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Foro El Salvador

Muy críticos con el comportamiento del lehendakari, pero se inclinan por la unidad. El PSE acudirá a la manifestación convocada por Ibarretxe

Muy críticos con el comportamiento del lehendakari, pero se inclinan por la unidad. El PSE acudirá a la manifestación convocada por Ibarretxe

El secretario general del PSE-EE, Patxi López, ha anunciado que los socialistas vascos participarán en la manifestación convocada por el lehendakari , Juan José Ibarretxe, para el próximo sábado en Bilbao con el lema "Por la paz y el diálogo". López ha dicho que su partido irá a pesar de las "equivocaciones" de Ibarretxe y de no compartir el lema planteado.

López señaló que el PSE llamará a la ciudadanía a que participe en la marcha por considerar que "es el momento de la unidad", aunque no comparte "ni la forma" en la que se ha hecho la cita ni el eslogan de la pancarta. De este modo, el dirigente socialista estaría dando primacía a la unidad frente al terrorismo -principio con el que no ha conseguido convencer al PP- que a los intereses partidistas de la formación presidida por Josu Jon Imaz.

 

Lemas que producen dudas

"Nuestro llamamiento es por la paz y contra ETA, y lamentamos esta nueva equivocación de Ibarretxe", destacó el secretario general del PSE-EE, quien reprochó al lehendakari que no haya consultado la convocatoria con las demás formaciones políticas. "Él, que habla tanto de diálogo, es incapaz de practicarlo", criticó López a Ibarretxe, para insistir en que el lehendakari "tenía que haber propuesto un lema que no diera lugar a dudas ni interpretaciones partidistas". En su opinión, Ibarretxe "tenía que haber puesto el acento, la responsabilidad y el rechazo en quienes, desde la izquierda abertzale, han sido incapaces de desmarcarse y condenar la violencia que ha roto las posibilidades del diálogo y no lo ha hecho".

 

Malestar en el PNV

La convocatoria de Ibarretxe también ha generado un serio malestar en un importante sector de su propio partido, el PNV. El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, conversó, antes de realizarse el anuncio, con el lehendakari para trasladarle la conveniencia de esperar antes de realizar un convocatoria unilateral.

 

Pero al poco de terminar esa cita, desde la sede del gobierno autónomo vasco se realizó, el pasado viernes, la convocatoria oficial para el próximo sábado en Bilbao. A esas horas del viernes se gestaban paralelamente hasta tres manifestaciones promovidas desde las organizaciones Gesto por la Paz, Lokarri y la Federación de Sociedades de Ecuatorianos en Euskadi.

 

El consejero de Justicia del gobierno vasco, Joseba Azkarraga, ha declarado que la convocatoria de la manifestación no se ha hecho para que los socialistas u otras organizaciones se sientan cómodas, sino para que "la sociedad se sienta cómoda".

 

Elplural.com, 8 de enero de 2007

Sostenella y no enmendalla

Sostenella y no enmendalla

Las encuestas realizadas sobre la reacción de Zapatero ante el salvaje atentado terrorista de ETA contra la T-4 de Barajas no dejan dudas de su mala gestión y respuesta. Los españoles consultados suspenden en su mayoría la forma como el presidente ha manejado la nueva situación generada por el zarpazo etarra. Asimismo una mayoría de encuestados apoya la idea de que no se vuelva hablar con ETA hasta que la banda terrorista anuncie el abandono de las armas y la renuncia a la violencia, y una parte significativa de los mismos, el 40 por ciento, considera que Zapatero ha fortalecido a los terroristas durante los nueve meses que duró el alto el fuego. Por no hablar de los que mayoritariamente, un 85 por ciento de votantes del PP y un 79 por ciento de electores del PSOE, creen que para combatir a ETA hay que recuperar el Pacto Antiterrorista y por las Libertades que garantiza el acoso policial y judicial que la banda y sus secuaces políticos se merecen. Siendo así, tan meridianamente clara la opinión de los españoles, sorprende que Zapatero se empeñe en conducirse por el territorio de la ambigüedad calculada para responder ante el nuevo emplazamiento y en no reconocer con humildad que las cosas , por mas que él estime en el laberinto de su inconsciencia lo contrario, no se han hecho bien. El presidente asegura que no ha habido ningún elemento o argumento que permita decir que se han cometido errores.

