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Foro El Salvador

Los falsos mitos de hoy, y sus remedios

La religión laica nos pide que seamos invulnerables, infalibles e inflexibles.

La religión “laica” tiene unos mitos, para situarse en el éxito, sin fallos o al menos que no se noten, proponiendo un “modelo” que hay que seguir...

Thomas Wiliams analiza tres de ellos: la invulnerabilidad, la infalibilidad, y la inflexibilidad.

En primer lugar, no podemos estar todo el día en tensión estresante para no ofrecer nuestro “lado malo”: somos vulnerables y es bueno que así sea, la imperfección es una cualidad que evita el hundirse, fomenta la esperanza de ir mejorando, en una maduración progresiva.

Es más, eso nos permite poner más atención y evitar las piedras que nos hacen tropezar, pues como dice Pope, «los necios corren allí donde los ángeles no se atreven ni a pisar».

El fundamento de nuestra confianza no ha de ser la mentira de la feria de las vanidades, el cartón repintado, sino la grandeza de la verdad del hombre, como decía Machado: “¿tu verdad? No: la verdad. Ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela”.


Por eso, no nos preocupa conocer que tenemos fallos: la humildad nos permite conocer nuestros límites, y –a partir de la realidad de “encontrarse existiendo”, de estar contentos ante la vida-, siempre tendremos un punto de insatisfacción como el artista que vive en la esperanza de acabar mejor su obra.


La rigidez puede aparecer si falta la sinceridad por debilidad o malicia, como vemos en los “talibanes” de hoy (tanto fundamentalistas religiosos como laicistas), hay como una falta de juicio...

Ante esa falsa cultura, una conciencia formada nos lleva a ser flexibles, a tener cierta al "relajación" o "distensión", y no tomarnos las cosas a la tremenda, saber reír, gozar de las cosas sencillas, relativizar los problemas... lo hermoso de la madurez es su armonía: saber reír, conversar, apreciar a los demás, admirar las maravillas de la naturaleza..., cualidades humanas que expresan la belleza de la vida, que sabe descubrir la persona verdaderamente madura.

Hay un tiempo de reír y un tiempo de llorar, tiempo el callar, y tiempo de hablar... tiempo de ponerse serio y tiempo de broma, pues la responsabilidad no está reñida con el buen humor, como dice el libro Eclesiastés... La madurez significa tener la capacidad para discernir entre un tiempo y otro, y para saber lo que conviene en cada ocasión.


Por tanto, ante los tres mitos hay que poner tres realidades: vulnerabilidad, falibilidad, flexibilidad. Como recordaba Mayra Nobledo, tres elementos fundamentales se contraponen a los mitos mencionados: formación de la conciencia, sinceridad de vida y la virtud de la prudencia.

No basta saber las cosas: hay que vivirlas, para que la opción sea verdadera, como no basta proyectar una casa, hay que construirla.

Es muy importante que ante una "religión" laica super-rígida en lo que no es básico (que marca de coche se usa, cómo se cuida la línea, etc.) y que descuida cosas importantes (afectividad, atención a la familia, sentido de la vida...).

El proyecto del hombre (ser imagen de Dios por el conocimiento y el amor) se ha de llevar adelante con el «estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo» (Ef 4, 13), es decir, «revestirse del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad verdaderas» (Ef 4, 24).

Llucià Pou Sabaté

Forum Libertas, 24 de julio de 2006

RAZÓN Y RELIGIÓN: un diálogo entre Habermas y Benedicto XVI

He aquí un libro breve pero de contenido grandioso. El tema principal es mostrar la ubicación de la religión en la ciudad. La idea de Dios en la tradición occidental es el asunto central de la discusión entre un filósofo que sólo tardíamente ha tenido sensibilidad para acercarse a la religión y un teólogo racionalista que durante bastantes años ejerció como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

La traducción al castellano de este diálogo entre un filósofo, Habermas, y un teólogo racionalista, Joseph Ratzinger, que tuvo lugar el 19 de marzo de 2004 en la Academia Católica de Baviera, no puede ser más oportuna para elevar el pobre nivel de discusión en que Gobierno socialista ha situado el catolicismo en España. La lectura de este libro muestra, en primer lugar, la lejanía entre lo que defienden estos dos autores sobre los fundamentos religiosos de la democracia, por un lado, y el Gobierno socialista español, por otro. Mientras que entre los primeros hay casi una completa coincidencia a la hora de reconocer el cristianismo, la religión católica, como una fuente, o mejor, un reservorio moral del Estado de Derecho, el Gobierno socialista, por el contrario, y de acuerdo con el anticlericalismo propio de siglos pasados, utiliza la palabra "Dios", por decirlo con María Zambrano, como si se tratara de un pedrusco.

