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Utiliza magrebíes en sus carteles electorales contra le derecha y la izquierda. Le Pen quiere que los inmigrantes se apunten a la xenofobia

Utiliza magrebíes en sus carteles electorales contra le derecha y la izquierda. Le Pen quiere que los inmigrantes se apunten a la xenofobia


La última ocurrencia del ultraderechista Le Pen de cara a la campaña electoral de 2007 es utilizar carteles con varios perfiles de ciudadanos que corroboran con su pulgar hacia abajo el mensaje "Derecha e izquierda se lo han cargado todo". Entre los ganchos electorales recurre a una imagen de una joven magrebí.

Después de alentar la xenofobia en Francia, el Frente Nacional de Jean Marie Le Pen quiere aprovechar parte del desencanto político que viven muchos franceses, incluidos los inmigrantes, para captarlos hacia la extrema derecha.

Así, la campaña del político ultraderechista de cara a las presidenciales de 2007 incluirán varios modelos publicitarios entre los que figuran una jubilada, un trabajador y una joven magrebí.

Inmigrantes sí, a la hora de votar
Según recoge La Razón, la directora de la campaña e hija del líder del Frente Nacional considera que "un cierto número de franceses de origen inmigrante es consciente del fracaso de la derecha y de la izquierda y muchos se interesan por nuestro candidato".

Uno de los partidos que más ha alentado el odio racial en Francia no tienen escrúpulos en hablar ahora de "franceses de origen inmigrante", eso sí, no para exigir igualdad de derechos y de oportunidades sino para reclamar su voto.

 

Elplural.com, 14 de diciembre de 2006

Jornada de movilización el día 20 ante el colapso del proceso

Jornada de movilización el día 20 ante el colapso del proceso

·El movimiento pro-amnistia subraya en su llamada que «todas las luces rojas estan encendidas»

 

Ante la «grave» situación del proceso de búsqueda de solución al conflicto, el movimiento pro-amnistía ha convocado una jornada de movilización para el próximo miércoles. Autodeterminación y condiciones democráticas son las demandas para construir unas bases sólidas que refloten el proceso democrático que, según expusieron ayer, «se está hundiendo». En opinión de La ciudadanía vasca está llamada el miércoles 20 a una jornada de movilización en toda Euskal Herria para responder al hecho de que «el proceso democrático que tanta ilusión y esperanza ha creado en la sociedad vasca está hundido o a punto de hundirse». Esta fue la expresión utilizada por Juan Mari Olano para explicar los motivos de esta convocatoria del movimiento pro-amnistía. Tras detallar lo ocurrido en los casi nueve meses transcurridos desde el alto el fuego permanente de ETA, Olano constató que se mantiene una represión «incompatible» con la apertura de un proceso democrático y acusó al Gobierno de Zapatero de «haber destrozado las bases» necesarias para avanzar hacia la resolución. El Ejecutivo de Lakua también estimó que «las cosas no pueden seguir así» y que «la mejor forma de no solucionar un problema es dejar- lo pudrirse». Mañana, además, seis sindicatos celebrarán un acto en Bilbo por la solución. LAB y ELA apuestan por trabajar con seriedad.

 

 

USURBIL

 

 

«El proceso democrático que tanta ilusión y esperanza ha creado en la sociedad vasca está hundido o a punto de hundirse». Esta fue la contundente afirmación que dio inicio a la rueda de prensa ofrecida ayer en Usurbil por el movimiento pro-amnistía.

Transcurridos casi nueve meses desde que ETA hiciera su anuncio del alto el fuego permanente, en opinión del movimiento pro amnistía «todas las luces rojas están encendidas». Juan Mari Olano, miembro del citado movimiento, afirmó que las bases sobre las que se tiene que asentar la resolución del conflicto «han sido dinamitadas por el Gobierno del PSOE».

 

Con objeto de responder a esta «grave situación» y exigir unas bases sólidas para un proceso democrático que garantice la solución del conflicto, este movimiento ve necesaria la participación activa de la ciudadanía vasca. Y es por ello por lo que el movimiento pro amnistía ha decidido convocar una jornada de movilización.

 

La cita será el próximo miércoles, día 20, y el lema escogido para las movilizaciones que se realizarán a lo largo y ancho de Euskal Herria es «Autodeterminazioaren alde, baldintza demokratikoak».

 

Juan Mari Olano compareció acompañado por numerosos ciudadanos vascos que han sido objeto de ataques judiciales, entre los que se encontraban mahaikides como Joseba Permach, Rufi Etxeberria, Arnaldo Otegi, Joseba Alvarez y Pernando Barrena.

 

Olano hizo especial hincapié en la «incompatibilidad» entre la represión y el proceso democrático y recordó que la «injerencia represiva» ha sido continua en estos nueve meses.

 

Olano recordó la manifestación del pasado 1 de abril, donde más de 80.000 personas reclamaron por las calles de Bil- bo la palabra y la decisión de Euskal Herria como base del proceso de resolución, y trajo a colación que ocho meses después no hay ningún tipo de resultado. Como ejemplo de ello, Juan Mari Olano destacó de que la labor realizada por los agentes de Euskal Herria no ha llegado a nada.

 

 

 

«Aportaciones envenenadas»

 

 

El miembro del movimiento pro amnistía subrayó que José Luís Rodríguez Zapatero «ha destrozado» las bases del proceso democrático y conculcado las reglas democráticas «construyendo leyes que secuestran la palabra de Euskal Herria y alimentan el conflicto». En su opinión, ésas son las aportaciones «envenenadas» que ha realizado el PSOE durante estos nueve meses.

Juan Mari Olano insistió en la caracterización del proceso y afirmó que, con la postura mantenida hasta ahora, los gobiernos español y francés evidencian que sólo tienen como objetivo «la rendición de Euskal Herria».