 

Es mas, enmienda la plana a José Blanco por reconocer que hubo problemas de "información" o de "interlocución" con ETA y echa la culpa al mensajero por no interpretar de forma correcta las palabras de su lugarteniente en Ferraz. Nadie diría que Zapatero, apenas 24 horas antes de que la banda terrorista le sacara de su ensoñación, nos asegurara en un alarde de triunfalismo y optimismo imprudentes su enorme confianza en el "proceso de paz" y que estábamos mejor sin bombas y "accidentes" mortales, que con víctimas y atentados. Con todo resulta preocupante que, no sólo, siga instalado en el "no enmendalla" sino también en el "sostenella" toda vez que no es capaz de responder con firmeza y claridad al nuevo reto. Si se le pregunta por el camino a seguir responde que el de la democracia, hasta ahí llegamos, y si se le interpela por la recuperación del Pacto por la Libertades se sale por la tangente y habla de voluntades y actitudes que son las que cuentan. Pura farfolla evasiva, vaguedad e imprecisión en definitiva, que explica el porqué los socialistas vascos aunque no están de acuerdo con el lema de la manifestación convocada por Ibarretxe, "Por la Paz y el Dialogo", ni una sola palabra de condena a ETA y al terror, han terminado apoyando la convocatoria. No, pero sí; en eso parece que consiste la nueva estrategia de Zapatero.

 

Antonio Jiménez

Diario Siglo XXI, 7 de enero de 2007

ETA está incumpliendo el método pactado por Josu Ternera

ETA está incumpliendo el método pactado por Josu Ternera


El Ejecutivo socialista ha sufrido los cambios internos en la relación de fuerzas en la dirección de ETA. La mayoría ha cambiado y ya no sirven los compromisos que llevaron a la declaración de un alto el fuego.

 

"El diálogo oficial hubiera arrancado con un acercamiento de presos en febrero", según publica este domingo el Diario Vasco. En las conversaciones entre el PNV, PSE y Batasuna se llegó a barajar la convocatoria de una conferencia política para impulsar el diálogo. Con el atentado de la T-4 en el Aeropuerto de Barajas, en Madrid, todo ha cambiado:

 

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y la mayoría de los partidos vascos están persuadidos de que el trasfondo de este dato es que la actual dirección de ETA es diferente a la que acordó en marzo del pasado año la declaración del alto el fuego permanente. Este cambio en la relación interna de fuerzas es una de las razones que explicaría el endurecimiento de posiciones en la izquierda abertzale en los últimos meses.

 

El atentado de ETA se enmarcaría en una batalla interna dentro de la banda. El papel de Josu Ternera estaría profundamente cuestionado por los miembros de la dirección etarra. Lo que sí ha sorprendido es la falta de un comunicado que anunciara el punto y final del "alto el fuego".

 

Atribuyen esta insólita ausencia a las fuertes tensiones internas que atraviesan a la izquierda abertzale, pero que no enfrentan a Batasuna con ETA sino que son transversales, es decir, que hacen que el pulso entre pragmáticos y radicales se dé a la vez en ETA y en el seno de Batasuna. La ausencia de una explicitación previa de la ruptura llevó al mismo Gobierno a pensar en un primer momento que el atentado de Barajas podría ser obra de un sector disidente de ETA, hipótesis que abandonó con rapidez.

 

NAVARRA: LA RAZÓN DE LA RUPTURA

 

Cuando este diálogo había permitido un notable acercamiento, Batasuna introduce a última hora varias propuestas que de nuevo elevan notablemente el listón de las exigencias en relación con el espinoso capítulo de la territorialidad. Así, proponen que un eventual órgano de cooperación permanente entre la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra tuviera facultades legislativas y piden un compromiso para que, en un plazo de dos años tras su establecimiento, se elaborase un proyecto de nuevo Estatuto Nacional de Autonomía para ambas comunidades autónomas.

 

Reportero Digital Navarra, 8 de enero de 2007

Quedan tres "hojas de ruta" sobre la mesa de Zapatero

Quedan tres "hojas de ruta" sobre la mesa de Zapatero

¿Este cuento se acabó? Pues no, aunque parezca mentira no. El "proceso" sigue después del atentado, porque una cosa es la "tregua" y otra el "proceso", como han distinguido los portavoces de Batasuna. De hecho, según Pernando Barrena, llevan más de cinco años hablando con el PSOE, y digo yo que no se echa por la borda semejante capital por un par de muertos, cuando ya ha habido tantos otros. Lo que pasa es que algunas cosas están cambiando. Pero la historia continúa.

 

ETA y Batasuna, a lo suyo

 

Sigue, desde luego, la historia de Batasuna y ETA. ETA, con todos los matices internos que se quieran entrever, sigue en lo suyo, que son las armas. Si alguien en el PSOE pensaba que estos chicos eran como los "polimilis buenos" se ha equivocado. ETA sigue queriendo lo mismo y no va a renunciar a nada; pero no son tontos, y saben que tienen que negociar las formas. Es más: saben que la simple existencia de la negociación ya implica una victoria, porque el Estado reconoce su capacidad de interlocución. Así que, por parte de ETA, esto no es más que un "hasta luego". Volveremos a oír hablar de negociaciones, cuando Zapatero esté menos apurado que ahora.