La teoría de la acción comunicativa de Habermas ha evolucionado hasta el punto de reconocer a la tradición católica en general, y a la teología de la verdad de Ratzinger en particular, que las sociedades post-seculares no pueden prescindir de la sabiduría moral que se desprende de las tradiciones religiosas. Al fin Habermas, de modo parecido al Ortega de los años 30, tiene que considerar críticamente el laicismo; más aún, éste tiene un componente totalitario de difícil defensa.

En otras palabras, la filosofía racionalista nos enseña que el anticlericalismo deviene en puro analfabetismo, salvajismo totalitario, cuando le cuesta reconocer, como diría María Zambrano, que es imposible comprender la calidad de una cultura sin entender previamente la calidad de sus dioses, o mejor, de su Dios.

A diferencia de lo que mantuvo en el pasado, Habermas concede a Ratzinger que la religión pervivirá en las sociedades secularizadas como un factor esencial, que alimente la sensibilidad moral de sus ciudadanos. Por su parte, Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI, reconoce que el cristianismo no es una religión cualquiera, sino una religión ilustrada; o sea, frente al Dios de las religiones más o menos fideístas, el cristianismo forma parte desde sus comienzos de los esfuerzos desmitologizadores del pensamiento racional.

En segundo lugar, este libro muestra con gran inteligencia y sensibilidad estética, especialmente por parte de Ratzinger, la falsedad de algunas contraposiciones entre liberalismo y pensamiento católico, entre razón y fe. Hace tiempo que la democracia cristiana, más de lo que considera Habermas, hizo causa común con el liberalismo, con los defensores liberales del Estado de Derecho. En cualquier caso, valga como ejemplo del fin de esos debates, a veces más ficticios que reales, la declaración que hizo Habermas en agosto del año 2005, cuando Benedicto XVI visitó Colonia, sobre la reconciliación de la Ilustración con el pensamiento católico:

"Desde el Vaticano II la Iglesia Católica ha hecho las paces con el 'liberalismo', es decir, con el Estado de Derecho y la democracia. Por lo tanto, no existían grandes diferencias entre el punto de vista del entonces cardenal Ratzinger y el mío por lo que respecta a la cuestión de los 'fundamentos prepolíticos de la democracia'. Los puntos en común abarcan también ciertas cuestiones bioéticas que se plantean hoy en día como consecuencia de los avances de la medicina, la ingeniería genética o la investigación del cerebro".

Por Agapito Maestre

Joseph Ratzinger y Jürgen Habermas: Dialéctica de la secularización. Sobre la razón y la religión. Encuentro, 2006; 69 páginas.

Libertad Digital, suplemento Libros, 21 de julio de 2006

Discusión en Batasuna para crear otro partido

Batasuna aún no iniciará los trámites para volver a la legalidad con otras siglas, tal y como se esperaba, tras el alto el fuego de ETA el pasado 22 de marzo. La decisión cogió por sorpresa al PSE y a los partidos del tripartido vasco, a los que los dirigentes abertzales, Arnaldo Otegi y Pernando Barrena, habían trasladado su intención de registrar una nueva formación a finales de agosto o principios de septiembre.

Según informa Tiempo, un equipo de letrados tenía ya ultimados los estatutos del nuevo partido para presentarlos en el Ministerio del Interior e iniciar así el regreso a la legalidad. Sin embargo, la dirección de Batasuna ha decidido someter a sus bases la decisión de registrar una nueva marca, lo cual supondría, de hecho, aceptar la Ley de Partidos que llevó a su ilegalización.

La militancia
Este cambio de rumbo es interpretado en medios políticos vasco como el resultado de las presiones ejercidas por un parte significativa de su militancia, que si bien respaldó el alto el fuego no aprecia avances en el proceso político, más allá de las declaraciones de buena voluntad.

Según Tiempo, el temor a tomar una decisión de tanta trascendencia con la oposición de las bases y el consiguiente riesgo de ruptura interna llevó a la dirección a rectificar sobre la marcha.

No irán a las elecciones
La negativa de Batasuna a iniciar el proceso de legalización pone en entredicho su participación en las elecciones del próximo año. Sin embargo, Tiempo aseguró que fuentes del Ministerio del Interior señalaron que trabajan con la hipótesis de que opte por concurrir con agrupaciones electorales y rete al Gobierno a que impugne las candidaturas.