 

Ante esta situación, Olano hizo un llamamiento a la ciudadanía vasca para que trabaje en favor de un proceso democrático sin ningún tipo de exclusión ni injerencia, ya que en su opinión «solo así se podrá superar el escenario de imposición actual y conseguir un marco verdaderamente democrático».

 

El representante del movimiento proamnistía aseguró que «lo que en estos momentos está en juego» son la caracterización, los contenidos, los objetivos y las normas de juego del proceso, e insistió en el concepto de que tanto la definición como el desarrollo del mismo deben estar en manos de los ciudadanía vasca, «sin ningún tipo de tutelaje ni de Madrid ni de París».

 

Tras nueve meses, «todo sigue igual»

 

El 22 marzo, la organización Euskadi Ta Askatasuna hacía público su anuncio de un alto el fuego permanente. La noticia suscitó expectación en numerosos medios internacionales y creó esperanza en la ciudadanía vasca, ante la opción real de un proceso de solución al conflicto.

 

Tras nueve meses desde aquella noticia, la esperanza ha decaído notablemente, tal y como muestran encuestas como la hecha pública por Lakua el domingo, y no es para menos. Y es que el balance represivo reiterado ayer por Askatasuna pone sobre la mesa datos que evidencian que «todo sigue igual».

 

Según detallaron, 106 han sido las personas detenidas en Euskal Herria desde aquel 22 de marzo. 33 de estos detenidos han sido encarcelados y 2 arrestados han denunciado haber sido objeto de la práctica de la tortura.

 

Los derechos civiles y políticos de la ciudadanía vasca también han sido recortados en estos meses y prueba de ello son las 45 citaciones por organizar iniciativas políticas o los 53 actos prohibidos.

 

En este plazo, además, 227 han sido las personas juzgadas en 75 juicios llevados adelante en la Audiencia Nacional española y la Sección 14 de París.

 

Un total de 1.493.000 euros es lo que han tenido que pagar los vascos para recobrar su libertad.

 

Y si todo esto fuera poco, un preso político vasco por semana ha visto la aplicación de la «cadena perpetua de facto» llegando ya a los 22 casos. -

 

Gara, 13 de diciembre de 2006

Líbano: una sensación recurrente

Líbano: una sensación recurrente



Desde las ultimas semanas he intentado recordar minuciosamente el pasado para encontrar en algún lugar de mi cerebro razones objetivas de comprensión sobre la guerra. Tal vez en un piadoso acto de defensa propia, no acuden a mi situaciones que arrojen mayor comprensión. Será quizás la influencia de la emoción, pero no siento que encuentre nada nuevo, razonable o racional, ¡Nada!. Será por compasión, ansiedad, rechazo al terror, por tristeza o dolor, pero así las cosas, nada nuevo y valorable aprecio para volcar en este análisis que trato de realizar para colocar en cierta perspectiva los últimos acontecimientos en Líbano.

¿Cómo es que no hay nada nuevo? Si vivimos una guerra destructiva por los últimos 30 años. ¡Pero no!, nada nuevo, ni de un lado ni del otro. Observando el escenario político desde fuera del país, me resulta difícil y a la vez agraviante experimentar cierta sensación de cordero al que se le da dos opciones entre dos distintos mataderos: El Pro-Sirio y el Anti-Sirio. Ambos, garantizan la muerte en un 100 por 100% para el Líbano y para los libaneses, aun con distintos colores, diferentes estilos y diversos profetas que interceden en favor de unos y de otros según sea su Dios. Pero no hay más que matanza en esta inmisericordiosa realidad.

La inmensa mayoría de libaneses con los que hablo me dicen que están agradecidos por tener, al menos, una opción -a la que llaman democracia libanesa-. Ellos reafirman sus teorías, que fundamentan en las conspiraciones, que, con indisimulada mitomanía explican y desarrollan sobre la situación política libanesa según sea su posición de cordero y el matadero que hayan elegido. Por ejemplo, sobre el ultimo crimen político en el país, el del Ministro Pierre Gemayel, otorgando la responsabilidad del mismo a las manos americanas, o las manos sirias, o las israelíes, o a las iraníes, como si los libaneses no tuviéramos ninguna responsabilidad en estos hechos con excepción de ser asesinados o de escapar y alejarnos de esta locura siniestra que hemos sabido construir con perfección suiza, desquiciada y cuidadosamente durante años

Si usted habla con los seguidores de Michel Aoun y de Hassan Nasrallah, usted escuchara que la guerra de julio estaba planificada desde mucho tiempo atrás por los americanos y por los israelíes y que ellos, solo esperaban una excusa para lanzarla sobre el Líbano. Seguramente Usted pensara ¿Pero por qué Nasrallah les dio la excusa? Ellos le responderán: “No, no necesitaban una excusa. La habrían hecho de todos modos, todo forma parte de una conspiración a gran escala por parte de América e Israel”. Así de ridículamente simplista. Y ellos agradecen a Dios por Hassan y Michel, por resistir con fortaleza y dignidad contra los bárbaros que destruyeron el país. Tristemente superflua la comprensión de los hechos que efectúan estos corderos que tienen muy claro el matadero elegido, Siria e Irán, claro esta.

Michel enfrentó a Siria y fue aliado de los estadounidenses por casi 15 años desde su exilio en Paris, después regreso al Líbano y “cambió”, pasó a hablar contra los americanos y occidente y ahora esta del lado de los sirios. Hassan por otra parte, ha estado jugando el juego de la liberación cual “mamushka rusa” con el pueblo libanés: Él siempre encuentra algo nuevo para liberar para la gente libanesa, es decir, termina y comienza, el siempre está liberando, es el gran liberador: primero los suburbios meridionales de Beirut de la soberanía libanesa del Estado, luego las Granjas de Shebaa de la ocupación Israelí, posteriormente el Líbano de los libaneses, ahora está abocado a liberar a los chiitas de la dominación de los sunnitas, tampoco olvida en sus discursos liberar a Irak de los E.E.U.U, a Palestina de la ocupación Israelí y al mundo árabe entero de la América colonialista e imperialista y hay un sin fin de etcéteras más de las liberaciones de Hassan Nasrallah, aunque curiosamente jamás dijo una palabra por las Alturas del Golan que le fueron ocupadas a sus patrones sirios y el silencio que el guarda en tal sentido lo muestra en su real hipocresía.