 

Batasuna ve su mesa de partidos más lejos, y parece que no habrá candidaturas municipales en mayo. Además los presos van a tardar en venir: todo se retrasa, porque por buena que fuese la voluntad de ZP ahora mismo no puede hacer regalitos. Zapatero necesita poder decir, como ha dicho Rafael Simancas, que "no ha cedido en nada, como prueba la ruptura del proceso de paz tras los atentados". Cuando pase la tormenta, veremos; pero Batasuna va a pagar parte del precio, una vez más sin cargos públicos y con toda su maquinaria implicada en el "proceso". Habrá alguna tensión, y tal vez algunos cambios de cara. Pero esto es lo normal en Batasuna, en general saben esperar y, además, saben que hay razones para hacerlo.

 

El nacionalismo burgués mira más lejos

 

¿Han visto ustedes a alguien del PNV llorar de pena por este tropezón en el "proceso"? Yo no. El senador del PNV Iñaki Anasagasti, correcto, formal, educado como casi siempre, quiere un nacionalismo "inteligentemente reivindicativo", pero cree que este proceso ha terminado. Lo cual no quiere decir que no haya otro, pero sí que será distinto. Y es que el PNV no tiene ninguna gana de ver a la izquierda abertzale en el poder, porque los conoce bien; y quiere hacer las cosas a su velocidad, lo que quiere decir controlando la situación aunque todo implique tiempos más largos; un Estatuto sobre la base del catalán, con el plus de los "derechos históricos", colocaría a la Comunidad Autónoma Vasca al borde de la autodeterminación, pero Zapatero, creen algunos, a eso sí podría llegar. Y quedaría alguna migaja para el PSE, pero nada de pactos de progreso porque el PNV no va por ahí.

 

Navarra, más cerca que nunca

 

¿Y Navarra? Un enrevesado juego de hipocresías cruzadas. Ningún nacionalista que se precie puede renunciar en público a Navarra, claro; pero todos saben que la presa es difícil, y que, en todo caso, sólo con el consenso del PSOE y de los abertzales en su conjunto habría posibilidades de captura. Si Batasuna quedase fuera de la ley aumentaría la abstención y descendería el voto nacionalista, pero Nafarroa Bai crecería, como Aralar en 2003, y el PSN también, porque se eliminaría el "miedo al abismo": así que no lo olvidemos, la interrupción del proceso hace más fácil que en mayo haya un gobierno foral sin UPN (lo que después haría más fácil proseguir el proceso, con un importante obstáculo menos). Fernando Puras y Patxi Zabaleta compiten ahora (en navarrismo) por ser la segunda fuerza en el Parlamento y no parecen muy apenados de este retraso en el "proceso". Saben lo que hay. El mismo PNV prefiere dos caminos paralelos para vascos y navarros, de base tanto autonomista como foralista; caminos intercomunicados, convergentes y con salida común, sí, pero sin prisas. Y las prisas se han quedado en Barajas.

 

Zapatero está en manos de ETA. O tiene una reacción antiterrorista muy seria o paga el precio marcado; no hay más. Pero hay interlocutores muy interesados en que el "proceso" cambie de matiz, sin anularse. Si llevan cinco años hablando es de esperar que hayan hablado de este posible "accidente", y que esté prevista la "hoja de ruta" para salir del bache con los interlocutores, incluso, reforzados.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 8 de enero de 2007.

Ramón Cotarelo: intelectuales progresistas en el poder

Ramón Cotarelo: intelectuales progresistas en el poder

El diario digital de la izquierda ultra, elplural.com, entrevistó el pasado día de Navidad a un insigne politólogo y cualificado adalid de su línea política: Ramón Cotarelo. Aunque con los naturales límites del medio, la entrevista, un tanto superficial, no tiene desperdicio. Por si alguien tenía dudas –todavía- sobre las intenciones reales de José Luis Rodríguez Zapatero y el lobby que le respalda, reproduciremos para comentar algunas perlas de ese discurso autodenominado “progresista”.

Ramón Cotarelo

Acaso contaminados por un pernicioso “espíritu navideño” –anacrónico vestigio, según el criterio laicista, de la odiada derecha confesional y ultra- que aparentemente facilita la eclosión de buenos sentimientos entre tantas y tantas personas, elplural.com, férreamente dirigido por Enric Sopena, látigo fustigador de la derecha ultra, incansable faro del “progresismo”, vigilante investigador de todas las “conspiraciones” fachas del universo mundo, nos ofreció -en un desnudo alarde de sinceridad- una entrevista al politólogo Ramón Cotarelo. Un interesante texto, http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=8719, exponente y “guía” del izquierdismo irredento que no oculta sus ideas y que persigue incansablemente sus objetivos de siempre… desde el PSOE. ¿Y cuáles son? Ni ellos las enuncian todas, salvo que, en su empresa de poder “hay que acabar con la derecha” y todo lo que –a su juicio- ésta representa.

El entrevistado (catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la UNED, autor entre otros libros de La izquierda en el siglo XXI -Sociología Política y Jurídica, Universidad Externado de Colombia, 2006-, miembro del consejo de redacción de la revista Sistema y colaborador de las diversas publicaciones de la homónima fundación), repasó diversas cuestiones de la actualidad política española desde una neta identidad izquierdista radical y sin complejos.

