante que se recuerde a los dos lados del Ebro lo que no siempre se dice con claridad: Navarra no es España o deja de serlo porque las urnas digan una cosa u otra. Navarra se defiende hoy en las urnas, pero de las urnas depende la convivencia pacífica en democracia, que es otra cosa.

Nuestro futuro pende de un hilo o, lo que es peor, de un puñado de papeletas y de un puñado de políticos profesionales. El PSOE, esencialmente, está en una encrucijada que va a llevar a su anulación política o a una crisis sin precedentes en nuestra tierra. Todo depende, pues, del PP, mientras los socialistas estén así.

Patxi López ha basado la política del PSE en la declaración que Batasuna realizó en el velódromo de Anoeta hace dos años: en sustancia, "paz por soberanía y territorios". Lo demás son lloriqueos de los moderados o exigencias de los radicales recogidas en el diario abertzale Gara: "España debe hacer su Anoeta". De ese lado, para los navarros, sólo problemas: todos los partidos menos el PP y UPN están sentados a una mesa sobre la que quieren poner Navarra.

Por eso los navarros no necesitan ninguna polémica más. Bastante angustioso es ver cómo los socialistas, a los que durante tanto tiempo nuestros bienpensantes consideraron españoles leales, están pactando con los independentistas. Si Navarra cede el programa nacionalista máximo será posible; y si llega el caso será España la que afronte un cambio de régimen y de forma. Ante eso, quien piense en riñas de patio de colegio entre quienes han jurado defender España no puede ser amigo de Navarra. Unidad y coherencia, pues. María San Gil y Miguel Sanz, juntos, representan hoy esa esperanza de una Navarra foral y española en paz. Que tengan suerte y que den ejemplo.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 23 de noviembre de 2006

Navarra se planta

Navarra se planta

SI algo indica que la tregua actual es, para ETA, un proceso de negociación política para el logro de sus objetivos tradicionales, es, sin duda, la insistencia en lo que los etarras llaman «territorialidad», concepto que no es otra cosa que la incorporación de Navarra a la Euskal Herría mítica que comparten todos los nacionalistas. También los territorios del sur de Francia -Iparralde- entrarían en el proyecto anexionista de ETA, aunque la firmeza del Gobierno galo -con independencia de ideologías- y la baja presencia electoral de los nacionalistas disuaden a los etarras de utilizar la misma insistencia que emplean en España con Navarra. Será porque de París no esperan nada, por mucho que en los últimos días ETA y su entorno hayan elevado el tono e instado al Gobierno galo a que se involucre decididamente en el «proceso de paz» bajo la amenaza de llevar el «conflicto» a la nación vecina si no se pliega a sus exigencias. Pura retórica, porque ETA sabe que Francia no va a mover ficha.

El Gobierno socialista insiste en que no se va a hablar del futuro de Navarra en la mesa de negociación con Batasuna. Este desmentido, como tantos otros, es creíble porque los hechos no lo confirman plenamente; es decir, que el Gobierno cuenta con el beneficio de una duda que, sin embargo, es cada vez más creciente. Porque si ETA hubiera tenido meridianamente claro desde un principio que Navarra no se toca, no habría concedido el alto el fuego o, de haberlo concedido, no habría insistido en la territorialidad como condición inexcusable de un acuerdo definitivo. Cabe recordar, además, que el presunto guionista de este proceso, Jesús Eguiguren, presidente de los socialistas vascos, acepta desde 2003 la modificación del régimen foral de Navarra, en términos abstractos, pero suficientes para que ETA pueda decir que también Navarra se negocia.

Por eso se convierte en tan necesaria una reforma constitucional que suprima la Disposición Transitoria Cuarta, reflejo coyuntural del consenso constitucional -hecho a la medida de las demandas del nacionalismo e inútil como tantas otras cesiones-, pero que hoy sólo representa una excusa para que los nacionalistas no den por cerradas sus aspiraciones sobre el Viejo Reino.

Para ETA, Navarra no puede quedar al margen de un proceso que desemboque en acuerdos que la legitimen retroactivamente, porque sería una derrota de sus postulados esencialistas. El régimen foral de Navarra es para los etarras un obstáculo tan resistente y odiado como la Constitución de 1978 y más que el Estatuto de Guernica. Más que éste porque la mayoría parlamentaria de Navarra está formada por dos partidos -UPN y CDN- que están comprometidos con la defensa del territorio foral frente al expansionismo nacionalista. Triste papel, sin duda, el del socialismo navarro, del que está descontada su condición de «caballo de Troya» de los nacionalistas vascos para asaltar el Gobierno de la Comunidad Foral tras las próximas elecciones autonómicas de 2007, claves en el horizonte de un «proceso» que estaba condicionado al cumplimiento por parte de ETA de una serie de exigencias elementales, entre ellas la no utilización de la violencia, que los terroristas han incumplido a conveniencia.

Es mucho lo que se juega Navarra en los comicios de la próxima primavera. La renovación de una mayoría foralista en las elecciones de 2007 es fundamental para que ETA -y el nacionalismo vasco en su conjunto- fracase en su propósito anexionista. La conservación de las instituciones democráticas navarras en manos de quienes están dispuestos a mantener el régimen foral se presenta así como lo que puede llegar a ser -si el proceso de negociación con ETA no se ha extinguido antes- el hito fundamental y punto de inflexión de este «proceso» de negociación política con los terroristas en el que cada día que pasa es mayor la presión por parte de la banda, empeñada en una clara estrategia de acoso y tensión que amenaza con hacerse insoportable para un Gobierno encallado en un peligroso cruce de caminos del que, más allá de la retórica habitual, parece incapaz de salir.

 

Editorial de ABC, 20 de noviembre de 2006