Si usted habla con los partidarios de Hariri, escuchará que Hezbollah está detrás de la decadencia política y la crisis actual para desviar la atención del mundo respecto de la situación nuclear en Irán y para bloquear el Tribunal Internacional para juzgar el asesinato del ex PM Rafik Hariri en el que estaría implicado el régimen de Siria.

Así mismo, se observa a los drusos y los suníes hoy enfrentados ferozmente con el régimen de Assad, cuando por mas de 30 años sostuvieron que sin la ayuda de Damasco no era posible la seguridad ni la prosperidad libanesa y se proclamaron por todo ese tiempo a favor de la causa árabe contra occidente desde posiciones cerradas y ultra-nacionalistas regionales. Hoy, ellos son repentinamente liberales pro-americanos, y pro-occidentales que repiten las palabras del Presidente Bush a favor de la democracia y la libertad. Increíble, pero real.

Pero he aquí que los libaneses, nosotros, los que tratamos de pensar y clarificar este escenario socio-político esquizofrénico, más allá de la dicotomía de pro-sirios o anti-sirios de nuestros dirigentes políticos, estamos -estoy- desamparados en la cuestión que refiere a la libertad y la democracia real como ciudadanos.

Como reflejo de mi propia historia con la guerra del Líbano por un lado, como analista político que propugno la política organizada, donde la vida en democracia y la libertad de los ciudadanos sea prioritaria, por otro; del mismo modo que como ciudadano común que rechazo las organizaciones armadas y las milicias de todos los sectores que combatieron en esa guerra (1975/1990) y que hoy, a 35 años del inicio de la indecencia vuelven a emerger de sus cenizas medievales amenazando con repetir la historia. Me siento intelectualmente agraviado por tanto derroche de necedad, torpeza y carencia de responsabilidad en la clase dirigente libanesa actual, y me resisto a creer que como los nobles de la Revolución Francesa, ellos también “nada olvidaron y nada aprendieron” de esa guerra absurda e importada.

Me resisto así mismo aceptar cómo el presidente Lahoud -un cristiano- y el portavoz del parlamento Nabih Berri -un chiita- colocan a los ciudadanos contra su país y sus propias instituciones democráticas incentivando y permitiendo que el caos y la anarquía avancen simplemente porque cumplen directivas de países extranjeros. Sus conductas son vulgares, aunque es claro, que a ellos no les interesa imponerlas aun sobre los cadáveres de su propia gente.

¿Esto es favorable a la democracia o es repetir torpemente la historia nefasta cuya sombra nos persigue a través de la historia más reciente del Líbano?

Como tantos libaneses en el exilio, continuo evaluando mi identidad como ciudadano de un estado, no de una comunidad religiosa, no de un partido político, no como seguidor ciego de alguna familia o clan.

No veo ni evaluó nada nuevo, nada. Los libaneses tienen que elegir hoy entre dos opciones: “Una tiene las armas” con las que atemoriza y presiona y esta vendida a la influencia Siria-Iraní, e incluye una unión antinatural entre un sector chi’ita fundamentalista islámico: Hezbollah, y el movimiento patriótico libre de Michel Aoun: secular -pero cristiano- a ellos los apoyan una horda de baazistas residual y nacionalistas árabes pro-sirios de ideología comunista y obsoleta cuyos postulados pretenden mantener en alto mas allá del derrumbe del inmoral muro de Berlín que acabara con esas perversidades.

¿Este sector puede representar la esperanza de reforma o de cambio en la estructura del Estado? ¿Pueden los libaneses creer realmente en una reforma cuando el modelo de cambio de Hassan Nasrallah es el régimen de Teherán?
¿Por qué necesitan destruir el Estado para reformarlo?
¿Pueden ellos encarnar realmente una reforma cuando Michel Aoun ha sido tan amoral e impúdicamente dual en su vida política y es un esquizofrénico en su representación de los cristianos, ya que mientras proclama su secularismo a la vez abre el camino a los extremistas musulmanes?

En el otro sector pareciera que el absurdo se ha convertido en lo tradicional, las familias que se resisten a la apertura, donde abundan los negocios y el dinero grande, los señores de la guerra con sus feudos como Jumblatt en su Mukhtara -castillo feudal-. Walid Jumblatt, el mismo que sabiendo que Siria asesinó a su padre se mantuvo al servicio de Damasco por casi 29 años, tomando distancia del régimen recién en 2005. De este lado, también la política de los clanes, cuyo anacronismo, favoritismo y disputas por el poder opaca los genuinos postulados de libertad, soberanía e independencia que declaman muchos de los cuales no hace mas de tres años se arrodillaban ante Bachar al Assad en Damasco y hoy se apresuran ante las cámaras de CNN, BBC o TV France para encolumnarse detrás de los féretros de los «héroes de la Revolución de los Cedros» cuando son asesinados.

Se preguntará usted: ¿Entonces, según lo desarrollado, qué es lo que debemos inferir ante este panorama? ¿Qué debemos esperar? Poco, esa es la respuesta, es malo eso de ser un optimista con conocimiento, manejo de datos e información. Esto lo convierte a uno en pesimista.

En julio, el sector pro-sirio arrastró al país a la destrucción de todo lo que había sido reconstruido durante -debo decir a pesar de- 15 años de corrupción, sumisión y ocupación del régimen sirio. Y ahora, aparece para un sector de la población libanesa una esperanza de cambio única encarnada en Hezbollah: un grupo fundamentalista islámico radical basado en el régimen iraní y armado hasta los dientes. Al parecer, para esta gente da lo mismo ser mendigos o comerciantes inescrupulosos que venderían a sus propias madres si la ocasión del negocio es buena aunque se negocie con el enemigo. Ellos carecen de vergüenza, de dignidad y de orgullo.