 

Ramón Cotarelo vota al PSOE, que estima como “su” partido; pero se considera más radical. Es uno de los intelectuales más prolíficos y creativos de su área ideológica, si bien podría situársele, en cierto modo, en la periferia de los “laboratorios de ideas” impulsados por el PSOE -a través de la Fundación Sistema y sus numerosas publicaciones y actividades- a causa de su libérrimo criterio. Presente en numerosas revistas impresas y digitales, nacionales y extranjeras, es uno de los diseñadores más lúcidos de una izquierda que busca nuevos paradigmas; sin rehuir los foros de la izquierda más extremista.

 

¿Qué es la izquierda?

 

El politólogo inició la entrevista asegurando que, frente a la indefinición de la llamada derecha, la izquierda sería “una ambición de órdenes sociales más justos e igualitarios, y libres”. Una definición angelical, escasamente caracterizadora, simplista y sin “memoria histórica”. El GULAG, los “campos de la muerte”, la colectivización forzosa del campo ruso, la “gran hambruna”, la “revolución cultural”, las mayores persecuciones religiosas de la Historia..., ¿no fueron, acaso, frutos de experimentos políticos de la izquierda? La justicia, el cambio social, han sido banderas de todo tipo de ideologías y banderías políticas; y no propiedad exclusiva de las izquierdas. También los nacionalsocialistas propugnaban, según decían, la justicia social para los alemanes. Los comunistas camboyanos diseñaron y ejecutaron, por su parte, el más radical, rápido y violento experimento igualitario de la Historia. La conquista de una mayor justicia social fue pretensión conjunta y convergente de la democracia cristiana y de la socialdemocracia europea en la posguerra. Si la derecha -más correcto sería hablar de “derechas”- es una ideología anterior y la izquierda es la reacción ante la misma, la segunda parte de una inconsistencia conceptual reactiva inicial que le lleva, inevitablemente, a una indefinición susceptible de ser colmada por los idealismos más delirantes en el correspondiente “salto al vacío”.

 

No obstante esa aparente indefinición, bañada con buenas palabras al estilo Zapatero, Cotarelo sabe muy bien lo que quiere para España, expresándolo al reflexionar ante la situación de la izquierda española así: “Pienso que lo está haciendo bastante bien, la prueba es que en el poder está. Y eso me gusta, porque son los míos, aunque me parecen bastante timoratos y bastante aburguesados. Yo sostengo una ideología más radical, pero no por eso me voy a poner en su contra. Me considero más de izquierda que el Gobierno, pero es el partido al que yo voto, porque no quiero fortalecer a la derecha por ser de extrema izquierda”. Extrema izquierda, pues. Y votante del PSOE. No en vano, en las izquierdas, por encima de la ideología, anida un feroz apetito por el ejercicio y el control del poder político, de modo que, dejando de lado opciones testimoniales, en su inmensa mayoría confluyen en la “casa común de la izquierda”: el PSOE. Pragmatismo, sin duda.

 

Memoria Histórica

 

Ramón Cotarelo no podía menos que opinar sobre la Ley de la Memoria Histórica; uno de los principales iconos de la izquierda actual. No obstante, la juzga “poca cosa”. Y, para sostener ese juicio, rememora su propia experiencia personal: “Yo fui juzgado por el Tribunal de Orden Público en el año 67, y condenado a dos años y medio de cárcel por unos jueces que eran unos delincuentes. Ese juicio fue una farsa y por lo tanto es nulo de pleno derecho. Yo jamás admití la legalidad de aquel tribunal ni la de aquellos jueces, ni que yo fuera culpable de nada. Y creo que tengo derecho a que se reconozca que aquel juicio fue una farsa y que los delincuentes juzgaron al hombre justo”. ¡Exactamente los mismos argumentos manifestados por los procesados de ETA -ante las cámaras de televisión- últimamente!

 

Para superar tan corto avance, recuerda que “El Gobierno legítimo de la República, el 22 de julio de 1936, publicó un decreto degradando a Franco y expulsándolo del Ejército, por lo que este país estuvo gobernado por un delincuente, así que sus actos, tanto los juicios, como el resto del régimen, son todos nulos de pleno derecho”. Ciertamente, no está solo en esta pretensión. Isabel Durán y Carlos Dávila en su libro La gran revancha. La deformada memoria histórica de Zapatero (Temas de Hoy, Madrid, 2006) descubren idéntico itinerario y razonamiento en la trayectoria del actual presidente del Gobierno español: obsesionado por una memoria familiar distorsionada, sus pretensiones análogas le han llevado a un completo absurdo jurídico que no ha podido superar… de momento. Pero Cotarelo no reflexiona al respecto como un diletante: lo hace como “otro más” de una extrema izquierda asentada en el PSOE con la pretensión de retomar la que consideran la “legitimidad política” por excelencia: la de la Segunda República española. Veámoslo.