El inesperado cambio de dirección de Batasuna ha ido acompañado de un endurecimiento en sus mensajes, apuntó Tiempo. La revista se hace eco de las declaraciones de Joseba Permach, quien anunció el pasado día 8, que el partido no tiene intención de solicitar su legalización para volver a un marco jurídico que considera antidemocrático, y anticipó que su “prioridad casi exclusiva” no será trabajar en su legalización, sino seguir manteniendo reuniones con el resto de partidos para sentar las bases de un “foro multipartito”.

Una idea reiterada
Tras estas declaraciones de Permach vinieron las de Otegi. El portavoz de Batasuna reiteró esta idea cuatro días más tarde, al negar que Batasuna vaya a refundarse en verano bajo un nuevo nombre para eludir su legalización.

Estas declaraciones se producen pese a que ambos dirigentes saben que la mesa de partidos no podrá constituirse sin esa condición previa.

Otro frente de lucha
Al hilo de esta noticia, un presunto documento de la izquierda abertzale distribuido entre sus bases considera que hay que seguir por el camino de la negociación, y plantea que “la negociación es otro frente de lucha, para ir haciendo realidad nuestros objetivos mediante el diálogo y el acuerdo”.

Asimismo, indica que además de conseguir acuerdos sobre presos o desmilitarización, la negociación con ETA tiene como función “garantizar que se respete lo acordado entre los diferentes agentes de Euskal Herria, en consecuencia garantizar el respeto a la decisión del pueblo vasco”.

En la mesa política
Además, destaca que, en el seno de la mesa política, se tendrá que conformar “una interlocución” que negocie con los estados español y francés el pacto que se alcance sobre autodeterminación y territorialidad. En cuanto a los reclusos de ETA, afirma que su excarcelación “se dará conjuntamente con la resolución política del conflicto”.

En el presunto texto, además, se distingue los temas en “los que es imposible dar un paso atrás, los mínimos democráticos (autodeterminación y territorialidad)” y cuales “son los temas en los que se puede jugar con flexibilidad: acordar fórmulas de aplicación de estos derechos básicos”.

Elplural.com, 25 de julio de 2006

Judíos: ¿un pueblo?

En su libro titulado “El problema nacional judío”, editado por “El Viejo Topo”, José Antonio Egido se pregunta si los judíos son un pueblo, una comunidad nacional o una religión. Señala que el sionismo lo tiene claro: todos los judíos del mundo, al margen de su nacionalidad, del país en que viven y de su relación con la religión, son un pueblo con derecho a residir en Israel. No se dice «obligación» porque entonces el poderoso lobby judío neoyorkino tendría que dejar sus piscinas y, claro, esto no. Kautsky ­apunta Egido­ niega la condición de «pueblo» a los judíos, y Marx escribe que «la cuestión judía adquiere un aspecto diferente a tenor del Estado en el que el judío se encuentra». Los judíos alemanes, por ejemplo, estaban muy asimilados hasta la llegada de la barbarie nazi. Se les recordó algo que tenían casi olvidado: que eran judíos, un exutorio social. Piensa Egido que fue con la diáspora que el judío perdió su condición de pueblo. También cree que fue en el exilio, en Babilonia (el Irak de hoy), donde se construye la religión judía. Cuando los judíos pueden ejercer plenamente su condición de ciudadanos iguales con el resto de los habitantes de un país ­y esto fue lo que pasó con la revolución francesa­, su tendencia general es a asimilarse allí donde se trasladan. Antes de existir la noción de «ciudadano» el judaísmo es una religión y nada más. Jamás una ideología política como llegó a ser el sionismo, que es lo contrario de la esencia del judaísmo ortodoxo, esto es, un mesianismo.

El historiador judío italiano Arnaldo Momigliano estudia la definición weberiana del judaísmo como religión paria. Para Max Weber un «pueblo-paria» significa que eran un pueblo-huésped ritualmente segregado por el ambiente social que les rodeaba. La conclusión de Weber es que los propios judíos decidieron ser parias por su actitud religiosa. No en balde era el pueblo elegido por Dios, lo que te obliga no a creerte superior, a diferenciarte de los demás, a cerrarte. Toda la tradición religiosa hebraica presupone que los judíos están obligados a obedecer a una ley divina ­la Torá­ y tienen derecho a poseer un territorio concedido por Dios. Ningún avatar histórico cambiará esto. Simplemente la tierra prometida queda aplazada a una era mesiánica. Para Weber la falta de «territorialidad» sería la razón de la condición paria de los judíos.