Estoy convencido que nos hemos convertido en algo así como los animales heridos que ahuyentan a quienes desean acercarse para brindarle ayuda y atacan a quienes tengan a mano porque en definitiva no confían en ninguna persona, incluso están dispuestos a morder y destrozar la mano que le ofrece ayuda.

Líbano se ha convertido en una hipocresía gigante, donde la muerte, el engaño y el absurdo coexisten en un universo enfermizamente paralelo y kafkaiano. Las nuestras, no son vidas detrás de la cortina de hierro; las nuestras son vida detrás de un “telón oscuro de mentiras, fantasioso e hipócrita, inspirado en la torpeza y los pensamientos medievales”. Podemos ser educados, cultos, sofisticados, viajados, multilingües y modernos, pero nos empeñamos en ser un pueblo que tiende a la auto-destrucción, con una clase dirigente carente de imaginación, valentía, inteligencia y esperanza. La dirigencia política libanesa no tiene más cerebro que esos corderos que continúan siendo reunidos para la matanza “por los pastores traidores” y los libaneses continuamos caminando en la misma dirección, siempre detrás de los falsos profetas -que nosotros mismos elegimos-, de los generales, de los jeques, de los mullah sagrados a quienes Dios eligió para nuestro estilo de democracia-libanesa. Sencillamente impresentables y de una torpeza absoluta nuestras conductas.

Nunca mas acertado el maravilloso Khalil Gibran -quien “si” amó al país y a nuestra gente- cuando escribió: «Ustedes tiene su Líbano y Yo tengo el mío».

Y tal vez sea por eso que hoy no acude a mi ninguna sensación diferente al intentar bucear minuciosamente en el pasado y en los recuerdos de la guerra, hoy mantengo en mis retinas las imágenes del último asesinato político, el de Pierre Gemayel. Él fue asesinado como cientos de miles de ciudadanos libaneses cuando los mismos criminales en los años 70 y los años 80 asesinaban -en un numero de hasta 1000 personas al mes- ¡Si, leyó bien! ; así mataban a la gente en el Líbano. ¿Por qué con tanta impunidad se preguntara Usted? Porque no había CNN o Al-Jazeera tal vez, para mirarlo en vivo por TV. Porque en ese tiempo nadie agitaba miles de banderas libanesas, Michel Aoun “había huido de noche y en pijamas” a Francia, Hassan Nasrallah “estudiaba en Irán” y ningún presidente occidental estuvo de luto o presento sus condolencias por la muerte de nuestra democracia “que fue allí donde comenzó a morir”, porque poco les importo a muchos.

Y para concluir, me invade una sensación recurrente: El Líbano es un país dotado con la máxima belleza de la naturaleza en su tierra, pero lo persigue la maldición eterna de nuestra propia gente.

Hassan y Michel dirán que me he convertido en un horrible y desalmado occidental… Yo les respondo con las palabras de Khalil Gibran: “Ustedes tienen su Líbano y Yo tengo el Mío”.

George Chaya
Hispalibertas.com, 10/11/2006



 

 

La guerra civil occidental*

La guerra civil occidental*


Mientras leía el manuscrito de Martín Alonso, pensaba en la escena final de Fahrenheit 451, la película de Truffaut basada en la novela de Ray Bradbury. Un grupo de contestatarios enemistados con el totalitarismo que se ha apoderado de la civilización occidental se refugia en un bosque, donde se dedica a memorizar obras literarias para impedir que la quema sistemática de libros llevada a cabo por las autoridades acabe con la literatura. En esta sociedad secreta, las personas han dejado de llamarse por su nombre y adoptado el nombre de la obra literaria que les toca preservar bajo la forma intangible –es decir, incombustible– del libro memorizado.


El autor del libro que usted tiene en sus manos es, aunque él mismo no lo sepa, un miembro de esa sociedad secreta. Él no se rebela contra un totalitarismo consumado sino contra otro al que considera en ciernes, y lo que salva de la hoguera decretada por los totalitarios no son libros, sino la relación entre el lenguaje y la realidad, entre las palabras y lo que ellas nombran. Las "autoridades", en su caso, son los intelectuales, publicistas y medios de comunicación que, prolongando la vieja estafa del estructuralismo y el deconstructivismo, han vaciado de contenido las palabras que definen a la democracia liberal y anulado o reducido a mera entelequia las ideas y valores que constituyen el fundamento de la civilización occidental.
Doce de septiembre es un libro indignado e indignante en el sentido literal del término, es decir, contagioso de indignación. Nace de un acto de repugnancia moral contra los atentados cometidos el 11 de septiembre de 2001 y contra la campaña de símbolos fraudulentos con que tantos intelectuales y publicistas contemporáneos han pretendido relativizar la conspiración de los fanatismos islámicos contra la democracia liberal. El blanco de las iras del autor no es el sano escepticismo frente a las verdades del Estado occidental o la necesaria crítica al poder de turno en las democracias liberales. La civilización occidental debe buena parte de su grandeza, precisamente, al ejercicio continuo de la crítica y a esa búsqueda permanente del conocimiento que pasa por el ensayo y el error. Se refiere al sabotaje que soporta la cultura occidental desde su propio seno y que amenaza con dejarla inerme frente al asedio exterior de quienes ven en su prosperidad una manifestación satánica.