 

Así se manifiesta cuando, interrogado sobre los que denomina la entrevistadora -Virginia Vadillo- “revisionistas históricos”, que responsabilizan a la República de la guerra civil, asegura que: “Si les molesta octubre del 34, yo les podría recordar agosto del 32, cuando se sublevó el general Sanjurjo, que fue el primero en sublevarse”. Pero ¿no se le ocurre nada mejor? De un afiliado de la base del PSOE –aunque queden pocos que no sean “aparatchiks” o aspirantes a ello- podría esperarse un argumento tan pobre; pero de un catedrático de Universidad y “cabeza gris” de la progresía… no lo imaginábamos siquiera. Lo que plantea, en definitiva, y más allá de lo que él mismo presenta como un pobre argumento, es que la legitimidad política que le mueve no es la derivada de la obra de la Transición española, base de la acción política democrática actual, sino aquel régimen sectario que trató de marginar e incluso eliminar, a media España.

 

¿Y España?

 

Por cierto, ¿le preocupa España? “Pero, ¿qué es España? España es lo que en cada momento se llama España, y nada más”, asegura. Un relativismo puro y duro aplicado conforme el prisma leninista de la “cuestión nacional”: la nación es útil en la medida que es un instrumento al servicio de la revolución. Y, de no serlo, hay que destruirla. Poco a poco, las piezas de esta supuesta “nueva izquierda” van encajando.

 

Y directamente relacionado con el interrogante anterior, se manifiesta de la siguiente manera ante el mal llamado proceso de paz: “Creo que va a llegar a buen puerto en cualquier caso, lo que no veo es el puerto. Pienso que cualquiera que sea el resultado vamos a ganar todos mucho”. ¿Todos? ¿O únicamente las izquierdas? Unas afirmaciones, en cualquier caso, voluntaristas… y misteriosas.

 

Si España no significa casi nada para él, inevitablemente considerará que “… el derecho de autodeterminación hay que reconocerlo, y eso es una tarea de la izquierda”. Pero tal derecho lo concibe prescindiendo de la interpretación vigente en el Derecho Internacional. No vamos a desarrollar tal cuestión, pero bien puede afirmarse que su estado actual puede resumirse en el siguiente párrafo procedente de la decisión de 20 de agosto de 1998 del Tribunal Supremo de Canadá relativo a la pretensión de secesión de Québec: “El derecho a la autodeterminación en derecho internacional da (…) apertura al derecho de autodeterminación externa en los casos de antiguas colonias; en el caso de pueblos oprimidos, como los pueblos sometidos a una ocupación militar extranjera; o aun en el caso en el que un grupo definido vea negado un acceso real al gobierno para asegurar su desarrollo político, económico, social o cultural. En estas tres situaciones, el pueblo en cuestión goza del derecho a la autodeterminación externa porque se le niega la facultad de ejercer, en lo interno, su derecho a la autodeterminación”.

 

De esta manera, saltándose todos los límites, ignorando cualquier experiencia, Cotarelo se sitúa en el “terreno común” de todas las izquierdas cuando en los años de la Transición, antes del giro moderado y moderador del PSOE y del mismísimo PCE, preconizaban: “república, derecho de autodeterminación, amnistía, juicios populares a la clase política y colaboradores franquistas”. Pero reivindicar lo mismo que hace 30 años, enlazándolo con la supuesta legitimidad republicana, implica no asumir la realidad: también el futuro político estaría, según su utópica voluntad, por escribir, prescindiendo las enseñanzas del pasado; incluido un derecho a la autodeterminación interpretado de manera iconoclasta.

 

Derecha e izquierda hoy

 

En este clima sociopolítico, propiciado desde las izquierdas, de exacerbación de antiguas rencillas y pasiones partidistas, que parecían superadas por décadas de “democracia consolidada”, ¿cómo está actuando la derecha en España? Nuestro intelectual lo sintetiza con una frase lapidaria: “… están haciendo lo que hacen siempre, agredir”. Sin duda, Cotarelo sufre un lapsus freudiano al atribuir a la derecha sus propios méritos. En todo caso, la emisión de semejante juicio por un intelectual, que se presume frío, analítico y alejado de simplismos demagógicos, es una grave irresponsabilidad y, seguramente, una autentica provocación.