Para George Steiner, a falta de territorio, la Torá reemplaza a la tierra física y se convierte en el «territorio nacional»: el libro constituye la patria de los judíos.

Los sionistas, la mayoría ateos, lejos de ser un movimiento de liberación nacional, se transmutan en un movimiento de colonización para lo cual tienen que expulsar a los legítimos propietarios de una tierra: Palestina, único pueblo y nación sojuzgado. -

Jon Odriozola - Periodista

Gara, 25 de julio de 2006

EL ESTADO Y LA REVOLUCIÓN: Lenin, el exterminador

Mientras Stalin es recordado como el carnicero que mandó asesinar a millones de personas, Lenin ha pasado a la historia como el pacífico revolucionario que implantó el comunismo en Rusia. Sin embargo, amenazó con eliminar al "80% de la población" para alcanzar sus fines.

Con ocasión de la reedición de su libro El Estado y la revolución, analizaremos la verdadera faz de uno de los más importantes socialistas de todos los tiempos.

Como todo revolucionario, Lenin aparece en los libros de texto como un hombre preocupado por la penosa situación de sus compatriotas; ahora bien, en realidad, y al igual que personajes como Che Guevara o Mao Tse Tung, odiaba a la Humanidad.

A pesar de que atacara el capitalismo porque, a su juicio, bajo tal sistema sólo los ricos eran libres, y de que prometiera destruir el Estado para acabar con el aparato de opresión por excelencia, llegó a considerar que el hambre cumplía "una función progresista", porque conseguía que los campesinos "reflexionasen acerca de los hechos fundamentales de la sociedad capitalista" (sic). Como dijo el socialista Pekanov, Lenin "confundió la dictadura del proletariado con la dictadura sobre el proletariado".

Durante los siete años que duró su mandato al frente de la URSS, la sangre se derramó sin contención. Bastaba, como decía en sus discursos y escritos, con que una persona se opusiera a la revolución para ponerlo "contra la pared". Ya no se trataba de latifundistas y millonarios, sino de cualquiera que no demostrara su adhesión inquebrantable a la Revolución.

Su policía secreta, la Cheka, modelo que posteriormente fue utilizado por el PSOE de Largo Caballero y el PCE de Carrillo, pasó a cuchillo alrededor de 500.000 personas, de las cuales la mayor parte eran campesinos.

Cuando no se ejecutaba a los disidentes se los internaba en campos de concentración. El éxito del universo concentracionario soviético inspiró a los nazis para su empresa de exterminio de los judíos.

Ya en El Estado y la revolución anticipa Lenin la importancia que otorga a las convulsiones y a la represión para alcanzar la "liberación de la clase oprimida". Como muestra, baste un botón: "La fuerza especial de represión del proletariado por la burguesía debe sustituirse por una fuerza especial de represión de la burguesía por el proletariado".

Al margen de esta continua invocación a la acción armada, Lenin no realiza un estudio, siquiera somero, sobre la teoría de la explotación o la ley de hierro de los salarios. Si acaso, sólo algunas exégesis de textos de Engels y Marx, sobre la Comuna de París o la destrucción del Estado, lo cual resulta extraño en un libro de uno de los autores más relevantes dentro del marxismo. Es más, Lenin hasta sorprende en ocasiones por su incapacidad para desarrollar la teoría socialista sistemáticamente.

En cambio, lo que nos encontramos en este patético intento de presentar el ideario marxista son constantes imprecaciones y argumentos ad hominem contra los anarquistas y los socialdemócratas.

Sólo por este motivo merecería la pena olvidarse de esta obra… si no fuera porque nos recuerda que durante mucho tiempo las ideas que movieron a este sujeto fueron reputadas como científicas, y sus críticos de fascistas.

Por Gorka Echevarría Zubeldia

Lenin: El Estado y la revolución. Alianza Editorial, 2006; 183 páginas.

Libertad Digital, suplemento Libros, 21 de julio de 2006

LAB, mucho más que un sindicato

Langile Abertzaleen Batzordeak es para muchos algo más que una mera organización sindical, algo más que un cúmulo de letras con un significado organizativo, es una esperanza para un pueblo. LAB es una organización que surgió cuando el régimen franquista daba sus últimos coletazos y que ha pervivido desde sus orígenes hasta la actualidad con una actitud de lucha y rechazo contra el sistema económico y político vigente. La génesis de LAB significó el nacimiento de un sindicato, o quizás el origen de algo mucho mayor que un sindicato; el nacimiento de una esperanza, la esperanza de la liberación nacional y de clase.