Si se tratase de una simple rectificación de la narrativa ideológica que culpa a la democracia liberal del odio del que fue víctima Estados Unidos el 11 de septiembre, estaríamos ante un proyecto limitado. La tragedia que segó la vida de más de tres mil personas aquel día –y que produjo en el autor un trauma cuyo resultado es esta, su primera criatura literaria– sirve como punto de partida para una reflexión más amplia. La reflexión abarca no tanto el día después –aunque también– como el día anterior: la larga marcha de quienes viven empeñándose desde hace mucho tiempo en diluir en la imaginación contemporánea la línea divisoria entre lo que está bien y lo que está mal, ardid moral que tuvo en el 11 de septiembre y en las mentiras posteriores apenas un capítulo importante. El día después es algo así como la exacerbación de esa perversión que ya existía el día anterior.

Según la tesis central, la verdadera guerra no la libran las sociedades libres contra el fundamentalismo islámico sino que se libra entre dos bandos que, en principio, son depositarios del mismo cuerpo valórico y herederos de una misma tradición occidental, pero que tienen frente al futuro de esa civilización una actitud radicalmente distinta. En un bando, intelectual y hasta moralmente acorralados, están aquellos para quienes está en juego la supervivencia de la libertad; en el otro, quienes carecen de interés en defenderla y están dispuestos, usando armas racionales, a acelerar su destrucción. No es la lucha del Islam contra el Cristianismo y ni siquiera la del fundamentalismo islámico contra el Occidente, sino del Occidente contra el Occidente mismo. Se trata de una escisión muy anterior al del 11 de septiembre de 2001, aunque esa fecha sea, por su magnitud y significación, el parteaguas simbólico.

La primera impresión es que se trata de un libro derrotista: Alonso da a entender que los enemigos de la libertad han ganado la partida en el campo de la opinión pública, usando los medios de comunicación para vaciar de contenido palabras como "libertad" y "democracia". Pero nadie que cree haber perdido una guerra escribe un libro disparando tiros de respuesta. Y este libro dispara información y argumentos contra el armazón intelectual del antiamericanismo, el antisemitismo y el antiliberalismo. La convulsión derrotista disimula, en el fondo, una fe secreta en la victoria: victoria que sólo llegará a condición de que los consumidores incautos de la estupidez que propagan sin tregua los enemigos de la libertad se sacudan el estado de confusión.

En Cómo terminan las democracias, Jean François Revel anunció una derrota de la libertad frente al comunismo en plena Guerra Fría para despertar a Occidente de su letargo moral ante un enemigo que no se distraía un segundo de su objetivo. El autor de Doce de septiembre se hace eco inconsciente de ese ejercicio: litigar la conciencia de los ciudadanos libres con advertencias funestas para activar en ellos el nervio moral adormecido. Despertar ese nervio moral es indispensable para impedir que los americanos y europeos empeñados en derribar la más alta expresión de la civilización humana –las siempre perfectibles democracias liberales encabezadas por Estados Unidos– logren su propósito.

Soy un liberal, lo que significa que entre mis convicciones y las de un conservador habrá siempre un tronco común pero también un espacio de sana divergencia. No comparto del todo algunas opiniones expresadas en el libro. Aunque entiendo que no es ésa la intención del autor, algún pasaje del libro daría la impresión de amalgamar a los críticos de la política de Israel frente a los palestinos bajo la etiqueta de antisemitismo. Muchos de ellos son antisemitas, pero hay personas respetables que reprueban de buena fe, y precisamente en nombre de la civilización occidental, ciertos abusos cometidos por el Estado hebreo. Hacerlo no implica desear la desaparición de esa nación o condonar la barbarie de los fundamentalistas islámicos, las dictaduras árabes que los financian y abrigan, o el resentimiento que bajo el disfraz espiritual fabrica generaciones de críos dispuestos a morir matando. Tampoco acompaño al autor en su valoración del aborto como una de las caras de la traición que muchos occidentales cometen contra su propia civilización, pues considero que se trata un problema de conciencia opinable y extremadamente delicado. El defensor del derecho a la interrupción temprana de un embarazo puede ser legítimamente cuestionado por quien se opone al aborto en cualquier etapa o circunstancia, pero creo que esta importante discusión merece ser situada en un contexto distinto del de la pugna entre defensores y detractores de la civilización occidental.

Pero estos matices importantes no desmerecen, en mi opinión, la tesis del libro ni invalidan la verdad que brota por los poros de estas páginas: que la democracia liberal se ha convertido hoy en su propia y más temible enemiga porque ha perdido de vista la realidad para suplantarla con un lenguaje narcisista y tramposo que relativiza el bien y el mal, y confiere equivalencia a valores y culturas que reflejan estadios muy diversos de la evolución humana.

Soy peruano de nacimiento, español de adopción y estadounidense de convicción. Como lo expresa este texto, Estados Unidos es el único país construido a partir de una idea en lugar de una dinastía, nación, raza o parcela geográfica. Que un español –es decir, el ciudadano de uno de los países más antiamericanos del mundo– dedique un libro a explicar a sus compatriotas cómo y porqué la sociedad norteamericana es la admirable líder del Occidente libre es un acto de imprudencia y coraje intelectual. Precisamente porque en las grandes pruebas que le ha tocado vivir a ese Occidente libre hubo mentes lúcidas dispuestas a deconstruir el aparato intelectual de los oscurantistas, soy optimista. No, la guerra no está perdida: los partidarios de la libertad la volvemos a ganar, como se la ganamos al nazismo y al comunismo, esos dos totalitarismos que, como expuso Friedrich von Hayek tan claramente en Camino de Servidumbre, son el mismo. Pero para ello hacen falta más libros imprudentes.

Álvaro Vargas Llosa

* Prólogo al libro Doce de septiembre, de Martín Alonso, editado en Madrid por Gota a Gota.