 

Revitalizándose artificialmente, y desde las estructuras del poder real, viejos conflictos e irresueltos traumas personales, ¿cuáles serían las tareas de la izquierda? “Cuando terminó la guerra fría y cayó el comunismo se pensó que vendría la paz. Pero lo que vino fue esa Globalización, vinieron más guerras, más hambre, más injusticia… y vino la ley del más fuerte. Y la Globalización lleva todo esto a nivel mundial, pero lo malo que además ha dividido a la izquierda, que no sabe dónde colocarse, no sabe qué posición tomar, no tiene un componente ético ni moral”. Efectivamente, esa izquierda de la que Cotarelo se manifiesta como vocero, carece de ética y moral. Si antaño, para las izquierdas marxistas, “lo ético y moral” era lo conveniente para el avance de la revolución colectivista, ahora, que han rechazado ese horizonte estratégico, caen en la cuenta de tales carencias. Pero no nos engañemos. Esa ética y moral, sobre las que reflexionan, no son las derivadas de la cosmovisión cristiana. Están teñidas de un marxismo revolucionario al que no renuncian y que pretenden actualizar de alguna manera. Y en ello están.

 

Esta “nueva izquierda” habla del pasado, pero no quiere asumir el propio. Si la responsable de todos los males es la Globalización, ¿olvidan que el mayor experimento globalizador fue el comunismo? De alguna manera reconoce que el comunismo fue causa de guerra también. Pero, en lugar de afrontar la realidad sin los filtros ideológicos que llevaron a sus correligionarios a los mayores desastres de la humanidad, siguen recurriendo a las mismas armas… ideológicas. Por ello les sobra España; consideran la familia como una institución artificial cuyo diseño puede modificarse a gusto del usuario y del “científico social”; les encanta el “proceso de paz”; exigen la revancha histórica… Continúan presos de sus presupuestos ideológicos de matriz totalitaria. Por ello, esas tan aparentemente extrañas convergencias entre socialistas y radicales de izquierda (nacionalistas o no), que padecemos, son “lógicas” e inevitables. Salvo que hubieran cambiado. Lamentablemente, no ha sido así.

 

Esta “nueva izquierda”, en realidad, se nos presenta, progresivamente, como la “vieja izquierda” de siempre. La utópica, la voluntarista que quería “asaltar los cielos”, la que considera que el ser humano y la Historia son productos en blanco en los que escribir según los “avances científicos” del momento.

 

Habrán renunciado al GULAG, pero no a Gramsci.

 

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

Revista Digital Arbil, número 110, diciembre de 2006

Unidad no es dejar que te engañen

Unidad no es dejar que te engañen

Por segunda vez en dos semanas el Rey pidió ayer unidad a los políticos para luchar contra el terrorismo. Con perdón, esa petición tan genérica no es bastante. Puesto a utilizar su papel constitucional como moderador en los asuntos de importancia, Don Juan Carlos debería también exigirles a todos honestidad y transparencia. Porque, vamos a ver, si Rajoy apareciera mañana ante las cámaras de televisión para prometer apoyo a Zapatero en lo que sea que el presidente del Gobierno piensa hacer ahora con los terroristas, los ocho millones de votantes del PP, quizás más a estas alturas, le correrían a gorrazos por las calles de Madrid; que una cosa es el principio de la unidad y otro el de la idiotez.

 

Pedir a los dirigentes del PP, a sus votantes y a muchísimos españoles que están ahí en estos momentos que apoyen al presidente del Gobierno a día de hoy es como pedir a una mujer que ha descubierto que su marido la engaña con su secretaria desde antes de la boda que viva felizmente con él de ahora en adelante. Hombre, primero hay que exigir al marido que renuncie públicamente a su amante y pida perdón a su señora y, luego, que por lo menos le compre un anillo de 24 kilates y la lleve de fin de semana a París.

 

El símil es bastante válido para ilustrar lo que impide en estos momentos la unidad de los demócratas frente al terrorismo. Zapatero engañó al PP, con el que tenía firmado, por iniciativa suya, un Pacto por las Libertades y contra el terrorismo en el que los dos partidos se comprometían a ir juntos en este tema y empezó a negociar con ETA incluso antes de llegar a La Moncloa; utilizó electoralmente hasta límites bochornosos el atentado terrorista del 11-M y después ha dejado al margen al PP de toda la negociación que ha llevado a cabo con los dirigentes etarras, hasta el punto de que la última vez, en vísperas de la Navidad, cuando recibió a Rajoy en La Moncloa ni siquiera le contó que sus enviados acababan de reunirse con Josu Ternera y otros dirigentes de ETA en Ankara.

 

Sin duda Zapatero intentará en próximas fechas referirse, aún sin nombrarla, a esa recomendación real para hablar de unidad y su necesidad y la búsqueda de la paz de todos unidos y la unión de todos para la búsqueda de la paz. Pero teniendo en cuenta que cuando el presidente del Gobierno pronuncia esas palabras al menos media España piensa que les está mintiendo, más valdría que el Monarca matizara sus palabras la próxima vez: estar unido no es prestarte a que te engañen de nuevo.

 

Curri Valenzuela

Diario Siglo XXI, 6 de enero de 2007

¿Banderas de qué padres? Clint Eastwood se nos pasa al nihilismo

¿Banderas de qué padres? Clint Eastwood se nos pasa al nihilismo

Vivimos tiempos donde el virus nihilista se apodera de todo: desde el cabreo de un Pérez Reverte a la destrucción y la ridiculización sistemática del heroísmo por parte de la sociedad.