Los procesos de sindicación que desembocaron en comisiones obreras, sindicatos, partidos políticos son muy enriquecedores ya que nos enseñan a ver la actualidad en clave retrospectiva. El pasado nos ayuda a explicar el presente y a vaticinar el futuro. Por tanto, es preciso aclarar que se considera parte importante de la historia de Euskal Herria las movilizaciones obreras y el desglose de siglas y organizaciones que nacen de él. El movimiento obrero vasco es y será siempre un punto importante en la historia estatal debido al carácter industrial que ha acompañado siempre a Euskal Herria. Además, no podemos olvidar todo el entramado sociopolítico y laboral que se creo a partir del Frente Obrero de ETA y que tiene como resultado la actual organización sindical en Euskal Herria.

Parece que fue ayer cuando LAB irrumpió en la escena sindical vasca y sin embargo han pasado más de 30 años de aquel alumbramiento que tuvo como objetivo dar continuidad al Frente Obrero pero superando la interrelación estructural con la organización armada ETA. Fueron días, semanas de intensos y acalorados debates sobre las estructuras de LAB y su contenido programático, todo ello rodeado de un clima de represión generalizada con el franquismo en sus últimos coletazos. Fruto de estos intensos días nació Langile Abertzaleen Batzordeak, algo más que un sindicato. Un sindicato que fuera más allá de las simples reivindicaciones economicistas y que hiciera de los trabajadores protagonistas del cambio social. Un sindicato socio-político que asumiera en la practica la lucha contra la explotación como clase y la opresión como pueblo. Un sindicato independiente de organizaciones políticas, que no fuera “su perro faldero” como los sindicatos al uso. Un sindicato defensor de las asambleas de trabajadores como órgano decisorio en su ámbito.

Parece que fue ayer y este otoño llegara a cumplir 31 años este joven emprendedor que luchó por la libertad nacional y de clase en Euskal Herria. Un joven con nombre y apellidos, Langile Abertzaleen Batzordeak.

Para acabar me gustaría proclamar desde mi silla y alzar con mi voz la represión que se ha ejercido sobre este sindicato y en general sobre la izquierda nacionalista vasca y progresista con especial mención al negro espectro que representa el día a día en Navarra: exclusiones, marginación, persecución, vigilancia, irregularidades administrativas, registros de sedes, de todo ha habido durante estos últimos 30 años. Hago mía una gran frase en este momento. “La injusticia me hace más justo, el dolor me hace más fuerte y con la libertad seré más libre”.

Jabier López de Armentia

Diario Siglo XXI, 24 de julio de 2006

Benedicto XVI pide rezar por la conversión de los terroristas

INTROD, viernes, 21 julio 2006 (ZENIT.org).- En pleno recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio, Benedicto XVI ha pedido rezar por la conversión de los territoristas.

Esta fue la consigna que dejó a las carmelitas de Quart, localidad cercana a Les Combes (Introd), al visitarles el 14 de julio, en su primera excursión en estos días que transcurre de vacaciones en los Alpes italianos. Las mismas religiosas han revelado ahora contenidos de su conversación a la prensa.

«Rezad también por los terroristas, pues no saben que no sólo hacen daño al prójimo, sino ante todo a sí mismos», dijo el Papa, según ha referido a la prensa sor Maria, una de las diez carmelitas de la comunidad religiosa.

Preocupado por lo que sucede en Tierra Santa, el Papa añadió: «Ahora experimentamos una agudización del conflicto en el Líbano, pero también en otras muchas partes del mundo hay personas que sufren a causa del hambre y de la violencia».

«La vida contemplaiva y rica de caridad abre el cielo a la humanidad, que tanto lo necesita, pues hoy en el mundo parece como si Dios no existiera. Y donde no está Dios hay violencia y terrorismo».

El Santo Padre, según refirió la religiosa al diario italiano La Repubblica el 18 de julio, manifestó también su preocupación por la continua emigración de cristianos de Tierra Santa.

El convento de Quart fue inaugurado por Juan Pablo II en 1989.