Libertad Digital, suplemento Fin de Semana, 9 de diciembre de 2006

Saldríamos perdiendo. Todos

Saldríamos perdiendo. Todos


Han sido tantos los momentos «históricos» que ha vivido este pueblo, y se ha hablado tanto de ellos, que da la impresión de que algunos han perdido la medida de las cosas. Por eso reaccionaron tan tarde ante la posibilidad de apertura de un proceso de diálogo para la superación del conflicto en Euskal Herria. Por eso, siempre a contrapié, se dedicaron a repartir dosis de ilusión gratis, justo cuando la izquierda abertzale empezaba a encender las luces de alarma ante la posibilidad de que el proceso no echara a andar. Por eso, esperando que por una vez los acontecimientos les pillen preparados, se dedican a ejercer de agoreros, vendiendo la piel del proceso antes de cazarlo.

Personajes como ese Txema Montero que ejerce de Rappel para regocijo de la fachenda española más reacia a una solución democrática al conflicto o ese Josu Jon más zapaterista que Zapatero y Rubalcaba juntos, al igual que otros muchos enterradores de «ilusiones», como siempre, se preocupan por cómo se situarán ellos mismos en un escenario o en otro, en lugar de preocuparse por lo que ocurrirá al conjunto de este pueblo en cada uno de los escenarios que pueda abrirse a partir de ahora.
Esa perspectiva que los jeltzales como estructura no aparentan estar dispuestos a abordar, la están asumiendo distintos agentes sociales, en una medida en que seguramente no se había hecho en anteriores procesos negociadores. Señal de que en esta ocasión se percibe que pudiera ser la buena.
Ahotsak, sindicatos, familiares de presos, profesorado... representan a miles y miles de personas que desde su pequeñez ante una empresa tan grande, desde su individualidad ante un proceso que requiere del colectivo, pero desde su voluntad y compromiso, recuerdan a quienes quieren, pueden y deben constituir proceso, que con la pérdida de esta oportunidad, saldríamos perdiendo. Y, ése sí sería un resultado colectivo, generalizado, sin excepciones. Perderíamos todos y todas. Incluidos quienes desde ya se están lavando las manos.

Esa «sociedad civil» tantas veces elogiada y ahora, cuando está activada en favor de hacer esfuerzos y gestos para conseguir la paz y la normalización política, silenciada e incluso boicoteada por los agoreros sólo cuenta con voluntad. Pero es un activo que nadie puede despreciar, y que puede ser una base firme en la que sostener un auténtico proceso de paz. –
Txotxe Andueza

Gara, 13 de diciembre de 2006

La no celebración del debate parlamentario sobre el futuro de Navarra, según Reportero digital, El Semanal Digital y Gara

La no celebración del debate parlamentario sobre el futuro de Navarra, según Reportero digital, El Semanal Digital y Gara

Reportero Digital Navarra

 

El Congreso suspende el debate sobre el futuro de Navarra

 

(RD / José Monente).- La vicepresidenta del Congreso, Carmen Chacón, se ha negado a esperar unos segundos para que el diputado de UPN-PP, Jaime Ignacio del Burgo, entrara en la cámara. Así, el punto por el que se pretende solicitar al Gobierno de España que no se negocie el futuro de Navarra ha quedado suspendido.

 

Eran las siete y veinte de la tarde. Chacón, ha dado paso al diputado de UPN-PP, pero todavía no había entrado en el hemiciclo. Una compañera de grupo ha tomado la palabra para solicitar que se aplazara el punto unos minutos, pero la vicepresidenta se ha negado en redondo.

 

Apenas diez segundos después Del Burgo ha hecho acto de presencia en la cámara. Se ha dirigido directamente a la tribuna de oradores, pero la presidenta no le ha concedido la palabra, ya que había suspendido el pleno. Mientras tanto parte de los diputados han abandonado sus butacas.

 

A partir de entonces ha comenzado una acalorada conversación entre los miembros de la mesa, la propia Chacón y Del Burgo. Hasta diez personas se han unido al corrillo en el que se discutía como solucionar lo ocurrido.

 

Ha podido verse corriendo por el pasillo del Congreso al portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, y a su secretario general, Jorge Fernández Díaz. Se han acercado a la Presidencia del Salón de Plenos, pero no han logrado que se iniciara el debate.

 

Veinte minutos después, el presidente del Congreso, Manuel Marín, ha tomado la palabra para mostrar su posición. Ha recalcado que para recuperar el turno, el PP sólo podría presentar una proposición no de ley la próxima semana. A continuación se han votado el resto de los puntos del día y ha suspendido la sesión.

 

Reportero Digital Navarra, 12 de diciembre de 2006

 

El Semanal Digital

Navarra, martes negro: pifia en el Congreso y "traición" en el Senado

 

Era un día importante para la Comunidad foral. En la Cámara Baja se discutía sobre la negociación con ETA; en la Cámara Alta, sobre el tren de alta velocidad. Todo salió mal.

 

12 de diciembre de 2006. Los diputados de UPN en el Congreso, Jaime Ignacio del Burgo y Carlos Salvador, habían conducido a través del Grupo Popular una proposición en la que se pretendía salvaguardar a la Comunidad foral del diálogo entre el Gobierno y ETA. También solicitaba que el futuro de Navarra no pudiera tratarse en mesas de partidos extraparlamentarias. Y no era un día cualquiera, porque justo este martes Batasuno hizo pública de nuevo su postura de que, sin Navarra, no hay negociación.

Sin embargo, la intransigencia de la Mesa del Congreso evitó que el tema se discutiera. En efecto, estaba previsto que la defensa de la proposición corriera a cargo de Del Burgo, pero llegado el momento ni él ni los miembros de la dirección del grupo estaban presentes en sus escaños. Al no atreverse ningún otro diputado del PP a asumir el protagonismo de la defensa, la vicepresidenta primera del Congreso, Carme Chacón, dejaba el punto en suspenso.