 

Me levanto del asiento asqueado de la cabalgata de Reyes: en cinco minutos, el insoportable locutor me ha remachado media docena de veces lo "multicultural" del evento. Al parecer, la fiesta de Reyes, lejos de ser una tradición religiosa celebrada en algunos países de la Europa cristiana y en algunos otros países donde los europeos la llevaron, parece más bien una ocasión de euforia para el Haarlem multiétnico que nos traen el mercado y sus colegas progres. Por eso les ha salido una cabalgata híbrida entre el carnaval de Río y una fiesta de pueblo pero, eso sí, muy "multicultural". En definitiva, un intento de manipulación más con los impuestos de todos.

 

Alguien me trae La Razón y me detengo en las entrevistas que aparecen en su contraportada. Normalmente es ocupada por algún personaje con no muchas luces –hay honrosas excepciones- y que en el ochenta por ciento de los casos "se considera de izquierdas". Una tal Alicia Vigo, diseñadora de juguetes, parece comportarse más bien como un "comisario político" de esa estafa intelectual que es la ideología del "género": al parecer el sexo no condiciona nada a la persona; es más bien una construcción cultural que cada uno es libre de orientar como quiera. Marvin Harris y otros juntaletras del marxismo se han encargado de popularizar esta bobada.

 

Pero lo peor viene en el interior y no puedo solamente enviarles al cuerno. Clint Eastwood ha realizado una gran película que difunde exactamente lo contrario a lo que pretende. En la película de Eastwood, los supervivientes de la famosa foto de Joe Rosenthal se convierten en un soporte publicitario para azuzar el patriotismo y vender los bonos de guerra que los EEUU necesitan para la ofensiva final sobre el Japón. Una vez que se consigue, los "héroes" son olvidados. Uno sale del cine preguntándose: todo ese sufrimiento ¿para qué? El corolario del film es obvio: como no hay nada que merezca la pena, cada uno lucha por su compañero que comparte con él una miseria común.

 

Un tal Sergi Sánchez, en La Razón, nos alecciona: "Según Eastwood, el héroe es una invención externa, una apropiación del sistema para fortalecerse desde dentro, vendiendo una imagen falsa de una realidad que siempre estalla por debajo de nuestras expectativas. El heroísmo, pues, es un código de honor que se arrastra por el fango, que se esconde detrás de los cadáveres, que planta banderas victoriosas antes de recoger a sus muertos y que, sobre todo, intenta sobrevivir a su memoria".

 

Es exactamente la misma conclusión que uno saca con "Alatriste", incomprensiblemente jaleada por la reacción española más corta de miras: nada existe más allá del valor en el campo de batalla. En la película basada en el libro de Pérez Reverte no existe un solo personaje cuyo valor sea consecuencia de algo superior. Si sale un cura, es corrompido, si sale una mujer, es puta, si sale un político es corrupto. No hay una sola excepción. El contrapunto a la basura absoluta que describe la película, es un puñado de hombres pendencieros, borrachos, agresivos que, como redención de la chusma que representan, mueren con valor en el campo de batalla. En el fondo esto no es sino otra formulación más del nihilismo y, dicho sea de paso, totalmente alejada de la verdad histórica. No existe imperio alguno que, en sus mejores y peores momentos, no extraiga su fuerza vital de hombres superiores por su autoexigencia moral y por su temple.

 

Por eso la verdad es que no me extraña que Occidente esté como está y tampoco me extraña que no sepa lo vulnerable que es. Por mucho que desagrade a nuestros burgueses conciudadanos, tanto en su versión neoliberal como en la versión marxista-reciclada, una sociedad que denosta y ridiculiza los valores del heroísmo trascendente, sencillamente no es viable.

 

Eastwood dice que quedó conmovido por las cartas del oficial de la guarnición japonesa de Iwo Jima, el general Tadamichi Kuribayashi y ha realizado otra película, "Letters from Iwo Jima", aún no estrenada más que en Japón y, de manera limitada, en EEUU.

 

Nos dice: "...me pareció importante contar la historia desde el punto de vista japonés, no solo por aquél país, sino por toda esa gente que da la vida por el suyo, para mi supone el mayor sacrificio que se puede hacer". No se comprende por ello el engendro nihilista que le ha salido, si bien no es de extrañar que para el crítico de La Razón, lo mejor del film sea que "Eastwood redondea su misión de reconstruir (y destruir) la épica del héroe americano".

 

Aunque la tendencia de los tiempos es o el nihilismo cabreado de Pérez Reverte o el nihilismo a secas que considera "lo mejor" la destrucción del héroe, hay por fortuna excepciones. Jesús Laínz, en Ediciones Encuentro, nos acaba de regalar La Nación Falsificada, donde nos muestra y demuestra que en otro tiempo, hubo mucha gente que, en circunstancias por lo menos similares a Iwo Jima, creía en algo por encima de lo estrictamente humano, gente que amaba apasionadamente a la tierra y que pensaba que Dios, la Patria y el Honor era modos de vida por los que se podía vivir y morir, cosas que tenían el potencial de redimir las peores vidas precisamente cuando la propia vida les era ofrendada.