Benedicto XVI ha convocado para el próximo domingo, 23 de julio, una Jornada de oración y penitencia por la paz en Oriente Medio.
ZS06072110

Colectivos del movimiento feminista de Euskal Herria se adhieren a Ahotsak

Representantes de diversos grupos que forman el movimiento feminista de Euskal Herria se adhirieron ayer a la iniciativa Ahotsak, que aboga por la resolución democrática del conflicto, para aportar «nuevos compromisos» al proceso. En un documento suscrito ayer, se comprometieron a dar «un nuevo paso» para garantizar la participación de la mujer en el proceso y a «definir medidas» que garanticen la «igualdad de condiciones». Además, adelantaron que pedirán a los agentes políticos, sindicales y sociales que conviertan dichas medidas en su «eje de trabajo».

BILBO

Distintos grupos que conforman el movimiento feminista de Euskal Herria se han adherido a la iniciativa Ahotsak para aportar «nuevos compromisos» al proceso de resolución, a la vez que reivindicaron la participación activa de la mujer en el mismo.

En un acto celebrado en el Museo Marítimo de Bilbo, la ex directora de GARA y miembro de Ahotsak, Mertxe Aizpurua, fue la encargada de dar lectura, en euskara y castellano, al documento que suscribieron las representantes de los colectivos feministas como presentación pública de los compromisos aportados.

Así, las firmantes se comprometen a dar «un nuevo paso» de cara a su participación en el proceso y a «definir medidas» para garantizar que esa participación se dé en igualdad de condiciones. Además, manifiestan su voluntad de trabajar dichas medidas con todos los agentes políticos, sindicales y sociales de Euskal Herria con el objetivo de que éstos «asuman compromisos y las conviertan en eje de trabajo».

«Puede ser una oportunidad nueva para que se abra el abanico de la pluralidad política teniendo en cuenta las aportaciones de todas las ideologías y opciones políticas», añade el texto. Las representantes de los colectivos feministas entienden que «el verdadero camino hacia la paz no vendrá sólo de la necesaria ausencia de violencia» por lo que demandan «determinación para afrontar situaciones complejas y para tratar las heridas abiertas después de años de sufrimiento».

«Estaremos en el camino de la paz cuando socialmente decidamos superar también las múltiples formas de violencia sexista, racista y clasista que hoy suceden de forma normalizada en la sociedad vasca sin que exista una conciencia social suficiente de la necesidad de su erradicación», afirma el documento.

«Participación activa»

En esta línea, las firmantes consideran necesario que el diálogo se dé entre todos los agentes y que, para ello, «se tome en cuenta y se visualice» el movimiento feminista. Asimismo, abogan por que sea la ciudadanía «con el papel relevante de las mujeres» la que, a través de su «participación activa y responsable», trabaje «para superar las actuales condiciones económicas, políticas y sociales, así como para conseguir unos objetivos de justicia, solidaridad y libertad para todas las mujeres y hombres de Euskal Herria». De este modo, «habremos puesto las bases para conseguir las condiciones necesarias desde las que este pueblo pueda decidir su futuro», concluye el texto.

El documento hecho público ayer es el resultado de los contactos que, a lo largo de varios meses, han mantenido miembros de Ahotsak con diferentes grupos del movimiento feminista de Euskal Herria. «Trabajar conjuntamente con ese colectivo de mujeres, que conoce bien la situación que vivimos, ha sido una de nuestras prioridades», aseguró Aizpurua.

En el acto estuvieron presentes las impulsoras de esta iniciativa por la resolución democrática del conflicto Jone Goirizelaia (Batasuna), Gemma Zabaleta (PSE), Ainhoa Aznárez (PSN), Gemma González de Txabarri (PNV), Nekane Alzelai (EA), Kontxi Bilbao (EB) y Aintzane Ezenarro (Aralar), entre otras. Cabe recordar que la declaración de Ahotsak ha sido suscrita por mujeres que ostentan cargos en todos los sindicatos y formaciones políticas de Euskal Herria ­salvo las de la derecha española y francesa­.

Los colectivos que han suscrito el documento

Bilgune Feminista, Plazandreok, Amalatz, Medeak, Hazparneko Emazteak Diote, Andrea, Emakume Internazionalistak, Altsasuko Feministak, Emakumeen Garapenerako Elkarlanean, Alderdi Feminista, Lanbroa, Mujeres progresistas navarras, Mujeres progresistas de Zizur, Eibarko Emakumeak, Plataforma de la Violencia de Género, las asociación de Mujeres de Alde Zaharra (Iruñea), Estella y Antsoain, Plataforma de pensionistas, Arreska Pasaiko emakumeak, Bizkaiko Emakume Abertzaleen Bulegoa eta Emaizia Taldea. -

Gara, 23 de julio de 2006