 

El PSOE evitó así el mal trago que suponía para sus dirigentes navarros explicar por qué se oponían a la resolución. De nada sirvieron las peticiones expresas de retomar el punto realizadas pocos minutos después por los populares Eduardo Zaplana, Jorge Fernández Díez y el propio Del Burgo, que llegaron a la carrera. Mientras tanto, los diputados del resto de los grupos parlamentarios aplaudían la decisión de la Mesa del Congreso y abandonaban sus escaños. Manuel Marín, que respaldó la decisión de Chacón, sugerirá que a través de una proposición no de ley se discuta el asunto la próxima semana.

 

Tren de alta velocidad

 

En el Senado sí hubo votación, pero no obtuvo los resultados esperados por los partidos que conforman el gobierno de Navarra. UPN y CDN pretendían a través de una enmienda a los Presupuestos Generales instar al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a que permita a Navarra adelantar las obras del tren de alta velocidad. Los votos a favor del PP, IU, EA y el Partido Aragonés fueron insuficientes frente a la negativa de PSOE, CIU y PNV. La oposición de estos dos últimos ha dolido especialmente en el CDN, ya que su presidente Juan Cruz Alli obtuvo el compromiso de ambos de que votarían favorablemente y se ha sentido traicionado.

 

El secretario general de UPN, Alberto Catalán, lamentaba después que "Navarra sea la única comunidad española en la que todavía no se ha impulsado o puesto en marcha el Tren de Alta Velocidad", y señalaba como "único responsable" al Gobierno de Zapatero. Calificaba la votación como "un insulto a los navarros" y se lamentaba por el "desprecio" del PSOE a la comunidad.

 

Pero el papel más difícil lo tenía el secretario general del PSOE navarro y senador, Carlos Chivite. Sólo pudo defender su voto en contra recordando que con el PP no avanzó la construcción del tren de alta velocidad.

 

El Semanal Digital, 12 de diciembre de 2006

Gara

La moción del PP sobre Nafarroa decae por no haber nadie que la defendiera


Nafarroa se ha convertido en uno de los pilares del discurso del PP en su ofensiva contra el proceso. Pero ayer, en el Congreso, no lo pareció. Jaime Ignacio del Burgo debía presentar una moción que pedía al Gobierno español que fijara su posición sobre una eventual mesa de diálogo «para acordar un nuevo marco político y territorial» en Euskal Herria. Pero el diputado de UPN no estaba allí para defender su texto. Y nadie del PP le tomó el relevo.

DONOSTIA

Era el octavo y último punto de la sesión. Cuando la vicepresidenta primera del Congreso, Carme Chacón ­que en ese momento presidía el pleno en lugar de Manuel Marín­, enunció sobre las 19.15 la iniciativa del Grupo Popular, Del Burgo estaba ausente. Chacón se dirigió por dos veces a los escasos diputados del PP presentes para preguntar si alguien se iba a encargar de la presentación del texto. Silencio por respuesta desde la bancada «popular».

Ante ello, conforme a lo previsto en el reglamento, Chacón dio por decaída la moción y dio paso a la votación del resto de iniciativas debatidas, lo que fue recibido con aplausos por los parlamentarios del resto de grupos. La diputada del PP María Teresa de Lara intentó ganar tiempo pidiendo cinco minutos de margen para posibilitar la llegada de Del Burgo, pero ya no había opción.

El electo de UPN arribó en el hemiciclo muy poco después. Tras una acalorada discusión en las inmediaciones de la Mesa del Congreso, a la que se sumó entre otros el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana ­para entonces los diputados comenzaban ya a ocupar los escaños para proceder a votar­, Eduardo Marín tomó la palabra para dar por buena la resolución de Chacón y explicar que la iniciativa de Del Burgo «se podría recuperar en forma de proposición no de ley en el debate de la semana que viene», tal como ha ocurrido en casos similares.

«Tiene solución»

De hecho, fuentes del Grupo Popular citadas por Europa Press informaron de que a última hora de la tarde registró el mismo texto de la moción como proposición no de ley con la idea de que se vote en la sesión plenaria del próximo martes en la Cámara Baja.

Una vez finalizado el pleno, Del Burgo se dirigió a los periodistas para pedir perdón «con la máxima humildad» a la ciudadanía navarra. «Tras una larga vida parlamentaria, reconozco que esto es una pifia», dijo, y alegó que llegó «30 segundos tarde» al no haber fijación de posiciones de los grupos en la moción anterior a la suya. «Afortunadamente, tiene solución», agregó.



Batasuna avisa de que «el destino de Navarra no se va a escribir en Madrid»

IRUÑEA

Horas antes del frustrado debate en el Pleno del Congreso, Batasuna dejó clara su posición, que pasa por reivindicar el derecho de decisión de la ciudadanía navarra y por apuntar que «el destino de Nafarroa no se va a escribir en Madrid».

La formación abertzale salió al paso tanto de esta discusión como de las repetitivas declaraciones de representantes de partidos e instituciones españolas, como el presidente del PP, Mariano Rajoy, o el del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente. «Ni uno ni otro son nadie para imponer su voluntad a nuestra sociedad. Estamos hartos de que se quieran dictar desde Madrid los límites a la decisión del pueblo vasco imponiendo fronteras y señalando de qué se puede hablar y de qué no», consideró.

Batasuna alude al afán de «blindar el actual estatus» para considerar que «supone una aberración desde el punto de vista democrático», toda vez que el Amejoramiento ni siquiera fue sometido a refrendo de la ciudadanía. Y añade que «la obsesión por imponer el actual marco, origen y fuente de alimentación principal del conflicto político que padecemos, no hace sino obstaculizar la puesta en marcha de un proceso de solución democrática».

Así las cosas, Batasuna reclama tanto a UPN como a PSN y CDN un compromiso público «por abrir cauces para que la ciudadanía navarra pueda ejercer sus derechos». «En lugar de agitar el patético mensaje de la resistencia ante el nacionalismo vasco, harían mejor en comprometerse a respetar lo que se decida democráticamente», concluye Batasuna.