 

Bajo la escoria de la época, vestida de "derechos", de "ciudadanos" y de vida cómoda, arde aún el fuego de la patria como un gran amor. Solo espera transmitirse a aquellos que nunca debieron ni perderlo ni olvidarlo.

 

Eduardo Arroyo

El Semanal digital, 6 de enero de 2007

Persecución contra los cristianos en Irak

Persecución contra los cristianos en Irak


Califican de ghetto la propuesta de crear un área autónoma cristiana

BAGDAD, sábado, 6 enero 2007 (ZENIT.org).- Un nuevo plan para la autonomía de los cristianos en la región kurda de Irak ha desencadenado el debate entre los líderes cristianos iraquíes, que no saben cómo detener el éxodo masivo de cristianos de Irak.

Con iglesias objeto de atentados con bomba y sacerdotes secuestrados en Mosul y Bagdad, se estima que la población cristiana de Irak ha descendido en 450.000 personas, hasta llegar a la mitad de lo que era en 1991.

«Hace un año, la situación de la comunidad cristiana no era muy bien conocida --explicó a la agencia Associated Press Michel Gabaudan del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)--. Pero eso ha cambiado porque ahora tenemos la clara evidencia de que están siendo perseguidos».

Media docena de iglesias históricas de Irak, muchas de ellas que se remontan a los primeros tres siglos después de Cristo, han expresado su temor y piensan que se debe hacer algo para preservar su existencia. Pero no hay consenso sobre la solución.

Existe desacuerdo sobre si cooperar con los líderes kurdos para formar un área autónoma dentro de un estado federal kurdo, o si permanecer solos y crear un nuevo estado federal sólo para las minorías.

Un obispo caldeo dijo que el plan sólo haría que las cosas empeoraran creando un ghetto cristiano.

Por otra parte, es muy improbable que los iraquíes sunnitas que controlan actualmente el gobierno de Mosul que administra este territorio, apoyen un plan para cualquier forma de autonomía de las minorías.

Y aquí es donde empiezan los problemas, dijo el arzobispo caldeo de Kirkuk, monseñor Luis Sako, a la agencia Compass.

Uno de los pocos religiosos en hacerse oír sobre el tema, monseñor Sako dijo que teme que cualquier anuncio de que los cristianos están tratando de conseguir su propia región será violentamente reprimido.

«Tenemos 300.000 cristianos en Bagdad, Kirkuk y Basora, y en muchos casos tienen problemas, incluso son perseguidos por ello --dijo el arzobispo--. Otros dirán: “Iros de aquí, iros a vuestra propia área”».

El arzobispo dijo que duda que el plan de un área cristiana en Nínive pueda ser seguro, embutida entre las regiones árabe y kurda.

«Los cristianos no pueden vivir aislados, estamos en el norte, estamos en medio de Irak y estamos en el sur --dijo monseñor Sako--. Donde quiera que vivamos, deberíamos cooperar con los ciudadanos. No tenemos que crear un ghetto».

Pero algunos líderes señalaron que los ataques a los cristianos estaban aumentando ya antes de que se publicara ningún plan para la autonomía cristiana.

«Hemos visto ataques contra nuestro pueblo en el área de Mosul», comentó el ministro de Turismo Baito, partidario de la autonomía cristiana dentro de la región kurda y jefe del Partido Patriótico Asirio.

Bandas islamistas han empezado a imponer un impuesto a los cristianos en la ciudad de Mosul, declararon fuentes cristianas a la agencia Compass. Quienes se niegan a pagar a menudo son secuestrados y asesinados.

«El jeque de la mezquita cercana a nuestra casa dijo a los musulmanes en el púlpito de la mezquita que no compren casas a los cristianos porque la tierra era ya de ellos», dijo un cristiano de Mosul.

El ex directivo bancario abandonó el norte con su familia después de que su casa sufriera un atentado con bomba por rehusar pagar tres millones de dinares (2.276 dólares) a una banda local.

Recientemente, tres hermanos ortodoxos armenios fueron asesinados en su taller de reparación de coches en Mosul, mientras se enfrentaban a un grupo terrorista que intentó secuestrarlos.

En otro incidente, un cristiano identificado como «Jayri» fue asesinado y su hijo pequeño retenido para obtener un rescate.

Los secuestradores inicialmente pidieron 50.000 dólares por la devolución del niño pero aceptaron 35.000 dólares de un familiar. La viuda del cristiano y dos hijos se han tenido que trasladar a la aldea predominantemente sirio ortodoxa de Bartalla, a 25 kilómetros al este de Mosul.
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