Sanz dice lamentar la mala marcha del proceso y Batasuna le acusa de mentir

IRUÑEA

«El proceso está dando los últimos coletazos, y lo digo con pesar». Así se manifestó ayer en ‘‘Diario de Navarra’’ el presidente del Ejecutivo de UPN-CDN, Miguel Sanz, en unas declaraciones en las que intenta sostener la tesis propagada en estos últimos días por este diario y ‘‘La Razón’’ de que ETA ha reivindicado la quema de una ferretería en Barañain.

El incendio se produjo en abril, y sirvió para que Sanz hiciera una llamada pública al Gobierno español para parar el proceso. ‘‘La Razón’’ y ‘‘Diario de Navarra’’ aseguran estos días que en el ‘‘Zutabe’’ número 111 de ETA se cita este hecho como un «sabotaje», a partir de lo cual intentan atribuir su autoría a esta organización, como hizo Sanz en abril.

Preguntado al respecto, Sanz llega a indicar que «el tiempo pone a cada uno en su sitio» y argumenta incluso que habló «desde el rigor y la responsabilidad». Además, añade la consideración de que el proceso está «en los últimos coletazos» y asegura decirlo «con pesar».

Batasuna se preguntó en una nota «qué buscan ‘Diario de Navarra’ y el presidente Sanz al difundir una mentira tan grave como la de que ETA se ha atribuido el incendio de la ferretería de Barañain». En su opinión, «la política del ‘todo vale para dinamitar un proceso democrático que traiga la solución del conflicto’ está lle- vando a la ultraderecha española a emplear recursos propios de la guerra sucia».

Esta formación concluye que «el recurso a la mentira denota debilidad e inseguridad en sus planteamien- tos. Temen a la democracia. Siempre la han temido; incluso llegaron a combatirla con las armas en el 36».



Puras achaca el «bochornoso espectáculo» a la actitud del PP
El candidato del PSN al Gobierno navarro, Fernando Puras, quien asistía al debate como invitado, calificó el retraso de Del Burgo y la consiguiente suspensión del debate sobre la moción en torno a Nafarroa de «espectáculo bochornoso». A su juicio, el incidente pone de relieve que al PP le interesa desgastar al Ejecutivo de Zapatero «sin reparar en el daño que se hace a Navarra» y en «un acto de irresponsabilidad política». Una denuncia que también llegó de boca del diputado navarro del PSOE Juan Moscoso, quien acusó al partido de Rajoy de «esparcir el miedo en la sociedad navarra con mentiras que no van a suceder nunca». -

 

Gara, 13 de diciembre de 2006

Conferenciade Alfredo Urdaci organizada en Barcelona por Foro Arbil y la Universitat Abat Oliva

Conferenciade Alfredo Urdaci organizada en Barcelona por Foro Arbil y la Universitat Abat Oliva

Foro Arbil (Barcelona) y la Universitat Abat Oliba CEU se complacen en invitarle a la Conferencia-Coloquio El Cuarto Poder, Política y Medios de Comunicación; con el Periodista Alfredo Urdaci, que tendrá lugar el viernes 15 de diciembre, a las 20,00 horas, en el Aula Magna de la Universidad.

C. Bellesguard 30 (Sortida 7 Ronda de Dalt) - 08022 Barcelona.

Tel. 932 540 900

www.uao.es

 

Benedicto XVI: En la lucha contra el terrorismo sigue vigente el derecho humanitario

Benedicto XVI: En la lucha contra el terrorismo sigue vigente el derecho humanitario


El pontífice lanza una reflexión sobre seguridad nacional y derechos humanos

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 12 diciembre 2006 (ZENIT.org).- El derecho internacional humanitario debe ser respetado tanto en las situaciones de guerra, como en la lucha contra el terrorismo, advierte Benedicto XVI.

Y ante las «formas inéditas de violencia» terrorista en tiempos de globalización, que han abierto nuevos escenarios en el planeta, el pontífice ha propuesto una reflexión de carácter jurídico, ético y cultural para ver cómo puede aplicarse el derecho internacional, garantizando la seguridad nacional.

En su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que tendrá lugar el 1 de enero de 2007, recuerda que los Estados se han comprometido al respeto del derecho internacional humanitario y constata que «lamentablemente» «este derecho no ha sido aplicado coherentemente en algunas situaciones bélicas recientes».

Menciona en particular el conflicto que hace meses ha tenido como escenario el sur del Líbano, «en el que se ha desatendido en buena parte la obligación de proteger y ayudar a las víctimas inocentes, y de no implicar a la población civil».

«El doloroso caso del Líbano y la nueva configuración de los conflictos, sobre todo desde que la amenaza terrorista ha actuado con formas inéditas de violencia, exigen que la comunidad internacional corrobore el derecho internacional humanitario y lo aplique en todas las situaciones actuales de conflicto armado, incluidas las que no están previstas por el derecho internacional vigente», subraya la misiva pontificia.

Según el obispo de Roma, «la plaga del terrorismo reclama una reflexión profunda sobre los límites éticos implicados en el uso de los instrumentos modernos de la seguridad nacional».

«En efecto, cada vez más frecuentemente los conflictos no son declarados, sobre todo cuando los desencadenan grupos terroristas decididos a alcanzar por cualquier medio sus objetivos», constata.

«Ante los hechos sobrecogedores de estos últimos años», el pontífice explica que «los Estados deben percibir la necesidad de establecer reglas más claras, capaces de contrastar eficazmente la dramática desorientación que se está dando».

«La guerra es siempre un fracaso para la comunidad internacional y una gran pérdida para la humanidad», advierte, recordando el magisterio de los últimos Papas.

«Y cuando, a pesar de todo, se llega a ella --reconoce--, hay que salvaguardar al menos los principios esenciales de humanidad y los valores que fundamentan toda convivencia civil, estableciendo normas de comportamiento que limiten lo más posible sus daños y ayuden a aliviar el sufrimiento de los civiles y de todas las víctimas de los conflictos».
ZS06121209